scieee Open visual document viewer

La personalidad jurídica de los entes morales y del estado en el interior y en el extranjero

Fiore, Pasquale, 1837-

Full text

T i ,^; Me la pe sonalidad ju ídica de los en es mo ales y de la pe sonalidad ju ídica del Es ado en el in e io y en el ex e io . (*) 1 DE LAS PERSONAS JURíDICAS EN GENERAL Y DE SU CONDICIÓN SEGÚN LA LEY CIVIL Toda elación de de echo supone un suje o, que se llama pe sona. El homb e es, po si mismo y na u almen e, una pe - sona, po que, desde el momen o que exis e, se le epu a capaz de en a en elaciones con los o os homb es y de obliga se. La ley posi i a ha de e minado, po lo demás, cuándo la indi- idualidad humana debe epu a se exis en e como pe sona, y en los códigos mode nos se encuen a gene almen e sancionado que el nacimien o con o ma humana y la iabilidad son las dos condiciones de la pe sonalidad. Los legislado es han admi ido ambién que el hijo conce- bido debe epu a se como suje o de de echo pa a odos los e ec os que le a o ecen, y es e es un concep o de i ado del de echo omano, que en endía que el que es á po 'nace , con- side ado en sus elaciones de de echo p i ado, podía se enido' como pe sona desde el momen o de su concepción quolies de commodis ejus agi u (1). Pe o en el mismo de echo omano, el (1) En el Cód. ci . i al. no so encuen a una disposición exp esa como la, sancionada po el a . 29 del Código español. Sin emba go, la máxima con- cep ua p o na o habau guo ies de ejus ~modo agi u , se halla econocida en a-' íos a ículos, como el 236, el 724, el 888 y aun el 7.° de las disposiciones an- si o ias. El legislado español ha ob ado mejo ijando y sancionando la e gla gene al. — 2 — hijo concebido no e a asimilado á la pe sona na u al, al hom- b e, pues o que se le epu a pe sona sólo cuando el e o salía á luz con igu a humana y iabilidad. Po es o dice Sa igny que el que es aba po nace e a asimilado más bien á una pe sona ju ídica. En el Código español se encuen a ep oducido el con- cep o omano. El legislado es ablece, en e ec o, en el a . 29 la egla po la cual a ibuye la capacidad de se epu ado su- je o de de echo al hijo concebido, pe o á condición de que nazca con igu a humana y iable. Es menes e , po an o, a i ma en gene al que la pe sonalidad co esponde de de echo solamen e al homb e, á pa i del momen o en que exis e como al. Los homb es, pa a ealiza algunos ines de in e és común, ienden na u almen e á asocia sus ue zas, y nacen así las aso- ciaciones, las co po aciones, las undaciones y o as o mas de ag egación colec i a. Mas como, pa a consegui el in pa a el cual los homb es se eunen, ha habido que econoce la nece- sidad de concede á ales ag egaciones un pa imonio y la ca- pacidad de en a en elaciones pa imoniales, se ha enido así á admi i que puede se suje o de elaciones de de echo un en e que no es pe sona na u al, que no iene la indi idualidad como el homb e. Los ju is as, después, han empezado á in es- iga cuál es la condición del suje o de de echo en el caso que el pa imonio y la capacidad de en a en elaciones pa imo- niales y de con ae obligaciones se a ibuyan á una ag ega- ción cualquie a, á un en e colec i o. Pues o que el indi iduo, el homb e, puede se suje o de de echo en cuan o es pe sona, hase dicho que, en el caso de de echos y de obligaciones que no se e ie en á homb es aislados, sino á una ag egación, hay po necesidad que admi i que ambién la colec i idad puede asumi la condición de pe sona. Se ha conside ado, sin emba - go, que, espec o de la colec i idad, la pe soni icación no es un hecho na u al, po que la colec i idad no puede exis i co no pe sona ju e p opio; se ha que ido, po an o, in es iga cómo puede se suje o de de echos un en e que no iene exis encia jol .11,11 ,111 — :3 eal y e ec i a, y se ha pensado que, además de los en es ea- les y e ec i os, que son pe sonas ju e p opio, pueden exis i en es inco pó eos, en es mo ales, en es in elec uales, los cua- les, aunque no engan una exis encia eal, pueden, no obs an e, se epu ados exis en es como pe sonas en conside ación á los ines pa a que han sido cons i uidos y pó los cuales se les ha a ibuido la acul ad de ene pa imonio, de con ae obliga- ciones y de eje ci a de echos pa imoniales. Los ju is as han discu ido la gamen e sob e la na u aleza, el ca ác e y la exis encia de es os suje os de de echo, que se epu an exis en es, aunque no engan una exis encia eal, y se han sos enido muchas opiniones ace ca de admi i , espec o de ellos, la e dade a y p opia pe soni icación, ace ca de la uen e de que puede de i a la exis encia de la pe sonalidad, ace ca de los c i e ios que pueden, según los casos, jus i ica ó exclui la pe soni icación, y ace ca de las necesa ias limi acio- nes conce nien es al goce ó al eje cicio de los de echos, los cuales nunca pueden se a ibuidos á es os en es mo ales con la misma ex ensión que los que pe enecen á las pe sonas na- u ales que exis en y i en ju e p opio (1). (1) Véanse: PFEIFER, ._Tu s iche Pe sonen, § 1.° HOLDER, Uhe das Wesen de ju is iehen Pe sonen. GIERKE, Die Genossenscha s heo ie. BOLZE, De Beg i de ju is ichen Pe sonen. DEMELIUS, Jah b. a/ . Dogma ik, IV, 113 y siga. 1D1   HEISSER, E udes su les pe sonales mo ales en d oi oznain, dans 1' anejen d oi , • en d oi anqais mode ase. SEIGNEUR, Des co po a ion á Rome. VAUTIIIER, E ude su les pe sonales mo ales dans le d . om. e dans le d oi an . GIORGI, La do ina delle pe sone giu idiche. MANTELLINI, Lo &a o ed il cod. ci . MmoNE, Le pe sone giu idiche conside a e nel di . omano, en el pe iódico Ll I m ilangie i, año 1887. FORLANI, Sulle pe sone a i icial/1 h giu idiche, en el pe iódico el A ehi iS MIRAGLIA, Le pe sone ineo po ali nella iloso ía del di i o, en el pe iódico Ii 1882. a al lua — 4 Los que han conside ado como p ecep o absolu o que no se puede concebi una elación ju ídica sino espec o de un suje o de ella, han epu ado indispensable encon a siemp e la pe - sona, y de aquí han nacido después las eo ías pa a cons ui la pe soni icación ela i amen e á los en es mencionados, que no pueden epu a se exis en es como pe sona. Algunos han pensado que, además de la pe sona na u al, puede exis i la pe sona po icción ju ídica, y se han apoyado en los canonis- as y omanis as que habían admi ido la pe soni icación po ic- ción ju ídica. Han adop ado es a idea: en Alemania, Heise (1), Mühlenb uch (2), Sa igny (3), Unge (4) y o os muchos, y en F ancia y Bélgica, Demolombe (5), Lau en (6), Heisse (7), Seigneu , Vau hie y o os. Los que no quie en admi i icciones, han pensado que el suje o del de echo exis e, pe o que no es el en e colec i o, sino las pe sonas ísicas que gozan de los de echos que apa en e- men e se a ibuyen á la co po ación ó á la undación. Es a doc ina, sos enida po 13)1ze, ha sido mejo desa ollada po Ihe ing (8). La pe soni icación del en e colec i o, según Ihe- ing, no es más que un medio pa a asegu a á los indi iduos el goce de los bienes a ibuidos á la undación ó co po ación. Así, los e dade os suje os son los indi iduos; el en e colec i o es como másca a que ep esen a á los indi iduos que cons i u- yen el colegio, la uni e sidad, la co po ación (9). 171'; 1 ,1) G- und iss eines Sys ems des gemeinen Ci il eehs, § 98, 106. ::Z (2) Doc ina Pandec ., § 196. (3) T ai é de d oi omain, ad. Guénoux, § 85. (4) K i isch. Ube schau, VI, 168. (5) Cou s du cod. Nap., 1, 134. (6) P inc. de d . ci ., 1, 288. (7) E udes su les pe sonnes mo ales en d oi omain, dans ancien d oi e ele oi anq. mode ne. (8) Véase su ob a Geis des o nischen, Rech s, III, 1, § 4.°, 60, 61. (9) La pe sona mo al, dice, no es ella misma la des ina a ia de los de e- ohos que posee; son las pe sonas ísicas, que se encuen an, po deci lo así, _ 5 _ Po úl imo, o os han pensado que las elaciones ju ídicas se pueden concebi de dos mane as, es o es, en cuan o se li- gan á un homb e como á su suje o (y és as es án des inadas á sa is ace los in e eses del indi iduo á quien pe enecen) y en cuan o se ligan á un in de e minado (y és as es án des inadas á sa is ace los in e es colec i os). De aquí deducen que puede habe elaciones de de echo sin suje o, ó mejo , dicen, en e - lación con un suje o u u o (1). No es amos en el caso de expone las la gas discusiones susci adas espec o de es o en e los cul i ado es del de echo ci il omano y mode no y en e los ilóso os del de echo. Hoy se puede deci que es á admi ido el concep o, en la eo ía y en las leyes posi i as, de que, además de las pe sonas na u ales ó ísicas, las cuales ju e p opio son suje os de de echo, es me- nes e admi i ambién las indi idualidades colec i as, las cuales no exis en ju e p opio, pe o que pueden ene azón de asumi la cualidad de pe sonas cuando la ley ha concedido á ales en es la pe soni icación pa a consegui los ines pa a los cuales se halla cons i uida la ag egación colec i a. Es os suje- os de de echo se denominan pe sonas ju ídicas p ecisamen e pa a deno a que su capacidad de ene pa imonio y de en a en elaciones pa imoniales p o iene de la ley. de ás de ella, las que e ec i amen e poseen los bienes: aquélla no hace más que ep esen a las, es la causahabien e écnica necesa ia; poco impo a que se a e de un cí culo de e minado de indi iduos uni e si as pe sono unz) ó de un núme o inde e minado luni e si as bono unz): po ejemplo, en un hospi al, los en e mos; la pe sona mo al no es, al menos pa a el de echo p i ado, sino un ins umen o écnico des inado á supli la al a de un suje o de e minado. (1) Así piensan WINDSCHEID, Di . delle Pande e, § 49, ol. 1.°; BRNIZ, DE- MELIUS, BEKKER y o os. Los de enso es de es a eo ía aducen, como un ejem- plo de de echos que ca ecen de suje o de e minado y ac ual, las elaciones que se e i ican en el caso de la he encia yacen e, y no al an o os en el, de echo mode no. Según el Código ci il i aliano, pueden ecibi po es a- men o los hijos de una pe sona de e minada que i e al iempo de la mue e del es ado , aunque no es én oda ía concebidos. (A . 764, Cód. ci . í al.) — 6 La discusión en e los ju is as no es iba yahoy en decidi si deben ó no deben admi i se las pe sonas ju ídicas. Se admi- e, en e ec o, gene almen e que debe se epu ado pe sona ju- ídica odo en e que no es un indi iduo na u al, pe o que es conside ado, en i ud de la ley, como suje o de cie as ela- ciones de de echo, po conside ación á su in ju ídico, po ma- ne a que la sobe anía le a ibuye el ca ác e de pe sona y la capacidad de eje ci a cie os de echos pa imoniales del mis- mo modo que el indi iduo, á in de que pueda consegui el in pa a el cual se le a ibuye la pe soni icación. Ace ca de es o odos es án conco des. Tampoco se pone en duda que es os su- je os de de echo, que no exis en ju e p opio, pueden epu a se exis en es sólo en i ud de la ley, y que no pueden eje ci a de echos y en a en elaciones pa imoniales sino á pa i del momen o en que el pode público les haya concedido la pe - soni icación. La discusión e sa hoy ace ca de la condición de las pe sonas ju ídicas en e al de echo in e no, y ace ca de la condición que pueden ene en e al de echo in e na- cional. Pe o, admi iendo que es siemp e la sobe anía la que a i- buye la pe soni icación y la que epu a ales en es colec i os como suje os de de echo, se sos iene, sin emba go, que la pe - soni icación espec o de algunas ag egaciones es un hecho ne- cesa io, po que p o iene ine i ablemen e de la na u aleza de las cosas, es deci , de cie as necesidades sus anciales é in ín- secas, que se imponen á la misma sobe anía, como condición undamen al de la misma asociación polí ica espec o de la cual la sobe anía se encuen a cons i uida. La p ime a y más impo an e de ales pe sonas necesa ias es el Es ado, del cual has a se puede deci que puede asumi de pleno de echo la cualidad de pe sona. Después del Es ado ienen las ag egaciones ambién de ca ác e polí ico y que son pa es undamen ales ó in eg an es de él, es deci , los Muni- cipios, y aun las ci cunsc ipciones polí icas, que comp enden mayo núme o de homb ee, como pueden se lo las p o incias, 7 las egiones y los Es ados con ede ados en el sis ema de Es a- do ede a i o. Se discu e además sob e el ca ác e y la condición de cie - as ag egaciones quese hallan ambién o madas na u almen e (aunque no necesa iamen e) pa a de e minados ines de inme- dia o in e és público. Tales son p incipalmen e la Iglesia, las pa oquias, las asociaciones de ca idad, los es ablecimien os de bene icencia, las Uni e sidades, e c. Puédese jus i ica , en e ec o, espec o de ales o mas de ag egaciones, cons i uidas pa a un in social, no sólo el eje cicio de de echos p i ados y pa imoniales, sino además algún eje cicio de de echos públi- cos y de unciones públicas, como puede acaece , po ejem- plo, pa a las pa oquias y pa a las Uni e sidades en los paises en los cuales las p ime as conse an el Regis o ci il y las o as con ie en los í ulos p o esionales. Discú ese asimismo cuándo se pueden conside a cons i ui- das ó cuándo pueden asumi de hecho la condición de pe so- nas ju ídicas cie as ag egaciones que se o man pa a ealiza algunos ines de in e és p i ado, las cuales no es án en pugna con el de echo social y con la u ilidad pública, pe o que se o man, sin emba go, en p o echo di ec o é inmedia o de los pa icula es asociados; ales son, po ejemplo, las sociedades ci iles y me can iles y las di e sas asociaciones pa a emp esas de in e és p i ado. La pe sonalidad ju ídica de oda clase de asociación, que no iene azón de se ju e p opio (lo cual solamen e puede de- ci se del Es ado), debe epu a se exis en e po i ud del pode sobe ano, el cual a ibuye la pe soni icación siemp e que los ines especiales de la asociación se pueden epu a en a monía y no en oposición con los ines del Es ado. Es na u al, po an o, que se deba admi i en gene al que la indi idualidad de las pe sonas ju ídicas p o iene del pode público, y que debe se concedida median e ac o de la sobe anía, á la cual co esponde ap ecia si las emp esas, pa a las cuales se quie e es ablece la pe soni icación son -- 14 — las p o incias, las ins i uciones públicas ci iles y eclesiás icas y, en gene al, odos los en es mo ales legalmen e econocidos, son conside ados como pe sonas y gozan de los de echos ci i- les según las leyes y los usos obse ados co no de echo públi- co.» Con es a disposición, el legislado i aliano ha enido á ad- mi i que la pe sonalidad con elación á la ley ci il compe e p incipalmen e al homb e, sea ciudadano ó ex anje o, y que compe e, además, á los municipios, á las p o incias, á las ins- i uciones públicas y, en gene al, á odos los en es mo ales le- galmen e econocidos. No puede deci se, sin emba go, que se haya eliminado oda discusión. Uno de los pun os muy con o e idos es el de la condición ju ídica de las sociedades. Discu ióse i amen e en el seno de la Comisión que edac ó el p oyec o de Código ci il, que iendo algunos es ablece como egla que ambién las sociedades con; • i uídas con las o mas eque idas po la ley deben epu a se pe sonas ju ídicas, y así se p opuso po Mancini. Comba ie on o os es a p oposición, y á consecuencia de ello se adop ó el pa ido de no esol e la cues ión con una disposición legisla- i a, po lo cual, los ju is as i alianos discu en oda ía si puede a ibui se ó no á las sociedades ci iles la pe sonalidad ju ídica. Po lo que oca á las sociedades me can iles, la cues ión iene • menos impo ancia, po que el nue o Código de Come cio las ha conside ado como en es colec i os dis in os de las a s de los socios. No en a emos en o os po meno es exponiendo odas las discusiones susci adas en I alia á p opósi o de los en es mo a- les que pueden os en a la pe sonalidad ju ídica. El legislado español ha que ido se más p eciso y más com- ple o al egula la condición de las pe sonas ju ídicas, y las ha hecho obje o de un capí ulo especial del nue o Código, en el cual de e mina cuáles son los en es mo ales que pueden se e pu ados pe sonas ju ídicas. Dice así el a . 35: «A . 35. Son pe sonas ju ídicas: — 15 11.° Las co po aciones, asociaciones y undaciones de in e és público econocidas po la ley. »Su pe sonalidad empieza desde el ins an e mismo en-que, con a eglo á de echo, hubiesen quedado álidamen e cons i- uidas. »2.° Las asociaciones de in e és pa icula , sean ci iles, me can iles ó indus iales, klas que la ley conceda pe sonali- dad p opia, independien e de la de cada uno de los asociados.» Con es e p ecep o, el legislado español, no sólo ha a i- buido la pe sonalidad ju ídica á los en es mo ales de in e és público, es o es, á los cons i uidos po iempo inde inido y pa a un in de in e és gene al, sino que ha que ido ambién a o e- ce la libe ad de asociación y p omo e su desa ollo, acili- ando sus aplicaciones á cualquie in líci o de la ida. Toda asociación ci il, me can il ó indus ial, cons i uida en la o ma eque ida po la ley, pa a un obje o de in e és p i ado, puede se epu ada pe sona, siemp e que, como al, sea econocida capaz de eje ci a sus de echos p opios y de con ae obligacio- nes p opias. Es e mismo concep o lo emos ambién acep ado po el le- gislado aus iaco, el cual, en el a . 26, a ibuye la pe sonali- dad ju ídica á oda sociedad líci a y dispone que, en gene al, las sociedades lici as gocen de los mismos de echos que los in- di iduos. El legislado español ha cuidado ambién de de e mina cuál es la capacidad ci il de que puede goza la pe sona ju í- dica, según que sea una asociación, una co po ación, un es a- blecimien o de u ilidad pública, decla ando, además, que pa a la Iglesia, hay que a ene se al Conco da o pa a lo que concie ne á su capacidad ju ídica como pe sona.  - También sob e es e pun o el Código español es supe io al Código i aliano y á o as legislaciones. En I alia discú ese ace ca de la pe sonalidad ju ídica de la Iglesia, y en F ancia se ha pues o igualmen e en e idencia, con ocasión del plei o du P lessis-Bellié e, que las disposiciones legales espec o de la — 16 — -capacidad ju ídica de la Iglesia dejan abie o el campo á mu- chas dudas y hacen muy insegu a la solución. Po odas las conside aciones hechas has a aquí, conside- ando en gene al que deben se epu ados pe sonas ju ídicas sólo los en es mo ales á los cuales concede el legislado goza de los de echos ci iles que co esponden al homb e , no amos que las disposiciones legisla i as.á es o e e en es no son an p ecisas que eliminen oda duda sob e es e pun o, y econoce- mos que ha hecho bien el legislado español consag ando un capí ulo especial pa a de e mina cuáles son las pe sonas ju í- dicas y cuál la capacidad ci il que á cada ca ego ía de ellas puede a ibui se. II DE LA PERSONALIDAD JURíDICA DEL ESTADO Ni en el Código ci il i aliano, ni en el ancés, ni en el es- pañol, hallase enume ado exp esamen e el Es ado en e las pe - sonas ju ídicas. Explicase es o, sin emba go, po que el legis- lado debía limi a se á de e mina los en es mo ales que pue- den asumi la condición de pe sona ju ídica po disposición de la ley. El Es ado es de pleno de echo pe sona ju ídica, desde el momen o en que puede conside a se cons i uido, y no e a menes e cie amen e que el legislado lo enume ase en e las pe sonas ju ídicas; debía de e mina sólo las que pueden e- pu a se ins i uidas en i ud de un ac o de la sobe anía, y es- ablece , po an o, cuáles en es mo ales pueden asumi la con- dición de pe sonas ju ídicas y la capacidad que se les puede a ibui como suje os de de echo ci il. El Es ado se cons i u- ye po olun ad del pueblo. Co esponde á odo pueblo el de- echo au ónomo de da se á sí mismo una o ganización poli i- -ca, cons i uyéndose en Es ado, pa a e ec ua , man ene y ac e- ce las ecip ocas u ilidades sociales. Pe o, cuando se cons i u- ye el Es ado, queda, ipso ju e ipsoque ac o, in es ido de odos los de echos, de odas las capacidades y . de odos los pode es — 17 -- que deben epu a se indispensables pa a que pueda subsis i y ene sus ca ac e es dis in i os como Es ado. Todas es as cosas son, po ello, no solamen e na u ales, sino necesa ias ó unda- men ales pa a que pueda subsis i , desa olla se y conse a se, como en e polí ico o ganizado po olun ad de los asociados y ealiza los ines sociales pa a los cuales es á cons i uido. Con iene obse a aho a a en amen e que, en conside a- ción á los ines pa a los cuales el Es ado se cons i uye, no puede bas a sin duda la suma de odos los pode es públicos, sino que es menes e , además, que enga un pa imonio y capa- 11; cidad de adqui i lo, adminis a lo y conse a lo y de eje ci a de echos pa imoniales; es menes e , en o os é minos, que sea epu ado como suje o de elaciones de de echo públicas y p i adas. ¿Puede acaso concebi se un Es ado sin de echos pa imo- niales? ¿Puede acaso discu i se si se debe a ibui d nega al Es ado capacidad ju ídica pa a adqui i de echos pa imonia- les? ¿Puede acaso supone se que el Es ado necesi e alguna au- o ización especial pa a el eje cicio de sus de echos necesa ios, es o es, de los que son medios indispensables pa a cumpli los ines pa a que es á cons i uido? De la misma mane a que odos los pode es públicos y o- das las unciones públicas son condiciones necesa ias pa a la exis encia del Es ado y elemen os na u ales de su ida, asi ambién son condiciones necesa ias de su ida o gánica el con- jun o de los de echos pa imoniales y la capacidad ju ídica pa a adqui i los y eje ci a los. Tales elemen os na u ales y necesa ios de exis encia y de desa ollo, no se pueden conside- a cie amen e como una concesión lib e y olun a ia de es a ó la o a po es ad, co no ocu e pa a los en es mo ales. Ninguna unción esencial ci secunda ia puede cumpli el Es ado sin medios pa imoniales adecuados y capacidad ju í- dica pa a eje ci a de echos pa imoniales. No puedo p o ee e iden emen e á odo con las con ibuciones y los impues os. Le es indispensable un pa imonio en más amplia á más es- 9 — 18 -- ingida p opo ción, y de la capacidad ju ídica pa a adqui i al pa imonio y pa a eje ci a de echos pa imoniales pa a la ges ión, es in es ido el Es ado en el ac o mismo de su cons i- ución polí ica, y sin que sea necesa io pa a ello au o ización alguna especial. En i ud de es os p incipios sup emos, se conside a ue a de oda duda, en odas las legislaciones de los Es ados ci iliza- dos, la capacidad ju ídica del Es ado pa a adqui i de echos pa- imoniales. El Fisco adquie e, en e ec o, en i ud de accesio- nes; adquie e en i ud de la ocupación las es nullius ó de e- iclee; ealiza ac os que lle an consigo capacidad de de echo ci- il p i ado, median e la ges ión del pa imonio del Es ado> median e las obligaciones, median e los múl iples con a os que ienen ca ác e ju ídico p i ado. El Es ado adquie e, ade- más, en i ud de legados es amen a ios ó de donaciones, siemp e que el es ado legue al Es ado oda ó una pa e de su o una, gené icamen e pa a aumen a el pa imonio público, ó designando el mismo los ines de in e és público á que debe des ina se su libe alidad. Es a capacidad gene al, pe enecien e al Es ado, de ecoge sucesiones es amen a ias, la encon amos econocida sin con- adicción, y ad e imos que, según el an iguo de echo oma- no, mien as las pe sonas ju ídicas ue on p ime amen e de- cla adas incapaces de adqui i legados, al Fisco se le econoció capaz de al o ma de adquisición. Muchas leyes decla an, en e ec o, álidas las ins i uciones, los legados y las donaciones hechos en bene icio del Fisco (1), No me pa ece opo uno ex ende me más pa a demos a que la pe sonalidad ju ídica y la capacidad de eje ci a de e- chos pa imoniales son pa a el Es ado elemen os necesa ios de exis encia y de desa ollo. De lo cual se deduce que, aunque el (1) Vóanse 'L. 1, § 4, D. De o icio p ocn a o is OmRa is (1, 19); LL. 6 y 7, D. De au o a gen o, ecc. (XXX, LV ) ; L. 21, § 3, D. De annuis leg., ecc. (xxx ; LL. 8 y 16, D. De usu e usu uc u, ecc.  2); SAVIGEY, Sis ema de De . 5'071? § 93. jc — 19 — Es ado pueda se asimilado en cie a mane a á las asociacio- nes de a ias clases á que ambién compe en de echos y capa- cidad pa imoniales, no puede, sin emba go, descende nunca al mismo ni el de cualquie a pe sona ju ídica, aplicándole los p incipios y las discusiones que se e ie en á las pe sonas ju- ídicas c eadas po el pode público. Se ia un concep o comple- amen e e óneo conside a el Es ado como una co po ación de ciudadanos, y que e aplica á su pe sonalidad ju ídica y á su capacidad las eglas que concie nen á cualquie a clase de co - po aciones. El Es ado no es un en e mo al o ganizado pa a un in ju ídic ) especial y de e minado, sino que es la más as a y más compleja ins i ución social, cons i uida po el popolus pa a cumpli odos los ines de u ilidad pública, y es in es- ido ju e p op io, en i ud de su cons i ución, y apenas se cons i uye polí icamen e, de odos los de echos y de odas las capacidades indispensables pa a ealiza los ines sociales pa a que es cons i uido. Aplica al Es ado las eo ías de las pe sonas ju ídicas, conduci ía á la con usión de o ganismos sus ancialmen e di e sos y de elaciones ju ídicas las más di- e en es: al Es ado co esponde la pe sonalidad ju ídica, pe o es menes e conside a la como ella es, es deci , sus ancial- men e di e sa de la pe sonalidad de odo o o en e ju ídico, po que el Es ado es un o ganismo sus ancialmen e di e so y úi  que no puede se asimilado á ninguno de los o os o ganismos que exis en en el Es ado. En consecuencia de los p incipios expues os has a es e pun o, en ende nos que, po lo que concie ne á la pe sona- lidad ju ídica del Es ado, se pueden aplica las siguien es máximas: a) El Es ado conside ado espec o á sí mismo, desde el mo- men o que se cons i uye, iene de pleno de echo la pe sonali- dad y la capacidad de eje ci a odos los de echos públicos. b) La capacidad ju ídica de eje ci a los de echos p i ados pa imoniales, debe epu a se ambién na u al é indispensa- ble al Es ado pa a cumpli los ines sociales pa a los cuales es 20 cons i uido y exis e, y compe e á odo Es ado ju e p op io. c) Pa a a ibui al Es ado la pe sonalidad y la capacidad ju ídica no es menes e ac o alguno de pode público sup emo. An es bien; es consecuencia na u al y necesa ia del de echo y de la olun ad del pueblo que ha cons i uido el Es ado, el cual no puede ca ece de los de echos p opios undamen ales pa a pode exis i como Es ado (1). Teniendo p esen es es os p incipios se explica po qué los ju isconsul os eminen es que han discu ido ace ca de la capa- cidad de las pe sonas ju ídicas, han no ado que el Es ado no puede se asimilado á ninguna de las di e sas pe sonas ju ídi- cas. Bás eme eco da , en e o os, á Sa igny. T a ando de las pe sonas ju ídicas y de su capacidad, no a opo unamen e, después de habe las enume ado y clasi icado, que el Es ado ep esen a una igu a sui gene is y sus ancialmen e dis in a de- odas las o as. «En deho s de ces dis inc ions, esc ibe, se place la plus impo an e des pe sonnes ju idiques, le Fisc, c'es di e, l'E a lui méme, conside é comme capable de p op ie é p i é» (2). El insigne omanis a explica así cómo la capacidad especial de adqui i sucesiones y legados se concede al Fisco y se niega á las co po aciones (3). No podían, obse a, su gi dudas sob e la posibilidad ju ídica de semejan e adquisición po pa e del Fisco, po la conside ación de que, como el Es ado es cons i- <1) El azonamien o que hemos hecho no pe de ía ue za y e icacia si se aduje e que no odo Es ado puede conside a se cons i uido po el popo/ ,, po que, de cualquie mane a que el Es ado se o me y cons i uya, no puede exis i y conse a se co no al, sino cuando es é en posesión de los medios indispensables pa a pode exis i y conse a se. Debe, po an o, odo Es ado epu a se, dado que exis a de hecho, en posesión do odos aquellos de echos que deben se conside ados undamen ales é indispensables á odo o ganismo que asuma la condición ju idica de Es ado. Tal es, en e o os, el de echo de asumi la cualidad de pe sona ju ídica con la capacidad de adqui i y de adminis a el pa imonio y con la capacidad de obliga se. (2) Sil ema de De . om., § 86, T ad. Guenousc. -(3)  93. --- 21 -- uído po el popolus, no puede ca ece de ninguna capacidad ju ídica, po que odo de echo emana del pueblo (1). Yo mismo, en mi T a ado de De echo in e nacional p i- ado, discu iendo ace ca de las pe sonas ju ídicas ex anje as, man u e siemp e dis in a y aislada la igu a ju ídica del Es- ado, no ando que odo Es ado polí icamen e cons i uido es po si y de pleno de echo una pe sona ju ídica, y que no es menes e que in e enga ac o alguno de pode sup emo pa a a ibui al Es ado la capacidad ju ídica (2). III DE LA CONDICIÓN DE LAS PERSONAS JURÍDICAS EXTRANJERAS Y DE SU CAPACIDAD Es ando conco des odos los ju is as en admi i que la pe - sonalidad ju ídica de los en es mo ales se de i a de la ley y del pode público que, po las azones an es expues as, concede la pe soni icación, e a na u al que se discu ie a después ace ca de la condición de las pe sonas ju ídicas en los paises ex anje os. Dado que el sobe ano, en i ud del de echo que le compe e, haya concedido la pe sonalidad ju ídica á un en e mo al, ¿cuál se á la condición de és e en un Es ado ex anje o? ¿Pod á asu- mi allí el ca ác e de pe sona, independien emen e del e- conocimien o po pa e de la sobe anía e i o ial? ¿Pod á eje - ci a sus de echos ci iles y se epu ado capaz de elaciones de de echo p i ado? En la solución de es as cues iones se encuen a una g an di e gencia en e los esc i o es. Algunos, undándose en el concep o de la solida idad de los in e eses de odos los pue- blos ci ilizados, sos ienes que las pe sonas ju ídicas, una ez c eadas según las leyes del Es ado, deben se admi idas á ex- ende su ac i idad y á eje ce sus de echos p opios ambién en un Es ado ex anje o, y que no es menes e que hayan sido e- (1) § 101. (2) T a . di Di . In . p i .,  el., ol. 1.°, ph.g. 810. — 22 — conocidas an es po la sobe anía ex aje a. B oche igu a en e los que sos ienen es e concep o, po que, como él obse a, siendo siemp e de in e és público los ines pa a que se ins i u- yen las pe sonas ju ídicas, si, pa a espa ci su ac i idad ue a de los lími es e i o iales del Es ado, ue e necesa io an es el econocimien o y la au o ización po cada Es ado en cuyo e- i o io u iesen in e és de eje ce sus de echos, se impedi la el cumplimien o de sus ines (1). Me lín sos iene la misma opinión. La exis encia y la capa- cidad de los en es mo ales, dice, debe in lui ambién ela i a- men e á los bienes si uados ue a de la es e a de acción de la ley que dió á aquel en e la exis encia y la capacidad. «La ai- son en es simple; dés qu'un co ps exis e legi imemen , dés qu'il es capable pa é a de con ac e e d'acque i , son exis- en e e sa capaci e doi en in lue su les bien méme si ués ho s de la sphé e de la loi qui lui a donné l'une e l'au e» (2). En e los esc i o es que con adicen es a opinión, igu a Lau en . Él opina que las pe sonas ju ídicas legalmen e cons i ui- das, con a eglo á la ley del Es ado, no pueden p e ende la exis encia y la ida ju ídica in e nacional, como puede p e en- de la el homb e. Conside ando que las pe sonas ju ídicas en an o exis en en cuan o son econocidas po el sobe ano e i- o ial, deduce de ello que no pueden p e ende la pe sonalidad ju ídica y los de echos que de ella dimanan sino en el e i o io del Es ado que las haya econocido y au o izado. Pa a que es- as pe sonas puedan ene capacidad ju ídica en país ex anje- o, epu a indispensable que sean an es econocidas y au o iza- das po la au o idad pública compe en e de al país. «La co po a ion, dice el insigne ju isconsul o, ien son exis en e de la loi, e la loi ne peu la econnai e que dans les limi es de e i oi e su lequel elle a empi e: le legisla eu (1) Cou s de D . in . p i é; omo 1.°, págs. 177 178 y 185 188. !,2) Rep., Y. Main mn. (gene de), §.7 . .°, núm. 2. — 23 --- ne pou ai , quand-méme il le ond ai , luí donne une exis- ence uni e selle, ca ce e exis ence es une ic ion, e la ic- ion implique la econnaissance du legisla eu . Pou qu'il y eú une ic ion uni e selle, il aud ai un legisla eu uni e sel e á de au d'un legis eu , qui é ende son pou oi su ou es les na ions, il aud ai que la ic ion ú adop ée pa les au es; une ic ion c éée po la loi dans un pays es inexis en e dans un au e, aussi long emps qu'elle n'y a pas e é econnue. Une ic ion uni e selle c éée pou la olon é d'un legisla eu seul, es une impossibili é ju idique; done ce que disen les au eu s que les pe sonnes ju idiques exis en pa ou e exce cen, leu s d oi s pa ou , es une hé ésie» (1). He examinado es a con o e sia, que se e ie e á la condi- ción de las pe sonas ju ídicas ex anje as, en mi ob a sob e el De echo In e nacional p i ado. Después de habe expues o la opinión de los esc i o es a o ables y ad e sos espec o de la indi idualidad y de la capacidad in e nacional de las mismas, no he podido segui ni una ni o a de ambas opiniones. No me pa ece, en e ec o, que pueda admi i se que una pe sona ju í- dica, legalmen e cons i uida según la ley de un Es ado, pueda po es o conside a se como una pe sonalidad in e nacional con la acul ad de eje ci a y goza sus de echos p opios donde quie a y de esi a ci su p opia ac i idad ju ídica en odos los paises del mundo, en i ud de la solida idad de los in e eses de odos los pueblos ci ilizados y del p o echo común que na- ce ía de asegu a á las pe sonas ju ídicas el bene icio de la ida in e nacional. No he podido admi i odo es o, po que encuen o jus o lo que dice Doma , á sabe : que la sobe anía del Es ado debe ambién conoce , pa a p o ege los in e eses públicos, los ines .de la emp esa de los en es mo ales nacionales. Y aun cuando sean o ganizados pa a una causa jus a, debe ambién ap ecia si su exis encia au ónoma y su inalidad es án ó no en a mo- (1) Lau en , L),,. ein. in ., . 4.°, pág. 232. 30 — esponden, según el es a u o pe sonal.. Todo es o no puede cie - amen e e e i se al Es ado. El Es ado no es una co po ación, una undación, un es ablecimien o de u ilidad pública que ex . is- e como pe sona en i ud de concesión hecha po la sobe anía á causa de los ines y de las u ilidades públicas de i an es de su pe soni icación, como ocu e pa a los en es mo ales. De és os puede deci se con azón que, así como la pe soni icación y el goce de los de echos en o den á los ines pa a que han sido ins i uidos, depende odo del pode sobe ano, así debe epu- a se con o me con los p incipios gene ales de de echo, que ningún en e mo al, c eado en i ud de ac o de sobe anía ex- anje a, pueda p e ende se epu ado pe sona y admi ido á goza de echa alguno en un Es ado si la sobe anía del mismo no lo ha au o izado pa a ello, debiendo, po an o, examina p e iamen e y decidi si el in ju ídico pa a el cual se conce- dió la pe sonalidad á dicho en e mo al y los de echos que se le han a ibuído, es án ó no en oposición con el de echo polí- ico e i o ial. Respec o del Es ado no puede deci se que la pe sonalidad le sea a ibuida pa a un in social especial y que exis a como pe sona en conside ación de es e in. Exis e, po el con a io, como ins i ución social cons i uida po el pueblo, po que odo pueblo iene el de echo de ag ega se, según sus endencias es- pon áneas y puede es ablece la o ma de o ganización polí- ica más adap ada pa a ealiza , man ene y aumen a odos los ines que se p oponga la asociación pa a consegui así la mayo u ilidad social en p o echo de los asociados. El Es ado, desde el momen o en que es cons i uido, exis e con odos sus de echos undamen ales, es deci , con los que se deban conside a indispensables pa a que pueda ealiza los. ines de in e és social pa a que es cons i uido. Aho a bien: he- mos demos ado an es que la pe sonalidad ju ídica es pa a el Es ado una condición indispensable de exis encia y de des- a ollo, po que no le es posible ealiza los ines pa a los cua- les exis e y es cons i uido, sino median e un pa imonio y la — 31 — capacidad de adqui i lo. Siendo, po an o, la pe sonalidad ju- ídica una condición indispensable pa a el Es ado á . -1 de que pueda subsis i ju {dicamen e y ene sus ca ac e es dis in i- os como Es ado, es cla o que, espec o de él, no puede admi- i se la misma máxima que puede conside a se aplicable á las pe sonas ju ídicas ex anje as, sino que, po el con a io, debe epu a se con o me con los p incipios gene ales de de echo la máxima con a ia, á sabe : que su pe sonalidad ju ídica se im- pone como consecuencia de su exis encia polí ica espec o de odos los o os Es ados que hayan en ado con él en elaciones diplomá icas. El Es ado ex anje o puede en a ó no en a lib emen e en elaciones con un Es ado cons i uido; pe o cuando haya es- ablecido ales elaciones, no puede nega al Es ado el eje ci- cio y el goce de odos los de echos y de odas las capacidades que compe en á odo Es ado, y no es menes e cie amen e un econocimien o especial pa a el eje cicio de cada uno de los de echos pe enecien es al Es ado co no al. ¿Puede acaso imagina se que, cuando dos Es ados se en- cuen an en e si en elaciones diplomá icas, se deba p esu- mi que uno de ellos se haya ese ado el de echo de exami- na después si la pe sonalidad ju ídica pe enecien e al o o- puede ó no epu a se, en is a de los ines de la pe soni ica- ción,, en oposición con el de echo público e i o ial? Si la ley de un país limi a e con disposiciones exp esas el eje cicio de cualquie de echo á los Es ados ex anje os (como, po ejemplo, el de adqui i inmuebles á i ulo singula (i . ) uni- e sal), se ia ácil comp ende que odo Es ado que quisie a es ablece con él sus elaciones, no pod ía hace lo de o o modo que acep ando las limi aciones espec o de su capacidad ci il. Lo mismo debe ía deci se. si una o ma cualquie a de capa- cidad pudiese conside a se es ablecida po la cons i ución po- lí ica del país con el cual el o o en e en elaciones, ó bien, si se encon a a es ipulada en un a ado celeb ado en e los dos Es ados. — 32 — Es menes e , po an o, conside a po egla gene al que la pe sonalidad ju ídica co espondien e al Es ado no puede e- pu a se me mada ó disminuida, sino en los casos siguien es: a) Que la limi ación del lib e eje cicio y del pleno goce de los de echos ha sido conco dada exp esamen e median e un a ado solemne. b) Que la limi ación se de i e o mal y exp esamen e de la cons i ución polí ica del Es ado con el cual el o o se haya pues o en el i ación (debiéndose epu a en ales ci cuns ancias -es ablecidas las elaciones con es a ese a). c) Que en el ac o del econocimien o se hayan es ablecido las elaciones con la condición exp esa de la limi ación del eje cicio de cualquie de echo de e minado. Fue a de es os casos, conside ando que, po egla gene al, la pe sonalidad ju ídica pe enece al Es ado ju e p op io; con- side ando que la pe sonalidad del Es ado debe es ima se siem- p e ín eg a y comple a, y que el Es ado, en e á odo o o ad ° con el cual en e en elaciones, se p esupone en la plena, posesión do odos sus de echos undamen ales, debe es ima se indudablemen e que las elaciones en e Es ado y Es ado im- plican el eje cicio y el goce de odos los de echos que compe- en al Es ado como pe sona. Es menes e , po an o, en ende , en gene al, que cuando un Es ado en e en elación con o o Es ado, es o implica de de echo y de hecho que en iende y quie e admi i lo á goza de odos los de echos que le compe en como Es ado. No se puede sos ene , po consiguien e, que la sobe anía pueda ab i- ga jus amen e la p e ensión de examina y discu i si el Es- ado ex anje o puede asumi la cualidad de pe sona, ni que pueda epu a se necesa io un ac o o mal de au o ización pa a que la pe sonalidad ju ídica del Es ado pueda exis i , así como puede sos ene se con azón espec o de un es ablecimien o ex- anje o de u ilidad pública. — 33 --- Pa a e idencia el absu do á que se llega cuando se quie e hace descende el Es ado ex anje o al ni el de una co po a- ción ó de un es ablecimien o público c eado po la ley, no a- mos que el Es ado eje ce de echos de ca ác e ju ídico-p i ado, no sólo cuando adquie e po he encias ó legados, sino ambién cuando con a a y adquie e c édi os y con ae deudas. ¿Que á sos ene se, acaso, que el Es ado ex anje o no puede obliga se álidamen e, sino cuando su pe sonalidad ju ídica ha sido e- conocida! como debe se lo en el caso de una co po ación cual- quie a? ¿Debe es a au o izado el Es ado pa a con a a en el ex anje o? ¿Pod ía alega que su obligación debe epu a se ine icaz á consecuencia de la al a de capacidad pa a obliga se, dado que no haya sido econocida o malmen e su pe sonali- dad ju ídica y su capacidad pa a adqui i c édi os y con ae deudas? No es menes e que nos de engamos más pa a demos a que no se puede hace descende el Es ado ex anje o al mismo ni el de un es ablecimien o público c eado po una ley ex an- je a. Cada Es ado exis e, p ime o espec o de sí mismo, y des - pués espec o de los demás Es ados con los cuales en a en e- laciones, con odos los de echos y con odas las capacidades de o den público y de ca ác e ju ídico-p i ado, que son elemen- os necesa ios de exis encia y de desa ollo de odo Es ado cons i uido. Pa a con i ma nues a a gumen ación impo a conside a que los Es ados celeb an ambién con a os en'el ex anje o y con aen obligaciones espec o de pa icula es pa a p o ee á las di e sas necesidades de los se icios públicos, y nunca se ha pensado sos ene que sea necesa ia la au o ización y el e- conocimien o de la pe sonalidad ju ídica del Es ado ex an- je o pa a pode lo epu a capaz de obliga se. Po lo que con- cie ne á su capacidad pa a adqui i inmuebles, no ocu e en e dad ecuen emen e que los Es ados adquie an bienes in- muebles á í ulo p i ado en los países ex anje os, excep o los palacios des inados á las legaciones, las capillas pa a el se i- 3 — 34 -- cio del cul o y o os es ablecimien os semejan es; pe o con- iene ene p esen e que la capacidad del Es ado ex anje o pa a adqui i en p opiedad dichos inmuebles se admi e sin discusión y sin que se epu e necesa io que la capacidad ju í- dica del Es ado sea econocida p e iamen e. Aho a bien: una ez admi ido que la capacidad pa a adqui i inmuebles po medio de con a os co esponde al Es ado independien emen e del econocimien o de su pe sonalidad ju ídica, no se le puede nega la capacidad de adqui i los po odos los medios admi- idos po la ley e i o ial. Pa a comba i nues a a gumen ación pod ía aduci se que, de no desconoce se la capacidad ju ídica de los Es ados ex an- je os ela i amen e la 'adquisición de palacios des inados á las legaciones, no se puede deduci , en gene al, la capacidad de adqui i la p opiedad inmueble, pues o que lo p ime o es á admi ido po de echo consue udina io y : esul a ú il ecíp oca- men e pa a el eje cicio de las elaciones diplomá icas, mien as que, admi iendo, en gene al, que un Es ado ex anje o pueda se epu ado capaz de adqui i inmuebles, se end ía á conce- de á una sobe anía ex anje a adqui i y posee una pa e del e i o io nacional. ¿Cómo jus i ica es e esul ado? El e i o io, como no aba opo unamen e Po alis, es la base de la sobe anía, y si su de echo no uese ín eg o y abso- lu o sob e odo el e i o io y sob e cada una de las pa es de él, su au onomía se disminui ía; il n'es ien s'il n'es ou . Con- iene ad e i , sin emba go, que la capacidad ju ídica que he- mos sos enido pe enece al Es ado ex anje o, no puede en en- de se de o o modo que den o de los lími es de las elaciones de de echo p i ado. Nadie se a e e ía á pensa que una sobe- anía ex anje a pueda se epu ada capaz de adqui i , en al concep o, una pa e del e i o io nacional. Resul a cla o de es o, que el a gumen o aducido pa a con- * adeci los p incipios sos enidos po noso os, ca ece de sólida base ju ídica, po que, en sus ancia, se unda sob e un equí o- co. En e ec o; a ibuyendo al Es ado la capacidad de adqui i — 35 — de echos pa imoniales á í ulo p i ado, no se sos iene, cie a- men e, que pueda adqui i ales de echos como en e polí ico; y que pueda ene la acul ad de eje ce sob e los inmuebles adqui idos de echos sobe anos. Po el con a io, no pod ía ad- qui i de echos mayo es y más ex ensos que los que co espon- dían á aquel de quien p o engan los de echos. Se ía, en e ec o, un suceso á í ulo p i ado, y en i ud del p incipio de de e- cho común nema plus ju is ad alium ans e e poles quam ipse habe , esul a e iden e que nadie pod ía ansmi i á un Es- ado ex anje o o o de echo que el de adqui i y posee á í- ulo p i ado como suceso suyo. De cualquie mane a, po an o, que pueda e i ica se la adquisición de los de echos pa imoniales po pa e de un Es- ado ex anje o, o a al adquisición se e i ique á i ulo uni e - sal (como en el caso en que el Es ado ex anje o uese llamado á he eda ), o a se ealice á í ulo singula (como en odos los casos de ansmisión de de echos á í ulo pa icula ), el Es ado sólo pod ía adqui i los de echos pe enecien es al causan e. El Es ado, po consiguien e, no pod ía adqui i el eje cicio de ningún de echo sobe ano, sino solamen e aquellos que caen en la es e a del de echo p i ado, y con odas las ese as es able- cidas po el de echo ci il e i o ial y con las condiciones po és e es ablecidas. Es cla o que la sobe anía e i o ial ne se e ía p i ada de ninguna mane a de su de echo eminen e de dominio sob e aquella pa e de su e i o io que ue e adqui ida po el Es a- do ex anje o á í ulo p i ado, y, así como, en i ud del pode sup emo que pe enece á cada :sobe ano, és e puede some e á las leyes e i o iales es a u a ias oda adquisición po pa e de ex anje os, así debe admi i se el mismo pode sup emo es- pec o de oda adquisición á í ulo p i ado po pa e de un Es- ado ex anje o. Siguese de aquí que el Es ado ex anje o es a- ía obligado á some e se á odas las leyes ela i as á la p opie- dad e i o ial y que debe ía econoce su au o idad espec o al goce y al eje cicio de los de echos que le co esponde ían — 36 — como p opie a io á í ulo p i ado. No pod ía ni aun p e ende con inua poseyendo los inmuebles adqui idos. Debe admi i se que la sobe anía e i o ial, cuando epu a e no con enien e que el Es ado ex anje o conse a a las adquisiciones hechas y quisie a impedi los daños que de ello pod ían de i a en las elaciones económicas, pod ía impone , po una ley especial, al Es ado ex anje o enajena los inmuebles adqui idos. Nadie puede nega que compe e á la sobe anía el de echo eminen e de impone , á odo p opie a io pa icula , su i una exp opia- ción po causa de u ilidad pública, cons iñéndolo á enajena el inmueble y á hace ale sus de echos sob e el p ecio en ez de sob e la cosa misma. Nadie puede nega que el legislado puede, po azones de u ilidad pública, que iendo aboli las manos mue as, impone á cualquie a co po ación enajena los inmuebles adqui idos negándole la acul ad de dispone de ellos y de ansmi i los. Se ia mani ies amen e injus o si el sobe ano de :un Es ado quisie a con isca , en p o echo p opio, la p opiedad p i ada adqui ida, po que es o equi ald ía á una expoliación a bi a ia; pe o no es igualmen e injus o que el le- gislado , que iendo impedi las aglome aciones excesi as de inmuebles, cuando epu e que las manos mue as pueden esul- a pe judiciales á los in e eses ag ícolas de su país, imponga enajena los bienes inmuebles adqui idos sin la capacidad de dispone de ellos y de ansmi i los. Es os p incipios, que pue- den se sos enidos sin discusión espec o de oda co po ación de oda undación y de las manos mue as nacionales, en- cuen an ambién jus a aplicación espec o de las manos mue - as ex anje as, y, po an o, de las adquisiciones ealizadas po Es ados ex anje os. De odo es o concluimos que, en endiendo que no se pue- de nega en gene al á un Es ado ex anje o la capacidad de adqui i la p opiedad como suceso á í ulo p i ado, en ende- mos ambién que debe epu a se in eg o el dominio eminen e del sobe ano e i o ial espec o de la p opiedad adqui ida po el Es ado ex anje o, y que, po consecuencia, puede some e — 37 — al Es ado ex anje o á odas las leyes que concie nen al eje - cicio de los de echos sob e la p opiedad e i o ial po pa e de los pa icula es y que puede, además, po una ley especial, impone al Es ado ex anje o enajena los inmuebles adqui i- dos sin acul ad de dispone de ellos y de ansmi i los, siem- p e que lo epu e con enien e pa a p e eni los pe juicios eco- nómicos que pod ían de i a se de ello. Toda nues a eo ía se esume del siguien e modo: Cuando las elaciones diplomá icas deben conside a se le- gal y e ec i amen e es ablecidas en e dos Es ados, es o im- plica, en gene al, el goce ecíp oco de odos los de echos que deben epu a se pe enecien es al Es ado :según los p incipios del de echo común, sal o que la ley e i o ial es ablezca exp e- samen e cualquie a limi ación. Debiendo en ende se, po odas las azones expues as, que el Es ado, apenas se cons i uye, asume de pleno de echo la condición de pe sona polí ica y de pe sona ju ídica, se deduce consiguien emen e que puede asumi la condición de suje o de elaciones de de echos públicos y de de echos pa imoniales, y así como no es menes e pa a es o ningún ac o del pode pú- blico que le a ibuya la pe sonalidad y la capacidad pa imo- nial, és as le co esponden en cuan o es Es ado, no sólo en el in e io , sino ambién en el ex anje o. No puede deduci se de es o, sin emba go, que el Es ado ex anje o pueda os en a ambién la acul ad de eje ce y go- za odos los de echos pa imoniales en el ex e io indepen- dien emen e del benepláci o de la sobe anía e i o ial. Se es- ablece una dis inción sus ancial en e la capacidad de adqui- i de echos y la acul ad de eje ce los y goza los. El eje cicio de odo de echo pe enecien e á la pe sona: debe queda siem- p e some ido á la ley e i o ial; és a debe gobe na y puede limi a el goce de odo de echo pe enecien e á los ciudadanos y á los ex anje os. Conside ando que la pe sonalidad del Es ado y su capaci- dad ju ídica no empiezan á exis i en el in e io y en el es e- — 38 — io á con a desde el momen o en que , en i ud de un ac o del pode público, se le ha a ibuido la ap i ud de asu- mi la condición de pe sona (como ocu e con odo o o cue - po mo al), debe admi i se que el Es ado puede adqui i , sin más, de echos pa imoniales. Pe o si, pa a el eje cicio y el goce de los de echos adqui idos, puede epu a se indispensa- ble una o ma de au o ización exp esa ó áci a po pa e de la sobe anía e i o ial, el Es ado ex anje o debe á ambién some e se á al disposición, siemp e po la azón de que, pa a el eje cicio e ec i o de los de echos adqui idos á i ulo p i a- do, el Es ado ex anje o debe econoce el impe io de la ley e i o ial. La dis inción que hace nos no iene una impo ancia me- amen e ilosó ica y abs ac a, sino ambién p ác ica y con- c e a. El Es ado ex anje o, no sólo puede con a a y obli- ga se en el ex e io sin es a au o izado á asumi la condición de pe sona ju ídica po la sobe anía ex anje a, sino que puede adqui i ambién un legado, po que no le al a la capacidad ju ídica pa a adqui i lo. La sobe anía ex anje a sólo puede some e lo á sus leyes pa a el goce del legado adqui ido po su- cesión; pe o no puede conside a lo incapaz, sal o que la ley exp esamen e es ablezca la incapacidad de los ex anje os pa a adqui i po sucesión. La sobe anía puede solamen e egula el man enimien o en la posesión del legado adqui ido; puede ambién some e el Es ado ex anje o á la exp opiación o zosa; pe o odo es o concie ne siemp e al dominio eminen e ace ca del eje cicio de los de echos y no implica la cues ión que se e ie e á la capa- cidad ju ídica del Es ado ex anje o. Mi ando nues a eo ía desde su pun o de is a jus o, no puede sin duda esul a pelig osa, como á p ime a is a pod ía pa ece . Ella deja in eg o el de echo pe enecien e á la sobe a- nía de decidi con comple a au onomía si un Es ado ex an- je o que haya adqui ido, á i ulo g a ui o, como pe sona ci il y p opie a io, una po ción del e i o io nacional, puede se man- — 39 — enido en el goce de la posesión adqui ida. Pudiendo la sobe a- nía cons eñi al Es ado ex anje o á enajena , es menes e ad- mi i que cuando no se ale de su p opio de echo y deja que el Es ado ex anje o conse e la adquisición hecha, es o debe equi ale indi ec amen e á la au o ización áci a. No admi i- mos que, pa a que la adquisición se haga e ec i a, el Es ado ex anje o pueda es a obligado á p o oca un dec e o eal. como cualquie es ablecimien o ex anje o de u ilidad públi- ca. Del mismo modo, como hemos dicho, que el dec e o eal no puede epu a se eque ido pa a el Es ado ex anje o que quie a asumi la condición de pe sona ju ídica, así no se pue- de, sin que quede o endida la dignidad del Es ado ex anje o, cons eñi le á ob ene au o ización o mal con dec e o eal. Debe ía bas a que econozca la au o idad de las leyes e i o- iales pa a odo lo conce nien e á la oma de posesión y al man enimien o en la posesión de la p opiedad adqui ida. Cuando el sobe ano e i o ial epu a e incon enien e la ad- quisición po pa e del Es ado ex anje o, puede siemp e opo- ne su elo, ó po la ía diplomá ica, ó po una ley gene al que p ohibie a á odo Es ado ex anje o adqui i p opiedad inmue- ble, ó po una ley especial con la cual obligase al Es ado ex- anje o á enajena la p opiedad adqui ida. Dado que la sobe- anía e i o ial no se alga de ninguno de es os medios de que puede dispone , es na u al que se deba admi i la au o ización áci a po su pa e. V DE LA CAPACIDAD JURÍDICA DE LOS ESTADOS EXTRANJEROS SEGÚN LA JURISPRUDENCIA Y LA DOCTRINA DE LOS ESCRITORES En los Códigos de los di e sos paises, como hemos ya no- ado an es, no se encuen an disposiciones exp esas espec o de la capacidad ju ídica de los Es ados ex anje os pa a adqui i p opiedad inmueble y pa a posee la. Los legislado es han p o- — 46 — legi imi é de leu p e en íon, elles pou aien épond e pa le mo de la able: «Quia nomino leo», pa ce que je m'appelle sou e aine é. »Quels son les d oi s de ces sou e aine és, au poin de ue de la capaci é ci ile? Les m'emes que ceux des au es pe sonnes mo ales? »Pas absolumen . Les p emié es peu en acque i á condi- ion que leu acquisi ion, leu o ganisa ion, ne soien pas con- ai es á l'o d e public ni poli ique. »Mais les sou e aine és? Ah! il y a lieu d'hési e . »Les ju isconsul es se di isen ; les uns e usen ou d oi l'o d e d'acquisi ion; les au es acco dai le d oi illimi é. »Un au e sys éme exige l'au o isa ion du Gou e nemen . »Le d oi illimi é? Quel dange , quelle a ein e á no e p o- p e sou e aine é I »L'incapaci é absolue? C'es la une chose con ai e aux ai s; ou posséde chez nous, nous possédons chez les au es, »L'au o isa ion? Elle n'es p e ue nulle pa e se con oi di icilmen . Elle ne peu é e que aci e. C'es -a-di e, qu'une sou e aine é peu oppose un e o á ou e acquisi ion de l'au- e. En essume done la capaci é es absolue. »L'exe cice peu é e limi é; á dé au de limi a ion s'exe - Çan pa un e o o nzel, on doi décla e que le d oi d'acque- i es subo donné á une ole an e ecip oque. • »Voilá done le p emie p obléme posé dans le p océs. Le Pape a- -il la sou e aine é?» El T ibunal de Amiens no se ocupó en decidi espec o de los p incipios ela i os á la sucesión de los Es ados ex anje- os, pe o ampoco los con adijo. Solamen e se limi ó á consi- de a que, siendo el legado hecho al Papa como Je e de la Igle- sia ca ólica y no como Sobe ano de un Es ado ex anje o, en al concep o no podía adqui i po es amen o, po que, según el De echo ci il ancés, no enía capacidad pa a ello. Teniendo en cuen a los p incipios discu idos en es e plei o, encon amos, po an o, muchos a gumen os que e ue zan la — 47 — eo ía expues a po noso os y que no puede cie amen e e- pu a se con adicha po la decisión del T ibunal. An es al con- a io, podemos sos ene la jus icia de las conclusiones del T i- bunal undándonos en los mismos p incipios que hemos ex- pues o pa a llega á nues as conclusiones. Man eniendo, en e ec o, nues os p incipios, con iene, sin emba go, conside a a en amen e que la Iglesia ca ólica y el Je e que la ep esen a no pueden epu a se en la misma posi- ción que el Es ado y su sobe ano. Hemos sos elaido que co- esponde al Es ado la pe sonalidad ju ídica de pleno de echo,. po que es, po su na u aleza y sus ines, un o ganismo sus an- cialmen e polí ico y ci il. Hemos demos ado que la capacidad ju ídica pa a eje ci a de echos pa imoniales compe e al Es- ado ju e p op io á pa i del momen o en que se cons i uye, po que los ines ci iles y polí icos pa a los cuales exis e y es cons i uido, hacen indispensable pa a él un pa imonio y la capacidad pa a adqui i lo y adminis a lo. Todas las azones y a gumen aciones desen uel as po noso os, no son aplicables á la iglesia, po que ella, po el p incipio sus ancial de su o ga- nismo y po sus ines, es absolu a y comple amen e un en e mo al ó é ico y que no iene, cie amen e, los mismos ines ci iles, polí icos y empo ales que cons i uyen la azón de se del Es ado. La Iglesia, en e ec o, conside ada como ins i ución, es la cong egación de los c eyen os que esul a de la ac ual co- munión espi i ual en la misma e y en la misma con esión e- ligiosa, bajo la sup ema au o idad de un Je e, que iene el po- de sup emo de man ene la unidad del dogma y de la c eencia. De es a di e encia sus ancial en e Es ado é Iglesia se sigue que, pa a el p ime o, no sólo la pe sonalidad polí ica, sino la pe sonalidad ju ídica es ambién condición de exis encia y de desa ollo, pe o no pa a la o a que esul a en sus ancia de la comunión de almas ac ualmen e asociadas en la misma e, y espec o de la cual odas las unciones del je e sup emo se esumen en p omulga los p incipios de la c eencia á los ieles, que lib e y espon áneamen e quie en acep a los: así como no — 48 es menes e pa a és o nada que en e en la ges ión pa imonial, así no puede admi i se en p o echo de ella necesidad alguna de pa imonio ni se le puede a ibui consiguien emen e de pleno de echo la pe sonalidad ju ídica y la capacidad ju ídica pa a adqui i lo. Es a eo ía, sob e la cual se unda la di e encia sus ancial en e la pe sonalidad ju ídica de la Iglesia y la pe sonalidad ju ídica del Es ado, y de la cual esul a que la Iglesia no iene la cualidad'dé pe sona ju ídica ju e suo, y po consiguien e, no iene la capacidad de eje ce y goza de echos pa imoniales, ué desa ollada po mí en mi ob a de De echo In e nacional Co- di icado, y no o con pena que en F ancia no ha sido enida en cuen a (1). Con a la sen encia dic ada po el T ibunal de Amiens 3e ha in e pues o ecu so an e el T ibunal de Casación ancés, que ha sido admi ido po la chamb e des equeA es, po sen encia de 16 de Ma zo de 1894 (2). Pe o como la admisión del ecu so se hace po sen encia no mo i ada, no puede sabe se oda ía cómo los p incipios acep ados po el T ibunal de Amiens se án man enidos ó mo- di icados po el T ibunal de Casación ancés. Hay que supo- ne que, po lo que espec a á la cues ión de p incipios ela i- amen e á la capacidad de los Es ados ex anje os pa a adqui- i po legado es amen a io, la decisión del T ibunal de Casa- ción no los modi ica á sus ancialmen e, po que la cues ión, al como se p opone en el ecu so, y que se á obje o de la decisión del T ibunal, consis e en decidi si la San a Sede debe consi- de a se capaz de adqui i po es amen o, en el supues o de (1) V. mi ob a II Di : In . Codi ica o, aducida po Ch é ien, eg. 31 y la no a. El S . Ch é ien ha ep oducido después mi eo ía en su ob a D oi Public. V. la aducción de mi ob a mencionada hecha po Ga cía Mo eno, y publicada en Mad id po el edi o Góngo a: El De echo in e nacional codi icado y su sanción ju ídica. V. la no a al a , 31 y el í . 5.° De echos y debe es in e na- ‘donales de la Iglesia. (2) V. Jou nal de D . In e . P i é, 1894, pág. 835. -49--- que la disposición es amen a ia haya sido hecha en a o del Papa como Je e de la Iglesia Ca ólica, y sin i mplica su cuali dad de sobe ano del Es ado. Debiendo se discu ida y esuel a la cues ión p opues a con I eglo al De echo público ancés y á los conco da os, no po- demos p e e si la decisión end á una g an impo ancia ela- i amen e á la cues ión de la capacidad de sucede que co es- ponde á un Es ado ex anje o (1). En la con ienda en e G ecia y Rumania, po el con a io, la cues ión de la capacidad de un Es ado ex anje o pa a ad- qui i po sucesión, se encuen a plan eada di ec amen e y cons i uye la pa e sus ancial de la con o e sia. Un al E angelis a Zappa, ciudadano g iego, habiendo ad- qui ido una masa conside able de bienes en Rumania, dispuso de ella po su es amen o de 30 de No iemb e de 1860, legando el usu uc o de dichos bienes á un p imo suyo y la p opiedad á G ecia, con la obligación de emplea sus en as en cie os ines de u ilidad pública indicados y de e minados. Acaecida la mue e, las con o e sias que su gie on en e G ecia y Ru- mania ue on an i as que ocasiona on la up u a de las e- laciones diplomá icas en e los dos Gobie nos. Ju isconsul os de di e sos paises ue on llamados á examina es e asun o, en el cual la cues ión p incipal e a si el Es ado de G ecia podía epu a se capaz en i ud de disposiciones es amen a ias pa a adqui i bienes inmuebles en Rumania. La discusión ha adqui ido, en ales ci cuns ancias, g andes p opo ciones, habiendo sido in i ados po una y o a pa e, no sólo los ju isconsul os, sino la Facul ad de la Uni e sidad de Be lín, pa a examina á ondo si un Es ado ex anje o puede se ins i uido he ede o én i ud de es amen o (2). (1) Véase la ponencia del Magis ado Ca elle sob e el ecu so, que se halla e p oducida en el Jou nal de Di . in e . p i é. (2) Véase sob e es e asun o Zappa, que se ha hecho plei o céleb e, las siguien es publicaciones: a  4 — 50 El plei o no ha sido oda ía esuel o po los T ibunales u- manos an e los cuales pende; pe o la cues ión de p incipio se encuen a ampliamen e discu ida y desa ollada en las dise - aciones y en las consul as esc i as con al p opósi o en las es- pues as dadas po los Gobie nos, á pe ición hecha po el Go- bie no umano con una no a diplomá ica; espues as que se hallan ep oducidas en el Lib o e de, publicado po el Go- bie no umano y p esen ado al Pa lamen o en 1892 (1). El S . Renaul (2), consul ado po Rumania, sos iene que un Es ado ex anje o, siendo una pe sona mo al, cuya exis en- cia no puede pone se en duda, puede se en F ancia p opie a- io de inmuebles ó de muebles, pues o que, dice, no se puede concebi una dis inción undada sob e la na u aleza de los bienes, po que la legislación ancesa no hace dis inción algu- Li e bleu g es, 1. e pa ie, 1863-1878; 2. a pa ie., 1892; A henes, 1892. (Li e e ommain). Minis e ul A ace ilo s aine, Documen e diploma i e, A aee ea successioni, Zappa Buc e si, hnp ime ia S a u ui, 189'2. F. MARTENS, Memoi e su le con li en e la G éce e la Roumaine concei nao; l'a ai e Zappa, A henes, 1893, A. WEIES. A. LAINÉ, Consul a ions pon le gou e nemen oyal hellenique su) a ai e Zappa; A henes, 1893. FLEISCDSEU, Du s a u na ional e du d oi d'aequé i des inmeubles e a aids é ange e la no e de MR. EDOUARD ROLIN, Re ue de D . in e na . de 1883, pa- ginas 161 á 184. MOREAU, De la capaci é des E a s é ange s po o- ece oi pa es amen en .F anca, Jou nal du D . in e . p i é, 189-2, pág. 346. Consul a ion de la Facul é de D oi de Be lín á l'oceasion ele la successione Zappe.. signée pa les p o esseu s DE GNEIST, DERUBURG, HINSCHIUS, BRUNVNER, Hl; BLER, PERNICE, G-IERKE, ECK, KODLER. DESJARDINS, Le con lic g eco- ommain, ex ai du Jou nal de D , in . p i e. 1893, pág. 1009 e sui ; Pa ís, des. 1893. STREIT, L'a ai e Zappa; Pa ís La o• se, 1894. PASQUALE FLORE, Con o e sia i a la G ecia e la Rumania; Roma, 1894 (1) Véase el Lib o e de umano, asun o Zappa. (2) El dic amen dado po el eminen e P o eso de la Uni e sidad. de Pa- is se encuen a en el Lib o e de ci ado y ha sido, además, ex ac ado po los pe iódicos. Véase la Reme de d oi in e n., año 1894, páginas 165 y sí, guien es. — 51 -- na de es e géne o desde el pun o de is a de la capacidad de adqui i los. Obse a que en la legislación ancesa no exis e disposición alguna ela i a á la capacidad de un Es ado ex- anje o pa a posee la p opiedad inmueble, u bana ó u al; que, de hecho, los Es ados ex anje os son p opie a ios de los inmuebles des inados á sus agen es diplomá icos y al se icio del cul o, y que, según el De echo posi i o, no se encuen a nada en con a io pa a impedi les adqui i la p opiedad de in- muebles con o o des ino. El S . Woes e (1), Minis o de Es ado en Bélgica, llega ambién á conclusiones casi uni o mes. Los Es ados ex anje- os, dice, son conside ados en Bélgica como pe sonas mo ales polí icas. Dado que sean econocidos po el Es ado belga, ó po i ud de los a ados celeb ados con ellos, ó po i ud de las elaciones diplomá icas con ellos es ablecidas, exis en le- galmen e y pueden, po an o, posee en Bélgica inmuebles u banos ó u ales. En B uselas, dice, Ingla e a, Alemania y la San a Sede, poseen los palacios des inados á sus legaciones. Pe o no exis e azón alguna plausible pa a limi a su capaci- dad á es os palacios, cuando al limi ación no se ha hecho nunca. Añade que si la adquisición de bienes po pa e de un Es ado ex anje o puede llega á se un daño, el Es ado belga iene, cie amen e, el de echo de p ese a se; pe o se ía me- nes e , en odo caso, una ley. Respec o de la capacidad de ad- qui i po disposición es amen a ia, el ci ado esc i o no dis- ingue en e un Es ado ex anje o y un indi iduo pa icula . Admi e que co esponde ía á los T ibunales belgas esol e odas las di icul ades, según la ley belga, que debe egula la oma de posesión; pe o en iende que cuando el Es ado ex an- je o ue a llamado po es amen o á ecoge una sucesión mue- ble en Bélgica, el Es ado belga no pod ía conside a al Es ado ex anje o como incapaz y ene la sucesión como acan e. Uno de los impo an es documen os ela i os á la cues ión (1) Lib o e de ci ado. •— 52 — de que se a a, es el dic amen dado po la Comisión de la Fa- cul ad de De echo de Be lín, á consecuencia de la in i ación que le di igió el Gobie no umano. En ese dic amen se encuen a una exposición p ecisa y mi- nuciosa de las di e sas legislaciones igen es en el Impe io ge mánico y de las disposiciones ela i as á la capacidad de las sociedades, de las co po aciones, de los es ablecimien os públicos y de las pe sonas mo ales ex anje as pa a adqui i inmuebles en el e i o io del Impe io, y aunque los Es ados ex anje os no se encuen an exp esamen e mencionados, la Comisión de la Facul ad obse a que se ia eme a io conclui que pueden adqui i lib emen e, y opina que más bien las ex- p esiones adop adas po el legislado hacen supone que ha que ido conside a á los Es ados ex anje os como conside a á las pe sonas mo ales ex anje as. Fundándose en es e concep o, la Comisión de la Facul ad en iende que los Es ados ex anje os deben epu a se some i- dos á las mismas disposiciones legisla i as que se e ie en á las pe sonas ju ídicas ex anje as, y conside ando que és as pue- den se asimiladas á los indígenas y que el Es ado iene el de- echo innegable de subo dina á la au o ización de los pode es e i o iales la adquisición de bienes en el Impe io po pa e de pe sonas ju ídicas ex anje as, opina que lo mismo debe se espec o de las adquisiciones po pa e de los Es ados ex- anje os (1). Uno de los pode osos con adic o es de la capacidad ci il de los Es ados ex anje os pa a adqui i en i ud de disposi- ciones es amen a ias, es Mou eau, P o eso de la Facul ad de De echo de Aix, el cual, en un a ículo publicado á p opósi o del legado hecho á la San a Sede, sos iene con mucha ue za (1) Véase el ex o del impo an e dic amen, aducción ancesa, en el Jou nal de D . In e . p i é, año 1893, pág. 727. Es á susc i o po los siguien es P o eso es de la Facul ad de De echo de la Uni e sidad de Be lín: De Gneigs , De nbu g, Hinschius, Bounn , Huble , Pe nice, Gicoke Eck, — 53 — de a gumen os, que un Es ado ex anje o, aun cuando sea e- conocido po el Gobie no ancés, no iene capacidad pa a se ins i uido he ede o ó lega a io en un es amen o e e en e á bienes si uados en F ancia. Se unda, p incipalmen e, en la idea que la c eación de una pe sona mo al es ob a de la ley y que no puede epu a se su icien e que un Es ado ex anje o sea una pe sona según la ley ex anje a. Obse a, además, que el econocimien o diplomá ico debe se conside ado como un ac o de poli ica in e nacional, en i ud del cual el Es ado consien e en pone se en elación y en a a con el o o Es ado según las eglas del De echo in e nacional público. Tal ac o, obse a, implica el econocimien o de la pe sonalidad ju ídica de un miemb o de la sociedad de Es ados, capaz de eje ce los de echos y con ae las obligaciones que, según el De echo pú- blico in e nacional, co esponden á las pe sonas de los cuales aquél se ocupa, es o es, á los Es ados. La pe sonalidad mo al, de la cual se de i a el goce y el eje cicio de los de echos ci iles, debe se econocida po la ley ci il in e esada (1). El S . Weiss opina, po el con a io, que un Es ado egula - men e cons i uido, es una pe sona polí ica y una pe sona ju í- dica capaz como al de de echos y de obligaciones en la es e a de los in e eses p i ados. En iende que las pe sonas mo ales egula men e cons i uidas, no pueden p olonga su ac i idad sob e el e i o io de o o Es ado sin es a au o izadas po és e. Obse a, sin emba go, que de es o no se deduce que deba ne- ga se odo de echo á una pe sona mo al ex anje a. El Es ado en cuyo e i o io una pe sona ex anje a p e ende eje ci a sus acul ades, iene el de echo igu oso de exclui la; pe o, desde el momen o que consien a en econoce la, se encuen a, e iden emen e en sus elaciones con ella en la misma si ua- ción que con las pe sonas ísicas del mismo país. El econoci- mien o puede se exp eso, cuando iene luga en i ud de una (1) Mou eau, De la capaci é des E a s é ange s pou ece oi pa es a nen en T ance.—Jou nal de D oi In e n. p i é, 1892, pág. 337. — 54 ley ó de un dec e o de au o ización; puede se gene al, cuando el dec e o ó el a ado in e nacional del cual esul e el econo- cimien o, se aplica á una clase de pe sonas mo ales de núme- o más ó menos ex enso. Respec o del Es ado ex anje o, opi- na que debe se epu ado como una pe sona ju ídica de pleno de echo capaz de adqui i y de posee , desde el momen o que el Es ado sob e cuyo e i o io in oque la capacidad haya e- conocido su exis encia polí ica. En i ud de ales p incipios, el P o eso Weiss concluye que los Es ados ex anje os son ca- paces de adqui i y de posee las p opiedades p i adas, y que al capacidad p oduce el e ec o de debe epu a los capaces de adqui i po sucesión (1). El S . Lainé, P o eso de la Facul ad de De echo de Pa ís, ha examinado ambién es e pun o, y ha mani es ado su opi- nión, p ime o, en un a ículo publicado en el Jou nal de D oi In e na ional p i é (2) , y después en el dic amen emi ido po él en el asun o Zoppa. -P opónese la cues ión en gene al, á sabe : si al ando disposiciones exp esas, las pe sonas mo ales ex anje as pueden pa icipa en la ida ci il en i ud de los p incipios gene ales de de echo, y después examina en pa - icula la cues ión espec o de los Es ados ex anje os. El S . Lainé no admi e que exis a di e encia esencial y sus- ancial en e las pe sonas mo ales y las pe sonas ísicas po ma- ne a que se pueda llega á conclui que las pe sonas mo ales ex- anje as deban epu a se excluidas, de pleno de echo, de la ida ci il o o gada á los ex anje os en gene al, y desde al pun o de is a comba e la eo ía de Lau en . Opina que, según los p in- cipios del De echo in e nacional, las pe sonas mo ales ex anje- as deben se admi idas na u almen e al bene icio del eje cicio de los de echos ci iles que se conceden á los ex anje os. Cuan- do se habla de ex anje os, obse a, á al a de oda dis inción, (1) Y. el dic amen del S . Weiss en el asun o Zappa. (2) Des pe sonncs mo ales en D oi in e no ional. p i é.—Jou nol l 1893, pá- gina 273. — 55 — es menes e en ende , no sólo los ex anje os indi iduos, sino ambién los ex anje os en el es ado de asociación, y se debe en ende que, los unos y los o os, cuando engan la pe sonali - dad, deben se admi idos al goce de los de echos ci iles. No ale obje a , obse a, que en cada país las pe sonas ci iles se c ean en is a de un in e és gene al, que son de o den públi- co y que deben pe manece es ic amen e e i o iales. Es os •dice, equi ale á hace una con usión en e la unción p opia de la pe sona mo al y el uso de los de echos ci iles que le han sido concedidos pa a acili a le y asegu a le el éxi o. La un- ción puede se y es o dina iamen e pública, y pa a el cumpli- mien o de al unción, la pe sona mo al debe conside a se es- ingida en el e i o io del país en que ha sido cons i uida; pe o po lo que espec a á los de echos de celeb a con a os y adqui i c édi os ó bienes, ¿en qué son de o den público? Des- de el p ime o de esos dos pun os de is a, la pe sona mo al ob a como pe sona pública; desde el segundo, ob a como pe - sona p i ada, y nada esencial impide, bajo al elación, la ex- ensión de la ida ju ídica de una pe sona mo al á odos los paises en que los ex anje os engan el goce de los de echos p i- ados, y nada esencial se opone á que al pe sona sea admi ida en p incipio, dado el silencio de la ley, á goza ue a de su país de algunos de echos p i ados que le pe enecen en i ud de la ley del país en que ué cons i uida. El en e mo al, en cuan o asume la condición de pe sona ci il, que ealiza ac os p i ados, que celeb a con a os, que adquie e c édi os, que ob a en juicio al igual de los indi iduos, debe conse a en país ex- anje o su nacionalidad, su es ado y su capacidad, así como los conse a el indi iduo. Al con a io, po lo que concie ne á su unción, debe esul- a e iden e que la pe sona mo al ex anje a no puede ob a pa a ealiza sus ines y cumpli , espec o de ellos, sus uncio- nes, siemp e que en e en juego el in e és público. Es a es, se- gún Lainé, la dis inción que necesa iamen e debe hace se pa a esol e la cues ión de la capacidad ci il. --- 62 «A . 932. La he encia de e ida á los en es mo ales no puede se acep ada sino con la au o ización del Gobie no, que se concede á con las o mas es ablecidas po ley especial.» «A . 1060. Las donaciones hechas á los en es mo ales no pueden se acep adas sino con la au o ización del Gobie no, mencionada en el a . 932.» En Alemania, la ma e ia de la capacidad de las co po a- ciones y pe sonas ju ídicas ex anje as pa a adqui i bienes se ige po la ley de 23 de Feb e o de 1870, la cual coloca en la misma condición á la pe sona mo al indígena y á la ex an- je a. Dispone en el a . 2.°, que las donaciones ó disposiciones de úl ima olun ad en a o de pe sonas mo ales, indígenas ó ex anje as, no pueden se e icaces sino después de la ap oba- ción del Rey ó de la au o idad delegada pa a ello, siemp e que excedan de 1.000 hale s (3.000 ma cos). Es a disposición, aplicable á los muebles y á los inmue bles, ecibe además una mayo de e minación en i ud de lo dispues o en el a . 4.°, que dice así: «No se de ogan con la p esen e ley las an iguas p esc ipciones que igen la adquisi- ción de inmuebles po pa e de co po aciones y de o as pe - sonas ju ídicas, indígenas ó ex anje as.» No epu amos opo uno ex ende nos en la exposición de las demás disposiciones legisla i as ace ca de la ma e ia de que a amos. Pa écenos que de lo úl imamen e dicho puede deduci se que, en los di e sos países, los en es mo ales y pe son'as ju ídicas ex anje as, ó se hallan colocados en i ud de la ley al mismo ni el de los en es mo ales y de las pe so- nas ju ídicas nacionales po lo que espec a al goce y el eje - cicio de los de echos pa imoniales, y especialmen e pa a !a adquisición de bienes muebles ó inmuebles po donación 6 disposición de úl ima olun ad, ó al asimilación se encuen e es ablecida en i ud de la ju isp udencia (1). (1) También en Bélgica, el T ibunal de Casación, po su sen encia de S de Feb e o de 1849, decide inciden almen e que los Municipios y los es able- ¿3 — De lo cual puede deduci se que, espec o á la condición ju ídica y á la capacidad ci il, no se puede hace una di e- encia sus ancial en e en e mo al ex anje o y en e mo al na- cional, sino que es menes e , po el con a io, admi i que los en es mo ales ex anje os que sean pe sonas ci iles capaces de posee y de adqui i bienes, deben epu a se, espec o dei goce y del eje cicio de- los de echos, de la misma condición que los en es mo ales nacionales. Teniendo po sen ado, po an o, lo que hemos dicho y des- a ollado, á sabe : que no se puede hace una' asimilación com- ple a en e el en e mo al ex anje o, el cual ecibe la pe soni- icación median e ac o del pode público, y el Es ado, que asume la condición de pe sona ju e p op io, si se quie e e- ne en cuen a los p incipios que, en los di e sos paises egu- lan, según las leyes ó la ju isp udencia, la capacidad ci il de los en es mo ales y de los es ablecimien os públicos ex anje- os, sólo se puede conclui , en i ud de ales p incipios, que, de la misma mane a que no se dis ingue en e las pe sonas ju ídicas ó en es mo ales ex anje os y los nacionales po lo que concie ne en gene al á su pe sonalidad ci il y á las condi- ciones pa a el goce y eje cicio de los de echos ci iles, asi no se debe hace dis inción alguna, espec o de es o, en e la pe sona- lidad ci il del Es ado y la de un Es ado ex anje o. Es menes- e , po consiguien e, admi i que el sobe ano e i o ial puede exigi siemp e el pleno espe o de odos los de echos que le pe - enecen e a omnes con e e encia á odas las elaciones de de e- cho p i ado sob e los bienes que se encuen an en el e i o io sob e el cual impe a; pe o que el Es ado ex anje o, po lo que concie ne á su pe sonalidad ci il y á su capacidad de adqui i á í ulo p i ado, debe epu a se de la misma condición que el Es ado. Así como debe es ima se en gene al, como indudable, que "IMMIIINN• cimien os públicos ex anje os deben epu a se como pe sonas ci iles capa -ces do posee y de eje ci a odos los de echos en Bélgica. — 64 el Es ado iene de pleno de echo la pe sonalidad ci il y la ca- pacidad de adqui i y posee bienes pa imoniales, así debe es ima se en gene al espec o del Es ado ex anje o. Conside- ando, sin emba go, como cie o y es ablecido, que así co no el Es ado ex anje o, en cuan o adquie e bienes á í ulo p i a - ado, debe econoce el dominio eminen e de la sobe anía e - i o ial, así debe queda siemp e some ido al inzpe ium, á la auc o i as, á la ju isdic io de la misma y en odos espec os al igual de cualquie pa icula que adquie a ó posea bienes en el e i o io en que hupe a el sobe ano e i o ial. • INDICE 1—De las pe sonas ju ídicas en gene al y de su condición, según la ley ci il.  6 II.—De la pe sonalidad ju ídica del Es ado.  16 HL—De la condición de las pe sonas ju ídicas ex anje as y de su capacidad.  21 IV.—De la pe sonalidad ju ídica in e nacional del Es ado  27 V.—De la capacidad ju ídica de los Es ados ex anje os, según la  ju isp udencia y la doc ina de los esc i o es  I