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Reflexiones didácticas sobre el habla andaluza

Trigo Cutiño, José Manuel

Abstract

La didáctica de la lengua en Andalucía plantea unos problemas específicos, derivados de las peculiaridades y características de las hablas andaluzas, de su diversidad y de la necesaria distinción en sus producciones orales y escritas. Ante un hecho diferenciador lingüístico de tanta magnitud, como es el dialecto andaluz, el maestro o el profesor no puede permanecer ajeno, sino que se ve obligado, por su propia condición de educador, a adoptar una determinada actitud que va a tener repercusiones significativas y considerables en el. conocimiento, valoración y dominio que los niños van a poseer de su modalidad de habla. El objetivo fundamental que se debe conseguir es que los niños andaluces adquieran un uso solvente y rico de la lengua en y desde su propia variedad de uso del español, en la expresión oral, ya que el código escrito lo comparten con todos los hispanohablantes. Para ello se requiere por parte del profesor un conocimiento profundo de la lengua española y del dialecto andaluz, junto a la preparación sociolingüística y didáctica que requiere su alta misión formativa. Además, hemos de facilitar, con una metodología inductiva, el correcto aprendizaje de la escritura que, sin duda, presenta más dificultades para nuestros niños.

Full text

CAUCE, Re is a de Filología y su Didác ica, n.° 8, 1985, págs. 187 - 204 REFLEXIONES DIDÁCTICAS SOBRE EL HABLA ANDALUZA JOSÉ MANUEL TRIGO CUTIÑO* RESUMEN La didác ica de la lengua en Andalucía plan ea unos p oblemas especí icos, de i ados de las peculia idades y ca ac e ís icas de las hablas andaluzas, de su di e sidad y de la necesa ia dis inción en sus p oducciones o ales y esc i as. An e un hecho di e enciado lingüís ico de an a magni ud, como es el dialec- o andaluz, el maes o o el p o eso no puede pe manece ajeno, sino que se e obligado, po su p opia condición de educado , a adop a una de e minada ac i- ud que a a ene epe cusiones signi ica i as y conside ables en el. conocimien- o, alo ación y dominio que los niños an a posee de su modalidad de habla. El obje i o undamen al que se debe consegui es que los niños andaluces ad- quie an un uso sol en e y ico de la lengua en y desde su p opia a iedad de uso del español, en la exp esión o al, ya que el código esc i o lo compa en con odos los hispanohablan es. Pa a ello se equie e po pa e del p o eso un conocimien- o p o undo de la lengua española y del dialec o andaluz, jun o a la p epa ación sociolingüís ica y didác ica que equie e su al a misión o ma i a. Además, he- mos de acili a , con una me odología induc i a, el co ec o ap endizaje de la es- c i u a que, sin duda, p esen a más di icul ades pa a nues os niños. PALABRAS CLAVE Dialec o andaluz - Didác ica - No ma o al y esc i a. * P o eso Ti ula de Lengua Española y su Didác ica en la Escuela Uni e si a ia de Magis e io de Se illa. 187 CAUCE. Núm. 8. TRIGO CUTIÑO, José Manuel. Re lexiones didác icas sob e el habla ... I. PLANTEAMIENTO La p eocupación po el lenguaje ha sido una cons an e a a és de oda la his- o ia del homb e, po la asomb osa capacidad de simbolización que p esupone el hecho de habla y po que, además, cons i uye un inconmensu able medio de co- municación que es á en la base de odas las elaciones sociales. Esa capacidad lingüís ica humana se mani ies a en cada Lengua, en cada Sis- ema, y se ealiza en el habla de odo indi iduo y de oda comunidad de hablan es, con una ex ensa a iedad de usos, que con ibuyen a en iquece y do a de más en abilidad al p opio Sis ema. De ese modo, la Lengua Española cons i uye un «diasis ema» del que su gen las dis in as modalidades de habla o usos dialec a- les del amplio dominio hispanohablan e, a los que e eb a y egula, pe mi iendo, po an o, la in e comunicación en e odos. Los andaluces p i ilegiamos, den o del español, unas ealizaciones lingüís i- cas que, conscien e o inconscien emen e, hemos asumido o elegido como símbo- los de nues a iden idad. Y an e es e hecho el p o eso no puede pe manece ausen e ni indi e en e, sino que debe adop a una ac i ud comp ome ida, unda- men almen e po dos azones: p ime a, po que aun sin él p oponé selo, se con- ie e en modelo lingüís ico pa a el niño du an e oda la jo nada escola , lo que condiciona á, en g an medida, el conocimien o, la alo ación y el uso que los ni- ños end án y ha án de su p opia mane a de habla . Y segunda, po que la Lengua, como se exp esa cla amen e en los P og amas Reno ados pa a le E.G.B., no es una asigna u a que se pueda limi a o ence a en un iempo conc e o del ho a io es- cola , sino que cons i uye una ma e ia que in o ma y posibili a odo el quehace ins uc i o y educa i o1. Ello signi ica que, como usua ios de la Lengua Española en su modalidad an- daluza, podemos conside a la o habla la como podamos o deseemos, pe o como maes os o p o eso es, debemos comp ome e nos se iamen e y adop a la ac i- ud más idónea y pedagógicamen e adecuada, lo cual se mani ies a en el domi- nio, en el ap ecio y en la alo ación que dia iamen e e elamos en nues a ac i i- dad docen e. 2 ¿QUÉ ES EL ANDALUZ? Obje i amen e conside ado, con c i e ios lingüís icos igu osos podemos a i - ma que el andaluz no es una lengua, sino una a ian e, una a iedad de uso del español que los colonizado es y epoblado es de Cas illa y León, p incipalmen e, in oduje on en nues as ie as de Andalucía en el siglo XIII. 1. M.E.C., P og amas Reno ados de la E.G.B., Ed. Escuela Española, Mad id, 1981, Vol. I, p. 23. 188 CAUCE. Núm. 8. TRIGO CUTIÑO, José Manuel. Re lexiones didác icas sob e el habla ... Po ello, es con enien e y necesa io conside a nues o dialec o desde una do- ble pe spec i a. Diac ónicamen e concep uado, es deci , desde el pun o de is a gené ico, el andaluz es un dialec o del cas ellano, un p oduc o sociolingüís ico e his ó ico de esa unidad indiomá ica. Así lo a i ma A. ZAMORA VICENTE el e e i - se al mismo: «Se a a de una e olución In si u del cas ellano lle ado a ie as an- daluzas po los colonizado es y epoblado es a pa i del siglo XIII y has a p inci- pios del siglo XIV»2. Conside ado desde una isión sinc ónica ac ual, el andaluz es una de las di- e sas modalidades lingüís icas del español, una mane a peculia de ealiza el sis ema de la lengua española po nues a comunidad de hablan es. Dicho con o as palab as, hablamos la misma Lengua que hablan los mu cianos, los ex e- meños, los cas ellanos, los a agoneses o los a gen inos, po ejemplo, pe o de ma- ne a di e en e, sob e odo en lo que se e ie e a la subes uc u a oné ico- onoló- gica. Conside ado desde una isión sinc ónica ac ual, el andaluz es una de las di- e sas modalidades lingüís icas del español, una mane a peculia de ealiza el sis ema de la lengua española po nues a comunidad de hablan es. Dicho con o as palab as, hablamos la misma lengua que hablan los mu cianos, los ex eme- ños, los cas ellanos, los a agoneses o los a gen inos, po ejemplo, pe o de mane- a di e en e, sob e odo en lo que se e ie e a la subes uc u a oné ico- onológica. Es ob io que poseemos la misma sin axis, con algunas a ian es o asgos no sus anciales que a añen p incipalmen e a las o mas e bales y su epe cusión en los p onomb es pe sonales, (us edes enéis, «se podéis i ») y que incluso se mani- ies an sólo como endencias, (la edundancia, p e e encia po o mas pe i ás i- cas o analí icas, el a amien o en la composición y de i ación de cie as pa es del discu so), e c.3. El compa i esencialmen e la misma mo oxin asis, es deci , es a unidos po la misma g amá ica, y un léxico undamen al común es lo que po- sibili a el que podamos comunica nos con odos los hispanohablan es sin necesi- dad de in é p e e. Aho a bien, no se nos puede nega la eno me can idad de asgos, aunque com- pa idos o ex endidos a o as hablas, en el ni el oné ico- onológico, la in ensidad con que se ha p oducido la up u a en la ealización o al y su ex ensión a odas las capas sociales. También es econocida po odos los a adis as nues a mayo i- queza léxica y la c ea i idad u o iginalidad en las cons ucciones mo osin ác i- 2. A. ZAMORA VICENTE, Dialec ología española, 2.a ed, G edos, Mad id, 1974, p. 287. 3. Es aconsejable, al espec o, consul a el a ículo de F. RODRÍGUEZ IZQUIERDO, «Economía y e- dundancia en el uso de los sus i u os g ama icales», en Sociolingüis ica Andaluza, I, Public, de la Uni e si- dad de Se illa, 1982, pp. 119-193. 189 CAUCE. Núm. 8. TRIGO CUTIÑO, José Manuel. Re lexiones didác icas sob e el habla ... cas. Es e dad que muchas ca ac e ís icas de las hablas andaluzas no las posee- mos en exclusi a, pe o lo más singula es que odas las que es án dispe sas se dan jun as en nues a a iedad dialec al. «Aisladamen s, a i ma el p o eso M. AL- VAR, casi odos los asgos andaluces se dan en o os dialec os; la o alidad no se da en ningún o o»4. La lengua de los andaluces es, po consiguien e, la lengua española, con una se ie de asgos que le con ie en una g an pe sonalidad y que la con ie en en la modalidad más impo an e, a mi en ende , del español ac ual. Ocu e, además, que las múl iples ca ac e ís icas y di e encias no es án sis ema izadas y po su al a de ni elación hemos de dis ingui , al menos, dos zonas no o iamen e dispa- es, la o ien al y la occiden al. Ello pe mi e la usada denominación de «hablas an- daluzas». Todas las modalidades de uso de un mismo Sis ema son igualmen e álidas, idóneas o ap as pa a log a cualquie ipo de comunicación, eniendo en cuen a, además, que, lejos de des igu a lo o des ui lo, con ibuyen a en iquece , o i i- ca y consegui mayo en abilidad del p opio Sis ema. La a iedad lingüís ica an- daluza, po lo an o, no es ni peo ni mejo que las o as, es sólp di e en e y con i- buye a eng andece y alo a la Lengua Española, ya que ha p opiciado, a causa de ac o es his ó icos, económicos y sociocul u ales, la g an expansión que ha al- canzado el. Sis ema español. Las an e io es e lexiones nos lle an a la conclusión de que hemos de des e- a de una ez el also complejo de in e io idad lingüís ica de los andaluces, naci- do de la incomp ensión, del desconocimien o, del desdén o solapado desp ecio, y de la imagen idicula, cuando no i iso ia, de nues a mane a de habla , p opiciado odo ello desde y po dis in os medios y causas que ha in luido en la alo ación nega i a que muchos hablan es de nues a comunidad andaluza hacen de su p o- pia habla, así como en su ac i ud an e ella. Po el con a io, si alguna posición u ie a que oma se an e los p opios usos lingüís icos, y ello ue a deon ológicamen e pe misible, pod íamos p oclama con o gullo y al ane ía la pujanza, el dinamismo y la i alidad de nues o dialec o que, con la mayo pa e de sus ca ac e ís icas y asgos, si bien dis ibuidos de mane a desigual, si e como ehículo de comunicación al ochen a po cien o, poco más o menos, de odos los que hablan español. La mayo ía de los especialis as con i - man el o igen y la in luencia andaluza en el español de Amé ica, aunque no de ma- ne a exclusi a, y la impo ancia que la no ma disiden e se illana u o en la con o - 4. M. ALVAR, «Hacia los concep os de lengua, dialec o y hablas», N.R.F.H. México, 1961 - XV, pp. 51- 60. 190 CAUCE. Núm. 8. TRIGO CUTIÑO, José Manuel. Re lexiones didác icas sob e el habla ... mación del es ado ac ual del español ame icano y en la expansión de nues o Sis- ema linguüís ico. «La imp esión gene al de semejanza en e el uso lingüís ico hispanoame icano y el andaluz —dice R. LAPESA— se basa en una se ie de coin- cidencias oné icas, abundan e comunidad de ocabula io peculia y cie os as- gos sin ác icos compa idos»5. ¿Pod a pensa se, y es una in e ogan e que su ge con ecuencia, que el anda- luz llega á algún día a adqui i la ca ego ía de Lengua?. Eso es algo que no com- pe e al lingüis a, quien sólo a a de desc ibi la ealidad obje i a de la lengua, ni al sociolingüis a, al que le in e esa su es udio en el con ex o social. Tampoco pue- den juga a p o e as, a iesgándose a adi ina el u u o. Pa ece, sin emba go, que, a pesa del dinamismo léxico y sin ác ico del dialec- o andaluz, de su i alidad y de su ex ensión, aquello es, hoy po hoy, una en ele- quia, po que al a ni elación y sis ema ización, como ya hemos apun ado, de las peculia idades oné icas en odo el e i o io andaluz y las di e encias mo osin- ác icas con el «diasis ema» del español son educidas. Tampoco exis e ni siquie- a como in en os se ios, una li e a u a andaluza esc i a en andaluz po que no disponemos de un código g a émico especí ico. De odas o mas, lo que pueda llega a se en el u u o el dialec o andaluz depende á de los hablan es de hoy y del mañana, así como de o as causas his ó icas, polí icas, e c., que puedan p o- duci se y que condiciona ían una up u a gene al y o al con el sis ema colec i o de odos los hispanohablan es. Es e dad que las hablas andaluzas cons i uyen, aquí y aho a, una co ien e muy ue e de enómenos, en muchos casos p esen es en odo el dominiohispa- nopa lan e; pe o dicha co ien e, eco dando a Jo ge Man ique, es como un ío que a a da al g andioso ma del Sis ema español y que al inal se con unde con él. ¿Pod á algún día des ia se an o dicha co ien e y hace se an ex ensa como el p opio ma ? No lo podemos sabe ; los enómenos lingüís icos se pueden es acio- na , desapa ece o e oluciona , po que la Lengua es algo i o y dinámico que se ealiza po cada hablan e en odos los momen os del día y, consiguien emen e, al abundancia y a iedad de usos da luga a in inidad de cambios plu idimensiona- les, imposibles de augu a . 3. ACTITUD DEL PROFESOR An e es a modalidad de habla andaluza, an ica, a iada y ecunda, que iene a cons i ui como un g an e ablo, ba oco po su eno me c ea i idad, polimo i - 5. R. LAPESA, «El andaluz y el español de Amé ica», en P esen e y u u o de la lengua Española, ed. Cul u a Hispánica, O ines, Mad id, 1964, ol. II, p. 173. * 191 CAUCE. Núm. 8. TRIGO CUTIÑO, José Manuel. Re lexiones didác icas sob e el habla ... mo, in luencias y p és amos his ó icos di e sos, es deci , an e la compleja eali- dad sociolingüís ica en Andalucía, el P o eso no puede pe manece indi e en e ni igna o. Po el con a io, debe á adop a una ac i ud idónea y comp ome ida, de acue do con su unción didác ica y educado a que, na u almen e, es a á lejos de adicalismos o pes y des iados. Po obligada expe iencia sabemos que es o es algo que p eocupa e incluso con unde a muchos p o eso es andaluces, ya que con espec o a algunos dialec- os y de mane a especial al andaluz, se ha susci ado, en muchos casos, una des- medida eacción as la op esión, el con inuo desp ecio y el desp es igio que ha su ido nues a modalidad de habla. Una pos u a ex emis a y de o mado a puede se la de aquellos que, guiados po la c eencia alsa e igno an e de que el andaluz es una des iación o degene a- ción de la no ma co ec a cas ellana, p e enden impone en las escuelas la p o- nunciación de la modalidad de Cas illa, obligando a ma ca con exac i ud las eses inales o implosi as, a «des e a » el yeísmo como algo inadmisible, e c. Hoy es o es in ole able; quienes así ob en ol idan lo más elemen al de la lingüís ica aplicada, ya a ias eces epe ido: que el andaluz no es «un cas ellano ma) habla- do», sino una a iedad de uso del español an espe able, ica y compe en e como las demás pa a log a con pleni ud el in úl imo de la lengua, que es la comunica- ción. Obliga a p onuncia en los colegios de Andalucía según la modalidad cas e- llana esul a ía idículo, inú il, pe judicial, disc imina o io y an ipedagógico. Po lo an o, enséñenos en los cen os docen es de nues a comunidad au ónoma el español, pe o sin igno a los ca ac e es p opios de nues a habla, mejo dicho, desde y con las peculia idades de las hablas andaluzas, en lo que espec a al có- digo o al únicamen e, como más adelan e in en a emos ma iza . O a ac i ud, igualmen e pe niciosa, puede se la de quienes, dejándose lle a po un andalucismo aná ico y sen imen alis a, po e enden enseña únicamen e el andaluz que se habla en el en o no del niño, limi ándose a la no ma local o a los egis os de habla de sus alumnos. Vi imos unos momen os his ó icos c uciales pa a nues a iden idad y pa a po- de des e a imágenes y es e eo ipos que en nada nos a o ecen ni nos de inen. Aho a esul a ácil subi se al ca o de un andalucismo sen imen alis a y also, que iendo apa en a o ep esen a el p og esismo y el p o eccionismo más a an- zado, p ecisamen e ebajando los ni eles de adquisición y uso de la p opia moda- lidad lingüís ica y la exigencia en el dominio del habla andaluza en unos egis os más co ec os, elegan es y bellos. 192 CAUCE. Núm. 8. TRIGO CUTIÑO, José Manuel. Re lexiones didác icas sob e el habla ... Es a o a al e na i a e idencia un cla o desconocimien o y desp ecio de las po encialidades de los niños, y log a educi sus posibilidades de comunicación en una lengua ica y ma izada, po que ellos deben en ende y hace se en ende po odos los que ealizan el mismo sis ema, an o o almen e como po esc i o. Sucede que quienes piensan así suelen se ambién los que abogan po una o o- g a ía andaluza, aspec o és e que en el pun o 5.° desa olla emos. Si un niño desea p onuncia ,leyendo o hablando, a la mane a cas ellana, debe- mos pe mi í selo y espe a lo, po muy andaluz que sea el alumno y el p o eso , sin impone a ul anza únicamen e usos Iñgüís icos locales o egionales ni coa - a la libe ad ni las posibilidades exp esi as, po que es a íamos coope ando a o ma un concep o y isión de la lengua muy pob es y a cae en un educcionis- mo in ole able. Como es ob io deduci , las dos ac i udes, adicales y ex emis as, nunca son educa i as ni bene iciosas, ni siquie a a co o plazo, ya que de o man la p opia ealidad po que no son equilib adas ni in eg ado as; además, a o ecen el empo- b ecimien o lingüís ico y cul u al de los niños andaluces, así como la deg adación p og esi a de sus hablas. No escapan a nues o educido análisis o os modos de enca a se con es a ealidad sociocul u al y an opológica, cual es la peculia mane a de habla de An- dalucía, de la que los p o eso es o maes os no podemos hui ni p escindi ; nos e- e imos a la indi e encia o al menosp ecio. Tampoco son admisibles es as posi- ciones, sencillamen e po que epugnan o es án en con adicción con la especí i- ca misión o mado a y educa i a del Maes o. Ya que es di ícil ap ende a habla -bien, el p o eso iene el debe , con aído po su delicado minis e io, de no deja a los niños solos en dicho ap endizaje. ¿Cuál se á en onces la mane a más adecua- da de p ocede en las aulas an e la ealidad ac ual de las hablas andaluzas? En didác ica, que es un a e y una ciencia, esul a muy di ícil y poco aconseja- ble da ece as conc e as; se pueden es ablece líneas gene ales de ac uación, que son álidas siemp e que se engan en cuen a los pa áme os que en an en juego en cada si uación pedagógica. Ello nos pe mi e señala algunos aspec os que ca ac e iza ían, a nues o modo de e , la ac i ud más idónea en la enseñanza de la lengua española, an o en su ealización o al como esc i a, den o de los Cen os docen es de Andalucía. a) Respe o al habla del niño. Todo p o eso , en su inexcusable condición de modelo lingüís ico pa a los ni- ños, debe, en p ime luga , espe a el habla, los hábi os lingüís icos de sus alum- nos, cualquie a que sea el egis o andaluz que empleen. Ellos ienen a la escuela 193 CAUCE. Núm. 8. TRIGO CUTIÑO, José Manuel. Re lexiones didác icas sob e el habla ... con unas adquisiciones exp esi as muy udimen a ias, pe o nunca desp eciables. Pa a que puedan ap ende a habla y a comunica se cada ez con más o den, con más cla idad, con más belleza y con un empleo p og esi amen e más sol en- e de su p opia modalidad lingüís ica, los niños ienen que habla en clase y de- ben hace lo, al p incipio, con las posibilidades de que disponen, cada uno como sabe hace lo; posiblemen e con una lengua pob e, llena de ópicos, de clichés a- cíos, de pun os suspensi os, de silencios, e c., pe o ambién ica en c eaciones peculia es, en ue za exp esi a y en na u alidad. De ese ni el, de esa lengua des- clasada enemos que pa i , no pa a oma la como modelo ni queda nos anclado en ella, sino pa a que el niño pueda sen i se a gus o, cómodo y dis enso al habla , al comunica se, al exp esa se con odos los medios y ecu sos didác icos que se emplean en la clase. Labo nues a es cla i ica , amplia , o dena , en iquece la exp esión de los ni- ños, lo que se consigue si ellos ienen ocasiones p opicias de habla cada ez más y más en un con ex o p og amado y no cada ez menos y menos. Hemos de p opo ciona les múl iples opo unidades de oí y escucha , así como de imi a y ensaya es uc u as lingüís icas di e sas, a iadas, icas y co ec as. ¿De qué o a mane a puede mejo a su compo amien o discu si o o al, si no es con eje ci- cio sis emá ico y dia io en las clases, donde el niño encuen a ealmen e los me- dios necesa ios pa a ello? Si no comenzamos po acep a y espe a el ni el lin- güís ico de cada alumno, sino que de alguna mane a echazamos, igno amos o desp eciamos sus p oducciones comunica i as ca ac e ís icas, el niño se inhibi- á, se bloquea á en clase y p ocu a á no habla po que expe imen a á una cie a disc iminación, con lo cual disminuyen las posibilidades de en enamien o lin- güís ico y, po consiguien e, de a anza en el p oceso de adquisición de un len- guaje depu ado y co ec o. Además, los niños, que poseen una capacidad ecep i- a muy su il, llegan a ene conciencia de que, al menosp ecia su mane a de ha- bla , los subes ímanos ambién a ellos mismos y a cuan o ep esen an. b) P epa ación sociolingüís ica del P o eso . La ac i ud que p opugnamos an e el habla andaluza p esupone ambién, po pa e del p o eso , un conocimien o, un dominio y una alo ación obje i a, así co- mo un ap ecio de nues o dialec o, en unas co as ele adas. Si es andaluz o si ea- liza el sis ema español con nues a modalidad, debe hace lo según la a iedad dias á ica más al a, es deci , en los ni eles más cul os y cuidados, lo que signi- ica habe adqui ido y exp esa se según la no ma cul a andaluza, a la que en el apa ado siguien e nos e e i emos. No ol idemos que los niños ap enden y pe eccionan su bagaje lingüís ico po 194 CAUCE. Núm. 8. TRIGO CUTIÑO, José Manuel. Re lexiones didác icas sob e el habla ... imi ación, po imp egnación, po osmosis, di íamos y po co ección; no cabe du- da que el colec i o de p o eso es se con e i á en el modelo más a ac i o y e i- cien e pa a ellos, así como en el eed - back co ec o , consis en e y cons an e que necesi an. El con ac o con las conc eciones discu si as mejo elabo adas, más bellas y cuidadas den o del dialec o andaluz que, gene almen e, emanan de los hablan- es más cul os, (po que suelen se los que más se p eocupan po el buen uso y cul- i o de su lengua), se á un ac o condicionan e, a la ez que necesa io, pa a que los discen es puedan imp egna se de modelos icos, jun o con la audición y análi- sis de ex os o ales esme ados, la lec u a de clásicos y de buena li e a u a in an il. Po lo an o, los p o eso es debemos es o za nos en adqui i y enseña unos hábi os lingüís icos cul os y co ec os den o del andaluz, aunque es bueno y su- pone iqueza exp esi a el domina di e sos egis os y acomoda los a las a iadas si uaciones o con ex os comunica i os. La esponsabilidad de los maes os en es a ma e ia es conside able y pa en e, po que de ellos a a depende , en g an medida, (jun o con los pad es) el ap ecio que los niños engan de su lengua, la mo i ación pa a pe ecciona la p og esi a- men e y la opo unidad pa a que emodelen, depu en y cuiden su p opio dialec o. A ello se añade el hecho de que «la edad óp ima pa a el buen ap endizaje de la len- gua aba ca has a los 10-12 años, como máximo, ya que a pa i de ahí el ce eb o pie de la plas icidad uncional necesa ia y las elabo aciones lingüís icas son mu- cho más cos osas»6. Como an es hemos suge ido, el p o eso debe conoce la modalidad de habla andaluza, su his o ia y ca ac e ís icas pa a pode ap ecia lo y alo a lo adecuada- men e. Debe ambién espe a lo, a la ez que de ende lo y p o ege lo, como una a iedad de uso del español que se ha con e ido en uno de los símbolos de nues- a p opia iden idad y en un pa imonio cul u al de odos los andaluces. La de ensa, p o ección y omen o del andaluz iene que c is aliza en la eali- zación de una labo de ace camien o y de e lexión sob e él del maes o y de los niños, así como de en iquecimien o y depu ación de sus peculia es elabo aciones exp esi as. Eso les lle a á, sin duda, a oma conciencia del p es igio, pujanza, i- alidad y dinamismo de las hablas andaluzas, desconocidas e igno adas aún en muchos de sus aspec os, así como ilipendiadas desde ac i udes y es e as muy dispa es, lo cual, sin duda alguna, ha in luido en la conciencia lingüís ica de mu- 6 S. FERNANDEZ, Conquis a del lenguaje en p eescola y ciclo p epa a o io, ed. Na cea, Mad id, V1981, p. 14. 195 CAUCE. Núm. 8. TRIGO CUTIÑO, José Manuel. Re lexiones didác icas sob e el habla ... Los docen es de niños andaluces debemos ene en cuen a las di icul ades que emanan de nues a mane a de habla con espec o a la enseñanza de la esc i- u a y no d ama iza sob e las posibles « al as» p opiciadas po esa peculia no - ma oné ico- onológlca. Debemos se comp ensi os an e ales e o es, lógicos en el p oceso de ap endizaje, pe o que hemos de p e eni y co egi de la misma ma- ne a que los demás ye os15. Es o almen e necesa io, pa a ello, e isa y ac uali- za la didác ica de la o og a ía en los Colegios o Ins i u os y adop a unos mé o- dos p e en i os e induc i os. Esc ibi bien es un hábi o que se adquie e desde los p ime os años de escola- idad con cie a acili ad, si los p ocedimien os empleados son los más ap os y con enien es; cuando el niño llega al ciclo supe io de E.G.B. sin habe lo log ado, las di icul ades an aumen ando p og esi amen e. Po eso, en los comienzos de su ap endizaje se equie e es a muy a en os a las huellas o ma cas in elec uales, memo ís lcas y sensi i as que dejan las palab as leídas o esc i as. De una mane- a muy sencilla podemos deci que el p ocedimien o p e en i o consis e en que el niño nunca pe ciba la palab a mal esc i a, o mejo exp esado, que las huellas, an- o isuales, como audi i as y psicomo ices de las palab as que se lean o esc i- ban sean desde el comienzo las co ec as. Si un niño andaluz cecean e, po ejemplo, desde que comienza su ap endizaje lec o-esc i o ha is o siemp e la palab a « aso» bien esc i a, y él la asocia con su signi icado co espondien e, la ep oduce median e una copia in eligen e o un dic ado di e ido de esa misma mane a, la e ue za median e o os eje cicios mo i- ado es, podemos es a segu os de que se á muy di ícil, en ci cuns ancias no ma- les, que la uel a a esc ibi en adelan e de o ma inco ec a, como « azo», «baso» ó «bazo». La me odología es á basada, undamen almen e, en la lec u a a en a y comp ensi a, en la copia azonada y ponde ada, en los dic ados pedagógicos, en el uso con inuo del dicciona io (de un buen dicciona io in an il, p e e en emen e), en eje cicios a iados de ca ác e lúdico e incen i ado es, como los c ucig amas, juegos de palab as, y o os muchos juegos o og á icos que acili an de mane a sencilla, ag adable y p o echosa el co ec o ap endizaje de la esc i u a. En los p ime os ciclos de E.G.B., se adquie en las bases de la o mación de buenos o malos hábi os o og á icos. Po ello, es necesa io que el maes o es é muy a en o a odo el ma e ial esc i o de los niños, ya que, con una ac i idad dia ia y p og amada, con el cons an e empleo de las palab as en di e sos con ex os en los que adquie en sen idos conc e os, jun o con los adecuados mé odos, p ocedí- 15. Po su cla idad, p ecisión y u ilidad nos hemos se ido pa a la o ien ación inicial y pa a explica los di e sos mé odos, undamen almen e del lib o de Benjamín SÁNCHEZ, Lenguaje esc i o, Diagnós ico, ense- ñanza y ecupe ación, Ed. Kapelusz, Buenos Ai es, 1971. 202 CAUCE. Núm. 8. TRIGO CUTIÑO, José Manuel. Re lexiones didác icas sob e el habla ... mien os, écnicas y ecu sos aplicados en la enseñanza de la lec o-esc i u a y la a ención pe sis en e a los e o es especí icos en que los niños andaluces suelen cae con más ecuencia, puede se su icien e pa a que, en la mayo ía de los ca- sos, nues os alumnos, con su peculia habla andaluza, consigan esc ibi el códi- go g a émico español con un al o g ado de éxi o. El acaso en es e campo de la enseñanza iene a o ecido, casi siemp e, po una mo odología deduc i a de ca ác e adicional, basada en la memo ización de las eglas o og á icas y en su pos e io aplicación, empeo ado, además, con el uso y abuso de los dic ados exclusi amen e e alua i os y puni i os. Ello es así, po que no a iende a las necesidades, capacidades ni in e eses de los niños, y po - que adolece de la imp escindible mo i ación, p incipio y undamen o pa a la con- secución de cualquie obje i o en la enseñanza. Es más, ap ende o asimila una egla o og á ica no consis e en memo iza la a base de eje cicios casi siemp e i acionales y one osos, sino en se capaz de u iliza la con un cie o g ado de au o- ma ismo. No que emos deci que las eglas sean innecesa ias o inú iles; lo que a i ma- mos es que deben se i , y de hecho si en, de buen auxilia pa a un ap endizaje undamen ado en la inducción o descub imien o de las cons an es o og á icas po pa e del niño, y en la o mación de imágenes óp imas y co ec as. Es deci , el p ocedimien o deduc i o exclusi amen e basado en la memo ización de las e- glas o og á icas no conduce a un ap endizaje e dade o, ú il, uncional ni co ec- o de la esc i u a, po que la expe iencia ha demos ado que no si e, ya que la o - og a ía es una cues ión elacionada con la o mación de imágenes y hábi os co- ec os desde el comienzo. Cuando los alumnos se habi úan a descub i po sí mismos, guiados y o ien a- dos po el p o eso , las eglas de o og a ía, que incluye, como es ob io, la acen- uación y la pun uación, median e una ac i idad cons an e, ag adable y mo i ado- a, adecuada a las capacidades de ellos, es amos aplicando una me odología in- duc i a que sigue las e apas gene ales de la inducción y que consis e en: 1.° Obse ación po pa e del alumno del ma e ial esc i o p esen ado en cla- se. En nues os colegios pueden se pe iódicos, e is as, ex os, e c., pa a que descub an odas las palab as que se esc iben con «ese», en el caso de zona cecean e, lo mismo que pa a que in en en «caza », cuan as más pala- b as mejo , que con engan una «eme» an es de la «p». Se puede incen i a es a ac i idad, po ejemplo, o o gando algún pun o o pun os po palab a encon ada y sub ayada. , 2.° Compa ación en e lo obse ado. Las palab as obse adas y encon adas 203 CAUCE. Núm. 8. TRIGO CUTIÑO, José Manuel. Re lexiones didác icas sob e el habla ... se compa an, median e un a en o examen con o as en las que se encuen- en la «eme» an es de la «b» o bien las que se esc iban con «ce» o «ze a». Se deben ealiza ac i idades en la piza a, como esc ibi en el mismo co- lo el elemen o común, o sub aya la palab a que se desee esal a , e c., pa a lle a los a descub i el elemen o común en un caso, o pa a asocia i memen e el signi icado y el signi ican e (cuando se a e de di e encia s/c,z) en el o o. 3.° Gene alización inducida de lo obse ado y compa ado. Es o eguie e, so- b e odo al p incipio, la opo una o ien ación y ayuda del p o eso , pa a que esul e un descub imien o ag adable, e icaz y co ec o. Exis e una ex- ensa gama de eje cicios bien seleccionados que se deben ealiza pa a que los alumnos pa icipen plenamen e en las ac i idades de obse ación, compa ación, ecogida de ma e iales, e c., que debemos ene p epa ados pa a e o za , segui y e alua es e ap endizaje induc i o. Hay su icien es eglas o og á icas que se pueden ap ende median e es a me odología, po que ienen pocas excepciones y son de uso muy e- cuen e. En lo e e en e a las di icul ades del andaluz, es cla o que no se pueden es ablece eglas gene ales sob e el uso de las consonan es s, c ó z; sin emba go, la obse ación y la compa ación sí esul an muy e icaces en aquellos pa es de palab as cuyos signi icados di ie en po la p esencia-ausencia o po la al e nancia de dichas g a ías. En es e caso es imp escindible eje ci a las siemp e den o del con ex o pe inen e. Po consiguien e, pa a p e eni o co egi los e o es de los niños andaluces en el ap endizaje de la esc i u a, se deben y pueden emplea los mismos medios y p ocedimien os que pa a las demás di icul ades o og á icas de la lengua espa- ñola, esul ando pa a ello necesa io un p e io diagnós ico de los usos inco ec os más comunes en cada zona y una ac i ud comp ensi a an e ellos. Si ap ende a habla es un iun o del niño, un asomb oso milag o de su capa- cidad de simbolización, el ap endizaje de la lec u a y la esc i u a, sob e odo el es- c ibi de mane a co ec a en los colegios de Andalucía (y más cuando la exp esión o al es á muy deg adada) es, sin duda alguna, un iun o del Maes o, de su p epa- ación, de su en usiasmo, de su conocimien o y amo a la lengua y al dialec o que engloba a las di e sas hablas andaluzas. Si lo consigue, además, con acilidad, con ag ado po pa e del niño y con p o echo, como p econizan los pos ulados pe- dagógicos, hab á que con eni en que eúne los dos equisi os o condiciones im- p escindibles de odo buen didac a: el a e y la ciencia. 204 CAUCE. Núm. 8. TRIGO CUTIÑO, José Manuel. Re lexiones didác icas sob e el habla ...