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Las izquierdas y las elecciones de 1919 en Sevilla. El bloque de la democracia andaluza

González Fernández, Ángeles

Abstract

La crisis de 1917 actué como detonante para el inicio de un proceso irreversible de reagrupamiento de las fuerzas políticas del país en dos grandes bloques, izquierdas y derechas. Ese alineamiento presenta notables peculiaridades en el caso de Sevilla, dado que las organizaciones de la izquierda extradinástica manteníar~ actitudes claramente divergentes ante el régimen de la Restauración. De un lado, aquellas que aceptaban pactar con los liberales y, por tanto la integración en el sistema, como Unión Republicana y especialmente los radicales de Martínez Barrio; de otro, el Centro Andaluz de Blas Infante, el partido federal y una agrupación socialista disidente, denominaría ‘‘muy ma licta” ulla rpctu-,ahnn cu’al’.’Wr ti no de pacto u pretendía” inetaurar una nueva manera de actuar en política. La ruptura interna se verificó en el transcurso del proceso electoral de 1919, una vez que las segundas procedieron a constituir una candidatura independiente con la denominación de “Democracia Andaluza”, que ha de entenderse como la tentativa de un grupo de “hombres nuevos” para purificar y renovar el sistema político con el fin de adecuarlo a la nueva realidad del país.

Full text

Las izquierdas y las elecciones de 1919 en Sevilla. El bloque de la democraciaandaluza ANGELES GONZALEZ FERNANDEZ Departamento de Historia Contemporánea.Universidad de Sevilla Las elecciones generales de junio de 1919 se enmarcan en el contexto de reactivación de las luchas políticas y sociales que caracterizó el devenir de España tras la crisis de 1917, fecha que señalaba el principio del fin del sistemapolítico de la Restauración’. En el caso de Sevilla, esta crisis iba a traducirse, en el ámbito social, en un violento resurgir del movimiento obrero y campesino que configuraría a la provincia como una de las más conflictivas del país2. Desde una ópti - ca estrictamentepolítica, la aguda crisis del sistema se reflejaba en la de - sintegración de los partidos del turno y en la “crisis del caciquismo anda - luz”3, que en Sevilla tuvo su signo más evidente en el abandono de Rodrí - guez de la Borbolla’ y, sobre todo, en una intensa crisis ideológica; crisis que, tal como afirmó Calero para Granada5, se reflejó en un proceso gra - dual de reagrupamiento de las fuerzas políticas en izquierdas y derechas, 6 proceso del que fueron conscientes los propios sevillanos ¡ Sobre La crisis cte 1917 véase LACOMBA ABELLAN. JA.: La <risis española 1917. Madrid, 1970. 2 Precisamente, uno de los objetivos de nuestra tesis doctoral en fase de investigación pretende anali - zar los factores cte este resurgimiento del movitniento obrero en este período y su posterior desarrollo. En este sentido puede verse MACARRO VERA. iNI.: Los conflictos sociales en la ciudad Sevilla en los años 1918-1 920. En vv AA.. “Seis Estudios sobre el proletariado andaluz <1898-1939)”. Córdoba. 1984. PP 175-210. Más recientemente, MAURICE, J,: LI anarquis~no andaluz. t’an>pesin.’xv y sindicalistas. 1868-1936. Barcelona, 1990. TUSELL GOME2.,, 1.: Oligarqula y caciquismo en Andalncía 1890-1923. Barcelona, 1976. p. 558. VILLAR MOX’ELLAN, A.: Arquitectura del regionalismo en Sevilla 1900-1935, Sevilla, 1979. p. 63. CALERO AMOR, A. M.: historia dcl movimiento obrero en Granada 1909-1923. Madrid, 1973. Pp. 110-123. “I.as dos bandcras, LI Correo de Andalucía, l7-5-19t9; “Entre izquierdas y derechas”,La Gaceta del Sur, 20-5-1919: Para los socialistas disidentes, por ejemplo, <‘es un deber en los presentes momentos en que la política se divide en derechas e izquierdas”, Él Liberal. 23-5-1919. También el candidato y. Barrio lo constató en plena campaña: “El próximo domingo se establece la lucha entre izquierdas y derechas”. El Liberal. 25-5-1919. Cnadernos de Historia Conzempo,’ánea. nC 16. 1994. Editorial Complutense.Madrid. loo Angeles GonzálezFernández En el caso de Sevilla, las elecciones de junio de 1919 presentan aspec - tos novedosos en relación a otros procesos electorales. En primer lugar, la lucha no se limitó a los partidos del turno, liberales y conservadores. En 1919 los verdaderos protagonistas serían la coalición de las derechas, for - mada por conservadores, mauristas y la Liga Católica, y las fuerzas de la izquierdaextradinástica. En segundo lugar, la profunda escisión ocurrida en el seno de estas últimas que impediría cualquier posibilidad de renova - ción y purificación del viciado sistemapolítico de la Restauración. En efecto, a raíz del proceso electoral de 1918, las izquierdas se divi - dieron en dos bloques antagónicos: de un lado, Unión Republicana y los radicales de Martínez Barrios, dispuestos a pactar con los liberales. El blo - que estaba apoyado por una facción disidente de los socialistas. De otro, republicanos federales, regionalistas y la agrupación socialista local, for - maciones que habían vivido el pacto radical-borbollista de ¡918 como una traición7. De esta manera, la lucha electoral de 1919 presenta en Sevilla una gran originalidad en relación a otras zonas del país en las que las izquierdas re - constituyeron la fenecida alianza3. Esta originalidad se deriva de la procla - mación de dos candidaturas de izquierdas: la candidatura de la Federación Republicana, que agrupaba a radicales y Unión republicana en la Jíamada “Democracia Republicana”, y la candidatura conjunta de regionalistas, fe - derales y socialistas, más conocida como “Democracia Andaluza”. La formación de las candidaturas A partir del otoño dc 1918, los radicales, encabezados por Martínez Barrio, realizaron un nuevo intento de aglutinar a las fuerzas dc oposición extradinástica. Su objetivo inmediato era la unificación dc las diversas tendencias del republicanismo provincial en una Federación, para luego ir hacia una nueva alianza de las izquierdas3 fundamentada en la crítica si - tuación política del momento, tal como se expresaba en este comunicado: “La gravedad del presente momento histórico exige la rápida ilesa - para-ion de los poderes públicos cuyo interés, o¡-íentac’íon y prerro - CONZALEZ FERNANDEZ, A.: Sevilla febrero 19/8. Cl Bloque de las Izquierdas y las elecciones de la ,-enoración. Congreso sobre Caciquismo y república en Andalucía 0391-1936). El Puerto de Santa Mara, septiembre de 1991. Enprensa. SIJAREZ CORTINA, M.: El ;‘eformismo e,; España. Republicanos y refo,-mistas bajo la mooarquía de Aljónso XIII. Madrid, 1986. p. 222. Para ci caso deCórdoba. BARRAGAN MORIANA, A.: Coofli;.tis’idad social y desart it ti/ación política en la provincia <le Córdoba. 1918-1 920. Córdoba. t990. PP. 259—293. En Málaga, ARCAS CUBERO, F,: El republicanismo malagueño durante la Restauración. /875-1923. Córdoba, 1985. p. 497. Para Granada, CALERO AMOR, AM.: op. cit. PP. 257-8. 9E1 Liberal, 5-11-1918. Las izquierdas y las elecciones de 1919 en Sevilla. El 101 gaú vas estón en franco descuerdo con los de la nación y la sustitu - ción de estos poderes por una legítima representaciónpopular, en la cual debe residir la plenitud de la soberanía” ¡ Los radicales sevillanos se adelantaban así a los trabajos para la consti - tución de una Federación Nacional que aglutinara las diversas tendencias republicanas. No obstante y a pesar de que el Directorio no se pronunció sobre el sistemapolítico que la Federación pretendía implantar, los federa - les se negaron a apoyar la iniciativa alegando su rechazo a fusionarse con otras organizacionesíl.Una argumentación que, anticipándose a la deci - sión de Madrid, ya habían empleado los federales sevillanos si bien en ese mismo comunicado no descanaron la cooperación con otras fuerzas repu - blicanas12. Las conversaciones se limitaron, por tanto, a Unión Republicana y al partido radical en un proceso que culminó en la constitución de una Fede - ración Provincial presidida también por un directorio’3. La nueva forma - ción recibió el espaldarazo definitivo con la llegada del propio Directorio Nacional a Sevilla en marzo de 1919 y la celebración de una asamblea re - gional a fin dc organizar un congreso constitutivo del nuevo partido repu - blicano, DemocraciaAndaluza. La nota mas destacada de este Congreso fue la unánime preocupación mostrada por el progresivo alejamiento de la clase trabajadora de los plan - teamientos republicanos, por otra parte cada vez más moderados14, y la necesidad de trabajar para atraerse de nuevo el favor del proletariado; una tarea en la que Lerroux, al igual que años antes en Barcelona15, tropezó con la radical oposición de los anarquistas que controlaban el movimiento obrero en la ciudad16. Una vez finalizado el Congreso, la Federación provincial acordó la proclamación de la candidatura de Lerroux, Martínez Barrios y Vaquero Día,, por la ctrcunscrípción de Sevilla, el socialista Manuel Barrios por Ecija; Vicente Barrios, de la ejecutiva de UGT, por el distrito de Cazalla y del republicano Manuel Olmedo por el de Morón. Por último, en Sanlúcar, lbidem, 8-1 1- l9l 8. Sobre la fons,ación y tendencias de esta Federación Repuhlicana, ARTOLA, M.: Partidos vprog;’a - mas políticas 1808-1936. 1. Madrid, ¡974. p. 405. También, RUIZMANJON, O.: El partido Republicano Radical. Madrid, 1976. PP. 121-22. ¡2 I,a tinión, 10—1 1—1918. 0E1 liberal, 6-12-1918. ‘4TUSELL GOMEZ. 1.: Op. Cit, p. 3%. “ ROMERO MAURA, 1.: La rosa de fuego. Él obrerismo barcelonés de 18990 1909. r cd. Madrid. 1989p. 118. ~ El Congreso secelebró el 15 de marzo en el salón Imperial. Ala sesión matinalsiguió un mitn en la plaza de loros de la Monumental en el que se produjeron graves incidenles. Una breve reseña puede verse en ARCAS CUBERO. F.: Op. cii. p. 54t. 102 Angeles González Fernández los socialistas del distrito acordaronproclamar la candidatura de Indalecio Prieto’7. El bloque de la democracia andaluza A raíz del descalabro electoral de la candidatura de las izquierdas en 1918, a la que B. Infante había prestado un apoyo entusiasta, constatamos un momentáneo alejamiento de la política activa por parte del líder anda - lucista. Así, en los meses siguientes multiplico sus actividades pedagógi - cas y descartó totalmente la idea de presentarse a las elecciones parciales para cubrir el escaño vacante por la muerte de Montes Sierra18. Apreciamos también en B. Infante un abierto rechazo hacia el persona - lismo de Martínez Barrios y a sus esfuerzos por crear un partido republi - cano sometido a unajefatura central. El líder andalucistapropugnaba, en cambio, la creación de un partido republicano autónomo en la provincia, alejándose así cada vez más de los planteamientos radicales19. Por otra parte, su oposición a Lerroux se acentuó a raíz de las declaraciones efec - tuadas por éste a la prensa local en las que negaba la existencia del regio - nalismo en Andalucíadonde afirmaba, además, que no tenía motivos para arraiga5t. La distancia entre andalucistas y radicales era, pues, insalvable y constituía una primera fractura en una hipotética alianza de las izquier - das en Sevilla. El retraimientoandalucista de toda actividad política habíatenido unos efectos negativos en cuanto que sus actividades no trascendían al gran pú - blico. Consciente de ello y de la necesidad de una plataforma de propa - ganda para la difusión de su ideario, B. Infante optó por abandonar su po - sición inicial y anunció su intención de participar en las inminentes elec - ciones. El paso siguiente fue solicitar el apoyo de los republicanos federa - les y de los socialistas para formaruna alianza electoral basándose para ello en la existencia de un espíritu común de progreso social21. En el acercamientoentre federales y regionalistas también influyeron otros aspectos no menos decisivos como el rechazo común hacia Lerroux y Martínez Barrios, así como la admiración que se profesaban mutuamen - te Infante y Guichot, ya señalada por Jiménez Benítez22. Un último factor ‘~ La Unión. 25—5-1919. “E/Liberal, 27-5-1918. ‘EJ Liberal, 28-5-1918. Él Liberal, 13-6-1918. El Liberal, 18-5-19W. 27 JIMENEZ BENíTEZ, SR.: La sociología andalucista de Alejandro Guicbot. Sevilla, 1990. Pp. 395- 96. Las izquierdas y las elecciones de 1919 en Sevilla. El 103 radicaba en el estado de crisis y desorganización del partido republicano federal en Sevilla, crisis que, a pesar de los esfuerzos realizados desde el verano de 1918, aún no habían superado. De hecho, E Pareja confesó la incapacidad de los federales para participar solos en la lucha electoral; de ahí que recibieran con agrado la convocatoria de los andalucistas23. El acercamientoentre federales y andalucistas tuvo su primera mani - festación pública a finales de 1918 con la celebración de una velada ne - crológica en honor a Pi y Margall en el CentroAndaluz y culminó en ma - yo del año siguiente con la convocatoria de una asamblea para realizar conjuntamente los preparativos preelectorales. A la reunión también se in - vitó a la agrupación socialista local. Los socialistas sevillanos, por su parte, estaban firmemente decididos a participar en la lucha electoral e igualmente a rechazar cuaJquier tentativa de resucitar el Bloque de las Izquierdas tras la funesta experiencia del año anterior24. La agrupaciónhabía atravesado una grave crisis interna a raíz de su re - tirada del Bloque y de la posterior escisión del socialismo sevillano. No obstante, desde comienzos de 1919 había experimentado un cierto proceso de expansióncomo lo prueba la celebración de un congreso de las agrupa - ciones socialistas de la provincia en el mes de mayo que, entre otros asun - tos, acordó dar amplios poderes a la agrupación de la capital en lo concer - nIente a las elecciones25. A tenor de este acuerdo, el comité local decidió apoyar la candidatura del socialista M. Barrios en Ecija —que también contaba con el apoyo de Lerroux—, mientras que en Morón se solicitaría la presencia de Mariano García Cortés como candidato. En cuanto al distrito de Cazalla de la Sie - rra, se decidió rechazar la proclamación por los republicanos de candida - turas socialistas que no fueran resultado de un consenso entre ambos parti - dos. Por último, en la ctrcunscrtpción de Sevilla, se acordó que el presi - dente de los socialistas acudiría como observador a la asamblea convoca - da por andalucistas y federales para el 18 de mayo26. La reunión, presidida por Blas Infante, sirvió ante todo para poner de manifiesto la existencia de un programa afín y una firme voluntad de par - ticipar en la lucha electoral. Por consiguiente, la asamblea decidió por unanimidad la proclamación de B. Infante y A. Guichot como candidatos, en tanto que el nombramiento del tercer miembro de la candidatura se pospuso a la espera de la decisión de la agrupación socialista que se pre - veía favorable a la coalición; así lo manifestó su representante en la asam - 23 El Liberal, 18-5-1919. 24CJONZALEZ FERNANDEZ, A.: Op. cit. 25 ~ Liberal, 8-5-19 19. 75La Unión, 17-5-1919. 104 Angeles González Fernández blea, R. Rodríguez Rendón: “La candidatura presentada por las izquierdas entendía esta agrupación que no era candidatura de las izquierdas y al ser convocados para hacer una agrupación de los partidos puros de la izquier - da, no pudimos dejar de concurrir”27. Efectivamente, el 21 de mayo la agrupación socialista se sumó a la coalición y propuso a Isidoro Acevedo, presidente del sindicato minero asturiano, como tercer candidato por el llamado “Bloque de la Democracia Andaluza”28. El acercamiento entre andalucistas y socialistas no era un fenómeno restringido a Sevilla29, y era el resultado lógico de la nueva concepción del partido socialista acerca del hecho regional, así como de la confluencia de socialistas y andalucistas en cuanto a la consideración del regionalismo como un medio de transformación social30. La constitución de Democracia Andaluza fue recibida con abierto desa - grado en los círculos políticos sevillanos, excepción hecha de los refor - mistas31, y así se refiejó en la prensa local que, mayoritariamente, silenció la alianza tripartita; tan sólo El Liberal acogió con simpatía la iniciativa, en atención a que surge del pueblo y de altos ideales de transformación política”32. Pero esta fue la excepción; El cciríeo de Andalucía, por ejem - pío, silenció el proceso de formación del bloque y sus actividades poste - riores frente a la gran amenaza que representabapara Sevilla, según el pe - riódico católico, la candidatura de Lerroux33. El silencio de la prensa afectó negativamente a la coalición y, de hecho, el propio Guichot denunció el vacío de la prensa local como uno de los factores de la derrota34. Lógicamente, los ataques más virulentos contra la nueva coalición pro - vino de la prensa republicana, especialmente del diario República35 que ~ E/Liberal, 18-5-1919. ~ La candidatura de “Democracia Andaluza” integraba, por tanlo, a republicanos Federales, andalucis - las y Agrupación socialista de Sevilla y no socialistas autónomos tal como alirma RUIZ LAGOS. M.: Él andalucismo ,nilitat;te. L)ialéc tic 7’ y crom¿ ‘a del it/cal andaluz. Jerez. 1979. p. 183. Por otro lado, la cual— clon de eslas fuerzas sólo severificó en la capital de forma que la candidalura republicana-socialista siguió adelanle en los distritos rurales. ‘~ Para el caso de Córdoba. VAQUERO, E.: Del drama de Andalucía. Recuerdos de luchas ruta/es y ciudadana,;. Córdoba 1987, p. 142. Para Málaga, ARCAS CUBERO. E.: Op. cit. p. 497y ss. ~ LACOMBA ABELLÁN, JA.: Regionalismo y autonomía en la Andalucía contemporánea (/835- /93,5). Granada, 1988. pp. 194-5. El partido reformista sevillano renunció a intervenir en las elecciones y ofreció su apoyo sin reser - vas a La candidatura cíe la ‘Democracia Andaluza”. Gaceta del ,~‘u;’, 28-5-1919. 32 El liberal, 20-5-1919. >“...ya saben los eleclores lo que nos espera:el triunfo de [.erroux, o el de Guichul, Acevedo y E. In - fanle. tan radicales como aquel aunque no lengan su talento, su bisluria estrepitosa, su elocuencia y terrible capacidad organizadora’. El Correo de Andalucía, 30-5-1919. Este periódico, además, realizó ‘¡,,a furibun - da campaña contra l.erroux cii las semanas previas a las elecciones. ~ La Unión. 8-0-1919. 73 El diario Repóblt;:a, tinanciado porel diputado republicano por M. Barriobero, comenzó a publicar - se a finales dc 1918 o comienzos dc 1919: lamentablemente no se lía conservado ningún ejemplar de este periódico. Las izquierdas ylas elecciones de 1919 en Sevilla. El 105 publicó un editorial muy crítico a la constitución del Bloque. El artículo de fondo tuvo gran resonancia al provocar la dimisión del redactor jefe, el socialista Egocheaga, en desacuerdo con la línea lerrouxista adoptada por el periódico. Al mismotiempo Egocheaga denunció la concertación de un pacto electora] entre los borboflistas y los radicales36, rápidamente des - mentido tanto por el diario como por el propio Lerroux. Por el contrario, los radicales reiteraron su alianza con Unión Republicana y las agrupacio - nes socialistas de la provincia a excepción de la sevillana, “donde por mo - tivos en cuya apreciación no podemos entrar, nos abstenemos de colaborar con ellos en la confección de la candidatura que tienen presentada”37. Por otro lado, la constitución de Democracia Andaluza acentuó aún más la división entre los socialistas de la capital desde el momento en que los disidentes,que habían fundado la llamadaAgrupación Maximalista, anunciaron su apoyo a la candidaturarepublicana alegando razones de dis - ciplina de partido y, sobre todo, la necesidad de presentar una sola candi - datura que integrara todas las fuerzas antidinásticas38. La campaña electoral La campaña electoral se caracterizó por su virulencia y alto grado de competitividad entre una izquierda pujante, aunque dividida, y una dere - cha decidida a evitar a toda costa su triunfo. La lucha fue especialmente encarnizada en el distrito de Ecija, donde competían el socialista M. Ba - rrios y el maurista conde del Aguila39, y en la propia circunscripción. En esta última, la lucha más enconada se entabló entre la candidatura de las derechas y la republicana, de un lado, y entre republicanos y Democracia Andaluza, de otro, sobre todo en la capital y en la comarca del Aliarafe. A pesar de la frialdad con que había sido acogida su constitución, De - mocracia Andaluzacomenzó sus trabajos de propaganda con gran entu - siasmo. El Comité electoral permanente, con sede en el centro andalucista de la calle O’Donnell, asumió la tarea de organizar y coordinar los actos electorales centrados en el problema agrario, para lo que se encargó a In - fante la redacción de un manifiesto, y Ja lucha contra la candidatura le - rrouxista, el principal enemigo a batit0. Realmente, el peso de la campaña ~ Carla de dimisión de Egocheaga publicadaen El Liberal, 22-5-1919. ~ El nuevo redactor jele, el republicano NI. Rubio Carrión, rechazó todas las imputaciones de Egoche - aga en carta abierta publicada en La Unión el 2 1-5-1919. EL propio 1<erroux nada más llegar a Sevilla des - mintió una posible alianzacon los borbollistas. La Unión, 22-5-19 19. Volvió adesmentiría durante el mi - tin celebrado días más tardeen cisalón Imperial. la Unión, 25-5-1919. ‘~ El Liberal, 23-5-1919. ~‘ Sobre el desarrollo de las elecciones en este distrito véase, ALVAREZ REY, L.: Ectjct en el siglo XX: eleccto,tes y partidos políticas (/898-193W. Actas del 1 Congreso sobre Historia de Ecija. Ecija, 1988. pp. 345-6. “El Liberal, 23-5-1919. 106 Angeles González Fernández recayó sobre Blas Infante ante la ausencia de 1. Acevedo —que no llegó a viajar a Sevilla— y el retraimiento de Guichot41. La campaña de las izquierdas, tanto del bloque de la Democracia An - daluza como la lerrouxista, se vio seriamente obstaculizada por las autori - dades locales que suspendían y prohibían la celebración de actos electora - les con cualquier pretexto y, sobre todo, porque desde el mes de marzo la práctica totalidad de los centros obreros de la provincia se hallaban clau - surados y sus respectivasjuntas directivas encarceladas o deportadas. La excesiva prolongación de estas medidas excepcionales incluso después dc que se hubiera levantado parcialmente la suspensión de las garantías, ori - ginó la protesta tanto de Martínez Barrios42 como de E. Infante, que de - nunció la intención del gobierno de evitar la participación de las clases trabajadoras en las elecciones’3. Con las organizaciones obreras prácticamente desmanteladas, la cam - pañaelectoral de Democracia Andaluza fue una de las más afectadas por la política obstruccionista del gobierno. Así, por ejemplo, el mitin previsto para el día 28 en la localidad de Castilleja de Guzmán, y al que habían prometido asistir comisiones obreras de diversos pueblos del Aljarafe, fue 44 suspendido trasdenegar el gobernador civil la autorizaciónpertinente Probablemente, para paliar de alguna manera la ausencia de contacto directo con la masa electoral, Democracia Andaluza público una serie de anuncios en El Liberal en los que, con un claro matiz regeneracionista, se hacia especial hincapié en la candidatura de unos hombres nuevos para una nueva política (apéndice 1). Igualmente,recurrieron a la prensa para difundir su programa electoral centrado en los siguientes puntos: abolición de la propiedad privada de la tierra y municipalización del suelo, así como de aquellas empresas y servi - cios públicos susceptibles de monopolio; autonomía municipal dentro de una Andalucía libre en un estado federal; fiscalización de la administra - ción municipal por parte de los vecinos; enseñanza y administración de justicia pública y gratuitas, etc.45. ~‘ Sobre la actitud de (ioichot hacia la política en estos años. “Sobre las elecciones’. conítrencia pro - nunciada en el salón imperial. La Unión, 8-6-1919. Véase también, JIMENEZ BENtTEZ, J.R.: op. cit. p. 355’ 42 “la lucha para las izquierdas en toda España y principalmente para Sevilla, es de gran inferioridad pues están clausuradas las sociedades obreras, deportados sus presidentes y amordazada la prensa”. El Li - beral, 26-5-1919. ~ “La Democracia Andaluza prolesla ante VE, que más de 80 centros obreros de Sevilla y provincia están clausurados, sus directivos detenidos, Parece que intencionadamente el Gobierno pretende impedir propaganda electoral y apanar de los cauces legales alas masas obreras”. ‘lelegran~a dirigido al presideswe del Consejo de Ministros,El Liberal, 29-5-1919. ~ El Liberal, 28-5-19 19. ~ “Política sevillana. La DemocraciaAndaiuza”. [iLiberal, 31-5-1919. Las izquierdas y las elecciones de 19/9 en Sevilla. El --- 107 Realmente, el programa no era sino fiel reflejo de las reivindicaciones de las organizaciones integrantes del bloque, si bien parece pesar más la influencia andalucista; de hecho, sus puntos esenciales coinciden con los expuestos en el Informe sobre el problema agrario que los andalucistas presentaron al gobierno a comienzos de mayo46, y que los socialistas sevi - llanos podían asumir como propios. En estas circunstancias, pues, en que la campañaelectoral de Democra - cia Andaluza se reducía forzosamente a la propaganda inserta en El Libe - ,al, la coalición, estaba abocada al fracaso47. Por su parte, la candidaturarepublicana radical desarrolló una intensa campaña electoral tanto en la capital como en los pueblos de la circuns - cripción en la que se subrayaba su carácter social y descalificaba reitera - damente el bloque de la Democracia Andaluza. Asíocurrió en el mitin ce - lebrado el 26 de mayo en Sevilla en el que intervinieron todos los candi - datos por la provincia; el discurso más representativo fue el de Martínez Barrios al exponer con claridad la peculiar situación que vivían las organi - zaciones extradinásticas en la circunscripción: “En Sevilla no es una lucha de izquierdas contra derecha, sino de izquierdas contra derecha y una frac - ciónpequeña de la izquierda”. Martínez Barrios ofreció incluso su retirada si con ello se conseguía la unión de las izquierdas sevillanas, ofrecimiento que el auditorio rechazó entre grandes muestras de apoyo48. Por su parte, Lerroux justificó la peculiar situación que se vivía en Sevilla y su inhibi - ción en el asunto afirmando la autonomía y libertad de acción de los direc - tores provinciales de la Federación paraconcertar alianzas locales, sin que mencionara en ningún momento la negativa de los socialistas sevillanos a tal alianza49. Los resultados electorales Como ya hemos anticipado, la lucha fue muy intensa tanto en la cir - cunscripción como, sobre todo, en los distritos rurales. La posibilidad de un triunfo de las izquierdas determinó que las prácticas caciquiles se ex - tendieran a todos Jos ámbitos con una crudeza que sorprendió incluso a los periodistas que seguían la campaña electoral50. ~<‘ ‘Centro Regionalista Andaluz. Conclasiones del Informe presentado ante el gobierno por los regio - nalistas andaluces”. El Liberal, 9-5-19W. ~ RUIZ LACIOS, NI.: op. cit. p. 183. ~ El Liberal, 26-5-19W. ~< Declaraciones de A.Lerroux aEl Liberal, 23-5-1919. “Los que firman, periodistas prensa diaria sevillana, amantes de Andalucía cumplen deber expo - niendo VE, situacióngrave t~Ia Andalucía procedimientos electorales. Hijos esta región. piden respetuosa - mente ordene suprimir o atenuar tales procedimientos evitación tragedia. Especialmente distritoEcija cia - ma Nsticia y paz”.Telegrama enviado alPresidente del Consejo de Ministrosfirmado, entreotros, por Ma - nuel Chaves y Adolfo Carretero. El Liberal, 28-5-i9i9.