Contrato celebrado a nombre de una sociedad por un representante aparente con ratificación posterior. Publicidad de hecho y de derecho: principio de oponibilidad del registro mercantil. Comentario a la Sentencia del TS de 18 marzo 1999 (RJ 1999, 1858)
Full text
CECILIA GÓMEZ-SALVAGO SÁNCHEZ
P o eso a Ti ula de De echo Ci il
Uni e sidad de Se illa
CONTRATO CELEBRADO A NOMBRE DE UNA SOCIEDAD POR UN
REPRESENTANTE APARENTE CON RATIFICACIÓN POSTERIOR.
PUBLICIDAD DE HECHO Y DE DERECHO: PRINCIPIO DE OPONIBILIDAD
DEL REGISTRO MERCANTIL
Comen a io a la Sen encia del TS de 18 ma zo 1999 (RJ 1999, 1858)
Ci il
Ponen e:
Excmo. S . D. José Menéndez He nández
CONTRATO CELEBRADO A NOMBRE DE OTRO:
nulidad «ex» a . 1259 CC: no es absolu a:
puede se neu alizada po la a i icación exp esa o áci a del «dominus nego ii».
REGISTRO
MERCANTIL: PRINCIPIO DE OPONIBILIDAD:
es el que ige ac ualmen e, con el p opósi o
de po encia al máximo la p o ección del e ce o de buena e.
Disposiciones es udiadas: CCom, a . 21, CC, a . 1259 y
RRM,
a . 9.
ANTECEDENTES DE HECHO
Celeb ado con a o de comp a en a de un bungalow en e un pa icula y el ep esen an e (apa en e)
de una compañía me can il, el comp ado eje ci a acción decla a i a de cumplimien o de con a o con a
la compañía y la pe sona de su Conseje o-Delegado, pidiendo que se decla e su p opiedad sob e el inmue-
ble en i ud del con enio susc i o y se condene a la demandada al o o gamien o de la esc i u a pública
pe inen e, demandando subsidia iamen e la esolución del con a o y el pago de odas las can idades
sa is echas en concep o de p ecio y de ob as ú iles, gas os y mejo as ealizados has a la echa sob e el
inmueble. La pa e demandada excepciona la nulidad del con a o po al a de pode pa a celeb a el
negocio en el Conseje o-Delegado, pues según al como esul a de la insc ipción en el Regis o Me can il,
sus acul ades ep esen a i as no son unipe sonales, sino mancomunadas con el o o adminis ado nom-
b ado. El JPI es ima ín eg amen e la demanda o mulada con a la en idad y con a su ep esen an e, es e
úl imo allanado a la demanda, decla ando la p opiedad del ac o y condenando a la demandada al o o ga-
mien o de la esc i u a pública co espondien e y al pago de las cos as. In e pues o ecu so de apelación
po la sociedad anónima, la AP con i ma ín eg amen e la Sen encia de la ins ancia. El TS deses ima el
ecu so de casación.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
TERCERO.—«Cie o que el a ículo 1259 del CC decla a la nulidad de los ac os ealizados po quien
ca ece de au o ización o ep esen ación legal de la pe sona a cuyo nomb e con a a. Pe o, en con a de lo
que sos iene el ac o , esa nulidad no es absolu a, sino que puede se neu alizada po la a i icación exp esa
o áci a, del "dominus nego ii", con i mándose así el negocio ansmisi o».
CUARTO.—«Es p eciso, pa a analiza sol en emen e los é minos de la li is, es udia la incidencia del
Regis o Me can il en la p oblemá ica plan eada... Ac ualmen e ige el p incipio de oponibilidad, ecogido
en el a ículo 21 del Código de Come cio y en el a ículo 9 del Reglamen o del Regis o Me can il (RCL
1989, 2762 y RCL 1990, 29), que ienen el p opósi o de po encia al máximo la p o ección del e ce o de
buena e. El úl imo pá a o de es e a ículo 9 demues a el g an espec o que se a ibuye a la buena e del
RdP
JURISPRUDENCIA. Comen a ios y Reseñas
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e ce o: "La buena e del e ce o se p esume en an o no se p uebe que conocía el ac o suje o a insc ipción y
no insc i o, el ac o insc i o y no publicado o la disco dancia en e la publicación y la insc ipción". El cambio
ope ado en la dogmá ica p esun i a es impo an e. Has a 1989 lo que se p esumía e a que odo el mundo
conocía el con enido del Regis o, pues és e es público pa a odo el que iene in e és conocido. Desde la e-
o ma, pa a des ui la p esun a buena e del e ce o hay que p oba (se p oduce un desplazamien o de la ca ga
de la p ueba, en e a la p esunción an e io ) que conocía el ac o insc i o y no publicado».
QUINTO.—«En el momen o p esen e, pues, se p o ege i memen e la con ianza en la apa iencia. La
doc ina dominan e sos iene que debe se man enido en su con a o quien lo celeb ó de buena e con un
ep esen an e apa en e».
COMENTARIO
SUMARIO
I.
INTRODUCCIÓN
II.
LA REPRESENTACIÓN APARENTE Y LA PROTECCIÓN DE LOS TERCEROS
III.
LA RATIFICACIÓN TÁCITA DEL NEGOCIO
I. INTRODUCCIÓN
Los hechos obje o de la p esen e Sen encia se encuen an ela ados en los an eceden es. Sin emba go,
se hace necesa io añadi algunos da os. Con es
ada la demanda, la Sociedad Anónima demandada, en e
a la p e ensión de que se decla e la p opiedad a a o del ac o en i ud del con a o de comp a en a
susc i o con el Conseje o-Delegado de la misma, opone la excepción de nulidad, solici ando la e ocación
de la Sen encia de ins ancia, alzándose pos e io men e con a la dic ada po la Audiencia P o incial, po
conside a an iju ídica la negociación unipe sonal de un ep esen an e cuando debía ac ua mancomunada-
men e con o o adminis ado , según lo dispues o en los es a u os sociales, e lejados opo unamen e en el
Regis o Me can il. Todo el que con a ase con la sociedad p omo o a, dada la publicidad o mal del
Regis o, podía conoce es a limi ación de las acul ades ep esen a i as del Conseje o-Delegado, publici-
dad que, en opinión de la pa e ecu en e, ene a ía la posible buena e del comp ado .
Es p eciso indica que las acul ades ep esen a i as del Conseje o-Delegado que ealizó el con a o
a nomb e de la sociedad apa ecían insc i as en el Regis o Me can il con la limi ación ci ada, pe o no
es aban publicadas en el BORME. No es un da o de hecho que se exp ese con cla idad de los é minos de
la Sen encia, pe o sí en cambio se puede deduci de cie o azonamien o que hace el T ibunal Sup emo
pa a deses ima el mo i o undamen al del ecu en e espec o a la ausencia de buena e del comp ado
adqui en e. Más adelan e, ol e emos sob e ello.
Re omando el hilo a gumen al del azonamien o del ecu en e expues o, base de odo su ecu so, la
sociedad p e ende que se decla e la nulidad del con a o susc i o, en e a la alidez del mismo decla ada
en las dos ins ancias. Así, los mo i os pa a ecu i en casación son cohe en es con su a gumen o, odos
po aplicación indebida de los siguien es a ículos del Código Ci il: a) del 1259, pues se debió decla a la
nulidad del con a o al habe sido ealizado po quien no enía acul ades ep esen a i as pa a ello y no
a i icado po la sociedad; b) de los a ículos 1311 y 1310 CC, dado que sólo son con i mables los con a os
que eúnan los equisi os del a ículo 1261 del mismo cue po legal, no los nulos adicalmen e, como es el
del caso de au os en opinión de quien ecu e, al habe sido celeb ado el con a o en nomb e de la sociedad
po pe sona que no había sido apode ada pa a ello, y c) del 1893 ambién del Código Ci il, pues al no habe
a i icado exp esamen e la sociedad el con a o de comp a en a, ni ap o echado las en ajas de i adas del
mismo, no puede hacé sele esponsable de las obligaciones con aídas en su nomb e po un ges o o icioso.
El T ibunal Sup emo deses ima á odos los mo i os del ecu so.
El c i e io básico del allo se combina sob e la base de dos ci cuns ancias de hecho: la p ime a, una
ep esen ación apa en e cuya exis encia lle a al T ibunal a a i ma el p incipio de p o ección a la con ianza
en la apa iencia, que se supe pone incluso a la publicidad egis al, «como ocu ió en el p esen e supues o»,
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po lo que debe se man enido en su con a o quien lo celeb ó de buena e con un ep esen an e apa en e;
la segunda, una «dila ada a i icación áci a del negocio, que aho a no puede desconoce la sociedad, pues
nadie puede i con a sus p opios ac os». El TS «ama a» a gumen almen e la solución del caso ecu iendo
a ambos expedien es, has a elabo a un allo undado en la p o ección del e ce o de buena e que con ía
en la apa iencia de unas acul ades ep esen a i as, con igno ancia de las que apa ecen insc i as en el
Regis o Me can il y que sigue con iando en la apa iencia de alidez del negocio celeb ado a i icada po
la conduc a del «dominus nego ii». De nue o se unen el c i e io de la ep esen ación apa en e con el de la
a i icación áci a, en o ma que pudie a esul a « edundan e», pues, «en pu idad, ep esen ación apa en e
y a i icación áci a son expedien es au ónomos, y po sí su icien es, de solución. Si hay apa iencia de
ep esen ación, ella bas a sin necesidad de ul e io a i icación; si se da es a úl ima, la p ime a esul a ya
innecesa ia» (GoRDIno: «Manda o apa en e. Ra i icación áci a. Li isconso cio pasi o necesa io. Ven a de
pa cela po ep esen an e de la comunidad de p opie a ios. Comen a ios a la STS de 26 no iemb e 1986»,
CCJC,
núm. 335, pg. 4277).
Es sabido que la Sociedad Anónima, como en idad ju ídica do ada de pe sonalidad, necesi a ale se
de ó ganos pa a el despliegue de su ac i idad in e na y ex e na, cons i uidos po la Jun a Gene al y el
ó gano de adminis ación. Es e úl imo puede e es i las modalidades de adminis ado único, dos o más
adminis ado es solida ios, dos adminis ado es mancomunados y Consejo de adminis ación, in eg ado,
en al caso, po un mínimo de es miemb os. Así esul a del a ículo 124 RRM, ap obado po RD 1784/
1996, de 19 julio, que cons i uye el ex o igen e en la ac ualidad, aun cuando el aplicado en los au os es
oda ía el RD 1587/1989, de 29 de diciemb e, modi icación que no a ec a, sin emba go, a los aspec os
que aquí in e esan.
La cons ancia de adminis ado es- ep esen an es de la sociedad es una mención obliga o ia del asien o
de insc ipción en el Regis o Me can il, si bien el incumplimien o de la obligación de insc ibi no a ec a a
la alidez y e icacia del ac o ealizado en ep esen ación de la sociedad (RDGRN de 17 diciemb e 1997 RJ
1997, 9496). Po o a pa e, aunque la LSA, a ículo 128, a ibuye la ep esen ación a los adminis ado es
en
la o ma de e minada en los Es a u os,
el RRM, a ículo 124, deja poco ma gen de libe ad es a u a ia,
pues
en el caso de dos adminis ado es conjun os, el pode de ep esen ación se eje ci a á mancomunada-
men e,
de al mane a que, en p incipio, sin pe juicio de lo que después se di á espec o al alcance de es a
publicidad ma e ial, si lo son con ca ác e mancomunado cabe exigi la ac uación conjun a pa a ope aciones
que se encuen en den o del obje o social, al se és e el ámbi o de las acul ades ep esen a i as, en juicio
o ue a de él, según lo dispues o en los a ículos 128 y 129 LSA, obje o social que apa ece delimi ado
igualmen e en los es a u os.
F en e a opiniones que conside an equi ocada es a es uc u a mancomunada del ó gano de adminis a-
ción, se alzan o as que la es iman adecuada pa a acili a la coo dinación en la adminis ación, e i ando
el iesgo de la adopción de medidas con adic o ias y acili ando el con ol de los adminis ado es en e sí,
esul ando sob e odo ap opiada pa a sociedades en las que exis en dos socios p incipales, o en las que
pa icipan dos g upos económicos, que quie en in e eni y con ola la adminis ación (DÍAZ ECHEGARAY:
La esponsabilidad ci il de los adminis ado es de la SA.
Mad id, 1995, pgs. 192-193). En odo caso, lo
que sí pa ece cla o es que sólo en el caso de a ios adminis ado es solida ios, el pode de ep esen ación
co esponde a cada uno de ellos, «ex» a ículo 124 RRM, egla inde ogable: así, la ac uación en e a
e ce o de cualquie a de los adminis ado es solida ios se á álida e ina acable, obligando a la sociedad,
sin pe juicio de la esponsabilidad in e na del adminis ado que ac úe en con a de las disposiciones
es a u a ias o de la Jun a.
An e el ex o e minan e del a ículo 124 RRM, pa ece que es imposible admi i an o la solución de
adminis ado es mancomunados que ac úen sepa adamen e, como la con a ia, adminis ado es solida ios
que en de e minados supues os impo an es deban ac ua mancomunadamen e. El echazo de es a úl ima
posibilidad iene su undamen o en la p o ección de los e ce os, a quienes no se les puede some e al
iesgo de que algún ac o sea nulo po que necesi e la i ma de los dos adminis ado es, cuando según el
Regis o bas a la ac uación unipe sonal de cualquie a de ellos (ÁVILA NAVARRO:
La sociedad anónima,
.
II,
Jun a Gene al. Adminis ación. Modi icación de es a u os. Aumen o
y
educción de capi al.
Ba celona,
1997, pgs. 679 y 680).
Respec o a la hipó esis p ime a de si dos adminis ado es conjun os pueden ac ua aisladamen e en
cie os ac os, obligando a la sociedad pa a con los e ce os, exis e un a gumen o a a o de la posibilidad,
RdP
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que el iesgo apun ado en el caso an e io no se p oduce aho a, pues pa a los e ce os puede se g a e la
excepción que endu ezca el sis ema p e is o (es deci , del égimen de solida idad insc i o en el RM, no
puede pasa se a uno que de hecho imponga la ac uación mancomunada), pe o ningún pe juicio se les causa,
en cambio, cuando el égimen se elaje, como sucede si la ac uación p e is a es la mancomunada pe o se
admi e la alidez de la ac uación unipe sonal de uno de los adminis ado es.
Cie amen e la solución de admi i en la p ác ica la alidez en e a la sociedad de los ac os ealizados
po uno sólo de los Conseje os-Delegados, cuando apa ece insc i a en el RM la egla de la mancomunidad
choca con el eno li e al del a ículo 124.2 c) RRM y pe judica, además, a los in e eses de la sociedad,
que ambién deben e se p o egidos. Po ello pa ece excesi o deci que, a pesa de lo publicado po el
Regis o Me can il, el ac o ealizado po uno solo de los Conseje os-Delegados es álido en e al e ce o
en la medida en que le bene icie, y que obliga en odo caso a la Sociedad, sin pe juicio de la esponsabilidad
in e na del adminis ado cuya ac uación unila e al haya ocasionado el daño.
A i mado con es a o undidad y con los da os e e enciados pa ece excesi a la solución. En es a
pe spec i a lógica, pa ece ía que las azones aducidas po la sociedad ecu en e debie on es ima se, con
lo que la decisión del T ibunal Sup emo se ía c i icable, desde el momen o que lo co ec o hubie a sido
acoge la solici ud de e ocación de la sen encia de la Audiencia P o incial po se an iju ídica la negocia-
ción unipe sonal del Conseje o-Delegado que celeb ó el negocio de comp a en a en nomb e de la sociedad,
sin pode pa a ello. Es és a una pe ición en la que subyace como azonamien o de ondo el p incipio de
publicidad ma e ial que, en su e ien e posi i a p esume que el ac o o con a o insc i o en el Regis o
Me can il es conocido po odos; de ahí que la buena e del comp ado quede ene ada po la publicidad
egis al, y que no pueda opone igno ancia del pode insc i o, que es lo ocu ido en la in e p e ación de
quien ecu e. Siguiendo con el azonamien o, únicamen e los ac os no insc i os en el Regis o ( e ien e
nega i a de la publicidad ma e ial) no p oducen e ec os en e a los e ce os, sal o que se demues e que
conocían su exis encia.
No hace el T ibunal Sup emo en el supues o que aho a se comen a una decla ación semejan e. No lo
hace po que, y pese a la cohe encia de la línea a gumen al expues a, «es p eciso analiza sol en emen e
los é minos de la li is, y es udia la incidencia del Regis o Me can il en la p oblemá ica plan eada», dado
que el azonamien o del ecu en e ha sido supe ado po la nue a egulación del Regis o Me can il, que
se lle ó a cabo sus ancialmen e en el año 1989, jun o con la del Código de Come cio y la Ley de Sociedades
Anónimas, con el in de adap a se a las di ec i as comuni a ias. An es egía el p incipio de publicidad
ma e ial, que es lo que iene p esen e el ecu en e, que anudaba los e ec os de la publicidad con el asien o
de insc ipción, y en cuya i ud, como dice el T ibunal «se pa ía de la p esunción de que el ac o o con a o
insc i o e a conocido de odos» ( e ien e posi i a, ya lo hemos dicho, de la publicidad egis al), al iempo
que se es ablecía «de o a pa e, que no p oducían e ec o en e a e ce o los ac os insc ibibles no insc i os,
sal o que se p obase que dicho e ce o conocía su exis encia» ( e ien e nega i a de la publicidad egis al).
En es e úl imo sen ido, se puede ci a la STS 20 junio 1994 (RJ 1994, 6516), dic ada en un ecu so undado
en la in acción del a ículo 1259 CC sob e la base de un acue do social de cese de un adminis ado pa a
ac ua como al, que sin emba go no ue insc i o en el Regis o Me can il. El TS deses ima aplicando al
caso lo dispues o en el a ículo 2 RRM de 14 diciemb e 1956, igen e a la sazón, que sob e la base del
p incipio egis al de la publicidad ma e ial, es ablecía que los «documen os suje os a insc ipción y no
insc i os no p oduci án e ec o espec o de e ce os».
Si el azonamien o del ecu en e ha quedado supe ado po la nue a no ma i a del RRM es po que
«ac ualmen e ige el p incipio de oponibilidad», que añade al p incipio de la publicidad ma e ial del mismo
un «plus», como es la publicación en el BORME, de la que de i a una g an pa e de los e ec os que an es
se p oducían con la sola insc ipción, «publicación que aho a es decisi a pa a que se p oduzcan los e ec os
de la publicidad ma e ial»
(TORRENT:
«¿P o ección egis al de hechos no insc i os? A p opósi o de la
publicidad ma e ial nega i a (a s. 21 CCom y 9 RRM)»,
Rey. c i . de .
inm.,
1993, núm. 618, pg. 401).
Po ello, a i ma el T ibunal, «el a . 9 del RRM es ca egó ico: los ac os suje os a insc ipción sólo se án
oponibles a e ce os de buena e desde su publicación en el Bole ín O icial del Regis o Me can il (con lo
que deja de se de e minan e el da o de la insc ipción y p e alece la publicidad a a és de un pe iódico
de di usión ex a egis al)».
El cambio ope ado en la dogmá ica p esun i a es impo an e, según señala el Al o T ibunal. Si «has a
1989 lo que se p esumía e a que odo el mundo conocía el con enido del Regis o, pues és e es público
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CONTRATO CELEBRADO A NOMBRE DE UNA SOCIEDAD POR UN REPRESENTANTE APARENTE ...
pa a odo el que iene in e és conocido, desde la e o ma, pa a des ui la p esun a buena e del e ce o
hay que p oba que conocía el ac o insc i o y no publicado, [con lo que] se p oduce un desplazamien o de
la ca ga de la p ueba, en e a la p esunción an e io ». De acue do con la nue a no ma i a, se á la Sociedad
la que end á que p oba que el comp ado conocía los é minos de la insc ipción de las acul ades ep esen-
a i as del Conseje o-Delegado.
Pe o el azonamien o de la sociedad ecu en e se echaza, además, po o os mo i os que es án muy
elacionados con los hechos que o igina on la Sen encia que aho a se comen a. Son elemen os ác icos que
quieb an el azonamien o de la sociedad ecu en e, ya que de e minan que la apa iencia egis al quede
supe ada, no ya po que no apa ecía publicada en el Regis o Me can il, sino po que demues an que el
comp ado es de buena e, al con ia en una apa iencia de hecho que ue c eada po la p opia sociedad.
Nos e e imos a la exis encia de una apa iencia ep esen a i a del Conseje o-Delegado, po un lado, jun o
con una a i icación po la Sociedad del negocio ep esen a i o ealizado, po o o. Ci cuns ancias que
ha án que la esis del ecu so «conduzca a conclusiones opues as a nues o o denamien o posi i o», como
a i ma el T ibunal Sup emo. En de ini i a, ambas aen causa de una publicidad de hecho c eado a de una
apa iencia de que el Conseje o-Delegado os en aba acul ades ep esen a i as plenas pa a ealiza el nego-
cio como apode ado de la Sociedad. supues o que el de la Sen encia que nos ocupa, cuya esencia
gi a
al ededo del con lic o que plan ea la publicidad de hecho y de de echo.
En e ec o,
en e las p incipales no edades in oducidas con la e o ma, el a ículo 21.2 CCom plan ea
el ema de la publicidad ma e ial posi i a no desde la insc ipción en el Regis o Me can il, sino desde su
publicación en el BORME, oponible desde en onces espec o a los e ce os de buena e. Ello implica un
doble mecanismo egis al: insc ipción y publicación en el BORME. «De es e modo, el con lic o en e
publicidad legal y publicidad de hecho se ha a ado de esol e anudando los e ec os de la publicidad
ma e ial a la publicación en el BORME, es deci , a una publicación que ep oduzca los da os esenciales
de la insc ipción, dado el da o empí ico de que en el masi o á ico económico de cada día a a ez se
acude a consul a el Regis o. Ello sin duda a o ece la di usión de da os ele an es pa a el á ico, aunque
como con apa ida se pie de la segu idad o al ca ac e ís ica del sis ema de simple insc ipción egis al
igen e has a aho a»
(TORRENT:
pg. 1402).
Pe o el sis ema no disuel e del odo la posible an inomia en e publicidad legal y publicidad de hecho
en un á ico an masi o como el ac ual, donde la posibilidad de acudi a consul a el Regis o Me can il
y la misma lec u a del BORME se en supe ados po la cele idad de las ope aciones me can iles, p oblema
que incide de lleno en los ac os y suje os insc ibibles en un mundo donde, an e odo, p ima la publicidad
de hecho. Po eso, la publicidad legal exis e pa a subsana las de iciencias de la publicidad de hecho y la
sus i uye sin desplaza la en an o en cuan o se necesi a pa a log a esa inalidad. Po ello, el conocimien o
de hecho iene ele ancia po sí mismo a los e ec os de la oponibilidad.
De ahí lo dispues o en el a ículo 9 RRM, en conc e o el pá a o segundo, que pa a el TS es «ilus a-
i o del nue o sis ema, ya que, en bene icio del e ce o de buena e, pe mi e que p e alezca su igno ancia
bien in encionada en e a un explíci o con enido egis al», si bien limi ada al pe íodo de los 15 días
siguien es a la publicación, pe o sob e odo el úl imo pá a o, que «demues a el g an espec o que se
a ibuye a la buena e del e ce o», que se des uye demos ando que conocía el ac o insc i o y no publicado.
Es a p ueba no se log ó en el supues o p esen e, sino odo lo con a io, quedó a i mada esa buena e po
una doble ci cuns ancia a ibuible a la sociedad: po un lado, su consen imien o en la ac uación ep esen a-
i a del ges o ; po o o, su a i icación pos e io del negocio ealizado. Así, la conclusión se impone: «En
el momen o p esen e, se p o ege i memen e la con ianza en la apa iencia. La doc ina dominan e sos iene
que debe se man enido en su con a o quien lo celeb ó de buena e con un ep esen an e apa en e. Y es o
es lo que ocu ió con la comp a del bungalow con o e ido».
II. LA
REPRESENTACIÓN APARENTE Y LA PROTECCIÓN DE LOS TERCEROS
Cuando quien iene unas de e minadas acul ades ep esen a i as las sop epasa con el consen imien o
áci o del «dominus», es á ac uando no an o sin pode , sino más bien con un pode áci o, que hace que
su ac uación se mue a en la es e a de la ac uación ep esen a i a. Se habla en onces de ep esen ación
apa en e, en la que el «dominus» c ea una apa iencia ju ídica, ya que con sus ac os hace que e ce as
pe sonas que con a an con el p ocu ado , c ean legí imamen e que lo hacen en su nomb e y ep esen ación.
RdP
JURISPRUDENCIA. Comen a ios y Reseñas
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CECILIA GÓMEZ-SALVAGO SÁNCHEZ
En el p esen e supues o apa ecen como hechos p obados que «el Conseje o-Delegado ac uaba en el piso
pilo o de la u banización, i mó el ecibo de la en ega inicial del p ecio en nomb e de la sociedad y
disponía, pa a consolida esa apa iencia, de un g upo de sec e a ias y medios bu oc á icos en el mismo piso
pilo o». Nos encon amos, pues, an e un ep esen an e apa en e que celeb a un con a o de comp a en a de
un inmueble a a o de la sociedad en cuyo nomb e ac úa.
La igu a se di e encia del also p ocu ado o ep esen an e sin pode , que se da cuando una pe sona
ealiza un ac o que es apa en emen e ep esen a i o, es deci , que ac úa ex e namen e pa a un «dominus
nego ii», pe o sin ene su icien e pode de ep esen ación, po ejemplo, po que se aspasan los lími es
que delimi aban un pode de ep esen ación que ue o o gado en un p incipio, en el que el «dominus» o
i ula del negocio no pa icipa en las ges iones lle adas a cabo po el « ic us p ocu a o » y, en ocasiones,
ni iene siquie a conocimien o de las ac i idades p ac icadas po aquél. És e es el c i e io que ma ca la
di e encia en e ambas igu as, la exis encia o no de un consen imien o pa a ac ua que, de exis i , pe mi e
la consolidación de una apa iencia ep esen a i a.
Tampoco cabe con undi el supues o de au os con la igu a del ges o o icioso, que, en el ondo, es
un also p ocu ado . La apa iencia c eada en e a e ce os po el Conseje o-Delegado con el consen imien o
de la sociedad hace que el supues o que se comen a no encaje de ninguna mane a en el a . 1893 CC. Nos
mo emos, po el con a io, en el ámbi o de la ac uación ep esen a i a, pues sabido es que la ges ión de
negocios sin manda o «no se unda sob e un consen imien o p esun o, sino sob e el hecho mismo de
ges iona negocios de o o, po lo que no puede es ablece se en cuan o a sus e ec os, "ninguna ecuación
ju ídica pe ec a con el manda o"» (MoNTÉs: «Pe iles ju ídicos de la elación de ges ión», en
Cuade nos
de De echo judicial, Con a os de Ges ión,
Consejo Gene al del Pode Judicial. Mad id, 1995, pg. 19). En
es e sen ido, es o almen e ace ado el undamen o de de echo segundo: «Se in oca, como p ime mo i o
del ecu so, la aplicación indebida del a ículo 1893 del CC, e e en e a la ges ión de negocios ajenos. Es
cie o que los ó ganos ju isdiccionales se apoya on, en su a gumen ación, en es e p ecep o, pe o no se debe
p o undiza en la polémica ju ídica, po que el supues o concep ual de es e cuasicon a o es o almen e
ajeno a la cues ión deba ida en au os».
Llegados a es e pun o, el azonamien o del ecu en e al p e ende la aplicación indebida del a ículo
1893 CC es educ i o, pues p escinde —conscien emen e— del da o de la apa iencia de ep esen ación
c eada, que al conside a se p obado hace que decaiga la an iju idicidad de la ac uación unipe sonal del
Conseje o-Delegado. E ec i amen e, cuando no hay apa iencia consen ida, la p o ección que se b inda a
los e ce os que hayan con a ado con la pe sona que no iene pode es es in e io a la que demandan
aquéllos que con a an en i ud de una apa iencia, pues si en el p ime caso ienen un g ado de esponsabi-
lidad en el hecho de la no comp obación de la exis encia o inexis encia del pode , o bien, de la ex ensión
de los lími es del mismo, esa esponsabilidad es meno o no exis e cuando el ep esen an e es apa en e y
los e ce os con a an con él de buena e (SOBRINO FERNÁNDEZ: «El also p ocu ado »,
Con a os de ges ión,
pg. 413), buena e que se p esume, aunque en el Regis o apa ecie an insc i as las acul ades del ep esen-
an e, y que co esponde des ui la p esunción a la Sociedad, demos ando que el comp ado conocía el
con enido del Regis o, lo que sin emba go, no hizo.
En conclusión, no es amos an e una ges ión que ealiza el Conseje o-Delegado sin manda o, sino an e
una ac uación ep esen a i a de és e, deducida de una apa iencia c eada con el consen imien o de la Socie-
dad, que po exis i , con i ma po sí sola la alidez del negocio ansmisi o, p esupues os los demás
equisi os necesa ios pa a ello. La p o ección que se b inda, en onces, al e ce o es muy impo an e, pues
la simple apa iencia de consen imien o a enúa su g ado de diligencia en la comp obación del pode , su
exis encia, ex ensión o lími es. Como dice el T ibunal «en el momen o p esen e se p o ege i memen e la
con ianza en la apa iencia. La doc ina dominan e sos iene que debe se man enido en su con a o quien
lo celeb ó de buena e con un ep esen an e apa en e».
La eo ía de la apa iencia, al como ha sido ecogida po DÍEZ PICAZO, jus i ica que en la medida en
que es más con o me con los in e eses gene ales y con los p incipios de buena e y de segu idad del á ico
ju ídico, pueda nace el apode amien o de un compo amien o concluyen e que implique consen imien o
del pode dan e a lo hecho po el apode ado y al eje cicio de la ac uación ep esen a i a lle ada a cabo po
és e. Son supues os en los que las ac uaciones del ep esen an e se e ec úan con el conocimien o y aquies-
cencia del p incipal, quedando és e obligado a pe mi i que los e ce os conside en que iene pode de
ep esen ación, den o del ámbi o de las acul ades que con dicho conocimien o y aquiescencia del p incipal
184
CONTRATO CELEBRADO A NOMBRE DE UNA SOCIEDAD POR UN REPRESENTANTE APARENTE ...
enía eje ci ando. La apa iencia apa ece, pues, ligada es echamen e con el concep o de legi imación ex-
ao dina ia. «Cuando una pe sona adquie e de quien a odas luces es capaz de de echos y capaz de ob a
y apa ece en la comunidad ju ídica como [...1 ep esen an e del i ula del de echo, [...], si alguien pe ene-
cien e a es a comunidad ju ídica, ac uando de buena e y cumpliendo algún o o equisi o, con ía en la
apa iencia y adquie e de quien es enido po [...] ep esen an e del dueño, debe se man enido en su
adquisición» (DÍEZ PICAZO:
Fundamen os del De echo Ci il Pa imonial III, Las elaciones ju ídico- eales,
el Regis o de la P opiedad, la posesión.
Mad id, 1995, pgs. 297 y ss.).
Va iadas son las aplicaciones del p incipio de p o ección de la apa iencia en nues o O denamien o.
Dejando a un lado la c eada po la insc ipción en los egis os públicos, hay que eco da en p ime luga ,
la que se p oduce en ma e ia de inmuebles po la c eación de un signo ex e io de ecognoscibilidad como
es la posesión, que se si úa al lado de la publicidad egis al, aunque cumple unciones más amplias y
di e sas que la de se medio de publicidad. En ella, se pa e de la idea de que ha de p esumi se «que exis e
coincidencia en e el hecho de es a eje ci ando un de echo y el de echo mismo. Los ac os de eje cicio de
los de echos son o mas de ex e io ización de los de echos o signos de ecognoscibilidad de su exis encia
y de sus ca ac e ís icas» (DÍEZ PICAZO: ob. ci ., pgs. 301 y 302).
Necesidad y mani es ación, al mismo iempo, del ecu so a la doc ina de la apa iencia es, en segundo
luga , el a ículo 1717 CC, según el en endimien o que hace la Ju isp udencia de un aspec o conc e o del
mismo, el ela i o a la excepción a la egla gene al que consag an los dos p ime os pá a os del mismo de
la incomunicación en e la es e a ju ídica de los e ce os y del mandan e. Nos e e imos al caso «que se
a e de "cosas p opias del mandan e"». Dicha exp esión, in e p e ada como «emp esa, asun os o negocios
del mandan e», iene su undamen o en el elemen o de no o iedad que acompaña a la ajenidad [...] de las
cosas o in e eses del manda a io, y e ue za la p o ección de los e ce os, con lo que se ecupe a así la
doc ina de la conexión esencial de la ep esen ación con la elación ges o a (LÓPEZ LÓPEZ: «La ges ión
ípica de i ada del manda o»,
Cuade nos de De echo judicial. Con a os de ges ión,
Consejo Gene al del
Pode Judicial. Mad id, 1995, pgs. 69, 70, 71, 74, 75 y 85).
O a no ma de p o ección de los e ce os de buena e es la con enida en el a ículo 1734 CC, en la
que el ac o de no i icación de la e ocación del manda o debe siemp e ap ecia se ela i amen e, en unción
de su conocimien o o desconocimien o po el e ce o de buena e, «incluso en elación con la publicidad
egis al de la e ocación». «De la misma mane a que en ma e ia de p opiedad inmobilia ia, la posesión
—apa iencia na u al— puede impone se sob e la publicidad —apa iencia a i icial o p o ocada— en gene al,
pa a oda o ma de publicidad, puede a i ma se que la ealidad mani ies a de la ida se sob epone a la
apa iencia o mal del Regis o» (GoRDILLo: «Comen a ios al a ículo 1734 del CC», en
Comen a ios del
Código Ci il,
Minis e io de Jus icia II. Mad id, 1993, pg. 1588). De es e modo, la e ocación del pode ,
aunque es é insc i a, no puede pe judica al e ce o en e al que se man iene o ole a la apa en e pe i encia
de la ep esen ación.
Repa emos aho a en un cua o supues o, aquél del que adquie e de un come cian e con ienda abie a
al público del a ículo 286 CCom. El p ecep o a a de de e mina si los con a os celeb ados po el ac o
de una emp esa se en ienden hechos po cuen a del p opie a io, cuando aquél no o iamen e pe enezca a
una sociedad conocida, aun cuando se alegue abuso de con ianza o ansg esión de acul ades.
Se ha dicho que nues o Código de Come cio si úa la ep esen ación en el e eno del manda o, e
in en a un p eca io equilib io a caballo de dos sis emas con apues os. De un lado, la au onomía emp esa ial
pa a es ablece lib emen e la ex ensión y lími es de las acul ades ep esen a i as del ac o —sis ema o-
mano— al ampa o de los e ec os posi i os de la publicidad ma e ial del egis o, p opio del a . 283 CCom.
De o o, la ilimi abilidad y la inde ogabilidad del pode que p o ege a los e ce os en los supues os del
denominado ac o no o io cuando con a a sob e obje os comp endidos en el gi o y á ico del es ableci-
mien o, p e is o en el a ículo 286 CCom (Polo, en URÍA, MENÉNDEZ y OLIVENCIA:
Comen a io al égimen
legal de las Sociedades me can iles,
. VI. Mad id, 1992, pg. 161). El 286 CCom es no ma de p o ección
de la apa iencia, y en es e sen ido es aído a colación po el TS [F. 5°], pa a apoya la p o ección que se
dispensa al e ce comp ado . En su opinión, la nue a no ma i a del Regis o Me can il p o ege g ande-
men e la buena e del e ce o, y en es e aspec o consolida una egulación «ya decan ada en el Código de
Come cio, en los p ecep os e e en es al ac o . Ya en el siglo pasado se sin ió la necesidad de p o ege a
los e ce os de buena e. Y en el a ículo 286 del Código de Come cio se es ablecía es a doc ina p og esi a:
los con a os celeb ados po el ac o de una emp esa se en ende án hechos po cuen a del p opie a io,
RdP
JURISPRUDENCIA.
Comen a ios y Reseñas
185
CECILIA GÓMEZ-SALVAGO SÁNCHEZ
cuando aquél no o iamen e pe enezca a una sociedad conocida, aun cuando se alegue abuso de con ianza
o ansg esión de acul ades».
Finalmen e, hay que e e i se al supues o con emplado po el a ículo 129 LSA, que a a de esol e
el p oblema de la alidez de las obligaciones con aídas en nomb e de la sociedad po sus ep esen an es
apa en es y la p o ección de los e ce os. Cons i uye es e p ecep o el único, en e los ela i os a los adminis-
ado es de la an igua Ley de 1951 que había obligación de modi ica en azón a la adap ación de nues o
De echo a las Di ec i as de la CEE en ma e ia de sociedades, conside ando la p ime a Di ec i a (68/151/
CEE) que «la p o ección de los e ce os debe á queda ga an izada po disposiciones que limi en, en an o
sea posible, las causas de in alidez de los comp omisos con aídos en nomb e de la sociedad» y que iene
a culmina la endencia mani es ada en la e olución de nues o De echo hacia un ipo de ep esen ación
de con enido único e inde ogable, en con as e con la ep esen ación lexible a ibuida al ac o en el
a ículo 283 del CCom.
El a ículo 129 LSA, sob e odo en su apa ado segundo, o mula di ec amen e la inoponiblidad en e
a e ce os de cualquie clase de limi ación impues a a los pode es de ep esen ación, limi aciones que no
se
pod án
opone a los e ce os. incluso si se hubie an publicado, de lo que se de i a la e icacia pu amen e
in e na de cualquie ipo de lími es —sal o los legales— al ámbi o legal del pode de ep esen ación de los
adminis ado es.
Pa a el TS el a ículo 129 LSA «es ca egó ico: cualquie limi ación de las acul ades ep esen a i as
de los adminis ado es, aunque se halle insc i a en el Regis o Me can il, se á ine icaz en e a e ce os».
P o ección de la buena e que, a juicio del Al o T ibunal «es o al en el pá a o 2° de es e p ecep o, ya que
se ex iende al asegu amien o incluso de con a os no comp endidos en el obje o social», al dispone que
«La sociedad queda á obligada en e a e ce os que hayan ob ado de buena e y sin culpa g a e aun
cuando se desp enda de los es a u os insc i os en el Regis o Me can il que el ac o es ajeno al obje o
social».
Aho a bien, si al como pa ece la idea cla e de la e o ma ha sido que «los lími es legales son
oponibles, los olun a ios no», en mi opinión sob a la u ilización de es e p ecep o como a gumen o a a o
de la alidez de la ac uación del Conseje o-Delegado en el caso que nos ocupa, pues la in e p e ación
consag ada en la doc ina comuni a ia conside a que la inoponibilidad en e a e ce o se e ie e a las
limi aciones olun a ias impues as a los pode es de ep esen ación, con el obje i o de p o ege a los e ce os
pa a que no se ean obligados a a e igua caso po caso, median e la opo una consul a al Regis o Me can-
il, los ac os pa a los cuales se encuen an au o izados los adminis ado es. En es e sen ido, «es e iden e que
la sociedad queda siemp e obligada po los ac os ealizados po sus adminis ado es es én o no incluidos en
el obje o social delimi ado en los es a u os» (PoLo: ob. ci ., pg. 183).
Insis iendo en es e pun o de is a, la Di ección Gene al de los Regis os, en Resolución de 10 mayo
1999 (RJ 1999, 3256) es ima que los adminis ado es de las sociedades anónimas pueden ealiza odos
los ac os comp endidos den o del obje o social, p oduciendo un alcance me amen e in e no, ine icaz en e
a e ce o, las limi aciones impues as a las acul ades de ep esen ación de los adminis ado es, aunque es én
insc i as en el Regis o Me can il. Y po los ac os ealizados, aun cuando no es én comp endidos den o
del obje o social, queda á inculada la sociedad en e a e ce os. No pa ece, en cambio, que la inoponibili-
dad se e ie a a la es uc u a legal del ó gano de adminis ación, es deci , a acul ades o limi aciones legales
que co espondan según ó gano de adminis ación elegido, y que como se dijo an e io men e, cons i uye
una mención obliga o ia en el Regis o Me can il, «ex» a ículo 124 RRM.
III. LA
RATIFICACIÓN TÁCITA DEL NEGOCIO
Dos ci cuns ancias colocan el p esen e con lic o en el ámbi o de la esponsabilidad de la sociedad. La
p ime a, el apode amien o p esun o pa a ac ua en nomb e de la sociedad, o o gado al Conseje o-Delegado
en los é minos que se acaban de examina . La segunda se e ie e a la a i icación «ex pos ac o» po la
sociedad del negocio de comp a en a cuyo cumplimien o se demanda. Bas a ía la p ime a pa a que sob a a
la a i icación pos e io , y a la in e sa, exis iendo a i icación, la p ime a esul a ya innecesa ia. Con odo,
el TS las examina po sepa ado, pues cada una de ellas ue obje o de un mo i o dis in o.
186
CONTRATO CELEBRADO A NOMBRE DE UNA SOCIEDAD POR UN REPRESENTANTE APARENTE ...
En e ec o, como mo i o segundo del ecu so se a guye po la sociedad la iolación po no aplicación
del a ículo 1259 CC, alegación que, a juicio del T ibunal, «conduce al ecu en e a conclusiones opues as
a nues o o denamien o posi i o». Se conec an de es e modo las dos cues iones más impo an es de la
Sen encia: po un lado, la celeb ación del negocio po un e ce o que no iene —de de echo— pode pa a
ac ua , aunque sí es un ep esen an e de hecho que ac úa con «con empla io dominii»; po o o, la a i ica-
ción pos e io del «dominus nego ii». Tan o una como o a si en pa a neu aliza la publicidad egis al,
supe poniéndose a és a.
Es un hecho p obado que «se p odujo una dila ada a i icación áci a del negocio», po que «diez
meses anscu ie on desde el momen o de la comp a del bungalow has a que su gie on las disc epancias
en e pa es. Y es lógico deduci la áci a a i icación de la sociedad po el cúmulo de hechos que se
p oduje on en ese in e alo empo al: abono de ei e adas sumas a los apa en es ep esen an es de la
sociedad y pa a és a, pues o que en el escue o documen o p i ado de la comp a en a se aludía a la ans e-
encia ealizada en nomb e de "Mimosa Pa k, SA"; en ega de lla es al comp ado ; ans e encias del
comp ado a "La Caixa" pa a i cub iendo pa ciales amo izaciones de la hipo eca que g a aba el inmueble
comp ado y en la que se sub ogó el adqui en e, cuyas ans e encias no ue on echazadas po "Mimosa
Pa k, SA"; la posesión y uso de la i ienda que ha dis u ado inin e umpidamen e el comp ado desde
el
ins an e de la en ega inicial; la ealización de ob as os ensibles en el chalé a la is a, ciencia y paciencia
de los p omo o es;
inalmen e la ejecución di ec a de cie os abajos po los cons uc o es (mu os de
ce amien o, ja dine ía, ampas de acceso de coches...) en el mismo inmueble y cuyo cos e ue abonado
po el nue o p opie a io sin ningún echazo de pa e de los ejecu o es ma e iales».
Como consecuencia de es a dila ada a i icación áci a del negocio el T ibunal deses ima ambién es e
mo i o sen ando la doc ina de que «es cie o que el a ículo 1259 del CC decla a la nulidad de los ac os
ealizados po quien ca ece de au o ización o ep esen ación legal de la pe sona a cuyo nomb e con a a.
Pe o, en con a de lo que sos iene el ac o , esa nulidad no es absolu a, sino que puede se neu alizada po
la a i icación exp esa o áci a del "dominus nego ii", con i mándose así el negocio ansmisi o». La
conclusión, pa a el Al o T ibunal, se impone: «... se p odujo una dila ada a i icación áci a del negocio,
que aho a no puede desconoce la sociedad, pues nadie puede i con a sus p opios ac os», eo ía de
los ac os p opios que ope a ambién espec o al i ula egis al, en cuan o es «exp esión inequí oca del
consen imien o, que, ac uando sob e un de echo o simplemen e sob e un ac o ju ídico, conc e a e ec i a-
men e lo que ha que ido su au o » (STS 22 ene o 1997 [RJ 1997, 17]).
RdP
JURISPRUDENCIA. Comen a ios y Reseñas
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