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Las hablas andaluzas en el marco de la E.G.B

Garrido Roncero, Manuel

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CAUCE, Re is a de Filología y su Didác ica, n.° 11, 1988/ pgs. 191 - 252 LAS HABLAS ANDALUZAS EN EL MARCO DE LA E.G.B. Una ap oximación eó ico p ác ica MANUEL GARRIDO RONCERO * A mi p ime maes o, D. Hé mino Mo ales Regalado, como homenaje pos umo. 0. INTRODUCCIÓN Es di ícil elegi en e un desa ollo eó ico o un desa ollo p ác ico a la ho a de en- en a se con la p esen ación pública de un abajo de lingüís ica aplicada a la enseñan- za de la lengua española. Los es udios eó icos suelen se du os y exigen un g an es ue - zo al lec o ; pe o posibili an la adquisición de bases sólidas pa a lle a a cabo una ac ua- ción escola más conscien e. Las exposiciones eminen emen e p ác icas, sin emba go, o ecen una se ie de modelos ácilmen e imi ables, necesa ios en muchos momen os pa a el p o esional de la enseñanza, pe o que, como con apa ida, le impiden mo e se con segu idad y libe ad. El p esen e abajo p e ende oca ambos aspec os, aunque con un in encionado de- sequilib io en a o de la eo ía; quie o exp esa con ello mi deseo de con a es a , muy modes amen e, ese a án «p ac icón» que onda nues as aulas —no siemp e po culpa del maes o—. Los p ime os capí ulos exponen muy sucin amen e la base eó ica necesa ia pa a que, después de una e lexión pe sonal, el maes o elabo e sus p opias « ece as». Más a de apa ecen una se ie de obse aciones, suge encias y p opues as pa a adecua a la ealidad lingüís ica y sociolingüís ica andaluza los mé odos y écnicas empleados en la enseñanza de la lec o-esc i u a en los ciclos Inicial y Medio. Finalmen e se hace una p e- sen ación o almen e p ác ica sob e el a amien o que, desde mi expe iencia, deben e- cibi las hablas andaluzas en el cu iculum de la 2? e apa de EGB. Es e iden e que la pe - sonalidad docen e de cada compañe o mejo a á la calidad y la can idad de los eje cicios p opues os. P o eso de E.G.B. en el C.P. «Vi gen del Rosa io» de Las Pajanosas. Licenciado en Filología Mode na. 191 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... 1. CARACTERÍSTICAS FONÉTICOFONOLÓGICAS DE LAS HABLAS ANDALUZAS Desde que en el 1881 H. Schucha d esc ibie a sob e el can e lamenco, han sido bas- an es las publicaciones que se han ocupado, con sue e muy di e sa, de nues a moda- lidad lingüís ica: es udios de oné ica y onología, de semán ica, abajos dia ópicos y dias á icos, en oques diac ónicos y sinc ónicos, a las, e c.1 Du an e es e siglo, unda- men almen e, a amados in es igado es han ido sacando a la luz las señas de iden idad de nues as hablas. G acias a sus se ios abajos la ciencia a pe ilando la o ma lin- güís ica de una g an egión española. Es de supone que, ambién en el u u o, las ha- blas andaluzas segui án in e esando a muchos es udiosos. Aquí me in e esa, muy conc e amen e, el plano oné ico- onológico del español ac- ualizado en Andalucía; pe o que al habe me ecido la a ención de g andes especialis as y con a con una amplia bibliog a ía me libe a de la necesidad de una desc ipción minu- ciosa y me acili a una ápida exposición, su icien e pa a los ines que pe sigue el p e- sen e abajo. 1.1. El sis ema ocálico El sis ema ocálico español, cla o y sencillo, puede ep esen a se po medio del clá- sico iángulo ideado po el alemán Hellwag: Al a Media Baja PALATAL i e Aauda CENTRAL a Neu a VELAR u 0 G a e Ce ada Media Abie a En la mayo pa e de Andalucía,2 es e sis ema ocálico ha expe imen ado una p o- unda ans o mación. Los mo i os de cambios an adicales hay que busca los en la as- pi ación de —s (o —z) inal de palab a que: 1. José Mondéja hace un comen a io bibliog á ico has a el 1958 en su lib o El e bo andaluz, Mad id, RFE, 1970, pp. 9-23. En Sociolingüís ica Andaluza 1, PUS, 1982, pp. 207-213 apa ece una bibliog a ía sob e el andaluz o denada c onológicamen e desde 1881-1981. De los úl imos anos (1975-1981) se ecogen p e e en emen e las publicaciones del Depa amen o de Lengua Española de la Uni e sidad de Se illa. 2. El mapa 1718 del omo VI del ALEA señala el á ea de conse ación de la —s inal absolu a. Es a —s, más o me- nos elajada, sólo se encuen a en pun os del NE de G anada y Alme ía, y en pequeños núcleos de la sie a de Jaén, Có doba y Huel a. 192 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... «...hab ía p oducido una abe u a en la ocal an e io y que, pe dida la aspi- ación, es a abe u a ha he edado su unción di e enciado a, gene almen e mo ológica ( lexión nominal, lexión e bal)»3 En la es uc u a de nues a lengua, la oposición singula / plu al se mani ies a con la p esencia o ausencia de la ma ca «s»:4 niño/ niños Al igual que sucedió en o as muchas lenguas — ecué dese que de la conse ación o pé dida de la —s en los plu ales nació la adicional di e encia en e Romanía o ien al u occiden al—,5 el español hablado en Andalucía ans o ma esa «s» del plu al en una aspi ación an es de desapa ece o almen e; pe o, al mismo iempo, la ocal que es á en con ac o con ella se ab e: Tenemos, pues, la abe u a ocálica como asgo edundan e pa a dis ingui la oposi- ción de núme o. Más a de, es a aspi ación desapa ece y es en onces cuando la abe u- a ocálica queda como asgo pe inen e de la oposición. Un enómeno que habla enido un o igen pu amen e oné ico se ha onologizado: Así pues, desde el pun o de is a diac ónico, se ha p oducido el siguien e p oceso: -s > -h > <j) [nipos] > [nijujh] > [ninoj Luego la oposición singula / plu al se da en e: [ñipo] — [nipq] El mapa 1969 del ALEA es ablece cla amen e el á ea andaluza del enómeno: casi dos e cios del o al de la egión; y es el hecho más impo an e, según el p o eso Mondé- ja , que si e de lími e en e el andaluz o ien al y el occiden al.6 3. G. SALVADOR, «Unidades onológicas ocálicas en andaluz o ien al». RSEL, 7, 1, 1977, p. 1. J.A. FRAGO en «Ma e iales pa a la his o ia de la aspi ación de la I—al Implosi a en las hablas andaluzas», LEA, V, 1983, pp. 153-154 esc ibe: «... al ez no pueda habla se en é minos his ó icos de que el enómeno hispánico (mo i- mien o aspi ado de la /—s/) sea andaluz en su o igen; es posible a i ma , po el con a io, que el mencionado cambio es aba dándose en la Península Ibé ica po las echas en que simila p oceso enia luga en ancés, sin que al señala es e hecho p e enda yo es ablece cualquie conexión di ec a o Indi ec a en e los dos casos». 4. «Como mo ema de desinencia es a — s sólo es equipa able a la — s mo ema de núme o desde el pun o de is- a mo onológlco. Mo ológicamen e sólo es pa e de la a iación mo emá ica e bal de segunda pe sona». J. MON- DEJAR, El e bo... p. 34. 5. M. ALVAR, Teo ía lingüís ica de las egiones. Mad id, Plan e / Uni e sidad, 1975, p. 66. 6. En la In oducción de El e bo andaluz —Tesis doc o al leída en el 1959 y publicada once anos más a de— el p o eso Mondéja expone b e emen e sus pun os de is a sob e la di isión adminis a i a, coma cal y lingüís ica de Andalucía. También ecoge los limi es de la oposición onológica de abe u a en los mapas 1 y 3 de la misma ob a. 193 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... En la Andalucía occiden al se llega a la siguien e si uación: —s > h Y la oposición singula / plu al se ealiza en e: [niño] — [ninqh] Pe o cuando la aspi ación desapa ece, an es de la onologización de la abe u a, la ocal se es i uye y uel e a a icula se como las ocales medias cas ellanas: —os ^ —ojn ^ —o Y, consecuen emen e, desapa ece la oposición en e el singula y el plu al: [niño] — [niño] El hablan e, pa a sal a una oposición an en able y i al, ha de ecu i al uso de de- e minan es y p onomb es7 —según se a e de la lexión nominal o e bal—. Si a el siguien e esquema como esumen de odo lo expues o: SINGULARPLURAL español andaluz o ien al andaluz occiden al [níno] -/ [níno] -P [níno] ± .[níno] [ní ios] [níno,] abe u a [nínqh] [níno] Es el ocalismo o ien al el que ha cen ado la a ención de los especialis as y el que ha dado o igen a una la ga polémica sob e su es uc u ación. Va ias han sido las p o- pues as p esen adas desde que Tomás Na a o Tomás ad i ie a, en el 1939, el alo o- nológico de la abe u a. 7. F. MILLAN CHIVITE, «T ayec o ia mo osln ác lca en la adquisición del lengua]e In an il». Se illa, CAUCE, 1980, pp. 93-94. J. MONDEJAR. El e bo... p. 44. 8. T. NAVARRO TOMÁS, «Desdoblamien o de onemas ocálicos». RFH, 1, 1939, pp. 165-167. En «Unidades onológicas ocálicas en andaluz o ien al», el p o eso don G ego io Sal ado hace una ápida exposi- ción de odas las p opues as p esen adas, al mismo iempo que p esen a una pequeña modi icación a sus pos ulados Iniciales. Un abajo muy In e esan e pa a el es udio de es e ema es el publicado po don José Mondé]a , «Dlac onla y sinc onía de las hablas andaluzas». LEA, 1, 2, 1979, pp. 375-402. 194 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... Sea cual sea la conclusión a la que lleguen los dialec ólogos, pa a noso os, los maes os de EGB, es impo an e e lexiona sob e los plu ales que cons uyen nues os alumnos po su es echa elación con cues iones o og á icas, o ológicas, mo ológi- cas... Sin el conocimien o e lexi o de es a ealidad innegable no se puede desa olla una labo pedagógica cohe en e. 1.2. El sis ema consonan ico Al igual que he hecho an e io men e con el ocalismo, ambién en es e pun o lle a é a cabo una p esen ación bas an e esquema izada, p es ando a ención solamen e a aquellos aspec os básicos del consonan ismo que sean imp escindibles pa a comple a una isión, aunque poco p o unda, de las hablas andaluzas en su ni el de exp esión. Empeza é ep oduciendo el conocido g á ico de Ala cos Llo ach a p opósi o del sis- ema consonan ico del español y, a con inuación, man eniendo el mismo esquema, in- dico la si uación en que se encuen a en la mayo pa e de Andalucía. ESPAÑOL DIFUSAS DENSAS GRAVES 0. labial m b P k g X 0. ela AGUDAS 0. den al e d c s n J1 0. pala al líquidas 1 1 - 9. E. ALARCOS, Fonología española. Mad id, G edos, 4" edlc, 1971, p. 170. 196 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... ANDALUZ DIFUSAS DENSAS GRAVE S 0. labial m b P k g h 0. ela AGUDAS 0. den al e/s d V c J n i1 0. pala al 10 La compa ación de ambos cuad os nos pe mi e saca las conclusiones siguien es: a.) La zona de las labiales y las nasales no expe imen an cambio alguno. b.) En la zona de las den ales coloco 6/s, pues, según las á eas geog á icas, apa e- ce á Isl o /©/. Así, en la Andalucía sesean e, el onema 161 es á des onolog izado en a o de Isl, mien as que en la Andalucía cecean e se da la solución in e sa.11 c.) El g upo de las pala ales p esen a Icl y /]? a la misma al u a po se un co ela o i- ca i o pe ec o, pe o so do y sono o espec i amen e. d.) Se obse a, po lo an o, dos des onologizaciones: /A/-/T/ -> i i isi — iei -*• /s/o/e/ 10. Idén ica dis ibución es ablece Ramón TRUJILLO en Resul ado de dos encues as dialec ales en Masca. La La- guna de Tene i e, 1970, p. 35. P. CARRASCO en Con ibución al ea udlo del habla u al de Baeza p. 93, man iene Ixl y.si úa lal en las den ales. Ambas di e encias ienen dadas po una ealidad local. 11. El mapa 1705, omo VI del ALEA e leja las á eas de man enimien o o neu alización de la oposición Isl: 191. Lógicamen e, en la Andalucía dls lnguldo a, es os onemas ienen una dis ibución simila al español no ma i o. 196 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... c.) Apa ecen dos onemas con cambios en sus asgos pe inen es: /h/ —se ealiza con una sua e aspi ación a íngea y se oye en casi oda la Andalucía dialec al12 /c/ —es e onema pala al a icado pie de la oclusión y conse a única- men e la icación como modo de a iculación, o iginando una a ian e alo- y ónica [s] que se mani ies a con g an pujanza en de e minados es a os so- ciocul u ales y con i e con [cj. También pod íamos conside a lo como un V 13 onema andaluz I si Así pues enemos que, en e a los diecinue e onemas consonan icos del español, el andaluz apa ece con diecisie e onemas. Hablando de es a educción el p o eso Lamí- quiz señala:«En el caso del yeísmo, quizás no lleguen a una docena los pa es de le- xemas que emplean la oposición A^y, po o a pa e, ácilmen e pod án di- e encia se po ma cas mo osin ác icas o po la si uación con ex ual. Es- amos, pues, en el campo de la economía lingüís ica»14 Sin emba go, el seseo-ceseo lle a consigo la desapa ición de una oposición de g an endimien o y «el hablan e sesean e o cecean e —sigue diciendo el p o eso Lamíquiz— se e á obligado a di e encia léxicamen e, con el co espon- dien e es ue zo an ieconómico de mayo memo ización: no opond á casa / caza sino casa / cace ía; en ez de sie o / cie o di á c iado / cie o; o en ez de cose / coce emplea á cose / he i ...»15 Veamos aho a cómo ese sis ema consonan ico andaluz p esen a algunas di e en- cias den o de la egión; y omo como ejemplo dos pun os ex emos de Andalucía: Baeza y Lepe (no he podido consegui abajos cla os y p ecisos de localidades de o as coma - cas). El sis ema consonan ico baezano,16 según la au o a de su es udio, p esen a es os haces de co elación: s < s y x 12. Mapa 1716, omo VI del ALEA: Realizaciones oné icas del onema cas ellano Ixl. 13. Mapa 1709, omo VI del ALEA: Tipos de ch según el modo de a iculación. 14. V. LAMÍQUIZ, Lingüis ica Española, PUS, Se illa, 1973, p. 242. 15. V. LAMÍQUIZ, Lingüís ica... p. 244. 16. P. CARRASCO, Con ibución... p. 93. 197 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... En el pueblo onubense se egis a el sis ema siguien e:17 P b •k d Es e sis ema consonan ico: «que se si úa en las pe sonas adul as y en los niños de sie e años, ha en ado en c isis, egis ándose endencias p og esi as hacia el yeísmo en los niños mayo es de seis años y en los adolescen es, an o de un sexo co- mo de o o, y con más acusada e olución en los es a os sociales más cul- os»18 Obse ando ambos sis emas se cons a an es di e encias impo an es: Baeza Lepe • seseo • ceceo • conse a /x/ • aspi ación • yels a • des inguldo a 1.3. Foné ica sin ác ica También en es e apa ado he de pasa po al o una se le de cues iones con poca Inci- dencia en el obje i o undamen al que pe sigo, pa a cen a me en los aspec os que más me In e esan desa olla . Po ello quie o des aca la impo ancia que iene la — s implosi- a, inal de silaba o de palab a no seguida de pausa, cuando en a en con ac o con una consonan e. Son p oblemas de oné ica sin ác ica que hemos de señala pa a ene un más exac o conocimien o de las hablas andaluzas. El onema I si en posición Implosi a se aspi a, y modi ica la ealización de la conso- nan e ecina. 17. T. LABRADOR, D. GÓMEZ FERNÁNDEZ, Soclollngüís lca andaluza: ll-y en Lepe. Huel a, 1980, p. 69. 18. T. LABRADOR, D. GÓMEZ FERNÁNDEZ, Soclollngü s lca... p. 69. 198 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... — Con ac o de —s con una consonan e sono a:19 —s + b-* las bo as -»[l^h c^h] a isbo-» [a ^ o] —s + d •*& los dedos • [Iqh ©éqh] —s + g •* h los ga os •»• [Iqh há Qji] asgo • [ á^ho] — Con ac o de —s con una consonan e so da: —s + -* h • * —Is e-^h e (h e ( e I e La p onunciación íh e es la más ecuen e, al menos en ambien es cul os o semicul- os; mien as que e es la o ma más u al y se encuen a en los homb es y muje es de más edad. En e los pequeños escola es c eo, sin g an undamen e, oí con más ecuen- cia las geminadas ne as, al menos en e los niños de la sie a no e occiden al se illana. 1.4. A modo de esumen Voy a e mina es e pun o p ime o dedicado a la oné ica y a la onología seleccio- nando una se ie de mapas del ALEA que esuman —de una mane a elemen al y cla a— lo has a aquí desa ollado, poniendo en es echa elación el concep o, su o ma lexemá i- ca y su p onunciación. El maes o debe conoce el ocabula io básico de su en o no y cómo se ealiza o almen e a la ho a de elabo a cualquie ma e ial didác ico. Na u al- men e es a selección de mapas no p e ende se exhaus i a, sino se i como ejemplo. JUREL (Mapa 1.125 del ALEA) • Conse ación, aspi ación y desapa ición de Ixl — [xu ój] (J. 403) — [hu ^l] (H. 401) — [u ^l] (Co. 104) 19. V. LAMlQUIZ, «F on e as sociolingüls icas de Se illa». Soclollngüis lca... pp. 163-164 (En es e abajo se eco- ge un análisis espec og á lco). En los mapas 1725 a 1730 del ALEA se egis a la p onunciación de es os es g upos y sus dis in as soluciones oné i- cas. Yo sólo he indicado algunas de esas soluciones. 199 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... • La —s implosi a ha desapa ecido casi o almen e. Sólo ha dejado aspi- ación an e las oclusi as so das y asimilación an e las nasales. • neu alización de la oposición — /—I implosi as. • los jó enes cul os gene almen e o man g upo con los incul os de cual- quie edad ( ealizaciones de —s y — /—I implosi as, pé dida de —d—, e c.) Es o a ealidad que necesi a su a amien o especi ico. 2.3. Ei yeísmo en una comunidad u al: Lepe (Huel a) y sus consecuencias didác icas. El iempo a modi icando paula inamen e la es imación social sob e los hechos de habla en gene al y sob e el yeísmo en pa icula . Si un g an his o iado de la lengua co- mo D. Ramón Menéndez Pidal conside a ulga la a iculación de la «II» como «y»,28 o o g an lingüis a y maes o de lingüis as dice se en a años más a de: «Hoy no iene ilde ulga el yeísmo, pe o sí el ehilamien o de las zonas peninsula es donde se p ac ica». Y como consecuencia de dos alo aciones dis in as —que sólo el iempo las ha he- cho se dis in as—, dos p opues as de ac uación escola con ma ices di e enciado es: «...pe o cuando llegan (los niños mad ileños) a la edad en que empiezan a lee y- en esc i os di e en emen e los signos «II» «y», si se les ad ie e en- onces que la «II» se a icula de un modo di e en e (...), bas a ei e a es a ad e encia unos pocos días pa a que el hábi o de la dis inción a aigue en de ini i a». Manuel Al a no se sien e hoy an op imis a: «Di ícil pa ece que eponga «II» quien nunca la usó (...) aquí en a la misión del p o eso de Foné ica: c ea una nue a conciencia del p opio habla ». Y guiado siemp e po el deseo de busca una u ilidad escola a las in es igaciones lingüís icas, ecojo una de las conclusiones o muladas po los au o es de la in es iga- ción lle ada a cabo en Lepe: «En casi odos los in o man es se obse an acilaciones p opias de la insegu idad, como consecuencia de la coincidencia y con as e de no mas y usos con apues os (...) Los niños y adolescen es masculinos de es e g u- po pe enecien es a amilias libe ales son comple amen e yels as; en an o que los p oceden es de amilias campesinas dis inguen, o no-dis inguen- en-algún-caso, los sonidos que es amos es udiando en posición inicial de 28. R. MENÉNDEZ PIDAL, Manual de g amá ica his ó ica española. Mad id, Espasa-Calpe, 1973,14? edic, p. 109. 29. M. ALVAR, «Foné ica, onología y o og a ía», LEA, 1, 2, 1979, p. 213. 30. R. MENÉNDEZ PIDAL, Manual... p. 110. 31. M. ALVAR, «Foné ica...» p. 214-215. 206 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... palab a (...) Las niñas y adolescen es emeninos pe enecien es a amilias de campesinos, esul an di e enciado as ne as de los sonidos IUI y /y/; en cambio, en las pe enecien es a amilias de p o esiones libe ales se com- p ueba cla amen e el p oceso de des onologización de /ll/»32 Indudablemen e la ac uación de la escuela en e a es e ipo an complejo de alumna- do —complejo en cuan o a la coexis encia de ye s as y dis inguido es—, no puede se idén ica a la que lle en a cabo los maes os de Baeza, po ejemplo, donde: «El enómeno del yeísmo, po an o, se cumple de o ma gene al, sin dis inción de edad y sexo, y sin se asgo di e enciado de la ciudad, como lo ue en su o igen, en e al campo».33 3. LA CORRECTA PRONUNCIACIÓN La co ec a p onunciación, segundo eje de mis coo denadas, es á cla amen e de ini- da po la Real Academia de la Lengua y p o undamen e es udiada po g andes especia- lis as como T. Na a o Tomás en su ya clásico lib o «Manual de p onunciación españo- la». Po o a pa e, las o ien aciones pedagógicas dadas po el MEC,34 las e is as y los lib os especializados aconsejan a los maes os que p es en a ención a las inco eccio- nes de sus alumnos e in en en co egi las. Mis disc epancias apa ecen cuando se conc e an y se llenan de con enido unos p in- cipios gene ales a a és de opiniones pa icula es; opiniones, eso sí, su icien emen e jus i icadas en la adición y en la au o idad ep esen ada po la Real Academia. 3.1. Algunas pos u as an e la co ec a p onunciación He aquí, como mues a, la siguien e in e p e ación: «La lucha con a es as anomalías (pala alización, nasalización, aspi ación, e c.) y pa icula men e con a el seseo, el ceceo y el yeísmo, es muy ing a- a, po que el maes o e a dia io cómo su a ea es con a es ada po la in- luencia del ambien e amilia y social. Sin emba go no debe ceja en su empeño de log a la co ec a p onunciación de sus alumnos»35 Es a ci a ecoge una posición pu is a de la lengua que coloca a la mayo ía de los maes os andaluces en una si uación muy di ícil. 32. T. LABRADOR, D. GÓMEZ FERNÁNDEZ, Sociolingüís lca... p. 64. 33. P. CARRASCO, Con ibución... p. 87. 34. P og ama Reno ado del Á ea de Lengua, BOE 21-1-81. P og amas Reno ados en EGB, Vida Escola , n.° 206. 1980. 35. Ca los A. CASTRO ALONSO, Didác ica de la Lengua Española, Mad id, Anaya, 1971, p. 250. 207 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... Veamos o o au o que mani ies a una cie a lexibilidad an e es a p oblemá ica: «Pa a de e mina la p onunciación co ec a nos basamos en el habla de las pe sonas cul as de España e Hispanoamé ica en elocución cuidada. C ee- mos que el maes o no debe a a de impone en el habla co idiana del ni- ño modos de elocución imp opios del medio dialec al en que el niño i e y que po ello pa ece ían pedan escos. En cambio debe se muy ené gico y exigi una dicción cuidada en la lec u a y en la exposición en clase: que lea /Kásas/ pe o es inú il obliga le a que p onuncie así en su habla o dina ia; los niños deben p onuncia la /ll/, sob e odo cuando leen, cla o es á que si el único p ocedimien o es que digan /I¡u a/ c eemos p e e ible que digan /yubia/...36 Ma cos Ma ín mues a una g an comp ensión hacia los egis os coloquiales y las o mas dialec ales, pe o c eo que hay que da un paso más: ambién en la lec u a y en la exposición en clase esul an pedan escas las p onunciaciones muy alejadas del en o no escola del niño; y aunque debe cuida se la dicción —ya hemos dicho que una co ec a p onunciación es imp escindible pa a que el alumno no encuen e se ias di icul ades en el ap endizaje de la lec oesc i u a—, és a debe se juzgada en Andalucía con unos c i e- ios di e en es que pod ían deduci se de abajos simila es a los ealizados po el p o e- so Ca bone o. Po o a pa e, esa si uación de diglosia37 puede pe judica ai niño, sob e odo en sus p ime os años escola es. 3.2. C í ica y e isión de los concep os o ológicos adicionales Tenemos, pues, que, en e a la no ma cul a o icial apa ecen las ealizaciones anda- luzas, a juicio de muchos au o es, como compendio de odo ipo de icios: seseo, ceceo, yeísmo, debili aciones consonan icas, aspi aciones, ueques, e c. Es, pa a los man e- nedo es de dicha opinión, el más desca ado a aque que su e la buena dicción, con el «se io» ag a an e, cons a ado igu osamen e, de que, esos hábi os a icula o ios, se en- cuen an muy a aigados y con mucha i alidad en cualquie incón de nues a geog a ía y en cualquie capa de nues a sociedad, aunque con di e encias de es imación socio- cul u al. Debe queda cla o que cuando se habla de icios, inco ecciones, de ec os, e c. se es á juzgando desde unas coo denadas muy p ecisas: la no ma oné ica cul a que iene su ac ualización en pun os de la mese a cas ellana. Se desea man ene la unión de los 36. F. MARCOS MARÍN, «La enseñanza del español y sus Implicaciones dialec ales». Vida escola , n? 139/140, 1972. 37. F ancisco MARCOS MARÍN, Re o ma y mode nización del español. Mad id, Cá ed a, 1979, p. 34: «Toda si ua- ción de con ac o lingüís ico en el que una a iedad lingüís ica se especializa en unas unciones y o a en o as, con e- lación je á quica, se llama diglosia. Pe sonas como el p o eso G. Sal ado sí pueden man ene esa dualidad: «Ci cuns ancias especiales y un cie o sen i- do de mi esponsabilidad p o esional me han hecho ácil ei adap a me a la p onunciación cas ellana, el pode pasa a ella, desde la andaluza, con acilidad». «La oné ica andaluza y...» p. 186. 208 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... hispanohablan es den o de una modalidad o al, y como pa adigma ideal se oma la p o- nunciación de las pe sonas cul as de la zona cen al de España. ¿Qué mo i os hay pa a elegi ese modelo?. La lengua es un hecho social que es á a disposición de oda la colec i idad pa a sa is ace unas necesidades de comunicación, y el p opio sis ema de la lengua encie a las di e sas opciones escogidas po el hablan e pa a su conc eción en ac os de habla. Todos es os usos de la lengua son igualmen e á- lidos siemp e y cuando ealicen su obje i o undamen al: la emisión de un mensaje en condiciones de se comp endido po el ecep o . En e el sis ema de la lengua y el enó- meno de habla si uamos la no ma,38 pe o no una no ma p esc ip i a sino desc ip i a: «Del amplio dominio del habla, que incluye la o alidad de las ealizaciones, se eliminan, al pasa al campo de la no ma, odas las ac ualizaciones que sean a ian es pu amen e pe sonales; se conse a en el dominio no ma i o aquello común que como al se comp ueba en los ac os lingüís icos de la 39 comunidad de hablan es, lo que cons i uye un modelo epe ido» Pe o azones polí icas, económicas..., mo i os sociales en de ini i a, hacen que una de e minada modalidad se odee de al p es igio que la si úa como ejemplo a imi a ; pe o no hay a gumen os lingüís icos, de lingüis ica in e na, que undamen en esa si uación de p i ilegio.40 Pa a un maes o de EGB que desa olla su a ea docen e en Andalucía la no ma de p onunciación conside ada álida debe se aquella que pe mi a ese «uso común» de la lengua del que nos habla el doc o Lamlquiz: «Es el egis o más conna u al al niño o al muchacho, el de la cha la amigable con sus compañe os, el habla de la comunicación de sen imien- os, la lengua de a dia io. Cla o es á que es a lengua se mani ies a en ge- nuina habla andaluza, en oda su espon aneidad e idiosinc acia. Mas aquí apa ece ya un p ime g ado de pe eccionamien o, a ea que compe e al p o eso de EGB, donde el buen gus o selecciona y pe ecciona en un p i- me a jno»41 Lo que no iene sen ido es p e ende inculca en los niños andaluces, desde sus p i- me os años escola es, una p onunciación a a y ex aña a sus oídos y a su apa a o a i- cula o io. El p o eso pond á odo su leal sabe y en ende en oí de labios de sus alum- nos he mosas eses en los plu ales y en de e minadas o mas e bales; se es o za á en que cap en la cla ísima dis inción que, g acias a la oposición s/c, se pe cibe en /kása/ -/Ká©a/; les ha á obse a la o undidad de la ela ica i a «jo a»; la la e alidad de la 38. E. COSERIU, Teo ía del lenguaje y lingüís ica gene al. Mad id, G edos, 1968. 39. V. LAMÍQUIZ, Lingüís ica... p. 72. 40. P. CARBONERO en «No ma...», pp. 138-139 esume los p incipios que algunos au o es de la escuela uncional de P agaiemplean pa a de ini la no ma es ánda . 41. V. LAMÍQUIZ, «Didác ica...», p. 190. 209 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... «elle»... Todos sus es ue zos, los del maes o, se án inú iles; cuando el niño aspase los mu os del ecin o escola , más aún, cuando e mine de oí las en ajas y delicias de un habla an he mosa y pu a, no sen i á el más mínimo deseo de u iliza ese ex año ins u- men o: el niño p e e i á exp esa se como lo hacen sus pad es y las pe sonas de su ba- io. El pode del ambien e ex aescola es demasiado g ande y no se puede impone na- da desde la escuela, sob e odo si, lo que se p e ende enseña , es á alejado de su ida y de su p opia expe iencia. Pienso, en de ini i a, que los concep os o ológicos adiciona- les deben se c i icados y e isados; pa a los andaluces es Inú il e innecesa ia una no - ma a i icial supues amen e cul a, y hemos de busca le acomodo en nues a ie a, aun- que es o suponga la coexis encia de dos no mas den o de la lengua española, cues ión que no es echazada po el p o eso Al a .42 Mien as la Uni e sidad in es igaba, las hablas andaluzas e an menosp eciadas pa a usos conc e os: en la cá ed a, en las emiso as de adio, en ele isión —sal o la ópica i- gu a del g acioso—... y as hemos es ado has a años muy ecien es en los que empiezan a apa ece pos u as discon o mes con esa ma ginación y ei indican la u ilización sin complejos de la modalidad me idional en cualquie si uación. No podía se de o a mane- a desde el momen o en que la más cla a ealidad pone en boca del mismísimo ex- p esiden e de la Real Academia de la Lengua, Dámaso Alonso, la siguien e ase: «Es absu do concebi el andaluz como una simple degene ación del cas ellano»43 El seseo ya ue acep ado como co ec o44 y el yeísmo debe es a a pun o de ecibi el mismo a amien o, según se desp ende de una opinión an au o izada como la del p o- eso Al a : «Pe o hoy las cosas han cambiado mucho: conc e amen e el yeísmo no c eo que esul e en ningún si io mani es ación de incul u a»45 Luego es os enómenos son ela i os, según la no ma de alo ación aplicada. Así puede ocu i con o os hechos de habla ac ualizados en Andalucía que pe mi e la es- uc u a In e na del sis ema y que los cul os andaluces no sé po qué echazan. No odos los cul os, po supues o: un p esiden e del gobie no y un icep esiden e, en e o os, no. pueden se conside adas pe sonas incul as. 4. ANOTACIONES PARA LA ENSEÑANZA DE LA LECTOESCRITURA EN ANDALUCÍA SI p ime o ue on los lingüis as, y más a de los sociolingüis as nos ienen hablando de acep ación social, aho a nos oca en a en liza a los enseñan es del pe íodo obliga o- 42. M. ALVAR, Ni eles..., p. 229. 43. Decla aciones e ec uadas al Co eo de Andalucía, 21-12-78. 44. A. TÓRTOLO, «La legi imidad g ama ical de la p onunciación hispanoame icana». An ología de lingüís ica cubana, II, La Habana, 1977, pp. 171-241. 45. M. ALVAR, «Foné ica...», p. 213. 210 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... io de escola idad. De alguna mane a nos enemos que sen i a ec ados en nues o a- bajo dia lo; no podemos pe manece Indi e en es y, mucho menos, segui poniendo zan- cadillas a nues as hablas. Hemos de e cómo acili amos y po enciamos el mejo un- cionamien o de la lengua o al ac ualizada en la mayo pa e de Andalucía. Yo ambién quie o enseña una lengua uni e sal llamada español y no una a iedad « e uñe a y em- pequeñecedo a»46; pe o necesi o, po un elemen al p incipio didác ico, pa i de una ea- lidad; y quie o, po un elemen al espe o a unos usos, con ibui a o alece una nue a conciencia del p opio habla . También desde Andalucía y desde las hablas andaluzas puede consegui se que la lengua gane en «p ecisión, exac i ud y jus eza».47 4.1. El p ejuicio o og á ico Todo el mundo es á de acue do en conside a que se ha c eado una lengua a i icial basada en la esc i u a, que es una ep esen ación secunda ia del e dade o lenguaje: el o al. Es necesa io e que la lengua hablada y le lengua esc i a, sus i u a de la p ime a, son dos hechos di e en es y no hay azón alguna pa a que ambos se co espondan; de hecho, es o no ocu e en ningún idioma. Bien es cie o que el español, en su no ma cul a cas ellana, mues a una ap oximación bas an e exac a en e el onema y su le a ep e- sen a i a, pe o sabemos que ambién iene desajus es. Pongamos un ejemplo nada e- buscado: asi esc ibimos la palab a « acaciones» y asi la p onuncia mucha gen e /baka6iónes/. Aquí emos cómo la g a ía « » ep esen a al onema /b/ —sal o pedan is- mos a caicos o jus i icados localismos—; después apa ece el g a ema «c» empleado en dos ocasiones: la p ime a es el signo g á ico del onema ela IVJ, mien as que el segun- do se co esponde con un onema di e en e: el in e den al 101. Tenemos una misma le a pa a dos onemas dis in os; es, po lo an o, un g a ema bi alen e.48 Y asi pod íamos se- gui con muchas mues as más. Pa a el ancés no ma i o el p oblema se plan ea con p o undos desacue dos. Asi, y no sé si es a á comple o el esquema, ep esen an nues os ecinos el onema /o/ —ce ado— o —echo ó — impó au — au eau — ba eau Veamos un caso, den o ambién del ancés, de los múl iples que hay, donde no se encuen a ninguna co espondencia en e la imagen acús ica y la g á ica: la palab a 46. y 47. M. ALVAR, «Foné ica...... p. 212. 48. En el an as eces ci ado abajo del p o eso M. Al a , «Foné ica, onología y o og a ía», p. 223, jun o a es os dos alo es onológicos, se señalan cua o alo es oné icos: [k], [©], [g], y [6] —sin en a en las a ian es dialec ales—. 211 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... «olseau» se p onuncia /wazó/. También el ce o oné ico es muchas eces la ep esen a- ción o al de le as en posición inal: «me e» — /mé /—, «mois» — /mwá/—, e c.49 Y qué deci de la lengua Inglesa, donde es p eciso algunas eces dele ea la palab a pa a pode esc ibi la. Sin llega a esos ex emos nos puede se i de ejemplo la le a «i»: «Is» — /Is/—, « l e» —/ al /—, «shi » —/Shoe /—. Po el con a io, en la palab a « ea- che » s apa ece el onema III aunque no es é esc i o. Debe queda bien cla o, pues, que una pe sona no p onuncia mejo cuan o más ace - que el sis ema onológico al sis ema g á ico o ice e sa;50 pa a quienes piensen lo con- a io, no sólo los andaluces hablan mal, ambién los ingleses y los anceses come en simila es Inco ecciones. Las hablas andaluzas mues an una g an sepa ación, sob e odo en sus egis os más popula es, en e la cadena ónica y la cadena g á ica: [e kasaó nopwéhumáene pw^h o] —el cazado no puede uma en el pues o—. Cualquie andaluz pod ía pone un ejemplo más ex emo. Relacionada con es e pun o siemp e sale a eluci la cues ión de la posible e o ma o og á ica. C ea un sis ema o og á ico que pueda se i de ins umen o a los modos de habla andaluces es algo posible, al in y al cabo oda o og a ía es no ma i a; ampo- co ol idemos que, pe iódicamen e, el español ha ido Implan ando sucesi as eno acio- nes: los siglos XIII, XVI y XVIII ma can es hi os impo an es. La eno ación al onsí, p ime a g a ía o icial del cas ellano, implan a las le as co es- pondien es a los onemas desconocidos en el la ín: ch, II, x, ( ica i a so da); sis ema iza el empleo de las sibilan es (c, z, s—, —ss—)... En el siglo XVI se sancionan Implíci amen- e las al e aciones de la g a ía adicional. La Real Academia de la Lengua en el 1726, con la c eación del dicciona io y el es ablecimien o de las no mas o og á icas, encabe- za el mo imien o eno ado : elimina la «<j»; especializa « »/«j» pa a las g a ías consonan- icas y «u»/«i» pa a las ocales ex emas; la g a ía In e den al queda en «za, ce, ci, zo, zu»; sup ime la «s» líquida (spí l u), — ss—, ph (pha aón), h ( hea o); la «x» queda pa a [ks]; elimina «qu» an e «a»/«o»... También en nues o siglo ha habido inicia i as Indi idua- les y colec i as51 pa a simpli ica la o og a ía, aunque pocas han p ospe ado. 49. Un mé odo de lec u a empleado en F ancia, Le nou eau Sablie 1, p esen a al niño las dis in as g a ías de un onema. Po ejemplo: . ^_^ Quelques eos— | an | an anc en en u nes de /a/ ans and em 50. T. NAVARRO TOMAS, Manual de P onunciación española. Mad id, RFE, 1970, 15? edíc, p. 8: «Señálese como no ma gene al de buena p onunciación (...) po se la que más se ap oxima a la esc i u a». 51. P opues a de la Academia Cubana al III Cong eso de Academias en el 1960. En pe iódicos y e is as di igidos undamen almen e a los p o eso es de EGB apa ecen de ez en cuando p opues as nacidas del con inuo con ac o con la escuela. Si a como ejemplo el a ículo de H. SEGURA SÁEZ, «La e o ma de la'o og a a», Escuela española, 21-9- 81, p. 14. 212 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... En de ini i a, con ando con medios, ins i uciones y au o idades pod ía in en a se y consegui se una e o ma o og á ica especí icamen e andaluza. Ya Manuel Ba ios, co- mo simple en e enimien o, hizo «su e o ma». Mi pos u a, en es e pun o, coincide o almen e con la del no elis a y p o eso José M.a Vaz de So o: «¿Pa a qué esa o og a ía?. Sólo le eo una en aja: pues o que se ía una o og a ía más oné ica, los niños andaluces no end ían que es o za - se an o como aho a en ap ende la. Todo lo demás son incon enien es, y muy especial la up u a, de incalculable consecuencias, que ello supond ía no sólo con los cas ellanos, sino con los o os pueblos de lengua españo- la».52 Lo que ya no e ía an mal se ía ealiza pequeños e oques álidos pa a odos los usua ios del español: uni ica las g a ías b- , elimina las haches, di e encia cla amen e el uso de g-j, e c. Nues os jó enes alumnos nos lo ag adece ían bas an e y no plan ea- ían —es os e oques— g a es p oblemas po la desapa ición de las di e encias en e homónimos no homóg a os, ni a ec a ía a la e imología como ealidad his ó ica. Que es- as pequeñas eno aciones son posibles nos lo dice explíci amen e don Manuel Al a : «El p oblema oné ico de la o og a ía no es á en ninguna e olución, sino en las posibles e oluciones, como las de Al onso el Sabio o Neb ija, o las aca- démicas del siglo XVIII o de 1952».53 Puede que alguien piense que la o og a ía no iene mucha impo ancia, y pues os ya a acili a él abajo a los niños se ía mejo que cada uno esc ibie a como pudie a. Son, po que de hecho exis en, aquellos que se p eocupan sob e odo del con enido del men- saje esc i o; pe o bas e conoce cómo se ealiza el ac o mecánico de la lec u a pa a e- chaza abie amen e es a pos u a: la esc i u a deja ía de se ins umen o ú il pa a pode comunica un mensaje. La e lexión escola y didác ica que cabe hace se an e la ealidad lingüís ica andalu- za es que no se puede enseña a lee y a esc ibi de idén ica mane a a un niño andaluz que a o o bu galés, po ejemplo. Al niño bu galés le bas a á en muchas ocasiones con echa mano de su memo ia oné ica pa a esc ibi la palab a; una memo ia oné ica que, g abada en la escuela, ecibe como e ue zo su uso habi ual an o indi idual como colec- 52. J.M? VAZ DE SOTO, De ensa del habla andaluza. Se illa, Edisu . 1981, p. 107. 53. M. ALVAR, «Foné ica...», p. 228. 54. R. ESQUER TORRES, Didác ica de la Lengua Española. Mad id, Ediciones Alcalá, 1968, p. 111: «Es o supone que la lec u a no se hace le a po le a, sino econociendo las palab as po su con igu ación, adi inándola un poco, po su dibujo, longi ud, comienzo o inal, algunas le as ele an es po sali se po encima o po debajo de la línea (...) Con cie a ecuencia el ojo ealiza mo imien os eg esi os, pa a iden i ica palab as no bien cap adas...» 213 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... i o. Esa no es la si uación en que se desa olla el p oceso de ap endizaje del niño anda- luz, como e emos en o o momen o. 4.2. Escalas de di icul ades o og á icas Debemos se conscien es de las di icul ades o og á icas con las que opiezan nues os alumnos y no escandaliza nos de sus e o es; es que se encuen an en una si- uación cla amen e des a o able con elación a los niños de o as zonas de España. Sospecho, po que no engo da os su icien es, que los niños anceses y sob e odo los ingleses a da án la gos años en domina su sis ema esc i o; pues algo pa ecido les ocu- e a los jó enes andaluces. Y pa a palia , en pa e, esa des en aja, hemos de empe- za a hace nues as p opias escalas de di icul ades o og á icas. En los P og amas Reno ados pa a la EGB publicados hace unos años y en el apa a- do dedicado a la o og a ía se o mulan una se ie de obje i os álidos pa a Andalucía, pe o incomple os: dichos p og amas no ecogen los e o es o og á icos peculia es de los hablan es andaluces —con es o no p e endo c i ica los p og amas po que, lógica- men e, sus au o es se di igen a odos los hablan es del español no ma i o y no en an en aspec os egionales, la c í ica i ía, en odo caso, hacia los docen es que quie an aplica - los mecánicamen e—. Así, los mencionados obje i os es án en unción de los e o es empí icamen e de ec- ados, pe o mi ando exclusi amen e hacia y desde la modalidad cul a y o icial espa- ñola. Es o explica que no dediquen a ención alguna al empleo de las le as «s-c-z», po ejemplo; po que nadie se imagina a un allisole ano diciendo «/co íso/» sino «/co í©o/», luego no iene dudas si es «s» o «z» lo que debe esc ibi ; sin emba go, al niño andaluz se- sean e o cecean e —y al no an niño— es e p oblema le plan ea sus in e ogan es. Es ob io, po lo an o, que pa a el habla andaluza hemos de ene nues a p opia abla de di- icul ades sacada del ocabula io usual del niño.56 E iden emen e que an e la al a de ni- elación oné ica la con ección de es as ablas debe se labo de los depa amen os de lengua de cada colegio. A con inuación paso a compa a , sin ánimo de ago a el ema, las clases de e o es más ecuen es según es no mas: 55. J.M? VAZ DE SOTO, De ensa..., p. 125: «Es indudable que un andaluz, un cana io o un hispanoame icano ha de come e es adís icamen e más al as de o og a ía que un cas ellano de su mismo ni el cul u al (...) A la ho a de ca- li ica , si a un cas ellano se le ap ueba con es al as de o og a ía, a un andaluz de Sanlúca deben pe mi í sele po lo menos seis. O a cosa se ía injus a y disc imina o ia». 56. C. DÍAZ CASTAÑÓN, Vocabula io Básico del español y sus aplicaciones a la enseñanza. CE, Uni . de O iedo, 1978. M. LORENZO, El ocabula io y la o og a ía de nues os alumnos. Mad id, Cicél-Kapelusz, 1980. 214 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... NORMA CULTA ESPAÑOLA 1. Di ucul ad b- 2. " g-j 3. " - 4. ". h - < > 5. 6. 7. NORMA CULTA ANDALUZA57 b- g-j - - > y-ll s- c -z -s-0 SEGÚN MI EXPERIENCIA PERSONAL - -l h-0-j y-ll s-c-z cons. inal —<p 8. " $-ú (in e ocálica) Ejemplos de mi expe iencia pe sonal encon ados en colegios de la sie- a No e occiden al se illana: 2. laga ia, inacia (gimnasia) 3. a mejas, pu món, a manaque, sal en 4. jie o 5. lle a, llegua, a ollos (las dos úl imas ecogidas en el Cas illo de las Gua das, zona dis inguido a). 6. calce ines, calsonsillo, ze eza, se esa 7. pe dice, a o, cho e, na i, logi u (longi ud) 8. idedos, deo, ganao, pecao (pescado) Pod ía señala o as palab as como «agüelo», «gu anda», « u bone a», «lamea» (ala- meda, consecuencia de exp esiones como «/bámohalalaméa/»...). Caso muy cu ioso lo p esen e la palab a «salchicha» que me la he encon ado esc i a de es as dos mane- as: «salsicha» y «chalchicha». La pé dida de la oclusión en la pala al y una pequeña a iación en el pun o de a iculación de la «ese» es á o iginando una con usión en e am- bas. O o caso cu ioso lo o man aquellas palab as que han enido un ap endizaje o al, undamen almen e, y que no han sido con as adas su icien emen e con su imagen g á- ica. Desde an es de en a en el colegio los niños han oído y empleado la palab a «gim- nasia». Pues bien, en cie a ocasión les dije a mis alumnos del Ciclo Medio (3?, 4? y 5?) que esc ibie an palab as elacionadas con los juegos y los depo es. De un o al de 30 ni- ños, diez se a e ie on —y digo se a e ie on po que c eo que casi odos lo pensa on, pe o ie on demasiadas di icul ades— a esc ibi «gimnasia». Es e ue el so p enden e esul- ado: innacia, hiznacia, gipnacia, gisnas a, gicnacia ( es niños se deciden po es a o - ma), jimnacia (dos niños), jimnasia. Ni uno solo esc ibió co ec amen e la palab a. Y ea- 57. A la ho a de de ini esa posible no ma cul a andaluza he omado como base los es udios an e io men e ci a- dos del p o eso de la Uni e sidad de Se illa Don Ped o Ca bone o, que no con adicen globalmen e, sino que añaden igo y p ecisión lingüís ica a los a ículos de ca ác e di ulga i o esc i os po Vaz de So o en le dia io ABC de Se illa du an e el mes de Ene o de 1978. Más a de, es os y o os a ículos ue on ecogidos en el lib o ya ci ado: De ensa del habla andaluza. 215 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... También los enómenos de ul aco ección, an ecuen es en e cie as pe sonas de las capas popula es y en de e minadas ci cuns ancias, es án mo i ados po es e c uce de imágenes: es el ípico «bacalado de Bilbado». Si esul a poco elegan e deci /yebáo/, /paseáo/, /pa áo/, e c. po que debe deci se /yebádo/, /paseado/, /pa ado/ —a gumen a á el hablan e popula — ¿quién no le coloca la «d» a bacalao y Bilbao pa a demos a le a ese cul o andaluz, o a ese bien hablado cas ellano que uno sabe lo que se ae en e ma- nos?. Hoy podemos coloca una base cien í ica, y po lo an o comp obable, a los pun os cla es que de e minan las di icul ades en el ap endizaje de la lec u a y de la esc i u a:61 a. La ecuencia compa ada con la que se usa cada le a en la esc i u a no mal. b. la elación que siemp e exi e en la esc i u a al abé ica en e la le a y el sonido (o los sonidos) que és a in en a ep esen a . c. La compa a i a acilidad o di icul ad del es ue zo ísico pa a ealiza el azado de cada le a. Es el segundo pun o el que cae den o del ema que es oy desa ollando y el que me obliga, jun o a odo lo expues o, a p esen a las co espondencias en e el sis ema g á i- co —único pa a odo el español— y el conjun o de asgos oné icos- onológicos con i- gencia', mayo o meno , en Andalucía. CORRESPONDENCIAS FONEMA-GRAFÍA m o den labial /p/- o den ela o den den al /se/' /d/- o den pala al Inl ni h I M I l líquidas ^^-^ . I 222 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... En el cuad o an e io he indicado con una lecha con inua las co espondencias que más ecuen emen e se egis an en las escuelas andaluzas; con la lecha discon inua quie o señala unas co espondencias menos usuales, y en algunos casos a ísimas, pe- o que ambién han de se enidas en cuen a.62 Hecha es a acla ación, paso a ejempli ica lo ep esen ado g á icamen e, p es ando a ención sólo a los aspec os más p opiamen e andaluces, sin que e indica con ello que sean exclusi amen e andaluces: /h/ nasa, ju el, gen e, es, luz, juzgado, mohoso, eja, coge , asco, ebuzna • La s— explosi a y la — implosi a pueden ene una ealización aspi a- da: noso os, in ie no. Isl • m silla, zapa o, ciga o, casa, b azo, hace 101 e eda, coged, á bol, ca a , maíz, azada, laga ija... IQI gusano, abuelo, cuchillo, hué ano Ibl bello a, aguje o, aca /k/, casa, queso agacha se IXI pa o, espa ad apo i calle, payaso IV ca é, desba a a I el coche, salchicha Hay o os muchos aspec os que quedan ue a de es os esquemas. He aquí, pa a con- clui es e apa ado, algunos ejemplos: • P ó esis ocálica: «ama ón» («a», ocal p o é ica po excelencia) • P ó esis consonan ica: «bu aca» (po u aca) 62. En los casos del seseo /ceceo y de la aspi ación sigo, con pequeñas modi icaciones, los casi exhaus i- os esquemas que p esen a don Manuel Al a en «Foné ica...», pp. 224-225. Me encon é con es e in e esan e a iculo en el 1982, cuando ya hacía es años, en la p ima e a de 1979, que yo habla expues o an e un nume oso colec i o de maes os unos esquemas pa ecidos. O os cuad os muy comple os se encuen an en el abajo de Ma a MATA, Cuad os de onología cas ellana pa a la en- señanza de la lec u a y la esc i u a. Ba celona, Biblog a , 1978. 223 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... P ó esis silábica: «es ije as» (po ije as) A é esis: «so ea» (po azo ea) Me á esis: «endisión» (po inyección) e c. 5. BREVES REFLEXIONES SOBRE LA INTEGRACIÓN DE LOS PROGRAMAS DE HABLA ANDALUZA EN LOS CICLOS INICIAL Y MEDIO En la escuela ac ual con i en di e sos mé odos pa a la enseñanza de la lec u a y de la esc i u a; odos ellos con sus en ajas e in on enien es; pe o no es mi in ención en- a en esa ieja «que ella de los mé odos», sólo quie o plan ea algunas conside acio- nes sob e ellos eniendo en cuen a la si uación lingüís ica andaluza. 5.1. Los mé odos sin é icos: suge encias y p opues as Los di e en es mé odos sin é icos ienen su conc eción en las adicionales CARTI- LLAS: ins umen os pa a que el niño demues e su adquisición lec o a y el p o eso en- ga opo unidad de comp oba lo. Veamos, a í ulo de ejemplo, una ca illa que cuen a con mucha acep ación en e los pa ida ios de los mé odos silábicos: MÉTODO FOTOSILABICO PALAU. Pa e de la síla- ba pa a llega a o ma palab as y, más a de, cons ui ases; busca apoyos asociacio- nis as —en es e caso dibujos— pa a la memo ización de los signos g á icos y de su p o- nunciación. Sus au o es p esen an jun as las le as que ienen el mismo sonido: 63. Cualquie manual escola ecoge una abundan e bibliog a ía sob e el ema. En p incipio, sólo oy a des aca dos ob as colec i as ealizadas po p o esionales que han sabido conjuga la p eocupación eó ica con el abajo dia- io de la escuela: — La enseñanza de la lec u a, P ime Concu so de Expe iencias Escola es, Mad id, San illana, 1979. —Cuade nos de Pedagogía, n?— 96, Ba celona, 1982. 64. Un lingüis a de p es igio, And é Ma lne , apo a sus g andes conocimien os pa a acili a el ap endizaje de la lec u a y de la esc i u a a los niños anceses. «Peu -on se passe de l'o hog aphe pou éc i e le angais?. C'es !a ques ion qu'un g oupe d'enseignan s éunis á Ye es, dans l'Essonne, en juin 1970, a ai posee á And é Ma ine . Su sa éponse a i ma l e, on lui demanda de p épa e un sys éme de g ap le aisan abs ac ion de ou es les compllca ions o hog aphiuqes, c'es -á-di e se modelan su l'usage o al de la langue». Ve s Péc i a ec al onlc, Pa ís, Classiques Ha- che e, 1983, p. 7. Algunas ca ac e ís icas del al abe o ALFONIC: • Les le es qui ne se p ononcen pas ne s'éc i en pas. • Ce qul se p onoce dé la méme acón s'éc i de la méme acón. • Chacun éc i en al onic ce qu'il p ononce. • En al onic, /h/ co espond au son du ch. Losqu'il n'es pas p ecede de c, le h de l'o hog aphe dispa aí ... Veamos pa a e mina , un ex o esc i o en «al onic»: ALFONIC GRAFÍA TRADICIONAL le g xnwy ci só : Les g enouilleís qui sau en : pw le e so e pou les al e sau e , ¡I o apuiye a ec I éndecs ¡I au appuye a ec l'index su Ix pli e xlahe su le pli e eláche w dx sui ou de sui e. w pw e e un Vous pou ez cii e une cw s dx g xnwy cou se de g enouilles 224 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... 1XM/CL. U-CMXL oyó, cux), ja /je joju la ieja iene joya. sube ese bo ijo ojo, ese gi ano baila la jo a. JaJeJi Jo Ju Lo que no comp endo es el mo i o po el que no hacen un desa ollo simila de las g a ías «b- ». Es a al a de cohe encia sospeché que hab ía sido co egida en alguna o a ca illa y, po o una, di con ella: ca illa p ime a ESTRELLA:65 I / D 9 P Li a w: , Be . L oX - eo e. i A eo- el noX&. j oma u. /ueía.. Veo Be o IHH H^H ^^H* la e la. Be i, Bi bí y Ti o io el lo bo. •JK 1ÉÍ LULU LAVA" 2 ^ MI BOTE. Mi Hl ¡VEO, VEO! BV Ba-Va Be-Ve Bi-Vi Bo-Vo Bu-Vu Y, an e mi so p esa, pude comp oba que ambién es cohe en e —c eo que in encionadamen e— con la ealidad social del yeísmo, y po eso une pa a su enseñanza los g a emas «ll-y»: 65. Edi o ial San ula ia, Mad id, 1980, pp. 12-13. 225 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... •ÜaHx LCeüe £M)± Uyh OÍ; aiu^ue la. eo á en /£a Ll Y Lla-Ya Lie-Ye Lli-Yi Llo-Yo Llu-Yu -¿Me has lia ma do ú? -Sí; mi a a Yo lan da en la ca He. -Y a Ilí a ba jo se e el a He. ye so, yo do, yo-yó, si Ha, he bi Ha LIA EL QUE FUE A SEVILLA PERDIÓ SU SILLA. Es o da po implan ado el yeísmo en odo e! ámbi o hispanohablan e, supues o que es also, pe o sí e leja la ealidad andaluza —sal o los casos que odos conocemos—. De igual mane a que los au o es de es as ca illas eúnen las g a ías «g/j», «b- », «c/q» y «ll-y» pa a a o ece , según su c i e io, el ap endizaje, así deben ambién euni se pa a nues o p opósi o las le as que en las hablas andaluzas ienen la misma p onun- ciación: SApo SE a Silla SOb e SUbi ZApa o CE eza Ciga o ZO o ZUmo Si el sis ema de la lengua pe mi e la igualación que supone el seseo y socialmen e ha sido acep ado, la escuela debe se consecuen e con ello. Ya sé que el ceceo no ha ecibi- do el is o bueno social ni o icial; pe o no encuen o azones lingüís icas ni didác icas que me hagan echaza lo ajan emen e en de e minados ambien es sociocul u ales. Co- mo ampoco echazo, po supues o, las medidas que, en cu sos supe io es de la EGB, se omen pa a in en a que el alumno ealice la dis inción y se capaci e pa a domina o os egis os. O os maes os in oducen pequeños cambios en los mé odos sin é icos. Es el caso de Rosa Fon Fus e 67 que inicia la enseñanza de cada le a po medio de un cuen o. Así hace la p esen ación de la le a « »: «También la le a «b» iene una he mana (...) Una mañana al despe a , se dio cuen a que su he mana mayo se había ma chado sin deci la nada. 66. En el ejemplo he colocado las mismas palab as que u iliza el sis ema Palau. 67. R. FONT FUSTER, Me olodogía del i mo musical, Mad id, Ediciones Paulinas, 1980. 226 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... En onces ella (la u e) salió al camino y, siguiendo las pisadas que su he - mana había dejado sob e la a ena unas ho as an es, llegó has a la casa de las ocales. Llamó, y cuando le ab ie on la pue a, ella ab ió la boqui a y de- jó oí su oz: « » (sonido de la u e). Oh!, exclama on odas las que es a- ban ¡un o a la pue a, esa le a iene la misma oz que la «b»» En Andalucía el pa en esco es á algo más complicado, como puede obse a se en el cuad o de las elaciones g a ía- onema. La «y» y la «II» se han he manado; y ese mismo cuen o se pod ía aplica a las he manas Ese, Ze a y Ce —aunque es a úl ima es he mana «po pa e de pad e» de Ka y Qu—. Siguiendo po es e camino muchos maes os se encon a án con o as dos he ma- nas: — /—I en si uación implosi a. ¿Qué hace ?. Ya mi amoso colega encon ó la es- pues a: «zo dao, ba cón y ma dl a zea u a ma se esc iben con ele». Es e ueque nos lo encon amos muchos maes os muy a aigado en e nues os alumnos; pe o un mínimo ni el de ins ucción lo elimina. De cualquie o ma no eo an dispa a ada la solución que da el ca ica u izado p o eso ; pensemos que hoy la mayo ía de los maes os andalu- ces decimos a nues os alumnos que «bayena, gayina y siya se esc iben con eye» (o os di án que se esc iben con las dos eles). Sí se á una pos u a dispa a ada pa a aquellos compañe os que oda ía dis inguen en la escuela « aca» y «baca». El p oblema de abaja con los mé odos sin é icos es á en el deseo, más que en la ne- cesidad, de no deja se a ás ninguna combinación silábica, y es o complica de al mane- a la enseñanza que no sabe uno po dónde sali . Pienso en la —d— cuando a en e las ocales «a» - «o». En es e caso la le a se co esponde a! ce o oné ico —en la mayo ía de los hablan es y en la mayo ía de las si uaciones—; (caso di e en e es cuando apa ece en- e «i» - «o») y se le pod ía aplica el mismo cuen o que Rosa Fon u iliza pa a la «h»: el en- cuen o de las simpá icas ocales con una e gonzosa le a que no esponde nada po - 69 que no enía oz. Cla o que nues a «d» sí sabe deci su nomb e en o as ocasiones. Tam- bién eo la di icul ad de enseña algunas sílabas in e sas y abadas: as, dos70... Po su- 68. R. FONT FUSTER, Me odología..., p. 229. 69. En cie a ocasión ui a la clase de p eescola de mi colegio, en la aldea de Las Pajanosas —pe enecien e al é mino municipal de Guillena (Se illa)— y la maes a había dibujado un nido en la piza a. Empecé a habla con un pe- queño y le dije que allí se esc ibía «nido». El niño me eplicó que aquello e a un «nío» y no un «nido». El dibujo coincidía con la ealidad, una ealidad muy i ida en su ambien e u al; pe o la palab a que yo p onuncié no le esul aba conoci- da ni la asociaba al obje o dibujado. 70. Un mé odo de lec u a muy empleado, según engo en endido, en e los maes os más adicionales en F an- cia es Je sau a! li e i e... e bien, Pa ís, Ha le , 1977. He aquí cómo p esen a algunas palab as: é • la locomi i e ume e ile i e é • odile es la pe i e cama ade de débé • le coq se le e &: ¡I di coco ico é o • des adi, pau e 227 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... pues o que puede hace se con al de que p o eso es y alumnos lean y hablen según la p onuncia- ción más gene alizada en el en o no escola : «Pédagogiquemen , ¡I au eñi comp e des di e ences de p ononcia- ion selon les égions, e ne pas en e de modi ie une p ononcia ion égio- nale au nom d'une p é endue no me phoné ique (bien su , ¡I y a des dé au s indu iduels de p ononcia ion qu'il es souhai able de co nge ). Ainsi le mo «lai » es p ononcé, selon la egión, /le/ ou /IE/, e les deux p ononcia ions son aussi «co ec es» Tune que l'au e».71 5.2. Los mé odos analí icos: suge encias y p opues as El ep oche más g a e que cabe hace a los mé odos sin é icos es el hecho de que p e endan igno a que la segmen ación de lo esc i o y de lo o al es dis in a; y si bien el es- pañol no ma i o iene unas ca ac e ís icas ónicas que pudie an adap a se bien a es e i- po de mé odos, no ocu e lo mismo con las hablas andaluzas. En muchas escuelas de nues a egión se ía al ez más ú il el mé odo analí ico (global o na u al): «Con el mé odo global el niño p ocede cap ando globalmen e lo esc i o. Tal como p ocede siemp e el lec o adul o capaz. El hecho de apoya nos con p io idad en la signi icación y u iliza la capacidad sinc é ica da al mé- odo na u al una ca ac e ís ica ideo isual, que se adap a a cualquie idio- ma y que es ú il especialmen e con los que no son onológicos, en que ca- da sonido puede ene dis in as o mas g á icas, dis in os es idos.» También, na u almen e, los maes os que emplean es os mé odos deben conoce la ealidad hablada en Andalucía pa a ealiza las opo unas modi icaciones en su ac ua- ción en e al niño. La guía didác ica del lib o «Viajemos con el ci co»73 hace el es udio de NIÑO-S y SU-S a pa i de las palab as ya conocidas: NIÑO y SU. Aconseja a los maes os que p onun- cien NIÑO y a con inuación NIÑOS, ma cando mucho la S inal. ¿Qué hay de dis in o? —se le p egun a a los niños— (la ese). ¿Cómo la esc ibi emos? (añadiendo la «s»). Es os consejos son ú iles en g andes zonas de España, pe o en e los andaluces no ienen sen ido. A es e espec o acla a Ma a Ma a: «En el cas ellano en Andalucía, es a S se á ma ca g á ica del plu al, pe- o se p onuncia á sólo académicamen e, mien as en gene al da á luga a una aspi ación (ómb eh) o a una abe u a de la e (ómb E), que son, la una y la o a, ma ca oné ica del plu al en es e caso. La idea del plu al se á, en Andalu- 71. Le nou eau Sablle 1. Ini ia ion a la langue éc í e. Pa ís, Ha ie , 1977, p. 4. 72. J. ALCOBE, «El mé odo na u al de la lec u a y la eo ía de Foucamb ». Cuade nos de Pedagogía, n? 96,1982, p. 20. 73. Equipo de maes os de L'A e , Ba celona, Casáis, 1979, p. 244. 228 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... cía, el nexo que uni á una g a ía, S, y unos sonidos (h) (E) bien alejados, y es la idea que debe ía p esidi el ap endizaje cien í ico de la o og a ía en es e caso; odo es o es lo que la onología nos pe mi e hoy a on a .»74 Ese ap endizaje cien í ico de la o og a ía, y al mismo iempo de la lec u a y de la es- c i u a, ampoco es enido en cuen a en o os casos den o de las escuelas andaluzas. Veamos aho a una p opues a cla a y cohe en e cen ada en una cues ión muy pun- ual: la dis inción o og á ica en e «s-c-z». Es as es g a ías, cuando se co eponden con un único onema, /s/ o/©/, y en unción de la implan ación que el seseo, el ceceo o la dis in- ción enga en la comunidad escola , deben ecibi igual a amien o que las le as b/ o j/g. El niño, desde el p incipio, debe en en a se con esas di icul ades o og á icas pa a me- mo iza y au oma iza su empleo en palab as de su ocabula io usual. En p ime luga de- be p onuncia cla amen e la palab a (pe cepción audi i a) siguiendo su no ma ambien- al, más a de obse a á de enidamen e la g a ía (pe cepción isual) y, inalmen e, la esc ibi- á (mo icidad). La insis encia con inua en la ijación isual en e a la ealización o al a o ece- á el uso co ec o de las le as. Den o de cualquie écnica didác ica cabe p og ama una g an a iedad de eje ci- cios que engan como obje o undamen al a ianza la dis inción g á ica de es os one- mas poli alen es. He aquí unos ejemplos: a. Esc ibe cada una de es as palab as den o del conjun o co espondien- e. loy, 74. M. MARTA, Cuad os de onología... p. 13. 229 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... b.Esc ibe el nomb e de cada cosa. Fíja e bien si es án en el conjun o de la le a Z, C o en el de la le a S. íl c. Aho a esc ibe lo que al a en es os ejemplos: Comple a mesa me»a —Yo como en la — La —Se me iene ha o o el ayas zapa o •apa o ceb a •eb a Con es a: —¿Con qué le a empieza ZAPATO? Con —¿Qué le a suena igual en MESA? La le a —¿Conoces o a palab a que empiece con CE? . Hace un pa de años llegó a mis manos una «P ueba de E aluación Final del Ciclo Ini- cial» elabo ada bajo la di ección de F. Fe nández Poza pa a se aplicada en la zona de Je- ez de la F on e a. Vi, con aleg ía, que en ella se ecoge una de las p opues as que, desde hace más de una década, engo p esen ando en di e sas euniones con compañe os: 230 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... (II)) SONIDOS -S-, -Z-, -C- A con inuación encon a ás unas ilas de palab as. A odas ellas les al a una le as la S , la C o la Z. Tú debes esc ibi 1 sob e los pun i os de cada una de las palab as una de esas es le as: S,C,Z. La que c eas que es mejo . Po ejemplo: C *..., iga illo I.- CENT .. ERO 2.- CALABO .. 0 3.- AZU .. ENA 4.- FUER .. A 5.- DOC ... ENA 6V- MA .. ETA 7.- DAN .. A «.- ... IELO 9.- BALAN .. A 10.- *. ALTVA 11.- .. UELO 12.- A .. ULEJO 13.- HERMO _.. 0 14.- .. IEGQ 15-.- ».. ECRETO 16.- ALCAN .. 0 5.3. Los dic ados Los dic ados son unas écnicas, discu ibles po supues o, muy empleadas en la enseñan- za de la o og a ía y, al mismo iempo, de la lec u a y de la esc i u a. Son di e sas las. o - mas de lle a a cabo es a ac i idad escola 75 que iene su máxima dedicación en los Ci- clos Inicial y Medio, sin que pueda se ol idada en cu sos supe io es de la EGB. En los adicionales dic ados, el p o eso lee muy len amen e y muy «co ec amen e» unas ases más o menos complicadas; mien as, el niño esc ibe. A la ho a de co egi no suelen apa ece los ca ac e ís icos e o es o og á icos andaluces. Pocas al as de o og a- ía end án los alumnos a los que se les dic e, siguiendo la no ma cul a o icial, la siguien- e ase: «Los niños lle an nidos de pe dices». Así cualquie a —y has a hab á algún compañe- o que les ma que bien la «u e»—. Lo malo es que, cuando el niño no enga el apoyo de esa imagen acús ica, más de una de las eses se i á al ga e e; la «c» no es a á muy segu a y algún «nío» sald á po ahí. Luego el dic ado así ealizado no cumple con su obje i o undamen- al: consegui una co ec a o og a ía. 75. J. ROMERA CASTILLO, Didác ica de la lengua y la li e a u a, Mad id, Playo , 1979, pp. 61-73. M. SANCHO TEJEDOR, «El dic ado: una me odología pa a la co ección o og á ica». Apun es de Educación, n.° 8, Sa- lamanca, Anaya, 1983. 231 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... —Aspi ación o pé dida de las consonan es inales. —Al e nancia de «I» y « » en posición implosi a, en el andaluz popula . —Aspi ación de la h— inicial p oceden e de la F— la ina (en á eas u ales, sob e odo). • Ilus a un mapa de Andalucía con los siguien es enómenos oné icos: —seseo, ceceo y dis inción, —yeísmo y dis inción, —aspi ación de la —s inal y abe u a, —aspi ación de la «jo a». • Hace un abajo de c í ica y alo ación de las hablas andaluzas. 2. El habla de la localidad. • En equipo: g aba algunas en e is as con ecinos del pueblo y obse a los asgos que es amos es udiando. Reconoce la apa ición de nue os enó- menos. 6.2. La lengua esc i a OBJETIVOS: • Reconoce y supe a las di icul ades o og á icas p o ocadas po nues- a mane a de habla . • Lee empleando a ios egis os. • Iden i ica la modalidad lingüís ica andaluza a a és de ex os esc i os: — Tex os cuyos au o es in en an ep oduci g á icamen e un modo de habla . — Tex os esc i os po andaluces con p e ensiones o og á icas. Obse a y lee de enidamen e los ex os siguien es: TEXTO Doña Sac amen o.—Sí, sí, pe o bas a ya, chacha Pepa. Déjala, que e as a pone mala de aleg ía. Don Eligió.—Y cada uno a su quehace y a su pues o, que se hace ha o p olijo el capí ulo de expansiones. Doña Sac amen o.—Agua dad un segundo. Mi sob ina, la se- ño i a Consolación, iene a i i conmigo. Quie o pa a ella igual conside ación e igual espe o que pa a mí. No lo ol idéis. Y ú, sob ina, en a iba aho a y e lle a é a u depa amen o. Tenemos que habla mucho. 238 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... Consolación.—¡Y an o, ía! ¡Qué casa aquella! El pob e de ío Al onso... Doña Sac amen o.—Calla. A solas me di ás... Consolación.—Ea, pues, amos a donde us ed me lle e. Chacha Pepa.—¡Adiós, niña mía! ¡Adiós, luce o! Consolación—Adiós, chacha; que engas. Chacha Pepa.—¿Tú no as a di a e a mi Juan? Consolación.—¿No e he dicho que sí? Chacha Pepa.—Pos mañana mejó que pazao. ¡Adiós, eina de cielo! ¡Adiós, pimpoyo boni o! Don Eligió.—¡Bas a ya, bas a ya! ¿Cómo ha de deci se? Chacha Pepa.—¡Cayese us é, don Di icu aes, que g uñe us é más que e ca iyo de un pozo! Lucio.—La zeño i a ha yegao muy g aciosa y mu boni a; pa ece una io de campo; Dios bendiga a la zeño i a. Y con su ía, aquí p esen e, y don Julio, mucha zalü les dezea zu se ido que lo es Lucio Fe nández y Pe a. Consolación.—¡Ay, qué demonio de muchacho! ¡Ha enido somb a de e as! Co ali o.—Es g azioso ese homb e. Chacha Pepa.—¡To ze lo me ece el ánge mío! ¡To, o, o! Diego.—Ha es ao mu salao. Ca men.—Ha es ao mu opo uno. Amb osio.—¡Y qué boni a es á la zeño i a! Ca men.—Es á hecha un luse o. Amb osio.—¡Muje es azi es lo que debía pin a mi niño! ¡Ma - di a zea!... Julio.—Lucio, enga esa mano; e es un g an poe a. Don Eligió.—¡Ay, ay, ay, ay!... «El genio aleg e» J. y S. Al a ez Quin e o (También abajamos ex os de los amosos JINKS, PIXI y DIXI) ACTIVIDADES: a) Realiza un ea o leído con el agmen o de la ob a de los he manos Al a ez Quin e o y con las iñe as que ecogen las a en u as de Jinks (cada «ac o » debe emplea la p onuncia- ción adecuada). 239 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... b) El ceceo, como ya sabes bien, es el enómeno lingüís ico que iguala el sonido [s] con el [©]. Busca en el ex o las al as de o og a ía p o ocadas po es e hecho. c) Cuando ocu e lo con a io, es deci , iguala [©] con [s], se le llama seseo. Busca las al- as de o og a ía elacionadas con es e asgo andaluz. s d) Es udia el mapa co espondien e del ALEA y obse a cuáles son las zonas sesean es, cecean es y dis inguido as. ¿Qué somos noso os?. e) El yeísmo es o o asgo oné ico que se encuen a po casi oda Andalucía, y que consis- e en p onuncia el sonido [II] po el sonido [y]. «Yegao» es un caso de yeísmo. Busca ca- sos simila es en los ex os. ) Obse a el mapa co espondien e del ALEA. Ce ca de nues o pueblo, en Cas illo de las Gua das, sob e odo las pe sonas mayo es, dis inguen cla amen e cuando dicen «lla e/playa», «calle/yema», e c. ¿Puede es a pe sona esc ibi mal la palab a «yo»?. g) Los hablan es andaluces no p onunciamos, o p onunciamos muy débilmen e, las consonan- es inales de las palab as, y po es a azón apa ece en los ex os «mejó» en luga de «me- jo », que se ía su o og a ía co ec a. Busca ú o os ejemplos. h) También eliminamos la «d» que a en e ocales; «pesao» en luga de «pesado». Bus- ca ejemplos. i) O o hecho oné ico que e lejan los ex os es el cambio l/ : «ma di o» en luga de «maldi- o». Busca ejemplos. j) Los au o es de es e ex o han come ido in encionadamen e, como has es ado iendo, mu- chas al as de o og a ía; esc ibe co ec amen e las pa es de los diálogos que p e en- den e a a nos. Aho a nos amos a encon a con dos ex os di e en es a los an e io es. En ellos, sus au o es no p e enden ep esen a g á icamen e una modalidad lingüís ica: son dos au én i- cos andaluces que quie en esc ibi co ec amen e. Uno, es udian e de 8? de EGB; el o o, alumno de un cen o de adul os de Los Palacios (Se illa). Ambos hab án pues o el máxi- mo cuidado pa a no come e e o es o og á icos; sin emba go, su o ma de habla les aicio- na y les hace equi oca se más de una ez. 5- x/- c/y ua .*, aJ> ESCUELAS PROFESIONALES SA. FA. . JEREZ DE LA FRONTERA 3 ^j<XU.OSOS - (su^PeMCc 1^'^ (CÁDIZ) 240 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... Ui paü€ <9¿ cié "- de Ae e& cíe POL F ond onde ae. OÍA. pe Vi a- pocqu i s¿a_ pocqu i newAos peuso-c © co xicxC COO». PCX. qeu e d j pa a. ec B^ U(AOC cu|o wACLOocc d ec a.. Sena. íMa aw", E¿oso cae o os el , cos cPe §"- como xoso.L o, K^S ^s.euo^oSea,co uicLc o eso os p ci xAAos pos ales, ccx o.^ c s o 241 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... 4- Jo j ch- /o, ¿L VO ACTIVIDADES: a) Lle amos bas an es días comen ando las ca ac e ís icas de las hablas andaluzas. ¿Cuál es el único asgo que e leja la esc i u a de nues o compañe o de Je ez de la F on e- a (Cádiz). b) Si es e niño no come e más e o es o og á icos, ¿es que no habla como los de su ie- a?. c) En el jo en de Los Palacios, debido a su peo p epa ación, podemos obse a mucho mejo su mane a de habla : • Piensa si es cecean e, sesean e o dis inguido . 242 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... • Es á cla o que ha de se yeís a, pe o a la ho a de esc ibi le ocu e un enómeno cu- ioso, que al ez e ocu a a í ambién. ¿Cuál es?. • Las consonan es inales no las p onuncia, y po es e mo i o casi nunca las esc i- be. Señala algunos ejemplos. • También apa ecen le as que ep esen an sonidos que él no debe p onuncia y que suponen un es ue zo po esc ibi bien. Señala esas g a ías. • Obse a las sílabas del ipo «al, el...» y «pal, peí...». ¿Podemos sabe cómo las p o- nuncia él en ealidad?. d) Esc ibe co ec amen e ambos ex os. Ten mucho cuidado con el esc i o del «cha a» de Los Palacios. No e ol ides ni de las ildes, ni de los signos de pun uación. e) Esc ibe en dos columnas las al as de o og a ía. En una coloca las que puedan apa e- ce en cualquie hispanopa lan e; en la o a coloca los e o es que sean p o ocados po una mane a de habla andaluza. ) Coge un cuade no uyo del año pasado y es udia cuáles son us e o es más ecuen- es. g) Fo ma un g upo de abajo pa a conoce las al as más usuales de los alumnos del Ci- clo Medio. 6.3. Talle de A es y Cos umb es Popula es: Uso del dicciona io Conoce las ca ac e ís icas p incipales de las hablas andaluzas es imp escindible pa- a que nues os alumnos saquen un óp imo endimien o del dicciona io. No siemp e los niños han de busca el signi icado de las palab as que encuen an esc i as co ec amen- e en un ex o; hay momen os en los que quie ensabe el signi icado —o con i ma lo- de ocablos que sólo han sido cap ados o almen e, es deci , los niños oyen en la calle é minos que o man pa e de su en o no cul u al y que no encuen an en el dicciona io po que han sido de o mados po sus mayo es: la imagen ónica ecibida no se ajus a a las no mas de la «co ec a dicción» y el dicciona io no les si e como ins umen o de con- sul a. Y aunque lo dicho es aplicable a cualquie ac i idad escola , me oy a cen a en el Talle de A es y Cos umb es Popula es. OBJETIVO: • Recons ui la imagen acús ica y g á ica de las palab as. ACTIVIDADES: — Un niño llega a clase con es e obje o: 243 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... Al niño le han dicho que eso es una /a cúsa/ La icha de abajo que han de ellena les pide, en e o as cues iones, que busquen su signi icado en el dicciona io. Na u almen e empiezan buscando «a cusa». No encuen- an la palab a e iniciamos un b e e diálogo. Algún niño piensa que al igual que en o os momen os decimos «ma di o», «a ca de»... al ez la o ma o og á ica sea «alcusa». De nue o echamos mano al dicciona io, y la palab a sigue sin se descubie a. Rápidamen e a o o se le ocu e que es e caso pudie a se pa ecido a «laso», «sapa o»... y en onces en- d íamos un nue o es ido pa a el ocablo: ALCUZA. ALCUZA: Vasija, gene almen e de hojala a y de o ma cónica, en que se po- ne el acei e pa a el uso dia io. Cuando, a los pocos días, apa ecen con un nue o obje o, no necesi an ayuda pa a en- con a su nomb e: /bié go/ BIELGO (bieldo): Palo la go, a a esado en uno de sus ex emos po o o, con cua o ijos en o ma de dien es, y el cual si e pa a belda . O os niños se dedican a es udia los pla os más o menos ípicos de la zona. Uno de ellos ae un pla o p epa ado po su mad e, y mien as nos lo comemos hablamos de sus ing edien es: ma alahú a, un poco de acei e, ha ina, canela, agua (o leche), azúca y oci- os de pan i o: /polea/ Llega la ho a de ellena la icha co espondien e y nos encon amos con los mismos p oblemas de siemp e: «es a palab a no iene en el dicciona io». Hay que ayuda les un poco haciéndoles algunas p egun as: ¿Qué desayunáis casi siemp e? —Ca é con leche y una/ oh á/—. ¿Busca éis en el dicciona io la palab a « os á» así esc i a?. —No, po que 244 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... se esc ibe « os ada»—. Sigo poniendo más ejemplos: /maná/ —conjun o de acas— /sense á/, /guan a/... Ya esul a ácil pa a ellos econs ui su imagen g á ica co ec a: POLEADA (poleadas): gachas o puches. El homb e andaluz ha sabido ap o echa las iquezas de su bosque medi e áneo des- de los iempos más an iguos. Y en la época de los o denado es y la obó ica aún es e- cuen e encon a al andaluz que acude a su bosque, como lo hacían sus más emo os an- epasados, en busca de ayuda pa a pode sob e i i . Se da un paseo po los campos no cul i ados y coge cie as plan as que, condimen adas adecuadamen e y acompañadas po alguna o a «cosilla», cons i uyen un menú ba a ísimo: /eh acahnina/ /eh acannina/ A los niños les esul a ácil encon a es a plan a en el campo; no les ocu e lo mismo si desean e su e dade o signi ican e. Pa a da les algunas pis as echo mano, p e e en emen e, de é minos cuya imagen acús ica es é bien a ianzada en su o ma co ec a. Les ecue do que en el pueblo, y ellos mismos en más de una ocasión, dicen [eh ihé a], [eh enása]... Rápidamen e deducen que la g a ía co ec a pod ía se « acannina» o « acasnina» (no se ponen de acue do en cuál se- á la le a que deba ep esen a a ese sonido que hay en e la «a» y la p ime a «n»). Les su- gie o que sigamos in en ando descub i o as posibles ans o maciones. Di ijo la discu- sión hacia el sonido Ikl, y un niño comen a habe oído [guchíyo]; o o habla de una [palankána], y odos es amos de acue do en que po ahí pod ía apa ece algún cambio. Ten- d íamos en onces o o posible es ido: « agasnina» o « agannina». Ya es el momen o de ab i el dicciona io ( enuncio, po su complejidad, a de ene me en si debe se una «s» o una «n»): TAGARNINA: . Bo . Ca dillo, plan a compues a. También los niños cogen muchas eces sus [©olé a] y salen pa a a anca [pa mi oj. La pa e sub e ánea de la plan a, los [cohóyo], la ende án en la ca e e a o se la come- án en casa; la pa e aé ea, la [pa ma], se i á pa a hace emplei as, y manos habilidosas las con e i án en canas os o en o os ú iles domés icos: /kohóyo/ 245 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... Aquí el niño no pa ece nece' i a mucha colabo ación del maes o. El sólo coge el dic- ciona io y busca «cojoyo» o «cojollo». Y de nue o opieza con di icul ades: esas dicho- sas aspi aciones... Algunas es e dad que p oceden de la F— la ina ( e um /hie o]); o as pueden ene su o igen en enómenos de oné ica sin ác ica («las anga illas» /janga íya/); pe o o as no ienen una explicación an cla a («cohe e» /kohé e/). Es as cues iones oné icas no pueden desa olla se en una clase de EGB; al niño, y en es e ipo de alle es, le puede bas a con sabe que la aspi ación es algo muy ecuen- e en los egis os más popula es, y es di icilísimo a e igua qué le a se co esponde con ese sonido: COGOLLO: m. Lo in e io de cie as ho alizas, como la lechuga, la col, e c. Y así pod ía segui con una la ga se ie de ejemplos: a mo aú saguaso u isa / u iña amanoja mojoso 6.4. Aspec os pun uales en el campo de la mo osin axis a) Oposición singula / plu al P esen o la o ocopia de un ex o de 6.° de EGB —Edi o ial San illana— pa a explica p ác icamen e cómo in oduzco uno de los asgos más impo an es de las hablas anda- luzas, la oposición singula / plu al, en una clase de Lengua Española. Ya en el p ime ca- pí ulo expuse b e emen e el es ado eó ico de la cues ión.1 La o ma de los sus an i os RAÍZi* señe o «3 GD Mo ema da númwo GD Los sus an i os son palab as a iables que cons an de aíz y mo - emas nominales (mo ema de géne o y mo ema de núme o): palomo: masculino singula . paloma: emenino singula . palomos: masculino plu al. palomas: emenino plu al. 246 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ... Mase, singula palomo — Fem. singula - paloma Mase, plu al ~[ Fem. plu al palomos - palomas '• Masculinos ; Femeninos bolíg a o i pluma del ín ballena Singula Plu al el análisis -los análisis es a c isis - es as c isis El sus an i o palomo iene cua o o mas: dos o mas pa a el géne o (una pa a el masculino y o a pa a el emenino) y dos o mas pa a el núme o (una pa a el singula y o a pa a el plu al). Es o mismo les ocu e a o os sus an i os de pe sonas y a algunos de animales. • he mano • he mana • he manos • he manas • pe o • pe a • pe os - pe as • En cuan o al géne o, la mayo ía de los sus an i os sólo ienen una o ma: o son masculinos o son emeninos. • En cuan o al núme o, hay algunos sus an i os que ienen una o ma única que si e pa a el singula y pa a el plu al. Sólo se di e encian po el a ículo u o os de e minan es. Los sus an i os son palab as que cons an de aíz y mo emas nomi- nales (de géne o y de núme o). Los niños del Ciclo Supe io lle an ya a ios años oyendo habla de lo único y de lo múl iple, del singula y del plu al, de qué ma cas los iden i ican, del paso de un núme o a o o, e c.; pe o odo ello sin conec a lo con su mundo más sen ido, mo iéndose siemp e den o de los es echos má genes de la no ma i a o icial. Es con enien e, ambién, ha- ce les pensa cómo se compo an ellos an e es a oposición an i al. P o oquemos la e lexión: • Ca melo, p onuncia «palomo» en singula y en plu al al y como ú lo ha- ces siemp e cuando es ás hablando con Ramón. ¿No as alguna di e en- cia?. — No, ninguna. • Haz ú lo mismo, Ma ga i a. ¿No as alguna di e encia?. —Yo ampoco. • Aho a amos a hace o a cosa. Tú, Ma ía Te esa, p onuncia «palomo» en singula o en plu al, como quie as. Y, ú, Ped i o, debes deci nos qué núme- o ha empleado. —(La niña, según acla ó después, u ilizó el plu al, y el niño c eyó habe oído el singula ). • Vamos a e si nues a gallega iene mejo oído. An oñi o, haz ú lo mis- mo que M? Te esa. Y ú, Salomé, p es a a ención. —(La niña no se a e ió a esponde ) A mi siemp e me pa ece igual. • F anqui, cuando ú pasas «palomo» del singula al plu al, ¿le añades al- go?. —Sí, lo que ocu e es que no se me oye. 247 CAUCE. Núm. 11. GARRIDO RONCERO, Manuel. Las hablas andaluzas en el ma co de la ...