Semántica dinámica y la Teoría de la Representación del Discurso
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11 Semántica dinámica y la Teoría de la Representación del Discurso Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 11.1 Problemas de la interpretaci´on del discurso. . . . 194 11.2 La Teor´ıa de la Representaci´on del Discurso. . . . 197 11.2.1 Pronombres y t´erminos no referenciales. La an´afora. 199 11.2.2 Las Estructuras de Representaci´on del Discurso (DRS).......................... 203 11.2.3 Relaciones entre DRSs. . . . . . . . . . . . . . . . 207 11.3 Bibliograf´ıa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 215 Francisco José Salguero Lamillar. 2001. “Semántica dinámica y la Teoría de la Representación del Discurso”. En Nepomuceno, Quesada & Salguero (eds.) 2001. Información: Tratamiento y Representación. Servicio de Publicaciones, Universidad de Sevilla. Capítulo 11: 193–215.
194 Sem´ antica din´ amica y DRT En los últimos 15 años, las teorías sobre el significado del lenguaje natural han comenzado a dar gran importancia a la interpretación del discurso frente a la interpretación de las oraciones aisladas. Lo más característico de estas teorías es la importancia que se da a las proferencias lingüísticas analizadas en su contexto y cómo éstas pueden afectar a la interpretación de otras proferencias. Para los lingüistas dedicados al análisis e interpretación del lenguaje siempre ha estado claro que el significado de determinadas expresiones como los términos deícticos depende del contexto no lingüístico de la interpretación y que incluso el significado de muchos otros términos y expresiones“referenciales” del lenguaje no puede considerarse, en todos los casos, independientemente del contexto lingüístico inmediato. Las denominadas teorías dinámicas del significado buscan, desde una perspectiva general, establecer la relación entre la interpretación de las expresiones lingüísticas y el contexto en el que aparecen. Para poder hacer esto y entender los mecanismos generales de la dependencia contextual del significado, es importante estudiar los aspectos que intervienen en la modificación contextual de la interpretación, de modo que se considere el flujo de información que va desde el contexto a la evaluación semántica de una proferencia y viceversa. Es decir, que hay que tener en cuenta en el análisis de las expresiones lingüísticas que un fragmento de discurso dpuede afectar a la interpretación de todas aquellas oraciones que se evalúan en el entorno de d,cambiandoelcontexto de otras partes del mismo discurso. La motivación de esta clase de teorías es clara. El tipo de discurso con el que nos encontramos en la actividad lingüística cotidianaesundiscurso estructurado en el que no se pueden interpretar determinadasoracionesaisladamente, sino que es necesario tomar en consideración las relaciones que se establecen entre éstas y el resto de las proferencias del discurso, relaciones que aportan cohesión estructural y coherencia interpretativa al mismo. La semántica basada en la teoría de modelos, como la semántica de Montague,no aporta una explicaciónde estas relaciones, por lo que la concepciónreferencial del significado, que descansa en las condiciones de verdad de los enunciados, se muestra, de este modo, inadecuada para la interpretación de fragmentos relevantes de discurso. Pues si el discurso se concibe meramente como una secuencia de oraciones cuyas condiciones de verdad son establecidas por separado entonces es evidente que no podremos establecer semánticamente las relaciones que se dan entre las oraciones del discurso a pesardequeacordemos que éstas existen. Uno de los fenómenos que más ha contribuido al cambio de perspectiva en semántica es el de las anáforas pronominales. Tómese en consideración, por ejemplo, la siguiente proferencia:
Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 195 (1) Un hombre pasea por el parque con una mujer. ´ El masculla. Si le aplicamos un análisis basado en condicionesde verdad, asumimos que la primera oración de (1) es verdadera si y sólo si hay un hombreyunamujer que pasean juntos por el parque y que la proferencia completa es verdadera si y sólo si hay un hombre y una mujer que pasean juntos por el parque y el hombre masculla. Esto, que parece trivial, supone un problema para el análisis semántico de teoría de modelos, ya que en un análisis de este tipo deberíamos poder inferir las condiciones o las situaciones en las que hayunhombreque masculla y que pasea por el parque con una mujer a partir de las condiciones o situaciones en las que hay un hombre que pasea por el parque conunamujer, sin más. Esta inferencia va más allá de las leyes de la lógica y de las condiciones veritativo funcionales de las oraciones involucradas. Por unaparte,paraestablecer las condiciones de verdad de la oración él masculla necesitamos conocer la referencia del término anafórico él.En(1),elreferentequedenotaelpronombre es el mismo que el denotado por la frase nominal un hombre, aunque no sabemos de qué hombre se trata. Aún así, suponemos que ha de haber unas condiciones veritativo funcionales y una referencia para cada uno de los términos de la proferencia que permita aplicar el principio de composicionalidad a(1)paraestablecersuvalordeverdad. Por otro lado, si analizamos la oración él masculla independientemente del contexto en el que aparece, sus condiciones de verdad no la relacionan de ningún modo con la frase nominal un hombre ymuchomenosconunhombreque pasea por el parque con una mujer. Podría ocurrir que la anáfora pronominal estuviese relacionada con algún otro individuo del dominio;porejemplosi consideramos la siguiente proferencia: (2) Una mujer grita a su hijo peque˜no. ´ El masculla. En este caso, la referencia del pronombre él no está asociada de ningún modo con la de un hombre que pasea por el parque con una mujer, sino con la de un niño al que grita su madre, por lo que parece poco acertado hablar de las condiciones de verdad de la oración él masculla como algo que se puede añadir a las condiciones de verdad de un hombre pasea por el parque con una mujer para obtener las condiciones de verdad apropiadas para la proferencia (1) o la situación que ésta describe. Las relaciones anafóricas que se dan en enunciados como (1) y (2) sólo pueden ser explicitadas desde un punto de vista dinámico de lainterpretación que va más allá del concepto de significado como condiciones deverdad.Las oraciones que preceden a él masculla en (1) y (2) no sólo necesitan de las condiciones o las situaciones en las que son verdaderas para ser interpretadas, sino que es necesario explicar en qué sentido estas condiciones o estas situaciones cambian el contexto de la interpretación de modo que la anáfora pronominal subsiguiente se relacione referencialmente con un tipo de entidades (hombres
196 Sem´ antica din´ amica y DRT que pasean por el parque junto a una mujer) o con otro (niños a los que gritan sus madres). En cualquier caso, el resultado es una presuposición de la existencia en el dominio del individuo o los individuos cuya referencia requiere la anáfora pronominal. Estas consideraciones plantean algunas cuestiones al respecto. En primer lugar, se hace necesaria la definición estricta del concepto de contexto para poder establecer un modelo semántico del mismo y de los cambios que afectan a la interpretación del discurso. En segundo lugar, la referencialidad de expresiones como las anáforas pronominales o las frases nominales del tipo un hombre osu hijo da lugar a problemas, si se entiende ésta como algo fijo, ya que no sólo los términos anafóricos o los deícticos carecendereferencia fija, sino que también carecen de ella los indefinidos, que también podrían ser considerados con todo rigor como expresiones anafóricascuyareferencia depende de elementos contextuales presentes en el discurso o, incluso, de elementos contextuales extralingüísticos. Uno de los problemas más estudiado, relacionado con esta cuestión de la referencia de los indefinidos, es el análisis semántico de lasdonkey sentences de Geach (1962): (3) Si un granjero tiene un burro, lo maltrata. Mientras que en (1) la frase nominal indefinida un hombre está relacionada con una cuantificación existencial, en (3) al indefinido un granjero le corresponde una cuantificación universal. Es evidente que esta diferencia tiene que ver con la interpretación de la oración completa y no de la frase nominal, en cada caso, lo que queda patente si se modifica (1) del siguientemodo: (4) Si un hombre pasea por el parque con una mujer, ´el masculla. En este caso, como en (3), la interpretación de la frase nominal indefinida se relaciona con una cuantificación universal y no con una cuantificación existencial, por lo que en (1) interpretamos que hay un hombre que pasea por el parque con una mujer y que masculla, mientras que en (4) interpretamos que cualquier hombre que pasee por el parque con una mujer, mascullará. Esta diferencia en la interpretación de los indefinidos se conoce como su variabilidad cuantificacional yeslacausadirectadequenopodamosestablecer una relación referencial fija entre la frase nominal indefinida un hombre yla anáfora pronominal él en la oración él masculla.Lavariabilidadcuantificacional es una de las cuestiones que deben ser consideradas en la teoría de la interpretación del discurso. El fenómeno de las anáforas pronominales no es el único problema semántico que motiva el cambio de perspectiva hacia una teoría dinámica de la interpretación. Otros fenómenos, como el tratamiento de los enunciados de creencia y la contribución de las modalidades discursivasalsignificado de fragmentos relevantes de discurso o las relaciones temporales que se establecen en estos fragmentos entre sus oraciones, así como las presuposiciones
Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 197 ylasinferenciasqueintervienenensuinterpretaciónsemántica, aconsejan el desarrollo de teorías semánticas dinámicas frente a la semántica veritativo funcional que se aplica al significado oracional. En (Kamp 1981) se propuso por vez primera una aproximación a lainterpretación del discurso y de las anáforas pronominales que ponía de manifiesto las deficiencias del análisis montagoviano. La teoría de Hans Kamp se presenta a sí misma como una teoría semántica para un fragmento del lenguaje natural, en el mismo sentido en que fue concebido el proyecto gramatical de Richard Montague, por lo que intenta describir las relaciones que se dan entre la forma lingüística de un enunciado y su significado. Para ello, Kamp centra la interpretación de las expresiones lingüísticas en el discurso, entendido como secuenciacoherente de oraciones, y no en las oraciones aisladas. De este modo pretende que su teoría semántica sea una representación del flujo de información que se produce en el acto lingüístico, entendido como unadescripción parcial de la realidad: el discurso no aporta información sobre la verdad, sino que describe una parte de la realidad, de forma que su representación funciona como una descripción parcial de cómo debería ser el mundo si las oraciones que lo constituyen fueran verdaderas (Kamp 1981:293). Esto supone un cambio de perspectiva con respecto a la semántica lógico-filosófica, que basa el significado de la oración en sus condiciones de verdad, haciendo que el significado de las expresiones lingüísticas que componen la oración dependa de su contribución al significado de ésta. En la teoría de Kamp, en cambio, el significado de las oraciones que constituyen un discurso depende delaverdaddel discurso, es decir: depende de un modelo de interpretación parcial que debe poder ser integrado (embedded)enunmodelototal. Las principales diferencias entre la Teoría de la Representación del Discurso (DRT) de Hans Kamp y la Gramática de Montague (MG) pueden resumirse en los siguientes puntos: •Mientras que MG apela a estructuras lineales intermedias entre la forma lingüística de la oración y su interpretación (lo que Montague denomina Lógica Intensional), DRT usa estructuras gráficas bidimensionales (Estructuras de Representación del Discurso). Esta diferenciaafectafundamentalmente a la presentación de la forma lógica de los enunciados, por lo que no es relevante desde un punto de vista teórico, aunque sí lo es en la práctica al hacer más accesible para el lingüista las relaciones lógicas relevantes en la interpretación de las oraciones. •Mientras que MG establece modelos de interpretación de oraciones ais-
198 Sem´ antica din´ amica y DRT ladas, DRT propone modelos de interpretación para fragmentos de discurso que pueden incluir varias oraciones. •MG se basa en el principio fregeano de composicionalidad según el cual el significado de las expresiones más complejas es una funcióndelsignificado de las expresiones más simples que la componen y de las reglas de combinación de éstas. La Lógica Intensional (IL) se basa en unlenguaje de orden superior con λ–abstracción que permite dar una interpretación semántica de cada una de las partes de la oración, de forma que la interpretación de las expresiones lingüísticas se realiza mediante una función que pone en relación las expresiones sintácticamente anotadas del lenguaje natural con expresiones de IL. DRT, en cambio, no otorgaunainterpretación a todas las partes de la oración (por ejemplo, determinantes yconectivas)yelsignificadodelasexpresionescomplejasnosedefine como una función del significado de sus partes, sino que queda definido en relación con el algoritmo de construcción de su representación formal. El significado de las oraciones, por ejemplo, se expresa mediante las Estructuras de Representación del Discurso (DRS), menosexpresivas que IL puesto que nos proveen de una interpretación de lógica de primer orden con cuantificación sobre variables individuales, exclusivamente. •En MG la forma lógica de una oración expresada como una fórmulade un lenguaje de lógica de predicados de orden superior no es necesaria para su interpretación. El significado de las expresiones lingüísticas es un objeto de la teoría de modelos y la fórmula correspondientesólosirve para facilitar el cálculo y la descripción de dicho significado. En el caso de que dos fórmulas diferentes de IL fuesen satisfactibles enelmismo modelo, entonces ambas serían igualmente adecuadas para representar el significado de la correspondiente expresión lingüística.Sinembargo, en DRT es fundamental la DRS concreta, obtenida mediante el algoritmo de construcción en cada caso, para la interpretación de la expresión lingüística correspondiente. El modelo que satisface la DRSdeunaexpresión lingüística no incluye toda la información sobre el significado de dicha expresión, sino que una parte de esa información va codificada en la propia representación gráfica de la DRS. Esto significa que dos oraciones diferentes, por ejemplo, pueden estar asociadas a diferentes DRSs satisfactibles en un mismo modelo, viniendo dada la diferencia entre ambas estructuras por las interpretaciones posteriores relacionadas con los vínculos de las expresiones anafóricas que aparecen en el discurso y las oraciones analizadas. •En MG las frases nominales indefinidas se interpretan en relación con una cuantificación existencial. En DRT las expresiones indefinidas no se
Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 199 relacionan con un determinado tipo de cuantificación, sino que se considera que introducen una variable cuya fuerza cuantificacional depende del contexto en el que aparecen estas expresiones. Así, por ejemplo, los indefinidos que aparecen en el antecedente de un enunciado condicional son interpretados como cuantificaciones universales. •Finalmente, es un lugar común decir que MG es una teoría semántica estática en tanto que DRT es una teoría semántica dinámica.Estadistinción significa, al menos, dos cosas. En primer lugar, que mientras MG postula relaciones fijas entre los árboles sintácticos (indicadores sintagmáticos) de las oraciones y sus significados, DRT construye enunproceso dinámico el significado asociado con una determinada estructura sintáctica. En segundo lugar, que la teoría semántica formalsobrela que descansa MG es la semántica de la lógica clásica enriquecida con teoría de los tipos, mientras que DRT incorpora elementos dinámicos, como una concepción de la implicación diferente de la implicación material clásica, en la que pueden establecerse relaciones cambiantes entre el antecedente y el consecuente: el consecuente es evaluado en un contexto específico establecido por el antecedente de entre un conjunto de contextos entrelazados que permiten interpretar la expresión lingüística completa. En este sentido, DRT se comporta de un modo similar a los modelos de interpretación de los lenguajes modales en semántica de mundos posibles. Como ya hemos dicho, una de las motivaciones fundamentales para el desarrollo de DRT es la interpretación de las anáforas y los términos no referenciales que aparecen normalmente en las proferencias lingüísticas propias del discurso ordinario. Los términos no referenciales, por su propia naturaleza, no pueden tener una extensión fijada en un modelo semántico estático, por lo que su interpretación depende en cada caso del contexto en el que aparecen. En MG, las anáforas pronominales son interpretadas sistemáticamente como variables ligadas por un cuantificador existencial. Es el caso de oraciones como: (5) Mar´ıa conoce a Delibes y (ella) lo admira. (6) Toda mujer ama a un hombre que la admira. En el enunciado (5) el pronombre ella tiene el mismo referente que el nombre propio María ylo se refiere al escritor Miguel Delibes. En (6), la anáfora pronominal tendrá la misma referencia que la cuantificación toda mujer.Las formas lógicas correspondientes a cada enunciado en un lenguaje de lógica de predicados de primer orden son las siguientes: [5] conocer(maria, delibes)∧∃x∃y(x=maria ∧y=delibes ∧
200 Sem´ antica din´ amica y DRT admirar(x, y)) [6] ∀x(mujer(x)−→ ∃ y(hombre(y)∧amar(x, y)∧admirar(y,x))) Pero es claro que la referencia de un nombre propio no es del mismo tipo que la de una cuantificación, por lo que el tratamiento semántico de las anáforas pronominales en (5) y en (6) debe ser diferente. La referencia de los nombres propios está constituida por individuos del dominio, en tanto que la referencia de los nombres comunes es un conjunto de individuos y la de las expresiones cuantificadas es un conjunto de conjuntos de individuos, como se muestra en las siguientes equivalencias: ||maria|| =Maria ||hombre|| =||λx[hombre(x)]|| ||toda_mujer|| =||λP[∀x(mujer(x)−→ P(x))]|| En términos categoriales montagovianos,el tipo de un nombrepropiocomo María es e,eldeunnombrecomúncomohombre es <e,t>yeldeunafrase nominal cuantificada como toda mujer es << e, t >, t >. Volvamos al ejemplo de proferencia discursiva que vimos al comienzo: (1) Un hombre pasea por el parque con una mujer. ´ El masculla. El pronombre él está claramente ligado a la referencia del indefinido un hombre,porloquepuedereformularse(1)mediantelaoraciónequivalente: (1’) Un hombre pasea por el parque con una mujer y ´el masculla. La forma lógica correspondiente a ambas expresiones lingüísticas se obtiene aplicando los criterios anteriormente aludidos, pero prescindiendo en este caso de aspectos no relevantes para la intepretación de (1) y (1’) como expresiones equivalentes: [1] ∃xy(hombre(x)∧mujer(y)∧pasear_por_el_parque_con(x, y)∧ mascullar(x)) De esta forma, en MG una secuencia de oraciones como la que aparece en (1) se resuelve como una conjunción de oraciones, por lo que toda la secuencia es interpretable en el mismo modelo. Pero (1) puede tener una continuación en el discurso, como por ejemplo la siguiente: (7) Un hombre pasea por el parque con una mujer. ´ El masculla. Aparentemente, (él) está enfadado. Parece poco intuitivo continuar con la interpretación de (7)apartirdela interpretación de (1) como un paso más en el análisis semántico, mediante la construcción de una nueva conjunción de oraciones. La interpretación “natural” del discurso sigue un proceso incremental, mientras quelainterpretación paso a paso propuesta en MG supone que se analiza un discurso yaacabado. En un acto lingüístico como (7), un emisor profiere un discursoD,compuesto por una secuencia de expresiones lingüísticas E1,E 2,...E n,dirigidasaun receptor. A medida que avanza el discurso, el receptor procesa la información que le transmite el emisor mediante la “construcción” de una representación
Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 201 mental de la realidad que se va modificando con cada nueva expresión lingüística. Esto supone que la interpretación de una proferencia como (7) por parte del receptor no es hecha de una sola vez mediante una única representación omodelo,sinoqueelreceptorvaconsiderandorepresentaciones del discurso sucesivas R1,R 2,...R n.CadanuevarepresentaciónRi+1 es el resultado de la integración de la información más reciente aportada porelemisorenla representación anterior Ri,queintegraasuvezlainformaciónaportadapor las expresiones E1,...E i.Deestamanera,laaparicióneneldiscursoDde una expresión anafórica supone su interpretación en una representación que se integra en representaciones anteriores en las que hay términos referenciales ya interpretados en relación con los cuales puede asignarse significado a la anáfora. Al no ser incremental la interpretación de las proferencias lingüísticas en MG, la estructura lineal que se usa como modelo del significadodelassucesivas expresiones lingüísticas que aparecen en el discurso no siempre es fiel alapropiaestructuradeldiscursorepresentadamedianteella. Considérese la siguiente variación sobre (1): (8) Solamente un hombre pasea por el parque. ´ El silba. Si seguimos los criterios de derivación de la forma lógica de (8) aplicados anteriormente, ésta es la siguiente: [8] ∃x(hombre(x)∧pasear_por_el_parque(x)∧silbar(x)) La forma lógica [8] indica que hay un individuo que es hombre, que pasea por el parque y que silba, pero no que haya sólo uno. No es suficiente declarar la existencia para establecer el significado de (8), por lo quehabráquehacer algunas modificaciones: [8’] ∃x(hombre(x)∧pasear_por_el_parque(x)∧silbar(x)∧ ∀y(hombre(y)∧pasear_por_el_parque(y)−→ x=y)) La fórmula [8’] descarta que haya otros individuos que sean hombres y que paseen por el parque, por lo que recoge el significado de (8) y susentido,pero acostadehacermuypocointuitivalaestructuradiscursivade la proferencia original. Otro de los problemas tradicionales de la interpretación deldiscursoen MG relacionado con las anáforas pronominales son las denominadas donkey sentences (Geach 1962). Las donkey sentences son oraciones condicionales en las que la fuerza cuantificacional con respecto a la relación de las anáforas presentes y las frases nominales asociadas y la propia interpretación material de la implicación quedan en suspenso. Considérense los siguientes enunciados: (9) Si Pedro tiene un burro, (´el) lo maltrata. (10) Todos los granjeros que tienen un burro lo maltratan. El problema que plantean estas oraciones para su representación lógica es establecer el tipo de relación que existe entre la anáfora pronominal lo yel indefinido un burro.Enellastenemosunavariableanafóricaloquerealiza
208 Sem´ antica din´ amica y DRT ⇒ ¬v Estas relaciones entre DRSs permiten recoger el significado de fragmentos de discurso como el siguiente: (15) Cuando Juan env´ıa un mensaje, ´este se pierde. ´ El no es feliz. La DRS correspondiente, prescindiendo, de momento, de los aspectos temporales involucrados en la proferencia, como en otras ocasiones, y de los marcadores de discurso para los pronombres y su resolución, peromanteniendo su estructura condicional, es la siguiente: (DRS15) x juan(x) ⇒ ¬ y mensaje(y) envía(x,y) se_pierde(y) feliz(x) Las diferentes ocurrencias de marcadores de discurso que se dan en una DRS sólo compartirán su interpretación si se satisfacen ciertos requerimientos “sintácticos”. En lógica de predicados y en la lógica intensional de MG estos requerimientos están relacionados con el alcance de los cuantificadores sobre las variables que denotan individuos. En DRT no hay operadores cuantificacionales, pero sí podemos hablar de la fuerza cuantificacional de una representación DRS, siendo sustituido el concepto de alcance cuantificacional por el de accesibilidad:DadaunaDRSenlaquehayunacajaA,losmarcadores de discurso accesibles desde Ason:
Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 209 1. aquellos que aparecen en la misma A, 2. aquellos que aparecen en la caja que contiene a A, 3. aquellos que aparecen en una caja a la izquierda de A,relacionadacon ésta mediante el operador =⇒, 4. aquellos que son accesibles desde la caja que contiene a A. La analogía entre la accesibilidad en DRT y el alcance cuantificacional en lógica de predicados es grande. Supóngase la siguiente fórmula: ∃x(φ∧¬(y−→ Px)) La variable xen la fórmula Pxqueda ligada por el cuantificadorexistencial de la misma manera en que el marcador xes accesible desde la caja en la que aparece la condición Pxen la siguiente DRS: x φ ψPx⇒ ¬ Sin embargo, esta analogía no es completa, lo que puede verse en el caso de la fórmula: ∃xφ−→ Px en la que la variable xen la fórmula Pxestá libre, siendo su DRS asociada la siguiente: x φPx ⇒
210 Sem´ antica din´ amica y DRT En la DRS anterior, el marcador de discurso xde la caja de la izquierda es accesible desde la caja de la derecha, por lo que interpretamos que la variable xen Pxestá ligada. El concepto de accesibilidad interpreta un papel importanteenDRT.No se trata de un concepto secundario, sino que se encuentra en elcentromismo del algoritmo de construcción de las DRSs. Esta importancia se plasma en la siguiente regla relativa a las anáforas pronominales y a su representación en la DRS: los marcadores de discurso asociados a un pronombre deben resolverse siempre mediante un antecedente accesible.Estareglaeslaquepermitela resolución de los marcadores zywen la DRS de: (16) Si Juan env´ıa un mensaje, se pierde y ´el se enfada Ylamismareglaexplicalaextrañezadelainterpretaciónquerelaciona la referencia del pronombre él con la del indefinido un mensaje,yaqueel marcador wno puede resolverse en el marcador y*(DRS16). (DRS16) x juan(x) ⇒ y mensaje(y) envía(x,y) z z=y se_pierde(z) w se_enfada(w) w=x
Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 211 *(DRS16) x juan(x) ⇒ y mensaje(y) envía(x,y) z z=y se_pierde(z) w se_enfada(w) w=y? Ahora pueden analizarse oraciones condicionales del tipo delasdonkey sentences yestablecerlasrelacionesquesedanenellasentrelosindefinidos y las anáforas pronominales, así como la fuerza cuantificacional ejercida sobre los marcadores de discurso. Algunas oraciones de este tipo ya fueron analizadas en relación con su forma lógica y el alcance de los cuantificadores involucrados: (9) Si Pedro tiene un burro, lo maltrata. (10) Todos los granjeros que tienen un burro lo maltratan (11) Si un granjero tiene un burro, lo maltrata Las construcciones condicionales del tipo Si A entonces B son verdaderas en lógica clásica de proposiciones sólo si bien el antecedente Aes falso, bien el consecuente Bes verdadero. En DRT, en cambio, se hace una interpretación un tanto diferente de la implicación contenida en una oracióncondicional, entendiéndose que las construccionesdel tipo mencionado son verdaderas sólo en el caso de que cada una de las formas para verificar Asuponga una forma de verificar Ben un modelo M.PeroenDRT,dadosunmodeloMyuna DRS para un antecedente A,existenvariosajustesposiblesenM,esdecir: varias formas de integrar la DRS en M.Estosignificaquelasestructuras condicionales se verifican de varias maneras diferentes, pero cada verificación del antecedente Adebe suponer una verificación del consecuente B. La representación de Bno puede estar contenida en la representación de A, aunque ambas deben estar relacionadas. Esta relación se establece mediante
212 Sem´ antica din´ amica y DRT el operador =⇒yparasuverificaciónsenecesitaextenderlaintegraciónen Mde la DRS de Apara obtener la integración en Mde la DRS de B.La extensión de una integración es otra integración que asume todos los valores de la función fasignados a los marcadores de discurso, pero que puede asignar otros valores tomados del dominio Daotrosmarcadoresdediscurso.Estoes: Una integración fverifica una condición A−→ Ben relación con un modelo Msi y sólo si para cualquier extensión f′de fque incluya los valores asignados a todos los marcadores de discurso del antecedente Aen el dominio D,silaintegraciónf′verifica todas las condiciones de Aentonces debe haber una extensión de f′que incluya los valores asignados a todos los marcadores de discurso del consecuente Btal que también verifique las condiciones de B. La anterior definición del concepto de extensión de una integración, fundamental para la evaluación en DRT de las proferencias condicionales, supone que sobre los marcadores de discurso que aparecen en la DRS delantecedente de una condición se ejerce una fuerza cuantificacional universal. Esto explicaría, por ejemplo, la equivalencia en la interpretación de (10) y (11) o la interpretación universal del indefinido un burro en (9). Veamos las representaciones correspondientes a estas oraciones: (DRS9) x y ⇒ pedro(x) tiene(x,y) burro(y) x=z z,w y=w maltrata(z,w) Los marcadores de discurso xey,pertenecientesalaDRSprincipalyala DRS antecedente, son accesibles para la DRS consecuente, porloquesusmarcadores de discurso, correspondientesa sendas anáforas pronominales, pueden
Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 213 resolverse otorgándoles la misma referencia que a los anteriores. Además, la interpretación de la DRS antecedente supone la asignación deunaevaluación universal al marcador y. La estructura condicional de (DRS10) viene impuesta por la necesidad explícita de interpretar universalmente la referencia asociada al marcador de discurso x.Estosuponelainterpretaciónuniversaldelmarcadory,queaparece en la misma caja, así como del marcador u,introducidoporlaanáforaasociada al relativo que,ydelosmarcadoreszyw,queseresuelvenenrelacióncon los anteriores. (DRS10) ⇒ x,y,u z,w granjero(x) burro(y) tiene(u,y) x=u x=z y=w maltrata(z,w) Compárese con la siguiente DRS:
214 Sem´ antica din´ amica y DRT x,y,z granjero(x) burro(y) tiene(x,y) y=z maltrata(x,z) Ésta representa la oración Hay un granjero que tiene un burro y lo maltrata, en la que la fuerza cuantificacional ejercida sobre los marcadores de discurso es existencial. Compárese ahora con la DRS del enunciado (11): (DRS11) ⇒ z,w x=z y=w maltrata(z,w) x,y granjero(x) tiene(x,y) burro(y) Como era predecible, (DRS10) y (DRS11) son idénticas, excepto por lo que se refiere a la representación de la cláusula de relativo, ya que la interpretación de (10) y (11) coincide en la mayoría de los contextos.
Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 215 [1] Geach, P. T. (1962). Reference and Generality.CornellUniversityPress, Ithaca, NY. [2] Kamp, H. (1981). “A theory of truth and discourse representation”, en Groenendijk, J., Jansen, T. y Stockhof, M. (eds.) (1981), Formal methods in the study of language.MathematicalCentretracts135,Amsterdam.[Reproducido en Groenendijk, J., Jansen, T. y Stockhof, M. (eds.) (1984), Truth, interpretation and information.Foris,Dordrecht]. [3] Kamp, H. y Reyle, U. (1993). From Discourse to Logic,Kluwer,Dordrecht. [4] Montague, R. (1974). Formal philosophy. Selected papers of Richard Montague.YaleU.P.NewHaven/Londres.