Influencia de la madre sobre la vocacion y profesion de los hijos : 4 de abril de 1869
Full text
UNIVERSIDAD DE MADRID.
CONFERENCIAS DOMINICALES
SOBRE
LA EDUCACION DE LA MUJER.
SllTIMA CONFERENCIA.
in luencia de la mad e
SOBRE
MADRID,
imp en a yes e eo ipia de m. ui adeney a,
calle del Duque de Osuna, núme o 3.
1869
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SE íORAS YSkÍÍOIIKS :
El asun o con que oy á a a de ocupa ues-
a a ención po b e es momen os es un asun o
pne almen e ema do las con e saciones de odos
os dias; asun o que pasa po ues os labios, que
ocupa ues o espí i u, lige amen e sí, pe o que po
oj misma con inuidad con queso a a, la insis en-
pa con que se epi o, yel encan o que iene pa a
odos, no sólo se ecue da ácada momen o, sino
es a a aigado en odos los espí i us , e ela á
O ula ins an e su ue za ysu alo .
Ese asun o. Seño as, es aquel sob e el cual acon-
goja el pad e ásu hijo cuando le habla de la que un
la se á su esposa ;ese asun o es del que, en ases
piadas po el pudo , habla el aman e ásu amada
edi ica con ella los cas illos del po eni ;es
aquel que se consag a con una sola ase cuando
ociüios la mad e de nues os hijos
;
es, en in, aquel
—4—
ecue do que a unido álos ac os de nues a exis-
encia cuando en los úl imos años , eco dando nues-
a ida, ysin iendo eno a se en nues o espí i u
el alien o de la ju en ud, sien e el homb e ele a se
en su men e el ecue do de su mad e ;es ,en una
palab a ,la in luencia que la educación yque las
ideas de la muje ienen en la educación, en la o-
cación yen la p o esión de sus hijos ,yhas a pu-
die a deci se en la ida en e a del homb e. Hoy, sin
emba go ,sólo habla é de la ocación yde la p o-
esión.
Bealmen e, Seño as, la educación es in ini a; p in-
cipia desde el p ime ins an e, yno concluye has a
el úl imo de nues a ida; es una se ie con inua de
imp esiones que cada momen o se suceden yácada
paso nos asal an; imp esiones que, modi icándonos
ho a as ho a, nos lle an insensible, pe o con inua-
men e, al des ino que los homb es enemos en la so-
ciedad ,desde que en ella en amos has a el mo-
men o en que salimos de ella.
Pe o, al lado de es e ca ác e de con inuidad ,de
pe sis encia, hay en la educación o o asgo muy
impo an e, acaso más impo an e que el p ime o,
cual es la in luencia que eje ce en* noso os cuan o
nos odea, nues o siglo, nues a amilia, nues os
amigos, nues a pa ia; cuan as elaciones, en una
palab a, ligan al homb e con la sociedad. Yesa in-
luencia iene el p i ilegio de modi ica nos cons-
an emen e.
~5—
í*o es o, cuando no enemos un g an ondo de
ideas yde ca ác e , cuando no es amos muy segu-
i'os de noso os mismos, cuando ca ecemos de ene -
gía, en onces la educación nos cambia insensible-
men e, ycuando el homb e uel e la is a ásu
pasado yse p egun a quién es, no se econoce, y
pasa po las ases de su ida, sin da se cuen a de
p opio; encon ándose siemp e cambiado y ans-
o mado, ypa eciéndole que no es el mismo.
¿í^o habéis epa ado un enómeno que ocu e en
mmundo ísico? Muchas eces con emplamos una
de obje os que pasa an e nues os ojos ,que
^a nan nues a a ención yque con emplamos con
p iosidad; poco ápoco la imp esión se debili a,
obje os siguen des ilando, yya p incipian áse -
indi e en es, ypasan ysiguen pasando, ycuan-
ya no es án delan e ,ynos p egun amos lo que
nioH is o, nos pa ece que nada ha sucedido, y
^^1 emba go, al ol e la is a sob e noso os, nos
«cou amos cubie os del pol o que le an a on al
,, ^^5 de aquella, a mos e a impalpable, o mada po
^OS; pol o ya mós e a que nos cub e, que nos o-
sin sen i lo.
aquí es que en la educación podemos ydebe-
^os dis ingui dos pa es. La educación que se
’ilT ^iiso os mismos cuando ya es amos lan-
es ála ida, yla educación que p ecede ála
iine a, la p epa ación. Sólo quie o habla os de la
opa acion ála educación.
—6
Ella es la que o ma el espí i u del homb e bajo
es pun os de is a en e amen e dis in os ,ásabe
:
modo de comp ende yde conoce las cosas; modo
de sen i las, ymodo de pe segui las óque e las.
Bajo es os es aspec os se o ma la p epa ación de
la ida..
Su p ime aspec o es el conocimien o, la in eli-
gencia.
P incipia en el niño, con esa cu iosidad pe sis-
en e con que p egun a ásu pad e el po qué de o-
do, a igándole ¡oa a conoce la azón de lo que le
odea; se desa olla en la ju en ud, en ese sen i-
mien o que lle a al homb e al deseo de ins ui se }'
pe ecciona se, pe siguiendo con a idez ideas as
ideas. Llega, en in, la edad i il (momen o de c isis
de nues as ideas), yen onces la á ida cu iosidad se
a á o na en azón ;pe o en odos e.s os momen oS)
sólo quien es á al lado del niño, al lado del jo en,
es quien puede o ma éilumina su espí i u,
deci le el po qué de las cosas; quien puede única-
men e guia esa azón , oda ía inconscien e ,es b
mad e ,que con es a ásus p egun as ,que se inge-
nia pa a halla la espues a, á eces imposible, áb
in an il cu iosidad ;que se adelan a álas mis e iosa®
e elaciones de la ju en ud; que comp ende las i®'
paciencias del genio que se e ela ;yella, po an O)
debe sabe que lo que impo a es da ue za áesa
azón ,solidez áesa in eligencia ,impidiendo que b
cu iosidad degene e en pue ilidad ,el es udio en
7—
sa iempo, la azón en an asmago ía, el deseo de
sabe en p eocupación ;que lo que impo a, en i7j,
es que ese, espí i u se o me ue e , igoi-oso, ené -
gico, guía único de nues os pasos en la ida.
Al lado de la in eligencia, ayudándola yp ece-
ibcndola, se desa olla la sensibilidad. En e ec o,
desde el p ime momen o la idea de lo bello, bajo
la o ma de lo ag adable ,se despie a en el hom-
b e. ¿Quién ,desde su p ime a edad, no ha sen ido
el encan o del niño an e los i os es] lando es del
®ol, óan e el espec áculo de los ma es? ¿A quién
no ha so p endido la belleza de las lo es ,la com-
l>inacion de los colo es, y odas esas cosas que o -
ínan ydesj)ie an en el niño el sen imien o del a e?
Yes e p ime mo imien o, es e p ime ins in o
®oi’á después el que guie ,el que ayude ,si se des-
a olla desde su p ime a base, pa a sabe ama odo
lo bello, odo lo g ande , odo lo digno, odo lo ele-
ado.
Pe o al mismo iempo que la educación p epa-
a al homb e bajo es e aspec o, su olun ad p in-
cipia áco e as un obje o di e en e; se ija en
nii obje o, en seguida lo deja; pasa de una áo a
Cosa, no sabe nunca lo que quie e, yma cha siem-
p e as de lo desconocido. Ypo eso es p eciso que
'^csde los p ime os ins an es la olun ad se eduque
^que e con ene gía, á ija se en un obje o, ásos-
l-cne se en una esolución ,ápe segui un ideal ;que
®olo hay e dade o mé i o donde hay ene gía, ysólo
—8—
hay olnn ad donde hay pe sis encia ycons ancia;
nomb e™ ™«ene, no me ece es e
Pe o odo es o nada se ía, nada ald ía, sin la
a monía en e las acul ades, eso qno es oí e da-
e o sec e o de la educación. Sin es o, llega un mo-
men oen que el homb e no sabe lo qne quie e ni
oque desea; su in eligencia domina la sensibilidad,
la sensibilidad en o pece la olun ad ,ylas mejo es
na u alezas .se es e ilizan po es o. En ese equili-
hno, en esa a monía consis e odo; así como des-
pués de pm ado un cuad o, yde con empla lo el
maes o, bas a que le dé un lige o oque, un e ec o
eluz, pa a que el cuad o, án es somb ío, inanima-
do, se pene e de ida.
No bas a sabe sen i , no bas a conoce la e -
dad, no bas a ama lo bueno; es p eciso que la in-
eligencia calien e yanime la sensibilidad; que am-
bas o i iquen la olun ad, yque se e i ique en el
ama del homb e esa p o unda, sublime a monía,
que dis ingue las na u alezas escogidas, que no
piensan sin ama sus ideas ,que no aman sin bus-
ca a dien emen e el obje o amado, en las cuales el
pensamien o es acción, yel sen imien o in eli-
gencia.
^
No sé si me a e e ía, áes e p opósi o, áci a un
jemplo, aunque ulga , omado de un g an pensa-
do , yque, aunque ex año ámi juicio, encie a un
g an sen ido.
—9—
¡Cuán as muje es ,decía ,que después de desa -
olla sus g andes condiciones han caído en el i-
dículo, hubie an podido a moniza sus acul ades
si se les hubiese enseñado, desde los p ime os años,
algo de la ealidad que si ie a de con apeso álos
desa eglos de su an asía! ¡Cuán as muje es, con-
denadas álas ocupaciones más ma e iales, ycuyo
espí i u i e ence ado en una g ose a na u aleza,
hab ian is o cambiada su ida si se hubie a e -
ido en su in eligencia algún pensamien o g ande,
alguna go a de esa inspi ación di ina de la poesía 1
^En es e equilib io, en es a a monía, es á p e-
cisamen e el g an p oblema de la educación del
homb e; de aquí nacen luégo la ocación yla p o-
esión. ,A4. J
De ellas oy áhabla os especialmen e. An es de
en a en la ida, és a nos solici a po odas pa es;
apénas nacemos, una ue za pode osa, ené gica, nos
impulsa desde la cuna ynos lle a mas alia de la
umba. Pe o los caminos po donde esa ue za nos
conduce son muchísimos; en e ec o, eso áque as-
pi amos ,eso que que emos ,eso que deseamos ,se
nos p esen a po mil pa es ,po mil sendas dis in-
as ,como el o en e que baja yse ex iende, yes-
pues de co e po odas pa es , uel e áp ecipi-
a se en el ma . ^
A o a Wen; osa di e en e mane a que ie™
homb o de llega Asu in; esa imposibilidad de
unos homb es pa a cie as cosas ,esa acili ae
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ues os hijos pa a que i an po sí ,pa a que se-
pan lucha solos ,pa a que eco an el mundo y
a on en los pelig os de la ida, yque los eduquéis
como si es o hubie a de sucede desde el p ime
dia. Enseñadlos, pues, ála a iga, ála duda, al
abajo, ysob e odo ála independencia de espí i-
u, ála dignidad de la conduc a :que mi en el ho-
ga domés ico, no como el e ugio donde se an á
ocul a yábo a odas las debilidades, sino como
el pue o donde descansa nn momen o el na egan-
e pa a ol e álos ma es. Es jus o (jue, como mu-
je es, embléis algunos momen os an e es a pe s-
pec i a; pe o, como mad es, es a éis o gnllosas las
mas eces. Y, c eedme, si inspi áis en su alma el
amo álo jus o, álo bueno, álo bello; si es áis se-
gu as de la ec i ud de su co azón ,es ad anqui-
las :los pelig os se conju an, las di icul ades se en-
cen con la dignidad mo al ycon la se enidad del
animo. Los débiles ,los ca ac é es pasi os, los hom-
b es ine es son los que, después de hui yde e-
me los males ,sucumben los p ime os. Pues bien;
de odo es o sois dueñas ,de es e ico po eni sois
a bi as sin i al. Hay un momen o decisi o en la
ida del homb e :la elección de su p o esión ;ysi
oso nis lo habéis p epa ado con ino, ese momen-
o, léjos de se una c isis ,se á un iun o.
Pe o me di éis que es muy di ícil hace odo eso;
que pa a consegui lo necesi a la la muje sabe mu-
cusimo, es udia , lee , comp ende lo que noso os
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sabemos ycomp endemos ;en una palab a ,sena
p eciso que a iasen las condiciones de su ida. No,
cie amen e. Nada an l(^*os de mi espí i u como e-
comenda os yexigi os lo imposible. No he pa oci-
nado nunca la idea de que las do es li e a ias de-
bian impe a en la ida de la muje , y o ma la
p ime a ymás esencial de sus condiciones. Cieo,
sí, que cons i uyen en oso as un bello ado no;
pe o cuando ienen o o ca ác e , son como p endas
de elegan e aje, colgadas en quien no sabe lle a -
las, idiculizando en ez de ado na ; la excelencia
de la educación se ha de econoce en el conjun o
de ues a ida ,como en la imagen de Vi gilio la
di inidad de la diosa se econocia en su majes uoso
anda .
Pe o, upa e de es o, oso as poseéis un espe-
cial eííu so, una ue za mis e iosa ,que la na u a-
leza os dio pa a cumpli ues o des ino. Esa ue -
za es ues a sensibilidad exquisi a , ues o ins in o
especial , ues a g an acilidad de comp ende , la
cual ,con sólo es a a en as al mundo ex e io , com-
p endéis lo que en él sucede ylo asladáis á ues-
o hoga , ycon él o máis los elemen os de la ida
domés ica yde la educación. Yasi no necesi áis
g andes es ue zos, es udios especiales, no; sola-
men e e lexiona cons an emen e y ae los esul-
ados de ues a e lexión álos se es que idos que
os odean. Voso as eneis, como cie as plan as en
la na u aleza, el don p ecioso de abso be los jugos
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de la ie a, y ans o ma los j)o su i ud sola en
ma izadas hechice as lo es.
Yen seguida sin es ue zo aplicáis odo ues o
espni u, lo aspasáis a ues os hijos, po que pa a
conoce les yeduca les eneis o o sec e o pode oso:
la a ención cons an e de que os odeáis, san i icada
pm- ues o sublime ca iño.
T abajo incansable, con inuo, cie amen e; mi-
sión cons an e, e dad; 2)e o ])ensad que los an i-
guos pueblos (simbolizando es as ideas) no daban á
las Ves ales oda la inmensa conside ación de que
gozaban, sino po que, al dedica se ásos ene en el
emplo el uego sag ado, enunciaban á odas las
demás cosas de la ida. Así en oso as la misión
más sag ada es consag a se áese abajo cons an e
que exige la educación de ues os hijos; abajo
inmenso, jie o pensad que jio él ob enéis una e-
compensa que no iene igual en el mundo, yque
es á ála al u a del se icio que p es áis ála so-
ciedad.
Todo pasa, odo se ex ingue, odo cambia: a ec-
os ,ilusiones ,glo ia ,amis ad ,amo ; odo se des-
anece más a de ómás emp ano.; sólo queda una
cosa en nues a alma ,solo un ecue do sob e i e
á odos los desencan os; ¡el ecue do de una ma-
d e! Todo desapa ece, odo cambia, odo pasa en
nues o espí i u; sólo queda una cosa que no se
bo a jamas :¡el ecue do que ido de la muje que
nos ha acompañado cons an e yca iñosamen e en
—le-
los p ime os años de la ida jycuya memo ia a
unida ácuan o liay de pu o ,de noble ,de le an a-
do en nues o sé !
Quisie a conclui con es a idea, pe o necesi a ia
deci algo más pa a que el asun o de que be a a-
do quedase ijo en ues o espí i u ,pa a que yo u-
ie a la segu idad de no habe hecho lo que mas
de es o :p onuncia algunas palab as sin obje o.
¿No habéis con emplado alguna ez uno de esos
magní icos pano amas de la na u aleza, la inmen-
sidad de los ma es ,cuando el sol se ocul a as de
su inmenso man o, yla noche salpicada de es ellas
se ex iende po el espacio?
En onces aquella con emplación sublime le an a
insensiblemen e el espí i u, ycuando el alma quie e
busca aun algo más g ande que admi a , se le an-
a la idea de Dios, ynues o en usiasmo concluye
siemp e en una o ación. —Así ambién en la ida;
ycuando nos de enemos un momen o ,cuando ha-
cemos al o un ins an e en la ca e a de la ida, y
a igados y is es buscamos su consnejo en el pa-
sado ,en onces no hay nadie que no ecue de su
ju en ud pe dida, yque al e oca las imágenes que-
idas de o a edad, no ea, ámedida que odas se
disipan, una que queda ija, indeleble: el ecue do
óla imágen de la que le dio el se ,de la que le co-
municó el espí i u con la educación; yen onces,
bendiciendo su nomb e ,la ul ima palab a es una
o ación ambién.
—20 —
Yes e ca iño inex inguible, es e ecue do e e n
es la mayo ymás noble ecompensa de ues o
es ue zos, de ues os sac i icios. —íMisión sublima
la ues a! Todo en ella es áun iempo sencillo i
g ande.
Po eso ,siemp e que eáis áuna mad e odeadí
de sus pequeñuelos, que se acogen áella, yno s
sepa an sino pa a ol e más p on o , oso as o-
das, jsob e odo noso os, pensad, al mi a aquellos
niños ,que aquello es la humanidad en ge men ,y
piegun aos con inquie ud :«¿Sab á esa muje se
el ángel que guie sus des inos?»
He concluido.