Información cofrade: una actualidad sin novedad
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Informaci6n Cofrade: una actualidad sin novedad * Dr. Mafiael Poace Adz ** nando se habla de Informac16n sobre coftadias, hablamos propiamente de Informacidn con unas caractedsticas muy precisas y particulares, y hablamos tam&? Cn, en segundo Ingar, de unas hermandades. Aunque no todas las hermandades deben ser denomadas c&dias -hay hermandadesde labmdores y ganideros- ni todas las cofradias deben ser llamadas hemandades -existen las cofradias de pescadores o las de la buena mesa- en el 6mb1to al que nos refenmas, que es el de mquellas asociaciones de seglares eon fines explicitamente religlosos y, por tanto, acogdae a la reglamentacidn del Derecho Can6~0, c8tando bajo la autondad de la jerarquia ecles~dstica correspondienta>l. Como bien &ce Isldoro Moreno, das cofradias son hermandades cuyos fines explicitos son ires: promover la celeb1aci6n de cultos en honor de 10s titulares segh un ciclo de fiestas y celebraciones perfectamente establecido en reglas y estatutos, y que a~calzan su mfurlm0 esplendor en la procesi6n de Semana Santa,caso de ser la cofradia de penitencla, 0 en otra focba del aiio, caso de que la hennandad sea de glona. En segundo lugar, * Inkmwmj6n tenida ea el 4 Encuentro sobre InfmmZirjn Fohde'' ** Profeso~ en la Facultad de Cienclas & la Informa=16n dd la U~vers~dad de Se* I
conseguir el mejoramiento espiritual de 10s hermanos o asociados polinedio de la asistencia a estos cultos y de la devocibn a sus titulares. Y, en tercer lugar, realizar una labor de caridad y de asistencia cntre 10s hermanos mis necesitados, en el barrio donde esti incardinada la hermandad, o entre 10s necesitados de la dibcesis en generalo2. Hago salvedad de las hermandades denominadas sacrainentales porque es frecuente que no tengan imigenes sagradas propias, y tambikn, porque las que no han sido absorbidas por las hermandades de penitencia, mastran uua vida corporativa - muy -declinante. Cuando se menciona y se teorira sobre la Infolmacibn Cofrade, las referencias se centran en aquellas llamadas de penitencia fundamentalmente, dada la pujanza y el esplendor social que atraviesan, aunque tras un decaimiento de afios, asistimos a una revalorizacibn de esas otras hermandades llamadas patronales o de gloria. La vida extema de una hennandad responde a un ciclo perfectameplte codificado: la procesibn por las calles de la ciudad seglin un itinerario institucionalizado por la tradicibn; un quinario o novena a1 Sefior durante o poco antes de la Cuaresma, y un triduo o un septenario a la Virgen tambikn en Cuarcsma o alrededor de la fiesta litlirgica de su advocacibn. En algunas de estas ~nisas solemnes se celebra la Funcibn Principal de Instituto y la protestacibn de fe por parte de 10s hermanos. Olras festividades littrgicas relevantes para la hermandad y la misa por los hermanosbfallecidos finalizan con el ciclo anual de actos pdblicos. La vida intema de Pas coIradias, de puertas para adentro, responde a un modelo de convivencias, de reuniones o de celebraciones littrgicas semanales de escasa o nula repercusiiin informativa, a peyn de que esa vida intema pueda ser mny importante en iniciativas civicas: las bolsas de caridad, las escuelas o la atencibn a demandas sociales especfficas, tales como la donacibn de sangre o las ayudas a grupos marginales o a personas dismpacitadas, por ejemplo, constituyen una aclividad constante muy poco conocida. La lnformaci6n que facilitan 10s Medios se centra en la vida externa de la cofradia, de ahi la frecuente utilizacibn del 16rmino cofradia coma sinbnimo de hermandad en la calle. Se trata de ona informaciiin de jmbito local, aunque no faltan advocaciones que traspasan esa esfera de la propia ciudad. ';Per0 par lo general, repito, se tram de una Infonnacibn Local e incluso de una id~ormacibn de Barrio; dadas las identificaciones que se producen entre lo comunal, que tiene por centro la iglesia parroquial, y 10s laros ae relacibn de 10s habitantes del barrio. Esta Informacibn cuenta con unas peculiaridades, dado el mundo cultural en el que interviene. Es preciso apuntar que la cofradfa configura una cultura que no estj en lo aparente o - -- ~ Ib., pgg. 15.
externo, sino que se define mis propiamente a trav6s de unas claves de conocimicn- to intemo; claves que ofrecen signiflcados grnpales, sentimentales e idenlificatorios, claves donde se valora la noma de discrecidn y su relativa propagation. Asi es que esa cultura se hasa en la tradiciirn y en una muy escasa difusi6n de sus signos, sus yalores, sus c~eencias y sus dogmas intemos. De manera que, frente a la masificacion del fen61neno queda un pequefio circulo de iniciados que posecn las claves ultimas de una Ctica seglar, y de una estetica de miles de nonnas aplicables a cada cofradia y en cada caso concreto. La cofradia, ademis, confonna un universo cultural que integra sistemas de pertenencia a una collacidn urhana, siskema que admite la herencia, de forma que, aunque el vecino ya no vive en el bario (o no perlenezca a 10s gmpos de referencia en muchas hennandades), o haya fallccido, 10s hijos y 10s hijos dq sus hijos seguirin vinculados par lazos dificilmente apreciados por 10s de fnera.,Me recnerda esta vinculacion a la que se produce en Siena y sc manifiesta con ocasi6n de la fiesta del Palio que, como saben, consiste en una competicihn hipica alrededor de la plaza consistorial. Cada caballo representa a una feligresia cuyos parroquianos acanean con 10s cuantiosos gastos. Ganar la guerra supone el honor de contar durante un largo periodo de tiempo con el Palio, un estandarte con la imagen de la Virgen Maria. Para 10s turislas,el Palio de Sicna es un cuiioso especticulo renacentista que ha llegado hasta nuestros dias, para 10s que no conocen la Toscana, el Palio es una sugerencia para tomarse una copa de Martini; para el mundo de la Informacidn es una tradition que se repite, acaso con la unica variacidn de que gane una parroquia u otra. Sin embargo, para las viejas fainilias de Siena, el Palio es un reencuentro con parientes y amigos, tambikn un reencuentro con la memoria personal y la memoria histdrica de sus progenitores desaparecidos. Desde que seleccionan y alquilan el caballo de carreras y contratan al jinete, hasta la maiiana misma en que el caballo enlra en la iglesia para recibir la bendicion, hay toda una larga serie de rih~ales desconocidos, sorprendentes y extraordinariamente arraigados en el alma de esa bellisima ciudad. Estainos ante posiciones muy distintas: el cofrade, el turista, el infonnador. E incluso el publicitario. Para el cofrade, se mezclan creencias religiosas que configuran normas y valores de vida, con un sistema de pertenencia que asigna una identidad1 La antiguedad aqui cobi-a un valor. Indico enraizamiento, continuidad de una herencia familiar de indole afectiva. De ahi que, frente a la movilidad y al camhio propios de la modernidad, la cofradia ha servido de bastdn sentimental a1 individuo. He ahi, parte de su &xito y de su vitalidad en medio de una sociedad laica, secularizada, esciptica y desarraigada. /, Asi es que el fendmeno mayor y mis impoit~nte no esta en lo exlerno, que es la apariencia, sino en esa relacidn que se establece entre identidades, afectos, nostalgias y sentimientos que se unen a partir de una estitica y de unos hechos que
anualmente se repiten hasta en sus mis minimos detalles Desde el punto de vista tedrico, se pueden observar dos perspectivas informativas: una oficial, cuidadosa, respetuosa con lo externo. Se podria decir que las crdnicas informativas de un afio, publicadds desde esta perspectiva, valdrfan para el afio siguiente. La segunda seria interpretativa literaria o poktica en unos casos, o mis bien Ma, con afanes ci6ntificos, al modo en que actua la antropologia cultural, en otros. Ya no hay mis perspectivas, porque en el fondo se trata del cumplimiento de una tradicidn, de un testamento que van legando las distintas generaciones. La noticia es aqui, no lo inesperado ni lo desusado, ni lo inhabitual, sino justamente lo esperado, lo trazado durante afios y aiios. No hay sorpresas porque la tradicidn tiene el peso de un rito que debe cumplirse. Todo debe discurrir tal y como cstaba prevista, tal y como lo vimos hace treinta 'af~os atris. Las ligeras variantes conforman una curiosidad que es la cinica anormalidad que se permite en este inundo: uli estreuo, que pasa desapercibido por la mayolia y que se ejemplifica en el pasado de unas bainbalinas, el repujado de unas varas, el cambio extraordinario para la cofradid de variar su itinerario porque el templo esti en ohras, etcktera. Minimas variaciones para 10s no iniciados, verdaderos acontecimientob para memorizar por 10s cofrades. AdemL, como el fendmeno tieue una consistencia enteramente popular, ni la jerarquia civil ni la eclesiistica han podido utilizarlo ni combatirlo abiertamente. iQu6 informador podria traicionar una tradicidn tan enraizada para criticarla o para proponer modelos altemativos? Cualquier tipo de critica, para que sea escuchada, debe partir desde dentro. Surge coma una llamada de atencidn, no para que cambien comportamientos, sino para que no se aparten del inodelo establecido en cada cofradia. Si la noticia que se cultiva es el cumplimiento de la norma, la fidelidad a un canon estMico y de conducta. La reprobacidn aparece cuando se es infiel a1 canon. Como se trata del cumplimiento de una normalidad auual, la lnformaci6n a euas si es mis que un recordatorio. Si, efectivamente las cofradias cuentan con 2 a actualidad sin precedentes. Los Medios se vuelcan atendiendo una gran demanda iuformativa, particularmente en Semana Santa, tiempo de vacaciones para muchos, tiempo de tregua politica, tiempo de menor numero de noticias, pero esta actualidad de las cofradias carece de novedad. Marca el tiempo prese)lte, per0 a1 repetir pautas sin variacidn posible, se anula el poder corrosive de la novedad, y el acontecimiento nos retrotrae a1 pasado. Aqui, la Informacicin no nos ofrece el anuncio de un cambio, como en el resto de 10s sucesos del dia, sino la comprobacion de que, mientras todo cambia y se transforma a nuestro alrededor, algo intimo, personal, intransferible coma una vivencia permanece en cada uno de nosotros como siempre. Se trata de la ilusidn psicologica de detener el tiempo a1 menos en un hbito, como en un fanal de recuerdos ernocionados, el tiempo de lo prdximo, de lo cercano. El tiempo que apresanos para nuestra memoria.