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La aglomeración urbana de Sevilla en la actualidad

Almoguera Sallent, Pilar

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La aglomeración urbana de Sevilla en la actualidad Maria del Pitar ALMOGUERA SALLENT Departamento de Geografía Humana Universidad de Sevilla Afirmar que la aglomeración urbana de Sevilla ha sufrido mutaciones sustanciales en los últimos años no es más que constatar una evidenciaque se nos antoja casi pueril. Con motivo de la celebraciónde la Expo 92, y muy es - pecialmente en el período 1987-1991, se llevaron a cabo todo un conjunto deactuacionesque bien pueden calificarse de espectaculares y que se mate - rializaron en la existencia deuna nueva red de infraestructuras básicasque, de no ser así, hubieracostado años realizarse. Una auténtica fiebre inversora se desencadenó en torno a la ciudad, y si bien es verdadque la mayor parte de tales inversiones estuvieron alentadas por dinero público, no es menos cierto que la revitalización económica se transmi - tiórapidísimamente a casi todos sectores de la actividad económica. Solamen - te para la remodelación de la red viana se invirtieron51.785 millones de pese - tas, y en total se cifra en 1,5 billones de pesetas las partidas que las distintas Administraciones destinaron para la renovación territorial de Sevilla U Se tra - zaron nuevas rondas, se diseñaron vías de circunvalación, se llevaron a cabo complejas obras hidráulicas, se urbanizaronconsiderables extensiones de sue - lo hasta entonces inundables y, por último, se trazaron nuevos puentes, actua - ciones estas últimas de mayor notoriedad entre la ciudadanía. ¡ Diario ABCde Sevilla, lunes 3t>-5-94. Ana/es de Geografía de/a Universidad Complutense, n.” 15, 27-39 Servicio de Publicaciones. Universidad Complutense. Madrid, 1995 28 María del Pilar Almoguera Sal/cnt Al mismo tiempo, la Metrópolis del sur quedó perfectamente integrada en la red urbana nacional mediante la mejorade sus infraestructuras de trans - porte de largo recorrido, destacando, como podrá suponerse, el enlace con Madrid a travésdel tren de alta velocidad; del mismomodo, un nuevo aero - puerto y la multiplicaciónde los vuelos internacionales trajeron como conse - cuencia la adopción de un estatus de modernidad que a muchos, aún hoy, se les antojateatral en buenaproporción. La resultantede todo ello ha sido, en definitiva, un nuevo mapa de la ciu - dad y de suárea metropolitana, fiel reflejo de las profundas transformaciones oc u rri das. Se impone, al menos es nuestrocriterio, una revisión sin apasionamien - tos de todo lo realizado en estos últimos años, dado el interesante momento administrativoen el que nos encontramos. En efecto, ha sido acordada la re - dacción del Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla, que, con plazo de ejecución de un año, <‘permitirá coordinar las políticas sectoriales y urbanísticas futuras, para conseguir un territorio mas eficaz y competitivo, que contribuya a garantizar las mejores condiciones de bienestar y calidad de vida de los habitantes de esta aglomeración» (ACUtIR oo, 1 994). Parece, por tanto, que es el momentode corregirtendencias y di - senar actuaciones futuras. DEFINICIÓN TERRITORIAL El Área Metropolitana de Sevilla ha constituido hasta ahora un ejemplo paradigmático del modelo territorial representativo de las áreas metropolita - nas españolasde rango regional. Así, se muestra como un espacio fuertemen - te polarizado,en cuyo interior se distingue claramente un municipiocentral, que acapara los mayores niveles de actividad y relación y que ejerce, por tan - to, funcionesdominantes sobre el resto del territorio, y una periferia relativa - mente suburbanizada o en fase de hacerlo,definida como la primera corona metropolitana,íntimamente unida a la anterior y en cierto modo gravitando sobre el municipio central. Este arquetipo es de todosconocido y ha sido perfectamentedescrito en la mayoría de los trabajos sobre aglomeraciones urbanas españolas. El modelo territorial que venimos describiendo se completa con la exis - tencia de una segunda corona, por regla general de difícil delimitación y más aun compleja definición, pero que se muestra como un espacio transicional donde aúnpuede observarse la morfología tradicional que refleja su pasado profundamente agrícola y donde,junto a explotaciones agrarias en pleno rendimiento, aparecen parcelaciones baldías en espera de nuevas asignacio - nes de usos. Más allá de esta zona transicional aparece ya el espacio rural en plenofuncionamiento. La aglomeración urbana de Sevilla en la actualidad 29 Las delimitaciones correspondientes al Área Metropolitana de Sevilla han sido varias y pueden ser consultadasen un trabajo nuestro anterior (Al - moguera,1989). Los criterios de delimitación han ido cambiando con arre - glo al ritmo transformador de la morfología urbana, de tas relaciones funcio - nales y de las necesidades administrativas. Hoy por hoy parece existir cierta unanimidad en la delimitación física del Área Metropolitana, aceptándose la realizada por la Junta de Andalucía y que viene a recoger, no cabe duda, la mayor parte de los criterios y opiniones vertidos en el conjuntode los traba - jos científicos ya publicados. Si se analiza ahora el modelo, pero desde la óptica funcional, este tipo de áreas metropolitanas habría que definirlas como «las metrópolis regionales por excelencia», de tal modo que constituirían la malla territorial capaz de permitir el funcionamientode una sociedad concreta y facultarían su desa - rrollo economíco, siendo las que recibirían las mayoreslocalizaciones indus - triales correspondientes a la región (hasta un 80 por 100 de los estableci - mientos en lospaíses desarrollados). Además, destacarían en su calidadde centrosprestadores de servicios de alta cualificación, función que habría que abarcar, como mínimo, el ámbito espacial constituido por su propia región,con lo que se les atribuja claramen - te el papel de ser centros difusoresde innovaciones. Este modelo funcional para Sevilla ha venido adoptando la definición de Sevilla, metrópoli del sur, concepto utilizado tanto en el discurso científico como en el administrativo e incluso académico, y que viene a significar algo más que un simple recurso histórico.Conllevaba la creencia en una ciudad con dinamismo propio, capaz de ser centro administrativo regional, pero que al mismo tiempo sería capaz de generar y transmitir innovaciones a través de la creación de importantesinfraestructurasde naturaleza científica. Del mis - mo modo actuaría como nodo de localización de sedes empresariales con ca - pacidad dedecisión, y aparecería,en definitiva, como polo estratégico desde el punto de vista territorial, de cara a la intervencion en espacios con impor - tantesexpectativas de rendimiento economíco. Sin embargo, esta definiciónacerca de la funcionalidad sevillana como me - trópoli del sur era más bien un anhelo que una realidad. En la décadade los ochenta Sevilla se aproximaba más al modelo de ciudad-enclave, apareciendo como centro administrativo de una región profundamente agraria y reflejando en supropia funcionalidad los rasgos propios de las economías dualistas. Como consecuencia quizás de ello arrastraba un déficit importante en infraestructuras y presentaba unos recursos humanos con inadecuada formación, pero con gran - des potencialidades. En definitiva, mostraba a una sociedad en transformacion tanto productiva como funcional: se exhibía como una metrópoli emergente. Frente a esta realidad cabe preguntarsede qué manera las transformacio - nes relacionadas con la Expo 92 han contribuido a la consolidación definiti - vade Sevilla como metrópoli del sur. 30 María del Pilar Almoguera Sa//cnt TRANSFORMACIONES TERRITORIALES EL EsPAcío CENTRAL La afirmación de Sevilla como áreametropolitana fuertemente polariza - da sigue siendo hoy perfectamente válida, participando así de este rasgo tan propiode las metrópolis españolas (Gutiérrez Puebla, 1 992). El municipio central, la ciudadhistórica, localizaba en 1993 a 710.049 habitantes, esto es, algo más del 68 por 100 de la población total del área. Por lo que se refiere al empleo, las cifras rondaban en torno a 131.275 pues - tos de trabajo, es decir, el 65 por 100 del total provincial(Ayuntamiento de Sevilla, 1993). Sin lugar a dudas, el municipio central ha sido el ámbitoque ha experi - mentado mayores transformaciones,pudiéndose afirmar, como lo hacíamos al comienzo,que la imagen cartográfica que ofrece hoy el municipio ha varia - do sustancialmente con respecto a la de hace tan sólo algunos años. El mapa numero 1, primero actualizado tras la Expo, refleja perfectamente el cambio ocurri do. El trazado de una ronda externa de circunvalación —SE 30—, de la que carecía por completo, ha supuesto una mejora indiscutible en los accesos a la ciudad, aumentando sustancialmente los niveles de conexiónrespecto de la corona metropolitana. Al mismo tiempo ha generado todo un conjunto de posibilidadesde localizaciones exteriores que no ha hecho más que empezar. La denominada <‘ciudad del transporte» (situada al este de la ciudad) quizás sea el ejemplo más llamativo, pero pueden citarse también otros, como el caso de algunos hipermercados de nueva creación, o los nuevos parques in - dustriales debidos, en su mayoría, a la promoción privada. En todos los casos se ha procedido a ocupar los suelos mejor dotados posicionalmente hablan - do (Fig. 1). Por su parte. el nuevo recorrido ferroviario y el desmantelamientode las antiguas vías ha incorporado al espacio urbano de la ciudad el tramo norte de la margen izquierda del río Guadalquivir a su paso por el municipio, gene - rando un área lúdica y de esparcimiento que ha venido a favorecer precisa - mente a aquellas barriadas que más lo necesitaban;los populosos barrios lo - calizados al norte de la ciudad han visto así mejorado sensiblemente su entorno. De igual forma, esta actuaciónha servido para agregar a la ciudad grandes extensionesde suelo a edificar, lo que va a suponer la compactación de algunos distritos urbanos hasta ahora parcialmente urbanizados. Del mismo modo, la remodelación y nuevo trazado de las rondas inter - medias —una de las obras mas complejas pero que sin dudapueden calificar - se de cruciales para la ciudad— ha servido para dotar de accesibilidad a cier - tos sectores urbanos hasta ahora literalmente aislados y marginados, al tiempo que ha puesto dc relieve la incompleta urbanización del municipio, La aglomeración urbana de Sevilla en la actualidad 31 Figura 1.—Sevilla después deJa Expo. Cartografia realizada por el Colegio deIngenieros de Caminos, Canales y Puertos. Sevilla. 1993 inclusoen áreas muy próximas al casco antiguo. Se espera así que en los pró - ximos años ocurra un aumento de la compactaciónedificatoriade la zona central. Estos vacíos urbanos,como decíamos muy próximos al centro de la ciudad, adquierengranimportancia de cara a la generaciónde espacios resi - dencialesde alta calidad ambiental y paisajística.No ha de olvidarse que existe una importantedemanda real de tales entornos urbanos, de los que Se - villa prácticamente carece. Por tanto, y por lo que se refiere a las nuevas infraestructurasde traus - 32 Maria del Pilar Almoguera Sallent porte, el saldono puede ser más positivo. Bien es verdad que en algunos nu - dos entre rondas se producen importantes retenciones, y también habría que denunciar la falta de previsión en el diseño de algunos puentes incorporados a las rondas —el caso más llamativo lo constituye el del Quinto Centenario, en el que ha sido preciso habilitar un nuevo carril central debido a sus cons - tantes colapsos—; pero lo cierto es que todo este conjunto de nuevas infraes - tructuras ha permitido una mayor conexión entre el núcleo y la corona sub - urbana, permitiendo así la posibilidad de nuevasrelaciones. El sueloresidencial y el número de viviendas, por su parte, se ha visto in - crementado vertiginosamente; sin embargo, la fortísimafiebre especuladora y un excesivo incremento en los precios del suelo ha obligado a la población a seguir ocupando los espacios más exteriores localizados en municipios de la corona metropolitana o en promociones anteriores que aún disponende grandes extensiones para edificar (Sevilla este). Las nuevassuperficies libera - das, sometidas a preciosde locura, hacen que se reservenpara actividades terciariasdireccionalesde grandes rendimientos en capital, tales como com - pañías de seguros, sedesbancarias, edificios de oficinas, etc. El resultado es de todos conocido: un parquede oficinas sobredimensionado y vacío, blo - quesde viviendas muy compactadas y sin apenas espacios verdes entre blo - ques —sirva como ejemplo el sector Nervión— y una actividad edificadora que ahora,sin tanto espejismo y con precios algo más ajustados a la demanda real, parece recuperar cierta actividad, y junto a ello, como señalábamos, gran cantidad de suelo urbano en expectativa. Por último, las zonas industriales siguen siendo mayoría aún las localiza - das en el municipio central, acusando en algunos casos ciertoagotamiento y obsolescencia. Es por ello que el Ayuntamiento sevillano ha iniciado ya los estudios previos para la toma de decisiones al objeto de mejorar la situación de tales zonas, muy en especial la situada en la margen derecha de la dársena. Llama poderosamente la atención constatar que, dadas las óptimas condicio - nes actuales de la corona metropolitana, los traslados industriales sean míni - mos, y salvo ciertas actuaciones, a las que seguidamente nos referiremos, la industria sevillana sigue localizándose en su gran mayoría en el municipio central. Ello refuerza la idea de un área metropolitanafuertemente polarizada. LA CORONA METROPOLITANA Esta franja suburbana, materialmente soldada al municipio central a tra - ves de las rondas externas ya descritas, sigue manteniendo aún ese aire de zonaentransformación que la vienecaracterizando desde hace años, y no se presenta bajo la forma de continuum urbano, sino que aparece amodode ani - llo difuso e incompleto cuya génesis y dinámica hay que explicarla, necesa - riamente, a través de factores de índole local. La aglomeración urbana de Sevilla en la actualidad 33 El sector oeste, constituido por las terrazas del Aljarafe, más próximas a la capital y separadasde ella secularmente por las zonas inundables del Gua - dalquivir, es el ámbito que ha sufrido una auténtica suburbanización del es - pacio, habiéndose materialmente fusionado unos con otros, los municipios de Castilleja de la Cuesta, Tomares, Bormujos y 5. Juande Aznalfarache. En efecto, si se consultan los indices de crecimiento del número de vi - viendas e incremento demográfico de los últimos cuatro años podrá compro - barse cómo alguno de estos municipios ha experimentado crecimientos de - mográficos superiores incluso al lOO por 100. Es sin duda en esta zona donde se plantean los mayores problemas de naturalezametropolitana, ya que la expansión se ha producido a costa de pe - queños pueblos que han perdido totalmente sus señas de identidad y que ca - recen, en la mayoría de los casos, de los equipamientos y servicios necesarios para hacer frente a su rapidísimo crecimiento; por todo ello puede conside - rarse en la actualidad como el sector residencial por excelencia de la corona metropolitana. Su progresión se ha debido, casi exclusivamente, a las facilidades dadas a la edificación por parte de sus respectivos ayuntamientos, observándose un parque de viviendas excesivamente sobredimensionado, con un número nada despreciable de promocionesaún sin ocupan Sin apenas infraestructura terciaria, y sin contar con espaciosreservados para la industria, es el ámbito que ha venido a beneficiarsemayormente del nuevo trazado viario, por lo que de forma casi inmediata a la inauguración de la ronda de circunvalación sevillana ha visto cómo el nuevo suelo industrial delimitado como tal se ha ocupado rapidísimamente (Parque industrial Pis - tas), al tiempo que la actividad comercial bajo la forma de grandes superfi - cies comercialesha hecho su aparición. En definitiva, la zona oeste del área metropolitanamuestra un dinamis - mo económico e índices de ocupación del suelo que la señalan como el sec - tor auténticamente metropolitano de la aglomeración sevillana. El resto del espacio metropolitano, en líneas generales, se mantieneen la misma línea de años anteriores. Constituido por comarcas tradicionales ya descritas y muybien estudiadas, más de las dos terceras partes de su superfi - cie están dedicadas a la producción agraria, para las que sus suelos reúnen excelentes condiciones; en total unas50.000 Ha. de superficie cultivada y en plenaproducción se localizan en esta corona suburbana (Junta deAndalucía, 1993).Ello hace que la actividad agraria sea superior al resto de las áreas metropolitanas españolas, localizándose,en su gran mayoría, en el sector norte de la corona, que mantiene así unas formas de vida y un ambiente mar - cadamente agrario. Los sectores este y sur, por su parte, se vinculan muy directamente a la primera expansión industrial sevillana, que se apoyó fundamentalmente en los muncipios de Alcalá de Guadaira y Dos Hermanas. Ambos núcleos apa- 34 María del Pilar A Imoguera Sallent recen en la actualidad como los auténticos y únicos subeentros de la aglome - ración, con poblaciones que superan en ambos casos los 50.000 habitantes. Se trata de municipios que, a pesar de las fuertes transformaciones sufridas en años anteriores, no han perdido del todo sus señas de identidad y mantie - nen un nivel de servicios y dotacionesbastante satisfactorio, por lo que gozan de una cierta autonomíarespecto de la capital seviflana. Cabe señalar, en relación a estos sectores, la ocupación de las márgenes de los grandes viarios anteriores al programa «Expo 92» —ahora remozados y am - pliados— por parcelaciones industriales que se disponen a modo de corredores entre los grandes polígonos de promoción estatal y el municipio central. Las re - modelaciones viarias de los últimos años han servido para incentivar aún más si cabe estetipo de localizaciones industriales de naturaleza lineal, al tiempo que atraen nuevas ocupaciones situadas sobre suelo de promoción privada. En definitiva, y por lo que a la coronametropolitana se refiere, las trans - formaciones han venido señaladas por un aumento de las posibilidades de relación entre la corona y el municipiocentral, al tiempo que se manterializa - ba el continuumn urbano tan sólo en el sector oeste del anillo metropolitano, donde, como decíamos, se han detectadoimportantes problemas de índole metropolitana. En el resto del áreij se han abierto importantes expectativas de nuevas localizaciones —que no es poco—, tanto industrialescomo residen - ciales y terciarias, pero por ahora todo se reduce a eso. Sin embargo, la modificación más importante que se ha producido en la corona metropolitana ha consistido en la incorporación de un espacio verdade - ramente estratégico y de gran trascendencia para el futuro de la aglomeración: nos referimos al denominado «Parque Tecnológico de la Isla de la Cartuja>’. La isla de la Cartuja constituye una extensión de 300 1-la. de terrenos inun - dables, situados en la margen derecha del río Guadalquivir, al noroeste de la ciu - dad, donde se localizó la Exposición Universal de 1 992. Su proximidad al cen - tro urbano la convierten en un ámbito verdaderamente privilegiado, habiendo sido dividido, con posterioridad a la Expo, en dos grandes zonas bien diferen - ciadas. Por un lado, el recinto cultural y lúdico que constituye el «Parque de los Descubrimientos», abierto al público el 5de junio de 1993, y que constituye uno de los cinco grandes parques temáticos del mundo. De otra, el denominado «Parque Tecnológico de la Cartuja>’, espacio que ha sido considerado como un poderoso poío de formación-investigación a través del cual, merced a la inter - vención tanto de la iniciativa privada como de la pública, se potenciará la inno - vación científica y tecnológica aprovechando así al máximo la impresionante in - fraestructura de telecomunicacionescreada con motivo de la Expo 92. TRANSFORMACIONESFUNCIONALES Eláreametropolitana de Sevilla ha sido y es hoy la más importante aglo - meración del sur de la Península Ibérica, habiendo desempeñado secular- La aglomeración urbana de Sevilla en la actualidad 35 mente, como ya se indicó, la función de centro administrativo a escala regio - nal. Del mismo modo destacaba, y aún lo sigue haciendo, por ser el principal nodo económicode la región, aunque bien es verdad que en los últimos años ha manifestado claros síntomasde transformación,reflejando así la evolu - ción característicade los espacios con economías en fase transicional. El sector agrario —ya lo hemos visto— ha mantenido y mantiene aún cier - ta importancia, superando con crecer el porcentaje en valor añadido corres - pondiente a la aportación debida a este sector en relación con otros espacios metropolitanos. Es, por otra parte, el menos estudiado, y dada su tradición y desarrollo en el espacio metropolitano de Sevilla, convendría examinar su evolución y posibilidadesfuturas mediante análisis más rigurososde los que ahora tenemos, pues quizás pueda actuar como abastecedor de un mercado local nadadespreciable, al menos en ciertos productos. La industria, por su parte, apareció en la última década como un sector de cierto desarrollo y no menos interés. Los transformados metálicos —ligados al sector público—, en especial las ramas de aeronáutica,naval y automóviles,han llegado a generar más del 38 por 100 del valor añadido bruto (Junta de Andalucía, 1993). Junto a ellos, el subsectorde la alimenta - ción ha abierto grandes expectativas de futuro debido a su dinamismo y ca - pacidad exportadora. El tercer subsector, muy activo por cierto, y con una productividad superior a la media nacional, lo constituye la construcción y obras públicas, que genera a su vez fenómenosproductivosde arrastre muy dignos detenerse en cuenta. Por último, sin duda la actividad más importante, tanto en número de empleos generados como en valor añadido, lo ha constituido el sector tercia - rio. Sin embargo. el terciario sevillano ha estado muy ligado al papel que la aglomeración desempeñaba como centro regional, de tal forma que penna - necia muy vinculado al sector público —enseñanza, sanidad, administra - ción—, habiéndose reforzadoincluso este carácter aún más si cabe al desig - narse a Sevilla como capital regional y sede del parlamento autónomo. Al mismo tiempo se apreciabanciertosatributos que lo presentaban como un sector poco evolucionado,aproximándoseincluso al modelo de <‘terciario vi - ciado” propiode las sociedades escasamente desarrolladas. Ahora bien, en los últimos años este panorama ha iniciado una serie de modificaciones que aún no han hecho más que empezar. Verdaderamente la gran mayoría de ellas han sido posibilitadas gracias al programa Expo 92; pero otrasvienenmarcadas por las nuevas tendencias en economía y, sobre todo, por la nueva orientación del planteamiento y del decidido apoyo de los técnicos e intelectuales al servicio de la ciudad. Las teorías que relacionan el crecimientoeconómico y la jerarquía urba - na han evolucionado vertiginosamente en los últimos años de la década de los ochenta y principios de los noventa, de tal manera que los nuevos mode - los de planificaciónestratégica vienen a retomar la antigua idea de que la ciu -