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Sentencias de Teognis, de Phocylides, de Pitágoras y de otros sabios de la Grecia

Teognis; Phocylides, ( fl. 544-541 a.C.); Pitágoras

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SENTENCIAS DE TEOGNIS , DE PHOCYLIDES, DE PITÁGORAS , y de o os sabios de la G ecia: TRADUCIDAS DEL FRANCES AL CASTELLANO POR D. En ique A aide y Po ugal.Biblio eca PixeLegis. Uni e sidad de Se illa. TOMO QUINTO. CON LICENCIA. En Mad id, en la O icina de AZNAR. AÑO MIDCCC.II. Se halla á en la Lib e ía de Cas illo, en e á las g adas de 5. Felipe. 7 E53 DE TEOGNIS. H ubo a ios Esc i o esila nados Teognis : del mas an iguo y cé- leb e es de quien publica nos las sen encias mo ales. Ignó ase su o igen , el iempo de su naci- mien o y el de su mue e. Él mismo nos dice que e a de Me-- ga a ; y aunque habla di e en es pueblos de es e nomb e , se c ee, que aquel que econocía po pa- ia suya , es aba si uado ce ca del Á ico (1). El lo ecía en la (i) Pla ón dice que Teognis e a de lega a en. Sicilia ; pe o el mis- mo Teognis es i ica que echaba me- A 3  nos [6] olimpiada 48 , ce ca de 548 a ios an es de nues a e a.. Fué con- empo áneo de Salón , á quien ue on a ibuidas a ias eces sus máximas po Phe ecydo , maes- ode Pi ágo as , y po Pisis á- o , es e amigo de las le as , que puso en o den las poésias espa - cidas de Ho ne o (i). Algunos de sus e sos hacen p esumi que nació con comodi- dades. Su humo con iado y a- gil des uyó su o una : una con- duc a Tas p uden e le hizo con- -,...........4111111101111111111111111111~~~~~~1111. nos su pa ia , guando iajaba en Sicilia y en la Eubea. (i) Si se c ee á Diógenes Lae - cio , no • ué Pisis á o sino Solón, quien jun ó las coplas dispe sas del pad e de la Poésia Épica. C7] se a algunas eliquias de ella, y la iloso ía le consoló del des- p ecio que la iqueza gus a de de ama sob e la indigencia i -* uosa. Su mo al es sana , pe o sin aus e idad : no condena los place es inocen es , y no se a e - güenza de celeb a los..; pe o es- ablece que no pueden goza se sus a ac i os sino en el eposo de una conciencia pu a ,yen el seno de la i ud. El ca ác e de su mo al es la sensibilidad : se escuchan sin pena sus lecciones, po que comienza po hace se a- ma . Los an iguos- ci aban sus máximas como o áculos de sa- bidu ía. Los sabios enían en su dem- pb la cos umb e de he mosea us p ecep os con los a ac i- os de la poesía : conocían que A4 {83 la ima de los e sos con ibuía á g aba sus lecciones en la me- mo ia de sus discípulos. Teog- nis siguió su exemplo , menos, sin duda , po con o ma se con el uso , que po obedece al ge- nio que le gobe naba. No ha en- ce ado sus pensamien os en e - sos écnicos o jados con aba- jo , y que po lo mismo se e- ienen aun con mas di icul ad. Su in ocacion es á en el es ilo de los himnos de Ho ne o , y las igu as a e idas que animan á a ias de sus máximas , p ueban que nació Poé a. Aunque su ob a empieza po una in ocacion , no hay que es- pe a el lee un poéma didác i- co undado sob e un plan egu- la . Los pensamien os es an en- egados á la casualidad ; yes' [ 9 de p esumi que no ué él mis- mo quien los jun ó , sino que despues de su mue e hab án he- cho una ecopilacion de ellos si- guiendo: el ó den con que se p e- sen aban á la memo ia. Se hallan epe idos a ias e-4, ces es os mismos pensamien os se á , puede se , po que nos han conse ado el p ime modo con que los explicó; aquel con el qual los co igió despues , y aquel aun con que ue on al e ados en la me- mo ia de algunos de sus discípu- los. Hay ideas que pa ecen obs- cu as ,po que se han pe dido los e sos que las comple aban : hay máximas que pa ecen condena- bles , po que e an objeciones cu- yas espues as no se han conse - ado. Puede compa a se lo que nos [ o queda de Teognis á una es a ua an igua. expues a du an e un la - go pe iódo de siglos á odos los ul ages del iempo , los quales han gas ado algunas de sus pa - es , y han des uido o as ; pe- o aí o se admi an -aquellas que han espe ado. Con en o con e- copila los agmen os que me han pa ecido mas bien conse a- dos , no he emp ehendido el es- au a la es a ua. Una g an pa e de es e o- lumen no debe ag ada sino á un peque io nume o de lec o es. Aquí es Phocylides quien p es- c ibe el no oba , y no ecela ; y allí Pi ágo as , que o dena ama al pad e 'y á la mad e : en in, es os son los p ecep os de la mo- al mas usual p esen ados en o- da su sencilléz. j Qué a ac i os {III end án pues , iguales sen en- cias - pa a los lec o es acos umb é- dos á los delicados , inos y b i- llan es pensamien os de la Ro- che oucaul y de la B uye e! Pe o es p eciso asplan a se á los iempos an iguos de la G ecia , hácia la cuna de la mo al y de la legislacion. En onces se án es- pe ados los sabios que , ol idan- dose de sí mismos , y Éo cui- dando de ag ada , no pensaban sino en ins ui á los homb es no an es aun de sus- p ime as obligaciones. 8 3 o disimula un jus o abo eci niew o , y p ocu a que u lengua im- p uden e no . p o óque sus u- o es. Obligado á a a con cie - o a e á los que: abo ece u co- azon , noo les comuniques sec e- o alguno de impo ancia.. De- masiado. ap ende ás á conoce sus a oces almas : demasiado sab ás ambien quan indignos -son . de oda Con ianza. Ellos no quie en o a cosa sino la as ucia , el a -. did y la alacia ; y se imaginan dichosos „ si de un. solo golpe y a óz. deli o ,: pueden consuma la desg acia o al de la humanidad.. Teme sus consejos enenosos ; pe- o no e descuides en escucha los a isos de los homb es de bien; co e' á busca los po medio de los pelig os y las a igas , has a las ex emidades de la ie a. '9] V I. Tampoco debe comunica se indi e en emen e el sec e o p o- pio á odos los amigos: hay muy pocos dignos de gua da an p e- cioso depósi o. Si emp ehendo cosas g andes , no las con ia é si- no á muy pocos. La imp uden- cia de un momen o pod ía ocasio- na me un la go a epen imien o. VII. Hay ci cuns ancias desg acia- das y c í icas , en las quales el á nigo i uoso y iel , es el mas p ecioso eso o. Encon a ás po- cos de aquellos amigos á oda p ueba , que se a e an á cono- ce e en la ad e sidad ; que sean una misma alma con igo , y quc B2 1 [ 20' pa an con una i meza igual, us p ospe idades y us e eses de o una. VIII. Las penas del homb e - i uo- so , son las sa is acciones del mal, ado ; pe o el Leon mismo no encuen a siemp e p esa , y la de o an e pe plexidad se coloca eqüen émen e en el co azon del homb e injus o y pode oso. I X. Tú quie es que yo sea u amigo ; pus amanse de co azon, y no de boca. Si us sen imien- os son poco sincé os , si ienes pa a mí la amis ad en los labios, y la indi e encia, en el co azon, yo p e ie o u abo ecimien o. [ 2 No e de engas en pe segui me abie amen e : yo a a é á lo me- nos de epele us a aques : un co azón doble , es mas pelig oso pa a amigo , que pa a enemigo. Es e homb e habla de un modo , y piensa de o o : no ce- sa de alaba e en u p esencia, y en u ausencia mani ies a po- ca es imacion de, u pe sona él pod á se un ag adable con ida- do ; pe o es muy mal amigo. ¿Qué en ajas e p ome es de sus alsas ca icias ? No se á él , po cie o, el que, e consola á en us a licciones , el que e da á la ma- no en us ad e sidades : él eu- ni ía odos los bienes de o u- na , y jamás pensa ía en hace e pa ícipe de ellos. B3 [ 2 2 X I. Si haces bien á un mal ado, no espe es ecompensa alguna, po que es o es p opiamen e sem- b a en las o men osas olas del océano. Jamás se han is o do- adas mieses sob e las aguas del ma , ni nace el econocimien o en el co azon de un mal ado. XII. Hay gen es que siemp e es- án exigiendo , y á las quales no puede con en a se jamás. Fal- eseles una sola ez á sus deseos, y ya se pe dió odo el u o de los bene icios pasados ; y la a- cilan e amis ad que se les había inspi ado , quedó apagada pa a siemp e en sus co azones. •17 [ 2 3 '3 XIII. Pe o el homb e hon ado y sensible , se ap o echa con eco- nocimien o de los bene icios que se le hacen , y goza oda ía la go iempo despees , del place de habe los ecibido. XIV. Jamás al an amigos en la mesa ; pe o pocos se encuen an en los momen os desg aciados de la ida. X V. Nada hay mas di icil de co- noce , que el homb e also. Con un poco de habilidad acil nen e se descub e la mezcla del o o; pe o no se dis ingue an acie- men e el amigo pé ido que ele - B 4 E 2 4 ] a en la en e la buena in en- clon , y el engaño en el co a- X V I. No undes u glo ia en las iquezas y el pode : es as en- ajas no e pe enece án , y se- án siemp e del eso e de la o - una. Qué ciegos somos ! No e- nemos sino opiniones agas , y la igno ancia es nues a he en- cia. Se me há concedido , po en u a , el pode p e ee lo que esul a á de mis deseos ? Yo e- mo hace mal , y hago bien ; yo quie o hace bien , y hago mal. El suceso engaña odos mis p o- yec os , y odas mis mi as yo [ 25 me -hallo sin cesa de enido po las leyes de la in encible nece- sidad : solo en los dioses se en- cuen an siemp e de acue do las ob as con su in eligencia. XVIII. Tú engañas al amigo , al qual has seducido con el ex e io de la hospi alidad : ú a ojas al des- g aciado que implo a us soco - os , y es o los dioses lo saben. XIX. P e ie e la pob eza en el se- no de la jus icia , á la abundan- cia que p ocu a la iniquidad. X X. Todas las i udes es án com., [ 26 p ehendidas en la jus icia : si di e es jus o , í e es homb e de bien. XX X. La o una puede p odiga sus a o es al mas malo de los homb es ; pe o hay pocos mo - ales á quienes los dioses hayan concedido la i ud. XXI I. Gua da e bien , si es ás co- lé ico , de echa en ca a al in- digen e la pob eza que ul aja al alma. Los dioses hacen cae la balanza co no les ag ada; y ame- nudo dexan desnudo á quien ha- bian colmado de bienes. [ XXIII. El o gulloso se ensalza , se ele a , y quie e alucina . ¿Pe o sabe cómo conchii á el día pa a él? ¿Sabe en qué es ado le co- ge á la noche? XXIV. La ejéz y la calen u a aba- en al homb e ; pe o mas aí o la ,pob eza. Aquel á quien és a ab u- ma , ni puede habla , ni ob a ; sus manos y su len:gua es án a a- dos. XXV. Quién sabe pone é mino á su o una ? El que posee mas iquezas , quie e á lo menos do- bla las. ¿ e Quién pod á sa is ace jamás á an as gen es , que o- 34 alo con a la desg acia y con- a la p ospe idad. XXXV I Teme el expone e á pe de u amigo po una al a lige a; gua da e de escucha al calum niado que, le acusa. Solos los dioses es án exen os de come e al as ; sin indulgencia no puede exis i la amis ad. XXXVIII. Tí2 ab azas á un des e ado: ú undas u espe anza en su econocimien o ; guando á aquel le sea pe mi ido ol e á su pa- ia , no encon ax ás en él el mis- mo homb e. XXXIX. No e ap esu es demasiado: C 3 ma cha con anquilidad po el camino mediano ; és e es el que conduce á la i ud. XL. ¡ Qué ! dice el desg aciado, V a es á dec e ado po los c ue- les hados que jamás se é yo en- gado de los inhumanos , cuya iolencia me lo ha a eba ado o- do. Despojado po ellos , y e- ducido á una e gonzosa desnu- dez , oda ía me e é obliga- do pa a subs ae me de sus gol- pes á a a esa los p o undos íos y los o en es impe uosos ! El Cielo me ehusa á el ¿spec áculo de sus lág imas ! ¡Yo no me em- b iaga é con su sang e impu a .. ¡Desdichado ! Tú blas emas. Tá has gozado el bien  sopo a el mal con alo . El Cielo e ha. C z [ 3 6 hecho conoce una y o a sl ua- cion : ap ende á se sumiso. Des- de la p ospe idad caís e en la clQs- g acia : no descon íes de los dio- ses : desde la desg acia , puede se que ellos e ele en á la p os- pe idad. Pe o sob e odo , escusa us anas quejas : á halla ás in- sensibles á u desdicha odos los co azones. XLI. I. Teme al enemigo que bus– . ca el modo de asegu a e con pa- lab as dulces : si e pones en sus manos , no consul a a o a co- sa sino la enganza , y nada po- d á desa ma lo. XLII. € Qué espí i u anima ,pues, á . mis conciudadanos ? .Yo les se'-e 91, [ 37 é odioso , si p ac ico el mal ; y no puedo se les ag adable , si ha- go bien. XLIII. Tú e as mi amigo , y has co- me ido al as : no es á mí á quien debe, acusa se : ú habías halla- do un buen amigo , pe o ha- bias ecibido una mala cabeza. X Li . Tú no pod ás dexa mejo he encia á us hijos , que aquel pudó que acompaña siemp e á la i ud. XLV. Se ía de desea pa a cie os homb es el no habe nacido , y que sus ojos no hubiesen is o la cla idad del sol. Que sus días e3 C38) no hayan sido co ados , á lo me., nos desde sus p ime os años ! ¡ Que no hayan sido en egados guando nacie on , al eposo de la mue e! L V Si los buenos p ecep os die- an un buen en endimien o , e- iamos o ma se los jó enes so- b e los p incipios de sus pad es, y el, sabio no end ía que a e - gonza se de sus hijos indignos; pe o es pe de las lecciones , el que e muda el co azon de los malos. XLVI I. Quién es el insensa o que quie e hace se ca go de mi en- endimien o , y no piensa en ob- se a el suyo ? 39 XLVIII. Faca es ene una ida co. mun sin hace mucho bien , ni mucho mal ; pe o sin lucha con- a los obs áculos, no se adquie- e la glo ia. No c eas , sin em- ba go, ob ene la sin exámina us ue zas , y eme emp ehende con un loco en usiasmo , lo que eas que e es incapáz de execu- an XLIX. Es udia las inclinaciones y los deseos de aquellos que a as , y ap ende á con o ma e con ellos. Si u amigo quie e dexa e , no le obligues á queda se con igo: si quie e queda se , no lo empe- ñes á i se : si due me , no le in- e umpas el sueño ; y si quie- c 4 403 e ela , no le obligues á do - mi . Nada hay mas insopo able, que la sujecion. L. Ca o y desg aciado amigo, di ienes despues de habe su cado las ma es , despojado de odo , á los b azos de un amigo que nada iene. Yo e p odiga é, á lo me- nos en mi desg acia , lo mejo que los dioses me han dexado. Tú me amas , y yo no e di é, en á sen a e conmigo , y e ocul a é lo poco que poseo ! Yo no i é á o a pa e á busca con que ecibi e , pe o lo que en- go es uyo. Si e p egun an có- mo i o yo , esponde que , me sos engo con abajo ; pe o que al in , yo me sos engo : que soy demasiado pob e pa a soco e [ 4 1 g an - núme o de desg aciados; pe o que no desecho al amigo que se e ugia á mi seno. L Dichoso el qué puede deci : e i 6h ju en ud mia ya pasada , óh ejez que e ace cas , jamás me habeis is o, ni e éis hace ay- cion á un amigo iel jamás en- con a éis ileza en mi co azon! Es e co azon es á sa is echo , y yo puedo en ega me sin u ba- con y sin emo dimien o, al pla- ce de los es ines , guando mis oídos son he idos del dulce son de la lau a , y guando mis de- dos pulsan las ha moniosas cue - das de la Li a. L I I. Obse a esa cabeza caída, ese [ 42 cuello o cido , esas mi adas °Hg. cuas , y econoce ás el alma ba- xa y alsa de un escla o. L'I . Yo me lleno de o gullo lo= camen e con mi ju en ud ! bien p es o p i ado de la luz del sol, y semejan e á una oca insensible, me halla é cubie o de ie a pa- a siemp e, y has a el mismo bien que hab é hecho se á. bien p on- o ol idado. 14 I V. Se o ma una alsa idea de la dicha que no se ha expe imen a- do. Nada hay peo que la p eo- cupacion , y nada p e e ible á la expe iencia. 10! 5 X 4 3] L Buenos días : qué ienes á deci me ? Si es algo bueno , ¿po qué e de ienes ? Bien acil es el anuncia lo. LVI. Facil es el hace de un hom- b e de bien , uno malo ; pe o quién pod á hace de uno ma- lo , un homb e i uoso ? L VII. Abo ezco á la muge que en- cuen o en odas pa es ; y abo - ezco ambien al homb e insen- sa o que abandona sus ie as , y quie e lab a las de su ecino. LVIII. No hay p oyec os sin peli4 [ 5 °I ud , sino la p ospe idad : é ahí, óh Cielo ! á dónde conducen los in o unios. LXXIV• Tú e a liges , desg aciado Ci nus , y á odos nos es llo- a con igo. Pe o no e engalle es o , el dolo de un amigo so- lo nos a lige un dia. ]L X X V. El sabio no debe pe de ja- más la calma del espí i u. No e dexes aba i de la desg acia, ni iun es imp uden emen e en la p ospe idad. Sob e odo ,gua a da e de ju a que end án us deseos el in que e p opones. Pa ece que los dioses se compla- cen en cas iga al eme a io que quie e p e ee el in de los su4 [5'3 cesos. Del mal nace el bien : el bien engend a el mal : es e hom- b e no enia nada , y se en i- queció de un golpe : aquel o o, nadaba en la abundancia , y se despie a en la mise ia : el sabio come e al as : la glo ia se com- place en co ona al insensa o ; y eqüen emen e , los hono es se aglome an sob e la cabeza del mal ado. LXX V I. Si yo ue a ico , mi que ido do Simónides , nues os homb es impo an es, con odo su o gullo, no sab ían in imida me ; pe o en ano he cul i ado mi en endi- mien o ; el igno an e me impone y engaña , y la mise ia me hace mudo. [521 Los icos escasean de luces pa a sabe hace un buen uso de sus iquezas ; y los que en y desean el bien , es án op imidos de la mise ia : los unos y los o os expe imen an una igual im- po encia ; es os se hallan de e- nidos po la pob eza , y aquellos po su imbecilidad. Some ámo- nos. No es pe mi ido á los mo - ales el comba i con a los dio- ses , ni pedi les cuen a de sus dec e os. LXXVIII. Sé ico : és a es la sola i - ud la u ba de los humanos no sabe conoce ni ap ecia o as. C 3 LXXIX. Tú pod ías se an jus o co- mo Radaman o mismo ; an ha- bil como Sisi o , hijo de Eolo; aquel Sisi o , que po su des e- za llegó á sali de los in ie nos: (él u o ,e1 a e de pe suadi á P ose pina, lisongeándola , y de aplaca á es a diosa , la qual 'p i- a á los homb es de sen ido , y les hace pe de la memo ia.. An- es de él ningún mo al , i o aún , habla jamás conside ado á los is es humanos en uel os en la obscu a nube dé la mue e, ni había descendido á la' ia es- ancia de las somb as , ni había; anqueado las neg as pue as que los ienen ence ados , á pesa de sus es ue zos in uc uosos ; pe o Sisi o , con su habilidad , ol ió D 3 543 de aquellos luga es emibles y eneb osos , y o nó á e la luz del sol ) ; an eloqüen e como Nes ó , semejan e á los dioses, que hab ía sabido da á la ábu- la los colo es de la e dad : ex- cede en p es eza al uelo ápi- do de las ha pías , y á la ca e- a elóz de los hijos de Bó eas; y sin emba go , e halla ías aún obligado á con eni , en que o- das es as en ajas son bien débi- les , y en que las iquezas ie- nen mucho mas pode . L X X X. Nadie lle a á los in ie nos las iquezas supe luas. No se puede uno , dando la suma mas c ecida , esca a de la mue e, de la en e medad , ni de la is e' ejéz que nos pe sigue._ 1 si d L XXX I. Oh Júpi e ! Que la inju. ía. y el, op ob io no pe sigan al mal ado , y no sean su jus a e- compensa ! ¡Que el impío que des• p ecia á los dioses , que el hom- b e c uel que lle a la maldad en su co azon , y no sabe sino hace mal ; eciba la pena debida á sus c ímenes , y que la mali- cia del pad e . no sea impu ada á sus hijos ! Du'eño de los dioses, que los hijos del homb e injus- o , si aman la equidad , si e- men la cóle a , si se p es an á hace eyna la conco dia en e sus ciudadanos , no sean pe se- guidos po las al as de sus pa- d es. Pe o , ay! aquel que co- me e el c imen , e i a la pena, y -o o expe imen a la enganza. D4 [5 6 ¡ Oh Rey de los inmo ales ! El homb e ec o, que jamás se man- chó con la impiedad y' el pe ju- io , expe imen a una sue e que no ha me ecido ; y noso ' os ado- amos oda ía u jus icia! ¿Quién pod á e e encia á los dioses, guando el mal ado., cubie o de iniquidades , desa ia la cóle a de los humanos y la de los inmo a- les : guando desde el seno de las iquezas , insul a al homb e de bien : guando el jus o se halla agobiado báxo , el peso de la mi- se ia (I) ? Oh amigos mios (1) Es e pedazo debe mi a se co- mo un deséo explicado de un modo poé ico , como una i a imp eca don con a el c iminal iun an e sob e la ie a , y no como una blas- emia ; Theognis en muchas de sus ma- [ 57 en iqueozós , si es posible ; pe o sin come e injus icias : sed hábi- les , pe o sin hace os culpables. LXXXII. Júpi e ! Ex iende desde lo al o de « los Cielos la mano sob e mi pa ia ; y dígna e de de en- de la , y haz que los o os dio- ses la p o ejan ; pe o que Apolo di ija mi oz , y aclá e mis pen- samien os. ¡Flau a melodiosa, dul- ces cue das de la L i a , acompa- ñad nues os can os ! Vamos á hace ,libaciones en hono de los dioses , y ap o echémonos de los bene icios de Baco. Vi a aleg ía, máximas , ha celeb ado la jus icia de los dioses , y ha ecomendado la esignacion á sus dec e os. [ 58 anima sola nues os discu sos y no emamos , ni los Medas , ni sus a mas. Hay cosa mas sábia, que en e ene al alma en las dulzu as dé una aleg ía inocen- e , des e a las penas de o ado- as , desp ecia los cap ichos , del des ino , los males de la ejéz , y los ho o es de la mue e ,? LXXXIII. Discípulo y mensage o de las Musas , íi que sacas de su seno lecciones de sabidu ía no las en- idies al ulga : qué impo a que h seas ins uido , si no lo e es sino pa a í solo ) LXXXI V. Yo he iajado en la Sicilia: yo he co ido la Eubea , ica de p esen es de Baco : yac . he is o '14 59 la sobe bia Espa a , bailada po el Eu o as y no he encon ado po odas pa es sino pa ones que me han aca iciado ; pe o la aleg ía no podia en a en mi co azon yo no enia o a cosa en la memo ia sino mi pa ia. LXXXV. Amigos , no me . hableis de o a cosa , que de la amable sa- bidu ía , pa a que ella sola ocu- pe mi co azon. En onces se é sen- sible al dulce son de la Ly a : en- onces la lige a danza , los ha - moniosos e sos ae án a mi se- no el place ; y en onces , sa is- echo de mí mismo., gus a é de la con e sacion de las gen es hon- adas , y conoce é la elicidad sin o ende al ex ange o , ni al con- ciuclaaano. [66] XC I V. Sabes lo que con iene ha- ce , mi que ido Damoclés , a - egla us gas os á us habe es? Fue a disipacion , ue a aho os só didos. De es e modo abaja- ás , y no se án los o os los que coge án el u o de us sudo- es : así no mendiga ás los soco - os de homb es du os, que e e- duci án á una escla i ud. Gua - da pa a u ejéz las iquezas son en onces bien necesa ias : aho a ambien alguna cosa pa a que se halle despues de u mue e ; po - que no se ,de ama án lág imas ningunas en u en ie o , si no de- xas con que paga las. X C V. Pocos homb es eunen el mé- e lo [ 67] i o y la belleza : ¿no es una dé- bil en aja , la de uni se es os dos p esen es del Cielo ? XCVI. Recibis e un g an bene icio, y solo mani es as e ing a i ud: uel e á cae en igual necesidad, y acude al mismo bienhecho . XCVII. Yo he bebido en es a uen- e : el agua me pa ecia dulce y limpia : se en u bió : yo i é á saca la de o o manan ial. An es de alaba á un hom- b e , óma e iempo pa a cono- ce le ; es udia sus inclinaciones, su ca ác e y sus cos umb es. Hay gen es que no son o a co- E 2 [ sa que másca as ; hábiles en acul, a su na u al pe e so , ienen un alma , y un semblan e que saben acomoda los á las ci cuns ancias y ocasiones que les ocu en. X C I X. Jó en , y b illan e oda ía con odas las lo es de la bella edad , ap o écha e de us en- ajas , y en ega u alma á la i ud. Los dioses no e pe mi- i án anda dos eces el camino de la ju en ud. Los humanos no pueden subs ae se de la mue e: la ejéz llega con sus pesadas manos ; se apode a de sus cabe- zas , y les echa en ca a el iem- po que han despe diciado. c. Dichoso , y muy dichoso, [ 69 aquel que sin habe conocido las penalidades de la ida , descien- de al neg o asilo de los mue os! ¡ Dichoso el que no ha enido iempo de ap ende á eme los lazos del abo ecimien o ; que no ha i ido bas an e pa a es udia el alma dudosa de sus- amigos, y pa a sonda los p o undos e- pliegues de siis co azones! C I. los icos ocul an el icio ; y la pob eza , la i ud. C I I. ¡ Qué insensa os somos en llo a po los mue os ! De a- memos mas bien lág imas po la lo de la ju en ud que se ma - chi a. E3 [ CI II. • Oh alma mia, alma insensa a, en ega e á la aleg ía ! Bien p esa o o os mo ales an á succe- de me , y yo se é sepul ado bá- xo de ie a. Si mi enemigo es homb e de bien , yo me gua da é de habla mal de él ; y no alaba é jamás al malo , que me ama. c Oh Plu o , el mas he moso, el mas deseado de los dioses, con- ig 9 puedo p ac ica el mal , y se é siemp e homb e hon ado. C V I. En la aleg ía de los es ines [711) ol ido la pob eza , que me aba e el co azon : yo desp ecio al ma- lo , cuya lengua ponzoñosa me pe sigue ; pe o yo gimo oda ía po mi ju en ud , po aquella amable ju en ud que ya no exis- e ; y ie o lag imas po la is- e ejéz , que me amenaza. C V 1 Homb e ico. , 6. me has echado en ca a mi mise ia : los dioses , al ez , me en ia án las iquezas. CVII I. La espe anza es la sola di- inidad a o able que ha queda- do en e los humanos. Las o as nos han abandonado , y epado al Olimpo. La buena é , la ma- yo de las inmo ales, nos ha de- E 4 [72] xado : la emplanza se ha e i- ado con ella : las g acias han hui- do lejos de la ie a. Ya no hay ju amen o sag ado , ni mo al que e e encie á los dioses : ya no hay de ocion , ni de echos, ni jus icia ; pe o el homb e , en an o que espi a y é la luz del sol , goza los bene icios de la es- pe anza. Que in oque á los dio- ses , que queme en hono suyo los b illan es guanos de las íc- imas ; pe o que la espe anza e- ciba los p ime os y „úl imos sa- c i icios. C I X. Yo no amo , no deséo las iquezas. • Pudie a yo , i ien4 con poco , no expe imen a jamas los males , que acompañan á la mise ia ! C es] C X. Indi e en e cosa es , despues de la mue e , el es a endido so- b e apices ó sob e za zas ; so- b e la oca , ó sob e plumas. Yo no deséo bienes que no puedo dis u a . Ah ! qué me impo a, despues de mi mue e, el es a co- kcado en la umba de los Reyes? C X Las ob as del jus o son san- as, y sag adas sus palab as : el ien o lle a las del malo. C XII. Di icil es el engaña al que nos quie e mal ; pe o es bien a- ca alucina el alma con iada de un amigo. C74) 1411111111111111111~111111111111~11111111 ~~1~11111111111~ illew SENTENCIAS DE PROCYLIDES. Phocylides pa eció algo mas a de que Teognis , y le co- pió algunas eces : compuso poé- mas he oycos , elegías y sen en- cias mo ales ; pe o no nos que- dan sino alguna de es as úl i- mas. Las esc ibió en e so , co no Teognis ; pecó no ha e es ido como él sus pensamien os de los ado nos de la poesía (1) ; y am- (I) A lo menos no ha omado de la poesía sino las dos compa a- ciones de la ho miga y de la abeja. C 75] poco se ha empeñado en hace - las pican es po un modo inge- nioso. Es un legislado que p es- c ibe al homb e sus debe es , ha- ciendo habla á la aus é a azon, y desdeñando el he mosea la. Pa- a pe suadi , se necesi a de a e: és e es inú il guando se dic a, y Phocylides dic a siemp e. Es- e no o ece a isos ni lecciones, sino p ecep os. Algunos sabios han mi ado lo que nos queda de sus ob as, como supues o , po que en ello se encuen an algunos de sus e - sos , en e los que han a ibuído alsamen e á las Sibilas ; pe o los piadosos alsa ios , que po un zelo imp uden e compusie on los e sos Sibilinos , pueden habe in e calado en ellos algunos e - sos de Phocylides , pa a de a- [ 82 I V I I. Ten ho o al also es imo- nio ; y sea u, lengua el ó gano de la equidad. VIII, Respe a la i ginidad , y con- se a siemp e la buena é. IX., Ten esc upulosamen e la ba- lanza en el iel ; no la dexes cae á ningun lado. x. Teme en odas las cosas los ex emos. En odo lo que se quie a , esul a la he mosu a de lo jus o de las p opo ciones. [ 8 3 X I. Si p es as un ju amen o al- so , u misma igno ancia no e se i á de disculpa. Sea el pe - ju io el que se quie a , la i a de Dios, lo pe sigue. XII. No qui es al Lab ado las si- mien es odo obado es el ob- je o de la exéc acion pública. XIII. No e engas al abajado su ecompensa gua da e de op i- mi al pob e. XIV. Haz que u lengua sea con- ducida po u juicio ; y sepul a u sec e o en u seno. F [ 84 X V. No con en o con se jus o, •  .  • no pe mi as la injus icia. X V I. Soco e p on amen e al ne_- cesi ado : no le digas que uel- a mañana ; y acué da e , que es menes e da al indigen e a ma- nos llenas. XV I I. Si e de guía al ciego , y ab e u casa al des e ado. XV I I I. Toda na egacion es incie a; en piedad del desg aciado , que nau agó. 1 E s s I X I X. Ala ga la mano al que cae: sal a al desg aciado que no pue- de halla apoyo. El dolo es co- mun á odos los homb es ; la i- da es una , ueda , y la elicidad no iene es abilidad. x Si poses iquezas , pa celas con el desg aciado , pa a que la indigencia eciba su pa e de lo que Dios e ha dado. x Oxalá que odos los hom- b es u ie an el mismo modo de pensa , 41a misma o una , y la misma ida ! F 3 [ 86 XXII. G ie e la espada pa a de- ende e , y no pa a he i ; y pluguiese al Cielo que jamás u- ie as necesidad de a ma e , aun pa a una jus a causa! po que di. no puedes da la mue e al ene- migo , sin que us manos que- den manchadas. XXIII. No a a ieses po el campo de u ecino , y espe a su he- edad. La mode acion es bella en odo , y la ansg esion condena- ble. XXIV. Respe a en el campo el u o, que aun no es á madu o. C87 7 X X V- Dispensa á los ex ange os los mismos mi amien os que á us conciudadanos. Todos nos so- me emos igualmen e al in o u- nio , y la ie a misma no o e- ce al homb e un apoyo segu o. X X V I. La a a icia es la mad e de odos los c ímenes. El o o condu- ce y ex a ía los homb es. "e i Me- al unes o ! qué guia an ii -= iel e es ! Tú solo icausas nues a; pé dida ; y po í s9lo odo es á as o nado. Pluguiese á los do- ses que no e hubie as 'hecho pa- a noso os un mal necesa io ! Á: í es á quien debemos los comba- es , las apiñas , las ca nice ias:.. po í los pad es no encuen an F4 [ 88 en el co azon de sus hijos sino el abo ecimien o ; y po i , los he manos se uel en enemigos de sus he manos! XXVII. No engas un pa ece en u co azon , y o o en us labios. No e pa ezcas al Camaleon (I), que muda de colo , co no de luga . XXVIII. El homb e i olun a iamen e:. injus o , es a óz. No me a e o á deci o o an o del que obe- (i) En ,el o iginal dice : No pa- ezcas al Pólipo &c. po que los' an iguos c eían que el Pólipo de. ma , guando sé eía amenazado de algun pelig o , ' omaba el colo de la oca, á, la qual es aba -asido. M • s C89] dece á la necesidad ; pe o sonda bien el co azon del mo al que es ob a . XXIX. No e llenes de o gullo po . us iquezas , po u ue za , ni po u sabidu ía. Dios solo es sa- bio , es ico y pode oso. XX X. Compadece á los desg acia-- Os : no e dexes deslumb a del b illo de las g andezas. El exce- so del mismo bien , es unes o á los mo ales.; sume gidos en las delicias , buscan nue os deley es. démasiada iqueza conduce al o gullo ,, y p oduce la insolencia: el calo de la sang e degene a en manía : la cóle a es un momen o [ s o I pasage o ; pe o exál ada , se con- ie e en u o . XXXI. P ocu a que los males pasa- dos no inquie en u alma es imposible que dexe de se hecho lo que ya se hizo. XXXII. Sabe manda á u mano , y pone un eno á u cóle a. Ame- nudo , aquel que hie e iene á pa a en asesino , aun a pesa suyo. XXXIII. La emulacion de los hom•: b es hon ados, es laudable ; la del los malos , es unes a, C9 = ] X XX I V. La audacia es muy pe nicio- sa en los malos ; y de un g an soco o á los que quie en hace bien. XXXV. El amo de la i ud es ho- nes o : el amo ca nal conduce á la e güenza. FI homb e de un ca ác e amable y dulce , es la elicidad de sus conciudadanos. XXXVII. No en idies la dicha de us iguales : ellos iehen de ec os; sé con ellos indulgen e. La elicidad de los dioses log a el que no C 9 g ] L I V. No aho es us anas ique- zas ; acué da e de que e es mo - al. Goza émos noso os de nues- as iquezas en los in ie nos ? Lle a émos allá nues os eso- os ? V« Todos los mue os son igua- les , y Dios manda á las almas. Todos se án ecibidos en las es- ancias e e nas :, odos end án una pa ia comun ; y los mismos luga es espe an á los pob es y á los Reyes. L V I. Mo ales noso os enemos co o iempo de ida ; algunos ins an es se nos han concedido. [ 99 I Pe o el alma no conoce á la e- jéz , y goza á de una e e na i- da. No e dexes agobia de la desg acia , ni anspo a de los sucesos elices. Es menes e des- con ia eqüen emen e en la i- da, de lo que pa ece mas segu o. LV III& La azon es un a ma mas pe- ne an e que el ace o. L IX. Ap ende á con o ma e con las ci cuns ancias , y no soples con a el ien o. Un ins an e lle- a el dolo , y o o el consuelo. G Eloo] 14 X. Dios ha dis ibuido a mas á odo lo que exis e. El páxa o ha ecibido la lige eza : el leon la ue za : el o o se de iende con las as as , y la abeja con su agui- jón : la azon es la de ensa del homb e. L X I. La sabidu ía es inspi ada po Dios mismo ; ,nada es supe io á la azon que ella conduce. El homb e que solo iene ue za, no puede medi se con el sabio. La sabidu ía es la que a egla los abajos del Lab ado , la que ige los pueblos , y la que doma los ma es. Nó e piques de que e una ambiciosa y uidosa eloqüencia: no busques el b illa en us dis- cu sos , sino el hace los ú iles. ,XIII. Es hace se culpable el ocul- a á un desalmado , y p ocu- a que el c imen quéde impu- ne. Sac i ica el malo al abo e- cimien o , es obligacion nues a: i i con los c iminales , es expo- ne se á mo i con ellos. L X I V. No ecibas en depósi o el bo ín del sal eado . Aquel que oba , y aquel que encub e , son culpables de un mismo deli o. G3 LXV. Usa sob iamen e de lo que posées , y no e condenes ú mismo á la indigencia po us locas p o usiones. No jun es en mayo núme o que el que puedas man ene , aquellos animales que ayudan al homb e á saca de la ie a su subsis encia. LXVII. Dis ibuye á cada uno la po cion que se le debe ; nada es p e e ible á la equidad. LXVIII. Vuel e á en a en su cami- no al iajan e que se ex a ía; E 1033 y a anca al u o de las olas, al desg aciado, á quien ellas quie- en aga se. LXIX. Le an a has a el caballo de u mo al enemigo caído en el camino. Es un place el adqui- i un amigo sincé o , en la pe - sona de su enemigo. L X X. No con ecciones enenos , ni consul es lib os de mágia. LXX I. Co a el mal en su aiz ; cu- a la llaga an es que llégue á emponzoña se. LX XI I. No comas el animal dego- G 4 [ Io4] liado po o os animales ; aban- dona á los pe os esos es os im- pu os. Es p opio de bes ias e- oces el de o a se unas á o as. LXXIII. Respe a la pu eza de las jó- enes í genes , no las o nes si- quie a la mano con iolencia. LXXIV. Luego que la gue a sé en- ciende , huye de las que ellas y las disensiones. No e alimen es con las so- b as de una mesa agena. Debe e á í mismo u man enimien o , y no lo comp es al p ecio de la ig- nominia. zxx No de ames us bene icios sob e los malos , po que es sem- b a en las olas del ma . LXXVII. T abaja : ú debes paga u ida con_ us abajos. El pe e- zoso oba á la sociedad. LXXVIII. No has ap endido o icio ? pues anda á a a la ie a. Bus- ca , que no . e al a á ocupacion. Quie es en ega e á la na e- ' gacion ? las ma es e es án abie - as. Quie es halla ocupaciones campes es ? bas an e as os son los campos. [ Io61 LXXIX. Sin el abajo , nada es a- cil al homb e , ni ampoco á los inmo ales : el abajo ayuda á se i uoso. L X X X. Luego que los u os de los campos, despojados po la hoz se- gado a , acaban de ecompensa al Lab ado , las ho migas de- xan sus es ancias sub e áneas y uel en á pa ece , a ojadas de sus e i os po la necesidad ; ellas cogen los g anos de cebada ó igo , abandonados en los ba be- chos ; y la ho miga , que a as a su ca ga con abajo , es segui- da de o a ho miga ca gada de o o peso igual. Ese pueblo , en- deble y labo ioso á un mismo los os e. e. le is [ Io7 iempo no se dexa ence de la a iga , y jun a pa a el in ie no los bene icios del e ano. LXXXI. Hija del ay e , la diligen e abeja no se en ega á abajos menos con inuos. Ella elige pa a ob ado la abe u a de una oca, ó el hueco de una ieja encina. Allí depone el p ecioso jugo que ha ecogido de mil lo es : o ma palacios , sin núme o , de ce a , y des ila la miel mas deliciosa. - LXXXII. No gua des el celiba o si no quie es mo i abandonado. Vuel- e á la na u aleza lo que la de- bes : ú uis e engend ado : ú debes p oc ea á u ez. [ 114 po se á pu o. Tales son las le- yes de la jus icia : con o ma á ellas u conduc a , y la elicidad e acompaña á has a la úl ima ejéz. SENTENCIAS DE LOS SABIOS DE LA GRECIA. De los Sabios de la G ecia: E n odos iempos se ha abu- sado de las palab as. La ue - za y el espí i u que ella inspi- a, cons i uye on en e los Ro- manos lo que llama on i ud. Un Can o hábil ob iene en la I alia mode na el í ulo de i uoso. Pod ía c ee se que los G iegos ue on mas sensa os : es os lla- maban sabio al mo al ilus ado, ki 2 I 16 que descollaba sob e el homb e ulga po conocimien os en on- ces poco comunes en el a e de gobe na á sus semejan es; pe o no se sabe qué pensa guando se les e condeco a con an be- llo i ulo á un i ano c uel. El e dade o sabio , poco conocido , poco cu ioso de ha- ce se conoce , .goza de "su"- , y no a ec a el mani es a las lág imas que ie e sob e los : icios y desg acias-- :de la humá- liad : hace bien callando : me- - ece el ap ecio de sus amigos: no se o ma un .pa ido ; y i- e y mue e en la obscu idad. Si iene g andes alen os , si .quie e hace los ú iles , lle a e- qü:;n emen é al, sepulc o el do- lo de habe pe dido el u o de su zelo • y sus iñg a os con em- [ i7 po áneos no pagan sus abajos sino con el abo ecimien o ; pe- o end á al a es en el co azon de sus descendien es. No es án de acue do sob e el núme o de Sabios de la G e- cia. Algunos no han admi ido si- no qua o , y o os han emon- ado su núme o á diez y sie e; y han comp ehendido eciiien e-, men e en e ellos á Anaca sis, que no e a G iego , y á aquel amoso do milón , que expe imen.! i 5 en una ca e na un sueño de cincuen a y sie e años. Que- íán hace nos en ende , que e a necesa io i á busca la sabidu ía al país de las ábulas ? Noso os segui émos la opi- nion  , que no admi e sino sie e. H 3 T A L .á S. Talés , de o igen Fenicio, ob u o el p ime o es e í ulo, y pa ece habe lo me ecido. Na- cido en Mile o , y enca gado de la adminis acion de su pa ia, no dabg al es údio de la na u- aleza sino los momen os que po- día oba á los negocios. La G ecia e a oda ía igno- an e : los jó enes G iegos iban á Egip o á busca los conoci- mien os ex ange os á su pa ia. Talés ap endió allí la geome ía, y las ciencias que lle ó á sus conciudadanos. El mi aba la In- eligencia , ó Dios , como el au- o y el alma del mundo ; y el [ "9 I agua , como el p incipio ma e- ial de las cosas. Es a doc ina del p incipio húmedo , e a sin duda omada de los 4gipcios , que debían á la e i a4, ecien e aún , de la ma , una po cion conside able de su país : que encon aban conchas en el seno de las mon añas , y en la subs ancia misma de sus me ales : que no sacaban de sus pozos y sus uen es sino un agua u bia' y salada ; y que ecibían su subsis encia de las inundacio- nes del Nilo. De es e modo ué como azo del Egip o el Con- sul Maille el mismo sis éma. Talés nació 6 4 0 años an es de nues a' e a , y i ió 80. H 120 ~IP S OLÓN. Nos dicen los an iguos que Solón descendía de Cod o , úl i- mo Rey de A enas. La nobleza A eniense no desp eciaba el co- me cio , y se en egó á él. Sus cos umb es no e an aus é as. Un homb e que en nues os días imi- á a su ida loxa y delicada, que hicie a e sos an licencio- sos , y que mani es á a él mis- mo gus o en sus amo es , no con- segui ía gene almen e la opinion de sabio. .No se dedi0 á la ísica., quó no consis ía en onces sino en a- nas especulaciones , y descuidaba la obse acion y la expe iencia. E 1 2 I] La pa e de la mo al , que des_ pues llama on polí ica , ué el solo obje o de sus es udios. Los A enienses geniian báxo las leyes de D acón , que cas i- gaban indi e en emen e con pe- na de mue e odas las al as ; mas bien , i ian en la ana quía, po que las leyes a oces no en- cuen an execu o es. Solón ué elegido pa a da nue as leyes á su pá ia. Es e no a aba de adula á aquellos que le habían p ocu a- do an augus o empléo , ni de ag ada á los homb es pode osos. Sin emba go , su legislacion no pudo escapa de la c í ica , y aun él mismo no es aba sa is e- cho de ella. "Yo no he dado á 31 los A enienses , decía , las me- jo es leyes ; pe o les he dado [ 122 mejo es que e an capaces », de ecibi ." Todo el mundo sabe las pa- lab as de Anaca sis : "¿En qué P e ocupas , ca o Solón ? ¿No sa- ,, bes que las leyes son elas de >5 a aña ? Los débiles quedan p e- », sos en ellas , y los ue es las ›, ompen." Le achan el habe a o e- cido demasiadamen e al pueblo; es que él le amaba , y ela con dolo guan es medios ienen los pode osos pa a op imi al pob e, y quan pocos és e pa a de en- de se. Es cie o que dió un g an pode al pueblo ,, haciéndole juez en úl ima ins ancia de odos los p ocesos ; y mas oda ía , hacien- do sus leyes all obscu as , que e a necesa io ocu i con u-- [ 123 qiiencia al pueblo pa a in e p e- a las. Di6 es as leyes 594 años an es de la e a ulga , y mu- ió de edad de 80. Se había li- sonjeado de asegu a pa a siem- p e la libe ad de sus conciuda- danos ; y u o el dolo de e á Pisís a o , su amigo y su pa- ien e , usu pa la i anía. CHILÓN. •••••~~11111111111111111.111 Chilón , de Lacedemonia , ué e es ido de la dignidad de E ó- o 5 S 6 años an es de nues a e a. Sus juicios ue on dic ados siemp e po la jus icia , y se echó en ca a oda su ida el habe la hecho eludi una ez. [ 130] e a amigo de o os seis Sabios, i ió 8o años , y mu ió 58s an es de nues a e a ulga . [ I 3 1.] SENTENCIAS DE LOS SABIOS DE LA GRECIA. T A L S. Quál es el es ado mas eliz ? Aquel en donde el Sobe ano pue- de , sin pelig o, eposa mas la - go iempo. I I. La espe anza es el solo bien comun á odos los homb es : lob 2 [ 132] que nada ienen , la poseen o- da ía. ¡Dichosa amilia la que no goza de g andes iquezas , y no su e la pob eza! I V. Nada hay mas unes o , que la malignidad : ella hie e has a el mismo homb e de bien á quien oca. No hagas ú lo que e des- ag ada en los o os. V I. No insul es los males del desg aciado , po que la enganza del Cielo es á p on a en su a o . [133] VIL Ama á us pa ien es 9 y si e ocasionan algunas lige as incomo- didades , ap ende á sopo a las. VIII. Nada hay an an iguo como Dios , po que no ha sido c iado: nada mas he moso que el mun- do ,yes ob a de Dios: nada mas ac i o que el pensamien o ; és e eco e odo el uni e so : nada -mas ue e que la necesidad , po - que odo se some e á ella ; y nada mas sabio que el iempo, supues o que á él se le 'deben o- dos los descub imien os. XL Conoce la ocasion , y no pu- bliques an es de ella lo que quie- 3 [ 134 I es hace ; po que de o o modo, al a á u p oyec o , y da ás que eí á us en idiosos. x. Tales , obse ando los as os, cayó en un hoyo. " No ha lo- y, g ado mas que lo que cia: " dixo una. muge de T a- cia, que le se ia: "Él quie e lee Y, en los Cielos , y ni aun sabe ›, lo que es á á sus pies." .1111••••• n •• nn •••••1111• n •  SoLó X I. Los co esanos se pa ecen á las ichas de que los jugado es se alen pa a con a • ellas cam- [ 3 5 bian su alo segun el in e és del que las emplea. XII. Muchos & malos se en iquecen, y muchos homb es i uosos gi- men en la mise ia. Que ía yo da mi i ud po los eso os del malo? No , sin duda : yo pue- do conse a mi co azon en oda su pu eza ; y las iquezas cam- bian cada dia de ducho. XIII. No des á us amigos los con- sejos mas ag adables, sino los mas en ajosos. XIV. Solón había pe dido su hijo, y le llo aba. Le ep esen a on que no podía hace le bien algu- 4 [ 36 no con sus lág imas. « Po e >3 mismo las ie o" ué su es- pues a. X V. Sabio A eniense , le decía C eso , mi o una e pa ece sin duda bien poca cosa , guando no e dignas ni aun de compa a me á los simples ciudadanos. C eso, le dixo el sabio , pa a qué me examinas ace ca de las p ospe i- dades humanas , á mi , que sé quan en idiosa y mudable es la o una ? En una la ga sé ie de años , se en bas an es cosas que no que ían - e se , y se su en muchos males que no se hab ían que ido sopo a . Yo eo muy bien , que posées g andes ique- zas , que eynas sob e nume o- sos pueblos ; pe o puedo yo [ 137 llama e dichoso , guando igno o qual se á el in de u ca e a? Si la o una no concede al ico el acaba elizmen e su ida , no es mas a o unado con odas sus iquezas , que el pob e que ca- da dia gana su sus en o pa a i- i . ¡ Quan os mo ales opulen- os no emos , que al mismo iem- po son muy desg aciados ! Pe o ambien se hallan homb es que i en con en os en la medioc i- dad. Al homb e le es imposible el euni en sí mismo odo lo que le cons i uye eliz. Un solo país no jun a odas las p oducciones; iene algunas , le al an o as , y el mejo de odos , es aquel que jun a las mas. Así , un solo hom- b e no posée odas las en ajas: él goza de algunas , y le al an o as ; pe o aquel que mas cons- [ 138 ] an emen e iene el mayo núme- o, y e mina elizmen e su ida, ese es el homb e á quien yo llamo dichoso. ¡A quan os mo ales no han colmado los dioses de odos los a o es de la o una , pa a hace les cae despees en las ma- yo es calamidades ! X V I. La casa mas dichosa es aque- lla que no debe sus iquezas á la injus icia ; que no las conse - a de mala é , y á la que sus gas os no ocasionan a epen i- mien o. X V II. Pocos deli os se come e ían si los es igos de la injus icia no es u ie an menos indignados que C 1 39 3 los desg aciados que son sus íc- imas. XVIII. Mien as i as , p ocu a ins- ui e : no pienses que la e- jéz ayga consigo la azon. XIX. La sociedad es á bien o de- nada, guando los ciudadanos obe- decen á lbs Magis ados , y los Magis ados á las leyes. X X. Teme el deley e ; él es quien engend a el dolo . X X I. No e ap esu es pa a hace - e amigos nue os , ni pa a de- xa los que ya ienes. 146 ejéz , lo mismo que hab ás he- cho con u pad e. X L I V. Ocul a u elicidad ; pe o hu- yendo de la en idia , no exci es la compasion. XLV. Quando mandes á los o os, sabe gobe na e á í mismo. 13 IAS• XLVI. El mas in eliz de los hom- b es , es aquel que no sabe so- po a la desg acia. [ 1471 XLVII. Mona ca , ú quie es cub i - e de glo ia : sé ,el p i- me o á some e e á las eyes de u. Impe io. XLVIII. El homb e malo , supone á odos los g emas an pé idos co- mo él : los buenos son aciles de engaña . XLIX. Aquellas gen es que aplican oda su in eligencia á cosas in- ú iles , se pa ecen bas an e al pá- xa o noc u no , que e cla o en las inieblas , y queda ciego con la cla idad del. sol. Su en endi- mien o es á lleno de sagacidad guando lo aplican á sábias K 2 [148 ga elas , y nada e guando es he ido de la e dade a luz. Solo la buena conciencia es supe io al emo . Id I. Desea lo imposible , se in- sensible á la pena de los o os, e aquí dos g andes en e meda- des del alma. •  Si e - cons i uyes á bi o en- e dos amigos', e ha ás un ami- go del que a o ezcas. Si osas e igi e juez en e dos de us amigos , es á segu o en que as á pe de el uno. 493 L I I I. Escucha mucho y no hable sino á p oposi o. • L I V. s llo aba al condena 4 , un.. hamb e. Dixole uno : "Si llo as; yl po el culpado ¿po qué le: Y1 condenas? " Es men2s e ., pondió, segui la ma u aleza, que nos inspi a la compasion, y obe- dece á la ley. CLEÓBULO. L V.- Oxalá que yo i ie a en un es ado donde los ciudadanos e- K 3 [1;"I so mie an menos las leyes que la e güenza. LVI. *s. Sé ico sin o gullo , pob é sin aba imien o mi a con ho o la injus icia , m óbse a la de o- - con ibuye -á la - elicidad de us conciudadanós , ep ime u lengua , no hagas nada con. iolencia , ins uye á us hijos,• apaga las que ellas , y mi a co- mo á enemigos uyos á los del Es ado , y és e es el ca ác e de la i ud. LVII. • Escoge mugen, en e us igua- les. Si la eliges de una clase ele- ada , no end ás aliados , sino i anos. . o` • No e pongas jamás de pa - e de un chance o , po que en- d ás á pa a en hace e un ene- migo de su íc ima. LIX. Muchas palab as , aun mas igno ancia ; es o es lo que en- cu.en o en la mayo pa e de los homb es. LX. De ama us bene icios sob e us amigos,. pa a que e amen mas ie namen e, oda ía : de a- malos ambien sob e us enemi- gos , pa a que al in engan á se us amigos. K4 • (15 2 3 P ERIANDRO. ~~ •~.1111111111111~~ la X I. El deley é no du a mas que un ins an e : la i ud es inmo - al. LXIT• Aunque b illan e con odo el explendo de la o ima , y ago- biado con los mas ho ibles 'ia¿ e- ses , haz que us amigos e- has.: Hen siemp e el mismo. Si de í han exigido po 4 ue m za p omesas da iosas ; anda , que nada has p ome ido. L X I V. Quando hables de u enemi. go , piensa que algun dia al ez se ás su amigo. I, X V. No e con en es con ep ehen- de á los que' han come ido al- as ; p ocu a con ene á. los que an á come e las. .LXVI. Quie es eyna con segu i- dad ? no e hagas odea de sa- éli es a mados de ace os : no en- gas o a gua dia sino el amo de de us asallos. í'? LOS VERSOS DORADOS ATRIBUIDOS PITÁGORA S. DE PITÁGORASe - Solo Talés , en e los Sabios de  l la G ecia , ins uido po los Sa- ce do es del Egip o , habia cul- Y i ado la as onomía, la ísica y  1( la geome ía. Nadie , despues de  i él , se dexó e con mas b illo que Pi ágo as de Samos , hjjo de Mnesa co y de Pa énis. El o-  mó lecciones de Fe ecido , dis- } cípulo de Pi áco ; pe o su genio  / 1 5 5 a dien é , y su codiciosa cu iosi- dad , no le pe mi ían el pe mane- ce en es a escuela. Viajó po odos los países, en los quales c eyó halla en que ins ui se ; isi ó á los Sace do es de la Caldéa ; y han p e endido ambien que había pene ado has a la India , "en donde ecibió in . s ucciones de los Gimnoso is-• ias. Á lo menos , és cie o , que pe maneció la go iempo en Egip- o. La G ecia se había ele ado` ya sob e odas las 'naciones , po los encan os de una lengua an ica como ha moniosa , y po los can os de Ho ne o y de Hesio- do ; pe o allí se conocían poca oda ía las ciencias especula i as; y los jó enes no hallaban o o medio de ins ui se , que el ía-