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Nuevo y verdadero ejemplo : en que se dá cuenta y declara la horrorosa nuve de fuego y aguá que ha sucedido en Renoble, en este presente año, á causa de haber dado muerte...

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— # UEVO VVERDADERO EJEMPLO. En que se dá cuen a ydecla a la ho o osa nu e de uego yagua que ha sucedido en Ilenoble, en es e p esen e año, ácausa de habe dado mue e un hijo ásu mad e, po que gua daba el p ecep o del San ísimo Kosaimo, yque e iola el es ado de su ape i o con una he mana suya: con lo demas yue e á el lec o . —— PRIMERA PARTE. El di ino Sac amen o conceda auxilio ámi alma pa a esplica las g andezas de es a Vi gen sobe ana, nues a Mad e del Rosa io, M I p olec ec o a yabogada; po los milag os que ob a al que de e as la llama, asi apa eció glo iosa, en es a lucida pa ia. mé«— J pidiendo ásu san o hijo que del uego nos lib a a, cuando ias señas mo ales en el cielo p esen aba nues o Seño o endido de la mue e que le daba un hijo desobedien e asu mad e desg aciada, po que gua daba el p ecep o de es a Vi gen sobe ana, aquien odos los de o os engamos po abogada, po habe nos libe ado de las ho o osos llamas en quo a die on los mal ados que ásu p opia semejanza, sobe bios la aped ea on en noche an desg aciada. En el dia diez yocho de no iemb e celeb aba el Rosa io de es a Vi gen do noche ydej mad ugada, cuya de oción qui a on po que de ella se bu laban, mucha mu mu ación do los que le acompañaban: alos diez ysie e años los Sace do es a aban de ejecu a la de nue o, s-nlo a e si se enmendaban, ambién á e si podían aDios ol e nues as almas: álas nue e de la noche cuando el Rosa io pasaba. 11 i gen aped ea on po celeb ación ygala un de o o de la Vi gen, de es a o ma suplicaba: el diuoo Sac amen o yes a Vi gen sobe ana, ¡ue ayude con su asis encia has a pode le an a la, po la mucha can idad de Med as que le li aban: al emplo se la lle ó o eciéndolo su alma. Apenas que la en egó po una calle pasaba, halló un hijo que ásu mad e con igo la cas igaba, po que ásu casa llegó, p egun ándole ásu he mana que donde es aba su mad e, yella asi le. con es aba/ «ha ido al sanio osa io, que es el bien pa a su alma» al pun o llegó la mad e, yasi el mal ado le hablaba «ya end á de di e i se, yhab á is o lo que pasa; de la ley (le Dios eniego, po escandalosa y alsa ysin pode con ene se, con el igo de una espada, el co azón le pa ió, ylos lamen os que daba, ué ílamá áJesuc is o, que pe dona a su alma, yque la de aquel mal ado, con igo la cas iga a. Aes o ino la jus icia, áin o ma se de la causa, al pun o se escapó huyendo, él po una pue a alsa, al mon o se e i ó, yapenas solo se hallaba al demonio le o eció el acili a su alma: allí se le p esen ó po e si se ho o izaba; sin emo le espondió: «yo me oy en u compaña. siemp e que en la población, ni ngunJuez me ap isiona a yla sang e de mis enas {.• doy es* iiia y i mada solo po ejecu a de la hon adez do mi he mana. SEGUNDA PARTE. En la (¡ae se dá cuen a de como el mal ado sacó ásu he mana al mon e /úque e iola m^ashdad. i< Cuando en el mon e se alió sob¿e una pied a sen ada, «1 su he mano p egun ó: ¿qué isión le aoompa el ea? el ing a o espondió»^ «no causes emo ánada, que en dis u ando u hono yo end é áquien me dé gana» ¡‘uniendo mauoá su pecho, el Re a o conse aba del Di ino Sac amen o, yla u gen Sobe ana en o ma de un Sace do e allí se le p esen aba, diciendo: « engo áauxilia e, pa a que goce i alma en mi di ina p esencia, cuando de es e mundo aya» allí desapa eció. Cuando solo se encon aba, al demonio p egun ó: ¿no es asi lo que se a a, si u palab a no es ija, con igo no quie o nada? Dando las diez de la noche, nues o Seño en iaba una nube de agua y uego, yen ella se cobijaba solo po da ásu mad e la mue e sin ene causa, yel demonio se en egó en su desg aciada alma. Alos pies del Reden o , la Vi gen se a odillaba, diciendo que ido hijo, po la mue e an ama ga que en la san a C uz su is eis, concededme ues a g acia, ampa éis al pecado que con lag imas me llama: el Seño le espondió, «no empeña se pa a nada. I nuesl a ley pe dida, ida ydesp eciada; ab asa los con uegos, s culpas son la causa.» á oga lo la Vi gen; él Seño : «Mad e san a, eneislo concedido, a ha de se engada, jab asa los con uego, de ésca mien o alga. Imundo muy pe dido, e si se enmendaban, embiado epidemias, años ydesg acias, es. mue es epen inas, lo ien o y.pocas aguas: ni se doc inan los hijos, como mi san a ley manda. El mal ado que ásu mad e le dió mue e desg aciada, en iniendo ámi p esencia, he de codena su alma en los abismos del uego, donde no hay é ni espe anzan ma idó álos cielos ab i se, ¡que ho a an desg aciada! con el esplando del uego los mon es se di isaban: cuando el uego p incipió, ála Vi gen clamaban, yno lis pudo ale , po lolque dejecu aban. El Ilus isimó Seño A zobispo de Za agoza ha concedi- óle 103 dias de indulgencia á odo el de o o que lle ando eoasqi ccs c di ino m&-ed -y. con lo ma o de oción. * £1 •< hiiiii eso cu Mu cia,— Rei u!>&*<> cu Cunnoua hn 'icnlu I). José Mu ía Mo eno, cai e de las De cak n n m n