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Las relaciones centro/periferia en el Valle del Guadalquivir del III milenio ANE. La circulación de hojas de caliza oolítica silicificada

Nocete Calvo, Francisco; Sáez Ramos, Reinaldo; Cabrero García, Rosario; Nieto Caldera, José María; Cruz-Auñón Briones, Rosario

Abstract

Este estudio presenta una interpretación, en términos de relaciones centro-periferia, por medio de un análisis petrológico, morfométrico, espacial y contextual de las hojas de caliza oolítica silicificada documentadas en yacimientos arqueológicos fechados en el III milenio ANE, en el sur de la Península Ibérica. Este análisis documenta la existencia de redes de circulación supra-regionales de productos acabados, altamente estandarizados, sobre una distancia de más de 500 km, y un área de más de 222.000 km2 . Adicionalmente, convierte a las hojas de caliza oolítica silicificada en un indicador arqueológico de las rutas, tipos y contenidos de las relaciones intersociales de y en torno al marco de jerarquización entre asentamientos del Valle del Guadalquivir desde 3000 hasta 2500 ANE, señalando la emergencia y colapso de un sistema político.

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LAS RELACIONES CENTRO/PERIFERIA EN EL VALLE... 33 REVISTA TABONA, 14; enero 2006, pp. 33-62 LAS RELACIONES CENTRO/PERIFERIA EN EL VALLE DEL GUADALQUIVIR DEL III MILENIO ANE. LA CIRCULACIÓN DE HOJAS DE CALIZA OOLÍTICA SILICIFICADA Francisco Nocete*, Reinaldo Sáez**, José M. Nieto**, Rosario Cruz-Auñón***, Rosario Cabrero***, Esther Álex*, Moisés R. Bayona* y Nuno Inácio* RESUMEN Este estudio presenta una interpretación, en términos de relaciones centro-periferia, por medio de un análisis petrológico, morfométrico, espacial y contextual de las hojas de caliza oolítica silicificada documentadas en yacimientos arqueológicos fechados en el III milenio ANE, en el sur de la Península Ibérica. Este análisis documenta la existencia de redes de circulación supra-regionales de productos acabados, altamente estandarizados, sobre una distancia de más de 500 km, y un área de más de 222.000 km2. Adicionalmente, convierte a las hojas de caliza oolítica silicificada en un indicador arqueológico de las rutas, tipos y contenidos de las relaciones intersociales de y en torno al marco de jerarquización entre asentamientos del Valle del Guadalquivir desde 3000 hasta 2500 ANE, señalando la emergencia y colapso de un sistema político. PALABRAS CLAVE: Península Ibérica, tercer milenio ANE, hojas de caliza oolítica silicificada, circulación de productos, relaciones centro/periferia. ABSTRACT This study offers an alternative explanation, in terms of core/periphery relationships, by means of a petrologic, morphometric, spatial and contextual analysis of the silicified oolitic limestone blades found in archaeological sites dated back to the third millennium ANE in southern Iberia. This suggests the existence of a supra-regional circulation of highly standardized, finished products, which spread over a distance of more than 500 km, and an area of over 222.000 km2. In this sense, the blades have become the first archaeological indicator of the paths, types and contents of the relationships developed within and around the inter-settlement hierarchical framework of the Guadalquivir Valley from 3000 to 2500 BC, accounting for the emergence and collapse of a political system. KEY WORDS: Iberian Peninsula, third millenium BC, silicified oolitic limestone blades, circulation of goods, core/periphery relationships. 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3833 FRANCISCO NOCETE Y OTROS 34 1. EL MARCO ESPACIOTEMPORAL DE LA PRESENCIA DE HOJAS DE CALIZA OOLÍTICA SILICIFICADA EN EL VALLE DEL GUADALQUIVIR (fig. 1, 2, 3 y 4) Las hojas de caliza oolítica silicificada forman parte de unas litologías del Jurásico Medio-Superior circunscritas a las Zonas Externas de las Cordilleras Béticas, al sur del Valle del Guadalquivir. Aunque representan uno de los soportes más cualificados para la manufacturación de artefactos líticos, habían pasado desapercibidas en la tradición arqueológica española y portuguesa, interpretándose los registros de su minería en el Sureste como un hecho puntual, de escala local y comarcal, propio de una economía tribal poco intensificada de la segunda mitad del III Milenio ANE (Ramos et al., 1991, 1993). Sin embargo, la investigación desarrollada durante los últimos años del siglo XX en el Suroeste, ámbito territorial situado en formaciones geológicas incompatibles con la presencia de esta materia prima (Complejo Vulcano Sedimentario) y distantes más de 300 km de las fuentes de suministro potenciales más próximas, tras documentar la presencia de productos (hojas) fabricados en caliza oolítica silicificada fuertemente normalizados, desde inicios del III Milenio ANE, en contextos funerarios y de asentamiento asociados a la expresión de disimetrías sociales (Nocete, 2001; Nocete, Lizcano y Bolaños, 1999; Nocete et al., 2001, 2002; Sáez et al., 2003), ha permitido modificar esta interpretación y reconocer la existencia de una circulación suprarregional. Para iniciar la explicación histórica de la escala espacio temporal de esta circulación, analizamos el territorio potencialmente receptor, situado al norte del área fuente, mediante la revisión de los contextos arqueológicos de un total de 130 yacimientos (asentamientos y necrópolis) con cronologías radiocarbónicas situadas entre el VI y II Milenios ANE, distribuidos en un eje de 600 km, este-oeste, a lo largo del suroeste y Valle del Guadalquivir. Tras reconocer la presencia de hojas de caliza oolítica silicificada en 46 de ellos (fig. 1), siempre bajo formas de productos terminados (ausencia de núcleos, preformas y restos de talla), pudimos identificar un territorio receptor inicial con una extensión superior a los 100,000 km2, comprendido entre el Valle Alto del Guadalquivir y el extremo suroeste de la Península Ibérica. Paralelamente, un preciso marco temporal de esta circulación, situado entre el IV y III Milenios ANE. Sin embargo, lejos de una distribución uniforme, el análisis diacrónico de su desigual reparto en el territorio y entre los asentamientos, con una mayor incidencia en los ámbitos más alejados de las áreas fuente, permite identificar los ritmos de su distribución y señalar que su circulación no estuvo sujeta a las simples cadenas de circulación económica de las curvas direccionales (Renfrew & Bhan, 1993). * Departamento de Historia I (Prehistoria). Univ. de Huelva. ** Departamento de Geología. Univ. de Huelva. *** Departamento de Prehistoria y Arqueología. Univ. de Sevilla. 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3834 LAS RELACIONES CENTRO/PERIFERIA EN EL VALLE... 35 Los artefactos de caliza oolítica silicificada, recurrentes en las comunidades situadas en el ámbito espacial de las fuentes de suministro, desde el XX al VI Milenio ANE, irrumpen en el Valle del Guadalquivir a principios del IV Milenio ANE fruto de la movilidad estacional de comunidades ganaderas. Éstas, en sus concentraciones invernales en los piedemontes, se comportaron como «puertas de entrada» de estos productos respecto a las sociedades agrícolas del Valle y su constante demanda efectiva de materias primas. Figura 1. Localización del área de estudio y distribución de los yacimientos arqueológicos con presencia de hojas de caliza oolítica silicificada: 1 Necrópolis de Alcalar, 2 Necrópolis Monchique, 3 Necrópolis de M. Varzea, 4 Asentamiento de Joâo Marques, 5 Necrópolis de Nora-Marcela, 6 Necrópolis del Molino, 7 Necrópolis de la Zarcita, 8 Asentamiento de C. Juré, 9 Necrópolis de S. Bartolomé, 10 Necrópolis del Tejar, 11 Necrópolis de La Paloma, 12 Necrópolis de La Venta, 13 Necrópolis de El Pozuelo, 14 Necrópolis de Los Gabrieles, 15 Necrópolis del Moro, 16 Asentamiento de Valencina, 17 Necrópolis de Valencina, 18 Asentamiento de Carmona, 19 Necrópolis de El Gandul, 20 Necrópolis de Cañada Carrascal, 21 Necrópolis de Cañada Honda, 22 Asentamiento del Amarguillo, 23 Necrópolis de El Negrón, 24 Necrópolis de La Molina, 25 Asentamiento de Ecija, 26 Necrópolis de Antequera, 27 Necrópolis de Covacha de la Presa, 28 Asentamiento de El Berral, 29 Asentamiento del Albalate, 30 Asentamiento de Los Alcores, 31 Asentamiento de Ben-Zalá, 32 Asentamiento de Martos, 33 Necrópolis de Marroquíes, 34 Asentamiento de Puente Tablas, 35 Asentamiento de Úbeda, 36 Necrópolis del Jadramil, 37 Necrópolis de Los Algarves, 38 Necrópolis P. Gateira, 39 Necrópolis O. da Pega, 40 Necrópolis de La Pijotilla, 41 Asentamiento de Ronda, 42 Asentamiento de Cueva del Toro, 43 Asentamiento de Montefrío, 44 Necrópolis de Gorafe, 45 Asentamiento del Malagón, 46 Mina de La Venta. 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3835 FRANCISCO NOCETE Y OTROS 36 La presencia de las primeras hojas de caliza oolítica silicificada del Valle del Guadalquivir en los contextos domésticos de inicios del IV Milenio ANE (fig. 2) del gran asentamiento ganadero estacional del Polideportivo de Martos (Lizcano, 1999; Nocete 2001), situado en el Piedemonte Subbético del Alto Guadalquivir, y la ausencia de producciones similares en las vecinas comunidades agrícolas del Valle Figura 2. Dataciones radiocarbónicas calibradas de los contextos arqueológicos con presencia de hojas de caliza oolítica silicificada. 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3836 LAS RELACIONES CENTRO/PERIFERIA EN EL VALLE... 37 (Sevilleja, Los Pozos, Albalate, etc., Nocete, 1989 a, b, 1994 a, b), así como en los territorios situados al este y oeste del Guadalquivir (Santo Tomé o Papauvas), refleja esta situación inicial, señalando el ámbito espacial de la primera circulación y las Depresiones Intrabéticas Centrales como la fuente de suministro de las hojas de caliza oolítica silicificada que circularon en el IV Milenio ANE, en un proceso que precedió, casi dos mil años, a la minería y circulación del sureste (fig. 2). A finales del IV Milenio ANE, la circulación de productos elaborados en caliza oolítica silicificada hacia el Valle del Guadalquivir experimenta un cambio sustancial (fig. 2). Los contextos arqueológicos de los asentamientos de Carmona (Conlins, 2003), Puente Tablas, Alcores y Albalate (Nocete, 1994 b) y las necrópolis de La Molina (Moreno y Cáceres, ep.) y El Negrón (Cruz-Auñón et al., 1992) en las tierras del Valle más próximas a las Cordilleras Béticas, muestran un incremento en la cantidad de productos que circulan y en el área de su distribución (Valle Medio y Bajo del Guadalquivir). Paralelamente, que esta circulación se focaliza sobre hojas relativamente estandarizadas que se mueven, junto a los primeros productos metálicos de cobre, hacia los grandes asentamientos que están concentrando el poblamiento de las tierras agrícolas (Nocete, 1989 a, b, 1994 a, b, 2001). Prueba de ello es que, en los ámbitos territoriales situados alrededor del Valle del Guadalquivir, donde no se documentan procesos de concentración poblacional a fines del IV Milenio ANE, tanto las producciones de caliza oolítica silicificada como los primeros productos metálicos no están presentes. Así lo reflejan los contextos y cronologías de Papauvas y Montecanelas (Parreira y Serpa, 1995) en el suroeste o Úbeda y Santo Tomé (Lizcano, ep; Nocete 1994 b; Ruiz , Nocete y Sánchez, 1986) en el noreste.Durante la primera mitad del III Milenio ANE, la circulación de hojas de caliza oolítica silicificada adquiere su mayor expresión en número de productos, estandarización y expansión territorial, proyectándose hacia el Bajo Guadalquivir y el suroeste, con un punto de concentración especial: Valencina de la Concepción. Valencina, el mayor asentamiento del III Milenio ANE del sur de la Península Ibérica (+/-150 ha), desde su estratégica localización en un extremo del territorio político del Valle del Guadalquivir, junto a la costa (Arteaga y Roos, 1995), y en una posición equidistante entre las tierras agrícolas (Valle) al este, las Cordilleras Béticas al sur y la Faja Pirítica al oeste, se convierte en una «puerta de entrada» desde la que se centraliza y distribuye la mayor parte de los productos que circularon en el Valle (Nocete, 2001). Desde ella, la distribución de hojas de caliza oolítica silicificada adquiere una nueva dimensión. Su incorporación masiva a los contextos funerarios las transformará en un instrumento de expresión de las incipientes disimetrías sociales, marcando una normalización (que incluye vasos de mármol y cerámica, productos de cobre, oro, marfil, etc.) que se generaliza en el Valle del Guadalquivir, como demuestra nuestro análisis de los contextos funerarios de El Gandul, Cañada Honda, Cañada Carrascal (Bonsor, 1899), etc., y que afectará a los territorios limítrofes del suroeste, como documentan los contextos de El Pozuelo, La Venta y La Paloma (Nocete et al., 1999, 2002, etc.) (fig. 2). Nuestro análisis de los contextos arqueológicos de El Jadramil (Lazarich, 2003), Los Algarves (Posac, 1975), Alcalar, Monchique, Monte Varzea (Parreira y 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3837 FRANCISCO NOCETE Y OTROS 38 Serpa, 1995; Veiga, 1891), Pijotilla (Hurtado, 1980, 1989, 2001; Hurtado et al., 2002), Olival da Pega, Poço da Gateira (Gonçalves, 1999), Marroquíes, Úbeda, etc., nos permiten precisar que, en la segunda mitad del III Milenio ANE (fig. 2), su presencia se generaliza desde el Golfo de Cádiz al Algarve portugués, al Valle del Guadiana, a los territorios orientales del Valle del Guadalquivir y el Sureste (Millares, Malagón: Ramos et al., 1991, 1993), alcanzando un territorio de 222.000 km2 que ocupa la totalidad del sur de la Peninsula Ibérica (desde los 750 km que, este-oeste, separan el yacimiento de Alcalar, en el suroeste portugués y Lorca, en el sureste español y los 300 km que, de norte-sur, separan los Algarves de Tarifa, junto al Estrecho de Gibraltar, y La Pijotilla en el Valle medio del Guadiana (figs. 3 y 4). Dado que en el último cuarto del III Milenio ANE (2200-2000 ANE) la circulación de hojas de caliza oolítica silicificada se desarticuló, desapareciendo de los contextos arqueológicos, y que este hecho coincide con la desaparición de Valencina de la Concepción como centro político y económico del Valle del Guadalquivir y la red del jerarquizado armazón territorial que le acompañó, la explicación de su naturaleza y circulación en el área receptora puede y debe explorarse tras el estudio de los contextos arqueológicos situados en y a su alrededor, valorando las exclusiones sociales y territoriales. Aquí, las variables petrológicas, morfométricas y contextuales de las producciones de hojas de caliza oolítica silicificada, en el marco Figura 3. Isócronas del proceso de jerarquización entre asentamientos del suroeste de la Península Ibérica. 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3838 LAS RELACIONES CENTRO/PERIFERIA EN EL VALLE... 39 espaciotemporal del suroeste de la Península Ibérica del III Milenio ANE, convertidas en objeto e instrumento de explicación, se transforman en un indicador material directo (en su presencia/ausencia) para reconocer las relaciones intra e intersociales que sustentaron y generaron su circulación, dado que permite establecer parámetros eficientes para medir conexiones y desconexiones directas entre contextos, sitios y territorios de una misma cronología. 2. ANÁLISIS PETROGRÁFICO Y MORFOMÉTRICO DE LAS HOJAS DE CALIZA OOLÍTICA SILICIFICADA DEL III MILENIO ANE EN EL SUROESTE DE LA PENÍNSULA IBÉRICA (fig. 5, 6 y 7) Tras identificar que más del 98% de productos de caliza oolítica silicificada presentes en el área receptora del Valle del Guadalquivir y suroeste del III Milenio ANE son hojas de morfometría similar, procedentes de un sistema de talla mediante presión uniforme, seleccionamos 121 de ellas, contextualizadas en excavaciones sistemáticas con información cronológica contrastable (14C), para su análisis. El estudio petrográfico indica que las hojas se han fabricado a partir de dos litologías carbonatadas con distinto grado de silicificación: calizas oolíticas (oolitic grainstones), y calizas de peloides con filamentos (peloidal grainstones/packstones). Figura 4. Isócronas del proceso de distribución de las hojas de caliza oolítica silicificada en el suroeste de la Península Ibérica. 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3839 FRANCISCO NOCETE Y OTROS 40 Figura 5. Principales características petrográficas de las hojas de calizas oolíticas silicificadas: a) caliza oolítica con matriz silicificada (nícoles paralelos), b) y c) caliza oolítica con matriz silicificada y con la mayoría de los oolitos silicificados en su parte exterior y parcialmente en el interior (nícoles paralelos y nícoles cruzados, respectivamente), d) caliza oolítica totalmente silicificada (matriz y oolitos, nícoles cruzados). Dado que las calizas oolíticas representan la litología más abundante, hemos adoptado este término para su denominación genérica. Estas calizas oolíticas están constituidas por oolitos con un diámetro medio de unos 0.2 mm en un cemento carbonatado fundamentalmente esparítico. Otros aloquímicos presentes en cantidades menores son peloides, oncoides, fragmentos de equínidos, bivalvos (filamentos) y foraminíferos bentónicos. Además, en algunas de las muestras estudiadas, es frecuente la presencia de oolitos ferruginosos y, en otras costras ferruginosas alrededor de oolitos calcáreos y otros aloquímicos (fig. 5). Las calizas oolíticas presentan un grado de silicificación variable que afecta generalmente a la matriz de la roca, aunque en algunas muestras se observa una silicificación de las capas más externas de los oolitos que puede progresar hacia el interior de éstos hasta reemplazarlos totalmente. Litologías similares a éstas han sido descritas en afloramientos de turbiditas calcáreas del Jurásico Superior de las Zonas Intermedias de las Cordilleras Béticas y en afloramientos de calizas oolíticas del Jurásico Medio y turbiditas oolíticas del Cretácico del Subbético Interno de las Zonas Externas de la Cordilleras Béticas (Azema et al., 1979; Bustillo et al., 1997). 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3840 LAS RELACIONES CENTRO/PERIFERIA EN EL VALLE... 41 Figura 6. Tipología morfométrica y contextual de las hojas de caliza oolítica silicificada. 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3841 FRANCISCO NOCETE Y OTROS 48 norte y oeste de Alcalar, en el Algarve portugués (Necrópolis megalíticas de Monchique, Monte Varzea, etc.) y las cuevas artificiales situadas en la periferia sur del Valle del Guadalquivir (Necrópolis en cuevas artificiales de La Molina, El Negrón, Covacha de la Presa, etc.). Dentro de él distinguimos dos subgrupos B1a y B1b. B1a son hojas fuertemente normalizadas en su morfometría, con valores situados entre 1,5 y 2 cm de anchura, 0,4 y 0,6 cm de grosor y 13 y 14 cm longitud que, contextualmente, están presentes en el ritual pre y pos inhumatorio de las tumbas centrales de las necrópolis megalíticas (Pozuelo 2, 5 y 6 y Paloma 1), dado que se registran tanto en los ajuares funerarios al interior de las cámaras, como en los contextos previos a la construcción de la tumba (bajo los túmulos). B1b son geométricos fabricados sobre producciones laminares previas de formato diferente a B1a, dado que su morfometría presenta unos valores de anchura situados entre 1,3 y 1,5 cm y unos valores de grosor situados entre 0,2 y 0,3 cm. Estos productos (B1b), fuertemente normalizados y únicamente presentes en los contextos de deposición funeraria. El segundo grupo, B2, está presente, exclusivamente en las tumbas tipo tholoi de los asentamientos que definen núcleos de jerarquización espacial como Valencina (Pastora), Carmona (Gandul, Cañada Honda, Cañada Carrascal, etc.), Pijotilla (Tumba 3) en el 2500 ANE y, al final de su proceso, en los últimos siglos del III Milenio ANE, en algunos tholoi e hipogeos de los nuevos centros territoriales que se desarrollaron en la periferia del Valle del Guadalquivir tras su colapso (Alcalar, Marroquíes, Algarves, etc.). Su amplia distribución espacial en el Valle del Guadalquivir, la costa atlántica de España y Portugal y en los territorios alrededor del curso bajo del Guadiana, separan las estructuras espaciales de los grandes centros políticos del sur Peninsular y aíslan y encapsulan a las sociedades de los constructores de dólmenes. Estas hojas de caliza oolítica silicificada presentan una mayor normalización que B1, caracterizando grandes prototipos con una longitud que oscila entre 24 y 40 cm y una mayor tendencia a la anchura (de 2,7 a 4,4 cm) sobre un grosor relativamente constante (0,7 a 1,0 cm). Dentro de este grupo podemos discriminar dos subgrupos morfométricos con importantes implicaciones espaciales y sociales: B2a y B2b. B2a, que representa los prototipos de menor anchura (2,7 a 3,4 cm, × 0,7 a 0,9 cm,), se asocia a un modelo específico de tholoi que materializa tanto las tumbas secundarias del gran centro de Valencina (Roquetito, Cerro de las Cabezas, etc.) como las tumbas principales de los poblados costeros del Golfo de Cádiz (Tejar, Moro, Algarves, etc.). B2b, que representa las producciones de mayor anchura ( 3,6 a 4,4 cm × 0,9 a 1,0 cm) y mayor longitud, y a la vez la producción más normalizada de las hojas de caliza oolítica, dada su correlación constante de grosor, se asocia exclusivamente a los grandes asentamientos que jerarquizaron la ordenación territorial del suroeste como Alcalar, Valencina, Carmona, etc., y, dentro de ellos, a las grandes tumbas de mampostería que jerarquizan las necrópolis (Alcalar 3, Pastora, Gandul, Cañada Honda, Cañada Carrascal, etc.). En esta rígida distinción de las hojas de caliza oolítica silicificada (B1 versus B2), la única excepción la hallamos en las necrópolis de las pequeñas granjas fortificadas que, durante la primera mitad del III Milenio ANE, se situaron junto al río 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3848 LAS RELACIONES CENTRO/PERIFERIA EN EL VALLE... 49 Figura 12. Imágenes de las principales tumbas referenciadas en el texto. De izquierda a derecha: El Pozuelo, La Paloma, La Venta, La Pastora, Alcalar y La Zarcita. 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3849 FRANCISCO NOCETE Y OTROS 50 Guadiana, en el extremo más alejado del suroeste respecto al Valle del Guadalquivir y a medio camino entre la estructura territorial de Valencina y los centros del Guadiana medio (Pijotilla) y el Alentejo portugués (Ferreira do Alentejo) como La Zarcita, Olival da Pega, etc. Su vinculación a las redes de circulación parece escapar de las reglas de disimetría del Valle del Guadalquivir y su periferia occidental, integrando en sus pequeñas tumbas de mampostería tanto producciones similares a las registradas en las necrópolis de los poblados periféricos del Valle (B2a), como producciones similares a las de sus vecinas comunidades nómadas de las necrópolis de dólmenes (B1b). 5. DISCUSIÓN Las hojas de caliza oolítica silicificada presentes en los contextos arqueológicos del III Milenio ANE en el sur de la Península Ibérica, no sólo identifican una circulación suprarregional de productos terminados y fuertemente normalizados, con una distribución que supera los 500 km de distancia y afecta a un territorio de más de 222.000 km2, sino que se convierten en una herramienta capaz de interconectar distintos modelos poblacionales en el área receptora (grandes poblados centrales como Valencina, asentamientos metalúrgicos dependientes como Cabezo Juré, redes dispersas de ganaderos nómadas periféricos como El Pozuelo, granjas interperiféricas como La Zarcita, etc.), señalando la existencia de un jerarquizado armazón intersocial alrededor del Valle del Guadalquivir del III Milenio ANE e identificando los itinerarios, formas y contenidos sociales de su relación. De un lado, los contextos funerarios de su presencia y exclusión muestran un modelo de materialización de la distancia social que sitúa la circulación de las hojas de caliza oolítica silicificada fuera de las «redes extensas» de las sociedades no jerarquizadas (Lyons, Glasckot and Mehninger, 2003). De otro, el jerarquizado armazón intersocial donde estos productos se distribuyeron y ayudaron a reproducir, unido a la división técnica y territorial del trabajo en los territorios de procedencia, donde se han constatado asentamientos canteros y mineros especializados (Nocete, 2001), nos indica que nos hallamos ante la expresión de un importante, vasto y complejo sistema de relaciones de dominio y dependencia con una división territorial del trabajo que opera sobre un territorio que se define como una unidad política con jerarquización alejado de los modelos de circulación de las pobremente llamadas middle-range societies (Bayman, 2002; Bradley, 2000; Brown et alii, 1990; Brumfild y Earle, 1977; Cobb, 1989; Earle, 1992; Ekholm, 1997; Frankenstein y Rowlands, 1978; Jones, 1981; McGuire, 1989; Peregrine, 1992). Sin embargo, y a pesar del modelo childeano que parece hallarse tras la llegada de instrumentos y recursos hacia la estructura agraria de un valle aluvial (documentado en la masiva circulación sur-norte y norte-sur de instrumental lítico de intervención agraria: molinos, hoces, etc.), la circulación de las hojas de caliza oolítica silicificada revela un escenario muy alejado de un World System pre-mercantil motivado por criterios de maximización (Ekhol y Friedman, 1982; Frank, 1993, 1995; Gills, 1995; Gills y Frank, 1991; Frank y Gills, 1990, 92 a, b, 1993; Sanderson, 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3850 LAS RELACIONES CENTRO/PERIFERIA EN EL VALLE... 51 1995; Stanley y Alexander, 1992, etc.). No sólo se incumplen los requisitos espaciales definidos por J. Stein (1999) para caracterizar un World System, sino que la ausencia de curvas direccionales homogéneas en su distribución, de jerarquización territorial con centros definidos en los territorios de producción, frente previa constitución de núcleos políticos en el área receptora y el dominio de ésta en la circulación, muestra un proceso distinto de relaciones Centro/Periferia. Desde que en los años 70 R.A. Pailes y J.W. Whitecotton (1979) iniciaran su exploración sobre las relaciones intersociales, contamos con una línea argumental alternativa a los World System que, saliendo del corset de la unidireccional explicación capitalista, puede reconocer aquellos armazones intersociales precapitalistas donde las relaciones intersociales, al convertirse en una condición fundamental para la reproducción de las clases sociales y los mecanismos de dominio de unas sobre otras (Estado), generan relaciones de dependencia y explotación interterritorial (Chasse-Dum y Hall, 1991, 1993, 1995; Ferguson y Witehead, 1992; Hall y ChasseDum, 1995; Kristiansen, 1991; Mathien y McGuire, 1986; McGuire 1989, 1996; Modelsky y Thomson 1995; Nocete, 1984, 1999, 2001; Peregrine y Feinman, 1996; Sanderson y Hall, 1995). Dado que las relaciones de producción determinan los procesos y formas de circulación de productos, las relaciones Centro/Periferia, al no estar disociadas de relaciones clasistas, presentarán una variabilidad que depende de la articulación específica de dichas relaciones y de los mecanismos de extracción de excedente (Amin, 1993; Chase-Dum y Hall, 1995; Modelsky y Thomson, 1995; Nocete, 1989; Wallerstein, 1995) que, en definitiva, explica tanto los productos que circulan como la forma en que esto ocurre. Por ello, antes del World System capitalista existieron otras formas de circulación desigual de productos que afectaron tanto a sociedades de linaje como a los llamados imperios aristocráticos (Amin, 1979; Chase-Dum y Hall, 1995; Kautsky, 1982; Modelsky y Thomson, 1995; Sanderson y Hall, 1995; Wallerstein, 1978), donde las relaciones Centro/Periferia existieron y no se expresaron en términos de importación/exportación (Amin, 1991, 1993, 1995; Kohl, 1989; Wallerstein, 1993, 1995). En nuestro caso, al igual que en otras sociedades clasistas iniciales donde existió una distribución de grandes hojas de piedra orientadas a la expresión y reproducción de disimetrías sociales (Barret, 1989; Bradley y Edmons, 1993; Muller, 1987; Torrence, 1986; Ratnagar, 200l), la coincidencia de la circulación con los ritmos de jerarquización y expansión territorial de los procesos de centralización poblacional, no sólo informa del dominio de los receptores en el proceso, o que las formas y contenidos de la circulación interior determinan la circulación exterior, sino que señalan cuatro características generales de la circulación de productos de las sociedades clasistas precapitalistas (Dupre y Rey, 1978; Gregory, 1982): (1) No existe intercambio generalizado de bienes, servicios o trabajo, sino una circulación limitada y compartimentada, tanto de los productos que circulan, como de los agentes que participan. (2) La jerarquización de bienes objeto de la circulación expresa la jerarquización de valores atribuidos a las actividades que traducen el papel dominante de las estructuras y relaciones sociales, contribuyendo a su reproducción (Godelier, 1972). (3) La circulación, más que una estructura comercial, fue 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3851 FRANCISCO NOCETE Y OTROS 52 parte de una estructura tributaria regida por relaciones Centro/Periferia donde los productos que circularon fueron un mecanismo de diferenciación social y manipulación de elite (Gailey y Patterson, 1988). (4) La dominación de la elite estuvo más centrada en la extracción de excedente mediante la disposición de fuerza de trabajo que en el control de la circulación de productos (Arnold, 1996b; Bate y Nocete, 1993; Nocete, 1999, 2001; Saitta, 19 92). Por ello, la presencia/ausencia de hojas de caliza oolítica silicificada en el jerarquizado armazón intersocial del III Milenio ANE del suroeste de la Península Ibérica materializa y reproduce: – Las disimetrías del jerarquizado armazón intrasocial e intersocial que aconteció al interior del Valle del Guadalquivir del III Milenio ANE B2), identificando un territorio político con sus estructuras centrales a escala comarcal y regional, las minorías sociales dominantes (B2a: Tholoi de Valencina o Gandul), sus grupos internos (B2a versus B2b: Pastora versus Roquetito) y unas relaciones interasentamientos entre los grupos de elite cuya dependencia en los canales de circulación podría expresar formas de relación tributaria. – Las disimetrías del jerarquizado armazón intrasocial e intersocial que aconteció al exterior del Valle del Guadalquivir del III Milenio ANE, identificando sus periferias directas desde la distribución de hojas B2a características de los poblados centrales, como Valencina, en las tumbas principales de los asentamientos de la costa atlántica del suroeste como El Tejar y en el recinto fortificado del asentamiento minerometalúrgico de Cabezo Juré que, junto a su exclusión en las necrópolis megalíticas de los grupos nómadas situados entre ellos, no sólo identifica la formación de una estructura periférica orientada al control de la producción y circulación de productos metálicos hacia el Valle del Guadalquivir (confirmada mediante isótopos Pb), sino la reproducción de las relaciones tributarias y dependientes entre elites periféricas y centrales en este proceso, señalando una de las formas de relación Centro/ Periferia que Gailey y Patterson (1988) definieron para estructuras políticas basadas en una fuerte jerarquización. – Un peculiar fenómeno de exclusión territorial y social en las relaciones Centro/ Periferia, donde la ausencia de B2 y su sustitución por B1 en las necrópolis megalíticas de los grupos nómadas situados entre el Valle del Guadalquivir y los asentamientos minerometalúrgicos, identifica la formación periférica de sociedades de linaje (Dupre y Rey, 1973; Meillassoux, 1977; Plog, 1990; Rey, 1975) en la línea argumentada por Gailey y Patterson (1988). – El desarrollo interperiférico de formas germánicas (Bonté, 1977, 1979, 1981; Gailey y Patterson, 1988; Herrmann, 1982; Kristiansen, 1991) desde la ruptura del rígido protocolo funerario que separó dólmenes y tholoi con la presencia simultánea de productos B2a/B1 en las tumba de las pequeñas aldeas fortificadas que se situaron en los límites territoriales que separan el armazón político del Valle del Guadalquivir respecto al Valle del Guadiana y Alentejo portugués. 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3852 LAS RELACIONES CENTRO/PERIFERIA EN EL VALLE... 53 Sin embargo, la circulación de hojas de caliza oolítica silicificada (parámetro para explicar la movilidad de otros productos como vasos de mármol y cerámica, cuentas de variscita, láminas de oro, etc.), que nos ha permitido identificar un proceso de expresión de disimetrías sociales y relaciones Centro/Periferia prístino y ejemplar característico de las relaciones intersociales de los Early States, más allá de reconocer una forma de sus relaciones sociales, aquella que se estableció desde y entre las elites, y donde los actores políticos adquieren y mantienen el poder mediante el control de la circulación de bienes necesarios para el pago de débitos, matrimonios y otras funciones ceremoniales, identifica una relación determinante en la regulación de su sistema político, ya que al implicar la centralizada y política circulación de otros productos orientados a sostener tanto el artesanado especializado como la intensificación agraria sitúa el control de la circulación externa como mecanismo indirecto de la disposición de fuerza de trabajo, acumulación de excedente y reproducción de la desigualdad. Así, la distribución de productos singulares como las hojas de caliza oolítica silicificada, no sólo identifica liderazgos, define bloqueos o emulaciones en distintas formaciones periféricas, sino también relaciones entre grupos y asentamientos para mantener sectores estratégicos como la metalurgia. Por ello, la circulación masiva de productos orientados al mundo agrícola y artesanal intensificado, aunque afecte a escalas de menor distancia y a otros consumidores, está lejos de expresar la existencia de un proceso dual en la circulación de productos, dado que se articuló y se colapsó con y desde la aparición de la estructura territorial jerarquizada que expresa la circulación de hojas de caliza oolítica silicificada. Aunque necesitemos una investigación adicional, para identificar los mecanismos, costes y relaciones sociales que posibilitaron el acceso de otros sectores poblacionales a los productos de procedencia externa, y la relación existente entre este proceso y el que determinó la circulación restringida de los productos para la elite, su asociación está más que probada y, con ella, el papel crucial que la jerarquización intra site e inter sites ejerció sobre el proceso. No sabemos si esta relación, determinante, fue dominante en el proceso, y si la relación de aparente tributación que expresan las relaciones Centro/Periferia explica la obtención del excedente mayoritario, al situarse como condición de los mecanismos que permitieron la disposición de fuerza de trabajo. No obstante, su aportación fue crucial, dado que la centralización política de la circulación de productos y las relaciones Centro/Periferia en el Valle del Guadalquivir de 2500 ANE están relacionados hasta el punto de que, en 2200 ANE, el colapso de uno provoca el del otro. AGRADECIMIENTOS Aunque esta publicación se ha realizado dentro de los objetivos y marco financiero del proyecto PIGMALIOM (HUM 2005-02814/HIST), deseamos agradecer la colaboración de numerosos colegas que como directores de excavaciones arqueológicas o responsables de instituciones de conservación del patrimonio, nos 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3853 FRANCISCO NOCETE Y OTROS 54 han facilitado el acceso a las muestras de calizas oolíticas silicificadas analizadas: R. Lizcano, C. Bareas, D. Martín, D. Cámalich, P. Aguayo, D. Calado, E. Conlins, J.C. Barrientos, A. Fernández, F. Fernández y J. Bedia. 02 Francisco Nocete y otros.pmd 12/05/2006, 11:3854 LAS RELACIONES CENTRO/PERIFERIA EN EL VALLE... 55 BIBLIOGRAFÍA ALMAGRO, M. (1962): El ajuar del Dolmen de la Pastora de Valencina del Aljarafe (Sevilla). Sus paralelos y cronología. Trabajos de Prehistoria V: 5-35. AMIN, S. (1974): Sobre el desarrollo desigual de las formaciones sociales. Anagrama. Barcelona. —— (1991): The Ancient World-Systems versus the Modern World-System. Review XIV, 3: 349385. —— (1993): The Ancient World-Systems versus the Modern Capitalist World-System. A critique. En Frank, A.G., Gills, B.K. (eds.), The World System. Five hundred years or five thousand?. Routledge, London: 247-276. ARNOLD, J.E. (1996): Emergent Complexity: The evolution of intermediate societies. Ann Arbor, Mich. International Monograph in Prehistory. ARTEAGA, O. y CRUZ-AUÑÓN, R. (1999): El sector funerario de Los Cabezuelos (Valencina de la Concepción, Sevilla). Resultados preliminares de una excavación de urgencia. 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