El deber de aceptación de la oferta de colocación adecuada
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EL DEBER DE ACEPTACIÓN DE LA OFERTA DE COLOCACIÓN
ADECUADA
Jesús C uz Villalón
Ca ed á ico de De echo del T abajo y de la Segu idad Social
1.- P eceden es y undamen os cons i ucionales e in e nacionales del debe legal
Cons i uye egla adicional en nues o o denamien o ju ídico en la egulación de
la p o ección po desempleo la imposición al bene icia io de la p es ación o del subsidio
de Segu idad Social de la obligación de acep a un “empleo adecuado”, ipi icándose su
incumplimien o como in acción adminis a i a desencadenan e de la co espondien e
sanción pública. Como al, iene su o igen nada menos que en la Ley 62/61, de 22 de
julio, p ime a no ma egulado a de la p o ección po desempleo, al es ablece su a . 9 la
pé dida del de echo de los bene icia ios del segu o, al ehusa una o e a de abajo
adecuada a las condiciones del desocupado. También igu ó en la OM de 5 de mayo de
1967, donde se con end ía la p ime a de inición legal en nues o país de la colocación u
o e a adecuada”. Después apa ece á en el a . 172 del ex o e undido de la Ley Gene al
de la Segu idad Social de 1974. Igualmen e se ecogió la de inición de empleo adecuado
en la Ley 51/1980, de 8 de oc ub e, Básica de Empleo de 1980. Más a de se e lejó la
Ley 31/1984, de 2 de agos o, de P o ección po Desempleo. A con inuación ue obje o
de e o ma en el año 1992, po medio de la Ley 22/1992, de 30 de julio, de medidas
u gen es sob e omen o del empleo y p o ección po desempleo. Y, sucesi amen e, se
inco po ó al ex o e undido de la Ley Gene al de la Segu idad Social, ap obado a a és
del Real Dec e o Legisla i o 1/1994, de 20 de junio (BOE 29 junio).
Con ca ác e gene al la obligación ha de pone se en un con ex o gene al más
amplio: de un lado, de ca ác e cons i ucional; de o o lado, de comp omisos
in e nacionales asumidos po nues o país.
Desde el pun o de is a cons i ucional, cuando menos es p ecep os en an en
juego en la ma e ia; en conc e o, los a ículos 41, 35.1 y 25 CE. El a . 41 CE, el gene al
ela i o al man enimien o de un égimen público de Segu idad Social, con la no able
singula idad de que la única p es ación exp esamen e mencionada po el ci ado p ecep o
es la ela i a a la necesidad de hace en e a las si uaciones de necesidad de los
ciudadanos en caso de desempleo; po ello, no es baladí el econocimien o
cons i ucional explíci o del de echo a una p o ección en e al desempleo, que po an o
ha de se ponde ado cuando se niega o se le e i a a quien se encuen a en al si uación.
Eso sí en onca la p es ación económica p e is a con una si uación de necesidad del
abajado que que iendo y pudiendo abaja ha pe dido su empleo, lo que hace
azonable exigi que esa disposición al abajo sea eal, jus amen e po medio de la
acep ación de las o e as de empleo que se le p opo cionen; como ha indicado el
T ibunal Sup emo, “la p o ección po la con ingencia de desempleo no solamen e exige
la olun ad de que e abaja , sino ambién la disponibilidad al e ec o, lo que, excluye
que ci cuns ancias no males pe sonales o amilia es puedan esg imi se como causa de
echazo de abajo adecuado, ya que el obje o de p o ección no es una si uación de
con eniencia, sino de necesidad y olun ad de ealiza una ac i idad labo al que se e
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uncada en la ealidad1. El a . 35.1 CE, cuando, jun o al econocimien o del de echo a
abaja a a o de odos los españoles, impone igualmen e el co ela i o debe de
abaja ; es e debe de abaja encuen a como una de sus p incipales consecuencias la
de pode exigi legalmen e al bene icia io del égimen público de la p o ección po
desempleo el debe de acep a las o e as adecuadas de empleo que se le o mulen como
una ma e ialización di ec a de su debe de abaja . En lo que e ie e al a . 25 CE,
deben ene se muy p esen e las consecuencias que an anudadas al echazo de la o e a
adecuada de empleo, consis en es en una sanción adminis a i a, que puede llega a
consis i en la pé dida de la p es ación po desempleo; a ándose de una sanción
pública en el eje cicio de la po es ad sancionado a de la Adminis ación, ha de espe a
debidamen e las ga an ías de i adas del a . 25 CE.
El e e en e de ca ác e in e nacional se si úa en la a i icación po España del
Con enio de la O ganización In e nacional del T abajo nº 44, ela i o a la p es ación
po desempleo2. Jus amen e su a . 10 es el que con empló po p ime a ez –nada menos
que a la al u a de 1934- la posibilidad de sanciona al abajado que echace un
“empleo con enien e”, en la e minología del Con enio OIT. Es e Con enio, al iempo
que admi e la posibilidad de suspende empo almen e la p es ación po desempleo
en e a un echazo injus i icado de una o e a de empleo con enien e, ija de e minados
equisi os y lími es que son cla e a la ho a de in e p e a la egulación con enida en
nues o o denamien o in e no.
2.- El alcance del debe en la legislación p eceden e y su impac o en el nue o
con ex o legal
Has a aho a, el debe de acep ación de la o e a y co ela i a sanción a su
echazo se encon aban egulados en los a s. 17.2 y 47.1.b de la Ley de In acciones y
Sanciones en el O den Social (LISOS), así como el a . 213.1.b Ley Gene al de la
Segu idad Social (LGSS), ecogiéndose a pa i de aho a la de inición de empleo
adecuado en el a . 213.2 LGSS. Aho a se p ocede a o ece una nue a de inición del
debe impues o a a és de la nue a edacción dada al a . 231.3 de la LGSS, al iempo
que se ma iza signi ica i amen e la sanción imponible en la nue a edacción del a .
47.1.b LISOS. El diseño de la no ma se man iene en sus líneas gene ales, an o po lo
que e ie e al ipo de debe impues o al bene icia io de la p o ección po desempleo,
como a la eacción legal en e a su echazo. Eso sí, la e o ma p ocede a amplia
no ablemen e las si uaciones en las cuales se conside a que una o e a po pa e del
Se icio Público de Empleo (SPE) iene la conside ación de “empleo adecuado”, con lo
cual es ob io que se p e ende inc emen a las si uaciones en las cuales se le coloca al
abajado en la esi u a en e acep a un de e minado empleo y la pé dida de la
p o ección po desempleo. Al mismo iempo la e o ma p e ende g adua las sanciones,
pues has a el momen o p esen e un echazo injus i icado p o ocaba lisa y llanamen e la
ex inción de la p es ación, mien as que aho a se ija una escala en a ención a la
p ime a, segunda y e ce a o e a de empleo adecuado.
Po lo que e ie e al alcance del debe legal, has a el momen o p esen e se
conside aba como colocación adecuada es ipos de si uaciones: 1) la coinciden e con la
úl ima ac i idad labo al desempeñada; 2) aquella co espondien e a la p o esión habi ual
1 STS 8 eb e o 1995, A . 786.
2 Ra i icado po ins umen o de 5 mayo 1971, BOE 18 mayo 1972.
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del abajado ; 3) cualquie o a que se ajus e a sus ap i udes ísicas y o ma i as. En los
dos úl imos casos, además, la o e a debía implica un sala io equi alen e al es ablecido
en el sec o en el que se o ezca el pues o de abajo, con independencia de la cuan ía de
la p es ación a que enga de echo, y no suponga cambio de esidencia habi ual sal o que
enga posibilidad de alojamien o ap opiado en el luga del nue o empleo.
La e o ma, como al, man iene li e almen e los es supues os, po an o sin
modi ica los. No obs an e, pueden p oduci se ma ices en el inmedia o u u o, o bien
ad e i se e ec os e lejos de i ados de un nue a pe spec i a de conjun o de la no ma
aho a e o mada que de i e en o as an as no edosas in e p e aciones de los supues os
p eceden es.
Po lo que e ie e al supues o de la p o esión habi ual, el bo ado inicialmen e
di undido po el Gobie no p ecisaba que puede se habi ual cualquie p o esión que se
haya eje cido po más de un de e minado pe iodo de iempo, con ambigüedad decía el
ex o de 6 meses a un año. Esa acla ación no se ha llegado a ecoge en el Real Dec e o-
Ley 5/2002, de 24 de mayo; aho a bien, no se sabe muy bien si ello se debe a que se ha
enunciado a inco po a lo, o bien que ello se ha conside ado más opo uno que se ecoja
eglamen a iamen e en una inmedia a e o ma del RD 625/1985, de 2 ab il, desa ollo
eglamen a io en ma e ia de p o ección po desempleo.
En lo que e ie e al supues o de ajus e a las ap i udes ísicas y o ma i as del
abajado desempleado, cob a singula ele ancia el denominado “comp omiso de
ac i idad”, una de las no edades de la e o ma de 2002 ecogido ambién en la nue a
edacción del a . 231 LGSS. El mismo incluye una plu alidad de e ien es, pe o en
pa icula compo a un debe de pa icipa en acciones a iadas di igidas odas ellas a
inc emen a la ocupabilidad del desempleado; de i ado del cumplimien o de es a
acciones puede en e ec o amplia se la capacidad de empleo del desempleado y, con ello,
ex ende se el ámbi o obje i o del debe de acep ación de la o e a de empleo.
Uno de los p oblemas la en es, no esuel o po la e o ma, es la in e p e ación
que haya de da se a los supues os en cues ión. Llama pode osamen e la a ención la
ci cuns ancia de que apenas exis en esoluciones judiciales del T ibunal Sup emo –sal o
e o u omisión an sólo una sen encia- que haya p ocedido a uni ica la doc ina de
in e p e ación de los supues os, cuando al p opio iempo son bien nume osas las
sen encias dic adas po los T ibunales Supe io es de Jus icia al e ec o. Además, se
con ie e en una cues ión c ucial cuando con ei e ación el legislado apela a ípicos
concep os abie os, los habi uales concep os ju ídicos inde e minados, que hacen
mo e se al in é p e e en un e eno imp eciso. Los supues os más p oblemá icos han
gi ado en los más de los supues os a la excepción, ac ualmen e p e is a en el a . 17.2
LISOS, de p esencia de “causa jus i icada” pa a el echazo de la o e a de empleo.
Así, a í ulo ilus a i o, se ha conside ado no jus i icado un echazo de la o e a
de empleo alegando esponsabilidades amilia es. De es e modo, no es a endible la
necesidad de cuida a un hijo meno ecién nacido, en e o as azones po que la p opia
legislación labo al es ablece los mecanismos de conciliación an es aludidos: “la
abajado a, una ez acep ado el abajo e ing esada en la plan illa de la emp esa, pudo
compa ibiliza en cie a mane a abajo y hoga acudiendo a los mecanismos legales
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egulados en el a ículo 37.4 y 5 del Es a u o de los T abajado es”3; ni siquie a en caso
de que la hija de co a edad hubie a sido in e enida qui ú gicamen e y se le o ecie a
un abajo con u nos o a o ios4, o po ene que cuida a su pad e en e mo5, sin que sea
líci o mani es a su disposición a inco po a se más a de6. Di e sos son los supues os en
los que el echazo p o iene de la emp esa y no del abajado : “la ac o a no echazó el
abajo, se limi ó a deci que po ene un hijo no pod ía cumpli el ho a io que exigía la
emp esa; y en onces és a –la emp esa- la echazó. No se con o ma así el ipo del
echazo de abajo adecuado, que se exige pa a la sanción impues a7. O bien se jus i ica
el echazo cuando la esposa basa su nega i a “en g a ísima en e medad de su cónyuge,
le a iende y es su cuidado a has a el a al desenlace”8. Igualmen e se ha conside ado
como jus i icado el echazo cuando el desempleado se hallaba en si uación de
incapacidad empo al en el momen o de la o e a de empleo, ac edi ado con el
co espondien e pa e de baja o icial9, aunque se ma iza en sen ido con a io cuando se
ap ecia que se a a de una en e medad meno y muy b e e en el iempo10; o bien se
conside a injus i icado el echazo po que ue a a se in e enida qui ú gicamen e
den o de unos meses cuando ni siquie a se encon aba en si uación de incapacidad
empo al11.
De igual o ma se echaza como jus i icado el cambio de domicilio en el
inmedia o u u o de Plasencia a Za agoza po con ae ma imonio: “la Ley lo único que
exige es que la colocación no suponga cambio de esidencia habi ual y cuando le ue
o ecida a la ac o a su esidencia habi ual e a Plasencia, localidad en la que e a la
colocación, po lo que e a, en p incipio, adecuada”12.
También se ha conside ado el echazo de la o e a injus i icada “el hecho de
echaza una o e a de abajo po es a a la espe a de unos a os con una emp esa”, que
además de indemos ado “obedece a una si uación de con eniencia” del
desempleado”13. Tampoco puede jus i ica se po es a desa ollando un cu so de
eciclaje p o esional14, o p epa ando oposiciones15. Es adecuada la o e a que iene
p e is o un pe íodo de p ueba azonable y legal16.
Debe en ende se po echazo no sólo la exp esa nega i a del abajado , “sino
ambién aquellas conduc as que, no cons i uyendo una nega i a mani ies a, iendan a
c ea una si uación o es ado de ánimo que conduzcan a que el emp esa io desis a de
3 STS 8 eb e o 1995, A . 786; en la misma línea, STSJ, Ca aluña, 16 ab il 1998, A . 5569; 14 eb e o
1997, A . 1217; Ex emadu a, 12 eb e o 1996, A . 1052; Galicia, 26 sep iemb e 1995, A . 3189.
4 STSJ Mad id 8 mayo 1997, A . 1575.
5 STSJ, Ex emadu a, 31 de ma zo de 1998, A . 5339; Ca aluña, 29 mayo 1998, A . 3071.
6 STSJ, Las Palmas/Cana ias, 27 ma zo 1998, A . 1668.
7 STSJ, Valencia, 9 no iemb e 1999, A . 707/2000.
8 STSJ, G anada, 16 sep iemb e 1999, A . 4458.
9 STSJ, Cas illa y León/Bu gos, 4 diciemb e 1997, A . 4569.
10 STSJ, Mu cia, 2 sep iemb e 1997, A . 3379.
11 STSJ Mad id, 13 julio 1995, A . 2908.
12 STSJ Ex emadu a, 28 julio 1994, A . 2830
13 STSJ, Mu cia, 31 oc ub e 2000, A . 4267; Mad id, 18 diciemb e 1998, A . 6558.
14 STSJ, Ca aluña, 4 ene o 1999, A . 303.
15 STSJ, Galicia, 19 ene o 1998, A . 276; 10 diciemb e 1977, A . 4474; Cas illa y León/Bu gos, 23
no iemb e 1994, A . 4231.
16 STSJ, Galicia, 21 ene o 1999, A . 5203.
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con a a al abajado 17. Tal ocu e con la incompa ecencia en el momen o inal de
ci ación pa a la i ma del con a o18, o con el hecho de ac ua no demos ando in e és
po la ob ención de la plaza19. Po el con a io, no se alo a como al a de disponibilidad
la e i ada del abajado en el momen o en que es aba cumplimen ando una p ueba
eó ica exigida po la emp esa pa a alo a los conocimien os exigibles a su juicio20.
Po el con a io se ha conside ado como inadecuada una o e a ulne ado as de
los mínimos legales de condiciones de abajo (sala io de 50.000 pese as mensuales,
jo nada de nue e ho as, sin acaciones, i ma an icipada de iniqui o, i ma de nómina
con la can idad supe io a la pe cibida), es imando “ echazable, a odas luces, la
a gumen ación del O ganismo ecu en e, en cuan o p e ende impone a la abajado a la
ca ga de acudi a los T ibunales en de ensa de unos de echos, cuyo desconocimien o
bien pudo el ecu en e pone de mani ies o an e quien co espondie a”21.
De odo es e conjun o de esoluciones judiciales llama pode osamen e la
a ención, aunque a p ime a is a pueda pasa inad e ido, que p ác icamen e en ninguna
ocasión se discu e ace ca de si la o e a de empleo es o no adecuada en a ención al ipo
de ac i idades p o esionales o pues os de abajo p opo cionados po la emp esa. La
p ác ica o alidad de las sen encias e ie en a cues iones o males o de jus i icación
ex alabo al del echazo de la o e a, en conc e o, basadas en la admisión o no de
excepción legal po p esencia de una “causa jus i icada”; pe o, en sen ido in e so, po
omisión en casi odos los supues os las pa es con endien es pa en de la acep ación de
que el pues o esul a adecuado espec o de las ap i udes ísicas y p o esionales del
abajado . Y, en los bien escasos supues os en los que se discu e supe icialmen e la
cues ión, el esul ado siemp e es a o able a la es imación del ca ác e adecuado de la
o e a en cues ión22. Sólo en algún caso excepcional, a mi juicio pe sonal no
compa ible, conside a inadecuada la o e a po co esponde se a ca ego ía p o esional
in e io a la que había desempeñado con an e io idad23.
En de ini i a, lo que pa ece cons i ui el undamen o cen al de la e o ma de
2002, una sospecha de inadecuación de la no ma p eceden e a las exigencias de amplia
la o e a adecuada de ac i idades p o esionales, pa ece que has a el p esen e no ha
p o ocado con lic i idad alguna, al menos con ascendencia judicial.
Si uándonos en o o plano, el sup alegal, no dejan de susci a se dudas de
cons i ucionalidad al espec o de la medida en cues ión. A pesa de que el T ibunal
Cons i ucional ha acep ado la inco po ación de concep os ju ídicos inde e minados y
exp esiones abie as en la ipi icación de las in acciones adminis a i a, ello ambién
encuen a sus lími es in anqueables. Los p onunciamien os dic ados po el TC a es os
e ec os se han p eocupado po es ablece co os al uso abusi os de ales exp esiones
17 STSJ, 24 no iemb e 2000, A . 3809; A agón, 3 junio 1998, A . 6137; Cas illa y León/Bu gos, 16 junio
1994, A . 2365; 25 oc ub e 1993, A . 4560.
18 STSJ Cas illa y León/Valladolid, 14 julio 1998, A . 6197.
19 STSJ Cas illa y Lón/Bu gos, 9 junio 1997, A . 1876.
20 STSJ Cas illa y León/Bu gos, 3 julio 1996, A . 2556.
21 STSJ Galicia, 30 oc ub e 2000, A . 4697; en sen ido con a io, STSJ Ca aluña, 22 sep iemb e 1993, A .
3846.
22 STSJ Andalucía/Se illa, 25 sep iemb e 1998, A . 7709; Galicia, 25 mayo 1998, A . 1435; Mad id, 27
ene o 1994, A . 428; Cana ias/Las Palmas, 31 ene o 1994, A . 193; Ca aluña, 24 no iemb e 1993, A .
4913.
23 STSJ Cana ias/San a C uz de Tene i e, 7 oc ub e 1996, A . 3664.
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abie as o inde e minadas, pues ha subo dinado su compa ibilidad cons i ucional a “la
posibilidad de que su conc eción sea azonablemen e ac ible en i ud de c i e ios
lógicos, écnicos o de expe iencia, de al o ma que pe mi an p e e , con su icien e
segu idad, la na u aleza y las ca ac e ís icas esenciales de las conduc as cons i u i as de
la in acción ipi icada”, “dado que los concep os legales no pueden alcanza , po
impedi lo la p opia na u aleza de las cosas una cla idad y p ecisión absolu as, po lo que
es necesa io en ocasiones un ma gen de inde e minación en la o mulación de los ipos
ilíci os que no en a en con lic o con el p incipio de legalidad en an o no aboque a una
insegu idad ju ídica insupe able24. En odo caso, ninguno de los p onunciamien os
dic ados po nues o T ibunal Cons i ucional e ie en a sanciones impues as como
consecuencia del echazo de una o e a de empleo.
Al p opio iempo, la cons i ucionalidad de es os supues os debe ponde a se
igualmen e a la luz del p incipio de p opo cionalidad, es deci la debida elación de
co espondencia en e la g a edad de la conduc a ilíci a, ipi icada como in acción
adminis a i a, y la co ela i a en idad de la sanción impues a 25. En es e e eno iene
impo ancia ascenden al cie o ipo de cau elas ecogidas en el Con enio nº 44 de la
O ganización In e nacional del T abajo, que a nues o juicio no hacen o a cosa que
conc e a al caso el p incipio cons i ucional de p opo cionalidad; al como se ecoge en
su a . 10.1.d: “No debe conside a se con enien e...d) un empleo que, po azón
di e en e de las indicadas an e io men e y habida cuen a de odas las ci cuns ancias y de
la si uación pe sonal del solici an e, pueda se echazado con undamen o po el
in e esado”. Esa p e isión del Con enio se inco po a en nues o De echo in e no, po
ía del a . 17.2 de la Ley de In acciones y Sanciones en el O den Social ipi ica como
in acción g a e el echazo de la o e a de empleo adecuada, “sal o causa jus i icada”.
No obs an e ello, lo que no se con ienen son los supues os conc e os que
jus i ican ese echazo, con lo cual queda en un ámbi o imp eciso a de e mina po los
T ibunales de Jus icia, en pa e en los é minos e e idos an e io men e. De o a pa a, la
ipi icación como in acción g a e esul a excesi amen e d ás ica, de modo que enlaza
au omá icamen e el echazo de una o e a de las p eceden es con la au omá ica
cali icación de la misma como in acción g a e, en ningún caso como in acción le e o
como exclusión de la conduc a como in ac o a.
Sí da cuen a que el an ep oyec o de Ley Básica de Empleo ipi ica, po p ime a
ez, como in acción le e la conduc a consis en e en “no compa ece en el luga y
echas indicados pa a cub i las o e as de empleo acili adas po los Se icios Públicos
de Empleo o, en su caso, po sus En idades Colabo ado as, sal o causa jus i icada”26;
conduc a que has a el p esen e las sen encias asimilaban a un echazo áci o de una
o e a de empleo adecuada y, como al la conside aban como in acción g a e27,
incluida la conduc a de no ecoge eque imien o e ec uado po la o icina de Co eos,
sabedo que en la misma se le emplazaba a una ci a de o e a de empleo28.
24 STC 69/1989, de 20 de ab il, BOE 19 mayo.
25 STC 207/1990, de 17 de diciemb e, BOE 10 ene o 1991, und. jco. nº 3; 136/1999, de 20 de julio, BOE
18 agos o.
26 Nue a edacción del a . 17 LISOS, e Relaciones Labo ales nº 14/2002.
27 Po odas, STSJ Ca aluña, 22 ab il 194, A . 1474.
28 STSJ Ca aluña, 21 oc ub e 1993, A . 4554.
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Pongamos algunos ejemplos de lo desp opo cionado de la medida de no
acep a se es á exclusión de la conduc a in ac o a. De un lado, al cali ica se en odo
caso como empleo adecuado el “coinciden e con la úl ima ac i idad labo al
desempeñada”, se ol ida que esa ac i idad puede habe se pe dido jus amen e en
a ención a ca encias p o esionales o ísicas del abajado en cues ión que de u u o
deben unda en co espondencia un echazo undado de una o e a simila . Piénsese,
po ejemplo, que en el nue o con ex o de i ado de la e o ma legisla i a de p esión
e o zada pa a acep a cualquie o e a de empleo, un abajado acep e un empleo en
una p o esión que has a el p esen e no había eje cido y que nada más inicia la elación
labo al el emp esa io p escinda de él po al a de ap i udes pa a ejecu a lo debidamen e,
sin cub i a lo mejo el pe íodo de p ueba; en esa hipó esis, aun con un pe iodo co o de
ocupación, una nue a o e a de abajo de esas ca ac e ís icas se ía cali icada como
“empleo adecuado”. De igual o ma puede ocu i que la úl ima ac i idad desempeñada
po el abajado haya concluido con un despido obje i o, incluso cali icado como
p oceden e, undado en inep i ud del abajado (a . 52.a ET) o bien po al a de
adap ación a las modi icaciones écnicas ope adas en su pues o de abajo (a . 52.b ET);
bas a ía con una nue a o e a de empleo de idén icas ca ac e ís icas a las que
de e mina on su si uación de desempleo pa a que se conside e la o e a como adecuada
y po ende su echazo pode se conside ado in acción adminis a i a.
3.- El empleo demandado po el abajado
La e o ma de 2002, además de las es si uaciones p eceden es, iene a añadi
un p ime ma iz que, de p incipio, ha de ene escasa ele ancia. Me e ie o al hecho de
que el p ecep o comience de allando que en odo caso se conside a á como empleo
adecuado “la p o esión demandada po el abajado ”. Se a a de una conside ación
ob ia, que de i a de un p incipio gene al de ac uación con o me a los p opios ac os:
desde el ins an e en que el p opio demandan e de empleo, en el momen o de egis a se
en la O icina pública como desempleado, mani ies a cual es su disposición de abaja ,
cuales son los abajos pa a los que se conside a p o esionalmen e en condiciones de
emplea se, ello le cons iñe ambién a acep a las o e as que con al con enido se le
p opo cionen. Ya con an e io idad se conside aba que el con encimien o pe sonal del
desempleado espec o de su ap i ud p o esional es ele an e en es a ma e ia29. Hab ía
que ma iza que esa disponibilidad del abajado no puede se in e p e ada en sen ido
es ic o, de o ma que pueda lle a a esul ados no deseados po el mismo; po ejemplo,
alguna sen encia con o me a la egulación p eceden e es imó inadecuada una o e a en
una localidad de la misma p o incia, a pesa de que el in e esado mani es ó su
disponibilidad a desplaza se a cualquie pun o de la p o incia, cuando la dis ancia e a
desmesu ada, 120 kilóme os en e el cen o de abajo y su esidencia30.
Eso sí, a pa i de aho a, una p e isión que no enía mayo ascendencia en el
e eno de los e ec os ju ídicos, más o ien a i a pa a el Se icio Público de Empleo
(SPE) en cuan o a su labo de in e mediación en el me cado de abajo, a pa i de aho a
a a ene no able incidencia en el alcance del debe de acep ación de las o e as de
empleo. En la medida en que ello a a se así, debe ambién exigi se un debe de leal
colabo ación po pa e de el Se icio de Empleo con el desempleado, en el sen ido de
que pa ece azonable que se in o me exp esamen e al demandan e de empleo de la
29 STSJ Andalucía/Se illa, 25 sep iemb e 1998, A . 7709.
30 STSJ Cas illa y León/Bu gos, 5 mayo 1994, A . 2160.
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plu al ele ancia de la iden i icación po su pa e de la p o esión o p o esiones
demandas po el abajado desempleado.
4.- La o e a de empleo lib emen e ap eciable po el Se icio de Empleo
En odo caso, la no edad más ele an e, en lo que e ie e al alcance ma e ial del
debe de acep ación de las o e as de empleo, e ie e a los pa ados de la ga du ación,
espec o de los cuales la e o ma o o ga un muy amplio ma gen de decisión al SPE. En
e ec o, li e almen e se p e é aho a que “ anscu ido un año de pe cepción
inin e umpida de las p es aciones, además de las p o esiones an e io es, ambién
pod án se conside adas adecuadas o as colocaciones que a juicio del Se icio Público
de Empleo puedan se eje cidas po el abajado ”.
La edacción del p ecep o al cual no esul a su icien emen e cla a, po lo que en
es e pun o no esul a nada ácil cuales son los nue os empleos que pueden se obje o de
obligada acep ación po pa e del desempleado de la ga du ación. El p oblema de i a
sob e odo a pa i del hecho de que ya pa a cualquie pa ado, sea o no de la ga
du ación, se le obliga a acep a cualquie o e a que se ajus e a sus ap i udes ísicas y
p o esionales. La di icul ad p incipal se si úa, pues, en adi ina cual es el ma gen
adicional concedido al SPE y, en pa icula , cual es la di e encia en e una p o esión que
se ajus e a las “ap i udes ísicas y o ma i as” del abajado y o a que pueda se
“eje cida” po el abajado . Leído de o ma, asép icamen e y ue a del con ex o de a
e o ma, pod íamos llega a a i ma que una p o esión no puede se “eje cida” si el
abajado no os en a las “ap i udes ísicas y o ma i as” necesa ias pa a ello; a la
pos e, el supues o e ce o se ía idén ico al nue o inco po ado po la e o ma de 2002.
Sin emba go, es ob io que la inalidad de la e o ma es añadi o as si uaciones a las ya
con empladas ac ualmen e, con lo cual el p esun o equisi o de pode se “eje cidas”,
además del p oblema gene al p opio de los concep os ju ídicos inde e minados, se
con ie e en di uso de odo pun o, sin que esul e en absolu o ácil adi ina cuando se
p oduce una o e a inadecuada al abajado . Con iene, eso sí, llama la a ención sob e
el hecho de que el inicial documen o de discusión p esen ado po el Gobie no a
mediados de ab il e e ía a una ocupación que pudie a se “debidamen e eje cida” po el
desempleado, en an o que el ex o a iculado ap obado ha sup imido el ad e bio, con lo
que lo aleja aho a más cla amen e del supues o e ce o e e ido a las capacidades ísicas
y o ma i as del desempleado. En de ini i a, el sis ema o o ga un amplísimo ma gen de
disc ecionalidad al SPE, de modo que admi e o ece le al desempleado cualquie pues o
de abajo, sal o aquellos pa a los que el abajado no se encuen e habili ado
p o esionalmen e po ca encia de í ulo o icial exigido al e ec o.
De se esa la in e p e ación que p ospe e del nue o supues o, su gen
inmedia amen e las dudas de cons i ucionalidad, po lo que a ec a a la sanción al
desempleado po echaza una o e a de empleo de es as ca ac e ís icas. En su conjun o
puede p o oca una mani ies a insegu idad ju ídica, lo que a nues o juicio
desemboca ía en que no se cumpla debidamen e con el p incipio cons i ucional de
ipi icación de las in acciones adminis a i as. Insis imos en que ya de po sí el
abajado es á obligado a acep a cualquie o e a que se ajus e “a sus ap i udes ísicas
o o ma i as”, es ableciéndose es e supues o como adicional al an e io , es deci , una
si uación de obligada acep ación de un abajo que ni siquie a se adap e a sus ap i udes
ísicas o o ma i as. A pesa de que el T ibunal Cons i ucional ha acep ado que en la
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ipi icación de las in acciones se pueda acudi a los concep os ju ídicos inde e minados
y a exp esiones abie as, el mismo se ha p eocupado de es ablece co os al uso abusi os
de ales exp esiones abie as o inde e minadas, pues ha subo dinado su compa ibilidad
cons i ucional a “la posibilidad de que su conc eción sea azonablemen e ac ible en
i ud de c i e ios lógicos, écnicos o de expe iencia, de al o ma que pe mi an p e e ,
con su icien e segu idad, la na u aleza y las ca ac e ís icas esenciales de las conduc as
cons i u i as de la in acción ipi icada”, “dado que los concep os legales no pueden
alcanza , po impedi lo la p opia na u aleza de las cosas una cla idad y p ecisión
absolu as, po lo que es necesa io en ocasiones un ma gen de inde e minación en la
o mulación de los ipos ilíci os que no en a en con lic o con el p incipio de legalidad
en an o no aboque a una insegu idad ju ídica insupe able31. Más aún, en ales
condiciones a nues o juicio no sólo se es á ulne ando el a ículo 25 CE en su e ien e
de ipi icación obligada de las in acciones adminis a i as, sino ambién po de i ación
el p opio a ículo 35.1 CE, en la medida en que se impone un “debe de abaja ” que a
más allá de lo azonable en una pe spec i a cons i ucional. De o a pa e, el supues o
ca ece de odo elemen o de obje i ación, desde el ins an e en que odo queda emi ido al
c i e io del SPE; al a i ma el p ecep o que el ca ác e adecuado de una o e a queda
emi ido a la pos e a lo que se decida “a juicio del Se icio Público” se deja po
comple o en sus manos la decisión de si se p oduce o no una in acción adminis a i a
cuando se echaza la o e a. En úl ima ins ancia, si la au o idad se unda en es e pasaje a
la ho a de e ec ua la o e a y de impone la consiguien e sanción, se a a ía de un
supues o no sólo a en a o io con a la segu idad ju ídica exigida po el a ículo 25 CE,
sino ambién ene an e de oda posibilidad de con ol judicial y, po ello, igualmen e
lesi o del de echo a la u ela judicial e ec i a con emplado en el a ículo 24 CE. A es e
úl imo e ec o, debe eco da se que las ga an ías cons i ucionales del eje cicio de la
po es ad sancionado a de la Adminis ación incluyen en odo caso el con ol judicial,
ía e isión de las sanciones impues a, acul ad que queda ía impedida en es os casos32.
5.- Las modalidades admisibles de con a ación o ecida
Complemen a io a la de e minación de los abajo y ac i idades p o esionales
o e ables de obligada acep ación po el desempleado, la e o ma ambién alude al ipo
de inculación con ac ual con enida en la o e a de empleo. Y lo hace gené icamen e
pa a a i ma que la modalidad con ac ual, sea cual sea és a, en ningún caso pod á
jus i ica su echazo po pa e del abajado . En suma, el debe de acep ación de la
o e a de empleo aba ca an o a la con a ación inde inida como empo al, an o a
iempo comple o como a iempo pa cial, an o un con a o cuya egulación incluya las
co espondien es co izaciones po la con ingencia de desempleo o no, an o se a e de
un con a o de abajo como de abajos de colabo ación social. También ello se hace
independien e de la cuan ía de la p es ación po desempleo a la que enga de echo el
abajado , elacionado con la e ibución o ecida al abajado con la o e a de empleo,
si bien pa a ello nos emi imos a lo que comen emos en el apa ado especí ico dedicado
a la e ibución del pues o o e ado.
No edosa en lo o mal es la p e isión explíci a como o e a adecuada de los
abajos a un abajo a iempo pa cial. E a una p e isión que no se encon aba
explíci amen e p e is a en la egulación igen e, con lo que podía da luga a
31 STC 69/1989, de 20 de ab il, BOE 19 mayo.
32 STC 77/1983, de 3 de oc ub e, BOE 7 de no iemb e, und. jco. nº 3.
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amilia es del desempleado, lo que pod ía da a en ende que el SPE ha á un uso de al
acul ad en una di ección de limi a la o e a de empleo que menos pe judique al
desempleado. Sin emba go, en sen ido es ic o la no ma no exige que así sea, po lo que
esa acul ad modi ica o ia de la o e a pod ía ene ambién el sen ido in e so, de se
amplia o ia de los pues os y empleos o e ables al desempleado en azón del
comp omiso de ac i idad que se le haya ma cado. En de ini i a, con ello se p o oca una
si uación de insegu idad ju ídica, dejando al lib e a bi io del Se icio Público de
Empleo el alcance conc e o de la obligación de acep a una o e a de empleo adecuada.
En de ini i a con ello, además de la imp ecisión, se deslegaliza la ipi icación de la
in acción adminis a i a y, con ello, no se iene p esen e el p incipio de legalidad en la
ipicidad de las in acciones exigida cons i ucionalmen e pa a las sanciones
adminis a i as46
9.- La sanción adminis a i a imponible
En el e eno de las sanciones, la e o ma de 2002 es más ma izada y sob e oda
más espe uosa con el p incipio de p opo cionalidad, que la igen e en el momen o
ac ual. En e ec o, la ó mula p eceden e e a adical en exceso, desde el ins an e en que
en e a un solo echazo de una o e a de empleo adecuado se con emplaba la sanción
máxima consis en e en la ex inción comple a de la p es ación po desempleo. F en e a
ello, la e o ma p e é que el p ime echazo debe da luga a una educción del de echo
en es meses, el segundo echazo desencadena ía o a educción, se supone que
adicional, po seis meses, y, inalmen e, el e ce echazo p o oca ía la pé dida o al del
de echo; se p ecisa, además, que es a escala se aplica a pa i de la p ime a in acción y
cuando en e la comisión de una in acción y la an e io no hayan anscu ido más de
365 días, con independencia del ipo de in acción (a . 47.1.b LISOS). Po ello,
insis imos en que se a a de un égimen más espe uoso con la exigencia cons i ucional
de la p opo cionalidad en la sanción adminis a i a.
Sin emba go, a nues o juicio, la p opues a gube namen al no es espe uosa con
el sis ema con emplado una ez más en el Con enio nº 44 OIT. En conc e o, el a . 10
del Con enio p e é que el echazo de una o e a de empleo con enien e el de echo al
subsidio se pod á “suspende ” “du an e un pe íodo adecuado”. De ello de i an dos
conclusiones, la p ime a de ellas ob ia e indiscu ible, la segunda condicionada a la
in e p e ación que se haga del é mino empleado po el Con enio.
La p ime a de ellas, de cla idad me idiana, consis e en que el Con enio an sólo
admi e una sanción consis en e en un daño de ca ác e empo al, pues dice
explíci amen e que lo se á “du an e un pe íodo adecuado”; luego, a sensu con a io, no
esul a iable la imposición como sanción de la “ex inción” de la p es ación como se
ecoge ac ualmen e, o bien se p e é en la p opues a gube namen al con sanción al e ce
echazo, en la medida en que se habla de “pé dida o al del de echo”.
La segunda de ellas de i a de la ci cuns ancia de que el Con enio OIT sólo
admi e que la sanción consis a en una “suspensión” del de echo, lo que a nues o juicio
46 Pa a la exigencia con ca ác e gene al del p incipio de legalidad cons i ucionalizado, e po odas STC
42/1987, de 7 de ab il, BOE 5 mayo, und. jco. nº 2; 207/1990, de 17 de diciemb e, BOE 10 ene o 1991;
40/1991, de 25 de eb e o, BOE 27 ma zo.
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no puede compo a educción alguna de la du ación ni de la cuan ía de la p es ación;
“suspensión” es, en el sen ido li e al de la exp esión, in e upción, ape u a de un
pe íodo de pa én esis, pos e gación en el pago, pe o no educción de su cuan ía; desde
es e pun o de is a, ambién es imamos con a io al sis ema p e is o en el a . 10 del
Con enio, la ó mula p opues a consis en e en la educción de la p es ación po
desempleo.
10.- La complejidad de i a del epa o compe encial Es ado e sus Comunidades
Au ónomas
Pa a conclui , con iene ad e i de los indudables p oblemas écnicos, cuando
no polí icos, que odo es e sis ema a a p o oca , si no es á p o ocando ya en su
aplicación al epa o compe encial en e el Es ado y las Comunidades Au ónomas.
En e ec o, en la medida en que la in e mediación en el me cado de abajo o ma
pa e de la a ea adminis a i a de ejecución de la legislación labo al, hoy en día se ha
ans e ido ya a un ele ado núme o de Comunidades Au ónomas la ges ión de los
Se icios Públicos de Colocación47.
En es os é minos, son las Comunidades Au ónomas quienes, en su labo de
in e mediación en e las o e as y demandas de empleo, deben o mula a los
desempleados las co espondien es o e as de empleo adecuado y, po an o, deben se
ellas mismas quienes lle en a cabo el con ol de los echazos indi iduales a ales o e as
de empleo.
Más aún, con iene ene en cuen a que el a . 231.c LGSS, con o me a una
edacción que no se ha is o al e ada as la e o ma, impone al desempleado la
obligación de acep a las o e as de empleo adecuadas que le sean p opo cionadas an o
po las O icinas de Empleo como po las Agencias de Colocación sin ines luc a i os.
F en e a ello, quien ges iona la p es ación po desempleo es la en idad ges o a de
la p es ación po desempleo, es deci , ac ualmen e el Ins i u o Nacional de Empleo; en
odo caso, la p o ección po desempleo sigue siendo ges ionada po la Adminis ación
del Es ado, sin que se p e ea la expec a i a de se as e ida a las Comunidades
Au ónomas, po a ec a ello al égimen económico de la Segu idad Social (a . 149.1.17
CE) y po an o es a en juego el p incipio de caja única del sis ema público de la
Segu idad Social. En es os é minos, siendo la p opia Segu idad Social quien ges iona la
p es ación po desempleo es ella ambién la acul ada pa a con ola su co ec a
pe cepción.
47 Galicia (RD 1.375/1997, de 29 de agos o, BOE de 1 de oc ub e, y RD 232/1998, de 16 de eb e o, BOE
de 4 de ma zo); Ca aluña (RD 1.050/1997, de 27 de junio, BOE de 29 de julio, modi icado po el RD
774/1999, de 7 de mayo); Na a a (RD 811/1999, de 14 de mayo, BOE de 9 de junio, y RD 311/2001, de
23 de ma zo, BOE de 9 de ab il); Comunidad Valenciana (RD 2.673/1998, de 11 de diciemb e, BOE de
29 de diciemb e); Cana ias (RD 150/1999, de 23 de ene o, BOE de 17 de eb e o, y RD 115/2000, de 28
de ene o, BOE de 12 de eb e o); Mad id (RD 30/2000, de 14 de ene o, BOE de 2 de eb e o); As u ias
(RD 3/2001, de 12 de ene o, BOE de 31 de ene o); Ex emadu a (RD 664/2001, de 22 de junio, BOE 5 de
julio); Cas illa y León (RD 1187/2001, de 2 de no iemb e, BOE 22 no iemb e); Can ab ia (RD
1418/2001, de 14 de diciemb e, BOE 3 diciemb e); Islas Balea es (RD 1.268/2001, de 29 de no iemb e,
BOE 5 diciemb e); La Rioja (RD 1.379/2001, de 7 de diciemb e, BOE 25 diciemb e); A agón (RD
646/2002, de 5 de julio, BOE 10 julio)
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Aho a bien, es e complejo sis ema de epa o compe encial po lo que e ie e a la
ma e ia aquí enjuiciada no ha sido asladada con cla idad al ámbi o de la a ibución
compe encial de la acul ad sancionado a adminis a i a, de i ada del echazo de una
o e a adecuada de empleo. En e ec o, con o me al a . 48.4 LISOS la imposición de
sanciones po in acciones g a es como la p esen e a los abajado es en ma e ia de
empleo y de p o ección po desempleo co esponde “a la en idad ges o a de la
Segu idad Social u o ganismo de colocación compe en e”. Es ob io, que, a pesa de
e leja se ello en un ex o e undido del año 2000, cuando ya se habían p oducido
impo an es as e encia de compe encias en ma e ia de colocación, es á edac ado aún
sob e el modelo p eceden e de ges ión conjun a po pa e del INEM an o de la
in e mediación en el me cado de abajo como de la ges ión de la p es ación po
desempleo; en ese modelo es coinciden e el o ganismo que ac uaba como en idad
ges o a y como ins ancia de colocación.
En odo caso, a pa i de que se as ie en las compe encias de colocación el
p ecep o deja de se comp ensible, po cuan o que lo que cons i uye odo un absu do es
in e p e a que aho a se acul a indis in amen e pa a impone la sanción po echazo de
o e a adecuada de empleo an o a la en idad ges o a como a la Comunidad Au ónoma;
sólo una Adminis ación es la que debe asumi la esponsabilidad de eje ce el con ol y
consiguien emen e de impone las co espondien es sanciones. A mi juicio pe sonal, al
como iene sucediendo has a aho a en la p ác ica adminis a i a, sin que ello haya sido
pues o en cues ión judicialmen e, la compe encia le ha de co esponde exclusi amen e
a la en idad ges o a de la Segu idad Social, en an o que se a a de una ma e ia que
a ec a di ec amen e a la pe cepción de la p es ación po desempleo, cuya ges ión con
ca ác e gene al no ha sido ans e ida a las Comunidades Au ónomas y, en conc e o,
los Dec e os de ans e encia ap obados no con emplan de o ma exp esa la asunción
po las Au onomías de ales compe encias sancionado as. Así, po ci a la úl ima de las
as e encias p oducidas has a el momen o p esen e, la ela i a a la Comunidad de
A agón se es ablece, de un lado, que “La Comunidad Au ónoma de A agón eje ce á en
su ámbi o e i o ial las unciones, a ibuidas al INEM, excep uadas las e e en es a las
p es aciones po desempleo”; y, de o o lado, “La Comunidad Au ónoma de A agón
eje ce á..., en su caso, la po es ad sancionado a en ma e ia de empleo”, si bien
inmedia amen e a con inuación acla a que “La Comunidad de Au ónoma de A agón
exigi á y comp oba á el cumplimien o de las obligaciones como demandan es de
empleo de los solici an es o bene icia ios de p es aciones po desempleo, ecogidas en
los pá a os c), d) y g) del a ículo 231 del ex o e undido de la Ley Gene al de la
Segu idad Social....y comunica á en su caso, los incumplimien os de dichas
obligaciones a la En idad Ges o a de las p es aciones a los e ec os sancionado es que a
és a le co esponden”. En de ini i a, la úl ima p e isión del Real Dec e o 646/2002, de
5 de julio, es la más elocuen e al espec o: a la Comunidad Au ónoma le co esponde
comp oba el cumplimien o de la obligación de acep ación de la o e a adecuada de
empleo po pa e del abajado desempleado (a . 231.c LGSS), pe o si se p oduce un
incumplimien o al espec o la Comunidad Au ónoma debe á limi a se a comunica ales
incumplimien os a la En idad Ges o a, pa a que sea és a quien sancione al bene icia io
de la p es ación.
Eso sí, a pa i del ins an e en que se e i ica esa disociación en e el o ganismo
enca gado de e ec ua las o e as de empleo y el en e sancionado se hace inexcusable
impulsa mecanismos de coo dinación en e las Adminis aciones Au onómicas y la
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Adminis ación del Es ado. De no ma e ializa se al p oceso de conce ación polí ica
en e el Gobie no Nacional y las Adminis aciones Au onómicas puede desemboca se
en esul ados simila es a los que en o os iempos se e i ica on en ma e ia de con ol de
las incapacidades empo ales, en e quienes ienen asumidas las ans e encias de la
ges ión de la asis encia sani a ia, po ende, de las bajas labo ales –es deci , las
Comunidades Au ónomas- y de quien conse a la obligación de asumi los cos es de
Segu idad Social de las co espondien es p es aciones po incapacidad –es deci , la
Adminis ación del Es ado-. En es a ma e ia ambién se puede llega a p oduci un gap
simila en e quienes deben con ola los echazos de las o e as de empleo adecuadas –
las Comunidades Au ónomas- y quienes os en an la capacidad de sanciona
adminis a i amen e a los desempleados que echacen injus i icadamen e una o e a de
empleo –la Adminis ación del Es ado-. Dicho con c udeza, de no p oduci se es e
p oceso de conce ación social, la Adminis ación del Es ado no pod ía hace uso de an
impo an e he amien a de compulsión sob e el desempleado de acep a las o e as de
empleo adecuado que se le cu sen de no exis i colabo ación de pa e de la
Adminis ación Au onómica, pues a és a le bas a con no ansmi i la in o mación
pe inen e a la en idad ges o a del desempleo.
Finalmen e, en co espondencia con ello, po el hecho de a a se de in acciones
le es y g a es y no muy g a es, la e isión judicial de es as esoluciones, aunque sean
sancionado as, se emi en al o den social de la ju isdicción y no al con encioso-
adminis a i o48.
48 A . 233.c LGSS, STS 30 diciemb e 1994, A . 10527; 24 sep iemb e 2001, In o mación Labo al 1997;
3 julio 2001, In o mación Labo al 1690; 9 julio 2001, In o mación Labo al 1704.