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Teoría feminista, ética y política

Díaz Rönner, Lucila

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©Uni e si a de Ba celona Teo ía eminis a, é ica y polí ica Lucila Díaz Rónne * El eminismo es un comp omiso esencialmen e polí ico. Se cons u- ye desde la c í ica social y ha dado luga a una conside able p oduc- ción eó ica. Tan o po su con eni- do como po la calidad de su c í ica es conside ado uno de los pensa- mien os más impo an e del siglo. He aquí el pun o de pa ida de es a p esen ación: cómo pensa la eo i- zación eminis a y sus aplicaciones en la p ác ica polí ica desde la pe spec i a é ica pa a cambia una ealidad social en la que pe sis e la desigualdad de géne o. Pensa en sociedades menos desiguales es ambién pensa en modelos sociales di e en es así como en la elabo ación de pa adig- mas al e na i os. Pa a ello es ne- cesa io a anza en la eo ización eminis a, amplia los ho izon es de su in es igación y de sus análisis a in de ecupe a o as dimensiones como la é ica-polí ica de las ela- ciones sociales, la del pode y la del Es ado. Po que no es posible segui man eniendo los concep os adicionales de polí ica y pode que, desde sus o ígenes, excluyen a las muje es. Log a la capacidad pa a desp ende se de una "iden i- dad" que congela la p oducción de o a cul u a polí ica se á el ánsi o ineludible hacia la cons i ución de nue os suje os. En consecuencia, • Feminis a a gen ina. 79 supone abaja sob e o as bases epis emológicas. El modelo social de la mode ni- dad que pe sis e en nues as so- ciedades e leja un o den polí ico- social hegemónico de e minan e en la cons i ución de las "iden ida- des sociales"; o sea que se pa e de una ealidad p e-es uc u ada simbólicamen e que homogeneiza la humanidad al elimina la di e en- cia de sexos y pe mi e la p e alen- cia de un suje o p esun amen e uni e sal pe o desde la masculini- dad. Es e modelo de sociedad es á basado en una p ác ica cul u al que p i ilegia un ipo de conoci- mien o y excluye sis emá icamen e a su con a io. F en e a es e mun- do de sabe es, pode es y es a e- gias, cabe p egun a nos ¿cuál es el papel de la eo ía eminis a? ¿Posee alguna in luencia en ese juego de maniob as? ¿Debe el eminismo con on a el "sabe '' masculino desde "o o" sa- be , moldeado desde las condicio- nes de exis encia de las muje es como sexo y de sus expe iencias de ida en di e sos con ex os - es deci , desde un sabe "apa e"- , pa a ob ene más econocimien o cul u al, e ibuciones ma e iales y cie o ni el de ep esen ación en el sis ema polí ico-ins i ucional o bien debe di igi se a as o na el sabe ©Uni e si a de Ba celona dominan e desde o a isión é ica- polí ica de las elaciones sociales? Los in e ogan es se c uzan con zonas de di icul ades que gene an o os in e ogan es. El eminismo es un e eno cul u al é il po que p oduce conocimien os y desmis i- ica alo es de lo mode no -des- a ma códigos, clausu a sabe es- Y en a al mundo complejo de las p opues as en el clima de lo pos - mode no en el que se en ec uzan sus di e sas co ien es, mé odos de pensamien o y p ác icas de ac- ción. Es sensa o, en onces, aco - da con Anna Yea man cuando ex- p esa que "los asgos del pa adig- ma eme gen e al e na i o oda ía no es án cla os" .1 His ó icamen e, la posición de exclusión de las muje es de ine un campo con lic ual de luchas y aspi- aciones en e la ei indicación de la igualdad (con el homb e) y la ei- indicación de la di e encia (como muje es). Es os obje i os p incipa- les han es ado p esen es en el pensamien o eminis a de las úl l- mas décadas y han di idido sus eo ías y sus aplicaciones en la p ác ica polí ica. Tan o la concep- ción de la igualdad que implica iden idad como el concep o de la di e encia que indica plu alismo, apa ecen a modo de los dos polos de una ensión en e sus obje i os y es a egias polí icas. Podemos ci a como p incipal exponen e del eminismo de la igualdad a Celia Amo ós pa a quien el legado emancipa o io del p oyec o de la Ilus ación se basa en la igualdad y la uni e salización. Pa a Amo ós lo é ico se en elaza con lo polí ico desde el e e en e de la uni e salidad po se una no - ma que alcanza a odos los suje os (y no solamen e a la mi ad de la es- pecie). Amo ós no desconoce el de echo a la di e encia pe o obse - a que la di e encia se p oduce sola, en an o que a la igualdad es p eciso cons ui la.2 El p incipal cues ionamien o e- minis a al p incipio de la igualdad he edado de la Ilus ación ha sido p ecisamen e su acul ad de homo- loga a odas las muje es en el mis- mo ni el, desconoce lo que las ca- ac e iza, bo a las di e encias, ol e las idén icas en e sí. Según Amo ós la iden idad se da en el es- pacio de lo p i ado como ámbi o de la in isibilidad polí ica y de la desi- gualdad de las muje es, en an o que la igualdad a asociada a lo público y a lo isible. La p opues a de Amo ós man iene su igencia en cuan o apun a a la cons ucción del suje o sob e la base de alo es é icos de la democ acia como la igualdad y la libe ad. No así desde la c í ica eminis a con espec o a aquellas eo ías que ep oducen los discu sos de la mode nidad li - gados a un pa adigma acionalis a que niega la di e encia y que, con base en una supues a obje i idad y neu alidad de la azón, p e ende en ende oda nues a ealidad a pa i de su esencia uni e salis a y hegemónica. 1. Yea man, Anna, "Una eo ía eminis a de la di e enciación social", en Nicholson Llnda (compilado a), Femínismo!Posmode nismo, Femina ia edi o a, Buenos Ai es, 1992, p. 56. 2. Amo ós, Celia, Femínísmo: Igualdad y Dí e enci a, Uni e sidad Nacional Au ónoma de México, Col. PUEG, México, 1994, pp. 56 y 77. 80 ©Uni e si a de Ba celona En cuan o al p incipio de igual- dad esul a pe inen e des aca que no exis e po an onomasia nin- guna egla de dis ibución que pue- da clasi ica se como iguali a ia o no iguali a i a, con p escindencia de conside aciones de alo o no ma- i as. Desde una pe spec i a ilo- só ica, la igualdad puede de ini se en é minos de jus icia y en é mi- nos de alo , po ejemplo, ''bueno" o "deseable ", a pa i de una idea que engamos ace ca de una so- ciedad jus a o equi a i a. Desde es a pe spec i a, no debemos e- nuncia a los p incipios de igualdad y jus icia ni a los de los de echos humanos y la ciudadanía, po cons i ui aún una necesidad in- cues ionable la a i mación de los de echos democ á icos pa a un mayo núme o de suje os, en so- ciedades que p e enden se iguali- a ias. El concep o de la di e encia se- xual y el de la necesidad de un o - den simbólico nue o su ge a ina- les de los sesen a. La impo ancia del concep o adica en des aca la cons i ución de la subje i idad des- de lo simbólico. En es a línea de pensamien o, la di e encia sexual espec o del homb e es e alo i- zada desde su i educ ibilidad a la ca ego ía masculina. El econo- cimien o de las dimensiones se- xuadas del mundo p oduce conse- cuencias: an o epis emológicas como en la p ác ica polí ica sus en- ada en "el pa i de sP' que dis in- gue la polí ica en p ime a pe sona, del eminismo de la emancipación. Pa a el pensamien o de la di e en- cia, la cul u a de las muje es puede desa olla se en o ma sepa ada de la ealidad de los a ones. Po- ne en el cen o de la polí ica, la polí ica de las muje es, ha exp e- sado la up u a espec o a una ea- lidad pa cial, la de una polí ica al lado de la o a, llamada "polí ica masculina". Po lo mismo, es a p ác ica polí i ca no iene como ob- je i o la ei indicación de de echos ni la ealización de acciones de dis- c iminación posiH a. La p o es a pe sonal y é ica y el desis i de la polí ica pueden se expe iencias álidas en algunos lu- ga es pe o no en el caso de Amé i- ca La ina. Los mo imien os de mu- je es de es os países no se han iden i icado con el discu so emi- nis a aunque sí a iculan la noci ón de géne o a o os con enidos ideo- lógicos. 3 Ag ega ía que, sin luga a dudas, el eminismo la inoame ica- no de hoy debe plan ea se nue as líneas de e lexión y nue as p o- pues as en o no a la sociedad y la cul u a que sean ú iles pa a odas las muje es, sean o no eminis as, y si an de mane a e ec i a en un con ex o di e so, pa a la ans o - mación de los códigos igen es. Las eminis as de la di e encia ein oducen, señala F ancoise Co- llin, " el p oblema é ico en la lec u a polí ica del mundo del lado de la e- lación de las muje es en e ellas".4 En o os é minos, la e lexión é ica a a desa olla se p io i a iamen e 3. Ci iza, Alejand a, "Feminismo, polí ica y c isis de la mode nidad", en El Cielo po Asal o, No. 5, !mago Mundi, Buenos Ai es, 1993. 4. Collin, F ancoi se, ''Bo de line. Po una é ica de los lími es ", Femina / a, año VI , No. 11 , Buenos Ai es, 1993. 81 ©Uni e si a de Ba celona como e elación de una muje con o a o con las o as. Tal como apun a Luce l iga ay «no hay una sin o a". Así se uni o miza el sen i- do de llega a "se muje ", sólo la pe enencia al géne o emenino es signi ica i a pa a la ealidad de las muje es. En es a co ien e encon- amos el ya clásico es udio In a Di- e en Voice de Ca ol Gilligan quien plan ea la di e encia en e homb es (mo al de los de echos) y muje es a a és de la mane a es- pecí ica de en oca y esol e los p oblemas mo ales. Pa a Gilligan el plan eo de la noción de una é ica del cuidado (mo al de la esponsa- bilidad), donde des acan los alo- es a ec i os y la ma e nidad, le pe mi e da ele ancia polí ica a las di e encias sexuales desde "su p opia oz" y, desde aquí, una a- lo ación a lo emenino. 5 O as eminis as como Sa a Ru- ddick Y. Jean Elsh ain man ienen p opues a simila . Pa a Ruddick se a a de p omo e el pensamien o ma e nal, pues las p ác icas socia- les especí icas gene an su p opia isión de lo que es alioso y bueno y pueden se i de al e na i a pa a des aca p io idades é icas y de i ud, es deci , o a mane a de se en una cul u a dominada po el homb e. Elsh ain des aca ambién las implicaciones polí icas del pen- samien o ma e nal y habla de un eminismo "social ". 6 Es as au o as, que sos ienen la impo ancia polí i- ca de la amilia y la ma e nidad, e- ue zan, como apun a Die z, una isión unidimensional de las muje- es como se es de la amilia ,7 posi- ción que no odas las muje es com- pa en y cuyos esul ados polí icos son dudosos. Puede a i ma se que e ue zan, ambién, lo que ha sido la ac i ud adicional de las muje es y suponen la exis encia de un "e e no emenino" inmu able a a- és del iempo. Hace más de ein e años, emi- nis as como Ka e Mille , Julie Mi chell y Shulami h Fi es one u- ie on una posición o almen e opues a en cuan o desmis i ica on la ma e nidad y la amilia. Mille sos iene que el sexo "es una ca ego ía social imp egnada de polí ica". Asimismo señala que, al in oduci el concep o de "polí ica sexual", es ineludible plan ea se la p egun a ¿Puede acaso conside- a se la elación que exis e en e los sexos desde un pun o de is a polí ico? La espues a depende de lo que se conside e como "polí i- ca". Mille señala que los diccio- na ios suelen da una de inición limi ada de la misma y que su con- cep o debe se más amplio en en- diendo po polí ica "un conjun o de es a agemas des inadas a man e- ne un sis ema" o "conjun o de ela- ciones y comp omisos es uc u a- dos de acue do con el pode , en 5. Gilligan, Ca ol, In a Dí e en Voice. Psychologícal Theo y and Women's De elo- pmen , Ha a d Uni e si y P ess, Camb idge, Mass. and London, l993. 6. Sob e es as au o as e : Die z, Ma y, «Ciudadanía con ca a eminis a» en Deba e Feminis a, ol. 10, México, 1994, pp . 46 y ss. 7. Die z, Ma y, op. ci ., p. 46. 82 ©Uni e si a de Ba celona i ud de los cuales un g upo de pe sonas queda bajo el con ol de o o g upo".ª En consecuencia, la dominación sexual es una cues ión polí ica po cuan o implica el eje ci- cio del pode , que se e ec i iza me- dian e "p ác icas ideológicas-cul u- ales que p oducen un sen ido"9 y posicionan a muje es y homb es en ámbi os di e enciados: en el p i a- do y en el público. Po es a azón, Mille habla de una o ma de "colo- nización in e io ", de la in e io- ización de los alo es pa ia cales, po la cual el colec i o emenino mani ies a ca ac e ís icas psicoló- gicas p opias de las mino ías dis- c iminadas.10 Es álido e o mula es os plan- eamien os po que, aunque b e e- men e mencionados, ienen pa i- cula igencia y señalan el ca ác e pe en o io de ecupe a pa a las muje es la dimensión polí ica. F en e a una c isis de la mode ni- dad en un mundo que se globaliza bajo la lógica de la me cancía -con g a es epe cusiones eco- nómicas y sociales en Amé ica La- ina-, el desencan o y el escep i- cismo que anspi an las eo ías de la pos mode nidad, y el iesgo siemp e p esen e de epe i las ie- jas dico omías de un humanismo gené ico, se acen úa la necesidad de a i ma la inculación en e la eo ía y la p ác ica polí ica y una idea de la é ica que impulse un p o- yec o colec i o al e na i o. Asimis- mo, el concep o de é ica nos lle a a esal a el ema de la libe ad y el de la polí ica, como cons i uyen es esenciales de cualquie p oyec o basado en la e icidad. Un pun o de a gumen ación in - e esan e es el que F anyoise Co- llin señala: el hecho que "se adjudi- ca a las muje es -y a la elación ma e nal- una especie de posi- ción ideal, e i a oma en conside- ación el hecho de que odo se hu- mano, incluso las muje es, se halla habi ado po una ambi alencia p o- unda con espec o al o o".11 Es deci , se niega en las muje es los sen imien os p opios de odo se humano, hacia sí misma y hacia los demás. Desde una supues a a mo- nía en e las muje es se deja de lado que puedan habe di e encias en e ellas, compe encias, enemis- ades, i alidades que su gen po cues iones de pode y di e encias po elección sexual. Cabe en onces p egun a se ¿pue- de pensa se en una é ica eminis a sin cae en posiciones esencialis- as? Collin ecue da que la inco po- ación de la é ica en el pensamien o eminis a se p oduce en o ma a día -da a de hace una quincena años-, demo a que plan eó dos di- icul ades cen ales. En p ime luga . el hecho de que el eminismo su gie- a como un mo imien o polí ico de li- be ación de e minó a p io i, en é mi- nos de dominación, la ubicación de las muje es como op imidas y la de los a ones como dominan es. En es a pe spec i a eminis a se eco- 8. Mille , Ka e, Polí ica Sexual, Aguila edil., México, 1975, pp. 31 y 32. 9. G üne , Edua do. "O o Discu so sin Su je o" en El Cielo po Asal o. Edi . lmago Mundi, Buenos Ai es, 1990/91, p. 163 y ss. 10. Mille , Ka e, op. ci .. p. 33. 11 . Collin, F an~oise, op. ci ., p. 3. 83 ©Uni e si a de Ba celona noce ía la in luencia que el es a u o de Ma x concede al pun o de is a del p ole a iado. Asimismo, las mu- je es quedamos iden i icadas con el bien y odos los " alo es" del sexo dominado ue on conside ados i u- des, en con aposición a los alo es del mundo masculino. Es e plan eo, desde lo polí ico, es ó espacio pa a la e lexión é ica al se inclusi a sólo del suje o dominado y deja ue a de su campo a la ca ego ía de los domi- nan es .1 2 Una segunda di icul ad su ge, ad ie e Collin, de la ac i ud polí i- ca del mo imien o eminis a, según la cual, pa a aseando la ó mula de Ma x, "no se a a de pensa el mundo sino de cambia lo". Es a p ác ica gene ó -en unción de los dis in os modos de pensamien o eminis a- se es ensionados po el obje i o de cambio o, en o os casos, una isión e alo izada e idealizada de sí mismas, aunque en é minos semejan es del "o o" excluido o des alo izado. Así, des- de la eo ía y la p ác ica eminis a, la é ica se aslapa con la mo al median e una "no ma i a de libe a- ción a las muje es que a aba de libe a " .13 La mo al y la é ica aunque sue- len usa se como equi alen es no ienen el mismo signi icado. Lamo- al se e ie e a las cos umb es y ambién a las ó denes. Es e con- jun o de compo amien os y no - mas solemos conside a los como álidos y son pa e de nues as 12. lb., p. 2 13. lb. conduc as co idianas. La é ica es la e lexión c í ica ace ca de la ali- dez de esas no mas. Es as di e en- cias concep uales son undamen- ales pa a en ende que la mo al no es una cons ucción pe manen e o es á ica, po un lado, y que no hay é ica en gene al, aunque los p inci- pios é icos son uni e sales, po el o o. Pa a los ilóso os (Badiou, Ce dei as) oda é ica es á en si ua- ción, es deci , hay momen os o ac- os singula es en los que se oman las decisiones é icas. Ce dei as des aca que la dimensión é ica " e- oma la exis encia humana en su li- be ad de e lexión en e a un pun- o de ince idumb e y la imposibili- dad de deduci su conduc a de una no ma en sí ya dada" .14 Se a a de lo que cada quien hace con su li- be ad pa a esol e si uaciones conc e as. Po es o -como a i ma Collin- oda é ica es é ica de sí misma/o y el diálogo consigo mis- ma/o es condición del diálogo con la o a/o. La posición é ica implica la esponsabilidad pa a decidi en- e el bien y el mal, o sea, en e las ue zas ad e sas den o de una/o misma. Po ello el ac o é ico impli- ca la necesidad de despoja se de oda imagen que e i e la ambi a- lencia. Pa a las muje es sali del lu- ga de la íc ima como pa a los a- ones deja el luga del deseo de impone se al o o, supone la posi- bilidad de se é icamen e espon- sables pa a el bien y pa a el mal al mismo iempo.15 14. Ce deí as, Raúl, "La dimensión é ica de la polí ica" en Topía, No . 6, Buenos Ai es, 1992, p. 21 . 15. Collin, F anc;:oise , op. ci ., p. 5. 84 ©Uni e si a de Ba celona Lo an e io nos mues a que en el ob a é ico se en elazan la es- ponsabilidad y la libe ad. La libe - ad es un de echo inalienable de oda pe sona y es siemp e una o- lun ad limi ada; po que las libe a- des de decidi y ac ua de las pe - sonas se limi an ecíp ocamen e. La no ma que dice "que siemp e debes a a a las pe sonas como si ue an una inalidad en sí y no sólo un medio pa a o a cosa ", aba ca odas las si uaciones de de- cisión é ica. ¿Cómo plan ea nos las muje es en e a la cues ión é ica-polí ica? ¿Podemos posiciona nos como pe sona lib es y esponsables pa a en abla la igualdad en la desigual- dad?. Pa a Collin la é ica del lími e puede ene especial epe cusión en e las muje es "a quienes no les al a an o lo abie o como la capa- cidad de sepa ación, a quienes no les al a an o el amo como el es- pe o, en especial a sí mismas, po el hecho que a eces se conside- an odo o nada y ningún se es odo o nada".16 El hecho que las muje es engamos una idea del de- be y de la esponsabilidad hacia los demás, no implica igno a o mi- nimiza la esponsabilidad que e- nemos hacia noso as mismas, ha- cia nues a p opia ida. En o os é minos, no se a a de i i a a- padas en opues os imposibles, sino de sabe pone los lími es ne- cesa ios en cada si uación. Pa a ello es impo an e desa olla am- bién un sen ido de la libe ad. 16. lb .,p.6 . El sen ido de la libe ad es unda- men al pa a odas las pe sonas y, en pa icula , pa a las muje es. Pa a muchas de ellas, dice Ales- sand a Bocche i, ya no pesa de igual mane a que a ias décadas a ás, la posesión pa ia cal. Aun- que ampoco puede deci se que o- das las muje es son lib es. La ex- ensión del sen ido de la libe ad es p imo dial no sólo pa a ac ua é i- camen e y pa a pensa y ac ua sob e nues a ealidad inmedia a sino ambién -como a i ma Boc- che i- pa a se dueñas de noso- as mismas y " ene un pensa- mien o uel o hacia el mundo, la sociedad y el p opio país ". Con o - me es a au o a, "no hay libe ad sin es e pensamien o más amplio".17 Con engamos en que el eminis- mo no debe ía se solamen e una polí ica de muje es sólo pa a muje- es, pe o, en la p ác ica obse a- mos que esa polí ica se ha exp e- sado en demandas y p opues as especí icas pa a muje es. Ello se ha aducido en di icul ades o limi- aciones pa a abaja , desde la p ác ica polí ica, en ma cos más globales de acción así como pa a abo da la p oblemá ica del pode al como és e se ha eje cido -de mane a adicional- en el con ex o de la polí ica en gene al. En es e sen ido, la p opues a eminis a ha man enido un ca ác e de subal e - nidad, ubicada p imo dialmen e en el ámbi o de lo "p i ado" sin mayo inculación con los espacios de lo público y con la oma de decisiones 17. E azo, Vi iana, *Recupe a el sen ido de la di e encia" (En e is a a Alessand a Boche li), Muje /Femp ess, No. 175, San iago de Chile, mayo 1996, p. 16. 85 ©Uni e si a de Ba celona polí icas en gene al. Po mi pa e, conside o inmedia a la necesidad de sos ene e impulsa de mane a más decidida, el eje cicio pleno e ín eg o de nues a libe ad como pe sonas y ciudadanas pa a que la o ganización de lo social jun o con las /los/o as/o os pueda pensa se en oda su ampli ud y , en conse- cuencia, pode cons ui desde una pe spec i a más global. En es e sen ido, conside o allo- so el plan eamien o de F an oise Collin ace ca de una "é ica sexua- da " aunque al des aca la desde el luga de las muje es, undamen al- men e, no hace isible que lo que es á en juego es la elación en e los sexos. Es imo que debe ía p io- iza se el análisis sob e la elación en e los sexos po que, al conside- a en o ma sepa ada las muje es o los homb es, se e mina po on o- logiza la di e encia, en ez de cues iona se los é minos bina ios po los que se exp esan las elacio- nes de pode y de desigualdad: e- menino/masculino, na u aleza/cul- u a, p i ado/público, di e encia/ igualdad. En la medida que el dis- cu so eminis a conside a es a p o- blemá ica como de las "muje es", los homb es quedan excep uados de la misma aún cuando "los signi- icados del homb e y la muje se ob ienen en é minos de ecip oci- dad" .18 La "ausencia" de la o a mi- ad no esuel e la si uación, po el con a io, se ea i ma el ca ác e oposicional del sis ema bina io. Se- ía impo an e a anza en es a cues ión desde el pun o de is a é ico-polí ico. Po que limi a el con- cep o de géne o a las muje es y soslaya su ca ác e de elación social es an o como pensa que el eminismo es solamen e ei indica- o io de un espacio polí ico y social pa a las muje es y desconoce lo como p oyec o é ico-polí ico de ans o mación social que in olu- c a a muje es y a ones. La polí ica es el con ex o unda- men al pa a que odo el con enido de la é ica pueda se lle ado a cabo. Pe o ¿es posible pensa en una dimensión é ica den o de las eglas o males ac uales del juego democ á ico? La polí ica en endida como ges ión de lo posible "es á ju- gada ín eg amen e en el dominio de la mo al e impide abaja sob e lo indisce nible de una si uación que ab a el espacio pa a una deci- sión". 19 El ilóso o Ce dei as en a i- za al espec o: "Cuando se nos pone en e a la disyun i a de elegi en e: o odo den o de la legalidad democ á ica y nada ue a de ella ... es una elección en e é minos plan eados como opues os pe o que esponden al mismo p incipio: elegi en e los posibles. .. Po lo an o nues a decisión es dominan- 18. Sco , Joan, "Sob e el Lenguaje, e Géne o y la His o ia de la Clase Ob e a", His- o ia Social, No. 4, Valencia, 1989, ci ado en Luna, Lola G., "His o ia, Géne o y Polí ica" en His o ia, Géne o y Polí ica / Mo imien os de Muje es y Pa icipación Polí ica en Colombia, 1930- 1991 , Semina io ln e disciplina Muje es y Sociedad, Un i e si a de Ba celona, Ba - celona, 1994, p. 33. 19. Ce dei as, Raúl, op. ci ., p. 22. Es e plan eamien o es ambién conside ado en: Azcá a e, Te esa e al ., "É ica y Feminismo: Algunas p egun as y posibl es mi adas" en B ujas, año 15, No. 23, Buenos A i es, 1996, p. 52. 86 ©Uni e si a de Ba celona emen e mo al."2º A pa i de es a línea de pensamien o se des aca que, si la é ica se encuen a del lado de la up u a, se es a ía ha- blando de o a idea de la polí ica, ubicada del lado de lo imposible, de lo que es á po c ea se. En con- secuencia, es a idea de la polí ica desca a el es echo e eno de la elección en e al e na i as dadas al como lo pau a la polí ica con- encional y neu aliza la posibilidad de los p oyec os o alizado es. Has a aho a, la democ acia es, sin luga a dudas, la o ma más de- seable de a iculación de la ida polí ica pa a asegu a sociedades más jus as e iguali a ias. Po ello, desde la pe spec i a eminis a es indispensable la ampliación y la a- dicalización de la democ acia. Po - que en un con ex o de desigualdad social, es p eciso eplan ea el dis- cu so democ á ico donde la di e- encia sexual es ela i izada en lo polí ico. Ins ala la di e encia se- xual en el lenguaje polí ico signi ica elimina la oposición en e los con- cep os de di e encia e igualdad donde la elección de uno de ellos signi ique la negación del o o. En Amé ica La ina de ende la democ acia iene un eno me alo después de habe i ido pe íodos ágicos de dic adu a mili a . Hoy se a a de halla espues a a las p egun as de cómo hace una c í i- ca democ á ica a la democ acia cuando és a es an incomple a en los ac uales egímenes ep e- sen a i os, y de cómo modi ica 20. lb ., p. 22. una concepción de la polí ica que es sólo ges ión de lo posible, elec- ción de lo menos malo. Las es- pues as no son áciles. Y esul an más di íciles en ci cuns ancias donde se impone la lógica polí ica del me cado, cuando la cul u a y la economía se globalizan y las desi- gualdades sociales se agudizan. En es a si uación, es impo an e pensa en es uc u as que o denen lo que deseamos, es deci , elabo- a un ho izon e de sen ido. De lo con a io, la ins i ución democ á i- ca misma queda acía. 21 Pa a el eminismo es p imo dial man ene sus p incipios o iginales de c í ica social que o ien an la p ác ica polí ica pe o, no po ello debe abandona la iloso ía, po el con a io, un desa ollo más amplio de la eo ización eminis a necesi a de su ubicación en el con ex o ilo- só ico. Re isa los códigos he eda- dos de la é ica y la polí ica, p egun- a se sob e esos undamen os, cues iona los y deba i los, es am- bién oma una posición en e a las es uc u as polí icas e Ins i u- cionales que igen la ida colec i a, nues as p ác icas y cos umb es. La e lexión c í ica sob e nues a ealidad implíca la posibilidad de imagina o mas en las cuales nues os modelos sociales pueden o debe ían se ans o mados. Ba- diou señala que, en la época con- empo ánea signada po el " in de las ideologías", la é ica juega el ol de sanciona la ausencia de odo p oyec o, de oda polí ica de eman- 21 . Lechne , No be , Los Pa ios In e io es de la Democ acia/ Subje í idad y Polí ica, F.C.E., Chile, 1990, p. 112. 87