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[Reseña de] "La teoría de la oralidad" de Mª Dolores Abascal (pp. 247). Málaga: Universidad de Málaga, 2004 (Anejo XLIX de Analecta Malacitana)

López Serena, Araceli

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ABASCAL, M." DOLORES, La teoria de la oralidad, Malaga, Universidad de Malaga, 2004 (Anejo XLIX de Analecta Malacitana), 247 pags. Aunque la oralidad, cuestidn de indiscutible actualidad en todas las ciencias relacionadas con el estudio del lenguaje, constituye un campo fenomknico tan vasto y complejo que su investigacibn requiere necesariamente el concurso de diferentes perspectivas disciplinares, su consideracion por parte de la lingiiistica hisp5nica ha adolecido en general de una cierta estrechez de miras. En 10s paises de habla castellana ha primado el inter& no por la oralidad como categoria amplia, sino por la parcela mas restringida del espaiiol hablado, entendido como realizacion eminentemente fonica que se pone en practica en la llamada conversaci6n coloquial. A1 margen del problema de que paradbjicamente el analisis de este espaiiol hablado o coloquial se haya realizado, en gran parte, a partir de textos escritos, normalmente literarios, en 10s que tal modalidad se habria de ver reflejada, se ha de reparar en la doble reduccibn que supone la atenci6n limitada a un tipo de registro, el coloquial, y, dentro de 61, a un tip0 de gbnero, la conversacibn, que ha conducido con contadas excepciones a1 olvido de otras modalidades lingiiisticas, tanto orales como escritas y, sobre todo, a la ausencia de una perspectiva global que diese cuenta del tipo de relacibn que se establece entre estas formas lingiiisticas, asi como del valor, funcion y significacidn relativos de cada una con respecto a la otra. En este contexto, La teoria de la oralidad de M." Dolores Abascal viene a ampliar el horizonte de la tradicion femol6gica hispanica mediante un recorrido sumario por las aportaciones que se han realizado desde 6pticas tan dispares como la antropolbgica, la filos6fica, la retbrica, la fonktica, la neurofisiol6gica o la del arte dramatico. Curiosamente el aspect0 en el que menos se ahonda, quiz5 precisamente por ser el que mas ha interesado a 10s estudiosos del espaiiol coloquial y, en consecuencia, el que menos presentaci6n requiere entre nosotros, es el variacional. Y ello pese a que la autora da muestras de su familiaridad con perspectivas teoricas relativamente recientes desde las que se defiende la consideraci6n de la oralidad y la escrituralidad sobre todo como cuestibn vasiacional. Un buen ejemplo de esto lo constituyen las referencias en el primer capitulo del libro a la diferenciacibn conceptual establecida por 10s romanistas alemanes Peter Koch y Wulf Oesterreicher (cuya monografia de 1990 se cita) entre (a) la consideraci6n medial de lo oral como dico- tomicamente opuesto a lo grafico y (b) su consideracidn concepcional, en uno 10s polos de la escala gradual que media entre la inmediatez y la distancia co cativas. Es indudable el interes de esta obra para el estudio de la oralidad, en general del lenguaje coloquial, en particular. Pero el tratamiento necesariamente sucinto 10s diversos aspectos, a 10s que se atiende por separado en 10s sucesivos capitul quizti sepa a poco a 10s especialistas, que, aunque remitidos para ampliar info cion a la copiosa bibliografia a la que se alude en las abundantes notas a pie de gina (459 en 212 paginas), podrian echar en falta una visidn integradora mas ex cita que la que se intenta ofiecer en el esquema final para un modelo retdrico de oralidad o, a1 menos, la adopcidn de una postura personal, que trascendiera el ca ter eminentemente expositivo de esta obra. Aunque tal vez dicho caracter expositi haya sido justamente lo pretendido, con vistas a la utilizacidn didactica de e manual. El libro ofiece una revisidn, muchas veces exhaustiva y, en general, cronoldgicamente, desde las primeras muestras de inter& por parte de estu diferentes areas por el binomio orallescrito -0, en algunos casos, hicamente ciertas peculiaridades de la oralidad-, hasta la construccidn, en determinados bitos de conocimiento, de autenticas subdisciplinas como la etnografia de la co nicacidn dentro de la perspectiva antropoldgica o la fonetica dentro de la lingiil ca. Pero son tantos y tan variados 10s aspectos en 10s que se detiene la autora, en el breve espacio de una reseiia es imposible, no ya dar cuenta de ellos, sino n quiera enumerarlos; en este libro encuentran cabida desde las apreciaciones tempr nas de Humboldt sobre la relacidn de la escritura con la reflexidn sobre el len -rara vez se cita a prop6sito del debate en torno a la relacidn entre escritura samiento metalingiiistico este claro antecedente-, o las especulaciones setec tas de Vico, Rousseau, Herder o Fichte sobre 10s origenes del lenguaje, o las c deraciones filosdficas de Platdn, Kant, Hegel, Nietzsche, Heidegger o Ricoeur ( la incomprensible ausencia de Aristbteles), hasta las modernas aproximaciones leontologicas a las adaptaciones fisiologicas de 10s hominidos exigidas por el I guaje, como las modificaciones de la geometria de la boca y la garganta para tar la produccidn del habla, la actual fonetica britanica o el metodo Stanis para la construccidn del personaje y la formacidn de actores. TaI amplitud temhtica justifica que la autora se ciiia, principalmente, a 1 que, en 10s campos de la antropologia, la sociologia, la dramaturgia o la han llegado a constituir el canon. Aunque en la mayoria de 10s casos se tillar que existen posiciones mas recientes que critican la visidn candnica el para la exposicidn, Abascal no se adentra en ellas. Esto quiza sea irrelev mayoria de 10s imbitos disciplinares que se recorren y, desde luego, e lugar en un panorama introductorio como el que parece querer constituir esta o Diferente es la situacidn en lo referente a la investigacidn antropoldgica, la enorme influencia que ha ejercido en la lingiiistica dicha perspectiva, pio como es sab~do, en el estudio de la oralidad y la escrituralidad, hasta tal punto que sus hallazgos, indicaciones e incluso la propia terminologia han sido asumidos, en gran nhero, por 10s lingiiistas; y sus directrices han marcado tambikn la pauta de muchos de 10s trabajos realizados en el seno de nuestra disciplina. En estas circunstancias, y en atencion a1 hecho de que en la lingiiistica de la comunicaci6n s610 a duras penas se va superando la rudimentaria concepcion dicot6mica de la oposicibn entre oralidad y escrituralidad, en aras de una vision gradual de esta dimensi6n variacional, hubiera sido deseable no limitarse a reproducir de forma acritica las tesis dicotomistas del llamado ((mode10 autonorno)), con el que la antropologia ha abordado tradicionalmente la consideration de 10s efectos socio-econbmicos, politicos y cognitivos del conocirniento y empleo o no de la escritura por parte de diferentes culturas kgrafas y alfabetizadas. Desde este ((modelo aut6nomo~~ se atribuian las &- ferencias entre una inicial mentalidad mitica y una mentalidad analitica, cientifica y racional mas evolucionada a la oposici6n entre oralidad y escritura, concebidas como medios o ~~tecnologias~~ de codification, conservaci6n y transmisi6n del conocimiento. Pero tales tesis, propuestas en el seno de la cuestibn homkrica en 10s aiios sesenta del siglo xx por Eric Havelock, Jack Goody o Ian Watt, y difundidas posteriormente por autores mas conocidos, como David Olson o Walter Ong, no han resultado, a la postre, mas que sofisticadas herederas de las tradicionales dicotomias etnockntricas inspiradas por Levy-Bruhl y Ltvi-Strauss, y, en consecuencia, ya puestas en su dia en entredicho por Gough 1968 [1996], han sido largamente superadas por las investigaciones de Graff 1979 o Scribner y Cole 1981, que han dado lugar al surgimiento de un nuevo ((modelo ideol6gico~ (Street 1984). Desde este nuevo enfoque se reivindica que no existe un mod0 ~co, neutral, meramente tecnologico, de relacion con la escritura para todas las sociedades, sino que 10s efectos de la alfabetizaciitn en una determinada comunidad son inseparables del coatexto social e ideologico en que la expansion de la escritura se produce en esa cultura en concreto y no pueden considerarse al margen de todo el conjunto de pricticas sociopoliticas, economicas, religiosas o intelectuales en que se vea envuelta la escritura en ese grupo hurnano determinado, esto es, a1 margen del ccontexto)), concept0 nuclear de la actual lingiiistica variacional. El paralelismo con la lingiiistica es evidente, ya que, como bien reconoce Abascal, de la prirnitiva consideracibn exclusivamente medial de la oposicion oral/escrito, ((en nuestro tiempo [...I se han intentado explicar 10s procedimientos lingiiisticos caracteristicos de la oralidad (especialmente de la oralidad coloquial) en contraposici6n con aquellos caracteristicos de la escritura, poniCndolos en relaciitn, en ambos casos, con las 'circunstancias de la comunicacion' que cada uno de 10s medios suele llevar aparejadas,) (pig. 14). Cabe hacer otras objeciones menores, como que se asuma, sin cuestionarse, la manida caracterizacidn sinactica de la lengua coloquial en relaci6n con ctel predominio de las construcciones paratacticas (coordinaci6n y yuxtaposici6n) frente a las subordinadas complejas)) bag. 15). Pero, con las precauciones aducidas, la lectura de La teoria de la oralidad puede resultar atractiva a todos aquellos interesados por la lengua hablada y escrita, ya que colma un vacio en la oralistica hispiaica, en la que careciamos de panoramas introductorios tan utiles como 10s realizados, por ejemplo, en lengua italiana, por Voghera 1992 y Bernardelli/Pellerey 1999. Bernardelli, A. y Pellerey, R. 1999: I1 parlato e lo scritto, Milh, Strumenti Bompiani. Gough, K. 1968 [1996]: ccLas implicaciones de la cultura escrita en las sociedades tradicionales de la China y la India,, en Goody, J. (comp.), Cultura escrita en sociedades tradicionales, Barcelona, Gedisa, pags. 84-100, (trad. de Vitale, G. y Willson, P. del original inglCs Literacy in Traditional Societies, Cambridge, Cambridge University Press, 1968). Graff, H. 1979: The literacy myth: Literacy and social structure in the nineteenthcentury city, Nueva York, Academic Press. Koch, P. y Oesterreicher, W. 1990: Gesprochene Sprache in der Romania: Franzosisch, Italienisch, Spanisch, Tubinga, Max Niemeyer (Romanistische Arbeitshefte, 3 1). Scribner, S. y Cole, M. 1981: The Psychology of Literacy, Cambridge Mass., M.I.T. Press. Street, B. V. 1984: Literacy in Theory and Practice, Cambridge, Cambridge University Press. Voghera, M. 1992: Sintassi e intonazione ne'll italiano parlato, Bolonia, I1 Mulino. ARACELI LOPEZ SERENA Universidad de Sevilla BRESCIANI, EDDA, Nozioni elementari di grammatica demotica, Con liste grafiche e letture demotiche di Angiolo Menchetti, Pisa, Edizioni ETS, 2002, 159 pags. El estudio de la lengua dem6tica no suele ser habitual incluso entre aquellos que se dedican a1 antiguo egipcio o a1 copto, lenguas con una tradicibn extensa que ha llegado a calar incluso en nuestro pais. Esta relativa falta de inter& debe ser la razbn por la cual el numero de publicaciones dedicadas a su aprendizaje tan sumamente reducido. Lo cierto es que la historia de la lengua egipcia es dilatada y abarcar toda su extensibn resulta harto complicado. Las etapas e que se divide cronologicamente son las siguientes (Schulz y Seidel 1997, pa 528): el antiguo egipcio, la lengua escrita del Imperio Antiguo (c. 2707-2170 C.) y que por habito se confunde con su siguiente estadio, el egipcio medio o cl sico, utilizado en el denominado Primer Periodo Intermedio (c. 2160-2020 a. C.