"Diente del Parnaso", simbiosis de lo personal y lo tópico en la lírica hispanoamericana del Barroco
Full text
«DIENTE
DEL
PARNASO
»,
SIMBIOSIS
DE LO PERSONAL Y LO TOPICO EN LA LIRICA
HISPANOAMERICANA
DEL
BARROCO
po
M. DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
Nadie duda hoy
en
conside a
a Juan del Valle Ca iedes
uno de
los pila es
de la
lí ica i einal hispanoame icana.
Sin
emba go, y
como ocu e
con
p ime ísimas igu as
del
mismo
campo li e a io, un
examen
más de allado
de la
bibliog a ía
exis en e sob e es e au o ,
en
elación
a
su
co pus
sa í ico
más di ulgado,
Dien e
del
Pa naso,
nos
pe mi e conclui
e-
conociendo la
al a
de
un es udio in ínseco que dé cuen a
de
las cla es u ilizadas
en
su génesis.
Como
pun o
de
pa ida
en
es e camino
hay
que des aca
la
apo ación
de
M.
Le icia Cá-
ce es
Sánchez,
1
que
si ua al
esc i o
en
su con ex o his ó ico
-
social, ealizando una a ea
a chi ís ica
di igida,
en
su
mayo
pa e,
a la
dilucidación
de la
pe sonalidad his ó ica
de
los
su-
je os
sa i izados po es e andaluz, a incado desde su niñez
en
el
Pe ú.
Los
a ículos
de Lohmann Villena,
2
Xamma ' y Be-
llini '
comple an es e
pano ama encaminado
a
si ua lo
en
su
en o no.
Pe o a
pesa
de la
mul i ud
de
e e encias dispe sas
1
Cáce es Sánchez,
M.a Le icia:
La
pe sonalidad
y
ob a
de D. Juan del Valle y Ca iedes,
El Sol, A equipa, 1975.
2 Lohmann ViIlena, Guille mo:
Un poe a i einal
del
Pe ú:
Juan del Valle Ca iedes,
«Re is a
de
Indias»,
Mad id, 1948, . 8,
págs.
771-794.
3 Xamma , Luis Fabio:
La
poesía
de Juan del Valle y Ca iedes en el
Pe ú
colonial,
«Re is a Ibe oame icana
», 1947, .
XII,
23,
págs.
75-91.
4 Bellíni, Giuseppe:
Ac ualidad
de Juan del Valle y Ca iedes,
«Ca a elle», Toulouse, 1966,
. 7,
págs.
153-165.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
192
M." DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
po
la
c í ica especializada,
Dien e
del
Pa naso
"
sigue
o e-
ciendo
un campo ela i amen e i gen
al
in es igado
de
las
écnicas sa í icas;
y
ello a
a
cons i ui se
en nues o
obje i-
o úl imo, encuad ado
en el
ma co más amplio
del examen
global de la
ci ada ob a.
He
i ulado mi abajo:
«Dien e
del
Pa naso
», simbio-
sis de lo pe sonal y lo
ópico
en la
lí ica sa í ica
del
ba oco
»,
po que ambas ace as
son dos
ca as, i memen e abadas,
de
una misma moneda, coadyu an es
a la
ges ación
de la
ob a.
A
ni el
pe sonal,
el
espí i u independien e
y
ebelde
que
e a Ca iedes
halla un cauce
de
exp esión ap opiado
en la
sá i a, insc ibiéndose así
en
una co ien e desa ollada
con
g an
i alidad
en
su ie a adop i a.
Como
ecue da un
co-
nocido
c í ico pe uano:
«.. .
la
ena sa í ica
y
humo ís ica
es
una
de
las cons an es
de
nues a li e a u a.
Es
una adición
que a desde los «pasquines»
y
«coplas» anónimas
o de
au o
conocido, pasando po
Ma eo
Rosas
de Oquendo, la
sá i a
anónima del
siglo XVI,
Valle Ca iedes y Es eban de Te alla
y
Landa has a nues os días...
». "
Ad e imos
con
Suá ez
Ra-
di110
que se á
«el
educido mundo
de la Lima
hispano
-c io-
lla» ' el
cen o geog á ico aglu inan e
de
es a ac i idad.
«Con-
a
un ondo
de
p oblemas
y
ealidades sociales
de
su
iem-
po,
el poe a exp esa su c í ica
y
oposición
en
una
o ma
có-
mica».
Fo ma
cómica que —como e emos—
es
un
leimo i
de
Dien e
del
Pa naso,
pe o que
se
conjuga
con
una ac i ud
muy
que edesca de
c í ica mo daz
y sin
palia i os
de
cie as
si uaciones, de o madas po
el
poe a pa a hace más
e iden-
es sus
lac as.
.5
Dien e
del
Pa naso
cons i uye
el co pus
sa í ico más comple o
de Juan del Valle Ca-
iedes.
Elabo ado en e
1683 y 1691
ue copiado
en 1693 y
co ió manusc i o has a
1873 en
que ue edi ado po p ime a ez po
Rica do Palma y Manuel Od iozola.
Pos e io men e
el
P.
Rubén
Va gas Uga e
añadió
a la
edición
de Palma
algunos poemas inédi os
y
publicó
la
mejo edición conocida has a hoy:
Lima, 1947.
Se á
la
que u ilicemos
en
las ci as
de
es e
a-
bajo bajo las siglas
D.P.
6
Gómez
Gil, O lando:
His o ia c í ica
de la
li e a u a hispanoame icana. Desde los
o í-
genes
has a
el
momen o
ac ual,
Hol , Rineha and Wins on, New Yo k, 1968, pág. 67.
7
Suá ez
Radillo, Ca los Miguel:
El
ea o ba oco hispanoame icano,
Po úa, Mad id, 1981,
pág. 375.
8
Gómez
Gil, O lando: op. ci ., pág. 67.
9
Vid.
Bellini, Giuseppe: op. ci ., pág. 163.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
193
La
ac i ud
pe sonal de Ca iedes es
aún más compleja
po que
la
comicidad
y la
sá i a encub en su inmensa e
en la
ciencia como emedio pa a soluciona los
males
denunciados,
y
su consiguien e desp ecio
del
igno an e.
Todo ello
gene a
que
en el
apa ado
de «lo pe sonal»
e lejado
en la
ob a haya que consigna
dos
ni eles
ín imamen-
e
sumados:
1) Los
consejos
de
ipo
gene al
espec o
a la
u ilización
de
los médicos, que ienen como
base
su p opia ex-
pe iencia pe sonal de
en e mo;
y 2) La
conside ación
de
su
opúsculo como emedio
de
casos más
o
menos desespe ados,
median e
la
inclusión
del
na ado
en el
ex o.
La
c í ica
nos
habla
de
una la ga
y
du a en e medad, que
puso
a Ca iedes a
las pue as
de la
mue e,
y
que jus i ica ía,
en
pa e, su a e sión
a
odo
lo
elacionado
con la
medicina.
Es e
suceso
ex a ex ual es
ans o mado a ís icamen e; ejem
-plo de
ello
es
un amplio pá a o, que
se
ab e así:
«A iendo
en e mado
el
au o
de
e cianas/llamó
al
médico Llanos
a
que
le cua se. /Rece óle
sang ías, nie e,
o cha as y
/ayudas escas:
hizo
lo
con a io
/y
sano. Celeb ase
en
es e
/ omance».
1
° A
con inuación
Ca iedes
desglosa su
omance
median e
dos cam-
pos me a ó icos, cen ados
en
las elaciones médico
-
en e mo,
en la
línea sa í ica que ca ac e iza su
Dien e
del
Pa naso;
pa-
a
desemboca
en el
ela o
de
su expe iencia
pe sonal
que
es
asladada
al
ex o
con
un ealismo ayano
en lo p osáico :
"Me
mandas e sang a
y
yo me
pu gué
de
mañana;
no
omi a
me
mandas e
y yo lance
las en añas.
Mandás eme
ayudas ías,
y yo me
anudé las nalgas
(... )
Mandás eme
hace un u as
y no
las hice
(...)
A
us ece as
en in,
yo
les ol í
la
casaca
y,
haciendo odo
al
e és,
hice
iencia
u igno ancia
".
11
10 D.P., pág. 273.
11
Ibídem,
pág. 275.
(]3)
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
194
M.a DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
Hemos seleccionado es e agmen o po se
el
que
eco-
ge
más ampliamen e
el
desa ollo
de la
en e medad
del poe-
a que,
no
obs an e,
se
anspa en a
en
a ias ocasiones.
1.2
El
en e mo
Ca iedes
ele a
a
ca ego ía
uni e sal la
écnica
u ili-
zada
en
su cu ación,
a sabe ,
in e i los consejos
del
médico,
en la
segu idad
de
que
es
és e
el
único medio
de
sali
con i-
da
del ance:
"Así, en e mos, ojo ale a,
y a
ningún médico admi an,
mue an
de
go a,
sin
da
un
eal a la
medicina.
Y
si médico llama en,
pues conocen su malicia,
hagan
lo
con a io
en
odo
de sus
ece as malignas".
13
A
a és
de
es a úl ima ci a se
pueden pe cibi
dos g a-
dos
complemen a ios
en la
ac i ud
del
au o ,
de
los cuales
el
eseñado has a aho a se ía
el
segundo.
A lo la go del
poema
se
desp ende una
o al
incomp ensión hacia quienes
olun a-
iamen e se
ponen
en
manos
de
los médicos.
Sus e sos son
muy exp esi os:
"
¿Que habiendo an o despojo
de
je ingas
con
enenos
os conozca,
doc o ,
menos
el
que más
os ab e
el
ojo?
¿Que
nos
os echen
el
ce ojo
iendo que
sois enemigo?
Que
son
unos
locos,
digo:
pues
a
una
desg acia cie a,
aun mucho
más que
la
pue a
se ha de
ce a
el
pos igo
".
14
No
obs an e, siemp e
hay
excepciones, casos
en
que
se
debe abdica
de
las p opias eo ías
e
incluso in e i las.
En
su
«Romance
jocose io
o a
sal os
al asun o/que el di a,
si
lo
p egun asen los ojos/que quisie en lee lo
»,
Ca iedes
dedica
12
Vid., págs.
228 y 263-264.
13 D.P., pág. 216.
Es a ece a
se la
aplica
el
au o
a sí
mismo. Vid,
al
espec o
el
agmen o:
«A
mi
mue e p óxima»,
pág. 295.
14
Ibídem,
pág. 254.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
III
JORNADAS
DE ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
195
bas an es
e sos a
especi ica momen os
en
que los médicos
se
cons i uyen
en
mal meno ,
e
incluso,
de
modo indi ec o,
en
algo posi i o:
"Qué médico llama á
p egun a
usía y es
ue za
que
se lo
p egun e
a
quien
da á ace ada espues a.
Si es el
al pa a
usi ía
a
ninguno,
en
mi conciencia;
si
es
pa a su sueg a
o
su sueg o, llame
a
cualquie a;
po que odos cu an
a
Dios
e
la
depa e buena,
y
i i án si i ie an...
sinó
¿qué impo a que mue an
?". a^'
Con
ello edondea íamos
el
mensaje con enido
en
es e
p ime
ni el, dedicado
a espec ica el
e lejo
de lo pe sonal
en
Dien e
del
Pa naso:
en ia médicos
a
los enemigos;
no
paga po acele a
la
p opia mue e;
y, en
úl imo é mino, si
el
médico ya es á
en
casa, as oca sus
ece as pa a sal a se,
como hizo
el
au o
en
su momen o.
Vamos
a
pasa
a
conside a un segundo ni el más
es-
pecí icamen e elacionado
con el
p oblema
de
las écnicas
li-
e a ias. Nos
e e imos
a la
inclusión
del
na ado como al
en el
poema que es amos analizando.
Su p esencia
es cons an-
e
a
pa i
del
p ólogo:
«Al
que leye e es e a ado
de
es a
ob a»:
"Seño
lec o o
lec o a:
El
cielo san o pe mi a
que encuen en es e
lib ejo
en e mos, po sue e mía;
po que
(
...)
sab án celeb a mis
e sos (...)
Mas si sanos
lo
leye en,
el
au o
de
él les suplica
se
acue den, si han sido en e mos,
de aques a
gen e dañina".
16
15
Ibídem,
pág. 312. La
misma
idea con inua en
las siguien es páginas.
16
Ibídem, págs.
214-215.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
196
M.a DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
Dejando
a
un lado los ópicos
de
alsa modes ia
y pe i-
ción de
clemencia que
se
insc iben
en
una adición li e a ia,
la
ob a es á concebida como diálogo inin e umpido
con el lee
,
o , al
que
se
inc epa
en
ocasiones; den o
de
él,
el
na ado ,
polo
opues o
de la
con e sación,
es
muy conscien e
de
su
pa-
pel de emodelado de la
ma e ia na a i a, que a
g aduan-
do
en e b omas
y
e as:
"Pe o uél ome a
las bu las
que habla con igo
de
e as
es
mucho ap ecio,
y
pa ece
que salgo
de la
ma e ia;
po que las cosas que
son
isibles, mas las ponde a
que
el
g acejo que las
dice
lo
se io
de la
sen encia
".
17
En
es e ni el
hay
que si ua igualmen e
la
inclusión
de
Dien e
del
Pa naso como
al den o
del
poema,
en
un
p oce-
so in e ex ual
pa alelo
a la
c eación a ís ica. Es a écnica,
ei e ada hacia
el inal de la
ob a, supone una apo ación
en-
caminada a
e o za
el
ma iz coloquial pe seguido po
Ca ie-
des,
adelan ándose
a
posibles c í icas
de
lec o es. P ueba
de
ello
es es a edondilla di igida
a Ped o de U illa,
uno
de
los
médicos más a acados po él:
"Si
censu ases
de mí
con
u on e a
bes ial
que es á
el
ejamen
sin sal,
e pond é más
sal
aquí
".
18
A
a és
de la
in omisión
en el
ex o
el
na ado
expli-
ci a la
inalidad
de
su sá i a ya que concibe su opúsculo como
an ído o us igado
de la
pes e
de
los médicos.
Y
ello po
dos
azones: po que, as
la
pues a
en
gua dia
con a
ellos
y el
apo e
de
soluciones pa a con a es a su pelig o,
el
que
su-
cumba
no
pod á achaca lo
a
desconocimien o:
17
Ibídem, págs.
260-261.
18
Ibídem,
pág. 246.
19
Ibídem,
pág. 291.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
197
"El
que
ha
leído mi lib o
no
iene que disculpa se
con
que igno a los pelig os
de
los médicos
ma an es".
19
Y en
segundo luga , po que
Dien e
del
Pa naso
se conci-
be como algo Lúdico, di e sión encaminada
a
sal a
al en e -
mo que
lo
leye e:
"Yo
que supe es a maldad,
saqué luego aquel cuade no
que
es el
Dien e
del
Pa naso,
y le dice: --
¡ca a
el e so!
a ed o ayas,
doc o !
de la
mue e mensaje o!
La
salud
sea con el
que quie es ma a en e mo!
".
20
El
e ce
e so de
es e agmen o
es
in e esan e po
cons-
i ui se en
pun o
de
disco dia, que a ec a
al
poema
de Valle
Ca iedes, y que amos
a
eseña aquí u ilizándolo
como puen-
e
en e
el
es udio
de lo pe sonal y lo
ópico.
Del
co ejo
de
los a ios códices exis en es sob e su ob a
sa í ica 21
p e io
a la
publicación
del
manusc i o
de Ayacu-
cho
ealizado po
M.
Le icia
Cáce es, se deduce la impos u-
a
del
í ulo
Dien e
del
Pa naso
pa a
el
conjun o
de
poesías
bajo él ag upadas.
El
epíg a e comple o, ecogido
de
las po -
adas
de
los an iguos manusc i os
es el
siguien e:
«Gue a
ísica,
p oesas medicales, hasañas de/la ygno ancia;
sacadas
a
luz
de el
conocimien o po /un en e mo, que milag osamen e
escapó
de
los
he o es
/médicos po
la
p o ección
de S . Sn.
Roque
abogado
con a
médicos,
con a la
pes e, que an o
mon a. Dedícalo su
/au ho a la
mue e empe a iz
de médi-
cos,
a
cu o
augus-/ o
pálido cen o,
le eudan
idas,
y
ibu an
saludes
en/el heso o de
mue os
y
en e mos».
La
e iden-
20
Ibídem,
pág. 289. En
la
misma
idea se
insis e
en
las páginas
295
y
314.
21
Nos
e e imos
a
las
de la
Biblio eca Nacional
Pe uana (adqui ido
a D.
He minio
Val
-
di án),
Biblio eca
Nacional
de
Mad id
(pe enecien e
a
Rica do
Palma),
Uni e sidad
de
Duke
(de
Pé ez
de
Velasco),
Yale
y
Ken ucky,
así
como
el
del
con en o
anciscano
de
Ayacucho.
22
Vid.
Cáce es Sánchez,
M.a Le icia:
El
manusc i o
de Ayacucho,
uen e
documen alpa a
el
es udio
de la
ob a li e a ia
de D.
Juan del Valle
y
Ca iedes,
Biblio eca Nacional
del
Pe ú,
Lima, 1972,
págs.
4-5.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
198
M.a DEL
MILAGRO
CABALLERO WANG i
EMERT
e longi ud
de
al epíg a e hizo
habi ual la
ab e ia u a, cuyos
elemen os ecu en es
se
conc e an
en
es sin agmas:
gue a
ísica,
p oesas
medícales
y hasañas de la ygno ancia. Coincidi-
mos
con la
doc o a Cáce es
en
que
el
nomb e
con
que
se co-
noce
ac ualmen e
—
Dien e
del
Pa naso—
se debe
a
una
«a -
bi a iedad
conscien e
o
inconscien e,
en
los edi o es
de Ca-
iedes», '
ya que su es udio
lo pone de
mani ies o,
sin
deja
luga
a
dudas.
24
Lo
que no
cabe ocul a
es el
acie o ela i o
de
al denominación, dejando
al
ma gen cues iones
de legi i-
midad en la
manipulación
del
ex o li e a io. Va encaminado
a
ennoblece li e a iamen e an o
al
au o como
a
su ob a,
al
ele a los
a
las al u as
del
Pa naso —mon e
de
Apolo, dios
del
a e
y
las musas
—, sin
despoja le, sino po
el
con a io
acen uando su ca ác e eminen emen e sa í ico
y
mo daz.
Se
uni e saliza
y
digni ica
la c í ica; pe o, po o a pa e
se con-
c e a
median e
el especial
hincapié
en el
sus an i o
dien e,
lo
que supone una aslación
al ó gano ísico
de la
ac i idad
de-
i ada de
él: «cla a
»,
i u a ».
Y
p ecisamen e
lo
ópico
a
a
canaliza se po medio
de
esa ac i idad sa í ica, aplicada an o
a la o ma
como
al con-
enido del
poema.
Me cedes E e os
señala,
con
mucha opo -
unidad
desde nues o pun o
de is a,
cómo
la
sá i a
del si-
glo
XVII español
es el
esul ado
de la
conciencia
de c isis
que a a iesa
el
país,
2
`
que p o oca
en
los in elec uales una
eacción
de
denuncia
de
los
males
sociales.
En
ese
sen-
ido la
ac i ud
de Juan del Valle Ca iedes se
engloba
den o
de lo
ópico, ya que los con enidos que sa i iza
son
los habi uales
en el
con ex o español
del
momen o:
los usos
y
cos umb es sociales, en e los que des aca
la
co up a adminis ación
de
jus icia, ema coinciden e
con
las p eocupaciones
que edescas.
Asimismo
la
c í ica
de la
muje ,
en la
que «su us ación
social,
li e a ia
y
psicológica
23
Cáce es Sánchez,
M.a Le icia:
El
manusc i o...,
op. ci ., pág. 4.
24
Vid. Cáce es Sánchez,
M.a Le icia:
El
manusc i o...,
op. ci .,
págs.
6-9.
25
Vid.
E e os, Me cedes:
La
sá i a polí ica
en el
siglo XVII,
Fundación Uni e si a ia
Española,
Mad id, 1983,
págs.
15-16.
26
Vid,
al
espec o
Gac o
Fe nández,
En ique:
La
adminis ación
de
jus icia
en la
ob a
sa í ica
de
Que edo,
«Homenaje
a
Que edo
». Coo d.
po
Vic o
Ga cía
de la Concha. Salamanca,
1982,
págs.
133-162.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
199
encuen a un
pe ec o
blanco. Ellas ep esen an o os an os
males en la
sociedad que
le
odea:
la
p os i ución,
la
codicia,
la
hipoc esía,
la
alsedad
y el
engaño».
2
Pe o en
Dien e
del Pa naso
odo
el
mon aje incisi o gi a
al ededo
de la
igu a
del
médico, abo dada
en dos
e ien es
complemen a ias: como ep esen a i a
del
es ado de la medi-
cina en
su iempo;
y
como se indi iduo) obje o
de
bu la
y
esca nio po
sus
múl iples de ec os pe sonales. No es necesa-
io
añadi que
en
ambos en es se
ceba
la
ácil ena
de Valle
Ca iedes,
ya que los
dos le
suminis an abundan e campo
en
el
que cla a
sus
da dos.
El
a aso
de
las colonias en
es e
asun-
o,
e lejo
del de la
me ópoli,
2
'
p opo cionaba
el
caldo
de cul-
i o
necesa io
a
una adición li e a ia
de
c í ica
a
los
médi-
cos, que hunde
sus
aíces
en la
an igüedad,
y
cuya an ología
aba ca nomb es como los
de
Que edo, Góngo a,
Cánce , Mo-
e o,
Molie e,
e c. El
p opio
Valle Ca iedes,
conscien e
de
ello, apoya su sá i a
en
ilus es p eceden es. T as
el la go í-
ulo
su
Dien e
del
Pa naso
se
ab e así:
"Dice el
glo ioso
San
Agus ín
en
su lib o
De Ci i a c/Dei,
es as palab as:
"íáo
es á obligado
el
c is iano
a
/
ll
ama médicos
en
sus
en e medades, po que es
más/ace ado ia
en Dios". Y yo
digo:
Dos
eces pa a mi san o
es
Agus ino disc e o:
una, po
con a
Doc o es,
o a po san o es upendo.
El
Eclesiás ico
dice
que
deja a cae
Dios al
pecado /
en
manos
del
mal médico".
29
Ambas au o idades eligiosas
—San
Agus ín
y el Ecle-
siás ico—
encabezan
la
ex ensa lis a
de
apoyos
con ex uales:
«ci a é los que coope an/conmigo
en
es e dic amen,
y en
apoyo
27 Fox Locke ,
Lucía:
Compa ación
de Juan del Valle Ca iedes con
so
Juana
Inés
de
la C uz,
«XVII Cong eso In e nacional
de
Li e a u a
de la
Re is a Ibe oame icana
».
Tomo
1:
El
Ba oco.
Ediciones Cul u a Hispánica,
Mad id, 1978, pág. 232.
28
Sob e
el
es ado
de la
ciencia española
—de la
que ue asun o
la colonial—
éase
el
abajo
de
López
Pi ie o,
José
M.a:
Ciencia
y
écnica
en la
sociedad española
de
los siglos XVI
y
XVII,
Labo , Ba celona, 1979,
sob e odo las págs.
403-435;
como complemen o pa a
el
ema
ame icano,
Valdi ia Ponce, Osca :
Hampicamayoc.
Medicina olkló ica
y
su sus a o abo igen
en el
Pe ú,
Uni e sidad Nacional
de San Ma cos, Lima, 1975.
29 D.P., pág. 212.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
206
M.a DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
T ansc ibimos un ejemplo sob adamen e exp esi o
del en o-
que c í ico
de Valle Ca iedes:
"Yáñez
es
un
c iminal,
po
sus
cu as,
y se
ad ie e
que
en el
Ras o
de la
Mue e
sos iene el mayo
camal...".
Debido
al
hecho
de
halla nos
en
un campo semán ico
globalizado ,
co ela i os
a
los signi ican es aplicados
al
con-
cep o
«hospi al» se
ins au an o os
—desolla , degolla
61
queejempli ican
la
ac i idad desa ollada
en
su
in e io . En
consecuencia,
sus
a í ices
son
denominados
albei a ,
62
ca -
nice o "^...
Podemos esumi lo
en
un cuad o sinóp ico
acla-
a i o:
Local
—
ca ne o
—camal
—
ma ade o
—
as o
Ac i idad
—
desolla
—
degolla
Pe sonaje
—albei a
—ca nice o
En una línea dis in a, pe o siemp e den o
de
los
p oce-
sos
de animalización educ i a,
podemos señala casos
aisla-
dos, po ejemplo
el
pasaje cons uido median e un cla o pa a
-lelismo con el
engo de
en la c ía
del
ganado.
Aunque mayo i a iamen e cen ada
en la
pa eja médico
-
en e mo, la animalización
iene ambién como blanco o o
pun o laco
de la
sá i a
que ediana:
los esc ibanos.
P ác ica-
men e sólo
en
una ocasión
se ale Ca iedes de
ellos, pe o les
dedica una la ga
«P egun a/que hacen los alguaciles
y es-
c ibanos
/ eme osos
de
que
se
les pegue
a
los/ga os
la
pes e
de
los pe os
»,
que aba ca es
olios.
59 D.P., pág. 227.
60
Vid.
pág. 231.
61
Ibídem,
pág. 310.
62
Ibídem,
pág. 261 y 269.
63
Ibídem,
pág. 288.
64
Ibídem,
pág. 239.
65
Ibídem, págs.
303-305.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
207
Con
ello
y en
líneas gene ales podemos conside a
e-
cogidas las a iedades da
animalización educ i a en
Dien e
del
Pa naso;
y
pasa
a conside a o o cu ioso empleo
educ-
o :
la
ege alización.
Respec o
del
caso
an e io
p esen a
al-
gunas peculia idades: siemp e
es
u ilizada
en la pe sona de
los médicos, que me a ó icamen e
son
equipa ados
a
u as
o
e du as.
En el
poema hemos hallado un la go agmen o
y
un
pa de
casos
aisaldos. '°
Rep oducimos una pa e
del
p i-
me o pa a da
idea
ap oximada
del
e ec o conseguido po
el
sa í ico:
"Si
han
de
consumi
la
u a
consuman
en
ellos mismos;
pues, bien mi ado,
Lise as
es
cohomb o epa ido(...)
po cohomb o, como copia
po zapallo muy ac i o
a
un
don F ancisco
Ramí ez
con
p opiedad; pues bien is o
es
un zapallo
con
calzas,
an eojos, guan es
y
anillos.
También po camo e copio
a
un
A endaño osillo,
y
po yucas ae
a
Be mejo
y al
buen
don Lo enzo el
indio;
y a don An onio
Ga cía
que, po madu o
y
an iguo,
a cayendo
de la
mula,
lo
encuen o allí como un higo;
a Ped o de U illa, el
iejo,
po se cal o
y
eneg ido,
en be engena
e a a,
y en
ábano
a
su pob e hijo
de papaya a
doña El i a
y de
badea
al El i o...".
6
'
El
ecu so
a la
educción
ege al es
aún más minimiza
-do
que
la animalización, en
cuan o que in a alo a
en mayo
medida
a
los médicos, incluyéndoles
en
un eino
de la na u-
aleza de
meno au onomía.
66
Ibídem, págs.
235 y 261,
espec i amen e.
67 D.P., pág. 257.
Va incluido
en
un agmen o más amplio que co esponde
a
las
páginas
254-258.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
208
M.a DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
No
hemos hallado
en el
ex o ningún ejemplo
de educ-
ción ege al del
en e mo. Po
el
con a io,
sí le
a ec a
y en
g an
mane a
el
e ce p ocedimien o
educ i o
que
analiza-
emos aquí:
la
cosi icación.
Supone
el
úl imo es adio
en la
escala
alo a i a
descenden e que
Valle Ca iedes
ins au a
en
Dien e
del
Pa naso;
escala
en la
que los
dos
g ados
an e io-
es co esponden —como ya hemos analizado—
al
eino
e-
ge al y animal,
espec i amen e
y en
p og esión in e sa.
La
cosi icación en el
poema
se
desen uel e sob e odo po
la lí-
nea
ag ícola. Abundan imágenes
del
igo,
las
pa as,
s
^
los
ojes,
7
`
0
las
ga illas...,
7x
pa a e e i se
a
los di un os
íc i-
mas
de
los médicos; así como un ipo
de
medida cuan i a i a
—la
anega
--
p opia
de
ese ámbi o. Veamos algún ejemplo:
"Cómo quie es ago a
la
semilla
de
doc o es?
F u os e damos mayo es;
pues,
con
pu gas
y con
un os
damos
a
u hoz asun os
pa a que llenes los ojes,
y
po cada
doc o cojes
diez anegas
de
di un os
".
Aunque
la cosi icación de
es e ipo
es
aplicada
mayo i a-
iamen e al
en e mo,
en
algún caso espo ádico
se
p oyec a
al
o o
polo: la jun a
médica, ambién
es
ub icada como ga-
illa».
7
Den o
de
es e ambien e inanimado apa ecen algunas
me-
á o as
omadas
del
ámbi o culina io;
pa e
de
ellas e ue zan
la
bas edad
y
go du a ísica
de
los pe sonajes sa i izados,
cu-
yos
dedos pa ecen cho izos, salchichas...
,
74
e c., y en
o os
momen os, como
el
que amos
a
ecoge aquí
la e minolo-
68
Vid.
pág. 244.
69
Ibídem,
pág. 232.
70
Ibídem, págs.
230 y 242.
71
Ibídem,
pág. 220.
72 D.P., pág. 230.
Es a me á o a, man eniéndose
en
su o alidad
en el
campo ag ícola,
es
equi alen e
a la
que ecogimos den o
del
eino
animal
dedicada
a la
c ía
y
engo de
de
ganado.
73
Vid. págs.
215, 224, e c.
74
Ibídem, págs.
245 y
281.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y AMERICA
209
gla
enma ca
al
suje o
en
un en o no educido. Habla un es-
quele o:
"...pues hoy
me
mi o
ejemplo
de
los mo ales
po ob a
de
es os maldi os
que
me
monda on
de ca ne
sacándome
de
es e siglo...
".
T'
En
o os pasajes los médicos
son cosi icados en
cuan o
que,
jun o a la
educción
a
ni el
de
se
sin
ida p opia,
que-
dan
al
se icio
de
una p esencia unes a:
la
mue e,
quien
a
su ez es á pe soni icada median e p osopopeya
a lo la go del
poema. Ca iedes
dedica casi cua o páginas
a glosa es e
asun-
o.
Sólo
la
p ime a
de
las imágenes cabe es ic amen e
en el
campo
cosi icado : los médicos
son
ela
de
a aña,
ejida po
és a:
"También, como a aña, iendes
elas que haces pegajosas
de
médicos, que
se
ejen
del
hilo
de
u ponzoña;
pa a coge
el
en e mo
luego que
el
médico oca,
pues
en
él cual mosca mue e,
po que es os ma an po mosca".
76
Como
puede obse a se po
el
agmen o ecogido,
el
au o insis e una
y
o a ez
en
los p ocesos
educ i os. A la
cosi icación del médico co esponde la animalización del en-
e mo
en edado
en la
ela que, aún siendo una cosa, iene
cie a ida p opia, cie a capacidad
de
acción,
al
a apa in-
sec os.
Es a úl ima ci a
o ma
pa e
de
un
la go
pá a o que,
aunque escapa
al
ma co
de la cosi icación, e ue za las
me á-
o as
e e idas
a la
mue e: los médicos
son sus
soldados,
77
p opulso es
de
su guadaña
y
lechas.
Y
aquí adquie en odo
75 D.P., pág. 218. El
sub ayado
es
nues o.
76
Ibídem, págs.
222-223.
77
Vid.
pág.
225.
78
Ibídem,
pág.
223.
(14)
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
210
M.a DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
su sen ido
el
cúmulo
de
elemen os bélicos dispe sos po
el
ex o.
i
9
Es án ag upados
en dos
amplios pasajes: uno
de ám-
bi o gene al del
que ansc ibimos
a
con inuación algunos
e sos:
"...pun a
en blanco
de
lance a,
a mados
con
es a hoja,
con
abucos
de
je inga,
cañones ie os
de
azó a ;
pól o a
de ma alis e;
bala
de
píldo a
en
boca,
y con acos de
ece as
i an ísicas
pelo as; ......`
0
Y
o o que, mo iéndose den o
del
pa adigma
me a ó-
ico,
sis ema iza su c í ica
al
impu a la
a
se es conc e os
con
sus
nomb es
y
apellidos. Rozamos un pun o
en el
que, como
eseña
Hodga en
su lib o an as eces ci ado,
la
sá i a
co-
e el
iesgo
de
con e i se
en
in ec i a:
"¿Soldados
son
menes e
donde
se
halla un
doc o
Ba co,
que puede abo da
a
un
bajel
de
idas ca gado?
(... )
Un Machuca
que,
con solo
su g a edad,
ha
olado
más idas que una aga a
de
uego
en
incendios a ios?
Un Ramí ez
b a o
buque
a mado siemp e
de
es agos,
pues iene
mil
oneladas
de
igno an es ma asanos?
Un
Re illa,
que
es lije o
bajel
de
co so i ano,
aunque po an a ob a mue a
había
de
se pesado?"...
sl
Nos
hallamos
an e
un excelen e ejemplo
de cosi icación
man enida den o
de
los má genes
de
un campo semán ico:
el
náu ico.
Todos los médicos
son
equipa ados
a
de e minado
79
Ibídem, págs.
268, 271, 274, 286 y 295.
80 D.P., pág. 224. El
agmen o
se
ex iende has a
la
página
226.
81
Ibídem,
pág. 251.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
211
ipo
de
ba cos, gene almen e bélicos.
De
hecho,
el
clima
bé-
lico
eco e odo
Dien e
del
Pa naso,
desde
la
úb ica inicial:
«Gue a
Física, p oezas medicinales
... » .
82
Po cie o que
en
es e epíg a e que ab e
el
poema enemos un nue o ejemplo
de cosi icación del
médico... «sacado
a
luz po un en e mo
que milag osamen e escapó
de
los e o es
de
los médicos po
la
p o ección
del
Seño
San Roque,
abogado con a
los mé-
dicos
o con a la
pes e, que an o mon a
». La
educción
del
médico
a
«plaga»
—pes e
o
eneno— se
da
en
a ias oca
-
siones.
84
El
úl imo camino educ i o de ec ado en
Dien e
del Pa -
naso
es á ligado
a lo
que
Hodga
denomina
«desnudado
»:
«el
sa í ico p ocu a educi
a
su íc ima desposeyéndola
de
odos
sus
apoyos
de
ango
y
clase
social, de
los que las es
- imen as son el
ejemplo más
simple».
$
`
5
Valle Ca iedes lo u i-
liza de
modo indi ec o,
en el
sen ido
de
pone
de
mani ies o
que
el
mal hace
de
los médicos
se
disimula
con la
alsa
apa-
iencia de sabe . En
algún momen o
se insinua lo
idículo
de
su a uidad,
al
ado na se
con
alsos o opeles;
&^ y de
mane a
sis emá ica,
se
c i ica
el
opaje
de
a o ismos
y
la inismos
con
que ecub en su igno ancia, con undiendo
al
en e mo
y sus
a-
milia es:
"Y es
que un
doc o de
esos
se
hace
con sabe
cua o palillos,
pone se
g a e y
ene
un es an e
o dos de
lib os;
i a
las isi as a de,
(...)
con
palab as
golpeadi as
se e o
y
ponde a i o;
deci
dos o
es la ines
y
é minos
esquisi os
como
expul is, concoc ix,
cons ipado, cacoquimio...
".
87
82
Ibídem,
pág. 212.
83
Ibídem,
pág. 212.
84
Vid. págs.
229 y 301,
espec i amen e.
85 Hodga , Ma hew: op. ci ., pág. 118.
86
Vid. págs.
219, 260, 270 y 287.
87 D.P.,
págs.
219-220.
Es a cues ión
es
apun ada a ias eces
en el
ex o.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
212
M.a DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
En
esumen,
aún den o
de
lo
ópico
Juan del Valle Ca-
iedes se
mue e
con
sol u a
en el
campo
de
los
p ocedimien-
os educ i os
p opios
de la
sá i a:
animalización
di ec a
o in-
di ec a, aplicada an o
a
los médicos como
a sus
pacien es;
e
-ge alización,
exclusi amen e cen ada
en
los p ime os,
y cosi-
icación,
en la
que
de
nue o en an
en
juego ambos polos.
Y
es os ecu sos
en
que
lo
ópico
se
despliega
con
a iedad
y
maes ía
se
conjugan
con el
aspec o
pe sonal,
e lejo
de
los
p oblemas
i enciales del
au o
y de
su ac i ud como c eado
en e al
ex o li e a io.
En
elación
a
es a úl ima ace a
con-
iene eco da que pa a us iga
la
ealidad
el
sa í ico
se des-
dobla a
eces median e
la
adopción
de
un po a oz
o másca-
a.
Ello explica
la
apa ición
en
Dien e
del
Pa naso
de
a ios
suje os, a ias oces al e na i as que
se an
ele ando p og e
-si amen e en el
eje cicio
de la
denuncia. Así
se
amplía
y di-
e si ica el
espec o c í ico, sin p e ende
ocul a
o desdibu-
ja la
pe sonalidad
del
au o que, como hemos is o,
es
una
ealidad
ineludible en el co pus
es udiado.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA