scieee Open visual document viewer

Dos fábricas sevillanas de aplicación militar (siglos XVIII y XIX)

Vega Viguera, Enrique de la

Full text

DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR (SIGLOS XVIII Y XIX) po ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA El obje o de es e abajo, es da a conoce una pa e de la impo - ancia que u o Se illa, espec o a la indus ia de aplicación mili a . Se illa ue, a comienzos del siglo XVI, la u be española con mas al o g ado de esplendo y se con ie e, de se una de las me ópolis mas populosas de Eu opa, en el p incipal cen o come cial de España. En el aspec o de indus ia mili a , log a es ablece una Fundición de Cañones y una ez cons i uido el Cue po de A ille ía se ins ala en Se illa la Maes anza pa a la ecomposición y conse ación del a - mamen o y ma e ial. En es e camina indus ial se llega a la implan- ación de una Fáb ica de Sali e dado el anscenden al elemen o que cons i uye la pól o a. Años más a de se llega al mon aje de una Fáb ica de Fusiles, y dado las di e en es ans o maciones que se p oducen en los a i icios se cons i uye la llamada Pi o ecnica Mili - a . Nos limi a emos al es udio de las áb icas de Sali e y Fusiles, dado que las o as indus ias ya han sido abo dadas, en o os abajo s. LA FABRICA DEL SALITRE EN SEVILLA El sali e, e a un p oduc o que se encon aba en las e lo escencias que debido a la humedad se p oducían en cie as ie as. Con el de- sa ollo de la Alquimia se le denominó Sal Ni e . Su ob ención, que 158 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA no se come cializa has a el siglo XVI, consis ía en ellena de es- comb os los llamados c iade os de sali e y ega los con asiduidad. Cuando salían las e lo escencias se a spaban y se les disol ía en agua calien e, log ándose legias ni adas. Po calen amien o sua e has a la e apo ación se ob enía el sali e c is alizado. La idea de c ea en Se illa una áb ica de Sali e se mani ies a en un Real Dec e o echado el año 1756. El ey Femando VI a ins ancias del Conde de A anda, di ec o gene al de la A ille ía, o denó es a- blece cua o a senales pa a que cus odiasen los a mamen os y depó- si os de gue a en las ciudades de Ba celona, Za agoza, La Co uña y Se illa que aba ca ía oda Andalucía, Ex emadu a y p e si dios de A ica. En dicho año 1756, se hallaba en la Co e gobe nando las admi- nis aciones gene ales de la Real Aduana, Lanas, Ren as P o inciales, Pól o a, Plomo y Azogüe, el seño don Juan González de la Ri a, caballe o de la o den de Cala a a, del Consejo de S.M., en el T i- bunal de la Con adu ía Mayo de Cuen as, del que ambién o maban pa e los S es. don Luis Iba a y La ea y don F ancisco de Cuella . Es os es seño es aco da on el 8 de Junio del ci ado año, en ia a don José Ma ínez de Elizalde, Te ce Con ado de la Real Aduana del Reino de Se illa, un esc i o, en el que le decían: «Debiendo omen a po odos los medios posibles la labo del Sali e como p incipal ma e ial pa a la de la pól o a, de que an o se necesi a; y eniendo p e enido a es e in lo con enien e a don Be - na do de Alba án, adminis ado de las Fáb icas de G anada, nos a isa, que habiendo en iado a dos o iciales in eligen es de las mismas a econoce los pa ajes en que hay si ios sali osos que di s u a , es- ableciendo en ellos nue as sali e ías, le han asegu ado se.encuen an di e en es en ese Reino a p opósi o pa a el in en o, pe o con espe- cialidad en las inmediaciones de esa ciudad, donde así, po lo ex en- si o de los si ios, como po la ecindad del ío y o as p opo ciones pa ece con end á muc ho su dis u e y exigi allí una o más sali e ías: en cuya consecuencia p e enimos a V. S. que p ocediendo de acue do con dicho Alba án, disponga V.S. se pase a hace nue o econoci- mien o y en su caso dispone lo necesa io pa a la nue a sali e ía, especia lm en e nomb ado V.S. algún dependien e de las Ren as que adminis a, de su sa is acción pa a que cuide de odo, lle ando cuen a y azón de lo s gas os que ocasionasen en es e mo i o, median e a que es e pa icula ni lo puede, ni debe ene el ab ican e que en iase el mismo adminis ado , como ajeno de su acul ad; y siendo es e asun o de lo s que en que el Real Se icio se in e esa más pa icula men e, DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 159 espe amos que el celo y e icacia de V.S. a ende á a su impo ancia co n la pun ualidad que en odo acos umb a. Mad id 8 junio 1756». Lo i maban Luis Iba a y La ea, F anciscoco de Cuella y Juan González de Ja Ri a. Hizo sabe don José es e esc i o a su he mano don Faus ino, en - ca gado de el Fila o p incipal de las Ren illa s, y aco da on pone en ma cha el asun o, iniciando el econocimien o de e enos en espe a de la llegada de algún écnico, como así ocu ió el 7 de Julio, echa en que llega on dos maes os pol o is as p oceden es de G anada, que se p esen a on a los he manos Ma ínez Elizalde. Al día siguien e eco- nocie on las abundan es ie as se leccionad as pa a ob ene sa li e, desde la P a. de la Ca ne a la del Osa io. T as p epa a las pa a el des ilado de las legias, se ob u ie on cinco cubos de concen ado de Sali e que ue on conse ados en un ba il de ba o. Ma cha on lo s pol o is as a Ecija pa a es udia aquellas ie as y cuando eg e sa on con inua on iaje a G anada sin despedi se de nadie. A la is a de es a si uación, decidie on los he manos Elizalde segui po su cuen a la emp esa, ealizando la s p uebas y expe imen os que ob enían, a a és de la lec u a de los lib os de Quími ca y Física expe imen al. Así pe manecie on odo el in ie no, cuando don Faus ino ue i- si ado po un homb e llamado Espe jo, que dijo se Maes o cohe e o y que sabía ab ica Sali e. Como espondie a con segu idad a las p egun as que le hizo, lo p esen ó a su he mano José, el cual de e - minó enca ga le de qu e plani ica a el alle pa a ob ene Sali e, que se ía cons uido, en la casa pe enecien e a la hue a llamada de el Molinillo que lindaba con el P ado del Quemade o. La p ime a ope ación que se ealizó ue, ba e las ie as com - p endidas desde las casillas de Ped oza, de ás del con en o de San Agus ín, Caños de Ca mona y Mon e del Rey, lle ando lo ob enido a la hue a del Molinillo, donde coc ie on el p oduc o en un pe ol, e- sul a ndo de la in usión alguna pa e de Sali e de buena calidad. Cuando pa ecía enca ilado el abajo, el al Espejo que solía embo- acha se a dia io, abandonando su misión, casi des uyó la labo ealizada, ya que los cocimien os de legia los dejaba pasa de pun o, con i iéndose en meloja o quedaban c udas. La cons an e labo de los he manos Ma ínez Elizalde, log a on a p incipios de 1757 ob ene algunas impo an es mues as de Sali e que ue on clasi icadas en es clases: la p ime a, Sali e blanco en aguas, muy limpio de sal; la se- gunda, con a enillas suel as, y la e ce a o mada a modo de un que- 160 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA so ja speado. Recogidas cada una de las mues as en unos cajonci os u e on emi idas a Mad id el 6 de Ma zo de 1757 con una ca a di i- gi da a don Juan González de la Ri a, que decía: Muy S es. mios: Con mo i o de la g a e escasez de pól o a ex- pe imen ado en el eino, y de lo abundan e que es de Sali e es e e - eno, se ha dedicado el ca gado del almacén de pól o a acompañado de o o suje o de oda ga an ía, a pu i ica ie as, saca Sali e y a- b ica las mu es as que en io a ues as seño ías po mano d el cosa io Diego Bece il, y espe o de in o ma se s e el Sali e de la mejo calidad, espe o que en is a de ello se si an ues as seño ías esol e lo que u ie an po con enien e. A es a ca a con es a on los S es. di ec o es, lo siguien e: Seño mío: Diego Bece il en egó el cajonci o con las mu es as de Sali e pa a pól o a que nos en ió, a quien se le pagó su po e. Y habiéndose econocido el Sali e po los maes os pol o is as lo han hallado de pe ec a calidad; en cu ya in eligencia esc ibimos hoy a don Be na do de Alba án, adminis ado de la áb ica de pól o as de G anada, pa a que en ie a esa ciudad un o icial hábil pa a que de acue do con us ed econozca los pa ajes donde lo hay y haga sus expe imen os y ea si los si ios sali osos s on abundan es y si puede ene cuen a es ablece una áb ica co espondiendo lo que p oduzca a Jo s gas os, pa a que en su caso se den las opo unas p o idencias; lo que a isamos a us ed pa a que le ayude en odo lo que necesi a e pa a es e m, ins uyéndole de cuan as no icias haya adqui ido y u ie e po con enien e pa a el mayo conocimien o de es e impo an e asun o. La ca a echada en Mad id el día 17 de Ab il de 17 57, es aba umada po los es di ec o es. T anscu ido un mes y a la i s a de que en G anada no enían pe sona idónea a quien manda , los S es. de Mad id ol ie on a esc ibi a Se illa lamen ando lo ocu ido y apo - ando la siguien e solución: «Disponga Ud. que po los suje os que hayan hecho el p ime ex- pe imen o de Sali e, se con inuen es os con om1alidad como ambién odos los econocimien os y calas de los si ios, que se asegu a habe en las ce canías de esa ciudad, enca gando a Ud., comisiones pa a es e asun o pe sonas de juicio y madu ez, a in de que odo se ejecu e con pun ualidad y conocimien o, de sue e que no a en u e la Real Ha- cienda los c ecidos gas os que impo a ían, le an a en esa, una áb ica, sob e lo que esol emos a la is a de lo que Ud. nos in o me». DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 161 Po es a echa se c ea on en España, cua o A senales de A ille ía 1• G a e ue el ap ie o que se le plan eó a los he manos Ma ínez Elizalde p incipalmen e a don José, al hace les esponsables de la ins alación de una áb ica de Sali e en Se illa que uese en able. Pe o es os celosos se ido es del Rey en la comp ome ida ca e a de Ren as, supe ando el p uden e emo al acaso, de e mina on segui las expe iencias pa a lo cual decidie on comp a una calde a con ca - bida pa a cien cubos, que les ue p opo cionada a buen p ecio po Ped o Ruiz, in o e o se illano es ablecido en la Alameda de Hé cules. Pa a pode u iliza dicha calde a, se mandó cons ui un ho no y un cobe izo, que la cub ie a en la pa e de ponien e, en la casa si uada en la hue a del Molinillo. Las colade as (cedazos con aguje os) se coloca on en la pa ed en e de una albe ca allí exis en e, y las ie as que se iban acopiando, se deposi a on en una habi ación de la casa y bajo un he moso á bol de mo e a. P epa ados es os elemen os, quedaba in en a con ence a Espejo de que abandonase su icio de embo acha se. Pa a al in don Faus ino comenzó a a a lo con mayo con ianza y ca iño, aconse- jándole dejase el ino e in i ándole a come en su p opia mesa. Pa a que se enca gase de las colade as se colocó a un al Ruiz, que has a en onces había eje cido el o icio de sepul u e o en Alcalá de Guadai a. O os cinco homb es ue on incluidos en las a eas de sali e os, des- acando po su aplicación al abajo, Ped o Maceda y C is óbal Pé ez. J. REAL DECRETO de 19 de Oc ub e de 1756. COMUNICADO AL SECRETARIO del Despacho de Gue a, sob e habe es ablecido qua o A senales de A ille ía. Po O denanza de 4 de Ene o de 1741 se si ió el R ey mi Pad e, y Se io (que Dios haya) nomb a qua o Tenien es Gene ales de A ílle ía, pa a que esidiendo en Ba celona, Pue o de San a Ma ía, Badajoz, y Za agoza, pudie an a ende a las dependencias de es e Cue po, y Ramo an esencial de mi s Ex é ci os. Sob e es a conside ación, habiéndome hecho p esen e el Conde de A anda, Di ec o Gene al de mi Real A ille ía, e Ingeníe os, quan o con iene a mi se icio es ablece qua o A senales de A ille ía, pa a que se cus odien los A mamen os, y Deposi as de Gue a a p esencia, i gilancia, y enca go de los exp esados Tenien es Gene ales. con asis encia de o os qua o Tenien es P o inciales de A ille ía de los mas an iguos, pa a que en cada uno pueda subs i ui le, si se a us en a. en e ma, b allece: he esuel o, que, sin p e e encia de des inos. sean los qua o siguien es. Ba celona, que inco po a á la Ca aluña, Reynos de Valencia, y Mu cia, Islas de Mallo ca, e Ibiza. Za agoza, los Reynos de A agón, Na a a, Cas illa la Nue a, P o incias de Vizcaya, Ala a, Guipuzcoa, y Cos as de San ande . Se illa, odas las Andalucias, Es emadu a, y P esidios de A ica. Co uña, la Galicía, As u ias, Reyno de Leon, y Cas illa la Vieja, y en cada uno de ellos se o me un A se nal de A ille ía. Pa a pode ene no icia de los adelan amien os, y no edades que hubie e en los qua o e e idos A senales, se es ablece á o o pequeño en Mad id, al qua! se han de emi i , y queda las Mues as, y Modelos de las ideas que se p opongan, pa a que puedan de e mina se con ues o conocimien o, del Di ec o Gene al de mi Real A ille ía, y o as in eligen es pe sonas. Tend eis lo en endido pa a su cumplimien o. Señalado de la Real mano de S.M. en San Lo enzo el R ea l a 19 de Oc ub e de 1756. A Don Sebas ian de Esla a. 162 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA G acias al in e és pe sonal de Don Fau isno se log ó consegui las le gias a «concen ación de hue o », ll egando a coce se has a seis cal- de as dia ias, sin la in e ención de Espejo, que ue p eciso despedi lo ya que no mejo ó de sus bo ache as dia ias. La g an iada que p o ocó el ío Guadalqui i en Ene o de 1758, in adió el alle del Sali e donde las aguas alcanza on has a ce ca de las en anas de la casa, a apando a dos ope a ios, los cuales u ie on que se esca ados po una ba ca que le ó la Aduana. Las aguas des uye on el ho no, haciendo pedazos las colade as, ecibido es, cuajado es y demás pe echos que se hallaban den o y ue a de la casa en el Molinillo. La calde a a as ada po el o en e del ío Taga e e, ue lle ada en su pos u a na u al has a queda pa ada en uno de los a cos de la alcan a illa llamada del ganado, si uada en las inmediaciones de la Fáb ica de Tabacos, de donde ue esca ada. El Sali e almacenado desapa eció o almen e. De es e desas e ue on in o mados los S es. di ec o es, con el uego de que de e mina an la solución a segui y en ia an un homb e con expe iencia en Sali e. Aquellos, aco da on que se es ablecie a odo lo necesa io pa a con inua la labo de la Sali e ia, y les co- munica an, los gas os ocasionados al econs ui lo des uido. A la Fáb ica de Pól o as de Mu cia, cuyo adminis ado e a don Ped o Du o del Saz, se le o denó en ia a a Se illa a un Maes o, pa a la p epa ación de la s ie as sali osas y de e mina a los ope a ios se- illanos que sabían desempeña el o icio de sali e os. A anzada la p ima e a de 1758, llegó a Se illa el 16 de Mayo, el maes o Ginés Ruiz, homb e de g an expe iencia en la ob ención del Sali e, acompañado de su esposa y un sob ino, ambién p ác ico en el asun o. Enseguida comenzó su labo de econoce los e enos, dic a- minando, que e an muy buenas ie as, lo que de e mina ía la posi- bilidad de es ablece en Se illa una Fáb ica de Sali e. In o mado de ello el S . González de la Ri a, o ició al Asis en e de Se illa, don Ped o de Samaniego, ma qués de Mon e eal y Su- pe in enden e, pa a que cedie a a la co ona un si io donde es ablece la nue a áb ica. T as consul a al Cabildo y escucha los dic ámenes de los S es. Vein e y Cua o y Ju ados, se aco dó, a pesa de la oposición de algunos, que conside aban la áb ica noci a pa a la sa lud y pelig osa en caso de incendio, cons ui la en e al cua el de ca- balle ía que se encon aba a la salida del Puen e de T iana, es deci , en el p omon o io que se ex endía desde ce ca del almacén de made- as de Segu a has a el almacén co nocido po el de los Gigan es. DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 163 Se comenzó la exca ación de la colina, pe o a lo s pocos días, el Cabildo municipal conside ando que aquel luga e a más a p opósi o pa a paseo de los se illanos, de e minó que la áb ica de Sali e se cons uye a ce ca de la e mi a de San Sebas ián. Reconocido es e lu- ga po el maes o Ginés y los he manos Ma ínez Elizald e, con i- nie on en dic amina que el luga no e a a p opósi o dadas las sa lida s del ío_ y es a p openso a inundaciones. En espe a de encon a un nue o emplazamien o, se dispuso p o- isionalmen e, ocupa la ba bacana de la P a. de Je ez en e el a oyo Taga e e y la mu alla que seguía hacia la áb ica de abacos. Se cons uyó un cobe izo pa a la calde a y el cuajado , y en e las al- menas de la ba bacana se coloca on las colade as, has a un o al de ein e, dando comienzo nue amen e la ob ención de Sali e. A cau sa de habe en e mado el Ma qués de Mon e eal a ec ado de ue e hi- pocond ía, se aplazó el luga de ini i o del emplazamien o de la á- b ica. Po o den médica se e i ó pa a epone se al pueblo de Dos He manas, luga a donde ue a isi a lo don Faus ino, al obje o de no demo a demasiado el nue o emplazamien o y ob ene del Ma qués alguna solución. Es e sugi ió, como Asi s en e de Se illa, que se e- co ie an las a ue as de la ciudad y le indicasen si alguna hue a o sola inmedia o a las mu allas pod ía s e el luga buscado. Así lo hizo don Faus ino, eligiendo una hue a que ocupaba un amplio iángulo en e la P a. del Sol y la del Osa io, cuyo si io queda ía independien e una ez que se cons uye a una apia. Ademá s, enía la en aja de que con solo cub i la ba bacana2 inmedia a a la mu alla se pod ían dis- ibui espacio pa a a ias o icinas. In o mado el ma qués de Mon e eal de la p opues a, en cuan o es u o mejo ado de la en e medad y eg esó a Se illa, p opuso a los capi ula es la indicada solución, que ue o ada a o ablemen e, lo que pe mi ió cede dichos e enos a a o de la Real Hacienda. El esc i o de la cesión, cons a en el lib o capi u la de la Esc iba- nía Mayo del Cabildo, ecogido y ce i icado po el sec e a io And és Sánchez Mon aña. A es a no i icación, con es a on los Adminis ado es gene ales de la Real Aduana en un amplio esc i o echado el 18 de Julio de 1758 en el que, o denaban se die an comienzo los abajos y se emi ie a a Mad id el p esupues o del cos e de la apia y o as cons ucciones. Te minaba el esc i o diciendo: 2. En las mu aUas de una ciudad, luga dispues o como o i icación mili a pa a de ende las pue as. 164 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA «En in eligencia de que después de habe se en egado la Real Hacienda de dicha posesión, se debe asa judicialmen e, pa a que siemp e cons e el alo que jus amen e u ie e en su día». T as la cesión o mal de di cho e eno, se comenzó a deposi a en él, ie a sali osa, con el doble obje o de desaloja el si io ocupado en la Pue a de Je ez y ac edi a la p opiedad de los nue os e enos donde se pensaba cons ui la áb ica. Una ez delineado es e e eno, se con eccionó el p esupues o de la apia que lo ence aba, que i ía co onada de almenas y es pue as. La ob a, ue alo ada en 21.800 eales de ellón, po el Maes o Mayo de la ciudad don F ancisco Sánchez de A agón. Remi ido a los Adminis ado es en Mad id, se les solici ó pe miso pa a cons ui o o ho no co espondien e a una calde a con cabida pa a 700 cubos de legía. Se ecibió au o ización, que enía echa 25 de Julio, ap obando la cons ucción, y se nomb aba a don C is óbal de Coza , Medido Ma- yo de ie as públicas, pa a que una ez econocido el e eno cedi- do pa a la áb ica de Sali e, p ocedie a a señala el alo que end ía en en a eal. Dicho medido , ce i icó el 13 de Agos o, que el luga elegido enía una supe icie de dos a anzadas de ie a, siendo cada a anzada de 400 es adales y cada es ada! de cua o a as y una oc a a. La mayo pa e del e eno es aba semb ado de ho alizas, y había plan- adas dos he mosas mo e as. Ce i icaba igualmen e, que po es a dicho e eno más bajo que el camino eal que le se ía de linde en oda su longi ud, e a ácilmen e anegable en caso de llu ias abun- dan es. A pesa de es a des en aja, po es a muy p óximo a una de las pue as de la ciudad, se alo ó el e eno en 6.600 eales de ellón. Se e asa ían· es as ges iones debido al allecimien o de la Reina doña Ma ía Bá ba a de Po ugal, pe o el Asis en e de Se illa, que lo seguía siendo el Ma qués de Mon e eal, esc ibió al Seño González de la Ri a sugi iéndole la con eniencia de ac ia las ges iones an es de que llega an las llu ias de o oño. Asimismo le pa icipaba la opinión de los maes os de ob as, de la necesidad de ab i los cimien os pa a la apia en iempo seco ya que de no hace lo y dada la poca p o un- didad del agua en dicha zona, hab ía que espe a al e ano p óximo. El Asis en e sugi ía además en su esc i o: DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 165 «Me ha pa ecido, que pues no es de conside able cos e el ab i los cimien os, pues bas a que sean de simple ho migón, que pa a e i a an p óximas con ingencias se dé p incipio a Ja ob a desde mañana 22 de Agos o , pues de o o modo queda íamos esponsables al pe juicio». Como consecuencia de es e asun o y sin espe a a que llegase la con es ación, el 23 de Agos o de es e años e dio comienzo a la cons- ucción de los cimien os. Has a el 17 de Sep iemb e no se ecibió un esc i o que enía echa del 12, en el que se comunicaba lo siguien e: «Seño mío: A su iempo ecibimos Ja ca a de V.S. de 22 del pasado, Jo que habiendo pues o en no icia de S.M. nos p e iene al Excmo. S . don Sebas ián de Esla a, con echa 5 del co ien e, habe ap obado el Rey se ejecu e la ob a de Ja apia sacándola a pública subas a p ocu ando el mayo aho o po odos los medios posibles». Lo i maban en Mad id Jos Seño es !ba a, Cuella y González de la Ri a. Cuando se ecibió es a ca a ya se habían cons uido los cimien os e incluso le an ado ochen a y una a a de pa ed. Pe o el nue o y g a e p oblema plan eado, consis ía en encon a un sus i u o al mu - ciano Glnés Ruiz, que además uese muy compe en e, como solici a- ba don José Ma ínez Elizalde en el esc i o e le ado a la Supe io idad: «Es e pob e alucinado -se e ie e a Gines- dio p incipio a coce las legías que p oducían las ie as de la Pue a de Je ez el día 22 de Agos o de 1758 y siendo así, que odas salían a p ueba de hue o, y en las del papel lumb e, y gus o, se eía cla amen e se su ac i idad de sali e, y no de sal, ni de o a ma e ia alguna; de es o cua o calde as que ema ó po sus manos, no se ió siquie a una onza de sali e y pa a ocul a su simplicidad, a ojaba los caldos al a oyo, y ingía mil apa iencias, ganando con o e a a los abajado es pa a que gua dasen sec e o ». «Como mi he mano y yo descansábamos en la con ianza de dicho Ginés, acudíamos ecuen emen e a la p esen e áb ica donde se pa- gaban los jo nales y amon onaba la ie a que dia iamen e se ba ía, y sólo de paso ocábamos en la Ba bacana donde lo encon ábamos muy se io, ingiendo negocio pa a con inua su disimulo ». «P egun ábamosle, como no cuajaban aquellas cochas, y espon- día magis almen e, lo emba azaba el calo ; pe o que ellas lo da ían a 172 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA es. Aunque es e consejo les pa eció bueno a los he manos Ma ínez Elizalde, deseando con i ma lo con pe sona de la máxima au o idad en la ma e ia, ue on a isi a al Comandan e de A ille ía di ec o de la Fundición de B onces, don Juan Manuel de Pa es, el cual en e ado del p oblema y la solución apo ada po el S . Fuen es, le pa eció ealizable, dándola po buena. ~ En is a de ello, se le ab ie on a los seis ho nos los espi ade os dobles, cesando los an e io es incon enien es y mejo ando el empleo de los ho nos, has a el pun o, de aho a un día de uego, ya que an- es, pa a pone a pun o cada calde a, se a daba ocho días y aho a solo sie e. Además, se aho aba un cahiz4 de bo ujo en cada cocimien o. Du an e el cocimien o de las legias, e a p eciso añadi el líquido que se e apo aba, abajo que ealizaban los empilado es y que e a conocido con el nomb e de ecebo. Cada dos homb es omaban un ba il o cube a lo llenaban en el depósi o y lo echaban en la calde a du an e 10 ó 12 eces al día. Solían a da un cua o de ho a en cada asiego de amando mucho líquido. Se unía a es e daño, el de co a el he o po la po ción de legía ía, que se le ag egaba. Pa a eme- dia es os incon enien es, a bi ó don J osé el siguien e emedio: Dado que los depósi os de legia se hallaban colocados p óximos a las cuad as de calde as, se dispuso una bomba, que sacaba la legia, y po medio de unos ubos de cob e encajonados en las pa edes, se le hacía llega a la p ime a calde a. Po medio de su co espondien e canilla, se llenaba una bo a de made a que enía o a canilla más pe- queña, que se ab ía cuando empezaba a he i el cocimien o, aciando la po ción de legia equi alen e a la me ma que se iba p oduciendo, man eniendo de es e modo el ni el de líquido has a an o que se le que ía da pun o. Lo mismo se ha cía sob e las demás calde as. Po es e p ocedimien o, aún pe maneciendo encendido el uego de día y de noche, bas aba solo un homb e que llena a las bo as y deja a cae el líquido en las calde as, sin que pe die an el he o , aho ándose muchos jo nales y legia. Concluida es as ob as se p ocedió a cons ui lo que ue llamada Cuad as de in usión. Es e edi icio se epa ió en dos na es, de 17 a as de la go po cinco de ancho, con abiques dobles de los u ili- zados en la s caldei;as. Se cons uye on en el cen o unos a cos muy esis en es, con el in de pode edi ica encima, i iendas o almace- nes. 4. Medida de capacidad equi alen e a 12 anegas, es deci 666 li os. DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR ] 73 T a adas odas las ie as ecogidas du an e el año 1759, sólo se habían ob enido 1.045 a obas de Sali e, can idad muy in e io a la que p oducían o as áb icas. Al lamen a se don José de es a ci cuns- ancia, en la pe sona de don Juan C uzado Fe e , Con ado Gene al de es a Comisión de la Co e, es e, le hizo sabe que la g andeza de los más amosos íos, solo consis e en los nume osos a oyuelos que se le ag egan, así ambién no pod ía habe áb ica de Sali e que se p ecie de g ande, sin el auxilio de o as colabo ado as. Y pa a con- i ma le es e ace o, le dió a conoce lo que ocu e en las áb icas más amosas de España. Mu cia p oducía 10.400 a obas y e a en iqueci- da con o as 48.500 que Je apo aban 28 áb icas pa icula es; a la de G anada le en aban cada año 3.500 a obas de pa icula es, además de las 4.500 que ella p oducía; Alcáza de San Juan ecogía 7.500 a o- bas y ecibía de las pa icula es 7. 700; además de las p oducciones pa icula es de las áb icas de Man esa, Villa eliche, el Pedemoso y la Alca ia. En o al, según don Juan C uzado en 1760, el Sa li e que se había ob enido en España e a de 10 3.480 a obas, de las cuales, 79.600 e an de p ocedencia pa icula y 23 .880 de la s áb icas del Rey. Es as no icias anquiliza on al adminis ado de la áb ica se illana que comp endió que una ez es u ie an e minados odos los al ma - cenes, pa a ie as, calde os, cuajado es, e c ... y se dedica an sólo a ecoge las ba idu as de ie a de odos Jos al ededo es de la ciudad, se consegui ía en pocos años una al a ci a de p oducción, a pesa de la al a de las aguas de a ino5 de la que oda ía no disponía Se illa. El sali e que se ob enía, e an c is ales pequeños de colo ojo que p ecisaba se a inado. Pa a ello, se disol ía en g andes calde as de cob e en la p opo ción de una lib a de sali e po una pin a6 de agua y empleando como combus ible el ca bón de pied a7• Se hacía he i has a e apo a lo su icien e pa a alcanza un ni el de e minado, que e a medido con una egla de made a llamada a eóme o. Una ez e apo ada la can idad calculada se ex aía el líquido con una bomba y se pasaba po il os de doble ela espol o eados con a ena, muy ina pa a disminui sus po os. Fil ado el líquido se ponía a c is aliza en asijas de made a so- b e ablas inclinadas pa a que expulsase el agua po decan ación. El 5. Ope ación de qui a las impu ezas. 6. Medida equi alen e a 0,568 li os. 7. En aquélla época a es e ipo de ca bón se le llamaba «ho nague a». 174 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA sali e ob enido se ol ía a disol e , e apo a y c is aliza . Gene al- men e e an su icien es dos ope aciones de es e ipo pa a ob ene sali e con la pu eza necesa ia pa a la ab icación de pól o a. Cuando se deseaba ob ene lo más a inado, se ol ía a epe i la ope ación. Fundido el sa li e se echaban en moldes de cob e de o ma de panes pa a seguidamen e empaca lo en ba iles. Cuando se p ecisaba u iliza dicho sali e se pul e izaba en molinos y se amizaba pa a una mezcla más homogénea. Las mezclas pa a con ecciona las pól o as a iaban con a eglo a las p opo ciones de sali e, azu e y ca bón. Pa a la llamada pól o a neg a, se u ilizaba el sali e amizado mezclado con el azu e e inado y el ca bón de made a en las p o- po ciones deseadas, según la i eza que se le que ia da a la pól o- a . Una ez unidos, se pasaba al molinillo de i u ación eniendo cuidado que la elocidad de las pied a s, no debía pa sa de ocho uel as po minu o pa a e i a la in lamación de la pas a. Ob enida és a, se le pasaba a las p ensas, pa a lle a a cabo la ope ación lla- mada g aneo que e a ejecu ado en c ibas con discos de made a. Una ez e minada es a ope ación, se había ob enido la pól o a neg a. *** Don Faus ino, al ene no icias de que en el pueblo de Ma chena (Se illa), se in en aba es ablece una áb ica de sali e, le sugi ió la con eniencia de in es iga los e enos de algunos pueblos de Se illa a in de comp oba si e a posible es ablece en ellos nue os alle es que p opo ciona an sali e. Es a idea se la hizo sabe a su he mano José, el cual, la acep ó de inmedia o dado su in e és po Se illa. Se solici ó pe miso de la Supe io idad pa a al in es igación, ecibiéndose con es ación a i ma i a. Pa a lle a a cabo es as isi as con las debidas o malidades, se ecabo del Asis en e de Se illa, esc i o que copiamos ín eg amen e dado su peculia es ilo: «Don Ped o Samaniego Mon emayo y Có doba, Ma qués de Mon e eal del Consejo de S.M. en los Sup emos de Cas illa y Gen e al Inquisición, Asis en e de es a ciudad de Se illa, Maes e de Campo Gene al de las Milicias, In enden e del Ejé ci o de los Cua o Reinos de Andalucía y Supe in enden e Gene al de Ren as de es a p o incia. Po cuan o an e mí y el p esen e Esc ibano Mayo de Ren a de es a ciudad se p esen ó el pedimen o que a la le a dice así: DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 175 Don José Ma ínez de E li za ld e, Con ado po S.M. de la Razón Gene al de Almoja i azgos en la R ea l Aduana de es a ciudad, Admi- ni s ado Gene al de las Ren as de Pól o a, Plomo, Azogue y Azu e y de las Fáb ica~ de Sali e es a bl ecid o en dicha Ciudad y su Reino, an e V.S. como más haya lu ga digo, que po l os se ño es di ec o es de Ren as Gene ales, Pól o a, Plomo, Azog ue y demás ag egadas, se me ha comunicado di e en es ó denes del Excmo. S . Ma qués de Es- quilache, sob e dispone medios de aumen a las Fáb icas de Sali e en es e Reino, pa a pode a on a con él, las g andes po ciones de pól- o a que la Co ona necesi a, y siendo una de las disposicion es aco - dadas, que don Fau isno Ma ínez de Elizalde acompañado del se- gundo ab ican e y o os o iciales de ella salgan a examina los e- enos de los pueblo s, haciendo cuan as p u ebas les dic e su expe- iencia, a p esencia de las Jus icias de cada uno, y de aquellas pe so- na s pa icula es que quisie en dedica se a la plan i icación de nue as sali e ías, bajo las eglas, p ecio y p i ilegio que nos es án comuni- cados y ienen capi ulado los ac ual es ab ican es de Ca mona y Al- ca lá de Guadai a, que debe á hace no o ios a dichas Ju s icias y pa - icula es que quis ie en ded ica se a la plan i icación de nue as sali e ías, bajo las eglas, p ecio y p i ilegio que nos es án comuni- cados y i enen capi ulado los ac uales ab ican es de Ca mona y Al- calá de Guadai a, que debe á hace no o ios a dichas Jus icias y pa - icula es pa a que odo pueda ejecu a lo dich o S . Ma únez de Elizalde con o me a es as disposiciones. Suplico a V.S. se si a lib a su Despacho Gene al pa a odas las ciudades, illas y luga es de es a ju i sdicción, po el cual, se ins uyan s us jus icias y pa icula es en los impo an es i nes del Real Se icio, en que an enca gados los men- cionados seño es, y la no o ia u ilidad que esul a á a oda clase de pe so na s y pueblo s, dedicándose al decen e eje cicio de ab ica sali e pa a el se icio de la Co ona, nobles p i ilegios concedidos a los empleados en semejan e elabo ación y lib e uso, que ien en en las ie as ú iles aunque sean p oducidas, en si ios, calles, casas, co ales, cue as y cas illos pe enecien es a S.M. o cualesquie a o o asallo, ibunal, Comunidad o he mandad, de que iene epe idos ejempla es las an iguas áb icas de Sali e de G anada, Mu cia, Alcáza de San Juan, A agón, Na a a y Ca aluña, pa a que con es a sa is acción se consiga el in de p opaga an p eciadas áb icas, con bene icio co mún del asallo». Fue au o izado es e pedimen o, o denándosele a las Jus icias de los pueblos p es a an odo el auxilio que necesi asen, bajo la pena de pago de cien ducados en caso de que se expe imen ase alguna omisión. El esc i o i mado po el Asis en e de Se illa iene echa de 24 de Ab il de 1760. 176 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA Los comisionados eco ie on a ios pueblos y o l ie on a los 20 días ayendo nume os as mues as y haciendo elogios de las can e as de los pueblos de U e a, Ma chena y Es epa. *** El e ce año de la Plani icación de la Fáb ica de Sali e de Se i- lla, dió comienzo en 1761. Se con inua on las ob as pa a consegui alcanza el es ado que se había plani icado, lle ándose a buen i mo la ab icación de sali e. P ecisamen e, po es e mo i o se pudo cons a a el pe juicio que ocasionaba, que el Maes o, y algunos ho ne os, no pudie an acudi a la ho a ma cada pa a su abajo, ya que las Pue as de la Ciudad p óximas a la áb ica se ce aban al anochece y no se ab ían has a la salida del sol. Pa a e i a es o, se solici ó au o ización pa a cons ui den o de la áb ica unas habi aciones donde pudie an aloja se. Con- cedida la au o ización, se cons uyó una i ienda pa a el Maes o, sob e la pue a de los Ca os; o a pa e pa a el Capa az, pegada a la quin a o e de la mu alla en e a la Pue a de la Fuen e, y la de los ho ne os sob e una de las Cuad as de Calde as. Al mismo iempo se edi icó un local pa a almacena las cenizas que p oducían los ho nos y que ue si uado a la en ada de una de las Cuad as de los ho nos. Con echa 24 de Ma zo i mó don Ramón de La umbe la o den, an o iempo solici ada po el S . Ma ínez de Elizalde, e e en e a la ecogida de aíces ap opiadas pa a abas ece el uego de los ho nos. La esolución es aba ed ac ada en los siguien es é minos: «Seño mío: El Excmo. S . Ma qués de Esquilache en ca a 14 del co ien e me dice lo siguien e: Necesi ándose pa a la áb ica del Rey en ese Reino los géne os que llaman A ochas, Rome os, Tomillos, Escobas, Sa ga illos y o os de igual calidad que se c ían en sus mon es y si en pa a coce la s calde as de Sali e, me manda S.M. p e eni a V.S . expida sus ó denes y enca gue a los Jueces y Jus icias de los luga es de su Ju isdicción que siemp e que acudan lo s depen- dien es de las mismas áb icas o de o os sali e os pa icula es a coge , y ca ga los exp esados géne os pa a el des ino explicado. los pe mi i an lle a sin pone imp ed imen o alguno, bien sea de si ios de la Ju isdicción Real o de pa icula es, y sin emba go de lo que p e- engan en con a io las O denanzas de Mon es, median e a que· es a leñ a no les pe judica, y solo iene su uso en las cocidas del sali e, cuya especie impo a al Real Se icio p omo e y adelan a po odos los medios posibles, y a es e in ha a V. S. sabe a odos es a Real de e minación que pa icipo a V.S. pa a su obse ancia». DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 177 Po es e mi smo iempo, en Mogue (Huel a), don José Medina y sus hijos solici a on au o ización pa a expe imen a con sus ie as, ya que, asegu aban se ap opiadas pa a la ob ención de Sali e. Pa a mayo es ímulo se le concedió además de Ja au o ización y Jos 1.5 00 eales que habían pedido como p és amo, las asijas, colade as y ies os que necesi aban. Al obje o de e i a gas os a la Real Hacienda, solici ó don José au o ización pa a eno a una de las calde as de cob e que es aba en egula es ado y al obje o de ap o echa el cob e de aquella, sugi ía undi la de nue o y cons ui o a más pequeña que si iese pa a los a inos. El cos e ascendió a 4.125 eales que e a menos de Ja mi ad del impo e de una nue a. A dicha calde a se le puso el nomb e de San Joaquin, alias la C is alina. Se cons uye on g an can idad de cobe izos que si ie an pa a gua da las ie as. E a sabido, que a la s ie as sali osas se Je busca su es ado sazonado y pe ec o pa a ba e las, a pa i de la una de la noche, has a las ocho de la mañana, en cuyo iempo, e e scadas po el elen e se mani ies an más jugosas y esponjadas, ya que en cuan o empezaba a calen a el sol, desapa ecía las manchas y las ie as co - menzaban a pe de el Ni o. Po ello la cons ucción de cobe izos ue muy ú il y e icaz. *** Al p oduci se en 1762 las g andes e o mas del cue po de A i- lle ía, siendo Inspec o gene al del mismo el Conde de Gazzola, se dió aun mayo impo ancia al acopio de Sali e al obje o de aumen a la ab icación de pól o a que necesi aba en mayo es can idades el Ejé ci o. Es a necesidad se io inc emen ada en 1763 a causa de los acon ecimien os bélicos con Ingla e a y Po ugal, o denando el Rey Ca los III, se p es a an las máximas ayudas a las áb icas de Sali e pa a la ob ención de dicha p ime a ma e ia, p incipal ing edien e de la pól o a. Algunos ob e os de Se illa, incluso los he manos Ma ínez Elizalde habían solici ado se incluidos en unidades comba ien es, pe o ue a] el in e és que adqui ió la ab icación de Sali e que los Di- ec o es publica on una o den que decía: «Recibiéndose quejas de los sali e os y demás dependien es de las áb icas de Pól o as, de que las Jus icias no les incluyen en los so - eo s pa a l as quin as, les ecue do que son lib es po Reales disposi- cio ne s y espe o ome la co espondien e p o idencia que los asegu e y no los dis aiga de sus ob li gaciones». 178 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA A la is a de ello, don José p opu so la con eniencia de pe mi i a empleados y abajado es la u ilización de algún dis in i o, al igual que explica el Conde de Sain Remy en su ob a « Memo ia s de A ille ía », imp esa en Pa ís en el año 1745, donde a a ampliamen e de la Sal i e ía es ablecida en aquel paí s, así co no de la s Di isas que d is - inguían a sa li e os y pol o is a s. La co n e s ación ue a i ma i a , en cuan o a lo s dis in i os, que ue se n u ilizado s so lam e n e po lo s Maes o s y O icial es de la s á- b icas de Sali e, pe o no po los peones, que e an abajado es acci- den ales. El esc i o decía ex ualmen e: «En cuan o a que se les p enn i a lle a alguna d i isa de las que usan los a ille o s, encuen o muc ho s incon enien es, así po que la p es a ían lo s que la debían en e legí imamen e, y po que mu c ho s se las pond ían pa a bu la se de las Jus icias; pe o puede emedia se y que se gua den las exenciones a quien legí imamen e co espondan co n que a los Maes os y O iciales de Ja áb ica de Sali e, con plaza sen a da y sala io mensual, les inne el adminis ado o di ec o de la áb ica un nomb amien o o í ulo poniendo su nomb e, iliación, edad y o as señas, ap obado po el Supe In enden e, Juez o Conse ado , según el es ablecimien o de cada áb ica, y que el in e esado lle e siemp e, pa a ac edi a con segu idad su des ino, pues es el modo que pa ece más p opo cionado a e i a incon enien es y que se gua de la exención de lo s qu e legí imamen e les co esponde». Es e esc i o lo inalizaba el s eño La umbe con la opinión que le me ecía la áb ica de Se illa, exp esada en los sig uie n e s é minos: «Con es a ocasión no pu e do deja de mani es a a V.S. qu e la á- b ica de Sali e de esa ciudad puede se la más amosa y de supe io calidad que puede habe en España y aún en muchas pa es de Eu op a, po que en Jo p incipal, son odas las ie as muy a p opósi o y abun- dan e de las pa es de Sali e; las colade as se ab ican al modo que con iene y capaz de pode ex ende se; iene al abundancia de ie as inmedia as, el agua pe enne, y en m odas las p opo ciones pa a pone una áb ica amosa que puede p oduc i el Sali e que sea menes e en las áb icas de pól o as y con la comodidad ácil de anspo e po el óo Guadalqui i a las p o incias que quie a emi i se». DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 179 Es e esc i o, ac ualizaba la R.D . de Ca los II de echa 24 de e- b e o de J 720 8• A la is a del in e és demos ado po la Supe io idad po el en - g andecimien o de la áb ica, pe mi ió a don José Ma ínez de Elizalde in e esa los en a ios aspec os, como ue on , ecolección de pol os de las ie as, cons ucción de nue as calde as y o as ob as. En cuan o al í ulo de iden i icación del pe sonal, edac ó un modelo que en ió a la ap obación de sus supe io es. Po el hecho his ó ico que ep e- sen a, lo ansc ibimos en su o alidad: «Don José Manínez de Elizalde, Adminis ado gene al de S.M. de las Ren as de Pól o as, Plomo, Azoque, Azu e y de la s áb i cas de Sali e es ablecidas en es a ciudad y pueblos de su Reino. Po el p esen e y en consecuencia de las ó denes que me es án comunicadas, nomb o po Maes o de la áb ica de es a ciudad a Tomás de Sepúl eda, hijo de José, na u al de Alguaza , Reino de Mu cia, quien deja sen ada su plaza con o me a las úl imas disposi- ciones de se i a S.M. en dicho des ino (que ha eje cido de es años a es a pa e) po é mino de cua o años. Es de edad de 32 años, co- lo igueño, pelo neg o, ojos lo s mismo, na iz a ilada, su al u a dos a as; po cuya azón goza y debe goza del ue o y exenciones concedidas al Cue po de A ille ía con i madas ul imamen e po o den de 21 de eb e o de 1762. Y pa a que cons e doy el p esen e, del que 8. REAL ORDEN de 24 de Feb e o de 1720. COMUNICADA CIRCULARMENTE, sob e que los empleados en la Fáb ica de Pol o a, y Sali e, gocen de las p eeminencias, y escocioncs que la gen e de A ille ia. T en iendo decla ado, y mandado S.M. po epe idas Reales Cedulas. que odos los Sali e os, Dueños de o icios, T abajado es, Pol o is as, Ondc os, Ca pin e os, y demás pe sonas que se empica en en la Fab ica de Sali e, y Pol o a, y en las cosas de su minis e io, gocen de las p eeminencias, y esenciones que es án concedidas a la ge n e de Anille ia, de sue e que no en e en Quin as, ni en So éos de Soldados, ni ayan a se i a lo s Exé ci os, A madas, ni P esidios, ni se les haga epa imien o de alojamien o de Soldados, ni de pla a, ni ellón en man e a algu na , ni pidan emp es idos, ni oquen a sus ca os, bagages, ni se les saque !ligo, ni cebada, y puedan IJ'ahe annas o ensi as, y de ensi as, como ambién, que solo conozca de sus Causas ci iles, y C iminales el Juez Conse ado p i a i o del Asien o, y P o isión gene al de Pol o a, con absolu a inuibición a la Jus icia O dina ia, y a qualcsquic T ibunales, excep o el de Gue a donde debe eni po apelación del Juez Conse ado : ha esuel o S.M. que in iolablemen e se obse en, y gua den odas las e e idas p eeminencias, y cscncioncs, con calidad, de que pa a goza de uno, y o o. ha de cons a es a empleados en i ud de Relación ju ada, y i mada de los Adminis ado es, o Apode ados del P o eedo Gene al de Pol o a, y al pie de ella, Ceni icación de Jos Veedo es de las Fab icas, exp esando el nomb e, y ocupación de los empicados, cuya elación se debe p esen a al In enden e. Co egido . o Minis o 11 quien oca e de la P o i nc ia donde se onna e, en la que se pond á el cumplase, no habiendo aude en ella; y que si alguno cesa e en su ocupación se le bo e, y ponga el que Je 'ucccdie c, con asis encia de los e e idos Adminis ado es. Apode ados, y Veedo es: y que además engan és os un Lib o donde se sien en los nomb es, y ocupaciones de las pe sonas empleadas. Todo Jo qual me manda S.M. pa icipe a V. pa a que p e enga lo con enien e il su cumplimien o, po Jo que oca a la ju isdicción de esa P o incia. Dios gua de, &c . Mad id 24 de Feb e o de 1720. Don Miguel Femández Du án. 180 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA se oma á azón en la Con adu ía de dichas Ren as y Fáb icas ». Se illa 18 de julio de 1762. Fi mado: Jo sé Ma ín ez de Elizalde. Tomó la azón: Ramón Jalón. Las p eeminencias que enían concedidas el Cue po de A ille ía, - y a las que se e e ía el esc i o, e an p incipalmen e: -Pode lle a a mas, excep o en co os edados. Exen os de ene huéspedes o zosos en sus casas. Que po ninguna deuda puedan se p esos, o emba ga les s us a mas, caballos, es idos, ni su paga. -Exen os de se Recep o es o Cob ado es de Bulas, Mayo domo de Posi o u o os o icios concegiles. -No en a an en quin as, ni so eo de soldados ni se le pod án oca s us ca os y bagajes. Que odas las causas c iminales con a la gen e de la A ille ía sean esuel as po el Capi án Gene al o pe sona que si iese su pues o, sin que en ningún caso pueda in e eni o o ipo de Jus icia. *** Necesi ando el Ejé ci o si uado en el Condado de Niebla dispone de mayo can idad de ganado de ca ga, obligó al In enden e de Se i- lla, que e a a su ez el Asis en e, la equisa de cien o cua en a y cua o mulos p e io el pago de un alquile . En e ado de ello Ma ínez de Elizalde solici ó que mien as no uesen ag egados a unidades del Ejé ci o, se los p es asen pa a emplea los en ex ende la ie a po los al ededo es de la áb ica, desde el Con en o de los Pad es T ini a ios al Hospi al de Sang e y desde los Caños de Ca nona en la calle San Roque has a su ex emo. También los u iliza ía pa a anspo a bo ujo y o as aenas. Alegaba ene comp ados los ce ones, espue as y o os pe echos y es a pagando los jo nales a los peones que abajaban la ie a. El p ecio que pensaba paga po mulo a la Teso e ía de Gue- a e a de nue e eales unidad. La con es ación, aunque ap oba o ia, u o el siguien e pe o: «Pe o no obs an e, pa a que podamos ene el pe ec o conoci- mien o que de es a disposición esul e a la Real Hacienda y aumen o de Sali e en esa Fáb ica, nos explica á su seño ía más po ex enso, el medio en que se unda y po el que han de esul a es as en ajas a la DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 181 Real Hacienda, haciendo V.S. pa a ello el co ejo de los gas os y p ác ica que has a aquí ha enido, con lo que aho a enía, o puede a ia po la nue a di sposición de que V. S. no s dá cuen a». La espues a de Ma ínez de Elizalde ue ápida y con unden e: «Muy S es. mío s: El endido de ie as que se si gue c on lo s mu- los y ca os des inados po el Asis en e, es un i o ejempla de la simien e que a oja el lab ado pa a ecoge el u o a su debido iempo; pues así como aquel no puede ene cosecha sin saca de sus g ane os el igo y echa lo en la ie a, así ampoco pod íamos ene noso os p e enida es a pa a ba e el pol o en iempo de e ano, sin ende Ja que exi s e en el mine al de los p omon o ios. Con lo que no es dudable, que aunque el cos o de jo nales es g ande, ampoco deja de se lo la u ilidad que en ello ecibe es a áb ica, y si o a co sa sin iese lo mani es a ía a V.S. con la since idad que acos umb o ». En e ados los Di ec o es de la u ilidad de la áb ica en el endido de ie as ú iles como e an las de lo s p omon o ios que ci cundaban la ciudad, se si ie on au o iza el empleo de mulos y ca os en dicho menes e mien as no ue an necesa ios pa a el Ejé ci o. *** Siendo sa is ac o ias las no icias que don José ecibía de la áb i- ca de Sali e es ablecida en Ecija (Se illa) , de e minó isi a la. Ap o echando los es días de Pascua de 1762, se a sladó has a la illa as igi ana pa a in specciona odo lo conce nien e a dicha áb ica, comp obando la bondad de sus ie as. A la is a de ello o denó se mon ase una nue a calde a y algunas colad e a s, pa a pode ob ene algunas a obas de sali e a un co s e educido. Enca gó p esupues o pa a cons ui dos cobe izos de 12 a as de la go y 4 de ancho, el uno pa a cub i dos calde as y el o o pa a los cuajado es y que ue sen abie os dos pozos. El o al de es as ob as ascendie on a 1 O mil ea- le s. Ob enido del Co egido la cesión de aquel e eno a la Real Ha - cienda; don José ele ó esc i o a sus supe io es exponiéndole la si- uación y ag egando que en caso de «pe pe ua se aquella áb ica, se ía como alhaja de la Co ona, dándole el u o ape ecido y sin necesidad de paga alquile es». En Mad id, pa eció bien la p opues a, y le anuncia on que la p e- sen a ían al Ma qués de Esquilache pa a su ap obación. 188 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA Con es ó el S . Candido Mo eno, con echa 3 de Oc ub e del mismo año, di igiendo el esc i o al P ocu ado Mayo , Conde de Mejo ada, in o mándole de lo siguien e: «En cumplimien o al dec e o de V.E. he is o la ca a po la cual se ecomienda el p oyec o que ha ensayado don .· Gaspa Gil con l as ie as con enidas en los Mon es del Rey y del Osa io, a ello debo expone que po lo que espec a al mon e si uado al en e a la Pue a del Osa io, no se o ece epa o alguno, pe o al Mon e del Rey ocu e, que en iempos de A enidas se inunda odo el P ado y no queda o o si io lib e a que puedan acoge se el ganado de los ecinos del ba io de San Be na do sino dicho mon e; po cuya azón, aunque en o o Liempo se quiso co a y lab a a pe ición de la Fundición de A ille ía no se pe mi ió po el esp esado moLi o. Consiguien emen e pod á V.E. au o iza que se saq ue Sali e del Mon e del Osa io y no del Mon e del Rey; y en el caso de que sea p eciso pa a el Real Se icio el dis u e de ambos mon es, o na é mayo es conocimien os de los pe juicios que puedan expe imen a se en el del Mon e del Rey y se e i ica á lo que sea más con o me pa a bene icio de la áb ica de pól o as». A con inuación de es e esc i o ci cula on o os en e las pe sona- lidades que en endían en el asun o esol iéndose, segui sacando ie- as del Mon e del Rey, y de acue do con el esc i o de don An onio Plácido Panigo de echa 24 de Oc ub e de 1789 que decía en e o as cosas: «S i uados los ba azos (sic.) pa a las empiladas a un ex emo del Mon e del Rey en su misma alda, el consumo de Ja ie a que se dis u a deja plaza pa a que a ancen luego que los ba os c ezcan a la pa e opues a educiéndose la ope ación a eedi ica po un lado lo que se demuela po o o; así debe eni a conclui se con deja o mado el mismo mon e al cabo de odo su dis u e. En es a eedi icación, he enido mi especial designio po que habiendo yo susci ado epe idas co n e saciones con di e en es gen es ace ca de es e dis u e, con el in de oi especies de odos pa a ec i ica mi s ideas, una de las cosas que se me opuso u e, h abe conse ado es a ciudad el Mon e del Rey a in de p opo ciona gua ida pa a el ganado en las inundaciones, obje o que he debido a ende , es é o no aco dado o malmen e po se de buena policía y po que edunda en be ne icio de la misma ope ación». En es e supues o, el incon enien e expues o po el Conde de Me - jo ada pe día impo ancia ya que, seguía diciendo Gil: DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 189 «haciendo uso de asijas po á iles en el mismo mon e, queda la Lie a en su misma si uación y o ma, sin e i ica se cosa alguna en que el mon e deje de exis i y es án expedi o pa a la acogida en que ace adamen e es á des inado; po que cada día se án como 300 ca gas de ie a las que se dis u en, can idad que sob e pe manece allí siemp e o mando ba e a con las mi smas basilas (sic.) que Ja deben con ene es como ce o su núme o espec o a la masa o al del mon e, aun dado el caso de saca la ie a a o o pa aje pa a dis u a las y ol e enseguida a pone la». *** Los p ime os años del siglo XIX ue on de g an ac i idad pa a la áb ica, abas eciendo a los ejé ci os españoles que luchaban con a Napoleón. Du an e la ocupación de Se illa po los anceses 1810-12, el in aso , al igual que con o as indus ias se illanas la hizo p odu- ci al máximo pa a sus ejé ci os. P ueba inequí oca de la mucha p oducción que exigie on los anceses, da é el esc i o ele ado al Cabildo Municipal con echa 20 de Ene o de 1814, en el que don Angel Menendes, explica, como los anceses ab ie on en el Mon e del Rey nume osos su cos y osos en busca de ie as pa a pas o de ganado. En is a de ello solici aba pe miso pa a allana lo y sin obs aculiza el pas o de ganado, pode semb a papas, maíz y o os u os en bene icio de la ciudad. En el Cabildo de 25 de eb e o se aco dó pasa es a solici ud a los comisionados de P edios y Rús icos, don Ped o Valen ín de Ja Cues a y don Ba olomé Ga cía Rome o, pa a que in o mase n. Es os deses- ima on al au o ización. En el A chi o Municipal de Se illa, exis e amplia documen ación, que e leja muchas de las ac i idades desa olladas po la áb ica y que a pa i de la gue a con a los anceses, ue conocida como Fáb ica de Sali e y Pól o as de Se illa. Algunos de es os documen os o - mulan po ejemplo, la pe ición de don Ped o Ca ión, Je e de los Volun a ios Realis as, de que Je uesen concedidas cien a obas de pól o a pa a oguea a sus soldados, que e an los enca gados de ealiza los se icios de pa ullas y e enes en la ciudad. El 21 de Agos o de 1824 se le concede dicha au o ización y se inicia una la ga polémica, sob e, a que o ganismo se le debía ca ga los 20.800 eales de ellón que impo aba dicha pól o a. Un año más a de, el 12 de Agos o de 1825, siendo di ec o de la Fáb ica del Sali e don Luis Neg ón, solici ó le uese concedida a la 190 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA Fáb ica los mismos p i ilegios que dis u aba la Real Hacienda. Acep ada la p opues a po el Cabildo Municipal, lo aslada a don Juan Nepomuceno Gue e o, Dipu ado de Gue a del Ayun amien o, el cua l in o mó el 22 de Agos o, que si bien la Real Fáb ica del Sali e pod ía ene los mismos p i ilegios que la Real Hacienda, no así los p o - eedo es en gene al. A pa i de en onces son nume osos los esc i os que se en ían en e el dipu ado de gue a del Ayun amien o y el di- ec o de El Sali e, sin que llega an a un acue do. El Comandan e del Ba allón de Volun a ios Realis as, insis e en la necesidad de municiona a su opa, si se que ía que los se icios de plaza uesen e ec i os, acla ando, que no disponía de ondos pa a abona el impo e de la pól o a. A ello con es ó el Capi án Gene al di igiendo un esc i o el 11 de Sep iemb e de 1825 al Gobe nado Mili a , que a su ez lo hizo lle- ga al Alcalde, en el que decía ex ualmen e: «Sí ase V.E. dispone lo con enien e pa a que a la pe sona que nomb e el Com e. de Volun a ios Realis as de In an e ía de es a pla- za, se le en eguen doce mil ca uchos embalados pa a municiona a los indi iduos de dicho cue po». T anscu e el iempo y a comienzo de la década de los años cua- en a del siglo XIX se p oduce el deses anco de la pól o a, pe mi- iendo a los pa icula es dedica se a su ab icación. Las nue as écnicas, obligan a la Fáb ica de Sali e a ene que compe i en un p oduc o que había enido en exclusi o monopolio. Lo cos oso que esul aba pa a el Es ado ac ualiza la maquina ia, p o o- có el cie e de la áb ica, que debió p oduci se en los comienzos de la indicada década. Quizás el año 1842 ó 43, dado que González de León en su ob a «No icia A ís ica de Se illa» publicada en 1845 comen a en pág. 515: «La áb ica de sali e y cons ucción de pól o as, e a muy ex ensa; se dila aba desde el con en o de la T inidad y Pue a del Sol po uno y o o lado, has a muy ce ca de la Pue a del Osa io 10 • A la izquie da o maba un cuad ilongo ce cado de pa edes de seis a as de al u a, con muchas en anas, con ue es cua eladas echadas de made as y 1 O. Es a zona es la que en la ac ualidad ocu pa ap oximadamen e el Labo a o io Municipal y unos amplios almacenes has a el cine Alcáza , que co esponde a una segunda ampliación que hizo El Sali e. DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 191 ejas sob e pila es de ma e ial, donde se acopi aba Ja i e a, y en mul- i ud de inas se ponía en in usión de agua, y se hacían o as manio- b as. En el lado de en e, con a Ja mu alla de la ciudad, hay o o an o e eno, que po delan e iene pa ed con en anas y pue a co mo la e e ida, y po den o hay alle es pa a l as manu ac u as del amo, g andes almacenes, o icinas de empleados, Ja pequeña capilla ya e- e ida y unas cuan as ca sas de habi ación pa a los di ec o es, em- pleados y capa aces de dicho es ablecimien o, odo muy amplio y diá ano; pe o hoy no si e pa a el uso que se lab ó». A pa i de la desapa ición de es a áb ica, a ios capi alis as se- illanos decidie on cons ui una áb ica de pól o as, de nue a plan- a, si uada a co a dis ancia de la ba iada de To eblanca. Es as ci - cuns ancias pe mi ie on a Se illa ene la opo unidad de dispone de unos magní icos edi icios que eunían odas las condiciones de se - gu idad pa a lo que ue on diseñados con la ins alación de maquina ia mode na capaz de compe i con o as áb icas ex anje as. El es a- blecimien o ue bau izado bajo la ad ocación de S a. Bá ba a. La di- ección écnica se le encomendó a pe sonal p oceden e del Cue po de A ille ía. Todos conocían, que la ab icación de la pól o a de gue a e a una ciencia complicada. Necesi aban posee además de la calidad p ecisa, la po encia balís ica, que p opo ciona a los mayo es alca nc es del p oyec il, compa ible con la segu idad y esis encia del a ma y mon- ajes, sin ol ida su la ga conse ación en almacenes. T anscu en los años y en Ene o de 1854 se publica una Real O den, po la que el minis o del Ramo de Gue a S . Doménech, se di ige al Di ec o Gene al de Ren as Es ancadas comunicándole lo siguien e: «Ilmo. S .: He dado cuen a a la Reina del expedien e p omo ido po la D.G. de A ille ía con mo i o de habe e i ado la Adminis a- ción mili a los empleados que in e enían en las áb icas de sali e, azu e y pól o a, la elabo ación de es e úl imo a ículo encomendado a aquel cue po po R.O. de 17 de Mayo de 1849, en cuya i ud so- lici a el mismo que sean empleados de Hacienda los que eje zan Ja in e ención en dichos es ablecimien os. En e ada S.M. de las azones expues as po V.!. ace ca de la con eniencia de que con inue el e- e ido Cue po enca gado de la ab icación de pól o as ci iles, ya se conside e como medida polí ica y de segu idad pa a el país, ya como económica y de en ajosos esul ados pa a el E a io, en a ención a que Ja Hacienda ecibe hoy aquel a ículo a un p ecio mucho más módi- 192 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA co que los es ipulados en las di e sas con a as celeb adas an e io - men e. En e ada asímismo S.M. de que no de e minando la mencio- nada R.O. la mane a de iscaliza aq uellos es ablecimien o s, así esa Di ección Gene al como la de A ille ía conside an llegado el caso de decla a que co esponde a la Hacienda eje ce po medio de sus agen es la opo una in e ención en la ab icación de pól o as ci iles. Y en e ada po úl imo S.M. de cuan o ade más mani ies a V.I. en apoyo de es a e o ma, con las mi as de in oduci mejo as impo an es en el amo, con ando al e ec o con la e icaz coope ación del Cue po de A ille ía, se ha se ido manda : Jº) Que la Hacienda ci il in e enga exclusi amen e en lo suce- si o en odos los es ablecimien os de sali e, azu e y pól o a, a in de asegu a el pun ual cumplimien o de la ci ada R.O. de 17 de Mayo de 1 84 9, po Ja que el Cue po de A11ille ía iene obligación de a cili a la pól o a a cos e y cos as. 2º) Que pa a lle a a e ec o la exp esada in e ención, así como pa a plan ea las mejo as de que es suscep ible es a en a, se es ablezca en esa Di ección Gene al con independencia de su plan a ac ual y bajo las inmedia as ó denes de V.I., una sección especial del amo de pól o as de la que componga pa e un Je e de es a clase, o de la de Capi án del a ma de A ille ía, a elección de es e Minis e io; y que an o es a sección, como la de la Di ección de la exp esada a ma y las o icinas de in e ención de sali e, azu e y pól o a, cons en única- men e del núme o de empleados ijado en la plan a adjun a, impo an e 248.000 eales. 3º) Que con a eglo a ella o me V.I. y emi a a es e Minis e io de acue do con Ja Di ección Gene al de A ille ía, la p opues a de los indi iduos de Real nomb amien o, dando cabida en ella a los que eunan co nocimien os especiales en la ab icación y adminis ación del Ramo ». En los a ículos 42, 52, 6º, 72 y 82 se a aba de la o ma de cub i las acan es de lo s pagado es y almacene os, y de la mane a de jus- i ica los gas o s. Tenninaba la Real O den con el a ículo no eno que decía: «A í culo 9º.-Que esa Di ección Gene al de acue do con la de con abilidad, edac e la ins ucción y modelos a que han de s uj e a se las ope aciones de cuen a y azón y iscalización que co esponde en es e amo». La impo ancia que adqui ió con los años la Fáb ica de Pól o as San a Bá ba a de Se illa, quedó e lejada al se decla ada lib e la en a de pól o a a pa i de el 17 de Junio de 1864, aunque a da ía DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 193 un pa de años en pode su i con sus ab icados al Ejé ci o, y a o- dos aquellos pi o écnicos o emp esas que la s necesi aban. Pa a ello mon ó un de spacho en la calle Albóndiga, 7, de Se illa, donde se endía a mino is a a los siguien es p ecios: Pól o a pa a mina a sie e eales el kilo; pól o a de caza, g ano de cañón a cinco eales lib a cas ellana; pól o a de e ce a a seis eales lib a cas ellana y pól o a de segunda a nue e eales. Du an e algún iempo el pe iódico «El Po eni » publicó un lla - ma i o anuncio bajo el í ulo de «Fáb ica de Pól o as de San a Bá - ba a» o eciendo dichos ab icados; y con echa 6 de Oc ub e de 1866 inse ó un amplio a ículo sob e dicha áb ica en el que en e o as cosas a i maba: «El deses anco de la pól o a ha hecho que en algunas p o incias se hayan dedicado los pa icula es a la ab icación de an impo an e a ículo. Se illa, po su impo ancia na u al y po sus ci cuns ancias espe- ciales no podía queda ezagada, y así es que ha is o ele a se en b e e iempo una áb ica de pól o a s, bajo el nomb e de San a Bá - ba a que den o de pocos días empeza á a unciona . En su cons ucción se han segu ido las bases que la ley, y los adelan os de la indus ia, ac ualmen e exigen. Ningún gas o se ha omi ido pa a lle a a cabo el pensamien o. En dicha áb ica, según nos asegu an in ini as pe sonas que han enido ocasión de isi a la, se han eunido la se ncillez, una bien en endida economía, la segu idad mo al y ma e ial; el o den, base an impo an e en oda ab icación, los apa a os más mode nos y con enien es, la in eligencia e ó ico-p ác i- ca en la pa e di ec i a. Todo aquello en in, que desde luego pa ece debe asegu a un po eni lisonge o a una emp esa de la índole de la que nos ocupa. Con los ci ados elemen os, la áb ica de pól o as de San a Bá - ba a, puede mejo que o a alguna o ece al público, ma cadas en- ajas que asegu an ambién la bondad de las p ime as ma e ias que se emplean en su pe ec a elabo ación y la ba a u a de sus p oduc os. Es o mo i a á sin duda, que los impo an es dis i os mine os de las p o incias limí o es, las emp esas de ob as públicas y pa icula es, los cazado es de o icio y los a icionados más exigen es, acudan con p e- e encia a dicha áb ica a su i se del mencionado a ículo. Se illa cuen a, pues, una indus ia más, que ha á sin duda, se c een o as nue as a su somb a siguiendo la ía del p og eso en el abajo indus ial, cuya impo ancia se hace sen i cada día más i amen e. A co a dis ancia de To e-Blanca se ha edi icado un magní ico es ablecimien o, el cual eune odas las condiciones de segu idad que 194 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA se ex ig en po pa e del gobie no. La emp esa se ha lle ado a cabo po pa e de a ios capi alis as ecinos de es a ca pi al, y sus p oduc o s, según lo s pe i o s, pueden compe i con los mejo e s del ex anje o. Se a a de es ablece en la capi al a ios depósi os pa a la en a públi- ca. Sus p ecios se án sumamen e económico s. Deseamos a la socie dad g an p ospe idad ». *** Po nue s a pa e, solo nos es a pa a da po inalizado es e es- udio de el Sali e y la pól o a en Se illa, eco~da qµe en 1858 exis ió un p oyec o elabo ado po _el Co onel de A ille ía don F ancisco Sanchiz y Cas illo, de es ablece en e Cons an ina y Cazalla sob e la ibe a del Hue zna una áb ica de pól o a pa a p oduci 500 mil kilos anuales. Lo en ajoso de la posición elegida en odo s los aspec os y el p esupues o de su ins alación, p esagiaban un eliz es ul ado, pe o ... los imponde ables andaluces die on al as e con el mismo. El cos e ap oximado en ma e ial, edi icios e in s alación, ascendía a un millón e sc ien os es mil eales de ellón. No u é posible en- con a quienes a iesga an dichos caudales. FABRICA DE FUSILES EN SEVILLA La indus ia mili a iene po obje o la ab icación de ma e ial de gue a, cuyos ab icados deben halla se en elación, con la do ación de los ejé ci os, emanen e pa a consumo y de e io o y un depósi o pa a los aza es de una gue a. Po consecuencia, es os es da os, ma ca an la p oducción de las áb icas, an o de ma e ial, como de municiones o pól o as. Con mo i o de la in asión ancesa, se hizo ca go de los des inos de España, la Jun a Sup ema de Gobie no del Reino, ocupándose de cuan o se elacionaba con el ma e ial de gue a, o denando a las Jun as P o isionales, u iliza on odos los elemen os disponibl es pa a la a- b icación de usiles y bayone as, al obje o de a ma al mayo núme o de españoles, pa a que pudie an de ende la causa de la independencia. Po R.O. de 9 de Junio de 1809 se dispuso, es ablece en Anda- lucía una áb ica de usiles de chispa, dada la necesidad de si ua una áb ica de a mas en las p o incias del Mediodía. En el p ime si io que se pensó ue El Ped oso (Se illa), localidad que eunía además de DOS FABRICAS SEVlLLANAS DE APUCACION MILITAR 195 abundan e mine al de hie o; mo o de agua en el ío Huezna; ca bón ege al en sus mon es y excelen e si uación geog á ica, encla ada en e dos impo an es c iade os de ca bón núne al, como e an, Villa- nue a del Río y Espiel. Po cues iones demasiado p olijas y de escaso in e és pa a nues o ela o, di emos que la áb ica de usiles ue ins alada en Se illa ca- pi al, nomb ándose como di ec o de la misma al Co onel de A ille ía don F ancisco Dá oli. Con mo i o de da a es a áb ica el mayo impulso, solici o su di ec o la colabo ación de pe sonal cuali icado, p oponiendo uesen des inados a Se illa a me os de o as egiones, ad i iendo que sien- do el Plan de Labo es cons ui escien os usiles dia io s, e an nece- sa ios seiscien os no en a maes os de las especialidades de cañone os, lla e os, apa eje os, ca e os, y bayone e o s; mil quinien os se en a homb es en e peones y o iciales, además de las he amien as nece- sa ias pa a la cons ucción de usiles. En un p incipio se o ganizó el abajo de o ma que, cada maes o a me o lo ealizaba en su domicilio u ilizando las aguas p opia s. La en onces áb ica de usiles, se limi ó a se luga de ecepción, eco- nocimien os y p uebas, de los usiles en egados po los indicados maes o s. En apoyo de es as condiciones, decidió el Co onel Da olí a enda casas que dispusie an de pa io o co al donde es ablece la agua. Como luga amplio y de cén ica si uación, p óximo a la ac ual plaza de la Encamación, se habili ó la casas del Conde de Mon ijo. Aunque Da olí p e e ía locales pequeños que enían la en aja de que cada maes o podía abaja a la ho a que le con enía, incluso de noche, sin moles a a los demás, no ue ácil encon a los necesa ios. T anscu idos dos meses de la Real O den, el 14 de Agos o de 1809, comunicó Da olí a la Supe io idad es a en ma cha la ab ica- ción de los usiles, habiendo es ablecido el cen o de ecogida y e- conocimien os de las a mas, en la casa habi ada po los he manos Gu ié ez que e an a me os muy compe en es. In o mó ambién, es a inalizando unas ins ucciones pa a el econocimien o y p uebas de los usiles, las cuales, end ía e minadas pa a inales de Agos o. El buen i mo y o ganización de los abajos, pe mi ió pode cons ui 3. 000 usiles al mes a pa i de No iemb e. A pesa de ello, el Co onel Da olí hubo de supe a algunas con a iedades como las ocu idas con los he manos Gu ié ez, los cuales amenaza on con ce a su alle , e implíci amen e la áb ica, sino se les de ol ían los ob e os que po 196 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA o den supe io habían sido des inados a la Maes anza de A ille ía. El p oblema se esol ió de ol iéndole algunos de ellos y asladando el luga de ecepción de usiles al Con en o de San Lo enzo, ocupado en onces po el Colegio de Cade es de A ille ía, que se había as- ladado de Sego ia a nues a capi al con mo i o de la in asión de Napoleón 11 • Po o a pa e, los a me os p oceden es de As u ias y Vizcaya exigían especiales condiciones pa a ul ima sus con a as, lo que obligó a muchas negociaciones pa a no e se p i ados de sus se icios, eniendo que abona les po cada usil, la en onces impo an e can idad de 201 eales. La a oba de plancha de hie o pa a cañones, se pagaba a las undiciones de Vizcaya, al p ecio de 50 eales y la a oba de planchuelas a 46 eales. Con o me se ue euniendo pe sonal cuali icado y esiden es en Se illa, se pudie on o maliza unos alle es que ue on ins alados en el Con en o de la calle S o. Tomás, an iguo colegio de los Pad es Dominicos, si uado en lo que ue la Pza. de S o. Tomás y más a de calle del mismo nomb e, en los aledaños de la Ca ed al, la Lonja, el Alcáza , la Casa de la Moneda y la Aduana. Comenza on a unciona es os alle es, dependiendo del Cue po de A ille ía, el año 1835, aunque la R.O. enía echa de 9 de Feb e o de 1832. El ca go de p i- me di ec o , lo ocupó el Co onel del Cue po don Manuel Minio Te uel. T as se supe adas las di icul ades na u ales c eadas po la ecien e indus ia, a pa i de 1839, y con el nomb amien o de un nue o di- ec o en la pe sona del Co onel don Juan Seno illa, se p opuso me- jo a la áb ica bajo un ecien e plan eamien o: 1 º) Gene aliza la in- dus ia de ab icación de a mas en Se illa, pa a emancipa la de los a me os de O iedo y San Sebas ián. 22) Pa a es e in, es ablece la compañía de ob e os y la ins ucción de ap endices adop ando has a cie o pun o el mé odo de enseñanza mu ua, y 3º) T abaja po cuen- a del Gobie no aboliendo las con a as con los maes os y a me os pa icula es. El Co onel Seno illa, di idió la áb ica en dos secciones: S o. To- más y San Juan de los Tea inos. El p ime edi icio, si uado den o de la ciudad disponía de alle es pa a la cons ucción de IIa es, cajas y o os elemen os, así como las aguas pa a cañonis as y bayone e os. También albe gaba la escuela de ap endices, sala de modelos y o icinas. 1 1. Se ela a es e suceso en las páginas 59 y siguien es de «Los leones del Cong eso y o os ec ue dos s e illanos» del mismo au o . DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 197 San Juan de los Tea inos es aba si uado a casi cua o kilóme os al Es e de Se illa, en la o illa de echa del ío Guadai a, cu yas aguas se empleaban c om o ue za mo iz en el ba enado de los cañones de u - sil. Pe o po su p oximidad al Guadalqui i , el Guadai a p opo cio naba escaso abajo ú il a las uedas hid á ulica s, has a el pun o, que en 1847, siendo di ec o de la áb ica el Co onel don Es eban Guillelmi, sugüió el aslado de las máquinas de ba ena al Molino de la Aljeida en To eblanca (Se illa), a pesa del incon enien e de disemina los alle es y di idi los en secciones. Se p opu so como indispen sa ble, la necesidad de es ablece una máquina de apo o de sang e pa a la s labo es de dichos alle es. Casualmen e en es e año 1847, u o luga la inaugu ación de la Pi o ecnia Mili a 12• Asis e como in i ado Guillemi, que a la is a de la impo ancia de dicha áb ica pa a la indus ia mili a , sugie e la de es ablece amb ié n en Se illa, una mode n a áb ica de a mas qu e sus i u ya a la áb ica de usiles de la ca lle S o. Tomás. No cayó en saco o o es a idea, que llegó has a conocimien o de los gobe nan es españole s. La áb ica de usiles de Se illa con inuaba su uncionamien o, i - gu ando en su plan illa 135 ob e os, 2 examinado es, 6 maes os y 4 sa gen os. La enseñanza de ap endices se iniciaba po los maes os de alle es que los ins uían pe sonalmen e, has a que en aban como ob e os en la áb ica. El co onel Guillelmi, que obse ó el excesi o p ecio de cos o del usil, man u o eunión con los maes os especialis as, llegando al acue do de abona 160 eales po el usil de pe cusión y 151 po el de chispa. Siendo a dem ás de cuen a de la áb ica, el hie o, ace o, escalabo nes1 3, made as y o os a ículos no co mp endidos en las con a as. Según da os o iciales, los cos es eales de los usiles cons uidos desde 1835 echa en la que comenzó a unciona la áb ica, has a di- ciemb e de 1848, ue on: 12. Ve «La Pi o ecnia M ili1a de Se illa» del mismo au o , publicada en 1981. 1 3. T ozo de made a ya de bas1ado pa a lab a la caja del usi l. 204 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA Finalizado el ba enado ol ía el cañón al cañonis a, el cual ase- gu ado de la exac i ud del calib e, p ocedía a ab i le la osca pa a coloca el omillo de la ecáma a. Conseguido es o, se ma caba el cañón en seis pa es, señalándolo con iza y co ando desde la boca con una lima, lo que excedie a de su exac a longi ud. Con las di- mensiones exac as se in oducía un cula ín en la ecáma a y se co- menzaba el des ba s e, o mando las ocha as en odas sus ca as menos en Ja que lle a el e ue zo de la chimenea. Una ez debas ado, se pasaba a gua ni /o, ope ación que consis- ía en pone le el omillo de ecáma a y el pun o de mi a. La osca del omillo se hacía con una e aja, ecalcándola a ma illo una ez que había en ado la pa e cilind ica. Pa a el pun o de mi a, se co aba una ba i a de hie o y después de lima la se colocaba en una canal abie a en el cañón soldándolo en la agua con la ón. En es e es ado, se ol ía a epasa el cañón en oda su ex ensión con la ba ena de a i- no . Una ez econocido se pasaba al alle en que se le hacia la chi- menea, ope ación delicada que desapa ece ía a pa i de 1848, en que, comenzó a ab ica la Pi o ecnia las cápsulas pa a usiles18• Como el obje o del es udio que que íamos dedica a la Fáb ica de Fusiles de Se illa no es de o den écnico, c eemos habemos ex endi- do demasiado en explica como se cons uía el cañón; po eso amos a deja sin explica como uncionaban los alle es de lla es, apa ejos, bayone as y cajas, pa a con inua eco dando lo que ue la áb ica en sí misma. *** Mien as la Comisión o mada po el Com e. de A ille ía don Juan Ma ía Maes e Lobo y el capi án don Juan Pa eja y Pa eja es udiaban y p oyec aban el aslado de la áb ica de usiles a o o luga más idóneo que el de S o. Tomás, como hubie a sido la an igua áb ica del Sali e a ex amu os de Se illa p óxima a la Pue a del Sol, anscu- ie on algunos años. En 1859 se p odujo un impo an e acon ecimien o, que de habe sido ap o echado, hubie a p opo cionado a Se illa un nue o cen o indus ial de i al impo ancia. Nos e e imos a la de e minación del Gobie no, de da ca ác e o icial a la ins alación de una Fáb ica de A mas basada en el p oyec o que sob e in aes uc u a y capacidad habían es udiado algunos a ille os se illanos. J 8. a e pun o queda ex plicado en « La Pi o ecnia Mili a de Se illa» ob a del mismo au o . publicada en Se illa en 1981. DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 205 Una Real O den i mada po el mini s o de la gue a don Leopoldo O'Donnell y sancionada po Ja Reina Isabel JI , echada en Mad id el 22 de Mayo de 1859, a los cincuen a años de es ablece se la áb ica de usiles de chisp a, decía: «Conside ando de imp escidible necesidad, a endiendo al es a do ac ual de Eu opa, es ablece p on ame n e en Se illa una nue a Fáb ica de A mas de Fuego Po á il es y e mina lo s alle es de la que exis e en O iedo; oída la Sección de Gu e a y Ma ina del Consejo del Es - ado, engo en au o iza al Minis o de la Gue a de acue do con mi Consejo de Minis os, pa a con a a u gen emen e y s in o malidades de subas as públicas el acopio de odos los ma e iales que pa a ello se nece si en, como comp endido es e se icio en el caso sé p imo, a ículo sex o del R.D. de 27 de eb e o de 1852 y en la egla e ce a del a - ículo diez y seis de la ins ucción de subas a ap obada po R.O. de 3 de Junio del mismo año pa a p escindi de ema es públicos)) 19 • Una de las mayo es p eocupaciones que pe saban sob e el Gobie - no, en aquéllos momen o s, e a la o ganización mili a del paí s. Los g a ísimos p oblemas eu opeos no pe mi ían a España pe manec e indi e en e y menos aún, cuando se p e eía que la única mane a de e sol e lo s, se ía a a és del empleo de las a ma s. Al p oblema de I alia, que enía a se el nudo go diano de. la po - lí ica eu opea, se le unía el ecelo de las demás naciones, que eía, como o as se anexionaban e enos y ma caban a cap icho sus on- e as na u ale s. En p e isión de que es os g a es sucesos epe cu ie an en España, el Gobie no puso en ma c ha un plan de mejo as en el Ejé ci o, y muy especialmen e en lo e e en e a la Ma ina de Gue a y a la Indus ia mili a , buscando la mane a de pone las al ni el de o as naciones más pode osas. Una e z más, se pond ía de mani ies o la indi e encia que ha e- nido Se illa po su eng andecimien o indus ial, al no sabe o que e , in e esa se po ello. Como mues a de es e ase o, bas a á señala el incomp ensible impedimen o qu e dió al as e con la posible ins ala- ción de es a áb ica. La comisión, as es udia las soluciones idóneas sob e el posible luga de emplazamien o, pensó es ablece la en unos e enos de el ba io de Los Remedios, si uados en la ibe a del ío, al lado opues o del Palacio de San Telmo y en un ex emo del ba io de T ia na. La 19. Es a R.O. ue publicada en la Colección Legisla i a, 2" l imes e de 1859. Tomo LXXX. Pág. 195. Tí ulo 236. 206 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA p opues a ue muy bien acogida po el Gobie no, ya que sa is acía las exigencias écnicas del p oyec o, al si ua la áb ica a o illas del ío Guadalqui i , acili ando en iempo y dine o la s ope aciones de em- ba que y desemba que de las p ime as ma e ias y de los p oduc os e minados. Al lle a se a cabo las p ime as ges iones, ealizadas po el p opio alcalde Ga cía de Vinuesa, Je p odujo un g an disgus o al comp oba , que el p opie a io de una de las pa celas elegidas, se negaba a ende a ningún p ecio. El pe iódico «La Andalucía» de 30 de Sep iemb e de 1859, en la sección C ónica Labo al, comen aba ampliamen e es e asun o, e mi- nando con las siguien es palab as: «Pe o aunque el Ayun amien o es á con o me y aunque lo es aban los o iciales de a ille ía al aba si io pa a el desa ollo comple o del plano; es e si io podía oma se de unos e enos inmedia os, si su dueño los que ía ende ; pe o el dueño a quien ha llegado a o ece - se has a el duplo del alo de los e enos, pa ece que se ha negado e minan emen e a ello, iéndose en su consecuencia Se illa p i ada de posee en la o a o illa, un es ablecimien o que ameniza ía lo que no es decible, las isueñas má genes del Guadalqui i . ¡Vaya Pa- icio!». Inmedia amen e se comenzó Ja búsqueda de un nu e o emplaza- mien o. Se pensó es ablece la en los e enos que en e a la Pi o ecnia habían sido adqui idos pa a ampliación de la misma, que con el iempo se ían conocidos po las Ca olinas20, solución que ampoco llegó a buen é mino, ya que os aculizaba la s necesidades de la p opia Pi o ecnia. Habían anscu ido casi dos años del dec e o que au o izaba el es ablecimien o de una áb ica de a mas en Se illa, cuan do el gene al Se ano como p esiden e del Gobie no, inqui ió de las au o idades se illanas el mo i o de aq uella demo a. A ello se con es ó, in o mando de la imposibilidad de encon a un luga idóneo o al menos, pa eci- do al que ue elegido en los Remedios. Aquella demo a, obligó al Gobie no a da la o den de suspende los abajos y es udios que se lle aban ealizados, aun econociendo Ja con eniencia de es ablece en Se illa una áb ica de a mas. El eco de es a o den, ue ecogido con g an disgus o po la p en- sa se illana que publicó algunos a ículos con a la decisión del Go- 20. Ve «La Pi o ecnia Mili a de Se illa» del mismo au o . DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 207 bie no y el in e és demo s ado po algunas capi ales del No e de ins ala la nu e a áb ica en sus p opias capi ales. El pe iódico <~La Andalucía» del 7 de Junio de 1860, insis iendo en es as a gumen aciones, comen aba: «Son a ias las azones de la necesidad de la Fáb ica de Annas en Se illa, donde an as ci cuns ancias a o ables se eunen. Bas a ad e i la en ajosa si uación de es a capi al, sus áciles comunicaciones, el auxilio de las demás indus ias desa olladas hoy que casi compi en con las ex anje as; el concu so de o os es ableci- mien os mili a es la abundancia de excelen e hie o y de no menos in e io nogal, la elabo ación de muy buen ace o que hoy se ob iene en El Ped oso 21 , cuya calidad es a p opósi o pa a la indus ia a me a; bas a con es o pa a comp ende la con eniencia de plan ea la áb i- ca de a mas en Se illa con p e e encia de o a capi al». A pesa de odo, como los p oblemas del emplazamien o no se esol ie on, el p oyec o quedó anulado de ini i amen e. No obs an e, la modes a en idad ab il si uada en San o Tomás y San Juan de los Tea inos, siguió abajando has a su o al desapa ición, que debió p oduci se en el año 1861, ya que su i ulación dejó de i- gu a en la Guía de Fo as e o de 1862. Su úl imo di ec o ue, el Co onel de A ille ía don Manuel Femández de los Sende os. *** Como ampliación de es e ema y con obje o de da a conoce la ins alación en Andalucía de o as Fáb icas de Fusiles indica emos con b e edad las más impo an es es ablecidas a aíz de la R.O. de 9 de Junio de 1809. Cádi z. Se p opuso po el Ma qués de Villel al Sec e a io de Es a- do de la Jun a Sup ema gube na i a del Reino que lo e a don Ma ín de Ga ay la ins alación de una áb ica de usiles en Cádiz. En el p oyec o se hacía cons a que dicha áb ica se ía ins alada en e enos pe enecien es al Pa que de A ille ía y su p oducción se ía de 144 usiles dia ios, eniendo en cuen a que se emplea ían dos máquinas de ba ena , mo idas po mulos y capaces de p oduci 12 cañones de usil a la ez y ealiza 6 ope aciones al día. 21. Pueblo de la p o incia de Se illa donde desde 181 7 se c eó la Sociedad Compañía de Minas de El Ped oso. cuyo es udio se á publicado opo unamen c. 208 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA El p oyec o ue ap obado, con iándosele la di ección acul a i a al Capi án de F aga a de la A mada don Wol ango de Mucha y la ad- minis ación y ca go de las exis encias, al Conde de Rio Molino. La Supe io idad consignó a es a áb ica 20 mil pese as seml!Jlales, de las que 5 mil p ocedían de la en a de Co eos y 15 mil de la Te- so e ía Gene al de Hacienda. Se o denó que el p ecio de cos o de cada usil no sob epasase los 11 O eales a lo que mani es ó el Conde de Río Molino que no con iaba pudie a ab ica se a ese p ecio, dada la ca- es ía de jo nales y p ime as ma e ias, eniendo en cuen a que un maquinis a de ba eno cob aba 12 mil eales al año. La áb ica de Cádiz comenzó a unciona el 24 de Ene o de 1809 y al año siguien e, el 13 de Ene o se ele ó un in o me a la Supe io- idad comunicándole es aban comple amen e equipadas y en uncio- namien o 13 ba enas y se es aban a mando o as seis; así mismo; que el alle de o ja es aba casi e minado y se había empezado a abaja en el ho no de e ino, como igualmen e en las aguas de ba i plan- chas. G anada. Fue nomb ado di ec o de la Fáb ica de Fusiles de G anada, don Juan Sempecen y Je e de Talle es y o icinas el Capi án de Na ío don An onio Lle ena. El maes o p incipal, e a Juan Gómez. La áb ica se es ableció en la Rambla del Banco, dando comien- zo las ob as el 1 de eb e o de 1809. El p oyec o inicial ue el de cons ui 1.000 usiles al mes, pa a Jo cual se ins ala on en un p incipio 22 aguas aumen ándolas has a 40, que e a el núme o que se conside aba necesa io pa a consegui el milla de usiles mensuales que se habían p oyec ado. A p opues a de la Jun a P o incial de Gue a de G anada, se nomb ó pa a la inspección y econocimien o de los usiles, al enien- e del Real Cue po de A ille ía don León Gil del Palacio. La consignación que le ue asignada ue de cien mil eales men- suales con ca go a la Ren a de Co eos, a pa e de o os cien mil que se die on pa a ealiza las ob as. A pa i del 12 de Sep iemb e de 1809, la plan illa de ope a ios que abajaban en la áb ica, e a de 20 ap endices, 13 o iciales de macho pa a las aguas; 1 O o iciales de agua; 3 o iciales o jado es pa a cañones; 1 o icial o jado gua nicione o; y 3 o iciales de lima. Los sueldos oscilaban en e los 10 y 20 eales dia ios. Je ez de la F on e a. La ins alación de la áb ica en Je ez co ió a ca go del Co onel de A ille ía don F ancisco Dá oli, que e a el di- ec o de la de Se illa. En compañía del Capi án del mismo Cue po DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR 209 don Manuel Oso io, se aslada on a in specciona el luga donde se podía ins ala la áb ica, eligiendo el Mona s e io de la Ca uja y un molino p óximo a és e, si uado sob e el ío Guadale e. T as a ias isi as a Je ez, has a deja en uncionamien o la áb ica, el Co onel Dá oli nomb o di ec o de la misma al maes o a me o Ped o Aldazabal, auxiliado del a í ice Juan Gi o. La consignación la ecibían de la Ren a de Co eos y la p oducción se es imó en 30 usiles dia ios. Málaga. No u o éxi o la que se mon ó en Málaga ya que los maes os a me os Manuel de Salas y An onio Sene , a los que se le con ió la di ección de la misma, no ue on capaces de h ac e la un- ciona . Se ins aló en un edi icio si uado en La Cale a que de di cado con an e io idad a depósi o de p esidia io s. Se le asignó una consignación de 8.000 e al es y se es imó el p ecio de cada usil en 200 eales. Aunque se comp ome ie on en un p incipio a en ega 50 usiles a la semana, anscu idos unos meses sin que los maes os cumplie an se cancela on los comp omisos. BIBLIOGRAFIA -A chi o Municipal de Se illa: Sección Especial, Siglo XVIII. Tomo l y 22. Sección 5 ª, Tomo 173. Sección 6 u, Tomo 86 y 280. -Se icio Hi s ó ico Mili a . -Nue a Fáb i ca de Pól o a s. F ancisco Sanchiz y Cas illo. -Memo ial de A ille ía, n9 3.330, Año 1859. -His o ia de la Collación de San Roque. -Real Fáb ica de Sali e. José Ma ínez de Elizalde. -Papeles Conde del Aguila. Siglo XVITI. A chi o Municipal. -Reales O denes y Dec e os. · -Heme o eca Municipal de Se illa. -Memo iales de A ille ía nº 3.290 de 18 49; 3.285 de 190 8. -El ace o y ab icación de usiles. Comandan e de A ille ía José Boado. 1899. - Memo ia de Ja ab icación del us il de nue o modelo. 1848. -La áb ica de u si le s. F ancisco Luxan, Capi án de A .ª -Colecciones legisla i as. -O denanzas pa a el Ejé ci o. 1882. -Memo ias. An onio Vallecillo.