Dos fábricas sevillanas de aplicación militar (siglos XVIII y XIX)
Full text
DOS
FABRICAS
SEVILLANAS
DE
APLICACION
MILITAR
(SIGLOS
XVIII
Y
XIX)
po ENRIQUE
DE
LA VEGA VIGUERA
El
obje o de es e abajo, es da a conoce una pa e
de
la impo -
ancia que u o Se illa, espec o a
la
indus ia de aplicación mili a .
Se illa ue, a comienzos del siglo XVI, la u be española con mas
al o g ado de esplendo y se con ie e, de se una de las me ópolis
mas populosas de Eu opa, en el p incipal cen o come cial de España.
En el aspec o de indus ia mili a , log a es ablece una Fundición de
Cañones y una ez cons i uido el Cue po
de
A ille ía se ins ala
en
Se illa
la
Maes anza pa a la ecomposición y conse ación del a -
mamen o y ma e ial.
En
es e camina indus ial se llega a la implan-
ación de una Fáb ica de Sali e dado el anscenden al elemen o que
cons i uye
la
pól o a. Años más a de se llega
al
mon aje de una
Fáb ica de Fusiles, y dado las di e en es ans o maciones que se
p oducen en los a i icios se cons i uye la llamada Pi o ecnica
Mili
-
a . Nos limi a emos al es udio de las áb icas de Sali e y Fusiles,
dado que las o as indus ias ya han sido abo dadas, en o os abajo
s.
LA FABRICA DEL SALITRE EN SEVILLA
El sali e, e a
un
p oduc o que se encon aba
en
las e lo escencias
que debido a
la
humedad se p oducían en cie as ie as. Con
el
de-
sa ollo de
la
Alquimia se le denominó Sal Ni e .
Su
ob ención, que
158
ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA
no se come cializa has a el siglo XVI, consis ía
en
ellena de es-
comb os los llamados c iade os de sali e y ega los con asiduidad.
Cuando salían las e lo escencias
se
a
spaban y se les disol ía
en
agua
calien e, log ándose legias ni adas. Po calen amien o sua e has a
la
e apo ación se ob enía
el
sali e c is alizado.
La idea de c ea en Se illa una áb ica de Sali e se mani ies a en
un Real Dec e o echado
el
año 1756. El ey Femando VI a ins ancias
del Conde de A anda, di ec o gene al de la A ille ía, o denó es a-
blece cua o a senales pa a que cus odiasen los a mamen os y depó-
si os de gue a en las ciudades de Ba celona, Za agoza, La Co uña y
Se illa que aba ca ía oda Andalucía, Ex emadu a y p e
si
dios de
A ica.
En dicho año 1756, se hallaba en
la
Co e gobe nando las admi-
nis aciones gene ales de la Real Aduana, Lanas, Ren as P o inciales,
Pól o a, Plomo y Azogüe, el seño don Juan González de la Ri a,
caballe o de la o den de Cala a a, del Consejo de S.M.,
en
el T i-
bunal de la Con adu ía Mayo de Cuen as, del que ambién o maban
pa e los S es. don Luis Iba a y La ea y don F ancisco de Cuella .
Es os es seño es aco da on el 8 de Junio del ci ado año, en ia a
don José Ma ínez de Elizalde, Te ce Con ado de la Real Aduana del
Reino de Se illa,
un
esc i o, en el que le decían:
«Debiendo omen a po odos los medios posibles la labo del
Sali e como p incipal ma e ial pa a la de la pól o a,
de
que an o se
necesi a; y eniendo p e enido a es e in lo con enien e a don Be -
na do de Alba án, adminis ado de las Fáb icas de G anada, nos
a isa, que habiendo en iado a dos o iciales in eligen es de las mismas
a econoce los pa ajes en que hay
si
ios sali osos que
di
s u a , es-
ableciendo
en
ellos nue as sali e ías, le han asegu ado se.encuen an
di e en es en ese Reino a p opósi o pa a el in en o, pe o con espe-
cialidad
en
las inmediaciones de esa ciudad, donde así, po
lo
ex en-
si o de los si ios, como po
la
ecindad del ío y o as p opo ciones
pa ece con end á
muc
ho
su dis u e y exigi allí una o más sali e ías:
en cuya consecuencia p e enimos a V.
S.
que p ocediendo de acue do
con dicho Alba án, disponga V.S. se pase a hace nue o econoci-
mien o y
en
su caso dispone lo necesa
io
pa a la nue a sali e ía,
especia
lm
en e nomb ado V.S. algún dependien e de las Ren as que
adminis a, de su sa is acción pa a que cuide de odo, lle ando cuen a
y azón
de
lo
s gas os que ocasionasen en es e mo i o, median e a
que
es
e
pa icula ni
lo
puede, ni debe ene el ab ican e que en iase el
mismo adminis ado , como ajeno de su acul ad; y siendo es e asun o
de
lo
s que en que el Real Se icio se in e esa más pa icula men e,
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR
159
espe amos que el celo y e icacia de V.S. a ende á a su impo ancia
co
n
la pun ualidad que
en
odo acos umb a. Mad id 8 junio 1756».
Lo
i maban Luis Iba a y La ea, F anciscoco
de
Cuella y Juan González
de Ja
Ri
a.
Hizo sabe don José
es
e esc i o a
su
he mano don Faus ino,
en
-
ca gado
de
el
Fila o p incipal
de
las Ren illa
s,
y aco da on pone
en
ma cha el asun o, iniciando
el
econocimien o de e enos
en
espe a
de
la llegada
de
algún écnico, como
así
ocu ió el 7
de
Julio, echa
en
que llega on dos maes os pol o is as p oceden es
de
G anada, que
se
p esen a on a los he manos Ma ínez Elizalde.
Al
día
siguien e
eco-
nocie on las abundan es ie as
se
leccionad
as
pa a
ob ene
sa
li
e,
desde la P a. de la Ca ne a
la
del Osa io. T as
p epa
a las
pa a
el
des ilado
de
las legias, se ob u ie on
cinco
cubos
de
concen ado
de
Sali e que ue on conse ados en
un
ba il de ba o. Ma cha on
lo
s
pol o is as a Ecija pa a es udia aquellas ie as y cuando eg e
sa on
con inua on iaje a G anada sin despedi se de nadie. A
la
is a de es a
si uación, decidie on
los
he manos Elizalde segui
po
su cuen a
la
emp esa, ealizando
la
s p uebas y expe imen os que ob enían, a
a és
de
la
lec u a
de
los lib os de Quími
ca
y Física expe imen al.
Así
pe manecie on odo
el
in ie no, cuando don Faus ino ue i-
si ado po un homb e llamado Espe
jo,
que
dijo se Maes o cohe e o
y
que
sabía ab ica Sali e.
Como
espondie a con segu idad a las
p egun as que le hizo, lo p esen ó a su he mano José,
el
cual de e -
minó enca ga le
de
qu
e plani ica a el alle pa a ob ene Sali e,
que
se ía cons uido, en
la
casa
pe enecien e a
la
hue a llamada
de
el
Molinillo que lindaba con
el
P ado del Quemade o.
La
p ime a ope ación
que
se
ealizó ue, ba e las ie as
com
-
p endidas desde las casillas
de
Ped oza, de ás del con en o de San
Agus ín, Caños de Ca mona y Mon e del Rey, lle ando lo ob enido a
la
hue a del Molinillo, donde
coc
ie on
el
p oduc o
en
un
pe ol, e-
sul a
ndo
de
la
in usión
alguna
pa e
de
Sali e
de
buena
calidad.
Cuando pa ecía enca ilado
el
abajo,
el
al Espejo que solía embo-
acha se a dia io,
abandonando
su misión, casi des uyó
la
labo
ealizada,
ya
que los cocimien os
de
legia los dejaba pasa de pun o,
con i iéndose
en
meloja o quedaban c udas. La cons an e labo de los
he manos Ma ínez Elizalde, log a on a p incipios
de
1757 ob ene
algunas impo an es mues as
de
Sali e que ue on clasi icadas en es
clases: la p ime a, Sali e blanco en aguas, muy limpio
de
sal; la se-
gunda, con a enillas suel as, y
la
e ce a o mada a modo de un que-
160 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA
so
ja
speado. Recogidas cada una de las mues as en unos cajonci os
u
e on emi idas a Mad id
el
6 de Ma zo de 1757 con una ca a di i-
gi
da a don Juan González de la Ri a, que decía:
Muy S es. mios: Con mo i o de la g a e escasez de pól o a ex-
pe imen ado en el eino, y de lo abundan e
que
es de Sali e es e
e
-
eno,
se
ha dedicado el ca gado del almacén de pól o a acompañado
de o o suje o de oda ga an ía, a pu i ica ie as, saca Sali e y a-
b ica las
mu
es as que en io a ues as seño ías po mano d
el
cosa io
Diego Bece il, y espe o de in o ma se s
e
el Sali e
de
la
mejo
calidad, espe o que en is a de ello
se
si an ues as seño ías esol e
lo que u ie an po con enien e.
A es a ca a con es a on los S es. di ec o es, lo siguien e:
Seño mío: Diego Bece il en egó el cajonci o con las
mu
es
as de
Sali e pa a pól o a que nos en ió, a quien se
le
pagó su po e. Y
habiéndose econocido el Sali e po los maes os pol o is as lo han
hallado de pe ec a calidad; en
cu
ya in eligencia esc ibimos hoy a don
Be na do de Alba án, adminis ado de la áb ica de pól o as
de
G anada, pa a que en ie a esa ciudad un o icial hábil pa a que
de
acue do con us ed econozca los pa ajes donde lo hay y haga sus
expe imen os y ea si los si ios sali osos s
on
abundan es y si puede
ene cuen a es ablece una áb ica co espondiendo lo que p oduzca a
Jo
s gas os, pa a que en su caso se den las opo unas p o idencias; lo
que a isamos a us ed pa a que
le
ayude en odo lo que necesi a e pa a
es e m, ins uyéndole de cuan as no icias haya adqui ido y u ie e po
con enien e pa a el mayo conocimien o
de
es e impo an e asun o.
La ca a echada en Mad id
el
día
17
de Ab il de
17
57, es aba
umada po
los
es di ec o es. T anscu ido
un
mes y a
la
i
s a de que
en G anada no enían pe sona idónea a quien manda , los S es. de
Mad id ol ie on a esc ibi a Se illa lamen ando lo ocu ido y apo -
ando la siguien e solución:
«Disponga Ud. que po los suje os que hayan hecho el p ime ex-
pe imen o de Sali e, se con inuen es os con om1alidad como ambién
odos los econocimien os y calas de los si ios, que se asegu a habe en
las ce canías de esa ciudad, enca gando a Ud., comisiones pa a es e
asun o pe sonas de juicio y madu ez, a in de que odo
se
ejecu e con
pun ualidad y conocimien o, de sue e que no a en u e
la
Real Ha-
cienda los c ecidos gas os que impo a ían, le an a en esa, una áb ica,
sob e lo que esol emos a la is a de lo que Ud. nos in o me».
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR 161
Po es a echa
se
c ea on
en
España, cua o A senales
de
A ille ía
1•
G a e ue el ap ie o que se le plan eó a los he manos Ma ínez
Elizalde p incipalmen e a don José,
al
hace les esponsables
de
la
ins alación de una áb ica de Sali e
en
Se illa que uese en able.
Pe o es os celosos se ido es del Rey en
la
comp ome ida ca e a
de Ren as, supe ando el p uden e emo
al
acaso, de e mina on segui
las expe iencias pa a lo cual decidie on comp a una calde a con
ca
-
bida pa a cien cubos, que les ue p opo cionada a buen p ecio
po
Ped o Ruiz, in o e o se illano es ablecido en la Alameda
de
Hé cules.
Pa a pode u iliza dicha calde a, se mandó cons ui
un
ho no y
un
cobe izo, que la cub ie a en la pa e de ponien e, en
la
casa si uada
en la hue a del Molinillo.
Las colade as (cedazos con aguje os) se coloca on en la
pa ed
en e de una albe ca allí exis en e, y las ie as que se iban acopiando,
se deposi a on en una habi ación de la casa y bajo
un
he moso á bol
de mo e a.
P epa ados es os elemen os, quedaba in en a con ence a Espejo
de
que
abandonase
su icio
de
embo acha se.
Pa a
al in
don
Faus ino comenzó a a a lo con mayo con ianza y ca iño, aconse-
jándole dejase el ino e in i ándole a come en su p opia mesa.
Pa a
que se enca gase de las colade as se colocó a un al Ruiz, que has a
en onces había eje cido el o icio de sepul u e o en Alcalá de Guadai a.
O os cinco homb es ue on incluidos
en
las a eas de sali e os, des-
acando po su aplicación
al
abajo, Ped o Maceda y C is óbal Pé ez.
J. REAL DECRETO de 19 de Oc ub e de 1756. COMUNICADO AL SECRETARIO del
Despacho de Gue a, sob e habe es ablecido qua o A senales
de
A ille ía. Po O denanza de 4
de
Ene o
de
1741 se si ió el R
ey
mi Pad e, y Se io (que Dios haya) nomb a qua o Tenien
es
Gene ales de A ílle ía, pa a que esidiendo en Ba celona, Pue o de San a Ma ía, Badajoz, y
Za agoza, pudie an a ende a las dependencias de es e Cue po, y Ramo an esencial de
mi
s
Ex
é ci os.
Sob e es a conside ación, habiéndome hecho p esen e el Conde de A anda, Di ec o Gene al
de
mi
Real A ille ía, e Ingeníe os, quan o con iene a mi se icio es ablece qua o A senales de A ille ía,
pa a que
se
cus odien los A mamen os, y Deposi as de Gue a a p esencia,
i
gilancia, y enca go
de
los exp esados Tenien es Gene ales. con asis encia de o os qua o Tenien es P o inciales de
A ille ía de los mas an iguos, pa a que en cada uno pueda subs i ui le, si se a
us
en a. en e ma, b
allece: he esuel o, que, sin
p
e e encia
de
des inos. sean los qua o siguien es. Ba celona, que
inco po a á
la
Ca aluña, Reynos de Valencia, y Mu cia, Islas de Mallo ca, e Ibiza. Za agoza, los
Reynos de A agón, Na a a, Cas illa la Nue a, P o incias de Vizcaya, Ala a, Guipuzcoa, y Cos as
de
San ande . Se illa, odas las Andalucias, Es emadu a, y P esidios de A ica. Co uña,
la
Galicía,
As u ias, Reyno de Leon, y Cas illa
la
Vieja, y
en
cada uno de ellos se o me
un
A se
nal
de
A ille ía. Pa a pode ene no icia de los adelan amien os, y no edades que hubie e en los qua o
e e idos A senales,
se
es ablece á o o pequeño en Mad id,
al
qua! se han de emi i , y queda las
Mues as, y Modelos de las ideas que se p opongan, pa a que puedan de e mina se con ues o
conocimien o, del Di ec o Gene al de
mi
Real A ille ía, y o as in eligen es pe sonas. Tend eis lo
en endido pa a
su
cumplimien o. Señalado de la Real mano de S.M.
en
San Lo enzo el R
ea
l a 19
de
Oc ub e de 1756. A Don Sebas ian de Esla a.
162 ENRIQUE
DE
LA
VEGA VIGUERA
G acias
al
in e és pe sonal de Don Fau isno se log ó consegui
las
le
gias a «concen ación de hue o
»,
ll
egando a coce se has a seis
cal-
de as dia ias, sin la in e ención
de
Espejo, que ue p eciso despedi lo
ya que no mejo ó de sus bo ache as dia ias.
La g an iada que p o ocó el ío Guadalqui i en Ene o de 1758,
in adió el alle del Sali e donde las aguas alcanza on has a ce ca
de
las en anas de la casa, a apando a dos ope a ios, los cuales
u
ie on
que se esca ados po una ba ca que le ó
la
Aduana.
Las aguas des uye on el ho no, haciendo pedazos las colade as,
ecibido es, cuajado es y demás pe echos que se hallaban den o y
ue a de la casa
en
el Molinillo.
La
calde a a as ada po
el
o en e
del ío Taga e e, ue lle ada en
su
pos u a na u al has a queda pa ada
en uno de los a cos de la alcan a illa llamada del ganado, si uada
en
las inmediaciones de la Fáb ica de Tabacos, de donde ue esca ada.
El Sali e almacenado desapa eció o almen e.
De es e desas e ue on in o mados los S es. di ec o es, con
el
uego de que de e mina an la solución a segui y en ia an
un
homb e
con expe iencia en Sali e. Aquellos, aco da on que se es ablecie a
odo lo necesa io pa a con inua
la
labo de la Sali e ia, y les
co-
munica an, los gas os ocasionados al econs ui lo des uido.
A
la
Fáb ica de Pól o as de Mu cia, cuyo adminis ado e a don
Ped o Du o del Saz, se le o denó en ia a a Se illa a un Maes o, pa a
la p epa ación de
la
s ie as sali osas y de e mina a los ope a ios se-
illanos que sabían desempeña el o icio de sali e os.
A anzada la p ima e a de 1758, llegó a Se illa el
16
de Mayo, el
maes o Ginés Ruiz, homb e de g an expe iencia en la ob ención del
Sali e, acompañado de su esposa y un sob ino, ambién p ác ico en
el
asun o. Enseguida comenzó su labo de econoce los e enos, dic a-
minando, que e an muy buenas ie as, lo que de e mina ía la posi-
bilidad de es ablece en Se illa una Fáb ica de Sali e.
In o mado de ello el S . González de la Ri a, o ició
al
Asis en e
de Se illa, don Ped o de Samaniego, ma qués de Mon e eal y Su-
pe in enden e, pa a que cedie a a
la
co ona un si io donde es ablece
la nue a áb ica. T as consul a al Cabildo y escucha los dic ámenes
de los S es. Vein e y Cua o y Ju ados, se aco dó, a pesa de
la
oposición de algunos, que conside aban la áb ica noci a pa a la
sa
lud
y pelig osa
en
caso de incendio, cons ui la en e al cua el de ca-
balle ía que se encon aba a la salida del Puen e de T iana, es deci ,
en el p omon o io que se ex endía desde ce ca del almacén de made-
as de Segu a has a el almacén
co
nocido po el de los Gigan es.
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR 163
Se comenzó la exca ación de la colina, pe o a
lo
s pocos días,
el
Cabildo municipal conside ando que
aquel
luga
e a
más a p opósi o
pa a paseo de los
se
illanos, de e minó que la áb ica de Sali e
se
cons uye a ce ca de la e mi a de San Sebas ián. Reconocido es e
lu-
ga po el maes o Ginés y los he manos Ma ínez Elizald
e,
con i-
nie on en dic amina que el luga no
e a
a p opósi o dadas las sa
lida
s
del
ío_
y es a p openso a inundaciones.
En espe a de encon a un nue o emplazamien o, se dispuso p o-
isionalmen e, ocupa la ba bacana de
la
P a.
de
Je ez en e el a oyo
Taga e e y
la
mu alla que
seguía
hacia
la áb ica
de
abacos.
Se
cons uyó un cobe izo pa a
la
calde a y
el
cuajado , y en e las al-
menas de
la
ba bacana se coloca on las colade as, has a un o al
de
ein e, dando comienzo nue amen e la ob ención de Sali e. A cau
sa
de habe en e mado el Ma qués de Mon e eal a ec ado de ue e hi-
pocond ía, se aplazó el luga de ini i o
del
emplazamien o de la á-
b ica.
Po
o den médica se e i ó pa a epone se al pueblo de
Dos
He manas, luga a donde
ue
a isi a lo
don
Faus ino,
al
obje o de no
demo a demasiado el nue o emplazamien o y ob ene del Ma qués
alguna solución. Es e sugi ió, como
Asi
s en e de Se illa, que
se
e-
co ie an las a ue as de
la
ciudad y le indicasen
si
alguna hue a o
sola inmedia o a las mu allas pod ía s
e
el
luga buscado. Así lo hizo
don Faus ino, eligiendo una hue a que ocupaba un amplio iángulo
en e la P a. del Sol y
la
del Osa io, cuyo si io queda ía independien e
una ez que se cons uye a una apia.
Ademá
s, enía la en aja
de
que
con solo cub i
la
ba bacana2 inmedia a a la mu alla se pod ían dis-
ibui espacio pa a a ias o icinas.
In o mado el ma qués de Mon e eal
de
la p opues a, en cuan o
es u o mejo ado de la en e medad y eg esó a Se illa, p opuso a los
capi ula es la indicada solución, que ue o ada a o ablemen e, lo que
pe mi ió cede dichos e enos a a o
de
la Real Hacienda.
El esc i o de
la
cesión, cons a en el lib o capi u
la
de la Esc iba-
nía Mayo del Cabildo, ecogido y ce i icado po el sec e a io And és
Sánchez Mon aña.
A es a no i icación, con es a on los Adminis ado es gene ales de
la Real Aduana en un amplio esc i o echado el
18
de Julio de 1758
en el que, o denaban se die an comienzo los abajos y se emi ie a a
Mad id el p esupues o del cos e de
la
apia y o as cons ucciones.
Te minaba el esc i o diciendo:
2.
En
las mu aUas de una ciudad, luga dispues o como o i icación mili a pa a de ende las
pue as.
164 ENRIQUE DE
LA
VEGA VIGUERA
«En in eligencia de que después de habe se en egado la
Real
Hacienda de dicha posesión,
se
debe asa judicialmen e, pa a
que
siemp e cons e
el
alo que jus amen e u ie e en su día».
T as la cesión o mal de
di
cho e eno, se comenzó a deposi a
en
él, ie a sali osa, con el doble obje o de desaloja el si io ocupado
en
la Pue a de Je ez y ac edi a
la
p opiedad
de
los nue os e enos
donde se pensaba cons ui la áb ica.
Una ez delineado es e e eno, se con eccionó el p esupues o
de
la apia que lo ence aba, que i ía co onada de almenas y es pue as.
La
ob a, ue alo ada en 21.800 eales de ellón, po el
Maes o
Mayo de la ciudad don F ancisco Sánchez de A agón. Remi ido a los
Adminis ado es en Mad id, se les solici ó pe miso pa a cons ui
o o
ho no co espondien e a una calde a con cabida pa a 700 cubos
de
legía.
Se ecibió au o ización, que enía echa
25
de Julio, ap obando
la
cons ucción, y se nomb aba a don C is óbal de Coza , Medido Ma-
yo
de
ie as públicas, pa a que una ez econocido el e eno cedi-
do pa a la áb ica de Sali e, p ocedie a a señala
el
alo que end ía
en en a eal.
Dicho medido , ce i icó el 13 de Agos o, que el luga elegido
enía una supe icie de dos a anzadas de ie a, siendo cada a anzada
de 400 es adales y cada es ada! de cua o a as y una oc a a.
La
mayo pa e del e eno es aba semb ado de ho alizas, y había plan-
adas dos he mosas mo e as. Ce i icaba igualmen e, que po
es a
dicho e eno más bajo que el camino eal que le se ía de linde en
oda su longi ud, e a ácilmen e anegable
en
caso de llu ias abun-
dan es. A pesa de es a des en aja, po es a muy p óximo a una de las
pue as de la ciudad, se alo ó el e eno en 6.600 eales de ellón.
Se e asa ían· es as ges iones debido al allecimien o de la Reina
doña Ma ía Bá ba a de Po ugal, pe o el Asis en e de Se illa, que
lo
seguía siendo el Ma qués de Mon e eal, esc ibió al Seño González
de la Ri a sugi iéndole la con eniencia de ac ia las ges iones an es de
que llega an las llu ias de o oño. Asimismo le pa icipaba la opinión
de los maes os de ob as, de la necesidad de ab i los cimien os pa a
la apia en iempo seco ya que de no hace lo y dada la poca p o un-
didad del agua en dicha zona, hab ía que espe a al e ano p óximo.
El
Asis en e sugi ía además en
su
esc i o:
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR 165
«Me
ha
pa ecido, que pues
no
es
de
conside able cos e el ab i los
cimien os, pues bas a que sean de simple ho migón, que pa a e i a
an p óximas con ingencias se dé p incipio a
Ja
ob a desde mañana
22
de
Agos
o
, pues de o o modo queda íamos esponsables al pe juicio».
Como consecuencia de es e asun o y sin espe a a que llegase
la
con es ación, el
23
de Agos o de es e años e dio comienzo a la cons-
ucción de los cimien os.
Has a el
17
de Sep iemb e no se ecibió
un
esc i o que enía echa
del
12,
en el que se comunicaba lo siguien e:
«Seño mío: A su iempo ecibimos
Ja
ca a de V.S. de 22 del
pasado,
Jo
que habiendo pues o en no icia de S.M. nos p e iene al
Excmo. S . don Sebas ián de Esla a, con echa 5 del co ien e, habe
ap obado el Rey se ejecu e la ob a de
Ja
apia sacándola a pública
subas a p ocu ando el mayo aho o
po
odos los medios posibles».
Lo i maban en Mad id
Jos
Seño es !ba a, Cuella y González de
la
Ri a.
Cuando se ecibió es a ca a ya se habían cons uido los cimien os
e incluso le an ado ochen a y una a a de pa ed. Pe o el nue o y
g a e p oblema plan eado, consis ía en encon a un sus i u o al mu -
ciano Glnés Ruiz, que además uese muy compe en e, como solici a-
ba don José Ma ínez Elizalde en el esc i o e
le
ado a la Supe io idad:
«Es e pob e alucinado
-se
e ie e a Gines- dio p incipio a coce
las legías que p oducían las ie as de la Pue a de Je ez el día 22 de
Agos o
de
1758 y siendo así, que odas salían a p ueba
de
hue o, y
en las
del
papel lumb e, y gus o, se eía cla amen e se su ac i idad
de sali e, y
no
de sal, ni de o a ma e ia alguna; de es o cua o
calde as que ema ó po sus manos, no se
ió
siquie a una onza de
sali e y pa a ocul a su simplicidad, a ojaba los caldos al a oyo, y
ingía mil apa iencias, ganando con o e a a los abajado es pa a que
gua dasen sec e o
».
«Como mi he mano y
yo
descansábamos en la con ianza de dicho
Ginés, acudíamos ecuen emen e a la
p
esen e áb ica donde se pa-
gaban los jo nales y amon onaba
la
ie a que dia iamen e se ba ía, y
sólo
de
paso ocábamos en la Ba bacana donde lo encon ábamos muy
se io, ingiendo negocio pa a con inua su disimulo
».
«P egun ábamosle, como no cuajaban aquellas cochas, y espon-
día magis almen e,
lo
emba azaba el calo ; pe o que ellas
lo
da ían a
172
ENRIQUE DE
LA
VEGA VIGUERA
es. Aunque es e consejo les pa eció bueno a los he manos Ma ínez
Elizalde, deseando con i ma lo con pe sona
de
la máxima au o idad
en
la ma e ia, ue on a isi a al Comandan e de A ille ía di ec o de
la
Fundición de B onces, don Juan Manuel de Pa es, el cual en e ado
del p oblema y la solución apo ada
po
el S . Fuen es, le pa eció
ealizable, dándola po buena.
~
En is a de ello,
se
le ab ie on a los seis ho nos los espi ade os
dobles, cesando los an e io es incon enien es y mejo ando el empleo
de
los ho nos, has a el pun o, de aho a un día de uego,
ya
que an-
es, pa a pone a pun o cada calde a, se a daba ocho días y aho a solo
sie e. Además, se aho aba
un
cahiz4 de bo ujo en cada cocimien o.
Du an e el cocimien o de las legias, e a p eciso añadi
el
líquido
que se e apo aba, abajo que ealizaban los empilado es y que e a
conocido con el nomb e de ecebo. Cada dos homb es omaban un
ba il o cube a lo llenaban en el depósi o y lo echaban
en
la
calde a
du an e 10 ó
12
eces al día. Solían a da un cua o de ho a en cada
asiego de amando mucho líquido.
Se
unía a es e daño, el de co a
el he o po la po ción de legía ía, que se le ag egaba. Pa a eme-
dia es os incon enien es, a bi ó don J
osé
el siguien e emedio:
Dado que los depósi os de legia
se
hallaban colocados p óximos a
las cuad as de calde as, se dispuso una bomba, que sacaba la legia, y
po medio de unos ubos de cob e encajonados
en
las pa edes, se le
hacía llega a la p ime a calde a.
Po
medio de su co espondien e
canilla,
se
llenaba una bo a de made a que enía o a canilla más pe-
queña, que se ab ía cuando empezaba a he i el cocimien o, aciando
la
po ción de legia equi alen e a la me ma que se iba p oduciendo,
man eniendo de es e modo el ni el de líquido has a an o que se le
que ía da pun o. Lo mismo se ha
cía
sob e las demás calde as.
Po es e p ocedimien o, aún pe maneciendo encendido el uego de
día y de noche, bas aba solo un homb e que llena a las bo as y deja a
cae el líquido en las calde as, sin que pe die an el he o , aho ándose
muchos jo nales y legia.
Concluida es as ob as se p ocedió a cons ui lo que ue llamada
Cuad as de in usión. Es e edi icio
se
epa ió en dos na es, de
17
a as
de
la go po cinco de ancho, con abiques dobles
de
los u ili-
zados en
la
s caldei;as.
Se
cons uye on en el cen o unos a cos muy
esis en es, con el in de pode edi ica encima, i iendas o almace-
nes.
4. Medida de capacidad equi alen e a
12
anegas, es deci 666 li os.
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR ]
73
T a adas odas las ie as ecogidas du an e el año 1759, sólo
se
habían ob enido
1.045
a obas de Sali e, can idad muy in e io a
la
que p oducían o as áb icas. Al lamen a se
don
José de es a ci cuns-
ancia, en la pe sona de don Juan C uzado Fe e , Con ado Gene al
de es a Comisión de la Co e, es e, le hizo sabe que la g andeza
de
los más amosos íos, solo consis
e
en
los nume osos a oyuelos
que
se
le
ag egan, así ambién no pod ía habe áb ica de Sali e que
se
p ecie de g ande, sin
el
auxilio de o as colabo ado as. Y pa a
con-
i ma le es e ace o,
le
dió a conoce lo que ocu e en las áb icas
más
amosas de España. Mu cia p oducía 10.400 a obas y e a en iqueci-
da con o as 48.500 que
Je
apo aban 28 áb icas pa icula es; a
la
de
G anada le en aban cada año 3.500 a obas
de
pa icula es, además
de
las 4.500 que ella p oducía; Alcáza de San Juan ecogía 7.500 a o-
bas y ecibía de las pa icula es 7. 700; además de las p oducciones
pa icula es de las áb icas de Man esa, Villa eliche, el Pedemoso y
la
Alca ia.
En
o al, según don Juan C uzado
en
1760, el
Sa
li e que se había
ob enido en España e a de
10
3.480 a obas,
de
las
cuales, 79.600 e an
de p ocedencia pa icula y
23
.880 de
la
s áb icas del Rey.
Es as no icias anquiliza on al adminis ado
de
la áb ica se illana
que comp endió que una ez es u ie an e minados odos los al
ma
-
cenes, pa a ie as, calde os, cuajado es, e c ... y se dedica an sólo a
ecoge las ba idu as de ie a de odos
Jos
al ededo es de la ciudad,
se consegui ía en pocos años una al a ci a de p oducción, a pesa de
la al a de las aguas de a ino5 de la que oda ía no disponía Se illa.
El
sali e que se ob enía, e an c is ales pequeños de colo ojo que
p ecisaba se a inado. Pa a ello, se disol ía en g andes calde as de
cob e en la p opo ción de una lib a de sali e po una pin a6 de agua
y empleando como combus ible el ca bón de pied a7• Se hacía he i
has a e apo a lo su icien e pa a alcanza un ni el de e minado, que
e a medido con una egla de made a llamada a eóme o. Una
ez
e apo ada la can idad calculada se ex aía el líquido con una bomba
y se pasaba po il os de doble ela espol o eados con a ena, muy ina
pa a disminui sus po os.
Fil ado el líquido se ponía a c is aliza en asijas de made a so-
b e ablas inclinadas pa a que expulsase el agua po decan ación. El
5. Ope ación de qui a las impu ezas.
6. Medida equi alen e a 0,568 li os.
7.
En
aquélla época a es e ipo de ca bón se le llamaba «ho nague a».
174 ENRIQUE
DE
LA
VEGA VIGUERA
sali e ob enido se ol ía a disol e , e apo a y c is aliza . Gene al-
men e e an su icien es dos ope aciones de es e ipo pa a ob ene sali e
con la pu eza necesa ia pa a
la
ab icación de pól o a. Cuando
se
deseaba ob ene lo más a inado, se ol ía a epe i la ope ación.
Fundido el
sa
li e se echaban
en
moldes de
cob e
de o ma
de
panes pa a seguidamen e empaca lo en ba iles. Cuando se p ecisaba
u iliza dicho sali e se pul e izaba
en
molinos y se amizaba pa a
una
mezcla más homogénea.
Las mezclas pa a con ecciona las pól o as a iaban con a eglo a
las p opo ciones
de
sali e, azu e y ca bón.
Pa a
la
llamada pól o a neg a, se u ilizaba el sali e amizado
mezclado
con
el azu e e inado y el ca bón de
made a
en las p o-
po ciones deseadas, según la i eza que se le que ia
da
a la pól o-
a
. Una ez unidos, se
pasaba
al
molinillo de i u ación eniendo
cuidado que la elocidad de las
pied a
s,
no
debía
pa
sa de
ocho
uel as po minu o pa a e i a
la
in lamación de
la
pas a. Ob enida
és a, se le pasaba a las p ensas, pa a lle a a cabo
la
ope ación lla-
mada g aneo que e a ejecu ado en c ibas con discos de made a.
Una
ez e minada es a ope ación, se había ob enido
la
pól o a neg a.
***
Don Faus ino,
al
ene no icias
de
que en el pueblo de Ma chena
(Se illa), se in en aba es ablece
una
áb ica de sali e, le sugi ió
la
con eniencia de in es iga los e enos de algunos pueblos de Se illa
a in de comp oba si e a posible es ablece en ellos nue os alle es
que p opo ciona an sali e. Es a idea se
la
hizo sabe a su he mano
José, el cual, la acep ó de inmedia o dado su in e és po Se illa.
Se
solici ó pe miso de la Supe io idad pa a al in es igación, ecibiéndose
con es ación a i ma i a.
Pa a lle a a cabo es as isi as con las debidas o malidades, se
ecabo del Asis en e
de
Se illa, esc i o que copiamos ín eg amen e
dado su peculia es ilo:
«Don Ped o Samaniego Mon emayo y Có doba, Ma qués de
Mon e eal del Consejo de S.M. en los Sup emos de Cas illa y
Gen
e
al
Inquisición, Asis en e de es a ciudad de Se illa, Maes e de Campo
Gene al de las Milicias, In enden e
del
Ejé ci o de los Cua o Reinos
de
Andalucía y Supe in enden e Gene al de Ren as de es a p o incia.
Po cuan o an e
mí
y el p esen e Esc ibano Mayo
de
Ren a de es a
ciudad
se
p esen ó el pedimen o que a la le a dice así:
DOS FABRICAS SEVILLANAS DE APLICACION MILITAR
175
Don José Ma ínez de E
li
za
ld
e,
Con ado po S.M.
de
la
Razón
Gene al de Almoja i azgos en la R
ea
l Aduana de es a ciudad, Admi-
ni
s ado Gene al de las Ren as de Pól o a, Plomo, Azogue y Azu e
y de las
Fáb ica~
de Sali e es a
bl
ecid
o
en
dicha Ciudad y su Reino,
an e V.S. como más haya
lu
ga digo, que
po
l
os
se
ño es di ec o es
de
Ren as Gene ales, Pól o a, Plomo,
Azog
ue y demás ag egadas, se me
ha comunicado di e en es ó denes del Excmo. S . Ma qués de
Es-
quilache, sob e dispone medios de aumen a las Fáb icas
de
Sali e
en
es
e Reino, pa a pode a on a con él, las g andes po ciones de pól-
o a que la Co ona necesi a, y siendo una
de
las disposicion
es
aco -
dadas, que don Fau isno Ma ínez
de
Elizalde acompañado del
se-
gundo ab ican e y o os o iciales
de
ella salgan a examina los
e-
enos de los pueblo
s,
haciendo cuan as
p u
ebas les dic e su expe-
iencia, a p esencia de las Jus icias
de
cada uno, y de aquellas pe so-
na
s pa icula es que quisie en dedica se a la plan i icación
de
nue
as
sali e ías, bajo las eglas, p ecio y p i ilegio que nos es án comuni-
cados y ienen capi ulado los
ac
ual
es
ab ican es de Ca mona y Al-
ca
lá de Guadai a, que debe á hace no o ios a dichas
Ju
s icias y pa -
icula es que quis
ie en
ded
ica se
a
la
plan i icación de nue as
sali e ías, bajo las eglas, p ecio y p i ilegio que nos es án comuni-
cados y
i
enen capi ulado los ac uales ab ican es de Ca mona y Al-
calá de Guadai a, que debe á hace no o ios a dichas Jus icias y pa -
icula es pa a que odo pueda ejecu a lo
dich
o S . Ma únez de Elizalde
con o me a es as disposiciones. Suplico a V.S. se si a lib a su
Despacho Gene al pa a odas las ciudades, illas y luga es
de
es a
ju
i
sdicción, po el cual, se ins uyan s
us
jus icias y pa icula es en los
impo an es
i
nes del Real Se icio, en que an enca gados los men-
cionados seño es, y la no o ia u ilidad que esul a á a oda clase de
pe so
na
s y pueblo
s,
dedicándose al decen e eje cicio de ab ica sali e
pa a el se icio de
la
Co ona, nobles p i ilegios concedidos a los
empleados en semejan e elabo ación y lib e uso, que ien
en
en las
ie as ú iles aunque sean p oducidas, en si ios, calles, casas, co ales,
cue as y cas illos pe enecien es a S.M. o cualesquie a o o asallo,
ibunal, Comunidad o he mandad,
de
que iene epe idos ejempla es
las
an
iguas áb icas de Sali e de G anada, Mu cia, Alcáza de San
Juan, A agón, Na a a y Ca aluña, pa a que con es a sa is acción se
consiga el
in
de p opaga an p eciadas áb icas, con bene icio co
mún
del asallo».
Fue au o izado es e pedimen o, o denándosele a las Jus icias
de
los
pueblos p es a an odo el auxilio que necesi asen, bajo la pena de pago
de cien ducados en caso de que se expe imen ase alguna omisión. El
esc i o i mado po el Asis en e de Se illa iene echa de 24 de Ab il
de 1760.
176 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA
Los comisionados eco ie on a ios pueblos y
o
l ie on a los
20
días ayendo nume os
as
mues as y haciendo elogios de las can e as
de los pueblos de U e a, Ma chena y Es epa.
***
El
e ce año de la Plani icación de la Fáb ica
de
Sali e de Se i-
lla, dió comienzo en 1761.
Se con inua on las ob as pa a consegui alcanza el es ado que
se
había plani icado, lle ándose a buen i mo
la
ab icación de sali e.
P ecisamen e,
po
es e mo i o se pudo cons a a el pe juicio
que
ocasionaba, que el Maes o, y algunos ho ne os, no pudie an acudi a
la ho a ma cada pa a su abajo, ya que las Pue as de la
Ciudad
p óximas a la áb ica se ce aban al anochece y no se ab ían has a
la
salida del sol. Pa a e i a es o, se solici
ó
au o ización pa a cons ui
den o de la áb ica unas habi aciones donde pudie an aloja
se.
Con-
cedida la au o ización, se cons uyó una i ienda pa a el Maes o,
sob e la pue a de los Ca os; o a pa e pa a el Capa az, pegada a
la
quin a o e de la mu alla en e a la Pue a de la Fuen e, y
la
de los
ho ne os sob e una de las Cuad as de Calde as. Al mismo iempo
se
edi icó un local pa a almacena las cenizas que p oducían los ho nos
y que ue si uado a la en ada
de
una de las Cuad as de los ho nos.
Con echa 24 de Ma zo i mó don Ramón de La umbe la o den,
an o iempo solici ada po
el
S . Ma ínez
de
Elizalde, e e
en
e a
la
ecogida de aíces ap opiadas pa a abas ece el uego de los ho nos.
La
esolución es aba ed
ac
ada en los siguien es é minos:
«Seño
mío:
El Excmo. S . Ma qués de Esquilache en ca a
14
del
co ien e me dice
lo
siguien e: Necesi ándose pa a la áb ica del Rey
en ese Reino los géne os que llaman A ochas, Rome os, Tomillos,
Escobas, Sa ga illos y o os de igual calidad que se c ían en sus
mon es y si en pa a coce
la
s calde as de Sali e, me manda S.M.
p e eni a
V.S
. expida sus ó denes y enca gue a los Jueces y Jus icias
de los luga es de su Ju isdicción que siemp e que acudan
lo
s depen-
dien
es
de las mismas áb icas o de o os sali e os pa icula es a
coge , y ca ga los exp esados géne os pa a el des ino explicado. los
pe mi i an lle a sin pone imp
ed
imen o alguno, bien sea de si ios de
la
Ju isdicción Real o de pa icula es, y sin emba go de lo que p e-
engan en con a io las O denanzas de Mon es, median e a que· es a
leñ
a no les pe judica, y solo iene su uso en las cocidas del sali e,
cuya especie impo a
al
Real Se icio p omo e y adelan a po odos
los medios posibles, y a es e in ha a V.
S.
sabe a odos es a Real
de e minación que pa icipo a V.S. pa a su obse ancia».
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR
177
Po es e
mi
smo iempo, en Mogue (Huel a), don José Medina y
sus hijos solici a on au o ización pa a expe imen a con sus ie as,
ya
que, asegu aban
se
ap opiadas pa a
la
ob ención de Sali e.
Pa a
mayo es ímulo se le concedió además
de
Ja
au o ización y
Jos
1.5
00
eales que habían pedido como
p és amo,
las asijas, colade as y
ies os que necesi aban.
Al obje o de e i a gas os a la Real Hacienda, solici ó don
José
au o ización pa a eno a una de las calde as
de
cob e que es aba
en
egula es ado y al obje o de ap o echa el cob e de aquella, sugi ía
undi la de nue o y cons ui o a más pequeña que si iese pa a
los
a inos. El cos e ascendió a 4.125 eales
que
e a menos de
Ja
mi ad
del
impo e de una nue a. A dicha calde a
se
le
puso el nomb e de San
Joaquin, alias la C is alina.
Se cons uye on g an can idad de cobe izos que si ie an
pa a
gua da las ie as. E a sabido, que a
la
s ie as sali osas se
Je
busca
su es ado sazonado y pe ec o pa a ba e las, a pa i de la una
de
la
noche, has a las ocho de la mañana,
en
cuyo iempo, e
e
scadas
po
el elen e se mani ies an más jugosas y esponjadas,
ya
que en cuan
o
empezaba a calen a el sol, desapa ecía las manchas y las ie as
co
-
menzaban a pe de el Ni o.
Po
ello la cons ucción de cobe izos
ue
muy ú il y e icaz.
***
Al p oduci se en 1762 las g andes
e o
mas del cue po de
A i-
lle ía, siendo Inspec o gene al del mismo el Conde de Gazzola, se dió
aun mayo impo ancia al acopio de Sali e
al
obje o de aumen a
la
ab icación
de
pól o a
que
necesi aba
en mayo es can idades
el
Ejé ci o. Es a necesidad se io inc emen ada en 1763 a causa de los
acon ecimien os bélicos con Ingla e a y Po ugal, o denando el
Rey
Ca los III, se p es a an las máximas ayudas a las áb icas de Sali e
pa a la ob ención de dicha p ime a ma e ia, p incipal ing edien e de
la
pól o a. Algunos ob e os de Se illa, incluso los he manos Ma ínez
Elizalde habían solici ado se incluidos
en
unidades comba ien es, pe o
ue a] el in e és que adqui ió
la
ab icación de Sali e que los Di-
ec o es publica on una o den que decía:
«Recibiéndose quejas de los sali e os y demás dependien es de las
áb icas de Pól o as, de que las Jus icias
no
les incluyen
en
los so -
eo
s pa a l
as
quin as, les ecue do que son lib es po Reales disposi-
cio
ne
s y espe o ome
la
co espondien e p o idencia que los asegu e
y
no
los
dis aiga de sus ob
li
gaciones».
178 ENRIQUE DE
LA
VEGA VIGUERA
A
la
is a
de
ello, don José
p opu
so
la
con eniencia
de
pe mi i
a
empleados y abajado
es
la u ilización de algún dis in i o, al igual
que
explica
el
Conde
de
Sain
Remy
en
su
ob a
«
Memo ia
s
de
A ille ía
»,
imp esa
en
Pa ís
en
el
año
1745,
donde
a a
ampliamen e
de
la
Sal
i e ía es ablecida
en
aquel
paí
s,
así
co no
de
la
s Di isas
que
d
is
-
inguían a
sa
li e os y pol o is
a
s.
La
co
n e
s
ación
ue
a i ma i a
,
en
cuan o
a
lo
s dis in i os,
que
ue
se
n
u ilizado
s so
lam
e
n e
po
lo
s
Maes o
s y
O icial
es
de
la
s á-
b icas
de
Sali e,
pe o
no
po
los
peones,
que
e an
abajado es
acci-
den ales.
El
esc i o decía
ex
ualmen e:
«En cuan o a que se les p
enn
i a lle a alguna d
i
isa de las que
usan los a ille o
s,
encuen o muc
ho
s incon enien es, así po que la
p es a ían
lo
s que la debían en
e
legí imamen e, y po que
mu
c
ho
s
se
las pond ían pa a bu la se de las Jus icias; pe o puede emedia se y
que se gua den las exenciones a quien legí imamen e co espondan
co
n
que a los Maes os y O iciales de Ja áb ica de Sali e, con plaza
sen
a
da y sala io mensual, les inne el adminis ado o di ec o de la
áb ica
un
nomb amien o o í ulo poniendo su nomb e, iliación, edad
y o as señas, ap obado po
el
Supe In enden e, Juez o Conse ado ,
según el es ablecimien o de cada áb ica, y que el in e esado lle e
siemp e, pa a ac edi a con segu idad su des ino, pues es el modo que
pa ece más p opo cionado a e i a incon enien es y que se gua de la
exención de
lo
s
qu
e legí imamen e les co esponde».
Es e
esc i o lo inalizaba
el
s
eño
La umbe
con
la
opinión
que
le
me ecía
la
áb ica
de
Se illa,
exp esada
en
los
sig
uie
n e
s é minos:
«Con es a ocasión no
pu
e
do
deja de mani es a a V.S.
qu
e la á-
b ica
de
Sali e de esa ciudad puede se la más amosa y
de
supe io
calidad que puede habe en España y aún en muchas pa es
de
Eu op
a,
po que en
Jo
p incipal, son odas las ie as muy a p opósi o y abun-
dan e de las pa es de Sali e; las colade as
se
ab ican
al
modo que
con iene y capaz de pode ex ende se; iene al abundancia de ie as
inmedia as,
el
agua pe enne, y en
m
odas las p opo ciones pa a pone
una áb ica amosa que puede p oduc
i
el Sali e que sea menes e en
las áb icas
de
pól o as y con la comodidad ácil
de
anspo e po el
óo
Guadalqui i a las p o incias que quie a emi i se».
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR 179
Es e esc i o, ac ualizaba
la
R.D
.
de
Ca los II
de
echa
24
de
e-
b e o
de
J
720
8•
A la is a del in e és demos ado
po
la Supe io idad
po
el
en
-
g andecimien o
de
la áb ica, pe mi ió a
don
José Ma ínez de Elizalde
in e esa los en a ios aspec os, como
ue on
, ecolección de pol os
de
las ie as, cons ucción de nue as
calde as
y o as ob as.
En
cuan o
al
í ulo de iden i icación del pe sonal, edac ó un
modelo
que
en ió
a
la
ap obación
de
sus supe io es.
Po
el
hecho his ó ico que ep e-
sen a,
lo
ansc ibimos
en
su o alidad:
«Don
José Manínez
de
Elizalde, Adminis ado
gene al
de
S.M.
de
las Ren as
de
Pól o as, Plomo, Azoque, Azu e y de
la
s
áb i
cas
de
Sali e es ablecidas
en
es a ciudad y pueblos
de
su Reino.
Po el p esen e y en consecuencia
de
las
ó denes que
me
es án
comunicadas, nomb o po Maes o de
la
áb ica de es a ciudad a
Tomás de Sepúl eda, hijo
de
José, na u al de Alguaza , Reino de
Mu cia, quien deja sen ada su plaza con o me a las úl imas disposi-
ciones
de
se
i a S.M. en dicho des ino
(que
ha eje cido
de
es
años
a es a pa e)
po
é mino de cua o años.
Es
de
edad
de
32
años,
co-
lo igueño,
pelo
neg o, ojos
lo
s mismo, na iz a ilada, su al u a dos
a as; po cuya azón goza y debe goza del ue o y exenciones
concedidas
al
Cue po de A ille ía con i madas ul imamen e
po
o den
de
21
de eb e o
de
1762. Y pa a que cons e doy el p esen e,
del
que
8. REAL ORDEN de
24
de Feb e o de 1720. COMUNICADA CIRCULARMENTE, sob e
que los empleados en la Fáb ica de Pol o a, y Sali e, gocen de las p eeminencias, y escocioncs
que
la gen e
de
A ille ia. T
en
iendo decla ado, y mandado S.M. po epe idas Reales Cedulas. que odos
los Sali e os, Dueños de o icios, T abajado es, Pol o is as, Ondc os, Ca pin e os, y demás pe sonas
que se empica en
en
la Fab ica
de
Sali e, y Pol o a, y
en
las cosas de su minis e io, gocen de las
p eeminencias, y esenciones que es án concedidas a la
ge
n e de Anille ia, de sue e que
no
en e en
Quin as,
ni
en
So éos de Soldados, ni ayan a se i a
lo
s Exé ci os, A madas, ni P esidios,
ni
se
les haga epa imien o
de
alojamien o de Soldados, ni de pla a,
ni
ellón
en
man
e a
algu
na
,
ni
pidan
emp es idos, ni oquen a sus ca os, bagages,
ni
se les saque !ligo, ni cebada, y puedan
IJ'ahe
annas
o ensi as, y de ensi as, como ambién, que solo conozca
de
sus Causas ci iles, y C iminales el Juez
Conse ado p i a i o del Asien o, y P o isión gene al
de
Pol o a, con absolu a inuibición a
la
Jus icia O dina ia, y a qualcsquic T ibunales, excep o el de Gue a donde debe eni po apelación
del Juez Conse ado : ha esuel o S.M.
que
in iolablemen e se obse en, y gua den odas las
e e idas p eeminencias, y cscncioncs,
con
calidad, de
que
pa a goza de uno, y o o.
ha
de cons a
es a empleados en i ud de Relación ju ada, y i mada
de
los Adminis ado es, o Apode ados del
P o eedo Gene al de Pol o a, y al
pie
de
ella, Ceni icación
de
Jos Veedo es de las Fab icas,
exp esando el nomb e, y ocupación de los empicados,
cuya
elación se debe p esen a al In enden e.
Co
egido . o Minis o
11
quien oca e de la P o i
nc
ia donde
se
onna e, en la que se pond á el
cumplase,
no
habiendo aude
en
ella; y que si alguno cesa e en
su
ocupación se le bo e, y ponga
el que
Je
'ucccdie c, con asis encia de los e e idos Adminis ado es. Apode ados, y Veedo es: y que
además engan
és os
un
Lib o
donde se sien en los
nomb
es, y ocupaciones
de
las pe sonas
empleadas. Todo Jo qual me
manda
S.M. pa icipe a V. pa a
que
p e enga
lo
con enien e
il
su
cumplimien o, po Jo
que
oca a la ju isdicción de
esa
P o incia. Dios gua de,
&c
. Mad id 24 de
Feb e o de 1720. Don Miguel Femández Du án.
180
ENRIQUE
DE
LA VEGA VIGUERA
se oma á azón en la Con adu ía
de
dichas Ren as y Fáb icas
».
Se illa
18 de julio de 1762. Fi mado: Jo
sé
Ma ín
ez
de
Elizalde. Tomó
la
azón: Ramón Jalón.
Las p eeminencias que enían concedidas el Cue po de A ille ía, -
y a las que se e e ía
el
esc i o, e an p incipalmen e:
-Pode lle a a mas, excep o en co os edados.
Exen os de ene huéspedes o zosos en sus casas.
Que po ninguna deuda puedan se p esos, o emba ga les s
us
a mas, caballos, es idos,
ni
su paga.
-Exen os de se Recep o es o Cob ado es de Bulas, Mayo domo
de Posi o u o os o icios concegiles.
-No en a an en quin as,
ni
so eo de soldados ni
se
le
pod án
oca s
us
ca os y bagajes.
Que odas las causas c iminales con a la gen e de
la
A ille ía
sean esuel as po el Capi án Gene al o pe sona que si iese
su
pues o, sin que
en
ningún caso pueda in e eni o o ipo
de
Jus icia.
***
Necesi ando el Ejé ci o si uado en el Condado de Niebla dispone
de mayo can idad de ganado
de
ca ga, obligó al In enden e
de
Se i-
lla, que e a a su ez el Asis en e, la equisa de cien o cua en a y cua o
mulos p e io el pago
de
un alquile . En e ado de ello Ma ínez
de
Elizalde solici ó que mien as
no
uesen ag egados a unidades del
Ejé ci o, se los p es asen pa a emplea los en ex ende
la
ie a po los
al ededo es de la áb ica, desde el Con en o de los Pad es T ini a ios
al Hospi al de Sang e y desde los Caños de Ca nona en la calle San
Roque has a su ex emo. También los u iliza ía pa a anspo a bo ujo
y o as aenas. Alegaba ene comp ados los ce ones, espue as y o os
pe echos y es a pagando los jo nales a los peones que abajaban la
ie a. El p ecio que pensaba paga po mulo a la Teso e ía
de
Gue-
a e a de nue e eales unidad.
La con es ación, aunque ap oba o ia, u o el siguien e pe o:
«Pe o no obs an e, pa a
que
podamos ene el pe ec
o
conoci-
mien o que de es a disposición esul e a la Real Hacienda y aumen o
de Sali e en esa Fáb ica, nos explica á su seño ía más po ex enso, el
medio en que
se
unda y po el que han de esul a es as en ajas a la
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR 181
Real Hacienda, haciendo V.S.
pa a
ello
el
co ejo de
los
gas os y
p ác ica que has a aquí ha enido,
con
lo que aho a enía, o puede
a ia po
la
nue a
di
sposición de
que
V.
S.
no
s dá cuen a».
La
espues a
de
Ma ínez
de
Elizalde ue ápida y con unden e:
«Muy S es. mío
s:
El endido
de
ie as
que
se
si
gue c
on
lo
s mu-
los y ca os des inados po el Asis en e, es
un
i o ejempla de la
simien e que a oja el lab ado
pa a
ecoge el u o a su debido
iempo; pues así como aquel no puede ene cosecha sin saca de sus
g ane os el igo y echa lo en la ie a, así ampoco pod íamos ene
noso os p e enida es a pa a ba e
el
pol o en iempo de e ano, sin
ende
Ja
que
exi
s e en el mine al
de
los p omon o ios. Con lo que
no
es dudable, que aunque el cos o de jo nales
es
g ande, ampoco deja
de se lo la u ilidad que en ello ecibe es a áb ica, y si o a co
sa
sin iese lo mani es a ía a V.S. con
la
since idad que acos umb o
».
En e ados los Di ec o es de
la
u ilidad
de
la
áb ica en
el
endido
de
ie as ú iles como e an las
de
lo
s p omon o ios que ci cundaban
la
ciudad, se si ie on au o iza el empleo
de
mulos y ca os en dicho
menes e mien as no ue an necesa ios pa a
el
Ejé ci o.
***
Siendo sa is ac o ias las no icias que
don
José ecibía de
la
áb i-
ca
de
Sali e
es
ablecida
en
Ecija
(Se illa)
,
de e minó
isi a la.
Ap o echando los es días
de
Pascua
de
1762, se
a
sladó has
a
la
illa as igi ana pa a
in
specciona odo
lo
conce nien e a dicha áb ica,
comp obando la bondad
de
sus ie as. A la is a
de
ello o denó se
mon ase una nue a calde a y algunas
colad
e
a
s, pa a pode ob ene
algunas a obas
de
sali e a
un
co
s e educido. Enca gó p esupues o
pa a cons ui dos cobe izos
de
12 a as
de
la go y 4
de
ancho,
el
uno
pa a cub i dos calde as y
el
o o pa a los cuajado es y que ue
sen
abie os dos pozos.
El
o al de es as ob as ascendie on a 1 O mil ea-
le
s. Ob enido del Co egido
la
cesión
de
aquel e eno a
la
Real
Ha
-
cienda;
don
José
ele ó
esc i o a sus supe io es exponiéndole
la
si-
uación y ag egando que
en
caso de «pe pe ua se aquella áb ica, se ía
como alhaja de
la
Co ona, dándole el u o ape ecido y sin necesidad
de
paga alquile es».
En
Mad id, pa eció bien
la
p opues a, y le anuncia on que
la
p e-
sen a ían al Ma qués de Esquilache pa a su ap obación.
188
ENRIQUE
DE
LA VEGA VIGUERA
Con es ó el S . Candido Mo eno, con echa 3 de Oc ub e
del
mismo año, di igiendo el esc i o al P ocu ado Mayo , Conde
de
Mejo ada, in o mándole de lo siguien e:
«En cumplimien o al dec e o de V.E. he is o
la
ca a
po
la
cual
se
ecomienda el p oyec o que
ha
ensayado don
.·
Gaspa
Gil
con l
as
ie as con enidas en los Mon es del Rey y del Osa io, a ello
debo
expone que po lo que espec a al mon e si uado al en e a la Pue a
del Osa io, no se o ece epa o alguno, pe o al Mon e del Rey ocu e,
que en iempos
de
A enidas se inunda odo el P ado y no queda o o
si io lib e a que puedan acoge se
el
ganado de los ecinos
del
ba io
de San Be na do sino dicho mon e; po cuya azón, aunque en o o
Liempo
se quiso co a y lab a a pe ición de la Fundición
de
A ille ía
no se pe mi ió po el esp esado
moLi o.
Consiguien emen e pod á V.E.
au o iza que
se
saq
ue
Sali e del Mon e
del
Osa io y no
del
Mon e del
Rey; y en el caso de que sea p eciso pa a el Real Se icio el dis u e
de ambos mon es, o na é mayo es conocimien os de los pe juicios que
puedan expe imen a se en el del Mon e del Rey y se e i ica á lo que
sea más con o me pa a bene icio
de
la áb ica de pól o as».
A con inuación de es e esc i o ci cula on o os en e las pe sona-
lidades que en endían en el asun o esol iéndose, segui sacando ie-
as del Mon e del Rey, y de acue do con el esc i o de don An onio
Plácido Panigo de echa
24
de Oc ub e de 1789 que decía en e o as
cosas:
«S
i uados los ba azos (sic.) pa a las empiladas a un ex emo del
Mon e del Rey en su misma alda, el consumo de
Ja
ie a que se
dis u a deja plaza pa a que a ancen luego que los ba os c ezcan a la
pa e opues a educiéndose la ope ación a eedi ica po
un
lado
lo
que
se demuela po o o; así debe eni a conclui se con deja o mado el
mismo mon e al cabo de odo su dis u e.
En
es a eedi icación, he
enido
mi
especial designio po que habiendo yo susci ado epe idas
co
n
e saciones con di e en es gen es ace ca de es e dis u e, con el
in
de
oi especies de odos pa a ec i ica
mi
s ideas, una
de
las cosas que
se me opuso
u
e, h
abe
conse ado es a ciudad el Mon e del Rey a
in
de
p opo ciona gua ida pa a el ganado en las inundaciones, obje o que
he
debido a ende , es é o no aco dado o malmen e po se
de
buena
policía y po que edunda en
be
ne icio de la misma ope ación».
En es e supues o, el incon enien e expues o po el Conde
de
Me
-
jo ada pe día impo ancia ya que, seguía diciendo Gil:
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR
189
«haciendo uso de asijas po á iles
en
el mismo mon e, queda
la
Lie a
en
su misma si uación y o ma, sin e i ica se cosa alguna
en
que el mon e deje de exis i y es án expedi o pa a
la
acogida en
que
ace adamen e es
á
des inado; po que cada
día
se án como 300 ca gas
de ie a las que se dis u en, can idad que sob e pe manece
allí
siemp e o mando ba e a con las
mi
smas basilas (sic.) que
Ja
deben
con ene es como ce o su núme o espec o a la masa o al
del
mon e,
aun dado el caso de saca la ie a a o o pa aje pa a dis u a las y
ol e enseguida a pone la».
***
Los p ime os años del siglo XIX ue on de g an ac i idad pa a
la
áb ica, abas eciendo a los ejé ci os españoles que luchaban con a
Napoleón. Du an e
la
ocupación de Se illa po los anceses 1810-12,
el in aso , al igual que con o as indus ias se illanas la hizo p odu-
ci al máximo pa a sus ejé ci os.
P ueba inequí oca de
la
mucha p oducción que exigie on los
anceses, da
é
el esc i o ele ado
al
Cabildo Municipal con echa
20
de Ene o de 1814, en el que don Angel Menendes, explica, como los
anceses ab ie on en el Mon e del Rey nume osos su cos y osos en
busca de ie as pa a pas o de ganado.
En
is a de ello solici aba
pe miso pa a allana lo y sin obs aculiza el pas o de ganado,
pode
semb a papas, maíz y o os u os en bene icio de la ciudad.
En el Cabildo de
25
de eb e o se aco dó pasa es a solici ud a los
comisionados de P edios y Rús icos, don Ped o Valen ín de
Ja
Cues a
y don Ba olomé Ga cía Rome o, pa a que in o mase
n.
Es os deses-
ima on al au o ización.
En el A chi o Municipal de Se illa, exis e amplia documen ación,
que e leja muchas de las ac i idades desa olladas po la áb ica y que
a pa i de
la
gue a con a los anceses, ue conocida como Fáb ica
de Sali e y Pól o as
de
Se illa. Algunos de es os documen os o -
mulan po ejemplo, la pe ición de don Ped o Ca ión, Je e de los
Volun a ios Realis as, de que
Je
uesen concedidas cien a obas de
pól o a pa a oguea a sus soldados, que e an los enca gados de
ealiza los se icios de pa ullas y e enes en la ciudad.
El
21
de Agos o de 1824 se le concede dicha au o ización y se
inicia una la ga polémica, sob e, a que o ganismo se
le
debía ca ga
los 20.800 eales de ellón que impo aba dicha pól o a.
Un año más a de, el
12
de Agos o de 1825, siendo di ec o de
la
Fáb ica del Sali e don Luis Neg ón, solici ó le uese concedida a la
190 ENRIQUE
DE
LA VEGA VIGUERA
Fáb ica los mismos p i ilegios
que
dis u aba
la
Real Hacienda.
Acep ada la p opues a po el Cabildo Municipal, lo aslada a
don
Juan
Nepomuceno Gue e o, Dipu ado de Gue a
del
Ayun amien o, el
cua
l
in o mó
el
22 de Agos o, que si bien
la
Real Fáb ica del Sali e pod ía
ene los mismos p i ilegios que
la
Real Hacienda, no así los
p o
-
eedo es
en
gene al. A pa i de en onces son nume osos los esc i os
que se en ían en e el dipu ado de gue a
del
Ayun amien o y el
di-
ec o de El Sali e, sin que llega an a
un
acue do.
El
Comandan e del Ba allón de Volun a ios Realis as, insis e en
la
necesidad de municiona a su opa, si se que ía que los se icios
de
plaza uesen e ec i os, acla ando, que no disponía de ondos
pa a
abona el impo e de la pól o a.
A ello con es ó el Capi án Gene al di igiendo un esc i o
el
11
de
Sep iemb e de 1825
al
Gobe nado Mili a , que a su ez lo hizo lle-
ga
al
Alcalde, en el que decía ex ualmen e:
«Sí ase
V.E.
dispone lo con enien e pa a que a
la
pe sona que
nomb e el Com e. de Volun a ios Realis as de In an e ía de es a pla-
za, se le en eguen doce mil ca uchos embalados pa a municiona a
los indi iduos de dicho cue po».
T anscu e el iempo y a comienzo de la década de los años cua-
en a del siglo XIX se p oduce el deses anco de la pól o a, pe mi-
iendo a los pa icula es dedica se a su ab icación.
Las nue as écnicas, obligan a la Fáb ica de Sali e a ene que
compe i en
un
p oduc o que había enido en exclusi
o
monopolio. Lo
cos oso que esul aba pa a el Es ado ac ualiza la maquina ia, p o o-
có el cie e de la áb ica, que debió p oduci se en los comienzos de
la indicada década. Quizás el año 1842 ó 43, dado que González de
León
en
su ob a «No icia A ís ica de Se illa» publicada en 1845
comen a en pág. 515:
«La
áb ica de sali e y cons ucción de pól o as, e a muy ex ensa;
se dila aba desde
el
con en o
de
la T inidad y Pue a del Sol po uno
y o o lado, has a muy ce ca de la Pue a del Osa io
10
• A la izquie da
o maba
un
cuad ilongo ce cado de pa edes de seis a as de al u a,
con muchas en anas, con ue es cua eladas echadas de made as y
1
O.
Es a zona
es
la que
en
la ac ualidad
ocu
pa ap oximadamen e
el
Labo a o io Municipal y
unos amplios almacenes has a
el
cine Alcáza , que co esponde a una segunda ampliación que hizo
El Sali e.
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR 191
ejas sob e pila es de ma e ial, donde se
acopi
aba
Ja
i
e a, y
en
mul-
i ud de inas se ponía en in usión
de
agua, y se hacían o as manio-
b as. En el lado de en e, con a Ja mu alla de
la
ciudad, hay
o o
an o e eno, que po delan e iene pa ed
con
en anas y pue a co
mo
la e e ida, y po den o hay alle es pa a l
as
manu ac u as del amo,
g andes almacenes, o icinas
de
empleados,
Ja
pequeña capilla ya e-
e
ida y unas cuan as
ca
sas de habi ación pa a los di ec o es,
em-
pleados y capa aces de dicho es ablecimien o, odo muy amplio y
diá ano; pe o hoy no si e pa a el
uso
que
se lab ó».
A pa i de la desapa ición de es a áb ica, a ios capi alis as
se-
illanos decidie on cons ui una áb ica
de
pól o as, de nue a plan-
a, si uada a co a dis ancia de la ba iada
de
To eblanca. Es as ci -
cuns ancias pe mi ie on a Se illa ene
la
opo unidad de dispone
de
unos magní icos edi icios que eunían odas las condiciones
de
se
-
gu idad pa a lo que ue on diseñados
con
la ins alación de maquina ia
mode na capaz de compe i con o as áb icas ex anje as. El es a-
blecimien o ue bau izado bajo la ad ocación
de
S a. Bá ba a. La di-
ección écnica se le encomendó a pe sonal p oceden e del Cue po de
A ille ía.
Todos conocían, que la ab icación
de
la pól o a de gue a e a una
ciencia complicada. Necesi aban posee además de
la
calidad p ecisa,
la po encia balís ica, que p opo ciona a los mayo es alca
nc
es
del
p oyec il, compa ible con la segu idad y esis encia del a ma y mon-
ajes, sin ol ida su la ga conse ación
en
almacenes.
T anscu en los años y
en
Ene o
de
1854 se publica una Real
O den, po la que el minis o del Ramo de Gue a S . Doménech, se
di ige al Di ec
o
Gene al de Ren as Es ancadas comunicándole lo
siguien e:
«Ilmo. S
.:
He dado cuen a a la Reina
del
expedien e p omo ido
po la D.G. de A ille ía con mo i o
de
habe e i ado
la
Adminis a-
ción mili a los empleados que in e enían
en
las áb icas de sali e,
azu e y pól o a, la elabo ación
de
es e úl imo a ículo encomendado
a aquel cue po po R.O. de
17
de Mayo de 1849, en cuya i ud so-
lici a el mismo que sean empleados
de
Hacienda los que eje zan
Ja
in e ención
en
dichos es ablecimien os. En e ada S.M. de las azones
expues as po V.!. ace ca de la con eniencia de que con inue
el
e-
e
ido Cue po enca gado de la ab icación de pól o as ci iles, ya se
conside e como medida polí ica y de segu idad pa a el país, ya como
económica y de en ajosos esul ados pa a el E a io,
en
a ención a
que
Ja
Hacienda ecibe hoy aquel a ículo a
un
p ecio mucho más módi-
192 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA
co que los es ipulados en las di e sas con a as celeb adas an e io -
men e. En e ada asímismo S.M.
de
que
no
de e minando la mencio-
nada R.O. la mane a
de
iscaliza
aq
uellos
es
ablecimien
o
s, así
esa
Di ección Gene al como la
de
A ille ía conside an llegado el caso
de
decla a que co esponde a
la
Hacienda
eje ce
po
medio de sus
agen es la opo una in e ención en
la
ab icación de pól o as ci iles.
Y en e ada po úl imo S.M.
de
cuan o ade
más
mani ies a V.I.
en
apoyo de es a e o ma, con las mi as de in oduci mejo as impo an es
en el amo, con ando al e ec o con la e icaz coope ación del Cue po
de
A ille ía, se ha se ido manda :
Jº)
Que la Hacienda ci il in e enga exclusi amen e
en
lo suce-
si o en odos los es ablecimien os de sali e, azu e y pól o a, a
in
de
asegu a
el
pun ual cumplimien o de la ci ada R.O. de 17
de
Mayo
de
1
84
9, po Ja que el Cue po de
A11ille ía
iene obligación de
a
cili a
la pól o a a cos e y cos as.
2º) Que pa a lle a a e ec o
la
exp esada in e ención, así como
pa a plan ea las mejo as de que
es
suscep ible es a en a, se es ablezca
en esa Di ección Gene al con independencia de su plan a ac ual y bajo
las inmedia as ó denes de V.I., una sección especial del amo
de
pól o as
de
la que componga pa e
un
Je
e
de es a clase, o de la
de
Capi án del a ma de A ille ía, a elección de es e Minis e io; y que
an o es a sección, como la
de
la
Di ección de
la
exp esada a ma y las
o icinas de in e ención de sali e, azu e y pól o a, cons en única-
men e del núme o de empleados ijado en la plan a adjun a, impo an e
248.000 eales.
3º) Que con a eglo a ella o me
V.I.
y emi a a es e Minis e io de
acue do con Ja Di ección Gene al de A ille ía,
la
p opues a
de
los
indi iduos de Real nomb amien o, dando cabida en ella a los que
eunan
co
nocimien os especiales en la ab icación y adminis ación del
Ramo
».
En los a ículos 42, 52, 6º, 72 y 82 se a aba de la o ma de cub i
las acan es de
lo
s pagado es y almacene os, y de
la
mane a de jus-
i ica
los
gas o
s.
Tenninaba
la
Real O den con el a ículo no eno que
decía:
«A
í
culo 9º.-Que esa Di ección Gene al de acue do con la
de
con abilidad, edac e la ins ucción y modelos a que han
de
s
uj
e a se
las ope aciones de cuen a y azón y iscalización que co esponde en
es e amo».
La impo ancia que adqui ió con los años la Fáb ica de Pól o as
San a Bá ba a de Se illa, quedó e lejada al se decla ada lib e
la
en a de pól o a a pa i de el 17 de Junio de 1864, aunque a da ía
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR
193
un pa
de
años en pode su i con sus ab icados al Ejé ci o, y a
o-
dos aquellos pi o écnicos o emp esas
que
la
s necesi aban. Pa a
ello
mon ó
un
de
spacho en
la
calle Albóndiga, 7, de Se illa, donde
se
endía a mino is a a los siguien es p ecios: Pól o a pa a mina a
sie e
eales el kilo; pól o a de caza, g ano
de
cañón a cinco eales
lib a
cas ellana; pól o a de e ce a a seis eales lib
a
cas ellana y pól o a
de
segunda a nue e eales.
Du an e algún iempo
el
pe iódico
«El
Po eni » publicó
un
lla
-
ma i o anuncio bajo el í ulo de «Fáb ica de Pól o as de San a
Bá -
ba a» o eciendo dichos ab icados; y
con
echa 6 de Oc ub e
de
1866
inse ó un amplio a ículo sob e dicha áb ica en el que en e
o as
cosas a i maba:
«El deses anco
de
la pól o a
ha
hecho que en algunas p o incias
se
hayan dedicado los pa icula es a
la
ab icación de an impo an
e
a ículo.
Se illa, po su impo ancia na u al y po sus ci cuns ancias
espe-
ciales no podía queda ezagada, y así es que ha is o ele a se
en
b e e iempo una áb ica de pól o a
s,
bajo el nomb e de San a
Bá -
ba a que den o de pocos días empeza á a unciona .
En
su
cons ucción se han
segu
ido las bases que la ley, y
los
adelan os de la indus ia, ac ualmen e exigen. Ningún gas o se
ha
omi ido pa a lle a a cabo el pensamien o.
En
dicha áb ica, según
nos
asegu an in ini as pe sonas que han enido ocasión
de
isi a la, se han
eunido
la
se
ncillez, una bien en endida economía, la segu idad mo al
y ma e ial; el o den, base an impo an e en oda ab icación,
los
apa a os más mode nos y con enien es, la in eligencia
e
ó ico-p ác i-
ca
en
la pa e di ec i a. Todo aquello en in, que desde luego pa ece
debe asegu a un po eni lisonge o a una emp esa de la índole de
la
que nos ocupa.
Con los ci ados elemen os,
la
áb ica de pól o as
de
San a Bá -
ba a, puede mejo que o a alguna o ece
al
público, ma cadas en-
ajas que asegu an ambién
la
bondad de las p ime as ma e ias que se
emplean en su pe ec a elabo ación y la ba a u a de sus p oduc os.
Es o mo i a á sin duda, que los impo an es dis i os mine os de
las
p o incias limí o es, las emp esas de ob as públicas y pa icula es, los
cazado es de o icio y los a icionados más exigen es, acudan con p e-
e encia a dicha áb ica a su i se del mencionado a ículo.
Se illa cuen a, pues,
una
indus ia más,
que
ha á sin duda, se c een
o as nue as a su somb a siguiendo la ía del p og eso en
el
abajo
indus ial, cuya impo ancia se hace sen i cada día más i amen e.
A co a dis ancia de To e-Blanca se ha edi icado un magní ico
es ablecimien o, el cual eune odas las condiciones de segu idad que
194 ENRIQUE
DE
LA VEGA VIGUERA
se ex
ig
en po pa e del gobie no. La emp esa
se
ha lle ado a cabo po
pa e de a ios capi alis as ecinos de es a
ca
pi al, y sus p oduc o
s,
según
lo
s pe i o
s,
pueden compe i con los mejo
e
s del ex anje o.
Se
a a de es ablece en la capi al a ios depósi
os
pa a
la
en a públi-
ca. Sus p ecios se án sumamen e económico
s.
Deseamos a la socie
dad
g an p ospe idad
».
***
Po
nue
s a pa e, solo nos es a pa a da
po
inalizado es e
es-
udio de el Sali e y la pól o a
en
Se illa,
eco~da
qµe en
1858
exis ió
un
p oyec o elabo ado
po
_el
Co onel
de
A ille ía don
F ancisco
Sanchiz y Cas illo, de es ablece en e Cons an ina y Cazalla sob e
la
ibe a del Hue
zna
una áb ica
de
pól o a pa a p oduci 500 mil kilos
anuales.
Lo
en ajoso
de
la
posición elegida
en
odo
s los aspec os y
el
p esupues o
de
su ins alación, p esagiaban un eliz
es
ul ado, pe o ...
los imponde ables andaluces die on al as e con el mismo.
El cos e ap oximado
en
ma e ial, edi icios e
in
s alación, ascendía
a un millón e
sc
ien os es
mil
eales de ellón. No
u
é posible en-
con a quienes a iesga an dichos caudales.
FABRICA DE FUSILES EN SEVILLA
La
indus ia mili a iene
po
obje o
la
ab icación de ma e ial
de
gue a, cuyos ab icados deben halla se en elación, con la do ación
de
los ejé ci os, emanen e pa a consumo y de e io o y un depósi o pa a
los aza es de una gue a. Po consecuencia, es os es da os, ma ca an
la
p oducción
de
las áb icas, an o
de
ma e ial, como
de
municiones
o pól o as.
Con mo i o
de
la
in asión ancesa, se hizo ca go
de
los des inos
de España, la Jun a Sup ema
de
Gobie no del Reino, ocupándose
de
cuan o se elacionaba con
el
ma e ial de gue a, o denando a las Jun as
P o
isionales, u iliza on odos los elemen os disponibl
es
pa a
la
a-
b icación
de
usiles y bayone as, al obje o de a ma al mayo núme o
de españoles, pa a que pudie an de ende
la
causa de
la
independencia.
Po
R.O. de 9
de
Junio
de
1809 se dispuso, es ablece
en
Anda-
lucía una áb ica de usiles
de
chispa, dada
la
necesidad de si ua una
áb ica de a mas
en
las p o incias
del
Mediodía.
En
el p ime si io que
se pensó ue
El
Ped oso (Se illa), localidad
que
eunía además de
DOS FABRICAS SEVlLLANAS
DE
APUCACION MILITAR 195
abundan e mine al de hie o; mo o de agua
en
el ío Huezna; ca
bón
ege al en sus mon es y excelen e si uación geog á ica, encla ada
en e dos impo an es c iade os de
ca bón
núne al, como e an, Villa-
nue a del Río y Espiel.
Po cues iones demasiado p olijas y
de
escaso in e és pa a nues o
ela o, di emos que
la
áb ica de usiles
ue
ins alada en Se illa
ca-
pi al, nomb ándose como di ec o de
la
misma
al
Co onel de A ille ía
don F ancisco Dá oli.
Con mo i o de da a es a áb ica
el
mayo impulso, solici o
su
di ec o
la
colabo ación de pe sonal cuali icado, p oponiendo uesen
des inados a Se illa a me os de o as egiones, ad i iendo que sien-
do el Plan de Labo es cons ui escien os usiles dia io
s,
e an nece-
sa ios seiscien os no en a maes os de las especialidades
de
cañone os,
lla e os, apa eje os, ca e os, y bayone e o
s;
mil quinien os se en a
homb es en e peones y o iciales, además de
las
he amien as nece-
sa ias pa a la cons ucción de usiles.
En
un
p incipio se o ganizó el abajo de o ma que, cada maes o
a me o
lo
ealizaba en su domicilio u ilizando las aguas p opia
s.
La
en onces áb ica de usiles, se limi ó a
se
luga de ecepción, eco-
nocimien os y p uebas, de los usiles en egados po los indicados
maes o
s.
En apoyo de es as condiciones, decidió el Co onel Da olí a enda
casas que dispusie an de pa io o co al donde es ablece la agua.
Como luga amplio y de cén ica si uación, p óximo a la ac ual plaza
de la Encamación,
se
habili ó la casas del Conde de Mon ijo. Aunque
Da olí p e e ía locales pequeños que enían la en aja de que
cada
maes o podía abaja a la ho a que le con enía, incluso
de
noche, sin
moles a a los demás, no ue ácil encon a
los
necesa ios.
T anscu idos dos meses de la Real O den,
el
14 de Agos o
de
1809, comunicó Da olí a la Supe io idad es a en ma cha
la
ab ica-
ción de los usiles, habiendo es ablecido el cen o de ecogida y e-
conocimien os de las a mas, en
la
casa habi ada po los he manos
Gu ié ez que e an a me os muy compe en es. In o mó ambién, es a
inalizando unas ins ucciones pa a el econocimien o y p uebas
de
los
usiles, las cuales, end ía e minadas pa a inales de Agos o.
El
buen
i mo y o ganización de los abajos, pe mi ió pode cons ui 3.
000
usiles al mes a pa i de No iemb e. A pesa de ello,
el
Co onel
Da olí hubo de supe a algunas con a iedades como las ocu idas con
los
he manos Gu ié ez, los cuales amenaza on con ce a
su
alle , e
implíci amen e la áb ica, sino se les de ol ían los ob e os que po
196 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA
o den supe io habían sido des inados a la Maes anza de A ille ía.
El
p oblema se esol ió de ol iéndole algunos de ellos y asladando
el
luga de ecepción de usiles al Con en o de
San
Lo enzo, ocupado
en onces po el Colegio de Cade es de A ille ía, que se había as-
ladado de Sego ia a nues a capi al con
mo i o
de
la in asión
de
Napoleón
11
•
Po
o a pa e, los a me os
p oceden es
de As u ias y
Vizcaya exigían especiales condiciones pa a ul ima sus con a as,
lo
que obligó a muchas negociaciones pa a no e se p i ados de
sus
se icios, eniendo que abona les po cada usil, la en onces impo an e
can idad de 201 eales.
La
a oba
de
plancha de hie o pa a cañones,
se pagaba a las undiciones de Vizcaya, al p ecio
de
50
eales y
la
a oba de planchuelas a 46 eales.
Con o me se ue euniendo pe sonal cuali icado y esiden es
en
Se illa, se pudie on o maliza unos alle es que ue on ins alados
en
el Con en o de la calle S o. Tomás, an iguo colegio
de
los Pad es
Dominicos, si uado en lo que ue
la
Pza. de S o. Tomás y más a de
calle del mismo nomb e, en los aledaños de
la
Ca ed al, la Lonja, el
Alcáza ,
la
Casa de la Moneda y la Aduana. Comenza on a unciona
es os alle es, dependiendo del Cue po de A ille ía, el año 1835,
aunque la R.O. enía echa de 9 de Feb e o de 1832.
El
ca go de p i-
me di ec o , lo ocupó el Co onel del Cue po
don
Manuel Minio
Te uel.
T as se supe adas las di icul ades na u ales c eadas po la ecien e
indus ia, a pa i
de
1839, y con el nomb amien o de un nue o di-
ec o en la
pe
sona del Co onel don Juan Seno illa, se p opuso me-
jo a la áb ica bajo un ecien e plan eamien o: 1
º) Gene aliza la in-
dus ia de ab icación de a mas en Se illa, pa a emancipa la de los
a me os de O iedo y San Sebas ián. 22) Pa a es e in, es ablece
la
compañía de ob e os y la ins ucción de ap endices adop ando has a
cie o pun o el mé odo de enseñanza mu ua, y 3º) T abaja po cuen-
a del Gobie no aboliendo las con a as con los maes os y a me os
pa icula es.
El
Co onel Seno illa, di idió la áb ica en dos secciones: S o. To-
más y San Juan de los Tea inos.
El
p ime edi icio, si uado den o de
la
ciudad disponía de alle es pa a la cons ucción
de
IIa
es, cajas y o os
elemen os, así como las aguas pa a cañonis as y bayone e os. También
albe gaba la escuela de ap endices, sala de modelos y o icinas.
1
1.
Se
ela a es e suceso
en
las páginas 59 y siguien es de «Los leones del Cong eso y o os
ec
ue dos s
e
illanos» del mismo au o .
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR
197
San Juan de los Tea inos es aba si uado a casi cua o kilóme os
al
Es e de Se illa, en la o illa de echa del ío Guadai a,
cu
yas aguas
se
empleaban c
om
o ue za mo iz en el ba enado de los cañones de
u
-
sil. Pe o po su p oximidad al Guadalqui i ,
el
Guadai a p opo cio
naba
escaso abajo ú il a las uedas hid á
ulica
s, has a el pun o, que
en
1847, siendo di ec o de
la
áb ica el Co onel
don
Es eban Guillelmi,
sugüió el aslado de las máquinas de ba ena
al
Molino de la Aljeida
en To eblanca (Se illa), a pesa del incon enien e de disemina
los
alle es y di idi los
en
secciones.
Se
p opu
so
como indispen
sa
ble,
la
necesidad de
es
ablece una máquina de apo o de sang e pa a
la
s
labo es de dichos alle es.
Casualmen e en es e año 1847, u o luga
la
inaugu ación de
la
Pi o ecnia Mili a 12• Asis e como in i ado Guillemi, que a
la
is a de
la impo ancia de dicha áb ica pa a la indus ia mili a , sugie e la
de
es ablece amb
ié
n en Se illa, una
mode n
a áb ica de a mas
qu
e
sus i
u
ya a la áb ica de usiles de la
ca
lle S o. Tomás. No cayó
en
saco o o es a idea, que llegó has a conocimien o de los gobe nan es
españole
s.
La áb ica de usiles de Se illa con inuaba su uncionamien o,
i
-
gu ando en su plan illa
135
ob e os, 2 examinado es, 6 maes os y 4
sa
gen os. La enseñanza de ap endices
se
iniciaba po los maes os de
alle es que los ins uían pe sonalmen e, has a que en aban como
ob e os en la áb ica.
El co onel Guillelmi, que obse ó
el
excesi o p ecio de cos
o
del
usil, man u o eunión con los maes os especialis as, llegando al
acue do de abona
160
eales po el usil de pe cusión y
151
po el de
chispa. Siendo a
dem
ás de cuen a de
la
áb ica, el hie o, ace o,
escalabo nes1
3,
made as y o os a ículos no
co
mp endidos en las
con a as.
Según da os o iciales, los cos es eales de los usiles cons uidos
desde 1835 echa en la que comenzó a unciona la áb ica, has a di-
ciemb e de 1848, ue on:
12.
Ve
«La Pi o ecnia M
ili1a
de Se illa» del mismo au o , publicada en 1981.
1
3.
T ozo de made a ya de
bas1ado
pa a lab a la caja del usi
l.
204 ENRIQUE
DE
LA VEGA VIGUERA
Finalizado el ba enado ol ía
el
cañón al cañonis a, el cual
ase-
gu ado de
la
exac i ud del calib e, p ocedía a ab i le la osca
pa a
coloca el omillo de la ecáma a. Conseguido es o, se ma caba
el
cañón en seis pa es, señalándolo
con
iza y co ando desde la
boca
con una lima,
lo
que excedie a de su exac a longi ud. Con las
di-
mensiones exac as se in oducía
un
cula ín
en
la
ecáma a y se
co-
menzaba el des
ba
s e, o mando las ocha as
en
odas sus ca as
menos
en
Ja
que lle a el e ue zo de la chimenea.
Una ez debas ado, se pasaba a gua ni /o, ope ación que consis-
ía
en
pone le el omillo de ecáma a y el pun o de mi a.
La
osca
del
omillo se hacía con una e aja, ecalcándola a ma illo una ez
que
había en ado
la
pa e cilind ica. Pa a el pun o de mi a, se co aba una
ba i a de hie o y después de lima la se colocaba en una canal abie a
en
el cañón soldándolo
en
la agua con la ón.
En
es e
es ado,
se
ol ía a epasa el cañón
en
oda su ex ensión con la ba ena de a i-
no
. Una ez econocido se pasaba al alle en que se le hacia la chi-
menea, ope ación delicada que desapa ece ía a pa i
de
1848, en que,
comenzó a ab ica la Pi o ecnia las cápsulas pa a usiles18•
Como el obje o del es udio que que íamos dedica a la Fáb ica
de
Fusiles de Se illa no es de o den écnico, c eemos habemos ex endi-
do demasiado
en
explica como se cons uía el cañón;
po
eso amos
a deja sin explica como uncionaban los alle es de lla es, apa ejos,
bayone as y cajas, pa a con inua eco dando lo
que
ue
la
áb ica
en
sí misma.
***
Mien as la Comisión o mada
po
el Com e. de A ille ía don Juan
Ma ía Maes e Lobo y el capi án don Juan Pa eja y Pa eja es udiaban
y p oyec aban el aslado de
la
áb ica de usiles a o o luga más
idóneo que el de S o. Tomás, como hubie a sido la an igua áb ica del
Sali e a ex amu os de Se illa p óxima a la Pue a del Sol, anscu-
ie on algunos años.
En 1859
se
p odujo
un
impo an e acon ecimien o,
que
de habe
sido ap o echado, hubie a p opo cionado a Se illa un nue o cen o
indus ial de i al impo ancia. Nos e e imos a la de e minación del
Gobie no, de da ca ác e o icial a la ins alación de una Fáb ica de
A mas basada en el p oyec o que sob e in aes uc u a y capacidad
habían es udiado algunos a ille os se illanos.
J
8.
a e
pun o queda
ex
plicado en «
La
Pi o ecnia Mili a de Se illa» ob a del mismo au o .
publicada en Se illa en 1981.
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR
205
Una Real O den i mada po
el
mini
s o
de la gue a don Leopoldo
O'Donnell y sancionada po
Ja
Reina Isabel
JI
, echada en Mad id
el
22 de Mayo de 1859, a los cincuen a
años
de es ablece se
la
áb ica
de usiles de chisp
a,
decía:
«Conside ando de imp escidible necesidad, a endiendo al es a
do
ac ual
de
Eu opa, es ablece p on ame
n e
en
Se illa una
nue a
Fáb ica
de A mas de Fuego Po á il
es
y e mina
lo
s alle es de la
que
exis
e
en
O iedo; oída la Sección
de
Gu
e a y Ma ina del Consejo del
Es
-
ado, engo
en
au o iza al Minis o
de
la Gue a
de
acue do con
mi
Consejo de Minis os, pa a con a a u gen emen e y s
in
o malidades
de subas as públicas el acopio de odos los
ma
e iales que pa a ello
se
nece
si
en, como comp endido
es
e
se icio
en
el caso
sé
p imo, a ículo
sex o del R.D. de 27 de eb e o de
1852
y en la egla e ce a del a -
ículo diez y seis de la ins ucción de subas a ap obada po R.O. de 3
de Junio del mismo año pa a p escindi de ema es públicos))
19
•
Una de las mayo es p eocupaciones que
pe
saban sob e el Gobie -
no, en aquéllos momen o
s,
e a
la
o ganización mili a del paí
s.
Los
g a ísimos p oblemas eu opeos no pe mi ían a España pe manec
e
indi e en e y menos aún, cuando se p e eía que la única mane a de
e
sol e lo
s,
se ía a a és del empleo
de
las a ma
s.
Al
p oblema de I alia, que enía a se el nudo go diano de. la
po
-
lí ica eu opea, se le unía el ecelo de las demás naciones, que eía,
como o as se anexionaban e enos y ma caban a cap icho sus on-
e as na u ale
s.
En p e isión de que es os g a es sucesos epe cu ie an
en España, el Gobie no puso en ma c
ha
un plan
de
mejo as en el
Ejé ci o, y muy especialmen e en lo e e en e a la Ma ina de Gue a
y a la Indus ia mili a , buscando la mane a de pone las al ni el de
o as naciones más pode osas.
Una
e
z más, se pond ía de mani ies o la indi e encia que ha e-
nido Se illa po
su
eng andecimien o indus ial, al no sabe o que e ,
in e esa se po ello. Como mues a de
es
e ase o, bas a á señala el
incomp ensible impedimen o
qu
e dió al as e con la posible ins ala-
ción de es a áb ica.
La comisión, as es udia las soluciones idóneas sob e
el
posible
luga de emplazamien o, pensó es ablece la en unos e enos de el
ba io de Los Remedios, si uados en la ibe a del ío, al lado opues o
del Palacio de San Telmo y en
un
ex emo del ba io de T ia
na.
La
19. Es a R.O. ue publicada en
la
Colección Legisla i a, 2" l imes e de
1859.
Tomo LXXX.
Pág. 195. Tí ulo 236.
206
ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA
p opues a ue muy bien acogida po
el
Gobie no, ya que sa is acía
las
exigencias écnicas del p oyec o, al si ua la áb ica a o illas del
ío
Guadalqui i , acili ando en iempo y dine o
la
s ope aciones de
em-
ba que y desemba que de las p ime as ma e ias y de los p oduc os
e minados.
Al
lle a se a cabo las p ime as ges iones, ealizadas po
el
p opio
alcalde Ga cía de Vinuesa,
Je
p odujo un g an disgus o al comp oba ,
que el p opie a io de una de las pa celas elegidas,
se
negaba a ende
a ningún p ecio.
El pe iódico «La Andalucía» de 30 de Sep iemb e de 1859,
en
la
sección C ónica Labo al, comen aba ampliamen e es e asun o, e mi-
nando con las siguien es palab as:
«Pe o aunque
el
Ayun amien o es á con o me y aunque
lo
es aban
los o iciales de a ille ía al aba si io pa a el desa ollo comple o
del
plano; es e si io podía oma se de unos e enos inmedia os, si
su
dueño los que ía ende ; pe o el dueño a quien ha llegado a o ece -
se
has a el duplo del alo de los e enos, pa ece que se
ha
negado
e minan emen e a ello, iéndose en su consecuencia Se illa p i ada
de posee en la o a o illa,
un
es ablecimien o que ameniza ía lo
que
no es decible, las isueñas má genes del Guadalqui i . ¡Vaya
Pa-
icio!».
Inmedia amen e se comenzó Ja búsqueda de un
nu
e o emplaza-
mien o. Se pensó es ablece la en los e enos que en e a la Pi o ecnia
habían sido adqui idos pa a ampliación de
la
misma, que con
el
iempo se ían conocidos po las Ca olinas20, solución que ampoco
llegó a buen é mino, ya que os aculizaba
la
s necesidades de la p opia
Pi o ecnia.
Habían anscu ido casi dos años del dec e o que au o izaba el
es ablecimien o de una áb ica de a mas
en
Se illa, cuan
do
el gene al
Se ano como p esiden e del Gobie no, inqui ió de las au o idades
se illanas el mo i o de
aq
uella demo a. A ello se con es
ó,
in o mando
de la imposibilidad de encon a
un
luga idóneo o al menos, pa eci-
do al que ue elegido en los Remedios.
Aquella demo a, obligó al Gobie no a da la o den de suspende
los abajos y es udios que se lle aban ealizados, aun econociendo
Ja
con eniencia de es ablece en Se illa una áb ica de a mas.
El eco de es a o den, ue ecogido con g an disgus o po la p en-
sa se illana que publicó algunos a ículos con a la decisión del Go-
20. Ve «La Pi o ecnia Mili a de Se illa» del mismo au o .
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR 207
bie no y el in e és demo
s
ado po
algunas
capi ales del No e
de
ins ala la nu
e a
áb ica en sus p opias capi ales.
El pe iódico
<~La
Andalucía» del 7
de
Junio de 1860, insis iendo
en es as a gumen aciones, comen aba:
«Son a ias las azones de
la
necesidad
de
la Fáb ica de Annas en
Se illa, donde an as ci cuns ancias a o ables se eunen.
Bas a ad e i la en ajosa si uación
de
es a capi al, sus áciles
comunicaciones, el auxilio de las
demás
indus
ias desa olladas hoy
que casi compi en con las ex anje as;
el
concu so de o os es ableci-
mien os mili a es la abundancia de excelen
e
hie o y de
no
menos
in e io nogal,
la
elabo ación de muy buen ace o que hoy
se
ob iene
en El Ped oso
21
, cuya calidad es a p opósi o pa a la indus ia a me a;
bas a con es o pa a comp ende la con eniencia de plan ea la áb i-
ca de a mas
en
Se illa con p e e encia de o a capi al».
A pesa de odo, como los p oblemas del emplazamien o
no
se
esol ie on, el p oyec o quedó anulado de ini i amen e.
No obs an e,
la
modes a en idad ab il si uada
en
San o Tomás y
San Juan de los Tea inos, siguió abajando has a su o al desapa ición,
que debió p oduci se en el año 1861,
ya
que su i ulación dejó de
i-
gu a en la Guía de Fo as e o de 1862. Su úl imo di ec o ue,
el
Co onel de A ille ía don Manuel Femández de los Sende os.
***
Como ampliación de es e ema y
con
obje o de da a conoce
la
ins alación en Andalucía de o as Fáb icas de Fusiles indica emos con
b e edad las más impo an es es ablecidas a aíz de la R.O. de 9 de
Junio de 1809.
Cádi
z.
Se p opuso po el Ma qués
de
Villel al Sec e a io de Es a-
do de la Jun a Sup ema gube na i a del Reino que lo e a don Ma ín
de
Ga ay la ins alación de una áb ica de usiles
en
Cádiz. En el
p oyec o se hacía cons a que dicha áb ica se ía ins alada en e enos
pe enecien es al Pa que de A ille ía y
su
p oducción se ía de 144
usiles dia ios, eniendo en cuen a que se emplea ían dos máquinas de
ba ena , mo idas po mulos y capaces
de
p oduci
12
cañones
de
usil
a la ez y ealiza 6 ope aciones al día.
21. Pueblo de la p o incia de Se illa donde desde
181
7 se c eó la Sociedad Compañía de
Minas de
El
Ped oso. cuyo es udio se á publicado opo unamen c.
208 ENRIQUE
DE
LA
VEGA VIGUERA
El
p oyec o ue ap obado, con iándosele
la
di ección acul a i a
al
Capi án de F aga a de
la
A mada don Wol ango
de
Mucha y la
ad-
minis ación y ca go de las exis encias, al Conde de Rio Molino.
La Supe io idad consignó a es a áb ica 20 mil pese as seml!Jlales,
de
las
que 5 mil p ocedían de
la
en a de Co eos y
15
mil de la
Te-
so e ía Gene al de Hacienda.
Se
o denó que el p ecio de cos o de
cada
usil
no
sob epasase los
11
O eales a lo que mani es ó
el
Conde de
Río
Molino que no con iaba pudie a ab ica se a ese p ecio, dada la
ca-
es ía de jo nales y p ime as ma e ias, eniendo
en
cuen a que
un
maquinis a de ba eno cob aba
12
mil eales al año.
La
áb ica de Cádiz comenzó a unciona el 24 de Ene o de 1809
y
al
año siguien e,
el
13
de Ene o
se
ele ó un in o me a la Supe io-
idad comunicándole es aban comple amen e equipadas y en uncio-
namien o
13
ba enas y se es aban a mando o as seis; así mismo;
que
el alle de o ja es aba casi e minado y
se
había empezado a abaja
en
el
ho no de e ino, como igualmen e en las aguas de ba i
plan-
chas.
G anada. Fue nomb ado di ec o de la Fáb ica de Fusiles
de
G anada, don Juan Sempecen y Je e de Talle es y o icinas el Capi án
de Na ío don An onio Lle ena. El maes o p incipal, e a Juan Gómez.
La
áb ica se es ableció en la Rambla del Banco, dando comien-
zo las ob as
el
1 de eb e o de 1809.
El p oyec o inicial ue el de cons ui 1.000 usiles al mes, pa a
Jo
cual se ins ala on en un p incipio 22 aguas aumen ándolas has a
40,
que e a el núme o que se conside aba necesa io pa a consegui
el
milla de usiles mensuales que
se
habían p oyec ado.
A p opues a de
la
Jun a P o incial de Gue a de G anada,
se
nomb ó pa a la inspección y econocimien o de los usiles, al enien-
e del Real Cue po de A ille ía don León Gil del Palacio.
La
consignación que le ue asignada ue de cien mil eales men-
suales con ca go a la Ren a de Co eos, a pa e de o os cien mil
que
se die on pa a ealiza las ob as.
A pa i del 12 de Sep iemb e de 1809, la plan illa de ope a ios que
abajaban en
la
áb ica, e a de 20 ap endices,
13
o iciales de macho
pa a las aguas; 1
O o iciales de agua; 3 o iciales o jado es
pa a
cañones; 1 o icial o jado gua nicione o; y 3 o iciales de lima. Los
sueldos oscilaban en e los
10
y 20 eales dia ios.
Je ez
de
la F on e a. La ins alación de la áb ica en Je ez co ió
a ca go del Co onel de A ille ía don F ancisco Dá oli, que e a el di-
ec o de la de Se illa. En compañía del Capi án del mismo Cue po
DOS FABRICAS SEVILLANAS
DE
APLICACION MILITAR 209
don Manuel Oso io, se aslada on a
in
specciona el luga donde
se
podía ins ala la áb ica, eligiendo el
Mona
s e io de la Ca uja y
un
molino p óximo a és e, si uado sob e
el
ío Guadale e.
T as a ias isi as a Je ez, has a deja en uncionamien o la áb ica,
el Co onel Dá oli nomb o di ec o de
la
misma al maes o a me o
Ped o Aldazabal, auxiliado del a í ice
Juan
Gi o.
La
consignación
la
ecibían de la Ren a de Co eos y
la
p oducción
se es imó en
30
usiles dia ios.
Málaga. No u o éxi o
la
que se
mon ó
en Málaga ya que los
maes os a me os Manuel de Salas y An onio Sene , a los que
se
le
con ió la di ección de la misma, no ue on capaces de h
ac
e la un-
ciona .
Se ins aló en un edi icio si uado en
La
Cale a que de
di
cado
con
an e io idad a depósi o de p esidia io
s.
Se le asignó una consignación
de 8.000
e
al
es
y se es imó el p ecio
de
cada usil en 200 eales.
Aunque se comp ome ie on en un p incipio a en ega 50 usiles a
la
semana, anscu idos unos meses sin que los maes os cumplie an se
cancela on los comp omisos.
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22.
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