Si las mujeres hicieran las casas ...
Abstract
La casa como punto de apoyo para la ideología del consumo se articula en sus espacios y se equipa según las pautas que marcan la industria y el mercado. El discurso publicitario sobre el producto vivienda se contrasta en este artículo con la realidad construida y se destaca el papel de la mujer como objeto del discurso implícito y explícito de la publicidad doméstica.
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SI LAS MUJERES HICIERAN LAS CASAS ... Carmen Gavira La casa como punto de apoyo para la ideología del consumo se articula en sus espacios y se equipa según las pautas que marcan la industria y el mercado. El discurso publicitario sobre el producto vivienda se contrasta en este artículo con la realidad construida y se destaca el papel de la mujer como objeto del discurso implícito y explícito de la publicidad doméstica. [ ... ] ¿No dijimos arriba que el fin para que ordenó Dios a la mujer. y se la dio por compañía al marido, fue para que le guardase la casa, y para que lo que él ganase en los oficios y contrataciones de fuera, traído a casa, lo tuviese en guarda la mujer y fuese como su llave'l [ ... ] ¿Por qué les dio a la s mujeres Dios las fuerzas fl acas y los miembros muelles, sino 77 porque las crió, no para ser postas, sino para estar en su rincón asentadas? [ .. . ] Y pues no las dotó Dios ni del ingenio que piden los negocios mayores, ni de fuerzas las que son menester para la guerra y el ca mpo, mídanse con lo que son y co nténtense con lo que es de su suerte, y entiendan en su casa y anden en ella, pues las hizo Dios para e ll a sola. En 1930, la revista Madrid Científico publicaba el comentario que el ingeniero Dionisio Pérez hacía sobre el libro de la escritora francesa Paulette Bernege: «Leyendo estas páginas y examinando sus planos y sus reproducciones fotográficas [ ... ] una casa de gran lujo que existe en Bruselas, un edificio familiar con servicios centrales en La Haya, toda una ciudad popular enteramente racionalizada, que aún no se ha creado[ ... ] una niebla surgida del fondo de mi Fray Luis de León La perfecta casada, cap. XVII conciencia envuelve mi espíritu entristeciéndome. La mujer española tiene que aportar a esta ventolera de modernidad y cientifismo que habla sólo de racionalización, de tecnología y de cooperativismo la idea básica de que lo primero que necesita el nido de la familia humana es amor» '. Para comprender ahora, pasado medio siglo, el significado de estos comentarios, habría que entender que en esos momentos se estaba diri- - LXXVII - ASTRAGALO, 05 (1996) Attribution-NonCommercial-ShareAlike - CC BY-NC-SA Article, ISSN 1134-3672 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.1996.i05.07 Profesora de Urbanismo de la Universidad Politécnica de Madrid
78 miendo una de las batallas más fascinantes de la historia del feminismo en relación con la vivienda y el diseño de las ciudades tras la irrupción de la electricidad. Sueños eléctricos En 1851, en el Palacio de Cristal de la Exposición Universal de Londres y más tarde en la Exposición Universal de París de 1881, se empiezan a mostrar al público las más diversas aplicaciones basadas en una nueva forma de energía, fría, silenciosa y eficiente: la electricidad. Con ella se vislumbra el inicio de una nueva etapa de la humanidad. En estos primeros años, los «inventos eléctricos» y los «aparatos eléctricos» comienzan a introducirse en las viviendas sin llegar a transformar la forma de vida ni a plantear cambios en el diseño de los edificios o de la ciudad: timbres, ascensores, máquinas de coser, planchas, teléfono ... Su impacto en la vida de la mujer no pasa desapercibido para la literatura de la época (autonomía en trabajos de fuerza que antes requerían colaboración del hombre, proximidad con desconocidos en el interior del ascensor, prolongados lapsos de oscuridad en lugares públicos por interrupción del fluido, posibilidad de hablar sin testigos directamente al oído de la persona deseada gracias al teléfono ... ). Pero es especialmente la tecnificación y simplificación de las tareas domésticas, la modernización del hogar y la cocina, lo que hace pensar en una transformación radical de la vida con la desaparición del servicio doméstico y la simplificación de las tareas de ama de casa. Son muchas las novelas que reflejan estos cambios y convierten a la electricidad en protagonista: Zola, E<;:a de Queiroz o el própio Galdós son buena muestra de ello 2• Pero la difusion más importante de estas nuevas ideas se hará a través de las revistas de la época: «Es la electricidad la que molerá el café, batirá los huevos, lavará y secará la vajilla [ ... ]. Navíos eléctricos harán en dos días el viaje de América a Inglaterra [ .. . ] sentados en un sillón podremos ver el teatro sobre una enorme tela; las peripecias de la guerra de Oriente o las solemnidades de la coronación de soberanos en Europa. El aparato eléctrico al que se deberán estos espectáculos estará acompañado de un sistema de teléfono gigante que transmitirá los sonidos apropiados en cada momento [ ... ]. Las corrientes eléctricas aplicadas al suelo aumentarán el volumen de las legumbres y de los frutos y destruirán las malas hierbas»'. «El fuego eléctrico es de una limpieza irreprochable [ ... ] suprime la carbonera y la leñera, evita los tubos de salida, permite confeccionar el plato con mano enguantada [ ... ] simplifica el personal doméstico y realiza el supremo ideal [ ... ]¡emanciparse de la cocinera!»'. «Las mil y una noches de la leyenda árabe no pueden compararse con los días de la vida moderna en los países adelantados[ ... ] es la historia de la introducción de una fuerza silenciosa, infatigable y segura, que ha venido a efectuar en las casas modernas el trabajo que anteriormente agotaba las energías de sus moradores» 5• Tras la experiencia que supuso para las mujeres de Europa y Estados Unidos su incorporacion masiva al trabajo durante los años de la Primera Guerra Mundial, cuando además se pudo comprobar que muchas de las tareas -LXXVIII-
consideradas «de hombres» gracias a la energía eléctrica podían facilmente ser desempeñadas por mujeres, fue difícil que éstas retomasen de buen grado el trabajo doméstico como única actividad. Para defender estos derechos, Lady Parsons, militante sufragista (esposa de Sir Charles Parsons, inventor de la turbina de vapor utilizada para los generadores eléctricos), funda en 1919 la Women's Engineering Society (WES), que en 1924 apoyará la creación de la «Electrical Association for Women» (EA W), de donde surgirá ya en 1951 el «Council for Scientific Management in the Home» (COSMITH). A través de la revista Electrical age for the women, publicada desde 1929 por la EAW, podemos seguir los .intentos de las mujeres por utilizar la electricidad como elemento de emancipación y constatar a la vez sus contradicciones, ya que mientras unos grupos se planteaban la racionalización y simplificación de las tareas domésticas siguiendo Jos principios del taylorismo y haciendo del ama de casa «una perfecta empleada de sí misma», cada vez más eficiciente, sin cuestionarse la incoherencia de la asignación de este trabajo a un solo sexo y su repetición mimética dentro de cada hogar. Otras investigadoras planteaban la socialización de los quehaceres de la casa, eliminando la rutina y la soledad de este trabajo, que sería compartido por medio de cooperativas y de equipamientos de bloque (lavanderías, comedores ... ) apoyados en diseños urbanos planteados según nuevas formas de vida. La Segunda Guerra Mundial obligará de nuevo a las mujeres a sustituir a los hombres en su trabajo fuera de casa y, una vez más al terminar la contienda, tanto en América como en la «Europa de la reconstrucción» resurge la exaltación de la vuelta al hogar, identificando la imagen de la vivienda con la mujer como «ángel del hogar» responsable del confort del espacio privado. La vivienda racional, la «casa de ensueño», sustituirá a la ciudad ideal, entendiendo la comunidad como «el conjunto de hogares felices», en donde la mujer surge como pieza imprescindible para el buen funcionamiento del ciclo del consumo doméstico: comprarvigilar-limpiar-reponer-vigilar -limpiar... La fabricación en serie de estas «casas de ensueño» traducidas en las viviendas individuales según el modelo Levitt (1840), o la vivienda para existenzminimun del CIAM (1929), no sólo impedirán la creación de un nuevo tipo de espacio urbano sino que obligarán a la antigua ciudad a adaptarse a ellas. Las empresas de armamento dedicadas tras la guerra a la producción de electrodomésticos encuentran su aliado en las compañías eléctricas, que buscan solucionar con el consumo doméstico masivo el problema de las horasvalle de la industria. Se racionaliza así una situación, que había s~do ya demostrada como obsoleta e irrazonable, enterrando todo proyecto de otras fomas de vida que la electricidad había despertado. La casa como «máquina de habitar», con su interior mecanizado gracias a los electrodomésticos, sustituirá a la vivienda como «lugar para vivir», consiguiendo finalmente que el gran cambio técnico provocado por la electricidad se hiciese posible sin el coste de un gran cambio social. -LXXIX- 79 ASTRAGALO,05(1996)ISSN 1134-3672
80 El hogar confortable El hogar, en palabras de Ivan Illich, no es ni un lugar para procrear, ni una caja fuerte bien equipada; es el reflejo que producen en el medio los hombres y las mujeres cuando «están en casa». «Habitar es dejar huellas», en el sentido que lo expresaba W. Benjamín en 1935. Pero en este espacio-máquina controlado por los electrodomésticos, las huellas de la mujer se hacen invisibles. El progreso económico y su reflejo en la modernización del hogar van retirando de la casa todo proceso de creación, de fabricación (tejer, cortar y coser la ropa, fabricar jabón, elaborar y envasar comida ... ), incluso la última función creadora; la educación extraescolar de los hijos es sustituida por el nuevo electrodoméstico de «socialización de la infancia», la TV. Solo queda así el cocinar, actividad cada vez menos creativa, y el limpiar como tarea cada vez más mecanizada. El espacio cotidiano, la casa confortable, se identificará con el sistema de objetos organizados, y en ella el quehacer diario del ama de casa se limitará a ordenar estos objetos móviles e inmóviles del hogar (utensilios de cocinar, productos para curar, instrumentos de limpieza, objetos para el control térmico, utensilios de comunicación y objetos de decoración), según el orden marcado por la cultura del confort. Es el confort, definido por las cosas materiales, el que crea la atmósfera de intimidad dentro de los límites bien definidos de cada hogar, y es ahí donde se refugia la familia burguesa moderna, cerrada sobre sí misma, precisa en la función de cada uno de sus miembros en contraposición a la familia tradicional, abierta, fluida y de fronteras físicas y afectivas imprecisas. Este sometimiento a Jos objetos según el orden marcado por el confort reglamenta y ritualiza el comportamiento y la vida cotidiana, tanto con relación a los otros como en relación con el propio cuerpo. Surge así el hogar moderno como una disciplina más entre las definidas por Foucault: Escuela, Hospital, Cárcel y Fábrica. El hogar moderno tendrá la función de crear cuerpos dóciles para el consumo, mediante el control sutil de la mente y del cuerpo a través de la articulación de espacios y la creación de rutinas para habitarlos. Todo en él queda marcado; lo interior, diferenciado legal y afectivamente de lo exterior, lo público, de lo privado, y cada espacio de este último corresponderá a una función que será asignada a cada miembro de la familia según las costumbres y los criterios morales. Desde la entrada ceremonial, resumen simbólico de cada hogar, hasta la puerta trasera o cubo de desperdicios que expulsa los bienes ya consumidos, la casa será el punto de apoyo para la ideología del consumo. En el interior, «a partir de la segunda mitad del siglo XIX, la casa se presenta como un complejo sistema de escaleras, pasillos y recorridos que, fundamentalmente, separan a un sexo de otro, a los hijos de Jos padres, y a los domésticos de los propietarios ... La especialización de las piezas de la casa que se registra en las grandes mansiones es comparable a lo que ocurre con las piezas de una cubertería o una cristalería» 6• La vivienda en España Distintas circunstancias hacen que la modernización de la casa y del hogar se produzca en España con bastante retraso y de forma diferente al resto de los países de Europa o de los EEUU. La peculiar configuración de las - LXXX -
compañías eléctricas, la escasez de energía no resuelta hasta la década de los años 50, la todavía más peculiar concepción franquista de la vivienda (considerada como salario indirecto y sometida al control del Estado) y de la familia (pieza básica del «Tercio familiar» de la democracia orgánica) impiden hasta los años 60 la electrificación del hogar y la existencia de un mercado inmobiliario tal y como hoy lo entendemos. Y, por otra parte, la tardía irrupción del automóvil privado como forma predominante del transporte hace que, hasta los años 70, la expansión de la ciudad y la oferta de viviendas se realice dentro de un radio muy limitado. A lo largo de los años 50 se construirá el entramado legal que permita el crecimiento metropolitano de las ciudades españolas con unos nuevos criterios: la Ley de Viviendas de Renta Limitada, la Ley del Suelo, la Ley de Propie- La seducción del producto vivienda Siguiendo la metodología planteada por Laurence Bardin en su estudio sobre la publicidad en Francia", realizamos un análisis exhaustivo de la prensa diaria de ámbito nacional, seleccionando tres diarios de amplia difusión desde 1968. A través de ellos recopilamos cerca de un centenar de campañas publicitarias de promoción de vivienda privada en Madrid y su entorno metropolitano. Sin abordar aquí el análisis cuantitativo de esta información que por sí sola nos permitiría desvelar muchos aspectos de la desconocida historia del sector inmobiliario en España 8, hemos centrado nuestro trabajo únicamente en el análisis de contenido del discurso publicitario sobre el «producto-vivienda», intentando a través de él desvelar el papel que la sociedad y «las sociedad Horizontal..., haciendo que en el entorno de dades» asignan a la mujer en relación con la nuestras grandes ciudades se construya de forma masiva, con promociones de vivienda destinadas a segmentos homogéneos de población. La aparición de la publicidad inmobiliaria para atraer a los posibles clientes a estos nuevos barrios pondrá de manifiesto lo s cambios y las contradicciones que se producirán en la adaptación de la mujer y la familia a las exigencias de esta nueva «sociedad urbana» que poblará las nuevas periferias de las grandes ciudades españolas. La vivienda, en bloque, individual, aislada, adosada, pareada o escalonada, se convierte en un objeto publicitario que la ofrece co mo un refugio de felicidad, de higiene, de salud y de éxito social. Cerrada y defendida de la cercana ciudad; insegura, peligrosa y nociva, pero no por ello menos deseada. vivienda a lo largo de estos años; en primer lugar, a través del discurso de los valores propuestos o sugeridos sobre el producto-vivienda, en segundo lugar analizando la configuración, usos y relación de cada uno de los ámbitos espaciales mencionados o representados en la publicidad, lo que nos permite finalmente contrastar esos valores con la realidad del espacio construido y su uso en la vida cotidiana de la mujer en la aglomeración urbana de Madrid. La textura ideológica de la publicidad inmobiliaria En un primer análisis de los textos del discurso publicitario, recopilamos todos los temas mencionados en ellos de forma expresa, para agruparlos posteriormente según su relación - LXXXI- 81 ASTRAGALO,05(1996)ISSN 1134-3672
82 con diferentes valores. El resultado nos dio el siguiente listado de Valores manifiestos, que presentamos aquí ordenados según su recurrencia: Naturaleza (aire libre, verde, paisaje). Proximidad (minutos de acceso, conexión de autopista, medio de transporte). Espacio (metros cuadrados). Técnica (equipamiento general y especialmente baños y cocina). Ocio (deporte ). Servicios (autosuficiencia). Calma (ausencia de ruido). Intimidad (aislamiento). Cambio de vida (prosperidad, modernidad). CUADRO A Localización (connotación de «lugar» o SI- tuación). Seguridad (controles). Lujo (exhibicion, designación). Posteriormente abordamos el estudio de lo que L. Baudin denomina textura ideológica del discurso, a través de los valores sugeridos por los distintos significados lingüísticos e icónicos utilizados por esta publicidad de una gran similitud con los resultados de Francia, con la salvedad de una mayor insistencia en el valor seguridad, la no mención del barrio como connotación de pertenencia espacial a una parte de la ciudad y la ausencia total de imágenes o referencias a animales domésti- CONFIGURACION DE LOS VALORES SUGERIDOS POR LOS DISTINTOS SIGNIFICADOS LINGÜISTICOS E ICONICOS DE LA PUBLICIDAD INMOBILIARIA 200m --- r-- .,---- --::----, ESPACIO / Vista s en gran ang~lar Arboles y espacios verdes / Sierr~ >// / / Parque~ / '',,,, ', ', Piscina y tenis 1 1 1 1 '',, 1 1 1 RELACIONES SOCIALES / Grupos saludándo se '',,, __ __j FELICIDAD DE LOS HIJOS 1 ' ........ ... ', Personas en bañador Niños en columpio --- PERTEN ENCIA A UNA ELITE ABUNDANCIA Centro co ~ercial - LX XX II - _ ____ Port ero uniformado SEGURIDAD
cos, ligados en la publicidad de otros países a vatores de intimidad o vida al aire libre. El modelo humano básico presentado por la publicidad es el ideal de familia con el que el comprador tratará de identificarse: la familiatipo, con 1 ó 2 hijos pequeños, sin adultos ni ancianos, cuya única ampliación es la relación momentánea con amigos «a los que se recibe». Unafamilia-módulo adaptada al módulojamiliar constructivo determinado por el corto repertorio de modelos o soluciones tipológicas que cumplen con el esquema de relaciones y jerarquías establecidas por la normativa legal, y que imponen un modo de habitar. Pero «esta tipología de vivienda familiar [ ... ] no contempla sino un estadio de la vida familiar: el de la infancia y la adolescencia de los hijos [ ... ] Las tipologías rígidas que aún manejamos comienpresenta las ventajas de «la vivienda que permite desembarazarse de los niños» 10• La mujer, joven madre-ama de casa, esposafeliz-desocupada, es la imagen imprescindible en la que se centra el discurso publicitario. La mujer controla y vigila su universo limitado (casa, parcela) y mata el tiempo en espera de los otros mientras, indolente y feliz, hace compras, pasea a los niños, mira el paisaje desde el balcón, reposa en la piscina con los niños, se arregla en el baño, va a la peluquería de la urbanización, charla en la sauna con una amiga, habla por teléfono, ve la televisión o admira los electrodomésticos de su cocina ... ". Los ámbitos espaciales del futuro habitante zan a ser tan disfuncionales como su ideología Siguiendo los análisis de A. Moles y de E. subyacente: la de una familia en la que los hijos Romaer, Badiu nos propone una descripción nunca llegan a ser adultos plenos. De la misma de los espacios o ámbitos mostrados por la forma, no podemos olvidar que ahora la mayor publicidad que se se refleja en el siguiente expectativa de vida produce cada vez más an -esquema de estas áreas espaciales (B): cianos adheridos de un modo u otro al núcleo familiar. Dependientes, pero también más celosos de la autonomía de sus vidas privadas» •. En esta familia-tipo el hombre aparece como el joven padre, dinámico, vestido informalmente, haciendo deporte o descansando en el hogar de un supuesto duro trabajo realizado lejos de la casa. Los hijos, eternos niños, raramente aparecen dentro de la casa, asociando su imagen a los espacios libres o deportivos, y si se les menciona en el texto es para decir «que no estorban», que «no tienen que estar dentro del piso», que «en la casa entrarán únicamente a dormir >> , o más explícitamente, una de las inmobiliarias Espacios personales H, M (hombre, mujer) Rincón o habitación personal atribuido por ciertos «roles»: la cocina para la mujer, el rincón de bricolage para el hombre. Espacio de la pareja Espacio conyugal, dormitorio-cuarto de baño. Espacio de los niños Habitaciones de los niños, áreas de juego. Espacio de la familia (suma de 1, 2 y 3) Vivienda. Esfera con fronteras precisas y controladas por múltiples protecciones: cancela, puerta blindada, barreras ... Espacio de los amigos (personas elegidas) Hall y zonas de recibir, salón, etc. - LXXXIII - 83 ASTRAGALO,05(1996)ISSN 1134-3672
Zona de vivienda (vecinos) Parcela, bloque o urbanización. Barrio Entorno urbano de la vivienda, pero ajeno a ella. Espacio reconocible y cercano. Ciudad (los otros) Espacio amplio de aventura y de peligro. A cada uno de estos espacios, el discurso publicitario los presenta en una serie de modalidades y les asigna una serie de objetos y atributos dentro de una gama bastante rígida que, en una relación sistemática, resumimos así: Espacios, objetos y atributos AREA4 Cocina: Amueblada, decorada, con azulejos, cerámica alicatada hasta el techo, con losetas vitrificadas, con serigrafiados, con horno al- 84 to, con fregadero de acero inoxidable. Baño: Completo, azulejo hasta el techo, aseos de visitas, aseos de servicio, bañera con ozonizador, sanitarios italianos en color, servicios en ceflex, de amianto vinilo, duchas laterales de masaje, sauna individual. Salón: Chimenea francesa decorada en estilo mármol, diseño, artística. Amplio, para recibir cómodamente hasta 15 personas, un rincón para cada uno. Dormitorio: Principal, niños, servicio, con vestidor. Pasillo: Amplio, de doble circulación, sin pasillo. Trastero-despensa-bodega-office. AREA6 Terrazas: Corrida, con jardineras, con barbacoa, con agua de riego a mano, con tendere- ESQUEMAB AREAS ESPACIALES DEL SER HUMANO 1: Espacios personales. 2: Espacio de la pareja. 3: Espacio de los niños. 4: Espacio-frontera de la familia. 5: Espacio de <<los otros>> elegidos. 6: Espacio de los vecinos. 7: Espacio del barrio. 8: Espacio de la ciudad. 9: Espacio del traba jo del jefe de la familia. A: Conexión m ed iante el teléfono o la TV. 8: Conexión automovilística. B ~ ro, con lavadero y toma para lavadora automática, carpintería exterior de aluminio, con doble acristalamiento. Portal: Lujoso, señorial, amplio, de mármol, amueblado, maderas nobles, formica, cerámica con vivienda de portero, portero automático. Escaleras: Señoriales, de mármol, decorada hasta la primera planta con revestimientos de swide en paramentos. - LXXXIV -
Ascensor: De subida y bajada, desde el garaje, para seis personas, dos ascensores, con maniobra selectiva de bajada. Acondicionamiento general: Con parquet, aire acondicionado, persianas de aluminio enrollables, calefacción y agua caliente, telefonía interior, antena colectiva, empapelado, ente lado (a elegir), interruptor de luz con regulador de intensidad, cristal doble, moqueta de lana tensada sobre fieltro, armarios empotrados, circuito cerrado de TV, puertas blindadas, caja fuerte oculta. AREAS 6-7 Jardines: Propios, arbolados, amplios, diseñados. Guardería. Club: Privado, social, inglés, sala de reuniones. Colegios: EGB, BUP. Iglesia. Zona comercial: Comercios, supermercado. Cafetería: Restaurante. Aparcamiento: Propio, vigilado, amplio. Lavandería. Peluquería: de señora y caballero. Gimnasio. Sauna. Cancha de tenis: Varias, iluminadas. Pista de bicicletas. Piscina: Climatizada dimensionada, con luz, infantil, dos de mayores. AREA 8 Cerca de .. . Conexión con la autopista ... En la carretera de ... Metro en construcción, con entrada en la urbanización, cerca, directo, dos líneas. Autobuses ... Trenes ... Lo que el discurso oculta Veamos ahora la otra cara del discurso o, en otras palabras, la lectura de la seducción desde lo no dicho. ¿Qué es lo que se oculta tras cada propuesta? Cuatro son las contradicciones más relevantes que hemos podido desvelar a lo largo de este análisis de la publicidad inmobiliaria en Madrid desde los años 60: I. El deseo de vivir en la ciudad pero disfrutando de un entorno natural fuera de ella. La propuesta publicitaria es, en este caso, la vida en el campo, que se explicita en los mensajes a través de la «casa-jardín, en cualquiera de sus formas: en la oferta de espacios libres, espacios deportivos o simplemente con «la vista de la naturaleza », aunque ésta se limite a descubrir «el perfil de la sierra» o «los árboles del Retiro» desde la terraza de un edificio de altura en plena zona urbana. Cuando esto último tampoco es posible, se suple con la «rusticidad interior» , con su decoración «mediterránea », «provenzal» o « CO- lonial», comprada en serie en los grandes almacenes. En este caso, el discurso «no dicho» es el aislamiento del ama de casa en este tipo de vivienda dispersa. La tensión generada por los embotellamientos en las vías de acceso a estas urbanizaciones periférica s. La dependencia del vehículo privado y el tiempo diario de desplazamiento hasta la ciudad y desde ella. La lejanía de los servicios por la desdotación de la periferia. La pérdida de identidad urbana. La pobreza de las relaciones en estas -LXXXV- 85 ASTRAGALO,05(1996)ISSN 1134-3672