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Mando en Cuba del Teniente General D. Camilo G. Polavieja : copia de la memoria dirigida al Excmo. Sr. Ministro de Ultramar en 22 de Diciembre de 1892

García de Polavieja y del Castillo, Camilo, 1838-1914

Full text

MANDO EN CUBA DEL TENIENTE GENERAL D. CAMILO G. POLAVIEJA sos - COPIA DE LA MEMORIA DIRIGIDA AL Excmo. S . MINISTRO DE ULTRAMAR EN 22 DE DICIEMBRE DE 1892 í MADRID EST. TIP. DE LOS «SUCESORES DE RIVADENEYRA» IMPRESORES DE LA REAL CASA Paseo de San Vicen e, núm. 20 1896 MANDO EN CUBA DEL TENIENTE GENERAL D. CAMILO G. POLAVIEJA 3&¡¿ COPIA DE LA MEMORIA DIRIGIDA AL Excmo. S . MINISTRO DE ULTRAMAR EN 22 DE DICIEMBRE DE 1892 MADRID EST. TIP. DE LOS «SUCESORES DE RIVADENEYRA» IMPRESORES DE LA REAL CASA Paseo de San Vicen e, núm. 20 1896 Excmo. S . MINISTRO DE ULTRAMAR Excmo. Seño : La dolencia ísica que me aquejaba du an e el úl imo pe íodo de mi es ancia en la Habana me impidió da cumplimien o ála disposición sobe ana en cuya i ud los Gobe nado es gene ales de las p o incias españo- las si uadas en el Ma de las An illas óen el Pací ico deben, al cesa en el desempeño de su al o ca go, edac- a , con des ino ásu suceso y emisión áese Minis e- io, una Memo ia que con enga la eseña de su ges ión polí ica yeconómica en el lapso de iempo que hubie- sen se ido dicho empleo. Aunque mi digno an eceso en el Gobie no gene al de la Isla de Cuba omi ió la obse ancia de la disposi- ción de que queda hecho mé i o, yo me p oponía cum- pli la pun ualmen e; yasí lo hubie a hecho áno impe- dí melo la ci cuns ancia expues a, independien e de mi olun ad ysupe io áella. Una ez desapa ecido al incon enien e, como des- apa eció ápoco de mi llegada ála Península, pa ecióme pasada la ocasión de cumpli , en lo que ála p ime a pa e del mismo espec a, el p ecep o mencionado; 4 pe o me p opuse a empe a me áél en el pun o e e- en e áda cuen a áV. E. del esul ado de mi ges ión en el Gobie no supe io de la ci ada Isla de Cuba- Cumpliendo ales p opósi os yobligaciones, engo la hon a de o ece áV. E. es as páginas, que con ienen una elación sin é ica de las cues iones de mayo im- po ancia, que se han o ecido en los ein idós meses en que, inme ecidamen e, he desempeñado el pues o de Gobe nado gene al de la Isla de Cuba; de la solución que he dado áunas yp ocu ado da áo as, yde los esul ados que me cupo la o una de alcanza así en el o den polí ico yen el de segu idad pública, que se e- leja on po modo e iden e yde odos econocido en el ac ecen amien o de la iqueza gene al del país, como en la no malidad ymo alidad de la Adminis ación pú- blica, obje o de an se e as censu as ypied a de escán- dalo an es de mi llegada ála Isla. De in en o he demo ado el cumplimien o del debe que lleno hoy- Tan segu o es aba de la se enidad de mi espí i u yde que mi juicio se hallaba exen o de apasio- namien os el día en que, de eg eso de Cuba, a ibé á las playas de la Península, como puedo es a lo hoy, en que es ue za que el iempo, eje ciendo su na u al acción des uc o a, haya apa ado de mi ánimo cuan a pa - cialidad pudiese habe en el mismo. Yo sé bien que no he enido un momen o de pasión, como no sea po el mejo se icio de la Pa ia ydel Rey; pe o no bas a que yo ab igue es a c eencia; es p eciso que los demás la engan ambién yque ni po acaso ean en cuan o oy á ene la hon a de expone áV. E. más que un a- sun o igu osamen e exac o de la e dad. Aunque es a mi a i mación bas e pa a que po nadie se dude de lo que ase e o, V. E. iene, con con en a- mien o mío, medio e icaz yconcluyen e de comp o- ba lo.—Ahí, en ese Minis e io encomendado álos al os alen os de V. E., deben exis i , además de múl iples comunicaciones o iciales en que a é asun os de es e o den, las ex ensas Re is as polí icas que odas las de- cenas ele é álos dignos S es. Minis os que lo ue on du an e mi pe manencia en la Isla de Cuba, dándoles cuen a de allada del es ado polí ico, social yeconómico del país cuyo gobie no me es aba encomendado, ylas ca as polí icas que en más de una ocasión, po en en- de que con enía que el Gobie no de S. M. conociese sin demo a de e minados asun os, esc ibí, ap o echan- do los co eos que po ía ex anje a ienen áEu opa. En ales esc i os, yen los documen os que ámuchos de ellos acompañé, halla á V. E., si es ima opo uno examina los, comp obada la exac i ud de cuan o me pe mi o hoy some e ásu conside ación. O den público ybandole ismo. Dos cues iones de impo ancia excepcional yde na- u aleza u gen e encon é plan eadas ámi llegada ála Isla de Cuba: la de o den público en el e eno polí ico, yla del bandole ismo, cuyo c ecimien o, in luencia y audacias epe idas a ec aban hondamen e ála segu idad de las pe sonas y ías de comunicación éimpedían el desen ol imien o de la iqueza del país. Las examina é conjun amen e po la ín ima elación que ienen en e sí. Ni la paz del Zanjón, ni el modo como se puso é - mino ála segunda gue a sepa a is a, en la cual me cupo la hon a de manda en Je e las ue zas de ma y ie a del depa amen o O ien al, e i o io en que casi exclu- si amen e se desen ol ió la segunda insu ección, ue- on pa e pa a que los enemigos de España desis iesen 6 de sus p opósi os de emancipa se de la mad e Pa ia. — La deposición de las a mas yla de o a ue on seguidas inmedia amen e del inicio de una conspi ación que sub- sis e aún yen cuyo é mino no hay que con ia , po que la endencia sepa a is a o ma pa e in eg an e yp in- cipal, po deci lo así, de la na u aleza de la casi o ali- dad de los c iollos de la Isla de Cuba, sin exclui álos hijos de los peninsula es esiden es en ella, pues, po pun o gene al, és os no ceden en su enemiga áEspaña álos descendien es de las más an iguas amilias del país. Vencidos, pe o no esignados, yaca iciando siemp e la aspi ación ála independencia del e i o io que Es- paña descub ió, conquis ó ycolonizó, no cejan jamás en su labo de des ui po cuan os medios les p opo - cionan las leyes democ á icas de imp en a, eunión y asociación, óles sugie en su p o e bial as ucia, aguzada po la pasión polí ica, los cimien os de la sobe anía es- pañola, sin enuncia po es o al deseo i mísimo, digan lo que quie an los que no conocen el país ólos que no lo conocen más que supe icialmen e, de conquis a , si es p eciso, po las a mas el iun o de sus ideales. Ala implacable gue a que nos hacen en el lib o, en la p ensa pe iódica, en los es ablecimien os de ense- ñanza, en los cen os de eunión, en el domés ico hoga ydonde quie a que un c iollo puede, con cualquie mo- i o, mani es a sus sen imien os, únense las endencias ylos ac os de aquellos que po su his o ia yan eceden- es, ópo su mane a especial de se , echazan los medios pací icos yp oclaman, como único empe amen o ap o- piado ye icaz pa a consegui la independencia, la ape- lación ála gue a. A ales agi ado es, que ienen muchos pa ida ios en la Isla, ysingula men e en la despoblada y agosa p o- incia de San iago de Cuba, en la cual, como V. E. sabe bien, p eponde a la aza de colo , que hemos dejado —7— que nos sea a eba ada po nues os enemigos, se debe en p ime é mino la cons an e conspi ación que man- ienen de acue do con el no escaso núme o de cubanos e ugiados en los Es ados Unidos, San o Domingo, Hai í yJamaica, yla pe sis encia con que odos ellos p ocu an allega ecu sos pa a e i ica desemba cos ilibus e os—más de una ez ealizados—con los cuales alza la bande a insu eccional en los campos de Cuba. Consecuencia inmedia a, mani es ación más bien de los abajos e oluciona ios, es la exis encia del ban- dole ismo yla casi e idenciada imposibilidad de ex in- gui lo po comple o. Si los que has a aho a se han lan- zado al campo hubiesen obse ado la conduc a que comúnmen e siguen aquellos que se a ojan águe ea con la sociedad, ósea, si hubie an hecho blanco de sus dep edaciones y ejámenes ácuan os no hubiesen es a- do en condiciones de esis i les, es segu o que, no obs- an e que la opog a ía del e eno a o ece en ex emo la ocul ación de indi iduos yhas a la de g upos consi- de ables de homb es, yque la e acidad del suelo yla benignidad del clima pe mi en i i la go iempo en los bosques, los bandole os no hubie an podido pe manece años yaños bu lando la pe secución de las au o idades. Pe o es de pública no a iedad que, sal o a ísimas excepciones, los bandidos no han di igido nunca su ac- ción con a los c iollos, ymenos aún con a aquellos que habi an en los pequeños poblados ó ienen sus i ien- das aisladas en los campos.—En ez de moles a á los guaji os,han pues o siemp e especial cuidado en man- ene con ellos buenas elaciones, ácuyo e ec o apelan ácuan os medios es án ásu alcance, o a a o eciéndo- los en sus apu os pecunia ios, o a ecompensando con la gueza los se icios que les p es an, odo lo cual pue- den ealiza con ando, como cuen an, con el p oduc o de lo que ob ienen de los p opie a ios de incas de im- —i4— suelo e acísimo, se halla la p o incia de San iago de Cuba con aquella República, e ugio ambién de cubanos expa iados, obliga áuna igilancia ex ao dina ia. La que se eje ce esul a de icien e po que no enemos las ue zas de ie a ni los ba cos necesa ios pa a e i a que los mencionados buques in oduzcan a mas—que los campesinos ocul an cuidadosamen e—yque po el mismo medio se man enga una i a co espondencia en e los e oluciona ios de ue a yde den o de la Isla, si no es que, cuando les con iene, ayan y engan emisa ios que causan, po lo menos, el g a e mal de man ene i as las espe anzas e oluciona ias. Apesa de la ca encia de ecu sos; ápesa de que, po azón de amino a en una can idad insigni ican e los gas os públicos—amino ación que hab emos de pa- ga bien ca a algún día— ué en dos ocasiones educido el ya insu icien e pe sonal de policía, pude, á ue za de des elos yde sac i icios pecunia ios, hechos con des ino al pago de con idencias yde agen es especiales que sos- enía den o y ue a de la Isla; pude, epi o, es a al an o de los p oyec os de los enemigos de España y desba a a los an es de que los pudiesen lle a áeje- cución. En el mes de Oc ub e del año úl imo, ins igados po Maceo, C ombe yCas illo, yespe anzados con la im- po ancia de los ecu sos ma e iales que, po los medios an es indicados, habían log ado euni , se decidie on á lanza al campo en la p o incia de San iago de Cuba nume osas pa idas; mas, a isado opo unamen e, pude ambién es a ez des ui ales planes, aunque pa a ello ué p eciso, po que la in en ona e a de impo an- cia, en ia ápidamen e buques de gue a con obje o de que con su igilancia en las cos as impidiesen los desemba cos p epa ados, ybas an es ue zas de in an- e ía ycaballe ía que desde di e sos pun os de la Isla ue on ási ua se en los pun os más pelig osos, dispues os ácae sin pé dida de un momen o sob e las pa idas que se le an asen. So p endidos los e oluciona ios po la p on i ud con que acudió la ue za pública, desis ie on de sus p opósi os, no sin que algunas opas yla Gua dia ci il u iesen encuen os con g upos a mados, yno sin que hubiese que pe segui áés os has a que, p o egidos po la espesu a de los bosques, log a on dispe sa se. También en es a ocasión me i p ecisado ádispone que saliese de la Isla Ángel Gue a, conocido e olu- ciona io que, en nomb e ycon la ep esen ación de Maceo, había p epa ado la in en ona. La si uación c eada po el bandole ismo e a, aunque en o o concep o, no menos g a e que la que o ecían los p oyec os e oluciona ios en pun o áo den público, pues, alen ados los bandidos po la impunidad en que i ían, ealizaban cons an emen e ac os de inaudi o a e imien o, que, ála pa que aumen aban su p es igio en e la gen e del campo yac ecían el emo que inspi- aban, hacía imposible la ida ag ícola éindus ial del país, pues los hacendados que no les pagaban los c e- cidos ibu os que les exigían no podían isi a ni ex- plo a sus incas. Según queda dicho, e a muy expues o iaja has a en e oca il, yes de pública no o iedad que, en más de una ocasión, los obos yasesina os se e i ica on ála luz del día en poblados de impo ancia, yque, no una ez sola, los habi an es de los a abales de la Habana u ie on que hui de sus i iendas po que has a ellas enían la osadía de llega los indi iduos de la pa ida de Manuel Ga cía. La Isla en e a, excepción hecha de la p o incia de Pue o P íncipe, se hallaba in es ada de bandole os á cual más a e idos, con ibuyendo po modo pode oso —i6 — al man enimien o de es a si uación e dade amen e in ole able la al a de unidad de pensamien o pa a la pe secución ylas i alidades en e los Gobe nado es mili a es ylos ci iles, que se e lejaban en sus disposi- ciones encaminadas ádicho obje o, yaun en e las ue zas que ope aban con a los malhecho es. Decidido ápone é mino al bandole ismo has a donde uese posible, yáconclui inmedia amen e con las causas que con ibuían áque uese ine icaz la pe - secución, es ablecí, bajo mi di ección inmedia a, un Cen o enca gado de en ende exclusi amen e en odo lo ela i o áaquella plaga.—No engo sino mo i os pa a elici a me de semejan e acue do, que me eció se ap obado po S. M. según Real o den que me ué comunicada po el Minis e io de la Gue a, pues desde el momen o en que comenzó á unciona al o ganismo; desde que hubo unidad de pensamien o en la pe secu- ción ;desde que hubie on de cesa necesa iamen e compe encias, que edundaban en daño del se icio, ydesde que se emplea on con a los bandole os los medios ylos ecu sos ap opiados álas condiciones del país, mi plan comenzó áda el u o que yo espe aba y las cosas cambia on adicalmen e de aspec o. Apoco de iniciada po mí la pe secución, enació la con ianza pública; los p opie a ios que hacía años que, po emo álos bandidos, no isi aban sus incas, pu- die on hace lo anquilamen e ydi igi las ope aciones de la siemb a yde la za a sin que nadie los moles ase; sin ecelo alguno ha iajado el que ha que ido po donde yen la o ma que ha es imado con enien e; y es a con ianza que desde el p incipio log é inspi a , y que he enido la o una de no de auda , ha hecho que la iqueza pública se haya desa ollado conside able- men e, como lo p ueban los ex ensos e enos an es cubie os de mon e yhoy dedicados al cul i o, el 17 — mon aje de nue as áb icas, el omen o de muchos ingenios, la cons ucción de o os que es aban abando- nados, el esul ado de las dos úl imas za as, que son las mayo es que se han conocido jamás en la Isla, yla eno me suma que ep esen a la maquina ia adqui ida po los p opie a ios con el in de pode mole más caña ymejo a las condiciones del azúca yde los demás p oduc os que ob ienen de aquella plan a. La za a del año 1890 llegó á751.832 oneladas de azúca , yla de 1891, que e minó poco an es de mi salida de la Isla, á915.000, ósean 163.168 más que el año an e io , ápesa de que el ue e empo al de aguas que se p esen ó du an e la p ima e a causó una baja que se calculó en más de 60.000 oneladas. La maquina ia pedida al Ex anje o con des ino álos ingenios, ué po alo de 4*/#millones de pesos. El abaco se ecogió y e ció ambién sin no edad, ápesa de las amenazas que o mulaban los bandidos, y que llega on has a mí. Como exis en en ese Minis e io copias de las comu- nicaciones que cada decena he di igido al de la Gue a dándole cuen a de los esul ados que se iban alcanzando en la pe secución del bandole ismo, no debo moles a áV. E. ex endiéndome más espec o al pa icula ; pe o con obje o de que es a pa e de la Memo ia no quede incomple a, pe mí ame que apun e las ci as que de- mues an los esul ados ob enidos. Desde que en ó en unciones el «Gabine e Pa i- cula » yse o ganizó debidamen e la pe secución del bandole ismo has a mi salida de la Habana, ue on cap- u ados 164 indi iduos acusados de deli os comp endi- dos en la ley de 25 de Junio de 1888, complemen a ia de la de Secues os; la ue za pública ha dado mue e á 43 bandidos, yhan su ido la úl ima pena, en i ud de sen encia de los T ibunales, ein e. —i8 — Du an e la misma época sólo ha habido dos secues- os, algunos obos de escasa mon a ymuy pocos incendios; pues si bien és os en la za a de 1891 lle- ga on al núme o de 461, hay que descon a 416 que ue on casuales, y ene en cuen a que en e los que igu an como in encionales hubo a ios p oducidos po los dueños de las colonias. —No hay en Cuba quien igno e que á es e medio suelen apela los colonos qué siemb an caña po su cuen a pa a obliga al dueño del ingenio, áquien se la ienen endida, áque la co e y muela sin demo a. También los p opie a ios de los ingenios acos um- b an áp ende uego pa a des ui la mucha hie ba qué, c eciendo al mismo iempo que la caña, di icul a el co é de és a, á in de abona con las cenizas el e eno y e- no a los pas os que se c ían en las llanu as. La caña quemada ascendió, es cie o, ámillones de a obas; pe o, ápesa de es o, las pé didas ue on insig- ni ican es po que ué molida la mayo pa e, según se demues a en la elación que engo la hon a de acom- paña con el núm. 1. El día de mi emba que pa a la Península, en ez del enjamb e de bandidos espa cidos po odo el e i o io, que encon é al hace me ca go del Gobie no gene al de la Isla, sólo quedaban en el campo, ocul os en las mad igue as que ienen en los bosques, óacaso gua da- dos po quienes menos debían dispensa les p o ección, los bandole os siguien es: En la p o incia de la Habana: Manuel Ga cía, su he mano Vicen e, Gallo Sosa, Plasencia yAl onso. En la p o incia de Ma anzas: Ma agás yel Tue o Ma os; y En la p o incia de San a Cla a: Indalecio Rod íguez yel Tue o Rod íguez. Ab igo el con encimien o p o undo de que, si no hu- i9 biesen a o ecido álos bandidos, como les ayuda on po modo decisi o en mi iempo yles ayuda án siemp e, las ci cuns ancias e dade amen e impo an es de las simpa ías que inspi an ála masa de los campesinos po el ca ác e polí ico con que se p esen an, lo cual se a- duce en una p o ección esuel a, ydel apoyo que po emo , ópo o as causas que no expongo, po que aun cuando es án en la conciencia pública no se puede p o- ba , encuen an los malhecho es en pe sonas de al a posición social, la campaña que con a el bandole ismo inicié ydesen ol í hubie a dado en pocos meses el esul ado de ex e mina has a el úl imo de los bandidos, p opo cionándome la sa is acción de pode deci al Go- bie no que me hon ó con su con ianza que la Isla de Cuba se hallaba como no había es ado nunca :lib e de bandole os. Aunque se in ie e bien de lo que expues o queda, c eo del caso consigna una ez más lo que epe ida- men e dije desde la Habana áese Minis e io yal de la Gue a: la Isla de Cuba no iene los medios de ep e- sión yde de ensa que equie en su es ado polí ico y social; los elemen os de pe u bación que ep esen an las aspi aciones e oluciona ias; su si uación geog á ica, que hace que su posesión sea muy codiciada; las p e en- siones de ex ende cie o e i o io nacional que, po la echa de que a ancan yla enacidad con que se man- ienen', se pueden cali ica de his ó icas; y, po úl imo, la p e isión de que en un po eni acaso no lejano las con eniencias de alguna polí ica opues a ánues os in- e eses se decida áp o oca y a o ece , aunque no sea os ensiblemen e, con ecu sos de alía dis u bios in e- io es que coloca ían las cosas en un es ado cuya g a- edad no necesi o enca ece , po que no es posible que se ocul en ála al a éilus ada pene ación de V. E. Con encido de que la si uación apu ada del E a io 20 « público po una pa e, ypo o a cie as endencias que pa ecen p e alece en la polí ica, impedían el au- men o del Ejé ci o has a el núme o de homb es que, espondiendo áuna mediana p e isión, debie a compo- ne el de la Isla de Cuba, a é, en cumplimien o de los debe es que de consuno me imponían el pa io ismo y el al o ca go que desempeñaba, de busca , pa iendo de los escasos ecu sos de que disponía, un empe amen o median e el cual sin aumen a , yaun educiendo, si uese posible, la ci a del p esupues o de Gue a, pe mi iese á España con a con mayo núme o de comba ien es de- cididos, ap os pa a la lucha yaclima ados el día en que, po desg acia, los necesi ase. El medio que buscaba lo hallé en el es ablecimien o de colonias mili a es en los as os e enos que posee el Es ado, algunos de los cuales ocupan, po o una, pun os es a égicos. No moles a é áV. E. de allando aho a las bases que es ablecí pa a la c eación de ales colonias, ni las eglas que dic é pa a su desen ol imien o ypa a que espon- diesen á odos los obje i os de mi pensamien o.—Todo es o cons a ex ensamen e explicado en las comunicacio- nes o iciales ysemio iciales que en su opo unidad ele- é áese Minis e io yal de la Gue a. Desg aciadamen e, las en ajas que han de epo a las colonias mili a es no pueden coincidi con su c ea- ción, sino que se necesi an algunos años pa a queda p o- ducción de las mismas cub a los gas os que ocasionan y bas e pa a sa is ace los habe es de los je es yo iciales a ec os áellas yla ganancia que se asigna álos solda- dos-colonos. Ami salida de la Isla de Cuba dejé ins aladas, ap o- isionadas de ape os éins umen os de lab anza yde semillas, uncionando—en una palab a—dos colonias. Si se es ablecen las demás que yo me p oponía c ea , y 21 si se las a iende como es debido ysu impo ancia ecla- ma, en iendo que, ámenos de ocu i algo que po su índole se escapa ála humana p e isión, den o de algún iempo se pod á sos ene con undamen o que, si no hemos asegu ado el po eni , quedan des uidos no escaso núme o de los muchos ac o es que hacen que aquél se o ezca ac ualmen e p eñado de pelig os, pues con a emos, sin que nada cues e al Teso o, con un ejé ci o conside able en las mejo es condiciones de lucha po el man enimien o de la in eg idad del e i- o io nacional, pues o que, al hace lo, además de cum- pli con su debe , de ende á sus in e eses pa icula es; end emos quienes, sin es ue zo ysin dis ae se de sus labo es ag ícolas, igilen las cos as, haciendo imposibles los desemba cos de los ilibus e os, yquienes in ie an golpe acaso decisi o al bandole ismo; po que como és e no encon a á ampa o en las zonas en que se hallen las colonias, hab á de e ugia se en pun os de e minados, en los cuales se á más ácil ex e mina lo; aumen a emos la iqueza pública con la explo ación de e enos que hoy pe manecen incul os, ypo ende los ecu sos del Teso o, y, po úl imo, hab á en Cuba la sa ia yel espí- i u españoles de que necesi a indispensablemen e si no que emos que an es de mucho se ean ealizadas las es- pe anzas de los enemigos de la Pa ia. Polí ica. En el o den polí ico, con elación álos pa idos mili- an es econocidos como legales, no e a el es ado de la Isla de Cuba más sa is ac o io que en pun o áo den pú- blico yásegu idad pe sonal cuando me hice ca go del Gobie no supe io de aquélla. Vi a, la en e, enconada la lucha que en mal ho a di- idie a años a ás al pa ido conse ado en de echis as éizquie dis as, hacía que es a ag upación, un día alioso ypo en e balua e en que se apoyaban la nobilísima idea de la in eg idad del e i o io pa io yla acción de la au o idad, hubiese pasado á se obs áculo, á eces in- anqueable, pa a el desen ol imien o de los p opósi os de és a; áno dedica , como en an e io es ymás bonan- cibles iempos, los pode osos medios de que disponía á la de ensa de la aspi ación que le dió ida ylos al os p es igios que alcanza a, yáemplea odos sus es ue - zos en comba i se en e sí con a do osa saña los que, en época no lejana, i ie on como he manos, unidos en el i o anhelo de hace in encible la más he mosa ymás san a de odas las causas.—Los ideales del pa ido con- se ado se hallaban educidos áconsegui que la in- luencia del Conde de Casa-Mo é, je e de la de echa, p eponde ase sob e la del Conde de Gala za, je e de la izquie da, y ice e sa.—Es o e a lo único que los enía di ididos yen pelea incesan e, no, como se suponía, pa a que si iese de ema de discusión en euniones y en la p ensa, la di e gencia de p incipios polí icos y económicos. Es o en cuan o álos que se apellidaban «españoles incondicionales». Respec o álos au onomis as, demás pa ece deci que la Au o idad no podía p ome e se de ellos más que una gue a sin cua el, inconside ada, sin pe juicio de que, os en ando su ca ác e de pa ido que luchaba den o de la legalidad, p ocu asen ob ene me cedes que e- dundaban en bien de pa icula es óde la colec i idad polí ica. An es de pasa adelan e c eo opo uno hace un poco de his o ia ace ca del pa ido au onomis a, pa a que se puedan ap ecia con conocimien o de causa, así su sig- —23 — ni icación, como su conduc a de ida yla inalidad de su polí ica. Es e pa ido no nació espondiendo áun es ado de la pública opinión, sino ála necesidad de c ea en el o den polí ico un o ganismo in e medio en e los adicalismos ep esen ados po las endencias sepa a is a éin eg is a; una ag upación que, sin he i de una mane a p o unda en lo esencial la doc ina de es e pa ido, ósea en el pun o del man enimien o de la in eg idad del e i o io, alen ase la espe anza de los sepa a is as haciéndoles con ia en que log a ían po la e olución lo que no ha- bían podido consegui po la e olución. Hay que eco- noce que hubie a sido expues o, ysob e odo impolí- ico, p e ende ma a de una ez las espe anzas de los que du an e la gos años habían luchado en el campo po la independencia, éimpone áaquellos que an os es ue zos hicie an en de ensa de España el du o sac i- icio de e ondea en plena paz la bande a sepa a is a que an enaz ypa ió icamen e habían comba ido. La aspi ación al sis ema au onómico, que cons i uye el p og ama del llamado pa ido libe al de la Isla de Cuba, no había enido jamás após oles y, po ende, ampoco adep os en el país. Nues a aza es e ac a ia ála acep ación de sis emas que ienen en sí mucho de ilosó icos; la imp esionabilidad de su ca ác e , que la lle a ápensa más con el co azón que con el ce eb o, hace no se con o me ácilmen e con aquello que no se p esen a cla o ysencillo ásu azón desde el p ime momen o, ypo es o, cuando po imp esión ópo con- encimien o se pone en en e de un sis ema dado, no suele pasa áo o que lo modi ique en mayo ómeno escala, sino al que le es adicalmen e opues o, con al de que lo in o men ideas ambién adicales. Que es o es exac o ,lo comp ueba la his o ia de odas nues as an iguas posesiones de Amé ica. —3o — indicaciones, ydeseoso de e i a disgus os, halló el medio de sa is ace aquella aspi ación au o izando á dichas Cáma as pa a que en un plazo pe en o io po no consen i o a cosa la p oximidad de la echa en la cual debían es a publicados losnue os A anceles, edac- asen un in o me comp ensi o de las p e ensiones del Come cio en la ma e ia, ypa a que, una ez oído el pa ece de la Jun a de A anceles, le uese aquél en- iado, p ome iendo a ende , en cuan o cupiese, los deseos que ales Co po aciones exp esasen. Con es o debie an habe se acallado los clamo es que die on o igen ála esolución minis e ial, po que, en igo , és a sa is acía cumplidamen e la aspi ación ma- ni es ada; pe o, po desg acia, no ué así.—Los au ono- mis as, con g an pe spicacia, comp endie on que po- dían ob ene no escaso p o echo pa a su causa de la ac i ud en que los come cian es, que son peninsula es en su o alidad, se colocaban, ydesde el p ime mo- men o, in ocando los in e eses ma e iales, se e igie- on en a dien es de enso es de és os; halaga on há- bilmen e al Come cio, sos eniendo que los pode es públicos enían necesa iamen e que a ende las pe i- ciones unánimes de un pueblo ,sob e odo cuando, como las de que se a aba, e an an jus as cual las que, po p ime a ez en la his o ia, unían ápeninsula es yc iollos. La idea de no paga ibu os, que e a la que cons i uía la inalidad de al campaña conside ada en su aspec o económico, ué, como e a na u al, acogida con an g an en usiasmo, que álos pocos días de iniciada e a escaso el núme o de indus iales, come cian es impo ado es yexpo ado es yp oduc o es en gene al que no con- cu ían áella más ómenos os ensiblemen e, no limi- ando ya su p e ensión al pun o de los A anceles, sino ex endiéndola áo os muchos pa icula es, que en ol- ían una e o ma comple a en el o den económico y en el sis ema ibu a io. Ála sazón se conocié onlos é minos de la p oposición de ley que, luego de ap obada po las Cáma as no e- ame icanas, sedenominó «bilí Mac-Kinley», yla opinión pública, exci ada de mil mane as po los au o es de la agi ación económica, se p onunció i e lexi a, pe o de- cidida* unánime, i esis ible, en a o de la celeb ación de un con enio come cial con la g an República ame- icana. Las eclamaciones de los agi ado es yde los que los seguían conscien e óinconscien emen e ue on an i as, ylas ges iones que ce ca del Gobie no de S. M. hicie on aquéllos ysus ep esen an es en es a co e an e icaces, que és e, dando un nue o es imonio del g an in e és con que a iende cuan o ála Isla de Cuba a añe, es imó opo uno oi po sí mismo las azones en que se undaba la uda impugnación con a unos A an- celes oda ía no publicados—po que impo a consigna que, aun cuando en Cuba se discu ían di e sos pa icu- la es económicos, el único e dade amen e conc e ado e a el ela i o álos A anceles. —Al e ec o se me o - deñó que in i ase á odas las Co po aciones de ca ác e económico ánomb a pe sonas que las ep esen asen en la in o mación que se iba áab i an e el S . Minis o de Ul ama . Ag adó la de e minación álas Co po aciones in e- esadas, ysingula men e álos p omo edo es de la agi ación, que comp endie on en el ac o las en ajas que pod ían ob ene de lá ac i ud en que el Gobie no se colocaba. —Su in ención quedó bien demos ada coñ el hecho de que, á aíz del nomb amien o de los dele- gados, los que desde la Isla enían que eni aquí a güye on que c eían inú il su p esencia en la co e si la in o mación se había de educi á a a de^ los A anceles, yque las Co po aciones que ep esen aban en endían se indispensables que uesen discu idas y que se omase acue do espec o á odas las cues iones de o den económico que se elacionaban con la si ua- ción de la Isla ycon el p esen e yel po eni de su iqueza ag ícola, come cio éindus ia. Las a endibles conside aciones del mal e ec o que hubie an causado en la opinión, ydel pa ido que ha- b ían sacado los enemigos de España ylos ad e sa ios del Gobie no si después de la publicidad dada ála in i ación yal nomb amien o de los Delegados, és os no hubiesen concu ido ála in o mación, debie on induci al digno minis o S . Fabié áaccede , en cie o modo, álas nue as p e ensiones. Me abs engo de habla de la signi icación polí ica de ales delegados; de las pe iciones que aquí o mula on; del modo que lo hicie on yde la campaña que ab ie on en la p ensa de es a co e, po no se semejan es pa - icula es p opios de es a Memo ia; pe o sí llamo la a ención ace ca de ellos po que cons i uyen una p ueba indubi able de mi a i mación de que la agi ación lla- mada económica no lo e a más que en el nomb e. Ve i icá onse las elecciones de dipu ados áCo es y senado es, en las que, dado el e aimien o de los au- onomis as como pa ido, no hubo más que candida os conse ado es, yalgunos, que se llama on económicos, p esen ados po los que es aban ála cabeza de la agi- ación económica, yapoyados, como e a na u al, po cuan os ayudaban áes a endencia. Se sos enía públicamen e en las euniones de los económicos yen la p ensa que los de endía que ales candida u as ca ecían de signi icación polí ica, pues o que la misión de los que iun asen se había de educi áde ende en el Pa lamen o las soluciones económicas que el es ado de la Isla demandaba; pe o en el ondo —33 — la ía, no solamen e el deseo de los au onomis as, de o i ica los lazos con que enían suje os álos conse - ado es, que, sin medi a lo pelig oso del abismo abie o ásus pies, eco ían la pendien e po aquéllos p epa ada, sino ambién la en a i a imaginada po algunas indi i- dualidades pe enecien es ála izquie da del pa ido conse ado , de e si es e medio les conducía ála ealización de un ideal que hace la go iempo ienen pe siguiendo: la o mación de un e ce pa ido, que co esponda en la Isla de Cuba al libe al de la Pe- nínsula. Median e g andes es ue zos, que po se míos no he de enume a , pues no a o en es a Memo ia de hace una exposición de mé i os, caso de que los haya con- aído du an e mi pe manencia en la Isla de Cuba, pude consegui , sin aspasa ni en un pun o los linde os de la más es ic a legalidad; pude consegui , epi o, que no se p esen asen candida os económicos más que en la Habana, yque la impo an ísima Asociación de de a- llis as, que ep esen a muchos miles de o os, desis ien- do de su p opósi o de e ae se, decidiese apoya álos candida os del pa ido conse ado .—No endi ía cul o ála e dad si no consignase aquí que el S . Minis o Don An onio Ma ía Fabié me ayudó pode osamen e á ence la esis encia de los de allis as median e su p o- mesa—que cumplió pun ual ycaballe osamen e an p on o como las ci cuns ancias se lo pe mi ie on—de dec e a la ecogida de los bille es llamados de gue a, emi idos po el Banco Español de la Isla de Cuba po cuen a del Teso o. No obs an e el males a que po e ec o de la agi a- ción económica se sen ía, las elecciones se e i ica on con anquilidad en la Isla oda, no habiendo más inci- den e que uno sin impo ancia, acaecido en uno de los colegios elec o ales de la Habana, pe o al cual la pa- 3 -34 — sión polí ica consiguió da más p opo ciones que jamás pod án econoce le aquellos que, po conocedo es de los hechos, saben que lo ocu ido en el colegio nominado de la «La Pun a yColón» obedeció al despecho que ocasionaba álos económicos el con encimien o de que no iun aban odos sus candida os. La uel a áCuba de los delegados que es u ie on en es a co e de e minó un ec udecimien o an ex ao - dina io en la campaña económica, que pa a explica lo con exac i ud es p eciso apela ála conocida ase de: «lo llenaba odo».—Asie a, en e ec o; se celeb aban mee ings ybanque es; las co po aciones odas yla p en- sa, sin excepción de ma ices polí icos, no discu ían o o asun o ni se ocupaban de o o ema que el denominado «Conclusiones de los Comisionados» ;se o mó en la Habana un nume oso comi é cen al i ulado de p o- paganda económica, p esidido—po indicación de los au onomis as—po un español, opulen o ab ican e de abacos, ydel que o maban pa e los comisionados y o as muchas pe sonas a iliadas las más al pa ido in e- g is a, ylas o as al au onomismo. Se nomb ó un subco- mi é, compues o de Senado es yDipu ados esiden es en es a co e, pa a que, en nomb e del comi é cen al, man u iese ce ca del Gobie no de S. M. las p e ensio- nes de aquél. Ob u ie on ambién los económicos el apoyo de pe sonas signi icadas en polí ica, en e las cua- les igu aba el S . Conde de Gala za, je e del pa ido conse ado . En alen onados con las no icias que eci- bían de aquí ycon el eco que en la opinión gene al de la Isla hallaba el p og ama de «no paga », que en esen- cia e a el de los económicos,pudie on és os c ee se due- ños del campo ylos au onomis as—sus men o es—se- gu o el obje i o que pe seguían. Vanos ue on mis es ue zos—yasegu o áV. E. que los hice g andes ycon inuados—con el in de log a —35 ~ que, siquie a mien as du asen las negociaciones abie - as con el Gobie no de los Es ados Unidos pa a con- ce a un a ado de ecip ocidad, uese menos i a la campaña económica, óal menos pa a que en és a no se empleasen a gumen os, da os es adís icos yo os ele- men os con los cuales po modo mani ies o se p opo - cionaban ádicha nación medios óa gumen os pa a esis i álas p e ensiones de nues o Gobie no ypa a aumen a las suyas ysos ene las con decisión.—Ni mis e lexiones, inspi adas en la azón, en el más pu o pa io- ismo yen la de ensa de los in e eses ma e iales de la Isla; ni la p esencia en és a, p ime o de dos Sec e a- ios del Minis o de Negocios ex anje os de la Unión ame icana, M . Blaine, que pasa on muchos días en e- ándose del es ado de la opinión, y ecogiendo da os ace ca de la iqueza yde la impo ación yexpo ación; ni la isi a que luego, con el mismo obje o, hizo ála Habana M . Fo s e , nomb ado plenipo encia io pa a la negociación del con enio, bas a on ácon ene álos au onomis as en su camino, ni pa a que los llamados in- eg is as se hiciesen ca go—quie o c ee lo así po que es más consolado —del abismo áque los p ime os los conducían. Alas imp udencias yálas al as de pa io ismo de los económicos se debe que el Gobie no de S. M. hubiese de a a con el de los Es ados Unidos en las condicio- nes des en ajosas en que lo e i icó, y, po an o, que no ob u iese en a o de la Isla de Cuba los bene icios que, en o as ci cuns ancias, hab ía segu amen e alcan- zado; po que no hay que ol ida que lo que más impo - aba en aquellos momen os al Gobie no de la Unión e a que no acase la polí ica come cial que el bilí Mac- Kinley iniciaba, una ez que espe aba que había de in lui po modo pode oso en el po eni del pa ido polí ico áque el mismo Gobie no pe enecía.—Una ac- —36— i ud menos apasionada po pa e de los económicos hu- bie a pe mi ido al Gobie no de S. M. hace mucho en bene icio de la Isla de Cuba, éincues ionable es que los Es ados Unidos hab ían accedido ánues as p e ensio- nes con al de que su polí ica económica no acasase en el ac o de plan ea la. Desde el momen o en que su gió la agi ación econó- mica y i quiénes e an sus p omo edo es, le di excep- cional impo ancia, comp endiendo el alcance de la nue a maquinación de los enaces ad e sa ios de Es- paña. El in que és os se p oponían e a po demás e iden e: agi a la opinión has a el ex emo de que el Gobie no, en e i ación de as o nos de impo ancia, se decidiese á accede áalgunas, si no al conjun o, de las p e ensiones de los económicos.Es o bas aba pa a que el p esupues o quedase indo ado, lo cual había de ae como conse- cuencia ine i able educi los gas os de sobe anía ylos se icios públicos has a un pun o que esul ase iluso ia la acción de aquélla éimposible la ealización de los úl imos, óque el Teso o de la Península des inase anualmen e una ue e suma al le an amien o de las ca gas públicas de la Isla. Que lo úl imo no cabe en lo posible, es an e iden e que no necesi a demos ación; como ampoco es p eciso en a en la gas conside aciones pa a demos a que lo p ime o c ea ía una si uación insos enible po lo delez- nable ypoco con o me con las exigencias de la ida de los pueblos. En cualquie a de ambas con ingencias, el esul ado hab ía de se a o able álas aspi aciones de los que p e enden emancipa se de España, po que, en la dis- yun i a de le an a una ca ga pública supe io álas ue zas con ibu i as del país óde abandona la causa que la de e mina, aunque lo lamen ase p o undamen e —37 — el amo p opio nacional, la opinión, indiéndose ála du ísima ley de la necesidad, no había de a da en p o- nuncia se en el sen ido de que España e i ase su pabe- llón de un e i o io que imponía sac i icios imposibles de ealiza ycuya conse ación no puede in lui en los u u os des inos de la pa ia, pues o que el po eni y la g andeza de és a no se hallan cie amen e en Amé- ica. Calculando la g a edad que en ol e ía no opone se á que las cosas se ue an poniendo de modo que en su día hubiesen de su gi ales con ingencias; pensando que impo aba mucho aleja odo lo posible un suceso que la ley his ó ica pa ece hace ine i able, pe o que, de eni impensadamen e ósin halla nos bien p epa ados pa a que no sean demasiado sensibles sus e ec os, nos causa ía daños de mucha mon a, así en lo que se ela- ciona con el p es igio nacional, como en el o den eco- nómico áconsecuencia de las obligaciones de Cuba que se hallan ga an idas po la nación, yde la masa de je es yo iciales del ejé ci o en ac i o, empleados ci iles y clases pasi as, cuyos sueldos ypensiones end ían nece- sa iamen e que pesa sob e el Es ado ;yc eyendo que los p incipios de buena polí ica aconsejan que en caso de econoce se po quien es á llamado áhace lo, que no hay mane a de e i a el cumplimien o de la ley his- ó ica (á que an es he aludido), sea España la que, p e- ia una medi ada p epa ación, señale el momen o en que aquel suceso haya de acaece , demos ando que lo e i ica po un ac o de su olun ad, no cediendo áim- posiciones de den o ni de ue a; pensando en odo es o, uel o ádeci , me esol í, desde que la agi ación eco- nómica se inició, áemplea odos los medios que me p opo cionasen mi posición o icial ymis elaciones pa - icula es, sin ol ida , po supues o, los espe os ymi- amien os que aquélla me obligaba água da , pa a -38 - consegui que al agi ación no adqui iese mayo es p o- po ciones ypa a conclui con ella en cuan o se o e- ciese ocasión p opicia. Ala incesan e y enaz p opaganda de los económicos, encaminada áa ae se la opinión del país yáo ganiza sus medios de acción sumando nue os elemen os yo ga- nizando comi és p o inciales ylocales, espondía yo p ocu ando, con igual pe se e ancia, que no consi- guiesen ales p opósi os. En la lucha así en ablada es aban de pa e de los eco- nómicos odas las en ajas, po que, además de se i la pasión polí ica de unos yde halaga álos o os, hacién- doles c ee que los eximi ían del pago de impues os ó que se educi ía conside ablemen e la cuan ía de los que se señalasen, enían en su a o los g andes ecu sos que pa a la p opaganda o ecen las leyes de imp en a yde eunión,—Yo no con aba con la p ensa, po que és a, ó e a económica,óno que ía comba i esuel amen e al endencia po no pone se en en e de la co ien e de la opinión, ni podía da publicidad ámis abajos, ni, po úl imo, me e a dado halaga pasión alguna, pues o que mis a gumen os enían que ceñi se áin ocaciones al pa io ismo yála de ensa de los al os in e eses de Es- paña—sen imien os que, po pun o gene al, encuen an escaso eco en el co azón de los habi an es de Cuba— y ádemos a los pelig os áque un p esupues o indo ado expond ía los in e eses ma e iales que el llamado mo i- mien o económico p e endía sal a con sus soluciones. Apesa de es a in e io idad de ecu sos yde se e- cuen e que algunos homb es, después de p ome e me su coope ación en mi pa ió ica emp esa, se dejasen a as- a po sen imien os de amis ad pa icula , po al a de ca ác e pa a opone se ála co ien e de opinión malsana abie a po los económicos,ópo que con iasen en el iun o de és os, en iendo que, no obs an e la magni ud —39 — de las di icul ades que se me o ecían, áno media ele- men os ex años hubie a a ajado p on amen e el mo i- mien o económico yconseguido que su ida uese más e íme a y, po consiguien e, menos pe judicial áEspaña. Pe o, si yo podía lucha con alguna en aja con los elemen os de la Isla, e a impo en e pa a ence álos de a ue a, ósea con los auxilios mo ales que de la co e ecibían cons an emen e los económicos. Los a ículos que la p ensa de aquí publicaba en de ensa de las «Con- clusiones de los Comisionados» ;las ca as del seño Conde de Gala za mos ando las simpa ías que el mo i- mien o económico le inspi aba; las halagado as p omesas de los seño es que componían el subcomi é es ablecido en Mad id; las de e encias que, po impone lo las leyes de la co esía, dispensaba el Gobie no áes os seño es y algunas concesiones que les ue on o o gadas, cons- i uían ue zas que, hábilmen e explo adas yag andadas po los di ec o es del mo imien o económico,ena decían los ánimos y, haciéndoles con ia en un iun o segu o, les inducía álos que simpa izaban con aquél ásegui apoyando lo que en endían había de se en ajoso pa a aumen a ápidamen e su o una ópa a c ea la en menos iempo ycon meno es es ue zos. La lucha iba haciéndose an la ga y a igosa, y omaba ca ac e es ales, que comp endí se de absolu a yu - gen e necesidad da un golpe decisi o, po que, de lo con a io, se co ía el iesgo de que los económicos c easen una si uación imposible de con a es a . Acudí álas pe sonas signi icadas del pa ido conse ado esi- den es en la Habana pa a que, en nomb e de la Pa ia, de los in e eses ydel po eni de Cuba, iniciasen una eacción sal ado a; pe o mis ges iones no ob u ie on éxi o.—Nadie se decidió áacome e la emp esa; mas, como e a p eciso ealiza la, me decidí áhace lo po mí mismo, no desconociendo lo mucho que exponía ysa- —46— jaba as de sí o ganismo alguno, apa e de los comi és p o inciales ylocales, en azón áque, con o me queda dicho, la Jun a Di ec i a había dimi ido. Los seño es que habían compues o es a en idad se nega on en absolu o ácon inua eje ciendo unciones pa a las cuales no se conside aban au o izados; el pesi- mismo se apode ó de las pe sonas más signi icadas de la Habana yde las p o incias; los izquie dis as, aunque disgus ados del p ocede de su an iguo je e, onaban con a odo, haciendo los más is es augu ios, ylos di ec o es del mo imien o económico ,comp endiendo lo p opicio de la ocasión, ea i a on su campaña con el in de allega se, como se allega on, nue os elemen os. Aunque la si uación e a poco halagüeña ydi ícil el esul ado, no acilé, po que no conozco la acilación cuando del cumplimien o del debe se a a, en aco- me e po mí la emp esa que odos los que hubie an podido hace lo se negaban áinicia : de consegui la e- o ganización del pa ido conse ado ye i a el c eci- mien o de los económicos. Después de insis en es ges iones ce ca de g an nú- me o de pe sonas de las dos acciones en que el pa ido se hallaba yse halla aún di idido, ydespués de ob e- nida la p omesa de los p incipales elemen os de las p o- incias de que secunda ían mi le an ada inicia i a, ob- u e del pa io ismo del S . Ma qués de Pina del Río que, in ocando su ca ác e de senado , con ocase á una eunión álos senado es ydipu ados áCo es esi- den es en la Isla yálas demás pe sonas de no a, pa a expone les la si uación de las cosas éin i a les áque, en la o ma que juzgasen opo una, uese con ocada una asamblea del pa ido con obje o de que de e minase ace ca de la o ganización de és e yeligiese la pe sona que había de desempeña la je a u a. La ga ué la ges ión ;muchas las aspe ezas que hubo —47 — que sua iza , yno menos las di icul ades que ué p eciso ence ; pe o al in se llegó ála con oca o ia de la asam- blea, que e a lo que yo anhelaba i amen e pa a que se cons i uyese una legalidad den o del pa ido conse - ado yés e se hallase en condiciones de ealiza su misión impo an ísima. Apoco de habe comenzado á unciona la Jun a o ganizado a de que queda hecho mé i o, su gió la can- dida u a del opulen o na ie o D. Ramón de He e a, conde de la Mo ie a, pa a p esiden e del pa ido, siendo su nomb e bien acogido po se el S . He e a pe sona es imada po sus buenas condiciones de ca ác e ypo - que no se había signi icado en las la gas yempeñadas luchas man enidas en e de echis as éizquie dis as. Yo eía con ag ado es a candida u a, po que, apa e del ap ecio pe sonal que el S . He e a me me ecía, en endía se la más con enien e pa a el pa ido po se la que concillaba más. Pe o, con g an asomb o mío yde los muchos que conmigo es imaban segu o el iun o del S . He e a, poco an es de la echa en que debía euni se la asam- blea se p esen ó la candida u a del ico hacendado de la p o incia de San a Cla a, S . Ma qués de Apez e- guía, senado del Reino, apoyada con decisión po la o alidad de dicha p o incia ylas de San iago de Cuba yMa anzas, ypo pa e conside able de las de Habana yPina del Río. Los man enedo es de una yo a candida u a acudie- on ámí p e endiendo que coadyu ase ásu iun o es- pec i o, álo cual me negué esuel amen e, po que ni mi posición ni el al o obje i o que pe seguía me pe mi ían mos a p e e encias pe sonales. Du an e a ios días ealicé es ue zos, cuya na ación omi o po no hace in e minable es a Memo ia, con el in de que las dos acciones llegasen áuna a enencia -48- que había de edunda en bien del pa ido yde los in e- eses gene ales; pe o los esen imien os pe sonales pol- lina pa e, la pasión polí ica po o a, y, úl imamen e, inge encias o iciosas yconcep os poco medi ados, encen- die on los ánimos de modo que ué imposible el acue do que yo pe seguía.—Con honda pena i álos concu en- es ála asamblea i áuna lucha que iba ádi idi los, quién sabe si pa a siemp e, en ez de asocia se pa a la unión que la Pa ia demandaba, ycon no menos dolo con emplé cómo se es e ilizaban una ez más mis sac i- icios ymis es ue zos po escons i ui el pa ido con- se ado . En la asamblea iun ó po pocos o os la candida u a del S . Ma qués de Apez eguía, que ob u o el apoyo de la an igua de echa yde algunos elemen os de la izquie da. Los homb es de es a acción que apoya on al seño He e a se man u ie on en su ac i ud disiden e, com- ba iendo con a do al nue o je e yála acción iun- an e, con lo cual, po una cues ión de pe sonas, que- daba de nue o el pa ido conse ado sin la o ganización ysin la unidad debidas, yque con an o a án había yo p ocu ado da le. Aunque el nue o desengaño e a udo ycapaz de desilusiona al más op imis a, en endiendo llena un debe de pa io ismo, mien as pe manecí en la Habana p ocu é que los que habían comba ido al S . Ma qués de Apez eguía óes aban alejados de él le p es asen su apoyo, óal menos su bene olencia, pues o que ep e- sen aba la legalidad den o del pa ido. Algo conseguí yalgo más hubie a log ado en es e sen ido si la c eación de de e minados o ganismos ad- minis a i os que el Gobie no de S. M. es imó con e- nien e es ablece al cambia el égimen exis en e no hubiesen me mado la au o idad que alcanzaba yla in- —49 — luencia que po ella an es enía el Gobe nado gene al; Las consecuencias del cambio áque me acabo de e e i se e leja on singula men e en el llamado «mo i- mien o económico»; pues aun cuando, g acias ámis des- elos, és e no ecupe ó jamás la impo ancia que había log ado alcanza en la época en que me decidí áhace el iaje áSan a Cla a yMa anzas, después del es able- cimien o de las egiones consiguie on los económicos la undación de comi és en algunas capi ales yen bas an- es poblaciones de segundo y e ce o den. No obs an e es a con a iedad, ámi salida de la Isla el «mo imien o económico»se hallaba desac edi ado y en el úl imo pe íodo de su exis encia; mas, ya que an o hice po e i a el desa ollo del mal ysus pe niciosas consecuencias, hubie a sido pa a mí g a o alcanza la ecompensa de que, an es de cesa en mi ca go, hubie- sen desapa ecido odos los o ganismos c eados pa a lle a adelan e el unes o plan de los enemigos de Es- paña. Al da po e minada es a la guísima pa e de la Me- mo ia—que no he podido educi ámás es echos lími- es po que en iendo que con iene que se conozca bien el es ado polí ico de la isla de Cuba,—impó ame: es a- blece que no igno o que mi ges ión polí ica ha sido censu ada po sus esul ados, yque se ha censu ado igualmen e que me ingi iese en los asun os in e nos— po deci lo así—del pa ido conse ado . En cuan o álas censu as po el p ime o de es os mo- i os econozco que son undadas, pues, desg aciada- men e, la Na u aleza no me ha concedido las do es de in eligencia que esplandecen en o os. Po es a azón he de decla a ambién que cualquie a en mi si uación hubie a p ac icado con mayo suma de en endimien o, ycon mucha más habilidad que yo, las ges iones .que c eí indispensables.lle a ácabo .pa a, consegui la eo - 4 ÍO — ganización del pa ido conse ado , yque, po an o, es posible que hubiese ob enido lo que yo no u e la o - una de alcanza . Reconozco del mismo modo que cualquie o o Go- be nado gene al hubie a di igido con mayo aciei o yen endimien o la campaña con a los económicos; pe o aun aquellos que con más du eza juzguen mis ac os y mi conduc a en es e pa icula , hab án de con eni en que los medios po mí empleados pa a a aja el «mo i- mien o económico'» ypa a des ui lo die on el esul ado ape ecido, yespe o que me concede án igualmen e que con ello p es é un buen se icio al país; pues quien sea español yconozca las cues iones cubanas, no pod á menos de econoce que el llamado «mo imien o econó- mico» es el hecho más g a e y ascenden al que, desde el g i o de Ya a, se ha ealizado en Cuba con a la sobe- anía de España. No puedo acep a el juicio de mis censo es en cuan o áque no debí inmiscui me en las cues iones in e io es del pa ido conse ado .—Mi ca e a mili a me ha ale- jado de la polí ica, ymis a iciones no me lle an cie a- men e áella ni álas luchas de los pa idos, po cuya azón hubie a sido, además de g a o, cómodo pa a mí pe manece comple amen e ajeno ála si uación del pa ido conse ado yásus di isiones, yocupa me an sólo en es udia e o mas que pudie an se bene iciosas pa a ios in e eses mo ales yma e iales del país yen el despacho de los negocios o iciales. Pe o hay que ene en cuen a que el Gobe nado gene- al de la Isla de Cuba no es un unciona io de ele ada je a quía con las únicas misiones de ela po la segu- idad del e i o io ypo el man enimien o del o den público, yde eje ce las unciones que le co esponden como Je e supe io de la Adminis ación pública, sino que además de odo es o, ypo encima de odo es o, es el ep esen an e ydelegado del Gobie no en lo polí- ico, en cuyo concep o iene el debe inexcusable de p ocu a que los elemen os que en el e eno polí ico man ienen en Cuba el ideal del sos enimien o de la sobe anía de España se hallen en condiciones de eali- za an al a misión, ya que den o del égimen cons i- ucional igen e los pa idos polí icos son ac o es im- po an es de gobie no. Cla o es que los Gobe nado es gene ales no se deben inmiscui en los asun os que no se elacionan más que con el égimen in e io de los pa idos, po que la ma- ne a como se esuel an aquéllos no a ec a álos in e e- ses gene ales; pe o cuando las cues iones es én ín ima- men e ligadas con és os, en iendo que dichas Au o ida- des no pueden excusa se de media , no en a o de alguna de las endencias, si las hubie e, sino pa a conse- gui que queden ásal o aquellos in e eses. ¿Puede en jus icia se obje o de censu as que me es o zase, aunque inú ilmen e po desg acia, en disuadi álos au onomis as de adop a el e aimien o elec o al? En iendo que no, pues bien se alcanza que con ello no pe seguía ni podía pe segui o o obje i o que el p o e- choso pa a la Pa ia de e i a que un pa ido econocido como legal se apa ase de las luchas de es e o den, con la exposición consiguien e de que emp endiese de o- e os pelig osos pa a la paz pública. ¿Cabe en azón yen jus icia censu a mi de e mina- ción de comba i sin egua el «mo imien o económico», y abaja po consegui que el pa ido conse ado se o ganizase debidamen e?—Como he apun ado an es, admi o que se censu en los esul ados que ob u e, po - que cualquie a o o, con mayo in eligencia que yo, los hab ía alcanzado más lisonje os; pe o no puedo pasa po que se sos enga que no debí inmiscui me en modo alguno en ales asun os. —52 — Ya he dicho que no lo hice de buen ag ado; que ae hubie a sa is echo mucho que las ci cuns ancias me pe - mi iesen es a alejado de las cues iones de pa ido, y que únicamen e lo excepcional de aquéllas me obligó á mezcla me en és as. ¡¡G ande, inmensa, hubie a sido mi esponsabilidad an e la Pa ia, an e el Gobie no yan e mi p opia con- ciencia si, po el deseo egoís a de e i a me moles ias pe sonales, ópo el emo áadqui i enemis ades óá acasa en la emp esa, hubiese consen ido que el «mo i- mien o económico»lo in adie a odo, c eando una si ua- ción g a ísima, imposible de con a es a yde unes as consecuencias pa a el po eni de España en Cuba!! O o an o digo de mi in e ención pa a que el pa - ido conse ado se eo ganizase, dado el lema que és e iene esc i o en su bande a. Pues o que ninguna de las pe sonas llamadas áhace lo que ía acome e la emp esa de la eo ganización; y pues o que és a e a con enien e, necesa ia, indispensa- ble pa a ga an i los in e eses de la Pa ia, yo, el ep e- sen an e del Gobie no, no debía halla excusa en inicia amaña ob a ni ealiza odos los es ue zos que uesen p ecisos pa a e mina la. —T emenda, po g a e y un- dada, se ía la acusación que segu amen e se me di igi- ía si, pudiendo e i a lo, hubie a consen ido que el pa ido conse ado , en ez de o ganiza se, aunque sea incomple amen e, como lo es á, se hubiese ido disg e- gando de día en día, di idido en o ganismos sin ela- ción en e sí, ypo an o es é iles pa a el bien común, óhubiese lle ado pa e del con ingen e de sus ue zas al campo de nues os ad e sa ios, álo cual hab ían ayudado pode osamen e las seduc o as exci aciones de los económicos. Qué se hubie a dicho de. mí cuando se hubiesen ocado es as consecuencias ylas del p edominio del —53 — «mo imien o económico» !—Los ca gos que en onces se hab ían ulminado se ían azonables, yan e ellos end ía que baja la en e, mien as que los que se me han di igido halagan mi espí i u en ez de mo i ica lo, po que ab igo el con encimien o p o undo de habe hecho odo lo posible po deja cumplido mi debe . Adminis ación pública. Aunque es a e ce a yúl ima pa e de la Memo ia que engo la hon a de p esen a áV. E. no es menos impo an e que las dos que an eceden, poco hab é de moles a la a ención ai expone los esul ados que me cupo la o una de alcanza du an e el iempo que pe - manecí al en e del Gobie no gene al de la Isla de Cuba, ymuy singula men e en la época comp endida en e la echa en que omé posesión del al o ca go con que el Gobie no de S. M. se dignó hon a me yaquella en que el an eceso de V. E. en ese Depa amen o minis e ial es imó opo uno cambia adicalmen e el égimen adminis a i o de la Isla, con i iendo, de e icaz que e a, en nominal éiluso ia la au o idad del Gobe nado gene al, yen nominal éiluso ia ambién su in e ención en los negocios de la Adminis ación; pues si bien en las e o mas se le con i ma en su an igua denominación de Je e supe io de la misma yse le encomienda la al a inspección de odos los se icios, ambos í ulos no pasan, en igo , de hono a ios, pues ni se le dan los ecu sos necesa ios pa a eje ci a ales unciones, ni, si hubiese yo a ado de hace lo, lo ha- b ía podido lle a áe ec o sin pone me en pugna con las disposiciones que de e minan las acul ades de los Gobe nado es de egión yde los de p o incia, acaso -54 — más que po el ex o ydisposiciones mismas, po la in e p e ación la ísima que se les daba. El Gobe nado gene al no podía ni debía, po mu- chas azones, descende áuna lucha con sus in e io es je á quicos ace ca de la ampli ud ó es icción de a- cul ades adminis a i as, sob e odo cuando e a po odos bien conocido el c i e io p edominan e en ese Minis e io. Dígase lo que se quie a, me ced álas ascenden ales e o mas implan adas po el Real dec e o de 31 de Di- ciemb e de 1891 ypo disposiciones sucesi as, al Go- be nado gene al le alcanzan legalmen e, en el o den adminis a i o, las mismas esponsabilidades que cuando e a en ealidad Je e de la Adminis ación de la Isla, aunque ca ece de los ecu sos mo ales yma e iales pa a in e eni e icazmen e en los se icios públicos y hace sen i su acción.—La pública opinión, sin em- ba go —hay que econoce lo,—se hizo en seguida exac o ca go de la impo ancia yde la inalidad de las e o - mas, ypo ello, desde que és as comenza on á egi , cuando encuen a algo censu able en la Adminis ación no se uel e, como an es, con a el Gobe nado gene al, sino con a los nue os o ganismos, po que comp ende que és os, yno aquél, son aho a los que pueden, po ene medios ap opiados al e ec o, obliga áque las leyes se cumplan, áque los se icios se ealicen yá que impe e la mo alidad en la ges ión de los uncio- na ios. Cie o es que, po consigna se en a ias de las dis- posiciones áque me he e e ido, el Gobe nado gene- al con inúa siendo el Je e supe io de Adminis a- ción yque odos los unciona ios le es án subo di- nados; ypo decla a se, ámodo de inciso, en la Real o den de 8de Feb e o del ano úl imo, que aquél con- se a en oda su in eg idad las acul ades que le a i- —55 — buyó el Real dec e o de 9de Junio de 1878—decla a- ción que esul a pun o menos que baldía en la p ác ica, pues o que iene áqueda ine icaz en i ud de las a ibuciones que de mane a p ecisa, axa i a, se o o gan álos Gobe nado es de egión yde p o incia. La azón de es o es ob ia :an es los Gobe nado es ci iles e an delegados del Gobe nado gene al, yen es e concep o eje cían las unciones asignadas ásu ca go; ylos Di ec o es gene ales de Hacienda yde Adminis ación ci il, aunque enían de e minadas a- cul ades p opias, en odo lo impo an e ob aban bajo la dependencia de la p ime a Au o idad de la Isla, quien, po consiguien e, disponía de medios e icaces, posi i os, pa a conoce bien el es ado de la Adminis- ación así en lo gube na i o como en lo económico, pa a ma ca le el umbo que es imase más con enien e álos in e eses gene ales, ypa a e i a los abusos que pudie an in en a se óco egi los que se come ie en. Pe o en la ac ualidad las dos Di ecciones han sido sus i uidas po dos Secciones llamadas cen ales, cuya misión queda educida áconcen a ondos pa a el pago de las obligaciones gene ales, yá p epa a la esolución de los negocios que po su na u aleza no han podido encomenda se álos Gobe nado es, yde las apelaciones que se p omue en con a las p o idencias de és os; las nue as Au o idades egionales yp o inciales eje cen odas sus unciones gube na i as yeconómicas en uso de acul ades p opias, según lo decla a po modo ex- p eso el Real dec e o de 31 de Diciemb e de 1891, que iene áse , po deci lo así, la ley sus an i a del nue o égimen, ylos Gobe nado es de egión se en ienden di ec amen e con ese Minis e io, así pa a da le cuen a del es ado de los negocios en las p o incias que cons i- uyen aquéllas, como pa a p opone las e o mas que es imen con enien e. —62 Apoco de implan a se las e o mas dec e adas po el an eceso de V. E., g an núme o de pe iódicos yla opi- nión ol ie on áocupa se—-cosa que no habían hecho en los ein e meses an e io es—de la Adminis ación pública yde la al a de mo alidad de és a.—En iendo que la campaña obedecía, más que áo a azón, al deseo de comba i ales e o mas; po que, en caso de es ima que lo que se suponía enía undamen o, ápesa de lo educidas que mis a ibuciones habían quedado yde la in eligencia que álas e o mas se daba, hubie a p oce- dido con decisión yene gía, sin epa a en las conse- cuencias que mis ac os pudie an aca ea me ;po que po ca ác e , po educación ypo empe amen o, en odos momen os yen odas ocasiones de mi ida— y singula men e mien as he sido Gobe nado gene al de la Isla de Cuba—he ab igado el p opósi o i mísimo de que ni aun la male olencia más e inada pudie a supo- ne que e a capaz de ansigi con la inmo alidad, cual- quie a que uese la o ma en que se mani es ase. Ymien as he pe manecido en Cuba, mi decisión de no apa a me de es e p incipio mo al, an a aigado en mí que puedo deci que o ma pa e de mi na u- aleza, e a más inqueb an able que nunca, po cuan o, apa e del deseo de cumpli con los dic ados de mi con- ciencia ycon los debe es que las leyes me imponían, enía las nobles aspi aciones de que el Gobie no queme había hon ado con su con ianza pudie a asegu a que, du- an e su época, la inmo alidad, que pa ecía ingéni a en la adminis ación de Cuba, había desapa ecido, yla de que el mismo Gobie no yel país ecogiesen los bene i- cios de al cambio; pues la con ianza que inspi an una adminis ación hon ada yun e i o io que sa is ace sus obligaciones yno salda con dé ici sus p esupues os, hab ía llamado capi ales ex anje os, con los cuales se hubie a desen uel o más ymás la iqueza de la Isla, —63 —. ype mi ido al Gobie no hace la indispensable con e - sión de la Deuda en condiciones g andemen e en a- josas pa a los in e eses gene ales de la Isla ypa a el c édi o de la Nación. Es e e a mi anhelo más i o yp incipal, pues ámi pa io ismo le pa ecía poco que mi ges ión se con aje a á ela po el man enimien o del o den, po la obse - ancia de las leyes ypo que se adminis ase ec amen e; que ía que as de mí quedase algo que edunda a de una mane a angible, mani ies a, en en aja del País; algo que, al educi las di icul ades económicas del Teso o de la Isla, había de se obs áculo pode oso opues o ála ealización de lamen ables aspi aciones ycolumna i - mísima que man u iese po mucho iempo la sobe anía de España en aquellas lejanas p o incias. Lamen o p o undamen e que el iempo ylas ci cuns- ancias no me hayan consen ido ealiza al deseo, ylo lamen o, no po la glo ia que de ello hubie a podido epo a mi modes o nomb e, sino po los bene icios que en odo los ó denes hab ía ocado el País. Quéda- me, sin emba go, la anquilidad de conciencia, po que he pues o de mi pa e cuan o me ha sido dable yhan sido de odo en odo ajenas ámi olun ad las causas á que se debe a ibui que el bien que pe seguía no se haya log ado.—Mad id 22 de Diciemb e de 1892. — Ca- milo G. Pola ieja. No se acompaña el es ado núm. 1po habé seme ex- a iado su copia; pe o como el o iginal lo mandé áese Minis e io, puede saca se una copia ypone la en luga de es a no a. - —64 - ESTADO o al de la ecaudación ob enida en odas las Aduanas de es a Isla, ápa i de! 24 de Agos o de 1890 á in de Fe- b e o del año ac ual. PESOS. CTS. Del 24 al 31 de Agos o de 1890.. • 277.617 55 Sep iemb e de ídem 1.402346 5i. Oc ub e de ídem 1.222.481 68 No iemb e de ídem 1.358.888 02 Diciemb e de ídem. 1.273.265 44 Ene o de i8qi ....1.313.256 09 Feb e o de ídem 1.258.189 24 Ma zo de ídem. 1.317.601 58 Ab il de ídem 1.601.588 04 Mayo de ídem . 390.156 46 Junio de ídem .... 1.267.149 49 Julio de ídem 1.277.416 33 Agos o de ídem 957-36 i30 Sep iemb e de ídem :770.228 04 ' Oc ub e de ídem 906.916 14 No iemb e de ídem 936.876 69 Diciemb e de ídem 1-003.935 69 , Ene o de 1892 1.113.924 65 Feb e o de ídem 972.520 05 i To al ..Bi 99 BAJAS ARANCELARIAS. Dejado de ecauda desde i.° de Sep iemb e de 1891 á in de Feb e o de 1892 en i ud de la Ley de elaciones come ciales y a ado celeb ado con los Es ados Unidos. $4.112.614,82 i. aNo a.: el da o an e io esul a de icien e po no es a incluidas las bajas ocasionadas po la Ley de eía- clones come ciales en los meses de Julio yAgos o de 1891, ácausa de no habe se eunido es e da o pa a las Aduanas de la Isla. 2 . aNo a: se hace cons a ambién que en la baja an- e io es á comp endido lo que se ha dejado de ecau- da con mo i o de habe clecla ado el Gobie no de S. M. u que álos p oduc os de los países con enidos que u- ie en en sus a ados la clausula de «nación más a o- ecida» se les o o gasen los mismos bene icios que álos p oduc os de los Es ados! Unidos. 3. aNo a: en el p esupues o de ing esos de 1890-9X5 que con inúa en igo en el p esen e a ío económico , se calcula po o al ing eso de las en as de Adua- nas 14.971.300. PESOS. « Recaudado ... .......... ... ................ 21.521. 717 GQ yy Hubie a subido la ecadación sin a ado de eci-. p ocidad ycon la Ley de elaciones me can iles> 4.121.614 82 como egía an es de i.° de Julio p óximo pasado. Hubie a sido el o al de lo ecaudado. ........... 25.Ó43.332 81 Asciende lo calculado en el p esupues o de 90 á91 * yde los meses de i.° Sep iemb e 91 á in de Fe- 22.456.450 00 b e o de 1892. ......... .................... Se hubie a ecaudado de más sob e lo calculado en 3186.882 I 81 p esupues o APÉNDICE Explicado queda en la an e io Memo ia cómo hallé la Isla de Cuba al oma posesión del mando, ycómo la dejé cuando las inconside adas e o mas del S . Ro- me o Robledo me obliga on áp esen a la dimisión de mi ca go. Mucho ymuy impo an e pod ía añadi álo que en el an e io documen o digo; pe o callo aho a po que pa ió icas conside aciones me obligan al silen- cio. Día end é de habla cla o pa a esca mien o de muchos yenseñanza de odos. Quizás no es é lejano; pe o mien as llega, mejo es ene bien gua dadas cie as cosas. Pe mí aseme, sin emba go, insis i en que al eg esa yo ála Península no había emo es de p óxima gue a en Cuba, yen que la si uación económica de la Isla había mejo ado no ablemen e. Hacía muchos años que los em- pleados cob aban con g an e aso. Ap incipios del 91 es aban odos ai co ien e, ydesde en onces cob a on mensualmen e sus pagas con oda pun ualidad. Conse- guí p oba que Cuba podía paga con oda holgu a un p esupues o de 26.coo.oco de pesos, el cual e a absolu- amen e necesa io pa a asegu a la iqueza y anquili- dad de la Isla yde ende la de los sepa a is as, que á oda cos a que ían hace la pob e pa a ence nos ácil y p on amen e. Así lo dije con iempo bas an e áquien 68 debía deci lo; pe o ue on mis ad e encias an inú iles como si las di igie a al ien o. He aquí un esumen del come cio de Cuba en 1891, que po sí sólo p ueba la p ospe idad áque había lle- gado la Isla: Valo es de la Expo ación de i.° de Ene o .031 de Diciemb e de 1891 89.52^.553,67 pesos. ídem de la Impo ación en iguales echas 56.265.315 * Di e encia á a o de la Expo ación ..33.260.238,67 * No a. Hay que deduci de la Expo ación 3.300.253 > en moneda acuñada. De la Impo ación.. .. .5.300.000 * Valo es de las me cancías expo adas 86.225.300,27 > ídem de la id. impo adas 50.065.315 Di e encia á a o de la Expo ación, ..35.259-985,27 lililí BGU AMon . 500709240 F11/10