Mando en Cuba del Teniente General D. Camilo G. Polavieja : copia de la memoria dirigida al Excmo. Sr. Ministro de Ultramar en 22 de Diciembre de 1892
Full text
MANDO EN CUBA
DEL TENIENTE GENERAL
D. CAMILO G. POLAVIEJA
sos -
COPIA DE LA MEMORIA
DIRIGIDA
AL Excmo. S . MINISTRO DE ULTRAMAR
EN 22 DE DICIEMBRE DE 1892
í
MADRID
EST. TIP. DE LOS «SUCESORES DE RIVADENEYRA»
IMPRESORES DE LA REAL CASA
Paseo de San Vicen e, núm. 20
1896
MANDO EN CUBA
DEL TENIENTE GENERAL
D. CAMILO G. POLAVIEJA
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COPIA DE LA MEMORIA
DIRIGIDA
AL Excmo. S . MINISTRO DE ULTRAMAR
EN 22 DE DICIEMBRE DE 1892
MADRID
EST. TIP. DE LOS «SUCESORES DE RIVADENEYRA»
IMPRESORES DE LA REAL CASA
Paseo de San Vicen e, núm. 20
1896
Excmo. S . MINISTRO DE ULTRAMAR
Excmo. Seño :
La dolencia ísica que me aquejaba du an e el úl imo
pe íodo de mi es ancia en la Habana me impidió da
cumplimien o ála disposición sobe ana en cuya i ud
los Gobe nado es gene ales de las p o incias españo-
las si uadas en el Ma de las An illas óen el Pací ico
deben, al cesa en el desempeño de su al o ca go, edac-
a , con des ino ásu suceso y emisión áese Minis e-
io, una Memo ia que con enga la eseña de su ges ión
polí ica yeconómica en el lapso de iempo que hubie-
sen se ido dicho empleo.
Aunque mi digno an eceso en el Gobie no gene al
de la Isla de Cuba omi ió la obse ancia de la disposi-
ción de que queda hecho mé i o, yo me p oponía cum-
pli la pun ualmen e; yasí lo hubie a hecho áno impe-
dí melo la ci cuns ancia expues a, independien e de mi
olun ad ysupe io áella.
Una ez desapa ecido al incon enien e, como des-
apa eció ápoco de mi llegada ála Península, pa ecióme
pasada la ocasión de cumpli , en lo que ála p ime a
pa e del mismo espec a, el p ecep o mencionado;
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pe o me p opuse a empe a me áél en el pun o e e-
en e áda cuen a áV. E. del esul ado de mi ges ión
en el Gobie no supe io de la ci ada Isla de Cuba-
Cumpliendo ales p opósi os yobligaciones, engo la
hon a de o ece áV. E. es as páginas, que con ienen
una elación sin é ica de las cues iones de mayo im-
po ancia, que se han o ecido en los ein idós meses en
que, inme ecidamen e, he desempeñado el pues o de
Gobe nado gene al de la Isla de Cuba; de la solución
que he dado áunas yp ocu ado da áo as, yde los
esul ados que me cupo la o una de alcanza así en el
o den polí ico yen el de segu idad pública, que se e-
leja on po modo e iden e yde odos econocido en el
ac ecen amien o de la iqueza gene al del país, como
en la no malidad ymo alidad de la Adminis ación pú-
blica, obje o de an se e as censu as ypied a de escán-
dalo an es de mi llegada ála Isla.
De in en o he demo ado el cumplimien o del debe
que lleno hoy- Tan segu o es aba de la se enidad de mi
espí i u yde que mi juicio se hallaba exen o de apasio-
namien os el día en que, de eg eso de Cuba, a ibé á
las playas de la Península, como puedo es a lo hoy, en
que es ue za que el iempo, eje ciendo su na u al acción
des uc o a, haya apa ado de mi ánimo cuan a pa -
cialidad pudiese habe en el mismo. Yo sé bien que no
he enido un momen o de pasión, como no sea po el
mejo se icio de la Pa ia ydel Rey; pe o no bas a que
yo ab igue es a c eencia; es p eciso que los demás la
engan ambién yque ni po acaso ean en cuan o oy
á ene la hon a de expone áV. E. más que un a-
sun o igu osamen e exac o de la e dad.
Aunque es a mi a i mación bas e pa a que po nadie
se dude de lo que ase e o, V. E. iene, con con en a-
mien o mío, medio e icaz yconcluyen e de comp o-
ba lo.—Ahí, en ese Minis e io encomendado álos al os
alen os de V. E., deben exis i , además de múl iples
comunicaciones o iciales en que a é asun os de es e
o den, las ex ensas Re is as polí icas que odas las de-
cenas ele é álos dignos S es. Minis os que lo ue on
du an e mi pe manencia en la Isla de Cuba, dándoles
cuen a de allada del es ado polí ico, social yeconómico
del país cuyo gobie no me es aba encomendado, ylas
ca as polí icas que en más de una ocasión, po en en-
de que con enía que el Gobie no de S. M. conociese
sin demo a de e minados asun os, esc ibí, ap o echan-
do los co eos que po ía ex anje a ienen áEu opa.
En ales esc i os, yen los documen os que ámuchos
de ellos acompañé, halla á V. E., si es ima opo uno
examina los, comp obada la exac i ud de cuan o me
pe mi o hoy some e ásu conside ación.
O den público ybandole ismo.
Dos cues iones de impo ancia excepcional yde na-
u aleza u gen e encon é plan eadas ámi llegada ála
Isla de Cuba: la de o den público en el e eno polí ico,
yla del bandole ismo, cuyo c ecimien o, in luencia y
audacias epe idas a ec aban hondamen e ála segu idad
de las pe sonas y ías de comunicación éimpedían el
desen ol imien o de la iqueza del país.
Las examina é conjun amen e po la ín ima elación
que ienen en e sí.
Ni la paz del Zanjón, ni el modo como se puso é -
mino ála segunda gue a sepa a is a, en la cual me cupo
la hon a de manda en Je e las ue zas de ma y ie a
del depa amen o O ien al, e i o io en que casi exclu-
si amen e se desen ol ió la segunda insu ección, ue-
on pa e pa a que los enemigos de España desis iesen
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de sus p opósi os de emancipa se de la mad e Pa ia.
—
La deposición de las a mas yla de o a ue on seguidas
inmedia amen e del inicio de una conspi ación que sub-
sis e aún yen cuyo é mino no hay que con ia , po que
la endencia sepa a is a o ma pa e in eg an e yp in-
cipal, po deci lo así, de la na u aleza de la casi o ali-
dad de los c iollos de la Isla de Cuba, sin exclui álos
hijos de los peninsula es esiden es en ella, pues, po
pun o gene al, és os no ceden en su enemiga áEspaña
álos descendien es de las más an iguas amilias del país.
Vencidos, pe o no esignados, yaca iciando siemp e
la aspi ación ála independencia del e i o io que Es-
paña descub ió, conquis ó ycolonizó, no cejan jamás
en su labo de des ui po cuan os medios les p opo -
cionan las leyes democ á icas de imp en a, eunión y
asociación, óles sugie en su p o e bial as ucia, aguzada
po la pasión polí ica, los cimien os de la sobe anía es-
pañola, sin enuncia po es o al deseo i mísimo, digan
lo que quie an los que no conocen el país ólos que no
lo conocen más que supe icialmen e, de conquis a , si
es p eciso, po las a mas el iun o de sus ideales.
Ala implacable gue a que nos hacen en el lib o, en
la p ensa pe iódica, en los es ablecimien os de ense-
ñanza, en los cen os de eunión, en el domés ico hoga
ydonde quie a que un c iollo puede, con cualquie mo-
i o, mani es a sus sen imien os, únense las endencias
ylos ac os de aquellos que po su his o ia yan eceden-
es, ópo su mane a especial de se , echazan los medios
pací icos yp oclaman, como único empe amen o ap o-
piado ye icaz pa a consegui la independencia, la ape-
lación ála gue a.
A ales agi ado es, que ienen muchos pa ida ios en
la Isla, ysingula men e en la despoblada y agosa p o-
incia de San iago de Cuba, en la cual, como V. E. sabe
bien, p eponde a la aza de colo , que hemos dejado
—7—
que nos sea a eba ada po nues os enemigos, se debe
en p ime é mino la cons an e conspi ación que man-
ienen de acue do con el no escaso núme o de cubanos
e ugiados en los Es ados Unidos, San o Domingo,
Hai í yJamaica, yla pe sis encia con que odos ellos
p ocu an allega ecu sos pa a e i ica desemba cos
ilibus e os—más de una ez ealizados—con los cuales
alza la bande a insu eccional en los campos de Cuba.
Consecuencia inmedia a, mani es ación más bien de
los abajos e oluciona ios, es la exis encia del ban-
dole ismo yla casi e idenciada imposibilidad de ex in-
gui lo po comple o. Si los que has a aho a se han lan-
zado al campo hubiesen obse ado la conduc a que
comúnmen e siguen aquellos que se a ojan águe ea
con la sociedad, ósea, si hubie an hecho blanco de sus
dep edaciones y ejámenes ácuan os no hubiesen es a-
do en condiciones de esis i les, es segu o que, no obs-
an e que la opog a ía del e eno a o ece en ex emo
la ocul ación de indi iduos yhas a la de g upos consi-
de ables de homb es, yque la e acidad del suelo yla
benignidad del clima pe mi en i i la go iempo en los
bosques, los bandole os no hubie an podido pe manece
años yaños bu lando la pe secución de las au o idades.
Pe o es de pública no a iedad que, sal o a ísimas
excepciones, los bandidos no han di igido nunca su ac-
ción con a los c iollos, ymenos aún con a aquellos que
habi an en los pequeños poblados ó ienen sus i ien-
das aisladas en los campos.—En ez de moles a á los
guaji os,han pues o siemp e especial cuidado en man-
ene con ellos buenas elaciones, ácuyo e ec o apelan
ácuan os medios es án ásu alcance, o a a o eciéndo-
los en sus apu os pecunia ios, o a ecompensando con
la gueza los se icios que les p es an, odo lo cual pue-
den ealiza con ando, como cuen an, con el p oduc o
de lo que ob ienen de los p opie a ios de incas de im-
—i4—
suelo e acísimo, se halla la p o incia de San iago de
Cuba con aquella República, e ugio ambién de cubanos
expa iados, obliga áuna igilancia ex ao dina ia. La
que se eje ce esul a de icien e po que no enemos las
ue zas de ie a ni los ba cos necesa ios pa a e i a
que los mencionados buques in oduzcan a mas—que
los campesinos ocul an cuidadosamen e—yque po el
mismo medio se man enga una i a co espondencia
en e los e oluciona ios de ue a yde den o de la
Isla, si no es que, cuando les con iene, ayan y engan
emisa ios que causan, po lo menos, el g a e mal de
man ene i as las espe anzas e oluciona ias.
Apesa de la ca encia de ecu sos; ápesa de que,
po azón de amino a en una can idad insigni ican e
los gas os públicos—amino ación que hab emos de pa-
ga bien ca a algún día— ué en dos ocasiones educido
el ya insu icien e pe sonal de policía, pude, á ue za de
des elos yde sac i icios pecunia ios, hechos con des ino
al pago de con idencias yde agen es especiales que sos-
enía den o y ue a de la Isla; pude, epi o, es a al
an o de los p oyec os de los enemigos de España y
desba a a los an es de que los pudiesen lle a áeje-
cución.
En el mes de Oc ub e del año úl imo, ins igados po
Maceo, C ombe yCas illo, yespe anzados con la im-
po ancia de los ecu sos ma e iales que, po los medios
an es indicados, habían log ado euni , se decidie on á
lanza al campo en la p o incia de San iago de Cuba
nume osas pa idas; mas, a isado opo unamen e, pude
ambién es a ez des ui ales planes, aunque pa a
ello ué p eciso, po que la in en ona e a de impo an-
cia, en ia ápidamen e buques de gue a con obje o
de que con su igilancia en las cos as impidiesen los
desemba cos p epa ados, ybas an es ue zas de in an-
e ía ycaballe ía que desde di e sos pun os de la Isla
ue on ási ua se en los pun os más pelig osos, dispues os
ácae sin pé dida de un momen o sob e las pa idas
que se le an asen.
So p endidos los e oluciona ios po la p on i ud
con que acudió la ue za pública, desis ie on de sus
p opósi os, no sin que algunas opas yla Gua dia ci il
u iesen encuen os con g upos a mados, yno sin que
hubiese que pe segui áés os has a que, p o egidos po
la espesu a de los bosques, log a on dispe sa se.
También en es a ocasión me i p ecisado ádispone
que saliese de la Isla Ángel Gue a, conocido e olu-
ciona io que, en nomb e ycon la ep esen ación de
Maceo, había p epa ado la in en ona.
La si uación c eada po el bandole ismo e a, aunque
en o o concep o, no menos g a e que la que o ecían
los p oyec os e oluciona ios en pun o áo den público,
pues, alen ados los bandidos po la impunidad en que
i ían, ealizaban cons an emen e ac os de inaudi o
a e imien o, que, ála pa que aumen aban su p es igio
en e la gen e del campo yac ecían el emo que inspi-
aban, hacía imposible la ida ag ícola éindus ial del
país, pues los hacendados que no les pagaban los c e-
cidos ibu os que les exigían no podían isi a ni ex-
plo a sus incas.
Según queda dicho, e a muy expues o iaja has a en
e oca il, yes de pública no o iedad que, en más de
una ocasión, los obos yasesina os se e i ica on ála
luz del día en poblados de impo ancia, yque, no una
ez sola, los habi an es de los a abales de la Habana
u ie on que hui de sus i iendas po que has a ellas
enían la osadía de llega los indi iduos de la pa ida
de Manuel Ga cía.
La Isla en e a, excepción hecha de la p o incia de
Pue o P íncipe, se hallaba in es ada de bandole os á
cual más a e idos, con ibuyendo po modo pode oso
—i6 —
al man enimien o de es a si uación e dade amen e
in ole able la al a de unidad de pensamien o pa a la
pe secución ylas i alidades en e los Gobe nado es
mili a es ylos ci iles, que se e lejaban en sus disposi-
ciones encaminadas ádicho obje o, yaun en e las
ue zas que ope aban con a los malhecho es.
Decidido ápone é mino al bandole ismo has a
donde uese posible, yáconclui inmedia amen e con
las causas que con ibuían áque uese ine icaz la pe -
secución, es ablecí, bajo mi di ección inmedia a, un
Cen o enca gado de en ende exclusi amen e en odo
lo ela i o áaquella plaga.—No engo sino mo i os
pa a elici a me de semejan e acue do, que me eció se
ap obado po S. M. según Real o den que me ué
comunicada po el Minis e io de la Gue a, pues desde
el momen o en que comenzó á unciona al o ganismo;
desde que hubo unidad de pensamien o en la pe secu-
ción ;desde que hubie on de cesa necesa iamen e
compe encias, que edundaban en daño del se icio,
ydesde que se emplea on con a los bandole os los
medios ylos ecu sos ap opiados álas condiciones del
país, mi plan comenzó áda el u o que yo espe aba y
las cosas cambia on adicalmen e de aspec o.
Apoco de iniciada po mí la pe secución, enació la
con ianza pública; los p opie a ios que hacía años que,
po emo álos bandidos, no isi aban sus incas, pu-
die on hace lo anquilamen e ydi igi las ope aciones
de la siemb a yde la za a sin que nadie los moles ase;
sin ecelo alguno ha iajado el que ha que ido po
donde yen la o ma que ha es imado con enien e; y
es a con ianza que desde el p incipio log é inspi a , y
que he enido la o una de no de auda , ha hecho que
la iqueza pública se haya desa ollado conside able-
men e, como lo p ueban los ex ensos e enos an es
cubie os de mon e yhoy dedicados al cul i o, el
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mon aje de nue as áb icas, el omen o de muchos
ingenios, la cons ucción de o os que es aban abando-
nados, el esul ado de las dos úl imas za as, que son
las mayo es que se han conocido jamás en la Isla, yla
eno me suma que ep esen a la maquina ia adqui ida
po los p opie a ios con el in de pode mole más caña
ymejo a las condiciones del azúca yde los demás
p oduc os que ob ienen de aquella plan a.
La za a del año 1890 llegó á751.832 oneladas de
azúca , yla de 1891, que e minó poco an es de mi
salida de la Isla, á915.000, ósean 163.168 más que el
año an e io , ápesa de que el ue e empo al de aguas
que se p esen ó du an e la p ima e a causó una baja
que se calculó en más de 60.000 oneladas.
La maquina ia pedida al Ex anje o con des ino álos
ingenios, ué po alo de 4*/#millones de pesos.
El abaco se ecogió y e ció ambién sin no edad,
ápesa de las amenazas que o mulaban los bandidos, y
que llega on has a mí.
Como exis en en ese Minis e io copias de las comu-
nicaciones que cada decena he di igido al de la Gue a
dándole cuen a de los esul ados que se iban alcanzando
en la pe secución del bandole ismo, no debo moles a
áV. E. ex endiéndome más espec o al pa icula ; pe o
con obje o de que es a pa e de la Memo ia no quede
incomple a, pe mí ame que apun e las ci as que de-
mues an los esul ados ob enidos.
Desde que en ó en unciones el «Gabine e Pa i-
cula » yse o ganizó debidamen e la pe secución del
bandole ismo has a mi salida de la Habana, ue on cap-
u ados 164 indi iduos acusados de deli os comp endi-
dos en la ley de 25 de Junio de 1888, complemen a ia
de la de Secues os; la ue za pública ha dado mue e á
43 bandidos, yhan su ido la úl ima pena, en i ud de
sen encia de los T ibunales, ein e.
—i8 —
Du an e la misma época sólo ha habido dos secues-
os, algunos obos de escasa mon a ymuy pocos
incendios; pues si bien és os en la za a de 1891 lle-
ga on al núme o de 461, hay que descon a 416 que
ue on casuales, y ene en cuen a que en e los que
igu an como in encionales hubo a ios p oducidos po
los dueños de las colonias. —No hay en Cuba quien
igno e que á es e medio suelen apela los colonos qué
siemb an caña po su cuen a pa a obliga al dueño del
ingenio, áquien se la ienen endida, áque la co e y
muela sin demo a.
También los p opie a ios de los ingenios acos um-
b an áp ende uego pa a des ui la mucha hie ba qué,
c eciendo al mismo iempo que la caña, di icul a el co é
de és a, á in de abona con las cenizas el e eno y e-
no a los pas os que se c ían en las llanu as.
La caña quemada ascendió, es cie o, ámillones de
a obas; pe o, ápesa de es o, las pé didas ue on insig-
ni ican es po que ué molida la mayo pa e, según se
demues a en la elación que engo la hon a de acom-
paña con el núm. 1.
El día de mi emba que pa a la Península, en ez del
enjamb e de bandidos espa cidos po odo el e i o io,
que encon é al hace me ca go del Gobie no gene al
de la Isla, sólo quedaban en el campo, ocul os en las
mad igue as que ienen en los bosques, óacaso gua da-
dos po quienes menos debían dispensa les p o ección,
los bandole os siguien es:
En la p o incia de la Habana: Manuel Ga cía, su
he mano Vicen e, Gallo Sosa, Plasencia yAl onso.
En la p o incia de Ma anzas: Ma agás yel Tue o
Ma os; y
En la p o incia de San a Cla a: Indalecio Rod íguez
yel Tue o Rod íguez.
Ab igo el con encimien o p o undo de que, si no hu-
i9
biesen a o ecido álos bandidos, como les ayuda on
po modo decisi o en mi iempo yles ayuda án siemp e,
las ci cuns ancias e dade amen e impo an es de las
simpa ías que inspi an ála masa de los campesinos po
el ca ác e polí ico con que se p esen an, lo cual se a-
duce en una p o ección esuel a, ydel apoyo que po
emo , ópo o as causas que no expongo, po que aun
cuando es án en la conciencia pública no se puede p o-
ba , encuen an los malhecho es en pe sonas de al a
posición social, la campaña que con a el bandole ismo
inicié ydesen ol í hubie a dado en pocos meses el
esul ado de ex e mina has a el úl imo de los bandidos,
p opo cionándome la sa is acción de pode deci al Go-
bie no que me hon ó con su con ianza que la Isla de
Cuba se hallaba como no había es ado nunca :lib e de
bandole os.
Aunque se in ie e bien de lo que expues o queda,
c eo del caso consigna una ez más lo que epe ida-
men e dije desde la Habana áese Minis e io yal de la
Gue a: la Isla de Cuba no iene los medios de ep e-
sión yde de ensa que equie en su es ado polí ico y
social; los elemen os de pe u bación que ep esen an
las aspi aciones e oluciona ias; su si uación geog á ica,
que hace que su posesión sea muy codiciada; las p e en-
siones de ex ende cie o e i o io nacional que, po la
echa de que a ancan yla enacidad con que se man-
ienen', se pueden cali ica de his ó icas; y, po úl imo,
la p e isión de que en un po eni acaso no lejano las
con eniencias de alguna polí ica opues a ánues os in-
e eses se decida áp o oca y a o ece , aunque no sea
os ensiblemen e, con ecu sos de alía dis u bios in e-
io es que coloca ían las cosas en un es ado cuya g a-
edad no necesi o enca ece , po que no es posible que
se ocul en ála al a éilus ada pene ación de V. E.
Con encido de que la si uación apu ada del E a io
20
«
público po una pa e, ypo o a cie as endencias
que pa ecen p e alece en la polí ica, impedían el au-
men o del Ejé ci o has a el núme o de homb es que,
espondiendo áuna mediana p e isión, debie a compo-
ne el de la Isla de Cuba, a é, en cumplimien o de los
debe es que de consuno me imponían el pa io ismo y
el al o ca go que desempeñaba, de busca , pa iendo de
los escasos ecu sos de que disponía, un empe amen o
median e el cual sin aumen a , yaun educiendo, si uese
posible, la ci a del p esupues o de Gue a, pe mi iese á
España con a con mayo núme o de comba ien es de-
cididos, ap os pa a la lucha yaclima ados el día en que,
po desg acia, los necesi ase.
El medio que buscaba lo hallé en el es ablecimien o
de colonias mili a es en los as os e enos que posee
el Es ado, algunos de los cuales ocupan, po o una,
pun os es a égicos.
No moles a é áV. E. de allando aho a las bases que
es ablecí pa a la c eación de ales colonias, ni las eglas
que dic é pa a su desen ol imien o ypa a que espon-
diesen á odos los obje i os de mi pensamien o.—Todo
es o cons a ex ensamen e explicado en las comunicacio-
nes o iciales ysemio iciales que en su opo unidad ele-
é áese Minis e io yal de la Gue a.
Desg aciadamen e, las en ajas que han de epo a
las colonias mili a es no pueden coincidi con su c ea-
ción, sino que se necesi an algunos años pa a queda p o-
ducción de las mismas cub a los gas os que ocasionan y
bas e pa a sa is ace los habe es de los je es yo iciales
a ec os áellas yla ganancia que se asigna álos solda-
dos-colonos.
Ami salida de la Isla de Cuba dejé ins aladas, ap o-
isionadas de ape os éins umen os de lab anza yde
semillas, uncionando—en una palab a—dos colonias.
Si se es ablecen las demás que yo me p oponía c ea , y
21
si se las a iende como es debido ysu impo ancia ecla-
ma, en iendo que, ámenos de ocu i algo que po su
índole se escapa ála humana p e isión, den o de algún
iempo se pod á sos ene con undamen o que, si no
hemos asegu ado el po eni , quedan des uidos no
escaso núme o de los muchos ac o es que hacen que
aquél se o ezca ac ualmen e p eñado de pelig os, pues
con a emos, sin que nada cues e al Teso o, con un
ejé ci o conside able en las mejo es condiciones de
lucha po el man enimien o de la in eg idad del e i-
o io nacional, pues o que, al hace lo, además de cum-
pli con su debe , de ende á sus in e eses pa icula es;
end emos quienes, sin es ue zo ysin dis ae se de sus
labo es ag ícolas, igilen las cos as, haciendo imposibles
los desemba cos de los ilibus e os, yquienes in ie an
golpe acaso decisi o al bandole ismo; po que como és e
no encon a á ampa o en las zonas en que se hallen las
colonias, hab á de e ugia se en pun os de e minados,
en los cuales se á más ácil ex e mina lo; aumen a emos
la iqueza pública con la explo ación de e enos que
hoy pe manecen incul os, ypo ende los ecu sos del
Teso o, y, po úl imo, hab á en Cuba la sa ia yel espí-
i u españoles de que necesi a indispensablemen e si no
que emos que an es de mucho se ean ealizadas las es-
pe anzas de los enemigos de la Pa ia.
Polí ica.
En el o den polí ico, con elación álos pa idos mili-
an es econocidos como legales, no e a el es ado de la
Isla de Cuba más sa is ac o io que en pun o áo den pú-
blico yásegu idad pe sonal cuando me hice ca go del
Gobie no supe io de aquélla.
Vi a, la en e, enconada la lucha que en mal ho a di-
idie a años a ás al pa ido conse ado en de echis as
éizquie dis as, hacía que es a ag upación, un día alioso
ypo en e balua e en que se apoyaban la nobilísima idea
de la in eg idad del e i o io pa io yla acción de la
au o idad, hubiese pasado á se obs áculo, á eces in-
anqueable, pa a el desen ol imien o de los p opósi os
de és a; áno dedica , como en an e io es ymás bonan-
cibles iempos, los pode osos medios de que disponía á
la de ensa de la aspi ación que le dió ida ylos al os
p es igios que alcanza a, yáemplea odos sus es ue -
zos en comba i se en e sí con a do osa saña los que, en
época no lejana, i ie on como he manos, unidos en el
i o anhelo de hace in encible la más he mosa ymás
san a de odas las causas.—Los ideales del pa ido con-
se ado se hallaban educidos áconsegui que la in-
luencia del Conde de Casa-Mo é, je e de la de echa,
p eponde ase sob e la del Conde de Gala za, je e de la
izquie da, y ice e sa.—Es o e a lo único que los enía
di ididos yen pelea incesan e, no, como se suponía,
pa a que si iese de ema de discusión en euniones y
en la p ensa, la di e gencia de p incipios polí icos y
económicos.
Es o en cuan o álos que se apellidaban «españoles
incondicionales».
Respec o álos au onomis as, demás pa ece deci que
la Au o idad no podía p ome e se de ellos más que una
gue a sin cua el, inconside ada, sin pe juicio de que,
os en ando su ca ác e de pa ido que luchaba den o
de la legalidad, p ocu asen ob ene me cedes que e-
dundaban en bien de pa icula es óde la colec i idad
polí ica.
An es de pasa adelan e c eo opo uno hace un poco
de his o ia ace ca del pa ido au onomis a, pa a que se
puedan ap ecia con conocimien o de causa, así su sig-
—23 —
ni icación, como su conduc a de ida yla inalidad de
su polí ica.
Es e pa ido no nació espondiendo áun es ado de la
pública opinión, sino ála necesidad de c ea en el o den
polí ico un o ganismo in e medio en e los adicalismos
ep esen ados po las endencias sepa a is a éin eg is a;
una ag upación que, sin he i de una mane a p o unda
en lo esencial la doc ina de es e pa ido, ósea en el
pun o del man enimien o de la in eg idad del e i o io,
alen ase la espe anza de los sepa a is as haciéndoles
con ia en que log a ían po la e olución lo que no ha-
bían podido consegui po la e olución. Hay que eco-
noce que hubie a sido expues o, ysob e odo impolí-
ico, p e ende ma a de una ez las espe anzas de los
que du an e la gos años habían luchado en el campo
po la independencia, éimpone áaquellos que an os
es ue zos hicie an en de ensa de España el du o sac i-
icio de e ondea en plena paz la bande a sepa a is a
que an enaz ypa ió icamen e habían comba ido.
La aspi ación al sis ema au onómico, que cons i uye
el p og ama del llamado pa ido libe al de la Isla de
Cuba, no había enido jamás após oles y, po ende,
ampoco adep os en el país. Nues a aza es e ac a ia
ála acep ación de sis emas que ienen en sí mucho de
ilosó icos; la imp esionabilidad de su ca ác e , que la
lle a ápensa más con el co azón que con el ce eb o,
hace no se con o me ácilmen e con aquello que no se
p esen a cla o ysencillo ásu azón desde el p ime
momen o, ypo es o, cuando po imp esión ópo con-
encimien o se pone en en e de un sis ema dado, no
suele pasa áo o que lo modi ique en mayo ómeno
escala, sino al que le es adicalmen e opues o, con al
de que lo in o men ideas ambién adicales.
Que es o es exac o ,lo comp ueba la his o ia de odas
nues as an iguas posesiones de Amé ica.
—3o —
indicaciones, ydeseoso de e i a disgus os, halló el
medio de sa is ace aquella aspi ación au o izando á
dichas Cáma as pa a que en un plazo pe en o io po
no consen i o a cosa la p oximidad de la echa en la
cual debían es a publicados losnue os A anceles, edac-
asen un in o me comp ensi o de las p e ensiones del
Come cio en la ma e ia, ypa a que, una ez oído el
pa ece de la Jun a de A anceles, le uese aquél en-
iado, p ome iendo a ende , en cuan o cupiese, los
deseos que ales Co po aciones exp esasen.
Con es o debie an habe se acallado los clamo es que
die on o igen ála esolución minis e ial, po que, en
igo , és a sa is acía cumplidamen e la aspi ación ma-
ni es ada; pe o, po desg acia, no ué así.—Los au ono-
mis as, con g an pe spicacia, comp endie on que po-
dían ob ene no escaso p o echo pa a su causa de la
ac i ud en que los come cian es, que son peninsula es
en su o alidad, se colocaban, ydesde el p ime mo-
men o, in ocando los in e eses ma e iales, se e igie-
on en a dien es de enso es de és os; halaga on há-
bilmen e al Come cio, sos eniendo que los pode es
públicos enían necesa iamen e que a ende las pe i-
ciones unánimes de un pueblo ,sob e odo cuando,
como las de que se a aba, e an an jus as cual las
que, po p ime a ez en la his o ia, unían ápeninsula es
yc iollos.
La idea de no paga ibu os, que e a la que cons i uía
la inalidad de al campaña conside ada en su aspec o
económico, ué, como e a na u al, acogida con an g an
en usiasmo, que álos pocos días de iniciada e a escaso
el núme o de indus iales, come cian es impo ado es
yexpo ado es yp oduc o es en gene al que no con-
cu ían áella más ómenos os ensiblemen e, no limi-
ando ya su p e ensión al pun o de los A anceles, sino
ex endiéndola áo os muchos pa icula es, que en ol-
ían una e o ma comple a en el o den económico y
en el sis ema ibu a io.
Ála sazón se conocié onlos é minos de la p oposición
de ley que, luego de ap obada po las Cáma as no e-
ame icanas, sedenominó «bilí Mac-Kinley», yla opinión
pública, exci ada de mil mane as po los au o es de la
agi ación económica, se p onunció i e lexi a, pe o de-
cidida* unánime, i esis ible, en a o de la celeb ación
de un con enio come cial con la g an República ame-
icana.
Las eclamaciones de los agi ado es yde los que los
seguían conscien e óinconscien emen e ue on an
i as, ylas ges iones que ce ca del Gobie no de S. M.
hicie on aquéllos ysus ep esen an es en es a co e
an e icaces, que és e, dando un nue o es imonio del
g an in e és con que a iende cuan o ála Isla de Cuba
a añe, es imó opo uno oi po sí mismo las azones en
que se undaba la uda impugnación con a unos A an-
celes oda ía no publicados—po que impo a consigna
que, aun cuando en Cuba se discu ían di e sos pa icu-
la es económicos, el único e dade amen e conc e ado
e a el ela i o álos A anceles. —Al e ec o se me o -
deñó que in i ase á odas las Co po aciones de ca ác e
económico ánomb a pe sonas que las ep esen asen
en la in o mación que se iba áab i an e el S . Minis o
de Ul ama .
Ag adó la de e minación álas Co po aciones in e-
esadas, ysingula men e álos p omo edo es de la
agi ación, que comp endie on en el ac o las en ajas
que pod ían ob ene de lá ac i ud en que el Gobie no
se colocaba. —Su in ención quedó bien demos ada coñ
el hecho de que, á aíz del nomb amien o de los dele-
gados, los que desde la Isla enían que eni aquí
a güye on que c eían inú il su p esencia en la co e
si la in o mación se había de educi á a a de^ los
A anceles, yque las Co po aciones que ep esen aban
en endían se indispensables que uesen discu idas y
que se omase acue do espec o á odas las cues iones
de o den económico que se elacionaban con la si ua-
ción de la Isla ycon el p esen e yel po eni de su
iqueza ag ícola, come cio éindus ia.
Las a endibles conside aciones del mal e ec o que
hubie an causado en la opinión, ydel pa ido que ha-
b ían sacado los enemigos de España ylos ad e sa ios
del Gobie no si después de la publicidad dada ála
in i ación yal nomb amien o de los Delegados, és os
no hubiesen concu ido ála in o mación, debie on
induci al digno minis o S . Fabié áaccede , en cie o
modo, álas nue as p e ensiones.
Me abs engo de habla de la signi icación polí ica de
ales delegados; de las pe iciones que aquí o mula on;
del modo que lo hicie on yde la campaña que ab ie on
en la p ensa de es a co e, po no se semejan es pa -
icula es p opios de es a Memo ia; pe o sí llamo la
a ención ace ca de ellos po que cons i uyen una p ueba
indubi able de mi a i mación de que la agi ación lla-
mada económica no lo e a más que en el nomb e.
Ve i icá onse las elecciones de dipu ados áCo es y
senado es, en las que, dado el e aimien o de los au-
onomis as como pa ido, no hubo más que candida os
conse ado es, yalgunos, que se llama on económicos,
p esen ados po los que es aban ála cabeza de la agi-
ación económica, yapoyados, como e a na u al, po
cuan os ayudaban áes a endencia.
Se sos enía públicamen e en las euniones de los
económicos yen la p ensa que los de endía que ales
candida u as ca ecían de signi icación polí ica, pues o
que la misión de los que iun asen se había de educi
áde ende en el Pa lamen o las soluciones económicas
que el es ado de la Isla demandaba; pe o en el ondo
—33 —
la ía, no solamen e el deseo de los au onomis as, de
o i ica los lazos con que enían suje os álos conse -
ado es, que, sin medi a lo pelig oso del abismo abie o
ásus pies, eco ían la pendien e po aquéllos p epa ada,
sino ambién la en a i a imaginada po algunas indi i-
dualidades pe enecien es ála izquie da del pa ido
conse ado , de e si es e medio les conducía ála
ealización de un ideal que hace la go iempo ienen
pe siguiendo: la o mación de un e ce pa ido, que
co esponda en la Isla de Cuba al libe al de la Pe-
nínsula.
Median e g andes es ue zos, que po se míos no he
de enume a , pues no a o en es a Memo ia de hace
una exposición de mé i os, caso de que los haya con-
aído du an e mi pe manencia en la Isla de Cuba, pude
consegui , sin aspasa ni en un pun o los linde os de
la más es ic a legalidad; pude consegui , epi o, que no
se p esen asen candida os económicos más que en la
Habana, yque la impo an ísima Asociación de de a-
llis as, que ep esen a muchos miles de o os, desis ien-
do de su p opósi o de e ae se, decidiese apoya álos
candida os del pa ido conse ado .—No endi ía cul o
ála e dad si no consignase aquí que el S . Minis o
Don An onio Ma ía Fabié me ayudó pode osamen e á
ence la esis encia de los de allis as median e su p o-
mesa—que cumplió pun ual ycaballe osamen e an
p on o como las ci cuns ancias se lo pe mi ie on—de
dec e a la ecogida de los bille es llamados de gue a,
emi idos po el Banco Español de la Isla de Cuba po
cuen a del Teso o.
No obs an e el males a que po e ec o de la agi a-
ción económica se sen ía, las elecciones se e i ica on
con anquilidad en la Isla oda, no habiendo más inci-
den e que uno sin impo ancia, acaecido en uno de los
colegios elec o ales de la Habana, pe o al cual la pa-
3
-34 —
sión polí ica consiguió da más p opo ciones que jamás
pod án econoce le aquellos que, po conocedo es de los
hechos, saben que lo ocu ido en el colegio nominado
de la «La Pun a yColón» obedeció al despecho que
ocasionaba álos económicos el con encimien o de que
no iun aban odos sus candida os.
La uel a áCuba de los delegados que es u ie on en
es a co e de e minó un ec udecimien o an ex ao -
dina io en la campaña económica, que pa a explica lo
con exac i ud es p eciso apela ála conocida ase de:
«lo llenaba odo».—Asie a, en e ec o; se celeb aban
mee ings ybanque es; las co po aciones odas yla p en-
sa, sin excepción de ma ices polí icos, no discu ían o o
asun o ni se ocupaban de o o ema que el denominado
«Conclusiones de los Comisionados» ;se o mó en la
Habana un nume oso comi é cen al i ulado de p o-
paganda económica, p esidido—po indicación de los
au onomis as—po un español, opulen o ab ican e de
abacos, ydel que o maban pa e los comisionados y
o as muchas pe sonas a iliadas las más al pa ido in e-
g is a, ylas o as al au onomismo. Se nomb ó un subco-
mi é, compues o de Senado es yDipu ados esiden es
en es a co e, pa a que, en nomb e del comi é cen al,
man u iese ce ca del Gobie no de S. M. las p e ensio-
nes de aquél. Ob u ie on ambién los económicos el
apoyo de pe sonas signi icadas en polí ica, en e las cua-
les igu aba el S . Conde de Gala za, je e del pa ido
conse ado . En alen onados con las no icias que eci-
bían de aquí ycon el eco que en la opinión gene al de
la Isla hallaba el p og ama de «no paga », que en esen-
cia e a el de los económicos,pudie on és os c ee se due-
ños del campo ylos au onomis as—sus men o es—se-
gu o el obje i o que pe seguían.
Vanos ue on mis es ue zos—yasegu o áV. E. que
los hice g andes ycon inuados—con el in de log a
—35 ~
que, siquie a mien as du asen las negociaciones abie -
as con el Gobie no de los Es ados Unidos pa a con-
ce a un a ado de ecip ocidad, uese menos i a la
campaña económica, óal menos pa a que en és a no se
empleasen a gumen os, da os es adís icos yo os ele-
men os con los cuales po modo mani ies o se p opo -
cionaban ádicha nación medios óa gumen os pa a
esis i álas p e ensiones de nues o Gobie no ypa a
aumen a las suyas ysos ene las con decisión.—Ni mis
e lexiones, inspi adas en la azón, en el más pu o pa io-
ismo yen la de ensa de los in e eses ma e iales de la
Isla; ni la p esencia en és a, p ime o de dos Sec e a-
ios del Minis o de Negocios ex anje os de la Unión
ame icana, M . Blaine, que pasa on muchos días en e-
ándose del es ado de la opinión, y ecogiendo da os
ace ca de la iqueza yde la impo ación yexpo ación;
ni la isi a que luego, con el mismo obje o, hizo ála
Habana M . Fo s e , nomb ado plenipo encia io pa a
la negociación del con enio, bas a on ácon ene álos
au onomis as en su camino, ni pa a que los llamados in-
eg is as se hiciesen ca go—quie o c ee lo así po que
es más consolado —del abismo áque los p ime os los
conducían.
Alas imp udencias yálas al as de pa io ismo de los
económicos se debe que el Gobie no de S. M. hubiese
de a a con el de los Es ados Unidos en las condicio-
nes des en ajosas en que lo e i icó, y, po an o, que
no ob u iese en a o de la Isla de Cuba los bene icios
que, en o as ci cuns ancias, hab ía segu amen e alcan-
zado; po que no hay que ol ida que lo que más impo -
aba en aquellos momen os al Gobie no de la Unión
e a que no acase la polí ica come cial que el bilí Mac-
Kinley iniciaba, una ez que espe aba que había de
in lui po modo pode oso en el po eni del pa ido
polí ico áque el mismo Gobie no pe enecía.—Una ac-
—36—
i ud menos apasionada po pa e de los económicos hu-
bie a pe mi ido al Gobie no de S. M. hace mucho en
bene icio de la Isla de Cuba, éincues ionable es que los
Es ados Unidos hab ían accedido ánues as p e ensio-
nes con al de que su polí ica económica no acasase
en el ac o de plan ea la.
Desde el momen o en que su gió la agi ación econó-
mica y i quiénes e an sus p omo edo es, le di excep-
cional impo ancia, comp endiendo el alcance de la
nue a maquinación de los enaces ad e sa ios de Es-
paña.
El in que és os se p oponían e a po demás e iden e:
agi a la opinión has a el ex emo de que el Gobie no,
en e i ación de as o nos de impo ancia, se decidiese á
accede áalgunas, si no al conjun o, de las p e ensiones
de los económicos.Es o bas aba pa a que el p esupues o
quedase indo ado, lo cual había de ae como conse-
cuencia ine i able educi los gas os de sobe anía ylos
se icios públicos has a un pun o que esul ase iluso ia
la acción de aquélla éimposible la ealización de los
úl imos, óque el Teso o de la Península des inase
anualmen e una ue e suma al le an amien o de las
ca gas públicas de la Isla.
Que lo úl imo no cabe en lo posible, es an e iden e
que no necesi a demos ación; como ampoco es p eciso
en a en la gas conside aciones pa a demos a que lo
p ime o c ea ía una si uación insos enible po lo delez-
nable ypoco con o me con las exigencias de la ida de
los pueblos.
En cualquie a de ambas con ingencias, el esul ado
hab ía de se a o able álas aspi aciones de los que
p e enden emancipa se de España, po que, en la dis-
yun i a de le an a una ca ga pública supe io álas
ue zas con ibu i as del país óde abandona la causa
que la de e mina, aunque lo lamen ase p o undamen e
—37 —
el amo p opio nacional, la opinión, indiéndose ála
du ísima ley de la necesidad, no había de a da en p o-
nuncia se en el sen ido de que España e i ase su pabe-
llón de un e i o io que imponía sac i icios imposibles
de ealiza ycuya conse ación no puede in lui en los
u u os des inos de la pa ia, pues o que el po eni y
la g andeza de és a no se hallan cie amen e en Amé-
ica.
Calculando la g a edad que en ol e ía no opone se á
que las cosas se ue an poniendo de modo que en su día
hubiesen de su gi ales con ingencias; pensando que
impo aba mucho aleja odo lo posible un suceso que
la ley his ó ica pa ece hace ine i able, pe o que, de
eni impensadamen e ósin halla nos bien p epa ados
pa a que no sean demasiado sensibles sus e ec os, nos
causa ía daños de mucha mon a, así en lo que se ela-
ciona con el p es igio nacional, como en el o den eco-
nómico áconsecuencia de las obligaciones de Cuba que
se hallan ga an idas po la nación, yde la masa de je es
yo iciales del ejé ci o en ac i o, empleados ci iles y
clases pasi as, cuyos sueldos ypensiones end ían nece-
sa iamen e que pesa sob e el Es ado ;yc eyendo que
los p incipios de buena polí ica aconsejan que en caso
de econoce se po quien es á llamado áhace lo, que
no hay mane a de e i a el cumplimien o de la ley his-
ó ica (á que an es he aludido), sea España la que, p e-
ia una medi ada p epa ación, señale el momen o en
que aquel suceso haya de acaece , demos ando que lo
e i ica po un ac o de su olun ad, no cediendo áim-
posiciones de den o ni de ue a; pensando en odo es o,
uel o ádeci , me esol í, desde que la agi ación eco-
nómica se inició, áemplea odos los medios que me
p opo cionasen mi posición o icial ymis elaciones pa -
icula es, sin ol ida , po supues o, los espe os ymi-
amien os que aquélla me obligaba água da , pa a
-38 -
consegui que al agi ación no adqui iese mayo es p o-
po ciones ypa a conclui con ella en cuan o se o e-
ciese ocasión p opicia.
Ala incesan e y enaz p opaganda de los económicos,
encaminada áa ae se la opinión del país yáo ganiza
sus medios de acción sumando nue os elemen os yo ga-
nizando comi és p o inciales ylocales, espondía yo
p ocu ando, con igual pe se e ancia, que no consi-
guiesen ales p opósi os.
En la lucha así en ablada es aban de pa e de los eco-
nómicos odas las en ajas, po que, además de se i la
pasión polí ica de unos yde halaga álos o os, hacién-
doles c ee que los eximi ían del pago de impues os ó
que se educi ía conside ablemen e la cuan ía de los que
se señalasen, enían en su a o los g andes ecu sos que
pa a la p opaganda o ecen las leyes de imp en a yde
eunión,—Yo no con aba con la p ensa, po que és a, ó
e a económica,óno que ía comba i esuel amen e al
endencia po no pone se en en e de la co ien e de la
opinión, ni podía da publicidad ámis abajos, ni, po
úl imo, me e a dado halaga pasión alguna, pues o que
mis a gumen os enían que ceñi se áin ocaciones al
pa io ismo yála de ensa de los al os in e eses de Es-
paña—sen imien os que, po pun o gene al, encuen an
escaso eco en el co azón de los habi an es de Cuba—
y
ádemos a los pelig os áque un p esupues o indo ado
expond ía los in e eses ma e iales que el llamado mo i-
mien o económico p e endía sal a con sus soluciones.
Apesa de es a in e io idad de ecu sos yde se e-
cuen e que algunos homb es, después de p ome e me su
coope ación en mi pa ió ica emp esa, se dejasen a as-
a po sen imien os de amis ad pa icula , po al a de
ca ác e pa a opone se ála co ien e de opinión malsana
abie a po los económicos,ópo que con iasen en el
iun o de és os, en iendo que, no obs an e la magni ud
—39 —
de las di icul ades que se me o ecían, áno media ele-
men os ex años hubie a a ajado p on amen e el mo i-
mien o económico yconseguido que su ida uese más
e íme a y, po consiguien e, menos pe judicial áEspaña.
Pe o, si yo podía lucha con alguna en aja con los
elemen os de la Isla, e a impo en e pa a ence álos
de a ue a, ósea con los auxilios mo ales que de la co e
ecibían cons an emen e los económicos. Los a ículos
que la p ensa de aquí publicaba en de ensa de las «Con-
clusiones de los Comisionados» ;las ca as del seño
Conde de Gala za mos ando las simpa ías que el mo i-
mien o económico le inspi aba; las halagado as p omesas
de los seño es que componían el subcomi é es ablecido
en Mad id; las de e encias que, po impone lo las leyes
de la co esía, dispensaba el Gobie no áes os seño es y
algunas concesiones que les ue on o o gadas, cons-
i uían ue zas que, hábilmen e explo adas yag andadas
po los di ec o es del mo imien o económico,ena decían
los ánimos y, haciéndoles con ia en un iun o segu o,
les inducía álos que simpa izaban con aquél ásegui
apoyando lo que en endían había de se en ajoso pa a
aumen a ápidamen e su o una ópa a c ea la en
menos iempo ycon meno es es ue zos.
La lucha iba haciéndose an la ga y a igosa, y omaba
ca ac e es ales, que comp endí se de absolu a yu -
gen e necesidad da un golpe decisi o, po que, de lo
con a io, se co ía el iesgo de que los económicos
c easen una si uación imposible de con a es a . Acudí
álas pe sonas signi icadas del pa ido conse ado esi-
den es en la Habana pa a que, en nomb e de la Pa ia,
de los in e eses ydel po eni de Cuba, iniciasen una
eacción sal ado a; pe o mis ges iones no ob u ie on
éxi o.—Nadie se decidió áacome e la emp esa; mas,
como e a p eciso ealiza la, me decidí áhace lo po mí
mismo, no desconociendo lo mucho que exponía ysa-
—46—
jaba as de sí o ganismo alguno, apa e de los comi és
p o inciales ylocales, en azón áque, con o me queda
dicho, la Jun a Di ec i a había dimi ido.
Los seño es que habían compues o es a en idad se
nega on en absolu o ácon inua eje ciendo unciones
pa a las cuales no se conside aban au o izados; el pesi-
mismo se apode ó de las pe sonas más signi icadas de la
Habana yde las p o incias; los izquie dis as, aunque
disgus ados del p ocede de su an iguo je e, onaban
con a odo, haciendo los más is es augu ios, ylos
di ec o es del mo imien o económico ,comp endiendo
lo p opicio de la ocasión, ea i a on su campaña con
el in de allega se, como se allega on, nue os elemen os.
Aunque la si uación e a poco halagüeña ydi ícil el
esul ado, no acilé, po que no conozco la acilación
cuando del cumplimien o del debe se a a, en aco-
me e po mí la emp esa que odos los que hubie an
podido hace lo se negaban áinicia : de consegui la e-
o ganización del pa ido conse ado ye i a el c eci-
mien o de los económicos.
Después de insis en es ges iones ce ca de g an nú-
me o de pe sonas de las dos acciones en que el pa ido
se hallaba yse halla aún di idido, ydespués de ob e-
nida la p omesa de los p incipales elemen os de las p o-
incias de que secunda ían mi le an ada inicia i a, ob-
u e del pa io ismo del S . Ma qués de Pina del Río
que, in ocando su ca ác e de senado , con ocase á
una eunión álos senado es ydipu ados áCo es esi-
den es en la Isla yálas demás pe sonas de no a, pa a
expone les la si uación de las cosas éin i a les áque, en
la o ma que juzgasen opo una, uese con ocada una
asamblea del pa ido con obje o de que de e minase
ace ca de la o ganización de és e yeligiese la pe sona
que había de desempeña la je a u a.
La ga ué la ges ión ;muchas las aspe ezas que hubo
—47 —
que sua iza , yno menos las di icul ades que ué p eciso
ence ; pe o al in se llegó ála con oca o ia de la asam-
blea, que e a lo que yo anhelaba i amen e pa a que se
cons i uyese una legalidad den o del pa ido conse -
ado yés e se hallase en condiciones de ealiza su
misión impo an ísima.
Apoco de habe comenzado á unciona la Jun a
o ganizado a de que queda hecho mé i o, su gió la can-
dida u a del opulen o na ie o D. Ramón de He e a,
conde de la Mo ie a, pa a p esiden e del pa ido, siendo
su nomb e bien acogido po se el S . He e a pe sona
es imada po sus buenas condiciones de ca ác e ypo -
que no se había signi icado en las la gas yempeñadas
luchas man enidas en e de echis as éizquie dis as.
Yo eía con ag ado es a candida u a, po que, apa e
del ap ecio pe sonal que el S . He e a me me ecía,
en endía se la más con enien e pa a el pa ido po se
la que concillaba más.
Pe o, con g an asomb o mío yde los muchos que
conmigo es imaban segu o el iun o del S . He e a,
poco an es de la echa en que debía euni se la asam-
blea se p esen ó la candida u a del ico hacendado de
la p o incia de San a Cla a, S . Ma qués de Apez e-
guía, senado del Reino, apoyada con decisión po la
o alidad de dicha p o incia ylas de San iago de Cuba
yMa anzas, ypo pa e conside able de las de Habana
yPina del Río.
Los man enedo es de una yo a candida u a acudie-
on ámí p e endiendo que coadyu ase ásu iun o es-
pec i o, álo cual me negué esuel amen e, po que ni mi
posición ni el al o obje i o que pe seguía me pe mi ían
mos a p e e encias pe sonales.
Du an e a ios días ealicé es ue zos, cuya na ación
omi o po no hace in e minable es a Memo ia, con el
in de que las dos acciones llegasen áuna a enencia
-48-
que había de edunda en bien del pa ido yde los in e-
eses gene ales; pe o los esen imien os pe sonales pol-
lina pa e, la pasión polí ica po o a, y, úl imamen e,
inge encias o iciosas yconcep os poco medi ados, encen-
die on los ánimos de modo que ué imposible el acue do
que yo pe seguía.—Con honda pena i álos concu en-
es ála asamblea i áuna lucha que iba ádi idi los,
quién sabe si pa a siemp e, en ez de asocia se pa a la
unión que la Pa ia demandaba, ycon no menos dolo
con emplé cómo se es e ilizaban una ez más mis sac i-
icios ymis es ue zos po escons i ui el pa ido con-
se ado .
En la asamblea iun ó po pocos o os la candida u a
del S . Ma qués de Apez eguía, que ob u o el apoyo
de la an igua de echa yde algunos elemen os de la
izquie da.
Los homb es de es a acción que apoya on al seño
He e a se man u ie on en su ac i ud disiden e, com-
ba iendo con a do al nue o je e yála acción iun-
an e, con lo cual, po una cues ión de pe sonas, que-
daba de nue o el pa ido conse ado sin la o ganización
ysin la unidad debidas, yque con an o a án había yo
p ocu ado da le.
Aunque el nue o desengaño e a udo ycapaz de
desilusiona al más op imis a, en endiendo llena un
debe de pa io ismo, mien as pe manecí en la Habana
p ocu é que los que habían comba ido al S . Ma qués
de Apez eguía óes aban alejados de él le p es asen su
apoyo, óal menos su bene olencia, pues o que ep e-
sen aba la legalidad den o del pa ido.
Algo conseguí yalgo más hubie a log ado en es e
sen ido si la c eación de de e minados o ganismos ad-
minis a i os que el Gobie no de S. M. es imó con e-
nien e es ablece al cambia el égimen exis en e no
hubiesen me mado la au o idad que alcanzaba yla in-
—49 —
luencia que po ella an es enía el Gobe nado gene al;
Las consecuencias del cambio áque me acabo de
e e i se e leja on singula men e en el llamado «mo i-
mien o económico»; pues aun cuando, g acias ámis des-
elos, és e no ecupe ó jamás la impo ancia que había
log ado alcanza en la época en que me decidí áhace
el iaje áSan a Cla a yMa anzas, después del es able-
cimien o de las egiones consiguie on los económicos la
undación de comi és en algunas capi ales yen bas an-
es poblaciones de segundo y e ce o den.
No obs an e es a con a iedad, ámi salida de la Isla
el «mo imien o económico»se hallaba desac edi ado y
en el úl imo pe íodo de su exis encia; mas, ya que an o
hice po e i a el desa ollo del mal ysus pe niciosas
consecuencias, hubie a sido pa a mí g a o alcanza la
ecompensa de que, an es de cesa en mi ca go, hubie-
sen desapa ecido odos los o ganismos c eados pa a
lle a adelan e el unes o plan de los enemigos de Es-
paña.
Al da po e minada es a la guísima pa e de la Me-
mo ia—que no he podido educi ámás es echos lími-
es po que en iendo que con iene que se conozca bien
el es ado polí ico de la isla de Cuba,—impó ame: es a-
blece que no igno o que mi ges ión polí ica ha sido
censu ada po sus esul ados, yque se ha censu ado
igualmen e que me ingi iese en los asun os in e nos—
po deci lo así—del pa ido conse ado .
En cuan o álas censu as po el p ime o de es os mo-
i os econozco que son undadas, pues, desg aciada-
men e, la Na u aleza no me ha concedido las do es de
in eligencia que esplandecen en o os. Po es a azón
he de decla a ambién que cualquie a en mi si uación
hubie a p ac icado con mayo suma de en endimien o,
ycon mucha más habilidad que yo, las ges iones .que
c eí indispensables.lle a ácabo .pa a, consegui la eo -
4
ÍO —
ganización del pa ido conse ado , yque, po an o,
es posible que hubiese ob enido lo que yo no u e la o -
una de alcanza .
Reconozco del mismo modo que cualquie o o Go-
be nado gene al hubie a di igido con mayo aciei o
yen endimien o la campaña con a los económicos; pe o
aun aquellos que con más du eza juzguen mis ac os y
mi conduc a en es e pa icula , hab án de con eni en
que los medios po mí empleados pa a a aja el «mo i-
mien o económico'» ypa a des ui lo die on el esul ado
ape ecido, yespe o que me concede án igualmen e que
con ello p es é un buen se icio al país; pues quien sea
español yconozca las cues iones cubanas, no pod á
menos de econoce que el llamado «mo imien o econó-
mico» es el hecho más g a e y ascenden al que, desde
el g i o de Ya a, se ha ealizado en Cuba con a la sobe-
anía de España.
No puedo acep a el juicio de mis censo es en cuan o
áque no debí inmiscui me en las cues iones in e io es
del pa ido conse ado .—Mi ca e a mili a me ha ale-
jado de la polí ica, ymis a iciones no me lle an cie a-
men e áella ni álas luchas de los pa idos, po cuya
azón hubie a sido, además de g a o, cómodo pa a mí
pe manece comple amen e ajeno ála si uación del
pa ido conse ado yásus di isiones, yocupa me an
sólo en es udia e o mas que pudie an se bene iciosas
pa a ios in e eses mo ales yma e iales del país yen el
despacho de los negocios o iciales.
Pe o hay que ene en cuen a que el Gobe nado gene-
al de la Isla de Cuba no es un unciona io de ele ada
je a quía con las únicas misiones de ela po la segu-
idad del e i o io ypo el man enimien o del o den
público, yde eje ce las unciones que le co esponden
como Je e supe io de la Adminis ación pública, sino
que además de odo es o, ypo encima de odo es o,
es el ep esen an e ydelegado del Gobie no en lo polí-
ico, en cuyo concep o iene el debe inexcusable de
p ocu a que los elemen os que en el e eno polí ico
man ienen en Cuba el ideal del sos enimien o de la
sobe anía de España se hallen en condiciones de eali-
za an al a misión, ya que den o del égimen cons i-
ucional igen e los pa idos polí icos son ac o es im-
po an es de gobie no.
Cla o es que los Gobe nado es gene ales no se deben
inmiscui en los asun os que no se elacionan más que
con el égimen in e io de los pa idos, po que la ma-
ne a como se esuel an aquéllos no a ec a álos in e e-
ses gene ales; pe o cuando las cues iones es én ín ima-
men e ligadas con és os, en iendo que dichas Au o ida-
des no pueden excusa se de media , no en a o de
alguna de las endencias, si las hubie e, sino pa a conse-
gui que queden ásal o aquellos in e eses.
¿Puede en jus icia se obje o de censu as que me
es o zase, aunque inú ilmen e po desg acia, en disuadi
álos au onomis as de adop a el e aimien o elec o al?
En iendo que no, pues bien se alcanza que con ello no
pe seguía ni podía pe segui o o obje i o que el p o e-
choso pa a la Pa ia de e i a que un pa ido econocido
como legal se apa ase de las luchas de es e o den, con
la exposición consiguien e de que emp endiese de o-
e os pelig osos pa a la paz pública.
¿Cabe en azón yen jus icia censu a mi de e mina-
ción de comba i sin egua el «mo imien o económico»,
y abaja po consegui que el pa ido conse ado se
o ganizase debidamen e?—Como he apun ado an es,
admi o que se censu en los esul ados que ob u e, po -
que cualquie a o o, con mayo in eligencia que yo, los
hab ía alcanzado más lisonje os; pe o no puedo pasa
po que se sos enga que no debí inmiscui me en modo
alguno en ales asun os.
—52 —
Ya he dicho que no lo hice de buen ag ado; que ae
hubie a sa is echo mucho que las ci cuns ancias me pe -
mi iesen es a alejado de las cues iones de pa ido, y
que únicamen e lo excepcional de aquéllas me obligó á
mezcla me en és as.
¡¡G ande, inmensa, hubie a sido mi esponsabilidad
an e la Pa ia, an e el Gobie no yan e mi p opia con-
ciencia si, po el deseo egoís a de e i a me moles ias
pe sonales, ópo el emo áadqui i enemis ades óá
acasa en la emp esa, hubiese consen ido que el «mo i-
mien o económico»lo in adie a odo, c eando una si ua-
ción g a ísima, imposible de con a es a yde unes as
consecuencias pa a el po eni de España en Cuba!!
O o an o digo de mi in e ención pa a que el pa -
ido conse ado se eo ganizase, dado el lema que és e
iene esc i o en su bande a.
Pues o que ninguna de las pe sonas llamadas áhace lo
que ía acome e la emp esa de la eo ganización; y
pues o que és a e a con enien e, necesa ia, indispensa-
ble pa a ga an i los in e eses de la Pa ia, yo, el ep e-
sen an e del Gobie no, no debía halla excusa en inicia
amaña ob a ni ealiza odos los es ue zos que uesen
p ecisos pa a e mina la. —T emenda, po g a e y un-
dada, se ía la acusación que segu amen e se me di igi-
ía si, pudiendo e i a lo, hubie a consen ido que el
pa ido conse ado , en ez de o ganiza se, aunque sea
incomple amen e, como lo es á, se hubiese ido disg e-
gando de día en día, di idido en o ganismos sin ela-
ción en e sí, ypo an o es é iles pa a el bien común,
óhubiese lle ado pa e del con ingen e de sus ue zas
al campo de nues os ad e sa ios, álo cual hab ían
ayudado pode osamen e las seduc o as exci aciones de
los económicos.
Qué se hubie a dicho de. mí cuando se hubiesen
ocado es as consecuencias ylas del p edominio del
—53 —
«mo imien o económico» !—Los ca gos que en onces
se hab ían ulminado se ían azonables, yan e ellos
end ía que baja la en e, mien as que los que se me
han di igido halagan mi espí i u en ez de mo i ica lo,
po que ab igo el con encimien o p o undo de habe
hecho odo lo posible po deja cumplido mi debe .
Adminis ación pública.
Aunque es a e ce a yúl ima pa e de la Memo ia
que engo la hon a de p esen a áV. E. no es menos
impo an e que las dos que an eceden, poco hab é de
moles a la a ención ai expone los esul ados que me
cupo la o una de alcanza du an e el iempo que pe -
manecí al en e del Gobie no gene al de la Isla de
Cuba, ymuy singula men e en la época comp endida
en e la echa en que omé posesión del al o ca go con
que el Gobie no de S. M. se dignó hon a me yaquella
en que el an eceso de V. E. en ese Depa amen o
minis e ial es imó opo uno cambia adicalmen e el
égimen adminis a i o de la Isla, con i iendo, de
e icaz que e a, en nominal éiluso ia la au o idad del
Gobe nado gene al, yen nominal éiluso ia ambién su
in e ención en los negocios de la Adminis ación; pues
si bien en las e o mas se le con i ma en su an igua
denominación de Je e supe io de la misma yse le
encomienda la al a inspección de odos los se icios,
ambos í ulos no pasan, en igo , de hono a ios, pues
ni se le dan los ecu sos necesa ios pa a eje ci a ales
unciones, ni, si hubiese yo a ado de hace lo, lo ha-
b ía podido lle a áe ec o sin pone me en pugna con
las disposiciones que de e minan las acul ades de los
Gobe nado es de egión yde los de p o incia, acaso
-54 —
más que po el ex o ydisposiciones mismas, po la
in e p e ación la ísima que se les daba.
El Gobe nado gene al no podía ni debía, po mu-
chas azones, descende áuna lucha con sus in e io es
je á quicos ace ca de la ampli ud ó es icción de a-
cul ades adminis a i as, sob e odo cuando e a po
odos bien conocido el c i e io p edominan e en ese
Minis e io.
Dígase lo que se quie a, me ced álas ascenden ales
e o mas implan adas po el Real dec e o de 31 de Di-
ciemb e de 1891 ypo disposiciones sucesi as, al Go-
be nado gene al le alcanzan legalmen e, en el o den
adminis a i o, las mismas esponsabilidades que cuando
e a en ealidad Je e de la Adminis ación de la Isla,
aunque ca ece de los ecu sos mo ales yma e iales
pa a in e eni e icazmen e en los se icios públicos y
hace sen i su acción.—La pública opinión, sin em-
ba go —hay que econoce lo,—se hizo en seguida exac o
ca go de la impo ancia yde la inalidad de las e o -
mas, ypo ello, desde que és as comenza on á egi ,
cuando encuen a algo censu able en la Adminis ación
no se uel e, como an es, con a el Gobe nado gene al,
sino con a los nue os o ganismos, po que comp ende
que és os, yno aquél, son aho a los que pueden, po
ene medios ap opiados al e ec o, obliga áque las
leyes se cumplan, áque los se icios se ealicen yá
que impe e la mo alidad en la ges ión de los uncio-
na ios.
Cie o es que, po consigna se en a ias de las dis-
posiciones áque me he e e ido, el Gobe nado gene-
al con inúa siendo el Je e supe io de Adminis a-
ción yque odos los unciona ios le es án subo di-
nados; ypo decla a se, ámodo de inciso, en la Real
o den de 8de Feb e o del ano úl imo, que aquél con-
se a en oda su in eg idad las acul ades que le a i-
—55 —
buyó el Real dec e o de 9de Junio de 1878—decla a-
ción que esul a pun o menos que baldía en la p ác ica,
pues o que iene áqueda ine icaz en i ud de las
a ibuciones que de mane a p ecisa, axa i a, se o o gan
álos Gobe nado es de egión yde p o incia.
La azón de es o es ob ia :an es los Gobe nado es
ci iles e an delegados del Gobe nado gene al, yen
es e concep o eje cían las unciones asignadas ásu
ca go; ylos Di ec o es gene ales de Hacienda yde
Adminis ación ci il, aunque enían de e minadas a-
cul ades p opias, en odo lo impo an e ob aban bajo
la dependencia de la p ime a Au o idad de la Isla,
quien, po consiguien e, disponía de medios e icaces,
posi i os, pa a conoce bien el es ado de la Adminis-
ación así en lo gube na i o como en lo económico,
pa a ma ca le el umbo que es imase más con enien e
álos in e eses gene ales, ypa a e i a los abusos que
pudie an in en a se óco egi los que se come ie en.
Pe o en la ac ualidad las dos Di ecciones han sido
sus i uidas po dos Secciones llamadas cen ales, cuya
misión queda educida áconcen a ondos pa a el pago
de las obligaciones gene ales, yá p epa a la esolución
de los negocios que po su na u aleza no han podido
encomenda se álos Gobe nado es, yde las apelaciones
que se p omue en con a las p o idencias de és os; las
nue as Au o idades egionales yp o inciales eje cen
odas sus unciones gube na i as yeconómicas en uso
de acul ades p opias, según lo decla a po modo ex-
p eso el Real dec e o de 31 de Diciemb e de 1891, que
iene áse , po deci lo así, la ley sus an i a del nue o
égimen, ylos Gobe nado es de egión se en ienden
di ec amen e con ese Minis e io, así pa a da le cuen a
del es ado de los negocios en las p o incias que cons i-
uyen aquéllas, como pa a p opone las e o mas que
es imen con enien e.
—62
Apoco de implan a se las e o mas dec e adas po el
an eceso de V. E., g an núme o de pe iódicos yla opi-
nión ol ie on áocupa se—-cosa que no habían hecho
en los ein e meses an e io es—de la Adminis ación
pública yde la al a de mo alidad de és a.—En iendo
que la campaña obedecía, más que áo a azón, al deseo
de comba i ales e o mas; po que, en caso de es ima
que lo que se suponía enía undamen o, ápesa de lo
educidas que mis a ibuciones habían quedado yde la
in eligencia que álas e o mas se daba, hubie a p oce-
dido con decisión yene gía, sin epa a en las conse-
cuencias que mis ac os pudie an aca ea me ;po que
po ca ác e , po educación ypo empe amen o, en
odos momen os yen odas ocasiones de mi ida—
y
singula men e mien as he sido Gobe nado gene al de
la Isla de Cuba—he ab igado el p opósi o i mísimo de
que ni aun la male olencia más e inada pudie a supo-
ne que e a capaz de ansigi con la inmo alidad, cual-
quie a que uese la o ma en que se mani es ase.
Ymien as he pe manecido en Cuba, mi decisión de
no apa a me de es e p incipio mo al, an a aigado
en mí que puedo deci que o ma pa e de mi na u-
aleza, e a más inqueb an able que nunca, po cuan o,
apa e del deseo de cumpli con los dic ados de mi con-
ciencia ycon los debe es que las leyes me imponían,
enía las nobles aspi aciones de que el Gobie no queme
había hon ado con su con ianza pudie a asegu a que, du-
an e su época, la inmo alidad, que pa ecía ingéni a en
la adminis ación de Cuba, había desapa ecido, yla de
que el mismo Gobie no yel país ecogiesen los bene i-
cios de al cambio; pues la con ianza que inspi an una
adminis ación hon ada yun e i o io que sa is ace sus
obligaciones yno salda con dé ici sus p esupues os,
hab ía llamado capi ales ex anje os, con los cuales
se hubie a desen uel o más ymás la iqueza de la Isla,
—63 —.
ype mi ido al Gobie no hace la indispensable con e -
sión de la Deuda en condiciones g andemen e en a-
josas pa a los in e eses gene ales de la Isla ypa a el
c édi o de la Nación.
Es e e a mi anhelo más i o yp incipal, pues ámi
pa io ismo le pa ecía poco que mi ges ión se con aje a
á ela po el man enimien o del o den, po la obse -
ancia de las leyes ypo que se adminis ase ec amen e;
que ía que as de mí quedase algo que edunda a de
una mane a angible, mani ies a, en en aja del País; algo
que, al educi las di icul ades económicas del Teso o
de la Isla, había de se obs áculo pode oso opues o ála
ealización de lamen ables aspi aciones ycolumna i -
mísima que man u iese po mucho iempo la sobe anía
de España en aquellas lejanas p o incias.
Lamen o p o undamen e que el iempo ylas ci cuns-
ancias no me hayan consen ido ealiza al deseo, ylo
lamen o, no po la glo ia que de ello hubie a podido
epo a mi modes o nomb e, sino po los bene icios
que en odo los ó denes hab ía ocado el País. Quéda-
me, sin emba go, la anquilidad de conciencia, po que
he pues o de mi pa e cuan o me ha sido dable yhan
sido de odo en odo ajenas ámi olun ad las causas á
que se debe a ibui que el bien que pe seguía no se
haya log ado.—Mad id 22 de Diciemb e de 1892.
—
Ca-
milo G. Pola ieja.
No se acompaña el es ado núm. 1po habé seme ex-
a iado su copia; pe o como el o iginal lo mandé áese
Minis e io, puede saca se una copia ypone la en luga
de es a no a. -
—64 -
ESTADO o al de la ecaudación ob enida en odas las Aduanas
de es a Isla, ápa i de! 24 de Agos o de 1890 á in de Fe-
b e o del año ac ual.
PESOS. CTS.
Del 24 al 31 de Agos o de 1890..
•
277.617 55
Sep iemb e de ídem 1.402346 5i.
Oc ub e de ídem 1.222.481 68
No iemb e de ídem 1.358.888 02
Diciemb e de ídem. 1.273.265 44
Ene o de i8qi ....1.313.256 09
Feb e o de ídem 1.258.189 24
Ma zo de ídem. 1.317.601 58
Ab il de ídem 1.601.588 04
Mayo de ídem . 390.156 46
Junio de ídem .... 1.267.149 49
Julio de ídem 1.277.416 33
Agos o de ídem 957-36 i30
Sep iemb e de ídem :770.228 04 '
Oc ub e de ídem 906.916 14
No iemb e de ídem 936.876 69
Diciemb e de ídem 1-003.935 69 ,
Ene o de 1892 1.113.924 65
Feb e o de ídem 972.520 05
i
To al ..Bi 99
BAJAS ARANCELARIAS.
Dejado de ecauda desde i.° de Sep iemb e de 1891 á in
de Feb e o de 1892 en i ud de la Ley de elaciones
come ciales y a ado celeb ado con los Es ados Unidos. $4.112.614,82
i. aNo a.: el da o an e io esul a de icien e po no
es a incluidas las bajas ocasionadas po la Ley de eía-
clones come ciales en los meses de Julio yAgos o de
1891, ácausa de no habe se eunido es e da o pa a las
Aduanas de la Isla.
2
.
aNo a: se hace cons a ambién que en la baja an-
e io es á comp endido lo que se ha dejado de ecau-
da con mo i o de habe clecla ado el Gobie no de S. M.
u
que álos p oduc os de los países con enidos que u-
ie en en sus a ados la clausula de «nación más a o-
ecida» se les o o gasen los mismos bene icios que álos
p oduc os de los Es ados! Unidos.
3.
aNo a: en el p esupues o de ing esos de 1890-9X5
que con inúa en igo en el p esen e a ío económico
,
se calcula po o al ing eso de las en as de Adua-
nas 14.971.300.
PESOS.
«
Recaudado ... .......... ... ................ 21.521. 717 GQ
yy
Hubie a subido la ecadación sin a ado de eci-.
p ocidad ycon la Ley de elaciones me can iles> 4.121.614 82
como egía an es de i.° de Julio p óximo pasado.
Hubie a sido el o al de lo ecaudado. ........... 25.Ó43.332 81
Asciende lo calculado en el p esupues o de 90 á91 *
yde los meses de i.° Sep iemb e 91 á in de Fe- 22.456.450 00
b e o de 1892. ......... ....................
Se hubie a ecaudado de más sob e lo calculado en
3186.882
I
81
p esupues o
APÉNDICE
Explicado queda en la an e io Memo ia cómo hallé
la Isla de Cuba al oma posesión del mando, ycómo
la dejé cuando las inconside adas e o mas del S . Ro-
me o Robledo me obliga on áp esen a la dimisión de
mi ca go. Mucho ymuy impo an e pod ía añadi álo
que en el an e io documen o digo; pe o callo aho a
po que pa ió icas conside aciones me obligan al silen-
cio. Día end é de habla cla o pa a esca mien o de
muchos yenseñanza de odos. Quizás no es é lejano;
pe o mien as llega, mejo es ene bien gua dadas
cie as cosas.
Pe mí aseme, sin emba go, insis i en que al eg esa
yo ála Península no había emo es de p óxima gue a en
Cuba, yen que la si uación económica de la Isla había
mejo ado no ablemen e. Hacía muchos años que los em-
pleados cob aban con g an e aso. Ap incipios del 91
es aban odos ai co ien e, ydesde en onces cob a on
mensualmen e sus pagas con oda pun ualidad. Conse-
guí p oba que Cuba podía paga con oda holgu a un
p esupues o de 26.coo.oco de pesos, el cual e a absolu-
amen e necesa io pa a asegu a la iqueza y anquili-
dad de la Isla yde ende la de los sepa a is as, que á
oda cos a que ían hace la pob e pa a ence nos ácil y
p on amen e. Así lo dije con iempo bas an e áquien
68
debía deci lo; pe o ue on mis ad e encias an inú iles
como si las di igie a al ien o.
He aquí un esumen del come cio de Cuba en 1891,
que po sí sólo p ueba la p ospe idad áque había lle-
gado la Isla:
Valo es de la Expo ación de i.° de Ene o .031 de
Diciemb e de 1891 89.52^.553,67 pesos.
ídem de la Impo ación en iguales echas 56.265.315 *
Di e encia á a o de la Expo ación ..33.260.238,67 *
No a. Hay que deduci de la Expo ación 3.300.253 >
en moneda acuñada.
De la Impo ación.. .. .5.300.000 *
Valo es de las me cancías expo adas 86.225.300,27 >
ídem de la id. impo adas 50.065.315
Di e encia á a o de la Expo ación, ..35.259-985,27
lililí
BGU AMon . 500709240
F11/10