La labor teatral en Sevilla del peruano Pablo de Olavide
Full text
LA LABOR
TEATRAL
EN
SEVILLA
DEL
PERUANO
PABLO
DE OLAVIDE
po
TRINIDAD
BARRERA
Y
PIEDAD
BOLAÑOS
La
li e a u as española
y
pe uana
se
dispu an
la
igu a
li e-
a ia de
uno
de
los más eminen es ce eb os
del
siglo
XVIII:
D.
Pa-
blo de Ola ide y Jáu egui (1725-1803),
iaje o
<
«ilus ado
», pensa-
do
incansable,
amigo y
con e ulio
de
las g andes pe sonalidades
del
momen o:
Vol ai e, Sedaine, Ma i aux, Dide o , Jo ellanos,
Mo a ín, e c.
Ejemplo
i o de
su siglo, donde
la
cul u a is e aje
segla .
Su labo en
los cí culos económicos
y
polí icos
de
España
—e
incluso F ancia—
es
insoslayable, pe o
no
menos
lo
ue
en
el
ambien e
cul u al de la
época.
Si la
ob a c ea i a p opia
no le
en ó
de o ma especial,
su
labo
aduc o a
y,
po ende, di ulga
- i a
ue quizás
an
señe a como
lo
hubie e sido
la pe sonal. T a-
ducción y
c eación
son
a eas gemelas, ya que como
dice Oc a io
Paz «en
lenguas dis in as los
homb es
dicen siemp e las mismas
cosas...;
la
aducción espondía
con el ideal de
una
in eligibili-
dad uni e sal a la
di e sidad
de
las lenguas. Así,
la
aducción
no
sólo
e a
una p ueba suplemen a ia sino una ga an ía
de la
unidad
del
espí i u».
1
Toda aducción, sigue a gumen ando
Paz, im-
plica
una ans o mación
del o iginal
«Esa ans o mación
no es
es
ni puede se sino li e a ia po que odas las aducciones
son
1
«Li e a u a
y
li e alidad
», en El
signo
y el
ga aba o, México, Joaquín
Mo iz, 1975, 2.a edi ., pág. 57.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
24
TRINIDAD
BARRERA
Y
PIEDAD
BOLAÑOS
ope aciones que
se
si en
de
los
dos
modos
de
exp esión
a
que,
según
R. Jakobson, se
educen odos los p ocedimien os li e a ios:
la
me onimia
y la
me á o a.
El
ex o jamás eapa ece
en la
o a
lengua;
no
obs an e, es á p esen e siemp e po que
la
aducción,
sin
deci lo
lo
menciona cons an emen e
o lo
con ie e
en
un
obje-
o
e bal
que, aunque dis in o,
lo ep oduce:
me onimia
o
me á-
o a».
2
La
ca ego ía li e a ia
y
a ís ica
de
las ob as ea ales que
analizamos es a án, desde es a óp ica, jus i icadas; pe o aún
hay
o o mo i o
en la
elección: es as seis piezas, o iginales
de
au o es
anceses, ue on pues as
en
escena
en Se illa,
du an e
el
pe íodo
que a desde
1772,
echa
de
ep esen ación
de
La Lina, a
1777, en
que
se
puso
en
escena
Casand o y Olimpia.
Nues o
homb e
nace
en Lima (1725) y
mue e
en
ie as
an-
daluzas
(Baeza,
1803). Su
camino ue in e so
al
que un siglo
an es
hicie a o o pe uano,
Juan del Valle Ca iedes, Al
lujo cons an e
que du an e los siglos XVI
y
XVII emolca alen os
a
los
i eina-
os ame icanos, sucede
en el
siglo XVIII
el
e lujo. Ci cuns ancias
muy dis in as o iginan es e mo imien o
pendula ,
ese i
y
eni
cons an e que ca ac e izan los siglos i einales.
Si la
búsqueda
de
o una
y
posición ue on las causas p imo diales
de
los iaje os
del
siglo XVI
y
XVII, du an e
el
XVIII,
la
bu guesía c iolla
—de
la
que sald án años más a de los ce eb os
y
p óce es
de la eman-
cipación—
en ía
a sus
hijos
a es udia
a
España y Eu opa;
los
icos c iollos iajan po
Eu opa y
eg esa án
con ca gamen os
de
lib os p ohibidos. Todo es o ocu e mayo men e
en
las pos ime ías
del
siglo XVIII.
Pe o no
ue ese
el
caso
de Ola ide, la
p ime a
e apa
de
su ida,
en Lima,
concluye
en 1749 de o ma
ha o
in o-
lun a ia
que e udi os,
de la
alla
de De ou neaux,
han exhumado
p olijamen e:
3
u bios asun os elacionados
con
débi os de
su
pa-
d e
—dado po desapa ecido
a
aíz
del
e emo o
de 1746— y el
manejo que
de
dicha
hacienda
hicie a
Ola ide, le
obligan
a
pone
ie a po medio.
En
junio
de 1752
pisa ía ie as gadi anas
y nun-
ca más eg esa ía
a
su luga
de
o igen.
2
Ibídem,
pág. 60.
3
Vid.
el
concienzudo
es udio
de Ma celin De ou neaux: Pablo
de Ola ide
ou L'A ancesado (1725-1823),
Pa ís,
P esses Uni e si ai es, 1959.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
25
LA
ETAPA PERUANA
DE OLAVIDE Y EL
AMBIENTE
TEATRAL
DEL
MOMENTO
La
sociedad pe uana
de la
p ime a mi ad
del
siglo
no
podemos
deci que uese ejempla .
De
su enalidad, co upción
e indisci-
plina nos
han dado cumplidas mues as las
No icias sec e as
de
Jo ge Juan y An onio de Ulloa. A
excepción
de la labo
jesuí ica,
el
caos a ec aba
a
odos los es amen os
de la
pi ámide:
«del
ey
—
i ey, en
es e caso— abajo, ninguno
».
Indiscu iblemen e
el só-
lido
edi icio
de la
mona quía española
en
Indias
se
esqueb aja
sin
emedio
y
los ances ales an agonismos en e chape ones
o gachu-
pines y
c iollos siguen pe sis iendo, acaso ec udecidos,
lo
cual
no
e a
óbice pa a que abunda an los ma imonios mix os, guiados po
in e eses económicos,
en
unos,
o de
escala
social, en
o os.
P eci-
samen e nues o au o
es
u o
de
uno
de
ellos. Según da os
oma-
dos
de De ou neaux, Pablo de Ola ide
lle aba
sus
enas sang e
an-
luza
po línea ma e na: su quin o abuelo
Luis Cas illo
Velasco
ha-
bía
con aído nujcias con Cla idiana Co be a,
o iunda
de
Baeza
—
cu iosamen e
el
luga donde e minó
sus
días
Ola ide—. Su
abuelo ma e no,
An onio de Jáu egui,
aunque
de
ascendencia
as-
ca, había nacido
en Se illa.
Si
bien
no
enemos es imonios cie os que
nos
asegu en una
labo del
pe uano
en p o de la
cul u a,
simila a la
que ealiza ía
años después
en Mad id y Se illa, sí
que
al
menos podemos da e
de
su p ecocidad in elec ual. Admi ido an es de los diez años
en el
Real
Colegio
de San
Ma ín, a ca go de
los jesui as,
en 1740 ob-
end ía
los g ados
de
licenciado
y doc o en
Teología,
y en 1741 y
42 la
licencia u a
y
doc o ado
en
De echo canónico
y ci il. A
los
diecisie e años ya ocupaba una cá ed a
en la
Uni e sidad
de San
Ma cos.
Pues o que
la
co upción ambién había llegado
a la Uni-
e sidad, no sin
cie a i onía
se
p egun a
De ou neaux
si
la p eco-
cidad de Ola ide se
debe
a
alen o
o
in luencia.
Pe o
su
pos e io
p olijidad in elec ual
no
hace sospechosa
de
en ada
an me eó i-
ca ca e a.
Du an e los años
de
es udios
de Ola ide, el
políg a o
y huma-
nis a D. Ped o de
Pe al a
y Ba nue o se
hallaba
en el
apogeo
de
su
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
26
TRINIDAD
BARRERA
Y
PIEDAD
BOLAÑOS
glo ia,
el
au o
de
Lima
undada,
mue o
en 1.743,
ue, pa a
de la
Ri a-
Agüe o,
el p ime
a ancesado
y no es
ex año que su ob a,
so-
b e
odo
en el
campo ea al, si iese
de
ejemplo
al
jo en
Ola ide,
cuya a ea, ya
en
España, ue
simila a la
que ealiza a Pe al a
en
su
ie a:
la
adap ación
del
ea o ancés
en
una época dominada aún
po
el
ba oco. Pe al a ue un adelan ado espec o
a sus con empo-
áneos, pe uanos
y
españoles, po su conocimien o
y
es ima
del
ea o galo, que
da a
ya
de 1711. Es a ace a
se
dejó e , po un
lado,
con la
adap ación
de
La Rodoguna
de Co neille,
conside ada
po
Lohmann Villena
como
«la
pieza d amá ica
de mayo
en idad
que b o a a
de
su pluma
».
4
Al
pa ece ue p epa ada pa a su
e-
p esen ación en
un cumpleaños
de Felipe V (1719),
pe o
desg a-
ciadamen e no
enemos no icias
de
su es eno. Pe al a, cuya ob a
se
o ien ó po
la
línea de la
za zuela g ande,
con
deslumb an e
mú-
sica y
apa a osa escenog a ía; a egló dicha e sión como una
ópe-
a
«añadiéndola pasajes can ables, pe sonajes (como
el
g acioso)
de
que ca ece
el o iginal y
su ilezas
y
disc e eos muy
gongo inos»
. 5
A
es a ob a hab ía que añadi
dos
Fines de ies a,
uno
ue una
li-
b e
adap ación
de un in e medio de
Las
muje es sabias
de
Molie e,
que acompañó
la
ep esen ación
en
Palacio
(1720) de
A ec os
en-
cen inezas;
y el
o o,
an e io ,
cuyo es eno
en
Palacio
da a de
1711,
es u o inspi ado ambién
en
una ob a
de
Molie e:
el e -
ce
in e medio
de
El
en e mo imagina io.
El
auge
del
ea o
en Lima,
du an e es a cen u ia, esponde
p ác icamen e
al
pe íodo i einal
del
Ma qués
de
Cas ell
dos
Rius (1707-1710): «Su
p esencia
en Lima
ma ca
y
señala un
pe íodo comple o, un ciclo de inido den o
del
desa ollo
del
a e d amá ico
en la capi al del
Pe ú».
s
La
indigencia ea al
de
ines del
siglo XVII
y
p incipios
del
XVIII
es
supe ada
con
su
p esencia
y
ac i idad.
El
e emo o
de Lima de 1687
había
acen-
uado
la c isis:
las ep esen aciones disminuye on, cundie on las
p ohibiciones, censu as o iciales
a
ex os
y
ep esen aciones, así
como
el
se ilismo impues o
a
poe as
y
d ama u gos.
4 Lohmann Villena, Guille mo:
El
a e d amá ico
en Lima
du an e
el
i eina o,
Mad id, E.E.H.A., 1945, pág. 374.
5
Ibídem,
pág. 374.
6
Ibídem,
pág. 322.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
27
A la
mue e
de Ca los 1 (1700), el
conde
de la Monclo a
o dena
la
suspensión
de
las ac i idades ea ales,
en
señal
de
lu o,
que
se
eanuda ían
con la ies a
pala ina,
en hono al
cumpleaños
de Felipe V, el 19 de
diciemb e
de 1701. En
dicha
ies a se
can ó
el d ama
lí ico
en
un ac o
de
Calde ón,
La
pú pu a
de la
osa.
Sin
emba go, la
endemia ea al pe sis ía
y
hab emos
de
llega
a 1707
pa a que, bajo
el
mecenazgo
de
Cas ell
dos Rius, se
conociese
la
e apa más b illan e
del
pe íodo ba oco
en el
i eina o pe uano.
La
mul i acé ica
labo del
nue o i ey como pa ocinado ,
mece-
nas, au o ea al,
e c.
cen alizó
en Lima
su in luencia
al
con e i
el
Palacio i einal
en
uno
de
los ejes
de la
ida
cul u al y
a ís ica,
donde ins ala ía su céleb e
Academia Pala ina
7
cuyas ac as,
Flo
de
Academias,
nos
o ecen da os muy aliosos sob e
la
ida ea al
de
los años
1709 y 1710. El
p opio i ey compuso loa
y
za zuela,
El
mejo
escudo de Pe seo (1708)
de la
cual
nos dice Lohmann
Villena: «Los
episodios can ados
de
es a comedia mi ológica, que
se educe a
un co esano
y
adulado elogio
de Felipe V,
debie on
de
inspi a se
en
los ecien es modelos i alianos
y
anceses,
de
que
e a
buen conocedo
el
Ma qués
de
Cas ell dos Rius, en
azón
de
su
asis encia
a la Co e de Ve salles». ' Con lo
cual
no es de
ex aña
que los ai es nue os que
el
p opio Pe al a, asis en e
habi ual a la
Academia,
insu ló
al
ea o limeño, es u iesen inspi ados
en
las
nue as o ien aciones que Cas ell
dos Rius, con
su lide azgo
es i--
mula a.
Pe o no
e minan aquí los da os que apun an hacia un
am-
bien e
p opicio
a
las u u as inclinaciones
de Ola ide,
ya que en o
los concu en es
a
su
Academia y
colabo ado es
del
i ey,
se encon-
aba el
limeño
Ped o
José Be múdez
de la To e del
que me ece
des aca se
«el
in lujo, c ibado
con
ino
y
mesu a,
de
los más
ex-
quisi os
modelos anceses, o a
en el
géne o p ecep i o como
Boileau,
o a
en el
p i a i amen e d amá ico, como
Racine y Co -
neille». '
7 En la
comunicación que p esen é
en
las
III
Jo nadas
de
Andalucía
y
Amé ica,
1983:
La
p ime a pa e
del
Pa naso An á ico
de Diego Mexía de Fe -
nangil,
me
ocupé
del
ema
de
las Academias pe uanas.
8 Lohmann Villena, G.: op. ci ., pág. 325.
9
Ibídem,
pág. 355.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
28
TRINIDAD
BARRERA
Y
PIEDAD
BOLAÑOS
P ecisamen e
el
nacimien o
de Ola ide coincide con
o o
de
los pe íodos
de g an auge ea al.
En 1724
ocupa
el
i eina o
el
Ma qués
de Cas el ue e, con el
que
se
ab e un esu gi e iden e
ya
en
los es ejos o ganizados
en
eb e o
de 1725. La
comedia
Ama
es sabe
ence
del
d ama u go español
An onio de Za-
mo a
ue
el
núme o cla e
del
es ejo, que
se
acompañó
con
o as
piezas meno es: una loa
de
Pe al a, un saine e
(El
amo duende)
de
Je ónimo
de Mon o e y Ve a y
un
in de ies a, «In oduc-
ción
al
sa ao
de
los Plane as»
del
andaluz adicado
en el
i eina-
o Je ónimo Fe nández
de Cas o y Bocángel
(nacido
en el Pue -
o de San a
Ma ía
en 1689).
Du an e
el
manda o
de Cas el ue e
ocu ió
el
injus o ajus iciamien o
de D.
José
de
An eque a
(1731)
que an o e uelo causó
en
su momen o, dando luga
a
unas
mani-
es aciones
ea ales
de
ca ác e ebelde
y
sa í ico, línea p opicia
de la
li e a u a pe uana desde
sus
más emo os o ígenes cuando
se
p o es aba,
a a és
de
los pasquines,
de las ac uaciones de Piza o
y
sus
opas.
En
es e sen ido me ece señala se
el
amoso
En emés
de Juancho y Chepe,
de
cla a c í ica
a la ac i ud
de Cas el ue e, lo
que e idencia
«la
signi icación que iene
el
hecho
de
que
en aque-
llos
años
—de an
esignada sumisión
al
pode absolu is a
de
los
eyes
de
España
--
alguien se a e ie a
a
c i ica ,
y en
un lenguaje
poco académico
la
decisión
de Cas el ue e».
10
Si lo
hemos ci ado
aquí
es
como una pequeña p ueba
del
espí i u que
se espi aba
en
la Lima
que
le
ocó i i
al
que
con
los años se ía olun a ia
o
in olun a iamen e ebelde.
A
odo es e
pano ama del
ea o c iollo debemos añadi
la
ya
la ga adición
del
ea o colegial, po pa e
de
los jesui as, bien
en
su modalidad
de
Decu ias
—piezas co as dedicadas
a
eje ci a
a
los jó enes discípulos— bien
en
o ien aciones
de
más
al os ue-
los
des inadas
a
su ep esen ación
en
los ac os públicos
o en
las
ies as de
los Colegios
de la
Compañía.
Y es
casi segu o que Ola
-
ide,
alumno
del Real
Colegio
de San
Ma ín (jesui a), pa icipa a
en
es os es ejos du an e
sus
años colegiales.
La
glo ia uni e si a ia
del
p ecoz
Ola ide
co ió pa eja
a
su
ascensión
en la je a quía o icial.
A inales de 1745
ecibe
la plaza
10
Suá ez Rabillo,
Ca los Miguel: El
ea o ba oco hispanoame icano,
omo
II, Mad id,
José
Po úa Tu anzas, 1981,
págs.
275-76.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
29
de
Conseje o
de la
Audiencia
y
su nomb e igu a,
a
pa i
de en-
onces, como
audi o de
los ac os públicos celeb ados po
la Audien-
cia. En 1746 Lima
conoció un nue o sismo que dejó
la
ciudad
en
uinas. Gobe naba
a la
sazón
el
i ey Manso
de Velasco. An e la
ca ás o e, co ie on las explicaciones más pe eg inas
y
eso é icas,
pe o
Ola ide se
puso al
lado de la
explicación acional
y
conse ó
la
necesa ia calma pa a ac ua diligen emen e en
medio
del
suceso.
El
i ey le
designa como uno
de
los comisa ios enca gados
de di i-
gi
la
econs ucción
de la
ciudad.
Y a
pa i de
aquí comienza
a
e
-je ce la
leyenda, p opiciada po Dide o , amigo del
pe uano,
de
que
Ola ide in i ió unos ondos
sin
dueños
(y
des inados
a
o o
menes-
e ) pa a
la
eedi icación
de
un ea o
del
que ca ecía Lima,
11
ya que
el
an iguo
local de la
calle
de
las Comedias iejas había quedado
a asado.
No
exis en documen os que p ueben su in e ención
en
la
econs ucción
del
Coliseo
12
que, inalmen e, ab ió
sus
pue as
al
público
el mismo
2año en
que
Ola ide
inició su des ie o:
1749.
Con aba ein icua o años
. de
edad cuando pa ió
de Lima
umbo
a
España, eque ido po
el
Consejo
de
Indias,
a la que llega ía
en
1752. En
es as ex añas ci cuns ancias
se
cie a
la
e apa limeña
del
esc i o pe uano.
PERÍODO SEVILLANO
Una
ez conocido
el
ambien e
cul u al y ea al
del
que Ola
-
ide se
nu e
en su ie a
na al, es
obligado aden a se,
en
es e
mo-
men o, en
esa co ien e
de
pensamien o que inunda
la
sociedad
española
y
más
en
conc e o
la
se illana, po se la
ciudad
en la
que
11
Núñez,
Es uda do en
su lib o
El
nue o
Ola ide,
Lima,
Talle es G á icos
P. L. Villanue a, 1970,
opina,
con el
apoyo
de La alle,
que
Ola ide
debió ene
alguna in e ención
en la
econs ucción
del
Coliseo
de
Tea o
de Lima, a
pesa
de
las opiniones
en con a de De ou neaux y Lohmann Villena. Sin emba go,
no
o ece ningún da o
o
documen o que
lo
co obo e.
12
Aunque
la
palab a
Coliseo podía
u iliza se gené icamen e pa a e e i se
a
cualquie
local de
ea o (así apa ece
en el
Dicciona io
de la Real Academia
Española),
no
deja
de
llama
la
a ención que
el
ea o que
Ola ide
cons uyó
en
Se illa,
unos ein e años después, lle ase
el
mismo nomb e que
el
econs uido
en Lima
después
del
seísmo:
Tea o
del
Coliseo,
de
o a mane a dicho nomb e
esul a ía edundan e.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
30
TRINIDAD
BARRERA
Y
PIEDAD
BOLAÑOS
pasa nues o pe sonaje pa e
de
su ida.
Nos
e e imos
al
pe íodo
de la
Ilus ación.
Nues o es udio
se
cen a
en el
einado
de Ca los III (1759-
1788)
pe íodo que, po un concep o e óneo,
se ha
conside ado
como
a o able a la
ida ea al.
Sin emba go
debemos eco da
que iene luga , po es os años,
la
p ohibición ajan e pa a
ep e-
sen a
los
Au os
Sac amen ales
y la
eno ación
de la
ya exis en e
sob e las comedias
de
san os
y de
magia.
13
Según
Es e To es,
«se
a a
en
e dad,
de
un einado indi e en e hacia
el
ea o,
e -
dade o compás
de
espe a en e
el
ancamen e enemigo
de Fe -
nando VI, y el
cla amen e
a o able
que esul a á, po
el con a-
io, el de Ca los IV».
14
Opinión que, como
es
ob io,
no se p e-
ende
discu i , pe o pa a
el
es udio que ealizamos ace ca
de la i-
gu a de Ola ide, sea
ace ada sos ene , —aún cuando
de o ma
es ingida
y local—,
ya que
la
ciudad
de Se illa
dis u ó, po esos
años,
de
un
g an
momen o
de
esplendo ea al.
Pa ece ac ible demos a que es e ey
no
enía más que una
buena olun ad
hacia las ep esen aciones ea ales,
en
las que
se
conside a p o ano, po
lo
que
se
deja á lle a po conseje os
a
los
que c ee en endidos
en la
ma e ia.
Las
causas
o
mo i os po las
que de endie on
el
a e escénico «es os conseje os»
se
ci aban
—según Domínguez O íz
—, en
un doble plano: «De ensa
de
las
egalías con a los eclesiás icos que a aban
de
p ohibi una
ac i-
idad
pública,
y
con encimien o
del alo
educa i o
del
ea o».
15
En la
men e
de odos
se
encuen an los nomb es
de
esos
con-
seje os: el Conde de A anda y Campomanes,
pe sonajes
po ado-
es
de
los p incipios
de la
Ilus ación que pa a nues o come ido
c eemos opo uno ae
a
colación:
((Al pueblo
deben acili á sele di isiones cul as
y
educa i as.
El
espec áculo educado po excelencia
es el
ea o.
Es
po
lo
an o,
misión
de
buen gobie no omen a un ea o que
sea
espejo
de
mo alidad, escuela
de
ciudadanía...
»•
16
13
Vid.
Esque To es,
Ramón:
Las
p ohibiciones
de
comedias
y au os sac a-
men ales en el
S.
XVIII.
en:
Segismundo.
Mad id (1965),
págs.
187-226.
14
Ibídem,
pág. 204.
15
Sociedad
y
Es ado
en el S.
XVIII español,
Ba celona, A iel, 1981, pág. 484.
16
His o ia
social y
económica
de
España
y
Amé ica.
Di igida po
Jaime
Vicens
Vi es.
Ba celona, ed. Vicens
Vi es, omo
IV, 1971
(2.a
edi .), pág. 316.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
31
Y
si
con
es as ases
se pone en
e idencia
el
espí i u que einaba,
no
menos signi ica i as
son
las que nacie on
de la
pluma
de
uno
de
es os conseje os:
...En
ninguna pa e es án expues os los
homb es
menos que
m
los públicos espec áculos; especialmen e
en el
p esen e iempo,
en
que
el
gobie no
ha
pues o eglas
de
Policía
exac as, y
las hace
obse a
con
una pun ualidad que
no ha
sido común.
«Es
inú il
el
a a
de lo
líci o
o
ilíci o de
las comedias po que
odo es o pe enece
al
Magis ado polí ico,
el
cual debe mi a las
como un medio
de
in lui sanos p incipios al pueblo,
decencia
en
las cos umb es,
y
co ección de
las idículas modas
y
a ec aciones
que en ilecen los ánimos
o
dep a an las
ideas. En
es e sen ido, las
comedias, agedias
y
oda especie
de d amas son
u ilísimas, pues
el
Gobie no, po boca
de
au o es, in luye
en
los espec ado es aquella
enseñanza
con
capa
de
di e sión
y con gus o de
los mismos
oyen-
es, que
en
o a
o ma
les se ía di ícil.
«Es as di e siones públicas, po o o lado,
son an
p ecisas
en
los
Pueblos
como
el
su imien o
de
los abas os,
y la
habilidad
del
Gobie no es á
en
saca
de
ellas buen pa ido, ins uyendo
y di i -
iendo a
un iempo,
y
eso
no se
log a
con
las g ose as comedias
que aho a
se
ep esen an
con
licencia
del
Vica io, ni
en
los en e
-meses en
que
el
Alcalde suele sali apaleado,
o la
hija
se
bu la
de
las amones aciones
de
su
pad e
anciano».
''
Conocida
la
amis ad que, una ez ins alado
Ola ide en Ma-
d id,
nace en e
Campomanes, Conde de A anda y nues o
pe so-
17
Es as decla aciones ienen siendo adjudicadas indis in amen e
a
ambos
pe sonajes.
En el
a ículo
de
Ramón Esque To es
Las
p ohibiciones
de
comedias...,
a ículo ci ado, es as decla aciones
se le
adjudican
al Conde de A anda
«hacia
1766».
Según
el
au o
del
ci ado a ículo, su uen e
es el A.H.N.,
Consejos, legajo
568,
ols. 26-32. Angel
González
Palencia, en
su a ículo
Ideas de Campomanes
ace ca
del
ea o,
en:
En e
dos
siglos,
Mad id.. C.S.LC., 1943,
págs.
79-101,
las conside a
como
de Campomanes.
P o ienen
de
un in o me que u o que edac a
con
mo i o
del
in en o
de
ep esen ación
de
un in e medio i aliano
La se a pad ona.
Es á
i mado
y
ub icado
el 8 de
mayo
de 1767.
Nos
inclinamos po
la
pa e nidad de Campomanes
po se él
—Ped o
Rod íguez
de Campomanes— Fiscal del
Reino,
el
que enía que edac a
el
in o me
y
pasa lo
al
Consejo, cuyo P esiden e
e a el Conde de A anda. De
odas o mas
lo
apun amos
como me a hipó esis.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
38
TRINIDAD
BARRERA
Y
PIEDAD
BOLAÑOS
pa a nada nues o come ido.
Lo
que
es incon o e ible es
que
un núme o
conside able
—seis
en o al
ie on las ablas
del ea-
o se illano
del
Coliseo.
4°
Son
las siguien es:
La Lina,
pues a
en
escena
el 20 de
ene o de 1772.
La Xai a o Zayda,
su p ime a ep esen ación
da a del 19 de sep-
iemb e de
1773.
Tu o que ene acep ación po pa e
del
público ya que
en
sucesi as ocasiones ol e á
a la
escena
(20, 21,
25-IX; 8, 12, 21
-XII
-1773; 27-1-1774).
La Hipe menes a,
lle ada
a
las ablas
el 7 y 8 de
eb e o
de 1774.
El 21, 22
de ab il
y el 4,
22
de
mayo
de
1777.
El g an
jugado ,
ep esen ada
el 4 y 5 de
oc ub e
de 1774.
El
dese o ,
lle aba
a
cabo su ep esen ación los días
28-IV; 2, 3,
9-V; y 3-X
-1775.
Casand o y Olimpia,
ue
la
úl ima que
se
ep esen ó:
el 17 de
julio
de
1777.
La
uen e que
nos
p opo ciona es as ep esen aciones
se de ie-
ne
en
1778,
pe o
no
se ía
de
ex aña que
no
mucho más allá
lle-
ga an las ep esen aciones
de
ob as
ola idianas
ya que, como
es sa-
bido,
nues o pe sonaje cae
en
las edes
de la
Inquisición,
inicián-
dose su p oceso
el
31
de
oc ub e
de 1775,
eniendo luga
la con-
dena en
1777.
Pe o
ol amos
a
su p oducción ea al.
Como se
e á
a lo la -
go de
es e abajo, las ob as
de Ola ide
que
se
ep esen a on
en
Se illa,
enían odas un
in p imo dial:
el de
«ins ui »
al
audi o io.
Y a
es a
ins ucción
es a la que
se
p e ende llega con
nues o
aná-
lisis.
Hemos
de
e cla o qué lección
mo al
podía
y
debía saca
el
público allá p esen e, dado que
exclusi amen e
pa a es o podía se
- i el
ea o.
Se
dijo líneas más a iba que
la
unción didác ica
social del
ea o podía eni
a
a és
de dos ías pa alelas:
la de la
«comedia»
40 Ha
sido publicada
la
lis a
de
las comedias que du an e los años
1767-1778
se
ep esen a on
en Se illa
po
F. Aguila
Piñal
en
su lib o:
Se illa y el
ea o
en el
S.
XVIII,
op. ci .
Apéndice
VII,
g acias
a
un manusc i o localizado
en la
Biblio eca Colombina,
núm. 73-3-8.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
39
y la de la
« agedia
». Sin emba go
és a úl ima encuen a siemp e
mayo es epa os pa a se acep ada.
En es e o den
de ideas se exp e-
saba
don
José Caña e al:
«Las
agedias aen su o igen
de
los
iempos
en
que
no ha ía
más que somb as
de
eligión
y
nada más
supe io que las
ideas
g andes
y
acciones he oicas pu amen e huma-
nas.
Fundán onse en la
luz
de la
azón
na u al, pa a inspi a po
medio
de
aquellas ep esen aciones aquellas i udes
mo ales,
que
acomodadas
al
genio
o
si uación
ac ual,
podían p oduci
en el co-
mún
los mismos e ec os que
se desea an. Assí se
e
la
di e encia
de
che nas
o assump os: y
has a
en
nues os iempos que
en
los más
de
es as composiciones seguimos las huellas
de
los An iguos
G ie-
gos (que ue on los
Ymben o es) no
lle amos o a mi a, que
ep e-
sen a g andes icios, iguales
ex agos y
i udes he oicas pa a
su-
pe a y
e i a unos
y
o os.
Pe o
es o que
en
aquellos iempos
e a
su
mayo Do ina y
enseñanza
mo al,
conque
llena an el gus o y
in e és
de
los expec an es
no
cumple
ao a el
designio
de
in undi nos
el
más sano
mo al,
ni
el
dichoso e ec o
de
las i udes
c ip ianas,
que
an
en ajosamen e
y con
más dignas
ymágenes y
ex os
nos lo
p edican los púlpi os
[ ... ] Se de e
p e e i pa a ins ucción
mo al
y
polí ica
de la
mul i ud
la
comedia,
a la
agedia, po ene aquella
más conexión
con
los usos comunes,
y
se más di e idas
en sus
agudezas
y
chis es pa a p oduci
el
gus oso in e és que
se
a
a bus-
ca a
los
Thea os [•]
] » . 41
Pa a
o os, como José
Manuel Quin ana, el
acaso
de los
in-
en os
pa a implan a
la
agedia
en la
escena española adicaba
en
o a azón:
«Pa a
que
la
agedia pueda llama se nacional
es p eci-
so que
sea popula ,
es o
es,
que
el pueblo se
a ec e
de
ella
y la
juzgue, como habla
y
juzga
de
un acon ecimien o público, cual
es
un
incendio, una mue e, una ale osía, una ca ás o e cualquie a que
sucede
a la is a...
» . 42
De
acue do
con
las adap aciones que hace
Ola ide
pa a
la es-
cena
española, pa ece se que es as ese as hacia
la
agedia las
41 Ca a
manusc i a echada
en Sanlúca de Ba ameda, 9 de
ene o
de 1769.
Des ina a io: «Mi dueño».
(A.M.S.,
Sección
Conde del Aguila, T. 62, núm. 65).
Exis e o a ca a,
a
con inuación
de
és a, echada
en Se illa, 31 de
ene o
de 1769,
donde uel e
a
oma
y
a a
el
mismo ema.
42 Quin ana,
José
Manuel:
Ob as,
B.A.E., LXXV, pág. 82.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
40
TRINIDAD
BARRERA
Y
PIEDAD
BOLAÑOS
enía supe adas, pues, como
se
e á
a
con inuación,
la mayo
pa e
de
ellas pe enecen
la
modalidad ágica.
LAS
TRAGEDIAS
DE OLAVIDE
A)
In o maciones
con ex uales
Jun o a
las
dos
comedias ci adas,
Ola ide
lle ó ambién a
los
escena ios se illanos cua o agedias
de
au o es ele an es
del ea-
o neoclásico ancés,
dos de
ellas
son del
admi ado
Vol ai e: nos
e e imos
a
Olimpia y Zayda.
Jun o a
és as,
Hipe menes a y Lina
de An oine Ma in Lemie e (1733-1793),
con empo áneo
de
Ola
-
ide. Tan o
el
nomb e
de Vol ai e
como el de Lemie e nos
ponen
en
ale a sob e las p e e encias
del
pe uano,
de
ca a
a
un público:
nue as
ideas,
mode nas concepciones, p oblemas igen es
y
echazo
del
anac onismo.
Al
au o
de
Candide
le
unía po encima
de
odo
la
amis ad
pe -
sonal
en ablada allá po
1762, en el
e i o
de Fe ney,
luga p óximo
a
Gineb a, du an e una es ancia
de
una semana.
A
es e inculo
ha-
b ía
que añadi ambién
sus
gus os pe sonales,
el
a ac i o
de
su
polémica igu a
o el
eco
de Vol ai e en España —como
se comp ue-
ba
con la
pues a
en
escena
de
algunas adap aciones suyas
—.
43
T es
ue on las ob as que
Ola ide
adap ó
de Vol ai e:
las
dos
ci adas
y
Me ope (1734,
echa
de
su es eno)
.
De ou neaux
apun a
la
echa
de 1772
pa a
la
publicación
p i-
me a de la e sión que
Ola ide
hicie a
de
Zay e
44
—la o iginal se
es enó
en
F ancia
en 1732—. De la
elección
de
Zay e
en e
a
Alzi e
—de
asun o ame icano— ya
se ha
ocupado Núñez de
da una
explicación sa is ac o ia. Ambas ob as,
de
a gumen o pa alelo,
son, sin emba go,
écnicamen e di e en es, siendo
la
p ime a muy
43 E.
Núñez
nos
ci a
La Jai a
(Zay e), de Vicen e Ga cia de la
Hue a;
La Semi amis,
de
José
Cla ijo
y
Faja do;
El
hué ano
de la China,
po Tomás
de
I ia e;
el
Tanc edo,
po
Be na do de
I ia e;
La
mue e
de
Césa ,
po
Ma iano
Luis de U quijo;
Alci a
o
los ame icanos,
po
Be na do
Ma ía
de
Calzada;
Mahoma,
po Rod íguez
de Ledesma; La
escocesa,
po Ramón
de la C uz,
así como una
pa odia
de Zay e:
La Za a (op. ci .,
págs.
57-58).
44 De ou neaux, M.: op. ci ., pág. 479.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
41
supe io : «No
ue un desdén po
el
ema pe uano
o
ame icano
sino un
mayo
ap ecio
del
a e d amá ico
»,
45
mani ies a Núñez.
Tampoco debemos ol ida que
Zayda
es
la
ma iz
de
odas las
demás ob as que, salidas
de la
pluma
de Vol ai e, se
encaminan
a
p esen a
el
con as e en e
dos
ci ilizaciones dis in as, así co-
mo
el
esbozo
de
su eo ía
del
buen sal aje.
Razones que
e ue -
zan,
en
cie o modo,
la
elección
de Ola ide.
En 1764 se
edi ó
en
ancés
la
agedia Cassand e e Olimpe.
De la
e sión
de Ola ide se
conocen
dos
manusc i os (Biblio eca
Nacionel de Mad id y
Biblio eca
del
Ayun amien o
de la
misma)
que no
indican
el
nomb e
del
aduc o , pe o g acias
a De ou -
neaux
puede deci se que
en el
A chi o
Municipal de Mad id (sec.
Espec áculos,
3.471, núm. 12)
igu a dicha e sión como ob a
de Ola ide. A
di e encia
de
Zay e,
no se
ienen no icias, has a
el
momen o,
de
o as e siones españolas imp esas.
El
o o au o elegido,
Lemie e,
ue conside ado un
e olu-
ciona io en
su pa ia po su epe ida exal ación
de la
libe ad
en e
a la
i anía, consigna que p oclama ía
en sus
ob as, ya
sea
Guille mo Tell (1768,
echa
de
es eno)
o Hipe menes a. No
en
balde Núñez c ee que «las e siones
de
Hipe menes a y Lina ue-
on las úl imas
que
esc ibió
Ola ide, en
íspe as
de
su p oceso po
la
Inquisición,
y
las que acaba on
con la
paciencia
del
se e o
T ibunal».
46
En 1758 se
es enó
en
Pa ís
Hipe menes a con
un
g an
éxi o
demos ado con
su la ga pe manencia
en ca el.
Po su pa e,
Juan
Ma ía Gu ié ez
nos
da
la
echa
de
su p ime a pues a
en
escena
en
España, conc e amen e
en el
Palacio
del
Embajado
de Aus ia en
Mad id, en 1764, con
mo i o
del
ma imonio
de
una
de
las in an as
españolas con el.
a chiduque
Ped o Leopoldo. De
las es ob as
ci adas has a
el momen o
es sin
dudas, és a,
la
más a anzada ideoló-
gicamen e,
como end emos ocasión de
comp oba más adelan e,
lo
que
no
hace ex año
sus
p oblemas
con la
Inquisición, pues su
ale-
45 Es ua do
Núñez:
op. ci ., pág. 61.
46
Ibídem,
pág. 70.
47
Vid. Gu ié ez,
J.
M.:
Esc i o es coloniales ame icanos,
Buenos Ai es,
Raigal, 1957,
págs.
464-465. Es e
c ee que
es o iginal de Ola ide,
ase o desmen ido
po Núñez
con
su hallazgo
de
una e sión
en la
Biblio eca
A u o
Sedó
de Ba celona.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
42
TRINIDAD
BARRERA
Y
PIEDAD
BOLAÑOS
ga o
con a la
i anía
y el
ana ismo pa e no
le
lle a
a
un
inal
ic-
o ioso,
cosa que
no
ocu ía en
las
dos
agedias an e io es.
En
cuan o
a la
Lina,
desa o unadamen e has a
el
momen o,
no
hemos podido localiza la.
Las
no icias
de Co a elo y Mo i apon a-
ban
hacia es a o a agedia
de Lemie e,
que igu a como e sión
de Ola ide en
una elación conse ada
en el
A chi o
Municipal de
Mad id (sec.
Espec áculos), según
De ou neaux.
Nues as ges iones
en
dicho A chi o han sido in uc uosas.
B) El
p oyec o ideológico
A
las es agedias que analizamos aquí
4
s
les une
la
misma lec
-ción mo al: el
cues ionamien o
de la
au o idad pa e na (o ma e -
na), enca nación
del
ana ismo —bien
sea
polí ico
o
eligioso
--.
El
compo amien o
de
los p o agonis as es á
en
elación
con el
medio ad e so que los en uel e, gene ado po
la
ansg esión
de
unos códigos
de
de e minado g upo social.
Así
Zayda no
debe
con ae ma imonio
con O osmán,
pues su pad e Lusiñán le po-
ne de elie e el
cumplimien o
de
un código que és a
ha in ingi-
do:
el
c is ianismo.
Dice
así:
Zay. «...
da
el
cas igo que quisie es
a
u hija seño :
es
musulmana.
Lus.
Caiga sob e
mí
un ayo!
.. .
........
............................1..
A
ningún lado mo e ás
la
plan a
sin
e
el
Reden o
en
es os si ios:
ni
es
posible que
en
ellos pe manezcas
sin
enega p ime o
de
u
pad e,
de
u
hono , y del Dios
que
le
ilumina
48 Las
ci as
de
las agedias
y
comedias es án e e idas
a la
edición
eali-
zada po Núñez:
Ob as d amá icas desconocidas,
Lima, 1971, a
excepción
de El
dese o ,
pa a cuya lec u a hemos con ado
con
un mic o ilm
p opo cionado po
la
Biblio eca
Municipal de Mad id.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
43
Zay. O pad e dime
¿qué debo hace ?
Lus.
Bo a
con
una sola
oz mi a en a, deci que e es c is iana.
Zay.
Seño ,
a
us p ecep os
me
abandono:
c is iana
Soy)).
(págs.
199 a 201).
Dicho cumplimien o
la
encadena
a
una consecuencia
de
ne as os
esul ados: ene que enuncia
a
su boda
con O osmán:
Zay. «Dime
¿cuál
es la ley de
los c is ianos,
y
cuál es el
cas igo
a
que condena
una in eliz que lejos
de sus pad es
abandonada
en la
p isión, hallando
en
un bá ba o es ilo gene oso
su co azón
se
hubiese en e necido,
y se
uniese
con
él?
Ne .
¡Cielos! ¿qué
dices?
¡ La
mue e más iolen a!
Desposa e
con
él! ¿puede se cie o?
y ¿a
deci lo e a e es?
La eal
sang e
de Lusiñán; an
il!
... ».
(pág. 206).
Es
deci ,
al
p oblema eligioso iene
a
suma se aquí, como
obs áculo suple o io que impide dicha unión,
el
se enemigo
po-
lí ico y
pe enece
a
ci ilizaciones dis in as:
Ne .
«Mien as
Luis
dechado
de
mona cas,
al
a óni o Nilo hace
la
gue a,
pa a eni
con
golpe más segu o
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
44
TRINIDAD
BARRERA
Y
PIEDAD
BOLAÑOS
a
libe a
la
umba sac osan a
del
Reden o ,
Zayda,
su deuda,
se
une
en
himeneo
a
un enemigo suyo».
(pág. 206)
Simila es códigos
son
los ansg edidos ambién po
Olimpia o
Hipe menes a.
Es a úl ima debe ma a
a
su ma ido —así
se lo
p opone su
pad e—
po una azón
de
enemis ad polí ica: po
la
dispu a
del
ono en e Danao,
ey
de A gos y el pad e de
Linceo,
su he mano. Así
se
exp esa Linceo:
«Yo
os hablo
en min omb e, y el de
su
pad e
a
quien un odio
c uel
po
la go
iempo
sepa ó
de
su he mano,
y qu eaho a
quie e
uel a su sang e
a
uni se
en
lazo es echo».
(pág. 443)
Pe o no es
p ecisamen e
el
ol ido
lo
que desea
Danao,
sino
la
enganza, como con iesa
a
Idas:
«Aquel sobe bio
me
a ojó
del Egyp o y de
su solio:
yo
co í hacia
el Inaco; y
mi a dimien o,
ganando aquel país,
se
e igió un ono,
en
que einó,
sin
encon a sosiego
mi pecho en u ecido, iendo siemp e
a
un pé ido,
a
un i ano
y
discu iendo
el
modo
de
a uina lo...
».
(pág. 446)
Una
azón pa ecida
es la
que unciona como obs áculo
al ma-
imonio de Olimpia con Casand o,
pues és e, según conoce
la
jo en po su mad e Es a i a, es el
asesino
de
su
pad e:
Es . «Casand o ha
sido
quien
con
mano sac ílega
y
ale e,
a Alejand o
u
pad e,
dio un eneno.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
45
El
ue quien inhumano,
en
es e ien e
a
quien debes
el
se ,
en
es e pecho
que alimen ó u in ancia,
y
que aho a ienes
po
la
p ime a ez
a
ab aza ie na,
cla ó
el
puñal
y
p ocu ó mi mue e.
El me
pe sigue
en in,
has a
en el
san o
asilo que
he
buscado;
y
él, insolen e,
a
los Dioses insul a,
y
inge as u o,
que desea aplaca los; él p e ende
de
mis ma e nos b azos apa a e;
y
dudas si u mad e
le
abo ece
?».
(pag. 326)
La
e elación
de la
suma sace dó ica en
Olimpia
eje ce
la
misma unción que
la
e elación
del
o áculo que
Danao le mani-
ies a a
su hija:
«O áculo in alible de
los Dioses,
po
la
mano
de uno
de sus
ye nos,
a
pe ece condena
a
ues o
pad e.
De la
mue e, que an o es á emiendo
sólo sal a le puede ues a mano,
y
quien
la
ida os dio, po ues o medio
debe ob ene
la
suya.
En
es e caso
escoged en e un
pad e
aman e
y
ie no
y
un ma ido
de
un día, que
sin
duda
odioso debe se )).
Tan o
Olimpia
como
Hipe menes a
deben enuncia
a
su
amo (en
és a úl ima aún
es
más
g a e,
ya que debe ma a lo), pues
sólo los códigos
del hono amilia
pueden se limpiados.
Si el
con lic o
ac ancial es simila en
las es ob as, aunque
con
las a ian es que hemos is o, ambién los o ígenes
de dos de
las p o agonis as
son
simila es. Así, an o
Zayda
como
Olimpia
cuen an
en
p incipio
con
su condición
de
escla as que, g acias
al
ado no
de sus
cualidades
mo ales y
ísicas, consiguen una
ascen-
sión
social
has a
el
pun o
de
se elegidas como esposas po eyes:
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
46
TRINIDAD
BARRERA
Y
PIEDAD
BOLAÑOS
Zay.
«Nací
a la
o illa
del
Jo dán amoso
y
en
mi ie na
niñez habiendo sido
a
es e se allo augus o conducida,
log ó hace me g a o
la
cos umb e».
(pág. 179)
O. «
¿Qué Seño ?
Una
míse a doncella,
casualmen e encon ada
en
un desie o
que había des inado ues o
pad e
pa a se i escla a));
(pág. 303)
Las
g acias
y
las i udes
de
ambas
son
las p endas
admi a-
das pa a adqui i es e luga de e en e. Así Fá ima, compañe a
de Zayda, le
di á:
«Tus i udes, u g acia, u belleza
me ecedo as
son de la
o una
que
yo
celeb o mucho más que admi o».
(pág. 181)
Y el
p opio
O osmán la
llama á « i uosa Zayda» (pág. 183)
o
habla á
de
las « i udes
de
mi esposa»
(pág. 184) y
« ia é
de í
misma us i udes»
(pág. 184) . En
simila es é minos
se
decla a
Casand o
cuando
dice:
«Sí eme u i ud
en mis o men os
de
calma,
de
de ensa;
a
los dioses
lleguen
en
mi
a o
us dulces ecos».
(pág. 304)
«Ese semblan e he moso
y
halagüeño
en
que se
e pin ada u
alma noble,
u índole blanda, u
cando
since o».
(pág. 333)
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
47
Ya es a igualación en e escalas sociales dis in as
es ca ac e ís-
ico del
ea o
dieciochesco, pues se ía impensable
en el de
los
si-
glos
an e io es. Aunque
en hono a la
e dad
hay
que apun a que,
más a de, as
la
anagnó isis,
Zayda
esul a se
del
«linaje
de e-
yes»,
«empa en ada
con el
ey ancés
», y Olimpia
asimismo hija
del
ey
Alejand o. Y es el des elamien o de sus
o ígenes
y pa en-
escos la
causa
de sus
agedias
inales,
pues, p ecisamen e,
a pa -
i del
econocimien o
de la
iden idad
de
ambas jó enes,
se impo-
nen
el
au o i a ismo
y
igidez pa e na
o
ma e na.
En Hipe me-
nes a,
po
el
con a io, dicho au o i a ismo aún apa ece menos
jus i icado
y
más cap ichoso
y
e inado, ya que esponde
a
una
len a
y
pé ida enganza, amada
con
engaño,
de
su pad e.
Po
eso quizás
el
esul ado
sea
muy dis in o.
Una
ez plan eado
el
con lic o, nues as
he oinas sólo ienen
dos
pos u as:
o
segui los dic ados
de
su co azón
o
segui
la o-
lun ad amilia
pa a limpia
el hono
mancillado.
Sin
pode
e-
nuncia al
sen imien o
del
amo ,
al
menos debe án enuncia
a la pe sona
ísica, obje o
de
su amo ,
y
las esoluciones se án
di e en es
y g ada i amen e
ebeldes: desde
la
sumisión
o al de
Olimpia —
incluso después
de
habe mue o su mad e, suje o
induc o —:
«No,
mad e,
no
engáis es e ecelo.
Es inguid desde luego
la ho osa
an o cha
del
himeneo
an
unes o
en e nues as culpables impías manos.
A ancad
de
mi is e in eliz pecho
la
memo ia
a al del
lazo
ohhible
que ya
se
iba
a
eje ; que
yo
p e ie o
el
es ido que os cub e,
a
odo
el
-
aus o
de sus
G andezas, su
co ona y
ce o:
mi
alma no ha
acilado».
(pág. 334)
a la
ebeldía
de Hipe menes a con a la
au o idad pa e na:
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
54
TRINIDAD
BARRERA
Y
PIEDAD
BOLAÑOS
Si
a endemos
a la au o ía
ancesa
de
es a ob a econoce emos
el
pa alelismo en e
el
icio que
se
ela a aquí
y el
que
el
p opio
Regna d
enía. Así, podemos deci , que as nues o pe sonaje
se
encie a un ealismo d amá ico inusi ado.
Sin emba go,
muy dis in o
se nos
p esen a
el pano ama cuan-
do
la
misma emá ica
se
aslada
a
manos
de Ola ide.
Ya hemos
is o cómo
el
juego
es
condenado
en
los
e sos de la
ob a, pe o
al
pone es a
idea en
elación
a la
ida polí ica
de Ola ide, end ía-
mos que habla
de
un hecho «pa adójico».
No
enemos que hace
nada más que eco da cómo él,
a
los pocos días
de
su oma
de
posesión como Asis en e, p omulga un edic o,
el 26 de
sep iemb e
de 1767,
eglamen ando
la
pe misión
y
uso
de
las
«mesas de
u-
co». Según
Aguila
Piñal
el
juego ue au o izado
en el
einado de
Ca los III
sólo «pa a desahogo
de
las clases dis inguidas
y hones-
as»,
56
pe o
con el
paso
del
iempo, ya
en
época
de Domezain, se
había p oducido al exceso
y
deso den que
se
iene que dic a un
au o de
buen gobie no sob e es as
mesas de
ucos.
Exis en di e sos expedien es sob e p ohibiciones
de
los
jue-
gos
de
naipes
en el
A chi o His ó ico Nacional e e idos
a Se illa
y sus
habi an es,
lo
que hace pensa
en la g an
a ición que es e
pue-
blo
enia ya desde
el
siglo XVI, haciendo caso omiso
a
condenas
y
p ohibiciones.
57
¿No
ep esen a, acaso, mo i o más que su icien e como
men-
saje
aleccionado
el
habe elegido
Ola ide
es a comedia pa a
el
público se illano,
an
p openso
al
de oche?
En
cuan o
a El
dese o
—
comedia la ga
y
u dida
con
una
e-
má ica
muy común— poco podemos deci espec o
a
su lección
mo al. El
p o agonis a,
Do imel,
mozo ancés huido
a
un
pueblo
de
Alemania po mo i os mili a es,
se
encuen a
en
su pleni ud
exis encial: iene un buen empleo
y se
casa á
en
unos días
con la
hija
de
su pa ona. Cuando
se
p esen a
el
momen o
de
los
espon-
sales
un ejé ci o ancés,
en
ánsi o po aquel
pueblo, le
econoce
56 Aguila
Piñal,
F.:
His o ia
de Se illa..., op. ci ., pág. 263.
57 Pa a
los cu iosos emi imos
a
una ca a documen o
del
A chi o
de P o-
ococolos de Se illa en la
que
Manuel
Nicolás
Básquez
a ienda
a Juan de Medinilla
y
Pineda «una casa pa a juga
a
los ucos»
y en la
que encon amos una de allada
desc ipción
de
las mismas. (O icio XVII, Año
1775,
lib o
2.°, ol. 1.040 - ).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
55
y le
aplica
el
cas igo como
a
cualquie o o dese o :
la
pena
de
mue e.
Uno
de
es os soldados, an a ón po excelencia,
se
enca ga
de
ai ea las buenas cualidades
del homb e
ancés:
«...Homb es
como los anceses
an
amables
no se
encuen an.
Conocen bien los quila es
de la
he mosu a
y
los pesan
con
cuan as obligaciones
dic a la
mejo escuela».
Sin emba go, no
pa ece ca ga
la
mano
Ola ide en analida-
des
como
la an e io —
aunque
no le
desag ada an
—,
sino
en la
de ensa
del hono
mili a . Tal
es
así que
F ancal, mayo del egi-
mien o
ancés
y pad e del
condenado,
se nos p esen a i me
en el
cumplimien o
de
su debe , aunque se
a e
de
da mue e
a
su hijo.
Todo pa ece que ha de
ealiza se como es aba p e is o ya que:
«son
inmu ables las leyes
», y la ley
ancesa pe mi ía al cas igo.
No
puede deja
de
exp esa
Es e anía,
muje alemana
y
mad e
de la
p ome ida
de Do imel,
su epulsa
an e la
si uación,
y
exclama:
« ¡
T emenda Cons i ución!
».
Y
aquí es á
la
cla e
de la
elección, po pa e
de Ola ide, de
es a comedia:
la
p opues a
de Me cie ,
a anzada
y de
acue do
con
su pos u a polí ica que mani es ó siendo Dipu ado
de la Con en-
ción
( o ó
en con a de la
pena
de
mue e implan ada po
Luis
XVI),
no
es a ía
en
desacue do
con el
pensamien o
e
ideología
del
p opio
Ola ide
que demos ó,
en
más
de
una ocasión, su es ue za
p og esis a
en el
campo
de
odas
sus
ac i idades.
Po
lo
an o,
el
pe sonaje
no
podía mo i
y con la
llegada
al
pueblo del
p opio
Gene al de
ese egimien o,
se
e
el
acusado
li-
b e,
ci ando su pues a
en
libe ad
en el
econocido
alo pe sonal.
an o
del pad e
como
del
hijo,
an e
una decisión
de
al en e -
gadu a.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
56
TRINIDAD
BARRERA
Y
PIEDAD
BOLAÑOS
T as
el
es udio
de
las ob as analizadas, ad e imos un
pen -
samien o
ideológico simila en
odas ellas,
a
excepción
del
El
ju-
gado que
es la
que más cabalmen e esponde
al
p opósi o
del
pu o
di e imen o
ca ac e ís ico
de la
comedia. Es as piezas, agedias
y
comedias, exal an
el
pode
de la
azón pa a domina
el
sen imien o,
pe o en endiendo es a azón en e
a la
i acionalidad que p opo-
nen de e minados suje os,
y
aunque
sea
eladamen e
no hay
una
condena
de
los sen imien os
sin
más ya que pe manecen i os
en
los co azones
de
las he oínas aunque elegados
a
un segundo
pla-
no en e
a
los códigos cen ales
del hono , la
eligión
y la
azón
de
es ado.
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