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La labor teatral en Sevilla del peruano Pablo de Olavide

Barrera López, Trinidad; Bolaños Donoso, Piedad

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LA LABOR TEATRAL EN SEVILLA DEL PERUANO PABLO DE OLAVIDE po TRINIDAD BARRERA Y PIEDAD BOLAÑOS La li e a u as española y pe uana se dispu an la igu a li e- a ia de uno de los más eminen es ce eb os del siglo XVIII: D. Pa- blo de Ola ide y Jáu egui (1725-1803), iaje o < «ilus ado », pensa- do incansable, amigo y con e ulio de las g andes pe sonalidades del momen o: Vol ai e, Sedaine, Ma i aux, Dide o , Jo ellanos, Mo a ín, e c. Ejemplo i o de su siglo, donde la cul u a is e aje segla . Su labo en los cí culos económicos y polí icos de España —e incluso F ancia— es insoslayable, pe o no menos lo ue en el ambien e cul u al de la época. Si la ob a c ea i a p opia no le en ó de o ma especial, su labo aduc o a y, po ende, di ulga - i a ue quizás an señe a como lo hubie e sido la pe sonal. T a- ducción y c eación son a eas gemelas, ya que como dice Oc a io Paz «en lenguas dis in as los homb es dicen siemp e las mismas cosas...; la aducción espondía con el ideal de una in eligibili- dad uni e sal a la di e sidad de las lenguas. Así, la aducción no sólo e a una p ueba suplemen a ia sino una ga an ía de la unidad del espí i u». 1 Toda aducción, sigue a gumen ando Paz, im- plica una ans o mación del o iginal «Esa ans o mación no es es ni puede se sino li e a ia po que odas las aducciones son 1 «Li e a u a y li e alidad », en El signo y el ga aba o, México, Joaquín Mo iz, 1975, 2.a edi ., pág. 57. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 24  TRINIDAD BARRERA Y PIEDAD BOLAÑOS ope aciones que se si en de los dos modos de exp esión a que, según R. Jakobson, se educen odos los p ocedimien os li e a ios: la me onimia y la me á o a. El ex o jamás eapa ece en la o a lengua; no obs an e, es á p esen e siemp e po que la aducción, sin deci lo lo menciona cons an emen e o lo con ie e en un obje- o e bal que, aunque dis in o, lo ep oduce: me onimia o me á- o a». 2 La ca ego ía li e a ia y a ís ica de las ob as ea ales que analizamos es a án, desde es a óp ica, jus i icadas; pe o aún hay o o mo i o en la elección: es as seis piezas, o iginales de au o es anceses, ue on pues as en escena en Se illa, du an e el pe íodo que a desde 1772, echa de ep esen ación de La Lina, a 1777, en que se puso en escena Casand o y Olimpia. Nues o homb e nace en Lima (1725) y mue e en ie as an- daluzas (Baeza, 1803). Su camino ue in e so al que un siglo an es hicie a o o pe uano, Juan del Valle Ca iedes, Al lujo cons an e que du an e los siglos XVI y XVII emolca alen os a los i eina- os ame icanos, sucede en el siglo XVIII el e lujo. Ci cuns ancias muy dis in as o iginan es e mo imien o pendula , ese i y eni cons an e que ca ac e izan los siglos i einales. Si la búsqueda de o una y posición ue on las causas p imo diales de los iaje os del siglo XVI y XVII, du an e el XVIII, la bu guesía c iolla —de la que sald án años más a de los ce eb os y p óce es de la eman- cipación— en ía a sus hijos a es udia a España y Eu opa; los icos c iollos iajan po Eu opa y eg esa án con ca gamen os de lib os p ohibidos. Todo es o ocu e mayo men e en las pos ime ías del siglo XVIII. Pe o no ue ese el caso de Ola ide, la p ime a e apa de su ida, en Lima, concluye en 1749 de o ma ha o in o- lun a ia que e udi os, de la alla de De ou neaux, han exhumado p olijamen e: 3 u bios asun os elacionados con débi os de su pa- d e —dado po desapa ecido a aíz del e emo o de 1746— y el manejo que de dicha hacienda hicie a Ola ide, le obligan a pone ie a po medio. En junio de 1752 pisa ía ie as gadi anas y nun- ca más eg esa ía a su luga de o igen. 2 Ibídem, pág. 60. 3 Vid. el concienzudo es udio de Ma celin De ou neaux: Pablo de Ola ide ou L'A ancesado (1725-1823), Pa ís, P esses Uni e si ai es, 1959. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  25 LA ETAPA PERUANA DE OLAVIDE Y EL AMBIENTE TEATRAL DEL MOMENTO La sociedad pe uana de la p ime a mi ad del siglo no podemos deci que uese ejempla . De su enalidad, co upción e indisci- plina nos han dado cumplidas mues as las No icias sec e as de Jo ge Juan y An onio de Ulloa. A excepción de la labo jesuí ica, el caos a ec aba a odos los es amen os de la pi ámide: «del ey — i ey, en es e caso— abajo, ninguno ». Indiscu iblemen e el só- lido edi icio de la mona quía española en Indias se esqueb aja sin emedio y los ances ales an agonismos en e chape ones o gachu- pines y c iollos siguen pe sis iendo, acaso ec udecidos, lo cual no e a óbice pa a que abunda an los ma imonios mix os, guiados po in e eses económicos, en unos, o de escala social, en o os. P eci- samen e nues o au o es u o de uno de ellos. Según da os oma- dos de De ou neaux, Pablo de Ola ide lle aba sus enas sang e an- luza po línea ma e na: su quin o abuelo Luis Cas illo Velasco ha- bía con aído nujcias con Cla idiana Co be a, o iunda de Baeza — cu iosamen e el luga donde e minó sus días Ola ide—. Su abuelo ma e no, An onio de Jáu egui, aunque de ascendencia as- ca, había nacido en Se illa. Si bien no enemos es imonios cie os que nos asegu en una labo del pe uano en p o de la cul u a, simila a la que ealiza ía años después en Mad id y Se illa, sí que al menos podemos da e de su p ecocidad in elec ual. Admi ido an es de los diez años en el Real Colegio de San Ma ín, a ca go de los jesui as, en 1740 ob- end ía los g ados de licenciado y doc o en Teología, y en 1741 y 42 la licencia u a y doc o ado en De echo canónico y ci il. A los diecisie e años ya ocupaba una cá ed a en la Uni e sidad de San Ma cos. Pues o que la co upción ambién había llegado a la Uni- e sidad, no sin cie a i onía se p egun a De ou neaux si la p eco- cidad de Ola ide se debe a alen o o in luencia. Pe o su pos e io p olijidad in elec ual no hace sospechosa de en ada an me eó i- ca ca e a. Du an e los años de es udios de Ola ide, el políg a o y huma- nis a D. Ped o de Pe al a y Ba nue o se hallaba en el apogeo de su UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 26  TRINIDAD BARRERA Y PIEDAD BOLAÑOS glo ia, el au o de Lima undada, mue o en 1.743, ue, pa a de la Ri a- Agüe o, el p ime a ancesado y no es ex año que su ob a, so- b e odo en el campo ea al, si iese de ejemplo al jo en Ola ide, cuya a ea, ya en España, ue simila a la que ealiza a Pe al a en su ie a: la adap ación del ea o ancés en una época dominada aún po el ba oco. Pe al a ue un adelan ado espec o a sus con empo- áneos, pe uanos y españoles, po su conocimien o y es ima del ea o galo, que da a ya de 1711. Es a ace a se dejó e , po un lado, con la adap ación de La Rodoguna de Co neille, conside ada po Lohmann Villena como «la pieza d amá ica de mayo en idad que b o a a de su pluma ». 4 Al pa ece ue p epa ada pa a su e- p esen ación en un cumpleaños de Felipe V (1719), pe o desg a- ciadamen e no enemos no icias de su es eno. Pe al a, cuya ob a se o ien ó po la línea de la za zuela g ande, con deslumb an e mú- sica y apa a osa escenog a ía; a egló dicha e sión como una ópe- a «añadiéndola pasajes can ables, pe sonajes (como el g acioso) de que ca ece el o iginal y su ilezas y disc e eos muy gongo inos» . 5 A es a ob a hab ía que añadi dos Fines de ies a, uno ue una li- b e adap ación de un in e medio de Las muje es sabias de Molie e, que acompañó la ep esen ación en Palacio (1720) de A ec os en- cen inezas; y el o o, an e io , cuyo es eno en Palacio da a de 1711, es u o inspi ado ambién en una ob a de Molie e: el e - ce in e medio de El en e mo imagina io. El auge del ea o en Lima, du an e es a cen u ia, esponde p ác icamen e al pe íodo i einal del Ma qués de Cas ell dos Rius (1707-1710): «Su p esencia en Lima ma ca y señala un pe íodo comple o, un ciclo de inido den o del desa ollo del a e d amá ico en la capi al del Pe ú». s La indigencia ea al de ines del siglo XVII y p incipios del XVIII es supe ada con su p esencia y ac i idad. El e emo o de Lima de 1687 había acen- uado la c isis: las ep esen aciones disminuye on, cundie on las p ohibiciones, censu as o iciales a ex os y ep esen aciones, así como el se ilismo impues o a poe as y d ama u gos. 4 Lohmann Villena, Guille mo: El a e d amá ico en Lima du an e el i eina o, Mad id, E.E.H.A., 1945, pág. 374. 5 Ibídem, pág. 374. 6 Ibídem, pág. 322. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  27 A la mue e de Ca los 1 (1700), el conde de la Monclo a o dena la suspensión de las ac i idades ea ales, en señal de lu o, que se eanuda ían con la ies a pala ina, en hono al cumpleaños de Felipe V, el 19 de diciemb e de 1701. En dicha ies a se can ó el d ama lí ico en un ac o de Calde ón, La pú pu a de la osa. Sin emba go, la endemia ea al pe sis ía y hab emos de llega a 1707 pa a que, bajo el mecenazgo de Cas ell dos Rius, se conociese la e apa más b illan e del pe íodo ba oco en el i eina o pe uano. La mul i acé ica labo del nue o i ey como pa ocinado , mece- nas, au o ea al, e c. cen alizó en Lima su in luencia al con e i el Palacio i einal en uno de los ejes de la ida cul u al y a ís ica, donde ins ala ía su céleb e Academia Pala ina 7 cuyas ac as, Flo de Academias, nos o ecen da os muy aliosos sob e la ida ea al de los años 1709 y 1710. El p opio i ey compuso loa y za zuela, El mejo escudo de Pe seo (1708) de la cual nos dice Lohmann Villena: «Los episodios can ados de es a comedia mi ológica, que se educe a un co esano y adulado elogio de Felipe V, debie on de inspi a se en los ecien es modelos i alianos y anceses, de que e a buen conocedo el Ma qués de Cas ell dos Rius, en azón de su asis encia a la Co e de Ve salles». ' Con lo cual no es de ex aña que los ai es nue os que el p opio Pe al a, asis en e habi ual a la Academia, insu ló al ea o limeño, es u iesen inspi ados en las nue as o ien aciones que Cas ell dos Rius, con su lide azgo es i-- mula a. Pe o no e minan aquí los da os que apun an hacia un am- bien e p opicio a las u u as inclinaciones de Ola ide, ya que en o los concu en es a su Academia y colabo ado es del i ey, se encon- aba el limeño Ped o José Be múdez de la To e del que me ece des aca se «el in lujo, c ibado con ino y mesu a, de los más ex- quisi os modelos anceses, o a en el géne o p ecep i o como Boileau, o a en el p i a i amen e d amá ico, como Racine y Co - neille». ' 7 En la comunicación que p esen é en las III Jo nadas de Andalucía y Amé ica, 1983: La p ime a pa e del Pa naso An á ico de Diego Mexía de Fe - nangil, me ocupé del ema de las Academias pe uanas. 8 Lohmann Villena, G.: op. ci ., pág. 325. 9 Ibídem, pág. 355. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 28  TRINIDAD BARRERA Y PIEDAD BOLAÑOS P ecisamen e el nacimien o de Ola ide coincide con o o de los pe íodos de g an auge ea al. En 1724 ocupa el i eina o el Ma qués de Cas el ue e, con el que se ab e un esu gi e iden e ya en los es ejos o ganizados en eb e o de 1725. La comedia Ama es sabe ence del d ama u go español An onio de Za- mo a ue el núme o cla e del es ejo, que se acompañó con o as piezas meno es: una loa de Pe al a, un saine e (El amo duende) de Je ónimo de Mon o e y Ve a y un in de ies a, «In oduc- ción al sa ao de los Plane as» del andaluz adicado en el i eina- o Je ónimo Fe nández de Cas o y Bocángel (nacido en el Pue - o de San a Ma ía en 1689). Du an e el manda o de Cas el ue e ocu ió el injus o ajus iciamien o de D. José de An eque a (1731) que an o e uelo causó en su momen o, dando luga a unas mani- es aciones ea ales de ca ác e ebelde y sa í ico, línea p opicia de la li e a u a pe uana desde sus más emo os o ígenes cuando se p o es aba, a a és de los pasquines, de las ac uaciones de Piza o y sus opas. En es e sen ido me ece señala se el amoso En emés de Juancho y Chepe, de cla a c í ica a la ac i ud de Cas el ue e, lo que e idencia «la signi icación que iene el hecho de que en aque- llos años —de an esignada sumisión al pode absolu is a de los eyes de España -- alguien se a e ie a a c i ica , y en un lenguaje poco académico la decisión de Cas el ue e». 10 Si lo hemos ci ado aquí es como una pequeña p ueba del espí i u que se espi aba en la Lima que le ocó i i al que con los años se ía olun a ia o in olun a iamen e ebelde. A odo es e pano ama del ea o c iollo debemos añadi la ya la ga adición del ea o colegial, po pa e de los jesui as, bien en su modalidad de Decu ias —piezas co as dedicadas a eje ci a a los jó enes discípulos— bien en o ien aciones de más al os ue- los des inadas a su ep esen ación en los ac os públicos o en las ies as de los Colegios de la Compañía. Y es casi segu o que Ola - ide, alumno del Real Colegio de San Ma ín (jesui a), pa icipa a en es os es ejos du an e sus años colegiales. La glo ia uni e si a ia del p ecoz Ola ide co ió pa eja a su ascensión en la je a quía o icial. A inales de 1745 ecibe la plaza 10 Suá ez Rabillo, Ca los Miguel: El ea o ba oco hispanoame icano, omo II, Mad id, José Po úa Tu anzas, 1981, págs. 275-76. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  29 de Conseje o de la Audiencia y su nomb e igu a, a pa i de en- onces, como audi o de los ac os públicos celeb ados po la Audien- cia. En 1746 Lima conoció un nue o sismo que dejó la ciudad en uinas. Gobe naba a la sazón el i ey Manso de Velasco. An e la ca ás o e, co ie on las explicaciones más pe eg inas y eso é icas, pe o Ola ide se puso al lado de la explicación acional y conse ó la necesa ia calma pa a ac ua diligen emen e en medio del suceso. El i ey le designa como uno de los comisa ios enca gados de di i- gi la econs ucción de la ciudad. Y a pa i de aquí comienza a e -je ce la leyenda, p opiciada po Dide o , amigo del pe uano, de que Ola ide in i ió unos ondos sin dueños (y des inados a o o menes- e ) pa a la eedi icación de un ea o del que ca ecía Lima, 11 ya que el an iguo local de la calle de las Comedias iejas había quedado a asado. No exis en documen os que p ueben su in e ención en la econs ucción del Coliseo 12 que, inalmen e, ab ió sus pue as al público el mismo 2año en que Ola ide inició su des ie o: 1749. Con aba ein icua o años . de edad cuando pa ió de Lima umbo a España, eque ido po el Consejo de Indias, a la que llega ía en 1752. En es as ex añas ci cuns ancias se cie a la e apa limeña del esc i o pe uano. PERÍODO SEVILLANO Una ez conocido el ambien e cul u al y ea al del que Ola - ide se nu e en su ie a na al, es obligado aden a se, en es e mo- men o, en esa co ien e de pensamien o que inunda la sociedad española y más en conc e o la se illana, po se la ciudad en la que 11 Núñez, Es uda do en su lib o El nue o Ola ide, Lima, Talle es G á icos P. L. Villanue a, 1970, opina, con el apoyo de La alle, que Ola ide debió ene alguna in e ención en la econs ucción del Coliseo de Tea o de Lima, a pesa de las opiniones en con a de De ou neaux y Lohmann Villena. Sin emba go, no o ece ningún da o o documen o que lo co obo e. 12 Aunque la palab a Coliseo podía u iliza se gené icamen e pa a e e i se a cualquie local de ea o (así apa ece en el Dicciona io de la Real Academia Española), no deja de llama la a ención que el ea o que Ola ide cons uyó en Se illa, unos ein e años después, lle ase el mismo nomb e que el econs uido en Lima después del seísmo: Tea o del Coliseo, de o a mane a dicho nomb e esul a ía edundan e. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 30  TRINIDAD BARRERA Y PIEDAD BOLAÑOS pasa nues o pe sonaje pa e de su ida. Nos e e imos al pe íodo de la Ilus ación. Nues o es udio se cen a en el einado de Ca los III (1759- 1788) pe íodo que, po un concep o e óneo, se ha conside ado como a o able a la ida ea al. Sin emba go debemos eco da que iene luga , po es os años, la p ohibición ajan e pa a ep e- sen a los Au os Sac amen ales y la eno ación de la ya exis en e sob e las comedias de san os y de magia. 13 Según Es e To es, «se a a en e dad, de un einado indi e en e hacia el ea o, e - dade o compás de espe a en e el ancamen e enemigo de Fe - nando VI, y el cla amen e a o able que esul a á, po el con a- io, el de Ca los IV». 14 Opinión que, como es ob io, no se p e- ende discu i , pe o pa a el es udio que ealizamos ace ca de la i- gu a de Ola ide, sea ace ada sos ene , —aún cuando de o ma es ingida y local—, ya que la ciudad de Se illa dis u ó, po esos años, de un g an momen o de esplendo ea al. Pa ece ac ible demos a que es e ey no enía más que una buena olun ad hacia las ep esen aciones ea ales, en las que se conside a p o ano, po lo que se deja á lle a po conseje os a los que c ee en endidos en la ma e ia. Las causas o mo i os po las que de endie on el a e escénico «es os conseje os» se ci aban —según Domínguez O íz —, en un doble plano: «De ensa de las egalías con a los eclesiás icos que a aban de p ohibi una ac i- idad pública, y con encimien o del alo educa i o del ea o». 15 En la men e de odos se encuen an los nomb es de esos con- seje os: el Conde de A anda y Campomanes, pe sonajes po ado- es de los p incipios de la Ilus ación que pa a nues o come ido c eemos opo uno ae a colación: ((Al pueblo deben acili á sele di isiones cul as y educa i as. El espec áculo educado po excelencia es el ea o. Es po lo an o, misión de buen gobie no omen a un ea o que sea espejo de mo alidad, escuela de ciudadanía... »• 16 13 Vid. Esque To es, Ramón: Las p ohibiciones de comedias y au os sac a- men ales en el S. XVIII. en: Segismundo. Mad id (1965), págs. 187-226. 14 Ibídem, pág. 204. 15 Sociedad y Es ado en el S. XVIII español, Ba celona, A iel, 1981, pág. 484. 16 His o ia social y económica de España y Amé ica. Di igida po Jaime Vicens Vi es. Ba celona, ed. Vicens Vi es, omo IV, 1971 (2.a edi .), pág. 316. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 31 Y si con es as ases se pone en e idencia el espí i u que einaba, no menos signi ica i as son las que nacie on de la pluma de uno de es os conseje os: ...En ninguna pa e es án expues os los homb es menos que m los públicos espec áculos; especialmen e en el p esen e iempo, en que el gobie no ha pues o eglas de Policía exac as, y las hace obse a con una pun ualidad que no ha sido común. «Es inú il el a a de lo líci o o ilíci o de las comedias po que odo es o pe enece al Magis ado polí ico, el cual debe mi a las como un medio de in lui sanos p incipios al pueblo, decencia en las cos umb es, y co ección de las idículas modas y a ec aciones que en ilecen los ánimos o dep a an las ideas. En es e sen ido, las comedias, agedias y oda especie de d amas son u ilísimas, pues el Gobie no, po boca de au o es, in luye en los espec ado es aquella enseñanza con capa de di e sión y con gus o de los mismos oyen- es, que en o a o ma les se ía di ícil. «Es as di e siones públicas, po o o lado, son an p ecisas en los Pueblos como el su imien o de los abas os, y la habilidad del Gobie no es á en saca de ellas buen pa ido, ins uyendo y di i - iendo a un iempo, y eso no se log a con las g ose as comedias que aho a se ep esen an con licencia del Vica io, ni en los en e -meses en que el Alcalde suele sali apaleado, o la hija se bu la de las amones aciones de su pad e anciano». '' Conocida la amis ad que, una ez ins alado Ola ide en Ma- d id, nace en e Campomanes, Conde de A anda y nues o pe so- 17 Es as decla aciones ienen siendo adjudicadas indis in amen e a ambos pe sonajes. En el a ículo de Ramón Esque To es Las p ohibiciones de comedias..., a ículo ci ado, es as decla aciones se le adjudican al Conde de A anda «hacia 1766». Según el au o del ci ado a ículo, su uen e es el A.H.N., Consejos, legajo 568, ols. 26-32. Angel González Palencia, en su a ículo Ideas de Campomanes ace ca del ea o, en: En e dos siglos, Mad id.. C.S.LC., 1943, págs. 79-101, las conside a como de Campomanes. P o ienen de un in o me que u o que edac a con mo i o del in en o de ep esen ación de un in e medio i aliano La se a pad ona. Es á i mado y ub icado el 8 de mayo de 1767. Nos inclinamos po la pa e nidad de Campomanes po se él —Ped o Rod íguez de Campomanes— Fiscal del Reino, el que enía que edac a el in o me y pasa lo al Consejo, cuyo P esiden e e a el Conde de A anda. De odas o mas lo apun amos como me a hipó esis. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 38  TRINIDAD BARRERA Y PIEDAD BOLAÑOS pa a nada nues o come ido. Lo que es incon o e ible es que un núme o conside able —seis en o al ie on las ablas del ea- o se illano del Coliseo. 4° Son las siguien es: La Lina, pues a en escena el 20 de ene o de 1772. La Xai a o Zayda, su p ime a ep esen ación da a del 19 de sep- iemb e de 1773. Tu o que ene acep ación po pa e del público ya que en sucesi as ocasiones ol e á a la escena (20, 21, 25-IX; 8, 12, 21 -XII -1773; 27-1-1774). La Hipe menes a, lle ada a las ablas el 7 y 8 de eb e o de 1774. El 21, 22 de ab il y el 4, 22 de mayo de 1777. El g an jugado , ep esen ada el 4 y 5 de oc ub e de 1774. El dese o , lle aba a cabo su ep esen ación los días 28-IV; 2, 3, 9-V; y 3-X -1775. Casand o y Olimpia, ue la úl ima que se ep esen ó: el 17 de julio de 1777. La uen e que nos p opo ciona es as ep esen aciones se de ie- ne en 1778, pe o no se ía de ex aña que no mucho más allá lle- ga an las ep esen aciones de ob as ola idianas ya que, como es sa- bido, nues o pe sonaje cae en las edes de la Inquisición, inicián- dose su p oceso el 31 de oc ub e de 1775, eniendo luga la con- dena en 1777. Pe o ol amos a su p oducción ea al. Como se e á a lo la - go de es e abajo, las ob as de Ola ide que se ep esen a on en Se illa, enían odas un in p imo dial: el de «ins ui » al audi o io. Y a es a ins ucción es a la que se p e ende llega con nues o aná- lisis. Hemos de e cla o qué lección mo al podía y debía saca el público allá p esen e, dado que exclusi amen e pa a es o podía se - i el ea o. Se dijo líneas más a iba que la unción didác ica social del ea o podía eni a a és de dos ías pa alelas: la de la «comedia» 40 Ha sido publicada la lis a de las comedias que du an e los años 1767-1778 se ep esen a on en Se illa po F. Aguila Piñal en su lib o: Se illa y el ea o en el S. XVIII, op. ci . Apéndice VII, g acias a un manusc i o localizado en la Biblio eca Colombina, núm. 73-3-8. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  39 y la de la « agedia ». Sin emba go és a úl ima encuen a siemp e mayo es epa os pa a se acep ada. En es e o den de ideas se exp e- saba don José Caña e al: «Las agedias aen su o igen de los iempos en que no ha ía más que somb as de eligión y nada más supe io que las ideas g andes y acciones he oicas pu amen e huma- nas. Fundán onse en la luz de la azón na u al, pa a inspi a po medio de aquellas ep esen aciones aquellas i udes mo ales, que acomodadas al genio o si uación ac ual, podían p oduci en el co- mún los mismos e ec os que se desea an. Assí se e la di e encia de che nas o assump os: y has a en nues os iempos que en los más de es as composiciones seguimos las huellas de los An iguos G ie- gos (que ue on los Ymben o es) no lle amos o a mi a, que ep e- sen a g andes icios, iguales ex agos y i udes he oicas pa a su- pe a y e i a unos y o os. Pe o es o que en aquellos iempos e a su mayo Do ina y enseñanza mo al, conque llena an el gus o y in e és de los expec an es no cumple ao a el designio de in undi nos el más sano mo al, ni el dichoso e ec o de las i udes c ip ianas, que an en ajosamen e y con más dignas ymágenes y ex os nos lo p edican los púlpi os [ ... ] Se de e p e e i pa a ins ucción mo al y polí ica de la mul i ud la comedia, a la agedia, po ene aquella más conexión con los usos comunes, y se más di e idas en sus agudezas y chis es pa a p oduci el gus oso in e és que se a a bus- ca a los Thea os [•] ] » . 41 Pa a o os, como José Manuel Quin ana, el acaso de los in- en os pa a implan a la agedia en la escena española adicaba en o a azón: «Pa a que la agedia pueda llama se nacional es p eci- so que sea popula , es o es, que el pueblo se a ec e de ella y la juzgue, como habla y juzga de un acon ecimien o público, cual es un incendio, una mue e, una ale osía, una ca ás o e cualquie a que sucede a la is a... » . 42 De acue do con las adap aciones que hace Ola ide pa a la es- cena española, pa ece se que es as ese as hacia la agedia las 41 Ca a manusc i a echada en Sanlúca de Ba ameda, 9 de ene o de 1769. Des ina a io: «Mi dueño». (A.M.S., Sección Conde del Aguila, T. 62, núm. 65). Exis e o a ca a, a con inuación de és a, echada en Se illa, 31 de ene o de 1769, donde uel e a oma y a a el mismo ema. 42 Quin ana, José Manuel: Ob as, B.A.E., LXXV, pág. 82. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 40  TRINIDAD BARRERA Y PIEDAD BOLAÑOS enía supe adas, pues, como se e á a con inuación, la mayo pa e de ellas pe enecen la modalidad ágica. LAS TRAGEDIAS DE OLAVIDE A) In o maciones con ex uales Jun o a las dos comedias ci adas, Ola ide lle ó ambién a los escena ios se illanos cua o agedias de au o es ele an es del ea- o neoclásico ancés, dos de ellas son del admi ado Vol ai e: nos e e imos a Olimpia y Zayda. Jun o a és as, Hipe menes a y Lina de An oine Ma in Lemie e (1733-1793), con empo áneo de Ola - ide. Tan o el nomb e de Vol ai e como el de Lemie e nos ponen en ale a sob e las p e e encias del pe uano, de ca a a un público: nue as ideas, mode nas concepciones, p oblemas igen es y echazo del anac onismo. Al au o de Candide le unía po encima de odo la amis ad pe - sonal en ablada allá po 1762, en el e i o de Fe ney, luga p óximo a Gineb a, du an e una es ancia de una semana. A es e inculo ha- b ía que añadi ambién sus gus os pe sonales, el a ac i o de su polémica igu a o el eco de Vol ai e en España —como se comp ue- ba con la pues a en escena de algunas adap aciones suyas —. 43 T es ue on las ob as que Ola ide adap ó de Vol ai e: las dos ci adas y Me ope (1734, echa de su es eno) . De ou neaux apun a la echa de 1772 pa a la publicación p i- me a de la e sión que Ola ide hicie a de Zay e 44 —la o iginal se es enó en F ancia en 1732—. De la elección de Zay e en e a Alzi e —de asun o ame icano— ya se ha ocupado Núñez de da una explicación sa is ac o ia. Ambas ob as, de a gumen o pa alelo, son, sin emba go, écnicamen e di e en es, siendo la p ime a muy 43 E. Núñez nos ci a La Jai a (Zay e), de Vicen e Ga cia de la Hue a; La Semi amis, de José Cla ijo y Faja do; El hué ano de la China, po Tomás de I ia e; el Tanc edo, po Be na do de I ia e; La mue e de Césa , po Ma iano Luis de U quijo; Alci a o los ame icanos, po Be na do Ma ía de Calzada; Mahoma, po Rod íguez de Ledesma; La escocesa, po Ramón de la C uz, así como una pa odia de Zay e: La Za a (op. ci ., págs. 57-58). 44 De ou neaux, M.: op. ci ., pág. 479. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  41 supe io : «No ue un desdén po el ema pe uano o ame icano sino un mayo ap ecio del a e d amá ico », 45 mani ies a Núñez. Tampoco debemos ol ida que Zayda es la ma iz de odas las demás ob as que, salidas de la pluma de Vol ai e, se encaminan a p esen a el con as e en e dos ci ilizaciones dis in as, así co- mo el esbozo de su eo ía del buen sal aje. Razones que e ue - zan, en cie o modo, la elección de Ola ide. En 1764 se edi ó en ancés la agedia Cassand e e Olimpe. De la e sión de Ola ide se conocen dos manusc i os (Biblio eca Nacionel de Mad id y Biblio eca del Ayun amien o de la misma) que no indican el nomb e del aduc o , pe o g acias a De ou - neaux puede deci se que en el A chi o Municipal de Mad id (sec. Espec áculos, 3.471, núm. 12) igu a dicha e sión como ob a de Ola ide. A di e encia de Zay e, no se ienen no icias, has a el momen o, de o as e siones españolas imp esas. El o o au o elegido, Lemie e, ue conside ado un e olu- ciona io en su pa ia po su epe ida exal ación de la libe ad en e a la i anía, consigna que p oclama ía en sus ob as, ya sea Guille mo Tell (1768, echa de es eno) o Hipe menes a. No en balde Núñez c ee que «las e siones de Hipe menes a y Lina ue- on las úl imas que esc ibió Ola ide, en íspe as de su p oceso po la Inquisición, y las que acaba on con la paciencia del se e o T ibunal». 46 En 1758 se es enó en Pa ís Hipe menes a con un g an éxi o demos ado con su la ga pe manencia en ca el. Po su pa e, Juan Ma ía Gu ié ez nos da la echa de su p ime a pues a en escena en España, conc e amen e en el Palacio del Embajado de Aus ia en Mad id, en 1764, con mo i o del ma imonio de una de las in an as españolas con el. a chiduque Ped o Leopoldo. De las es ob as ci adas has a el momen o es sin dudas, és a, la más a anzada ideoló- gicamen e, como end emos ocasión de comp oba más adelan e, lo que no hace ex año sus p oblemas con la Inquisición, pues su ale- 45 Es ua do Núñez: op. ci ., pág. 61. 46 Ibídem, pág. 70. 47 Vid. Gu ié ez, J. M.: Esc i o es coloniales ame icanos, Buenos Ai es, Raigal, 1957, págs. 464-465. Es e c ee que es o iginal de Ola ide, ase o desmen ido po Núñez con su hallazgo de una e sión en la Biblio eca A u o Sedó de Ba celona. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 42  TRINIDAD BARRERA Y PIEDAD BOLAÑOS ga o con a la i anía y el ana ismo pa e no le lle a a un inal ic- o ioso, cosa que no ocu ía en las dos agedias an e io es. En cuan o a la Lina, desa o unadamen e has a el momen o, no hemos podido localiza la. Las no icias de Co a elo y Mo i apon a- ban hacia es a o a agedia de Lemie e, que igu a como e sión de Ola ide en una elación conse ada en el A chi o Municipal de Mad id (sec. Espec áculos), según De ou neaux. Nues as ges iones en dicho A chi o han sido in uc uosas. B) El p oyec o ideológico A las es agedias que analizamos aquí 4 s les une la misma lec -ción mo al: el cues ionamien o de la au o idad pa e na (o ma e - na), enca nación del ana ismo —bien sea polí ico o eligioso --. El compo amien o de los p o agonis as es á en elación con el medio ad e so que los en uel e, gene ado po la ansg esión de unos códigos de de e minado g upo social. Así Zayda no debe con ae ma imonio con O osmán, pues su pad e Lusiñán le po- ne de elie e el cumplimien o de un código que és a ha in ingi- do: el c is ianismo. Dice así: Zay. «... da el cas igo que quisie es a u hija seño : es musulmana. Lus. Caiga sob e mí un ayo! .. . ........ ............................1.. A ningún lado mo e ás la plan a sin e el Reden o en es os si ios: ni es posible que en ellos pe manezcas sin enega p ime o de u pad e, de u hono , y del Dios que le ilumina 48 Las ci as de las agedias y comedias es án e e idas a la edición eali- zada po Núñez: Ob as d amá icas desconocidas, Lima, 1971, a excepción de El dese o , pa a cuya lec u a hemos con ado con un mic o ilm p opo cionado po la Biblio eca Municipal de Mad id. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  43 Zay. O pad e dime ¿qué debo hace ? Lus. Bo a con una sola oz mi a en a, deci que e es c is iana. Zay. Seño , a us p ecep os me abandono: c is iana Soy)). (págs. 199 a 201). Dicho cumplimien o la encadena a una consecuencia de ne as os esul ados: ene que enuncia a su boda con O osmán: Zay. «Dime ¿cuál es la ley de los c is ianos, y cuál es el cas igo a que condena una in eliz que lejos de sus pad es abandonada en la p isión, hallando en un bá ba o es ilo gene oso su co azón se hubiese en e necido, y se uniese con él? Ne . ¡Cielos! ¿qué dices? ¡ La mue e más iolen a! Desposa e con él! ¿puede se cie o? y ¿a deci lo e a e es? La eal sang e de Lusiñán; an il! ... ». (pág. 206). Es deci , al p oblema eligioso iene a suma se aquí, como obs áculo suple o io que impide dicha unión, el se enemigo po- lí ico y pe enece a ci ilizaciones dis in as: Ne . «Mien as Luis dechado de mona cas, al a óni o Nilo hace la gue a, pa a eni con golpe más segu o UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 44  TRINIDAD BARRERA Y PIEDAD BOLAÑOS a libe a la umba sac osan a del Reden o , Zayda, su deuda, se une en himeneo a un enemigo suyo». (pág. 206) Simila es códigos son los ansg edidos ambién po Olimpia o Hipe menes a. Es a úl ima debe ma a a su ma ido —así se lo p opone su pad e— po una azón de enemis ad polí ica: po la dispu a del ono en e Danao, ey de A gos y el pad e de Linceo, su he mano. Así se exp esa Linceo: «Yo os hablo en min omb e, y el de su pad e a quien un odio c uel po la go iempo sepa ó de su he mano, y qu eaho a quie e uel a su sang e a uni se en lazo es echo». (pág. 443) Pe o no es p ecisamen e el ol ido lo que desea Danao, sino la enganza, como con iesa a Idas: «Aquel sobe bio me a ojó del Egyp o y de su solio: yo co í hacia el Inaco; y mi a dimien o, ganando aquel país, se e igió un ono, en que einó, sin encon a sosiego mi pecho en u ecido, iendo siemp e a un pé ido, a un i ano y discu iendo el modo de a uina lo... ». (pág. 446) Una azón pa ecida es la que unciona como obs áculo al ma- imonio de Olimpia con Casand o, pues és e, según conoce la jo en po su mad e Es a i a, es el asesino de su pad e: Es . «Casand o ha sido quien con mano sac ílega y ale e, a Alejand o u pad e, dio un eneno. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  45 El ue quien inhumano, en es e ien e a quien debes el se , en es e pecho que alimen ó u in ancia, y que aho a ienes po la p ime a ez a ab aza ie na, cla ó el puñal y p ocu ó mi mue e. El me pe sigue en in, has a en el san o asilo que he buscado; y él, insolen e, a los Dioses insul a, y inge as u o, que desea aplaca los; él p e ende de mis ma e nos b azos apa a e; y dudas si u mad e le abo ece ?». (pag. 326) La e elación de la suma sace dó ica en Olimpia eje ce la misma unción que la e elación del o áculo que Danao le mani- ies a a su hija: «O áculo in alible de los Dioses, po la mano de uno de sus ye nos, a pe ece condena a ues o pad e. De la mue e, que an o es á emiendo sólo sal a le puede ues a mano, y quien la ida os dio, po ues o medio debe ob ene la suya. En es e caso escoged en e un pad e aman e y ie no y un ma ido de un día, que sin duda odioso debe se )). Tan o Olimpia como Hipe menes a deben enuncia a su amo (en és a úl ima aún es más g a e, ya que debe ma a lo), pues sólo los códigos del hono amilia pueden se limpiados. Si el con lic o ac ancial es simila en las es ob as, aunque con las a ian es que hemos is o, ambién los o ígenes de dos de las p o agonis as son simila es. Así, an o Zayda como Olimpia cuen an en p incipio con su condición de escla as que, g acias al ado no de sus cualidades mo ales y ísicas, consiguen una ascen- sión social has a el pun o de se elegidas como esposas po eyes: UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 46  TRINIDAD BARRERA Y PIEDAD BOLAÑOS Zay. «Nací a la o illa del Jo dán amoso y en mi ie na niñez habiendo sido a es e se allo augus o conducida, log ó hace me g a o la cos umb e». (pág. 179) O. « ¿Qué Seño ? Una míse a doncella, casualmen e encon ada en un desie o que había des inado ues o pad e pa a se i escla a)); (pág. 303) Las g acias y las i udes de ambas son las p endas admi a- das pa a adqui i es e luga de e en e. Así Fá ima, compañe a de Zayda, le di á: «Tus i udes, u g acia, u belleza me ecedo as son de la o una que yo celeb o mucho más que admi o». (pág. 181) Y el p opio O osmán la llama á « i uosa Zayda» (pág. 183) o habla á de las « i udes de mi esposa» (pág. 184) y « ia é de í misma us i udes» (pág. 184) . En simila es é minos se decla a Casand o cuando dice: «Sí eme u i ud en mis o men os de calma, de de ensa; a los dioses lleguen en mi a o us dulces ecos». (pág. 304) «Ese semblan e he moso y halagüeño en que se e pin ada u alma noble, u índole blanda, u cando since o». (pág. 333) UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  47 Ya es a igualación en e escalas sociales dis in as es ca ac e ís- ico del ea o dieciochesco, pues se ía impensable en el de los si- glos an e io es. Aunque en hono a la e dad hay que apun a que, más a de, as la anagnó isis, Zayda esul a se del «linaje de e- yes», «empa en ada con el ey ancés », y Olimpia asimismo hija del ey Alejand o. Y es el des elamien o de sus o ígenes y pa en- escos la causa de sus agedias inales, pues, p ecisamen e, a pa - i del econocimien o de la iden idad de ambas jó enes, se impo- nen el au o i a ismo y igidez pa e na o ma e na. En Hipe me- nes a, po el con a io, dicho au o i a ismo aún apa ece menos jus i icado y más cap ichoso y e inado, ya que esponde a una len a y pé ida enganza, amada con engaño, de su pad e. Po eso quizás el esul ado sea muy dis in o. Una ez plan eado el con lic o, nues as he oinas sólo ienen dos pos u as: o segui los dic ados de su co azón o segui la o- lun ad amilia pa a limpia el hono mancillado. Sin pode e- nuncia al sen imien o del amo , al menos debe án enuncia a la pe sona ísica, obje o de su amo , y las esoluciones se án di e en es y g ada i amen e ebeldes: desde la sumisión o al de Olimpia — incluso después de habe mue o su mad e, suje o induc o —: «No, mad e, no engáis es e ecelo. Es inguid desde luego la ho osa an o cha del himeneo an unes o en e nues as culpables impías manos. A ancad de mi is e in eliz pecho la memo ia a al del lazo ohhible que ya se iba a eje ; que yo p e ie o el es ido que os cub e, a odo el - aus o de sus G andezas, su co ona y ce o: mi alma no ha acilado». (pág. 334) a la ebeldía de Hipe menes a con a la au o idad pa e na: UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 54  TRINIDAD BARRERA Y PIEDAD BOLAÑOS Si a endemos a la au o ía ancesa de es a ob a econoce emos el pa alelismo en e el icio que se ela a aquí y el que el p opio Regna d enía. Así, podemos deci , que as nues o pe sonaje se encie a un ealismo d amá ico inusi ado. Sin emba go, muy dis in o se nos p esen a el pano ama cuan- do la misma emá ica se aslada a manos de Ola ide. Ya hemos is o cómo el juego es condenado en los e sos de la ob a, pe o al pone es a idea en elación a la ida polí ica de Ola ide, end ía- mos que habla de un hecho «pa adójico». No enemos que hace nada más que eco da cómo él, a los pocos días de su oma de posesión como Asis en e, p omulga un edic o, el 26 de sep iemb e de 1767, eglamen ando la pe misión y uso de las «mesas de u- co». Según Aguila Piñal el juego ue au o izado en el einado de Ca los III sólo «pa a desahogo de las clases dis inguidas y hones- as», 56 pe o con el paso del iempo, ya en época de Domezain, se había p oducido al exceso y deso den que se iene que dic a un au o de buen gobie no sob e es as mesas de ucos. Exis en di e sos expedien es sob e p ohibiciones de los jue- gos de naipes en el A chi o His ó ico Nacional e e idos a Se illa y sus habi an es, lo que hace pensa en la g an a ición que es e pue- blo enia ya desde el siglo XVI, haciendo caso omiso a condenas y p ohibiciones. 57 ¿No ep esen a, acaso, mo i o más que su icien e como men- saje aleccionado el habe elegido Ola ide es a comedia pa a el público se illano, an p openso al de oche? En cuan o a El dese o — comedia la ga y u dida con una e- má ica muy común— poco podemos deci espec o a su lección mo al. El p o agonis a, Do imel, mozo ancés huido a un pueblo de Alemania po mo i os mili a es, se encuen a en su pleni ud exis encial: iene un buen empleo y se casa á en unos días con la hija de su pa ona. Cuando se p esen a el momen o de los espon- sales un ejé ci o ancés, en ánsi o po aquel pueblo, le econoce 56 Aguila Piñal, F.: His o ia de Se illa..., op. ci ., pág. 263. 57 Pa a los cu iosos emi imos a una ca a documen o del A chi o de P o- ococolos de Se illa en la que Manuel Nicolás Básquez a ienda a Juan de Medinilla y Pineda «una casa pa a juga a los ucos» y en la que encon amos una de allada desc ipción de las mismas. (O icio XVII, Año 1775, lib o 2.°, ol. 1.040 - ). UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  55 y le aplica el cas igo como a cualquie o o dese o : la pena de mue e. Uno de es os soldados, an a ón po excelencia, se enca ga de ai ea las buenas cualidades del homb e ancés: «...Homb es como los anceses an amables no se encuen an. Conocen bien los quila es de la he mosu a y los pesan con cuan as obligaciones dic a la mejo escuela». Sin emba go, no pa ece ca ga la mano Ola ide en analida- des como la an e io — aunque no le desag ada an —, sino en la de ensa del hono mili a . Tal es así que F ancal, mayo del egi- mien o ancés y pad e del condenado, se nos p esen a i me en el cumplimien o de su debe , aunque se a e de da mue e a su hijo. Todo pa ece que ha de ealiza se como es aba p e is o ya que: «son inmu ables las leyes », y la ley ancesa pe mi ía al cas igo. No puede deja de exp esa Es e anía, muje alemana y mad e de la p ome ida de Do imel, su epulsa an e la si uación, y exclama: « ¡ T emenda Cons i ución! ». Y aquí es á la cla e de la elección, po pa e de Ola ide, de es a comedia: la p opues a de Me cie , a anzada y de acue do con su pos u a polí ica que mani es ó siendo Dipu ado de la Con en- ción ( o ó en con a de la pena de mue e implan ada po Luis XVI), no es a ía en desacue do con el pensamien o e ideología del p opio Ola ide que demos ó, en más de una ocasión, su es ue za p og esis a en el campo de odas sus ac i idades. Po lo an o, el pe sonaje no podía mo i y con la llegada al pueblo del p opio Gene al de ese egimien o, se e el acusado li- b e, ci ando su pues a en libe ad en el econocido alo pe sonal. an o del pad e como del hijo, an e una decisión de al en e - gadu a. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 56  TRINIDAD BARRERA Y PIEDAD BOLAÑOS T as el es udio de las ob as analizadas, ad e imos un pen - samien o ideológico simila en odas ellas, a excepción del El ju- gado que es la que más cabalmen e esponde al p opósi o del pu o di e imen o ca ac e ís ico de la comedia. Es as piezas, agedias y comedias, exal an el pode de la azón pa a domina el sen imien o, pe o en endiendo es a azón en e a la i acionalidad que p opo- nen de e minados suje os, y aunque sea eladamen e no hay una condena de los sen imien os sin más ya que pe manecen i os en los co azones de las he oínas aunque elegados a un segundo pla- no en e a los códigos cen ales del hono , la eligión y la azón de es ado. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA