La tendencia de la historia
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LA TENDENCIA DE LA HISTORIA José Laborda Yneva La ineludible presencia de la historia como fuente del hoy se manifiesta en cualquier acto que pretenda tener viabilidad futura. El pasado alimenta la experiencia, el presente experto deducido del pasado contiene componentes imprescindibles para avanzar con una mínima solvencia hacia el luego. No hay equívoco en eso, no hay nostalgia en la valoración de la historia como recurso imprescindible para la construcción del futuro. Sin embargo, para construir con equidad, tal vez sea necesario antes el orden de la hisTodo depende de la forma de interpretar, de la libre capacidad de manejar la información y convertirla en experiencia aun a costa de dejar por el camino retazos no desdeñables de la verdad. No se trata, desde luego, de un proceso malicioso que ignore conscientemente el curso de las cosas, eso no tiene que ver con la historia pese a que en muchas ocasiones el resultado pueda ser equivalente; lo que sucede a menudo es que pueden producirse algunas adiciones u omisiones moderadamente inconscientes que proceden de la forma de ver que determina el toria, el deslinde entre lo que de ella cabe conambiente. Y el ambiente, nos guste o no, dima123 siderar esencial y lo accesorio. Construir el pasado, la historia, pasa entonces a ser un episodio previo a cualquier consecuencia que quepa ser tenida en cuenta. También ocurre eso con la arquitectura: es precisamente en su capacidad evocadora donde reside su principal argumento, donde cabe encontrar la actitud que afirma su enlace con el presente. Porque es lo presente lo que define el sentido de la historia, la manera cómo la historia, de la que tan sólo conocemos sus resultados, puede llegar a ser interpretada o manipulada para convertir consecuencias aleatorias en fines sustanciales o, al contrario, resultados inequívocos en fruto de la circunstancia. Tal vez es éste el momento de conectar la historia con lo que cabe extraer de la experiencia. na sobre todo de la tendencia, de la disposición de ver lo que quiere verse, de la propia historia del historiador. ¿Es eso historia? La historia se ha nutrido siempre de la tendencia, de ahí sus variaciones posteriores cuando la tendencia cambia. Difícil cuestión la de la coherencia. Nos hemos acostumbrado a ver las cosas a través de lo que otros antes han dicho de ellas; ése es nuestro punto de partida. De nuestra coherencia depende luego comprobarlo si podemos, valorar las diferencias y encajar el resultado en lo que a la verdad conviene. Aparece así una nueva verdad -nuestra verdadque añade o resta atributos a la experiencia del pasado. De eso se ocupa este libro de Antonio Pizza, de avisar de los riesgos que hay en construir -CXXIII - ASTRAGALO, 17 (2001) Attribution-NonCommercial-ShareAlike - CC BY-NC-SA Review ISSN 1134-3672 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2001.i17.12 Arquitecto y crítico de la arquitectura
124 la historia sin evaluar nuestra propia tenden-parar lo que se dijo y lo que se dice de las cia. Tiene el libro el acierto de la sinceridad, cosas y decirlas de manera que, luego, cada la visión objetiva que dimana de haber procual con su tendencia pueda construir la hisfundizado antes en las consecuencias de la toria. «tendencia» de la historia. Sin duda la construcción imparcial del pasado es un paso adelante en la búsqueda de la coherencia: com- • ANTONIO PIZZA: La Construcción del Pasado, Celeste Ediciones, Madrid, 2000. 183 páginas. • - CXXIV-