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Mujeres, redes y hogar

Gavira Golpe, Carmen

Abstract

La autora se referirá a tres momentos históricos en los cuales los avances técnicos en formas de red incorporados en el hogar han modificado el papel de la mujer en la sociedad: En la segunda mitad del siglo XIX, cuando la hidráulica era sinónimo de progreso. En la primera mitad del siglo xx cuando la electricidad equivaldría a modernidad. Y en este final del siglo y de milenio en el que las redes telemáticas se identifican con el concepto de globalidad.

Full text

MUJERES, REDES Y HOGAR Ca men Ga i a La au o a se e e i á a es momen os his ó icos en los cuales los a ances écnicos en o mas de ed inco po ados en el hoga han modi icado el papel de la muje en la sociedad: En la segunda mi ad del siglo XIX, cuando la hid áulica e a sinónimo de p og eso. En la p ime a mi ad del siglo xx cuando la elec icidad equi ald ía a mode nidad. Y en es e inal del siglo y de milenio en el que las edes elemá icas se iden i ican con el concep o de globalidad. Las e minales de las ac uales edes de co- municación, in en an sua iz,a la sospecha de que las ciudades son expe imen os aca- sados, lechos secos de un ío en cuyo ondo yacen los escomb os he umb ados y obso- le os de uno de an os u u os p ome idos. Ch is ian Fe e , << Desie o, ca as o y espacio écnico>> A l o la go de la his o ia, la elación en e el homb e y la écnica se ha p oducido en e apas y si uaciones muy di e en- es. Desde ac i udes de asomb o o e icencia, a pe íodos de e ciega, de op imismo y ma a illa o momen os de miedos y ecelos. Pe o, en cualquie caso, la adap ación de la sociedad al desa ollo cien í ico écnico se ha basado siem- p e en la idea de p og eso y de a ance hacia un écnica en las ciudades con la i upción de las llamadas edes du as: gas, elec icidad, elé ono, e c., g acias a las cuales se desa o- lla án nue as aplicaciones como el alum- b ado público, los elec odomés icos, los ascenso es, el elé ono o la ele isión, basa- das odas ellas en ecnologías áciles de en- ende : las ecnologías de sus i ución. Pe o, en es os úl imos ein e años, hemos is o i umpi en las ciudades un nue o ipo de e- des, las edes blandas, silenciosas, in isibles y pode osas, que si en de apoyo a nue as aplicaciones como el G.P.S, los G.I.S, la W. W. W, o la domó ica, basados en ecnolo- gías de in eg ación, mucho más di í~iles de comp ende . mundo mejo . Cuando in en amos hoy en ende las nue as ecnologías nos en en amos con el hecho de · A pa i de la segunda mi ad del siglo x x que ac ualmen e la elocidad de e olución comienza una impo an e ans o mación de los ins umen os sob epasa a la elocidad -LXXXIX- 89 ASTRAGALO, 15 (2000) A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA A icle, ISSN 1134-3672 h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2000.i15.06 A qui ec a, U banis a y p o eso a de la ETSAM 90 de asimilación del se humano y de la socie- La hid áulica u bana dad. Las nue as ecnociencias y las edes que y el p og eso las alimen an se desa ollan a un i mo acele- ado, mien as que el homb e y los ins umen- os sociales e olucionamos a un i mo mucho más len o. La consecuencia es el desasosiego de e mos obligados a i i en un u u o cons- án emen e sob epasado. No disponemos de iempo pa a e lexiona a nues o i mo sob e lo que es á ocu iendo en nues o en o no y que a ec a de una mane a decisi a a nues a simple y pequeña es uc u a humana. Pe o es p ecisamen e aho a, cuando noso as, las muje es, nos encon amos en un impo an e momen o en la busca de nues a iden idad como se es humanos y de nues o luga en la sociedad y en es e nue o a i icio que es la ciudad de las edes. La si uación no es o almen e núe a, ya que desde hace muchos años nues as idas ans- cu en en e cables, ubos y ib as. Hace ya muchos años que las edes han ans o mado nues a o ma de i i , de pensa y de elacio- namos, pues o que hace ya muchos años que u ilizamos es as edes, las obse amos, las modi icamos o nos adap amos a ellas. Veamos es momen os en que los ubos, los cables y las ib as han modi icado el papel de la muje en la sociedad: en la segunda mi- ad del siglo XIX, cuando la ed hid áulica e a sinónimo de p og eso. En la p ime a mi ad de siglo xx, cuando la elec icidad equi alía a mode nidad. Y en es e inal de siglo y de milenio, en el que las edes ele- má icas se iden i ican con el concep o de globalidad. Pocos no elis as han sido capaces de desc i- bimos el impac o de la Re olución écnica en la ida co idiana de las muje es como lo hace Beni o Pé ez Galdós en algunas de sus no e- las como Fo una a y Jacin a: «( ... ) desde 1845 pa a acá -dice el ela o - apa ecie on en Mad id los p ime os meche os de gas, los p ime os bille es del Banco de San Fe nando, el sello de co eos y los sob es, ( ... ) la nue a cuad ícula de los Ensanches sob e la an igua ciudad de Mad id, que po a e del apo , se colocó a 40 ho as de Pa ís ( ... ) El Canal de Suez lle ó a sup imi la u a come cial de Asia «Cadiz-Cabo de Nue a Espe anza, ha- ciendo desapa ece los ojos, azules, ama i- llos y e des b illan es .. . de los man ones de Manila, pa a impone los modos, cos umb es y colo es g ises de ese maldi o No e de Eu- opa». Pe o en es a no ela, lo que mejo se e leja como consecuencia del cambio éc- nico, es una de las ans o maciones cla e de la elación de la muje y la ciudad: el agua. El agua, es deci , la cul u a hid áulica con o- lada has a en onces po la muje como es- ponsable de la alimen ación y la higiene, en una ciudad que se ap o isionaba únicamen e median e los « iajes de agua» sub e ánea c eados po los á abes a pa i de la p ime a mina abie a en 1202 y que en 1851 se á sus- i uida po la ed écnica de agua odada con la canalización del io Lozoya. Desde en- onces, el agua se con ie e en un lujo éc- nico dependien e de la ingenie ía hid áulica y, a la ez, en un bien del Es ado en manos de la Adminis ación. - XC - Isabel Co de o, la mad e de Jacin a, soña á con los audales de agua que a pa i de la ins- alación del Canal an a in adi las calles y las plazas de la sedien a ciudad. En onces, los mad ileños «se la a án po lo menos la ca a y las manos» y «más a de se la a án odo lo de- más», con lo que a la ende a, «el u u o, se le p esen ó con isiones de camisas limpias en odas las clases, de muje es y acos umb adas a muda se odos los días( ... )». Pa a Ba ba i a, la sueg a de Jacin a, «( ... ) no i ía en Mad id quien no oye a po las maña- nas el uido cónca o de las cubas de los mil aguado es de la uen e de Pon ejos». La p opia Jacin a, en el episodio de su c isis ma e nal, busca al hijo deseado iden i icándolo con el gemido de lo ga os en las alcan a illas. «( ... ) co ióle un ío co an e po odo el cue po, u bano,( ... ) des acando a mayo al u a que los ejados del con en o y de las casas p óximas», luga de esco en las noches de e ano y se- ñal de p esajio de su des ino. Aunque sin duda, el pe sonaje más pa adig- má ico de la an igua hid áulica sub e ánea mad ileña se á el de Doña Cas a que con la delicadeza de un buen ca ado de inos gua da en sus seis bo ijos el agua de los dis in os « iajes»: «( ... ) se dispuso a obsequia a sus amigas con asos de agua. Ponía es a seño a sus cinco sen idos en los bo ijos pa a en ia el agua, y enía a gala el que en ninguna pa e la hubie a an esca y ica como en su casa. Des- pués de ae un pla o con azuca illos, ue a es- cancia el p ecioso con enido de los bo ijos, pues e an a ios, y con ellos g aduaba la em- pe a u a, poniéndolos o no en el balcón ... ( ... ) quedóse pa ada, el oído a en o a un umo que ¿de qué agua quie en us edes? ¿P og eso o al pa ece enia del suelo, de en e las mismas Lozoya? pied as de la calle ( ... ) io al in jun o a la ace a ( ... ) una de esas endidu as p ac icadas en el encin ado que se llaman abso bede os en el lenguaje municipal, y que si en pa a da en ada en la alcan a illa al agua de las calles ( ... ) a eció la llu ia, y el abso ede o deglu- aba ya una onda g uesa que hacia ga ga is- mos y bascas al choca con las pa edes de aquel gazna e( ... )». Po su pa e, Fo una a con ie e en símbolo pe sonal el mo o de ien o de una de las se- sen a no ias que exis ían en la ciudad. La no ia de las Micaelas -Las a ecogidas-, de la calle Ho aleza, «( ... ) mo iéndose el disco con ma- jes uosa len i ud, e a an he moso de e con su co aza de abli as blancas y ojas, que pa e- cía un plumaje ( ... ) ans o mando el paisaje -Lo mismo me da - eplicó Fo una a. -Toma Lozoya, y c éeme -insinuó doña Lupe, con su aso en la mano-, po más que diga és a, P og eso es un poqui o salob e. -Eso a en gus os y ambién in luye el hábi o -a guyó Cas a con la su uciencia y o malidad de un ca ado de inos-. Como yo me he c iado bebiendo el agua de Pon ejos, que es la misma que la Me ced, que hoy llaman P o- g eso, oda o a agua me pa ece que sabe a ango». No insis i é en lo mucho que se dijo sob e es e a ado de aguas de Mad id pe o es á cla o que el conocimien o de los dis in os « iajes» cons- i uía una au én ica cul u a del agua sub e á- -XCI- 91 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 92 nea, y es o se á lo que desapa ece á con la cons ucción del Canal de agua odada del Lo- zaya, p oduc o único, lujo écnico del que la muje se á únicamen e consumido a. La elec icidad y el mundo mode no La elación de la muje con la elec icidad es mucho más compleja, ya que es a nue a ed i umpe en odos los ámbi os de la ida u bana, ·ampliando a a és de la luz, el espacio y p o- longando el iempo, ompiendo las ba e as de Lo domés ico, apo ando una ue za ácil de ma- neja y aplicable a múl iples usos de la ida co- idiana, p opo cionando calo sin es ue zo ni pelig o, e c. Todo ello a a supone una mul i- plicación del mundo y de las elaciones de la muje simpli icando su abajo y ompiendo es- u bina, c ea la WES (Sociedad de Muje es e Ingenie ía). Un año más a de se unda la EDA (Asociación pa a el Desa ollo de la Elec icidad), a a és de la cual las muje es ap enden la u ilización de las aplicaciones de la nue a ene gía. De la WES se escinde un g upo, la EAW (Asociacion de Muje es y Elec icidad) que se plan ea un cambio impo - an e, las muje es no sólo son consumido as de la elec icidad sino que pueden se ambién abajado as en las nue as emp esas en las que las condiciones son mucho más adecuadas pa a la muje que en las an iguas indus ias de apo . Se p e ende además in oduci en el me cado aplicaciones eléc icas c eadas po las p opias muje es y, ambién, p omo e a la muje al en e de emp esas p oduc o as de elec icidad. pacios y iempos que an es le es aban edados. Sin emba go, casi odos es os p oyec os Los p ime os apa a os eléc icos suponían un conside able aho o de es ue zo y de iempo, e ine i ablemen e con e ían a sus usua ias en mode nas, libe ales y au ónomas. Pe o la ines- pe ada expe iencia que supuso la Gue a de 1914 p oduci á una nue a elación de las mu- je es con la elec icidad al ene que u iliza es a nue a ene gía más allá del ámbi o domés- ico, al hace se ca go de odos los abajos an e io men e ese ados a los homb es. Es a expe iencia no se ol ida á una ez e minada la Gue a y de una u o a o ma comenza án a o ma se g upos y asociaciones pa a p omo e la gene alización del uso de es a nue a ene gía po pa e de las muje es. En 1919, Lady Pa sons, su agis a inglesa ca- sada con Si Cha les Pa sons, in en o de la choca án con una men alidad y una legisla- ción que encaminada a p o ege a la muje ; en Ingla e a po ejemplo, les p ohíbe aba- ja an es de las 10 de la mañana y después de las 5 de la a de. Es e ipo de leyes son aboli- das g acias al empeño de algunas pione as como Má ga e Pa higaly, ingenie a eléc- ica, que c ea una compañia pa a la elec i i- cación de zonas u ales en la que únicamen e abajan muje es. O o aspec o impo an e es la publicidad, a a és de la cual diseñado as como E. Mille , esponsable de las campañas de Edison (lam- pa as, adios, e c.), ans o man la imagen de la muje co mo usua ia de la elec icidad. En el caso de los Es ados Unidos, los a ances écnicos gene ados po la aplicación de la - XCII - nue a ene gía chocan con la concepción no eame icana de la casa y del abajo domés- ico, esumida en el ex o «La casa de la muje ame icana» de las he manas Ca he ine y Ha- ie Beeche (au o a es a úl ima de La cabaña del Tia Tom), pione as del eminismo domés- ico. En es a concepción pu i ana, basada en el concep o di ino de la amilia (dis in a po supues o de los plan eamien os ca ólicos o so- cialis as), el homb e, esponsable de las a eas económicas, u iliza el espacio de la ciudad, mien as que la muje , esponsable de la edu- cación y la mo al, se adueña del espacio domés ico, la casa de la pe i e ia u bana ligada a la na u aleza. es «eléc icamen e elices» eple os de elec- odomés icos con e i án a cada ama de casa en su p opia c iada. La acionalización de hoga supond á así no un cambio de oles, ni el hace cosas de o ma di e en e, sino en e- aliza los mismos abajos de o ma más á- pida y con meno cos e. En de ini i a, as la Segunda Gue a mundial, y g acias a la elec icidad, end á luga en el ámbi o domés ico un impo an e cambio éc- nico, sin que se p oduzca ningun cambio so- cial. Pa a las emp esas eléc icas, la muje se con e i á en la consumido a de las «ho as a- lle», sin que la al a de c ea i idad, la mono o- nía del abajo domés ico, la soledad o el e- Po ello, la i upción de la elec icidad en la pa o sexual de las a eas del ama de casa, ida co idiana de es as muje es supond á el cambien. Es a si uación se á el pun o de en- man enimien o de una mo al pu i ana del siglo en amien o de dis in as posiciones del pen- x n con écnicas del siglo XIX. La Segunda Gue a mundial da á un nue o gi o a la elación de la muje con la elec ici- dad, ya que si bien las muje es uel en a ocupa el pues o de los homb es y a desem- peña odos los abajos du an e el iempo que és os es án en el en e, al inaliza la Gue a, muchas de las g andes i mas de a mamen os (Wes hinghouse, AEG ... ), o ien- a án su p oducción al sec o de los elec o- domés icos ligados a la i ienda indi idual aislada. De es a o ma, poco a poco an desa- pa eciendo odas las inicia i as y expe ien- cias de i iendas comuni a ias ligadas a p o- yec os que a ancando de la p imi i a Ciudad Ja dín de E enezed How ad en 1898 se desa- olla án has a los años 40. La casa de en- sueño sus i uye a la Ciudad Ideal, y los hoga- samien o eminis a, especialmen e en a qui- ec u a y u banismo. Pe o las consecuencias del uso de la elec i- cidad en la ida co idiana de las muje es no ha sido apenas es udiada y menos en nues o país. Análisis an e elado es como el eali- zado po Ma ie-Noélle Denis, sob e la e olu- ción de la la ado a, o abajos más ecien es como los publicados en F ancia, I alia o Ale- mania compa ando gene aciones de muje es de los años 50 y de los años 80 en elación con el uso de los elec odomés icos, descu- b en que las mismas cosas no signi ican ni ienen el mismo alo pa a muje es con ein a años de di e encia, y que mien as una gene ación habla de con o o de calidad de ida, o a habla de libe ad y de aho o de iempo. -XCIII- 93 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 94 La in o má ica y la conexión global En su ecien e lib o Ce os + Unos. Muje es digi ales y la nue a ecnocul u a, la socióloga inglesa Saddie Plan , pa iendo de la igu a de Ada By on Lo elace (1815-1852), c eado a del concep o de p og amación y de los lengua- jes lógicos, eco e los dis in os momen os de la elación de las muje es con la in o má ica. Su conclusión, coincidiendo con la de la ma - yo ía de las in es igaciones en es e campo, es la de que las nue as ecnologías, en sí, no cambian nada, pe o po encian y amplían las posibilidades de comunicación, lo que a o- ece no sólo a la muje sino a los g upos hu- manos que an e io men e es aban en si uación de in e io idad. Pe o en es os úl imos ein e años, an impo - an e como la e olución de las llamadas nue- as ecnologías ha sido la e olución del concep o de hábi a . El hábi a ya no hace e - e encia unicamen e al espacio- i ienda, sino que engloba odo un conjun o de espacios dis- pe sos en el en o no u bano ligados a la i- ienda a a és de las edes. A su ez, el p o- pio concep o de amilia ha su ido impo an es ans o maciones, englobando aho a una a- iedad de si uaciones en su composición que an desde la amilia polinuclea , la amilia monopa en al o los indi iduos solos. Es o hace que los llamados se icios de p o- ximidad o del en o no del hábi a hayan is o ambién impo an es cambios, encon ándo- nos que pa a la delegación de es os se icios en e ce os con i en hoy si uaciones de cua- o ipos di e en es: un modelo clásico de se - idumb e (el se icio domés ico); un modelo a esanal ( ecu so a écnicos o emp esas pa a se icios especí icos que equie en conoci- mien os écnicos especiales, on ane ía, elec- icidad, in o má ica ... ); modelo comuni a io (ayuda solida ia de olun a iado, o ecu so no me can il a algún miemb o de la amilia), y modelo de se icio en ed ( domó ica o p es ación a a és del acceso a edes in- o má icas). Si de inimos la domó ica, no desde la inge- nie ía in o má ica, sino desde la p ác ica de su u ilización, di íamos que es «el ecu so a los obje os o las pe sonas que los agen es do- més icos mo ilizan en su ida co idiana pa a esol e las a eas que se han p opues o o que les son a ibuidas, independien emen e que esos ecu sos sean in e nos o ex e nos a la casa, me can iles o no». Vemos así que las hoy llamadas i iendas domó icas son aque- llas que disponen de cale acción con p og a- mado , de cie es au omá icos de pe sianas y co inas, de aspi ado cen alizado con cone- xión en odas las pa edes, de mandos a dis- ancia pa a manipula desde ue a del hoga la mayo ía de los elec odomés icos, de mó- dulos de segu idad como ala mas an i- obo, de ec o es de ugas de agua, gas o uego, de sis emas de ape u a au omá ica de pue as y ga aje, de sis emas de iego au omá ico, de co acésped obo izado ... Pe o odo ello, hoy po hoy, signi ica el aumen o del cos o de la i ienda y de su man enimien o, es deci , que la i ienda domó ica es sinónimo de i ienda de en a al a. Sin emba go, desde 1985 la domó ica se ge- ne aliza y se aba a a, ya que un solo cable su- i uye a a ias de las edes que i igan los -XCIV- edi icios pa a p opo ciona se icios como la TV, el in e ono, las ala mas, los egula- do es de cale acción, e c ... Y, desde 1989, a ias expe iencias de domó ica colec i a se desa ollan en dis in os países eu opeos, aplicadas en ba ios de i ienda social. En F ancia, una expe iencia pilo o se aplica a 20.000 i iendas públicas de baja en a (HLM), ma cándose como obje i o la in e- g ación de los se icios: gas, elec icidad, ed de ele isión pública, e c ... Es o supuso el cableado de odos los edi icios incluidos en el p oyec o pa a pe mi i la ci culación de in o mación ex ual, numé ica y de imáge- nes, y la c eación de un cen o de in o ma- ción cen alizada conec ado con la ed pú- blica pa a el in e cambio a dis ancia. Las unciones p opues as ue on múl iples: segu- idad en las pa es p i adas de los edi icios, segu idad en las pa es comunes y en los ele- men os colec i os, con o de cada una de las i iendas median e 12 unciones (calo , ío, e c.), comunicación en ed en e los habi an- es, los adminis ado es de las i iendas y los ges o es de los se icios, ges ión écnica y adminis a i a en ed, c eación de un dia io in o má ico, aplicación de pan allas pa a la comunicación en e los ecinos a a és de la ele isión, mejo a de los se icios de ele o- nía, los in e onos, e c ... La es uc u a del sis ema es ela i amen e simple, y se basa en el p incipio de cap a- ción/concen ación (senso es, con ado es, de- ec o es, e c.), en un o denado cen al y el p incipio de dis ibución selec i a pa a el a- amien o especí ico de pe sonas, ene gía o in- o maciones (mensajes). La expe iencia de es e sis ema ha pues o de mani ies o nue os con lic os, ya que la acio- nalización de las elaciones e in e cambios con el in de pe mi i la p o ección indi idual y colec i a de los ecinos, signi ica una pé - dida de emancipación y au onomía de los ha- bi an es, pues o que supone una pé dida de libe ad y de in o malidad en las elaciones. Po o a pa e, la elación mecánica es mucho menos alo ada que la elación o gánica y el gua dian/ igilan e/in o mado es sen ido co- mo un elemen o de con ol y ep esión. De cualquie o ma, es as expe iencias, dema- siado ecien es, no pe mi en gene aliza cuál se á su impac o eal en la ida co idiana y se á necesa io espe a más años y e mul i- plicadas las ac uaciones pa a llega a e sus e ec os. Se ciudadano es mucho más que simplemen e con e i se en abonado, en un consumido deslocalizado que se conec a a unos se icios en ed. Reco demos a I an Illich cuando a i ma que el hoga no es sólo un luga pa a p oc ea ni una caja ue e bien equipada. Vi i es com- pa i luga es y espacios, pe o cuando el espa- cio que habi amos pie de su azón his ó ica y sus ínculos de iden idad, se con ie e única- men e en un luga sin pe enencia, con olado po la concesion de una o a ias emp esas de edes. Nues a pe cepción co po al del espa- cio, nues o sen ido de pe enencia a un luga especí ico, se o ma a a és de pe cepciones ónicas, isuales y senso iales en un len o y complejo p oceso cul u al. Así, la memo ia del luga ligada an ue emen e al pa imonio a qui ec ónico o al paisaje, con o ma social- men e la memo ia colec i a. El se humano, y -XCV- 95 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 96 especialmen e la muje , no es capaz de pensa la ciudad si no es p ecisamen e en é minos de espacio- iempo, y el hace los desapa ece su- pone elimina la ciudad al y como hoy la en- endemos. La ciudad como luga de encuen o y plu alidad, de ci culación y de conexión, como espacio de iden idad y pe enencia. Sin duda es aho a el mejo momen o pa a oma en nues as manos las nue as Redes BIBLIOGRAFÍA AAVV: Se ices de p oxími é e íe quo idienne Pa ís. P U F., 1999. Cou as, Jacqueline e Lacascade, Jean-Louis: <<A p opos des echnologíes domes iques: quand les mé es pa ien de libe é e les ilies d'independance.>> Cahie s du Ge- diss n.0 20, 1997. Cockbu n,Cyn hia and Fü s -Dilic Ruza (eds): B inging Technology Home: Gende and Technology in a Chan- ging Eu ope, Buckingham, Philadelphia. 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