Examen histórico de la Reforma Constitucional de España que hicieron las Cortes generales y extraordinarias desde que se instalaron en la Isla de León... hasta que cerraron en Cádiz sus sesiones...
Full text
1
EXAMEN HISTÓRICO
DE LA
REFORMA CONSTITUCIONAL.
QUE HICIERON LAS
CÓRTES GENERALES Y ESTRAORDINARIAS
DESDE QUE
SE
INSTALARON EN LA ISLA DE LEON
el diu
24
de se iemb e de
1810,
HASTA QUE CERRARON EN CADIZ SUS SESIONES
en
14
del p opio mes de
1813.
POR
DON AGUSTIN DE ARGÜELLES,
DIPUTADO EN ELLAS POR EL PRINCIPADO DE ASTURIAS.
TOMO I.
LONDRES :
EN
LA IMPRENTA DE CARLOS WOOD
E
HIJO,
POPPIN'S COURT, FLEET STREET.
1
85.5.
Quid enim es menus, quan memo ia ec o ac o iim, e libe a e
con en u n neglige e humana ? Sed ce non succumba n succu n-
ben ibus, nec inca ab iis qui se inci olun : expe ia que, e en -
abo omnia : neque desis am abs ahe e á se i io ci i ia em nos a n.
Si secu a uc i , quu debe , o una, gaudebimus omnes ; si minus,
ego a uen gaudebo. Ouibus enim po ius hwe i a ac is, au cogi a-
ionibus aduca u , quam iis (pile pe inue in ad libe andos ci eis
meos ?
Cice o, epis . ad B ulam, lilie singul.
16.
Quo um in hac ci i a e longe maxima consilia, a que ingenia
ue un : e e os pa í digni a e puedi os, cus odes, gube na o esque
eipublicw, quemadmodu n mo uos de endemus ? Quid de illis
hones issimis i is a que op imis ci ibus
dicemus, qui um
una cu a sena u salu em eipublicw de ende un ? Quid de ibunis
ce e o umque o dinum omniu n hominibus, qui um a ma p o
co nmuni libe a e cepe un ? Sed quid ego de iis omnibus qui con-
sula i impe io pa ue un , loquo ?
Cice o,o a io
p o (:.
liobi io,!) ci 10,
ADVERTENCIA.
CUANDO
en
1823
llegó emig ado á Lónd es el
au o de es e esc i o, obse ó con an o dolo
como so p esa que la opinion gene al del pueblo
ingles, ocan e á las cosas de España, es aba
es a iada del modo mas lamen able. Al in-
daga las causas que habían con ibuido á ello,
no pudo esis i el deseo de e u a los e o es
mas p incipales, especialmen e los que ecaían
sob e el o igen e dade o de la e o ma cons i-
ucional. Mas desde luego h
a
lló que la em-
p esa e a muy supe io á sus ue zas,
des i uido
como es aba de cuan os medios e an necesa ios
pa a auxilia a la memo ia, único ecu so á que
ADVERTENCIA.
la sue e le había educido. En an is e si ua-
cion muchas eces abandonó su p opósi o, desa-
len ado po las con a iedades de odo géne o
que encon aba á cada paso ; y en poco es u o
que no hubiese des uido es os apun es, y e-
nunciase pa a siemp e á oda idea de con inua -
los. Sin emba go, la espe anza de que al ez
pudiesen se i algun dia de es ímulo á los
que en obsequio de una época inmo al quie an
llena la inmensa laguna que esul a de es e
incomple o y de ec uoso abajo, es en ealidad
lo que lo ha sal ado de las llamas.
Lond es, 30 de Junio de 1834.
CONTENIDOS.
INTI ODUCCION :
Pág,
Pa e I
1
— II. •••
24
CAPÍTULO I.
Disolucion de la Jun a Cen al, y nomb amien o del
Consejo de Regencia. Ca ác e de su adminis acion.
Resis encia á con oca las Có es, y ocu encias que
al in le obliga on á, euni las. Fo ma que se p oponía
da á es e p ime cong eso la Jun a cen al, y causas
que es o a on que se pusiese en plan a su p oyec o
en una de sus pa es
161
CAPÍTULO II.
Eleccion de dipu ados en las p o incias y de suplen es
en Cádiz. Ins alacion de las Có es es ao dina ias.
Eximen de su p ime dec e o. Con i macion in e ina.
de la Regencia. Resis encia del obispo de O ense á
p es a el ju amen o. Venida del duque de O leans
las Có es pa a una con e encia, y azones po qué se
nega on á ecibi le. Los dipu ados p ome en no ad-
mi i empleo del gobie no has a un año. despues de
concluidas
sus unciones.
Causas de es a esolucion,
y e ec os que p odujo
23
iii
coNT
DOS.
CAPÍTULO III.
Pag.
P opues a y discusion de la libe ad de imp en a. P o-
posiciones de los dipu ados de Amé ica, y dec e o de
15 de oc ub e pa a paci ica las p o incias al e adas en
aquel con inen e. Nomb amien o de una egencia en
p opiedad, é inciden e del ma ques del Palacio al ju a
en las Có es co no egen e in e ino. Reglamen o
p o isional pa a el gobie no y adminis acion del eino.
Decla acion de las Có es con mo i o del umo de
eni el ey casado con una sob ina de Napoleon, y
esolucion omada pa a p eca e las consecuencias ... 310
CAPÍTULO IV.
T aslacion de las Có es á Cádiz. Mensage de la
Regencia pidiendo aumen o de la ue za mili a , y los
medios necesa ios pa a man ene la. Memo ias de los
minis os de hacienda y de la gue a, sob e el p esu-
pues o gene al de gas os, y es ado del ejé ci o y
plazas de de ensa en el in e io del eino. Ba alla de
Chiclana. Desa enencias de los gene ales de la espe-
dicion. Po qué las Có es espe a on la esolucion
que omó en es e pun o la egencia
378
CAPÍTULO V. .
Discusion de seño íos. Ba alla de la Albuhe a. Ap o-
bacion en las Có es del es ado mayo del ejé ci o.
Negociacion con Rusia. O igen de los nomb es que
oma on los pa idos den o
Y
ue a de las Có es.. ... 427
ERRATAS DE ESTE TOMO.
Pág. Lin.
Dice.
Lease.
4...22 •..
A la pa .
A la paz.
30...25
alhagüe ia
halagiie5a.
33...11
sucedie e ...
sucediese.
76...22
... e indica
ei indica .
78...
4 (no a)...Jus e
Yus e.
79...
9 ibid,. ...de Jus e
•
.en Yus e.
85...14
e indicaba
ei indicaba.
137... 8
en echa on
es echa on.
150...úl ima
diligen
diligencias.
178... 9
se pasa an
se pasa ían.
184...24
comp eendía
comp endía.
242...10
nobili a is Hispa-
nice
nobili a is Hispanicw,
ibid ...24
del a io 1801
del a io 1808.
257... 7
alhagos
halagos.
292... 5
e ac o ios . ..... .. e ac a ios.
381...12
deuda de 7 . . . ; 33 . . deuda de s. 7 .. y 33
Das. il.
404,..15-19
Luis XIV, acaso, Luis XIV, acaso, u o
u o ... p ín-
... p íncipe.
cipe ?
INTRODUCCION.
PARTE 1.
LA
e o ma cons i ucional de España no ué
un
ac o supe luo y a bi a io de las Có es es ao di-
na ias, ni el ca ác e y es ension que u o
p o inie on de olun a iedad ó cap icho. C ee ,
despues de un siglo de espe iencia an cos osa,
an ama ga, que se pudiese conse a el es ado
independien e, sin el apoyo de la libe ad, e a
una quime a al, que no me ecía cie amen e que
se de amase po su causa ni una sola go a de
los íos de sang e y lág imas en que es u o la
nacion pa a ahoga se. La misma Jun a cen al
u o al in que econoce lo solemnemen e cuando,
en mayo de 1809, anunció la con ocacion
de
Có es gene ales de oda la mona quía pa a que
TOM. L
8
INTRODUCCION.
Qué abuso de la ic o ia ! j qué a o-
gancia y osadía con a homb es ine mes, pe -
seguidos, sin p o eccion, sin ampa o, en suma,
sin de ensa den o ni ue a de su pa ia !
Al oi á es os declamado es no pa ece sinó que
ya en 1810, época de la eunion de las Có es
es ao dina ias, habían p e is o que Napoleon,
an e el cual en onces unos se p os e naban pa a
ibu a le cul o, de quien o os solici aban adop-
ciones y alianzas, y al que odos, ó admi aban, ó
emían, muy p on o iba á se encido, des onado
y ence ado al in en la isla mas apa ada del
Oceano
Ah ! que no hubiesen podido
sepul a del mismo modo en ella an a agilidad,
an a laqueza, an a mise ia humana como an es
come ie on ! La his o ia, la inexo able his o ia,
lo e ela á odo pa a que esal e mas aun, la
ing a i ud y pe idia que usa on con los que con-
ibuye on an o á da les libe ad.
Es e es, pues, el c i e io po donde se p esumió
juzga la conduc a de un cong eso ilus e, á
cuyo seno se acogie on los desconsolados espa-
ñoles cuando aquel gue e o, u ano y des anecido
con sus iun os en Alemania, los acosaba po
odas pa es, es echando al mismo iempo con
indecible enacidad y igo ,
*
el único pun o
INTRODUCCION.
9
de ensable que les había quedado pa a sos ene
la, mo ibunda independencia de su pa ia.
Mas ya que se esca neciese de es e modo la
jus icia, ya que así se al ase á la buena e, á. la
equidad, á lo ménos, po deco o de los mismos
acusado es, po sus p opios in e eses y su u u a
segu idad, espe á ase siquie a la memo ia de
una asamblea con quien se celeb a on es ipula-
ciones y a ados ; á la que se di igie on olun-
a iamen e cong a ulaciones, y de cuyas manos
se ecibie on es imonios públicos de su g a i ud
y de su ap ecio.
Pa ecía que en luga de p ocede en el juicio
con an insigne injus icia ; en ez de deja se
lle a de las i ialidades y declamacion de
me os de ac o es y homb es de pa ido, se
debía habe examinado con de enimien o y
calma, á lo menos, las ci cuns ancias mas
esenciales que in luye on en la eunion de las
Có es es ao dina ias. En ónces se hubie a co-
nocido, que la conduc a que obse a on du an e
su ca e a, p o enía, no solo de la c ísis que
p ecedió inmedia amen e á su con ocacion,
sinó
ambien del es ado mo al y polí ico
de España
al empeza los dis u bios que la conmo ie on
en
1808.
10
INTRODUCCION
Una con ulsion uni e sal, simul ánea y io-
len a, cual jamas agi ó á ningun pais ci ilizado,
desencadenando odas las pasiones, aniquiló á
un mismo iempo las au o idades, las leyes, y
cuan as ba e as podían con ene el ímpe u de
un pueblo en u ecido. Es deci , la e upcion de
un olean en que es aban aglome ados combus-
ibles que se habían ido acumulando po espacio
de es siglos. Gue as ci iles, usu paciones
iolen as, pe secuciones eligiosas, es o siones
c ueles, dilapidaciones escandalosas y con inuas,
mudanza de dinas ías, desmemb aciones de
es ados y einos en e os ; odos es os desas es se
Habían sucedido unos á o os, sin que la nacion
hubiese hallado un momen o de libe ad pa a
queja se y desahoga su pena y su dolo ; cuando
e que se ep oducen, con o os mayo es o-
da ía, en el b e e espacio de sie e meses, que
co ie on desde las escenas del Esco ial has a
los a en ados de Bayona.
Y en ales ci cuns ancias,
Z
se p e ende, ó que
no e a necesa ia una e o ma undamen al, ó que
no se gua da on en ella las o malidades y á-
mi es, que e an de cos umb e, cuando la nacion,
sumisa y obedien e, espe aba el emedio de sus
males de alguna p agmá ica-sawcion, ó del celo
INTRODUCCION.
1
sabidu ía de ibunales y consejos ? Si los que
apoya on, en es a y o as azones semejan es, su
juicio y su censu a, ue an solamen e homb es
de pa ido, su mala e y su igno ancia, cie a-
men e no me ece ían sinó compasion y des-
p ecio. Mas como se ha abusado an o de la
c edulidad y descuido de muchas pe sonas que
conse an independencia en el ánimo, y ec i ud
en el co azon, es necesa io p esen a á su consi-
de acion y á su impa cialidad, muchas ci cuns-
ancias que omi ie on, al e a on y des igu a on
en sus in ec i as y declamaciones, los ad e -
sa ios de la e o ma cons i ucional, examinando
los p incipios en que se a ianzaba, y las causas
an e io es y coe áneas de que aía o ígen.
En ónces se halla á, que, sin la e o ma, la
insu eccion del año de 1808 se hubie a apa-
gado al in po al a de alimen o capaz de es i-
mula á la pa e mas ené gica, mas ac i a y
mas cons an e de la nacion. E apo ada la p i-
me a e e escencia, no podía sos ene se an e i-
ble lucha con solo medios ma e iales y mecá-
nicos, sinó que eque ía odo el pode y odo
el es ue zo in elec ual que hubiese en e las
di e en es clases del es ado ; el auxilio de las
luces, de la ilus acion, de los nobles y gene-
1 )
INTRODUCCION.
•osos sen imien os que inspi a el amo de la
libe ad, y que e an an con o mes al espí i u y
endencia de la é a con empo ánea.
En ónces se halla á, que la e o ma, lejos de
habe disminuido la au o idad eal, segun la
econocie on las leyes undamen ales de la mo-
na quia de España án es que dep a asen su
índole dinas ias es ange as, le dió la es abilidad
que nunca había enido. La e o ma cons i-
ucional, empleando una decla acion esplíci a
y solemne, absol ió po p ime a ez de esponsa-
bilidad la pe sona del p íncipe ; pa a que de
es e modo quedase á cubie o de las iolencias
á
que la espusie on en odos iempos los ac os de
op esion y i anía, come idos po alidos
y
mi-
nis os, escudados con la au o idad eal de que
abusaban.
En ónces se halla á, que la e o ma ampoco
despojó al cle o y á la nobleza de ningunos
de echos polí icos que u iesen. La nobleza y
el cle o supe io los habían pe dido siglos án es
po su culpa, sin que hubiesen hecho jamas el
meno es ue zo po ecob a los. La e o ma
Vease la no a A, al in de es a p ime a pa e de la in o-
duceion.
INTRODUCCION.
13
cons i ucional, al con a io, les ab ió o a ez las
pue as de las Có es, que les es aban ce adas
en Cas illa desde 1538, y un siglo había en
A agon, pa a que deponiendo oda al ane ía
y
o gullo, se pudiesen sen a en ellas, como e-
p esen an es de su
pa ia (que no puede se o a
que la nacion á, que
pe enecen), á, delibe a y
decidi sob e sus in e eses, insepa ables de los
de sus conciudadanos ; dejándoles al mismo
iempo in ac a su e dade a
p opiedad
y
iqueza,
sus í ulos, sus dis inciones y hono es, y con ellos
odos los elemen os de in lujo y conside acion,
ménos pode pa a humilla y op imi á los que
no habían sido an a o ecidos de la o una.
En ónces se halla á, que la e o ma no solo
espe ó en el es ado eclesiás ico la posesion de
odos los bienes llamados pa imoniales de la
iglesia, sus diezmos, y su inmunidad empo al ;
no solo admi ió de nue o á los obispos en las
Có es, y has a al cle o in e io , que jamas había
enido en ada en ellas, sino que ese mismo con-
g eso, á quien an o calumnia on y pe siguie on,
lle ó su magnanimidad has a sac i ica , al deseo
de la paz y la conco dia, su p opia ilus acion y
su enomb e, consin iendo que con inuase
o-
da ía au o izada la in ole ancia ul amon ana,
14
INTRODUCCION.
an con a ia y epugnan e á la an igua disci-
plina de la iglesia nacional ; habiendose limi ado
á pedi , á oga , á suplica enca ecidamen e,
con especialidad en una de sus mas escla ecidas
delibe aciones, que p ocu asen conse a la
pu eza de la eligion po medios mas sua es,
mas dulces y humanos, que los de a o men a
ba ba amen e y quema
i os á los
que p e a i-
casen en la e, ó no se con o masen con sus opi-
niones y doc inas.
En ónces
se halla á, que la e o ma, en ez de
as o na la adminis acion en odos sus amos
co no se p e ende, es ableció la obediencia á.
las leyes, el espe o á las au o idades, la subo -
dinacion y disciplina en los ejé ci os, el ó den y
economía en la hacienda pública, el c édi o y la
con ianza en e el gobie no y los ac eedo es del
es ado, emplando al mismo iempo, y di igiendo
con p udencia, la exal acion insepa able de una
con ulsion poli ica, an iolen a y pelig osa.
Finalmen e se halla á, que la e o ma es u o
an dis an e de pe segui á sus oposi o es, que
la pos e idad la admi a á, no solo po la
mo-
de acion con que se dis ingue en e las de odas
épocas y paises, sinó po que es de eme que
sea la úl ima que se conduzca po an nobles
y
INTRODUCC ON.
gene osos p incipios, al conside a la ing a i ud
é injus icia con que ué co espondido el ilus e
senado en que u o o ígen. Al espi a en 1814
el ó den cons i ucional, oda ía no se había
de amado una lág ima, mucho ménos una go a
de sang e po ninguna p o idencia sec e a ni
a bi a ia. Las causas o madas en ónces po
deli os polí icos, ademas de se en pequeño nú-
me o, se ins au a on sin ese a ni mis e io,
como no podía ménos en un sis ema de gobie no
undado en libe ad de imp en a, publicidad de
discusiones y deba es en las Có es, y esponsa-
bilidad en los magis ados y unciona ios de
odas clases.
Qué con as e en e es a magná-
nima conduc a, y la a oz iolencia que de amó
el e o y el espan o po oda la mona quía en
ambos mundos desde el momen o en que se en o-
nizó o a ez el égimen inquisi o ial y despó-
ico llamado
es au acion!
Mas no es aquí donde
co esponde compa a es as dos épocas ; án es
es p eciso da á, conoce la p ime a.
Si los que en ónces se p ecia on, y se alaban
oda ía de habe con ibuido á conmo e al
pueblo en A anjuez, en Mad id y o as pa es
pa a que se le an ase con a sus op eso es; á
ins iga le y en u ece le
despees pa a que esis-
I G
INTRODUCCION.
dese al ambicioso que in en aba sojuzga le, no
p e ie on adonde conducía necesa iamen e la
con ulsion polí ica que omen a on, ue on unos
insensa os, no es jus o que po SUS declama-
ciones, sus i ialidades y absu dos se ul age á
cada paso la memo ia de un cong eso an ilus e
y benemé i o. Si, conociendo la na u aleza de
la e olucion que p o oca on, se p opusie on
solo hace al inocen e pueblo ins umen o de
sus mi as ambiciosas, ue on unos hipóc i as
pe e sos, y en ónces ampoco debe queda im-
pune la bá ba a codicia de los que paga on con
una pe secucion sang ien a y a oz, á los que los
sal a on de o a e o ma bien dis in a, concebida
en e el umul o y las iolencias del campo de
ba alla, y ejecu ada con la algaza a y oce ía
mili a con que se celeb a on en el campamen o
de Chama in los dec e os impe iales de 4 de
diciemb e de 1808.
Una e u acion especí ica de cuan o acumu-
la on en di e sas épocas con a la e o ma cons-
i ucional la mala e, la igno ancia y lige eza,
así de p opios como es años, es imp ac icable en
la is e y ama ga si uacion en que se emp ende
es e abajo, digno, á la e dad, de o o desem-
peño mejo y mas co espondien e 6 la impo -
INTRODUCCION.
17
ancia é in e es de la ma e ia. Pe o siendo una
obligacion sag ada con ibui en lo posible á
que se acla en las e dade as in enciones de las
Có es es ao dina ias, pa ece necesa io en a en
el exámen de su conduc a pa lamen a ia, has a
donde alcancen las endebles ue zas de una me-
mo ia laca, y ademas, debili ada con las penali-
dades y queb an os de una c uel y dolo osa es-
pa iacion. P i ada del auxilio que halla ía en
g an copia de apun es, documen os y o os ma e-
iales, u o de asiduo abajo y diligencia, que
la pe secucion de dos épocas consecu i as des-
uyó pa a siemp e ; no se esc ibe la his o ia de
aquel cong eso ene able, ni se siguen paso á
paso sus delibe aciones y dec e os. Solo, sí, se
p ocu a á da á conoce el e dade o ca ác e y
es ension de la e o ma con que empezó y e -
minó su glo iosa ca e a.
Pa a acili a la in eligencia de las causas que
in luye on p incipalmen e en aquel es ue zo an
insigne como pa ió ico, es indispensable habla
con sepa acion de las que, habiendo p ecedido
al mo imien o insu eccional, habían p epa ado
h la nacion pa a una es ensa e o ma mucho
Iln es
de la in asion de Bonapa e. No de o a
mane a se pod ía comp ende la e dade a ín-
TOM. I.
C
PARTE
EL p incipio de eleccion lib e de los eyes, y de
es icciones pues as á. su au o idad en la mo-
na quía goda *, se ep odujo, en los gobie nos
undados en España, apénas empezó á esca a se
la nacion del dominio de los á abes. Los dis-
u bios que causaban de con inuo las p e ensiones
y dispu as de los que aspi aban á la dignidad
sup ema, obliga on, hacia el siglo xii, á con-
sen i aci amen e en la sucesion he edi a ia de
la co ona. La nacion, sin emba go, jamas quiso
desp ende se del de echo de llama , ó esclui de
ella á los p íncipes que le pa eciese, ni es os,
pa a asegu a se, omi ie on nunca que en ida
suya los es ados del eino econociesen solemne-
men e á sus hijos, ó he ede os po suceso es en
el ono.
Del mismo modo se adop ó en los ,nue os
gobie nos un mé odo uni o me pa a adminis a
Vease la no a A, al in de la in oduceion,
INTRODUCCION.
25
las p o incias de los espec i os es ados. Las
leyes, y los negocios á duos y g a es, se esol ían
in a iablemen e en jun as nume osas, conocidas
con el nomb e de Có es. Las compusie on al
p incipio los magna es y p elados de mayo in-
lujo, con los g andes unciona ios y o iciales que
o maban el consejo y cáma a de los eyes. An-
dando el iempo, se in odujo en ellas el b azo
de p ocu ado es de las ciudades y illas, que po
su ecinda io y iqueza podían auxilia al go-
bie no con dine o y a mas, y p o ege le con a
la al ane ía y p epo encia de los asallos pode-
osos. Po la misma é a se es endió á odos los
di e en es es ados, la cos umb e de con ia el
égimen in e io de los pueblos á cue pos llama-
dos Concejos, ó Ayun amien os, concediendose la
eleccion de sus o icios á los ecinos cabezas de
amilia.
Es as dos inno aciones, coe áneas en e sí, dis-
minuye on, en mucha pa e, el pode de los
magna es, al paso que in undie on en el cue po
gene al de la nacion, un espí i u an indepen-
dien e y lib e, que España llegó bien p on o á.
dis ingui se en e los es ados mas lo ecien es y
cul os de la Eu opa.
Sus
ue os municipales,
sus Cue pos de leyes y ju isp udencia ci il, sus
2 3
INTRODUCC ION.
c ónicas y denlas monumen os his ó icos, las
escla ecidas hazañas de sus capi anes en le an e,
su á ico in e io y su come cio es ange o,
la
misma lucha que cons an emen e sos u o den o
de la península con a sus ague idos in aso es,
los es ablecimien os públicos de odas clases, cuya
memo ia, ó cuyas uinas, han sob e i ido has a.
la é a p esen e ; no dejan duda ace ca de es a
ase cion.
La au o idad de las Có es has a en ado ya el
siglo x i, dependía mas de la cos umb e, y del
ca ác e peculia de cada einado que de lími es
p esc i os po la ley. Con odo, al consul a la.
la ga se ie de ansacciones y hechos públicos
que se con ienen en las colecciones de sus ac as, no
se puede duda que su in lujo e a muy es enso y
pode oso, siendo igualmen e es imonio i esis-
ible de ello, an os monumen os his ó icos y
legales co no andan en manos de odos. De
aquí el espí i u lib e y gene oso de España, án es
de la época indicada en que empezó á, decae ;
espí i u que no hubie a p e alecido po an os
siglos, á, no habe sido gene al y uni o me en
oda ella ; á no es a undado en una ins i ucion
de que emanaban leyes, máximas y doc inas
p opias, indígenas, nacionales, que odos econo-
1
NTRODUCCION.
27
cían y ene aban. Cualquie a
,
que sea la di e-
encia de opiniones en muchos pun os de es a
impo an e ma e ia, lo que no admi e duda, es,
que los eyes nunca pudie on egi sus es ados
sin la concu encia de las Có es ; ni los p íncipes
mas iolen os y a e idos osa on jamas omi i su
con ocacion pa a some e , cuando ménos, á su
juicio y su consejo, los negocios de g a edad é
in e es público.
Es e p incipio bas aba po sí solo pa a es a-
blece la emplanza en el gobie no, y asegu a
en mucha pa e, que se eje ciese con mode acion
la au o idad sup ema. El iempo y los adelan-
amien os que había hecho España, ya desde la
edad media, hubie an pe eccionado sus ins i u-
ciones, á no se po un obs áculo pode oso que
e a daba los p og esos de la nacion, debili ando
la ue za de las leyes, y la au o idad de los ma-
gis ados ci iles.
Tal e a la exis encia del
dominio á abe den o de la península.
El g an pode de los in aso es no pe mi ió
que la nacion, en sus p ime os es ue zos pa a
sacudi su yugo, se euniese y ob ase de con-
cie o. Suble ada con a ellos en di e sos pun-
os,
y en pe iodos di e en es, dió p incipio a
su
edencion, o mando es ados dis in os, que 11(
28
INTRODUCCION.
podían ménos de ab iga den o de sí el p in-
cipio de i alidad y enemiga, an unes o en sus
e ec os, y
que an o
e a dó la es au acion
com-
ple a
de España.
Los nue os gobie nos nacie on en medio de una
gue a c uel y de as ado a. El ines inguible
odio en e in aso es y encidos, apénas pe mi ía
sosiego ni descanso ; pues las paces que ajus aban
algunas eces, en ealidad, no e an sinó suspen-
sion de a mas, ó á lo mas eguas de du acion
incie a. Los magna es, obligados á segui á los
eyes en la gue a, y a mados á su cos a, man e-
nían cons an emen e en pié ue zas nume osas,
de que abusaban pa a subs ae se de la obedien-
cia, siemp e que no log aban odo lo que p e-
endía su ambicion, ó su codicia. En e sus
desa ue os, nada e a an pe judicial al ó den
público como su empeño en eximi se de la ju is-
diccion * de los ibunales ; cuya au o idad des-
conocían, aun en los deli os comunes y mas
cali icados. Llenos de o gullo y al ane ía al
* Toda ía en el einado de los eyes ca ólicos, el condes-
able de Cas illa, insis iendo en la misma p e ension, alegaba :
que nunca I los g andes se puso acusacion, ni los del
" Consejo eal cas iga on sus deli os."—Ma iana,
His o .
España, lib.
29,
cap.
13.
INT
RODUCCTOW.
29
conside a su
inmensa iqueza, el g an núme o
de asallos que los seguía de con inuo,
y
la
necesidad que enían de su auxilio los eyes, de
súbdi os que e an, se con e ían á cada paso en
égulos independien es, con quienes e a o zoso
negocia pa a que se diesen
á
pa ido.
De aquí la al a de segu idad en las pe sonas y
las p opiedades ; la iolacion de los con a os
mas
solemnes ; la uina de la indus ia y á ico ; la in-
e upcion an ecuen e en la adminis acion
de
jus icia. En suma, el es ado de gue a in e io
que man u o España po espacio
de
ocho siglos,
hacía degene a el gobie no en una especie de
égimen mili a , que disminuía el in lujo de las
ins i uciones lib es en que es aba undado.
En es a lucha con ínua de las leyes y las a mas se
hallaba la nacion, cuando, declinando el siglo x ,
se eunie on las co onas de A agon y
de
Cas illa.
La conquis a de G anada que siguió despues,
consumó po in la es au acion de España ; y
con la eunion de los dos einos, y la es incion
del dominio á abe, e minó elizmen e el unes o
p incipio
de iolencia mili a , que an o
había
p edominado en el gobie no de ambas mona -
quías. No siendo necesa io conse a de aquí
adelan e el sis ema de gue a in e io , que p o-
30
INTRODUCTION.
mo ían, po una pa e, las i alidades de es ados
ecinos, y de la o a, la p esencia de un enemigo
an i econciliable como es o zado, ampoco
había pa a que consen i el apa a o amenazado
de los g andes y seño es, de los maes es de las
ó denes y o os ge es de on e a, la inde-
pendencia, desen eno y sol u a en que i ían
odos ellos á la somb a de sus o alezas y cas-
illos.
La i meza y igo del Rey ca ólico, y su g an
capacidad pa a los negocios, le hacían el p íncipe
mas á p opósi o pa a es ablece en el mando
sup emo, la unidad y sis ema que an o se nece-
si aba al empeza una nue a é a. Su einado,
á no se po dos g a es ye os que come ió,
espeliendo á los judíos, é in oduciendo la inqui-
sicion en Cas illa, se ía un modelo de adminis-
acion sabia y p uden e. Con ella, y con las
luces que an o se habían di undido en España,
se empezaba á coge el u o de ins i uciones que
asegu aban un gobie no ilus ado y lib e, con el
cual la nacion, sin duda alguna, hubie a llegado
án es de mucho iempo á la mayo p ospe idad
y g andeza. La pe spec i a, bajo odos aspec os,
no podía se mas alhagüeña ; pe o un suceso
a al, y no bien p e is o en las leyes de ambos
INTR
ODUCCION.
31
einos, us ó las lisonge as y dulces espe anzas
que se habían concebido.
La mue e p ema u a que a eba ó sucesi a-
men e á los p íncipes Don Juan y Don Miguel,
hijo y nie o de los Reyes ca ólicos, ju ados ya am-
bos en A agon y en Cas illa, llamó al ono de los
dos einos á una in an a casada en pais es ange o.
Es a unes a aslacion de la co ona á una aza
es aña, y sin habe omado ninguna p ecaucion
que asegu ase la libe ad con a el in lujo de
p íncipes, nacidos y educados ue a de la nacion,
p odujo el gé men de la disco dia ci il que
sumió á, España en un abismo de males, y con
ellos, en la ignominiosa y du a escla i ud en que
gimió es siglos.
El b e e einado de Felipe el he moso, bas ó
pa a esci a el descon en o en odas las clases, y
p edispone los ánimos á la unes a lucha que se
decla ó abie amen e algunos años despues. Si
la i meza del Rey ca ólico, mién as adminis ó
en Cas illa como gobe nado , pudo ep imi
los
pa idos, su mue e los dejó sin eno que
los
con u iese. Pues as, al in, las iendas del go-
bie no en manos de un p íncipe es ange o,
jó en, inespe o y mal aconsejado, bien p on o
se
llenó el eino de disensiones y dis u bios, que
32
INTRODUC CION.
acaba on po di idi á la nacion en dos bandos.
La al a nobleza con el cle o supe io , despues de
p omo e ac i amen e, con sus quejas y amenazas
con a los minis os, el descon en o y u ia po-
pula , sepa ó sus in e eses de los de las demas
clases, y se adhi ió abie amen e al pa ido de
la co e. Mas eliz en la sue e de las a mas
enció á los que séguían la bande a de la libe -
ad. No con en a con iun a en el campo de
ba alla, y sa is ace ampliamen e sus esen i-
mien os, haciendo degolla sin o ma de p oceso
á los ge es de sus ad e sa ios, lo en egó odo á
disc ecion del ey, sin epa a que es aba ausen e
y odeado de los mismos co esanos que habían
p o ocado la gue a ci il ; sin e lexiona que
es os, enconados con a la nacion, po qué había
esis ido igo osamen e sus es o siones y iolen-
cias, lle a ían la enganza has a donde quisiesen
llega su saña y sus pasiones.
Su inconside acion oda ía pasó mas adelan e,
poniendose ella misma en sus manos sin nin-
guna es ipulacion ni ese a.
El ey, aunqué disimuló po el momen o, no
podía ol ida , que sus celos y desa enencias con
los minis os lamencos, no habían con ibuido
memos á in lama á la nacion, que las eclama-
INTRODUCCION.
33
ciones y p o es as de los p ocu ado es. El eco-
nocimien o mismo, á que le obligaba la ic o ia
ganada po su es ue zo, pesaba demasiado pa a
que ag adeciese con since idad el bene icio eci-
bido de súbdi os an pode osos. Des uidos los
ue os y de echos de la nacion, el iempo y las
ci cuns ancias no podían deja de o ece le opo -
unidad de p i a ambien á los p i ilegiados de
las p e oga i as polí icas, que son las únicas que
dan in luencia y pode en el es ado. No pasa on
muchos años sin que es o sucedie e.
U ano el ey y des anecido con los p og esos
de sus a mas en odas pa es ; engol ado en con-
o e sias eológicas con los e o mado es y los
papas, y a as ado po los comp omisos en que
le había colocado la dignidad impe ial, lle aba
con impaciencia y disgus o las dilaciones y
obs áculos, que hallaba oda ía en el gobie no de
España, po su a i icio demasiado len o pa a
un p íncipe educado en máximas de es ado, an
di e sas de las que egían y se ene aban en la
he encia de su mad e.
Es echado po las u gencias en que le po-
nían
de con inuo
sus
emp esas mili a es, con-
ocó pa a Toledo en 1538, á los es es ados de
Leon y Cas illa, á in
de que le si iesen con
TOM. I.
40
INTRODUCCION.
pasi a, y apagase en ella odo sen imien o, oda
idea y es igio de su an igua libe ad.
Has a el einado de Felipe III, los homb es
de es ado y g andes capi anes de la escuela un-
dada po el Rey ca ólico, sos u ie on en Eu opa
el lus e de la mona quía, disimulando con sus
emp esas, y sus p oezas mili a es, la decadencia
in e io de la nacion. Mas disminuida en odas
pa es la in luencia de España con la desace ada
adminis acion de es e p íncipe y de su suceso ;
en egados ambos á dos á la di eccion y consejo
de alidos, aquella se hizo pública, y se aumen ó
oda ía mas, con la ebelion de una de las p o-
incias p incipales, como e a Ca aluña, á que se
siguió la desmemb acion de Po ugal. Es e
úl imo desas e acabó de descub i oda la debi-
lidad á que había enido á pa a una mona quía,
que pe día aquel eino po una conju acion de
co esanos, despues de habe le inco po ado á
Cas illa sesen a años án es Con poco mas es ue zo
que la ma cha de doce mil soldados iejos, man-
dados po uno de sus mas céleb es capi anes *.
El siglo x ii se ace caba á su in, y una ans-
o macion incomp ensible en odas las clases no
El duque (le Alba.
INTRODUCCION.
4 1
pe mi ía duda que la nacion caminaba accele a-
damen e á su uina. La nobleza se eía casi edu-
cida al enomb e de sus an epasados. Some ida,
como odos los demas, al pode a bi a io del
gobie no, y al in lujo y di eccion del cle o, había
llegado á pe de la independencia que pa ecía
insepa able de su iqueza y al i ez. Tan ápida
había sido su decadencia, que, al e mina el
siglo, no supo ap o echa la ocasion mas a o able
que pudie a desea pa a es ablece con sus p i-
ilegios polí icos, su an iguo pode , y
SU
in-
luencia.
En las o as clases el espí i u público no es aba
ménos es inguido, ménos es a iado. Pa e de
la ju en ud buscaba, en espediciones y gue as
es ange as, la ocupacion que no podía halla
den o de su pa ia, po el a aso de las ciencias
y conocimien os ú iles, y el abándono en que se
conside aban las p o esiones indus iales. No
poca pasaba el ma á p oba o una en el Nue o-
Mundo, pa a ol e á la me ópoli á unda con-
en os, do a iglesias, e igi capellanías, he -
mandades, bea e ios y o os es ablecimien os
llamados de piedad y de ocion. La mas nume-
osa
la abso ían
los dos cle os.
En ealidad, po es a época no exis ía en la
42
INTRODUCCION.
nacion, p óspe o y lo ecien e, sinó el es ableci-
mien o eclesiás ico, inmenso, pode oso, y el cual
en esplendo y opulencia, eclipsaba el de odos
los es ados de Eu opa. Su dominacion había
llegado á a asalla lo odo ; y en ano los hom-
b es ilus ados in en aban es o ba lo, p ocu ando
inspi a á las clases labo iosas y ac i as amo al
abajo, a icion á las le as, á las a es y demas
ocupaciones bene iciosas al es ado. Todo e a
inú il ; las causas del mal pe manecían inal e a-
bles.
La uina de la libe ad había acabado con odo
es ímulo noble y pa ió ico pa a p omo e el
bien público. El gobie no encap ichado en
ahoga el in e es indi idual, con mezcla se en
él, y di igi le po medio de p agmá icas, leyes,
o denanzas, eglamen os, enía educido el pueblo
al es ado de pe pe ua mino idad y u ela. Mién-
as el cle o, con declamaciones, con doc inas
absu das de abnegacion y desp endimien o que
él no p o esaba, ni adop aba pa a sí, y con el
e o de sus pe secuciones, se oponía igo osa-
men e á que se a ancase á. la nacion del p eci-
picio á que co ía.
El eino en gene al p oseguía iluso, y sedu-
cido con la os en osa máquina de gobie no que
I
NTRODUCCION.
43
se había le an ado sob e las uinas de su libe ad.
En luga del mé odo sencillo y esponsable con
que se adminis ó la mona quía has a el einado
de Ca los I, se había ido sub ogando p og esi a-
men e un sis ema complicado, len o y dispendioso
de cue pos sepa ados, que alucinando con sus
denominaciones y í ulos, si ie on pa a despoja
al in á la nacion de odos sus de echos. Al
an iguo consejo del ey, de cuya in eg idad y
buen desempeño an celosas se mani es a on las
Có es
en las épocas de su in lujo, se ue on
añadiendo el Consejo de es ado, de la inquisicion,
de las ó denes, de A agon, de Flandes, de I alia,
de hacienda, de las Indias, de la gue a y la
ma ina, con a ios o os ibunales, jun as y
comisiones de adminis acion y gobie no.
De an po en oso a i icio e a de espe a una
di eccion sis emá ica en los negocios, y no menos
ilus ada y p uden e. Mas á poco que se e-
lexione se debe conoce , que la mas consumada
expe iencia, el mayo celo y sabidu ía, son inú-
iles, al ando la independencia y libe ad que
no podían ene cue pos ins i uidos po la
au o idad sola del p íncipe, sin mas p o eccion
que su benepláci o, sin o o apoyo que su
olun ad. Así sucedió, que, á pesa de sus con-
44
INTRODUCCION.
qui as, y en medio de oda su p i anza, se suble ó
Ca aluña, se sepa ó Po ugal, se desmemb a on
al in Flandes é I alia despues de habe
de a-
mado po su causa du an e siglos la sang e
mas ilus e de A agon y de Cas illa, pa a eni
po úl imo á unda , con muchos de es os es ados,
y despues de ago a los eso os de ambos mun-
dos, mayo azgos de amilia en a o de la misma
casa, que an as y an c ueles gue as había
susci ado á España pa a es o ba que los poseye a
con anquilidad. Y si oda ía no se pe die on
las colonias en el nue o con inen e, ué mas bien
á causa de i alidades y celos en e los que
in en aban epa í selas como despojo, que no
po la esolucion y igo que u iese en ón.ces la
me ópoli pa a impedi lo.
A an lamen able es ado había enido á pa a
una nacion que ocupaba en Eu opa una es ensa
á ea, con un clima é il, a iado y delicioso ;
que no cedía á ninguna de sus coe áneas, cuando
empezó á decae , en ins i uciones lib es, en leyes
sabias y ilosó icas, en genio y ac i idad, en pe -
se e ancia y eson pa a las mayo es emp esas.
Sin emba go, en medio de es a dolo osa ans-
o macion se descub ía á eces algun es igio de
su an iguo espí i u. El simulac o de ep esen-
I
NTRODUCCION.
45
acion, que aun du aba en las ciudades de o o
de la co ona de Cas illa y en los es ados de
A agon, man enía i o un ayo de espe anza en
los co azones gene osos. Las Có es no dejaban
nunca de ab aza en sus pe iciones ma e ias
impo an es y de in e es gene al. Aunqué deli-
be aban en sec e o, y aunqué sus sesiones e mi-
naban casi siemp e sin mas u o, que ecibi de
la co ona espues as e asi as y de me a ó mula,
sus quejas y sus eclamaciones llegaban al in á
asluci se en el público. En ellas las pe sonas
ilus adas, hallaban au o idad en que unda su
juicio, apoyo en su opinion y pa ece , y has a
jus i icacion pa a la censu a. La nacion en es as
ocasiones solici aba i amen e sabe lo que
pasaba, y asociando á las an iguas adiciones lo
que oía,
ó
podía pene a , conse aba, hacia las
Có es de ambos einos, una especie de ene acion
eligiosa.
En ninguna pa e e a mas ac i o y p o undo
es e espí i u que en e las clases medias. La
nume osa ju en ud que se dedicaba á las ca e as
li e a ias, en una nacion donde la enseñanza e a
absolu amen e g a úi a é igual pa a odos, no
podía ménos de imbui se en doc inas enlazadas
á, é insepa ables de las ciencias que p o esaba.
46
INTRODUCCION.
La ju isp udencia canónica y ci il, á pesa de
oda es iccion y oda igilancia, conducía á
g an núme o de jó enes al descub imien o de lo
mismo que les ocul aban sus maes os. Po o a
pa e, los es udios auxilia es de es as mismas
p o esiones, con ibuían pode osamen e al p opio
obje o. Los his o iado es y esc i o es de A agon,
y el mayo y mas espe able núme o de los de
Cas illa en odo el siglo x i, y mucha pa e del
x ii, no solo conse a on en sus ob as la memo ia
de odos los g andes acon ecimien os de ambos
einos ; no solo los e i ie on con la mas esc u-
pulosa pun ualidad ; no solo usa on de una
libe ad *, que an o admi a hoy ; sinó que
mezcla on con ellos e lexiones p opias, donde se
halla como desleida bajo la o ma de p ecep os
mo ales, g an copia de doc inas y máximas
polí icas, capaces de inspi a á, sus lec o es el mas
* El azonamien o, que pone Ma iana en boca del condes-
able Don Ruy Lopez Dá alos, y el capí ulo del mismo es-
c i o , sob e el de echo pa a sucede en el eino, bas an po sí
solos pa a demos a el espí i u de libe ad de una nacion en
que ya escla izada, oda ía se pe mi ía la publicacion en
lengua ulga de doc inas y máximas polí icas, que sus
inicuos op eso es p e enden hoy condena como nue as y
es adas en su pa ia. Vease á Ma iana, His o ia de España,
lib o 19, cap. 15, y lib. 20, cap. 3.
NTRODUCCION.
47
p o undo espe o y ene acion á las an iguas
ins i uciones y leyes de las dos co onas. Es as
imp esiones, aunqué mue as al pa ece , ó casi
apagadas du an e an la go pe iodo, e an siemp e
un udimen o que podía desen ol e se en la
p ime a coyun u a que se p esen ase. Desg a-
ciadamen e, causas que no pueden ocul a se á
quien las indague con de enimien o, es o ba on
que se desplegase con igo al espi a el siglo
x ".
Ca los II, sin sucesion, y casi mo ibundo po
es a época, se ía de jugue e á odas las acciones
de co esanos que aspi aban á señala el p íncipe
que debía ocupa el ono. La nobleza es aba
di idida en dos bandos. Algunos g andes se
aco daban de lo que sus an epasados en Cas illa
p opusie on al in an e Don Fe nando, y de lo
que se esol ió despues en A agon po el p oceso
de Caspe. El mayo núme o solo se p oponía
escoge en e los p e endien es es ange os el que
mas con iniese i. los in e eses de su clase, sin
conside a que la nacion e a la única á quien
debía consul a se pa a elegi con acie o. La
magis a u a no eía en es a con o e sia, mas
que un li igio sob e adjudica el mayo azgo
de la mona quía al que alegase mejo es í ulos.
4-3
INTRODUCCION.
E igida po su p opia au o idad en ibunal
compe en e ; engol ada en dilucida líneas, g a-
dos, leyes, enuncias y odo el labe in o de una
sucesion obscu a y dispu ada, se oponía con ena-
cidad á que se acudiese al e dade o y único
o igen*, donde esidía el de echo de di imi la
con ienda. La nacion sin ge es, di eccion
ni
consejo que la ilus asen ace ca de sus e da-
de os in e eses, al pa ece lo espe aba odo de
sus p ocu ado es en Cas illa, y de los es ados
que la ep esen aban en A agon. Pe o las Có es
en uno y o o eino, mién as no se con ocasen,
no enían exis encia, y aunqué se las euniese, se
e ían educidas á la na u aleza de cue pos
me amen e pasi os.
En el en e an o la ambicion es ange a se
agi aba en idea a iedad de planes sob e la
pa icion de la mona quía de España, á in de
in imida la y p edispone la á que ella misma se
en egase en los b azos de los que la codiciaban.
Al mismo iempo la co e, en e enida como el
ulgo con el hechizo y los conju os de aquel im-
bécil y embaid() p íncipe, dejaba que un p elado,
an igno an e como a e ido, p epa ase la usu -
Veau la no a B, al in (le la in oduccion.
INT
RODUCCION.
49
pacion mas escandalosa de que había memo ia
en los anales de las dos co onas. Que la consu-
mase, al in, aliéndose pa a ello de una dispo-
sicion es amen a ia, cuando ménos sospechada
de aude y de iolencia ; disposicion ignomi-
niosa pa a la nacion, pues la con e ía en p o-
piedad asmisible á olun ad y cap icho del
dueño de un e i o io alodial.
El ol ido, has a del hono , había llegado á al
esceso, que, pa a decidi quien debía sucede en
el ono, se ole ó que se consul ase al papa, á
p íncipes es ange os, á jun as de eólogos, ma-
gis ados, co esanos ; en suma, á los que enían
mi as é in e eses dis in os,
y
aun incompa ibles
con lo que con enía á la nacion. Pa a conoce
el undamen o de la esolucion que se omó al
in, bas a oi las máximas de es ado en que
apoyaba su dic ámen la bande ía que p e aleció
sob e odas las demas que se dispu aban el
ascendien e. " Que necesi aba el eino de no
ulga epa o," se decía, " des uido de an
4‘ pe se e an e igo de la o una,
y amenazando
4‘ uina : que enía pelig o la dilacion de elegi
" he ede o ; po qué
si
en es e es ado al ase el
"
ey,
cada p íncipe oma ía un gi on del
solio;
"
a de ía la mona quía en
gue as ci iles, con
TOM.
I.
E
1
s
56
INTRODUCCION.
"
nadie igno aba las es echeces del e a io pa a
" una gue a, que se p e eía in alible, den o y
" ue a de España : que e a azon obse ase el
" ey los ue os, y que es o lo c ee ían los súb-
44
di os, cuando con nue o ju amen o los au o i-
zase sin añadi o os ; po qué en Cas illa
" aunqué había pocos, no se enía ambicion de
" ellos como en A agon ; y que así podía el ey,
" sin pelig o, jun a las ciudades á cong eso,
" que sin duda con i ma ía los ánimos en la
" idelidad, amo y obediencia á su p íncipe *."
Some ida la p opues a al exámen de los con-
sejos de es ado y de Cas illa, ambos la desap o-
ba on como inadecuada y pelig osa. La doc-
ina en que es os cue pos apoya on su dic ámen,
pone de mani ies o, cual e a el espí i u que
animaba á las clases de que se componían, y,
mejo que odas las e lexiones y comen a ios,
da á á conoce lo que la nacion podía espe a
de su di eccion y su consejo. " Que no con-
" enía," decían, " emo e en iempos an u -
" bulen os los ánimos, y espone los pueblos á
" que en endiesen lo que pueden cuando se
" jun an, pa eciendoles en ónces es a como en
" pa én esis el pode del p íncipe, el cual se
"
San Felipe, eme pag
. 46.
JNTRODUCCION.
57
"
ene a mejo , ménos a ado y de lejos, sin da
" ocasion á dispu a sob e p i ilegios, <S ue os,
" ni pedi o os que en laquecen con la exencion,
" no solo la eal au o idad, pe o aun la jus icia,
" po qué se ab e como una e ia pa a la ambi-
" cion, y codicia de me cedes, las mas eces
" desp opo cionadas al mé i o, y pe judiciales ;
" exal ando los mas insolen es y que inspi an en
" los pueblos inobediencia y enacidad de sus
" leyes, aun pe diendo el espe o á la mages ad.
" Que el segundo ju amen o no liga ía mas que
" el p ime o, ya p es ado cuando se p oclamó
" al ey. Que si le hacía mas solemne sob e la
" obse ancia de las leyes, c ee ían pode pone
" despues en dispu a cualquie dec e o, si le
" in e p e aban, ó le en endían con a io á sus
" pa ios es a u os, y se daba omen o á las
" quejas, las cuales se ían, aun án es de acaba
" el cong eso, in alibles, po qué no se pod ían
" llena las as as medidas de la ambicion ;
y
en
" ez de busca obligados, se ía c ea descon-
" en os. Que
de su p opia olun ad jamas
" con ibui ían los pueblos con mas dine o, án es
" p e ende ían ali ia los de ibu os, que im-
" pues os po iempo, nunca llegó el de qui-
" a los*."
San Felipe, em.
pag. 47.
58
INTRODUCCION.
Tales e an las máximas de es ado de dos cue -
pos, cuyo celo y sabidu ía celeb aban los co esa-
nos de an aciaga época, á in de que no se consul-
ase al e dade o consejo de la nacion y del p ín-
cipe. Es e unes o dic ámen acabó de da alien o
á la nue a co e pa a lle a adelan e el plan con
que se había p opues o egi la mona quía.
La gue a que sob e ino, llamada de sucesion,
á juzga solo po el éxi o, no p esen a mas que
una lucha de pa idos, empeñados en degolla se
desapiadadamen e po escoge en e dos p e-
endien es que se dispu aban el de echo de
op imi los y i aniza los. El pa ido encedo ,
co no es cos umb e, p i ó al encido de los
medios de jus i ica sus e dade os in en os ; y
su iun o en es a pa e ué an comple o, que la
pos e idad se
ha
is o has a aqui pe pleja pa a
o ma juicio ace ado sob e lo que se p oponían
los a ec os á la casa de Aus ia *.
Te minada es a lucha sang ien a con la sumi-
sion y cas igo de la des en u ada Ca aluña, el
encedo ya
no encon ó
obs áculo que le con-
u iese. E igido en dueño absolu o de odo el
impe io español, lle ó su audacia has a impone
á su a bi io y po el iempo de su olun ad,
odos los ibu os y
ca gas, así eales
como
pe -
Veau la no a C, al in de la in oduccion.
INTRODUCCION.
159
sondes, que sus an eceso es jamas osa on de-
c e a po
y sin el consen imien o de las
Có es en las dos co onas. Desde es a época en
adelan e no quedó á la nacion o a espe anza,
que la que pudie an inspi a le el alen o y las
i udes de los minis os y homb es de es ado á
quienes se con iase la adminis acion pública ;
pues o que se le ce ó
la pue a has a pa a p e-
sen a
sumisas pe iciones. Y, como si oda ía
se quisiese ag a a mas el yugo, se le hizo pasa
po la inaudi a humillacion de que dos a en u-
e os se apode asen sucesi amen e del gobie no,
sin ene cuen a con lo que se debía
á
la inde-
pendencia y deco o de an pode oso es ado ; sin
eme siquie a los e ec os de una p o ocacion
an abie a y ni aun el esen imien o de las
clases á quienes no podía deja de o ende p e-
dileccion an inconside ada. Toma á sueldo,
po deci así, á dos es ange os, y en ega á su
disc ecion y al ed ío la sue e de una mona -
quía, en que había pe sonas an señaladas
po su an iguo lus e y nobleza, po su es-
pe iencia en los negocios, acos umb adas en las
épocas an e io es á eje ce los ca gos de al a
adminis acion, no hubie a dejado de p o oca
al e aciones y dis u bios, á no se po lo que
GO
INTRODUCCION.
sucede á odo pueblo cuando decae y se en ilece
po habe pe dido su libe ad.
La p i anza de ca denal Albe oni, y despues
la del duque de Ripe dá, no u ie on o o
undamen o, sinó la se ilidad con que las al as
clases sob elle aban á po ía el desp ecio con
que e an a adas. En una nacion en que
habían pe ecido las ins i uciones que podían
p o ege la ; donde los mismos cue pos enca -
gados de igila y da consejo no enían quien
los de endiese con a los esen imien os de la
co e, e a de espe a que á lo ménos una clase
nume osa eunida de con ínuo en la capi al del
eino, llena de iqueza pa imonial, de p i ile-
gios, de í ulos, de hono es, es imulada con los
ecue dos de su an iguo in lujo y pode , econo-
ciese su independencia, y, po su p opio in e es,
opusiese algun obs áculo á an escandalosa
dominacion. Así como ole ó sumisamen e la
ele acion de aquellos dos ad enedizos, así mi ó
con indi e encia que se les p ecipi ase, con an a
ignominia y es épi o, del alimien o y a o á
que habían llegado, y que se diese el pe nicioso
ejemplo de señala , como en las épocas an e-
io es, con es a a bi a ia se e idad, el camino
de la p os i ucion y el en ilecimien o á los que
INTRODUCCION
61
en adelan e se enca gasen del se icio público
del es ado.
Muchas e an las esoluciones con que la
nue a co e había dado á conoce su a ojo
y
osadía, mas la que acabó de so p ende y aun
llenó de asomb o á la nacion ue su empeño en
al e a la sucesion á la co ona. La ley que egía
en es e pun o en Cas illa y A agon *, llamaba á
las hemb as á al a de a ones, en ella únicamen e
se podía unda el de echo de la nue a dinas ía
al ono que ocupaba. No obs an e, sin consi-
de a es e bene icio, sin hace caso de la ene a-
cion con que e a mi ada una disposicion unda-
men al en ma e ia an g a e, y aun desp e-
ciando el dic ámen de los mismos que habían
En A agon quedó e minada oda dispu a sob e sucede
las hemb as con la ju a del in an e Don Miguel, hijo del ey
de Po ugal y nie o de los Reyes ca ólicos, y despues con la
de la hija segunda de es os la p incesa Doña Juana, casada con
el a chiduque Don Felipe. Vease lo ocu ido en es os casos
en Ma iana, His . de Esp. lib o 27, cap. 3 ; Zu i a, His . del
Rey ca ólico, lib. 3, cap. 30 ; Ge onimo de Blancas, ju as
de los eyes y p incipes de A agon, lib. 3, cap. 19 y 20.
El Ma ques de S. Felipe hablando de es e pun o, dice :
" Consul ándolo
ambien
-
con
el Consejo eal hubo an a a iedad
de pa ece es (los mas equí ocos y obscu os), que al in nada
concluían
indignado el ey Felipe de la obscu idad
del o o, ó de la oposicion de los conseje os de Cas illa,
C1
11
62
INTRODUCCION.
sido consul ados, el ey aliendose de medios
an indeco osos como iolen os, hizo aboli
la
an igua o ma de sucede en el ono, é in o-
dujo en su luga la ley sálica usada en F ancia.
Po úl imo, es e p íncipe, inopinadamen e, po
su p opia esolucion y en i ud de un simple
dec e o, enunció la co ona á la edad de 39
años, en su hijo mayo , apénas de 17, sin con-
oca las Có es pa a some e siquie a á su con-
side acion las causas de una de e minacion an
es aña y pelig osa. La enuncia iba acompa-
ñada de o o solemne de no easumi o a ez
la co ona, y po eso se designaba al mismo
iempo la egencia que había de gobe na , si el
nue o ey mo ía sin hijos, ó án es de en a en
mayo edad el suceso . Habiendo ocu ido es e
caso, el ey pad e, sin ene cuen a con lo dis-
pues o en la enuncia, ol ió i. oma las iendas
.( con pa ece
de los de es ado, mandó se quemase el o igi-
" nal de la consul a del Consejo eal, po qué en iempo
.11
alguno no se hallase p incipio de duda y omen o á una
" gue a ; y que cada conseje o diese su o o po esc i o
apa e,
embiándosele
sellado al ey." Es upenda mane a de
asegu a la independencia y libe ad de opina en un cue po
consul i o ! Vease lo que e ie e aquel his o iado sob e es a
in oduccion de la ley sálica, en sus Comen a ios, om.
pag. 96
y
97.
I
NTRODUCCION.
63
del gobie no, omi iendo como án es llama á
Có es pa a consul a las, á lo ménos po o ma-
lidad ; pues las que hizo jun a poco despues,
ué solo pa a que ju asen p íncipe de As u ias á.
su segundo hijo. Con ac os an a bi a ios y
despó icos se acabó de consolida y se puso el
sello al égimen absolu o, quedando aniquilado
pa a siemp e el simulac o de ep esen acion que
se había conse ado, y con él, la única espe anza de
halla algun emedio legal á los males públicos.
Así ecompensó es e p íncipe la p e e encia
que la nacion le die, al p incipio sob e sus com-
pe ido es, y de es e modo quiso mos a se ag a-
decido á. la sang e de amada po sos ene le
despues con a su ad e sa io. En ello se p o-
puso hace ala de de la segu idad en que ya
conside aba en el ono á su amilia, que á
nadie enía que eme , ni ménos necesi aba
gua da mas conside aciones, ni espe os, sinó
p osegui sin de ene se en la ca e a comenzada
con an a elicidad, y an p óspe a o una. Un
esc i o * con empo aneo, en medio de su ci -
cunspeccion y ese a no se de iene en deci
esp esamen e : " Los g andes en gene al no
1c
gus a on de es a esolucion del ey Felipe de
Vease
la no a D, al in de la in oduccion.
(4
INTRODUCCION.
41
ol e al gobie no en p opiedad ; po qué los
" a aba con igidez, siguiendo el sis ema con
que empezó á gobe na , y es o no lo igno aban
" los eyes, pe o lo disimula on, po qué ya no
" e an pe judiciales, es u iesen ó no, con en os,
64
po el ningun pode , ni au o idad que les
" había quedado á los nobles de mayo es e a."
Con e idas así en gobie no absolu o, las
ene ables mona quías de A agon y de Cas illa, la
nacion p obablemen e hubie a con inuado sumida
pa a siemp e en la escla i ud, á no se po la
di eccion que án es de es a época había omado
el espí i u gene al de Eu opa, á pesa de las san-
g ien as y obs inadas gue as que la a ligie on po
an os años. En luga de la e udicion y li e a-
u a clásica, que desde el siglo x i se ía de
o na o académico en la co e de los p íncipes
mas despó icos, empezó á lo ece el es udio de
doc inas y máximas polí icas, y su aplicacion á
la e o ma de las leyes ci iles y del égimen
adminis a i o de los es ados. El espí i u de
sis ema no a dó en apode a se ambien en es e
pun o de los esc i o es y ilóso os de la nue a
é a. El siglo x i desplegó su ca ác e e o -
mado , y a as ó, no solo á los homb es de
especulaciones y eo ías, sinó ambien á los que
INTRODUCCION.
65
di igían los negocios públicos, y se ocupaban
p ac icamen e en el gobie no de las naciones.
Es e espí i u pene ó ambien en España,
á pesa de la suspicaz y igilan e policía de algu-
nas de sus ins i uciones. La nacion, como se ha
indicado, ene ó siemp e las doc inas a o ables
á su an igua libe ad ; muchos de sus usos y
cos umb es es aban undados en el eje cicio
p ác ico de ella ; jamas dejó de comunica con
los paises mas adelan ados y lo ecien es ; los
homb es de luces y pene acion en odas las
clases, si es e dad que se eían obligados á
i i y esp esa se con cau ela, no po eso dejaban
de ene solidez en su juicio, y p o undidad en sus
medi aciones. Al obse a a en amen e lo que
pasaba en o os es ados mas p óspe os, e a
na u al que deseasen con a do ap o echa cual-
quie a coyun u a a o able que se o eciese pa a
con e i la en bene icio de su pa ia.
De odas las causas que habían con ibuido
á la decadencia de la nacion, ninguna e a mayo
ni mas unes a, que la in luencia del cle o, apo-
yada p incipalmen e en la igno ancia, supe s-
icion y ana ismo, que log ó in undi en el
pueblo du an e dos siglos consecu i os que
eje ció, casi sin oposicion, su dominio empo al.
TOM. 1.
F
72
INTRODUCCEON.
men e los planes y designios ilus ados de sus
minis os. Todos ellos se esme a on en p omo e
con el mayo celo la educacion y enseñanza
pública, undamen o de sus deseos y sus mi as ;
p ocu ando da es ension á los es ablecimien os
cien í icos y li e a ios que había empezado á
plan ea el gobie no de Felipe V. La ag icul u a,
las a es, el á ico in e io , el come cio es an-
ge o ; no a da on en ecob a se de lo que habían
padecido con la gue a de sucesion. Nue o
igo y nue a ida anunciaban po odas pa es,
que la nacion empezaba á egene a se ; que se
p epa aba en ella una e olucion mo al que no
podía ménos de conduci la, án es de muchos
años, á la p ospe idad, lus e y pode , que había
pe dido.
Ca los III, subió al ono de España cuando la
Eu opa se hallaba en el mas al o g ado de ilus-
acion y cul u a, y muchos de sus p íncipes,
ocupados con noble emulacion en e o mas legis-
la i as, y en p omo e cuan os conocimien os y
emp esas podían se ú iles á la elicidad y
g andeza de sus es ados. La nacion, en apa ien-
cia, quizá no dis aba mucho del pun o en que se
hallaba cuando es e p íncipe pasó á Toscana á
sucede en los de echos de su mad e Isabel
i
NTRODUCCION.
7 3
Fa nesio. Pe o en ealidad, la ans o macion
de su es ado mo al había hecho ya g andes p o-
g esos pa a el que la obse ase a en amen e.
La g andeza, en la co e, i ía cada ez mas
sepa ada de los negocios públicos, siguiendo su
ejemplo en las p o incias la demas nobleza. Una
y o a sin es ímulo polí ico que les inspi ase nin-
guna ambicion ele ada ni pa ió ica, mi aban
con indi e encia la nue a di eccion que omaba el
espí i u nacional po odas pa es. Sa is echas,
al pa ece , con sus iquezas y hono es, no echaban
de e la apidez con que se al e aban las ela-
ciones de unas clases con o as, y que, á no an-
icipa se á ecob a su an iguo in lujo, el iempo,
los in e eses que se c eaban cada dia, las luces
que an o se di undían, necesa iamen e habían de
p oduci al in una e olucion polí ica en el
es ado, que diese o a ez la p eponde ancia á
los que solo la pe die on po una a a combina-
cion de ad e sidades, usu paciones y iolencias.
El cle o,' aunqué p oseguía dis u ando an-
quilamen e sus iquezas y sus inmunidades, con
odo, empezaba á conoce que ya no se escucha-
ban sus inspi aciones con la docilidad y espe o
que lin es, y ménos aun se obedecían con la i'
implíci a á que es aba acos umb ado. El mal
7 4
I
NTRODUCCION.
había cundido an o, que has a en su mismo seno
se ab igaba el e men o de donde aía o ígen.
No iba mucho iempo que un monge * e udi o y
labo ioso, usando de es ilo cla o y amilia , había
acome ido denodadamen e el inago able depósi o
de piadosas consejas, ábulas de o as y o as.
p eocupaciones popula es, con que se alimen aba
la supe s iciosa c edulidad del ulgo. Asimismo,
con la a iedad de sus juicios c í icos y amenos
p ocu aba inspi a , aun á las pe sonas de odas
clases que no se dedican á p o esiones ni ca e as
li e a ias, a icion y gus o á la lec u a, y á. la in-
es igacion y exámen de ma e ias cien í icas y
ilosó icas. Tal ez, desde que en ó el siglo
décimo oc a o, no se publicó en España lib o
mas ú il que las ob as de es e esc i o , si se
a iende á la au o idad que su in es idu a mo-
nás ica les daba pa a con oda clase de lec o es, y
á las a o ables ci cuns ancias en que apa e-
cie on.
Ca los III quizá e a el p íncipe mas ap opósi o
que podía sucede en una mona quía en que las
an iguas adiciones de libe ad, de glo ia y de
pode , ol ían á e i i con los p og esos de la
El maes o Feijoo.
I
NTRODUCCION.
75
ilus acion, pe o donde siendo es os oda ía
len os y g aduales no p o ocaban e o mas a e-
idas que le in imidasen. Sin pasiones ehe-
men es, i ep ensible en sus cos umb es p i adas,
habi uado al ó den y o malidad en los negocios,
obse ado es ic o de cuan o p esc ibe la u ba-
nidad, y exige el deco o en la conduc a pública
del ge e de un g ande y pode oso es ado, oía
consejo con docilidad y buena e, y en lo que
esol ía pe se e aba sin acila , y espe aba con
p udencia.
Ve dad es que dis aba mucho de se , como los
genios c eado es, capaz de in undi en la nacion
disposiciones que es a no u iese, ó de supli en
ella las luces que no hubiese adqui ido án es po
sí misma. Pe o siendo po inclinacion y po
hábi o me ódico y cons an e podía da el impulso
que se necesi aba. Así lo conocie on p on a-
men e los homb es de pene acion y ene gía, y
po eso se ap o echa on al momen o de an
elices auspicios, pa a euni se, pa a comunica se,
y di igi sus es ue zos hacia el g ande obje o
ecomendado po el espí i u del nue o siglo.
No es posible eco da sin p o undo espe o, y
sin la mas ie na y pu a g a i ud el anhelo con
que le p omo ie on, y ménos con empla sin
76
INTRODUCCION.
admi acion los es ao dina ios adelan amien os
de odo géne o que se hicie on en pocos años.
Simul áneamen e b o ó po odas pa es el in-
genio, la e udicion mas amena y escogida, la
noble emulacion de dis ingui se en oda emp esa
de glo ia, de u ilidad y de sabe . En el espacio
eco ido desde 1760 has a 1788, que puede
mi a se como el
climax
de es e pe iodo eliz, se
mani es ó en la nacion oda la iqueza in elec ual
y li e a ia que yacía ocul a, ó que án es ci cu-
laba u i amen e, obs uida como es aba la
comunicacion con odo linage de es icciones y
obs áculos.
En e o as ci cuns ancias a o ables de su
ju en ud, es e p íncipe había enido la o una
de di igi se en Nápoles po el dic men y espe-
iencia de un minis o " ilus ado, celoso de enso
de la egalía, y enemigo acé imo de la exo bi-
ancia a que habían llegado las inmunidades
ci iles de la iglesia. Suánimo, po lo mismo,
es aba siemp e inclinado a sos ene oda p o i-
dencia que se di igiese a e indica , y hace
independien e la po es ad empo al, y en es e
pun o mani es ó en odas ocasiones el mayo
El ma ques Tannucci, que ya se había dis inguido an es
en Flo encia, como p o eso de de echo Público.
ÍNTRODUCCION.
77
eson y i meza. Las escasas memo ias de su
einado, publicadas has a el dia, no pe mi en
asegu a que sean cie as odas las adiciones
con empo áneas, que ci culan ace ca de sus
planes y designios de e o ma ; pe o no se puede
desconoce que las hace muy dignas de c édi o
los que emp endió y lle ó al cabo. Es os planes
se undaban odos en p incipios y doc inas exclu-
si amen e popula es, que o zosamen e ele aban
el espí i u público, con especialidad en las clases
medias ; di undían las luces, y p edisponían á la
nacion, no solo á que ecibiese con gus o las
mejo as que se hacían en odos amos, sinó
que án es de mucho iempo eclamase en al a
oz la es i ucion de sus de echos.
Aunqué son muchas las e o mas que me ecen.
señala se como p incipales en e las de es a me-
mo able época, ninguna pa ece mayo , po su
ascendencia, que la espulsion de los jesui as.
El ac o de igo con que se ejecu ó e a el único
medio de e i a la enganza de un enemigo
implacable, que ya había descubie o de que e a
capaz pa a us a odo p oyec o y oda emp esa
que no se subo dinase á sus mi as é in e eses.
Con la desapa icion de auxilia an pode oso
el
es ablecimien o eclesiás ico de Espa ia pe di()
INTRODUCCION.
apoyo de mucha solidez, que en ano in en a on
supli las demas cong egaciones eligiosas. Los
monges, po la índole de su p imi i a undacion,
y sin necesidad de se impo unos, á causa de
su iqueza, i ían muy sepa ados de la sociedad
pa a in lui di ec amen e en la in imidad do-
més ica de las amilias pode osas. Los mendi-
can es, aunqué en uel os en ella de con inuo,
ca ecían demasiado del a ac i o que dan la
educacion y la cul u a pa a domina ue a de
las clases in e io es. No así los jesui as.
Nacido es e ins i u o en e la disolucion y
elegancia del siglo x i, u o que asimila se y
adap a su egla al espí i u con empo áneo, pa a
disimula * mejo sus designios. Opulen o en
* Toda la cau ela de sus undado es no ué bas an e pa a
consegui lo. Es digno de no a , que en solo 18 a ios que
lle aba desde su con i macion po Paulo III, ya Ca los V
e i ado en el monas e io de Jus e, diese á en ende al
P. F ancisco de Bo ja los ecelos que causaba la nue a com-
pañía, " una pe sona como os, en la eleccion de eligion, debía
an epone ," le dijo, " las eligiones an iguas que es an ya
ap obadas con la espe iencia y cu so de los a ios, á una
L 1
eligion nue a, que no iene an a ap obacion, y de la cual se
habla di e en emen e." A pesa de la ingeniosa con es acion
del P. Bo ja, oda ía le epuso, " Mas z qué me esponde eis
es o que se dice, que odos son mozos en ues a compabía y
cc
que no se en canas en ella ?" Las exp esiones con que e -
INTRODUCCION.
79
la clausu a sin os en acion, en el po e humilde
sin desaliño ni udeza ; g a e y eca ado en in-
sinua se ; cau eloso en da consejo ; laxo
y
lexi-
ble en la doc ina, log ó dispone á su a bi io
de la conciencia de los p íncipes ; pene a lo
mas sec e o en las amilias de au o idad y de
in lujo ; di igi segun máximas pa icula es
y
escogidas la educacion de la ju en ud ; apode-
a se, en in del ánimo de odos, sin que se
echase de e su yugo, ni su pode apa eciese
i ánico y op eso . Al mismo iempo ins igaba
á Roma cuando le con enía, pa a ecomenda
despues sus manda os, como p ecep os de la eli-
gion, al g an núme o de co ades y discípulos
que enía en odas las clases, in undiendo en
es as el espí i u de su egla, y asociandolas in-
sensiblemen e á sus mi as é in e eses. Po lo
mismo, el cle o, sin su coope acion, no pudo con-
o
minó aquel cu ioso diálogo, mas bien pa ecen un ac o de u ba-
nidad y conside acion á la pe sona del P. F ancisco de Bo ja,
que de con encimien o que hubiesen p oducido sus espues as
en el ánimo del soli a io p íncipe. Fue on sus palab as ;
" Que aunquó había es ado dudoso y con alguna
sospecha
‘
ace ca de la compañía., po lo que había oido de ella, ago a
con su es imonio quedaba muy sa is echo de la e dad y
i ud que en ella
había."—Sando al, His . de Ca los V,
lib.
32,
cap.
13,
de su Vida de Jus e.
NO
INTRODUCCION.
se a en la nue a é a el in lujo y igilancia que
e an peculia es de la o ganizacion de la com-
pañía.
No ué ménos impo an e bajo de o o aspec o
la e o ma de los colegios llamados mayo es, po
habe se llegado á con e i en una especie de
monopolio a is oc á ico de las al as clases, la
p o ision de muchas dignidades y bene icios
eclesiás icos en el cle o supe io , y en la oga
las magis a u as sup emas. G ande ué el im-
pulso que se acabó de da á la ilus acion gene al,
y g ande ambien la emulacion que se esci ó
en
la ju en ud es udiosa con es e popula y bené ico
dec e o *, al e se llamada po él á una nue a
ca e a de au o idad y de hono , de que en
mucha pa e había es ado escluida. Al mismo
iempo sabios y celosos magis ados sos enían
con eson los de echos ci iles de las clases indus-
iosas, p o egiendo el eje cicio de sus p o esiones,
el adelan amien o y mejo a de odas las a es, y
el uso lib e de sus endimien os y ganancias.
De la p opia mane a p ocu aban e ena las
exo bi an es p e ensiones del cle o eclamando
igo osamen e la obse ancia de las leyes que le
4
T
ease la no a E, al in de la in oduccion.
INTRODUCCION.
s
i
suge an á la au o idad empo al. G an núme o
de esc i o es, con publicaciones pe iódicas, y con
aducciones de ob as es ange as, es endían po
odo el eino el sabe , el gus o y a icion al es udio
de las ciencias, de las a es y de cuan o con i-
buye á sua iza las cos umb es, ele a el ánimo
y pe ecciona el ca ác e mo al y polí ico de
las naciones.
El gobie no, po su pa e, se esme aba en
omen a odos los amos de indus ia u al y
ab il, la comunicacion y á ico in e io , el
come cio es ange o, las emp esas me can iles
con las colonias, sin las es icciones que an o
coa aban la libe ad de los súbdi os en uno y
o o con inen e. En suma, la nacion caminaba
acele adamen e á su egene acion, impelida,
como los demas es ados de Eu opa, del espí i u
del nue o siglo.
En ano se agi aba el cle o ; en ano la inqui-
sicion in en aba a e a con p ocesos y au illos
á los homb es de es ado y de le as, así pa a
No es posible lee , sin co e se de e güenza mezclada
de indignacion, lo que pasó en el au illo de Don Pablo Ola-
ide : ease lo que dice de es e caso Don Joaquin Lo enzo
Villanue a, e i iendose :í pe sona que se halló p esen e.—
Vida Li e a ia, on.
1 ,
pay.
18.
TOM. I.
SS
INTRODUCCION.
cipe de la misma amilia dejase de oma pa e
en la liga con a la F ancia, mucho mas, al
e se es echado i amen e á ello po los cie nas
sobe anos de la Eu opa. Pe o ya que se adop ó
es a esolucion, la decla acion de gue a debió
i acompañada de un p opósi o i me de aban-
dona pa a siemp e los p incipios con que em-
pezaba á di igi el gobie no la adminis acion y
polí ica in e io del es ado ;
si no, e a o zoso
que la opinion ilus ada de la nacion le abando-
nase, como ya se echó de e desde aquella época.
No solo en la capi al del eino, no solo en las
p o incias, no solo en e los ge es y o iciales, que
llenos de pundono peleaban en la on e a,
ó en la ue za na al, se oían de con inuo com-
pa aciones y juicios pelig osos espec o á la
condicion espec i a de los dos paises, sinó que
se llegó á condena , como imp uden e y como
injus a, la causa alegada de la con ienda ; á cele-
b a las doc inas e o mado as del enemigo ; á
ci cula sin ebozo sus a engas pa lamen a ias,
sus dec e os y sus leyes á despecho de la igi-
lancia y. igo con que odas las au o idades p o-
cu aban es o ba lo.
El éxi o de es a lucha no
se
había ocul ado á
la pene acion de algunos homb es de es ado,
I
NTRODUCCION.
89
que al p incipio in en a on p eca e la. Mas ya
que el gobie no, desp eciando su dic á nen se
a ojó á ella ; ya que pa a encende á la nacion
pin ó á la F ancia como enemiga del ó den y
eposo del mundo, necesa io e a que se hubiese
p epa ado á su i , con esignacion y g andeza
de ánimo, e eses que debía mi a como posibles.
En luga de alo y o aleza pa a p osegui una
gue a en que había en ado olun a iamen e, y
en la cual empezaba á se ménos con a ia la
o una, abandonando odos sus p opósi os, y sin
que hubiesen desapa ecido las causas que alegó
pa a emp ende la, acep ó inopinadamen e una
paz en que bajo de o o nomb e se eno aba el
unes o pac o de amilia. Si la decla acion de
gue a había sido un ac o de inconside acion, el
a ado de Basilea, sin duda alguna, e a o o
insigne desacie o, po las ci cuns ancias en que
se celeb aba, y los a ículos an indisc e os que
comp endía. Así es que apénas pasó un a lo,
cuando ya la nacion se halló en uel a, po su
causa, en una gue a ma í ima con la G an
B e aña.
Desde en ónces los males y los disgus os se
mul iplica on con las causas que los p oducían,
y la paz solo si ió pa a hace mas ama go el
90
INTRODUCCION.
desengaño. El desó den en odos los amos de
la adminis acion c ecía po momen os; los gas os
en ez de disminui se p o ocaban an icipaciones
con ínuas ; los emp és i os se sucedían sin in e -
mision ; el come cio cada dia espe imen aba
pé didas eno mes que, e luyendo sob e las denlas
clases, acele aban la uina de la indus ia y
á ico in e io . El descon en o cundía apida-
men e y se hacía gene al ; la necesidad y u gen-
cia de emedio á an os males se p oclamaba
al amen e y sin ebozo.
El gobie no, ecob ado con la paz del sob e-
sal o que le había causado el enemigo en la p i-
me a época de la e olucion, c eía que ya nada
enía que eme del nue o égimen que adop-
aba : á lo ménos se lisongeaba pode con ene
su in lujo con ó denes y p o idencias ese adas,
sin ad e i , que si las e o mas de la F ancia
podían se i de ejemplo, nunca e an mas peli-
g osas, que desde que empezaban á pe de el
ca ác e de iolencia con que se habían hecho
odiosas y emibles. Ado mecido con es a alsa
segu idad, p osiguió en su ca e a de inmo alidad
y desó den has a que, hecho gene al el odio
con a sus au o es, se ió a as ado po la opi-
nion pública á pone se en las manos de pe sonas
INTRODUCCION.
91
capaces de sal a le de la uina á que co ía.
Es e iun o de la azon y del buen juicio de los
que le die on consejo an saludable, no a dó en
causa una eaccion en la co e, que acabó de
ab i el abismo en que debía p ecipi a se á sí
misma, y á la des en u ada nacion que i anizaba.
La caida y pe secucion de dos minis os * sabios
y i uosos, que aspi aban since amen e á la
p ospe idad y glo ia de su pa ia, des anecie on
odas las ilusiones que había causado su ele a-
cion, y desde en ónces no se pudo duda , cual
se ía el desen eno de los que nada p e eían,
mas bien, odo lo desp eciaban.
El gobie no, cada dia ménos eceloso de la
polí ica del di ec o io de F ancia, empezó á da
oidos á las suges iones con que es e p e endía
es ablece la an igua in luencia, so colo de
a o ece la es au acion, ó de la amilia des-
poseida, ó á lo ménos del égimen moná quico.
El consulado pe pe uo le inspi ó mas con ianza
oda ía, y la ele acion de Bonapa e al ono
impe ial acabó de anquiliza le. Desde en-
ónces es e usu pado p ocu ó o ma en España
un pa ido que apoyase sus in en os, c eyendo
Don
Gaspa Melcho de Jo ellanos Don F ancisco
Saa ed a.
•
9
)
1NTRODUCCION.
que la nacion, sumida en la igno ancia y aba i-
mien o en que la pin aban en sus desc ipciones
algunos iage os
y
cu iosos, conse a ía la indi-
e encia y abandono de sí misma en que pe ma-
neció du an e la gue a de sucesion.
La península no a dó en e se inundada de
agen es suyos, enca gados de p omo e sus
mi as po cuan os medios pudiesen se i mejo
á su p opósi o. En e es os llamaba la a encion
de muchos, en aquella época, la diligencia
y ac i idad con que se ci culaban odos los
pe iódicos y esc i os consag ados á p esen a á
la F ancia como á bi a de la sue e de la
Eu opa, pa a que de es e modo España se pe -
suadiese, que no podía conse a su exis encia
polí ica, ni sos ene sus e dade os in e eses,
sinó o mando con aquella po encia la mas ili-
mi ada y es echa union y alianza.
Po desg acia es a doc ina no solo hallaba
séqui o en e pe sonas de in lujo que se habían
dejado deslumb a con el b illo y o una de
aquel gue e o, sinó que has a el gobie no le
daba acogida, y se aplaudía en la co e. Es a,
sob e odo, conside ando á Napoleon unicamen e
como enemigo de la libe ad, espe aba halla en
él un since o p o ec o , y se lisongeaba pode
1
NTRODUCCION.
93
ahoga con su apoyo el espí i u no ado de sus
p opios súbdi os, que po un a al alucinamien o,
a ibuía o almen e al in lujo de las e o mas
an e io es de la F ancia. Inc eible se ía que las
ilusiones de la amilia eal de España hubiesen
llegado á es e pun o, si los sucesos pos e io es no
lo hubiesen demos ado. La es ólida aleg ía con
que la u ba de co esanos de aquella is e
época, ensalzaba en el mismo palacio de Felipe V,
los iun os de an pelig oso conquis ado , siendo
es igos de ella odos los dias sus embajado es y
emisa ios, acabó al in de p eocupa el ánimo de
aquel ambicioso, haciendole c ee que la subyu-
gacion de España apénas se ía digna de colo-
ca se al lado de sus emp esas an e io es.
No podían se mas es echas al pa ece las
elaciones de amis ad en e Napoleon
y
la co e
de España, cuando es a, en se iemb e de 180(3,
ecibió la no icia, de habe se apode ado los in-
gleses de Buenos Ay es. Cons e nada con an
inespe ado y a al suceso, c eyó e en la so p esa
de aquella impo an e colonia el p incipio
de
una e olucion gene al en Amé ica. El en-
ca gado* en ónces de la caja de consolidacioll,
no aciló en decla a , en una jun a ese ada á
Don Manuel Sis o Espinosa.
94
INTRODUCCION.
que asis ió en A anjuez, que si no se a ajaba
p on o el mal, haciendo la paz con la Ingla e a,
e a ine i able la pé dida de las colonias y la
banca o a del es ado. In imidada la co e con
an unes o anuncio de pa e de un unciona io
de econocida capacidad y ene gía, al in con-
descendió en que se in en ase algun medio de
ab i negociaciones. Desde los p ime os pasos se
halló, que en Ingla e a no solo se descon iaba de
que el gabine e de Mad id u iese o aleza pa a
sepa a se de la alianza de la F ancia, y pe se-
e a en su p opósi o, sinó que se c eía que es a
esolucion acele a ía la conquis a de España
po Bonapa e, á quien se suponía a diendo en
deseos de emp ende la aun sin es e p e es o.
Es e des en u ado pais des inado po el hado
c uel á su i odas las calamidades que pueden
a ligi al géne o humano, debía pasa oda ía
po o a humillacion semejan e á la que en el
siglo an e io aca eó la gue a de sucesion.
En ónces, un p elado an audaz, como igno an e
de lo que con enía á la p ospe idad y hono de
su pa ia, ajo sob e ella aquel azo e, buscando
po p o ec o al p íncipe mas al i o y ambicioso
de su época. Aho a, un clé igo insensa o se
empeñó en allana el camino á un conquis ado ,
INTRODUCCION.
95
de o ado de la sed de domina el mundo, in o-
duciendo en el seno mismo de la amilia eal de
España la disension y la disco dia, o a ins igado
po aquel usu pado , o a impelido de su p opio
a ojo y pe ulancia *.
Un dec e o con a el p íncipe de As u ias,
co no a en ado á la ida de su pad e, llenó de
* Escoiquiz en su con e sacion con Bonapa e en Bayona
asegu a, que la ca a del p íncipe de As u ias á Napoleon ué
esc i a á solici ud del embajado Beauha nais, pe o el em-
pe ado con es ó, que en al caso su minis o en Mad id había
escedido in ini o sus pode es. Al mismo iempo es necesa io
ad e i que Napoleon pidió que en el p oceso del p íncipe de
As u ias no se hiciese mencion del nomb e de su embajado ,
ni del ma imonio p oyec ado. A deci e dad, oda es a
la ga y singula con e sacion con as a de al modo con el
ca ác e al i o é impe uoso a ibuido á. Bonapa e, que no es
posible comp ende como u iese paciencia pa a su i las
impe inencias que con iene especialmen e en el es ado á
que habían llegado ya las cosas en Bayona. Admi a oda ía
mas al eco da , que Napoleon aludiendo á ella dijo á
M. De P ad : " El Canónigo ha enido es a mañana á
" echa me una ha enga á lo Cice on. ¿ Si c ee á que yo
" hago mis negocios con e ó ica ? " En ealidad, si la
en e is a pasó como se e ie e po Escoiquiz, jamas se hab á
is o mejo ilus ado el dicho pues o en boca de aquel con-
quis ado ,
il
n'y a
qu'un pas du sublinze au idícule.
A!
empeza la con e sacion, ó diálogo,
Hace iempo, Canónigo,
no pa ece sinó que se oye á Don Quijo e deci al cu a,
Poi.
1M;
INTRODUCCION.
asomb o, de con usion y escándalo el eino odo,
y aun el mundo en e o. El undamen o de es a
inaudi a acusacion e an a ios papeles hallados
en su pode , en e los cuales había no icia de
cie a ca a suya esc i a clandes inamen e po
di eccion y consejo de aquel clé igo. En ella
el he ede o de la co ona implo aba auxilio,
solici aba una conso e, y se ponía bajo la
sal agua dia y ampa o del que se había sub o-
gado en luga de los descendien es de Luis XIV ;
del que acababa de desposee del eino de
Nápoles al pad e de su muge di un a ; del que
no se conside a ía jamas segu o en sus usu pa-
ciones, mién as ocupase el ono de España una
amilia i econciliable con la in usion de su
ad enediza dinas ía. Hechos an públicos, con-
cie o, Seño A zobispo Tu pin, que es g an mengua de los
que nos llamamos doce pa es
Lease con a encion lo
que e ie e M. De P ad ace ca de lo ocu ido en Bayona
desde la llegada de Bonapa e á aquella ciudad, has a el
desenlace de la enuncias del ey y su salida pa a Valencey,
y se halla á, cuan di ícil es concilia an os hechos y ci cuns-
ancias disco dan es, como esul an de las elaciones publi-
cadas, has a el día, sob e los mismos sucesos. Vea.se la
ca a del p íncipe de As u ias
á
Napoleon, y lo que dice sob e
es e y o os pun os M. De P ad en sus Memo ias His ó icas
sob e la.
Re olucion de Espina ; pag. 37, y siguien es.
INTRODUCCION.
97
side aciones an g a es, pe o qué mas, ideas an
cla as, nociones an ob ias, an sencillas, odo se
ocul ó, ó ué desp eciado po el aconsejado de
aquella unes a ca a.
Es e dad que Felipe II, aliéndose de un
p oceso impene able, había pe seguido ambien
á su hijo y suceso . Mas, cualquie a que uese
el o igen de aquel ac o, la nacion no se había
ecob ado aun del e o y desalien o en que la
sume gie on los a en ados de Ca los I. La no-
bleza comp ome ida en ellos es aba ademas
engol ada en espediciones y conquis as, el cle o
ocaba en el pun o mas al o de su pode , el ey
p ome ía i i oda ía muchos a ios ; y su capa-
cidad pa a el gobie no, su es ao dina ia pene-
acion, su ac i idad, su igilancia no daban
luga á que se o mase un pa ido pode oso en
a o del op imido p íncipe. ¡ Qué di e encia
en e el es ado mo al y polí ico de la mona quía
en ónces, y la si uacion en que se hallaba cuando
empezó la causa del Esco ial !
Los sucesos
públicos, desde la é a misma de Felipe II, acu-
mulados en la an asía, como si ue a pa a
ag a a
el peso de los que p epa a on es e úl imo
acon ecimien o, cons e naban el ánimo, pon én d 91 e
TOM. 1.
104
INTRODUCCION.
ie on en semejan es desacie os
halla on
en Bayona su desengaño. He aquí oda su jus i-
icacion, su is e disculpa pa a con la pos-
e idad.
Finalmen e, malog ados los p eciosos momen os
que pudie on habe ap o echado los que eje cían
in luencia y pode , y sob e odo, al e que con-
sin ie on que se o nase su nomb e pa a au o iza
las a ocidades de Bayona, sin le an a el g i o
y desmen i la ignominiosa ap obacion, sin p o-
es a ené gicamen e con a aquel escándalo,
¿, qué había que espe a ? Que la nacion, consi-
de andose desampa ada de los que debían p o e-
ge la y de ende sus de echos, implo ase po sí
misma el auxilio de odas las pasiones, y de
cuan os sen imien os pudiesen se i de es ímulo
á la noble emp esa de sos ene la independencia
y libe ad que le a eba aban. Diez meses
de o ó en silencio la ama gu a de su si uacion ;
é mino igual á o os an os siglos, pa a su i la
ignominia y op obio de ella, y pa a que los que
la gobe naban ol iesen en su acue do y la sal-
asen del abismo á que la habían conducido. No
lo hicie on, y España á p incipios de julio de
1808, es aba oda en insu eccion abie a con a
sus op eso es domés icos y es ange os.
INTRODUCCION.
105
Si aquellas clases y aquellos cue pos se ie on
despues abandonados ; si la nacion se mani es ó
indócil á sus p ecep os y sus inspi aciones ; si
desoyó su dic ámen, y ehusó some e se á su
di eccion, cuando, uel os a de de su encan o,
in en a on o ecé sela, en ónces cogie on el
ama go u o de su an e io polí ica ; en ónces
oca on con la mano lo que es un pueblo en u e-
cido, sin ins i uciones p o ec o as, sin unciona-
ios que le ep esen en, sin deposi a ios de su
olun ad y con ianza ; en ónces ie on en que
iene al in á pa a la obediencia pasi a que con
an o a do le inculca on po espacio de es
siglos. Con e ida como se ha dicho la mona -
quía lib e de A agon y de Cas illa, en a bi a ia
y despó ica, la desapa icion del ge e del es ado
lle ó as de sí oda o ma de égimen sup emo.
Ni los magis ados y ibunales en las p o incias ;
ni los consejos y p ime os unciona ios en la
capi al, pudie on conse a el espe o y obe-
diencia de la nacion hacia un gobie no, que,
educido de hecho á la me a olun ad del
p íncipe, quedó aniquilado con las enuncias de
Bayona.
Desde que en el siglo x i se as o nó el unda-
men o de la mona quía de España los gobie nos
10(3
INTRODUCCION.
sucesi os adop a on como máxima p incipal de
es ado, el e o y la igno ancia en la nacion, pa a
que se conse ase obedien e y sumisa. Si al
mismo iempo hubiesen log ado acaba con odos
los monumen os, con odas las adiciones que le
eco daban lo que había pe dido, y del mismo
modo la hubie an aislado de la comunicacion
es ange a, acaso hab ían pe pe uado la ine cia
y aba imien o en que cayó despues de aquella
ca ás o e. Pe o ahoga pa a siemp e el espí i u
noble y gene oso de un pueblo que había sido
lib e, dejando i as las leyes, exis en es en
mucha pa e las p ác icas, los usos, las cos um-
b es de los iempos de su pode y de su glo ia,
pe mi iendo asimismo que se de amase po las
cua o pa es del mundo, y es u iese en con ac o
con los paises mas cul os y lo ecien es, e a em-
p esa supe io á la ue za y au o idad de los que
lo in en aban. Las iolencias que emplea on
pa a consegui lo no pudie on des ui en el
udimen o de eaccion la i ud egene ado a, y
así e a p eciso que b o ase con igo al cesa la
oaccion que la enía comp imida.
Hué ana la nacion con las enuncias de Ba-
yona, las icciones del de echo, las a gucias y
ca ilaciones
o enses con que los ibunales sup e-
INTRODUCCION.
107
mos daban á en ende que no habían enido luga
aquellos ac os ; ó que en sus manos se e undía
oda la au o idad, odo el pode del ey, como si
no es u ie a ausen e, solo si ie on pa a i i a
mas los ánimos con a an as y an di e sas p e-
a icaciones. La nacion, exaspe ada y encendida
en cóle a, adop ó el mismo emedio con que
p ocu ó sal a se en las u bulencias del siglo
x I po la inconside ada salida de Ca los I con-
a el dic ámen y enca ecidos uegos de las
Có es de la Co uña.
Sin que p ecediese concie o en e las p o in-
cias, en casi odas se o ma on jun as de adminis-
acion y gobie no. La egla adop ada en su
o ganizacion ué ab aza los in e eses gene ales
sin p edilecciones ni p e e encias, admi iendo en
su seno indis in amen e pe sonas no ables y dis-
inguidas po cualquie a ci cuns ancia capaz de
ecomenda las al ap ecio y con ianza de sus con-
ciudadanos. Los p ime os ac os de comp omiso
indi idual, los es ue zos que se hicie on al p in-
cipio con a el enemigo comun, ue on el e da-
de o o igen y undamen o de la esis encia insu-
eccional. Es a noble esolucion no p ocedió
de clases ni
ca ego ías de e minadas, po lo mis-
mo
ninguna u o de echo á supe io idad ni p e-
cedencia. Todo se hizo po la nacion, y en
108
IN' RODUCCION.
nomb e, y solo ella podía eclama despues com-
pensaciones p opo cionadas á la na u aleza
y
es ension de sus sac i icios.
Mas no po eso la conduc a magnánima de
las p o incias, e a e ec o de una e e escencia
momen ánea, á que es as sac i icasen los in e-
eses e dade os y pe manen es de la nacion,
como in en aban pe suadi los que econocían,
publicaban y ci culaban lo que se o denaba desde
Bayona. Las p o incias, ó se di á mejo , la
nacion, bajo el égimen de aquella época, no
podía mani es a sus e dade os sen imien os, sin
usa iolencia en las demos aciones. Vigilada
es ic amen e ; ep imida en odas pa es con la
mayo se e idad y du eza, y ademas, p i ada
de odos los medios con que en o as ocasiones
hacía p esen e sus deseos, y solici aba el emedio
de sus males, ó había de some e se, sin eplica
á lo que se le mandaba, ó a oja se de una ez á
decla a su olun ad con un ac o de igo . Pe o
con undi es e ac o con el o ígen que enía ;
desconoce , que, siendo uni e sal y simul áneo,
no
podía ménos de se nacional, y p ecedido de
compe en e delibe acion e a, mas que e o ,
a ec acion insigne pa a encub i lo que no e a
deco oso con esa abie amen e.
La nacion no pudo conse a se en la calma
y
INTRODUCCION.
109
eposo que hubie a necesi ado pa a juzga Como
los que le aconsejaban sumision, mayo men e
desde que empeza on á inquie a la las ocu encias
del Esco ial, y sob e odo, á conmo e la y p i a la
de sosiego, los sucesos de Lisboa, la en ada de
nue as opas en la península, las ale osías de es as
en Pamplona, San Sebas ian, Ba celona y o as
plazas ; el umul o de A anjuez, los absu dos y
deli ios de los que di igie on á Fe nando VII
desde su ad enimien o al ono has a su salida de
Mad id, y po úl imo, las a ocidades come idas
en es a capi al el dia dos de mayo.
Todos es os acon ecimien os ue on públicos,
sucesi os y con in é alo de muchos meses en e
unos y o os. La nacion u o iempo pa a me-
di a sob e la sue e que le agua daba si se
some ía al ance de la o una como en o as
ocasiones. La nacion po la ac i ud que omó
desde la ca ás o e de mayo en la capi al bien
cla o dió á. conoce su endencia á desplega
oda su ene gía y igo , si án es no se an ici-
paban á di igi sus es ue zos los que conse aban
oda ía la au o idad en sus manos. Su esolu-
cion ué un ac o necesa io, jus o y p emedi ado.
Pa a obse a o a conduc a hubie a sido
me-
nes e ,
que la nacion se edujese án es á mi
110
INTRODUCCION.
es ado de impasibilidad desconocido en la na u-
aleza ; que no igiese pa a con ella el ó den
mo al que egla y di ige las pasiones humanas ;
que los españoles de aquella é a no hubiesen
obedecido á las leyes y p ecep os esculpidos en
los co azones ec os y pundono osos. Nadie los
hubie a mi ado con mayo desp ecio que el mis-
mo que aspi aba á sojuzga los, si coba des y
sumisos se hubie an en egado á su olun ad y
al ed ío.
Pe o aun suponiendo que en medio de an os
y an es ao dina ios sucesos, pudiese exis i esa
impasibilidad, y ademas, oda la calma necesa ia
pa a en a en el exámen compa a i o de lo que
la nacion se esponía á pe de con esis i se, ó á
gana si se some iese, oda ía se hubie a is o
obligada á a oja se á una insu eccio i. Bonapa e
no podía inspi a con ianza en sus p omesas, is a
la conduc a que obse ó como legislado y como
gue e o en F ancia, en I alia, en Holanda y o os
es ados de Eu opa. Las e o mas que se o ecían
á los españoles no podían compensa la pé dida
de la independencia nacional, que e a el p ecio á
que se las endía aquel usu pado .
Si Luis XIV, en e la disipacion y los place es
de una co e olup uosa, oda ía log ó some e á
INTRODUCCION.
España de al modo, que es a apénas pudo subs-
ae se po algunos momen os del in lujo
y
pode de sus suceso es, ¿ con qué acilidad no la.
subyuga ía el b azo de hie o de un insaciable
conquis ado , cuya ida, llena aun de igo , p o-
me ía se no ménos la ga que la de aquel p ín-
cipe, pa a lle a ambien á complemen o odas
sus emp esas ? ¿ Cuál se ía la sue e u u a de
un pais con e ido en depa amen o de F ancia
pa a con ibui con lo que se quisiese exigi de él,
y pa a que en lo demas obedecie a lo que se
le
o denase ? ¿ Qué medios se le deja ían pa a
mode a , cuan o ménos esis i el égimen p o-
consula que, luego que le some iese, es ablece ía
aquel ambicioso, a en o solamen e á sub oga al
gobie no ci il y lib e de las leyes, su dominacion
mili a en los es ados de Eu opa, colocando pa a
ello á su amilia en luga de las dinas ías despo-
seidas ? ¿ Qué eson no end ían sus suceso es
en el impe io, pa a conse a la sumision y obe-
diencia de España ? ¿ Qué indicaba ya el a eglo)
que hizo espec o de Po ugal, án es de decla a
sus in en os en Bayona, sino') la mi a de asegu-
a se con a oda en a i a ul e io de la penín-
sula pa a ecob a su independencia ?
Una ez
pe dida es a, la nacion no podía p o-
me e se, sinó e o mas adminis a i as que le
112
INTRODUCCION.
p opo cionasen medios con que paga el eudo
que le impusiese su conquis ado . Re o mas
adminis a i as, y no desp eciables pa a su
época, in odujo ambien á su ad enimien o al
ono de España la casa de Bo bon, y á la
somb a de ellas, despojó á los españoles de los
is es es os de libe ad que les habían quedado.
Reducida la nacion á depende de allí adelan e
de la olun ad de sus eyes y sus minis os, se
ió a as ada al abismo en que la p ecipi a on
no obs an e aquellas e o mas, y del cual se in-
en aba aho a que saliese en egándola o a ez
á un nue o p o ec o , no ménos ambicioso y
despó ico, que el que un siglo án es la había
escla izado.
Es o es lo que no pudie on deja de e los
homb es ilus ados y pene an es_ de aquella
época en medio de esa misma exal acion, que se
p e endía hace c ee que les o uscaba el en en-
dimien o. Del mismo modo conocie on, que si
se daba al espí i u público el impulso y di eccion
que co espondía á an ilus e emp esa, no solo se
es ablece ía sólidamen e la independencia de
España, sinó que se consegui ía po medios p o-
pios y nacionales, lo que les o ecía en uel o en
sumision é ignominia, un es ange o sin e ni
palab a, ni o o
eno que le con u iese, mas que
INTRODUCCION.
113
su olun ad. Vie on mas, pues no se de u ie on
en solici a el auxilio de una po encia pode osa con
quien es aban enemis ados, no dudando conse-
gui un apoyo ecomendado po in e eses
4(
eci-
* Cuan o mas se medi a sob e la conduc a del gobie no de
Ingla e a al e mina la gue a de la península, ménos se com-
p ende su polí ica espec o á España. Desde el ad enimien o
de la casa de Bo bon al ono de es a mona quía, la Ingla e a
no dejó de hace los mayo es es ue zos pa a con a es a el
in lujo que eje cía sob e ella la F ancia. La insu eccion
peninsula in e umpió es a in luencia, y la e o ma cons i u-
cional le opuso la única ba e a sólida
y
pe manen e, que puede
con ene la, y que en ano se in en ó y se in en a á, consegui
con a ados y es ipulaciones diplomá icas. Consen i en 1814
que se es au ase la misma dinas ía en F ancia y en España,
y que se ol iesen á allana los Pi ineos como en la época de
Luis XIV, p o egiendo la des uccion del ó den cons i ucional
en odio del ca ác e popula que p edominaba en él, es un
enómeno polí ico, que no es ácil esplica sa is ac o iamen e.
La e o ma cons i ucional de España no podía se ejemplo peli-
g oso pa a una nacion an ilus ada como la Ingla e a. Cua-
lesquie a que uesen sus de ec os, es indudable
ya,
que la
nacion hubie a hecho es ao dina ios p og esos de odo géne o,
como lo ha demos ado la espe iencia en los pocos
anos que
ué
adminis ada po ins i uciones cons i ucionales. El me -
cado que necesa iamen e se ab ía en la península al come cio
de Ingla e a, como consecuencia p ecisa é insepa able de un
égimen ilus ado
y
lib e, no podía ménos de aumen a se cada
dia en azon di ec a de lo que España p ospe ase ;
sin que
aquella po encia a en u ase cosa alguna de
su pa e ni u iese
que adop a o a polí ica, que la de abs ene se de in lui , (') po
Tom. 1.
1 20
INTRODUCCION.
que es e solo podía se un emedio p o isional mo-
men áneo, la a encion se con i ió hacia obje os
no ménos impo an es, y que ampoco admi ían
dilacion ni disimulo. Así e a p eciso que suce-
diese despues de habe se desahogado los p ime os
mo imien os de indignacion con a el ag eso ;
luego que apa eció lo mucho que u gía da á
esolucion an magnánima un impulso pe ma-
nen e, pa a que no quedase educida al es é il
ins in o de esis i una in asion es ange a,
dejando en el mismo es ado las causas que le
habían dado o ígen.
El g a e ye o come ido en la gue a de suce-
sion es aba demasiado i o en la memo ia de
oda pe sona ilus ada y p uden e, pa a que
se desconociese, que la independencia de un
es ado no se puede es ablece con solidez,
sin ins i uciones que asegu en la libe ad in-
e io . Los que en 1808 se a ojaban á con-
adeci , abie amen e y con las a mas en la
mano, al que e a mi ado en ónces co no un p o-
digio en las a es de la gue a y de la adminis a-
cion ci il, no podían ci cunsc ibi se á una me a
dispu a ó con o e sia sob e dinas ías. El dogma
de la
legi imidad,
an decaido en Eu opa en
aquella é a, que cie amen e hubie a caducado,
á no se po es ue zos, que se ag adecie on como
INTRODUCCION.
1 2 1
se pagan siemp e los g andes bene icios, no e a
capaz de sus en a po sí solo una lucha an de-.
sigual, y de éxi o dudoso en demasía, pa a no
apela á los medios mas ex ao dina ios.
Has a los mas a dien es sec a ios de aquella
doc ina, al e que la ciega obediencia, que
ecomenda on po espacio de es siglos, solo
podía se i aho a pa a accele a la ca ás o e en
que se eían en uel os ; que las ó denes, los
dec e os, las conminaciones de los eyes " pa a
que se espe asen sus enuncias de Bayona, iban
di igidos á esa obediencia pasi a no ménos
obliga o ia en es e caso, que lo e a y había sido
en o as ocasiones, ecu ie on anibien á una
insu eccion como único medio de sal a se.
Es a eme a ia esolucion lle aba consigo el
p incipio de una es ensa e o ma, y una ez
lanzados á la a ena no enían p i ilegio que lo-,
eximiese de la sue e comun á los que en an en
la ca e a de las e oluciones.
Vease la p oclama di igida á los espa ioles desde Bu deos,
con echa de 12 de mayo (le 1808, en consecuencia del a ado
de Bayona, po el p íncipe de As u ias y los in an es Don
Ca los y Don An onio, en
la no a 19, de la memo ia publicada
po Don Miguel de Azanca
y Don Gonzalo de OTa íl,
pag.
248.
4
)2
INTRODUCCION.
El mo imien o insu eccional des uyó en sus
mismos undamen os un égimen usu pado y
epugnan e á la índole de la mona quía de Es-
paña. Y aunqué el es uendo de las a mas
pa ecía con undi con el g i o mili a el que
clamaba igo osamen e po el es ablecimien o
de las Có es, la o macion de la Jun a cen al
ué ya un iun o de la opinion pública y el
p ime paso hacia la es au acion del gobie no
ep esen a i o. La imp en a adqui ió de hecho
la libe ad que no había enido nunca, y desde
los p ime os momen os empezó á eje ce el as-
cendien e que e a insepa able de la exal acion á
que habían llegado los ánimos, á pesa de los
es ue zos que hacían las au o idades en muchas
pa es pa a ep imi le. El espí i u gene oso y
uni o me que inspi aba á los esc i o es, e a el
mismo en usiasmo que animaba á oda la nacion,
la impelía á busca y emplea odos los medios
de consegui el obje o que se p oponía.
La Jun a cen al cedió, po in, á. es e o en e
impe uoso, y en ealidad i esis ible, p ome iendo
solemnemen e con oca Có es gene ales de
oda la mona quía. Al mismo iempo esci ó el
celo, y eclamó el auxilio de odas las pe sonas de
luces y sabe , pa a p epa a una e o ma cons i u-
iNTRODUCCION.
123
cional, que se debía some e á la saneion de
aquel cong eso luego que se euniese. Desde
es e momen o comenzó una nue a é a ; el obge o
de la insu eccion acabó de ennoblece se á los
ojos del homb e pensado y p o undo ; enacie on
las espe anzas de los buenos, y el es ue zo de los
españoles no solo se concen ó, sinó que se hizo
mas nacional oda ía.
En poco iempo se eunió en Se illa un
núme o inc eible de esc i os de odas clases y
denominaciones. Cue pos cien í icos y li e a ios,
sabios, e udi os, homb es públicos, pe sonas no a-
bles en odas p o esiones y ca ego ías, odos se
ap esu a on á di igi al gobie no el u o de sus
medi aciones y a eas. Compilados es os docu-
men os en un espedien e gene al, ue on cuida-
dosamen e econocidos po di e sas comisiones
nomb adas al in en o. Resul ó de su exámen,
que ningun esc i o dejaba de pedi , aconseja
ó
p opone , no solo e o mas de me a adminis a-
cion, sinó undamen ales y legisla i as, que p o-
egiesen á la nacion en adelan e con a las usu -
paciones, iolencias y abusos de au o idad
y
pode , que la habían aido an lamen able
es ado. Acaso no se ha eunido jamas simul a-
neamen e, en ningun pais ci ilizado, mayo
124
INTRODUCCION.
núme o de o os an cali icados en a o de una
e o ma que ab azase oda la máquina del go-
bie no. Es e g an epe o io de los males, de
las quejas y de los deseos de un pueblo an
su ido como gene oso, que ompía el silencio
despues de an la ga op esion y i anía, acom-
pañado de las memo ias con empo áneas que se
sal en del u o
'
de la pe secucion y la enganza,
se á un monumen o ilus e que demos a á en
odos iempos, que la nacion quiso y p o ocó
ella misma, del modo que en ónces le e a posible,
una o ma undamen al, iándola al juicio y
disce nimien o de las Có es que es aban p ome-
idas.
La Jun a cen al, luego que ió exp esada de
es e modo la opinion ilus ada de la nacion en
apoyo de lo que había p ome ido, nomb ó den o
de su mismo seno una comision especial, que
o nase cuan as disposiciones uesen necesa ias á
la celeb acion de las Có es, que al in se señaló
pa a p ime o de ma zo inmedia o. La in asion
de Andalucía po el enemigo, y la disolucion del
gobie no cen al poco despues de aquel desas e,
causa on nue as dilaciones, has a que po úl imo,
el Consejo de egencia, a as ado po la opinion
con empo ánea, esol ió de ini i amen e, que las
INTRODUCCION.
125
Có es ab iesen sus sesiones el 24 de se iemb e
de 1810.
De es a eseña no puede ménos de apa ece
que el espí i u de libe ad, que España debió á
sus an iguas ins i uciones, y que pe maneció
do mido du an e muchos años de usu paciones y
iolencias, empezó á. e i i con el gi o que omó
la ilus acion en Eu opa al e mina el siglo
x ii. Que si es e dad que no pudo desplega se
sinó con len i ud, po los muchos obs aculos que
se le oponían, sin emba go, la nacion llegó á
hace an os p og esos en odo el siglo x iii, que
sin duda ninguna es aba p epa ada pa a una
es ensa e o ma án es de la insu eccion de 1808.
La iolencia de es e memo able acon ecimien o
cie amen e la an icipó algunos años, y le dió
un impulso, una cele idad mucho mayo , que si
se hubie a emp endido en época ménos agi ada.
En es a e o ma, las al as clases no podían eco-
b a los p i ilegios que pe die on en el siglo x
en Cas illa,
y
pos e io men e en A agon, á no
habe se a ojado desde los p ime os momen os á
la lucha polí ica, pa a di igi la como mejo
hubie an podido. Ganado el ascendien e, á. ellas
co espondía en ónces hace
que la e o ma
uese
an a is oc á ica, ó eoc á ica como les hubiese
i
INTRODUCCION.
pa ecido, si es que hallaban en la nacion la doci-
lidad necesa ia, pa a que aquella omase es e
ca ác e . Mas pe dida la ocasion, como queda
indicado, la ans o macion mo al de las demas
clases, du an e odo el siglo an e io , dió á es as
la supe io idad con el mo imien o insu eccional.
Ni los p i ilegiados, ni las au o idades locales,
ni los magis ados y cue pos sup emos del es ado,
pudie on conse a en la sumision y en la obe-
diencia á un pueblo conmo ido, con el cual no
enían elaciones de esponsabilidad ni de o igen.
Ena decidos los ánimos con los sucesos den o de
la península y en Bayona, con los mani ies os
de las jun as p o inciales, con las p oclamas,
publicaciones y esc i os de odo géne o que ci -
culaban po odas pa es ; el espí i u público se
exal ó de al mane a, adqui ió an a ue za y
igo , que desde luego iun ó de odo obs áculo
y oda esis encia.
He
-
aquí el sec e o de una e o ma censu ada
con an a injus icia, po habe sido juzgada sin
examen. Nacida de causas an e io es y pode-
osas, combinadas con o as de época pos e io ,
pe o no in e io es en in lujo, y asociadas odas á
ci cuns ancias con empo áneas é i esis ibles, no
podía ménos de adqui i el ca ác e popula é
INTRODUCCION.
127
indeleble que la dis ingue de o as que u ie on
di e so o igen. Lo con a io hubie a sido, no
un enómeno, sine') un suceso sob ena u al. La
nacion no podía segui en ella, ni aun el cu so
len o y g adual con que se anuncia on las ma-
yo es e oluciones de la edad mode na.
John
Ilampden,
negandose en Ingla e a á paga á
Ca los I la con ibucion de bajeles, dió iempo
á sus conciudadanos pa a examina las conse-
cuencias que podía ae á su pais el apoyo de
aquella noble esis encia ; y el pa lamen o de
Pa is, ehusando egis a el impues o e i o ial,
si exal ó los ánimos de los amigos de las e o mas,
ambien dejó á sus oposi o es medios de con ene
su ímpe u y p esc ibi lími es á sus deseos. No
así en España la emp esa de Bonapa e.
El a ojo de es e homb e, no solo desa olló de
una ez en la nacion el gé men de e o ma que
p eexis ía comp imido, dispues o desde muchos
años á b o a en la p ime a ocasion a o able,
sinó que hizo mas. Con sus a en ados en Bayona,
y con las a ocidades come idas en Mad id, el
dia 2 de mayo, es emeció y desquició la mona -
quía en ambos mundos, causó una sub e sion
o al en el es ado que disol ió la sociedad ; y es
un p odigio, que de an a con usion doscon-
1 28
INTRODUCCION.
cie o, hubiese enacido el é den cons i ucional,
(mico que podía p ese a la de pasa po odos
los ho o es de la disco dia ci il mas desen e-
nada, y de que es a iniese al in á con e i la
des en u ada península en un campo comun
donde acudiesen á lidia y di imi sus con iendas
los descon en os de oda la Eu opa.
Res ablecida la nacion en oda su au o idad y
pode , ¿ qué es año que no quisiese ia la es au-
acion de su an igua libe ad, sinó á sus p opios
es ue zos, y que consul ase con p e e encia los
in e eses gene ales siemp e sac i icados á pe -
sonas y cue pos p edilec os ? ¿ Dónde, en qué
época, un pueblo en insu eccion y ic o ioso
es ableció, po su olun ad y po su impulso,
p i ilegios a o ables solo á clases y ca ego ías ?
¿ Dónde, en qué época, los hizo e i i si los
halló es inguidos, especialmen e cuando los consi-
de ó con a ios al in que se p oponía ? ¿ Ni en
qué pais, ni en qué iempo, con ió, si pudo
escoge , la cus odia de sus de echos á los que
jamas los espe a on ni de endie on ? En las
c isis y dis u bios ci iles no bas a halla se en
posesion de iquezas y hono es pa a conse a , y
ménos aun pa a adqui i ascendien e en el
es ado. Es necesa io inspi a con ianza, y habe
INTRODUCCION.
1 29
ganado án es popula idad. Lo demas son ilu-
siones que se des anecen po sí mismas, sin que
el declama con a las e o mas, y pe segui
co no e oluciona ios á los que no las han p o o-
cado con abusa de un pode que no eje cie on,
si a smó pa a hace las mas u gen es y dolo-
osas
Si en odas las naciones la o ma del gobie no
ha dependido de la si uacion en que se halla on
sus undado es al es ablece le, ¿ hay azon pa a
culpa á los que en España cedie on á la ue za
de las ci cuns ancias que dominaban en su época ?
Si la misma mona quía al e ó su ipo, en
cuan os pueblos la adop a on, con a iedad
de
modi icaciones análogas al es ado mo al de la
sociedad ;
si,
cuando el cle o y
los magna es lo
e an odo, educidas las demas clases á un ag e-
gado con uso de homb es sin olun ad ni
opinion, las es icciones del pode sup emo
ue on dic adas po aquellas ge a quías, in e -
ido el ó den, ¿ puede la misma causa deja
de p oduci iguales e ec os ? T asladadas en el
dia al cue po gene al de las naciones las luces,
la
ac i idad, el espí i u de in es igacion y de
emp esa, y en la misma p opo cion la necesidad
y deseo
de asegu a su exis encia polí ica, y p o-
O
NI"
I.
1 36
NOTA B.
e sas espec o á algunas ci cuns ancias, e an con o mes en
supone , que en aquel ac o había in e enido dolo, aude ó
iolencia su icien e pa a in alida le. En una ob a, en el dia
muy a a y poco conocida, esc i a po un eligioso, que siguió
el pa ido del a chiduque, imp esa en Viena el año de 1703,
po
Juan Van Ghelen,
en la cual hay muchas no icias,
hechos y e lexiones de suma impo ancia pa a la his o ia de
aquella época, se hallan los siguien es pasages ela i os al
juicio con empo áneo sob e la legalidad con que se hizo el
es amen o de Ca los
II.
En la dedica o ia que hace de su
ob a al empe ado Leopoldo I, dice, que el duque de Anjou
en ó en España, " sin el peso y conside acion que debía
11
aplica pa a un empeño an a duo, que si le hubie a pon-
" de ado no le hubie a acome ido ; pues debía no igno a e a
4C
su en ada iolen a, po se esp esamen e con a la olun ad
" de mi Rey y Seño Don Ca los
II
(que goza de Dios), y
" llamaba á la sucesion de su co ona á la casa de Aus ia, y
í
en ella á su legí imo he ede o Don Ca los
III,
su p imo
" he mano : y asímismo se en eme ió á posee la mona quía
11 española, sin habe que ido espe a el consen imien o de unas
" Có es, ni de los einos, p o incias y ciudades que en ellas
se jun an, con el consen imien o comun de odas sus j
'
i is-
dicciones ; cosa p ecisa, cuando se die a luga á que se
ciñe a la co ona el que no e a legí imo he ede o : que pa a
casos semejan es y an es años, se debía pesa po dichas
" Có es, po si había los mo i os legí imos y ca ólicos, pa a
l
an a dua esolucion ; que de o a o ma e a injus o y
iolen o : pues z cómo puede ene de echo el duque de
" Anjou al ando las dichas condiciones, y sob e odo pe ma-
" neciendo la oposicion en e españoles y anceses ? á cuya
(1
causa, po polí icas bien o denadas, es disposicion de la
,‘ mona quía española con sus mona cas, (y no sin Di ina
4
P o idencia), que nunca puedan domina la. Espanu
NOTA 13.
137
"
anceses : y así p ecipi adamen e se en eme ió á que e
" oma posesion de la mona quía española el dicho duque de
" Anjou, solo po la ac i idad desconside ada del ca denal
" Po oca e o, impelida po la negociacion de es ó cua o
" pe sonages de España, que po el emo de e las a mas
" ancesas á las pue as de sus casas, y halla se sin discu i
" modo ni medios pa a pode se de ende , con sinies os
in o mes, y po medio de su con eso , en echa on á la
11
ca ólica, san a y eme osa conciencia de mi Rey y Seño
" Don Ca los II, á que mudase, iolen o, su ec a y úl ima
" olun ad ; y que en luga de la M. de N. legí imo Rey y
" Seño Don Ca los III, pusiese al duque de Anjou ; con
" colo de que jun ándose en uno la casa de Aus ia con la de
" Bo bon, se log a ía una paz uni e sal. Mas o os a i man,
" y es muy ulga , que los que asis ían á mi Rey y Seño en
" su úl ima en e medad muda on el es amen o ; y o mando
" o o á su modo, sin no icia de aquella mages ad ca ólica,
" se le die on pa a que le i mase, eniéndole po el suyo ;
" y po eso no die on luga á que la eina N. Seño a hablase
" á iempo con su mages ad, y odo ué disposicion ocul a de
" Dios, pa a que mas abie amen e se conociese la diabólica
" as ucia, pa a llama al duque de Anjou á la mona quía de
" España. Mas co no cons e, sin en el meno géne o de duda,
" ó que muda on el es amen o, ó que con a la olun ad del
" es ado , con alaces azones, hicie on que le mudase : en
" i ud
-
de los es amen os (po las azones dichas), no le
" puede eni al duque de Anjou el meno de echo á la
" mona quía de España, ni i. ninguna pa e de ella ; co no si
" ue e necesa io ha é mani ies o en de echo, &c."
Al in de la misma ob a inse a un mani ies o di igido al
papa Clemen e XI, en el cual hablando de es e pun o se
esp esa así.
" Supongo lo p ime o : que nues o Dignísimo Mona ca
138
NOTA B.
"
Don Ca los II, ué de muy imo a a conciencia, i iendo
" en oda jus icia ; y no obs an e que conocía muy bien el
" de echo legí imo de la casa de Aus ia á la mona quía de
" España : po lo ménos, (y echándolo á la pa e mas
" piadosa), es cie o, que iolen amen e (po medio de su
" con eso
y
de la Pú pu a de Toledo), ce cano á la mue e
" ué op imida la conciencia piadosa y imo a a de es e
" mona ca con e icaces, como ingidas p oposiciones del pe -
" dimien o de su alma, si, aunqué uese con a su olun ad,
" (abie amen e conocida no solo po los que indebidamen e
" la cons eñían y le asis ían, mas de o os muchos), no
" mudaba he ede o. Y si es o no es así, digan odos,
11 ¿
cuán o abajó aquella Pú pu a que is e Po oca e o
" pa a log a es a mu acion ? Po qué es o nadie lo igno a,
especialmen e los g andes. Mas, con odo eso, no cae
" debajo de duda, que obligó á ello el ecelo del ey de
" F ancia ; y aunqué es e dad que es o hace in álido el
" es amen o, po qué segun Ulpiano en el Tí ulo
II,
hablando
" de los es amen os, a i ma, que el es amen o no es o a
" cosa, que un jus o es imonio del ánimo del es ado ,
"
Tes amen um es nos ce men is jus a con es a io :
y es a es
" la azon o mal cons i u i a del es amen o, y si es a al a,
" aunqué haya es igos y esc i u a, nada (en la e dad) ale
" el es amen o, y es nulo. Pues, ¡ no se halla á o a cosa
" mas e iden e, de que la in encion y olun ad (le Don
" Ca los
II,
ni en ida ni en mue e, ué con o me con el
" es amen o que apa eció esc i o ! Luego cla amen e, en
" i ud de es e es amen o, ningun de echo iene el duque de
" Anjou á la mona quía de España ; ya sea po qué odo ué
" in olun a io, como dejo dicho ; ya po qué, como o os
" a i man, le pusie on el es amen o supues o, pa a que le
" i ma a en luga del p opio. Y que muda el he ede o, y
" llama al duque de Anjou ué con a la olun ad de Don
NOTA 13.
139
Ca los II, lo con iesan los g andes de Espacia, po qué los
41
que se halla on p esen es me lo dije on : lo con iesa oda
la illa de Mad id, lo con iesa y a i ma el duque de Moles :
11
lo con iesan las ca as que se en ia on al Se io Empe ado ;
4
pa a que con p o idencia y segu idad en ia a al a chiduque
11
de Aus ia á España, que no se ejecu ó po no da ocasion
á las i anías de F ancia : lo con iesan los mismos an-
" ceses ; po qué oda la F ancia da las g acias de es e
11
llamamien o del duque de Anjou, no á Don Ca los
II
"
de quien hablan indecen emen e, sinó es al ca denal de
11
Toledo. Sabe se es o así Luís XIV, y lo sabía con mucho
L1
iempo, y á es a causa aplicó sus mili a es á las on e as
" de España, pa a que con el ecelo de los españoles po no
11
ole a algun es ago, iolen os lle a án su nie o á España ;
11
y de se es o cie o, es á cie o odo el o be."
A es as dudas y sospechas dió mo i o la conduc a imp u-
den e y desaco dada del pa ido encedo , que ciego de
ambicion y a ojo, a opelló has a las eglas mas comunes de
la disc ecion y el deco o. Bas a lee lo que e ie e el mismo
ma ques de San Felipe en sus Comen a ios, sob e el modo de
o o ga el es amen o Ca los
II,
pa a e cuan jus i icadas
es aban odas las descon ianzas que esci ó aquel es a o p o-
cede , en medio de la agi acion y con lic o de pasiones é
in e eses que se chocaban en ónces espec o de un negocio
an impo an e, an g a e y de an es ao dina ia ascen-
dencia. Si el es amen o e a ce ado, como lo indican las
i mas de los es igos en la cubie a, pa ece que el sec e a io
del despacho Don An onio de Ubilla, como no a io habili ado
pa a el caso, e a la única pe sona que debía in e eni pa a
es ende en o ma lo que el ey le o denase po sí mismo sin
suges ion agena ; pues o que despues de an as consul as
como habían p ecedido, no podía menos de ene el ánimo
o mado an es de aquel momen o. El ca denal Po oca e o
I 4 O
NOTA B.
y Don Manuel A ias, que se ence a on con el mo ibundo p ín-
cipe (
apa ando á los ci cuns an es, ménos al ca denal Po -
oca e o
y
Don Manuel A ias,
dice San Felipe), siendo ambos
á un mismo iempo, ge es del gobie no y de la' accion que
p omo ía los in e eses de uno de los p e endien es, no podían
ménos de esci a con a sí ehemen es sospechas ; y la
delicadeza, cuando no o as conside aciones, exigía que, como
ellos, asis iesen o as pe sonas de opinion dis in a, ó que
es u ie an indi e en es en la cues ion de pa ido, pa a aleja
odo ecelo y duda ace ca de la libe ad del ey. El sec e-
a io del despacho Don An onio de Ubilla, aunque dice
San Felipe que no e a pa a los ge es de la bande ía dominan e
de la mayo con ianza, no bas aba pa a aleja emo es y des-
con ianzas, siendo aquel minis o un co esano que se ía á
odos los pa idos. Y aunque se supone ambien, que mas
adelan e negó que hubiese in e enido aude en el es a-
men o, cuando se quedó en Mad id á la en ada del a chi-
duque, es a ci cuns ancia nada p ueba en el caso p esen e.
Las imp esiones y sospechas del público se o igina on en la
conduc a eme a ia del ca denal y demas ge es de la accion
en el ac o de o o ga el es amen o ; ac o, en el cual e a
necesa io habe p ocedido, no solo con la legalidad de ó mula,
su icien e en casos comunes y o dina ios, sinó con la mayo
esc upulosidad y delicadeza, á in de qui a odo p e es o á
las dudas y ca ilaciones de los pa idos. La al a de es a
ci cunspeccion dió mo i o á las sospechas y disgus os que al
in sumie on el eino en una sang ien a gue a. Es a
calamidad ya no se epa aba con que el sec e a io del
despacho, Don An onio de Ubilla, con esase ó negase des-
pues el aude que se había sospechado, y que ue, en mucha
pa e, causa de la gue a. Lo que es cie o es, que la opinion
del público en ónces le en ol ió á él ambien, como cómplice
de la impos u a ; pues su p esencia como no a io no e i ó la
NOTA
B.
141
descon ianza con que se mi ó aquel ac o en odo el eino.
La pene acion y espe iencia de minis o debían hace le
p e ee , que siendo él quien es endía el es amen o, se ca gaba
con la inmensa esponsabilidad de se i de es imonio de la
legalidad de una disposicion de que es aban pendien es an os
y an g andes in e eses ; y e a, cuando ménos, una p esuncion
muy ep ensible en un unciona io público supone que la
opinion de in eg idad y o aleza que gozase, uese capaz po
sí sola de con a es a el o en e de esen imien os y pasio-
nes que iba á conci a con a sí ; especialmen e cuando se
e lexionase sob e el ca ác e del ca denal Po oca e o y
Don Manuel de A ias, únicós que podían depone de su
pu eza y idelidad. El que sos u iese la legalidad del es a-
men o en p esencia del a chiduque mas adelan e, pod á. se
a o able á. su epu acion p i ada de pe sona de p obidad,
mas no á su ci cunspeccion y p udencia como homb e de
es ado, que es el pun o mas esencial en es a cues ion ; pa a
no habla aquí del in e es que enía de no en ilece se
pa a siemp e á los ojos de aquel p íncipe, con esando una
p e a icacion impe donable en un unciona io de su ca ego ía.
De es as y o as muchas e lexiones que se podían hace
sob e el caso, esul a, no solo la eme a ia conduc a del
pa ido que, a opellando odas las conside aciones de jus icia
y de polí ica, impidió que se consul ase á la nacion, y se
buscase en su consen imien o la legalidad y la ue za de
una decision an impo an e ; sinó ambien la u gen e necesi-
dad de pone é mino á semejan es escándalos, omando odas
las p ecauciones pa a que no se ol iesen á epe i en lo
sucesi o. La p udencia y sabidu ía con que lo había con-
seguido la e o ma cons i ucional apa ece á, mas adelan e,
y en las disposiciones adop adas al in en o se e á ambien,
que se p ocedió en odo con la debida conside acion á casos
p ác icos y ecien es den o
de
España.
1 42
NOTA B.
El au o de donde se han sacado los dos pasages que an e-
ceden, pe enecía al pa ido celoso y pa ío ico que se es o zó,
en el einado de Ca los II, pa a e i a la ca ás o e que sob e-
ino á su mue e. Pa a ello es e esc i o , siguiendo el
ejemplo de o os con empo áneos, p esen ó á aquel p íncipe
di e en es planes de e o ma en los p incipales amos de la
legislacion y adminís acion pública, habiéndose di igido
despues á la
Jun a magna,
co no lo hicie on muchas pe sonas
de luces y aman es de su pa ia en aquella is e época.
Desengañado, como odos los demas, de lo in uc uoso que e a
espe a ningun emedio del gobie no de aquel p íncipe, pa ece
que con i ió su a encion y su celo á suge i sus pensa-
mien os y sus ideas á los minis os de Felipe V, iendo ya á.
es e mona ca en posesion de la co ona. Con encido á poco
iempo de que el nue o gobie no seguía una senda equi ocada,
y que cada dia enagenaba mas los ánimos con sus desacie os,
de e minó abandona los negocios públicos, y consag a se á,
asun os p i ados de su eligion, emp endiendo pa a ello un
iage á Roma. Sus amigos y conocidos en Mad id le es e-
cha on á. que pasase po Pa is, á in de que con sus consejos
y e lexiones pudiese in lui en el ánimo de los minis os de
Luis XIV, si log aba acceso á ellos, pa a que es e p íncipe
des ia a á su nie o del p ecipicio á que co ía con la e ada
polí ica que seguía en España. Despues de muchas di icul-
ades y dilaciones, consiguió en a en comunicacion con
algunos pe sona.ges de la co e, pe o á poco iempo pene ó
que el mal no enía su o igen donde él y sus amigos en
España habían c eido. El gabine e de Ve salles di igía
o almen e el gobie no de Mad id, y le suge ía odas las
máximas de polí ica y adminís acion que es e seguía. Mas
es e descub imien o ino a de, pues ya se había abie o
incau amen e con algunas pe sonas que se ían de in e medio
pa a en ende se con los minis os anceses, y aun había
NOTA B.
143
p esen ado á es os a ios apun es y memo ias, en que esponía
sus ideas ace ca del égimen que se debía adop a en España.
Po in, con encido de la inu ilidad de insis i en su p opósi o,
esol ió p osegui su iage á Roma ; pe o halló que se ha-
bían dado ó denes, no solo de es o á selo, sinó de obliga le á
que se ol iese á España, aunqué pa a ello uese necesa io
usa de iolencia. En ónces conoció el pelig o que co ía, y
habiéndose dis azado, a a esó con mucha di icul ad á Es-
paña, y se di igió á Po ugal, donde se emba có, y pasando
po Mal a, Sicilia, y Venecia llegó po úl imo á Viena
donde se decla ó abie amen e po el pa ido aus iaco. En
es a co e eunió los papeles que le habían quedado, y con lo
que ademas conse aba en la memo ia sob e a ios de sus
esc i os an e io es ; o mó su ob a que dedicó al empe ado
Leopoldo I. Aunqué di usa y al a de mé odo y c í ica, de
es ilo desaliñado y algunas eces obscu o, con iene, co no se
ha indicado al p incipio de es a no a, muchas no icias p e-
ciosas pa a la his o ia de la época, sob e odo en la escasez
que hay de memo ias nacionales. P opone e o mas sob e
legislacion y a ios amos de la adminis acion pública,
algunas muy a e idas pa a aquel iempo. A endiendo á, sus
elaciones con muchas pe sonas de in lujo y au o idad en-
ónces, es p eciso c ee que conocía las opiniones y modo de
pensa de g an núme o de ellas en odas clases y si uaciones.
Su misma p o esion de Religioso le p opo cionaba ocasion
de
a a las con in imidad y con ianza. Segun lo que él mismo
dice, había sido gua dian del eal con en o de San a Lucía
del Mon e de Nápoles. E a he mano de Don Juan de la
Bas ida, que había sido muchos a ios con eso del ma ques de
Villena, despues su con ado mayo , y cuando es e caballe o
pasó á Ca aluña y á Na a a le asis ió en el eje cicio de
mayo domo mayo . Y hablando del ca ác e del ma ques de
Villena añade, " Y yo con los a o es que me ha hecho, le
144
NOTA e.
he comunicado mucho, con ocasion de ap ende , po qué es
" doc o en odas ma e ias," &c.
El í ulo de su ob a es cu ioso, y pa a no icia de los que no
la conozcan se copia aquí.
" Memo ial his o ial y polí ica c is iana, que descub e las
11
ideas y máximas del Ch is ianíssimo Luis XIV, pa a lib a á.
11
la España de los in o unios que espe imen a, po medio de
41
su legí imo ey Don Ca los III. Assis ido del Seño
11
Empe ado , pa a la paz de Eu opa y ú il de la Religion.
C
Pues o á las Plan as de la Sac a, Cesá ea y Real Mages ad
" del Seño Empe ado , Leopoldo I. Po F. Beni o de la
" Soledad, P edicado Apos ólico, Hijo de Nues o Pad e
" San F ancisco, Re o ma de San Ped o de Alcán a a. Im-
" p esso en Viena po Juan Van Ghelen, imp esso I aliano
" de la Co e de Su Mages ad Cesá ea, año de MDCCIII."
NOTA C.
(Página
58.)
La escasez de memo ias nacionales de es a is e y desg a-
ciada época exige que se haga uso de odas las no icias que
puedan descub i las e dade as in enciones de los que en la
gue a de sucesion siguie on el pa ido llamado del a chiduque.
Es e pa ido no sos enía á aquel p e endien e solo po qué le
conside aba con mejo de echo á la co ona, sinó ambien, po -
qué le suponía mas dispues o
h
emedia los males que a ligían
á España, que un p íncipe ancos, que apénas subió al ono,
cuando adop ó máximas y p incipios de adminis acion y go-
bie no, que acaba on de aniquila los de echos y libe ades de
la nacion. Que el a chiduque, si hubiese salido ic o ioso
hubie a hecho lo mismo que su compe ido , se á mas ó ménos
p obable. Pe o es a cues ion, de cualquie modo que se
NOTA C.
145
esuel a, no puede pe judica al obje o de es a no a : que es,
no el elogio de aquel p e endien e, sin() hace jus icia, en
cuan o sea posible, á las mi as ilus adas y pa ió icas de los
que sos u ie on, al mismo iempo que sus de echos, la inde-
pendencia y libe ad de la nacion. La ob a del
P.
la Bas ida,
ci ada an e io men e, es uno de los pocos monumen os his ó-
icos que has a el dia han sob e i ido á su época ; y de ella
se pueden saca muchas luces pa a conoce lo que se p opo-
nían los que en Cas illa sos u ie on á Ca los
III
de Aus ia ;
pues en A agon y Ca aluña no ha quedado duda sob e sus e -
dade os designios. Es e au o , en medio de la con usion
y
mezcla que hace de nociones mís icas, doc inas ul amon anas
en pun o ;í inmunidad eclesiás ica, au o idad sup ema de los
eyes, y o as ideas a as de polí ica, que no deben es aiia se
en un esc i o de aquella é a, y sob e odo de su hábi o ; ab aza
en su ob a máximas y p incipios p ác icos de gobie no dignos
de a encion, así po la u ilidad que hubie an p oducido en ónces,
como po qué de ellos se puede in e i cuales e an las mi as y
deseos del pa ido á que pe enecía. Siendo ya de edad a an-
zada, poco espues o po su p o esion eligiosa á apoya e o -
mas que escandalizasen, y sob e odo, habiendo conse ado
siemp e comunicacion y a o es echo con pe sonas de dis-
incion y de in lujo en odas las clases, se puede in e i que
sus planes y p oyec os es aban, en mucha pa e, con o mes
con la opinion y juicio de muchos homb es de sabe y luces
de aquel iempo. Su misma con ianza en publica los con su
nomb e lo indica, pues en el p ólogo al lec o se esp esa de
es e modo : " El deci que podía ocul a mi nomb e, es inde-
cen e á mi hábi o y á mi pe sona, po qué es o sale de dos
" aizes, ó de se also lo que se esc ibe, y el suge o de pocas
" obligaciones, que habla lo que en público no se a e ie a á
man ene , 13 po qué los pelig os p opios obligan á ocul a se el
"
suge o po la
malignidad de los deso denados, que suelen.
ToM.
1.
248
EXil MEN
HISTÓRICO DE LA [
c
p.
con a ia las in enciones de las Có es, p esen-
ándoles obs áculos y susci ándoles oposi o es.
Has a aquí los sucesos gene ales de la gue a,
y las disposiciones que se omaban pa a asegu a
mas y mas el ecin o si iado e an el p incipal
obje o de la a encion pública de Cádiz. Mas,
desde que la egencia espidió la con oca o ia
llamando á Có es, se había ad e ido g an
no edad en los 'ánimos. A es o se jun aba el
que de odas pa es se anunciaba la salida de los
dipu ados, se desc ibían sus calidades, las in-
enciones que los animaban, lo que les enca ga-
ban sus p o incias, las espe anzas que se con-
cebían de sus luces, de su igo y pa io ismo.
Qué, se p ome ían los homb es ilus ados y gene-
osos de aquella época, óigase en boca del sabio
y i uoso magis ado que mas se dis inguió en
la Jun a cen al po lo ele ado y es enso de sus
mi as, cuando a eba ado de sus nobles sen i-
mien os y espe anzas decía á sus compa io as
La olun ad de odos los pad es de
"
que habi an los as os con inen es 'Je
_
"
una y o a España, a í
d'eé áada en es e
cong eso, el mas g ande, el mas lib e, el mas
espec able que pudo concebi se, pa a ija el
CAP. II.]
REFORMA CONSTITUCIONAL.
249
" des ino de la nacion an ul ajada y op imida
" en su libe ad, como magnánima y cons an e
en el empeño de de ende la. Al con empla
" es a g ande idea, mi co azon sal a en el pecho
" de aleg ía, iendo ace ca se el momen o que an
" a dien emen e había deseado. Despues
de
"
habe sido el p ime o á p opone en la su-
" p ema Jun a gube na i a la necesidad de
" anuncia á la nacion unas Có es gene ales :
" despues de habe p ocu ado demos a la.
" jus icia y u ilidad de es a medida : despues de
" habe p omo ido, con el mas pu o celo, los
" dec e os que aco da on y ija on su con oca-
" cion ; y de habe coope ado, po espacio de
ocho meses, con odas las ue zas de mi espí-
" i u, pa a el a eglo de su o ganizacion, y la
" p epa acion de sus abajos qué quedaba que
desea , sinó e empezada es a g ande ob a ?
" No e a, po cie o, el in e es quien me in-
" spi aba al deseo. Ninguna especie de ambi-
" cion, ninguna mi a de p o echo pe sonal le
" esci aba en mi espí i u.
Esci banle sola-
men e el a dien e amo que p o eso mi
" pa ia, y los g andes bienes que c eía
ci ado,
en an saludable medida. C eía
V O
(pu
.
solo
u hy eu lion an augus a
leg
.
í inia podía.
50
EXAMEN HISTÓRICO DE LA
em).
II.
inspi a los sen imien os magnánimos, p e-
" pa a los inmensos ecu sos, y p oduci los
" he óicos y unánimes es ue zos que el pelig o
" de la pa ia eclamaba. C eía que ella sola
" podía sal a la, ella sola podía es ablece y
" mejo a nues a cons i ucion, iolada y des-
" uida po el despo ismo y el iempo : educi
41
y
pe ecciona nues a emb ollada legislacion,
pa a asegu a con ella la libe ad polí ica de
los ciudadanos ; ab i y di igi las uen es de
" la ins uccion nacional, mejo ando la educa-
" cion, y las de la iqueza pública, p o ejiendo
" la ag icul u a y la indus ia : des e a an os
" desó denes, co egi an os abusos, epa a
an os ag a ios, y enjuga an as lág imas
" como habían causado la a bi a iedad de los
" pasados gobie nos, y el insolen e despo ismo
" del úl imo einado *."
En es a ené gica apelacion á sus compa io as
esp esaba i amen e aquel elocuen e magis ado
los e dade os sen imien os de los homb es
ilus ados de su é a, y en ella p esen aba como
el p og ama de las mi as y deseos que odos
ellos enían en su co azon, llenos de anhelo y
Jo ellanos, Memo ia, á sus Compa . in oduccion, pág. 1
CAP. H.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
51
espe anza de e los al in cumplidos po la sabi-
du ía y o aleza de las Có es. Al mismo iempo
los que habían p ospe ado á la somb a de usu -
paciones de au o idad
y
pode , los que i ían
de e o es, de abusos de adminis acion, odos
medi aban ya, cómo desconce a e o mas que
pe judicasen á los in e eses de su cue po, ó de
su clase. En suma, an o los que aspi aban á
es ablece la libe ad como los que la abo ecían
an icipaban en su imaginacion y an asía lo que
espe aban y emían. La egencia, concluida la
eleccion de dipu ados suplen es, se asladó á la
Isla de Leon pa a hace po sí misma la ape u a
del solio.
Gua necía en ónces el espacio que comp ende
la Isla gadi ana un ejé ci o de casi ein a
mil homb es, compues o de seis mil ingleses y
po ugueses, y lo denlas de cue pos españoles,
dis ibuidos en una es ensa línea o i icada po
la na u aleza y el a e. Den o de Cádiz hacían
el se icio de plaza a ios egimien os o mados
de sus ecinos y habi an es, con odo el celo,
egula idad y disciplina de opas e e anas.
La
de ensa de ma consis ía en una escuad a
inglesa y española, y una nume osa ue za
su il
de
lanchas cañone as que auxiliaba en el in e io
9 .)
EXAMEN HISTÓRICO DE LA
[CAP. U.
de
la bahía y io de San i Pe i las ba e ías y
pun os o i icados del ejé ci o aliado.
Segun su posicion, el pa age señalado pa a
ab i las Có es e a la p ime a línea de de ensa;
y I la e dad, coloca se, sin necesidad alguna,
en pun o an espues o á con inuas ala mas bajo
el uego del enemigo, pa ecía no manos
a iesgado que imp uden e. Sin emba go, pe-
lig os de es a na u aleza no hubie an jus i icado
en ónces que se a iase la esolucion de hace
en la Isla de Leon la ape u a ; an necesa io se
conside aba el alo pe sonal en odos los espa-
ñoles que se consag aban al se icio de su pa ia,
cualquie a que uese el ca go, ó comision en que
se empleasen.
Amaneció po in el 24 de se iemb e an
deseado de los buenos, que eían enlazada, po
deci lo así, la época del dia con la é a eliz en
que la nacion acos umb aba I euni se pa a
delibe a sob e sus g andes in e eses. T es
siglos de usu pacion, de du a escla i ud y de
ignominia despa ecían pa a deja el campo lib e
o a ez 11 los que aían la mision de epa a
an os ag a ios. En ano se in en a ía desc ibi
el es ado de los (mimos en aquella ocasion pa a
siemp e memo able, Has a allí, la es ensa línea
CAP. II.]
REFORMA CONSTITUCIONAL.
953
que co ía desde Cádiz á San i Pe i, no solo
p esen aba un inmenso y o midable campamen o
en que se obse aba la mayo igilancia, sinó
que jamas se in e umpía de una y o a pa e el
uego de las ba e ías, pues os a anzados, di i-
siones olan es, de la ue za su il y las escuad as
combinadas. Pe o aques e dia, desde muy em-
p ano se obse ó un silencio gene al y p o undo
en ambas líneas, como si es u iese con enida una
suspension de a mas ; lo que no e a así en eali-
dad. En la Isla gadi ana, el in e es y la a en-
cion uni e sal se di igían esclusi amen e á la
augus a ce emonia que es aba p epa ada. Todos
se ap esu aban á p esencia , si e a posible, un
ac o p ecu so de dias mas elices y anquilos,
que los que se habían consumido en e lág imas
y desolacion po espacio de es años.
El enemigo desde sus posiciones, no pudiendo
igno a lo que pasaba, ni a endida la dis ancia,
deja de e po sus p opios ojos el concu so,
el
mo imien o, la aleg ía y albo ozo que einaba
en la Isla de Leon, con emplaba a óni o un
espec áculo g andioso y sublime, que le anun-
ciaba nue as di icul ades y pelig os pa a
la
emp esa
en que se hallaba comp ome ido. No
iban oda ía muchos meses, que a ogan e y
254
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA [CAP.
u ano con sus iun os, había in imado la endi-
cion á Cádiz, Es e ac o aho a, an público
y
solemne, con i mando de un modo i e ocable
la magnánima esolucion de los españoles, ponía
é mino á oda espe anza, si alguna le había
quedado, de pode endi con amenazas,
alhagos á una nacion an es o zada y cons an e.
A las nue e y media de la mañana la egencia,
en oda ce emonia, o mando cue po con los
dipu ados, se di igió á pie á la iglesia pa oquial
en e las aclamaciones de, ¡
Vi a la
nacion !
¡
Vi an las Có es !
Despues de celeb ado el
o icio di ino, y p es a ju amen o los dipu ados,
con el mismo ó den se aslada on al salon que
es aba p epa ado pa a ab i el solio en el ea o
de la ciudad, co no mas cómodo y espacioso,
segun se dijo. Colocada en el ono la egencia,
el obispo de O ense que la p esidía, p onunció
un discu so, en el que no hizo, segun e a la
an igua cos umb e, p oposicion especí ica nin-
guna. Se limi ó únicamen e á espone en é -
minos gene ales el es ado de la nacion al oma
el gobie no en sus manos la di eccion de los
negocios. Las di icul ades que había enido que
ence pa a euni las Có es. Lo mucho que
el
eino espe aba de su p udencia
y
sabidu ía ;
CAP. II.]
REFORMA CONSTITUCIONAL.
9 _)5
exo ando po úl imo á los dipu ados á que se
hubiesen bien y ielmen e en el enca go que les
es aba con iado. Concluido es e ac o se e i a on
los egen es, y con ellos los minis os que habían
asis ido á es a ce emonia ; al pa ece pa a da
es imonio de es a las Có es ins aladas. De
es e modo queda on es as solas, abandonadas á
sí mismas, sin di eccion, eglamen o ni guia
alguna, á. la is a de un inmenso concu so de
espec ado es de odas clases que ocupaban los
palcos, gale ías y denlas a enidas del ea o.
Un simple ecado de esc ibi con pocos cua-
de nillos de papel sob e una mesa, á. cuya cabe-
ze a es aba una silla de b azos, y á los lados
algunos abu e es, e an odos los p epa a i os y
apa a o que se habían dispues o pa a que ol-
iesen á ab i sus sesiones, despues de in e up-
cion an la ga y desas osa, las Có es gene ales
de una nacion, céleb e po su an igua libe ad y
p i ilegios,
po
el eson y es ue zo con que p o-
cu ó conse a los muchos siglos, ene able y
digna de espe o po sus mismas desg acias, des-
pues que la usu pacion y el ana ismo con ede-
adam en e al e a on, dep a a on,
co ompie on
y aniquila on al in sus ins i uciones.
No es posible deja de acila en
el
juicio
(pie
EX kMEN IIISTÓRTCO DE LA
[CAP. TI.
debe o ma se de la ec i ud de la egencia en
es a sesion an impo an e y decisi a ; an o mas
que sob e lo que se esol ió y aco dó en ella ha
ecaido mucha pa e de la ace ba censu a con a
la e o ma cons i ucional. La egencia, como
gobie no, p eciso e a que u iese dispues o ó
concebido algun plan pa a auxilia á, las Có es,
si deseaba de buena e coope a con ellas á la
sal acion de la mona quía. Cualesquie a que
uesen las in enciones, ó mi as de las Có es, á
ella ocaba po su pa e señala la senda que
ella misma seguía, y llama su a encion hacia
donde le pa eciese que e a mas u gen e di igi la
con p e e encia, co no ins uida y esponsable,
has a aquel momen o á lo ménos, de odos los
pelig os, necesidades y e dade a si uacion del
es ado. Desde la an igüedad mas emo a has a
los úl imos iempos en que se celeb a on Có es,
an o en A agon co no en Cas illa, el solio se
ab ió in a iablemen e con la alocucion o al,
llamada en ambas co onas
p oposicion,
hecha po
los eyes, si asis ían en pe sona, ó po algun
in an e á su nomb e, ó po los u o es ó gobe na-
do es en la mino idad ó acan e del ono. En
ella se esponían las causas de la con ocacion, y
se mani es aban, á lo ménos, los pun os y ma e-
CAP. II.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
ias p incipales sob e que el gobie no necesi aba,
ó que ía que se delibe ase. Es a o malidad
esencial á la ape u a del solio, no podía se
desconocida de la egencia.—Di e ía o almen e
de las cues iones agi adas án es sob e la o ma
del nue o cong eso. —E a independien e de
b azos, ó es amen os p i ilegiados y cáma as
dis in as.—Dejaba á la nacion ep esen ada po
sus dipu ados, sal a y lib e su au o idad y sus
de echos, y á aquellos la inicia i a mas ilimi ada
pa a pedi y p opone sin es iccion ninguna
lo que juzgasen ú il y con enien e. Si pues, sus
in enciones e an ec as, no podía se indi e en e
indica con publicidad en el ac o de ins alacion,
á lo ménos, o ece que lo ha ía po sus
minis os, su juicio y pa ece sob e los p inci-
pales negocios que podía se u gen e esol e .
Las Có es en es a mani es acion hubie an enido
un pun o de eposo, una guia ademas pa a p o-
cede sin aga ni des ia se del obje o ( ue
pudie a p opone el gobie no ; y es e un es i-
monio de since idad y buena e con que jus i i-
ca se de las ehemen es sospechas que había
exci ado con su conduc a an e io , y de pone se
á cubie o de oda esponsabilidad po una
omision an
g a e y
ascenden al en ei cuns-
Tom. I.
EXJ&MEN HISTÓRICO DE LA
[CAP. 11.
204
ne al, es ao dina io y ep esen a i o de la
nacion, ap oba on po unanimidad los dec e os
que despues de conseguido y asegu ado el i-
un o, si ie on de p e es o al ac o mas insigne
de ing a i ud y pe idia, y á la pe secucion mas
c uel y escandalosa, que mancha on jamas la
his o ia de ningun pais ci ilizado. La p opues a
y discusion de aquellas memo ables esoluciones
ue on públicas, en p esencia de un concu so
inmenso de pe sonas de odas clases, sexos y con-
diciones, inclusos muchos es ange os ilus es
a aidos po el in e es y espe o que inspi aban
en onces la no edad y la impo ancia de un ac o
an augus o ; de un ac o del que iba á depende ,
no solo la sue e de la nacion en cuyo nomb e se
hacía, sinó el éxi o de una lucha que en aquel
momen o no enía ya o o pun o de apoyo en el
con inen e de Eu opa, sinó el des en u ado
e i o io peninsula en que es a solemnidad se
celeb aba. La discusion de los dec e os, la una-
nimidad y conco dia con que ue on aclamados,
sancionados y acogidos en las Co es, no solo
queda on g a adas en la memo ia, y p o unda-
men e imp esas en el co azon de los ci cuns-
an es, sinó que desde aquel momen o ue on
consignadas pa a conocimien o de la pos e idad,
CAP. II.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
265
en monumen os indes uc ibles, que sob e i-
i án á las pasiones, y á la malignidad y u ia de
pa ido.
La discusion indicó con cla idad las pode osas
azones que u ie on las Có es pa a oma
aquellos acue dos. La p udencia que b illó
an o en sus ul e io es delibe aciones, ya empezó
desde aquel mismo ins an e á compe i con su
mode acion y nobleza. Usando de g andes e-
icencias al examina las ansacciones de Bayona,
co ie on un elo gene oso sob e las condescen-
dencias y allanamien os de los eyes, que an o
hicie on esal a la magnánima conduc a de la
nacion, á pesa de e se en egada á un usu -
pado es ange o, despojada de sus de echos y
a ada con el ilipendio de una ibu, ó pueblo
de sie os, ó escla os iles. Ci cunspec as indi-
caciones, acompañadas de la ené gica e usion de
amo á una pa ia hué ana y desconsolada, de
leal ad y compasion hacia la sue e de un p ín-
cipe jó en, inespe o, sin di eccion ni consejo en
los co esanos en quienes puso su con ianza,
ue on su icien es pa a que se aclamasen con
en usiasmo, y con la mas pu a in encion y
pa io ismo, decla aciones sin cuyos es ao di-
na ios y p odigiosos e ec os, o a hubie a sido la
266
EXÁMEN HISTÓRICO DE
LA [CAP. II.
sue e de España, y aun la de Eu opa. Y pues
la ing a i ud y la pe idia han desp eciado incon-
side adamen e lo que hubie an espe ado la p u-
dencia y el deco o, jus o se á que se desag a ie,
en cuan o sea posible, con es e débil es ue zo, la
memo ia de an ene able cong eso, eco dando
en es e luga los p incipales undamen os de sus
p ime as esoluciones.
Si las Có es es ao dina ias hubie an sido
con ocadas, como en o o iempo, pa a que con-
cediesen un se icio con que hace la gue a á
los mo os de Có do a ó de G anada ; si, pa a no
aleja se an o de la é a p esen e, ue a con el
obje o de ju a á un p íncipe de As u ias, ó
in e eni en la esc i u a ma imonial de alguna
in an a, el dec e o de la Isla de Leon pudie a no
habe sido necesa io. Pe o e an es as las ci -
cuns ancias en que se hallaba la nacion ? Sus
eyes, despues de in oduci en el eino un
ejé ci o es ange o y pode oso, poniéndole ade-
mas en posesion de odas sus o alezas, sin dig-
na se ni aun indica siquie a á, sus asomb ados y
pacien es súbdi os el mo i o que enían pa a
oma esolucion an es aña y pelig osa, ¿ no
co ie on desaco dados á en ega se en Bayona
en manos de un a e ido conquis ado ? Los
CAP. II.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
267
escándalos en aquella unes a ciudad, ¿ no se
sucedie on los unos á los o os ? ¿ No se ió á
un ey, pad e y anciano, i i ado has a el es emo
de acusa públicamen e á su p opio hijo de
habe le des onado, cede , sin emo dimien o ni
esc úpulo á un gue e o de o una, una inmensa
y ene able mona quía, en con a encion y des-
p ecio de las leyes que había ju ado al ecibi la
co ona ? Su hijo y he ede o, condescendiendo
en las cesiones, ¿ no enunció él mismo sus
de echos ? La -nacion, clamando en al a oz
desde los pun os en que se habían eunido el
hono y la leal ad, ¿ po en u a pudo impedi
que lo au o izasen con su a al asen imien o p e-
lados, g andes, caballe os, unciona ios públicos,
y o as pe sonas dis inguidas y no ables en el
eino ? Los eyes desposeidos, sus conseje os y
co esanos ¿ acaso p o es a on, eclama on ó
con adije on an ignominiosas enagenaciones
con alguno de aquellos ac os de indignacion y
o aleza á que suelen a as a los g andes
a en ados ? La Jun a cen al, apelando de nue o
con ené gicos mani ies os á los encan ados p ínci-
pes de la Eu opa, ¿ consiguió siquie a esci a
en
su
co azon sen imien os de humanidad,
6
sim-
pa ía pa a que á lo ménos hicie an alguna di e -
26?3
EXAMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. II.
sion en a o de los es ue zos de un pueblo iel y
gene oso ? Todo lo con a io.
El escándalo de Bayona no ué el c imen de
solo Napoleon Bonapa e ; no. La Eu opa, hoy
an ol idada de la conduc a que obse ó en ónces,
pa ícipe ué de aquel a en ado, po qué coope ó
e icazmen e á que se consumase. Obs inada en
p escindi de lo que allí pasó, no ménos que de
las eclamaciones que España hizo en a o de
in e eses comunes á los eyes y á los pueblos,
econoció y egis ó en los a chi os y cancille ías
de sus es ados el í ulo é in es idu a de un
mona ca in uso en aques a nacion des en u ada,
ac edi ando al mismo iempo ce ca de su pe -
sona embajado es y minis os, que le elici asen
po su ad enimien o á un ono en ilecido con
sus mismos pa abienes. Y como si es os ac os
no uesen su icien es oda ía pa a legi ima an as
a ocidades y iolencias, poco despues, el enlance
del usu pado con una p incesa de la casa que
p esumía de mas ilus e en e las einan es
acabó de condena á los desconsolados españoles
á some e se al despojo de sus de echos, ó á sos-
ene inde inidamen e una gue a de es e minio.
Ya la imp e ision, ó imp uden e aquiescencia
con que se disimula on las usu paciones del siglo
CAP. II.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
269
an e io había causado, no una al e acion, Binó
un as o no en el de echo público de las na-
ciones. Despues de consumada la di ision de
Polonia, o o gobie no el mas an iguo de cuan os
exis ían en su iempo, y po an o de mayo y
mas pu a legi imidad,
había desapa ecido en i -
ud de una simple capi ulacion mili a celeb ada
en e el gabine e que mas se p eciaba de ene-
migo de inno aciones, y el no el y audaz gue e o
que an bien supo ap o echa se de es os ejem-
plos. A ello no a dó en segui la uina de
o os es ados en la misma I alia, ene ables po
su emo o o ígen, en ealidad au o izada po el
sobe ano que con la adquisicion de Venecia
legi imaba po su pa e odas las usu paciones.
Tan epe idos ac os de ambicion come idos con
absolu a impunidad, in oducían en Eu opa una
doc ina e dade amen e e oluciona ia, y mu-
cho mas pelig osa en sus consecuencias que
cuan as se pueden a ibui á los demagogos mas
a e idos. Doc ina, con la cual se in en aba
consag a el mons uoso p incipio de se álidas
y obliga o ias las cesiones en p opiedad, y domi-
nio de es ados y einos en e os, hechas con in-
accion de sus leyes undamen ales, y sin pa i-
270
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA
[CAP.
II.
cipacion y consen imien o esp eso de sus súb-
di os.
Los españoles, desde el p incipio de su glo-
iosa insu eccion, habían ago ado in uc uosa-
men e cuan os medios es aban á su alcance pa a
hace ale en la conside acion de los p íncipes
de la Eu opa las leyes undamen ales y cons i u-
i as de la mona quía de España, que esp esa-
men e p ohiben á, los eyes cede , ó enuncia el
odo, ó pa e del e i o io y seño ío. Y des-
pues de an c uel desengaño, ¿ se p e ende, que
las Có es es ao dina ias hicie on mal en opo-
ne se del modo que podían á que iun ase an
pe niciosa doc ina en el caso de Bayona ; es o
es, que al e que los p íncipes, no ménos in-
e esados que sus pueblos, no habían enido o -
aleza pa a esis i la, p oclamasen ellas solemne-
men e el
único
p incipio que la des uía en
España pa a siemp e ?
Si de conside aciones polí icas ol ían la is a
al es ado in e io del eino, las Có es enían
delan e de sí la obs inada con o e sia susci ada
po el Consejo eal con a el o igen de las Jun as
p o inciales ; con o e sia que undada en la
ambicion de aquel unes o ibunal, so colo de
CAP. II.] REFORMA
CO
NSTITUCIONAL.
271
celo y espe o á las leyes, hubo de comp ome e
la conco dia y unánime esolucion de o ma un
gobie no único y sup emo
de oda la
mona quía ;
con o e sia que sos enida enazmen e despues
con a la Jun a cen al debili ó su pode , de-
p imió su au o idad, y en o peció su adminis-
acion en momen os muy c í icos ; con o e sia,
en in, que a izada po los enemigos de odas
clases, con ibuyó á la dispe sion de aquella
magis a u a, p ecisamen e en medio de los
mayo es con lic os á que se ió espues o el es ado,
y po úl imo, á que sob ecogida o nase la incon-
side ada y a al esolucion de disol e se en e
maquinaciones y amenazas.
Tal e a el es ado de las cosas públicas cuando
las Có es es ao dina ias ab ie on sus sesiones,
sin ene leyes esp esas que señalasen el camino
que con enía segui , ni eglas ijas que pudiesen
aplica se p ác icamen e á un caso an nue o, an
desconocido en la his o ia nacional. En es a
si uacion e a p eciso que se apoyasen en algun
undamen o, cuya solidez o igina ia é incon o-
e ible pusiese su au o idad á cubie o de ca i-
laciones y a gucias o enses den o del eino, y
ue a de él, la hiciese an inespugnable y e í ica
como el alzamien o de la nacion, pa a que impu-
272
EXÁMEN HISTÓRICO
DE LA
[CAP.
II.
sieso á los usu pado es el espe o que no qui-
sie on ene á leyes posi i as, siemp e débiles
cuando no es án a ianzadas en la i me esolucion
de sos ene las con denuedo ; cuando no se hallan
de endidas po pasiones gene osas, que la expe-
iencia de odos los siglos hace e que no se
engend an sin ama la libe ad.
Las ó denes sec e as, que se decía habe dado
el ey desde Bayona, pa a con oca Có es que
se ocupasen solo de hace la gue a, aunqué
a o eciesen las mi as de algunos cue pos ó pe -
sonas, podían ene au en icidad su icien e
con a los ac os públicos de aquella ciudad, á
que an os españoles habían concu ido,
y
cuando
la Eu opa se obs inaba en econoce los po legí-
imos ? Y aunqué ales ó denes uesen cie as,
¿ pudie an, Có es con ocadas clandes inamen e,
y sin o as acul ades que o o ga subsidios y
ibu os, y au o iza le an amien o de gen es y
de a mas, ele a la nacion á la al u a en que
debía coloca se pa a desconce a an as y an
locas p e ensiones como se descub ían oda ía
den o de su seno, y, lib e de ellas, medi se des-
pues cue po á cue po con el pode oso enemigo
que la había p o ocado ?
En ales ci cuns ancias, las Có es, sin ecu i
C.A.P. II.]
REFORMA CONSTITUCIONAL.
273
á doc inas me a ísicas, sin mendiga de ilóso os
y esc i o es abs ac os lo que puedan ecomen.
da , ó p opone en sus eó icas lucub aciones,
como lo in en ó la ing a i ud, lo p opagó la
malicia, y lo epi ie on la lige eza y la igno-
ancia, po un mo imien o simul áneo y unánime,
po el impulso de sen imien os inhe en es á la
na u aleza humana en odas épocas y paises,
siemp e que sob e iene alguna g an c isis ó
pelig o, legi ima on su au o idad, de i ándola
del mismo o igen y del mismo p incipio que la
noble esolucion de esis i al usu pado de su
independencia y sus de echos. P incipio, que á
despecho de la ing a i ud, de la co upcion, del
en ilecimien o é insensa a u ia con que se p o-
oca la ci cunspeccion y co du a de las naciones,
siemp e les o ece á el mismo asilo, que en 1688
sal ó á la Ingla e a de escla i ud, y á su ejem-
plo á la F ancia en el siglo pos e io , con a la
liga o midable que amenazó su in eg idad y su
independencia.
Los que censu a on con an ace bo es ilo aquel
ac o solemne y mages uoso de las Có es ex a-
o dina ias, con abs accion de las ci cuns ancias
que le p ecedie on, si es que no igno aban lo
que omi ie on en su juicio, á lo ménos no u ie,-
TOM. I.
280
EX ÁMEN HISTÓRICO
DE LA
[CAP. u.
que algunos censu a on á las Có es po habe
omado pa a sí el a amien o de Mages ad en
los ac os públicos. Cie o es que no hubie an
sido ni menos que idas, ni menos espe adas que
lo ue on po sus con empo áneos, po qué no
hubiesen usado de aquel í ulo. La mas lige a
a encion á lo ocu ido en aquel día hubie a con-
encido á oda pe sona impa cial de la buena e
con que en ello p ocedie on. La p ác ica cons-
an e en España desde mucho iempo ué se -
i se de algun dic ado ó í ulo en los documen-
os de o icio, di igidos á cue pos cons i uidos en
dignidad. Que las Có es es ao dina ias, bajo
cualquie aspec o en que se las conside ase,
ue on mi adas desde el momen o de su ins ala-
cion, como una au o idad supe io á cuan as
hablan exis ido desde las Jun as p o inciales,
es á ue a de oda duda. Los mismos que mas
se opusie on á su con ocacion halla on en ellas
un p es igio desconocido, i esis ible, que iun ó
de su epugnancia, y los a as ó á su pesa á
p es a les el mas espe uoso homenage. El
Consej
o de egencia, en el papel i mado de los
cinco miemb os que le componían en egado po
su p esiden e al baja del ono, y leido en las
Có es án es de comenza la delibe acion, se
CAP. II.]
REFORMA CONSTITUCIONAL.
281
di igía á ellas de es e modo : "
Seño ."
Es a
palab a en ol ía ya al espe o, mani es aba an a
ene acion y de e encia, que las mas ingeniosas
conge u as no pueden ocul a hoy lo que en
aquel momen o quiso esp esa la egencia. In-
olun a iamen e, y sin ad e i lo ué el ó gano
de la opinion nacional ; y así,
Mages ad,
ó
cual-
quie a o o ocablo igualmen e signi ica i o de
pode y g andeza hubie a sido adecuado á un
cong eso, á quien lo es ao dina io de las ci cuns-
ancias asignaba una au o idad sin lími es. Ha-
biendo, pues, de señala á su pe sona mo al
algun a amien o que acili ase habla con él,
an o en documen os de o icio, como en las
discusiones y deba es, no pa ece que debie a
es aña se un í ulo supe io al de los demas
cue pos del es ado ; á lo ménos no hay azon
pa a habe echado á mala pa e una esolucion
llena de buena e. Así es, que no hubo un solo
dipu ado que hiciese la meno oposicion cuando
se p opuso, ni ménos
deja on de ap oba lo en la
o acion los que pe enecían en e ellos á las
clases mas dis inguidas, y á ibunales, consejos y
denlas es ablecimien os de al a adminis acion,
que e an en bas an e núme o. Es e acue do,
os.)
EX 13IEN HISTÓRICO DE LA
[CAP. II.
pues, no ué ménos unánime que odo lo denlas
que se dec e ó en aquella memo able sesion.
El poco iempo que medió en e la eleccion
(le los dipu ados suplen es y la ape u a de las
Có es, no pe mi ió que se a eglasen muchos
pun os de suma impo ancia pa a el despacho de
los negocios. En e los males que causó es a
omision ninguno ué mayo , que el habe conse -
ado en la egencia las pe sonas que la compo-
nían, si bien conside adas en pa icula e an
ac eedo as á oda es imacion y espe o. A la
e dad, un p elado ene able po la pu eza de
sus cos umb es y su piadoso celo ; el gene al que
había encido en la glo iosa jo nada de Bailen ;
uno de los mas celeb ados homb es de es ado de
su iempo ; un ilus ado almi an e de ma ina, y
un caballe o ame icano, dis inguido po sus
des inos an e io es, no podían ménos de ocupa
dignamen e aquella ele ada magis a u a, si su
adminis acion no hubiese enido an con a ia
la opinion de sus con empo áneos. Pe o aunqué
así no ue a, pa ecía poco p uden e con ia el
gobie no á las mismas manos que an os obs á-
culos habían opues o á la suspi ada eunion de
las Có es, y e a en es a asamblea un e o
cAp. II.]
REFORMA CONSTITUCIONAL.
283
insigne espe a ha monía, y ménos coope acion,
de pa e de los que se habían mos ado an con-
a ios al ó den y sis ema de adminis acion que
se iba á es ablece .
No lo desconocie on, en lo gene al, los dipu-
ados. Mas ¿ qué podían hace , eunidos po
p ime a ez á la is a de un inmenso concu so ?
¿ Cómo en a de imp o iso en la discusion de
es a delicada ma e ia, sin que omasen los
deba es el ca ác e de acusacion con a el go-
bie no, dejándole en el en e an o iempo
y
medios de epele con iolencia lo que podía
mi a como abie a hos ilidad ? ¿ De qué modo
conce a se de epen e pa a nomb a nue a
egencia, sin ene siquie a eglamen o que
guiase á an as pe sonas, desconocidas muchas
en e sí, y odas ellas incie as y desa enidas
sob e lo que en es e pun o con enía esol e ?
Di icul ades, que, examinadas con de enimien o
y calma se hubie an al ez allanado sin acila ,
e an insupe ables en momen os que pueden
llama se de so p esa.
El iempo u gía, la discusion de los p inci-
pales dec e os había consumido el cija y mucha
pa e de la noche. El gobie no en suspenso
de enido no podía ménos de agua da con impa-
284
EXAMEN HISTÓRICO DE LA
[CAP.
II.
ciencia alguna esolucion que le sacase de in-
ce idumb e. Mil umo es que llegaban de
con inuo y se espa cían en e los dipu ados
aumen aban la inquie ud del cong eso. Su
p opia segu idad, la del ecin o si iado, el in-
e es público, odo clamaba po que se pusiese
in á un es ado de an a ansiedad y sob esal o.
Po
úl imo, despues de la gos deba es, se aco dó
que se con i mase in e inamen e la egencia, y
que se le comunicase con los denlas dec e os la
ó mula del ju amen o que debía p es a an e
las Có es, pa a p osegui en el gobie no del
eino.
E a casi media noche cuando en a on en el
salon cua o egen es, y espusie on que el obispo
de O ense no podía asis i á es e ac o po
halla se indispues o. La disculpa no e a in e-
osímil, a endiendo á la edad de aquel p elado,
y á lo adelan ado de la ho a ; mas no po eso
dejó de asluci se en e los dipu ados el e da-
de o ,mo i o de su al a. Concluida la ce e-
monia del ju amen o, se e i a on los egen es,
y el p esiden e de las Có es con mucha p u-
dencia le an ó la sesion, e i ando de es e modo
que se hubiesen susci ado dudas y deba es que
no podían deja de al e a los ánimos, conmo-
CAP. II.]
REFORMA
C
ONSTITUCIONAL.
285
idos ya algun an o, con los umo es que se
habían espa cido án es.
Cuando po la a de llega on á no icia de la
egencia los p ime os acue dos de las Có es, se
susci a on en ella i as con es aciones. Mas al
e la imp esion que hacían en el público, an o
las esoluciones como la discusion, ió que no
había o o camino que segui , sinó espe a po
el p on o lo que se ecibía con an a admi acion
y en usiasmo. Sin emba go, el obispo de O ense
se negó obs inadamen e á. segui el ejemplo de
sus colegas, y á. in de eludi el ju amen o se
abs u o de i á. las Có es á. p es a le. Si los
(lemas egen es hubie an p esen ado en ónces la
enuncia de aquel p elado pudie a habe se disi-
mulado ácilmen e su al a de asis encia. Pe o la
disculpa dada al cong eso dejó pendien e su eco-
nocimien o. No habiéndole hecho en el dia inme-
dia o, su esis encia no podía es a mucho iempo
ocul a. Así ué que á. la mañana siguien e se
hizo pública po odas pa es, y el comp omiso
de las Có es c eció con la obscu idad en que
es aba en uel a una ocu encia an inespe ada.
E a el obispo de O ense uno de aquellos
genios a dien es y enaces, que odo lo subo -
dinan á su sis ema eligioso; que lle an al
286
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA
[CAP. H.
mayo g ado de in ole ancia su doc ina, é
i i ados con la con adiccion nunca e oceden
has a habe se hecho el daño i epa able. Acos-
umb ado en el einado an e io á esis i
impunemen e las ó denes del gobie no, si las
conside aba con a ias á sus nociones eológicas,
c eyó que debía desplega oda su ogosidad en
es e caso, sin pa a se á. medi a cuales podían
se las consecuencias del cisma polí ico que iba
á p omo e con una con adiccion an abie a.
G a e ué el e o que come ie on las Có es en
no habe delibe ado públicamen e sob e un
suceso, que no podía ene impo ancia, sinó po
el sec e o con que le a a on. Algunos dipu-
ados eclesiás icos, emiendo sin duda el calo
de los deba es, in e cedie on en a o de la
ese a, asegu ando que el obispo de O ense
solo se de enía á causa de cie os esc úpulos de
conciencia, ocan e á es as ma e ias, en es emo
delicada ; pe o que nadie obedece ía los dec e os
con mas since idad y sumision, luego que cono-
ciese las azones en que es aban undados. Las
Có es, espe ando el o ígen que se a ibuía á
la conduc a de aquel p elado, se deja on pe -
suadi incau amen e, dando así ocasion á nego-
ciaciones con idenciales y p i adas en e él y
CAP.
i .]
REFORMA CONSTITUCIONAL.
287
algunos dipu ados que le de endían ; los cuales,
guiados mas bien de celo que espe iencia,
halla on despues, que se había abusado las i-
mosamen e de su cando y buena e.
El obispo de O ense cie amen e no podía
jus i ica su desobediencia al acue do de las
Có es con alega sus doc inas eligiosas, po -
qué, ni aquellas habían es ablecido ninguna
con o e sia eológica, ni exigían que se c eyese
lo decla ado en sus dec e os. Supone que
g a aba su conciencia con p es a el ju amen o
e a un e ugio momen áneo, que no podía exi-
mi le de cumpli con aquella o malidad mas
adelan e. Como p elado no podía ene espe-
di a su ju isdiccion eclesiás ica sin econoce
án es la au o idad sup ema del es ado. Espe a
que las Có es e ocediesen de sus decla a-
ciones, po qué no se a enían bien con las ideas
que había concebido él sob e el o igen de la
po es ad secula , e a lle a sus p e ensiones al
esceso. Si que ía enuncia el ca go de egen e
podía hace lo en é minos gene ales, sin p o-
oca la ci cunspeccion de las Có es conde-
nando sus dec e os. Con es e ejemplo
de
mode acion y de p udencia les hubie a e i ado
un dolo oso comp omiso ; y o nando iempo
2S18
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA
[CAP. I .
pa a examina de enidamen e las ci cuns ancias
en (pie se hallaba la nacion, no hubie a dejado
de encon a las azones que mas adelan e le
mo ie on á p es a públicamen e el mismo
ju amen o que al p incipio esis ió con an a
ineonside acion como a ogancia.
Los que lle ados de pasion y hos ilidad con a
las Có es, las acusa on po me a declamacion
como si
hubie an pe seguido a bi a iamen e á
es e p elado, no ad i ie on, que cuan o mas
in en a on ensalza su celo eligioso y
sus
i -
udes apos ólicas pa a disculpa su desobe-
diencia, mas hicie on esal a
el escándalo que
causó con
ella y con la al a de aquel espí i u de
dulzu a y mansedumb e, que hubie a sido ne-
cesa io en su conduc a pa a pode cali ica an
ace bamen e el p ocedimien o de las
Có es.
Desconoce su au o idad, esis i abie amen e
su manda o en e el gozo y aleg ía que causaban
en el público las decla aciones que al i o con-
denaba ; elegi pa a ello la desho a de la noche
en que lo hizo, al en e de un enemigo igi-
lan e, audaz y a diendo en deseos de p omo e
la desunion, a iza la disco dia é impedi que se
consiguiese el suspi ado obje o en que se unda-
ban ya las úl imas espe anzas de su a lijida
CAP. II.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
289
pa ia, conside aciones e an, que si no enían
peso en su ánimo pa a no a oja se á una eso-
lucion en que an o se a en u aba, no podían
desp ecia se po un cong eso ligado con obliga-
ciones, pa a con la nacion, de ó den muy supe-
io á las que al pa ece conp endía el obispo de
O ense. Las Có es, lejos de pe segui á es e
p elado, o dena on únicamen e una simple de-
encion mién as se allanaban las di icul ades
que podían e ae le de econoce su au o idad.
No es posible habe p ocedido con mas mode a-
cion.
En el en e an o, odos los que habían sido
con a ios á la eunion de las Có es, odos los
que se p oponían esis i e o mas, odos los que
ab igaban designios c iminales, luego que supie-
on la desobediencia de es e p elado, ie on en
él un ge e de pa ido á quien segui . Reunidos
en su de edo , le ins iga on de di e sas ma-
ne as has a p ecipi a le, y consegui que di igiese
á las Có es un esc i o en es ilo ageno de la
epu acion que gozaba. En él llenaba de in-
ju ias á los dipu ados suplen es, usando de
alusiones no solo malignas, sinó sediciosas; pues
suponía que se habían alido de medios a i i-
ciosos pa a a anca la ap obacion de las p i-
Tom. I.
296
EXÁMEN HISTÓRICO DE
LA
[CAP. II.
io á
su ins alacion ; y sin pasa mas adelan e
esol ie on que se le de ol iesen. La egencia,
cuando eje cía oda la au o idad, había c eido
con enien e la p esencia de aquel p íncipe en la
península. Susci adas algunas di e encias des-
pues de su llegada a Cádiz, pa ecía que es as no
habían podido e mina se an es de ab i el con-
g eso sus sesiones. Cualesquie a que hubiesen
sido en o o iempo las mi as de la egencia, en
el dia, las ci cuns ancias habían a iado o al-
men e, is a la al e acion undamen al que
causaba en el es ado polí ico del eino la ins-
alacion de las
Có es, y asimismo
lo decla ado
en sus p ime os dec e os.
Del p oyec o an e io de la egencia solo
quedaban ya pendien es desa enencias ó dispu-
as, las cuales bajo cualquie aspec o que pu-
die an lle a se a las Có es, hubie an exigido
mas o malidad y o a ese a. Di ulgado de
alguna mane a es e negocio, po la publicidad
con que acudió a ellas aquel p íncipe, ya no e a
posible oma conocimien o en la ma e ia, sin
da luga , cuando ménos, a con es aciones desa-
g adables. Las Có es, clespues de habe deli-
be ado po algun iempo, se c eye on obligadas
a decla a a la egencia, no sin i o sen imien o
CAP. II.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
297
y dolo , que, a endiendo á. lo delicado de las
ci cuns ancias, no conside aban con enien e que
el duque de O leans pe maneciese en la esiden-
cia del gobie no. Así e minó un suceso es a-
o dina io y singula po la si uacion c í ica de
aquella época ; que esci ó en sumo g ado la
a encion, no solo del g an núme o de pe sonas
que acos umb aba á pe manece eunido en las
inmediaciones del Cong eso, sinó del público en
gene al luego que se di ulgó es e inciden e.
IN o es posible pene a las azones que u iese
la egencia pa a no habe omado una esolucion
de ini i a en es e negocio án es de euni las
Có es ; cuando pa a ello hubo an o iempo, y
sob e odo hallándose en ónces con au o idad y
acul ades ilimi adas. Pe o ya que no lo hubiese
hecho, á lo ménos, po p udencia y aun po su
p opio deco o, debió habe p eca ido, o que
aquel p íncipe ecu iese á. las Có es de un
modo an es ao dina io, ó si no es aba en mano
suya, ad e i las con opo unidad, á in de que
no uesen so p endidas. Cinco días que me-
dia on en e la ape u a de las sesiones y es a
inesplicable ocu encia, iempo die on pa a p e-
ee lo, y pa a habe e i ado an delicado com-
p omiso.
-
Muchos sospecha on, que con oda
298
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA [cm-. II.
p emedi acion dejó que sucediese pa a libe a se
po es e medio de la esponsabilidad que solo
podía se suya co no au o de la enida del
duque. Su culpable descuido, ó su a i iciosa
negligencia hizo ecae sob e las Có es la se e-
idad de una esolucion, que ué pa a ellas
e dade amen e dolo osa.
Des anecida oda espe anza de conse a
union y ha monía con una au o idad que no
cesaba de p omo e desa enencias, muchos dipu-
ados c eye on, que las Có es debían enca ga
in e inamen e el gobie no á alguna comision
especial elegida en su p opio seno, mién as
cons i uían con segu idad y eposo una egencia
que adminis ase el eino con o me á, los p inci-
pios decla ados en sus p ime os dec e os. Pe o
odo se sac i icó al noble deseo de desmen i las
malignas p edicciones con que p ocu aban in i-
mida á los incau os los que se habían opues o á
la eunion de las Có es, y los que se p oponían
ahoga el espí i u gene oso que se había desple-
gado en sus p ime as delibe aciones. Una e-
olucion céleb e, iolen a y dolo osa de un pais
ecino, y no emo a oda ía de aquella época,
se ía pa a unda odos los p onós icos que mas
podían he i la imaginacion. Las Có es no
CAP. II.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
299
igno aban que sus con a ios es aban en acecho
pa a le an a el g i o con a cualquie a esolu-
cion que pudie a se suscep ible de sinies as
in e p e aciones, po mas in e osímiles que
uesen. Así ningun dipu ado llegó á hace p o-
posicion sob e aquel pun o.
Po desg acia an escesi o mi amien o pasó
aun mas adelan e ; y de él se ap o echa on los
enemigos de la libe ad pa a hace su oposicion
mas e icaz y emba azosa. Hablase espa cido la
oz de que la egencia se p oponía p o ee en
algunos dipu ados empleos que es os habían
solici ado án es de su nomb amien o. Es e
umo ci culado ápidamen e po odas pa es
exal ó los ánimos, y con ibuyó pode osamen e
á, que se ap obase * sin escepcion ninguna, que
los dipu ados no pudiesen admi i empleos del
gobie no has a un a io despues de habe e mi-
nado sus unciones legisla i as.
Nada e a mas jus o que ce a la pue a á la
co upcion é ilegal in lujo de la egencia en las
Có es. Pe o p i a la absolu amen e de que se
pudiese ap o echa de las luces y capacidad de
los dipu ados pa a desempeña ca gos empo ales
A p opues a de Don An onio Capmani, dipu ado po
Ca alli ia,
300
EXAMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. II.
de adminis acion y gobie no á
in de conse a
la union y ha monía en e ambas au o idades,
hace mas espedi o el despacho de los negocios,
y da al pode ejecu i o cele idad y igo , e a
un desacie o ; y en es a esolucion solo se
consul aba á la delicadeza pe sonal de los que lo
p oponían y ap obaban. Sin emba go, en la
exal acion de aquella época es os sen imien os
p e alecían con a odas las conside aciones que
pudie an alega se en a o de o a doc ina.
Es necesa io econoce al mismo iempo, que
la la ga in e upcion de celeb a Có es no podía
ménos de habe obscu ecido la p ác ica y eje -
cicio pa lamen a io que u ie on los españoles
en o as épocas, y que cie amen e hubie an•
pe eccionado despues con los adelan amien os
pos e io es en el a e de adminis a los es ados
ep esen a i os.
La his o ia y las adiciones
conse a on únicamen e la memo ia de los abusos
in oducidos po el gobie no pa a in lui en las
Có es. Sus a ales e ec os he ían la imagina-
cion con demasiada i eza, pa a que no se
acudiese, án es que á odo, á a aja el daño en
su o ígen. Las mismas Có es * de la Co uña
Que los p ocu ado es, odo el iempo que les du a e el
o icio, no puedan ecibi o icio ni me cedes de los eyes pa a
CAP. II.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
301
del año 1520, á pesa de la op esion y iolencia
que su ie on, no duda on pedi pena capi al
con a los p ocu ado es que p e a icasen.
Desde aquella unes a época los es ue zos pa a
dep a a es a ene able ins i ucion ue on siemp e
en aumen o. No con en os los p íncipes aus ia-
cos con p i a á las Un- es de oda independencia
y libe ad pa a de ende á la nacion, y p o ege
sus de echos, quisie on en ilece las co om-
piendo á sus miemb os " sin el meno espe o
al deco o público. El escándalo llegó á al
esceso, que cuando se con ocaban úl imamen e
Có es pa a la ju a de los eyes, p íncipes de
As u ias y o os ac os de me a ce emonia se
ag aciaba á los dipu ados que concu ían con
í ulos de Cas illa, hábi os de las ó denes mili-
a es, hono es de magis a u a, pensiones *,"
&c.
Es e á ico e gonzoso se p esen aba aho a á
la imaginacion en oda su de o midad, y ninguna
sí, ni pa a sus muge es, ni hijos, ni pa ien es, so pena de
mue e, y pe dimien o de bienes :
y
que es os bienes sean
" pa a los epa os públicos de la ciudad, ó illa, cuyo p o-
cu ado e a, po qué así mi en mejo po lo que ue e
se icio de Dios, y del ey, y del
eino."—Sando al, His .
de
Ca los V, lib.
5,
pa .
27.
T
ease la No a. B, al in del Capí ulo II.
30
h
2
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. II.
p ecaucion pa ecía bas an e pa a co a de
aiz uno de los icios mas pe niciosos y con-
a ios al égimen que se es ablecía. Un suceso
ecien e
á.
la sazon o ecía ya un ejemplo p ác-
ico de las en a i as del gobie no pa a in lui en
las Có es po medios indeco osos. Se había
denunciado una lis a en iada clandes inamen e
á A agon, ocupado en ónces po el enemigo,
pa a que se nomb asen dipu ados las pe sonas
que se designaban en ella, en e las cuales había
algunos minis os y o os empleados públicos.
La eleccion no solo había ecaido en los candi-
da os comp endidos en la lis a, sinó que las
nulidades come idas en el nomb amien o ue on
an escandalosas, que la comision de pode es
ehusó da cuen a á las Có es, po no hace
e elaciones que le epugnaban.
Po o a pa e se conside aba en ónces de la
mayo impo ancia omen a con el ejemplo las
i udes polí icas en una lucha que consag aba
como p incipio pa ió ico una especie de abne-
gacion cí ica, sin la cual no se c eía posible
sos ene una emp esa eme a ia. No solo se
exigía el mayo desp endimien o, sinó que e a
cieli o eno me y eo no p o esa le con exal acion
y
en usiasmo. Se había censu ado se e amen e
CAP. II.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
303
á las Jun as p o inciales que concedie on á sus
miemb os a amien o y dis in i os, y jamas se
pe donó al gobie no cen al que hubiese de-
cla ado á sus ocales la conside acion de conse-
je os de es ado, cuando la con ianza nacional que
me ecie on unos y o os al ecibi aquella ilus e
in es idu a pa ecía mas digna del ap ecio de
homb es de sen imien os nobles y pa ió icos,
que condeco aciones y hono es ob enidos án es
po a o y p i anza.
Las Có es lle aban en su mismo nomb e un
p es igio al, un encan o an i esis ible, que e a
p eciso conse a le como sag ado ; y cie amen e
hubie an pe dido mucha pa e de la admi acion
y espe o que esci a on en sus con empo áneos,
si hubiesen desechado es a p oposicion, consi-
de ada en ónces como un público es imonio de
no ab iga en su seno mi as de in e es, ó en-
g andecimien o pe sonal. De cuan os e o es
se pueden come e en ci cuns ancias an di íciles
como aquellas, ningunos son mas disimulables
que los que aen su o igen de sen imien os
gene osos. Po lo demas, el e ec o p ác ico á
causa de su gene alidad pe judicó mucho al
despacho de los negocios. No pudiendo la
egencia o ma el minis e io den o de la‘.;
304
EXAMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. II.
Có es, quedaban ecuen emen e ambas au o i-
dades en el mas absolu o aislamien o. Los
sec e a ios del despacho son los na u ales y
e dade os de enso es del gobie no. A es os
unciona ios co esponde ilus a las ma e ias
adminis a i as que se en ilen en las discusiones;
cspone los hechos, esplica las in enciones ó
mi as del gobie no siemp e que con enga mani-
es a las ; ó indica las azones que pueda habe
pa a usa de ese a. Y has a en los pun os
legisla i os,
y
que pa ezcan mas abs ac os, es
indispensable oi con es ension y á. i a oz su
juicio pa a esol e con acie o.
La comunicacion po esc i o, ademas de se
len a es insu icien e ; y si el gobie no p ocede
de mala e halla siemp e en es e mé odo medio
segu o de p omo e dudas y deba es que i i en
los ánimos, y consuman el iempo inú ilmen e,
sin incu i po eso en esponsabilidad. Como
la opinion con empo ánea no pe mi ió que se
co igiese es e de ec o al es ende el p oyec o de
cons i ucion, se p ocu ó mas adelan e disminui
el mal, decla ando á los minis os lib e en ada
en las sesiones. Pe o la espe iencia ha ido
demos ando cada ez mas, que e a insu icien e
aquel emedio. El minis o que no eune al
CAP. II.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
305
mismo iempo en su pe sona el ca ác e de
sec e a io del despacho y de dipu ado se halla
espues o á, cada ins an e á lucha con enemigos,
no solo pode osos, sino i esis ibles ; sin que
bas en I p o ege le ni la mas cali icada ec i-
ud, ni el mayo celo y i meza. Si en a en
la sesion llamado, solo e el apa a o de una
esidencia ; si asis e á ella olun a iamen e es
mi ado como in uso, ó como un huésped impo -
uno y moles o. En ambos casos sus ad e sa ios
ienen sob e él oda la supe io idad que les da
el espí i u de cue po, y la ilimi ada libe ad de
opina , sin esponsabilidad ni comp omiso. Exa-
minando es a cues ion po o o aspec o, las
con a iedades son oda ía mayo es y de mas
ascendencia. El minis o que po su in e-
g idad y i meza esci a los esen imien os de la
co e, con especialidad en épocas de c isis polí i-
cas, ó i i acion de los pa idos, se halla espues o
á oda la iolencia de sus enemigos ocul os. En
luga de se acusado legalmen e bajo la esponsa-
bilidad de algun unciona io público, y en i ud
de ca gos especí icos que hayan de p oba se, se
puede e calumniado insidiosamen e y con
absolu a impunidad, aliéndose aquellos, como
TOM. 1.
X
3 1 :¿
EXAMEN HISTÓRICO DE LA
[CAP.
111.
españoles, y la insu eccion, po al a de alimen o,
se hubie a acabado po sí misma.
Sin en a aho a es ensamen e en el exámen
de es e pun o, bas a á. deci , que si la Jun a
cen al, despees cíe la ba alla de Medellin no
hubie a eanimado el espí i u público, p ome-
iendo solemnemen e con oca á Có es ; si los
homb es ilus ados, que nunca deja on de de-
sea las y pedi las como único emedio, no
hubiesen concebido nue as espe anzas con la
alhagüeña pe spec i a que les o ecía un dec e o
p ecu so de glo ia nacional, de p ospe idad
e dade a y es able, el p e endido in lujo del
cle o hubie a enido que con en a se con e si
podía sal a de las manos de Napoleon alguna
pa e de su inmunidad y su iqueza.
Si se dije a que el cle o con ibuyó á la
insu eccion, que la omen ó y sos u o po su
pa e, pe o sin consen i , y ménos ap oba los
pode osos medios que e a p eciso emplea con a
un enemigo que de odo se alía pa a sali con
su emp esa, se di ía la e dad. En el p ime
pe iodo de la insu eccion, es deci , án es de las
desg aciadas acciones sob e el Eb o en 1808, el
cle o desplegó su in lujo, sin limi acion ni
ese a, como las demas clases ; po qué en-
CAP. III.]
REFORMA CONSTITUCIONAL.
313
aces es aba lib e de enemigos la mayo pa e
de la península. Mas no po eso ué ob a suya
la magnánima esolucion de esis i las usu pa-
ciones de Bayona ; el ac o solemne, a e ido y
pelig oso, el e dade o o igen de la insu eccion
co no decla acion nacional ; la o macion de
Jun as p o inciales. En algunas pa es indi i-
duos del cle o se asocia on olun a iamen e
aquellos cue pos ; en o as ue on in i ados co no
los de o as clases á en a en el núme o de sus
ocales ; pe o en ningun pun o de la mona quía
omó la inicia i a el es ado eclesiás ico pa a
pode le a ibui lo que p e endían Napoleon y
sus pa ciales, epe ido despues po cuan os con-
side a on ú il pa a sus ines esuci a es as y
o as ase ciones no ménos in undadas.
Luego que las ue zas nacionales dispe sas y
casi aniquiladas se e i a on sob e el no e y
mediodía el cle o, en la es ensa c ea que ocu-
pa on los ejé ci os enemigos, solo pudo emplea
su in luencia en a o de la buena causa de un
modo indi ec o y u i o. Como en lo gene al
no emig ó á pais lib e, án es bien esidió en sus
iglesias, u o que abs ene se de alimen a la
i
nsu eccion en los pueblos de su dis i o, cuando
a mas necesa io encende la po odos los
314
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA
[c A p.
111.
medios imaginables sin emo de comp ome e se.
Obligado á da el mal ejemplo de econoce el
gobie no in uso, á cumpli con odos los ac os
públicos y solemnes de su minis e io, segun la
olun ad de las au o idades locales, á celeb a
los iun os de los in aso es con himnos, p eces
y sac i icios, y has a p edica sumision y obe-
diencia al usu pado , disminuía sin que e la
esis encia del pueblo á que aspi aba. El sen-
ido doble de sus palab as, y la in encion p e-
sun a de aplica las á la au o idad legí ima, las
no icias con idenciales que le comunicaba ; en
suma, odos los se icios clandes inos que podía
hace , aunqué ú iles cie amen e y muy lau-
dables, e an insu icien es pa a con a es a
siquie a el e o que inspi aba el égimen de la
usu pacion. Del mismo modo se debe conside a
el in lujo de los egula es en la mayo pa e de
la península. Es inguidos po Bonapa e en
1808, sin la meno con adiccion ni esis encia
de los pueblos, pe die on pa a con es os el p es-
igio que les hubie a conse ado la clausu a, el
hábi o y o ma es e io de su egla, y las iquezas
que algunos poseían. Po lo mismo sus es ue zos
pa a a o ece la causa nacional no podían ménos
de limi a se al auxilio indi idual y sec e o que
CAP. III.] REFORMA. CONSTITUCIONAL.
315
p es aban, an o los indi iduos del cle o secula ,
como de las demas clases op imidas.
Quedaba pues el cle o de las p o incias deso-
cupadas en plena libe ad de usa de su in luencia
en a o de la au o idad legí ima, como lo hizo
has a la eunion de las Có es. Desde en ónces
empieza una nue a é a que se ilus a á en el
p og eso de es e exámen. En el en e an o es
necesa io an icipa aquí, que sin dispu a le el
jus o í ulo que iene á se conside ado con las
demas clases del es ado como coope ado en la
lucha nacional, desde es e segundo pe iodo dió á
su in lujo di eccion dis in a en lo que le imi ó,
en cuan o pudo, el cle o del pais cau i o. Ambos,
con su enaz oposicion á las e o mas, debili a on
en odas pa es la ue za del gobie no legí imo,
es iando el a do de los pueblos con su pe pe ua
y maligna de accion con a las Có es. Ambos
se conju a on pa a hace les c ee , que aquel con-
g eso aspi aba con sus dec e os y e o mas á
des ui la eligion, as o na las leyes, in o-
duci en su luga la licencia, el
desó den, la
ana quía, con odas las demas p edicciones insen-
sa as que es cos umb e asocia á es as declama-
ciones. Ins iga á la nacion en ci cuns ancias
316
IZXÁLVIEN HIST6RICO DE LA [c Al'. III.
co no aquellas, á que no espe ase á la au o idad
que ella misma había escogido, á que desobe-
deciese lo que se o denaba pa a su segu idad
y
bien es a , e a cie amen e hace imposible la
esis encia que le aconsejaba el cle o con a el
enemigo es e io .
Pe o ue an su in luencia y su celo an pode-
osos, an es ensos co no se quie a supone ;
¿ has a cuando habían de du a es as y o as
ilusiones ? ¿ Podían las Có es ce a los ojos
pa a no e la dolo osa si uacion á que había
enido á pa a la causa pública ? Los es ao -
dina ios es ue zos de las Jun as p o inciales en el
p ime pe iodo de la insu eccion ; la e e es-
cencia uni e sal que an o con ibuyó en ónces á
comp ome e en odas pa es las pe sonas y las
o unas, á encende los ánimos ménos a dien es,
á exal a el espí i u público aun en las p o incias
mas dis an es de la escena de accion ; lo que
pudo habe in luido ese mismo es adio eclesiás ico,
omado la amen e, ya desde el púlpi o y el con-
esona io, ya en la in imidad domés ica, ó in e-
io de las amilias ; lo que consiguie on p e-
lados, clé igos
y
ailes á caballo, a mados de
espadas y de c uci ijos, in lamando pueblos en
CAP.
II .j
REFORMA CONSTITUCIONAL.
317
umul o, capi aneando asonadas y mo ines, ¿ odo
es o no se anegó en el Eb o con las espan osas
dispe siones del año de 1808 ?
Cuan o pudie on da de sí los nobles, los
caballe osos sen imien os de leal ad y amo al
ey, el espe o á la eligion, la de e encia á las
leyes,
ó mulas y p ác icas an iguas que os en ó
la Jun a cen al en el p incipio de su gobie no ;
cuan o alcanza on despues su ac i idad, su o a-
leza y su pe se e ancia, po en u a ¿ no pe eció
ambien con las desas osas consecuencias que
aca eó la de o a de Ocaña en 1809 ?
Los des elos de una egencia en que se con-
cen ó odo el pode del égimen absolu o,
donde se e undió sin es iccion ni lími e la
au o idad sup ema del es ado, p esidida po un
p elado ene able, y pa a algunos en olo de
san idad, auxiliada de consejos, ibunales,
jun as, comisiones y cuan os es ablecimien os
mili a es, ci iles y eclesiás icos se conocían en el
eino, ¿ no acaba on del mismo modo po la
inanicion en que cayó es e gobie no ecomendado
co no el eden o de la nacion, dejando á es a,
mo ibunda casi, á que p obase o una apelando
á Có es que odos pedían, pe o que al pa ece
nadie sabía co no euni , ni sob e que habían de
a 1 3
EXÁNIEN HISTÓRICO DE LA [CAP.
III.
delibe a ? Pues es e e a el es ado e dade o de
la des en u ada España al pone se en las manos
de sus ep esen an es en el mes de se iemb e
de 1810.
Las Có es es ao dina ias, como se ha is o
has a aquí, se anuncia on con singula mo-
de acion y p udencia en sus p ime os dec e os,
si se a iende á que e an las mas gene ales y mas
lib es que se habían celeb ado despues de siglos,
y en medio de la mayo exal acion que jamas se
conoció en el eino, sin esclui la que le conmo-
ió en la época de las comunidades de Cas illa
en el siglo x i. Decla a su au o idad, es ablece
la del gobie no, asegu a la independencia de
los ibunales, legi ima las con ibuciones y de-
mas medios necesa ios pa a p osegui la gue a,
e an has a aho a sus esoluciones p incipales.
Pe o es o solo no llenaba el obje o de su con o-
cacion, ni podía co esponde á la espec acion
pública.
Pa a que la nacion pe se e ase en su noble
p opósi o e a necesa io es imula la de nue o,
o ece le ecompensas p opo cionadas á sus pé -
didas y sac i icios, p esen ándole algun alicien e
que uese i esis ible, aun en medio de los ances
mas desg aciados de la gue a, y de las a es que
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
319
pudie a emplea oda ía el enemigo. La polí ica
obse ada po los gobie nos an e io es, no solo
e a inadecuada al obje o de la lucha, sinó pe ju-
dicial en es emo. De ello nadie había enido
p uebas mas ama gas que la Jun a cen al. Em-
peñada en di igi el gobie no, sin odea se de
las luces, sin apoya se en la ilus acion y en la
espe iencia de odos los que las enían, y las
deseaban comunica , sin esci a las pasiones
nobles y ele adas, los sen imien os gene osos de
libe ad y glo ia nacional, po su i esolucion,
po su inesplicable imidez en es e pun o, ino á
se íc ima al in de las maquinaciones y la ale o-
sía de sus c ueles enemigos. La imp en a lib e
e a únicamen e la que podía p eca e que se
epi iese la misma ca ás o e. Pe o al conside a
lo a e ido de es a inno acion no es es año que
se a ed asen muchos de los que mas la de-
seaban.
La ley que se que ía p opone no solo e a con-
a ia á las eglas adop adas en casi oda la
Eu opa espec o á. la policía de la imp en a, sin6
que en España hallaba un obs áculo in encible
en la peculia se e idad in oducida po la in-
quisicion. La au o idad del san o o icio ademas
de no ene lími es, ademas de conside a se indo-
320
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. III.
pendien e de odo pode empo al, de hecho e a
supe io á él ; pues ecuen emen e p ohibía con
a ogancia las mismas ob as y esc i os, que se
imp imían y ci culaban con licencia esp esa del
gobie no. Pasa epen inamen e de un sis ema
de
•
es iccion y de censu a á la libe ad de
publica lo que á cada uno pa eciese, e a pa a
g an núme o de pe sonas lo mismo que iola
las le es, o ende las cos umb es, hábi os y p ác-
icas gene ales, as o na las ideas y nociones
de suho dinacion y ó den ecibidas en la nacion,
aspasa en in, odos los lími es de la mode a-
cion y la p udencia. Mién as en el juicio de
no pocos, que admi ían el p incipio de la ley,
es a podía al e a la union y conco dia de los
ánimos, y pe judica á la gene osa econciliacion
que se había conseguido al in, no ue a que se
inquie ase á an os como se hallaban en uel os
en los comp omisos de Bayona, de Mad id y
o as pa es, dando ocasion á ec iminaciones y
libelos que u basen la paz de las amilias.
Es as conside aciones, aunqué g a es, ca e-
cían de peso compa adas con los g andes p inci-
pios que se ían de undamen o á los que desea-
ban e la imp en a lib e. En igo las Có es
no se podían esis i á es e ac o de o aleza y
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
321
sabidu ía, sin que se us ase en la pa e mas
esencial el obje o de su mision es au ado a, an
esplíci amen e decla ado po la Jun a cen al en
su céleb e dec e o, y que despues ilus ó de
nue o el mas * sabio y escla ecido de sus o-
cales, indicando su ad ninis acion. " Pues qué,
" ¿ despues de una op esion an la ga y du a ;"
decía aques e elocuen e magis ado ; " despues de
" an os ag a ios y ul ages ; á is a de an os
males pasados, y emo es p esen es ; en el
" único momen o en que la nacion podía asegu a
" su libe ad y cuando luchaba po de ende la,
" no solo con a la i anía ex e io , sine') ambien
" con a la co upcion y a bi a iedad del des-
" po ismo in e io , se espe a ía que pe diese de
" is a, ó no se a e iese á a a de sus an iguos
" de echos, ni á busca los medios de p ese -
" a ios ?
Cualesquie a que ue an las e o mas que se
p opusiesen hace las Có es, la libe ad de la
imp en a debía p ecede las. Un cue po ep e-
sen a i o sin el apoyo y guia de la opinion
pública, p on o se halla ía aislado, p on o se
e ía educido á sus p opias luces. P i ado de
.1
°
N-enanos, Memo ia ci ada.
328
EXAMEN HISTÓRICO DE LA
[CAP.
III.
pe sonas de la mayo ilus acion, since amen e
deseosos de una e o ma saludable has a en su
mismo es ado. Los que se oponían p o esaban
con enacidad las doc inas con a ias á. oda
inno acion, no solo en ma e ias mis as y de
disciplina es e na, sinó en el égimen polí ico y
ci il de los impe ios. Sos enidos en sus opi-
niones po g an pa e del cle o y po los que
i ían de e o es, de icios y abusos de admi-
nis acion en odas las clases del es ado, no
duda on desplegla la bande a que debía euni
á cuan os quisiesen esis i e o mas de cual-
quie a na u aleza que uesen. Aunqué en nú-
me o pequeño den o de las Có es si ie on de
nucleo al pa ido pode oso que apa eció despues
con a la e o ma cons i ucional, cuyos p og esos
se i án indicando en donde co esponda.
Los deba es ue on muchos, y sos enidos con
empeño p opo cionado á los g andes in e eses
sob e que se iba á decidi . La discusion ace ca
del p incipio de la ley ocupó cinco sesiones con-
inuas, y en ella se espuso y se es o zó cuan o
pudie on suge i las luces, la habilidad
y
e udi-
cion de odas clases que las Có es eunían en
su p opio seno, auxiliadas de an as o as pe so-
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
329
nas en la nacion como habían ilus ado co i su
sabe y sus esc i os an impo an e y delicada
ma e ia.
Es indecible el in e es, y al mismo iempo la
inquie ud, con que odos espe aban el éxi o de
es a memo able con o e sia, an o po su es a-
o dina ia g a edad, como po qué e a la p ime a
en que se empezaban á señala dos pa idos
abie amen e. Has a aquí el mé odo pa a o a
consis ía en le an a se los dipu ados que ap o-
baban el pun o en delibe acion, y pe manece
sen ados los que le desechaban. Mas aho a se
había esuel o po p ime a ez, y despues de
i as con es aciones, que la o acion uese nomi-
nal, aco dando igualmen e la ó mula que debía
usa se. Un concu so inmenso de espec ado es,
en e ellos muchas pe sonas dis inguidas en
odas clases, ocupaba, no solo las gale ías y
demas pun os ,cesibles del Cong eso, sinó am-
bien sus inmediaciones. En el in e io de la
sesion la escena o ecía un espec áculo digno de
con empla se. La agi acion de los dipu ados
pin ada esp esi amen e en sus semblan es, y un
silencio p o undo en odos los cie nas, daban á
conoce el g ado de in ension co i que es aban
ijos los ánimos en un acue do del que pa ecía
330
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. III.
pendien e la sue e u u a de la nacion y la
exis encia y enomb e de las Có es. Po
úl imo, de cien dipu ados que asis ie on es e dia,
sesen a y ocho ap oba on la abolicion de la
p e ia censu a, y de los ein a y dos que la
esis ie on, nue e, uese emiendo po su epu-
acion, ó deseosos de anquiliza su conciencia,
decla a on al o a que desechaban la ley solo
po aho a.
Mas no po eso desmaya on los impugnado es ;
al con a io, á cada a ículo del eglamen o e-
p oducían los mismos a gumen os con que habían
comba ido el p incipio de la ley, sin que una ni
o a con i macion uese pa e pa a endi su
pe inacia. Po úl imo emedio se habían ese -
ado un e ugio con que hace inú il el iun o
de sus ad e sa ios. Un dipu ado *, concluido
ya odo el p oyec o, p opuso inopinadamen e un
a ículo adicional pa a decla a que no obs an e
lo ap obado, la inquisicion quedaba en el pleno
eje cicio de su au o idad, pudiendo usa lib e-
men e de odas las acul ades que había enido
siemp e.
Don F ancisco Ma ía Riesco, dipu ado po la Jun a de
Es emadu a, é inquisido de Lle ena.
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
331
Es a p oposicion p o ocaba di ec amen e la
dispu a que con an o cuidado y sensa ez se
había e i ado al es ende el p oyec o de ley.
En a de imp o iso en una cues ion an esca-
b osa, sin habe la p epa ado ni ilus ado oda ía,
dando iempo al exámen de la ma e ia po medio
de la imp en a lib e, e a an incong uen e co no
pelig oso. Po qué si se omase una esolucion
desace ada, ¿ adónde no podía a as a el
despecho al e que un cong eso con ocado
esp esamen e pa a es au a á la nacion, la con-
denaba de nue o á la ignominiosa escla i ud en.
que el aná ico u o de aquel inicuo ibunal
había enido encadenado po siglos el ingenio
de sus na u ales ? La ag esion e a an o mas
injus a cuan o se había p ocu ado con el mayo
esme o y buena e concilia los ánimos, usando
de oda sob iedad y emplanza, así en los é minos
del dec e o, como en el modo de conduci la
discusion y sos ene
los
deba es. En an deli-
cada si uacion las Có es die on un es imonio
insigne de p udencia, eludiendo la adicion a al,
sin an icipa po eso, con ec iminaciones in-
disc e as, el juicio que se ese aban pa a ocasion
mas opo una, si acaso se les obligaba á p onun-
ia le. Si iéndose aho a de la ó mula es a-
332
EXAMEN HISTÓRICO DE LA
[C 4P.
III.
Mecida, esol ie on casi unánimemen e, no
habe luga á delibe a sob e la adicion p o-
pues a.
Al mismo iempo que se discu ía es a céleb e
ley se ocupaban en sec e o las Có es del g a e
y delicado asun o de Amé ica. Los dipu ados
que la ep esen aban, ya en la sesion segunda
habían pedido, que se omase en conside acion
el es ado de aquellas dila adas p o incias. Con
es e obje o p esen a on a ias p oposiciones, y
p e iendo la epugnancia que pod ía ene el
Cong eso á a a es a ma e ia con publicidad,
desea on ellos mismos que se examinase con
ese a.
Los sucesos pos e io es complica on an o es a
cues ion, bajo odos aspec os pelig osa y di ícil ;
las pasiones, la lucha de in e eses dis in os, de
mi as opues as, de designios inconciliables, des i-
gu a on de al modo los hechos y las ci cuns an-
cias, ex a ia on la opinion, y pe e ie on an
las imosamen e el juicio de los con empo áneos,
que el ánimo se con unde y abisma al conside a
la obscu idad en que se halla en uel a en es e
pun o la conduc a de las Có es es ao dina ias.
Mién as de una pa e se acusa á España de
habe op imido delibe adamen e á la Amé ica
CAP. HL] REFORMA CONSTITUCIONAL.
333
y se omi e, ó se apa en a desconoce lo que al
mismo iempo padecía la me ópoli ; mién as
se p e ende que las Có es es ao dina ias e-
husa on oi sus quejas, a ende á su desag a io,
concede le ninguno de los emedios que necesi-
aba, de la, o a se clama en al a oz con a ellas,
po qué la comp endie on en sus esoluciones y
dec e os como á las demas p o incias de la
mona quía ; po qué en ellos conside a on lo que
e a debido á las nue as ci cuns ancias en que
había colocado á aquella pa e del impe io español
un acon ecimien o singula , no p e is o en el
código de Indias, y ménos aun po los ibunales
y consejos que has a aquella é a la di igie on y
gobe na on. En e ca gos an con adic o ios
pa ece necesa io suspende el ó den seguido
has a aquí, haciendo un e oceso hacia época
an e io . De o a sue e no se ía posible da
alguna cla idad á lo que hicie on en bene icio
de Amé ica las Có es es ao dina ias du an e
su la ga y penosa ca e a de es años.
La unes a e olucion que en el siglo x i
as o nó el sis ema polí ico de España coincidió
con la colonizacion que hacía en Amé ica la
co ona de Cas illa. Po an o, los males que
aca eó á oda la nacion aquella ca ás o e, no
:334
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA
[cm
,
.
III.
podían deja de comunica se ambien á los es a-
blecimien os que se o maban en el nue o mundo.
Cual hubie a sido la sue e de las colonias si no
hubiese pe ecido la libe ad en la mad e pa ia,
se puede in e i de los es ue zos que hizo es a
pa a co egi en su o igen, an o los e o es que
ad e ía en su adminis acion, como los abusos
de au o idad que empezaban á in oduci se en
el gobie no de aquellas p o incias. La in e -
encion di ec a de las Có es en odos los nego-
cios públicos, y la acul ad de esidencia á los
unciona ios de cualquie a clase y condicion,
acusándolos en las pe iciones p esen adas po los
p ocu ado es, ó acogiendo las quejas de las
pa es ag a iadas, no hubie an pe mi ido que se
a aigasen los icios que despues llega on á
en ejece se, en el égimen gene al y pa icula
de aquellos apa ados paises, no mayo es cie a-
men e que los que dep a a on el de la me ópoli,
o iginados odos de las mismas causas.
Los escla ecidos p ocu ado es que o ma on
los céleb es
Capí ulos del Reino
en 1520 deja on
á la pos e idad, ambien en es e pun o, un es i-
monio ilus e de su pene acion y consumada
polí ica, inse ando en ellos un a ículo de las
Indias, Islas y Tie a Fi me ;
en el cual, en e
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
335
o as cosas, pedían esp esamen e : " Que no se
hagan, ni puedan hace pe pe uamen e me -
41
cedes á ninguna pe sona de cualquie a calidad
que sea, de indios algunos pa a que ca en, ó
" saquen o o, ni pa a o a cosa alguna. E que
" e oquen las echas has a aquí. Po qué en se
" habe hecho me ced de los dichos indios, se
" ha seguido án es daño que p o echo al pa i-
" monio eal de sus Mages ades, po el mucho
" o o que se pudie a habe de ellos ; demas que
" siendo como son Ch is ianos son a ados
" como in ieles, y escla os."
Si la nacion en ónces no hubiese sido encida
y despojada de sus de echos po en u a hubie a
dejado de comunica á las colonias la libe ad y
sabidu ía de sus ins i uciones y sus leyes ? Cie o
es que no ; pues aun escla izada es endió á odas
ellas los bene icios que pudo conse a de su
adminis acion. España dió á la Amé ica odo
lo que le había quedado, sin hace la meno
ese a pa a sí. La misma legislacion ci il y
c iminal, la misma plan a en el ó den municipal
de los pueblos, en el mé odo adminis a i o de
las p o incias, el mismo plan de educacion
gene al, los mismos eglamen os de enseñanza
pública, la misma pa icipacion en las dignidades
336
£XÁMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. III.
y bene icios eclesiás icos de odas ge a quías, en
las magis a u as, empleos y ca gos sup emos
del es ado, en los í ulos, hono es y condeco a-
ciones que se usa on en odas épocas.
Respec o á los indígenas su esme o es oda ía
mas no able. Conside ando el es ado mo al de
aquel nue o emis e io in e io al que enía el
mundo an iguo, p ocu ó ele a le cuan o uese
posible, mejo ando su condicion social po
medio de leyes p o ec o as, y escepciones espe-
ciales. Si es o pudo se un ye o, cues ion
di ícil de esol e , y de modo alguno p opia de
es e luga , el p incipio e a jus o y ilan ópico.
En e innume ables p uebas que pod ían ci a se,
al ez no hay o a ni mayo , ni mas di ec a, que
el habe subs aido á los indios del pode de la
inquisicion, á pesa del espí i u an in ole an e
y aná ico que dominaba en la me ópoli. Pa a
conoce la ace ada polí ica que se obse ó en
es e pun o, con iene eco da aquí lo que dispo-
nía el código, ó Recopilacion de Indias. La ley
17, lib. 1, i . 19, dice : " O denamos que sob e
" conoce y p ocede los inquisido es con a
" indios, en las causas que ocan al san o o icio
gua den sus ins ucciones, y la ley 35, lib. 6,
" i . 1." Es a ley es co no sigue : " Po es a
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
337
11
p ohibido á los inquisido es apos ólicos el
11
p ocede con a indios, compe e su cas igo
1 1
á los o dina ios eclesiás icos, y deben se obe-
11
decidos y cumplidos sus manda os ; y con a
11
los hechice os que ma an con hechizos, y usan
de o os male icios p ocede án nues as jus i-
cias eales."
En el gobie no gene al de la Amé ica la me-
ópoli no adop ó o as máximas de adminis a-
cion colonial, que las obse adas ambien po las
denlas naciones en los es ablecimien os ul ama-
inos que o ma on en di e sas pa es del an iguo
y nue o mundo. Habiendo pe ecido la ins i u-
cion á, quien ocaba igila la obse ancia de las
leyes, no cabía o o medio de supli la, que el que
se adop ó pa a la me ópoli. El sis ema de
cue pos consul i os se es endió igualmen e á la
Amé ica, c eando un Consejo especial de Indias,
que en endiese p i a i amen e en odos los nego-
cios de aquellas as as p o incias. Se hizo mas,
se es ableció un juicio se e o de esidencia sob e
la conduc a de los i eyes y ge es supe io es de
ellas al conclui su mando, sin que pa a ins au-
a le uese necesa ia acusacion, 6 queja de
pa es
ag a iadas. Si en la p ác ica no
se
con-
seguía
odo el bene icio de es as disposiciones, no
TOM. 1.
344
EXAMEN HISTÓRICO DE LA
[CAP. In.
males, las mismas ejaciones, los mismos pe -
juicios espec i amen e se espe imen aban en la
amilia eu opea que en la ame icana, siendo unos
mismos los p incipios adop ados pa a di igi la en
ambos con inen es, si es que no se usaba de
mayo se e idad y du eza pa a con la que es aba
mas p óxima, y la cual no po eso enía o os
medios pa a de ende se, que la que se hallaba
sepa ada po el ma .
A ibui , pues, á España un sis ema de op i-
mi p emedi adamen e á la Amé ica, omi iendo
lo que se padecía al mismo iempo en la penín-
sula ; alega pa a ello hechos suel os, casos sin-
gula es, ocu encias aisladas, sin demos a que
no sucedía o o an o en las p o incias de Eu opa,
6
que en es as se co egía el daño, mién as se
pe mi ía,
o
se disimulaba en las de Ul ama es
injus o, es ageno de la ci cunspeccion con que
deben examina se es as cues iones, y de la g a-
edad y de enimien o con que debe p ocede se
pa a juzga con impa cialidad. Con los mismos
ye os, con los mismos abusos, con las mismas
p eocupaciones se luchaba en la mad e pa ia
que en las colonias ; los mismos deseos de pone
el con enien e emedio anima on siemp e á los
españoles de uno y o o emis e io ; iguales
CAP. III.]
REFORMA CONSTITUCIONAL.
;345
es ue zos * hicie on en odas épocas pa a epa a
el mal y p eca e le en los dos paises ; descono-
ce lo, ocul a lo, y sob e odo nega lo espec o á.
la é a de la insu eccion y e o ma cons i u-
cional, es sac i ica á mi as limi adas, á in e eses
mezquinos, á espí i u de pa ido y esen imien o,
la e dad, la no o iedad de hechos públicos
consignados de un modo indeleble en monu-
men os an ilus es como du ade os.
Indicado el sis ema con que España adminis-
aba sus colonias án es de la in asion de la
península en 1808 esul a, que las p o incias de
Amé ica y las de la me ópoli es aban adminis-
adas po los mismos p incipios. Que los
males que espe imen aban unas y o as p ocedían
de un o igen comun, y que jamas se adop ó
p o idencia ó e o ma pa a emedia los, que
no se es endiese al mismo iempo á odas ellas,
si se conside aba que su aplicacion podía se
ú il, ó necesa ia. Cabe que en es o se come-
iesen e o es ; y no es posible deja de econo-
ce lo ; mas no po eso es ménos in undado y
calumnioso el ca go de op esion delibe ada hecho
con a la me ópoli á in de jus i ica la conduc a
Vease la no a A,
al
in de es e Capí ulo.
:3 4 6
EXAMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. III.
de Amé ica du an e la e o ma cons i ucional,
que es el pun o á que se di igen es as e-
lexiones.
Con inuaba la mona quía gobe nada en ambos
mundos bajo p incipios uni o mes, cuando, al
empeza el siglo x iii, sob e ino en la me ópoli
la gue a de sucesion. Mién as du ó es a in-
sensa a lucha, la Amé ica pe maneció anquila,
espe ando que la co ona de Cas illa, de quien se
conside aba de i ada y mo ien e, escogiese po
la sue e de las a mas en e dos p e endien es
que se dispu aban la posesion de los as os do-
minios españoles. Al comenza aquella gue a
no se había empeñado en Eu opa oda ía la con-
ienda polí ica que puso en e men acion odos
sus es ados. Pe o desde en ónces, qué al e a-
cion en la conduc a de los gobie nos, y en el
es ado y condicion mo al de las naciones ! La
es ensa egion que ocupaban en el no e de Amé-
ica las colonias inglesas, decla ándose indepen-
dien es de su me ópoli, y es endiendo la au o-
idad sobe ana de su nue o impe io has a las
o illas del Misisipi ; los p íncipes de Eu opa
p o egiendo es a sepa acion, ó mi ando con in-
di e encia que si iese de ejemplo á sus p opios
súbdi os ; casi al mismo iempo la e olucion
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
347
ancesa, poniendo en conmocion el an iguo y
nue o mundo, ¿ podían, acon ecimien os an
es ao dina ios, no in lui en los espí i us a -
dien es, no in lama los ánimos, no exal a las
pasiones, no di undi po odas pa es las doc-
inas e o mado as que se habían desplegado en
odo el siglo ?
Ya se ha is o en o o luga la di eccion que
omó el espí i u público en España luego que
e minó la gue a de sucesion ; y cómo la nacion
siguió el impulso de la nue a é a, á pesa de los
obs áculos que se lo es o baban. El p incipio
de uni o midad con que se con inuó adminis-
ando la mona quía en ambos con inen es des-
pues de asegu ada en el ono la dinas ía
ic o iosa, no podía ménos de acele a el es ado
i il de las colonias. Desde mediado el siglo
x m se aumen a on ápidamen e los sín omas
de es a ans o macion, y la mayo edad á que
se ace caba la Amé ica, exigía que se edoblase
la igilancia del gobie no en la mad e pa ia.
Si la madu ez, po sí sola, no e a incompa ible
con el espe o y obediencia ilial, con odo, la
me ópoli no debía con ia imp uden emen e en
la sumision de p o incias an dis an es, cuya
p ospe idad, al paso que in undía en ellas mai%
34
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. III.
ene gía y igo , ac ecen aba en o as naciones el
deseo, cuando ménos, de oma pa a sí di ec a-
men e oda la pa e de aquella que pudiesen.
Es e dad que al en a el siglo xix enía
España oda ía pode pa a desconce a cual-
quie plan sinies o, aunqué es u iese auxiliado
po el in lujo de los es ange os. Pe o si algun
suceso semejan e al que dió o igen á la gue a
de sucesion, abso iendo en la me ópoli el
cuidado del gobie no, ene ase su accion y de-
bili ase su au o idad, no se ía de eme , que el
emba azo inspi ase á las colonias sen imien os
a e idos ? Pues es a es la si uacion en que
puso á la mona quía la usu pacion de Bonapa e.
Con aquel a en ado, es e homb e comp ome ió
de hecho la union de Amé ica y España, y o a
encedo , o a encido, aca eó una sepa acion
que, sin los escándalos de Bayona, ni hubie a
sucedido en muchos años, ni menos i ía acompa-
ñada de an a desolacion y es ago. La ag esion
de es e ambicioso no podía ménos de conmo e
los ánimos en aquel as o con inen e. El es ado
mo al y polí ico de odas las clases, que en él
ienen in lujo, dis aba mucho en ónces de la
apa ía con que mi a on en el siglo an e io la
dispu a, sob e si debía egi las un p íncipe
CAP. III.] REFORMA
CO
NSTITUCIONAL.
349
ances, ó un a chiduque de Aus ia. Es
absu do el c ee que desde
el
momen o en que
ecibiesen las enuncias de Bayona, aun sin
esis i las la me ópoli, dejasen los habi an es de
Amé ica de oma en conside acion la sue e
u u a de aquel con inen e, si se some ían á, ellas
como la mad e pa ia. Y qué pelig o no
hab ía ya en medi a sob e un acon ecimien o,
que en ol ía, que p o ocaba la independencia,
an seduc o a aun sin aquel p e es o ? Cuando
no exis ie a semejan e p edisposicion, la sue e
del B asil da á conoce lo que hubie a sucedido
á las colonias españolas, si Napoleon se hubiese
apode ado de oda la península, co no lo hizo de
Po ugal. Todos sus designios se hubie an ane-
gado en el Oceano, si es que llegaban ealmen e
sus ilusiones á c ee que podía epe i el plan
de
Luis XIV *.
Aunqué las iolencias come idas en la me ó-
poli a anca on á. la Amé ica las mayo es de-
mos aciones de indignacion y pa io ismo, sin
emba go, es os sen imien os no podían abso e
oda la a encion de los que se hallaban an lejos
* Así lo da á en ende lo que e ie e Escoíquíz de su
con e sacion con Bonapa e en Bayona.
350
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA
[CAP.
III.
del ea o de una gue a asolado a y c uel. La
segu idad de sus pe sonas y p opiedades les
dejaba ancho campo pa a abandona se á odas
las suges iones de la imaginacion y an asía,
mién as sus he manos de Eu opa, anegados en
lág imas y sang e, solo podían a ende á de en-
de se de un enemigo pode oso que los acosaba
po odas pa es. Di e encia an no able en la
si uacion espec i a de súbdi os de un mismo
impe io, no podía ménos de causa inquie udes
en los que conse aban en la mad e pa ia los
es os de au o idad pública que se habían sal ado
de la uina uni e sal.
Las Jun as p o inciales p ocu a on, del mejo
modo que les ué posible, e i a las consecuen-
cias que e a de eme causase en aquel con i-
nen e la disolucion del gobie no sup emo en la
me ópoli. Así ué que no pe die on momen o
algunas de ellas de di igi le su oz, o eciendo, en
su magnánima esolucion de esis i al enemigo,
un cen o comun pa a euni en él la leal ad y
pa io ismo de oda la g an amilia española.
La Jun a cen al, no pudiendo desconoce am-
poco que el es emecimien o de la mona quía en
Eu opa o zosamen e había de conmo e aquellas
CAP. III.]
REFORMA CONSTITUCIONAL.
351
egiones, en ó en el exámen de una cues ion,
ob ia cie amen e, pe o en es eno a dua
y
pelig osa.
Espediciones de opas, pa a e o za las
gua niciones y cue pos exis en es en di e sos
pun os de Amé ica, e an imp ac icables en la
is e si uacion de la me ópoli.
Has a la
ma ina mili a , an esencial á la conse acion
de posesiones lejanas, ya casi aniquilada en el
úl imo einado, iba acabando de desapa ece con
los mismos es ue zos que se hacían en la mad e
pa ia, pa a epele la ag esion enemiga. El
único medio de e i a que la dis ancia y el
es ado de la península indugesen, á los espí i us
a dien es y a e idos en las colonias, á susci a
quejas, á p omo e eclamaciones pelig osas, e a
p e eni las opo unamen e, o eciendo con ge-
ne osidad lo que se había de pedi con esolu-
cion, y al ez con amenazas. En la me ópoli
se había conside ado u gen e el euni al g an
Consejo de la nacion, pa a o alece la union y
conco dia de los ánimos, y da al espí i u pú-
blico el impulso y di eccion que con enía á an
a ojada emp esa.
Llama á Có es gene ales de
odos los einos
y p o incias, y no con oca á la Amé ica, hubie a
352
EXAMEN
HISTÓRICO DE LA [CAP. III.
p o ocado el descon en o, y aca eado al in una
e olucion en oda ella. El e men o que puso
en accion las pasiones, que exal ó los ánimos de
los españoles peninsula es, cie amen e no hu-
bie a pe dido su e icacia, al aslada se allá del
ma con la no icia de lo ocu ido en la mad e
pa ia ; y las cues iones que se en ila on despues
en las Có es es ao dina ias, esuel as sin pa -
icipacion di ec a de pa e an p incipal del im-
pe io, no se hubie an escuchado con la sumision,
con la de e encia con que se ene aban I n es las
cédulas del Consejo de Indias, ó los dec e os
eales anunciados en las gace as del gobie no
sup emo. La c isis había llegado ya. Los e-
medios aplicados en Eu opa pa a p eca e la
disolucion de la an igua mona quía, e a p eciso
que se es endiesen á odas las es emidades de
aquella inmensa y es emecida áb ica. Cúlpese
en odo caso á los que, enca gados de admi-
minis a la y egi la an os años con odo el
desemba azo que les p opo cionó el iempo, la
espe iencia y el pode absolu o, a age on sob e
ella, con sus desacie os ó su impe icia, el azo e
de una in asion es ange a. No á los que
llamados cuando es a había ya hecho el daño
i epa able p ocu a on a aja el mal, se ap esu-
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
353
a on á con ene los e ec os de aquella calami-
dad, buscando los medios en la o aleza de su
co azon, en la pu eza de sus in enciones, en su
desin e és, en su desp endimien o, en los sac i-
icios mas señalados y cos osos.
La Jun a cen al, no pudiendo desconoce la
ans o macion que el iempo y los acon eci-
mien os polí icos del siglo an e io habían
causado en el es ado mo al de las colonias,
y
que e a necesa io supli de algun modo ue zas
que ni enía ni hubie an sido adecuadas bajo
odos aspec os á las nue as ci cuns ancias, les
o eció iguales de echos que á las p o incias de
Eu opa, qui ando así odo p e es o á dispu as y
eclamaciones que an unes as podían se á la
conco dia nacional. El Consejo de egencia
con i mó la misma p omesa, y po eso ue on
elegidos los ein a dipu ados que debían supli
la ep esen acion de Amé ica, mién as llegaban
los que ella nomb ase como p opie a ios.
Some idas á la conside acion de las Có es
las p oposiciones que p epa a on en e sí los
dipu ados suplen es, se emplea on en examina -
las y discu i las muchas sesiones. No es posible
deja de lamen a se aquí del a al sec e o con
que se delibe ó sob e an impo an e ma e ia.
TOM. I.
2
A
•360
EXAMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. HL
no pueden obscu ece siquie a hecho an me-
mo able.
No podían las Có es e a da , sin g a es in-
con enien es, el a eglo del gobie no. La e-
gencia que le di igía in e inamen e no cesaba de
causa inquie udes y disgus os. Una ó den suya
comunicada ese adamen e á las au o idades de
Cádiz pa a que impidiesen habla mal de las
Có es había acabado de i i a á odos. Los
enemigos del cong eso la a ibuían á las sesiones
sec e as de los dias an e io es ; los que se in-
e esaban en su epu acion y buen nomb e
eían con dolo que siquie a se sospechase de
ello. Denunciada la ó den po un dipu ado se
p egun ó á la egencia las azones que hubiese
enido pa a espedi la ; y aunqué asegu ó habe lo
hecho con las in enciones mas ec as, es u o muy
lejos de des anece las dudas que había susci ado
especialmen e po la ese a. Las Có es, des-
pues de p oclama los p incipios gene osos de su
p ime dec e o, despues de p ome e que la
imp en a se ía lib e, despues de es ablece publi-
cidad en sus sesiones ¿ podían necesi a de un
il espionage pa a concilia se la con ianza y
espe o de la nacion á quien ep esen aban ? Si
la egencia había p ocedido en ealidad de buena
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
361
e al hace semejan e enca go á las au o idades
de Cádiz, no podía da p ueba mas e iden e de
incapacidad pa a gobe na en la nue a é a.
Po in, despues de muchas con e encias p e-
pa a o ias, las Có es nomb a on, el 28 de
oc ub e, en sesion sec e a y pe manen e, es
egen es en p opiedad ; habiendo aco dado an es,
que uno de ellos uese na u al de Amé ica, pa a
da es e nue o es imonio de impa cialidad y
celo. Recayó la eleccion en el enien e gene al
Don Joaquin Blake y el ge e de escuad a Don
Gab iel Cisca , po Eu opa, y po las p o incias
ul ama inas en el capi an de na ío Don Ped o
Aga . El p ime o, aunqué poco a o unado en
la sue e de las a mas, e a conside ado en ónces
como uno de los ge es mili a es mas sabios en
el a e de la gue a, y no ménos ín eg o y capaz
pa a los negocios; el segundo, á la epu acion
cien í ica con que an o se había dis inguido
siemp e, unía mucha p obidad y en e eza ; y el
úl imo no e a ménos es imado po sus luces y
conocimien os, que po sus i udes p i adas..
La eleccion ué poco dispu ada en las Có es, y
en el público me eció gene al ap obacion.
Pa a supli á los dos egen es p ime os, que
se hallaban ue a de Cádiz, se nomb ó in e ina-
362
EXAMEN
HISTÓRICO DE LA [CAP.
men e al enien e gene al, ma ques del Palacio,
y á Don José Ma ía Puig, del Consejo eal.
Las Có es án es de p ocede á la eleccion habían
aco dado, que se escluyese de ella á oda pe sona
que hubiese ju ado, econocido ó en ado en
comp omisos con el ey in uso. Es a se e idad,
insepa able de la exal acion de aquellos iempos,
e a necesa ia pa a que la egencia u iese oda
la independencia y desemba azo que podía e-
que i en muchos casos el eje cicio de su au o i-
dad. Po lo mismo, los esc u inios ue on nu-
me osos y len os, y el cansancio de an penosa
ope acien, unido á la con ianza que inspi aban
los egen es en p opiedad, hizo que se mi ase
con poco in e es la eleccion de los dos suplen es.
De es e descuido bien p on o u ie on las Có es
mo i o pa a a epen i se.
Señalada la p óxima sesion pa a ecibi el
ju amen o á la nue a egencia el ma ques del
Palacio, al esponde á la ó mula leida po uno
de los sec e a ios, alzando la oz y con ono
a e ido dijo, que ju aba sin pe juicio de los
muchos ju amen os de idelidad que enía hechos
al Seño Don Fe nando VII. Ad e ido po el
p esiden e de las Có es que el ju amen o debía
se sin es icciones, insis ió en las mismas pala-
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
363
b as, que iendo ademas esplica su sen ido.
Co no el p esiden e le epusiese, que no es aba
au o izado pa a habla en aquel luga , se aco dó
que lo hiciese desde la ba andilla. En ónces el
ma ques, desde ella in en ó espone las azones
que enía pa a habe p ocedido de aquel modo,
asegu ando que es aba p on o á ju a segun la
ó mula es ablecida, " Si los seño es dipu ados,
sabios en ma e ias eológicas, que había en el
41
cong eso, hallaban que podía hace lo sin esc ú-
pulo ni epa o."
En ano se in en a ía desc ibi la imp esion
que causó en los ci cuns an es suceso an singula
y an inespe ado. Con e i la g a edad y
deco o de es e ac o solemne en escena de escán-
dalo y desaca o ; co esponde de es a mane a á
an dis inguido es imonio de es imacion y con-
ianza en la p esencia misma de las Có es, y al
ecibi de sus manos el gobie no del eino, e a
un a ojo incomp ensible, y no se podía c ee
que p ocediese solo de inconside acion y lige eza.
En medio de la con usion que einaba, el p esi-
den e oda ía conse ó el ó den, y habiéndose
dado posesion á los o os dos egen es, se aco dó,
que el ma ques del Palacio pasase en a es o al
:364
EXAMEN HISTÓRICO DE LA
[CAP.
III.
cue po de gua dia inmedia o mién as se o naba
alguna esolucion.
Fué isible á. cuan os p esencia on es a dolo-
osa escena el p o undo desp ecio en que incu ió
pa a con las Có es el ma ques del Palacio,
apelando desde la ba andilla á la doc ina eoló-
gica de los dipu ados á quienes quiso aludi en
an es aña incong uencia. Su p o esion de
soldado, su misma p oce idad y ma cial con-
inen e, las insignias y a a ío de gene al, odo
con ibuía á que esal asen oda ía mas su pusi-
lanimidad y sus esc úpulos á los ojos de los que
le c eían since o. Si al mismo iempo se con-
side aba cual e a el es ado de una nacion
acosada po el mayo y mas audaz gue e o que
se había conocido, qué en año que la indigna-
cion de las Có es se con i iese en mo i icacion
y aguda pena po el insigne ye o de habe
pues o la is a, ni aun po un ins an e, en pe -
sona an in e io , an poco adecuada á. lo que
eque ían las ci cuns ancias ! El p esiden e,
que iendo da iempo á que calmase la i i acion
de los ánimos, con mucha p udencia suspendió
la sesion po algunas ho as.
C í ica e a la si uacion de las Có es al consi-
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
365
de a que la conduc a del ma ques del Palacio
no se podía a ibui á so p esa que le hubiese
causado la ó mula del ju amen o en el ac o de
p es a le. Los é minos en que es aba concebida
cons aban en el dec e o de las Có es del dia de
su ins alacion. Es e ju amen o habían hecho
los egen es que cesaban ; el mismo se había
adminis ado á odas las au o idades y uncio-
na ios públicos del eino. Si su eno a ligía la
conciencia de es e gene al, una enuncia po
esc i o hubie a sal ado sus esc úpulos, le hubie a
e i ado el comp omiso de esis i al manda o de
las Có es, y á es as el escándalo de una p o o-
cacion di ec a. El espacio que medió, desde
que supo el nomb amien o has a el ac o de ju a
en la sesion, iempo le dió pa a e lexiona , y
aun pa a o na consejo. Su esolucion, po lo
mismo, no podía ménos de apa ece p emedi ada,
especialmen e is a la enacidad con que insis ió
en ella una y o a ez.
Las Có es no podían no e que el obispo de
O ense enía ya un imi ado , pe o que ademas
había escogido delibe adamen e el momen o de
da á su desobediencia odo el in lujo que pudie-
an desea los enemigos mas enca nizados de la
conco dia nacional. Alen ados es os con la
366
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. III.
mode acion que mani es a on las Có es pa a
con aquel p elado, y equi ocándola con debilidad,
quisie on acome e de nue o su emp esa. Ha-
lla on en la i e lexion y lige eza del ma ques
del Palacio un ins umen o de sus pe e sos
designios. Es e homb e imp uden e no a dó
en conoce que había sido íc ima de ellos, al
e se abandonado á su p opia o una po los
coba des que le p ecipi a on. La clemencia
de las Có es, que an inconside adamen e
p o ocó, ué lo que le sal ó de la se e a y ejem-
pla demos acion en que decla a on que había
pe dido la con ianza de la nacion. Demos acion
no solo me ecida po su eme idad, sinó ambien
indispensable pa a e ena la audacia de sus
ins igado es. Sin emba go, mas adelan e las
Có es e oca on es e acue do, deja on al ma -
ques en libe ad bajo palab a de hono , emi-
ie on su espedien e á la egencia pa a que es e
gene al uese juzgado con o me á de echo, se
con o ma on con odas las decla aciones a o a-
bles que le absol ían de c iminalidad en lo ocu-
ido en su p esencia, y no sa is echas aun con
an a mode acion, die on un es imonio de mag-
nanimidad de que al ez no hay o o ejemplo
en la his o ia de las e oluciones. La egencia
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
367
mas adelan e nomb ó al ma ques capi an gene al
de la impo an e p o incia de Valencia. Las
Có es segun el eglamen o p o isional pa a el
gobie no del eino se habían ese ado la acul ad
de desap oba los nomb amien os de la al a
adminis acion que conside asen desace ados.
No obs an e, en es e caso se abs u ie on de
mani es a ni aun disgus o po que se hubiese
hecho una eleccion an poco p uden e, an poco
delicada bajo odos aspec os.
A pesa de es os desg aciados inciden es, la
ama y p es igio de las Có es olaban po odas
las p o incias. Sus discusiones y dec e os hacían
imp esion an o mas p o unda, cuan o los con-
inuos desas es de la gue a y la imidez del
gobie no sup emo habían queb an ado el ánimo
aun de los mas es o zados, y casi aniquilado la
espe anza de que se es ableciese una adminis a-
cion ilus ada y igo osa. Po in, econocida su
au o idad, celeb adas con en usiasmo las solemnes
decla aciones que es ablecían á la nacion en el
eje cicio de sus de echos, la opinion pública
empezó á clama po una e o ma sis emá ica.
En e el con uso opel de planes, quejas,
memo ias, p oyec os y odo gene o de ep esen-
aciones que llegaban de con ínua á las Có es,
36S
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. III.
la mayo di icul ad consis ía, sin duda ninguna,
en con ene la ehemencia, en mode a el celo
con que odo se p omo ía y se apoyaba. La
in e e ada cos umb e de acudi al gobie no en
odos los negocios públicos y p i ados, eludiendo
el cu so legal de los ibunales, ó de las o icinas
y es ablecimien os de los demas amos, no se
había co egido con la insu eccion. Al con-
a io, las Jun as p o inciales, la sup ema cen al,
el
p ime Consejo de egencia habían admi ido
ecu sos de odas clases y sob e odas ma e ias,
así con enciosas como adminis a i as, pa ecién-
doles, que, po gobe na á. nomb e del ey,
podían eje ce la au o idad sin es iccion
ni
lími es. Po o a pa e, los que deseaban
aumen a los enemigos de las Có es apa en aban
sos ene la misma doc ina con el in de clama
con a su descuido, ó su indolencia, si, ci cuns-
pec as, dejaban espedi a la accion de los ibu-
nales y demas au o idades es ablecidas ; ó
le an a el g i o quejándose de su in e encion,
si empleaban la jus a y p uden e igilancia an
p opia de su ins i u o, especialmen e, cuando
e a an necesa io inspi a á, la nacion con ianza
y amo al ó den es au ado, como in undi en
los unciona ios el espe o y saludable emo á
CAP. III.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
369
la opinion pública que po an o iempo habían
desconocido.
Pa a p eca e que es a con usion causase
len i ud en el despacho de los negocios, y e i a
asimismo dispu as sob e au o idad, se aco dé
o ma un eglamen o p o isional pa a la e-
gencia mién a.s se es ablecía el gobie no en la
cons i ucion. El p oyec o, despues de p olijos
deba es, ué ap obado con pocas al e aciones.
En gene al con enía los undamen os del égimen
ep esen a i o con o me á los p incipios p ocla
mados el 24 de se iemb e. Las es icciones
pues as al gobie no e an -análog
p
as á las ci cuns-
ancias de la época. En medio de la exal acion
y suspicacia que aen consigo las con ulsiones
polí icas, no e a posible con ia una au o idad
disc ecional á súbdi os del es ado, pa icula -
men e es ando an i os los e ec os del abuso
que habían hecho de ella las di e en es ad-
minis aciones que se sucedie on en la in-
su eccion.
Las limi aciones p incipales consis ían, en no
pode manda po si los egen es ue za a mada ;
no da la sancion á las leyes ; comunica ese -
adamen e á, las Có es los nomb amien os que
hiciesen en la al a adminis acion án es de pu-
TOM.
1.
2 B
11
,41
<I
41
<I
44
41
376
NOTA A.
[CAP.
In.
41
Pues un asien o de neg os, que po en a á ende los en
nues as ie as, nos dan an o po cada uno, pagándonos
11
que les dejemos ende la sang e humana, ó comp ándosela
44
noso os cómo cabe ménos que en un A eis a ? Po qué
41
los pob es neg os no aen gue a con noso os, ni con
41
los que los cau i an,
y
son lib es po na u aleza, y el
cau i e io en ó po el de echo de las gen es, supues a la
11
gue a jus a, po qué el que no la hace jus a no puede
4l
cau i a en conciencia ; que es lad on y i ano el que los
C1
hace cau i os, ó coope a con él como se coope a con es e
asien o de neg os con lad ones que los hu an. Y no bas a
14
pa a es o el deci que los bau izan, que es o e a bueno pa a
1/ en ia les minis os, y ob a como manda C is o, mas no
" cau i a les, que no se pueden ejecu a males en conside a-
" cion que po ellos engan bienes." Despues de a ias
e lexiones mas sob e es e pun o, añade : " Si a de p ueba
eal en el des ozo de los indios lo que esc ibe" (el oido )
Don Ma ías Lagunez á su pad e desde Lima
Tenga
Vm. mucho gozo, que he esc i o un papel de mas de escien os
pliegos sob e las cosas mas impo an es del es ado de es e
eino, ali io y desag a io de los indios que es án como
escla os. Es o lo e ie o á. Vm., po da le el gus o que
ecibi á en que me haya aplicado á cosa an san a : lo he
hecho po Dios, y po es os mise ables que me ienen
queb ado el co azon. Es e se emi e al Consejo en es a
ocasion con g andes aclamaciones de los seño es i ey y
a zobispo de es a ciudad, despues de muy san as y pia-
dosas esoluciones que han o nado po él á a o de los
indios : de Mad id sab á. Vm. mucho mas, po qué ni mis
labios, ni cuan o he abajado en se icio de S. M. es cosa
que impo e en compa acion de es e esc i o, que es un lib o
muy g ande. Nada de es o digo con anidad, sinó es pa a
da gus o á Vm., como he dicho, y así no lo esc ibo á o o,
CAP. III.]
NOTA A.
377
‹
sinó á los' seño es del
Consejo.'
Es a ca a se esc ibió á
" 14 de se iemb e de 1692. Es á en pode del iscal de
Indias el papel de Don Ma ías Lagunez muchos iempos
ha, y con sus ocupaciones y dependencias, no se sabe haya
í
de endido una cosa an piadosa, y del se icio de Dios, y
de las Mages ades, dando á en ende es os descuidos la
44
igilancia de los iscales y conseje os en las cosas que
" an o impo an á los acie os de las Mages ades pa a con
" sus asallos"
Todos es os es ue zos, odos es os clamo es hubie an pene-
ado al in en el san ua io .de la e dad, de la azon y de la
ley, si la ins i ucion p o ec o a de los de echos de la nacion,
no hubie a pe ecido con la in oduccion de dinas ías es an-
ge as.
CAPÍTULO IV.
TRASLACION DE LAS CÓRTES Á CÁDIZ. MENSAGE DE LA
REGENCIA PIDIENDO AUMENTO DE LA FUERZA MILITAR,
Y LOS MEDIOS NECESARIOS PARA MANTENERLA. MEMORIAS
DE LOS MINISTROS DE HACIENDA Y DE LA GUERRA, SOBRE
EL PRESUPUESTO GENERAL DE GASTOS, Y ESTADO DEL
EJÉRCITO Y PLAZAS. DE DEFENSA EN EL INTERIOR DEL
REINO. BATALLA DE CHICLANA. DESAVENENCIAS DE
LOS GENERALES DE LA ESPEDICION. POR QUÉ LAS CÓRTES
RESPETARON LA RESOLUCION QUE TOMÓ EN ESTE PUNTO
LA REGENCIA.
REUNIDOS
ya los nue os egen es, esol ie on las
Có es aslada se á Cádiz ; así pa a p opo -
ciona á. sus comisiones el auxilio de las muchas
pe sonas ilus adas que esidían en aquella
ciudad, como po deja mas desemba azado y
lib e un pun o an impo an e como la Isla de
Leon. En ealidad, siemp e se había consi-
de ado poco p uden e que las Có es pe ma-
neciesen en la p ime a línea de de ensa, espues as
a, odos los iesgos y ocu encias de un asedio
que cada dia es echaba mas y mas el enemigo.
CAP. IV.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
379
Cumplida la esolucion de ab i allí las sesiones,
sin que les hubiese a ed ado la p esencia del
ejé ci o si iado , solo podían espe a á que cesase
la epidemia que se había decla ado con mucha
malignidad en aquel año. Luego que espi ó el
é mino sani a io, y el pue o quedó lib e, se
hizo la aslacion con aleg ía uni e sal de Cádiz.
La egencia, pa a dedica se á la o ganizacion
de los ejé ci os, y p osegui la gue a con igo ,
p opuso á las Có es un alis amien o de ochen a
mil homb es, y los medios necesa ios á es e
aumen o de la ue za mili a . El minis o de
hacienda *, en una la ga y e udi a memo ia
espuso el es ado de las en as públicas, es endién-
dose de palab a en e lexiones opo unas, y en
aquella época de sumo in e es. Fue on muy
no ables las que usó pa a llama desde el p in-
cipio la a encion del cong eso, y me ecen po
odas ci cuns ancias que se ecue den en es e
luga .
" Seño ," dijo el minis o, " las con inuas e-
clamaciones de los ejé ci os y a mada que
" de ienden nues a libe ad, en solici ud de
" auxilios, y la di icul ad de p opo ciona los
Don José Canga A güelles.
380
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. IV.
"
po al a de ondos en el e a io, nacida del
" as o no que su en las cob anzas, llaman
" impe iosamen e la a encion de V. M. en es e
41
dia, ani e sa io memo able de la de ensa de
" Cádiz y de la Isla. Las en as y con ibuciones
" de la co ona de España, insu icien es pa a
cub i sus gas os en iempo de anquilidad,
no inden hoy la e ce a pa e de sus alo es.
" E ec o ine i able de la especie de gue a que
" sos enemos, de las desolaciones causadas po el
" enemigo, y de los lími es es echos del e i-
" o io lib e. El c édi o público, agen e p e-
cioso de la iqueza de los e a ios, se encuen a
" en el es ado mas deplo able : me ced á las
" medidas iolen as adop adas en el úl imo ei-
nado pa a sos ene le ; á la calidad de las
" deudas en ónces con aidas ; al a an a a o con
" que se de ama on los sac i icios sob e el
" pueblo, y á la neg a ialdad con que se anu-
la on las esc i u as mas solemnes, y se om-
" pie on los pac os mas sag ados. Las emesas
" de caudales con que la idelidad de los he ma-
nos de Amé ica acuden á sos ene la glo ia
del impe io español, aunqué abundan es, no
" bas an pa a cub i los desembolsos, ni podemos
" con a con ellos con la abundancia que exige
CAP. IV.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
381
" nues a de ensa. En semejan e si uacion el
soldado pe ece íc ima noble de su he oismo,
" y el gobie no se agi a al conside a se sin
" medios pa a cumpli sus o os.
La his o ia, si nos enseña cuan di ícil es
" sos ene una gue a de años sin a uina el
es ado, ambien nos demues a, que los pueblos
" encuen an ecu sos pa a man ene la, cuando
de ienden su libe ad, y cuando se deciden á
" sepul a se bajo las uinas de la pa ia, án es
" que su i la escla i ud es ange a.
" Con la eno me deuda de 7,194,266,839 ; 33;
hemos le an ado los he mosos pendones de la
" independencia nacional, y sin cajas y sin planes
" supimos aba i la ie a al i ez del op eso de
" la Eu opa. Bajo el gobie no libe al de V. M.,
" pod emos lle a nues as a mas ic o iosas mas
" allá del Pi ineo, y encon a emos ondos en
" medio de nues as necesidades ; po qué V. M.
" eune el amo y la con ianza del pueblo que
" mi a en V. M. su an igua ep esen acion, la
" ob a g ande de sus mayo es, y la egide de sus
" de echos.
" Pe o, Seño , si no conocemos la es ension de
" los desembolsos, el impo e de los ing esos
" o dina ios de la co ona, y el
de ici
que esul a,
382
EXAMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. IV.
¿
cómo saca emos de un manan ial an p e-
/ cioso de ecu sos lo su icien e, ya que no pa a
" llena le, al ménos pa a sob elle a la ca ga
que descansa sob e nues os homb os ? Tal
es el obje o de la memo ia que el Consejo de
‹4 egencia me manda p esen a á V. M."
En ella, al señala el p esupues o gene al de
gas os, el minis o le hacía subi á la exo bi an e
suma de mil doscien os millones, esp esando de
palab a que,
41
solas las p o isiones del ejé ci o
necesi aban 400 millones de eales, y la ma ina
84 millones, aun en la si uacion ac ual en que
se encon aban." El
de
,
que esul aba e a
eno me. Pa a supli le e a necesa io hace
sac i icios inaudi os. " Las habe nos," añadió,
con los anceses, que han debido sus en ajas
á la apidez de sus mo imien os, y así es p e-
ciso sali de las eglas o dina ias." En se-
guida hacia e la necesidad de e o ma las
bases de la con ibucion de gue a plan eada
po la Jun a cen al, espec o á que ecaía sob e
los capi ales, á que es aba egulado el édi o de
es os á. cua o po cien o, y á que adolecía de
o os de ec os que daban ocasion á que uese
poco p oduc i a y en es emo g a osa. En su
luga p oponía un impues o di ec o sob e los
CAP. IV.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
383
p oduc os, ó en as líquidas de las incas ús icas
y u banas, y del come cio é indus ia en gene al,
a eglando las cuo as de los con ibuyen es á
p og esiones y eglas que debían inse a se á
con inuacion del dec e o de las Có es cuando le
espidiesen. Con es e mo i o dijo de palab a ;
Es a con ibucion descansa sob e el p incipio
de que cada uno debe con ibui en p opo cion
" de las u ilidades que se p ome e del buen éxi o
" de la gue a ; y sob e la disposicion de la ley
del eino que aplica los diezmos al man eni-
41
mien o de los minis os del al a , al soco o de
los pob es, y al
p o de la ie a, é del ey cuando
sea menes e ."
En es a indicacion el cle o no
podía deja de conoce , que no bas aba p edica
gue a al enemigo, sinó que e a necesa io am-
bien que hiciese sac i icios como los demas súb-
di os del es ado. Ya al ecomenda que se
p emiase á los benemé i os de la pa ia con las
pensiones de las mi as, había añadido: " Nues a
gue a, Seño , es gue a de libe ad,
y
solo
" puede conduci se po el en usiasmo ; la in-
di e encia y la ialdad amo iguan el calo
" sag ado.
"
Del mismo modo llamaba la a encion de las
Có es hacia la deuda pública, y con
es e
mo i o
i
384
EXAMEN HISTÓRICO DE LA [CAP.
IV.
dijo ademas : " La deuda pública, desa endida
" has a un es emo e gonzoso, eclama los cui-
" dados pa e nales de V. M. Sin c édi o nada
" pod emos hace , y con c édi o c ece án los
" ecu sos, y se aumen a án los ondos. Es
p eciso liquida las deudas, busca medios
pa a asegu a al ac eedo sob e la sue e de
sus ondos, y aboli las leyes é eas, que han
eje cido su in lujo de as ado sob e es a pa e
" delicada de la hacienda pública. En el úl imo
" einado, cuando se pensó en el c édi o, se
" limi a on las p o idencias á los ales. ¿ Y los
" ju os ? ¿ Y los censos ? ¿ Y los i alicios y
" p és amos ? ¿ Son de in e io calidad que el
46
papel ? ¿ Tiene el dueño meno de echo al
pago, po qué sean mas an iguos ? Des uya
" V. M. ideas an unes as, p oclamando de una
ez las de la libe ad y de la buena e."
En es a memo ia, y en la ilus acion que de
palab a añadió al mismo iempo el minis o,
apa ecían los p incipios con que c eía el gobie no,
que se debía conduci una emp esa de es ao -
dina ia magni ud, y pa a la cual no bas aban
medios comunes y o dina ios. Esclamaciones de
celo po la eligion, de amo al ey, odio al usu -
pado habían pe dido mucho de su p es igio
CAP. I V.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
385
despues de es años con ínuos de c uda gue a.
Rec iminaciones en e las au o idades y uncio-
na ios que habían di igido has a aquí la insu ec-
cion e an inú iles. Todas es as declamaciones
pedían po p ueba de since idad los sac i icios
que se p oponían á la conside acion de las Có es,
y desde es a sesion memo able puede deci se,
que e a esclusi amen e suya la esponsabilidad
misma de la egencia.
El minis o * de la gue a, en o a memo ia,
que juzgó p uden e lee en sec e o, en ó en un
p olijo exái-nen de las causas de los descalab os
que habían hecho an calami osas las campañas
p eceden es. El cuad o que p esen ó, en ealidad,
ué espan oso ; pe o es aba muy lejos de se
exage ado. Aunqué no es posible inse a ín e-
g amen e es e impo an e documen o, no deben
omi i se los pasages p incipales, po lo mucho
que in e esa da á conoce las insupe ables di i-
cul ades que se oponían á una esis encia mas
mili a y cien í ica con a un enemigo como
Bonapa e, despues de habe es e ag eso p i ado
an icipadamen e á la nacion de los elemen os
mas esenciales de de ensa, y sin habe es a enido
* El enien e gene al Don José de He edia.
TOM. I.
9
e
392
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA
[CAP.
Has a aquí la idea de dilapidacion y desó den
en la in e sion de los caudales públicos, con que
calumnia on á la Jun a cen al sus di e sos y
c ueles enemigos, á pesa de es a undada en
las impu aciones mas absu das, se había sos e-
nido á a o de la ese a que obse ó en su
adminis acion aquella magis a u a. Obligado
aho a el gobie no á p ocede con publicidad,
suje os sus agen es á la esidencia de las Có es,
á la censu a de la imp en a lib e, la malignidad
y a i icio de los de ac o es no podían so p en-
de , an ácilmen e co no án es, la c edulidad de
los incau os. La g a e y delicada cues ion de
hacienda pública es aba ya educida á los é mi-
nos mas simples, y había llegado á oda la e i-
dencia que pe mi ían las ci cuns ancias. Ni las
declamaciones, ni las impos u as podían obscu e-
ce que el ing eso gene al, y los ecu sos es a-
o dina ios, con los gas os mas indispensables
pa a. el se icio del es ado, e an pun os de hecho
decla ados au én icamen e bajo la esponsabilidad
legal del gobie no.
Respec o á los desas es y descalab os en la
gue a, la opinion de muchos no es aba ménos
es a iada, que en el pun o de ecu sos pecu-
nia ios y de su adminis acion. Unos culpaban
CAP. IV.] REFORMA. CONSTITUCIONAL.
393
á los gene ales de al a de alo y pe icia, o os
acusaban á los gobie nos de indolencia y debili-
dad, y ya empezaban á censu a á las Có es
po qué no hacían el p odigio de ence en un
momen o lo que eque ía, no solo celo y ac i idad,
igo y sabidu ía, sinó ambien sac i icios que
muchos no es aban dispues os á hace , ni consen-
i , po mas que lo ocul aban con oci e aciones
y g i os ; iempo y pe se e ancia -á, que o os
oponían una impaciencia pue il, ó maliciosa.
Pocos subían al o ígen del mal, y enían la
equidad de sepa a lo que pudie a se ep ensible
en los ge es mili a es, y en las au o idades públi-
cas, de lo que p ocedía de in lujo supe io á los
medios que se habían desplegado, y ecomen-
dado has a en ónces como legales y jus os.
U gía po lo mismo sob emane a, ec i ica
las opiniones sob e es os pun os, án es de oma
ninguna esolucion decisi a. Si la egencia
p ocedió con ci cunspeccion en in o ma ese -
adamen e á las Có es po el conduc o del
minis o de la gue a, es as po su pa e no
podían conse a un sec e o pe judicial á la
causa pública, y unes o á su epu acion y es-
ponsabilidad. El iesgo de desalen a á la
nacion, descub iéndole el o ígen de sus males y
394
EX
?AMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. IV.
la di icul ad de su emedio, desapa ecía com-
pa ado con los pelig os y uina que la amenaza-
ban si se pe sis ía en el injus o, inmo al y c uel
empeño de man ene la po mas iempo ilusa y
engañada.
Vi amen e agi adas las Có es con el mensage
de la egencia, no duda on aco da que se im-
p imiese, y publicase ambien, la memo ia del
minis o de la gue a, y sin pe de momen o se
ocupa on en examina el p esupues o gene al
pa a aquel año. Las di icul ades que se halla on
e an insupe ables, si, como se p e endía, se
habían de busca los medios po caminos o di-
na ios y legales. Si una gue a de on e a, y
con enemigos de in e io , ó igual pode , oda ía
equie e an icipaciones sob e los ecu sos in e-
g os del es ado, cuál podía se la si uacion de
las Có es en aquella is e época ?
La Jun a cen al, bien po qué pudo dispone
de g andes ecu sos en los p ime os momen os
de exal acion y comp omiso, bien po qué no
p e iese que la lucha llega ía á se an la ga y
desas osa, no celeb ó con Ingla e a a ado de
subsidios pe manen es, con que pudiese con a
el gobie no español en odas ocasiones y icisi-
udes, y hace de es e modo los es ue zos y
CAP.
IV.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
395
ope aciones mili a es independien es de los
ances y a ia o una de la gue a. Así como
el p incipio de la insu eccion se undó en el
hono y buena e, así i. es os nobles sen imien os
solamen e, se ió desde luego la union y alianza
de dos naciones que, si es aban g andemen e
in e esadas en el éxi o de la misma causa, con
odo, el peso de la esis encia al comun enemigo
no las a ec aba ni op imía en igual g ado.
Todas las coaliciones an e io es con a la F ancia,
se habían sos enido con subsidios concedidos á
miemb os pode osos de las ligas, aunqué ninguno
de ellos se había hallado en la si uacion que la
des en u ada España du an e la adminis acion
del gobie no cen al. El p ime Consejo de
egencia ampoco enmendó es a al a con nin-
guna es ipulacion de e minada
y
especí ica. La
egencia ac ual, á pesa de co esponde á su
inicia i a p opone es e medio, se abs enía has a
de indica lo, al ez po no c ee opo uno
en abla una negociacion con pocas espe anzas
de buen éxi o.
Va ias en a i as den o del eino en di e en es
pe iodos de la insu eccion, habían demos ado
lo que podía espe a se de emp és i os olun-
a ios y o zosos. Los capi ales habían desapa-
396
EXAMEN HISTÓRICO DE LA
[cm
,
.
IV.
ecido ; la con ianza no podía es ablece se en
medio de una gue a c uel, de du acion inde i-
nida, y an incie a en su éxi o ; los dona i os
hechos en Eu opa y Amé ica se habían consu-
mido en las campañas an e io es, y el pa io ismo
no podía lle a adelan e su gene osidad, aniqui-
ladas como lo es aban odas las o unas. La
es ensa p opiedad de manos mue as capaz de
se i como hipo eca pa a negocia el eno me
de ici ,
p esen ado po el gobie no, es aba de en-
dida po un cle o inexo able, y ue emen e
a inche ado con odas las inmunidades que
pudo escogi a la doc ina ul amon ana. Es e
cle o no solo p e endía, en medio de la desola-
cion uni e sal, conse a in ac o su inmenso
es ablecimien o, sinó que se empeñaba con ciega
obs inacion, como se e á. despues, en esis i , y
nega se aun á las concesiones mas jus as y p u-
den es.
La u gencia con que el gobie no pedía los
medios de p osegui la gue a, no pe mi ía á.
las Có es de ene se en examina con esc upu-
losidad los que le p oponía. Dec e ados los
ochen a mil homb es se aco da on igualmen e
las modi icaciones en la con ibucion de la Jun a
cen al, ecomendadas po el minis o de ha-
CAP. IV.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
397
ienda, con pocas al e aciones en lo demas del
plan que comp endía su memo ia. Es a esolu-
cion, si bien e a con o me á la p opues a del
gobie no, en ealidad no emediaba sus u gen-
cias, po qué ni se asegu aban con ella las sumas
eclamadas en el p esupues o, ni ménos las an i-
cipaciones necesa ias pa a ob a con el desem-
ba azo, p on i ud y igo que eque ía una
emp esa an a ojada.
La pa e del mensage sob e que se había
es endido el minis o de gue a en su memo ia,
enía ambien po obje o el disminui la espon-
sabilidad del gobie no, p esen ando á las Có es
el es ado lamen able á que habían educido el
es ablecimien o mili a en odos sus amos, la
in asion del enemigo, y la na u aleza de la
insu eccion desde el momen o de empeza la
lucha. El gobie no en el amo de la gue a no
enía es icciones. Su au o idad e a ilimi ada,
pudiendo concede lib emen e odos los empleos,
g ados y condeco aciones de la milicia, y sepa a
de sus des inos, segun su disc ecion y p udencia,
á odos los ge es y o iciales que no me eciesen
su con ianza. De la misma mane a co espondía
á sus acul ades la ejecucion de las leyes mili-
a es, la conse acion de la disciplina ; á su
398
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA
[CAP. IV.
cuidado y igilancia ocaba disce ni si la o de-
nanza gene al del ejé ci o necesi aba e o ma, y
en es e caso enía la inicia i a mas amplia pa a
p opone á las Có es cuan as al e aciones le
pa eciese.
Que la elajacion de la disciplina no p ocedía
de al a de se e idad en la aplicacion de las
leyes mili a es, e a e iden e, conside ando los
ecuen es ejemplos que se habían dado de ella
en di e en es pe iodos de la insu eccion. Al
con a io, el celo de aquella época llegó á se
an escesi o, que despues de la pé dida de
Badajoz, en ma zo de 1811, la egencia dec e ó,
bajo g a es penas, que ninguna plaza pudiese
capi ula mién as en ella hubiese un o icial que
se comp ome iese á. de ende la. Y mas ade-
lan e, las Có es mismas p opusie on al gobie no,
¿ si se ía con enien e suspende el a ículo de
o denanza que absuel e de cas igo al soldado
que dese a cuando no se le asis e con el pan,
p es y es ua io que le co esponde ? Es e
igo se ía c ueldad, si la exal acion con em-
po ánea que le ecomendaba, no es u iese jus i-
icada ampliamen e po lo a e ido de la emp esa
que se sos enía.
Es as sesiones memo ables llena on á las
CAP. IV.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
399
Có es de ama gu a y dolo , al conside a el
eno me peso de esponsabilidad mo al que enían
sob e sí, la g andeza de su enca go, y la necesi-
dad de ab aza le en odas sus elaciones. Los
simples hechos que se habían espues o á su
juicio y delibe acion p obaban po sí solos, que
la emp esa, no se diga de ence , sinó de esis i
al enemigo, escedía mucho á los medios mili a es
y pecunia ios que podían halla se en la nacion,
si se pe sis ía en la polí ica obse ada po los que
habían adminis ado el eino desde que empezó
la insu eccion en 1808. Pe o aun suponiendo
que el alo indi idual, el es ue zo eunido,
y
la mas he óica pe se e ancia de odos los espa-
ñoles, uesen su icien es pa a supli an os ele-
men os de de ensa como les al aba, con a un
ad e sa io como Bonapa e, po en u a es e
p odigio
Z
podía espe a se de la obediencia
pasi a solamen e ?
Los mismos pa ida ios de semejan e doc ina,
si p ocedían de buena e, no podían deja de
habe se desengañado. Rios de sang e y lág i-
mas habían sa is echo has a las obligaciones mas
sag adas, y si los que hizo de ama al enemigo
la enganza nacional no saciaban oda ía la
jus a indignacion de un pueblo an o endido, no
400
EXÁMEN HISTÓRICO DE LA [CAP. IV.
hay duda que sus esen imien os no podían ménos
de empla se con el iempo y las desg acias,
siendo de eme que al in su a do se amo i-
guase, sin algun nue o y pode oso es ímulo que
lo hiciese e i i .
Pa a que la nacion pe se e ase en el noble
p opósi o de sos ene la lucha con igo , e a
necesa io es aña de algun modo sus he idas,
enjuga su llan o, eanima su decaido espí i u,
mos ándole, aunqué uese á lo lejos, pe spec-
i a mas alhagiieña y de mayo consuelo, que la
que había descubie o has a aquí en medio de
an a desolacion. E a p eciso inspi a le unda-
das espe anzas de que si se exigía oda ía de su
desp endimien o que sac i icase los is es es os
d e o una pública y p i ada que le quedaban,
la e ibucion iba á se el es ablecimien o de su
an igua libe ad, pa a que con ella asegu ase su
independencia, y ecob ase la p ospe idad y
enomb e que había pe dido.
Tan pene adas se hallaban las Có es de lo
que impo aba esci a en los ánimos de odos,
es os gene osos sen imien os, que aun án es de
ecibi el mensage de la egencia, habían nom-
b ado en su seno una comision especial que p e-
pa ase un p oyec o de cons i ucion pa a oda la
CAP. IV.] REFORMA CONSTITUCIONAL.
401
mona quía. Como no puede se indi e en e
conoce bien las azones p incipales que in luye-
on en es a pa ió ica esolucion, con iene ae
á la memo ia algunos hechos an e io es que
puedan ilus a las.
Ins aladas las Có es, la necesidad de e o mas
undamen ales, y de que no se pe diesen mo-
men os an p eciosos pa a emp ende las, apa-
eció oda ía mas e iden e, al e , como si ue a
eunidos en un solo pun o, odos los males,
odos los desó denes y has a odas las quejas
que po di e sas causas se habían acumulado en
la nacion, especialmen e desde la in e upcion
o al de los cong esos gene ales en ambas co o-
nas.
Las Có es, du an e el siglo x ii * á
pesa de es a educidas á poco mas que ac os
de ce emonial y e ique a, nunca deja on de
ab aza en sus pe iciones los amos p incipales
de adminis acion ; solici ando con igo algu-
En e o os ejemplos, es muy no able el de las Có es de
Mad id de 1632. En sus pe iciones undó el gobie no de
aquella época el céleb e memo ial sob e ag a ios hechos po
la cu ia omana, p esen ado á nomb e de la co e de España
á U bano VIII en 1633, po el obispo de Có doba Pimen el,
y Don Juan Chumace o y Ca illo del Consejo y Cáma a de
Cas illa.—
Vease es e Memo ial.
TOM. 1.
•,)