Caracterización y ecodinámica de las unidades de paisaje en la cuenca del río San Marcos
Full text
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 1 Caracterización y ecodinámica de las unidades de paisaje en la cuenca del río San Marcos Doctoranda: Laura Elena González Directores: Dr. José Manuel Rubio Recio Dr. Rafael Cámara Artigas Programa: FORMACIÓN E INVESTIGACIÓN EN MEDIO AMBIENTE EN EL CONTEXTO IBEROAMERICANO”
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 2 DEDICATORIA: PARA MI AMADO CARLOS POR SU GRAN AMOR Y PACIENCIA EN LOS MOMENTOS DIFICILES
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 3 AGRADECIMIENTOS: DR. JOSE MANUEL RUBIO RECIO, POR SUS ENSEÑANZAS TAN ACERTADAS DRA. DOMINGA MARQUEZ, COORDINADORA DEL PROGRAMA DOCTORAL “FORMACIÓN E INVESTIGACIÓN EN MEDIO AMBIENTE EN EL CONTEXTO IBEROAMERICANO” DR. RAFAEL CAMARA ARTIGAS LIC. JESUS LAVIN SANTOS DEL PRADO, RECTOR DE NUESTRA MAXIMA CASA DE ESTUDIOS DRA. FRIDA CABALLERO, REPRESENTANTE INSTITUCIONAL ANTE EL PROMEP, POR SU APOYO INCONDICIONAL. M.C. ARTURO MORA OLIVO, POR SU GRAN APOYO Y SU AMISTAD A LA FACULTAD DE GEOGRAFIA E HISTORIA DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA, ESPAÑA A LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE TAMAULIPAS AL INSTITUTO DE ECOLOGIA Y ALIMENTOS DE LA UAT A TODOS MIS COMPAÑEROS Y AMIGOS DE ESPAÑA Y MEXICO
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 4 INDICE PARTE I: INTRODUCCIÓN:JUSTIFICACIÓN, OBJETIVOS, MÉTODOS Y TÉCNICAS DE LA INVESTIGACIÓN 1 1. El concepto de paisaje 1 1.1. Concepto del paisaje en México 13 2. La representación del paisaje 16 3. Paisaje y Conservación de espacios naturales 18 4. El paisaje en la ordenación del territorio. 21 4.1. El paisaje y la ordenación del territorio en Europa y Estados Unidos. 23 4.2. Paisaje y ordenación del territorio en España 25 4.3. Paisaje y ordenación del territorio en México 31 4.4. Las unidades de paisaje integrado como instrumento de la ordenación del territorio 37 5. El paisaje como patrimonio y recurso 39 6. La gestión del paisaje 41 6.1. Principios de actuación 43 7. Objetivos, métodos y técnicas. 46 7.1. Objetivos de la investigación 46 7.2. Planteamiento metodológico para la investigación 46 7.3. Técnicas utilizadas 52 7.3.1. Analíticas para el estudio de los sistemas climáto-hidrológico y bioclimático 52 7.3.2. Técnicas paramétricas y diagramas de coeficiente de caudal. 56 7.3.3. Técnicas cartográficas analíticas e integradas para el diagnóstico de los elementos y dinámica de los medios naturales. 57 7.3.4. Métodos analíticos biogeográficos. 59 7.3.5. Métodos analíticos para la determinación de suelos 59 8. Elección y delimitación del área de estudio, y estudios previos realizados. 60
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 5 Bibliografía Parte I 63 PARTE II: CARACTERÍSTICAS GEOGRAFICAS DE LA CUENCA DEL RIO SAN MARCOS 66 1. Unidades de relieve de la cuenca del río San Marcos 67 2. Unidades y Formaciones geológicas de la cuenca del río San Marcos 68 2.1. Evolución morfoestructural de la cuenca del Río San Marcos 69 2.2. Unidades litológicas características de la Cuenca del Río San Marcos 70 2.2.1. Precámbrico 71 2.2.2. Primario 72 2.2.3. Secundario 72 2.2.4.Terciario 76 2.2.5. Cuaternario 76 3. Clima de la depresión de Victoria 78 3.1. Régimen térmico 80 3.2. Régimen pluviométrico 81 3.3. Balance hídrico 82 3.4. Dinámica climática y tipos de climas 84 3.4.1. Clima semisecos y semicalidos del Centro y Norte de Tamaulipas 86 3.4.2. Clima de montaña de la Sierra Madre oriental 87 3.5. Bioclimatología 88 4. Sistema hidrológico de la cuenca del río San Marcos 90 4.1. Análisis hidrológico de la Cuenca del río San Marcos 92 5. Geomorfología y suelos 95 5.1 Principales unidades geomorfológicos 95 5.2. Morfometría de la cuenca 97 5.3. Suelos de la cuenca del río San Marcos 100 6. Formaciones vegetales de la cuenca del río San Marcos 102
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 6 6.1. Evolución biogeográfica de la vegetación de Tamaulipas 110 6.2. Formaciones mesófilas 113 6.2.1. Bosque pino-encino 114 6.2.2. Bosque de encino 120 6.3. Formaciones tropófilas 124 6.3.1 Bosque de mezquite (Prosopis laevigata) 124 6.3.2. Matorral submontano 125 6.3.3. Matorral bajo espinoso 126 6.3.4. Matorral espinoso tamaulipeco 127 6.3.5. Pastizales 129 6.4. Formaciones riparias 132 7. Fauna de la Cuenca del río San Marcos. 133 7.1. Especies de valor Comercial 139 7.2. Especies de valor cinegético 139 7.3. Especies bajo estatus de protección 140 Bibliografía Parte II 142 PARTE III: Caracterización de las unidades de paisaje de la cuenca del rio San Marcos 147 1. Geosistema de montaña en la Sierra Madre Oriental 149 1.1. Unidades de paisaje en montaña con pino-encino 151 1.1.a Sobre calizas 151 1.1.b. Sobre peridotitos 155 1.1.c. Sobre formaciones aluviales 160 1.2. Unidades de paisaje en montaña con encino 163 1.2.a. Sobre calizas 163 1.2.b. Sobre peridotitas 166
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 7 1.2.c. Sobre formas aluviales 168 1.3. Unidades de paisaje en montaña con matorral submontano 170 1.3.a. Sobre vertiente de caliza 170 1.3.b. Sobre vertiente de colinas en calizas 173 1.4. Unidad de paisaje en montaña con selva baja espinosa 175 1.4.a. Sobre vertiente de caliza 175 2. Geosistema de llanura de la depresión de Victoria 177 2.1. Unidades de paisaje en llanura con mezquital 179 2.1.a. Sobre superficie-glacis del Plioceno 180 2.1.b. Sobre formaciones aluviales 183 2.2. Unidades de paisaje en llanura con Matorral submontano 187 2.2.a. Sobre superficie-glacis del Plioceno 187 2.2.b. Sobre vertientes de enlace 189 2.2.c. Sobre glacis del Cuaternario 191 2.2.c. Sobre abanico aluvial Holoceno 194 2.2.d. Sobre formaciones aluviales 196 2.3. Unidades de paisaje en llanura con Monte bajo espinoso 199 2.3.a. Sobre superficie-glacis del Plioceno 200 2.3.b. Sobre vertientes de enlace 204 2.3.c. Sobre formaciones aluviales 207 2.4. Unidades de paisaje en llanura con Matorral espinoso tamaulipeco 209 2.5. Unidades de paisaje en llanura con pastizales 211 2.5.a. sobre superficie glacis del Plioceno 211 2.5.b. Sobre vertiente de enlace 213 2.5.c. Sobre formaciones aluviales 214 2.6. Cultivos agrícolas y explotaciones ganaderas intensivas 216
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 8 PARTE IV: EVOLUCION HISTORICA DEL MANEJO DE LOS RECURSOS NATURALES EN LA CUENCA DEL RIO SAN MARCOS Y SU REPERCUSIÓN EN LA DINAMICA DE LOS PAISAJES ACTUALES 217 1. Breve introducción a la historia de la utilización de los recursos naturales en el estado de Tamaulipas 218 1.1 Ocupación precolombina 220 1.2. La colonización 223 1.3. Desarrollo de la Villa de Aguayo hasta Ciudad Victoria 236 1.4. Siglo XX. Revolución y Desarrollo del Estado Mexicano 240 2. Los procesos de perturbación ántropica en la montaña y valle de la cuenca del río San Marcos: bosques de pino encino de montaña y pastizales de valle 253 2.1. Bosques de pino encino de montaña 253 2.2.1. Usos Humanos en el Bosque de pino y encino 256 2.1.2. Valoración ecológica del manejo de los bosques de pino encino. 262 2.2. Procesos de cambio en pastizales 264 2.2.1. Implicaciones del manejo de pastizales en Tamaulipas 267 2.2.2. Condiciones actuales: valoración ecológica 271 3. Cambios y dinámica actual 273 3.1. Valoración de la dinámica de las formaciones vegetales en la cuenca del río San Marcos 277 4. Discusión de resultados del manejo y dinámica en los paisajes de la cuenca del río San Marcos 280 5. Orientaciones y recomendaciones para unas directrices de ordenación de los paisajes de la cuenca del río San Marcos 284 Bibliografía Parte IV 287 CONCLUSIONES 293 Bibliografía de la tesis 294
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 9 INDICE DE CUADROS Cuadro 1. Planteamiento geosistémico del paisaje. 3 Tabla 2.1. Estaciones termopluviométricas de la cuenca del río San Marcos. (Tamaulipas, México). 79 Tabla 2.2. Datos físico-químicos de las aguas del río San Marcos.95 Tabla 2.3. Superficie arbolada (hectáreas) A.- Bosques, B.- Selvas y C.- Otras áreas forestales (Inventario Nacional Forestal 1994). 105 Tabla 2.4 Comunidades vegetales de la cuenca del río San Marcos 108 Tabla 2.5. Superficie y utilidad de algunas especies de bosque de pino y encino115 Tabla 2.6. Superficie y utilidad del Prosopis en Tamaulipas. 125 Tabla 2.7. Listado de la fauna presente en el “Cañón del Novillo” Fuente: Plan de manejo integral en el “cañón de las Burras” 2000 138 Tabla 2.20 Especies vertebradas bajo estatus de protección según la NOM-059- ECOL-1994, presentes en el área de estudio Simbología: Presencia (X); Peligro extinción (P); Amenazadas (A); Raras ®; Protección especial (Pr). 140 Cuadro 7. Regosol eutrico como suelos derivados de la peridotitas y gneis 157 Tabla 4.1.. Esquema de fragmentación de las formaciones vegetales y el origen de la perturbación en la cuenca del río San Marcos en 1970. 246 Tabla 4.2. Análisis comparativo de las formaciones vegetales y usos del suelo en los siglos XVIII y XX (estimado según fuentes y crónicas históricas) 247 Tabla 4.3 Número de especies de plantas útiles de los Bosques de Pino y Encino en México. 259 Tabla 4.4. Variaciones de las formaciones vegetales en el marco regional de la cuenca del río San Marcos. En verde aquellos cambios que suponen remontada biológica, en rosa los retrocesos de formaciones vegetales naturales y en amarillo situaciones de remontada biológica tras un proceso de deforestación, dentro de los 30 años de estudio. 276 Tabla 4.5. Variaciones de las formaciones vegetales en la cuenca del río San Marcos. En verde aquellos cambios que suponen remontada biológica, en rosa los retrocesos de formaciones vegetales naturales y en amarillo situaciones de remontada biológica tras un proceso de deforestación, dentro de los 30 años de
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 16 Nosotros nos situamos en nuestra aproximación al paisaje para este trabajo en las concepciones de los profesores J.M. Rubio Recio y E. Martínez de Pisón. Existen tres grandes corrientes para el estudio del paisaje: • Una perceptiva, basada en métodos visuales y de evaluación paisajística. Arquitectos, ingenieros y algunos biólogos, aprecian la realidad exterior por los sentidos (Morris, 1992; Viejo Montesinos, 1997). Al respecto G. Cullen (1961) introdujo en la literatura del planteamiento territorial las ideas básicas de calidad visual y conceptos complementarios como coherencia, legibilidad, significatividad, seguridad, capacidad de acogida, etc. Específicamente en España, la mayoría de los estudios de paisaje que se han hecho para fines aplicados, han utilizado parámetros de orden visual para realizar un inventario territorial (J. Gómez Mendoza, 1999): - paisaje intrínseco que se cartografía a partir de unidades homogéneas de percepción y que permite identificar cuencas visuales; - potencial de vistas, que se refiere a la visibilidad de territorio expresada en profundidad y amplitud de campo; - incidencia visual, que es la visibilidad del territorio desde los lugares mas accesibles y frecuentados. Desde esa perspectiva se puede valorar el paisaje, como grado de excelencia de cada unidad de paisaje intrínseco, determinar su fragilidad (combinación de calidad intrínseca e incidencia visual), su potencialidad (derivado de la combinación del potencial de vistas y de la calidad de las unidades accesibles a dichas vistas) y su capacidad de acogida, nueva
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 1 7 cualidad derivada de su fragilidad y potencialidad (Gómez Orea, 1989). • Hay otra sistémica que interrelaciona los elementos, basada en métodos físico-geográficos (Bernáldez 1981; Rubio 1990; Ibarra 1993 y Sochava 1963). Conciben el paisaje como un conjunto de elementos interrelacionados y modificados por factores que conforman una estructura sistémica (geo-ecosistema + hombre) que configura una unidad natural diferenciada.) Además esta corriente atiende al paisajeobjeto, sin considerar su relación con el sujeto, ya sea este intérprete o agente del territorio y del paisaje. Las escuelas geográficas clásicas alemana, rusa, norteamericana, francesa y española, se ocuparon del estudio del paisaje desde esta perspectiva de complejo natural y cultural. En Alemania, la tradición naturalista, que arranca de a. Humboldt, había establecido una relación global de las formaciones vegetales a partir del criterio de que su organización conduce a las diferenciaciones fisonómicas del paisaje. La escuela de Landschaftkunde tiene uno de sus máximos representantes en S. Passarge a principios de siglo, y más tarde a C. Troll y Schmithusen, con la Geoecológica y la Ecología del Paisaje, a partir de la cual llega a una tipología de unidades de vegetación integradas en otra mas amplia de unidades paisajísticas, que se van incorporando en una taxonomía escalar. En Rusia, a principios del siglo XX Dokoutchaev define el Complejo Natural Territorial, que expresa los hechos de estructura de la naturaleza, y el antecedente de la noción de geosistema creada en los años cuarenta por V. B. Sochava, N. A. Solncev y A. G. Isachenko, como sistema territorial físico-químico. En Norteamérica el estudio geográfico del paisaje siempre ha incorporado, en mayor o menor medida, el paisaje humano o cultural
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 18 landscape y en su morfología de paisaje, C. Saber define un método de análisis morfológico de los paisajes. La Geografía Francesa se han mostrado mas prolífica en proponer sugerencias y análisis de paisaje concretos que en fijar un método. Al menos hasta que G. Bertrand, a finales de los años sesenta, plantea un método de análisis del paisaje integrado: este método consiste principalmente en la identificación y definición de unidades de paisaje a partir de las estructuras que organiza la vegetación (G. Bertrand, 1968). Los estudios de paisaje como complejo natural han experimentado en los últimos veinticinco años una renovación considerable y un perfeccionamiento metodológico con los land resources surveys, la landscape Ecology y la cartografía morfopedologica. Sin embargo esto los convierte en metodológicamente pesados (aunque no difíciles) y, por tanto, en lentos de realizar y además caros, es decir aptos para la gestión ecológica y la de los recursos naturales a una escala suficiente, pero difíciles de utilizar en lo que se refiere a Ordenamiento del Territorio a escalas habituales. • Finalmente existe una corriente basada en métodos mixtos y sinópticos. Estos métodos responden a demandas mas inmediatas con resultados ágiles y rápidos, lo que los convierte a casi siempre en mas cualitativos. Persigue también una integración, por pequeña que sea, de las aproximaciones mas objetivas con las subjetivas. Por lo general se parte siempre de un trabajo sobre terreno de carácter cualitativo y fisonómico y se anexan también pequeñas encuestas de tipo socioeconómico que permiten percibir por donde van las estrategias productivas y las políticas locales de desarrollo y de medio ambiente. En algunos casos, los documentos se obtienen, en fases posteriores, a partir de trabajo de archivo y estadístico, siempre hay apoyo de cartografía temática, fotografía aérea y convencional, inventarios de vegetación.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 19 Algunos de los estudios de esta magnitud mas interesantes proceden de los agrónomos en la medida en que se trata de ver la relación entre los componentes paisajísticas y sus usos, las prácticas y los abandonos agrícolas (Deffontaines, J. P., 1975). Los indicadores visuales de la actividad agrícola (ocupación del suelo, prácticas agrícolas, medio físico, estructuras agrarias, relaciones con el medio y propiedad de la tierra) traducen las prácticas y técnicas, la adaptación del medio y las relaciones socioeconómicas. Por otra parte son también reflexiones de carácter agroambiental las que más han enriquecido el debate teórico y político en los últimos años. La mayoría de los geógrafos están abordando el estudio del paisaje en términos de sistemas socio-ecológicos, es decir, considerando a la vez la combinación del sistema natural, social, económico y cultural (G. Bertrand, 1970). A veces se recurre a la teoría de la información, considerando que todos estos enfoques coinciden en la consideración del paisaje como sistema. En los últimos años se ha desarrollado una biogeografía histórica de gran interés. Parte del principio de que, después de los métodos de estudio cuantitativo de la vegetación y las clasificaciones de inspiración estructuralista de los geosistemas, más atentas a la dinámica espacial, hay que reintroducir la duración y todo el contenido histórico en el estudio de los paisajes, en ocasiones silvosistemas. Estos planteamientos han permitido revisar algunas de las ideas adquiridas y ver ciertos arquetipos paisajísticos de partes de larga tradición agraria y ganadera. En España se han realizado algunos trabajos de definición de unidades de paisaje destinadas a servir de información al planteamiento o a la
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 20 ordenación territorial, comarcal y regional: uno de los primeros fue el de las unidades territoriales para el corredor Madrid-Guadalajara, cuya descripción fundamental fue la cubierta vegetal y la ocupación agrícola del suelo sobre soporte morfológico y litológico (González Bernaldez, 1973). En la actualidad, las escuelas que estudian el paisaje están de acuerdo en este concepto globalizador, que viene a ser la síntesis de los muy variados elementos, que configuran el paisaje. Este trabajo se apoya principalmente en tres planteamientos que quedan enmarcados en la aproximación sistémica al paisaje: - La Teoría del Paisaje Integrado (Bertrand,1968), - La Ecogeografía (Tricart y Kilian, 1982) y - El paisaje externo e interno (González Bernáldez, 1981) La Teoría del Paisaje Integrado consiste en la interacción global de todos los elementos geográficos diferenciados: abióticos, bióticos y antrópicos, que actuando dialécticamente constituyen el paisaje. La idea del paisaje integrado está influida totalmente por la teoría de sistemas (Cáncer, 1995). Desde la percepción científica, la definición que hace Bertrand (1968), es una de las más interesantes: “el paisaje no es una simple suma de elementos geográficos separados, sino que es para una superficie espacial el resultado de las combinaciones dinámicas, a veces inestables, de elementos físicos, biológicos y antrópicos que, engarzados hacen del paisaje un cuerpo único e indisociable en perfecta evolución”. En este aspecto él se apoya en la Teoría de la Biorrexistasia del geólogo
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 21 francés Ehart (1956), quien define los indicados conceptos en relación con la constitución y destrucción del suelo. Bertrand distingue entre geosistemas en rexistasia, en los que al estar la litología al descubierto predomina la morfogénesis contraria a la edafogénesis y a la colonización vegetal. Además establece una taxonomía-corológica en la que las unidades fundamentales son de menor a mayor tamaño: geotopo, geofacie, geosistema donde permite una fragmentación del territorio según su dinámica. Tricart y Kilian (1982) plantearon la Ecogeografía para referirse a la forma más correcta de conocer globalmente el medio natural y los recursos que ofrece. Consideran el medio natural como un sistema que se caracteriza por una estructura propia, donde coincide con la red de interacciones y lo emplean para referirse a la forma más correcta de conocer globalmente el medio ambiente natural y los recursos que ofrece. Esta labor se debe adoptar según ellos, tomado un punto de vista ecológico o de análisis de las interrelaciones de los elementos que constituyen el medio ambiente y, a la vez, espacial o geográfico, ecogeográfico en suma. González Bernáldez (1981), por su parte, definió con el concepto de fenosistema al paisaje, como un conjunto de componentes perceptibles en forma de panorama, escena o paisaje; al respecto Díaz Pineda et al. (1981) ecólogo español discípulo de Bernández lo define como: “percepción plurisensorial de un sistema de relaciones ecológicas”. J. L. Viejo (1997) determina que por su persistencia y su inmovilidad, las plantas han servido de soporte fundamental al paisaje. Con independencia de la actividad humana sufrida por el territorio, las formaciones vegetales están presentes en la mayoría de las "escenas naturales". Así en un paisaje terrestre típicamente natural, ajeno a la actividad humana, el bosque climácico podría ser la formación vegetal predominante en el paisaje; pero si las condiciones naturales lo impidieran, serían otras formaciones vegetales las que proporcionarían el escenario: la pradera,
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 22 la tundra, la sabana, incluso en el desierto las formaciones vegetales pueden tener gran importancia. Aunque son muchos y muy variados los factores que generan y modifican el paisaje, es evidente que pueden reconocerse unos patrones generales en el paisaje (González Bernáldez, 1981). Dichos patrones nos permiten simplificar al menos, en el lenguaje común, los infinitos paisajes posibles y agruparlos bajo nombres concretos, en general son válidos para regiones concretas como corrales y marismas en el coto de Doñana; melojares, encinares carpetanos, fresnedas y jarales en el Sistema Central; cardonales, fayales-brezales o laurisilva en Canarias. En estas unidades paisajísticas se pueden encontrar así mismo patrones biológicos más o menos constantes, debido a la vinculación de animales y plantas a dichos paisajes, lo que configura una fauna y una flora "típicas" (Rivas Martínez 1987). El paisaje es identificado como síntesis de los sistemas ecológicos y culturales que lo constituyen. Su expresión se realiza a través de patrones modificables (aspectos bióticos) en función del tiempo y la escala de observación del mismo. Su análisis se realiza mediante imágenes satelitales y técnicas de percepción remota, identificando los elementos y componentes que pueden estructurar unidades de paisaje. Éstas resultan como una expresión integrada de componentes físicos, biológicos y culturales que se presentan en el espacio geográfico con una fisonomía particular y pueden ser utilizadas para la ordenación del territorio y el desarrollo sustentable. El paisaje, como expresión de los fenómenos relativos a la interacción Hombre- Naturaleza, es el concepto básico del objeto de investigación de la ciencia denominada Ecología del Paisaje (Turner G. et al., 1991). Con ella pueden ser abordados estudios orientados hacia la elaboración de planes de manejo sustentable de los recursos naturales. Se considera que los métodos de dicha ciencia se ubican en conceptos de integración y síntesis derivados de la filosofía de sistemas.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 23 El concepto de paisaje engloba, entonces, diversos significados que se transforman o cambian según las necesidades del que lo ve, cuando lo ve y cómo lo ve, de manera que, sencillamente, de él se pueden interpretar, entre otros, los siguientes tipos: espaciales, naturales, estructuras de la Naturaleza, hábitats, ecosistemas, así como objetos estético, ideológico y cultural-histórico, además de lugares. Técnicamente, lo más común es identificar el paisaje como una superficie geográfica heterogénea, constituida por un grupo de ecosistemas que presentan imagen o apariencia semejante (Forman, R.T.T.et .al 1986). Esta concepción ha proporcionado un entendimiento del paisaje como síntesis de interacción de los diversos componentes. De este modo, un paisaje es el resultado de la interacción de los componentes considerados, así como el registro acumulado de la evolución biofísica y de la historia de las culturas que nos precedieron a través del tiempo. Así que el paisaje podría ser una unidad espacial y temporal con un grado suficiente de homogeneidad para reconocerla como una particularidad. Sin embargo, esa diferenciación no es suficiente, y se requiere una precisión mayor, orientada hacia la funcionalidad para distinguirla como una unidad realmente funcional autónoma. De esta manera, la regionalización del paisaje no sólo requiere la integración por similitudes internas (tipología) y la distinción de diferencias externas (corología), sino su integración holística con bases sistémicas (la síntesis del paisaje). De este modo, pueden ser obtenidas unidades del paisaje que constituyen estructuras de componentes físicos, bióticos y antrópicos, funcionalmente integradas, derivando a unidades geoecológicas ligadas vertical y horizontalmente, en tiempo y espacio. Estas unidades no son estáticas como las que resultan del común de las clasificaciones de unidades territoriales de diversas clasificaciones elaboradas para los planes de ocupación y utilización del territorio, más bien son dinámicas en el sentido de que se pueden manejar hacia atrás hacia
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 24 delante en el tiempo (prospección) y omnidireccionalmente en el espacio (SEMARNAP SEDESOL-CONAPO-INEGI 2000). Al respecto René López Barajas et. al (2000) El paisaje es considerado como una categoría superior de síntesis en la que la Naturaleza permite la diferenciación en tiempo y espacio de sus fracciones componentes. Éstas pueden identificarse como unidades del paisaje, las cuales conservan cada una las propiedades del conjunto, mismas que sólo se reconocen por una visión sistémica. Por lo anterior, una regionalización de unidades de paisaje reclama para su estudio formas, técnicas y métodos de integración por sistemas, de manera que es en ellas en las que se deberán enfocar las adecuaciones que se requieran para la aplicación de los métodos Informáticos modernos. Así, los estudios modernos del paisaje se deben enfocar bajo lógicas de síntesis sistémica, en las cuales se identifique la dinámica operativa y funcional de las estructuras y subestructuras autocontenidas en el conjunto del paisaje global o total. Esto quiere decir que ellos deberán considerar por lo menos las siguientes premisas: - No buscar una zonificación discreta, sino continua. - Buscar que las estructuras vertical y horizontal del paisaje se puedan analizar e integrar de manera vectorial. - Las ligas funcionales deben permitir la integración y desagregación de ellas en forma de módulos mayores y menores. - La definición de cada unidad no debe depender de un solo factor o elemento, sino de la conjugación dinámica de todos o de la mayoría de ellos. Considerando estas premisas, los modelos que se obtienen son funcionales y sintéticos, de manera que en ellos es más fácil deducir el manejo y la gestión adecuada para optimizar su preservación o utilización y alcanzar en el entorno del paisaje una eficiencia energética y usar tecnologías más apropiadas, el ajuste del crecimiento a los potenciales y recursos naturales disponibles y, con ello, mejorar la relación costo-beneficio básica para que se asegure el logro del Desarrollo sustentable.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 25 1.1. Concepto del paisaje en México Toledo (1984) considera que existen dos tipos de paisajes, de acuerdo a como se articule la sociedad con la naturaleza, uno formado por el conjunto de unidades donde el ecosistema natural permanece a pesar de la apropiación, denominado Medio Ambiente Natural, (MAN), y otro integrado: por el conjunto de ecosistemas artificiales, denominado Medio Ambiente Transformado. Los paisajes naturales de México presentan una gran diversidad porque su territorio ubicado entre las Zonas Tropical y Templada esta afectado por una orografía de cadenas montañosas que corren paralelas a los litorales en un rango altitudinal que va de los 0 a los 5.840 m. presentando el territorio nacional una altura media de 800 m. con el 35 % abajo de 500 m. y el 50 % arriba de los 1.000 m. Ambos factores (latitud y altitud) condicionan la penetración de los vientos de circulación general y regional modificándose con ello la local por lo que se diversifican los mesoclimas y microclimas del país. Se genera así una variación por la altitud, de climas tropicales megatérmicos hasta mesotérmicos, generando con ello la diversidad de los paisajes, que van desde el desierto, las selvas y sabanas, hasta los bosques templados, bosques boreales, páramos de altura y glaciares. Dentro del concepto de sistema termodinámico no equilibrado de Prigogine (1976), la estructura geoecosistémica se basa en la funcionalidad termodinámica no linear e irreversible, que permite la integración de estructuras que intercambian energía y materia con el ambiente en periodos continuos (fases). Estas fases integran periodos semiestables (estados) que inician una nueva dinámica con una cierta estabilidad global, que finalmente tendera a cambiar en el tiempo. Este modelo que
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 32 - Constituir una red representativa de los principales ecosistemas y regiones naturales existentes en el territorio nacional. - Proteger aquellas áreas y elementos naturales que ofrezcan un interés singular desde el punto de vista científico, cultural, educativo, estético, paisajístico y recreativo. - Contribuir a la supervivencia de comunidades o especies necesitadas de protección, mediante la conservación de sus hábitats. - Colaborar en programas internacionales de conservación de espacios naturales y de vida silvestre de los que España sea parte. El establecimiento de categorías de protección para los espacios naturales siempre ha tenido dificultades. Pretender homologar todas ellas a nivel mundial puede ser una utopía y tampoco parece que eso conlleve unas grandes ventajas. Lo importante es conservar el medio natural y lograr una conciencia clara de espacio natural protegido y, por supuesto, intentar situar las diversas denominaciones dentro de esas categorías. También habría que considerar la protección de procesos, pues a veces no basta proteger la especie y el espacio sobre el que se vive para lograr su conservación, a la vez no se desarrollan los sistemas que permitan la vivencia de la especie. Podemos proteger un elemento simbólico de la fauna como el cóndor, el águila haría o el águila imperial y el territorio sobre el que campea, pero si no existen o escasean los elementos naturales que le sirven de alimento de poco valdrá su protección. Se puede proteger un hayedo, pero si se producen contaminaciones ambientales que afecten y que den al traste con las hayas, no se conseguirá nada. 4. El paisaje en la ordenación del territorio. El concepto de paisaje es tan complejo, diverso, difícil de analizar que se ha vuelto muchas veces una palabra vacía al servicio de un contexto que según nuestro parecer no es el suyo propio. Así ha aparecido el paisaje audiovisual, político o
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 33 cultural, etc. Para nosotros, el paisaje es utilizado intuitivamente por los actores espaciales como un indicador sintético de la calidad de un entorno bien definido. Desvela a la vez los usos y las costumbres de un pueblo, el estado en el cuál se encuentra su población, el clima del lugar, el estado de su flora y de su fauna. José Vicente de Lucio Fernández (2000) defiende que existen unas relaciones efectivas y afectivas muy fuertes entre el sujeto y el paisaje que lo rodea en cada momento. Estas relaciones pueden llegar a provocar conflictos muy profundos en el desarrollo de un proyecto de ordenación del territorio porque el paisaje es el reflejo del paso del tiempo sobre un espacio transformado en territorio por uno usuarios autóctonos o pasajeros. Por esto pensamos como muchos que el paisaje es ante todo una producción y el que nos interesa resulta sobre todo de unas actuaciones humanas a diversas escalas temporales espaciales y con varios fines. Esto no quiere decir que descartamos del todo el paisaje producido por el mundo animal que es también importante pero, pensamos que las lógicas de desarrollo, las escalas de transformación y de degradación de este reino son otras, con un impacto diferente sobre el medio. El paisaje no es solo un producto ecológico o antropológico, es resultado de ambos procesos. Muchas veces se confunde naturaleza y paisaje cuando la naturaleza puede existir sin la especie humana y el paisaje no. Por ello ante todo el paisaje es un producto humano y el paisaje sostenible tiene que ser un resultado de la acción humana respetuoso con su entorno, en todas sus dimensiones. Si queremos analizarlo de forma exhaustiva, sistematizada y sistémica el paisaje se tiene que pensar como un conjunto de subsistemas interrelacionados (Figura 1.3).
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 34 Figura 1.3. Percepción del paisaje como un producto de la naturaleza Sin embargo está definición es solamente una adaptación del concepto de paisaje a las necesidades de una herramienta de caracterización cuantitativa y cualitativa que quiere tomar en cuenta los diversos elementos que lo componen: el hombre, el medio, sus características objetivas y subjetivas, las relaciones entre cada uno de sus elementos y los flujos que generan de forma directa e indirecta. Esta definición tiene la ventaja de facilitar la integración del concepto dentro de unos modelos de organización espacial que pueden ser cuantificados. Sin embargo tenemos que estar vigilantes con este planteamiento para no producir unos análisis puramente materialistas del paisaje, creando una colección muy ordenada de objetos paisajísticos y deshaciéndonos a toda costa de la parte más compleja del concepto. Esta segunda parte menos estudiada reside en el análisis de las relaciones que existen entre cada uno de estos elementos. La integración de la dimensión social, afectiva y subjetiva del paisaje es fundamental en todo proyecto de ordenación del territorio, porque es la que ocasiona los conflictos más agudos y la que mejor garantiza la plena integración de un proyecto en su entorno. Esta cuestión de finalidad distancia el análisis del paisaje del análisis del medio. Un espacio se vuelve paisaje cuando en el proceso de análisis se pasa de la observación neutra a la mirada intencionada a través de una discriminación
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 35 cualitativa consciente o no de sus elementos (Moles,A. y Rohner, E. 1972).
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 36 Está diferencia de punto de vista y de finalidad implica metodologías de aproximación y de análisis muy distintas. 4.1. El paisaje y la ordenación del territorio en Europa y Estados Unidos. Los países europeos han incorporado el estudio del paisaje a las determinaciones territoriales en distintos momentos y con distintos enfoques (L. Galiana,1996). Los programas que atienden a la dimensión del paisaje tienen como principal destinatario el espacio rural, ya que a menudo se observa que en estos espacios rurales “frágiles”, poco poblados y donde la actividad agrícola esta en retroceso, son donde las apuestas ambiental y paisajista, interpretadas en clave de desarrollo rural y de respeto patrimonial, se presentan como una solución de redinamización local: el paisaje es el ultimo patrimonio cuando el tejido social y económico se degrada. Con esto no deja de haber problemas: no siempre las actuaciones se limitan a estos medios frágiles, y, a veces, tratan de lograr una simbiosis rural y urbana o se dirigen prioritariamente a los entornos urbanos. Esta estrategia tiene bastante que ver; en el caso europeo, con el más general Perspectiva Europeo Ordenación del Territorio (PEOT), también conocida como Esquema de Desarrollo del Territorio Europeo (EDTC). Desde la reunión de CORFO de 1994 a la de Venecia de 1996 de los ministros responsables de la Política Regional y Ordenación del Territorio, no ha dejado de insistirse en la necesidad de apoyar la protección de los recursos naturales y culturales en una red de espacios abiertos. La mayor tradición en la línea del paisaje y su integración en la Ordenación del Territorio corresponde al Reino Unido, preocupado siempre por la conservación y la ordenación de su medio rural. En 1968 se creó una Coutryside Commission encargada de garantizar la conservación y la valoración del paisaje inglés y galés,
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 37 que se hizo extensiva posteriormente a Escocia (D. Poore, 1997). La tradición del paisajismo inglés impone una consideración del paisaje fuertemente humanizado, planteado en términos fundamentalmente estéticos, visuales y patrimoniales. Esto nos da una idea del gran desarrollo de las técnicas de evaluación sensorial en Inglaterra y la incorporación plena a la ordenación del territorio y a los proyectos concretos de la preocupación por la protección y la integración visuales. Entre los trabajos mas recientes sobresale el Community forest programe, a cargo a la vez de la Countryside Commission y de la Forestry Comisión, que pretende crear nuevos y forestados paisajes de calidad en torno a doce ciudades inglesas. En EE.UU. predomina la ecología del paisaje, como consecuencia de la tradición conservacionista a través de la delimitación de grandes parques nacionales y otros espacios protegidos. Pero la preocupación escénica inglesa, su gusto por los efectos visuales y emplazamientos significativos se reencuentran del otro lado del Atlántico en la formula típicamente americana de las parkways, las carreteras-parque. El otro polo europeo, junto con el ingles, donde más se ha avanzado en la incorporación de la política paisajística a la ordenación territorial es en los Países Bajos. Desde hace treinta años se practica el Milieukartering para determinar la afectación juiciosa de tierras, y, desde hace mas de veinte se reordenan cada año 55,000 hectáreas con tres destinos principales: esparcimiento, espacios protegidos naturales y ordenación del paisaje. 4.2. Paisaje y ordenación del territorio en España Gómez Mendoza et.al (1999). Mencionan que en España no se han establecido políticas de paisaje, ya sea general o sectorial, ni existe un ordenamiento jurídico de este punto. Sin embargo es de llamar la atención la gran difusión del concepto de paisaje en normativas de distintas procedencias tanto administrativas como geográficas, esta difusión solo se va incrementando con los años. Es conveniente analizar el sentido y los usos que se le ha conferido y que se le están confiriendo al
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 38 término paisaje, ya que distintas administraciones se arrogan competencias sobre él y las determinaciones específicas que existen. Este análisis esta referido a toda España, mediante la lectura de la legislación tanto estatal como autonómica. La incorporación del paisaje al ordenamiento jurídico español se realiza por una doble vía: la ambiental o, específicamente, la de Parques Nacionales; y la urbanística, en relación con cuestiones de patrimonio histórico-artístico. También en este sentido aparece en las disposiciones de régimen local. El termino paisaje es introducido en la legislación con competencia territorial por la Ley de Parques Nacionales de 1916. La referencia tiene una connotación tanto natural como estética, que se ha mantenido con posterioridad aunque con modificaciones y enriquecimientos que serán señalados después. Se intenta hacer conciencia de que se respete la belleza natural de los paisajes de aquellos sitios o parajes pintorescos, forestales o agrestes, de los que, además, se debe respetar la fauna, la flora y las particulariededes geológicas e hidrológicas que encierran. Esta concepción del paisaje no incorpora la obra del hombre, donde halla actos de destrucción, deterioro o desfiguración. La Ley de Espacios Naturales Protegidos de 1975 incorporó el concepto de paisaje y, a su amparo, el Instituto de Conservación de la Naturaleza (ICONA) elaboró dos inventarios de paisajes sobresalientes. La vigente ley 4/1989 de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres fija como uno de sus principios inspiradores: “la preservación de la variedad, singularidad y belleza de los ecosistemas naturales y del paisaje”. El paisaje es entonces genérico y no concreto; sigue interesado por su belleza, pero también por su riqueza que le confiere su diversidad y su excepcionalidad; ya que no es connotado exclusivamente como natural, sino que aparece como
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 39 complementario a los valores ecológicos. Este significado de paisajístico como diferente de estético es corroborado por el artículo 10, en el que se da como una de las finalidades de la delimitación de espacios naturales protegidos la siguiente: “Proteger aquellas áreas y elementos naturales que ofrezcan un interés singular desde el punto de vista científico, cultural, educativo, estético, paisajístico y recreativo”. Pero esta creencia parece quebrarse cuando se definen los Paisajes Protegidos, cuarta de las categorías establecidas de espacios naturales protegidos, como: “lugares concretos del medio natural que por sus valores estéticos y culturales sean merecedores de una protección especial” Todo esto ocurre en el marco de una ley que quiere consagrar la extensión del régimen jurídico protector de los recursos naturales mas allá de los espacios naturales protegidos. Por otra parte, la legislación sobre régimen local preconstitucional se refería a la “tutela del paisaje”. Algunos autores consideran que esta norma identificaba de hecho paisaje y medio ambiente, designando ambos la misma realidad jurídica (Martin Retortillo 1973). Las normas de protección del paisaje dictadas por diversas regulaciones sectoriales distintas de las mencionadas insistían en consideraciones de valor estético: así ocurre con las disposiciones sobre caza o la legislación sobre centros y zonas de interés turístico nacional. La legislación urbanística contiene determinaciones genéricas en relación al paisaje, además de una norma de aplicación directa. En el primer caso regula la posibilidad de formular Planes Especiales de Protección del Paisaje para la conservación de determinados lugares o perspectivas del territorio nacional en relación con los siguientes aspectos:
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 40 • Áreas naturales de interés paisajístico. • Predios rústicos de pintoresca situación, amenidad, singularidad, topográfica o recuerdo histórico. • Edificios aislados que se distinguen por su emplazamiento o belleza arquitectónica y parques y jardines destacados por la hermosura, disposición artística, trascendencia histórica o importancia de las especies botánicas que en ellos existan. • Perímetros edificados que formen un conjunto de valores tradicionales o estéticos. La misma Ley del Suelo establece la posibilidad de que el planteamiento urbanístico especial proteja huertas, cultivos y espacios forestales, restringiendo usos con el fin de impedir la desaparición o alteración (Art.88), así como confía al planteamiento especial la mejora del medio urbano y rural sometiendo a normas urbanísticas el acoplamiento de las edificaciones y de otros elementos (Art. 89). Además la Ley del Suelo tiene una norma de aplicación directa y, por tanto, no sujeta a la elaboración de ningún plan de sentido paisajístico. En el artículo 138, prevé que las construcciones “habrán de adaptarse, en lo básico, al ambiente en que estuvieran situadas”. La adaptación debe hacerse tanto a los paisajes abiertos como en armonía con un grupo de edificios o un edificio aislado de características sobresalientes. Sin duda, como se ha dicho, si esta disposición fuera respetada, muchos planes y controles serian innecesarios (González Pérez 1993). Martínez Nieto (1993), autor que se ha ocupado del paisaje como objeto de derecho, mantiene la tesis de que es inadecuada y perniciosa la habitual confusión entre ambiente y paisaje. Para él, la diferencia estribaría en que el paisaje añade la dimensión biofísica, económica y cultural del ambiente, y el carácter estético. De modo que el Derecho del paisaje sería la parte del Derecho ecológico que considera los factores ambientales en su dimensión estética. De lograrse una clasificación
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 41 jurídica, se conseguiría, según él, añadir a la protección del valor biofísico y socioeconómico del medio natural perseguida por las normas ambientales, la protección del valor estético contenido en dicho medio buscada por las “normas de paisaje”. Se evitaría que la protección de los valores estéticos quedara desvanecida por el mayor protagonismo de los demás valores ambientales. La evolución de la normativa tanto la europea como la española muestra que el paisaje va tendiendo a ampliar su significado jurídico. En las vías de incorporación del paisaje al Derecho, éste es objeto de determinación en tres tipos de disposiciones: - las de política territorial; - las espacios naturales protegidos, medio ambiente y la conservación de la naturaleza; - y las sectoriales, sobre todo de carácter forestal, cinegético y agrícola (incluidos turismo rural y verde). En los tres casos, el concepto se maneja con profusión y recurrencia aunque con la misma ambigüedad e indefinición, pero con clara ampliación de su primitiva connotación estética. Por lo general, la mayoría de las veces, se ha utilizado el sentido paisajístico como complementario o alternativo del ecológico: “valores ecológicos o paisajísticos” “impactos ecológicos y paisajísticos” En ocasiones la desagregación es mayor y, entonces, el término adquiere un significado totalizador, de resumen o conclusión: “suelo, flora, fauna o paisaje” “características singulares paisajísticas, geológicas, geomorfológicas, florísticas y faunísticas”
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 48 c. Por extensión se admite una correlación entre los incisos a) y b) para unidades menores, donde la fisiografía, el clima, el suelo y la vegetación se reducen a un sistema terrestre. d. La delimitación, partiendo desde grandes rasgos fisiográficos hasta topoformas individuales es una delimitación de ambientes que determinan las condiciones de vida para las plantas en cuanto a clima y factores edáficos. e. A cualquier nivel será siempre posible caracterizar "objetivamente" unidades de vegetación, sean estas fisonómicas o florísticas, debidas a las respuestas de las plantas a las condiciones ambientales. f. Tanto las condiciones mencionadas en el inciso d), como las que se generan al interior de las comunidades de vegetación, son determinantes para la localización de la fauna. g. Las relaciones de los organismos, plantas y animales, incluido el hombre, con sus ambientes, son el objeto de estudio de la ecología. En conclusión, para la SEDUE hoy las unidades morfológicas del paisaje delimitadas por factores macroclimáticos y fisiográficos, constituye la regionalización ecológica, que sirve como ordenamiento territorial para la planeación ecológica del país (INE-SEMARNAP, 1996) (Figura 1.4). Las Zonas Climáticas constituyen la primera categoría de la Regionalización Ecológica y definen a su vez las grandes unidades del paisaje nacional. La segunda categoría involucra las estructuras fisiográficas que definen geográficamente 16 provincias ecológicas.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 49 El Ordenamiento Ecológico del Territorio (OET), es entonces el modelo de planeación ecológica que se sigue en México, para buscar el desarrollo sustentable, y en ello los conceptos geográficos - cartográficos de síntesis como los de la Ecología del Paisaje, se han venido utilizando empíricamente, particularmente por la facilidad gráfica que otorga el uso y manejo de los SIG’s.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte I __________________________________________________________________ 50 Figura 1.4. Zonas climáticas de la República Mexicana. 50
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 68 Consideramos entonces que en la medida que se conozcan formalmente los métodos y técnicas geográficas y ecológicas que se sintetizan en la Ecología del Paisaje, el (OET) podrá ser mejor conceptualizado y con ello podrá ser más científico y preciso. Al respecto Cervantes y Alfaro (1998), realizaron un estudio de Ordenamiento Ecológico de la Región de la Pesca en el estado de Tamaulipas en donde define el procedimiento en el que el método geoecosistémico prospectivo maneja la información para lograr la síntesis geográfica-ecológica y su sistema de relaciones como base para lograr el conocimiento de las funciones que animan la génesis, evolución, y desarrollo del paisaje natural-cultural, con lo que se logra mejor dominio para planificación del desarrollo sustentable. López (1993) planteo un Levantamiento de suelos, en la cuenca del Río Pilón, en el estado de Nuevo León, en el ámbito de la ecología de paisaje, considerándolo como la base que permite llevar a cabo un verdadero estudio integral con un enfoque paisajístico tendiente a realizar un ordenamiento ecológico de una región semiárida, como un modelo para resolver la gran problemática de estas regiones tales como la producción de alimentos en forma sostenida, que para el caso de México cubre casi la mitad del país. 4.4. Las unidades de paisaje integrado como instrumento de la ordenación del territorio Gómez Mendoza (1999) hace una propuesta de consideración del paisaje que permita integrarlo plenamente como lenguaje territorial y, por tanto, recurso cognitivo de la organización espacial e instrumento de la ordenación del territorio y del medio ambiente, superando planteamientos sectoriales tanto administrativos como metodológicos y científicos. Con ello se pretende principalmente rescatar de la posición jurídica y administrativa de versatilidad, fragilidad e inadaptación a la realidad práctica en que esta sumido, como se ha
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 69 observado en el apartado anterior, y devolverlo al rango cultural y operativo que las circunstancias reclamen. Esta propuesta tiene la finalidad de definir, delimitar y describir unidades básicas de paisaje a distintas escalas operativas: a) El paisaje como cualidad del territorio Ante los problemas del deterioro paisajístico, consecuencia de la urbanización indiscriminada y de otros hechos, se pueden dar diferentes tipos de respuestas (L. Chabason, 1989). 1) Actuar delimitando espacios naturales protegidos de acuerdo con las distintas legislaciones vigentes (parques, reservas naturales, monumentos naturales y paisajes protegidos de la ley 4/1989 y figuras adicionales de las legislaciones autónomas). 2) Establecer normas de adaptación al entorno y proteger sitios y monumentos en aplicación tanto de la legislación urbanística como de la de patrimonio histórico-artístico. Se trata en el caso español de la norma genérica contenida en la ley sobre el Régimen del suelo y Ordenación Urbana (art. 138) de armonizar con el entorno arquitectónico y no limitar el campo visual impidiendo contemplar las bellezas naturales, no romper la armonía del paisaje o desfigurar la perspectiva propia del mismo. Esa norma general se desarrolla mediante normas urbanísticas y ordenanzas municipales. A esto hay que añadir los planes especiales de protección del paisaje. La normativa francesa ha sido muy profusa a este respecto, sobre todo en los años setenta: zonas de arquitectura impuesta de 1957; zonas sensibles de 1960; zonas de carácter pintoresco de 1971; zonas de entorno protegido de 1976. Esto dio lugar a cuadernos de recomendaciones en relación con los colores, los materiales, la
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 70 distribución de huecos, las alturas, la disposición de huecos, las alturas, la disposición de la edificación en la parcela, la vegetación ornamental, etc. Según Chabason, se produjeron algunos efectos perversos en la medida en que los productores da casas industrializadas desarrollaron modelos de construcciones adaptadas a la región “lo que permitió degradar mayor parte de los paisajes franceses con respecto absoluto del carácter local “ 3). Establecer para los paisajes mas codiciados, como la montaña o el litoral, reglas especificas que refuercen la protección de los paisajes. La vigente Ley de Costas española protege el paisaje de la ribera marina prohibiendo y limitando las actividades que puedan impactar negativamente en el aspecto de la costa y tomando medidas para restaurar las agresiones ya producidas. 4.) Sobrepasar el principio de delimitación y protección de zonas y sitios singulares y excepcionales, y extender la consideración paisajística a todo el territorio, incorporándola a los distintos momentos de planteamiento. En la actualidad ésta es la posición que debe prevalecer: el paisaje es una cualidad referida a la totalidad del espacio o territorio (Zoido Naranjo, F. 1989). Una vía posible para ello consiste en delimitar en el territorio unidades de paisaje dotadas de continuidad espacial. Posteriormente se prosigue a clasificar paisajestipo a diferentes efectos, demarcando también sus áreas de distribución. Y finalmente es interesante hacer inventario dentro de ellos de elementos paisajísticos valiosos.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 71 5. El paisaje como patrimonio y recurso Debe admitirse el derecho al paisaje de todos los ciudadanos y, con carácter complementario, el deber de la administración de defender los paisajes, elaborando políticas pertinentes y gestionando su conservación y reestructuración. La sociedad urbanista actual muestra una sensibilidad creciente hacia el paisaje y los paisajes; el paisaje es le lugar de memoria, de refugio, de instrucción, de recreo, de juegos…. Por su valor de identidad, el paisaje es fundamento de nuestra personalidad colectiva y memoria de la misma. Estos derechos deben tenerse en cuenta a la hora de proceder a la ordenación física del territorio. Ahora bien, la consideración del paisaje como recurso ha sido entendida y planeada de dos modos absolutamente distintos, que pueden llegar a ser divergentes y hasta contradictorios: • Como recurso cultural. Desde este punto de vista la protección del paisaje es una acción desinteresada que puede acarrear incluso perdidas de renta al sustraer territorios al desarrollo económico (E. Martínez de Pisón, 1993). En esta consideración prima el valor patrimonial del paisaje, entendido como parte de la herencia cultural de un pueblo, de su identidad, y reflejo de las prácticas históricas ejercidas por los grupos humanos sobre el territorio. Por consiguiente, se remite mas a la idea de transmisión que a la de explotación, considerando la responsabilidad de las actuaciones presentes de cara al futuro. • Como recurso utilitario. Merece esta consideración como bien útil y escaso y, por lo tanto, susceptible de ser trasformado en renta. En este caso su defensa trata de proteger una fuente de riqueza. Dos tipos de razonamiento muy contrastados confluyen en esta última aproximación: por un lado, la asistencia a la vida de los paisajes se
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 72 justificaría porque cumplen una función ecológica, manteniendo unos recursos naturales escasos; pero, sobre todo, el paisaje es considerado un elemento esencial para el desarrollo económico. Y ello sucede tanto a escala regional (la construcción de un cierto nivel de calidad paisajística es un punto de partida para el éxito de ciertos programas de desarrollo y de las estrategias de competitividad territorial) como local (la calidad del paisaje ha sido entendida como un recurso básico para el desarrollo rural). Sin embargo las consideraciones mencionadas anteriormente deben confluir en propuestas de gestión activa para los paisajes, en las que el principio de respeto hacia sus valores culturales no entre en contradicción con un eventual aprovechamiento de sus potencialidades económicas y naturales. 6. La gestión del paisaje Díaz Pineda (1997) analiza la palabra 'gestión', su significado es el de 'administración de bienes'. La gestión ambiental sería la administración de los bienes que aparecen en nuestro entorno. Una forma de entenderla es considerar que el medio ambiente y los recursos naturales constituyen en realidad una mercancía que puede ser vendida y adquirida con un cierto coste monetario o a cambio de otra cosa; en todo caso, una oferta de la naturaleza al ser humano. Los bienes mencionados pueden ser estrictamente naturales, como los minerales, la vegetación, la fauna o los hongos del suelo, o pueden ser generados por las diferentes manifestaciones de la cultura. El medio ambiente es lo que rodea al ser humano tanto si está en plena naturaleza salvaje como si se encuentra en el mundo rural, en el urbano o en el industrial. Estos mundos están en realidad interconectados, formando parte de una trama global que es la ecosfera -el planeta Tierra-, así que la idea de gestión ambiental contempla muy diferentes escalas en la apreciación de todo cuanto rodea e incumbe al ser humano.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 73 La gestión del paisaje ha estado en principio encomendada al departamento de Bellas Artes, cuando prevalecían los criterios estéticos, y a la administración ambiental, en el momento actual, cuando prevalecen los ambientales. Se ha puesto de manifiesto en páginas anteriores que, al menos los departamentos de Agricultura, Medio Ambiente, Obras Publicas y Urbanismo y Cultura, tienen competencias en la gestión del paisaje. Esta dispersión si no es debidamente coordinada, puede incidir en el deterioro de los paisajes mas importantes que lo que las diversas administraciones sectoriales son capaces de reparar. Es de suponer que desde el momento en que los departamentos de Política Territorial tienen la responsabilidad de elaborar las políticas generales del territorio mediante directrices de política territorial, a ellos corresponden los criterios para establecer una política del paisaje. Pero el control público de la ordenación física exige también coordinar las gestiones sectoriales de agentes públicos y privados. Y la única forma de garantizar temporalmente los compromisos públicos en el desarrollo de los programas sectoriales es que éstos se integren en un programa general. Por otro lado, sólo en el marco de la ordenación territorial se puede jugar con las distintas escalas que exige la gestión del paisaje. Las escalas de definición y de determinación en el caso del paisaje dependerán del tipo de problema, a una escala de 1:500 o 1:1,000 del proyecto técnico al 1:200,000 de las grandes síntesis. Así, la ordenación del territorio resulta en particular principalmente para proteger, ordenar y restaurar la diversidad y riqueza de los paisajes, impidiendo la banalización. Esto supone el reconocimiento y la incorporación, en la práctica y no solo en la teoría, de la importancia de lo natural y de lo rural.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 74 La ordenación del territorio debe incorporar los valores ecológicos, geográficos, patrimoniales, culturales y educativos de los paisajes naturales y rurales. Esto no supone impedir toda actuación con incidencia sobre el paisaje. Cuando se habla de paisaje rural, a diferencia de otros (selva, montaña, etc.), ocupa un territorio donde se desarrolla una actividad rural (agrícola, ganadera o forestal). Esta presencia del hombre es muy importante, por un lado, por su constante actuación sobre el paisaje y por otro, por su mayor disfrute. El paisaje rural lo componen vistas, sonidos, olores, usos y costumbres de la población, tipología de las construcciones, gastronomía, etc. Los agentes de gestión del paisaje rural son, entre otros, la población que habita en el territorio, las empresas o particulares con capacidad de gestión de actividades económicas, los visitantes, las asociaciones locales de promoción, de defensa de la naturaleza, las autoridades competentes y los técnicos que desarrollan su actividad en la zona. Todos estos agentes deben ser conscientes de ello y conseguir un desarrollo de la zona, conservando y protegiendo el paisaje y su identidad cultural. Las actividades de desarrollo se concretan en actuaciones humanas, que a su vez, implican nuevas construcciones (edificios y obras lineales). La integración de éstas en el paisaje es fundamental, de ahí la importancia de los estudios de integración. 6.1. Principios de actuación El paisaje es la cultura territorial de la sociedad. Hay que conseguir que sea el punto de encuentro entre el conocimiento del espacio y los valores sociales que le atañen, las políticas del territorio y las fórmulas técnicas de actuación física. Ello entraña terminar con la ambigüedad del concepto, evitando que se haga un mal del él, y desarrollar el conocimiento de los paisajes.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 81 Así, se entiende el ecosistema no como el conjunto de seres vivos, sino como una porción de la superficie del planeta, de cualquier magnitud, conformada por elementos vivos y no vivos ligados por una red de relaciones biofísicas de interdependencia. Dicha red comprende dos subsistemas: - el del geosistema, compuesto por los sistemas alteroedáficos, morfológicos e hidrológicos; - y el biosistema, por microorganismos, plantas y animales. Desde una perspectiva dinámica, el ecosistema constituye la unidad funcional del sistema natural, un sistema estructurado y abierto que intercambia y procesa energía y materiales, autoorganizándose en el tiempo: - La función la realizan los flujos de energía y los procesos. - La estructura del sistema la compone su organización. - La expresión de la estructura del ecosistema es el paisaje. Para entender el funcionamiento se hace necesario reconocer una gama de tres componentes en el ecosistema, así como su organización jerárquica: - Los factores, constituyen los elementos del sistema. - Los procesos, dirigen el cuadro ambiental. - Los patrones, configuran las normas recurrentes del comportamiento del sistema. De tal suerte que el conocimiento actual indica que los factores determinan los procesos, y la repetición de los procesos genera el patrón espacial y temporal que asegura la integridad del ecosistema. Entre los factores, procesos y patrones ecológicos que dirigen el funcionamiento de los ecosistemas, los asociados a la morfogénesis y edafogénesis del geosistema
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 82 actúan como procesos-clave en el límite, lo mismo entre las grandes y pequeñas unidades, como en las escalas temporales rápidas y lentas. Una síntesis de las principales conclusiones alcanzadas por este trabajo, con referencia a la dimensión temporal permite establecer que la evaluación a través de un balance dialéctico del predominio de los procesos morfogenéticos o edafogenéticos, como diagnóstico ecodinámico del ritmo del geosistema, permite significar áreas de funcionamiento. La delimitación de ecosistemas en función de su entidad espacio-temporal, discriminados de acuerdo a su integridad ecológica y sensibilidad ecodinámica, constituyen la base de la conservación y gestión ecosistémica. De lo expresado hasta ahora se concluye que es posible realizar una evaluación ecodinámica del medio natural que se desarrolla en una aportación metodológica que queda expresada en los siguientes puntos: - La metodología ecodinámica es una herramienta de investigación aplicada, que desde los principios integradores de la Geografía Física, permiten asegurar, tanto la conservación de los ecosistemas como su gestión. - La base conceptual y teórica de la metodología está en el funcionalismo de los medios naturales. Desde que J. Tricart comenzara a divulgar los principios ecodinámicos en 1968, los investigadores que han hecho uso de los mismos, han realizado propuestas de actuación "a favor" de los flujos de materia y energía. - La manifestación en los medios naturales de estos flujos son los procesos ambientales. - El estudio de los procesos requiere un conocimiento exhaustivo de los sistemas. La integración modelado-suelos-vegetación-régimen hídrico, permite definir patrones ecológicos.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 83 - Los patrones ecológicos definen la funcionalidad de los ecosistemas. Los criterios fundamentales son los procesos clave. - La cartografía de detalle y los transectos con caracterización de relaciones, abocada a la delimitación de unidades por grados de sensibilidad (estable a inestable), dirige la restauración ambiental. Finalmente, para la identificación de las unidades de paisaje se sigue el esquema metodológico de E. Martínez de Pisón, M.E. Arozena, E. Serrano (2001) en el trabajo Las unidades de Paisajes Naturales de la Reserva de la Biosfera Ordesa- Viñamala, publicado por Amigos de Doñana y Comité Español del programa MAB. Este esquema se basa en el desarrollo cartográfico de unidades de paisaje partiendo de cartográficas temáticas de unidades fisiográficas, unidades morfoestructurales y de modelado y de formaciones vegetales, para llegar a una cartografía sintética de unidades naturales. Este método cartográfico ha sido seguido por nosotros para alcanzar las unidades de paisaje de la cuenca del río San Marcos. 7.3. Técnicas utilizadas Para poder lograr los objetivos planteados en el estudio, se utilizaron las siguientes técnicas: - analíticas para el estudio de los sistemas climáto-hidrológico y bioclimático - paramétricas y diagramas de coeficiente de caudal - cartográficas analíticas e integradas para el diagnóstico de los elementos y dinámica de los medios naturales. - Analíticas biogeográficas.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 84 7.3.1. Analíticas para el estudio de los sistemas climáto-hidrológico y bioclimático Se basan en el tratamiento estadístico de una serie temporal de datos de temperatura, precipitación y caudal recopilados en estaciones termopluviométricas y de aforo. La interpretación de las representaciones gráficas de estos datos tratados estadísticamente permiten establecer tipologías e informan sobre la dinámica climática, bioclimática e hidrológica de un espacio. La aplicación de toda las técnicas de investigación se han llevado a cabo en el Departamento de Geografía Física y Análisis Geográfico Regional, en el Aula de Informática de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), México. a) Técnicas de diagramas ombrotérmicos Se ha utilizado el modelo de Gaussen (1954) para la región mediterránea, que ha sido universalizado en su aplicación por Walter y Lieth (1960), representándose en una gráfica cartesiana los valores de precipitaciones mensuales y temperaturas medias mensuales, de tal manera que P=2T en ordenadas. Gaussen establece que cuando P<2T el mes es árido b) Técnicas de balances Relativas a los balances hídricos y bioclimáticos para la caracterización de los regímenes térmicos y pluviométricos de la cuenca del río San Marcos, así como la cuantificación de sus parámetros bioclimáticos. b.1) Balances hídricos: Los diagramas de balance hídrico desarrollados en este trabajo se basan en los datos aportados por las tablas de balance de Thorntwhaite y Matter, que parte de los siguientes presupuestos:
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 85 • la profundidad del suelo donde tienen lugar las pérdidas de agua por evapotranspiración viene definida por el sistema radical de la vegetación. Estas perdidas se convierten en potenciales acumuladas (ppa) en el transcurso de los meses secos. El déficit de humedad (D), queda definido como la diferencia entre ETP y ETR • La capacidad de almacenamiento en agua en el suelo (ST) y que es susceptible a la evapotranspiración, está definida por la capacidad de campo. El exceso de humedad (S) solo aparece cuando ETP<P de tal manera que queda definida como la diferencia positiva de: P-(ETP+∆ST) • El exceso de humedad superior a la capacidad de campo se pierde por gravedad, alimentando las aguas subterráneas. Estudios experimentales han demostrado que el 50% de la aportación mensual más la escorrentía que queda del mes anterior, es escorrentía para el mes siguiente, siempre y cuando exista (S) de manera que: R(m)= {S(m)+R(m-1)}0,5 A partir de estos supuestos se representa gráficamente los valores de pluviometría, ETP y ETR, de tal manera que quedan definidas las siguientes áreas: - Exceso de agua, cuando: P>ETP - Déficit de agua, cuando: ETP>ETR - Utilización de humedad del suelo. cuando: ETR>P - Recargo de humedad del suelo, para todo: P>ETP
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 86 después de un periodo de déficit, hasta que el sobrante (S) es mayor que cero. b.2) Balances bioclimáticos: Para el estudio bioclimático de la cuenca del río San Marcos hemos empleado la metodología de análisis de Montero (1974), aplicándola a las estaciones termopluviométricas de la cuenca. Ésta se basa en los siguientes hechos experimentales conocidos: • La actividad vegetativa de las plantas tiene, como marco general, dos etapas anuales, separadas por dos de paralización, una de sequía y otra fría. • A toda especie se le puede asignar una determinada temperatura a partir de la cual comienza su actividad vegetativa. • A toda especie se le puede asignar una temperatura concreta en la cual se desarrolla óptimamente su actividad. La Intensidad Bioclimática Potencial (IBP) se basa en la hipótesis de que la actividad vegetativa de las plantas, en su mayoría, se inicia alrededor de los 6ºC, y alcanza su máximo estable, hasta morir si la temperatura ambiente sigue aumentando a partir de sus límites vegetativos. Existe un grado de proporcionalidad entre la velocidad de crecimiento y el incremento que, sobre los 7,5ºC, supone la temperatura de cada planta, de modo que la actividad vegetativa es proporcional al área comprendida entre la curva de temperaturas y
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 87 T=7,5ºC dentro de un periodo anual., de modo que a este área se le conoce como IBP. El crecimiento de una especie con pleno aprovechamiento de suelo sin limitaciones de humedad ni de otros factores será proporcional a la IBP cálida de cada año, que será la actividad vegetativa máxima posible en un clima determinado. La Intensidad Bioclimática Real (IBR) será la actividad vegetativa real en un clima determinado los condicionamientos de evapotranspiración y edáficos. La Temperatura Básica de IBR será pues la temperatura bioclimática que define ese clima, y por lo tanto la de las especies que se encuentran en un sector con dicho clima, en la cual alcanzan su máximo desarrollo vegetativo. Si existe periodo de sequía con paralización vegetativa, este recibe el nombre de Intensidad Bioclimática Seca (IBS), y hasta que se recupera la actividad vegetativa normal, está condicionada durante un periodo que recibe el nombre de Intensidad Bioclimática Condicionada (IBC), que da paso al periodo de vegetativo normal o Intensidad Bioclimática Libre (IBL). Estos diagramas representan en abcisas los meses del año, y en ordenadas muestran una doble entrada, por un lado la temperatura, en grados Celsius, y por otro la intensidad bioclimática en Unidades Bioclimáticas (ubc), de tal manera que la equivalencia queda definida (1 ubc/mes = 5ºC), situándose la ordenada origen en (0 ubc/mes = 7,5ºC). Las intensidades bioclimáticas (Potencial, Real, Fría o Condicionada), quedan representadas en el área existente entre la curva de temperaturas y la recta TºC=7,5, excepto en la intensidad bioclimática seca (IBS), que al tomar valores negativos para valores de T positivos, queda por debajo de ésta recta.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 88 7.3.2. Técnicas paramétricas y diagramas de coeficiente de caudal. Se basan en las relaciones entre los valores medios de caudal y el área de la cuenca. Estas permiten caracterizar la cuenca individualmente y establecer una relación comparativa con otras a través de parámetros relativos como el coeficiente de desagüe o el caudal específico. Los diagramas de coeficiente de caudal se construyen situando en el eje de ordenadas de los valores del cociente entre el caudal medio mensual y el caudal medio anual. Esta técnica gráfica relativiza y normaliza los valores de caudal mensual, de tal manera que permite comparar entre sí ríos de características de caudal absoluto y variaciones estacionales muy diferentes. Aquellos ríos cuyos valores estén próximos a uno a lo largo del año serán ríos muy regulares, mientras que si presenta meses con valores próximos a cero o más de dos serán ríos de régimen irregular. 7.3.3. Técnicas cartográficas analíticas e integradas para el diagnóstico de los elementos y dinámica de los medios naturales. Se basa en la representación gráfica y convencional de los elementos de la realidad a diferentes escalas reducidas de trabajo y apoyada en un sistema de referencia geográfico para su interpretación en el conjunto territorial y para el estudio de la evolución temporal de los elementos representados. Se han desarrollado fundamentalmente dos tipos: - Cartografía analítica: representación de valores medios estadísticos cuya significación territorial relativa se ha realizado por interpolación a través de módulos para tal efecto del Sistema de Información Geográfico Idrisi.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 89 - Cartografía diagnóstico: basadas en el trabajo de campo y en la interpretación de imágenes satélite. a) Técnicas cartográficas. Se ha representado gráficamente a escala 1:250.000 con georreferenciación de las observaciones de campo a través de una simbología convencional, para cuya elaboración se ha utilizado el software de diseño gráfico COREL 9 del Departamento de Geografía Física y Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Sevilla.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 90 b) Técnicas de foto interpretación Observación con esteróscopo de pares fotográficos esteroscópicos que permite su visualización en relieve para la identificación de diferencias texturales, cromáticas (tonos de grises) y morfológicas. c) Técnicas de interpretación de imágenes satélite Basadas en la interpretación de bandas espectrales de imágenes satélites a través de los módulos estadísticos de los software IDRISI 3.2 del Departamento de Geografía Física y Análisis Geográfico Regional. El soporte han sido la imagen LANDSAT V de 1988, de la imaginoteca del Grupo de Investigación Cuaternario y Geomorfología de la Universidad de Sevilla. Para la interpretación se han empleado diferentes técnicas de realce y visualización a través de filtros estadísticos y falso color TM2/3/4. d) Técnicas de interpolación en base a SIG's Se basa en la interpolación de los puntos cuyos valores están aportados por una base de datos. El módulo de interpolación pertenece al Sistema de Información Geográfico IDRISI y ArcView 3.2, softwares que pertenecen al Departamento de Geografía Física y Análisis Geográfico Regional. Con él se han obtenido los mapas climáticos y bioclimáticos a partir de una base de datos del software DBASE IV, que ha aportado las variables de los puntos que se corresponden con las estaciones termopluviométricas de la cuenca del río San Marcos. 7.3.4. Métodos analíticos biogeográficos. Basados en el estudio de los elementos constitutivos de las formaciones vegetales empleando técnicas estadísticas descriptivas e inferenciales, probabilísticas y de
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 97 • Rubio Recio, J. M. (1990): La Noción del paisaje como medio didáctico del quehacer Geográfico. Monografías de equipo 3, pp 73-78. • SEMARNAP SEDESOL-CONAPO-INEGI (2000): Programa de ordenamiento territorial. México D.F • Sochava, U. B. (1963): Definición de algunos conceptos de Geografía Física. • Toledo, V. M. (1994): La Diversidad Biológica de México. Nuevos retos para la investigación de los noventas. Facultad de Ciencias UNAM. México D.F. • Torres Guevara, J.J. (1987) : Ecología y uso de los Recursos Naturales Renovables de la Cuenca del Río San Marcos, Tamaulipas México. Tesis de Maestría en Ciencias Biológicas. UNAM. México D.F. • Tricart, J.; Cailleux, A. (1956): El problema de la clasificación de las facies Geomorfológicas. Ann Geograph; Lxv, pp 162-168. • Tricart, J. ; Kilian, J. (1982): La Eco-geografía y la ordenación del medio natural. Ed. Anagrama, Barcelona 286 pág. • Turner, G.; Gardner, R. H.; Gardner, M. (1991): Ecological Studies. Springer, New York. • Viejo, J. L. (1997): Biodiversidad y Paisaje. Departamento de Biología. Universidad Autónoma de Madrid. Madrid.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 98 PARTE II CARACTERÍSTICAS GEOGRAFICAS DE LA CUENCA DEL RIO SAN MARCOS
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 99 1. Unidades de relieve de la cuenca del río San Marcos La cuenca del San Marcos se encuentra ubicada entre dos grandes regiones geográficas: la Sierra Madre Oriental y la Llanura Costera del Golfo de México. La cuenca está topográficamente conformada en su sector occidental por una sierra amplia y alargada con dirección norte-sur, interrumpida por relieves de pendiente media y con escarpes que delimitan valles encajados en dirección Este- Oeste, algunos tipo cañón; en el sector oriental presenta llanuras interrumpidas por mesetas aisladas y valles en el contacto con la sierra Madre Oriental al Oeste y la Presa Vicente Guerrero al Este. Las principales unidades de relieve de la cuenca del río San Marcos son: a) Sierra Madre Oriental Con disposición de Noreste-Suroeste y de 2.000 a 3.000 m. de cota máxima, en la cuenca alcanza en ella los 1.380 m., siendo sus alturas más destacadas: - El Cerro del Aura, al Norte, con 1.380 m., - El Cerro Las Lagunitas, al Oeste, con 1.300 m. El cañón El Novillo se inserta en la sierra con dirección Noreste-Suroeste, 200 m. de encajamiento y un recorrido de 2 Km. b) Depresión de Victoria Aparecen un conjunto de mesetas al Norte y Sur de la cuenca, siendo el relieve más importante la Mesa del Refugio, al Sur de Güémez. Al sur la cuenca está
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 100 limitada por una gran meseta que se extiende Oeste a Este, desde Ciudad Victoria a la Mesa del melón (Figura 2.1) Figura 2.1. Relieve de la cuenca del río San Marcos 2. Unidades y Formaciones geológicas de la cuenca del río San Marcos La identificación de las formaciones geológicas presentes en la cuenca se realizaron mediante la colección de cartas temáticas (Figura 3.1.) a escala 1:250.000 de los años 70 realizadas por el Instituto nacional de Geografía e Informática (INEGI) de la República Mexicana. En el área de estudio se localizan afloramientos de rocas que abarcan desde el Precámbrico al Cuaternario. Su caracterización nos servirá para determinar los elementos del paisaje definidos por la litología, como el color de las rocas y su resistencia a la alteración y la erosión. 1:100 , 000
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 101 Figura 3.1. Mapa geológico 1:250.000. Hoja de Ciudad Victoria. (INEGI, 1970) 2.1. Evolución morfoestructural de la cuenca del Río San Marcos Morfoestructuralmente la cobertera mesozoica se encuentra dispuesta conforme a estructuras plegadas de diferentes tipos de orientación, con preferencia Norte- Sur y con ejes ligeramente sinuosos. Está rota por algunas fallas normales de orientación Norte-Sur, algunas fallas inversas de poco desplazamiento con buzamientos hacia el Norte y una gran falla inversa de gran desplazamiento. Esto da como resultado un relieve vigoroso en la sierra Madre Oriental que contrasta con los relieves en colinas y mesas de la Depresión de Victoria. Las rocas del primario aparecen yuxtapuestas por una serie de fallas, de tipo normal, de tal forma que los esquistos paleozoicos del área de Peregrina, al Oeste de Ciudad Victoria, constituye un pilar tectónico, mientras que el contacto de la
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 102 unidad de esquistos con la de gneis al Sur, tiene lugar a través de una falla inversa. Las rocas sedimentarias terciarias forman un monoclinal de buzamiento suave que se extiende hacia el Este de la Sierra de Tamaulipas. En las estribaciones de esta sierra existen coladas de basalto con estructuras acordonadas. Se distinguen varias fases tectónicas siendo la más antigua del Precámbrico Superior, de compresión dando lugar al gneis. Una segunda fase también de compresión tuvo lugar en el Paleozoico inferior y metamorfizó las rocas parentales de los esquistos. Otra fase tectónica compresiva tuvo lugar entre el Precámbrico y el Triásico y plegó las secuencias paleozoicas. En el Triásico tuvo lugar una fase de distensión que modelo la región en pilares y fosas tectónicas y que condicionaron la sedimentación de las unidades mesozoicas. Posteriormente una fase compresiva plegó y produjo las fallas inversas que presenta la cobertera sedimentaria mesozoica y tuvo lugar entre el Cretáceo Superior y el Terciario Inferior. Finalmente entre el Mioceno y el Cuaternario tuvo lugar una fase tectónica que dio lugar a fallas normales que afectan a las rocas terciarias, y al emplazamiento de rocas intrusivas y actividad volcánica en la región. 2.2. Unidades litológicas características de la Cuenca del Río San Marcos Las rocas más antiguas se encuentran situadas en la Sierra madre Oriental y pertenecen al Primario y al Secundario (Triásico, Jurásico, y Cretáceo). Por su parte, la depresión de Victoria presenta un basamento del Cretáceo Superior
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 103 sobre el que se disponen rocas del Terciario y Cuaternario: del Paleoceno y sobre éstas, de forma discordante, conglomerados del Plioceno. Los valles presentan depósitos del Cuaternario. Figura 2.3. Formaciones geológicas de la cuenca del río San Marcos (INEGI). 2.2.1. Precámbrico Esta caracterizado por la presencia de una unidad constituida por gneis bandeados y granatíferos con horizontes de mármol. La unidad presenta colores blancos, verde y negro con tonalidades rojizas y se encuentra afectada por diques monzoníticos y una masa granítica. Esta unidad está en contacto con los esquistos mediante una falla normal para el bloque septentrional y un cabalgamiento para el bloque meridional. En el cañón de La Peregrina engloba una pequeña unidad de cuarcita (Denison et.al. 1971). Esquistos y gneis dan 1:100 , 000
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 104 formas alomadas y redondeadas, que al ser mas fácilmente erosionables y alterables que las calizas ocupan grandes valles y depresiones al Norte de la cuenca del río San Marcos, el la localidad del Asbesto. 2.2.2. Primario Las rocas características del Primario son esquistos verdes micáceos, constituidos por moscovita, clorita y cuarzo. Aparece intrusionado por un dique de serpentinitas constituidas por antigonita y vetas de talco y asbesto de color verde con tonos grises y negros, con crestones de peridotita y algunas de dunita que afloran en los arroyos que drenan en el cañón del Novillo (De Cserna, 1977). El resultado son formas redondeadas en relieves que, al igual que en el caso anterior, quedan en posición deprimida ante las calizas, o incluso favorecen la explotación fluvial, o la presencia de depresiones. 2.2.3. Secundario a) TRIASICOJURASICO Formación Huizachal: con 2.000 m. de espesor, está formada por una secuencia de lechos rojos en los que se encuentran areniscas conglomeráticas, limolitas y algunos horizontes de lutitas en estratos delgados, medianos, gruesos y masivos. Presenta colores rojo, amarillo, gris y verde. Algunas de sus areniscas presentan estratificación cruzada. Los conglomerados presentan matriz arcilloarenosa y clástica de cuarzo de gneis y de rocas ígneas. Sobreyace de forma discordante a las unidades metamórficas del paleozoico, y subyace discordante a la secuencia clástica del Jurásico superior y a la unidad calcárea del cretáceo Inferior (Carrillo Bravo, 1961). Más fácilmente erosionable y alterable que las litologías anteriores y suele estar asociada a valles de arroyos.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 105 b) JURASICO Jurasico Superior Esta unidad representa a un paquete de rocas esencialmente calcáreas con un espesor de alrededor de 400 que aflora en el área de estudio. Están constituidas por las formaciones Zuloaga, Olivo y La Casita. Estos materiales ocupan las vertientes escarpadas en el transito entre las rocas del Triásico y Precámbrico con las crestas que conforman las calizas del Cretáceo en la Sierra Madre Oriental. Formaciones Zuloaga Con un espesor de 50 m. presenta estratos delgados, medianos y algunos gruesos de color gris con tonos de rojo, y esta formado por varias litologías: un conglomerado basal de clásticos de cuarzo, de arenisca y de rocas ígneas con matriz areno-arcillosas; calizas parcialmente dolomitizadas, margas, calizas oolíticas y algunas lutitas. Presenta fósiles de ostreas y gryphaeas. Yace discordante sobre sobre las unidades conglomeráticas de Triasico-Jurásico. Formación Olvido Su espesor varía entre 100 y 200 m. y está constituida por lutitas rojas yesíferas, calizas de grano fino, calizas sacaroides, calizas dolomitizadas, margas, calizas con pedernal, algunas de ellas con foraminíferos recristalizados. Se presenta en estratos delgados y medianos. Los contactos de esta formación son concordantes, el inferior con la formación Zuloaga. Formación La Casita Con un espesor de 70 a 90 m. presenta estratos delgados y medianos y esta constituida por areniscas calcáreas, calizas arcillosas con nódulos y lentes de
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 106 pedernal, margas arenosas y calizas arcillo-arenosas. Algunas areniscas presentan estratificación cruzada. Contiene amontes, pelicípodos y braquiópodos. c) CRETACEO Cretáceo inferior Las calizas de este periodo constituyen una secuencia calcárea depositada en dos dominios sedimentológicos uno, de plataforma y otro de cuenca. Las rocas de plataforma pertenecen a la formación El Abra, y las de cuenca por las Formaciones Taraises, Tamauilipas Inferior, Otates, Tamaulipas superior y Cuesta del Cura. En la cuenca del río San Marcos se hallan representadas las facies de plataforma. El resultado de la presencia de estas calizas son las grandes crestas, picos y, en general, relieves que conforman la sierra Madre Oriental. La Formación El Abra es un paquete calcáreo de plataforma, ampliamente expuesto en la sierra Madre Oriental y consta de tres facies: - Facies pre-arrecifal representada por brechas bioclásticas y calizas clásticas-bioclásticas interdigitadas con calizas arcillosas con pedernal. - Facies arrecifal, una franja angosta que bordea la plataforma de Valles-San Luis Potosí, de bancos arrecifales con calcarenitas oolíticas. Los núcleos arrecifales están constituidos por por caprínidos, radiolarios, nerineas, toucasias, equinodermos y escasos corales. Esta secuencia está karstificada. - Facies post-arrecifal está constituida por una gruesa secuencia de calciculitas, calizas bioclásticas y calcarenitas con miliolidos y toucasias,
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 113 Normalmente este fenómeno se presenta durante los meses de noviembre y febrero. (Figura 2.5) Figura 2.5. Distribución de las temperaturas en la cuenca del río San Marcos 3.2. Régimen pluviométrico Pluviométricamente tiene un comportamiento tropical en la repartición de las lluvias con estación húmeda en verano y seca en invierno. La húmeda presenta dos máximos en Mayo y en Septiembre Territorialmente la precipitación varía entre los 1400 mm de la sierra, hasta los 700 mm en la depresión, en la parte más baja de la cuenca, siendo los valores más habituales en el conjunto entre los 900 y 1200 mm. Las granizadas están presentes en el comportamiento meteorológico de la cuenca pero éste fenómeno no guarda un patrón de comportamiento definido; generalmente tienen lugar en épocas donde las precipitaciones son de tipo
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 114 convectivo (verano). En la mayoría del estado la frecuencia de las granizadas no rebasa el promedio de dos días al año, sin embargo en la sierra Madre la ocurrencia es de 2 a 4 días. (Figura 2.6) Figura 2.6. Mapa de distribución de precipitaciones 3.3. Balance hídrico Los balances hídricos nos revelan el comportamiento de la humedad en el suelo a lo largo del año y marcan las pautas de disponibilidad hídrica y las situaciones de stress. La humedad se conserva en el suelo durante todo el año en las estaciones de Ciudad Victoria y en la montaña, y no se conserva en Corona y Güémez (solo dos meses, en Marzo y Abril), predominando un déficit hídrico que se extiende durante todo el año. Solo en la montaña hay excedente hídrico edáfico de Junio a Octubre (Figura 2.7).
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 115 Diagrama de Balance Hídrico de Thornthwaite y Matter 0 50 100 150 200 250 ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE mes mm Blanco Exceso de Agua Utilización de la humedad por el suelo Déficit de agua Recargo de agua en el suelo Diagrama de Balance Hídrico de Thornthwaite y Matter 0 50 100 150 200 250 ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE mes mm Blanco Exceso de Agua Utilización de la humedad por el suelo Déficit de agua Recargo de agua en el suelo Diagrama de Balance Hídrico de Thornthwaite y Matter 0 50 100 150 200 250 300 350 ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE mes mm Blanco Exceso de Agua Utilización de la humedad por el suelo Déficit de agua Recargo de agua en el suelo (a) (b) (c) (d) Figura 2.7. Balances hídricos de las estaciones de Victoria (a), Corona (b), Güemez (c) y Los Cerros (d). Hay una media-alta probabilidad de riesgo de desecación edáfica (48-58%) en el conjunto de la cuenca (Figura 2.8), debido a que los valores de ETP (en torno a los 1.400 mm), y de déficit hídrico anuales (686 mm) son altos respecto a la precipitación anual (sobre 800-900 mm) que se reparte a lo largo de todo el año. Este índice de riesgo de desecación anual (IRDA) elaborado por Cámara (1997) y modificado por Cámara y Martínez (2001) se calcula: Diagrama de Balance Hídrico de Thornthwaite y Matter 0 50 100 150 200 250 ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE mes mm Blanco Exceso de Agua Utilización de la humedad por el suelo Déficit de agua Recargo de agua en el suelo
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 116 50*[(Déficit hídrico real/Déficit hídrico máximo)+((360-d)/360)] Figura 2.8. Distribución de la probabilidad de riesgo de desecación en la cuenca del Río San Marcos El riesgo de encharcamiento en la parte alta de la cuenca, en la sierra Madre Oriental, es alto (60%), debido a la concentración de las precipitaciones a lo largo de 3 a 4 meses durante el año. Al igual que el índice de desecación, el del encharcamiento (IREA) viene definido por 50*[(Déficit hídrico real/Déficit hídrico máximo)+((360-d)/360)]
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 117 3.4. Dinámica climática y tipos de climas En el Estado de Tamaulipas existen 4 observatorios meteorológicos donde se llegan a medir la mayoría de los parámetros climáticos, estos observatorios se encuentran ubicados en los Municipios de Matamoros, Soto la Marina, Ciudad Victoria y Tampico. Los tipos climáticos de Tamaulipas responden fundamentalmente a la influencia de los tres factores geográficos generales que intervienen en la mayoría de los climas: - La latitud a la que se encuentra, - Su proximidad al Golfo de México, - El gradiente altitudinal de su superficie. El trópico de Cáncer divide al estado de Tamaulipas en dos zonas: La Sur en la que predominan los climas cálidos y relativamente húmedos; y la Centro-Norte con climas menos calurosos y con lluvias escasas distribuidas en todo el año. La influencia marítima por su proximidad al Golfo de México se deja sentir de distintas maneras a lo largo del año: • durante los meses de verano con vientos húmedos, los alisios, que penetran en el continente y dejan caer buena parte de la precipitación anual; • como huracanes, que son muy frecuentes con lluvias intensas. • Durante los meses invernales llegan a Tamaulipas, desde el continente masas de aire polar o “norte”, que provocan precipitaciones y condiciones de alta humedad atmosférica, que repercuten sobre todo en la parte Central y Norte del Estado de Tamaulipas.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 118 La presencia de las cadenas montañosas de la Sierra Madre oriental, o la sierra de Tamaulipas. cuya alineación es paralela a la costa, provoca un efecto notable de barrera orográfica, favoreciendo la humedad en parte oriental de la sierra, impidiendo la entrada de vientos húmedos hacia la depresión de Victoria y a los altiplanos del suroeste tamaulipeco, donde prevalecen climas secos. La propia altitud de las sierras determina los grados de temperatura, desde climas cálidos en los límites de las llanuras costeras, hasta templados en las alturas del suroeste del estado. El resultado de estos factores es la distribución climática de Tamaulipas en tres tipos según la clasificación climática de Köppen: - Clima de estepa (BSh), Clima semisecos y semicalidos, al Norte-Centro y Oeste (altiplano) del estado, - Clima de sabana (Aw) al Sur del estado, - Clima subtropical (Cwa), Clima de montaña, en la sierra Madre Oriental que divide al estado atravesándolo de Norte a Sur. 3.4.1. Clima semisecos y semicalidos del Centro y Norte de Tamaulipas Al norte del trópico de Cáncer se da una transición climática que varía desde climas subhúmedos con lluvias veraniegas del Sur del Estado, hasta climas mas secos entre los que predominan los semisecos cálidos, así como los semicálidos con lluvias escasas distribuidas en el año. Tomando como referencia la desembocadura de río Soto la Marina, y hacia el norte, se observa una gradación climática que va desde climas semisecos cálidos con lluvias veraniegas y un porcentaje alto de precipitación invernal, que afecta a una amplia franja en lo que respecta al centro del Estado, hasta climas un poco mas húmedos en las cercanías del río Conchos. Estos tipos se han clasificado
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 119 como semicalidos con escasas lluvias en todo el año. Además de afectar una angosta franja paralela al cause de los Conchos, se extienden por la franja costera y la laguna Madre de Tamaulipas hasta la frontera incluyendo al municipio de Matamoros y sus cercanías. Hacia el Norte y Oeste de esta zona se localizan áreas con clima semiseco cálido y lluvias escasas todo el año. 3.4.2. Clima de montaña de la Sierra Madre oriental Los climas que prevalecen en el sistema montañoso varían desde los cálidos a los templados, gradiente marcado en función de la altitud; y de húmedos a secos en la posición de Este a Oeste, debido a que la sierra actúa como barrera orográfica. Sobre el sector meridional de la sierra, cuyas cadenas montañosas tienen menos elevación y con valles mas amplios, predominan climas semicalidos con intensas lluvias durante el verano. A pesar de que las precipitaciones en el período invernal es muy baja con respecto a la total anual (menor de 5%) no se presenta en estas zonas una sequía invernal notable, ya que la humedad atmosférica en esta época y la retención de agua en los suelos son suficientes para contrarrestarla. Estos climas van perdiendo humedad a medida que su desplazamiento se dirigen hacia el Oeste convirtiéndose en seco (Figura 2.9).
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 120 Figura 2.9. Distribución de climas de Köppen en la cuenca del río San Marcos 3.5. Bioclimatología Desde el punto de visto bioclimático la cuenca del río San Marcos presenta sólo una estación, la de Corona, que presenta un mes, Marzo, de paralización vegetativa. El resto de las estaciones registran una alta actividad vegetativa alcanzando en la montaña la intensidad bioclimática real a la potencial (Figura 2.10). Estas condiciones bioclimáticas marcan el paso de un régimen ecodinámico mesófilo sin paralización vegetativa, en el sector central de la cuenca (Victoria y Güémez) a otro tropófilo con paralización vegetativa en Corona, al Este de la cuenca (Figura 2.11). 1:100 , 000
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 121 Diagrama de Balance Bioclimático de Montero de Burgos y González Rebollar 0.00 0.50 1.00 1.50 2.00 2.50 3.00 3.50 4.00 4.50 5.00 ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE mes u.b.c. mes IBCc IBLc IBPc IBSc IBCf IBLf IBSf IBPf Diagrama de Balance Bioclimático de Montero de Burgos y González Rebollar -0.50 0.00 0.50 1.00 1.50 2.00 2.50 3.00 3.50 4.00 4.50 5.00 ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE mes u.b.c. mes IBCc IBLc IBPc IBSc IBCf IBLf IBSf IBPf Figura 2.10. Mapa de distribución de la Intensidad Bioclimática Real (IBR) en la cuenca del río San Marcos. Figura 2.11. Mapa de de distribución de la los meses de paralización vegetativa en la cuenca del río San Marcos (a) (b) 0 1 Diagrama de Balance Bioclimático de Montero de Burgos y González Rebollar 0.00 0.50 1.00 1.50 2.00 2.50 3.00 3.50 4.00 4.50 5.00 ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE mes IBCc IBLc IBPc IBSc IBCf Diagrama de Balance Bioclimático de Montero de Burgos y González Rebollar 0.00 0.50 1.00 1.50 2.00 2.50 3.00 3.50 ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE mes u.b.c. mes IBCc IBLc IBPc IBSc IBCf IBLf IBSf IBPf
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 122 (c) (d) Figura 2.12. Balances bioclimáticos de las estaciones de Victoria (a), Corona (b), Güemez (c) y Los Cerros (d). Los balances bioclimáticos muestran una actividad vegetativa real a lo lergo de los meses que no alcanza la potencial, especialmente entre Febrero y Agosto, que es la estación seca. Solamente en la estación de corona hay un mes (marzo) de paralización vegetativa por causas hídricas. En la estación de Los Cerros toda la actividad vegetativa real iguala a la potencial (Figura 2.12).
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 129 5.2. Morfometría de la cuenca La morfometría de la cuenca relaciona características geomorfológicas y comportamientos hidrológicos en función de ésta. Es útil para conocer el comportamiento del río ante situaciones de crecidas. La cuenca del río San Marcos con 408,8 Km2 y 134,5 Km de perímetro tiene una pendiente media de 0,001. La red alcanza el orden 4 aplicando Horton (Horton 1945), a escala 1:250.000, lo que implica que esta no esta muy organizada. El San Marcos esta formado por la afluencia de 6 arroyos: “El Novillo” que es el principal, “Los Lobos” “La Carne”, La Renegada”, “La Mata” y “California”. Todos estos arroyos forman un sistema de drenaje de tipo pinado, el cual esta ramificado. (Figura 2.16). Pendiente media (Pm): ((L0/2) + Li + (Ln/2))/superficie de la cuenca Siendo L0 la longitud de la curva de nivel de menor cota, Ln la longitud de la curva de nivel de máxima cota y Li la longitud de las curvas intermedias. La pendiente media es de gran relevancia en el comportamiento del flujo en la superficie, ya que tiene una gran influencia en las características hidrológicas que se dan en los distintos sectores de la cuenca. Principalmente en cuencas pequeñas, donde los escurrimientos de superficie pueden ser determinantes en la forma de los hidrogramas, su influencia puede resultar fundamental.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 130 Figura 2.16. Mapa de órdenes de la red La longitud de la arteria principal alcanza los 51 Km. que arranca de los 1,500 m. como cota máxima. El valor de la forma de la cuenca (Rf) es 0,25 calculándose este parámetro a partir de: Rf = (Superficie de la cuenca/Longitud de la arteria mayor), Para conocer cual es el tiempo de concentración de las aguas de crecida y su rapidez se calcula el Índice de Compacidad o Coeficiente de Gravelius que compara el perímetros real de la cuenca con el perímetro de la superficie equivalente: Cg = 0,282 (Perímetro de la cuenca/ raíz cuadrada de la superficie de la cuenca) 1:100 , 000
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 131 Para el caso de la cuenca del río San Marcos su valor es 1,88 que es un valor alto, lo cual quiere decir que las crecidas del río San Marcos se desplazan rápidamente, con una alta concentración de las aguas. Otros parámetros útiles para conocer el comportamiento de la cuenca es el Coeficiente de Masividad de Fournier: tg = (Hm(m.) / Superficie de la cuenca (Km2) Que para el caso de la cuenca objeto de estudio es 0,55. Este coeficiente permite diferenciar netamente cuencas de igual altura media y relieve distinto, aún cuando no es suficiente para caracterizar la proclividad a la erosión de una cuenca, pues da valores iguales en el caso de cuencas diferenciadas, como es el caso en que la altura media y superficie aumenten proporcionalmente. Los valores bajos nos hablan de una cuenca compleja, y los valores altos de una cuenca simple. El valor obtenido es el de una cuenca simple. A partir de aquí se puede obtener el Coeficiente orográfico de Fournier: Coef. Orografico = coeficiente de masividad x altura media Que alcanza un valor de 123,84. Este parámetro combina los dos parámetros del relieve actuantes en los procesos erosivos: la altura media, sobre la energía potencial del agua; y la inclinación característica de las laderas de la cuenca, sobre la energía cinética del flujo de la escorrentía superficial. En este sentido, Valores de C.O. > 25 denotan cuencas de edad geológica reciente o bien con características de erodabilidad bajos y describe para la Cuenca del río San Marcos una cuenca de baja erodabilidad más que de una cuenca de formación reciente.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 132 El cálculo de la curva hipsométrica en la que se relacionan las superficies de cuenca con cada cota a intervalos de 100 m. y su dibujo en forma cóncava nos habla de una cuenca vieja. En conclusión, estos valores morfométricos nos hablan de una cuenca de formación no reciente, con baja erodabilidad, con una articulación de su red media (orden 4), pero con un riesgo alto de inundación por crecidas ocasionada por tormentas fuertes, sobre todo si estas se concentran en la montaña. 5.3. Suelos de la cuenca del río San Marcos El suelo es la interfase de los elementos abióticos y bióticos, y sirve de soporte de las relaciones entre todas las formas de vida vegetal así como de las actividades humanas. Dentro del enfoque paisajístico el estudio de los suelos se centra en el de las propiedades de las formas de un terreno y los factores y procesos responsables de su formación. Con ello se busca explicar las variaciones que presentan las propiedades y la distribución de estos en un espacio. (J. Porta, et al.; 1999). Es muy importante el conocimiento y distribución de los principales suelos de la región de estudio, ya que resulta indispensable para poder relacionar a estos con los demás elementos del paisaje. Los antecedentes sobre los estudios de los suelos de la región de estudio son los siguientes: - La Síntesis Geográfica del Estado de Tamaulipas (1981). Menciona una descripción de los suelos a nivel de unidades (FAO) en base a las regiones Fisiográficas del Estado, acompañado por una cartografía a escala 1:1.000.000.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 133 - Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) (1982). Presenta una carta edafológica a escala 1:250,000 con las principales unidades de suelos y los datos analíticos de los perfiles representativos de la región de estudio. - Torres Guevara (1987) realizó un estudio encaminado principalmente a evaluar la erosión de los suelos mediante el método de “estacas o clavos de erosión” en la Cuenca del Río San Marcos. Con esta recopilación existente se llevo a cabo la descripción de suelos que se procedió a enriquecer con los datos de campo considerando las características litológicas y geomorfologías En lo que respecta a la parte alta de la cuenca esta se encuentra conformada por sierras y cañones donde se hallan las unidades de suelo regosol eútrico, asociado con leptosoles, suelos muy superficiales con material altamente calcáreo; además se observan suelos en proceso de formación observándose un cambio gradual en su estructura, color y consistencia denominados como Cambisoles eútricos (FAO 1998, citado por J. Porta et.al 1999). A estos suelos se hallan asociados los bosques de pino y pino-encino. Los suelos descritos anteriormente están clasificados como de VI y VII clase: recomendados para realizar zonas de reserva o áreas protegidas, cubren un 40% del total de la cuenca. En el contacto entre Sierra Gorda y la depresión de Victoria siguen predominando los suelos de rendzina con asociación de regosoles calcáreo con un 40% de la superficie de esta cuenca, se presentan principalmente en las vertientes de las sierras. En los fondos de valles y base de vertientes encontramos luvisoles orticos y cálcicos que sustentan una selva baja espinosa y matorral de encinar. Sobre los conos de deyección se desarrollan rendzinas, regosoles cálcicos y litosoles en su parte proximal, y en su parte distal rendzinas y cambisoles clásicos, sobre los que se desarrolla una vegetación de matorral submontano.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 134 En la depresión de Victoria los suelos predominantes son los vertisoles crómicos y pellicos y Chernosem luvicos sobre las terrazas aluviales, que pueden presentar fases sódico-salinas, y sobre las mesas Pliocenas rendzinas. Un matorral espinoso domina las partes bajas y mientras que sobre las mesas Pliocenas se encuentra un matorral espinoso tamaulipeco. (Figura 2.17) Figura 2.17. Distribución de los tipos de suelos en la cuenca del río San Marcos. 6. Formaciones vegetales de la cuenca del río San Marcos 1:100 , 000
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 135 Dentro de las 7 subprovincias fisiográficas que se ha reconocido en nuestro Estado, en la subprovincia Llanuras y Lomeríos del Golfo Norte se encuentra la mayor superficie arbolada de la entidad (707.993 ha) que corresponde al 44.69% del total arbolado. La mayor área de bosques mesófilos se ubica en la subprovincia Gran Sierra Plegada con una superficie de 341,316 ha. El Inventario Nacional Forestal (1994), muestra que en Tamaulipas existen: - 398,239 ha. forestales con diversos grados de perturbación y sin una cobertura arbórea o vegetal de importancia - 3, 010,184 ha. de vegetación de zonas áridas, - 228,466 ha. de vegetación hidrófila y halófila, - 1.584,336 ha. arboladas con 524,307 Ha. (6,6% de la superficie estatal) bosques mesófilos y 1.060.029 ha. (13,3% de la superficie de la entidad) a bosques trpófilos. En un esquema comparativo entre Tamaulipas y el resto del país, tenemos que para Tamaulipas el 10% de su superficie forestal son bosques, en tanto que para el resto del país en casi el 22% Las selvas constituyen apenas el 2,3% del estado comparado con el 18,6% del resto del país (esto es 8 veces menos). Tamaulipas es extenso en zonas áridas en proporción a su superficie (más del 50%), esto es resultado de que el estado está situado en el límite de la provincia biótica del Desierto Chihuahuense. En tanto que el resto del país es casi el 41% de zonas áridas y semiáridas (Figura 2.18).
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 136 Superficie forestal Nacional-Estatal 18.6 40.6 2.9 15.9 10.04 2.3 57.7 4.4 21.9 7.6 0 10 20 30 40 50 60 70 Bosques Selvas Veg. de zonas áridas Veg. hidrófila y halófila Áreas perturbadas Proporción porcentual (%) Nacional Tamaulipas Figura 2.18. Superficie forestal existente de Tamaulipas, con respecto promedio nacional. Por su división en bosques, selvas y otras áreas forestales por subprovincia, es posible apreciar que la existencia de coníferas se basa principalmente en la Gran Sierra Plegada y en las Sierras y Llanuras Occidentales (12,623 ha). De hecho, la participación de la Gran Sierra Plegada ocurre con selvas medianas (12,431 ha), zonas áridas (397,028 ha.) y áreas con perturbación (144,397 ha.), aportando un total de (1, 045,888 ha). Esta subprovincia, junto con Llanuras y Lomeríos (1. 677,364 ha.) y con Llanuras de Coahuila y Nuevo León (1.086,852 ha) aportan el 72,9% de la superficie forestal del estado de Tamaulipas. Esto es importante desde las perspectivas del uso, conservación y manejo de los recursos forestales en éstas subprovincias (Tabla 2.3) Tabla 2.3. Superficie arbolada (hectáreas) A.- Bosques, B.- Selvas y C.- Otras áreas forestales (Inventario Nacional Forestal 1994). Fuente: Sanchez, R 2000 BOSQUES
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 137 Subprovincias Fisiográficas De Tamaulipas Coníferas Coníferas y Latifoliadas Latifoliadas Fragmentado Subtotal Gran sierra plegada 8,239 83,176 247,522 2,379 341,316 Sierras y llanuras occidentales 4,384 - - - 4,384 Llanuras de Coahuila y Nuevo León - 3,414 1,667 - 5,081 Llanuras y lomeríos - 53,155 38,734 - 91,889 Llanura costera tamaulipeca - 391 3,297 - 3,688 Discontinuidad Sierra de San Carlos - - 2,027 - 2,027 Discontinuidad de sierras de Tamaulipas - 8,426 67,496 - 75,922 TOTAL 12,623 148,562 360,743 2,379 524,307 En el estado de Tamaulipas los bosques constituyen el 1,7% del total nacional, las selvas el 4.0%, las zonas áridas el 5,0%, la vegetación halófila el 5,4% y el 1,7% de áreas perturbadas del total nacional (Inventario Nacional Forestal 2000). En un estudio sobre el Diagnóstico de los Recursos Naturales de Tamaulipas dentro del área forestal (Sánchez-Ramos et al. 2001), se determinó que con los 79,384 km2 ocupa el 9º lugar en superficie forestal a nivel nacional, la producción maderable el lugar 25º y la no maderable el 5º lugar. En dicho estudio se validó y cuantificó la superficie forestal, la vegetación y fauna en escalas 1:250,000 y 1:50,000. Con estos resultados, se generó la necesidad de contar con información de mayor detalle (escala 1: 5,000), ya que las escalas utilizadas no dimensionan con precisión ecosistemas tan críticos como es el bosque mesófilo de montaña y la interfase selva-bosque. La Sierra Madre Oriental incluye la mayor parte de los ecosistemas forestales con importancia socioeconómica y ecológica, en un área comprendida en 21, 500 km2 lo que corresponde al 27% de la superficie de Tamaulipas. Asimismo, es necesario precisar el estado sanitario (e.g. plagas, enfermedades, incendios, perturbación) de las masas forestales y proponer estrategias de manejo y conservación.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 138 La cubierta vegetal de la cuenca ha sido estudiada en forma indirecta por varias investigaciones, destacando los realizados por la Comisión de Estudios del Territorio Nacional.(CETENAL) (1970), El Instituto de Biología (1971) y por la Comisión Técnico-Consultiva para la Determinación Regional de los Coeficientes de Agostadero (COTECOCA) (1978). De Acuerdo al CETENAL, 1970, la cubierta vegetal en lo que se refiere al curso alto de la Cuenca está formada por las siguientes asociaciones: A). En lo que se refiere a la parte basal de los arroyos, entre un gradiente altitudinal de 400 y 750 m., denominan las selvas bajas caducifolias, distribuidas al lado de los cursos de agua B). En la parte media y superior de las vertientes, entre los 600 y 1300 m. y limitando con la asociación anterior, se observa el matorral subinerme. C). En las partes altas, se ubican los bosques de tipo: Bosque Natural Latiforliado de Encinos y los Bosques Naturales de Confieras ( Pinos), así como asociaciones producto de la combinación de pinos y encinos. D). Por último, en la línea divisoria del parteaguas se observa un Chaparral de encinos, con individuos de 1 a 1.5 m de altura. Así mismo El Instituto de Biología UNAM, 1971. Realizaron un estudio Ecológico en “Las Adjuntas”, Tamaulipas, en este estudio González Medrano identifica para la cuenca 5 tipos de vegetación: • Para la Cuenca Alta: Bosque de Encinares o perennidurifolios y Bosque de pinares o perenniaciculifolios. • Para la Cuenca Media: Matorral Alto Subinerme
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 145 La mayoría de los bosques de pino y encino de nuestro país pertenecen a seis de las provincias florísticas que describe Rzedowsky 1978, mismas que tienen una distribución de tipo “insular”, ya que esta corresponde a las principales cadenas montañosas del país. Dichas provincias están rodeadas por otras provincias florísticas de distribución mucho más extensas, generalmente con climas tropical o árido, en las cuales predomina la flora neotropical. El mismo autor agrupa cuatro de las seis provincias florísticas en las que existe bosque de pino y encino dentro de lo que él le llama Región Florística Mesoamericana de Montaña (formada por taxa de los reinos Holártico y Neotropical), dentro de las provincias florísticas, La Sierra Madre Oriental se encuentra dentro de los limites de Tamaulipas y además entra parte de esta provincia en nuestra área de estudio. Con las siguientes taxa de pinos: P. patula Subs. patuca, P pseudostrobus Subs., apulcensis, P pinceana y P. nelsonii. 6.2.1. Bosque pino-encino Rzedowsky (1978) dice que el Bosque Mixto de Pino y Encino en México son fases de transición en el desarrollo de los bosques puros ya sea de pino o encino, sin embrago muchos bosques de pino y encino son, en efecto, la vegetación clímax de extensas áreas de las zonas montañosas del país. A pesar de esto, se considera que algunas de estas comunidades son “inestables”, debido a la perturbación humana las convierte fácilmente en bosques en los que predominan los encinos o los pinos. Tomando en cuenta las diferencias fisonómicas y fenológicas que hay entre los encinos y los pinos, es valido afirmar que el aspecto general, la estructura y el comportamiento estacional de cada bosque mixto de pino y encino depende de la proporción relativa de dominancia de esos géneros (Rzedowsky 1978). Este
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 146 fenómeno se acentúa con la presencia de otros árboles, aparte de los pinos y encinos como suele suceder en esas comunidades, y lo mismo se puede decir de las mezclas de distintas especies de Quercus y Pinus, así como la abundancia relativa de las especies caducifolias. Típicamente, los bosques mixtos de pino y encino tienen uno o dos estratos arbóreos y uno o dos estratos arbustivos, en general bien desarrolladas. Entre los géneros comunes ente el estrato arbustivo están: Agave, Archibaccharis, Baccbris, Berberis, Cercocarpus, Cetrum, Desmodium, Eupatorium, Fucsia, Helianthemum, Juniperus,Lonicera, Mimosa, Pernettya, Quercus, Rhus, Ribes, Rosa, Rubís, Salix, Salvia, Senecio, Symphoricarpos, Vaccinium, Verbesina, y Verónica ( Rzedowsky 1978; Zamudio et al 1992). El estrato herbáceo puede estar o no bien desarrollado, según la densidad de sombra en el suelo del bosque. Cuando se presenta bien desarrollado, este estrato suele ser particularmente rico en especies y a él se debe en buena medida la gran biodiversidad de esta zona ecológica en conjunto. Generalmente en este estrato predominan las especies de dos familias importantes: Asteraceae y Poaceae. Otras familias de plantas que están bien representadas en el estrato herbáceo de los bosques de pino y encino son: Lamiaceae (el genero salvia), Rosaceae, Apiaceae, Acantaceae, Cyperaceae , Commelinaceae, Liliaceae, Valerianceae y Pteridaceae (Hunt,1993). En el estrato herbáceo de los bosques de pino y encino existe una extensa variedad de hongos macromicetos, muchos de los cuales tienen distribución cosmopolita en los bosques templados de Norteamérica y Eurasia. Estos hongos indican la existencia de asociaciones micorricias con las raíces superficiales de los pinos oyameles y encinos, y quizás con otras plantas de esas comunidades. Comprende las comunidades mixtas de los géneros Pinus y Quercus. Se distribuye en las principales montañas y sierras del estado, en áreas cuyas
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 147 altitudes oscilan entre 1,000 hasta más de 3,000 msnm, con una temperatura media anual que varía entre 12 y 18o C y una precipitación media anual entre 600 y 1,200 mm. Las combinaciones varían de acuerdo al suelo y altitud de la región. Las especies más importantes de este bosque son: Pinus cembroides, P. montezumae, P. nelsoni, P. patula, P. pseudostrobus, P. rudis y P. Teocote y en el caso de los encinos son: Quercus emoryi, Q. oleoides, Q.spp. Tabla 2.5. Superficie y utilidad de algunas especies de bosque de pino y encino .Fuente: INEGI 2000. Concepto Nombre científico Nombre local Utilidad Bosque 6.42% de la superficie estatal Quercus rysophylla Encino Madera Quercus polymorpha Encino Madera Liquidambar styraciflua Copalillo Madera Pinus teocote Pino chino Madera Juglans sp. Nogal Madera a) rasgos ecológicos Las relaciones encinares y pinares son, según J. Rzedowski (1986), complejas para México. Son dos formaciones características de las montañas del país con clima templado a frío y subhúmedo, que para el caso de pinar-encinar se sitúa en la franja altitudinal que va desde el nivel del mar a los 3.000 m., penetrando a los clima semiáridos y a los húmedos a nivel del mar. Existe una gran predominancia de encinares sobre pinares en la sierra Madre Oriental, al contrario que en la sierra Madre Occidental y el Eje Volcánico Transversal. Esta asimetría se debe a que la mayoría de los pinares prefieren suelos ácidos. En el suroeste de Tamaulipas Martín (1958) describe dos tipos de comunidades boscosas de este tipo:
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 148 - Una húmeda de pinar-encinar con Pinus montezumae y Pinus patula que domina sobre Quercus affinis, Quercus diversifolia y Quercus rugosa. - Una seca de encinar-pinar en la que predominan los Quercus sobre los Pinus, situada a sotavento de la sierra entre 900 y 1.200 m. Éste es un bosque medianamente abierto de 20 m. de altura con epífitas, bejucos en el que las especies más importantes son Quercus clivicola, Quercus polymorpha, Quercus grisea y Quercus canby, a los que les acompaña Pinus montezumae, Pinus teocote y Juniperus flaccida, y ocasionalmente con Juglans y Arbutus. En su recopilación sobre los ecosistemas terrestres de México, Challenger (1998) menciona que este país es el centro primario mundial en cuanto a la diversidad de los pinos (Pinus spp.) y el centro primario de diversidad del hemisferio occidental de los encinos (Quercus spp.), siendo estos géneros los mas importantes entre los árboles de clima templado. Esta zona ecológica ocupa el segundo lugar en México en cuanto a superficie y así mientras que la diversidad de especies del estrato arbóreo de los bosques de pino y encino es en general relativamente baja, la diversidad de los estratos herbáceos y arbustivos es muy alta; lo mismo se puede decir en cuanto a la heterogeneidad global de los ecotipos del bosque de pino y encino dentro de toda la zona, haciendo ésta la mas biodiversa de todas las zonas ecológicas de México. Según Toledo (et al., 1985) la zona ecológica subhumeda de México es característica de las regiones montanas del país y comprende varios tipos de vegetación donde todos ellos se han desarrollado en un clima marcadamente estacional, pues los inviernos son fríos con temperaturas bajo cero y con una precipitación que va de escasa a significante, y los veranos suelen ser cálidos y húmedos. Debido a ello estos espacios comparten una ecología similar lo que ha permitido poder agruparlos y describirlos colectivamente (Rzedowski, 1978, Dirzo, 1994).
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 149 Según Toledo y siguiendo a otros autores (Rzedowski, 1978; Nieto Pola, 1984) los principales tipos de vegetación de la zona son: - Bosque de encino, - Bosque de pino, - Bosque de pino y encino - Bosque de oyamel Existen otros tipos de vegetación que también se observan en la zona, pero con una distribución restringida (Rzedowwski, 1996): - Matorral de pinus culminicola, bosque de Juniperus (sabino). - Matorral de juniperus (tascate). - Bosque de Pseudotsuga y Picea (pinabete). - Bosque de Cupressus (cedro o cipés). - Bosque de Alnus (aile). Los bosques de pino y encino se encuentran en una amplia gama de condiciones climáticas y ecológicas, y no es de asombrarse descubrir que a pesar de su asociación con ambientes de montaña crecen en México en un gradiente altitudinal que llega a nivel del mar y llega hasta los 3100 msnm en el caso del encino y hasta los 4100 msnm en el caso del pino. Esta ultima altitud corresponde en México al limite de la vegetación arbórea, de modo que los pinos que crecen allí suelen tener una forma baja y retorcida debido a la dinámica atmosférica, las temperaturas bajas y la deficiente radiación solar (Dirzo,1994). Los encinos están distribuidos en todos los estados de la Republica y en cuanto a los pinos los hay en todos los estados, sin embargo el 95% de la distribución actual de ambos géneros está localizada dentro de los limites altitudinales de 1200 a 3000 msnm, correspondiendo a la mayor parte de la zona ecológica templada subhumeda.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 150 Resumiendo, las principales áreas de distribución del bosque de pino y encino concurren en México en las cadenas montañosas: los encinos constituyen la vegetación dominante de la Sierra Madre Oriental, desde el sur de Tamaulipas en el norte, hasta el centro de Veracruz. En total, se calcula que la cobertura potencial de esta zona ecológica suma 20.5% de la superficie terrestre de México (como 41 millones de ha, es decir 410 km2). De esta cifra, el 5,5% corresponde a los bosques de encino y el 13.7% a los bosques de pino y a los pino y encino, y el restante 1.3% son bosques en los que predominan otras confieras, principalmente Abies y Juniperus. En lo que se refiere a las causas de perturbación natural de los bosques de pino y encino, esta se traduce a la apertura de claros en el dosel y en el inicio del proceso de sucesión secundaria, son los mismos. Hay que mencionar, entre otras, el derribo de árboles o la quebradura del tronco provocada por los fuertes vientos que han soplado durante las tormentas tropicales, se dice que en algunos bosques de pino la quebradura es mas frecuente que el derribo, ya que la madera de pino es muy poco elástica (Arriaga 1988). Aunado a que el pino y el encino suelen desarrollarse en las vertientes y en las pendientes muy fuertes y en suelos poco profundos, las copas de los árboles están expuestas al viento, además de que sus raíces están deficientemente ancladas, estos árboles son derribados con vientos de menor velocidad que de las tormentas que derriban árboles en las tierras tropicales bajas. Los bosques de pino y encino están sujetos a otras dos grandes perturbaciones como son el fuego y las plagas masivas de insectos. Ambas perturbaciones ocasionan la muerte de muchos árboles, lo que abre grandes claros en el dosel del bosque, incluso si los árboles muertos quedan en pie (Ceballos 1992). También la sequía llega a provocar la muerte de uno o mas árboles de un rodal, hay que aclarar que en este contexto las condiciones climáticas y edáficas son
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 151 predominantes que en un momento dado puedan debilitarlos hasta el punto de hacerlos vulnerables a la incidencia de plagas que terminan por matarlos. Si se han conocido las principales causas naturales de formación de claros en este tipo de bosques, la regeneración de estas comunidades mediante la sucesión secundaria hasta ahora esta poco estudiada, a pesar de la importancia económica tanto de los bosques de pino y los bosque de puno y encino en lo que se refiere al predominio en el sector forestal como fuentes de madera, pulpa para papel y celulosa. No obstante se sabe acerca de la dinámica de regeneración del bosque donde se da a conocer una explicación general. c) estado de conservación Flores Villela y Gerez (1994) afirman que los bosques de pino y encino están bien representados en el sistema nacional de áreas protegidas ya que existen bosques de pino en 79 reservas decretadas y en 17 reservas propuestas, bosques de encino, en 42 de las reservas decretadas y en 11 de las propuestas. Sin embargo muchas de las zonas que los autores incluyen en la lista son zonas protectoras forestales, creadas a mediados del siglo XX, y que ha perdido en buena medida su cobertura vegetal. Particularmente en Tamaulipas se encuentra esta zona ecológica en la Reserva de la Reserva de la Biosfera “El Cielo”, creada en el año de 1985 con una superficie de 144 530 ha, incluye varios tipos de vegetación de afinidad tropical y templada, incluso grandes áreas de bosque de encino el cual predomina en mas de la mitad de la extensión total de la reserva, y de bosque mesófilo de montaña en cuyo dosel los encinos son codominantes; además presenta matorral xerófilo, mezclado con pinos y encinos en el área del ecotono con el bosque templado. La SEMARNAPCONABIO 1995 registró 15 especies de Quercus. 6.2.2. Bosque de encino
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 152 Los encinares son comunidades vegetales características principalmente de las zonas montañosas de México, junto con los pinares constituyen la mayor parte de la cubierta vegetal de áreas de clima templado, semihumedo y además se desarrollan en climas calientes, en las condiciones húmedas y en las semiáridas, aunque en estas ultimas asumen con frecuencia la forma de matorrales. Los encinares guardan relaciones complejas con los pinares ya que comparten afinidades ecológicas generales. Así mismo se relacionan los encinares con los de Abies, el bosque mesofilo de montaña y diversos tipos de bosques tropicales, sabanas y pastizales. Hablando un poco de la fisonomía y estructura de los encinares, es conveniente aclarar que dentro de los bosques de Quercus existen varios tipos distintos, por ejemplo no existe una separación neta entre los matorrales de Quercus o encinares arbustivos y arbóreos. Los caracteres principales que se emplean para distinguir los arbustos de los árboles son la estatura y su forma de ramificación, pero esto no es una ley, ya que existen ejemplares que miden de 4 a 5 m, pero carecen de de tronco bien definido, mientras que otros solo tienen 2,5 m de lato y presentan un eje claro de ramificación primaria, así mismo se han observado encinares de una determinada especie que se comportan como plata arbórea como arbustiva, esto no debe sorprender que el hecho de que algunos autores le llamen a estos espacios matorrales, que constituyan bosques bajos para otros. (Rzedowsky 1994) Existen pocas observaciones sistemáticas, muchas especies mexicanas de Quercus son caducifolias y por extensión así se comportan gran parte de los bosques en que estas plantas son dominantes sin embargo el periodo de carencia del follaje de mayor parte de las especies de hoja decidua es breve, con frecuencia menor de un mes.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 153 La fisonomía de los encinares esta notablemente influida por el tamaño de las hojas de las especies de árboles que lo forman, en áreas mas secas los encinares presentan hojas chicas (Raunkiaer 1934, citado por (Rzedowsky 1994), mientras los encinares de climas húmedos abundan especies con hojas grandes, también se presentan con condiciones climáticas intermedias como Q. magnoliifolia, Q. resinosa, Q urbanil.. Otra característica del follaje de los encinares que se le ha atribuido su significado ecológico son el grosor y rigidez, que estos rasgos van unidos y guardan ciertas correlaciones con el clima. Por ejemplo en la Sierra Madre Oriental, principalmente en el barlovento y en las zonas interiores, se observan grandes extensiones cubiertas de bosques de Quercus, que de hecho constituyen el tipo de vegetación mas característico de esta cadena montañosa, así como diversidad de estos encinares es también notable, también se observan en las discontinuidades paralelas a este Anticlinar que son: la Sierra de Tamaulipas y la Sierra de San Carlos. Sin embargo, existen comunidades de encinos tropicales cerca de la costa y en partes bajas de las sierras. Pueden formar comunidades puras, o bien estar mezclados con bosques de coníferas o mesófilos de montaña. Usualmente el estrato arbóreo alcanza una altura promedio de 20 m. En algunas zonas áridas y altas se pueden formar comunidades bajas de encinos, llamadas matorrales, con individuos que no sobrepasan en ocasiones el metro de altura. Encinares tropicales son comunes en las regiones costeras del sur del estado. Los desmontes con fines de aprovechamiento maderero han causado serios problemas a los encinares de Tamaulipas. Hay conocimiento de los encinares en todos los estados de la Republica Mexicana, se encuentran en gradientes altitudinales que van desde los 1.200 a 2.800 m., y estos constituyen el elemento dominante de la Sierra Madre Oriental.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 154 Flores et al (1971) calculan que en México los encinares ocupan el 5.5% de la superficie del país, y esta estadística la extraen de cartografiar la vegetación clímax, y hay que hacer mención de que los encinares han sido las comunidades vegetales mas dañados por la antropización desde tiempos inmemoriales, ya que ocupan muchas áreas favorables para la agricultura y porque cubren regiones de clima benigno para la población humana. Los encinares en México son muy explotados a escala local, pero muy poco a escala industrial, esto se debe a que la mayor parte de los bosques de Quercus de nuestro país esta conformado por árboles bajos y con sus troncos mas delgados, aunado a que son especies de desarrollo lento, y los que alcanzan a alturas optimas tampoco se llegan a utilizar dada la poca accesibilidad del terreno. Localmente la madera de encino se ha empleado para la fabricación de muebles, la construcción y para postes, además se utiliza para combustible, ya se directo o trasformado en carbón. Grandes extensiones de encinares se han consumido debido a la explotación desmedida para la obtención de carbón vegetal. Aparte amplias extensiones de encinares se aprovechan con fines de ganadería que para estimular los brotes tiernos de las plantas herbáceas y arbustivas, en muchas partes del país se acostumbra a provocar el fuego, estos incendios como en otros tipos de vegetación provoca cambios en la composición y en la estructura de las comunidades, cambios que varían en su profundidad en función de la periodicidad y la fuerza de los incendios, muchos encinares mueren por completo ya sea porque no resisten los incendios o porque no se reproducen los árboles dominantes y a lo largo del tiempo este bosque no puede perpetuarse, convirtiéndose en matorrales o zacatales secundarios que a menudo suelen ser mas útiles para aprovechamiento ganadero que el bosque clímax, es por eso que la actividad antrópica no intenta crear las condiciones propicias para su regeneración (Rzedowsky 1978).
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II _________________________________________________________________ 161 temperaturas. Tales características incluyen: dimensión y orientación foliar, morfología, dimensión y densidad de estomas, abscisión de foliolos, pubescencia foliar, cutícula gruesa y cerosa, disminución en el potencial osmótico en forma activa y pasiva, y resistencia al flujo de agua. Aunque se ha demostrado variación genética de los mecanismos fisiológicos para evitar la deshidratación del tejido vegetal en plantas cultivadas, a la fecha son limitados los estudios disponibles sobre las relaciones hídricas y adaptaciones a la sequía en plantas arbustivas de la región Noreste de México. Por tanto, esta región proporciona una oportunidad para investigar la fisiología de las especies arbustivas nativas y sus respuestas a las variaciones en la disponibilidad de recursos, específicamente, el contenido hídrico del suelo. El presente estudio se llevó a cabo con diez especies de plantas arbustivas dominantes del matorral, con el objetivo de conocer la relación de los potenciales hídricos diurnos y estacionales, con la disponibilidad del contenido de humedad del suelo y describir si ocurre ajuste osmótico entre las especies como un mecanismo potencial de la adaptación al estrés por sequía. Esta formación vegetal que caracteriza a la cuenca baja, ya que se encuentra ocupando un 26% superficie total, esta constituida principalmente por Pithecellobium ebano, Cordia boissieri, Randia aculeata, Pithecellobium pallens, Eysenhardtia polystachia y Yucca filifera, como las especies arboreasarbustivas mas importantes. Se encuentra ubicada entre el gradiente altitudinal de entre los 150 y 200 m.
Caracterización y ecodinámica de las Unidades de paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II 68 6.3.5. Pastizales Este tipo de vegetación se encuentra dominada por las gramíneas o pastos. Los arbustos y árboles son escasos, están dispersos y sólo se concentran en las márgenes de ríos y arroyos. Aunque existen pastos casi en cualquier parte de México, estos son más frecuentes en las zonas semiáridas del país. La precipitación media anual es entre 300 a 600 mm, con 6 a 9 meses secos, con un clima seco estepario o desértico. En general el aprovechamiento de los pastizales naturales en nuestro país no es óptimo que aunado al sobrepastoreo impiden obtener un óptimo rendimiento. Las principalmente variantes de este tipo de vegetación en México son: - La sabana, donde el clima es tropical con lluvias en verano, y los suelos se inundan durante la época de lluvias y se endurecen y agrietan durante la de secas. Es común a lo largo de la Costa del Pacífico, en el Istmo de Tehuantepec y a lo largo de la Llanura Costera del Golfo en Veracruz y Tabasco. Aunque en este tipo de vegetación predominan las gramíneas también existen plátanos y curcubitáceas, como el chayote, chilacayote y calabazas. Aunque la principal actividad en esta zona es ganadera, también se han desmontado grandes extensiones para cultivos de caña de azúcar. - La pradera de alta montaña está conformada por especies de pastos de pocos centímetros de altura, como Festuca amplissima, Muhlenbergia macroura, Stipa ichu y Eryngium spp. Se restringe en las montañas y volcanes más altos de la República mexicana, a más de los 3,500 msnm, por arriba del límite de distribución de árboles y cerca de las nieves perpetuas. Es frecuente en el norte de la altiplanicie mexicana, así como en los llanos de Apan y San Juan, en los estados de Hidalgo y Puebla. Aunque se desarrollan actividades de ganadería, la principal actividad que se realiza en este tipo de vegetación es turística.
Caracterización y ecodinámica de las Unidades de paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte II 134 La vegetación natural de la Provincia Biótica Tamaulipeca fue y es extremadamente diversa. La composición y estructura de las primeras comunidades de plantas, al parecer varió extensamente ya que en épocas pasadas la provincia era un mosaico de ensambles de vegetación (Scifres y Hamilton 1993). Actualmente, sin embargo, existen muchos indicadores de que la vegetación en una gran parte del área ha cambiado notablemente a partir de los albores del siglo XIX, la Provincia Biótica Tamaulipeca en Texas comprende dos áreas principales de vegetación: las llanuras del sur de Texas y las praderas y pantanos del Golfo. - Las principales subdivisiones de las llanuras del sur de Texas son: el norte, la zona occidental, la zona céntrica del Río Grande y la zona baja del Valle del Río Grande. Otra posible subdivisión podría ser el área de 3860 millas cuadradas de arena aluvial entre Kingsville y Raymondville y al oeste a Hebbronville. Comúnmente, se le llama a esta área "Desierto del Caballo Salvaje" o Planicie de arena costera (Fulbright et al. 1990). Las praderas y pantanos del Golfo son subdivididos en dos áreas que comprenden la Pradera Costera y la Pradera Salina de la Costa. Los arbustos dominan el paisaje contemporáneo de las llanuras del sur de Texas y Trans-Pecos. Los arbustos del desierto y arbustos deciduos de Trans- Pecos son relativamente bien conocidos. En contraste, la composición de la última fase de matorrales (ceral) de las planicies del sur de Texas es muy poco conocida (Diamond et al. 1987). Clover (1937) y Scifres y Hamilton (1993) observaron la vegetación del Río Grande o las llanuras del Sur de Texas como un complejo de arbustivas con arborescentes verdes en el verano, matorral espinoso verde en el temporal y componentes arbustivos verdes en verano en condiciones secar a húmedas. En general existen dos tipos de comunidades de arbustos en el área: los que crecen a los lados de ríos y en bosques bajos y matorral espinoso de altura y bosques espinosos. Estas dos divisiones principales comprenden una serie de
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III _________________________________________________________________ 151 comunidades o sitios de pastizal. Excluyendo los pantanos de la costa y la parte baja del Valle del Río Grande, McLendon (1991) reconoció 29 comunidades de plantas. Estas incluyeron dos pastizales el Trichloris pequeño de tallo azul, dos bosques de Celtis occidentalis-Acacia farnesiana (huizache) y el encino-roble blanco (Quercus sp.-Quercus stellata) y seis asociaciones de matorrales. Los matorrales incluyen dos asociaciones de Prosopis laevigata (mezquite) y Acacia farnesiana (huizache) – Opuntia sp. (nopal) y asociaciones arbustivas xerófilas como Prosopis laevigata (mezquite) - Opuntia sp.-(nopal), Leucophyllum frutescens (cenizo), y Larrea tridentata (gobernadora)-Opuntia sp. (nopal). Cada una de estas comunidades puede consistir de una o dos especies dominantes pero pueden incluir 12 o más especies subordinadas (Drawe y Higginbotham 1980). Los pastizales típicos regionales incluyen navajita rojo (Bouteloua trifida), mezquite rizado (Hilaria belengeri), barbón bicolor (Pappophorum bicolor), pajita tempranera (Setaria macrostachya), y el tres barbas (Aristida sp.). El pasto buffel (Cenchrus ciliaris) a menudo se siembra en pastizales y sitios del valle. a) Colectivamente, la Pradera Costera y la Pradera salina de la Costa ocupan aproximadamente 9.5 millones de acres y se extienden adyacentes a lo largo de la costa. La elevación de esta zona es de menos de 150 pies con suaves llanuras ondulantes, y su época de crecimiento normalmente excede trescientos días. La vegetación potencial de la pradera Costera es un pastizal de mediano a alto o sabana, con manchones de mezquite y/o encino (oak live), con densas áreas pobladas de arboles a lo largo de los arroyos y ríos. La mayoría de la zona, sin embargo, está actualmente dominada por densos matorrales que reducen las posibilidades de manejo de ganado y limita el valor de algunos sitios como hábitat para la fauna silvestre. 6.4. Formaciones riparias
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III _________________________________________________________________ 152 Con el nombre también de” bosques de galería” se le conocen a las agrupaciones arbóreas que de han desarrollado a lo largo de las corrientes de agua mas o menos permanentes. Desde el punto de vista fisonómico y estructural se trata de un conjunto muy heterogéneo, pues sus alturas varían de 4 a 40m y comprenden árboles de hoja perenne, decidua o parcialmente decidua. Incluyen numerosas trapadoras y epifitas o carecer por completo de ellas y si bien a veces llegan a formar una gran espesura, a menudo está constituido por especies arbóreas muy espaciadas e irregularmente distribuidas. En la mayor parte de los casos esta vegetación ha sufrido intensas modificaciones debido a la acción antrópica, incluyendo la introducción y plantación de especies exóticas. En México estas formaciones vegetales se presentan en altitudes de 0 a 2800 y las especies dominantes mas características pertenecen a los géneros: Plantanus mexicana, Populus, Salix humboldtiana, Taxodium mucronatum, Ficus sp. , Hacer sp., Alnus sp., etc. entre las arbóreas y Piper amalago Heimia salicifolia, Bacharis sp. Entre las arbustivas, con un subarbustivo en el que predominan los helechos Woodwardiaspinulosa thelypteris y Adiantum capillus veneráis. 7. Fauna de la Cuenca del río San Marcos El estudio geográfico de la fauna, lo mismo que el de la vegetación, debe de estar fundamentado en un dominio previo, sólido y suficiente, de la nomenclatura, taxonomía y clasificación zoológicas, las cuales no constituyen un objetivo, sino una herramienta de la tarea biogeográfica. La identificación de los animales es más difícil que la de las plantas, pues mueren o se desplazan por sus propios medios, existen muchas metodologías que en este momento no se realizaran sino que se utilizo una revisión bibliográfica del inventario faunístico que para el “Cañón de Novillo”, la bibliografía reporta un total de 97 especies; de las cuales 63 corresponden a aves, 28 a mamíferos, 3 a reptiles y 3 a anfibios (Tabla 2.7)
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III _________________________________________________________________ 153 Tabla 2.7. Listado de la fauna presente en el "Cañón del Novillo" Fuente: Plan de manejo integral en el “cañón de las Burras” 2000 CLASE ORDEN FAMILIA ESPECIE NOMBRE COMUN Amphibia Anura Bufonidae Bufo valliceps sapo de la costa Bufo horribilis sapo común Hylidae Hyla smilisca Rana Pelobatidae Syrrhophus cystignathoid rana del río Ranidae Rana sp. rana Reptilia Squamata Phrynosomatidae Sceloporus cyanogenys Elapidae Tantilla rubra víbora cabeza negra Drymobius margaritiferus víbora Colubridae Micrurus fulvius coralillo Viperidae Bothrops atrox nauyaca Crotalus lepidus víbora de cascabel Aves Ciconiiformes Cathartidae Cathartes aura zopilote aura Coragyps atratus zopilote común Falconiformes Accipitridae Elanus leucurus milano cola blanca Accipiter striatus gavilán pecho rufo Geranospiza caerulescens gavilán zancón Asturina nitida aguililla gris Buteogallus urubitinga aguililla negra Parabuteo unicinctus aguililla rojinegra Buteo magnirostris aguililla caminera Buteo lineatus aguililla pecho rojo Buteo albicaudatus aguililla cola blanca
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III _________________________________________________________________ 154 CLASE ORDEN FAMILIA ESPECIE NOMBRE COMUN Falconidae Caracara plancus quebrantahuesos Falco peregrinus halcón peregrino Galliformes Cracidae Ortalis vetula chachalaca vetula Penelope purpurascens pava cojolita Crax rubra hocofaisan Phasianidae Meleagris gallopavo guajolote norteño Odontophoridae Callipepla squamata codorniz escamosa Colinus virginianus codorniz cotui Cyrtornyx montezumae codorniz Moctezuma Columbiformes Columbidae Columba flavirostris paloma morada Zenaida asiatica paloma ala blanca Zenaida macroura paloma huilota Columbina inca tórtola cola larga Columbina passerina tórtola coquita Psittaciformes Psittacidae Aratinga holochlora perico mexicano Amazona viridigenalis loro tamaulipeco Amazona autumnales loro cachete amarillo Amazona oratrix loro cabeza amarilla Cuculiformes Cuculidae Coccyzus americanus cuclillo pico amarillo Piaya cayana cuclillo canela Geococcyx californianus correcaminos norteño Strigiformes Strigidae Bubo virginianus búho cornudo Glaucidium brasilianum tecolote bajeño Apodiformes Trochilidae Amazilia yucatanensis colibrí yucateco Eugenes fulgens colibrí magnifica Trogoniformes Trogonidae Trogon elegans trogón elegante Piciformes Alcedinidae Ceryle torquita martín-pescador de collar Chloroceryle americana martín-pescador verde Picidae Melanerpes aurifrons carpintero cheje Picoides scalaris carpintero mexicano Piculus rubiginosus carpintero olivaceo Passeriformes Dendrocolaptidae Xiphorynchus flavigaster trepatroncos bigotudo Tyrannidae Camptostoma imberbe mosquetero lampiño Empidonax minimus mosquerito mínimo CONTINUACIÓN
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III _________________________________________________________________ 155 CLASE ORDEN FAMILIA ESPECIE NOMBRE COMUN Sayornis phoebe papamoscas llanero Pyrocephalus rubinus mosquetero cardenal Myiarchus tuberculifer papamoscas triste Myiarchus tyrannulus papamoscas tirano Pitangus sulphuratus luis bienteveo Tyrannus couchii tirano silvador Laniidae Lanius ludovicianus alcaudón verdugo Vireonidae Vireo griseus vireo ojo blanco Vireo flavifrons vireo garganta amarilla Vireo solitarius vireo anteojillo Vireo olivaceus vireo ojo rojo Corvidae Cyanocorax yncas chara verde Cyanocorax morio chara papan Corvus imparatus cacalote tamaulipeco Corvus corax cuervo común Paridae Baelophus bicolor carbonero cresta negra Troglodytidae Thryothorus maculipectus chivirín moteado Thryothorus ludovicianus chivirín carolines Regulidae Regulus calendula reyesuelo de rojo Sylviidae Polioptila caerulea perlita azulgris Turdidae Turdus grayi mirlo pardo Mimidae Mimus polyglottos centzontle norteño Toxostoma curvirostre cuitlacoche pico curvo Bombycillidae Bombycilla cedrorum ampelis chinito Parulidae Vermivora celata chipe corona naranja Vermivora ruficapilla chipe de coronilla Dendroica coronata chipe coronado Dendroica dominica chipe garganta amarilla Oporornis philadelphia chipe enlutado Wilsonia pusilla chipe corona negra Basileuterus culicivorus chipe corona dorada Icteria virens buscabreña Thraupidae Piranga rubra tángara roja Piranga ludoviciana tángara capucha roja Emberizidae Sporophila torqueola semillero de collar
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III _________________________________________________________________ 156 CONTINUACIÓN CLASE ORDEN FAMILIA ESPECIE NOMBRE COMUN Arremonops rufivirgatus rascador oliváceo Spizella passerina gorrión ceja blanca Amphispiza bilineata zacatonero garganta negra Passerculus sandwichensis gorrión sabanero Cardinalidae Cardinalis cardinalis cardenal rojo Pheucticus ludovicianus picogordo pecho rosa Cyanocompsa parellina colorín azulnegro Passerina versicolor colorín morado Passerina ciris colorín siete colores Icteridae Quiscalus mexicanus zanate mexicano Molothrus aeneus tordo ojo rojo Icterus gularis bolsero de Altamira Icterus graduacauda bolsero cabeza negra Fringillidae Loxia curvirostra picotuerso rojo Passeridae Passer domesticus gorrión casero Mammalia Marsupialia Didelphidae Didelphis marsupialis tlacuache Philander oppossum marmosa Insectivora Soricidae Cryptotis parva musaraña Notiosorex crawfordi musaraña Chiroptera Phylostomatidae Pteronotus fulvus murcielago Desmodontidae Desmodus rotundus vampiro Natalidad Natalus stramineus murciélago Vespertilionidae Myotis californicus murciélago Eptesicus fuscus murciélago Lasiurus borealis murciélago Molossidae Molussos nigricans murciélago Edentataa Dasypodidae Dasypus novemcinctus armadillo Lagomorpha Leporidae Sylvilagus floridanus conejo Rodentia Sciuridae Sciurus aureogaster ardilla pinta Sciurus deppei ardilla Sciurus alleni ardilla Geomyidae Cratogeomys castanops tuza Heteromyidae Perognathus merriami ratón espinoso
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III _________________________________________________________________ 157 CONTINUACIÓN CLASE ORDEN FAMILIA ESPECIE NOMBRE COMUN Liomys irroratus ratón con abazón Cricetidae Oryzomys palustris ratón de campo Peromyscus leucopus ratón de campo Peromyscus pectoralis ratón de campo Peromyscus boylii ratón de campo Peromyscus ochraventer ratón de campo Baiomys taylori ratón de campo Onychomys leucogaster ratón de campo Sigmodon hispidus ratón de campo Neotoma micropus rata de campo Neotoma albigula rata de campo Carnívora Canidae Canis latrans coyote Urocyon cinereoargenteus zorra gris Ursidae Ursus americanus oso negro Procyonidae Bassariscus astatus cacomixtle Procyon lotor mapache Nasua nasua tejón Mustelidae Mustela frenata comadreja Spilogale putorius zorrillo manchado Conepatus leuconotus zorrillo Felidae Panthera onca jaguar Puma concolor puma o león americano Felis pardalis ocelote Lynx rufus gato montes Artiodactila Tayassuidae Tayassu tajacu jabalí de collar Cervidae Odocoileus virginianus venado cola blanca 7.1. Especies de valor comercial Se consideraran como especies de valor comercial, aquellas de las cuales se pueden obtener un ingreso económico o destinarlos para el autoconsumo.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 260 • Inicio del desmonte de los tipos de vegetación natural y del repliegue de la fauna natural a zonas menos perturbadas. • Existe, un efecto notorio (inaugural) sobre el medio ambiente por parte de este grupo pionero en las áreas periféricas al nuevo centro poblacional. Este periodo marca el inicio de la alteración de las relaciones establecidas entre el suelo, vegetación, la fauna, el agua y el hombre nativo hasta ese momento. Durante éste periodo, de inicio de agricultura y ganadería, los colonizadores dieron principio a la sustitución de ecosistemas más complejos por otros relativamente simples, domésticos o, como algunos otros autores prefieren, por agro-sistemas. "El hombre empezó a simplificar los ecosistemas y, a la vez, tuvo la posibilidad de obtener excedentes en su producción" (Lacouture, 1983). Finalmente, si bien se dio inicio a un proceso fuerte de perturbación de la cuenca, por lo señalado anteriormente, también es cierto. que su carácter fue inicial y muy periférico, sin Ilegar, al nivel de cambiar la fisonomía del paisaje de una manera significativa; esto nos Ilevó a cultivar al impacto ambiental sobre la cuenca media, para este periodo, de magnitud ligera. La cuenca baja aún no sufría las repercusiones de este proceso. 1.3. Desarrollo de la Villa de Aguayo hasta Ciudad Victoria Fue durante la época de la guerra de Independencia cuando el comandante español Joaquín Arredondo, en 1811, convirtió a la villa en centro de sus actividades y, por primera vez, en capital de la colonia. A principios de la guerra de Independencia, la villa de Aguayo se convirtió en el escenario del conflicto por el que atravesaba la nación entera. En enero de 1811, la guarnición de Aguayo se sublevó contra el gobierno virreinal. Dos meses más
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 261 tarde, en marzo de ese mismo año, volvió a quedar en poder de las fuerzas realistas; el coronel Joaquín Arredondo fue el responsable de la campaña militar por la que se recuperó la plaza. A partir de ese año, y hasta 1817, la villa de Aguayo se convirtió en la capital de esta provincia, poder que se traslada más tarde a Soto la Marina y posteriormente a la villa de San Carlos. Años después, en 1821, el gobernador José María Echegaray fue obligado por el Cabildo de Aguayo a jurar la Independencia. De esta manera, la villa se adhirió al Plan de Iguala y el gobernador Echegaray fue forzado a renunciar, para nombrar como primer gobernador de esta provincia al coronel Felipe de la Garza. El 20 de abril de 1825 la villa fue designada como sede definitiva de la capital del estado, y en honor al primer presidente de México, Guadalupe Victoria, se le llamó desde entonces Ciudad Victoria. Después del efímero Imperio de Iturbide (1822-1823) se transformó el panorama político de México. Se formó entonces un gobierno provisional que adoptó el nombre de Poder Ejecutivo, cuya acción fue encauzar la dirección política de la nación hacia las instituciones republicanas; el 31 de enero de 1824 se expidió el Acta Constitutiva de la Federación, donde se reconoce como uno de los 19 estados de la federación a la provincia del Nuevo Santander, que en adelante se llamaría "de las Tamaulipas". A los pocos días, en esta ciudad capital, el 4 de mayo de 1825, el Congreso Constituyente emitió el Decreto número 31, mediante el cual se promulgó la primera Constitución Política del Estado de Tamaulipas. Para entonces, Ciudad Victoria se había convertido en uno de los asentamientos más poblados del estado; contaba ya con 4,500 habitantes.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 262 La radicación de los poderes del estado en Ciudad Victoria obviamente determinó la dinámica que la ciudad tomaría, tanto política como militarmente; además, este hecho revistió una gran importancia económica, que había de sumarse a las características geográficas, las cuales fueron, sin lugar a dudas, determinantes para el desarrollo de esa población. "Por ser Aguayo paso obligado a las villas del norte y del centro hacia el interior del país y hacia la costa", se impulsó su desarrollo como centro de comunicaciones y capital de Tamaulipas al advenir la Independencia. Esta condición geopolítica marcó el futuro desarrollo de la ciudad. Hacia finales de 1846 y hasta principios del año siguiente, los poderes del estado se desplazaron hacia Tula. Ciudad Victoria dejó de ser, temporalmente, sede de los tres poderes, esta vez como respuesta a la amenaza que representaba la presencia de tropas norteamericanas. Durante la época de la Reforma, el 7 de julio de 1854, el Ayuntamiento de Ciudad Victoria secundó el Plan de Ayutla. Este pronunciamiento desató una furiosa reacción del entonces presidente de México. La ciudad fue sitiada el 19 de agosto de ese año por tropas santanistas, al mando del general Francisco Tamariz. También durante la Intervención Francesa, Ciudad Victoria fue escenario de una heroica actividad guerrillera, protagonizada, entre muchos otros, por Juan José de la Garza, Pedro José Méndez, Servando Canales y Julián Cerda. Las tropas al mando de Pedro José Méndez obligaron a los intervencionistas, al mando del comandante de la contraguerrilla, Charles Dupin, a replegarse y a abandonar Victoria en abril de 1865. Se logró hacer capitular al coronel imperialista Baldera, considerado como un traidor y, con la entrada de Pedro J. Méndez, terminó el estado de sitio que se había consumado poco menos de un año antes. El éxito de los tamaulipecos en esta refriega, motivó el reconocimiento que el propio presidente Benito Juárez hiciera a esas valientes hazañas.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 263 En la primera mitad de este siglo se dio un proceso de asentamiento de la población, pasando de 2.017 habitantes en 1804 (De la Torre et al., 1975) a 7,000 habitantes en 1843 (Ibid.). La agricultura se levantaba sobre los terrenos de los alrededores, y en ellos, se hallaban los tres principales cultivos de la época: caña de azúcar, maíz y frijol, que utilizaban tres canales que desviaban el agua de escorrentía del río San Marcos. La ganadería aumentó su actividad, en la medida que Monterrey, en su proceso expansivo, buscaba nuevos campos para alimentar su creciente número de cabezas de ganado. Después de 1850, la cuenca recibió la presión de las corrientes migratorias provenientes del río Pánuco y Monterrey (García, 1985), llegando a tener 10.000 habitantes la zona urbana de Ciudad Victoria para fines del siglo (1892). En las áreas cultivadas en la porción norte y oeste, aún dentro de la cuenca media, la caña de azúcar, especie exigente en agua, era dominante, lo cual nos da una idea del nivel de agua con la que contaba el río San Marcos, y le seguían el tabaco, maíz y el fríjol, aparte de los frutales de las huertas, entre los que destacaban las plantaciones de naranjas, como lo señala Velasco (1892): “Si los montes y los Valles del distrito del centro presentan una vegetación verdaderamente tropical con sus bosquecillos de naranjas como en Victoria”. En general, la agricultura del distrito del Centro (zona donde está la cuenca) se hallaba atrasada y su producción era mínima en relación a los otros distritos del Estado. La ganadería, si bien resultaba ser la principal "industria y riqueza de la zona" (Ibid.), era una actividad extensiva y sin ningún control: "A causa del inmenso número de ganados que hay en Tamaulipas, y de los pocos individuos que las cuidan, muchos de estos animales huyen a los bosques, a las montañas, y allí se vuelven salvajes o montaraces".(ibid: 71)
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 264 "El comercio de Ciudad Victoria se surte de mercancías extranjeras por los puertos de Matamoros y Tampico; y los productos de su industria. agrícola y fabril, se consumen casi en totalidad por sus mismos habitantes" (Prieto, 1870:324). El crecimiento del área de cultivo se hizo, en éste periodo, a costa del desmonte del matorral alto subinerme que rodeaba a la ciudad. La vegetación riparia que cruzaba Victoria al lado del río, se veía más bien diezmada por la tala de sus enormes árboles como sauces (Salix sip.), sabinos (Taxodium 'mucronatum), nogales (Juglans spp.) con fines de construcción de casas. Además, no hay que olvidar que para esta época, los matorrales y bosques eran la fuente de combustible y, por ello, el crecimiento de la población los sometió a mayores presiones, al igual que al río, pues, las necesidades de agua para el consumo humano siguieron incrementándose. Ciudad Victoria, por lo visto anteriormente, era aun una ciudad autosuficiente en lo fundamental. A pesar del desarrollo presentado para la ciudad, para fines del siglo XIX, la transformación del ecosistema natural, no había llegado a niveles tales que, por ejemplo los espacios reemplazados por cultivos y luego abandonados por ausencia de energía humana, no pudieran ser ocupados nuevamente por los ecosistemas naturales que antes lo habitaban. Los matorrales eran aún el componente principal del medio natural. La fisonomía del paisaje presentaba solo alteraciones fundamentalmente en los alrededores del asentamiento humano, en la cuenca media, si bien es cierto que se había intensificado en relación al siglo XVIII. Por lo tanto, se, consideró que el efecto sobre el ambiente fue de una magnitud entre ligera y moderada para el suelo, vegetación y fauna, producto de las actividades agrícolas, forestal y ganadera, principalmente. 1.4. Siglo XX. Revolución y Desarrollo del Estado Mexicano
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 265 Una vez consumada la Revolución Maderista, Ciudad Victoria volvió a ser escenario de fuertes batallas políticas y alzamientos. Al apoderarse Victoriano Huerta del gobierno nacional en 1913, y después de haber asesinado al presidente Madero y a su vicepresidente Pino Suárez, los diputados tamaulipecos constitucionalistas Fidencio Trejo, Alfonso Guillén y Pedro Mireles, subieron a la tribuna del Congreso local para manifestarse en contra de la imposición del general huertista Antonio Rábago como gobernador. La resistencia militar que se manifestó en Tamaulipas para evitar la imposición y el reconocimiento del usurpador Huerta estuvo a cargo del coronel contitucionalista de corriente maderista, Jesús Agustín Castro quien, acompañado de sus hombres, atacó Ciudad Victoria en abril de 1913. Hacia finales de ese año las tropas constitucionalistas, al mando del general Luis Caballero, tomaron la plaza. Una vez en el poder los constitucionalistas, el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, como se le llamaba a don Venustiano Carranza, entró a la capital del estado en julio de 1914. En la primera mitad de 1915, el general Luis Caballero fue obligado por tropas villistas a abandonar la plaza. Caballero, que había resistido los primeros ataques del general Alberto Carrera Torres, tuvo que capitular ante el asedio de cruentas batallas sostenidas con los generales villistas Máximo García y Severiano Ceniceros. La ciudad quedó entonces al mando del general Carrera Torres, quien gobernó algunos días del mes de mayo de dicho año, para después desocupar la plaza tras la derrota de sus tropas en Santa Engracia, ante el general de corriente conservadora César López de Lara. Esta derrota desencadenó uno de los sucesos más vergonzosos de la historia de nuestra ciudad: Alberto Carrera Torres fue asesinado tras ser sentenciado a muerte por un Consejo de Guerra, a todas luces ilegal. Hoy en día, para honrar la memoria de este ilustre mexicano, que fuera en su tiempo reconocido como ideólogo vanguardista y autor, creador y defensor del
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 266 primer ordenamiento legal agrario de la República, la ciudad conserva en el Panteón Municipal una placa conmemorativa para indicar el lugar exacto de la ejecución. El pueblo de Victoria le brinda grato reconocimiento, con un monumento a su memoria ubicado en la avenida que lleva su nombre. En 1922, el general César López de Lara develó el monumento del general Pedro J. Méndez Ortiz, en la avenida Carrera Torres cruce con Francisco I. Madero; en 1929 se colocaron allí sus restos, donde permanecieron hasta el 1 de febrero de 1999, cuando fueron trasladados a la Rotonda de los Tamaulipecos Ilustres. En nuestra ciudad se introdujo la primera red de agua potable y saneamiento en 1923, por instrucciones del general César López de Lara, gobernador del estado. Anteriormente se utilizaban norias y acequias; este sistema operaba por gravedad desde el tanque de almacenamiento de Tamatán, alimentado por las aguas vitales de La Peñita ubicada dentro de la Cuenca del Río San Marcos. Prieto (1973), citado por Torres (1987) da una idea del diferente estado natural en que se hallaba la cuenca del río San Marcos con anterioridad menciona, y cita lo siguiente: “El sitio en que se extiende la ciudad (Victoria) está limitada al lado del sur por las curvaturas del arroyo de San Marcos, que como he dicho anteriormente nace a corta distancia entre las cañadas de la Sierra Madre”. “Las aguas de este arroyo abastecen suficientemente una acequia, que después de regar algunos terrenos de propiedad particular al poniente de la ciudad, dividiéndose en un gran numero de acequias parciales que van a fecundizar por todas partes los terrenos de los alrededores. “Debido a esta circunstancia se encuentra cultivando casi en su totalidad el terreno que circunda esta población, principalmente hacia la porción Norte y
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 267 Oeste ya que son extensos los plantíos de caña de azúcar y de tabaco que ahí se siembran.” Al igual que el siglo XVIII, el presente siglo es un hito muy importante en el desarrollo histórico del uso de los recursos naturales de la cuenca. En la primera mitad de este siglo el incremento demográfico, inicia su acceso vertiginoso pasando de 14.588 habitantes en 1910, a 42,659 habitantes en 1950. Se impulsa, por Decreto del Gobernador J.P Castello (9-X11-1908), la ampliación de la frontera agrícola: "Art. 1º. Todos los terrenos mancomunados que se desmonten, preparen o cerquen con destino a la agricultura, quedaran exentos de contribuciones del Estado y Municipales, por un período de cinco a siete años," (Arguelles, 1910). Conforme fue creciendo Ciudad Victoria, la agricultura se convirtió en el uso de tierra dominante, aunque a la vez la composición de los cultivos cambió influenciada por la ampliación de los medios de comunicación carreteras, ferrocarril y la imposición de un comercio capitalista, como lo señala García (1985): "La desaparición de cultivo de la caña de azúcar a consecuencia del incremento comercial con los pueblos del sur Xicotencatl y Mante, donde se crearon los sistemas de riego para producir caña, y cuyos precio eran más bajos, trituraron la economía agrícola de este cultivo en el centro de la entidad. Las importaciones de un comercio capitalista hicieron imposible la competitividad y terminó con economía de autosuficiencia que prevaleció casi 200 años. Vinieron productos de otras partes como el maíz, más barato, de lejanas comarcas." (García, 1955).
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 268 Las huertas familiares fueron urbanizadas y los cultivos; alimenticios fueron reemplazados por cultivos, industriales (algodón, henequén) La actividad ganadera, que en 1910, para el caso del Municipio de Victoria, presentaba 3,500 cabezas de ganado vacuno y 1.600 de ganado menor (cabrío más lanar), presentó para 1950,11.559 de vacuno y 15.749 de caprino (solamente), en base a una práctica ganadera extensiva. Si dividimos la extensión de la cuenca media (7,437 Ha.), que es donde básicamente se hallaba el ganado vacuno, entre la décima parte (en el mejor de los casos) del total de cabezas (es decir, 1.155,9) puesto que todo el ganado del municipio no se encontraba en el área de la cuenca media tendremos que el coeficiente de agostadero resulta ser, de 5 Ha/unidad animal que estaba muy por encima, más del doble, de lo que recomendaría COTECOCA en 1978 para pastoreo en condiciones de vegetación natural, perfilándose de este modo un proceso de sobrepastoreo. La actividad forestal es otra que entra en auge: el ébano (Pithecellobiun ebano) utilizado para durmientes fue el más explotado con 105.000 (Tn/año), seguido del mezquite (Prosopis laevigata) utilizado como combustible y durmiente con 10.000 (Tn/año), el sabino (Taxodium mueronattam) para construcción con 80 (Tn/año) y la barreta (Helietta parvifolia) empleada como combustible con 21,8 (Tn/año) (Arguelles, 1910:264, 268 y 369). Finalmente, en estos primeros 50 años se construyó una serie de obras, tales como: - la instalación de los servicios de energía eléctrica y agua potable (inaugurados en 1901); - el acueducto de agua a Ciudad Victoria (1923) por el cual se iniciaba el proceso de entubamiento del río San Marcos, con ello, una mayor captación del agua de escorrentía que, a su vez, incrementaba la alteración
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 269 del ciclo hidrológico de la cuenca. La parcela común, las tierras del comunismo primitivo también cesaron; las acequias que se dividían, en mil pequeños canales también se fueron,... terminaba la era del sistema del riego español. Se perfeccionaba la introducción del ''agua potable, se cegaron las norias (García, 1985). - terminando este lapso, la puesta en servicio de la Carretera Nacional Laredo -Monterrey – Linares – Mante – Valles - Ciudad de México que da a Ciudad Victoria una mayor apertura que, por lo tanto, le permitió ya no depender solo de lo que le proporcionaba el ecosistema local. El incremento de la población de la capital, así como de las actividades agrícolas, ganaderas, forestales y del proceso de modernización constituyeron el punto inicial a partir del cual se desencadenarían, finalmente, los procesos violentos registrados, en las últimas décadas. Como referencia, 1950 marca el inicio de un proceso de cambios más acelerado aún, y con ellos una perturbación igualmente mayor, sobre todo, en las cuencas media y baja. Precisamente entre 1950 y estos años las cosas fueron cambiando, imperceptiblemente. Ya el Gobierno de don R. Marte R. Gómez (1937-1941) había dado un gran paso para transformar la vida aldeana de esta capital..." (García, 1985). Comenzando con la actividad agrícola, la cual amplió sus fronteras a costa del desmonte de los matorrales altos subinerme en la cuenca media y espinoso en la cuenca baja, principalmente, ésta se constituyó en el uso de la tierra predominante tanto para la cuenca media (conformando el SCA de la superficie total: 3,708 Ha) como para la baja (28%: 6.413 Ha). Ahora bien, estas cantidades eran para 1970, pues, en 1987 se habían duplicado. La Agricultura se constituyó, entonces, en la principal actividad fragmentadora de la vegetación natural, tal como se su puede apreciar visualmente si comparamos, el paisaje que presentan actualmente las cuencas media y baja es el
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 276 resultado es una confirmación cuantitativa del proceso de sobrepastoreo, que repite para la cuenta baja, en donde el matorral mediano espinoso con Yucca soporta, en su condición actual "regular a pobre", carga de 21,5 Ha/u.a. y en los pastizales cultivados, en condición actual "regular", de 4,15 Ha/ua; En realidad se hallan soportando 6 Ha/u.a., es decir, que en donde deberían haber 1.058 cabezas de ganado vacuno hay 3.870, casi cuatro veces más sin contar las 556 cabezas de ganado caballar, asnal y mular y 636 caprinos. Es cierto que en los pastizales cultivados la carga puede ser mayor y, por lo tanto, no es tanta la diferencia en lo que debería haber y lo que hay, pero si tomamos en cuenta tan solo el 2.6% de la cuenta baja está formada por pastizal (para 1970) veremos que le ganadería es básicamente extensiva, mismo ocurre en la cuenta media, donde conforman el 1.2%. En 1987, la tendencia era la práctica de una ganadería intensiva, razón por la cual se ha llevado una política de desmonte cada vez mayor de la vegetación natural para establecer pastizales, sobre todo, en la cuenca baja. El hecho de que la alta densidad de ganado esté excediendo la capacidad de carga de los matorrales está generando una fragmentación de la vegetación, dejando espacios de suelo desnudos, expuestos a la invasión de especies espinosas, como es el caso de: - el avance de la cruceta (Randia aculeata), colima (Zanthoxylum fagara), tenaza (Pithecellobium pallens). - igualmente, se esta afectando al proceso de acumulación de materia orgánica en el suelo y, con ello, al ciclo de nutrientes y a la tasa de filtración de agua;
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 277 - la compresión por pisoteo reduce la permeabilidad y aumenta la escorrentía, exponiendo al suelo a la erosión. hídrica, formación de cárcavas, además de la erosión eólica. Este fenómeno es advertido por SARH-COTECOCA (1978) y es expuesto por Toledo y Barrera (1984:101) de una manera general para la región norte cuando señala el marcado sobrepastoreo que actualmente presentan la mayor parte de los predios ganaderos de estas zonas, y continua diciendo que “además, esto ha sido repetidamente señalado por diversos estudios y autores” (Reid, 1980; Claveran--Alonso, 1982), y que de acuerdo a estudios de COPARMEX (1965), se observó que en una muestra de 605 predios en los principales estados del norte árido y semiárido, el 85% de los casos presentó problemas de sobrepastoreo, 87.5% de erosión, 4'9.7% de invasión de arbustos y 38.4% de plantas exóticas. Las cuencas media y baja del río San Marcos son un caso particular que pasará a engrosar los porcentajes de sobrepastoreo y de las otras situaciones mencionadas. Por otro lado, la actividad forestal se redujo en las cuencas media y baja a la extracción, de "mezquite" (Prosopis laevigata), ebano (Pithocellobium ebano) y barreta (Helietta parvifolia), principalmente, con fines de obtención de leña, carbón y para construcciones; sin embargo, lo que más afectó a la vegetación leñosa en general fue la actividad del desmonte asociada con la ampliación de la frontera agrícola, fundamentalmente. Entre los tipos de vegetación más afectados estuvieron los matorrales altos, subinerme y espinoso, en la cuenca media y la cuenca baja, respectivamente. Antes de 1750, el matorral alto subinerme cubría el 95% de las 7,457 Ha. que conforman la cuenca media, y el alto espinoso el 40% de las 11,759 Ha. de la cuenca baja; para 1970, solo el 33% de la cuenca media estaba cubierta por matorrales altos subinermes, y el 15% de la baja por el alto espinoso, es decir, habían perdido 4,611 Ha. (62%) en el caso del alto subinerme y 5,338 Ha. (23%) del alto espinoso; esto fue hace 17 años.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 278 De esta forma, los suelos cubiertos con vegetación natural con presencia de hasta cuatro estratos: arbóreo, arbustivo, subarbustivo y temporalmente, herbáceo, que sumaban espesores de doseles entre 5.6. y 9.1 m, quedaron expuestos a un solo estrato (herbáceo), espaciado y con tamaños totales por cada individuo menores de 1 metro, como es el caso del cártamo y el sorgo, y esto solo durante una época del año; otros suelos quedaron totalmente desnudos. Estaban dadas las condiciones para una pérdida de suelo por erosión Eólica o hídrica, en caso de presentarse un año con una precipitación que, duplique o triplique el promedio anual de la zona, lo cual no sería raro dado el carácter semiárido del clima en que se encuentran, y la influencia de, ciclones a que se halla expuesta la zona que si bien no ingresan al continente por esta parte del Estado, si llegan a tener repercusiones sobre la cuenca. En la cuenca, actualmente, las zonas boscosas, de matorrales y selvas, han quedado. Reducidos a las partes altas, de suelos delgados (litosoles y regosoles), Con alto porcentaje de pedregosidad (>50%) y fuerte pendiente (>20%), .características de las áreas inutilizables para la agricultura y que coinciden con la cuenca alta del río San Marcos. Estos tipos de vegetación presentan, más, bien, como fuente de perturbación a la tala clandestina y selectiva, a los incendios y a la actividad minera que se implementa en esta parte (extracción de dunita y grava para construcción) y, en menor grado, desmonte para implementar cultivos de maíz (temporal) y frutales. (naranjas,...) o pastizales. La caza en la zona ha sido descrita como indiscriminada e irrespetuosa de las vedas establecidas; durante los últimos años, señala un informe del IEPES (1975). Esta actividad sumada al impacto de la actividad agrícola, ganadera y forestal sobre los hábitat naturales de la fauna silvestre, ha determinado probablemente una reducción del tamaño de las poblaciones de animales en la cuenca, como el caso de importancia cinegética: venado cola blanca (Odocoileus virginianus), oso
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 279 (Ursus americanus), coyote (Cants latrans), jabali (Pecari tajacu), armadillo (Dasypus novemcinctus), guajolote (Meleagris gallopavo), codorniz común (Colinus virginianus) o, también, la posible pérdida de otras especies como el león o puma (Felis concolor), tigre (Felis onca), gato montes (Lynx rufus), entre otras. Pero además de a las especies de importancia cinegética, debemos considerar al resto de fauna silvestre que sostienen estos ecosistemas naturales. Se calcula, por ejemplo, que en toda la cuenca podría haber más de 100 especies de aves y alrededor de 60 especies de mamíferos, los cuales deben estar siendo seriamente afectados por la destrucción de sus hábitats, en especial, los de los matorrales de las cuencas media y baja. La urbanización y las construcciones, en general han ejercido un efecto de magnitud moderada sobre los componentes del medio ambiente y, en especial, en el siglo XX, cuando la ciudad comienza a ganarle cada vez más áreas a la vegetación natural y a los mismos cultivos. Los naranjales y huertos familiares son un caso concreto de desplazamiento de cultivos por parte de la ciudad, pues, han quedado rodeados por las nuevas urbanizaciones, como testigos de otras épocas. Colonias como la de "Solidaridad" (al noreste de la ciudad) o la de propiedad del Ejido "7 de Noviembre", en Tamatán, entre otras se están, levantando a costa del desmonte de los matorrales altos subinermes que aun rodean la capital. La actividad industrial no ha jugado, en este caso, un papel importante. Cd. Victoria no se ha caracterizado por ser industrial, sino, más bien, por ser burococrática (sede de los poderes gubernamentales del Estado), de servicios (centros de estudios, universidades,...) y de comercio. De esto nos da una idea la composición de la población económicamente activa del censo de 1970.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 280 2. Los procesos de perturbación ántropica en la montaña y valle de la cuenca del río San Marcos: bosques de pino encino de montaña y pastizales de valle. 2.1. Bosques de pino encino de montaña Tomando en cuenta la enorme alteración que la mayoría de los bosques de pino y encino sufren en México debido principalmente a que los agricultores prefieren manipular esos ecosistemas, lo mas seguro es que las perturbaciones no tengan causas naturales, sino que se deban a los impactos humanos. Aquí hacemos una breve descripción de las características de la sucesión secundaria y las comunidades vegetales secundarias que se han derivado de esas perturbaciones. Whitmore (1978) reealizó una análisis sobre el proceso de regeneración de en la selva húmeda y se aplico con buenos resultados en una versión modificada para el bosque de pino y encino, sin embargo hay que tomar en cuenta que estas fases o procesos son un tanto artificiales, ya que en la realidad el proceso de regeneración es continuo aunque pueda interrumpirse en cualquier momento si llega a ocurrir otra perturbación, formándose mosaicos de distintas comunidades de plantas en diferentes estadios de desarrollo. • La primera fase o proceso se ha denominado “Fase de colonización” y llega a durar de 2 a 5 años (Ceballos 1992). Esta llega a ocurrir después de alguna perturbación significativa como un incendio forestal o alguna plaga que llegue a matar muchos árboles, en esta fase los grandes claros del dosel de estos bosques son invadidos de manara muy característica por especies de pino de rápido crecimiento, normalmente estos pinos no suelen ser de la misma especie que se observa en el dosel del bosque primario.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 281 • La segunda fase se ha denominado como “fase de construcción” y esta llega a duran de 5 a 20 años. Si el bosque original era un bosque de encinos o un bosque de pino y encino, a la colonización inicial por pinos pueden sumarse especies de encino y otros árboles latifoliados, como el madroño (Arbutus xalapensis) o el aile (Agnus spp.), como se ha observado y documentado en el caso de los bosques de pino y encino en la Sierra Madre Oriental (Ceballos 1992). • La tercera fase la han llamado “fase de exclusión” y dura un promedio de 50 años. Se caracteriza por la suspensión de la entrada de nuevas especies e individuos, particularmente de pinos y herbáceas, así como una competencia, intra e interespecifica, por los recursos disponibles. Debido a la alta densidad de las comunidades de plantas típicas de esta fase la cantidad de luz, de agua y nutrientes es menor y muchas plantas herbáceas y arbustivas se reducen de manera significativa hasta llegar a morir. (Quintana-Ascencio et. al., 1992). • La cuarta fase se ha denominado “fase de reinicio”, esta tiene una duración de 50 y 100 años y se caracteriza por la maduración paulatina del rodal gracias a la diferenciación del dosel en cuanto a la composición de especies. Lo anterior implica la vejez y muerte de algunos de los árboles del dosel y el subdosel, con esto mejoran las condiciones de luz en esos estratos, supongamos si el bosque primario era de pino, da por resultado un raleo del rodal y la apertura del sotobosque, que ya puede ser colonizado por pastos, herbáceas y arbustos. Pero si el bosque primario era de encinos, al mejorar las condiciones lumínicas como consecuencia de la muerte de un pino de dosel, las especies latifoliadas crecen y, con el tiempo forman un nuevo dosel llegan a dominar los encinos. Final mente si la vegetación primaria era un bosque mixto de pino y encino la muerte de algunos de los
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 282 pinos del dosel va a permitir que las latifoliadas crezcan hasta alcanzar la altura de ese estrato. (Ceballos 1992). • La quinta y última fase, llamada “fase madura” va empezar cuando el rodal tiene alrededor de 100 años, aunque este periodo varía según la estructura y composición de cada bosque y dependerá de los elementos y factores que influyan en el desarrollo del bosque. Este proceso o fase se caracteriza por un proceso de “microsucesión” en los pequeños claros del dosel abiertos por la muerte natural de algún árbol viejo o la caída de las ramas. Por lo general la colonización de estos claros depende de especies que toleran la sombra, como los encinos, oyameles o cipreses. Una vez que el bosque alcanza la fase madura, es común que los árboles muertos, tanto los que han quedado de pie como los caídos, se conviertan en un elemento importante de estructura global del bosque. Estos árboles juegan un papel importante en lo que se refiere al aumento de la biodiversidad del bosque y al funcionamiento ecológico del ecosistema forestal en su totalidad. De acuerdo a la descripción que se ha dado anteriormente sobre la sucesión secundaria en condiciones naturales, es claro que los bosques de pino y encino son ecosistemas resistentes, capaces de recuperarse en un tiempo relativamente corto, ya que forman un dosel cerrado en tan solo 20 años. Esa recuperación rápida se debe a que uno de los principales taxa de estos bosques, los pinos, están adaptados para llegar a colonizar los claros comportándose como especies pioneras, a pesar de que estas mismas especies pioneras pueden ser dominantes o codominantes en el dosel del bosque primario. Es por eso que los pinos lleguen a colonizar fácilmente los claros que los agricultores, los pastores y madereros desmontan y dejan en los bosques de pino y encino, siempre y cuando exista alguna fuente de propágalos. Este fenómeno de
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 283 observa mucho en varias regiones de México, donde se deja descansar las milpas o áreas de cultivo abiertas en el bosque, allí se puede apreciar claramente varias fases de la regeneración del bosque de pino y encino, en cuanto a fisonomía (altura, densidad, etc.) y composición de especies, dependiendo del tiempo que las milpas hayan estado en barbecho. Sin embargo cuando, la perturbación antrópica es muy intensa y que se llega a prolongar y difundir, altera las características físicas y químicas de los suelos, y además se reduce la abundancia y diversidad de los propoágulos presentes en el banco de semillas del suelo, la regeneración del bosque de pino y encino en especial la del bosque primario es mas difícil y hasta imposible. En la actualidad muchos bosques de pino en México son en realidad bosques secundarios o bosques clímax desviados que surgieron y se mantienen gracias a la perturbación antrópica de bosques de encino, bosques de pino y encino, bosques de oyamel y bosques de Cupressus. Incluso las selvas tropicales, una ves que han sido desmontadas con fines agrícolas, pueden llegar a dar paso al bosque de pino en los lugares donde estas comunidades son contiguas por naturaleza (Vázquez y Cuevas 1995) 2.1.2. Usos Humanos en el Bosque de pino y encino Challenger (1998) Menciona que casi todos los cultivos alimenticios básicos importantes de México tuvieron su origen en los trópicos subhumedos, sin embargo la mayoría de ellos, con la manipulación de los agricultores tradicionales, se llegaron a adaptar a los ambientes templados subhumedos de los bosques de pino y encino de nuestro país, donde también se domesticaron otras especies que ahora forman parte de la dieta.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 284 La mayoría de estos cultivos pertenecen a las familias y géneros de plantas que dominan gran parte del estrato herbáceo de estos bosques y de la vegetación secundaria que se ha derivado de ellos, se pueden mencionar algunos: el tomate verde (Physalis chenopodifolia), el huauzontle (Chenopodium berlanderi), el chilacayote (Cucúrbita ficifolia) y la alegría ( A. cruentus). Además en esta zona ecológica también se domesticaron algunas plantas ornamentales, una de ellas es una herbácea terrestre perenne del sotobosque del bosque de pino y encino y el bosque de oyamel: el nardo (Polianthes tuberosa), esta especie se cultiva para fines comerciales, otra especie es la flor de cempasúchil (tapetes erecta), que se utiliza para los altares en el día de muertos (Hernadez X 1993), otra especie de ornamento es el árbol originario del bosque de galería de las áreas cubiertas por el bosque de pino y encino, el ahuehuete (Taxodium mucronatum), al que quizás domesticaron los aztecas y que al final de la época colonial ya que se cultivaba en toda la zona ecológica templada subhumeda de México. En el México prehispánico, la producción de alimentos básicos en las regiones boscosas de pino y encino eran principalmente, el maíz, fríjol y el calabacín. Esto contrasta con los cultivos que introdujeron los españoles que la mayoría fueron domesticados y adaptados a la zona templada subhumeda de Europa con sus frecuentes heladas, aunado a la tecnología agrícola asociada con ellos (el arado, la siembra en monocultivo y el riego mediante presas almacenadotas de agua), lograron llenar nichos agroecológicos hasta entonces vacíos en México, lo que permitió ampliar la producción agrícola para incluir estaciones ( es decir, el invierno, de noviembre a marzo) pisos ecológicos como áreas sujetas a heladas nunca antes explotadas (Hernández X 1993). Entre esos cultivos se cuentan plantas anuales y bianuales pertenecientes a las familias y géneros que dominan los estratos típicamente en los estratos herbáceos de estos bosques de pino y encino y en los pastizales eurasiáticos, así como en la
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 285 vegetación secundaria, estos cultivos son el trigo, la cebada, y la avena (Poaceae), la zanahoria (Apiaceae), la cebolla (Liliaceae), la col y en nabo (Brassicaceae), etc. Dentro de los árboles frutales introducidos a si como los frutales nativos que se originaron en este bosque de México como el capulin y el tejocote, manzana, pera, ciruela, cereza, durazno (pertenecen a la familia Rosaceae), también una especie introducida muy importante fue el haba (Vicia faba), ya que esta tolera mejor las temperaturas bajas. Otro cultivo que los españoles introdujeron en esta zona ecológica fue la papa (Lanum tuberosum) que la realidad su origen es de Sudamérica, este cultivo de domestico desde la época prehispánica en las heladas montañas con altitudes de 3000 m. En el aspecto etnobotanico de la flora del bosque de pino y encino, la mayor proporción son plantas medicinales, después le sigue las especies con usos alimenticios. Y Bye et al. Señala que los habitantes indígenas de estos bosques utilizan mas de 500 especies. (Tabla 4.3) Tabla 4.3 Número de especies de plantas útiles de los Bosques de Pino y Encino en México. USOS Num. de ESPECIES USOS NUM. DE ESPECIES Medicinales 400 Herramientas 7 Comestibles 174 Ritos y Ceremonias 6 Forrajeras 53 Colorantes para alime 5 Melíferas 29 Pegamentos 5 Saborizantes 25 Perfumes y aromas 4 Misceláneas 24 Instrumentos de música 4 Ornamentales 21 Ceras y resinas 4 Utensilios caseros 21 Estimulantes 3 Bebidas 19 Venenos 3 Colorantes 8 Artesanas 2 Jabón 13 Cercas vivas 2 Materiales de construcción 8 Fibras 2 Insecticidas 7 Retención del suelo 2 Fibras Textiles 7 Goma 1 Curtido 7
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 292 Bigelow, y Standifer 1980) en 1828 describió esta región del país como "llanuras interminables" y algunas zonas como "bosques de mimosa, gobernadora y yuca." Las plantas jóvenes leñosas pudieron haber estado siempre presentes, pero simplemente no fueron evidentes en los pastizales. Según Lehmann (1969), los exploradores españoles encontraron pasturas "generalmente buenas pero difícilmente excelentes" a lo largo del Río Grande. Las llanuras adyacentes del Río Grande fueron descritas a fines de los años 1600 y principios de 1700 como poseedoras de "buen pasto con árboles de mezquite esparcidos". Sin embargo, Lehmann (1969) concluyó que "en los primeros años - aún antes de la existencia de animales domésticosáreas que carecían de buen pasto se hallaban dentro de las llanuras del Río Grande". Algunas porciones del pastizal habían empezado a deteriorarse en 1850, coincidiendo con el tiempo en que la ganadería empezó a intensificarse (en 1852, la vegetación era principalmente matorral (arbustivas) en los alrededores de Laredo; en 1880 se advirtió la diseminación de "chaparral" y cactáceas cerca de la orilla del Río Grande). Para 1900, los pastizales fueron deteriorados gravemente, lo cual puede atribuirse en gran parte al desplazamiento de la dominación de pastos y herbáceas por una dominación de plantas leñosas (Johnston 1963, Archer 1989, Boutton et al. 1998). Aunque la región del sur de Texas se pudo caracterizar principalmente como pastizal abierto o sabana hace 150 a 200 años, las plantas leñosas,- principalmente las mismas especies que están presentes hoy-, prosperaron a lo largo de las riveras del río, montañas escarpadas, acantilados, y en otras áreas que estuvieron protegidas de los fuegos. Estas primeras plantas de arbustos y árboles sirvieron como una fuente de semilla que se extendió año con año en los pastizales. Generalmente siempre existió una capa de pasto sobre el suelo independientemente de que el pastoreo fuera ligero o estacional. Esta cubierta sirvió para prevenir el establecimiento de árboles de muchas variedades de especies leñosas. Otras especies leñosas tales como el mezquite, pudieron haber
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 293 tenido amplia oportunidad para germinar y establecerse (Archer 1995a), especialmente si sus semillas fueron ampliamente diseminadas por el ganado (Brown y Archer 1987). Sin embargo, las estaciones húmedas que pudieron haber promovido el establecimiento de las semillas de plantas leñosas, también promovieron la producción de pastos y otras plantas herbáceas. Esto, en su oportunidad, condujo a la acumulación de fino combustible que en las estaciones de secas, hacía al paisaje vulnerable al fuego. Subsecuentemente, descargas de rayos, actividades de los nativos americanos o colonizadores europeos con intensión o sin intensión, se combinaron para producir frecuentes fuegos en el sur de Texas. Estos incendios extremadamente calientes de las épocas de secas, mataron la mayoría de las plantas leñosas, pero permitieron que los pastos crecieran bajo condiciones muy favorables siguiendo el paso de los fuegos. Algunas plantas de especies leñosas especialmente persistentes (como el mezquite), ocasionalmente sobrevivieron y finalmente crearon sabanas en algunas áreas, modificando definitivamente el paisaje. El advenimiento de europeos y el desarrollo de la agricultura trabajaron contra este equilibrio de factores ecológicos que mantenían a los pastizales y las sabanas abiertas y condujeron a la creación de áreas de matorrales y bosques. Este cambio fue acelerado por la introducción del ganado y el cercado. El cercado restringió el movimiento de los relativamente grandes hatos de ganado, cabras, ovejas y caballos y continuamente resultaron en una excesiva utilización del forraje. Se expusieron superficies de suelos y las brechas creadas pudieron haber favorecido el establecimiento de especies leñosas, diferentes de las que los animales domésticos dispersaban (mezquite y varias especies de Acacia; Brown y Archer 1987, 1989). Al eliminarse el forraje por el pastoreo, también se quitó el combustible fino que generaba los fuegos intensos, calientes requeridos para matar las plantas jóvenes leñosas. Más tarde, donde el combustible estaba disponible para este tipo de
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 294 fuegos, los pobladores se encargaron de suprimirlos. Un poco más recientemente, el aumentó de los niveles de CO2 atmosférico, como producto de la revolución industrial, pudo haber favorecido el desarrollo de plantas leñosas en detrimento de los pastos (Polley et al. 1997). A través del tiempo, las plantas leñosas ganaron una competencia decisiva a los pastos y las herbáceas que caracterizaban los pastizales originales. Este cambio en la vegetación alteró la condición del pastizal, la composición de la vegetación y la estructura vegetativa y calidad nutritiva. Hoy, la cobertura de planta leñosa es el común denominador de los pastizales de la región. La fisonomía del matorral espinoso y el arbusto bajo espinoso son distintivos de las llanuras del Río Grande de tal manera que esta región es comúnmente conocida como el "país del arbusto." Se ha demostrado que la sucesión de pastizal a bosque empieza cuando el mezquite mielero o especies con crecimiento de forma similar, invade y se establece en sitios del pastizal y entonces facilita el ingreso, establecimiento y/ o crecimiento de varias especies de arbustivas en su dosel (Archer et al. 1988). Una vez establecida la planta de mezquite facilita el establecimiento de arbustos bajo su dosel suministrándoles sitios de protección a los pájaros, los cuales dispersan las semillas de numerosas especies leñosas. El mezquite también es capaz de lograr la fijación simbiótica de N2 lo cual sumado a la agregación de materia prima por la caída de las hojas en otoño, aumenta la fertilidad del suelo mientras altera las condiciones de la temperatura, luz y humedad de la tierra abajo de su dosel. Esta modificación de suelos y microclima refuerzan la germinación, establecimiento y/ o crecimiento de los arbustos bajo su dosel. Distintas "manchas" de arbustos organizadas alrededor del núcleo del mezquite pasan a desarrollarse dentro de la vegetación del pastizal (Whittaker et al. 1979). Con el transcurso del tiempo, conforme se forman y se expanden nuevas manchas de arbustos, éstas se unen y se va formando un monte continuo con dosel cerrado
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 295 (Archer 1995b). La planta de mezquite que inició la formación de las manchas de arbustos eventualmente muere; su muerte es provocada por la acelerada competencia de raíces de múltiples arbustos que ella misma propició (Barnes y Archer 1996). Lo que permanece posteriormente, es una mezcla diversa de plantas de especies leñosas. 2.2.1. Implicaciones del manejo de pastizales en Tamaulipas El principal uso del pastizal en la Provincia Biótica Tamaulipeca es para la producción de ganado de carne y de fauna silvestre. Los ranchos ganaderos del área con el fin de mantenerse como empresas, económicamente viables tendieron a aumentar su superficie debido a la baja capacidad de sostenimiento del pastizal. La mayoría son empresas de producción ganadera del sistema vaca/becerro pero también hay algunos que tienen engorda de vaquilla y novillo castrado. Empresas productoras de carne de cabra también son comunes pero hay pocas empresas comerciales. Problemas con la ganadería y con el manejo de los ecosistemas como los descritos en este reporte hay muchos. La sostenibilidad de la ganadería requerirá de sistemas y prácticas que sean económicamente viables, ambientalmente sensatos y socialmente aceptables para poder alcanzar los objetivos del propietario de la tierra/administrador. La producción animal sostenible requerirá de un manejo del ecosistema que permita la estabilidad del suelo y una mezcla deseable de especies de plantas. Los sistemas eficaces y eficientes de administración de costos son esenciales para la sostenibilidad económica. La base de la sostenibilidad ganadera, esta por lo tanto, en "un manejo del ecosistema ganadero" como una función directa de un sano o saludable funcionamiento de los ecosistemas productivos. La luz del sol tiene que ser convertida tan eficientemente como sea posible con pocos insumos de cultivo costosos; el agua tiene que captarse, asignarse y usarse eficaz y eficientemente y
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 296 los minerales tienen que ser reciclados constantemente. El manejo adecuado del ecosistema puede reforzar estos procesos y mantener su sucesión cuando se mantiene la biodiversidad (Savory 1988). En este contexto, herramientas tales como el pastoreo de ganado, la replantación y el manejo de arbustivas tienen que ser consideradas como un sistema integrado. Un pastoreo inadecuado es uno de los principales problemas de prácticamente toda la región del sur de Texas. Sin embargo, bajo condiciones de manejo adecuado, el pastoreo y una buena condición del pastizal son perfectamente compatibles. Si un pastizal está en condición baja pero no está dominado por arbustos, entonces un manejo adecuado del pastoreo permite que las especies de pastos más deseables se restablezcan por sí mismos con subsecuentes mejoras en la condición del pastizal. Dos principios fundamentales de un buen manejo del pastizal son la tasa de intensidad de uso y los períodos adecuados de descanso (control de la frecuencia de uso). Bajo una adecuada intensidad y adecuada frecuencia de pastoreo, se permite que las plantas más productivas del pastizal alcancen la madurez para reproducirse y esparcirse, lo cual permite eliminar la vegetación menos deseable. Con un buen manejo del pastoreo, es posible alcanzar rápidamente mejoras en la condición del pastizal, dependiendo de factores tales como una adecuada fuente de semilla y una precipitación favorable. Los pastizales deben ser replantados con plantas herbáceas si su degradación ha progresado demasiado. Especies introducidas de pastos tales como el pasto bermuda híbrido (Cynodon dactylon); el pasto buffel (Cenchrus ciliaris) y el kleingrass (Panicum coloratum) se han usado exitosamente a través de los años. Preguntas acerca del riesgo, la biodiversidad, el tamaño de la superficie a ser sembrada, etc. tienen que ser contestadas antes de iniciarse un programa de resiembra. Hay pocas especies nativas de leguminosas de invierno disponibles para sembrar. Una cubierta densa de arbustos va en detrimento de las tendencias positivas en la condición del pastizal, porque compite con especies herbáceas del pastizal por la
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 297 luz del sol, agua y nutrientes. Las especies leñosas son generalmente más longevas y agresivas. Hay un umbral de la densidad y dominación de este tipo de plantas más allá del cual la recuperación de la condición del pastizal a su vegetación clímax es difícil o imposible (Archer 1989). Una vez que este límite es cruzado, aún los mejores métodos de manejo del pastizal solamente provocan pequeños cambios para mejorar la condición del pastizal. En suma, el uso de fuego controlado para cortar la expansión de los arbustos o para reducir la cobertura de plantas leñosas llega a ser cada vez más difícil , ya que estas suprimen el fino combustible de material vegetativo requerido por el fuego. En estos casos, un manejo agresivo de los arbustos puede ser necesario para reducir su cobertura y crear oportunidades para el establecimiento de pastos y otras plantas herbáceas. Inicialmente, esto puede implicar el uso de métodos mecánicos, químicos, biológicos y fuegos controlados, usados ya sea individualmente o en combinación. Una vez que la cubierta de arbustos es reducida por estos métodos, tratamientos efectivos de seguimiento con prescripción de fuego serán posibles y necesarios si se quiere mantener la cubierta de pasto. En lugar de esto, sin tratamientos adecuados de seguimiento, las densidades de plantas leñosas pueden incrementarse por tratamientos de una sola aplicación (Fulbright y Beasom 1987, Springer et al. 1987, Vanzant et al. 1997). Sin embargo, el uso de fuego como un tratamiento de seguimiento es contingente o depende de prácticas progresivas de manejo del pastizal las cuales periódicamente permiten que el fino combustible de material vegetativo se acumule. La relación costo-efectividad del manejo del arbusto, usualmente involucra propósitos e intervenciones continuamente ajustadas o modificadas usando una mezcla de métodos. El enfoque de sistemas integrados considera aspectos ecológicos y económicos conjuntamente (Scifres et al. 1985). Este considera el impacto de los tratamientos con los procesos del ecosistema y el alcance de los objetivos. El pastoreo, la fauna y los componentes económicos se analizan cuidadosamente antes de la iniciación del programa. Sin embargo, los costos y la
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 298 eficacia de un programa de inversión para aplicar un sistema integrado de manejo de arbustivas (IBMS) no pueden ser estimados de antemano con cierto grado de certeza, debido a interacciones ecológicas y factores climáticos; así la decisión de invertir en IBMS involucra riesgo. Además, la eficacia y el horizonte de recuperación de la inversión de un tratamiento de IBMS se producen normalmente en un periodo de diez años o más. Aunque una baja condición del pastizal y altas densidades de arbustos son problemáticos para lograr un exitoso pastoreo del ganado, estas condiciones pueden verse de un modo distinto cuando se relacionan con el hábitat de la fauna. La importancia económica de la caza para los ranchos del sur de Texas se ha incrementado notablemente durante las décadas pasadas (Bartoskewitz 1996). Dado el potencial valor económico de la caza en el sur de Texas, los ganaderos y los propietarios de tierras deben conocer los requerimientos del hábitat para las especies de caza y las amenidades deseadas por el cazador, en sus programas de manejo del pastizal. Las prácticas de manejo de los arbustos tradicionalmente empleadas por los empresarios ganaderos, pueden tener efectos adversos sobre el hábitat de la fauna silvestre (Fulbright y Beasom 1987, Steuter y Wright 1980). Un aumento importante del ímpetu económico por el manejo sostenible de la biodiversidad para sostener la fauna silvestre -en adición a los ingresos generados por la caceríael recibimiento de observadores de aves y otros tipos de turistas observadores de la naturaleza "ecoturismo" es un mercado creciente para la empresa privada ganadera. Los ingresos del ecoturismo en Texas aumentaron 30% anualmente de 1987 a 1994, y se espera que el turismo relacionado con la naturaleza involucre 18 millones de participantes en el año 2000 (Texas Parks and Wildlife Dept. 1996). En el sur de Texas, varios ranchos han empezado recientemente ha organizar visitas guiadas para los intereses especiales de observadores de pájaros y fotógrafos de la fauna silvestre. Actualmente el costo de estas giras, se establece de acuerdo a las amenidades o diversiones ofrecidas y la exclusividad de la visita.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 299 En resumen, el manejo de los ecosistemas de pastizales con objetivos múltiples es un tema de creciente importancia para los propietarios de tierras en el sur de Texas. Los pastizales sostenibles son la clave para definir la calidad del hábitat de la fauna silvestre, tanto para la de caza como para la de observación, así como para jugar un papel esencial en una ganadería sana sustentada en el pastoreo del ganado. Por lo tanto, un ecosistema saludable marca la diferencia en el manejo de opciones económicamente factibles para los ganaderos y para la sosténibilidad global de los ecosistemas ganaderos de la región. 2.2.2. Condiciones actuales: valoración ecológica El método más confiable para clasificar la condición relativa actual del pastizal, es mediante la comparación de la vegetación presente con su comunidad clímax. La comunidad clímax es la vegetación más estable y, normalmente, la combinación más productiva y deseable de plantas que una área puede sustentar. Tanto el manejo previo como el actual, así como los factores climáticos afectan la condición del pastizal. Actualmente, la estandarización de métodos para evaluar la condición de los pastizales es un tema de prominencia en la política nacional y diversas metodologías propuestas para clasificar la condición del pastizal y sus temas relacionados de política son discutidos y debatidos en un reciente reporte coordinado por el Consejo de Agricultura de la Academia Nacional de Ciencias, (National Research Council, 1994). De acuerdo con el más reciente inventario disponible sobre pastizales en Texas, el 15% de los pastizales en el sur de Texas se clasifica como bueno, 65% como regular y 20% como de condición pobre (Texas Soil and Water Conservation District Board 1991). Un estudio reciente realizado por el autor principal, mostró que 81.6% de los sitios de pastizal del sur de Texas producía 1000 kg/ha o menos
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 300 de pastos nativos. Adicionalmente, 59.3% de este pastizal soporta diversas densidades de pasto buffel. Cuando el pastizal nativo y el pastizal de pasto buffel son separados y clasificados, los pastos nativos se encuentran en condición ecológica regular o pobre. Los pastizales de pasto buffel están en condición de buena a pobre, con base en los criterios de niveles de densidad de planta, producción, y salud/ vigor. Realmente, el sobrepastoreo ha sido la norma por más de 200 años en la región. La mayoría de los sitios de pastizal en las planicies del Río Grande (RGP) tienen un pastoreo de moderado a severo, pero aproximadamente el 20.7% de los pastizales no se pastorean en absoluto. Estas son tierras que están incluidas en el Programa de Reserva de Conservación (CRP), en el cual el pastoreo está prohibido. La falta de pastoreo también refleja políticas de desganaderización por parte de los propietarios que reconocieron la sequía incipiente de hace varios años y eliminaron o desplazaron el ganado y cambiaron sus objetivos de producción de la ganadería a la fauna y/o a otros usos. Como fue mencionado previamente, el paisaje está caracterizado por el chaparro espinoso tamaulipeco y las plantas leñosas son dominantes en la mayoría de los sitios de pastizal. En efecto, más del 93% de la tierra de la región sustenta algún nivel de vegetación leñosa. Las densidades de las arbustivas varían debido a las capacidades inherentes de cada sitio del pastizal para sostener la vegetación leñosa y el manejo previo del pastizal. Hoy, el 25% de los sitios tiene un promedio de vegetación leñosa que cubre de 0-25% de su superficie, 15% tiene una cubierta de vegetación leñosa de 26-50%; el 18% tiene del 51-75%, y 43% tiene doseles de 76-100% (Hanselka, información sin publicar). En 1967 el Servicio de Conservación de Suelo del USDA (actualmente el Servicio de Conservación de Recursos Naturales NRCS) llevó a cabo estudios de todos los Distritos de Conservación de Tierra y Agua de Texas. En un área de tres condados a lo largo del Río Grande, el 63.5% del pastizal requería mejora de algún tipo, el 6.3% requería solamente manejo de arbustivas, el 1.5% requería solamente de
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 301 restablecimiento de la vegetación y el 55% requería tanto de manejo de arbustos como restablecimiento de la vegetación (Guerrero 1967). Los problemas dominantes de erosión por viento o agua fueron los primeros que impactaron los pastizales. En 1987, un estudio similar reportó como problema principal el manejo impropio del pastizal en el Starr County, pero los tres condados reportaron que malezas indeseables y las arbustivas continuaban siendo un severo problema (Texas State and Water Conservation Board, 1982). 3. Cambios y dinámica actual Para el establecimiento de los cambios y su ritmo en el conjunto de la cuenca del río San Marcos se ha trabajado con las imágenes de Satélite MSS de 1973 y ETM+ de 2000. Con la clasificación de ambas imágenes y cruzando sus resultados a través del modulo CROSSTAB del software Idrisi hemos obtenido la variación en los últimos treinta años en este territorio, y de su resultado podemos indicar algunas apreciaciones en torno a la velocidad de los cambios ambientales de origen natural (remontada biológica principalmente) y los antrópicos (avance de pastizales, cultivos y superficie urbana). Este análisis nos permite: - Establecer el impacto del manejo antrópico sobre los ecosistemas Naturales. - Conocer los ritmos de recuperación de los ecosistemas afectados según sus características biogeográficas y geomorfológicos. - Plantear un nivel de fragilidad y vulnerabilidad de los ecosistemas en función del manejo al que han sido sometidos y su recuperación.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 308 la cuenca se aprecia este cambio al Sur de la cuenca del río San Marcos en el contacto entre los geosistemas de montaña y llanura, sobre los glacis y abanicos del Cuaternario. El matorral, que se corresponde con formaciones vegetales de matorral bajo espinoso de Rzedowsky y matorral tropo-xerófilo de la nuestra) se ha mantenido en un 21 % en la cuenca y en un 17 % en el entorno regional. Considerando el avance del matorral sobre el cultivo y el avance del matorral sobre el cultivo podemos hablar de un 60 % de remontada biológica para la cuenca y de un 50 % para el entorno regional. El retroceso de matorral ante cultivo ha sido de un 17% en la cuenca y en entorno regional, concentrándose en la cuenca baja en el caso del río San Marcos y en los valles intramontanos en la región. En el conjunto matorral y bosque sin alterar en los últimos 30 años supone un 42% de la superficie de la cuenca, mientras que en el entorno regional ha sido solo de un 35%. El mantenimiento más importante se da en la cuenca media y baja del río San Marcos, y en el conjunto de la depresión de Victoria sobre las superficie-glacis del Plioceno y en el entorno del río San Marcos. En cuanto al retroceso por el avance de cultivo tanto de bosques como de matorral tanto para la cuenca como para la región se sitúa alrededor del 20-25%. Los cultivos (agricultura y ganadería) se han mantenido en un 13% para la cuenca y un 18% para en entorno de ésta, centrándose en la cuenca media y baja. Finalmente la superficie urbana de Ciudad Victoria ha avanzado un 4 % sobre cultivos anteriores (2%) y matorral (2%)., que marca el claro crecimiento de la capital del Estado en los últimos 30 años.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 309 4. Discusión de resultados del manejo y dinámica en los paisajes de la cuenca del río San Marcos A la hora de discutir los resultados de la investigación debemos recordar de modo sintético cuales han sido las principales aportaciones. Así podemos afirmar que para la cuenca del río San Marcos el cambio fundamental de los paisajes de la llanura de Tamaulipas arranca de la década de 1960 a 1970, momento en el que se acrecienta la explotación ganadera por la Revolución Verde, dando lugar a situaciones de sobre pastoreo, agotamiento de suelo, y desmonte de nuevos bosques para incrementar la superficie de pastizal, ante el agotamiento de los existentes. Antes de 1750, el bosque tropófilo cubría el 95% de las 7,457 Ha. de la cuenca media, y las formaciones arbustivas tropo-xerófilas el 40% de las 11,759 Ha. de la cuenca baja. Para 1970, solo el 33% de la cuenca media estaba cubierta por bosque tropófilo, y las formaciones arbustivas tropo-xerófilas el 15% de la baja, es decir, se habían perdido 4,611 Ha. (62%) en el caso del primero y 5,338 Ha. (23%) del segundo. En la década de los 70 en la cuenca media los ecosistemas artificiales (cultivos de maíz, sorgo o cártamo), incluida la ciudad, cubrían el 66% de la superficie de la cuenca media y para la cuenca baja solo el 30%. En el año 2000 los ecosistemas artificiales solo ocupan el 40 % de la cuenca media, el 20% de toda la cuenca. En el México prehispánico, la producción de alimentos básicos en las regiones boscosas de pino y encino eran principalmente, el maíz, fríjol y el calabacín.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 310 Los cultivos que introdujeron los españoles en estos ecosistemas de México fueron el trigo, la cebada, y la avena (Poaceae), la zanahoria (Apiaceae), la cebolla (Liliaceae), nabo (Brassicaceae), haba (Vicia faba), y papa (Lanum tuberosum) dominan hoy estos espacios. La presión de pastoreo en los bosques de pino-encino es casi siempre superior a la capacidad de carga del bosque, de manera la alteración de las especies de estos paisajes es negativa. Se puede así constatar que el advenimiento de los europeos y el desarrollo de la agricultura que practicaban provocaron un desequilibrio de factores ecológicos que mantenían a los pastizales y las sabanas abiertas y condujeron a la creación de áreas de matorrales y bosques. Un análisis de estas aportaciones nos permiten hacer un diagnóstico de los paisajes de la cuenca del río San Marcos, considerando y cruzándolas con las fuentes históricas. La caída del número de cabezas de ganado en los años 50 estuvo relacionada con un fenómeno de sobrecarga animal iniciado en la década de los 40, que dio lugar a un sobre pastoreo y al consiguiente detrimento del tamaño de la cabaña ganadera por falta de alimento al bajar la productividad de los pastizales. El incremento experimentado en los años 60, superando al de los años 40, se debió a la implementación de una ganadería la intensiva (pastizales cultivados) que permitió una mayor carga animal por Ha. siendo el ganado vacuno el dominante, mientras que el caprino, que pastaba en los matorrales de formaciones naturales cada vez mas reducidos a áreas pequeñas, se vio mermado.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 311 La alta densidad de ganado que excedió la capacidad de carga de los matorrales dio lugar a una fragmentación de la vegetación, dejando espacios de suelo desnudos, expuestos a la invasión de especies espinosas, como la cruceta (Randia aculeata), colima (Zanthoxylum fagara), y tenaza (Pithecellobium pallens). Igualmente, se ha afectado el proceso de acumulación de materia orgánica en el suelo y, con ello, al ciclo de nutrientes y a la tasa de filtración de agua. Además la compresión por pisoteo reduce la permeabilidad y aumenta la escorrentía, exponiendo al suelo a la erosión hídrica, formación de cárcavas, además de la erosión eólica. En las unidades de paisaje de montaña la introducción del ganado domesticado en las formaciones de pino-encino debido a la reiterada quema del sotobosque con el fin de estimular los pastizales han sido remplazadas por bosques secundarios o por pastizales de baja calidad. Podemos aseverar que en el conjunto las formaciones de matorral y bosque sin alterar en los últimos 30 años supone un 42% de la superficie de la cuenca, mientras que en el entorno regional ha sido solo de un 35%, lo cual implica un estado de conservación de la cuenca más óptimo que el de dicho entorno. Al ritmo de recuperación de las formaciones tropófilas en menos de 30 años permite plantear acciones de regeneración o restauración de estos bosques, allá donde la baja productividad de las tierras no permite la continuación de su explotación. Los bosques de pino y encino en condiciones de aclareo parcial y localizado son ecosistemas resistentes, capaces de recuperarse en un tiempo relativamente corto, ya que forman un dosel cerrado en tan solo 20 años. Cuando, la perturbación antrópica es muy intensa, altera las características físicas y
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 312 químicas de los suelos la regeneración del bosque de pino y encino es mas difícil y hasta imposible. Las unidades de paisaje de la cuenca del río San Marcos presentan así tres situaciones diferenciadas: - aquellas unidades que han sufrido una fuerte transformación en los últimos treinta años, y que se concentran en las formaciones aluviales de montaña y en las terrazas fluviales de la cuenca media y baja del río San Marcos, y ocasionalmente las estribaciones (contacto sierra-llanura) de la Sierra Gorda (Sierra Madre Oriental) por avance de la segunda residencia; - las que han conservado sus características naturales sin perturbación o con una perturbación mínima, principalmente los bosques de pino-encino y de encino en montaña, y las formaciones de bosque tropófilo y de matorral tropo-xerófilo sobre las superficies-glacis del Plioceno. - una situación mixta en la que el matorral e incluso el bosque, avanza sobre sitios degradados con anterioridad a la década de los años 70 en el valle del río San Marcos y sobre las formaciones de conos aluviales y glacis del Cuaternario al pie de la Sierra Madre Oriental. En ésta última algunas tierras han seguido siendo utilizadas entre 1970 y el año 2000 a pesar del abandono de los terrazgos vecinos. A esto se le une que en caso del río San Marcos estas unidades de paisaje son el área de expansión natural de Ciudad Victoria. A nivel de formaciones vegetales las más amenazadas son los bosques de encino y en mayor medida el bosque tropófilo (matorral submontano) en los geosistemas de montaña, y los bosques tropófilos y matorral tropo-xerófilo en las formaciones aluviales. Mención especial habría que hacer de la desaparición de las
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 313 formaciones de sabana herbáceas y arboladas naturales que existían según las crónicas históricas antes del inicio de la colonización española. 5. Orientaciones y recomendaciones para unas directrices de ordenación de los paisajes de la cuenca del río San Marcos. Para las recomendaciones de ordenación para la cuenca del río San Marcos, una vez identificados sus paisajes y su dinámica podemos establecer cuatro categorías de manejo como propuesta para el área siguiendo la metodología que los doctores Díaz del Olmo y Cámara han aplicado para la ordenación de recursos naturales en Panamá, Costa Rica y República Dominicana: - Protección Integral: unidades de paisaje con formaciones vegetales relictas, hábitats de fauna singulares y geosistemas frágiles, que permita o faciliten la conectividad de los ecosistemas o que se encuentren en recuperación natural. - Protección ecológica: unidades de paisaje en las que se pueden desarrollar actividades recreativas extensivas, como uso público sin obras de urbanización, o intensivas que requieran obras de urbanización. - Protección especial: paisajes con especial valor ambiental o cultural, compatibles con el uso sostenible de los recursos agropecuarios y que se encuentren amenazados por el entorno. También lugares susceptibles de restauración ambiental por haber sido afectados en los últimos 25 años, y que pueden pasar a la categoría anterior. - Protección de recursos agropecuarios: cultivos intensivos de transformación intensiva del medio natural que requieren de una regulación, para alcanzar la sostenibilidad del medio.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 314 Según esto cada una de las unidades de paisaje que han sido identificadas tendrían la siguiente categorización: En el geosistema de montaña de la Sierra Madre Oriental: - Formaciones mesófilas: d) Bosque pino-encino a.1. Sobre calizas en montaña (Protección Integral) a.2. sobre peridotitas en montaña (Protección Integral) a.3. sobre formaciones aluviales (Protección ecológica) b) Bosque de encino b.1. Sobre calizas en montaña (Protección Integral) b.2. sobre peridotitas en montaña (Protección Integral) b.3. sobre formaciones aluviales (Protección ecológica) - Formaciones tropófilas h) Matorral submontano b.1. Sobre vertientes de calizas en montaña (Protección Integral) b.2. Sobre vertientes de gneis en montaña (Protección Integral) b.2. Sobre relieve acolinado en calizas (Protección especial) i) Monte bajo espinoso c.1. Sobre vertientes de calizas en montaña (Protección ecológica)
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 315 En el geosistema de llanura de la depresión de Victoria: - Formaciones tropófilas f) Bosque de mezquite a.1. Sobre superficie-glacis del Plioceno (Protección especial) a.2. sobre formaciones aluviales (Protección especial) g) Matorral submontano b.1. Sobre abanico aluvial Holoceno (Protección especial) b.2. sobre glacis del Cuaternario (Protección especial) b.3. Sobre superficie-glacis del Plioceno (Protección Integral) y (Protección especial) b.4. sobre vertientes de enlace (Protección Integral) y (Protección especial) b.5. sobre formaciones aluviales (Protección Integral) (Protección ecológica) y (Protección especial) h) Monte bajo espinoso c.1. Sobre superficie-glacis del Plioceno (Protección Integral) c.2. sobre vertientes de enlace (Protección Integral) y (Protección especial) c.3. sobre formaciones aluviales (Protección ecológica) y (Protección especial) i) Matorral espinoso tamaulipeco (Protección ecológica) y (Protección especial)
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 316 j) Pastizales e.1. sobre superficie glacis del Plioceno (Protección especial) y (Protección de recursos agropecuarios) e.2. Sobre vertiente de enlace (Protección especial) y (Protección de recursos agropecuarios) e.3. sobre formaciones aluviales (Protección especial) y (Protección de recursos agropecuarios)
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 317 Figura 4.6. Propuesta de ordenación en cuatro categorías de manejo para la cuenca del río San Marcos
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 324 Zúñiga C., M.E. (2000): La educación ambiental como instrumento para una sociedad sostenible: la experiencia de la Escuela Universitaria para Niños. Biocenosis 14(1). CONCLUSIONES - Se han identificado para la cuenca del río San Marcos a escala 1:100.000 24 unidades de paisaje, 10 en el geosistema de montaña de la Sierra Madre Oriental y 14 en el de llanura en la Depresión de Victoria. - Existe una dinámica diferenciada en los últimos 40 años entre las formaciones mesófilas de la montaña y la tropófila de las llanuras. En la montaña la degradación ha sido menor y se concentran en la penetración a través de los valles. En la llanura esta degradación y transformación ha sido muy importante, sobre todo a partir de los años 50, con un episodio importante de transformación en la década de los años 70, que ha remitido en la última década. - El ritmo de recuperación del bosque tropófilo (matorral submontano) y del matorral tropo-xerófilo es inferior a 25 años, mientras que en la montaña el ritmo de recuperación para el ecosistema de pino es de 20 años. - El estado de conservación de la cuenca es más óptimo que el del entorno regional. De forma general el estado de conservación en base a la dinámica de los últimos treinta años es aceptable, conservándose restos naturales en cada una de las unidades de paisaje, a excepción de los herbazales tropicales (sabanas o zacatonales en México).
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 325 BIBLIOGRAFIA DE LA TESIS • Archer, S. (1995): Herbivore mediation of grass–woody plant interactions. Tropical Grasslands 29: 218-235 • Arriaga, L. (1988): Natural disturbance and treefalls in pineoak forest of the Peninsula of Baja California, México, México p. 217 • Bartoskewitz (1996): Types of recreational waterfowl leasing arrangements and potential revenue. M.S. Thesis. Texas A&M University-Kingsville, Texas. • Bertrand, G. (1968): Paisaje y Geografía Física Global. Esquisse Methodologique Revue Geograhique des Pyrenees et du Sud-Ouest, 39, pp 249-271 • Bolos, M. De (1992): Manual de Ciencia del Paisaje. Masson, S.A., Barcelona. • Boutton, T.W.; Archer S.; Midwood, A.J.; Zitzer, S.F.; Bol, R. (1998): 13C values of soil organic carbon and their use in documenting vegetation change in a subtropical savanna ecosystem. Geoderma 82. pp. 5-41. • Brown; Archer, S. (1987): Woody plant seed dispersal and gap formation in a North American subtropical woodland: the role of domesticated herbivores. Vegetation 73. pp. 73- 80. • Cáncer Pomar, L. (1995): Ecogeografia de los Paisajes del Alto Gallego. Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón, España. 314pp. • Carrillo B., J. (1961): Geología del Anticiclinario Huizachal-Peregrina, al noroeste de Cd. Victoria. Tam. Bol. 1 Asoc. Méx. Geol. Petrol., v. XII n. 1 y 2. • Ceballos, G. (1992): Estudio de Especies Amenazadas y en peligro de extinción (informe final). Manuscrito no publicado. Centro de Ecología. UNAM, México • Cervantes, J; Alfaro, G. (1998): La Ecología del paisaje en el Contexto del Desarrollo Sustentable. Estudio de caso: Ordenamiento Ecológico de la región de La Pesca. Tamaulipas. México. • Cobb, C.E. ( 1990): México´s Bajio- The heartland. National Geographic 178(6) • Comisión de Estudios del Territorio Nacional (CETENAL) (1970): Cartas de uso del suelo. Escala 1:50,000. México D.F. • CONAZA (Comisión Nacional de Zonas Áridas) (1993): Plan de acción para combatir la Desertificación en México. Secretaria de Desarrollo Social.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 326 • Conesa Fernández-Vítora, V. (1977): Guía Metodológica para la Evaluación del Impacto Ambiental. Ed. Mundi-Prensa. 3ª edición. Madrid • Cullen, G. (1961): Townscape, Londres, El Paisaje Urbano. Tratado de estética urbanística. Blume, Barcelona. • Chabason, L. (1989): Le paisaje dans les lois d´amenagement et d´urbanisme. Seminario sobre Paisaje, Junta de Andalucía. Consejeria de Obras Públicas y Transporte. Centro de estudios territoriales y urbanos. Casa de Velazaque. Sevilla. • Challenger, A. (1998): Utilización y Conservación de los Ecosistemas Terrestres de México. Pasado, presente y futuro. CONABIO, Instituto de Biología. UNAM, Agrupación Sierra Madre, S.C. México. • De Cserna, G., J.; Ortega Gutiérrez, F. (1977): Estado de Tamaulipas . Rev. Inst. Geologia. UNAM • De la Torre, T 1973: Historia General de Tamaulipas. Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Cd. Victoria. México • Deffontaines, J.P. (1975) : Des unites de paysage aux unites de developpement en milieu rural. L´Espace geograplique, n° 4 • Denison, R.E. et al. (1971): Basament rovk framework of parts of Texas, southern New México and northem México. Revista del Instiuto de Geología de la UNAM. • Diamond, D.D.; Riskind, D.H.; Orzell, S. L. (1987): A framework for plant community classification and conservation in Texas. The Texas J. of Science 39. pp.203-221. • Díaz Pineda, F. (1991): Espacios naturales protegidos. Madrid. • Dirzo, R. (1994): Mexican diversity of flora. Cemex y Sierra Madre, Ed. P. Robles Gil, México. • Drawe y Higginbotham (1980): Plant communities of the Zachry ranch in the south Texas Plains. Tex. J. Sci. 32. pp. 322-332. • Drdós, J. (1983): Landscape synthesis - geoecological foudations of the complex lasndscape management. Veda. Publ. House Slovak Academy of Sc. Bratislava. pag. 7 - 9. • Duaine (1971): Caverns of oblivion. Carl L. Duaine, Corpus Christi. 240 pp. • Ehrart, H. (1956): La Genese de sols en tant que phenomene geologique. Masson. Paris. • Flores, G.; Jiménez, J.; Madrigal, X.; Moncayo, F.; Takaki, F. (1972): Mapa y descripción de los tipos de vegetación de la República mexicana. Secretaría de Recursos Hidráulicos, México. • Flores-Villela , O.; Gerez, A.G. (1994) Biodiversidad y conservación en México: Vertebrados, vegetación y uso del suelo. CONABIO y UNAM, México.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 327 • Forman, R.T.T.; Godron, M. (1986): Landscape Ecology. John Wiley and Sons. New York. • Fulbright, T.E. y Beasom (1987): Long-term effects of mechanical treatment on white-tailed deer browse. Wildlife Society Bulletin 15. pp. 560-564. • Fulbright, T.E.; D.D. Diamond; Norwine, J. (1990): The Coastal Sand Plain of southern Texas. Rangelands 12. pp. 337-340. • Galiana, L. (1996) : Actualidad del paisaje en Francia. De la protección a la gestión paisajística del espacio rural. Eria. Revista cuatrimestral de Geografía. • García O., J 1985 : Tras la Huella del agua : El viejo y nuevo San Marcos. Artículos publicados en el periódico “el Diario”, Cd. Victoria , Tamaulipas. México. • Gómez Mendoza, J. (DIR.), Mata Olmo, R., Sanz Herráiz, C., Galiana Martín, L., Manuel Valdés, C.M., Molina Holgado, P. (1999): Los paisajes de Madrid: naturaleza y medio rural, Alianza Editorial, Fundación Caja Madrid. Madrid. • Gómez Orea, D. (1999): Evaluación del Impacto Ambiental. Ed. Mundi-Prensa y Editorial Agrícola Española, S.A. 1ª edición. Madrid. • Gómez Orea, D. (1989): Aspectos metodológicos sobre paisaje, Seminario sobre Paisaje, Debate conceptual y alternativas sobre su ordenación y gestión. Junta de Andalucía, Consejeria de Obras Publicas y Transportes. Sevilla. • Gómez-Pompa, A. (1985) Los recursos bióticos de México (Reflexiones). Instituto Nacional de Investigaciones sobre Recursos Bióticos (INIREB). Alhambra Mexicana. Xalapa, México. • González Bernáldez, F. (1981): Ecología y Paisaje. Ediciones Blume. Madrid 256 pp. • González Medrano (1971): Vegetación. Estudio Ecologíco en “Las Adjuntas” Tamaulipas. Instituto de Biología, UNAM. México. D.F. • González Medrano, F. (1971): Vegetación, Estudio Ecológico en las Adjuntas. Instituto de Biología, UNAM Tamaulipas, México, D.F. • Graham, A. (1993): Historical factors and biological diversity in México, Oxford, University Press, Nueva York. • Guerrero (1967): Soil and water conservation needs of south Texas. Conservation Needs Inventory Committees - USDA and South Texas Development Council (Printed Report). • Hernández, X. E. (1993): Aspects of plant domestication in México. Oxford Iniversity Press, Nueva York. • Horton, R.E. (1945): Desarrollo erosional de corrientes y de sus lavabos del drenaje; acercamiento hydrophysical a la morfología cuantitativa. Sociedad geológica de América Boletín 56. pp. 275-370.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 328 • Hunt, D.R. (1993): The Commelinaceae of México. Oxford University Press, Nueva York. • Ibarra, P. (1993): Naturaleza y Hombre en el campo de Gibraltar: Un Análisis Paisajístico Integrado. Edita Junta de Andalucía, Consejería de Cultura y Medio Ambiente. Agencia del Medio Ambiente. España . 400 pp. • INEGI (2000): Atlas nacional del medio físico. Carta topográfica (escala 1:1 000 000). México. • INE-SEMARNAP (1996): Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, Gaceta Ecológica, Nueva Época, No. 40, págs: 84-120. • INSTITUTO DE ESTUDIOS POLITICOS, ECONOMICOS Y SOCIALES 1975: Estudio Económico y social del estado de Tamaulipas. México, D.F. • Johnston (1963): Past and present grasslands of southern Texas and northeastern Mexico. Ecology 44. pp. 456-466. • Lacouture, G.F. 1983: Relación entre los seres vivos y su ambiente. Ed. Trillas, México D.F. • Lehmann (1969): Forgotten legions: sheep in the Rio Grande Plain of Texas. Texas Western Press, El Paso, Texas. 226 p. • Leopold, A.S. (1950): Vegetation zones de México. Ecology 31. pp. 507-518 • López Barajas, R.; Cervantes Borja, J. (2000): Unidades de Paisaje para el Desarrollo Sustentable y Manejo de los Recursos Naturales. Cultura Estadística y Geografía. INEGI-UNAM. México D. F. • López R., E. (1974): Carta Geologica del Estado de Tamaulipas, México D.F.Instituto de Geología de la UNAM. • López, G. J. (1993): Levantamiento de suelos de la cuenca baja del río Pilón, Nuevo León, México. Boletín del Instituto de Geografía, UNAM. No. 26 México. Págs: 7 - 29 • Lucio Fernández, J. V. DE (2000): Sistema de Información Paisajístico: reto de gestión y papel de las administraciones. Actas de Congreso. Consejería de Obras Publicas y Transportes, Junta de Andalucía. Sevilla. • Martín, P.C. (1958): A biogeography of reptiles and amphibians in the Gomez Farias region, Tamaulipas, México. Misc. Publ Mus. Zool. Universidad de Michoacán. • Martin, P.S.; Harrell, B.E. (1957): The Pleistocene history of temperate biotas in México and eastern United States. Ecology 38 (3) • Martinez de Pisón, E.; Arozena, M.E.; Serrano, E. (2001): Las unidades de Paisajes Naturales de la Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala. Amigos de Doñana y Comité Español del programa MAB. Sevilla. 366 págs.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 329 • Mc Donald, J.A. (1993): Phytogeography and history of the alpine-subalpine flora of northeastern México, Oxford University Press, Nueva York . • McLendon (1991): Preliminary description of the vegetation of south Texas exclusive of coastal saline zones. Texas J. Science 43. pp. 13-32. • Meade, J. 1977: La Huasteca Tamaulipeca. Instituto de Investigaciones Históricas. Universidad Autónoma de Tamaulipas. Cd. Victoria, Tam., México. • Moles, A. ; Rohner, E. (1972) : Psychologie de l´espace. Casterman. Paris. • Montes del Olmo, C.; Ramírez Díaz, L. (1978): Descripción y Muestreo de poblaciones y Comunidades Vegetales y Animales. Publicaciones de la Universidad de Sevilla. Anales de la Universidad Hispalense. Sevilla • Morris, C. (1992): Academic Press Dictionary of Sciencie and Technology. Academic Press. San Diego. 432 págs. • Nalda, E. 1982: México Pre-Hispánico: origen y formación de las clases sociales, Un pueblo en la Historia, Tomo 1. Ed. Nueva Imagen, Universidad Autónoma de Puebla. México • National Research Council (1994): Rangeland health: new methods to classify, inventory and monitor rangelands. National Academy Press, 180 p. • Nixon, K.C. (1993): The Genus Quercus in Mexico, Oxford University Press, Nueva York. • Ohlendorf, Bigelow, Standifer (1980): John Louis Berlandier, journey to Mexico during the years 1826 and 1834. Texas State Historical Asso. and Center for Studies in Texas History. Univ. of Tex., Austin. 240 p. • Pérez Chacón, E. (1996): El Paisaje en la Planificación territorial. Conferencia. Universidad de León. España. • Polley, H.W.; Mayeux, H.S.; Johnson, H.B.; Tischler, C.R. (1997): Atmospheric CO2, soil water, and shrub/grass ratios on rangelands. Journal of Range Management 50. pp. 278-284 • Poore, D. Y J. (1997): Protected Landscapes: The United Kigdom Experience, Countryside Commission for Scotland and IUCN, Gland. • Porta, J.; et.al (1999): Edafología para la Agricultura y el medio ambiente. 2ª Edición. Edi. Mundi-prensa. España. Pp. 850 • Prieto, 1873: Historia Geografía y Estadística del estado de Tamaulipas. Reproducción Facsimilar de la edición 1873. Manuel Porrua, S.A. Librería. México 1 D.F. • Prigogine, I.; Grecos, A.P. (1976): The Dynamical Theory of Irreversible Processes, Proc. Intern. Conf. on Frontiers of Theor. Phys., New Delhi.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 330 • Puig, H. (1976): Vegetation de la Huasteca, Mexique. Collectión Estudes Mesoamericaines. La Mission Archeologique et Ethnologique Francaise au Mexique, Vol. V. México D.F. • Puig, H; Bracho, R. (1987): El bosque mesófilo de montaña de Tamaulipas, Instituto de Ecología, A.C. México. 186 pp. • Quintana-Ascencio, P.F.; González –Espinosa, M.; Ramírez Marcial, N. (1992): Acron renoval, seedling survivorship and seelding growth of Quercus crispipilis in successional forests of the highlands of Chiapas, México. Bulletin of the Torrey Botanical Club • Rivas Martínez, S. (1987): Memoria de la serie de vegetación de España. ICONA. Madrid. 268 págs. • Romanini, C. 1976: Ecotécnicas para el Trópico Húmedo, con especial referencia a México y America Latina. Centro de ecodesarrollo, CONACYT, México D.F • Rubio Recio, J. M. (1990): La Noción del paisaje como medio didáctico del quehacer Geográfico. Monografías de equipo 3, pp 73-78. • Rzedowski, J. (1986) Vegetación de México, Ed. Limusa, México D.F. • Saldivar, G. 1945: Historia Compendiada de Tamaulipas. México • Sánchez, R.; et al. (2001): Tercer informe sobre Diagnostico Ecológico del Estado de Tamaulipas, IEA-UAT • SARH-COTECOCA (1978): Situación Actual de los recursos naturales renovables del potencial forrajero: Tamaulipas. México, D.F. • Savory (1988): Holistic resource management. Island Press, Covelo, Cal. 564 p. • Scifres, C. J.; Hamilton, W. T.; Conner, J. R.; Inglis, J. M.; Rasmussen, G. A.; Smith, R. P.; Stuth, J. W.; Welch, T.G. (1985): Bionomics of patterned herbicide application for wildlife habitat enhancement. Journal of Range Management 41. pp. 317-321 • Scifres, C.J.; Hamilton, W.T. (1993): Prescribed burning for brushland management: The south Texas example. Tex. A&M Univ. Press, College Station. 246 p. • SEMARNAP SEDESOL-CONAPO-INEGI (2000): Programa de ordenamiento territorial. México D.F • SEMARNAP-CONABIO (1995): Reservas de la Biosfera y otras areas naturales protegidas. Secretaria de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca. Instituto Nacional de Ecología y Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, México. • Sharp, A.J. (1953): Notes on the flora of México. World distribution of the woody dicotyledonous families and the origin of the modern vegetation. Journal of Ecology 41. pp. 374 • Sochava, U. B. (1963): Definición de algunos conceptos de Geografía Física.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 331 • Sousa, M. (1968): Ecología de las leguminosas de los Tuxtlas, Veracruz, Anales del Instituto de Biología, UNAM, Serie Botánica 39(1). • Springer, M.D., Fulbright, T.E.; Beasom, S.L. (1987): Long-term response of live oak thickets to prescribed burning. Texas J. Science 39:89-95. • Steuter y Wright (1980): White-tailed deer densities and brush cover on the Rio Grande Plain. J Range Management 33. pp. 328-331. • Styles, B. T. (1993): Genus Pinus: A Mexican purview. . Biological diversity of México: Origins and distribution. Oxford University Press, Nueva York. • Subsecretaría Forestal y de Fauna Silvestre (1994): Inventario Nacional Forestal SARH, México. • Texas Parks and Wildlife Dept. (1996): Making nature your business: a Guide for starting a nature tourism business in the Lone Star State. 36 p. • Texas Soil and Water Conservation District Board (1991): Soil and water conservation: the Texas approach. TSSWCB Report, Temple, Texas. 25 p. • Toledo, V. M. (1994): La Diversidad Biológica de México. Nuevos retos para la investigación de los noventas. Facultad de Ciencias UNAM. México D.F. • Toledo, V.M. y Barrera, B. N. 1984: Ecología y Desarrollo rural en Patzcuaro, Un modelo para análisis interdisciplinario de comunidades campesinas. Instituto de Biología de la UNAM, México D.F. • Toledo, V.M.; Carabias, J.; Mapes C.; Toledo, C. (1985): Ecología y Autosuficiencia Alimentaria. Siglo XXI, México • Toledo, V.M.; Ordóñez, Ma. De J. (1993): The biodiversity scenario of México: A review of terrestrial habitats. En: Biological diversity of México: Origins and distribution. Oxford University Press, Nueva York. • Torres Guevara (1987): Ecología y uso de los recursos naturales renovables de la cuenca del río San Marcos, Tamaulipas. México. Tesis de Maestría. Universidad Autónoma de México. • Torres Guevara, J.J. (1987) : Ecología y uso de los Recursos Naturales Renovables de la Cuenca del Río San Marcos, Tamaulipas México. Tesis de Maestría en Ciencias Biológicas. UNAM. México D.F. • Tricart, J. ; Kilian, J. (1982): La Eco-geografía y la ordenación del medio natural. Ed. Anagrama, Barcelona 286 pág. • Tricart, J.; Cailleux, A. (1956): El problema de la clasificación de las facies Geomorfológicas. Ann Geograph; Lxv, pp 162-168. • Turner, G.; Gardner, R. H.; Gardner, M. (1991): Ecological Studies. Springer, New York.
Caracterización y ecodinámica de las unidades del paisaje en la cuenca del río San Marcos. Parte III ________________________________________________________________ 332 • Valdes Reyna, J. ; Cabral Cordero, I. (1993): Chorology of Mexican grasses. Biological diversity of Mexico: Origins and distribution. Oxford University Press, Nueva York, 439-446 • Vanzant, T.J.; Kinucan, R.J.; McGinty, W.A. (1997): Mixed-brush reestablishment following herbicide treatment in the Davis Mountains, West Texas. Texas Journal Agric. and Nat. Resources 10. pp. 15-23. • Vázquez, J. A. ; Cuevas, R. (1995): Fiogeografia y vegetación de la Sierra de Manantlán, Jalisco-Colima, CONABIO y Botanical Research Institute of Texas. • Velasco, A.L. 1892: Geografía y Estadística de la Republica Mexicana. Oficina de la Secretaria de Fomento. México, D.F. Tomo XII, Geografía y estadística del Estado de Tamaulipas Viejo, J. L. (1997): Biodiversidad y Paisaje. Departamento de Biología. Universidad Autónoma de Madrid. Madrid. • Whitmore, T.C. (1978): Gaps in the forest Canopy. Tropical Trees as living system. Cambridge University Press, Londres. 639-655 • Zamudio,S.; Rzedowwski, J.; Carranza, E. G.; Calderón, G. (1992): La Vegetación en el estado de Querétaro. Instituto de ecología, Centro Regional del Bajio. Talleres gráficos del Gobierno del estado, Querétaro • Zúñiga C., M.E. (2000): La educación ambiental como instrumento para una sociedad sostenible: la experiencia de la Escuela Universitaria para Niños. Biocenosis 14(1).