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América Latina: historia y pretexto. (El '92 una operación en marcha)

Acosta Rodríguez, Antonio

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AMERICA LATINA: HISTORIA Y PRETEXTO (El L92 una ope ación en ma cha) An onio ACOSTA Uni e sidad de Se illa Se ap oxima la echa de 1992 y se acele an en España las ac i idades pa a con- memo a los 500 años de la llegada de los eu opeos a Amé ica. Se p epa an Y se adelan an ya acon ecimien os de la más a iada índole a lo la go de oda la geo- g a ía española al ampa o del V Cen ena io de lo que se sigue denominando el Descub imien o de Amé ica, desde una pe spec i a cla a y exclusi amen e eu opea. Pa ece como si en cada incón de España su gie a alguien, casi siemp e una ins i- ución polí ica o económica, que quisie a ap o echa la más mínima excusa, pa a o ganiza algún ac o que la engancha a a la especie de eno me en en que pa ece habe se con e ido el V Cen ena io. Ins i uciones p i adas y públicas, locales, au onómicas o de ca ác e es a al se mo ilizan pa ocinando e en os depo i os, cul u ales, polí icos y económicos que, conside ados en su conjun o, adquie en un cie o ai e a iopin o y has a caó ico. No se incu e en ninguna exage ación si se a i ma que, en la ac ualidad, esul a p ác icamen e imposible pa a cualquie homb e de la calle medianamen e, o incluso bien in o mado es a al día de los innume ables acon ecimien os de odos los ipos que se celeb an desde Ba celona a Huel a y desde O iedo a G anada. En el plano nacional, has a cua o ins i uciones u ó ganos de dimensión es a al se han c eado pa a la ocasión con di e sas unciones y com- pe encias: el Al o Pa ona o, la Sociedad Es a a, la Comisión Nacional y el Comisa- iado Regio pa a la Exposición Uni e sal. Aunque se a a de ó ganos que ac úan en dis in os e enos y no es posible es ablece una je a quía en e ellos, quizás el más isible sea el úl imo, el Comisa iado que di ige la o ganización de la Expo '92, que end á como sede Se illa, ciudad que ue el cen o es a égico me opoli ano du an e la mayo pa e de la época colonial de la Amé ica española. Es as ca ac e ís icas en la p epa ación de la e emé ides ayudan a comp ende el hecho de que la conmemo ación del V Cen ena io se es é p esen ando al país desde las más al as ins ancias polí icas, con la ayuda de los medios de comunica- ción, como una emp esa de in e és nacional o, en o as palab as, como una cues ión de Es ado. España, después de la ansición polí ica es á i iendo una ieb e .mo- de nizado an, de ape u a a Occiden e en odos los e enos: económico, polí ico, mili a ... y en es a coyun u a el V Cen ena io es á siendo u ilizado pa a ansmi i la [[nue a imagen de España al mundo., como eza uno de los ~~slogans~ publici- a ios de la campaña de p ensa y ele isión que anuncia su conmemo ación. Pe o no sólo el Cen ena io se es á omando como p e ex o, sino que, con él, se u iliza la his o ia de Amé ica pa a lanza mensajes económicos y polí icos al mundo indus ializado. Po que ese c~mundo~> del que se habla en el anuncio es ob ia y necesa iamen e el de las naciones occiden ales indus ializadas, en las cuales in e esa consolida nues a nue a achada de país lib e y democ á ico. Po el con- a io, y és a es una ealidad con as able, en cualquie epública de Amé ica (La- ina, sal o un sec o muy educido de polí icos y homb es de emp esa o de la cul u a que iajan y ienen con ac os con nues o país, la inmensa mayo ía de la población desconoce p ác icamen e po comple o la his o ia que en España se quie e p epa a pa a 1992. El cúmulo de p oblemas co idianos es al en aquel mun- do, o simplemen e se a a de un asun o an unila e almen e p epa ado que, hoy po hoy, pe enece casi exclusi amen e a la ó bi a española. Y es a no es más que una de las ca as de cómo el g an mon aje del '92 se es á o ganizando de es- paldas a la ealidad la inoame icana. Cie amen e exis e un nexo ins i ucional pa a la o ganización del V Cen ena io en e España y Amé ica La ina que son las Comisiones Nacionales de cada país la inoame icano c eadas pa a al in. Sin emba go, no es exage ado a i ma que, en su mayo ía, dichas Comisiones ienen un ca ác e me amen e deco a i o y escasa- men e uncional, es ando compues as po diplomá icos o incluso, a eces, po a- milia es de pe sonalidades polí icas. Según decla aciones de don Luis Yáñez, Se- c e a io de Es ado pa a la Coope ación In e nacional y pa a Ibe oamé ica, en mu- chos casos dichos ó ganos son es imulados y has a ayudados económicamen e des- de España pa a su ac i idad. Po o a pa e, muy ecien emen e en o o de los en- es de 1992, el de la Exposición Uni e sal de Se illa, su Comisa io don Manuel Oli- encia ha anunciado una se ie de isi as a al os manda a ios de países la inoame- icanos de las que di ícilmen e se puede espe a que llenen el acío señalado más a iba, dadas las ci cuns ancias que odean a la Expo y los in e eses que el seño Oli encia ep esen a y de los que más adelan e se a a á. El asun o del V Cen ena io, en odo caso, se ha con e ido de al modo en una cues ión de Es ado que el p opio Rey D. Juan Ca los p eside muchos de los o ga- nismos c eados pa a la ocasión y celeb a euniones con di e sas ins ancias na- cionales y con líde es polí icos la inoame icanos (Ce ezo, Al onsín, Lusinchi), cu- yas isi as a España son, de nue o, ap o echadas pa a e ec ua decla aciones conjun as con un ma cado ca ác e de apoyo a los p epa a i os y el sen ido de la conmemo ación; decla aciones que po cie o no ienen la meno ascendencia ni ele ancia en sus espec i os países de o igen. Pa ece ía como si con ope acio- nes de al a polí ica se quisie a educi la dis ancia que sepa a el sen i de los pueblos de Amé ica La ina de la o ien ación que en España se es á dando a la e emé ides. En cualquie caso, el hecho es que, con la igu a del Rey al en e, la ope ación de la celeb ación del Descub imien o de Amé ica ha adqui ido en España asgos de o icialidad 'que consag an odo lo que en ella se encie a. Cie amen e, algunos de los ac os que end án luga o que ya se celeb an ienen un g an in e és cul u al, social o polí ico desde el pun o de is a de la cola- bo ación con Amé ica La ina. Se pod ían pone di e sos ejemplos de es e ipo de acon ecimien os, pe o bas e como mues a el I Encuen o de Tea o Ibe oame i- cano que ha enido luga en Cádiz, en oc ub e de 1986, con pa icipación de g upos de dis in as endencias p oceden es de a ias epúblicas la inoame icanas y de la misma España. Con espec o a o os ac os que es án eniendo luga o se anuncian, al ez no pueda a i ma se con la misma o undidad su in e és. En e es os úl imos los casos pueden se abundan es; alga e e i se sólo a algunas de las publica- ciones que se han lanzado al me cado en los úl imos años, sob e odo en el á ea de Andalucía occiden al (Huel a, Se illa, Cádiz y Có doba), conside ada la más colombina^ de la Península. De en e ellas, las hay pe iódicas, inanciadas po ins i uciones públicas de ámbi o p o incial, que p e enden se di ulga i as de aspec os de las elaciones cul u ales en e Andalucía y Amé ica, pe o cuyo con- enido e mina siendo eno memen e supe icial y has a p o inciano. Es e es el caso de la i ulada Se illa 92, edi ada has a no iemb e de 1986 po la Dipu ación P o incial de Se illa y que a pa i de en onces pasa á a se publicada po la SO- ciedad Es a al pa a el V Cen ena io. No es es e el luga ni hab ía espacio su i- cien e en la ex ensión de es e a ículo pa a ealiza o as conside aciones que po- d ían hace se sob e publicaciones no di ulga i as, sino de ca ác e académico; sin emba go, dado que la publicidad del V Cen ena io ha adqui ido al en e gadu a, sí me ece un comen a io especial la p oyección que es á eniendo en Tele isión Española po la eno me epe cusión que es e medio de comunicación iene sob e la sociedad. El p ime canal de nues a ele isión que, pa a los lec o es que no conozcan España, es es a al, ha c eado un p og ama i ulado Pun o de Encuen o, que se di- unde ambién a a és de o as a ias cadenas la inoame icanas. Dicho p og ama se inse a en la ope ación o icial sob e el V Cen ena io y, po an o, es exp esión iel de la ideología que se quie e ansmi i con ella. En su espacio, jun o a ac ua- ciones de can an es de música mode na y olcló ica de los países la inoame icanos y de documen ales de o ien ación u ís ica, el p esen ado insis e con asiduidad en la isión adicional e hispanó ila de la conquis a y colonización ame icanas, exal ando la apo ación cul u al, lingüís ica y eligiosa de los eu opeos que se usio- na on con los indígenas ame icanos. Es a lec u a de la his o ia colonial al se icio de la celeb ación del V Cen ena io del Descub imien o ue espaldada (~cien í ica- men e. en el p og ama co espondien e al 12 de oc ub e de 1986, Día de la His- panidad, po el his o iado español ca ed á ico de His o ia de la ,Iglesia en Amé ica de la Uni e sidad Complu ense de Mad id, Albe o de la He a. Con al ocasión, el seño De la He a epi ió el discu so añejo e impe ialis a que sob e la colonización de Amé ica ue acuñado en la España de F anco en la década de 1940. No ya el men- cionado ca ed á ico, sino los di ec o es del p og ama y, en úl ima ins ancia, los esponsables de Tele isión Española adolecie on aquel día, y lo hacen en gene al con el p og ama, de una al a más que no able de sensibilidad hacia la his o ia y la ealidad social la inoame icanas. Sin emba go, a pesa de es a cobe u a ideológica, que queda e o zada po el sen ido de u a ea de in e és nacional. expues o más a iba, lo que apa ece cada ez más cla o es que, en gene al, a muchos de los acon ecimien os que se o ga- nizan, po no deci a la mayo ía, lo que les mue e o encub en es un in e és, más o menos explíci o, de ob ene algún bene icio económico di ec o o indi ec o, sin excesi a p eocupación conc e a po la elación con Amé ica La ina. Se pod ía deci que Amé ica La ina iene a se simplemen e un p e ex o, como cualquie o o, pa a emp ende un negocio que se espe a en able. Si nos si uamos en Andalucía, po se posiblemen e la egión en que mayo núme o de ac i idades se es án p epa ando. no cabe duda de que abundan las de ipo esencialmen e cul u al, pe o es sin omá ica la se ie de decla aciones de ins i- uciones de ca ác e económico, que an desde las e ec uadas po las Cáma as de Come cio de la mayo ía de las p o incias andaluzas has a el Consejo de Deno- minación de O igen de inos de la coma ca Man illa-Mo iles, po ejemplo, en el sen ido de desea pa icipa en las ac i idades que se o ganicen en o no al V Cen- ena io. El ono de es as decla aciones mue e a pensa que, sin una idea muy p e- cisa del alcance que pueda ene la celeb ación de 1992, ni de en qué medida puedan pa icipa en lo que suceda, nadie, ni emp esas ni ins i uciones, quie e sali de la ila de los posibles bene icia ios de lo que se p esen a po los medios polí i- cos y la p ensa como un magno acon ecimien o nacional e ibe oame icano. En el caso del Consejo de Denominación de O igen Mon illa-Mo iles, a menos que desee eco da la impo ancia de los en íos de los caldos andaluces a Ame ica du an e el siglo )(VI, no se en iende muy bien su elación con el V Ce i ena io, al igual que sucede con o as emp esas que han hecho decla aciones simila es. Re i iéndonos a la es e a de la Expo '92, apoyada de o ma muy impo an e po el Gobie no con ondos de los P esupues os Gene ales del Es ado con can idades que ascienden a más de 2.500 millones de pese as al año, desde luego no se puede deci que no comp enda amplios p og amas cul u ales que aún no es án pe ilados; sin emba go p obablemen e la cla e de la Expo la cons i uya el denominado Club 92, una po en e asociación emp esa ial c eada pa a saca p o echo de la celeb ación del V Cen ena io en Se illa. En ella se encuen an desde emp esas inancie as, como el Banco de Bilbao, el Banco Hispanoame icano o el Banco de G anada, a cons uc- o as, como D agados y Cons ucciones, Ag omán, En ecanales y Tá o a o Hua e y Cía., que es án llamadas a juga un impo an e papel en las ob as de in aes uc- u a que se ealiza án en la ciudad, o incluso eléc icas y de elecomunicaciones, sin menciona a o os sec o es, como la Compañía Se illana de Elec icidad o Abengoa, p obablemen e una de las emp esas p i adas españolas con mayo olu- men de negocio con Amé ica La ina. No po casualidad, don Ja ie Benjumea, di- ec i o de dicha emp esa, ue elegido en oc ub e de 1984 pa a p esidi el Club 92. Es a asociación emp esa ial ya eje ció una decisi a in luencia en la designa- ción del Comisa io de la Expo '92, ca go que inalmen e ecayó en don Manuel Oli- encia, ca ed á ico de De echo en la Uni e sidad de Se illa inculado p o csio- nalmen e en el pasado a alguna de las emp esas del Club 92. De hecho, como se eco da á, el p ime nomb e que ci culó como i me candida o pa a el ca go ue el del a qui ec o ca alán Rica do Bo ill, apoyado al pa ece po sec o es del pa ido en el Gobi eno. Sin emba go, a lo la go de 1984 se ue ges ando una oposición cada ez mayo a su candida u a no sólo en el ámbi o de la ciudad de Se illa, sino incluso a escala egional andaluza, llegándose a publica en de e minado pe iódico se i- llano, que pa ecía encabeza el mo imien o, un mani ies o con a el ci ado a qui- ec o. Es a campaña, que se basó en pa e en el a gumen o del in usismo ca alán en un asun o ní idamen e andaluz, enía un mo o cla o en cie o sec o del em- p esa iado de la egión que inalmen e log ó que se desca a a la candida u a ini- cial y que el Gobie no e mina a nomb ando a un cla o ep esen an e de sus in e- eses como don Manuel Oli encia. La p esión del ci ado sec o emp esa ial po dis u a en condiciones en a- josas de la o ganización y explo ación de la exposición, jun o a la len i ud en de i- ni el p oyec o de ini i o del ce amen po pa e de las au o idades polí icas com- pe en es, han p oducido de e minados oces en e di igen es polí icos au onómicos o es a ales -incluyendo al mismo P esiden e del Gobie no- y la pa onal que han lle ado a la p opia Con ede ación Española de O ganizaciones Emp esa iales, la po- de osa C.E.O.E., a p onuncia se sob e la cues ión en apoyo del emp esa iado an- daluz. Ello no es sino una mues a más del g an in e és económico que se encie a as la celeb ación de la Expo '92, asgo absolu amen e no mal y legí imo de es e ipo de celeb aciones en un mundo capi alii; a, con la pa icula idad en es e caso de que se mon a sob e la u ilización de una de e minada sesgada isión de la his- o ia de Amé ica y ajeno po comple o al sen i de los pueblos a los que se alude en la e emé ides. Si nos de enemos en o o aspec o de la conmemo ación, es cla o que Se illa, 8 po su his o ia, es una ciudad con un in e és especial hacia un acon ecimien o de es a índole. Ya en 1929 u o luga o a Exposición Ibe oame icana, sin el ca ác e de uni e sal, que signi icó, además de la u banización de una amplia zona de la ciudad mode na, pingües negocios pa a de e minados in e eses inmobilia ios loca- les y una eno me deuda pública pa a el Ayun amien o que ha ido siendo saldada du an e decenios. El acaso de aquella Exposición, en cuan o a asis encia de isi- an es, posiblemen e u o que e con una mala o ganización y plani icación, pe o la memo ia his ó ica local siemp e lo ha elacionado exclusi amen e con el hecho de que, simul áneamen e, Ba celona o ganizase o o ce amen cuya compe encia hab ía hecho acasa al se illano lo cual, sin duda, ambién debió se un ac o que con ibuye a a su uina. Es a somb a his ó ica se ha p oyec ado ine i ablemen e de nue o en es a ocasión, cuando a la ciudad Condal le ha sido concedida la o ganiza- ción de los Juegos Olímpicos de 1992. Algunos sec o es locales de Se illa han ea- i ado un cie o sen imien o adicional an icala án en Andalucía, al mismo que se apeló en el caso Bo ill, e ocando la supues a i alidad egional y el emo de que Ba celona, con sus ob as pa a los Juegos en a anzado es ado de cons ucción, pueda empalidece a la celeb ación se illana. Se ha c eado el sílid ome 29-92 que ha in en ado se a on ado ápidamen e po las au o idades polí icas de ambas comu- nidades au ónomas y municipales de las dos ciudades in e esadas. En cualquie caso, se puede deci que en Se illa e incluso en Andalucía se es á gene ando la idea de que la Expo y, más gene almen e, el año 1992 deben supone el inicio de una especie de despegue his ó ico pa a la ciudad y pa a la egión. Y, aunque en meno medida y con un alcance menos de inido que el an e- e io , no han al ado alusiones de al os di igen es polí icos del Es ado que p o- ponen algo simila a escala nacional. Tan o el alcaide de Se illa, como el P esiden e de la Jun a de Andalucía (a ines de 1986 y comienzos de 1987) se han e e ido ex- p esamen e en discu sos y con e encias al ho izon e de 1992 como mo o his ó ico del desa oilo se illano y andaluz, en el que los mismos líde es polí icos conside an un componen e imp escindible, de nue o, al capi al p i ado. Al ampa o de es a idea, emp esas inancie as o casas come ciales ab ican es de abaco, lico es, ca é o cualquie o o p oduc o abajan ya su publicidad, a eces en colabo ación con alguno de los ó ganos es a ales c eados pa a el e en o, sob e la base de que 1992 [[se á un g an ano pa a odos», o que se á el «año de EspaRam. Una ez más es nece- sa io admi i que, dadas las es uc u as económicas y sociales de nues o país, es dable u iliza cualquie e emé ides en el sen ido que se c ea con enien e, pe o lo que esul a lamen able una ez más es con empla el uso que se hace de la his o ia de Amé ica como p e ex o pa a la ccinsecución de obje i os pu amen e locales o nacionales, ajenos absolu amen e a necesidades o in e eses ame icanos. La his o- ia de Amé ica se con ie e así en el opaje con que se es án is iendo o os in e- eses. Es a ac i ud de in en a ob ene bene icio económico de la e emé ides encaja pe ec amen e, po cie o, con la endencia mos ada po la economía española en sus elaciones con Amé ica La ina en los úl imos ein e años. Es as no han dejado de c ece , no sólo en su e ien e come cial. sino ambién en la inancie a, de ma- ne a que la deuda global ac ual de Amé ica La ina con España oscila hoy en e 11.000 y 12.000 millones de dóla es. España se ha alineado cada ez más económi- camen e con las naciones occiden ales en sus elaciones con Amé ica La ina, lo que ha culminado con su en ada en el Me cado Común. Los polí icos españoles e is en hoy la unción de España pa a con aquel con inen e con una e ó ica ya ieja pa a Amé ica La ina, aunque pa a noso os no lo sea an o: la de las ayudas al desa ollo y la coope ación. Es a e minología, con sus acciones co espondien- es, ya ue u ilizada p o usameii e po Es ados Unidos en aquella egión a lo la go de los años sesen a y los la inoame icanos saben pe ec amen e qué se esconde de- ás de ella. Pese a algunos ímidos es ue zos canalizados a a és del Ins i u o de Coope- ación Ibe oame icana en lo que se denomina coope ación con Amé ica La ina, en e los cuales se puede menciona el denominado Plan de Coope ación In eg al con Cen oamé ica, lo cie o es que la economía española, p o egida po el Es ado, 10 que busca en pu a cohe encia con su na u aleza capi alis a es inc emen a en lo posible la cuo a de las expo ado es de p oduc os o capi ales en el me cado la i- noame icano, en compe encia con el es o de las naciones. Y es e es ue zo se ealiza de o ma indisc iminada: no al an ejemplos de negocios áciles de capi ales espa- ñoles en colabo ación. a eces, con sus co espondien es la inoame icanos, a cos a de las economías de aquellos países, siemp e bajo la apa iencia de [[coope ación al desa ollo)^, dando luga a escándalos económicos sonados. Como ejemplo pue- de menciona se el caso de la emp esa mix a hispano-pe uana Gu a e que, con- ando con el ampa o del Es ado español en un e eno bien delicado po cie o en la misma España, se c eó pa a mejo a el sis ema peni encia io pe uano, cons- uyendo y equipando cá celes en aquel país. Dicha ope ación pe mi ió, a base de in la los p ecios de los ma e iales y se icios endidos desde España, unas impo - an es ganancias áciles pa a los pa icipan e:; en la emp esa y ha dado luga a un con encioso pendien e en e los ac uales gobie nos pe uano y español, as una inspección ealizada en el país andino sob e la calidad de las ob as. Como anécdo a me ece menciona se que, de la cá cel de máxima segu idad cons uida po la ci ada emp esa, se ha p oducido du an e 1986 una de las ugas de p esos más sonada en el Pe ú en los úl imos años debida al mal uncionamien o de la in aes uc u a del es ablecimien o. En o o sen ido, es bien conocido po la opinión pública española el deba e susci ado en o no a la en a de a mas po pa e de España al égimen de Pinoche en Chile. En elación con es e asun o, las úl imas decla aciones del minis o de Asun os Ex e io es español en su compa ecencia an e las Co es, en diciemb e de '1986, es aba impo ancia a la p eocupación po el des ino de las a mas endi- das al ex anje o desde España, p imando con ello el in e és de las expo aciones sob e cualquie o a conside ación y ciando una cla a mues a de cuál es la ac i ud del Gobie no de ca a a las elaciones económicas con Amé ica La ina. Según el ci ado minis o, la en a de a mas a Chile quedó inalmen e suspendida en agos o del mismo 1986, aunque, hab ía que añadi , ello sucedió después de que el negocio ascendie a a la opinión pública po e elaciones de la oposición. En é minos gene ales, no deja de se sin omá ico, de odos modos, comp oba que Chile ha llegado a con e i se en uno de los des inos más impo an es de las in e siones de la economía española en el ex e io , llegando a abso be el 8 O/O del o al de las ealizadas en 1985 (Fuen e: Ex ebank, Chile, 7/86, p. 7). Desde la inco po ación de España a la Comunidad Económica Eu opea, po lo demás, y pese a las decla aciones de los gobe nan es españoles en el sen ido de que desde den o de la C.E.E. España de ende ía mejo los in e eses de los países la inoame icanos, la opinión de es os úl imos, po el momen o, pa ece se con- a ia a las buenas in enciones de los p ime os; y, así, han dejado bien cla o los pe juicios de i ados pa a su come cio ex e io con España desde su in eg ación en la Comunidad, mien as que los bene icios no se islumb an po ninguna pa e, con ocasión de la úl ima eunión del S.E.L.A. (Sis ema Económico La inoame icano) ce- leb ada en Ca acas a mediados del pasado mes de agos o de 1986. El ac ual Go- bie no espa iol se p opone, al pa ece , inc emen a el po cen aje de los ondos des inados po la C.E.E. a Amé ica La ina pa a la llamada «coope ación al desa o- llo~, que engloba desde donaciones y inanciamien o de p oyec os des inados a po- blaciones ma ginadas has a ope aciones come ciales y de c édi os a las impo a- ciones la inoame icanas que sólo bene ician a sec o es de las oliga quías económi- cas de aquellas naciones. En endido desde Occiden e, el concep o de ((desa ollan iene a se una e icaz cobe u a pa a la pene ación de la economía capi alis a en el Te ce Mundo y, además, se ha e elado sob adamen e como ine icaz pa a com- ba i las de iciencias es uc u ales de los países a que se di ige, de lo cual iene ya amplia y is e expe iencia Amé ica {La ina. De hecho, después de décadas de. es a «bene iciándose. de las ayudas al desa ollo, Amé ica La ina a a iesa hoy una de las peo es c isis de su his o ia y, de ,los ap oximadamen e 400 millones de « lnea habi an es con que cuen a, más de 150 millones mai i en po debajo de la 1' de la pob eza», lo cual signi ica que sus en as no alcanzan a cub i un hipo é ico índice 40, sob e 100, con que se alo a el mínimo alimen icio pa a la subsis encia. Ni que deci iene que disponen de O pa a cub i o o 40 des inado a la a ención a la salud y o o 20 pa a la educación. Es a si uación que se i e en nues os días y que pasa po las ci cuns ancias desc i as pa ece ía apun a -sal ando odos los cambios his ó icos p oducidos, que han sido muchos y decisi os- a un cie o e o no a los papeles ep esen ados po España con espec o a Amé ica La ina en la época del colonialismo come cial. Así, de los siglos XVI al XVlll ,la elación española con Amé ica ue de una domina- ción múl iple, que p odujo bene icios an o en el e eno económico como ideoló- gico pa a di e sos sec o es sociales me opoli anos, así como ambién indianos. Más a de, cuando España en el siglo XIX pe dió las colonias, pasó a las ilas de las naciones dependien es y o ien ó su come cio esencialmen e hacia Ingla e a y Es ados Unidos, las posibilidades de u ilización de Amé ica queda on educidas bien al ámbi o sólo del sec o in e no de la economía o a la es e a polí ica e ideoló- gica in e io . Al p ime o co esponde ía una a en u a como la de la Exposición Ibe oame icana de Se illa de 1929 que, a pesa de p e ende elanza nues o co- me cio con Amé ica La ina, demos ó que las posibilidades eales de España e an Po en onces nulas en ese e eno. En la segunda cab ía si ua el omen o de la His o ia de Amé ica lle ado a cabo po el anquismo pa a comple a una de e mi- nada imagen de su égimen. ¿Qué es á sucediendo en nues os días? Pues que, «mu a is mu andisn, la mul- iplicidad del siglo XVI pa ece habe e o nado. La ac i idad económica de España cuando se ace ca el V Cen ena io se despliega, en p ime luga , an o en los sec o- es in e io como ex e io de la economía. De un lado, an o el Es ado como el capi al p i ado aspi an a inc emen a las in e siones de capi al y me cancías a aquel con inen e y, po o o, sec o es como el inmobilia io, la cons ucción y las inanzas quie en ap o echa igualmen e, de pue as aden o, la opo unidad de bene icios que les b inda la celeb ación de los 500 años de ,la llegada española a Amé ica. En es a ope ación combinada no al a, po lo demás, quien ac úa en los dos en es como, po ci a sólo un ejemplo, ocu e con la mencionada emp esa Abengoa. Simul áneamen e al in e és económico no al a el abajo que se lle a a cabo en el e eno ideológico, que a opa al an e io , y en el que la in e ención ci ada más a iba del D . De la He a no cons i uye más que una mues a. Uno de los obje i os más impo an es en es e plano es el de in en a e e dece la e sión his o iog á ica de que España jugó, inalmen e, un gene oso papel his ó ico g acias al cual exis e hoy una comunidad «ibe oame icana. de naciones [Nó ese que en España sigue sin acep a se el uso del é mino la inoame icano^ en es e as o icia- les, man eniendo una áci a e incon esada pugna, de índole colonialis a, con a el o igen ancés de la exp esión), que se in en a e i i ica en el mundo con em- po áneo bajo un cie o ide azgo español. Aunque a p ime a is a pudie a pa ece con adic o io -que en el ondo no lo es en absolu o- con las mues as de solida- idad que en nues o país se p oducen con dis in os pueblos y p oblemas de Amé ica La ina, la na u aleza de nues as elaciones económicas y la ac i ud y el sen imien- o de ondo de amplias capas de la población española en e a aquel con inen e se pod ía deci que iene aún algo de colonialis a. Amé ica La ina sigue siendo hoy algo a lo que es posible saca le algún bene icio. Pe o, ¿pod ía se de o a mane a?, ¿qué ep esen a Amé ica La ina en la conciencia his ó ica española?, ¿qué sabe el español medio de hoy sob e Amé ica La ina? 'En unción de las espues as a es as p egun as se puede comp ende mejo el éxi o de la o ien ación y el uso que las al as ins ancias económicas y polí icas es án haciendo de la conmemo ación del V Cen ena io. España no ha dejado p ác icamen e de ene elaciones de odo ipo con Amé- ica desde la llegada de los eu opeos a aquel con inen e. Sin emba go, as la Independencia de las colonias españolas, aquéllas su ie on un pe íodo de .en- iamien on que concluyó con la de Cuba y Pue o Rico en 1898. La emig ación peninsula en el ánsi o del XIX al XX, jun o a con ac os cul u ales en las décadas de 1920 y 1930 man u ie on i os los ínculos, que se acen ua on con ocasión del exilio p o ocado po la Gue a Ci il española. Pe o, jun o a es os acon ecimien os con empo áneos que, sin duda, han in luido especialmen e en de e minadas egiones y g upos sociales españoles, exis e un hecho que ha ma cado el signi icado de Amé ica La ina en la conciencia his ó ica de es e país y es la imagen que han ecibido gene aciones en e as de españoles du an e los úl imos decenios y, especialmen e, en los ecien es 40 años de los países de colonización hispana y de nues o papel en elación con ellos, lo cual se ha conc e ado en la his o ia enseñada a la población española en las escuelas y e i los ins i u os de enseñanza media. La his o ia de nues as elaciones con Amé ica, p incipalmen e las de la época colonial, ha sido manipulada y u ilizada poií icamen e en la enseñanza, pa icula men e después de la Gue a Ci il, has a el ex emo de que aún hoy se a as a el peso de al ope ación que ha enido e ec- os indudables sob e nues a conciencia his ó ica. En nues os días, cuando alguien como Fidel Cas o, po pone un ejemplo, ealiza unas decla aciones en las que alude al p oblema demog á ico de la población indígena ame icana du an e la colo- nización española, se le an a una oleada de p o es as p oceden es de los más a iados sec o es sociales exp esando una especie de esponsabilidad his ó ica, lo cual es simplemen e un e lejo del ipo de his o ia de Amé ica que se ha esc i o y ense íado en España en los úl imos decenios. Si nos omamos el abajo de e isa una buena mues a de lib os de ex o de His o ia de Bachille a o desde comienzos de siglo has a nues os días, pod emos comp oba has a qué pun o es es o cie o. En p incipio, se puede aza una línea bas an e cla a que sepa a los ex os an e io es y pos e io es a 1983. Po una pa e, has a ines de la Gue a Ci il la ex ensión y el con enido sob e His o ia de Amé ica en los lib os de Bachille a o se ca ac e izaba esencialmen e po una g an a iedad mani es ada desde los mismos plan eamien os de los Planes de Es udio. Es os iban desde inclui a Amé ica en el conjun o de los ema ios, dedicándole a eces una o dos lecciones, a lo sumo, sob e un o al de has a 76, como sucedía en la p ime a o segunda décadas del siglo, has a llega a es ablece una ma e ia especí icamen e i ulada nociones de Geog a ía e His o ia de Amé ica», como en el Plan de 1926, siendo minis o de Educación Edua do Callejo de la Cues a, pa a la que se esc i- bie on ex os dedicados po comple o a la His o ia de Amé ica. La o ien ación de los lib os e a, igualmen e, bas an e di e sa. En algunos de los que inie on siendo u ilizados has a en la II República, que e an eediciones de ex os esc i os en la década de 1880, e a ob io el peso deci nonónico de la Leyenda Neg a que se con apesaba con ases que aludían al espí i u gene oso y c is iano de España en e a la ieb e de explo ación de Ingla e a. (Al edo Mo eno Espinosa, Compendio de His o ia Uni e sal, Mad id, 1931 [?), 21 eed., ed. 1888). En algu- nos de los ex os esc i os du an e la década de 1920 pa a la asigna u a con con e- nido especí ico sob e His o ia de Amé ica aún pesaba la misma ca ga y no dejaba de exal a se la a ea de los ~~hé oes~~ en ases como .la conquis a [de México] ue un hecho y un ac o genial, ob a exclusi a de Co és. (An onio Jaén, Nociones de His o ia de Amé ica, Se illa, 1929, p. 120), aunque en es e caso conc e o, no se llegase a mos a un iun alismo excesi o en el conjun o de la ob a. Más adelan e incluso, du an e la República, llegan a encon a se ex os más ecuánimes, con in- e esan es alo aciones de las cul u as indígenas ame icanas y con una ap oxima- ción más obje i a a la his o ia colonial española, como es el caso del olumen Clio. Iniciación al es udio de la His o ia (Ta agona, 1933), del D . Ra ael Balles e . Ha- blando sob e el descub imien o de Amé ica, el D . Balles e esc ibía: .El descub i- mien o había sido una emp esa come cial, encub iendo la idea de conquis a un dominio y un monopolio^ (p. 33). Pe o es e pano ama cambió adicalmen e en 1938. Quienes hoy ienen en e 48 y 65 años ap oximadamen e, que debie on es udia el p ime Plan de Es udios del anquismo, elabo ado siendo minis o de Educación Ped o Cainz Rod íguez, hubie- on de cu sa dos ma e ias i uladas .His o ia del Impe io Español. e his o ia y sen ido del Impe io Español. Valo de la Hispanidad.. Ap oximadamen e la mi ad del con enido de los ex os de es as ma e ias se dedicaba a la colonización espa- ñola que se a aba desde un pun o de is a exclusi amen e hispanis a y exal ando el papel he óico, eligioso y cul u al de la conquis a y la colonización. En el P eám- bulo a la publicación de la Ley de Re o ma de Segunda Enseñanza, de 20 de sep- iemp e de 1938, se esal aba como obje i o: «La e alo ización de lo español, la de ini i a ex i pación del pesimis- mo an i-hispánico y ex anje izan e, hijo de la odiosa y mendaz leyenda ne- g a, se ha de consegui median e la enseñanza de la His o ia Uni e sal ... Se a a así de pone de mani ies o la pu eza mo al de la nacionalidad española; la ca ego ía supe io uni e salis a, de nues o espí i u impe ial, de la Hispanidad, según concep o elicísimo de Rami o de Maez u, de en- so a y misione a de la e dade a ci ilización, que es la C is iandad.» Aún algún lib o esc i o en los mismos ines de la gue a no encajaba cla a- men e en las di ec ices del nue o plan de es udios, aunque ya se podía ap ecia el ai e de iun alismo que comenzaba a adqui i la colonización indiana. Así, José R. Cas o, en su Geog a gía e His o ia [Za agoza, 1939, año de la Vic o ia., 2.a ed.), cali icaba al descub imien o, conquis a y colonización de Amé ica como el .mayo ~ imb e de glo ia del pueblo español. (p. 295). Según el mismo au o , había sido la P o idencia la que señaló a España [[una misión no igualada po ningún pueblo»: la p opagación de la e, .mó il p incipal de los mona cas espa ioles~ que, pa a ello, << oma on a los indios bajo su p o ección ... a ando de equipa a los a los espa- ñoles., idea és a que se ía cons an e en u u os ex os, aunque e inada po o os l au o es. Lo mismo sucede ía con la esis, ya p esen e en algún ex o de comienzos