Discurso inaugural leído en la solemne apertura del curso académico de 1905 a 1906 ante el claustro de la Universidad de Sevilla
Full text
LEÍDO EX LA
SOIiEJVI iE lPERTÜHñ DEL GUHSO iC iDÉJVIICO
IDE 1905 A1906
ANTE EL CLAUSTRO
DE I.A
PAPELERÍA SEVILLANA, Sis pes. 51
1905
Siemp e he emido que llega a el día en que hubie a de
se yo el enca gado de lle a la oz de es e ilus e claus o
uni e si a io en el ac o solemne con que celeb amos la inaugu-
ación de los es udios o iciales. Acobá dame la idea de mos a
mi poquedad en es a cá ed a que han ocupado an os sabios,
an e un concu so an lucido ydoc o yen ocasión de an o
empeño. Yal mani es a os es e emo , no lo hago po un ala de
pue il de mal disimulada modes ia, sino po mi i me con icción
de la debilidad de mis acul ades pa a co esponde , cual yo
quisie a, á ues a con ianza yála solemnidad que hoy nos
cong ega; ac o el más impo an e de nues a ida académica,
po que enlaza la adición de las glo ias de nues os g andes
ins i u os de enseñanza con la ac i idad in elec ual de nues a
pa ia en el e iginoso mo imien o de las agi adas co ien es de
la cul u a yde la ci ilización, ab iendo con la inspi ada palab a
—4—
de sabios maes os, nue os ydila ados ho izon es álas legí imas
aspi aciones de nues a es udiosa ju en ud.
Colocado hoy en condiciones excepcionales, bien dis in as
álas o dina ias de mi ida, consag ada únicamen e desde hace
la gos años al abajo expe imen al, cuyos esul ados se sin e izan
de o dina io en b e es ylacónicas no as despojadas de oda gala
li e a ia, comp ende éis lo di ícil de mi emp esa al ocupa hoy
es a cá ed a, que con an a e udición yelocuencia enal ecie on
mis an eceso es; no quedándome po an o o o ecu so, si he
de cumpli con el p ecep o eglamen a io que en an du o ance
me ha colocado, que el espe a lo odo del a ec o que me p o esáis
yde ues a excesi a bene olencia.
En 1896 hubo de ealiza se en el campo de las ciencias
ísicas, uno de esos hechos que po su capi al in e és yex ao -
dina ia ascendencia cons i uye el pun o de pa ida de una nue a
e a en los as os dominios de las ciencias expe imen ales. Es e
hecho capi al, ha sido el descub imien o de una nue a p opiedad
de la ma e ia, la adioac i idad, elizmen e ealizado po el ilus e
ísico ancés En ique Becque el, miemb o del Ins i u o de F ancia
yp o eso de la Escuela Poli écnica de Pa ís.
Es al la impo ancia de es e descub imien o en el e eno
cien í ico que Al onso Be ge (1) con g an c i e io lógico lo com-
pa a con el descub imien o de Colón en el e eno geog á ico.
Así, como el descub imien o de Amé ica o eció álos pueblos
(1) A. Be ge . El Radio ylas nue as adiaciones; . po E. Na a o Bel án
del Río, p. 10.
o
eu opeos un nue o mundo que explo a y ino áse uno de los
ac o es más pode osos en la e olución de la humanidad bajo
múl iples aspec os, o iginando nue as ci ilizaciones cuyas ideas
conquis an hoy al iejo mundo, así, el descub imien o de Becque el
ab e álas in es igaciones de los ísicos, químicos, ilóso os,
isiólogos ymédicos, no ísimos yamplios ho izon es, poniendo
de elie e la exis encia de adiaciones has a aquí igno adas,
ans o maciones de la ene gía aun desconocidas, yes ados
ma e iales aun no de inidos; en suma, un mundo nue o que
explo a cien í icamen e.
pa a comple a el pa alelismo en e es os dos acon eci-
mien os memo ables: así como ácon inuación del ilus e geno és
se lanza on in épidos conquis ado es, los Piza o, los Co és,
los espucio, que explo a on el nue o Con inen e ydescub ie on
sus iquísimas coma cas; sabios ygeniales in es igado es los
S es. Cu ie, Debie ne, Labo de, Sagnac, Villa d, Bloch, Els e ,
Gei el, Giessel, Ru he o d, Sody, J. J. Thomson... e c., siguiendo
el camino emp endido po Becque el, han ealizado conquis as
cien í icas de colosal impo ancia, como el descub imien o de un
nue o cue po simple, que po esumi en el más al o g ado la
adioac i idad de la ma e ia, sus descub ido es los sabios ísicos
anceses S es. Cu ie, le han dado el nomb e de adio.
-;En qué consis e la adioac i idad? Consis e esencialmen e
en que cie os cue pos emi en cons an emen e calo , luz, elec i-
cidad, sin ecibi lo apa en emen e del medio ex e no, sin a ia
de es ado, sin disminui su peso ysin que su pode adian e se
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debili e. Son manan iales pe ennes yespon áneos de ene gía
que cual nue os soles di unden ásu al ededo ue za y ida, sin
que se ape ciba ese acopio de ac i idad que b o a á audales
de sus mis e iosos senos. Es lo in e so del onel de las Danaides,
algo an ex ao dina io como un depósi o de agua que pe mane-
ciese cons an emen e lleno, aunque se consuma sin cesa el
líquido que con iene.
El es udio exposi i o de an singula es enómenos, yde
sus hipó esis explica i as omando como ipo las p opiedades del
adio, ha de se el obje o de es e modes ísimo abajo, pe o
an es de en a de lleno en an impo an e asun o, p ecisa como
p elimina indispensable pa a su cabal conocimien o, da una
lige a idea de las adiaciones p oducidas po la desca ga eléc-
ica en los gases en a ecidos, es udio que como ácon inuación
e emos ha sido el p ecu so del g an descub imien o de
Becque el.
Imaginemos un ubo óampolla de id io llena de un gas
en a ecido, ya a esadas sus pa edes po dos conduc o es
me álicos, en comunicación con los dos polos de una bobina de
Ruhnko . Tan p on o se cie a el ci cui o, obsé anse cu iosos
enómenos, a iables con la composición química del gas, su
p esión, y ecuencia de las desca gas eléc icas.
Si la p esión del gas es de es ácua o milíme os de
me cu io, ilumínase la egión del ubo comp endida en e los
dos elec odos, dependiendo el colo yb illo de es a luminosidad,
de la na u aleza química del gas, de su g ado de en a ecimien o
yde la o ma del ubo óampolla. O ece es e enómeno la
pa icula idad de que la luz en ez de se con inua, apa ece
es a i icada, es o es, compues a de bandas al e nadas, b illan es
yobscu as, quedando odeado el elec odo nega i o ócá odo de
un pequeño espacio obscu o. Alos ubos que p esen an es os
enómenos se les llama ubos de Geissle , po se es e ísico su
in en o .
Amedida que se ele a la a e acción del gas, se ampli ica
la zona obscu a que odea al cá odo, se aco a la ci ada aja
luminosa, yllega ádesapa ece cuando la p esión desciende á
es cen ésimas de milíme o de me cu io, apa eciendo en cambio
iluminada con esplando es e dosos ó iolados, la pa ed del
ubo opues a al cá odo. Alos ubos que p esen an es e aspec o
denomínaseles ubos de C ookes óde Hi o .
Todo obje o in oducido en es os ubos, una c uz de aluminio,
po ejemplo, p oyec an una somb a sob e la pa ed iluminada,
en e amen e análoga ála que se p oduci ía colocando un oco
luminoso en sus i ución del cá odo, de cuyo esul ado se deduce:
p ime o, que el agen e p oduc o de la luminosidad emana del
cá odo, ysegundo, que su p opagación, del mismo modo que el
calo yla luz, sé e ec úa en línea ec a, ca ác e que ha se ido
pa a da le el nomb e de ayos ca ódicos. Hé aquí, sus p incipales
p opiedades: se p opagan en línea ec a, con elocidades que
a ían (según el po encial de desca ga) en e 22.000 y50000
kilóme os po segundo; p oducen acciones mecánicas ye ec os
no ables de os o escencia y luo escencia; el diaman e al se
he ido po los ayos ca ódicos se ilumina i amen e con luz
ama illo- e dosa, el ubí despide esplando es ojizos, la c e a
ana anjados, el c is al e dosos yhas a el ai e al se a a esado
po un haz ca ódico b illa con luz azulada. Al incidi sob e los
cue pos ele an su empe a u a has a el pun o de undi al pla ino.
T anspo an ca gas de elec icidad nega i a; son des iables po los
campos magné ico yeléc ico; desca gan los cue pos elec iza-
dos; p oducen enómenos químicos de educción yozonizan el ai e.
Pa a los ísicos alemanes Golds ein, Wiedman yEbe ,
He z yLena d, los ayos ca ódicos son el esul ado de ib a-
ciones longi udinales del é e , undando su ase o en que los
ci ados ayos no son siemp e no males ála supe icie del cá odo;
en el hecho de p oduci las mismas eacciones químicas que la
luz ( educción de las sales haioideas de pla a, bic oma os alca-
linos, descomposición del oxala o é ico... e c ); en que al incidi
sob e una supe icie cualquie a ac úan ambién sob e los cue pos
áella p óximos, como si los ayos ca ódicos lo mismo que los
luminosos su iesen la e lexión di usa, ypo úl imo en los no ables
expe imen os de Lena d, comp oba i os unos de la p opagación
de los ayos ca ódicos en el acío absolu o, en la a mós e a yá
a és de los di e sos gases, ycomp oba i os o os de la ans-
pa encia pa a es os ayos, de cie os me ales, bajo muy débil
espeso , hecho que no podía concebi se po el paso de moléculas
elec izadas á a és de esas masas me álicas.
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Es a hipó esis de las ondulaciones acep ada casi unánime-
men e g acias álos abajos de Lena d, a dejando su pues o á
la eo ía balís ica, an e los esul ados expe imen ales ob enidos
po Pe in yJ. J. Thomson (i) los cuales han demos ado que
los ayos ca ódicos anspo an ca gas eléc icas nega i as, ans-
po e eléc ico en absolu o inexplicable po la eo ía ondula o ia.
La hipó esis balís ica o mulada po C ookes 25 años há,
y an udamen e comba ida en los p ime os iempos de su
apa ición, uel e hoy áen oniza se pujan e y ic o iosa en el
campo de la Elec ología, con ando en e sus sos enedo es ísicos
de la alla de Lo -Kel in, Fi z-Ge a d, Pe in yJ. J. Thomson.
Según es a hipó esis llamada ambién de la emisión, las
moléculas del gas p óximas al cá odo son descompues as po la
co ien e eléc ica en pa ículas más pequeñas yelec izadas.
Unas, se elec izan posi i amen e (iones posi i os) yson abso -
bidas po el cá odo yo as, se ca gan de elec icidad nega i a
(iones nega i os) que son epelidas iolen amen e po el cá odo
en di ección no mal ásu supe icie. Los ayos ca ódicos, según
es e supues o, no son o a cosa que cho os ósu ido es de
iones nega i os lanzados po el cá odo, lo cual explica su des-
iación po los campos magné ico yelec os á ico. En cuan o
ála mancha luo escen e obse ada en el ubo de C ookes,
débese al choque de es as pa ículas ma e iales, e dade os
p oyec iles, con a la pa ed del ubo.
(1) Comp es endas . CXXI p. 1130., Ajínales de CMmie e Phisiqiic . II.
—
Sgj.
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placas o og á icas yexci an la os o escencia y luo escencia de
los cue pos o oluminiscen es, en especialidad la del pla inocianu o
de ba io y ungs a o cálcico. Desca gan los cue pos elec izados,
hacen conduc o de la elec icidad al ai e yálos gases que
a a iesan yno son des iados en su ma cha po los campos
magné ico ni eléc icos.
De la na u aleza de es os ayos, nada se sabe aún. Va ias
hipó esis se han p opues o, yen e ellas la más p obable es la
que les asigna un o igen ib a o io; en es e supues o, las ib a-
ciones e é eas o igina ias de los ayos Xhan de se apidísimas
30.000.000.000.000.000.000 po segundo, con una longi ud de
onda in e io á0,0001 de mic on.
Así como los ayos ca ódicos al choca con a un obs áculo
se ans o man en ayos X, és os ásu ez o iginan o as adia-
ciones cuando ac úan sob e los me ales yaun sob e el ai e mismo.
Es a adiación secunda ia llamada ayos Spo su descub ido
Sagnac, es á cons i uida en cada caso, po una mezcla de di e sos
ayos, los cuales en conjun o poseen las p opiedades de los
ayos X, aun cuando de meno pode pene an e ycuya com-
plejidad en su cons i ución es an o mayo , cuan o más ele ada
es la densidad yel peso a ómico del me al some ido ála .
adiación de Ron gen ( l.
Sagnac yCu ie, han comp obado que los ayos S, es án
cons i uidos, po una mezcla de ayos unos des iables yo os
1Sagnac, Ccmp es endus i8g7.1898, i8gg ( a ias no as).
Muñoz del Cas illo, Anales de la Sociedad Española de Físiea yQuímica, . Ip. 2S4.
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no, po los campos magné ico yeléc ico, yen cuan o ásu
na u aleza, los c ee Sagnac o iginados po ib aciones e é eas,
comp endidas en la escala de los mo imien os ib a o ios, en e
la egión ul a iolada yla de Ron »en
Hemos is o que la ene gía eléc ica gas ada en hace
unciona un ubo de C ookes, se ans o ma po in e medio de
los ayos ca ódicos, ayos X, yde las subs ancias o oluminis-
cen es en ene gía luminosa. Yen is a de es e esul ado, ;no
cabe p egun a , si los cue pos luminiscen es, apa e de los ayos
luminosos, se ían capaces de emi i ayos análogos álos de
Ron gen, uese cualquie a la causa de e minan e de la o olumi-
niscencia:
El deseo de con es a á an lógico azonamien o, p omo ió
g an núme o de expe imen os, dis inguiéndose en e los ísicos
dedicados á es a labo el ilus e sabio En ique Becque e!, cuyos
abajos co onados po el más eliz éxi o, die on po esul ado
el descub imien o de la adioc i idad de la ma e ia.
La his o ia de an no able acon ecimien o, que cons i uye
el mayo imb e de glo ia pa a su au o , ag aciado con al
mo i o el pasado año po la Academia de S ockolmo, haciéndole
pa ícipe del p emio No el, esc i a se halla po el mismo des-
cub ido , en el p e acio de su bello abajo i ulado: «In es iga-
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dones sob e una p opiedad nue a de Ici ma e ia; ac i idad adian e
espon ánea ó adioac i idad de la ma e na;» abajo que comp ende
odo el omo 46 de las Memo ias de la Academia de Ciencias
del Ins i u o de F ancia.
En la imposibilidad de ep oduci in ex enso an excelen e
documen o nos limi a emos á esumi sus pasajes más impo -
an es.
Siendo una de las p opiedades de los ayos Ximp esiona
las placas o og á icas, un g an núme o de in es igado es, según
an es indicamos, p opusié onse es udia , si las subs ancias en
al o g ado luo escen es, al igual que la mancha luo escen e del
ubo de C okes, emi en ambién ayos Ron gen úo os análogos,
capaces como ellos de imp esiona las placas o og á icas á a és-
de pan allas opacas.
Siguiendo el o den de los abajos publicados con es e
mo i o, menciona emos en p ime é mino una no a de M. Ch.
Hen y í1)en la que anuncia habe ob enido imp esiones o o-
g á icas á a és de papel neg o po medio del sul u o de zinc
os o escen e. Niewenglowski ob iene el mismo esul ado con un
sul u o de calcio os o escen e, yT oos consigue ue es imp e-
siones o og á icas á a és de papel neg o yde un g ueso
ca ón, ope ando con la blenda exagonal os o escen e, a i icial-
men e p epa ada.
Tales han sido los abajos que han p ecedido ála p ime a
(1) Comples endas de VAcademie des Scieneies, . CXXII p. 312. —10 Fe ie 1896.
obse ación de Becque el sob e las p opiedades adian es de las
sales de u anio.
Es e céleb e ísico oma una placa o og á ica, la en uel e
cuidadosamen e en dos hojas de papel neg o yespeso, deposi a
sob e ella dos láminas de sul a o doble de u anio yde po asio,
in e pone en e una de es as láminas yla placa una moneda de
pla a yasí dispues o el expe imen o, lo some e odo ála luz del
sol. T anscu idas unas ho as, el e elado de la placa acusa una
'lige a imp esión, apa eciendo las silue as de las láminas yla
somb a de la moneda.
Repe ido el expe imen o in e poniendo en e la placa en-
uel a ylas láminas de sal de u anio, una lámina de id io muy
delgada (o,mm ide espeso ) óuna lámina de mica, pa a impedi
que sob e la placa ac uase cualquie apo emi ido po la sal
u ánica, el esul ado ob enido ué el mismo que an e io men e,
aun cuando más débiles las imp esiones o og á icas.
Como la pe sis encia luminosa de las sales de u anio, des-
pués de la insolación, sólo du a una cen ésima de segundo, c eyó
Becque el indispensable p olonga ¡a exposición al sol odo el
iempo que du ase el expe imen o. al e ec o dispuso o os
nue os. Encie a una placa Lumie e en un chassis o mado po
una upida ela neg a yuna placa de aluminio de dos milíme os
de g ueso ysome e áés e du an e odo un día ála acción
di ec a del sol, no expe imen ando la placa ápesa de an p o-
longada insolación el más lige o elado. Ob enido es e da o,
coloca sob e la ca a de aluminio del chassis una lámina de sal
—20 —
de u anio yla deja expues a algunas ho as ála luz del sol.
Re elada la placa, és a apa ece imp esionada en en e del si io
ocupado po la sal u ánica.
O os a ios expe imen os análogos p ac icó Becque el
pa a in es iga el pode pene an e de los nue os ayos, :pe o
áqué con inua su desc ipción? Lo dicho bas a pa a comp ende
la sagacidad del ilus e ísico yel acie o de sus p e isiones.
Es as ue on plenamen e con i madas. En e ec o, las sales u ánicas
emi en ayos pene an es análogos álos X.
Pe o es e esul ado no e a sino la p ime a e apa de su
ma cha hácia el g an descub imien o. C eía Becque el que es a
adiación enía su o igen en la luo escencia de la sal u ánica
p oducida po la luz sola , po eso ué g ande su so p esa al
obse a que, las sales u ánicas p oducían las mismas imp e-
siones o og á icas, cuando los expe imen os ya indicados se
p ac icaban en la más comple a obscu idad.
Una ci cuns ancia casual ha concu ido en es e nue o
descub imien o; el habe se nublado el sol dos de los días des i-
nados álos expe imen os, mo i ó que Becque el ence ase las
placas p epa adas al e ec o en el cajón de una mesa y ue a
po an o de la acción de la luz. Como el sol pe maneciese
nublado los siguien es días, e eló las ci adas placas espe ando
encon a imágenes muy débiles; mas no ué así: és as, po el
con a io, apa ecie on con g an in ensidad. An e la pe spec i a
de hecho an imp e is o, c eyó Becque el que la emisión u ánica
p o ocada po la luz debía con inua en la obscu idad ypa a
—-
21.
comp oba lo p ac ica á englón seguido nue os expe imen os
idén icos álos p eceden es, pe o al ab igo de oda exci ación
luminosa, ob eniendo los mismos esul ados.
La duda no e a ya posible, la imp esión de la placa o o-
g á ica e a po comple o'independien e de la emisión luminosa
p oducida po la luo escencia de la sal u ánica. En e ambos
enómenos no exis e elación alguna. Xos encon amos po an o
en e á en e con un hecho undamen al comple amen e nue o;
la emisión de ayos pene an es sin causa exci ado a apa en e.
Den o de las ideas cien í icas hoy en boga, pudie a
explica se es a adiación po un almacenamien o de ene gía
co ela i o áuna la ga exposición del p oduc o ac i o ála luz
di usa; si así ue a, la emisión u ánica debe debili a se con el
iempo, po el con a io, ella end á el sello de la pe manencia
yde la cons ancia en la in ensidad si no in e ienen en su p o-
ducción causas exci ado as ex e nas.
Pa a dilucida pun o an esencial, colocó Becque el en la
obscu idad, sob e una placa o og á ica en uel a en papel neg o,
di e sos compues os de u anio sepa ados del papel po láminas
de id io muy delgadas. Re elada la placa al cabo de 48 ho as,
las imp esiones p oducidas po cada uno de los indicados com-
pues os e an casi idén icas. Repe ido el expe imen o sin sali de
la obscu idad, ope ando con los mismos compues os de u anio
yen las mismas condiciones, la in ensidad de las imágenes e e-
ladas e a la misma que en el caso an e io .
Una e ce a p ueba, ypa a conclui una la ga se ie de ellas
p ac icadas en el anscu so de a ias semanas ysepa adas po
in e alos de iempo cada ez mayo es e ela on cuali a i amen e
la quasi pe manencia del enómeno. En e la p ime a yla úl ima
p ueba expe imen al habían anscu ido sie e años; no obs a e
ápesa del la go plazo anscu ido, las imp esiones o og á icas
enían la misma in ensidad. Idén ico esul ado ob u o ope ando
con un ozo de u anio me álico conse ado a ios años en la
obscu idad, cuya acción sob e la placa o og á ica no dec ecía
sensiblemen e con el iempo, hecho con i mado después po los
eminen es ísicos Els e yGei el (i).
En Ma zo de 1896 ob u o Becque el la p ime a adiog a ía,
colocando una medalla de aluminio en e una placa o og á ica
en uel a en papel neg o y a ias láminas de sul a o u ánico
po ásico. Reconoció así mismo que las imágenes ob enidas au-
men aban de in ensidad, cuando las indicadas láminas se cub ían
con un espejo de ace o, enómeno que a ibuyó p ime o áun
e ec o de e lexión, ymás a de á adiaciones secunda ias, ypo
úl imo ejecu a la in e esan e obse ación de que las acciones quí-
micas o og á icas se debili an con la dis ancia de la sal u ánica
ála supe icie de la placa sensible, lo cual acusa una abso ción
ydi usión po el ai e de las adiaciones u ánicas.
Las in es igaciones de Becque el no se conc e aban al
es udio de las acciones que sob e la placa o og á ica eje cen
las nue as adiaciones: ála pa que explo aba es e e eno
(1) Becque el, Comp es endus, , CXXVIII p. 771.
di igía su ac i idad po o os de o e os, donde le espe aban
nue os éxi os yála ciencia nue as conquis as de esul ados aún
más posi i os que los consignados has a aho a.
en e ec o, el 7de Ma zo de [896 obse a dicho ísico un
enómeno de ex ao dina io in e és: la desca ga de los cue pos
elec izados bajo la acción de ios nue os ayos, aliéndose pa a
ello de un elec óscopo de Hu muzeseu, consis en e en una lin-
e na ec angula de hie o p o is a de id ios conduc o es de la
elec icidad, ycuya a illa es á aislada po un apón de dielec ina
(mezcla de azu e ypa a ina). El aislamien o es así casi pe ec o:
elec izadas las hojas de o o, di e gían unos 20o
,ap oximándose
an solo unos 2°,5 en el anscu so de 12 ho as, pe o si en la
caja del elec óscopo se in oduce una lámina de sul a o u ánico-
po ásico, el elec óscopo se desca ga en ho a ymedia p óxima-
men e.
Todas las sales de u anio ya sean luo escen es como las
u ánicas, óque ca ezcan de es a p opiedad como las u anosas,
p esen an los mismos ca ac e es; imp esionan las placas o og á-
icas ydesca gan los cue pos elec izados. De odas las subs ancias
es udiadas po Becque e! sólo los compues os de u anio p esen an
es os ca ac e es, esul ado que le sugi ió la idea de que la
ac i idad adian e no es como la os o escencia una p opiedad
dependien e de un es ado pa icula ísico óquímico de las
subs ancias, sino que e a debida al elemen o u anio yque dicha
ac i idad e a una p opiedad molecula ca ac e ís ica del á omo
de es e elemen o. El u anio me álico debe ía se en onces más
—24 —
ac i o que odos sus compues os, deducción comp obada po la
expe iencia.
Becque el ha esumido oda su magna labo expe imen al
en las conclusiones siguien es:
«El u anio y odos sus compues os emi en una adiación
in isible ypene an e que p oduce acciones químicas o og á icas
ydesca ga ádis ancia los cue pos elec izados.»
«La in ensidad de es a adiación pa ece se cons an e é
independien e del iempo yno se in luida po ninguna causa
exci ado a ex e na conocida. Pa ece po lo an o espon ánea.»
«A a iesa los me ales, el papel neg o ylos cue pos opacos
pa a la luz »
«La p opiedad adian e pe enece al á omo de u anio yes
independien e del es ado molecula de sus compues os.»
«Todas las subs ancias some idas ála adiación nue a, emi en
ásu ez una adiación secunda ia capaz de imp esiona las placas
o og á icas.»
«La placa o og á ica yel elec óscopo cons i uyen los
medios de que dispone el ísico pa a el es udio de la nue a
adiación.»
Los no ables abajos de Becque el u ie on g an esonancia
en el mundo cien í ico. El eminen e ísico inglés Lo -Kel in los
epi e con éxi o comple o, ylos abajos de o os ilus es ísicos
Els e yGei el, Schmid , Ru he o d, Bea ie ySmoluchowski,
con i ma on ambién sus esul ados.
Schmid yla S a. Cu ie no sólo epi ie on los expe imen os
—25 —
de Becque el empleando mé odos de in es igación mucho más
p ecisos, undados en la conduc ibilidad eléc ica adqui ida po el
ai e bajo la acción de los ayos u ánicos, sino que hicie on
ex ensi as sus in es igaciones áo as muchas subs ancias, lle-
gando ádescub i que los compues os de o io gozan de las
mismas p opiedades que los de u anio (i).
La seño a Cu ie da el nomb e de ayos Becque el álos
emi idos po el u anio, el o io ysus compues os ydenomina
adioac i as álas subs ancias capaces de emi i una adiación de
es e géne o (2).
Después de un es udio comple o de la adiación emi ida po
las sales de u anio yde o io, con i mó la ilus e in es igado a
ci ada, la hipó esis de Becque el; de que la adioac i idad de los
compues os u ánicos y ó icos se p esen a como una p opiedad
a ómica. Los enómenos obse ados no dependen po an o sino
del elemen o u anio ódel o io con enido en el compues o, azón
po la que el u anio me álico debe se más ac i o que sus sales.
En el cu so de sus in es igaciones obse ó la S a. Cu ie
que la pechblenda (óxido u anoso-u ánico) se mos aba cua o
eces más ac i a que el u anio me álico, la chalcoli a ( os a o
c is alizado de cob e yde u anio) dos eces más ac i a, yla
au oni a ( os a o de u anio yde calcio) e elaba una ac i idad
igual ála del u anio. Es os hechos es án en comple o desacue do
con las conside aciones p eceden es, pues siendo la adioac i idad
(1) Mme. Cl'RlE, Come es endus,A il 1898.
(2) P. Cu ie yMme. Cu ie, Come es endus. 18 Juille 1898.
nicación uno con el suelo yel o o con un elec óscopo ca gado
de elec icidad.
En las condiciones no males el ai e exis en e en e los dos
pla illos es aislado , mas si se coloca sob e el pla illo Buna
ma e ia ac i a inamen e pul e izada, ol iéndose dicho ai e
conduc o , la ca ga eléc ica del elec óscopo pasa ála ie a y
yes a desca ga se e ec úa con an a más elocidad cuan o na^o
sea la adioac i idad de la subs ancia. Bas a, pues, medi la
elocidad de caída de las hojas de o o pa a ene el alo
deseado.
Cualquie disposi i o que ealice las condiciones expues as,
puede u iliza se con el in indicado, pe o de oaos ellos el que
cons i uye un excelen e apa a o de medida, es el elec óscopo
ideado po la S a. Cu ie, cuya desc ipción ymanejo omi imos
pa a no excede nos del lími e que nos hemos p opues o (i).
O o apa a o sencillo p ác ico yeconómico pa a los eco-
nocimien os elec oscópicos de la adioac i idad, el C onóg a o
ha sido ideado po el in a igable expe imen ado D . Muñoz del
Cas illo, cuya desc ipción ymanejo se halla consignado en los
Anales de la Sociedad Española de Física yQuímica, . III
núm. 20, p. 48, Su uncionamien o es an sencillo, que según su
in en o , puede pone se en manos de un niño de 10 á12 años,
ysu p ecio no excede de 15á20 pese as, ci cuns ancia muy
digna de ano a se an e la penu ia de nues os Labo a o ios.
(l) Le adium. n.° 3, Ma s 1905, P-
~
l-
33 —
En el mismo p incipio que el mé odo elec oscopico se
unda el elec omé ico, pa a medi los pode es adioac i os,
es o es, en medi la conduc ibilidad adqui ida po el ai e bajo
el in lujo de las subs ancias adioac i as El esquema ( igu a 2) da
Figu a 2.a
cia a idea del apa a o empleado con al obje o po la S a. Cu ie.
Compónese esencialmen e de un condesado AB; la subs ancia
ac i a inamen e pul e izada se ex iende sob e el pla illo B, y
hace conduc o al ai e in e pues o en e los pla illos. Pa a medi
es a conduc ibilidad se comunica al pla illo Bun po encial ele ado
poniéndole en conexión eléc ica con uno de los polos de una
ba e ía o mada de pequeños acumulado es, es ando el o o polo
en comunicación con la ie a. Se pone el pla illo Aen comuni-
cación con el suelo po el hilo CD; su po encial, po an o, se á
el de la ie a, mien as no se in e umpa es a comunicación,
es ableciéndose así una co ien e eléc ica en e los dos pla illos.
Si se co a dicha comunicación, el pla illo Ase ca ga de elec i-
cidad yla aguja del elec óme o se des ía, pudiendo se i es a
des iación pa a medi la in ensidad de la indicada co ien e, pe o
—34 —
es p e e ible hace es a medición, compensando la ca ga eléc ica
que oma el pla illo Acon o a igual yde signo con a io, a in
de sos ene en el ce o la aguja del elec óme o.
Es as débiles ca gas pueden compensa se po medio de un
cua zo piezo-eléc ico Q, cuyo ingenioso mecanismo p oduc o de
elec icidad se p es a admi ablemen e áes e obje o. El p incipio
de an sencillo apa a o es el siguien e: cuanao una lámina de
cua zo se some e áuna acción és a se elec iza; de una de sus
ca as se desp ende elec icidad posi i a, ynega i a de la o a, en
can idades iguales. Si la acción dec ece, el desp endimien o
eléc ico con inúa aún, pe o in i iéndose los signos de las elec-
icidades p oducidas en cada supe icie; cuando la acción cesa
po comple o, oda mani es ación eléc ica desapa ece.
Pa a u iliza es e desp endimien o de elec icidad, se pla ean
las supe icies de las láminas de cua zo óse las ecub e de papel
de es año; dos eso es me álicos en con ac o con las capas
me álicas pe mi en ecoge las ca gas eléc icas p oducidas. Se
suspende la lámina de cua zo po un ex emo yde! o o se cuelga
un pla illo des inado á ecibi los pesos de e minan es de la
acción (i).
Tal es en sín esis el apa a o ideado po los S es. Cu ie;
(i) Todo lo conce nien e ála sensibilidad, mon aje yde e minación de los cons-
an es del apa a o, puede e se en las ob as siguien es: Jou nal de Phisique,1882; No e
de MM. J. e P. Cu ie; Anuales de Phisique e de Chimze, 1889; c Lumic c eke ique. i o c
de M. Cu ie; T ai e de C is allog aplie de Malla d e de So el; Comp es endas de VAeadcmic,
1886; No e de M. J. C i ie; Jou nal le lamie e elee ique, 18S8, yComp es endas de
Acádemie
,
1892. No e de M. P. Cu ie.
—35 —
eamos aho a cómo se le u iliza en el caso especial que nos
ocupa. Se pone una de las a madu as del apa a o en comunica-
ción con el pla illo Ayla o a con el suelo. Bajo la in luencia de
la ca ga eléc ica del pla illo, la aguja del elec óme o iende á
desplaza se; mas si sob e el pla illo Hse colocan pesos conocidos,
de modo que la lámina de cua zo desp enda en cada ins an e una
can idad de elec icidad igual yde signo con a io ála del pla-
illo A, la aguja de! elec óme o pe manece á inmó il. Bas a
ano a el iempo anscu ido en e el ins an e en que se coloca on
las pesas yel momen o en que el condensado es comple amen e
desca gado, pa a conoce la can idad de elec icidad que ha
comunicado el cua zo al elec óme o en un iempo dado, cálculo
ácil de ealiza , una ez conocida la can idad de elec icidad p o-
ducida po la acción de un g amo.
El núme o así ob enido mide en alo absolu o la can idad
de elec icidad que a a iesa el condensado AB en un iempo
dado; es deci , la in ensidad de la co ien e, cuya medida es
independien e de la sensibilidad de! elec óme o.
La elación que exis e en e la can idad de elec icidad
p oducida, la ue za de acción, la longi ud de las capas me álicas
yel espeso de la lámina de cua zo, es á dada po la ó mula
^=0,062>~F
Siendo Lla longi ud de las capas me álicas, eel espeso
de la lámina de cua zo, Fla acción exp esada en kilog amos
yqla can idad de elec icidad exp esada en unidades C. G. S.
elec os á icas.
—36
La in ensidad de la co ien e aumen a con la supe icie de
los pla illos del condensado . Pa a un mismo condensado yuna
una misma subs ancia dicha in ensidad aumen a con la di e encia
de po encial de los pla illos, con la dis ancia en e es os ycon la
p esión del gas. Pa a las g andes di e encias de po encial, la
co ien e iende hacia un alo lími e cons an e ycuando ha
llegado á es e lími e se la llama co ien e de sa u ación óco ien e
lími e, que es la omada po la S a. Cu ie en sus in es igaciones
como medida de la adioac i idad. •
El mé odo luo oscópico, no iene la impo ancia de los
an e io es, pues apa e de se pu amen e cuali a i o, es an poco
sensible el p incipio en que se unda, que sólo es aplicable álas
subs ancias ue emen e adioac i as, como los compues os de
adio, polonio yac inio.
Conocidos los mé odos pa a la in es igación ymedición de
la adioac i idad, p ocede expone aho a lo conce nien e ála
ex acción de las nue as subs ancias adioac i as ycomo pa a
es as ob enciones no enemos más guía que la adioac i idad, po
se és a la única p opiedad conocida de las ci adas subs ancias,
eamos an e odo, como puede u ilizá sela pa a las sepa aciones
analí icas de es e géne o. Mídese en p ime é mino la adio-
ac i idad de la subs ancia obje o del análisis, se la some e luego
37 —
áun a amien o químico yse mide después la adioac i idad de
los p oduc os ob enidos, pa a sabe si la subs ancia adioac i a
ha quedado ín eg amen e unida áuno de és os, ó epa ida en e
ambos, yen es e caso, en qué p opo ción se ha e ec uado el
epa o. Repe idas es as mediciones al inal de cada sepa ación
analí ica, se iene un indicado segu o que ma ca el umbo délas
ope aciones sucesi as has a llega al é mino del análisis. Juega
aquí, pues, el elec óme o el mismo papel que el espec oscopio
en la sepa ación del ubidio cesio ypo asio.
Pa a que los esul ados ob enidos sean compa ables, p ecisa
medi la ac i idad de las subs ancias en el es ado sólido y
pe ec amen e desecadas
Tal es el undamen o de los mé odos analí icos pa a la
ex acción de las subs ancias adioac i as; en cuan o ála pa e
p ác ica de las manipulaciones, nos ceñi emos, pa a no dila a
demasiado es e asun o, ála ob ención del adio, que es el cue po
adioac i o de mayo in e és, no sólo po conside a le como un
nue o elemen o químico, sino po sus nume osas éimpo an ísi-
mas aplicaciones.
Encuén ase el adio en los mine ales u aní e os yde es os la
pechblenda de Joachims hal (óxido de u anio) la ca no i a ( ana-
da o de u anio) yla au oni a ( os a o de u anio yde calcio) han
sido los únicos que, has a el año pasado se han u ilizado pa a la
ex acción del adio.
Es la pechblenda ópechu ana el mine al más impo an e de
u anio; po su composición química, es un óxido u anoso-u ánico,
pe o siemp e a acompañado de o as muchas subs ancias aun
cuando en p opo ciones pequeñas; la pechblenda de Joachims nal
con iene molibdeno, ungs eno, anadio, pla a, azu e, a sénico,
sílice, óxidos de manganeso, hie o, aluminio, níquel, cobal o,
cob e, plomo ybismu o. Su composición como se e es en
ex emo compleja.
Es un mine al opaco, de b illo g aso aéoilmen e me álico, y
se p esen a de o dina io en masas compac as de es uc u a
laminosa ymás a amen e en c is ales pe enecien es al sis ema
egula . Su ac u a es concoidea muy du o: aya al id io, el colo es
e doso algo ag isado, su densidad oscila en e 9y10, es in usible
al sople e y ácilmen e a acado po el ácido ní ico.
Sé le encuen a en los g ani os ysuele acompaña álos
ilones de es año, siendo las localidades donde más abunda
Joachims hal yP zb aum, (Bohemia), Rezbanga, (Hung ía),
Schunbe g, (Sajonia), And inópolis, (Tu quía asiá ica), Suecia,
Canadá yen el Colo ado, (Amé ica de! No e.)
No es p ecisamen e la pechblenda de donde di ec amen e se
ex ae el adio, sino de los esiduos p oceden e de la ex acción
indus ial del u anio. Se i u a y ues a el mine al con ca bona o
sódico yel p oduc o esul an e se lixi ia p ime o con agua calien e
ydespués con ácido sul ú ico diluido. Se ob iene así una solución
que con iene el u anio yun esiduo insoluble que encie a
subs ancias adioac i as ycuya ac i idad es cua o eces ymedia
al del u anio me álico.
De es e esiduo se ex ae el adio median e dos se ies de
—39 —
ope aciones; !a p ime a cons i uye el g ueso a amien o la
segunda los accionamien os.
Pa a el g ueso a amien o de una onelada de esiduos, se
necesi an 5 oneladas de p oduc os químicos y50 de agua pa a
los la ados. Exige además es e a amien o una se ie de manipu-
laciones muy delicadas yuna a ención y igilancia con inua pa a
no pe de la meno pa ícula del cua o de g amo de la sal de
adio diluida en 56.000 kilog amos de ma e ia. Si áes o se une
el que sólo es a p ime a pa e de la ex acción du a unos dos
meses ymedio, ácilmen e se comp ende á el ele ado p ecio de
las sales de adio, cuyo g amo se co iza hoy en el me cado ála
eno me suma de 400.coo ancos.
Los esiduos de la ex acción del u anio con ienen p incipal-
men e sul a o de plomo yde calcio, sílice, alúmina, óxido é ico,
yen mayo ómeno can idad, casi odos los me ales que
acompañan ála pechblenda (cob e, bismu o, zinc, cobal o,
manganeso, níquel, anadio, an imonio, alio, ie as a as, niobio,
an alio, ba io, a sénico, e c.) El adio se encuen a en es a
mezcla al es ado de sul a o en can idades in ini esimales, pe o
como sul a o es el más insol uble; comp éndese ácilmen e que
po una se ie de la ados con enien emen e di igidos, ya con
ácidos, con disoluciones de sales alcalinas ycon agua pu a, los
sul a os más ómenos solubles se i án sucesi amen e eliminando,
quedando siemp e el sul a o de adio como esiduo de es os
la ados.
Héaquí la ma cha p opues a po los S es. Cu ie, ac ualmen e
—40 —
seguida en las áb icas de Ja el éI y de la Sociedad Cen al
de p oduc os químicos, cuyos abajos han sido o ganizados po
Debie ne ydi igidos ac ualmen e po Haudepin.
i,° Se a an los esiduos indicados con ácido clo híd ico
concen ado pa a disg ega las subs ancias que las o man y
disol e la mayo pa e de los sul a os. De es a disolución se
puede e i a el polonio yel ac inio; el p ime o es p ecipi ado
con el ácido sul híd ico yel segundo se encuen a en los hid a os
p ecipi ados con el amoniaco en la disolución sepa ada de los
sul u os ype oxidada po el clo o. Se decan a es a disolución y
el esiduo que con iene el adio se la a con agua.
2°Se mezcla es e esiduo con una disolución concen ada
éhi ien e de ca bona o sódico, pa a ans o ma en ca bona os
los sul a os no a acados po el ácido clo híd ico.
3. 0Se lixi ia con agua el depósi o ob enido yse a aca con
ácido clo híd ico diluido exen o de ácido sul ú ico. La disolución
con iene el adio yalgo de polonio yac inio. Fíl ese yp ecipí-
ese con ácido sul ú ico; el p ecipi ado ob enido es á o mado
po los sul a os b u os de ba io adí e o, impu i icados po algo
de cal, plomo, hie o yun poco de ac inio a as ado mecánica-
men e.
De una onelada de esiduos pueden ob ene se de 8á15
kilog amos de es os sul a os, cuya ac i idad es de 30 á60 eces
la del u anio me álico,
4Se pu i ican los sul a os p oceden es de la ope ación
an e io , hi endólos con una disolución concen ada de ca -
—41 —
bona o sódico, la ando ácon inuación el ca bona o bá ico
adí e o ob enido.
*5. 0Se disuel e el ca bona o ba i- ádico en el ácido clo -
híd ico yse pasa po la disolución una co ien e de gas sul híd ico,
el cual p oduce un lige o p ecipi ado de sul u as ac i os que
con ienen polonio. La disolución il ada ype oxidada con
el clo o p oduce con el amoniaco un p ecipi ado de óxidos é
hid óxidos muy ac i os po causa del ac inio.
6.° Fil adaes a úl ima disolución, se p ecipi a con ca bona o
sódico yel p ecipi ado de ca bona o ba i- ádico después de la a-
do, se ans o ma en b omu o disol iéndole en ácido b omhíd ico.
Aquí e mina la p ime a pa e de la ex acción óg ueso
a amien o, que da .po esul ado de '6 á8kilog amos de
1b omu o ba i- ádico po onelada de esiduos.
Pasemos aho a ála segunda pa e, ósean los acciona-
mien os cuyo obje o es ob ene b omu os ba i- ádicos cada ez
más icos en adio. Es o se consigue po medio de c is alizacio-
nes accionadas, ope ando p ime o con aguapu a ydespués con
asma adicionada de ácido b omhíd ico. Se u iliza así la di e en e
O
solubilidad de ¡os dos b omu os; el de adio como menos soluble
^c is aliza an es, po es o ios p ime os c is ales que se deposi an
son los más ac i os.
El p ocedimien o ope a o io es de los más sencillos. Se di-
suel en los b omu os ba i- ádicos en agua des ilada éhi ien e
has a sa u ación, se cub e la cápsula yse deja en ia pa a que
la disolución c is alice, sepa ando después po decan ación los
han sido hechas con una balanza ape iódica Cu ie, p ecisa a—
de milig amo, cuya balanza de lec u a di ec a ypesada ápida
pe mi e desp ecia la abso ción len a del agua po los clo u os
de ba io y adio anhid os.
El adio ha sido emplazado en la clasi icación de Mendelce
en la columna e ical de los me ales alcalino - én eos, ceoajo
ba io yen la se ie ho izon al del u anio y o io an es de es e
me al, yen la clasi icación ciclíca de Muñoz del Cas illo iene
áocupa el pues o, acío has a el p esen e, señalado en el
ciclo Xpa a un elemen o di alen e posi i o (*).
Las sales de adio ienen el mismo aspec o que las de ba io,
colo eándose con el iempo, son luminosas en la obscu idad y
desp enden cons an emen e calo .
Sus ca ac e es químicos son idén icos álos de las sales
bá icas, di e enciándose sólo po su solubilidad que gene al-
men e es meno la de las sales de adio, excepción hecha de los
ni a os cu a solubilidad en el agua es ap oximadamen e la
misma.
La p ime a idea suge ida álos ísicos an e el descub imien o
de la adioac i idad, de es a nue a p opiedad que posee la ma-
e ia de emi i adiaciones capaces de a a esa los cue pos
(i) MüSoz del Cas illo. Anales de la Sociedad española de Física yQuí-
mica. . i.° p. 215.
—49 .—
opacos, imp esiona las placas o og á icas yioniza el ai e ála
mane a de los ayos X, ué el supone que es os nue os ayos
e an de na u aleza análoga álos de Ron gen.
O a de las hipó esis emi idas, ué el conside a los como
ayos ul a iole as de na u aleza especial, supues o undado en
que los ayos ul a iolados compa en con las nue as adiaciones
la p opiedad de desca ga los cue pos elec izados, pe o es a
hipó esis u o que abandona se an p on o se descub ie on y
es udia on las nue as subs ancias ue emen e adioac i as en
las que la in ensidad de la ene gía adiada pe mi ía es udia la
adiación ádis ancias más conside ables, adqui iendo así el con-
encimien o de que es os nue os ayos no cumplen con las leyes
de la óp ica; ni se e lejan ni se e ac an. Un haz de ayos ádicos
que a a iese un p isma, yse ecibe sob e una placa o og á ica,
no acusa la ac iog a ía ob enida la más lige a des iación.
Po causa de un enómeno cu iosísimo que más adelan e
es udia emos con el nomb e de adioac i idad inducida, no dio
el mé odo c oíj á ico indicaciones bas an e cla as, en los p ime os
comienzos de su aplicación, debido áuna emisión de a os se-
cunda ios que b o a de odos los cue pos p óximos ai adio óá
cualquie a o a subs ancia ue emen e adioac i a, ayos secun
danos análogos álos S, pe o de o dina io mucno más in ensos.
La misma placa o og á ica que si e de ecep o ála adiación
ádica, emi e semejan es ayos, causa de esa au eola es umada
que es onea la imagen ob enida, éimpide ija sus lími es con
exac i ud.
—50 —
Hay cue pos como los me ales densos ymaleables ymuy
especialmen e el plomo, que a o ecen en al o g ado la p o-
ducción de es os ayos secunda ios: en cambio hay o os ymuy
especialmen e las subs ancias i i icadas cuya emisión secunda ia
es muy débil.
La os o escencia que la adiación del adio p oduce al
ac ua sob e de e minadas subs ancias, pe mi ió áBecque el
mayo apidez en las obse aciones yla en aja de sup imi en
muchos casos las manipulaciones o og á icas, pe o es e nue o
mé odo de in es igación no pudo ensaya lo, has a que Cu ie no
le hubo p opo cionado mues as de ba io adí e o mucho más
ac i as que las p epa adas po él.
£1 mé odo o og á ico óac iog á ico, como le llama el seño
Muñoz del Cas illo, ué así elegado el es udio de las acciones á
g ande dis ancia ycon haces de ayos muy inos, pues en es e
caso hallándose debili ada la in ensidad de la adiación éincapaz
po an o de p o oca e ec os os o ogénicos su icien emen e in-
ensos pa a que la is a pueda pe cibi los, la placa o og á ica
o ece la singula en aja de acumula las acciones con el iempo,
p opo cionando así un documen o suscep ible de amplia yde e-
nida in o mación.
h: aen posesión Becque el de es e nue o medio explo a o io,
undado en las p opiedades os o ogénicas de la nue a adiación,
a ó de compa a sus e ec os con los de la luz ylos de los
ayos X. al e ec o obse ó que cie as subs ancias como el
sul a o u anílico-po ásico yel sul u o de es oncio de os o es-
—51 —
cencía e dosa, os o ecen po la accción de la luz, de los
ayos Xylos del adio, mien as que o as como el diaman e,
la blenda exagonal yun sul u o de calcio de os o escencia azul,
muy os o escen es po la acción de ]a luz yde los ayos ádicos,
son comple amen e insensibles álos ayos X.
Cie o que, es os hechos suscep ibles de mul iplica se, acusan
cie a analogía en e las p opiedades de los ayos luminosos ylos
Adel adio; los cue pos sensibles ála acción os o ogénica de la luz
son po lo gene al más sensibles ála acción del adio que ála de
los ayos X. Ie o al lado de es a analogía nos encon amos con
una di e encia undamen al, ya an e io men e ano ada yes que ¡os
ayos ádicos no obedecen álas ley^es óp icas de la luz yen cam-
bio pa ecen posee p opiedades óp icas, ómejo anóp icas, que
*- compa en con los ayos Rón gen. No se puede, pues, asimila la
adiación del adio áninguna de las adiaciones conocidas.
Aes a misma conclusión conducen los es udios de Becque el,
sob e la abso ción de los ayos ádicos po el ace o ypan allas
de di e en e na u aleza. Po medio del mé odo luo óscopico
obse ó el ilus e ísico ci ado que la in ensidad de la adiación
ádica dec ece con Ja dis ancia más ápidamen e de lo que indica
*la ley o dina ia que ige las adiaciones conocidas; hay po an o
abso ción de los ayos po el ai e yes a abso ción a ía con la
subs ancia luo escen e u ilizada en el expe imen o, lo cual
conduce ásupone que la adiación ádica se halla compues a de
ayos desigualmen e abso bióles.
O a la ga se ie de medidas empleando el mismo disposi i o,
sin a ia la dis ancia del adio álas subs ancias luo escen es,
pe o con in e posición de pan allas abso ben es co obo a on de
nue o la deducción an e io .
Tomando como unidad la in ensidad luminosa de cada
subs ancia luo escen e exci ada sin el in e medio de pan allas,
obse ó Becque el que pa a una misma pan alla exis ían di e encias
p o undas en la abso ción de los ayos capaces de imp esiona á
dos subs ancias di e en es. Mien as una pan alla de papel neg o
abso be las p óximamen e de la adiación que ac úa sob e el
diaman e, sólo de iene las -ÚL de la que ac úa sob e el sul a o
u ánico-po ásico; esul ado demos a i o de que la adiación
ac i a pa a el diaman e es mucho más abso bióle po el papel
neg o que la exci ado a del sul a o u ánico-po ásico.
Resul a inalmen e, de los abajos de Becque el. Von
Schweidle , Giesel, Villa d, Ru he o d yel ma imonio Cu ie
aplicando los mé odos o og á ico yeléc ico que, la adiación
del adio es muy compleja, comp endiendo es pa es dis in as á
las que Ru he o d dis ingue con los nomb es de ayos 3yy.
El adjun o esquema (Figu a 4a
) ep esen ación g á ica de
un expe imen o ealizado po Becque el da cla a idea de es os
es géne os de adiación. El adio Rse coloca en el ondo de una
ca idad p o unda p ac icada en un bloque de plomo B, un haz
de ayos ec ilíneos ypoco abie o eme ge de es a ca idad. Si
al ededo de la cube a de plomo se es ablece un campo magné ico
uni o me muy in enso, si uado de ás yno malmen e al plano de
la igu a, los ayos a, pyTse sepa an bajo la in luencia
magné ica con o me indica el g abado. Los ayos Ypoco in ensos
éinsensibles al campo magné ico con inúan su ma cha ec ilínea
sin su i la más mínima des iación. Los ayos ,3 son des iados
en el mismo sen ido que los ayos ca ódicos ydesc iben en el
plano de la igu a ayec o ias ci cula es, cuyos adios a ían
en e lími es muy ex ensos. Po úl imo, la adiación * o ma un
haz de ayos muy in ensos des iados po la acción magné ica en
sen ido in e so al de los ca ódicos yen el mismo que los ayos
,i
Figu a 4. a
canales (Canals ahlen de Golds ein) yque po se débilmen e
des iado po el campo magné ico sus ayec o ias ienen un adio
de cu a u a conside able.
Becque el puso de elie e la exis encia de los ayos muy
des iables po el campo magné ico yla de los {no des iables
po medio del siguien e expe imen o. Colocaba una pequeña
po ción de sal de adio en el ondo de una anu a p ac icada
54 —
en un pequeño bloque de plomo, cub ía la ma e ia ádica. con
una lámina de aluminio de una cen ésima de milíme o de g ueso
pa a de ene su adiación luminosa yob u aba la anu a del
bloque con dos láminas de id io de un milíme o de g ueso lo
su icien emen e p óximas pa a que sólo quedase en e sus bo des
una abe u a muy ina. Es ando así odo dispues o colocaba el
bloque de plomo en e los polos de un elec o-imán ysob e es e
bloque si uaba una placa o og á ica, inclinada de modo, que
ecibiese odo el haz de ayos emanado de la hendidu a, el cual e a
pa cialmen e des iado po la acción magné ica. T anscu idos
unos ein a minu os, ob enía según la in ensidad del campo
magné ico yla inclinación de la placa dos imp esiones o og á icas;
una ec ilínea co espondien e álos ayos yyo a des iada hacia
la de echa p oducida po los ayos ¡3.
Resumi emos aho a lo conce nien e ácada una de es as es
clases de ayos.
Los ayos *análogos álos ayos canales, son los que
cons i uyen la mayo pa e de la adiación ádica, el 64op óxima-
men e ylos menos pene an es; una lámina de aluminio de o,i mm
de g ueso los de iene en su ma cha, yuna capa de ai e de yomm
de espeso los abso be po comple o. No a a iesan las pa edes
de id io de! ubo óampolla que con iene las sales de adio yson
poco des iados po los campos magné ico yeléc ico, aun cuando
és os sean muy in ensos.
Ru he o d en su abajo publicado el 15 de Ene o de 1903,
consigna que en un campo magné ico óeléc ico muy in ensos
-55 —
los ayos adel adio son lige amen e des iados, cual lo se ían las
pa ículas ma e iales elec izadas posi i amen e yanimadas de
una g an elocidad. Deduce Ru he o d de sus expe imen os que
la elocidad de los ayos aes de 2, 5xio® c . yque la elación _í_
de ¡a ca ga eléc ica ála masa déla pa ícula es deóxio3
,es
deci , 10.000 eces mayo que pa a los ayos des iables ¡3. Es os
esul ados han sido comp obados po Becque el, el cual ha demos-
ado además que ¡os ayos del polonio, se compo an en un campo
magné ico lo mismo que los adel adio ydesc iben ayec o ias,
cuyo adio de cu a u a pa ece se el mismo que el de es os
úl imos ácondición de que los campos magné icos sean iguales.
Resul a de los abajos de Becque el que los ayos *cons i-
uyen una adiación homogénea, pues odos ellos son igualmen e
des iados po los campos magné ico yeléc ico.
Mdes Cond es ha medido las des iaciones eléc ica ymag-
né ica de los ayos adel adio en el acío, ycomo esul ado
de sus de e minaciones, ha encon ado pa a la elocidad de los
ci ados ayos 1,65 xio9c ., p óximamen e la igésima de la e-
locidad de la luz ypa a la elación de la ca ga ála masa
-¿-=64000 unidades elec omagné icas; elación del mismo o -
den de magni ud que la encon ada pa a el hid ógeno en la
elec ólisis —=9650. Luego si se admi e que la ca ga eléc-
ica de cada p oyec il cons i u i o de los ayos aes la misma
que la de un á omo de hid ógeno en la elec ólisis, se deduce
que la masa de es a pa ícula es del mismo o den de magni ud
que la de un á omo de hid ógeno.
Aes as pa ículas elec izadas óp oyec iles que cons i uyen
los ayos ase deben los so p enden es enómenos que p esen a
la os o escencia del sul u o de zinc p oducida po la acción del
adio. Noso os hemos obse ado an in e esan e enómeno con
el apa a o in en ado po C ookes llamamado spin ho iscopio (del
g iego spin ha is «cen elleo» yskopein «examina )» el cual se
educe áun pequeño ubo que lle a una len e en uno de sus
ex emos yen el o o una pan alla ba nizada con sul u o de zinc
os o escen e; ámedio milíme o de es a pan alla se halla una
i i a me álica en cuyo ex emo lib e se ha ijado una pequeña
pa ícula de sal de adio. Colocándose en la obscu idad ymi ando
po la len e se obse a una débil cla idad en el in e io del ubo
ysob e la pan alla una e dade a llu ia de pun os luminosos
sumamen e b illan es que apa ecen ydesapa ecen con inuamen e,
p esen ando la pan alla el aspec o de un cielo es ellado. Los
pun os luminosos apa ecen en mayo núme o en la egión de la
pan alla más p óxima al adio yen la p oximidad de la zona,
donde la cla idad pa ece con inua.
Es e enómeno no es al e ado po las co ien es de ai e y
se p oduce en el acío; en cambio, desapa ece po comple o si
se in e pone un abique, po delgado que sea, en e la sal de
adio yla pan alla os o escen e.
Según C ookes, que ha sido el p ime o en obse a an
cu ioso enómeno, la apa ición de cada pun o luminoso sob e la
pan alla os o escen e débese ála up u a ócli aje de una pa -
ícula c is alina del sul u o zinc po el choque de un p oyec il
aislado; cli aje que ásu ez de e mina la apa ición de un pun o
luminoso.
Siendo es o asi, nos encon amos po ez p ime a con un
enómeno que pe mi e dis ingui la indi idual acción de una
pa ícula de dimensiones compa ables álas de un á omo. Los
indicados pun os luminosos p esen an el mismo aspec o que las
•es ellas ólos obje os ul amic oscópicos ue emen e iluminados,
que no p oducen sob e la e ina imágenes cla as yde inidas,
sino manchas de di acción, hecho que se halla en pe ec o
acue do con la hipó esis deque cada pun o luminoso es p odu-
cido po el choque de un solo á omo.
Los ayos £menos nume osos que los ayos a, p óxima-
men e el 24 °/o de la adiación o al, son más pene an es que
es os úl imos yen absolu o análogos álos ca ódicos, aun cuando
de mayo pode de pene ación. Cons i uyen es os ayos un haz
he e ogéneo, cuyos componen es se di e encian po su dis in o
pode pene an e ydesigual des iación en un campo magné ico.
Cie os ayos ,3 son abso bidos po una lámina de aluminio de
algunas cen ésimas de milíme o de g ueso, mien as que o os
a a iesan láminas de plomo de algunos milíme os de espeso .
Becque el ha demos ado que los ayos más pene an es, son los
menos des iados po el campo magné ico.
Si empleando el disposi i o expe imen al ep esen ado en
la igu a 4.ase ecibe sob e una placa o og á ica AC un haz de
ayos ¡3 des iados po un campo magné ico, la imp esión ob e-
nida cons i uye una banda ancha di usa, e dade o espec o.
Los ayos ca ódicos que o man una pa e de la adiación p
son poco des iados, aun cuando su masa es muy pequeña, po -
que su elocidad es muy g ande. Los ayos a ienen según
Ru he o d una ca ga eigual álos p eceden es, pe o su masa es
mucho mayo lo que explica su poca sensibilidad ála in luencia
magné ica.
Los ayos ydescubie os po Villa d (i) sólo cons i uyen
el io°0de ¡a adiación o al, son análogos álos de Rón gen
pe o de una pene abilidad incompa ablemen e más g ande,
mien as que és os son de enidos po una lámina de plomo muy
delgada aquellos a a iesan láminas de plomo de a ios cen í-
me os de espeso .
Lo mismo que los ayos X, no son des iados po los campos
magné ico ni eléc ico, ycuando encuen an un obs áculo en su
camino, p oducen ayos secunda ios análogos álos de Sagnac.
Imp esionan las placas o og á icas, pe o débilmen e cual co es-
ponde ásu pode pene an e yescasa abso ción debiéndose muy
p incipalmen e su acción educ o a sob e la sal de pla a, álos
ayos secunda ios que p oducen al con ac o del id io, pues la
delgada capa de gela ina-b omu o, es incapaz de ans o ma
po su p opia abso ción la ene gía de los ayos yen abajo
químico.
Aes e p opósi o ha ealizado Becque el el expe imen o
siguien e, cuyo esul ado pa ece áp ime a is a pa adógico. Se
coloca en el cen o de una placa o og á ica sob e la capa sensible
0)Com es endas, de VÁcademie de Sciencies, . CXXX, p102
una lámina de plomo de un milíme o de g ueso ap oximada-
men e, yse some e la placa así dispues a álos ayos yaislados,
lo cual ácilmen e se consigue abso biendo los ayos acon una
lámina de aluminio ydes iando los ¡3 con un campo magné ico
in enso. Re elada la placa se obse a que la pa e del cliché
cubie a po la lámina de plomo yque pa ecía es a p o egida
con a la acción de los ayos es más ue emen e imp esionada que
el es o, cuyo esul ado demues a la ans o mación délos a os
abso bidos po el plomo en o os más abso bibles ypo conse-
cuencia más ac i os que los ayos y.
Todos los esul ados expe imen ales concue dan con la
hipó esis admi ida de que ¡os ayos yson ayos Ron gen muy
pene an es que ienen su o igen en el á omo de la subs ancia
adioac i a en el momen o de la expulsión de la pa ícula ¡3 ó
ca ódica.
Según Ru he o d la p oducción de es os ayos p ecede al
úl imo cambio expe imen ado po el á omo de adio, el cual se
mani ies a po la p oducción de p oduc os adioac i os esul an-
es de la disg egación de es e á omo.
Según la hipó esis desa ollada po S okes yJ. J. Thomson
ace ca de la na u aleza de los ayos Ron gen, los ayos yse p o-
ducen an o ála pa ida como ála pa ada b uscas del elec ón
ópa ícula ¡3, Como esul ado de es a expulsión súbi a de la pa -
ícula ,3 del adio se p oduci á una es echa pulsación elec o-
magné ica, es deci , un ipo pode oso ópene an e de ayos
Ron gen.
—66 —
Vemos po lo expues o que el adio emi e las mismas
adiaciones p oducidas en los ubos óampollas de C ookes al
a a esa la desca ga eléc ica a mós e as gaseosas en a ecidas.
No sucede así con los demás cue pos adioac i os, pues áexcep-
ción del ac inio que pa ece emi i las mismas adiaciones «¿3 yy
que el adio, el polonio sólo emi e ayos *yyyel u anio y o io
los ¡3 yy.
Con o me al plan sis emá ico que nos hemos azado, no
debe íamos da po e minada es a pa e de nues o abajo, sin
deci algo de las in es igaciones ealizadas po los S es. Cu ie,
Meye yVon Schweidle ace ca déla abso ción de los ayos del
adio yde los emi idos po las o as subs ancias adioac i as,
pe o an e el emo de da le p opo ciones desmesu adas, omi-
imos odo lo e e en e áes e asun o ypasamos áexpone los
e ec os ísicos yquímicos de las nue as adiaciones.
Es ablecida la analogía exis en e en e las adiaciones de
las subs ancias adioac i as ylas p oducidas en los ubos de
C ookes, ácilmen e se comp ende que muchos de los e ec os
ísicos yquímicos p oducidos po los ayos Becque el, han de
se los mismos que los o iginados po los ayos ca ódicos, canales
yRon gen, sin o a di e encia que la de la in ensidad del e ec o
p oducido en consonancia con la ene gía del agen e o igina io
del enómeno.
Así sucede en e ec o, con algunos de los e ec os luminosos
p oducidos po el adio, que han de se los p ime os que he de
some e á ues a ilus ada conside ación. Dos ó denes de enó-
menos enemos que conside a aquí; la luo escencia yla luminis-
cencia.
Ya los S es. Cu ie en sus p ime os expe imen os obse a on
la luo escencia que bajo la acción del adio ydel polonio p e-
sen aba una pan alla ecubie a de pla inocianu o de ba io, luo-
escencia que se p oducía aun cuando se in e pusie a en e la
indicada pan alla yel manan ial ádico una hoja muy delgada de
aluminio.
Es es e enómeno en e amen e análogo al p oducido con
los ayos X; odas las subs ancias suscep ibles de luo esce po
la adiación Ron giana, como las sales alcalinas yalcalino- é eas
luo escen bajo la in luencia de las adiaciones ádicas (i).
Becque el ha obse ado así mismo la luo escencia de las
sales u ánicas, blenda, papel, algodón y id io, siendo. digno de
ano a se bajo es e espec o el id io de Thu inge, cuya luo es-
cencia es no able. Pe o de odas las subs ancias enume adas las
que p esen an el enómeno con más in ensidad son el sul a o de
u anilo, el -sul u o de zinc yel pla inocianu o de ba io, és e
úl imo has a el pun o de que mues as de adio muy ac i o
de e minan la luo escencia de una pan alla de pla inocianu o de
ba io colocada ádos me os de dis ancia yá a és del cue po
humano.
(i) Ba Y. Comp es endas, . CXXX, 1900, p. 77^-
—68 —
O a de las subs ancias en al o g ado luo escen es po la
acción del adio es el diaman e, p opiedad que puede u iliza se en
joye ía de modo más ácil que con los ayos X, pa a dis ingui
es a pied a p eciosa de sus imi aciones en s as mucho menos
luo escen e.
Es un hecho cons an emen e obse ado el dec ecimien o
que con el iempo expe imen a la in ensidad luminosa de las subs-
ancias luo escen es expues as ála acción de las subs ancias
adioac i as, has a llega en algún caso, como ocu e con el sul u o
de zinc, ála desapa ición comple a del enómeno luminoso. Al
mismo iempo que la luo escencia disminuye, la subs ancia se
ans o ma, quizás isomé icamen e, siendo muy p obable que
en es a ans o mación adique Ja causa de ese dec ecimien o en
su pode luo escen e.
Así ocu e con el pla inocianu o de ba io, que bajo las
adiaciones ádicas oma colo pa do ol iéndose menos luminoso
(acción idén ica ála p oducida po los ayos Ron gen ydesc i a
po Villa d.) Es a al e ación del pla inocianu o bá ico desapa ece
pa cialmen e po la luz, ecupe ando en pa e el pode luminoso
pe dido.
O o an o acon ece con el id io, cuya luo escencia
dec ece, ála pa que adquie e una colo ación pa da ó iole a.
Si el id io así al e ado se calien a, se decolo a po comple o,
adqui iendo de nue o la luo escencia pe dida en el mismo g ado
que an es de la ans o mación.
Es ca ác e común de odos los compues os ba i- ádicos
el se espon áneamen e luminosos (i) sob esaliendo en es e sen-
ido las sales haloideas anhid as ysecas, cuyo pode luminoso si
bien no es lo su icien e in enso pa a se pe cibido en plena luz
diu na, es muy os ensible en la obscu idad has a el pun o de
pe mi i la lec u a de los ca ac e es de imp en a, yen las habi-
aciones alumb adas con luz a i icial,
Es a luz emana de oda la masa del p oduc o adí e o, á
di e encia de lo que sucede con las subs ancias os o escen es
o dina ias, cuya emisión luminosa sólo iene luga en la supe icie
que ha sido iluminada. La humedad les hace pe de en g an
pa e es e ca ác e , pe o según Giesel lo adquie en de nue o y
en oda su in eg idad po la desecación.
Ba y ha dado una explicación muy acional, de an cu ioso
enómeno. A ibuye es e ísico la emisión luminosa de los com-
pues os ba i- ádicos, ála luo escencia de las sales bá icas
p oducida ysos enida po el compues o ádico con quien es án
mezcladas. Tan sa is ac o ia explicación, iene en su apoyo el
hecho de no se luminoso el b omu o de adio pu o, es deci ,
exen o de sales bá icas.
El pode luminoso de los p oduc os poco ac i os pa ece
conse a se inde inidamen e, siemp e que se gua den en ubos
ce ados yen la obscu idad; mas no sucede así con los p oduc os
muy ac i os, pues anscu idos unos meses la luz emi ida a
cambiando de in e o nándose iole a ydebili ándose conside-
(i) Cu ie, Socie é de Physique,3de Ma s 1899.
Giesei., ViedAun, . LX1X, p. 91.
70 —
ablemen e; al mismo iempo el p oduc o se ans o ma de blanco
que e a a! p incipio, ama illea p ime o yazulea después, pe o
bas a disol e lo en agua ydeseca lo de nue o pa a de ol e le
su colo yluminosidad p imi i as.
También las soluciones de las sales ba i- ádicas son
luminosas en la obscu idad, singula ísimo hecho no conocido
has a aho a.
El adio cons i uye po an o el p ime ejemplo de un cue po
espon áneamen e luminoso.
Las acciones o og á icas p oducidas po las sales de adio y
demás sub ancias adiac i as es o o asun o de g andísimo in e és,
po se i de base á odo géne o de in es igaciones ypo sus
aplicaciones más nume osas cada día. El ma e ial exigido po es e
nue o sis ema adiog á ico, es en ex emo sencillo yse halla al
alcance de los medios económicos más modes os. Una simple
ampolla ó ubo que con iene la ma e ia adioac i a yunas cuan as
placas o og á icas cons i uyen el ma e ial necesa io pa a ob ene
las nue as adiog a ías, compa ables bajo odos aspec os álas
ob enidas con los ayos Xque, como es sabido, exigen el empleo
de apa a os pesados ycos osos, de anspo e di ícil ymuy
delicada manipulación. Es o unido ála cons ancia pe ec a de la
adiación emi ida po el cue po adioac i o, an o bajo el pun o
de is a de la cualidad como de la can idad, ála acilidad de
dosi ica y egula la can idad de ayos que ha de ac ua sob e la
—71 —
piaca yáía ex emada sencillez de las manipulaciones pues as al
alcance de los menos e sados en la expe imen ación cien í ica,
hace que los nue os p ocedimien os adiog á icos ayan suplan-
ando en ajosamen e álos an iguos undados en el empleo de
los ayos X, minándoles con apidez el as o campo de sus
aplicaciones.
La objeción que bajo el aspec o económico pudie a
hacé senos, dado el ele ado p ecio de las subs ancias ue emen e
adioac i as, la des uye el hecho de no se necesa ias an ac i as
subs ancias pa a las aplicaciones adiog á icas; sales adí e as 50,
100 ó 1.000 eces más ac i as que el u anio bas a ysob a pa a
es e obje o.
Dicho se es á que el iempo necesa io pa a que la placa se
imp esione ha de es a subo dinado al pode adioac i o de la
subs ancia empleada; con ac i idades como Jas indicadas más
a iba, la exposición ha de se de algunas ho as; con ac i idades
mayo es 10.000 ó100.000 eces la del u anio, es e iempo se
educe conside ablemen e ybas an sólo unos minu os si se ope a
con subs ancias muy ac i as.
O o an o ocu e con la dis ancia áque se ha de coloca la
placa, del manan ial ádico, la cual ha de se an o mayo cuan o
más ac i o sea es e.
En ando ya en la pa e p ác ica de la ope ación, debemos
hace cons a que sea cualquie a el disposi i o que se emplee, el
mecanismo de la manipulación es el siguien e. Se coloca el obje o
que se a á adiog a ia sob e una placa o og á ica en uel a en
una hoja de papel neg o ypo encima del obje o yádis ancia
con enien e de la placa, se si úa la sal adí e a con enida en un
pequeño ubo óampolla de id io ymejo de celuloide óeboni a,
po se es as subs ancias más anspa en es ála adiación. Se
g adúa la dis ancia de la ampolla ála placa en elación con la
ac i idad de la sal empleada yel á ea de la supe icie que se a
á adiog a ia : anscu ido que sea el iempo necesa io pa a que
la placa se imp esione, se e ela y ija la imagen.
Tales son las sencillísimas ope aciones que hay que p ac ica
pa a ob ene adiog a ías con los cue pos adioac i os, ycla o
es á que en ha monía con al simplicidad ha de halla se la de los
apa a os ódisposi i os u ilizados con al in. Uno de ellos, sin
duda alguna el más empleado, es el cons uido po Luis Ancel,
que se educe áuna placa o og á ica con su en ol u a de papel
neg o, sob e la cual se coloca el obje o que se a á adiog a ia
yuna pi ámide cuad angula hueca de plomo des inada ácub i
la placa yel obje o, en cuyo é ice lle a un golle e ócuello po
donde se in oduce la ampolla adí e a.
Es e sencillo apa a o lo hemos simpli icado más aun en
nues ios expe imen os, sus i uyendo la pi ámide de plomo po
un embudo o dina io de id io, po cuyo pico in oducíamos el
ubo con ¡a sal adí e a suje o al ex emo de un ino alamb e,
que ijábamos ála dis ancia con enien e con el auxilio de un
co cho.
Con an sencillo mecanismo yope ando con un decig amo
de b omu o ba i- adico 3*000 eces mas ac i o que el u anio
si uado á5cen íme os de la placa hemos ob enido en el ans-
cu so de doce áca o ce ho as p uebas adiog á icas de a ios
obje os bas an e cla as yde inidas.
Sow e emplea una caja de ca ón donde deposi a la sal
ac i a ysob e la caja coloca la placa yel obje o que se a á
adiog a ia . •
De las es clases de ayos emi idos po el adio, sólo los
PyTson los u ilizados en las condiciones ope a o ias expues as;
los 2en i ud de su ácil abso ción no llegan á aspasa la
pa ed del ubo que con iene la sal adí e a. Alas adiog a ías
así ob enidas les al a ni idez yp ecisión en los de alles, pues al
a a esa los ayos el obje o que se a á adiog a ia espe i-
men an una di usión o igina ia del es umado que se obse a en
la imagen.
Pa a co egi es e de ec o, p ecisa sup imi los ayos ¡3 colo-
cando la ampolla adí e a en e los polos de un ue e elec o-
imán que al des ia los ci ados ayos quedan sólo los ypa a
p oduci la imagen; pe o como es os ayos sólo cons i uyen una
débil pa e de la adiación o al se necesi a aumen a la exposi-
ción de la placa an o más cuan o más dis an e se halle del
manan ial adian e. Las adiog a ías así ob enidas son de una
limpidez yp ecisión admi ables. Con subs ancias no muy ac i as,
el expe imen o du a algunos días; con 304 cen ig amos de sal
de adio pu a con enida en ubo de id io dis an e un me o de
la placa.se necesi a un día pa a adiog a ia un obje o al como un
po amonedas ysólo una ho a si la dis ancia es de 20 cen íme os.
—80 —
el sol con iene subs ancias adioac i as el cálculo an e io debe
modi ica se.
Da win admi e que la ene gía pe dida po el sol, supues o
una es e a homogénea de masa Myde adio xes de 4-’J- 4LL_
siendo ¡j. la cons an e de g a i ación. E ec uadas las ope aciones
indicadas en es a ó mula después de subs i ui las le as po
los alo es numé icos, se deduce una pé dida de ene gía igual
á2j/Xioc/ calo ías es ando A exp esado en g amos. Admi iendo
el núme o p eceden e de Langley, es e calo bas a pa a sos ene
el calo sola du an e i2millones de años.
Ru he o d ha calculado que la ene gía que queda lib e
al des ui se un g amo de adio se halla comp endida en e
2Xio5y5XioIQ pequeñas calo ías.
Suponiedo que análogas can idades de ene gía exis an en los
á omos de los elemen os inac i os cuya disg egación a ómica
puede p oduci se ála ele ada empe a u a del sol, se llega á
deduci que la disg egación comple a de la masa sola pod á
ansmi i nos su ene gía du an e un iempo 50 ó500 eces mayo
que el calculado po Lo d-Keh in, pa iendo de conside aciones
pu amen e dinámicas.
—81 —
O o de los e ec os ísicos p oducido po los ayos Becque el
es el ioniza el ai e ylos demás gases; enómeno que consis e
en la disociación elec ónica de los á omos gaseosos en sus elec ons
posi i os ynega i os, suscep ibles de mo e se en un campo
eléc ico siguiendo caminos dis in os; los elec ons posi i os en
la di ección de las líneas de ue za ylos nega i os en sen ido
in e so; es o o igina dos co ien es eléc icas de con ección, causa
de la conduc ibilidad eléc ica adqui ida po el gas. Los elec ons
ienen la p opiedad de condensa el apo de agua, pe o en
g ado mayo los elec ons nega i os, ca ác e que ha u ilizado
Thomson pa a sepa a unos elec ons de o os ypa a medi la
ca ga eléc ica de un solo ion.
Es a acción ionizan e de los ayos del adio que nos ha
se ido de base pa a in es iga las subs ancias adioac i as y
pa a medi su pode adioac i o, puede demos a se an e nume-
osa concu encia p ac icando el siguien e expe imen o de Cu ie.
Se enlazan en de i ación dos mic óme os de chispa con los
polos de una bobina de inducción; una ez ce ado el ci cui o se
obse a que el mismo núme o de chispas es alla en cada uno délos
mic óme os; mas si se ap oxima áuno de ellos una ampolla con
sal de adio las chispas eléc icas cesan de es alla en ei o o. Débese
es e enómeno áque en i ud de la conduc ibilidad adqui ida po
el ai e que odea al p ime mic óme o, el camino o ecido poi
és e ála desca ga eléc ica, es menos esis en e al paso de la
elec icidad.
Pa a el éxi o de es e expe imen o, no disponiendo de mués-
as de adio muy ac i o, con iene limi a la a mós e a que odea
los ex emos del mic óme o donde se ap oxima el adio po
medio de un globo de id io i ubulado, al como indica la
Figu a 5.a
,disposi i o que acili a la ionización de la indicada
a mós e a. In oducido el ubi o adí e o po la ubulu a supe io
del globo Ayuna ez ionizada su a mós e a cesan de sal a las
chispas en el mic óme o B. Con an sencilla modi icación ideada
po el ilus ado ca ed á ico de Física de es a Uni e sidad D. Luis
Abau ea, hemos podido epe i ycomp oba el cu ioso expe i-
men o de Cu ie.
Impo an ísima es la aplicación que es a acción ionizan e
del adio ha ecibido en los Obse a o ios me eo ológicos pa a
el es udio de la elec icidad a mos é ica. Si al ex emo de una
a illa me álica que se halle en comunicación con un elec óme o
se ija una delgada caja de aluminio con la sal de adio, el ai e que
le odea se uel e conduc o de la elec icidad yla a illa oma su
.po encial eléc ico, el cual es medido po medio del elec óme o.
Hé aquí cómo con an sencillo mecanismo puede u iliza se el
adio pa a oma el po encia! eléc ico de la a mós e a en subs-
i ución de las llamas yan iguo apa a o de de ame imaginado
po Lo d-Kelwin.
Según Mou eaux di ec o del obse a o io me eo ológico
del pa que de San o Mau o las en ajas que pa a el es udio de la
elec icidad a mos é ica epo an las sales de adio sob e el
apa a o de Lo d-Keh in son en e o as las siguien es: pode
oma el po encial eléc ico de la a mós e a ála misma al u a en
odas las obse aciones yáuna al u a mayo que la de los á boles,
mu os ydemás obs áculos que po modi ica la ma cha de las
cu as equipo enciales, es an g an pa e de su alo álas obse -
aciones e ec uadas has a aquí; e i a las in e upciones p odu-
cidas po la sup esión de la salida del agua, ya sea p oducida po
las impu ezas que na u almen e con iene ópo su congelación
como suele acon ece du an e los íos del in ie no; sup imi el
depósi o de agua lo que supone una g an economía en los gas os
de ins alación yen e enimien o ypo úl imo yes o es lo más
impo an e, pode aplica el mé odo en las egiones pola es,
donde el es udio de la elec icidad a mos é ica o ece excepcional
in e és.
Ala misma acción ionizan e del adio, se debe la p opiedad
—8i —
que iene es e cue po de condensa el apo de agua, cuan do se
ap oxima áuna a mós e a sob esa u ada de apo , enómeno
idén ico al p oducido po los ayos ul a iolados, ca ódicos yX.
Finalmen e el S . Cu ie ha demos ado que el adio ex iende
su acción ionizan e álos dieléc icos líquidos po muy aislado es
que sean, como el ai e líquido, é e de pe óleo, acei e de
aselina yamileno.
En e los e ec os químicos p oducidos po la adiación de
las subs ancias ue emen e adioac i as igu an en p ime é mino
los cambios de colo ación que imp imen á a ias subs ancias.
Los ayos del adio colo ean al id io yála po celana. La
colo ación que comunican al p ime o gene almen e pa da ó
iole a, es muy in ensa, a ec a á oda la masa ype sis e aun
cuando el adio deje de ac ua . Respec o al colo iole a se debe
según Villa d p) ála oxidación del manganeso con enido en el
id io yes análogo al p oducido po los ayos ca ódicos yen
cuan o ála colo ación pa da pa ece o iginada po la acción del
adio sob e las sales de plomo, po asio ósodio cons i uyen es del ^
id io.
Giesel ha comp obado que las sales alcalinas se colo ean
po !a acción del adio; el clo u o de sodio oma colo ana anjado,
(ijSocide 'Li igáisede Physique.
el clo u o de po asio, iole a ye! bica bona o sódico ybisul i o
po ásico, colo ama is a. Pa a consegui colo aciones in ensas,
ecomienda Ack ayd (*) in oduci un ubo con b omu o de adio
en el seno de la subs ancia pul e izada que se a ácolo ea .
Cambios análogos se obse an ambién en a ios mine ales;
un c is al de cua zo anspa en e expues o a ios días ála acción
del adio se ans o ma poco ápoco en cua zo ahumado Muchas
pied as p eciosas cambian así mismo de colo ación; ai sucede con
el opacio incolo o que oma colo ama illo-ana anjado. Nada
puede p ejuzga se hoy espec o ála na u aleza de es os cambios.
Ningún da o expe imen al exis e que nos haga p esumi con
p obabilidades de acie o, si la causa de! enómeno adica en una
ans o mación alo ópica de los componen es del mine al óes
consecuencia de la ansmu ación en o o cue po de alguno de sus
elemen os. Así en lo que espec a al cua zo que de incolo o se
o na en ahumado se ía de impo ancia suma descub i si la causa
del cambio obedece ála ansmu ación de pa e del silicio en
ca bono, p oblema sólo esoluble po el análisis espec al.
Las mismas sales de adio, a ían ambién de colo ación
con el iempo; de blancas que son ecien p epa adas, se an
ol iendo ama illas ó ioladas yá eces osadas; cambios que se
a ibuyen ála acción del adio, sob e azas imponde ables de
sodio que siemp e con ienen, ydel que es imposible desemba
aza las.
(i) Le adium,n.° 4. p. 3.
El papel es colo eado ydes uido po la acción del adio,
el ós o o ama illo es ans o mado en ós o o ojo yel oxígeno
del ai e en ozono, siemp e que el adio se halle en comunicación
di ec a con la a mós e a. El clo u o me cú ico es educido á
me cu ioso en p esencia del ácido oxálico, el ácido iodhíd ico es
descompues o con p oducción de iodo lib e, yel ácido ní ico
incolo o en compues os ni osos que le colo ean de ama illo.
(Be helo .)
El clo u o de adio desp ende olo de agua de Ja el, debido
ála p oducción de compues os oxigenados de clo o, yel b omu o
de adio desp ende b omo. Una solución de b omu o de adio
desp ende cons an emen e oxígeno éhid ógeno en elación
olumé ica sensiblemen e igual ála necesa ia pa a o ma el
agua; esul ado que demues a la descomposición de es e líquido
po la sal de adio.
Las sales de adio sólidas p oducen ambién un cons an e
desp endimien o de gas al cual han solido a ibui se los acciden es
ocu idos en el manejo de es as sales. Una ampolla de id io
delgada ce ada ála lámpa a ycasi llena de b omu o de adio
sólido hizo explosión al cabo de dos meses, al se lige amen e
calen ada. La p esión del gas acumulado en la ampolla ué la causa
de e minan e de la explosión.
Pe o no siemp e puede in oca se es a causa como la
p oduc o a del enómeno. La S a. Cu ie ence ó en una ampolla
de id io clo u o de adio p epa ado hacía la ga echa; puso
dicha ampolla en comunicación con un g an ecipien e en el que
—87 —
se había hecho el acío yla calen ó b uscamen e p ocu ando
ele a ápidamen e su empe a u a áunos 300o
.Alos pocos
ins an es la sal de adio hizo explosión, ompiéndose la ampolla
en menudos agmen os yp oyec ándose la sal adica ág an
dis ancia. No puede in oca se aquí como causa de la explosión
la p esión del gas desp endido, pues eniendo és e espacio po
donde di undi se no puede alcanza la p esión necesa ia pa a
p oduci esos e ec os mecánicos.
Dedúcese de lo expues o el iesgo que se co e al calen a
una sal de adio de an igua p epa ación óal conse a la mucho
iempo en un ubo ce ado.
Excep uando la acción que el adio eje ce sob e los o ganis
mos i os yde la cual nos ocupa emos más adelan e, hemos
expues o has a aho a las p opiedades inhe en es ádicho cue po
yásu adiación di ec a. Pe o aun p esen a el adio o a p opie-
dad más ex ao dina ia que las ya conocidas yque compa e
con el o io yel ac inio yes la comunicación de su ac i idad
^áo as sub ancias de po sí inac i as.
Como muy opo unamen e dice el p o eso de! labo a o io
de in es igaciones ísicas de la So bona D . Be ge , el adio no
es egoís a, no gua da sólo pa a sí la po encia mis e iosa que posee,
la comunica álos cue pos p óximos yes e no abilísimo, cuan o
ex ao dina io enómeno descubie o en 1899 po los S es. Cu ie
es lo que se llama adioac i idad inducida ysegún Muñoz del
Cas illo, adioac i ación.
Los S es. Cu ie han obse ado, que bajo la in luencia del
adio, cue pos p imi i amen e inac i os se uel en empo al-
men e adioac i os, capaces po an o de emi i ayos que
análogamen e álos del adio, de e minan la ionización de los
gases, imp esionan las placas o og á icas, p oducen e ec os de
luo escencia e c. La adioac i idad así adqui ida, desapa ece
muy len amen e ápa i del momen o en que el adio cesa de
p o oca la, ydespués de un iempo más ómenos la go su
desapa ición es comple a.
Tan singula ísimo enómeno no es debido, según han
comp obado los S es. Cu ie yDebie ne, álas adiaciones ádicas
an e io men e desc i as; cue pos expues os áes a adiación
pueden no se ac i ados, mien as que o os no some idos áes a
in luencia pueden se lo ácilmen e; el adio con enido en un ubo
de id io ce ado, no p oduce al ex e io del ubo la adioac i idad
inducida.
La adioac i ación es más in ensa y egula en espacios
ce ados colocando los cue pos que se an áac i a al lado de
un ubo óampolla abie os que con iene el adio. En es as condi-
ciones el ecin o y odo lo que se halla en el ecin o se uel e
adioac i o eciba ono la adiación adica, como si la causa de la
adioac i ación esidiese en onces en es e espacio, causa que
pe sis e du an e la go iempo, un mes ap oximadamen e, después
de e i ado el adio, aun cuando a íe la p esión en el ecipien e
—89 —
Es a p opiedad desapa ece, no obs an e, con el iempo ysu des-
apa ición es ápida si se hace el acío en el ecin o, óse desalojan
los gases desp endidos po los cue pos adioac i os con una
co ien e de ai e.
Recogidos es os gases, los S es. Cu ie yDebie ne han
comp obado que en ellos eside la causa de la adioac i idad
inducida, hecho que obliga ásupone que el adio p oduce una
o ma especial de ene gía capaz de di undi se ásu al ededo ála
mane a de un gas yc ea la adioac i ación en los cue pos
some idos á su in luencia. Ru he o d admi e que es a ene gía
ca ac e iza áun gas ma e ial adioac i o ines able desp endido
con inuamen e po el adio, ácuyo hipo é ico gas le ha dado el
nomb e de emanación. No que iendo Cu ie p ecisa an o es a
hipó esis, adop a la palab a emanación pa a designa la o ma
bajo la cual la nue a ene gía se halla ex endida en el gas que
odea al adio.
Todos los esul ados expe imen ales has a aquí ob enidos,
ope ando con el adio ycon los o os cue pos adioac i os, pe -
mi en aza la siguien e imagen ep esen a i a de! enómeno. El
adio p oduce de un modo con inuo cen os especiales de ene gía
(emanación); es os cen os se ex ienden al ededo de dicho cue po
como lo ha ía un gas, yla adioac i idad que de e minan sob e
los cue pos que se ponen ásu alcance yca ac e izada po la
emisión de ayos Becque el, es p oducida áexpensas de la ene gía
de es os cen os ac i an es. La ene gía ac i an e de la emanación
dec ece len amen e ans o mándose en ene gía adian e ( ayos
96 —
-A; ByC, es lo que se había llamado adio Xóemanación X.
Todos es os p oduc os aun cuando di e en es po sus p opiedades
p esen an el común ca ác e de des ui se con apidez dando luga
áo os nue os. Los más es ables son el adio Dyel adio E
esul an es de la ans o mación del adio Csiendo sus ca ac e es
di e enciales los siguien es: el adio Dsólo emi e ayos ¡3, es
soluble en el ácido sul ú ico, no se ola iliza ái,ooo° yno es
p ecipi ado po el bismu o; el adio Epo el con a io sólo emi e
ayos a, es soluble en el ácido sul ú ico, se ola iliza ái.ooo° yes
p ecipi ado po el bismu o. Aun cuando sin p uebas decisi as
admi e Ru he o d que el adio Edebe se idén ico al polonio de
Cu ie yque el adio Dexis e en la pechblenda de donde pod ía
ex aé sele di ec amen e.
An e io men e hemos is o que la ac i ación po la emana-
ción se p oduce de un modo p og esi o, alcanzando un alo
lími e después de algunas ho as de exposición, pe o es e lími e
independien e po comple o de la na u aleza del cue po que se
ac i a, depende en cambio de o as a ias ci cuns ancias dignas
de menciona se.
Los cue pos elec izados nega i amen e se ac i an más que
los elec izados posi i amen e, hecho descubie o po Ru he o d
con la emanación del o io yen e amen e análogo al p oducido
con la emanación del adio yla de! ac inio.
Tampoco es la misma la magni ud de la ac i ación en
las dis in as pa es de un mismo ecin o. En las pa es anchas
aquella es más in ensa que en las es echas, yen gene al puede
deci se que la magni ud de la ac i ación inducida lími e de una
supe icie, es sensiblemen e p opo cional al olumen de emana-
ción exis en e delan e de dicha supe icie: dedúcese de aquí, que
la ac i ación no es debida áun enómeno de con ac o di ec o
en e la emanación yel cue po sólido, pues si así ue a la in en-
sidad de la ac i ación en un pun o sólo depende ía de la concen-
ación de la emanación en es e pun o, ycomo es a concen ación
es sensiblemen e la misma en odas las pa es de un ecin o
ce ado, dicho se es á, que la ac i ación debe ía se ambién la
misma en odos los pun os de es e ecin o; deducción opues a á
lo que la expe iencia ac edi a.
El hecho de que la adioac i idad inducida sob e una supe -
icie, sea p opo cional al olumen de emanación que exis e delan e
de ella, demues a indudablemen e que cada una de las pa ículas
de la emanación, ac úan ála ez sob e dicha supe icie ealizándose
el enómeno como si cada cen o de emanación emi iese una
adiación especial capaz de p oduci la adioac i idad inducida,
cuya in ensidad necesa iamen e ha de se p opo cional ála
adiación o al ecibida po la supe icie. Es a nue a adiación,
desde luego dis in a de la p eceden emen e es udiada, ha sido
llamada po Debie ne adiación ac i an e.
Respec o ála in luencia que la elec ización del cue po eje ce
sob e su ac i ación puede explica se admi iendo que, los
ayos ac i an es de la sal ádica se hallan elec izados posi i-
amen e.
—98 —
Si es a in e p e ación es exac a, cada emanación debe de
emi i una adiación dis in a, pues o que la na u aleza de la adio-
ac i idad sólo depende de la na u aleza de la emanación; con
odo, es a a i mación no puede es ablece se has a an o que
nue as ymás p o undas in es igaciones p ecisen con más exac-
i ud el mecanismo de la ac i ación.
Els e yGei el han comp obado que en el ai e a mos é ico,
exis e siemp e, aun cuando en muy débil p opo ción, una ema-
nación análoga ála emi ida po los cue pos adioac i os. Hilos
me álicos endidos en el ai e yman enidos áun po encial nega-
i o se ac i an bajo la in luencia de es a emanación.
El ai e de las ca e nas yde las g u as es más ico en ema-
nación que el de las supe icies, ypa a ob ene un ai e ca gado
de emanación bas a in oduci un ubo en el suelo áun me o
de p o undidad yex ae el ai e que con enga, lo cual demues a
que el ai e que se halla debajo de la supe icie e es e ocupando
los canales capila es del suelo ylas isu as de las ocas se en-
cuen a ca gado de emanación. Es a emanación se ex iende po
di usión en el ai e a mos é ico á a és de los po os abie os de
la supe icie, habiéndose comp obado que una disminución de
p esión en la a mós e a aumen a en el ai e la can idad de ema-
nación, consecuencia de la aspi ación del ai e con enido en el
suelo. Allí donde esa di usión no es posible, como acon ece en
el ma , la a mós e a es mucho menos ica en emanación.
Cie as aguas mine ales, sob e odo aquellas que eme gen de
99 —
manan iales muy p o undos como las e males, son muy icas en
emanación yo o an o ocu e con el pe óleo b u o an es de
e ina lo; en cambio el agua del ma yde los íos es á casi exen a
de ella.
Todos es os hechos indican cla amen e que en el suelo
exis e una subs ancia adioac i a p oduc o a de la emanación,
suposición plenamen e con i mada po la siguien e obse ación:
di e en es mues as de ie a omadas sób ela supe icie del
suelo, óáalgunos cen íme os de p o undidad, p esen an p opie-
dades adioac i as.
P oblema ha o di ícil es de e mina la na u aleza de ese
cue po adioac i o diseminado en an al o g ado en la co eza
e es e, dada la exigüidad de su p opo ción, ci cuns ancia que
hace inaplicable el análisis químico. Sólo el mé odo in es iga o io,
que pudié amos llama adioac i an e, es el que puede u iliza se
en es e caso, consis en e en ac i a una subs ancia po la ie a y
es udia la ley de su ac i ación. Els e yGei el que han e ec uado
es as medidas po el mé odo eléc ico, han obse ado que la
desac i ación de los cue pos ac i ados po la ie a, concue da
sensiblemen e con la ley de desac i ación de los cue pos ac i ados
po las sales de adio. Es po an o, muy lógico supone que la
adioac i idad del ai e a mos é ico se debe á azas in ini esimales
de adio diseminadas en la co eza e es e.
En un g an núme o de casos la emanación se compo a
como un gas.
—100 —
Cuando se ponen en comunicación dos ecipien es de
id io, con emanación uno de ellos yel o o no, és a se epa -
e en los dos ecipien es p opo cionalmen e ásus olúmenes
como si ue a un gas; ysi los ecipien es es u iesen ádis in a
empe a u a el epa o se e ec úa con o me álas leyes de Boyle
yde Gay-Lussac. (i)
Es cie o que la emanación se di unde como un gas y
su coe icien e de di usión de e minado po Cu ie yDanne
coincide sensiblemen e con el del anhíd ido ca bónico, d Pe o
con se es os hechos an signi ica i os, no cons i uyen sin emba -
go una p ueba palma ia de la na u aleza ma e ial de la emanación
pues los mismos esul ados pueden in e p e a se suponiendo
que las moléculas gaseosas se ag upan al ededo de un cen o
de emanación, de modo análogo álas moléculas o dina ias
al ededo de un cen o elec izado, que cons i uye el ion gaseoso.
En odo caso las p opiedades an cu iosas de la emanación, indican
que si ella es de na u aleza ma e ial, la ma e ia que la cons i uye
no se halla en su es ado o dina io.
La emanación pie de las p opiedades de los gases cuando
la empe a u a desciende áun g ado su icien e. Según los expe-
imen os de Ru he o d ySoddy (3) si se sume ge en el ai e
(1) ]'. Ci Ri . ^J. I)anni-:. Comples emi ís, 2Juin 1903.
(2)}’• RIE ^J- Dannk. Comp es endas, 2 uin 1903.
(3, Rl hh o d Soj>i)Y, Phil, I ag.. Mai. 1903.
-101 —
líquido un aso que con iene emanación, és a se condensa sob e
las pa edes del aso, como lo ha ía un gas liquidable áes a em-
pe a u a.
Una co ien e de ai e ca gado de emanación, pie de sus
p opiedades adioac i as al a a esa un se pen ín sume gido en
el ai e líquido; la emanación queda condensada en el se pen ín y
ella eadquie e el es ado gaseoso an p on o se ele a la em-
pe a u a.
Los ísicos ci ados conside an es e enómeno como una
lique acción de la emanación. Xo obs an e, las ci cuns ancias que
acompañan áes a lique acción di ie en bas an e de las que con-
cu en en la lique acción de los gases. Ru he o d ySoddy han
comp obado que la emanación se condensa b uscamen e áuna
empe a u a ija éin a iable -15 11 yuna ez condensada con-
se a su es ado líquido—según Ramsay ySoddy —aun cuando
se haga pasa sob e ella una ápida co ien e de ai e óse haga
el acío, enómeno únicamen e explicable admi iendo que la
ensión de su apo es ex emadamen e débil, suposición que
es á en abie a pugna con el g an descenso de empe a u a
necesa io pa a consegui su condensación.
Muy de o o modo suceden las cosas cuando los gases se
liquidan.
Un gas liquidado posee po lo gene al una ue e ensión
de apo , ácuya causa se debe el que la o al lique acción lejos
de ealiza se b uscamen e, se e ec úe de modo p og esi o á
—102 —
medida que la empe a u a desciende, descenso de odo plin o
necesa io pa a disminui la ensión de su apo , pe o una ez
liquidado el gas, en i ud de es a misma ensión se gasei ica
ápidamen e ya po la acción de una co ien e de ai e ycon
mayo ac i idad aún, si se hace el acío. Tienen es as di e encias
en la p ác ica g andísima impo ancia pues pe mi en sepa a de
la emanación los gases que ge almen e la acompañan.
Pa a que la emanación del adio uese compa able áun gas
liquidable, se ía necesa io que su empe a u a de condensación
uese unción de la can idad de emanación con enida en i:n
olumen dado de ai e.
O o de los ca ac e es dis in i os de la emanación es su g an
pode di usi o no compa able al de ningún o o gas. Conduc os ó
isu as las más enues son ácilmen e a a esadas po ella en con-
diciones ales, que los gases ma e iales más di usibles no pueden
ci cula sino con len i ud ex ema.
Po úl imo, la emanación del adio se dis ingue de un gas
ma e ial o dina io po el hecho de des ui se espon áneamen e
cuando se le encie a en un ubo de id io. En es as condi-
ciones desapa ece po lo menos su p opiedad adioac i a que es
p ecisamen e la única que la ca ac e iza pues has a la echa
no se conoce con absolu a ce eza su espec o, ni ampoco
se ha obse ado que eje za p esión alguna como los demás
gases.
Recien emen e Ramsay ySoddy han obse ado nue as ayas
—103 —
en el espec o de los gases ex aídos del adio, que muy bien
pudie an pe enece á su emanación, hecho que pa ece con i ma-
do po los no ísimos expe imen os de Ramsay yCollie (0 cuyos
expe imen ado es han ob enido los alo es siguien es pa a las
longi udes de ondas co espondien es álas ayas expec ales de
la emanación ádica:
Longi udes de onda OIB SZE !F AT -A. CIONES
6350
6307
5973
5955
5890
5^54
5805
5725
5595
5580
5430
5393
Apenas isible.
Débil. Desapa ece ápidamen e.
Débil.
Fue e. Pe sis en e.
Bas an e ue e. Pe sis en e.
Muy ue e. Pe sis en e.
Débil.
(1) Jou nal de Physiauc hco iquc e appliq iee. p. 2‘SS.
104
Longi udes de onda OBSIEZE AT^aiOiN-ES
5IOI
4985
4966
469O
4650
463O
Muy ue e. Pe sis en e.
Fue e. Desapa ece después de algún iempo.
Débil. Desapa ece ápidamen e.
Es as a as sólo se han egis ado
Débil. 'en una obse ación.
Los in es igado es ci ados deducen que la emanación del
adio es un elemen o químico yp oponen que se le llamen
ex adio.
Si se supone que la emanación esul a de la disg egación de
una acción de e minada de adio po segundo, es a acción
puede calcula se conociendo el olumen de la emanación yla
du ación de la acumulación La emanación se acumula en e ec o
has a que la elocidad de p oducción sea equilib ada po la elo-
cidad de su des ucción, en cuyo caso la can idad de emanación
queda cons an e. Los expe imen os ealizados po Ramsay y
Soddy (1) comp ueban que un g amo de adio p oduce po segun-
do 2,85 xio" milíme os cúbicos de emanación.
La p opo ción de adio ans o mada en emanación po
secundo es 283 x10 Luego la ida media del á omo de
adio es segundos-— 1130 años.
2,85X10-”
(1) Jou nal de Physique lheo7-iq ie e a liquee^ y. 285.
—105 —
Pe o lo más so p enden e ysensacional de las in es igacio-
nes de Ramsay ySoddy es el descub imien o del helio en e los
gases desp endidos po el adio yla o mación al pa ece es-
pon ánea de aquel gas, al mismo iempo que se des uye la
emanación.
En an e io es páginas se ha indicado que las soluciones de
adio desp enden oxígeno éhid ógeno. Ramsay ha abso bido
es os dos gases po medio del cob e yel óxido cúp ico al ojo y
el apo de agua o mado po la in e ención del anhíd ido
os ó ico. La obse ación espec oscópica del esiduo gaseoso
es an e acusaba las ayas del helio ála pa que o as nue as
de o igen desconocido.
Delicadas ymás p o undas in es igaciones pe mi ie on á
los dos sabios ci ados p ecisa el momen o de la apa ición del
helio. Pa a consegui an in e esan e esul ado, condensa on la
emanación po medio del ai e líquido, desaloja on los gases con
ella mezclados po una co ien e de oxígeno pu o, yexamina-
on al espec oscopio la emanación ya gasei icada, obse ando
que su espec o no con enía las ayas del helio sino o as des-
conocidas yde las cuales ya hemos hecho mé i o, que los au-
o es ci ados conside a on como p opias de la emanación. T ans-
cu ido cie o iempo (unos dos días) las ayas espec ales del
helio empeza on ádes aca se con in ensidad c ecien e al mismo
iempo que iban ex inguiéndose las ayas de la emanación.
Si es os expe imen os, comp obados po Desland es, han
sido exac a yminuciosamen e obse ados, es indudable que la
14
—112 —
eos ilus es, y, ájuzga po los esul ados has a aho a ob eni-
dos, undadamen e se espe a el g an po eni que en los as os
dominios de la Medicina le es á ese ado á an ma a illoso
cue po.
Muy no ables y a iados son los e ec os que la adiación
del adio p oduce sob e la ma e ia i a, pe o en medio de es a
di e sidad puede es ablece se en esis gene al que, cual ocu e
con los demás agen es ísicos, la ene gía emi ida po el adio,
aumen a la in ensidad i al de la ma e ia i a, cuando ac úa á
débiles dosis, yla disminuye yhas a de e mina su mue e á
dosis más ele adas.
La acción del adio sob e los ejidos ege ales es es e ili-
zado a ydes uc o a. Giesel ha obse ado que las hojas de los
ege ales some idas ásu acción ama illean yse secan, yMa-
ou después de nume osos expe imen os ha llegado ála con-
clusión, de que la acción p olongada de los ayos ádicos des-
uye el pode ge mina i o de las semillas.
El adio ma a un g an núme o de o ganismos, encon án-
dose en es e caso los amibos, in uso ios, hid as, pequeños
c us áceos, insec os, enacuajos ylos pequeños yjó enes ma-
mí e os. AWillcok se deben obse aciones p ecisas sob e la
mue e de algunos o ganismos in e io es como el (ac inos pliae -
ium) las da nias ylas ho migas (i).
(i) Willcok Na u e 19 No iemb e 1903.
—113 —
Askinas yW. Caspa i han es udiado su e ec o sob e los
mic obios ymuy especialmen e sob e el mic ocolus p odigio-
sus, habiendo ob enido como esul ado de sus abajos, que
en gene al, odas las especies bac e ianas son de enidas en
su desa ollo, yalgunas como el ca bunco, mue en cuando la
expe iencia se ejecu e en cie as condiciones. Es a acción bac-
e icida a ía no ablemen e con la dis ancia áque se halle el
adio del cul i o ycesa po comple o si és e excede de seis
cen íme os óse in e pone en e la sal ádica yel cul i o una
delgada lámina de aluminio; de donde se deduce que los a-
yos bac e icidas son los aylos más des iables po los campos
magné icos de los es deci , los más abso ben es de la a-
diación ádica; esul ados que han sido b illan emen e con i -
mados po Danysz, p o eso del Ins i u o Pas eu (2) P ei e y
F iedbe o-e han demos ado que los ayos del adio son ca-
paces de ma a oda clase de bac e ias, lo mismo las sap o i as
que las pa ógenas, ySchol z ha conseguido la mue e del ba-
cilo del i us yde los es a ilococos en el anscu so de es y
seis ho as, some iendo sus cul i os ála acción del adio ádis-
ancia de dos ycua o milíme os espec i amen e.
Las adiaciones ádicas poseen pues, la misma acción
bac e icida que los ayos azules, iole as yul a iole as
descubie a po Do oness yBlun , o igen y undamen o del
(2) Danys , Comp es endus, 16 e ie 1903.
15
—114 —
a amien o o o e ápico de los doc o es Filsen de Copenha-
gue yLo el de Lyon.
La acción p oducida po los ayos ádicos sob e la piel, ha
sido obse ada po Walkho , Giesel. Becque el, Cu ie yo oa
expe imen ado a >. Becque el sa colocó en la axila ysob e una
camisa de anela un ubo de id io que con enía dos deci-
g amos de una sal ádica 800.000 eces más ac i a que el
u anio, ylo conse ó así du an e seis ho as, Al p incipio
no obse ó enómeno alguno; pe o al cabo de quince días,
se le o mó un e i ema, que después se ulce ó, yno cica-
izó sino muy di ícilmen e al cabo de un mes.
Cu ié epi ió es e expe imen o, colocándose sob e el
b azo de echo, du an e diez ho as un saqui o de gu ape cha
ence ando adio de ac i idad 5.OOO; anscu ido algún iem-
po, se le p odujo un e i ema que se ulce ó álos ein e días,
no empezó ácica iza has a los cua en a ydos yexigió cua-
o meses pa a su comple a cu ación.
La S a. Cu ie, po habe enido en la mano po espa-
cio de media ho a una caji a que con enía un ubo con a-
dio muy ac i o, se le p odujo al cabo de quince días un
e i ema seguido de una de ma i is.
Acciones análogas, ymucho más in ensas ue on obse -
adas po Giesel, aplicándose sob e el b azo du an e dos
ho as una ampolla de celuloide, que con enía es decig a-
mos de b omu o de adio pu o.
Los dedos de los que han p epa ado ómanejado con
—115 —
ecuencia las sales de adio, p esen an g an endencia ála
descamación, acompañada de cie o dolo que a da dos
meses en desapa ece .
El adio, pues, al ac ua sob e la piel, p oduce los
e ec os de una quemadu a más ómenos in ensa; áes a clase
de quemadu as lo mismo que álas o iginadas po los ayos
Xse les ha dado el nomb e de adiode mi is, las cuales
de modo análogo álas p oducidas po el uego, se les
clasi ica po g ados según su in ensidad.
Hé aquí los ca ac e es que el D . Pissa e , au o de
es a clasi icación, señala ácada una de es as adiode mi is.
i. e G ado: Es á ca ac e izado, po la no modi icación
de la supe icie cu ánea, al p incipio, du an e un pe íodo
que puede llama se de incubación. Desde los quince días á
¡as es semanas, comienzan los p ime os sín omas. El sis e-
ma piloso se hace ágil ycae. Es a alopecia puede se
comple a, dejando la piel lisa yá eces lige amen e pigmen-
ada, du an e cie o iempo. T anscu idos dos meses, los
pelos c ecen yla egión ecob a su p imi i o aspec o.
2°G ado: Es á ca ac e izado, al p incipio, po un e i-
ema lige amen e osáseo que después se obscu ece, hay
in il ación de ejidos yp u i o. En algunos casos, la lesión
se de iene en es e pe íodo; hay descamación; la epide mis
uel e á ep oduci se, pe o es más suscep ible, b illan e, es-
queb ajado á eces, de modo pe manen e.
3° G ado: Ca ac e ízase po un e i ema in enso, obscu-
—116 —
o, acompañado de un p u i o i o. La piel eng uesa, ó -
manse lic enas que dejan ezuma un líquido u bio p ime o,
que se hace pu ulen o después. Cuando el ejido se asga
queda en el ondo una úlce a, siendo el p u i o cada ez
más in enso. Es e es ado puede p olonga se una ódos sema-
nas, sob e iniendo al in la cica ización, pe o la depilación
puede se pe manen e, ysiemp e queda una pigmen ación
con señales indelebles.
4.° G ado: Se halla ca ac e izado, po la des ucción
o al de la piel, á eces con agudísimos dolo es de g an
i adiación al p incipio. La supe icie se p esen a ulce ada
con manchas ama illas, g ises, que se es ienden; ó mase
después una esca a obscu a, poco sensible, sepa ada del
medio sano, que deja ezuma un líquido, p ime o, espeso
yse oso, yluego pu ulen o.
Es a esca a se desp ende con g an di icul ad, yla úl-
ce a que es muy p o unda, se epa a poco ápoco, ycu a
con una len i ud desespe an e. La cica iz es de bo des
i egula es yg uesos, pigmen ada á eces, p o unda siem-
p e ysemeja la cica iz de una quemadu a g a e.
Todas es as adiode mi is pueden p oduci se, bien po
una sola aplicación, más ómenos la ga, según la ac i idad
del adio ópo aplicaciones co as de algunos minu os, y
epe idas a ios días, empleando una sal de adio muy ac i a.
Como hemos enido ocasión de obse a , la acción del
adio sob e la piel nunca es inmedia a; el p oceso in lama-
—117 —
o io no suele apa ece sino al cabo de 8, 15, ó20 días
después de la aplicación ádica, yes a la ga incubación, es
p ecisamen e uno de los pun os más obscu os, ymás in e-
esan es de la acción mis e iosa de los ayos Becque el so-
b e los ejidos i os.
O a de las pa icula idades dignas de ano a se, es la
dis in a sensibilidad que las di e sas egiones del cue po p e-
sen an ála adiación ádica. La ca a ylos b azos son más
ácilmen e a acados que las pie nas yla espalda. La piel
de la muje yde los niños es más sensible que la del
homb e, yen gene al, la piel en e ma es mucho más a a-
cada que la piel sana. La idiosinc asia o gánica goza en
cambio un débil papel en es as acciones.
En cuan o al iempo in e ido en la aplicación á-
dica, yála ac i idad del agen e adioac i o, ácilmen e
se comp ende la decisi a in luencia que han de eje ce
en los e ec os p oducidos.
Danysz ha es udiado la acción del adio sob e la
piel de algunos animales, yha obse ado que un com-
pues o ba i- ádico de ac i idad 500*000, aplicado 24 ho-
as sob e la piel de los conejos yde los cobayas, la agu-
je ea po comple o, como consecuencia de una des uc-
ción comple a del epide mis yde mis.
Ei mismo expe imen ado ha comp obado que la piel de
los cobayas es mucho más sensible que la de los conejos. Una
aplicación ádica capaz de p oduci en el cobaya una úlce a
-118 -
bas an e p o unda, no p oduce o o e ec o en el conejo que el
exci a el c ecimien o del pelo.
Es a acción exci an e, que en gene al ienen los compues-
os adí e os muy poco ac i os sob e el bulbo capila , puede
se u ilizada pa a cu a la alopecia.
Los in es inos pa ecen se muy poco sensibles ála ac-
ción del adio. i mpollas con sul a o de ba io adí e o, man e-
nidas de uno ácua o meses en la ca idad pe i oneal de al-
gunos cobayas no han p oducido ninguna lesión compa able á
las de la piel.
No sucede así con el sis ema ne ioso cen al, que es in-
compa ablemen e mucho más imp esionable ála acción del a-
dio que la misma epide mis.
Danysz ha aplicado sob e la columna e eb al yuna
pa e del c áneo de un a ón de un mes de edad, un ubo de
id io que con enía un cen ig amo de una sal ádica 500.000
eces más ac i a que el u anio, yobse ó que al cabo de es
ho as se p oducía pa exia ya axia. T anscu idas sie e úocho
ho as, sob e enían con ulsiones e ánicas cada ez más ecuen-
es éin ensas, que e minaban con la ida del animal al cabo
de doce ádiez yocho ho as.
Amedida que la edad del animal aumen a, sob e iene la
mue e con más len i ud. Ra ones de es ácua o meses a-
ados como an e io men e se ha dicho, mue en con los mismos
sín omas después de es ócua o días, ysi la edad de aqué-
llos es de un año, a dan de seis ádiez días en sucumbi .
—119 —
Los mismos esul ados ha ob enido Danysz ope ando con
cobayas. Aplicando sob e la du a mad e de un conejo epana-
do un ubo con adio po espacio de ocho ho as, no se obse -
ó enómeno algmno en los dos días siguien es al de la ope a-
ción, pe o en el e ce día sob e ino una hemiplegia izquie da.
Las la as de insec os, son asimismo pa alizadas en sus
mo imien os al cabo de 24 ho as, ymue as en el anscu so
de dos ó es días, cuando se encie an en un ubo de id io
con o o que con iene adio.
Danysz ha es udiado ambién la acción ádis ancia del a-
«dio sob e pequeños animales. Pa a es o ence aba a ones en
pequeñas jaulas de made a de cuyo echo suspendía el ubo
con el adio. Ope ando con adio casi pu o, los a ones e an
a acados de pa exia al cabo de ein e días ymue os poco
iempo después. La piel se in lamaba y eblandecía, has a el
pun o de desg-a a se ála meno acción. Todos es os enóme-
nos son an o más ápidos éin ensos cuan o más se p olon-
gue la acción del adio, ymás pu o sea és e. Los expe imen-
os ejecu ados po London han dado los mismos esul ados.
La pa álisis yla mue e de los animales some idos ála acción
del adio, pa ece se consecuencia de un p oceso hemo ágico
in enso. Si se examina de enidamen e el ce eb o yla médula
some idos ála adiación ádica, se obse a que los capila es
es án o os yla sus ancia ne iosa inundada de sang e, las
células ne iosas no p esen an en cambio al e ación alguna
ap eciable.
—120 —
Bohm ha insis ido sob e es e hecho que el adio p oduce
en los e eb ados pe u baciones aso mo o as, las cuales
se ón dicho isiólogo a o ecen el desa ollo de las adiode -
mi is yson causa de e minan e de las pa álisis. En comp oba-
ción de su ase o, ci a Bohm el caso de los e eb ados in e io-
es, en los que el sis ema ne ioso. po no se an dependien e
del ci cula o io, no ha obse ado enómenos de pa álisis, y
ambién en el hecho admi ido po odos los expe imen ado es,
de que el adio no p oduce al e aciones di ec as sob e el ejido
ne ioso.
Schol z ha ob enido esul ados análogos álos de Donysz.
Habiendo some ido a ios conejos ála acción del adio po
espacio de una, dos y es ho as al día, obse ó que al
e ce o ócua o día p esen aban lige os enómenos mo -
bosos, quedando ine es ycon pé dida de nu ición. En al-
gunos conejos, desapa ecie on es os enómenos después de
io ó12 días; pe o en o os aumen a on en in ensidad so-
b e iniendo la mue e en el anscu so de la segunda sema-
na. P ac icada la au opsia, encon ó Schol z, ue e conges-
ión de los asos meníngeos yce eb ales.
Aún ue on más concluyen es los e ec os p oducidos en el
opo; some idos a ios de ellos álas adiaciones ádicas po
espacio de 48 ho as, p esen a on en p ime e mino, enómenos
mo bosos análogos álos obse ados en los conejos, seguidos
después de pa exia de las ex emidades, ácon inuación pa áli-
—121 —
sis incomple a, yp > ul imo la mue e. La au opsia demos ó
hipe emia meníngea.
Repi iendo H. Obe .s eine , p o eso de Viena, los expe i-
men os de Denysz, de Eineke yde Schol z ace ca de la acción
de los ayos de Becque el sob e el sis ema ne ioso, ha some ido
a ios a ones po espacio de uno ácua o días ála acción de
unas cápsulas que con enían b omu o de adio. Disponía e! ex-
pe imen o, de modo que la cabeza del animal, ecibiese la ma-
yo pa e de la adiación, los animales mu ie on en un iempo
que a iaba con la du ación éin ensidad de la exposición, pe o
an es de llega á an a al é mino obse ó Obe s eine los
más a iados as o nos. Los pun os a acados po la adia-
ción no ue on siemp e los mismos en los dis in os expe i-
men os, pe o p esen an el común ca ác e de a es igua le-
siones ne iosas es ando en comple o acue do con los enó-
menos desc i os en an e io es abajos. Es e au o ha no ado
que a ios animales al pa ece inmedia amen e a acados y
es ablecidos después, mu ie on b uscamen e al cabo de a-
ias semanas, pe o no indica, si la au opsia de es os anima-
les pe mi e a ibui su mue e ála acción del adio.
Los esul ados de la au opsia de un g an núme o de
a ones con i mó igualmen e lo que ya se sabía de la acción
del adio sob e los cen os ne iosos, hechos que más a ás
han sido consignados.
Lo más in e esan e, ánues o juicio, de los abajos de
Obe s eine , es el es udio que ha hecho de la acción del
61
-128 —
cía compleja de oxyhemoglobina yme ahemoglobina, disminu-
yendo las bandas de abso ción de la p ime a, al mismo iempo
que apa ece la aja espec al de la me ahemoglobina.
El adio ac úa sob e los e men os, eje ciendo sob e ellos
una acción pe ec amen e de inida. Pasa é po al o las obse -
aciones poco p ecisas de Danysz y-ano aié an sólo, po a-
zones de b e edad, los esul ados ob enidos po Hen i y
Maye (i).
Some iendo es os dos expe imen ado es ála in luencia ádi-
ca disoluciones de a ios e men os du an e un iempo bas an e
p olongado, han obse ado que la ac i idad de és os disminuye
p og esi amen e has a aboli se po comple o. La acción del
adio en es e caso pa ece se len a, débil ycon inua. Los esul-
ados ob enidos no han podido se más concluyen es con la
in e ina, emul ina y ipsina, pe o no ha sido así con la acción
que el adio eje ce sob e la apidez de coagulación de la sang e
yde la casei icación.
Según Phisalix (2) ei adio ac úa de modo análogo sob e
las ponzoñan. Sus no ables expe imen os con la ponzoña de la
íbo a no dejan duda alguna ace ca de es e pun o. El adio
eje ce una acción a enuan e muy ma cada sob e dicho eneno,
an o más in enso cuan o más se p olongue la aplicación de
(1) V. Hen i e A. Maye , C. R. Biologie 13 Feb e o 1904.
(2) Phisalix, C. R. de 22 Feb e o 1904.
129 —
aquél, ymayo sea su ac i idad. Los expe imen os se han ea-
lizado con cobayas, odos del mismo peso, los cuales e an ino-
culados con olúmenes iguales de soluciones acuosas de la
ponzoña, p e iamen e some idas álos ayos ádicos. po espacio
de 6á58 ho as. O o cobaya es igo e a inoculado con la
misma can idad de eneno, no some ido ála adiación ádica.
Los esul ados ob enidos ue on siemp e los mismos, mien-
as que el cobaya es igo mo ía álas diez ho as de habe sido
inoculado, los o os mo ían mucho después, yalgunos llegaban
áescapa de la acción mo í e a de la ponzoña.
Al céleb e isiólogo yquímico Ha dy (1) se deben los p i-
me os abajos ace ca de la acción del adio sob e los coloides.
Es as subs ancias, e dade os cons i uyen es esenciales de la
ma e ia i a, que lo mismo in e ienen en la composición de
odos los líquidos o gánicos como in eg an las memb anas
animales á a és de las cuales se p oducen las abso ciones y
sec eciones, se clasi ican hoy en posi i os (hid a o é ico) yne-
ga i os (pla a coloidal, almidón, gela ina, albúmina, e c.) según
sean desplazados po una co ien e eléc ica en el sen ido de
dicha co ien e óen sen ido in e so.
Ha dy ha ans o mado la globulina (albúmina de la san-
g e) posi i a ónega i a en acido-albúmina óen álcali-albúmina;
las dos soluciones ue on expues as álas adiaciones del b o-
(1)Ha dy, Socie y Philosophical o Camb idge, 2
1
Oc ub e I9°3-
17
—130 —
mu o de adio; la solución elec onega i a se ans o ma en
es minu os en una jalea opaca, yla elec oposi i a se uel e
más mo ible ymenos opalescen e.
V. Hen i yA. Meye (i) han demos ado que las adia-
ciones ¡3 ( o madas como es sabido de p oyec iles nega i os)
p ecipi an los coloides posi i os. Habiendo some ido ála acción
de es as adiaciones el hid a o é ico coloidal después de adi-
ciona ni a o de sodio en can idad su icien e pa a p ecipi a le,
ob u ie on en el anscu so de 3á5días el coloide p ecipi ado.
Bohm c ée que el adio ac úa especialmen e sob e la
c oma ma ósubs ancia undamen al del núcleo, conside a-
da po los biólogos como la ma e ia i a esencial, po -
que de la ac i idad de ella depende la asimilación ypo lo
an o el c ecimien o. Se sabe que la molécula de c oma ina
al des ui se p oduce subs ancias pigmen a ias os o escen-
es y luo escen es ycomo el adio ac úa sob e odas es-
as ma e ias, ácilmen e se deduce su modo de acción so-
b e la c oma ina. Puede po an o, o mula se como p in-
cipio gene al que odo agen e ísico ( ayos ca ódicos, ayos
X, ayos N, campo magné ico e c.) capaz de ac ua sob e
las subs ancias os o escen es, ac úa ambién sob e la ma e-
ia i a.
La acción del adio sob e la c oma ina ha se ido de
(1)V. Hen i e A. Maye C. R. Bioiogie 13 Feb e o 1903.
—131 —
base áBohm pa a da una in e p e ación acional de la no-
abilísima in luencia que el ci ado elemen o iene sob e los
ejidos en ías de c ecimien o.
Bajo es e espec o nada más in e esan e yconcluyen-
e que los céleb es expe imen os de Bohm (i) ace ca de la
acción del adio sob e los emb iones de la ana ydel
sapo común. Sob adamen e conocidas son las ca ac e ís icas
me amo osis que expe imen an es os an ibios desde que el
emb ión sale del hue o has a que llega ála edad adul a.
Cuando nacen ienen el cue po o alado, con una cola ala -
gada ycomp imida, sin es igios de ex emidades, sus
mandíbulas es án cubie as po un pico có neo que les si -
e pa a sepa a pa ículas de las plan as acuá icas de que
se alimen an, azón po la que su ubo in es inal es muy
la go ya ollado en espi al. Respi an po b anquias, las
cuales es án cons i uidas en un p incipio po apéndices ex-
e nos óp olongaciones de la piel, ydespués po pe-
queños pinceles implan ados en las amas del hioides. A
medida que el animal c ece an desa ollándose las ex e-
midades abdominales yluego las o ácicas; la cola, menos
necesa ia ya po la p esencia de las ex emidades, dis-
minuye de olumen ydesapa ece; caen las láminas có neas
que e es ían ambas mandíbulas, cambia el égimen ali-
(i) Bohm, C. R. Ae—Se 27 Ab il 1903.
—132 —
men icio de ege al en animal; el ubo disges i o se
aco a, ypo úl imo desapa ecen las b anquias yse des-
a ollan los pulmones.
Some idos 38 emb iones de ana de 1, 2, 3, 4, 5, 7y
8días de edad álos ayos Becque el, obse ó Bohm que
gemb iones mu ie on casi inmedia amen e yen los es-
an es el c ecimien o ydesa ollo ué conside ablemen e
de enido, pe o al llega la época de la me amo osis, se ea-
lizaba con al ano malidad espec o ála cabeza, que el
enacuajo se con e ía en un mons uo, p esen ando una
es angulación al ni el del cuello, b anquias pe manen es y
plegamien o de los ejidos ce álicos.
Los mismos esul ados ha ob enido Bohm expe imen-
ando con los emb iones del sapo ycon los hue os del
e izo de ma (1) hechos que comp ueban has a qué pun o
pueden los ayos ádicos de ene ype u ba el c ecimien o
de los ejidos.
No menos dignas de ano a se, son las obse aciones de
Jan Tu , p o eso de Va so ia, que ha some ido po espacio de
24 á70 ho as los hue os de gallina en ías de incubación á
la in luencia de un clo u o de adio (con 35°/0de es e me al) co-
locado sob e el casca ón de dichos hue os. Los emb iones mons-
uosos esul an es p esen aban siemp e los mismos ca ac e es
(1) Bohm C. R. Ae— Se Mayo 4yC, R. Biologie Mayo 16, 1993.
133 —
e a ológicos. Las modi icaciones a ec aban siemp e álas pa -
es cen ales del blas ode mo, mien as que las pe i é icas del
emb ión p esen aban un desa ollo casi no mal. El examen his-
ológico de los co es ans e sales de es os emb iones mons-
uosos acusan que el ec oae mo es educido en oda su ex en-
ción áuna capa delgada de células aplas adas imposibles de
di e encia , mien as que las células del endo e mo se hallan en
ías de in ensa p oli e ación.
Dedúcese de es os expe imen os yde o os que omi i-
mos, como los de P. K. Gilman yF. H. Bac je (i) ace ca ^e
la acción del adio sob e el desa ollo de los ba acios ylos
de Schape (2) que ha es udiado la misma in uencia sob e los
hue os de la ana escula a, que el adio pa aliza el desa ollo
de cie os ejidos, al paso que o os se desa ollan bajo su acción
con oda no malidad; cuyo esul ado indica que no odas las
células ienen la misma sensibilidad ála adiación ádica; yen
e ec o, la expe iencia ha demos ado que las células menos
di e enciadas, ysob e odo, las que se di iden con mas ac i-
idad son las más in luidas po el ci ado agen e. Es a i egula-
idad éina monía en el desa ollo yc ecimien o de los ejidos
ha de p oduci como consecuencia o zosa las de o midades
e a ológicas obse adas.
Bas a que los ayos del adio a a iesen el cue po de un
(1) Ame , Jou u o Phinol . xi9°4 P- 222-224.
(2)Deu sch med Woch 1904 pp- I434' I437 yI46514681
—134 —
animal du an e algunas ho as pa a que los ejidos adquie an
nue as p opiedades, cambio que pod á queda ocul o du an e
más ómenos iempo, pa a mani es a se luego epen inamen e
en el p eciso momen o en que la ac i idad no mal de los eji-
dos aumen a.
Yes e es ado la en e de la ans o mación pa a mani es-
a se b uscamen e en una época de e minada es lo que al pa-
ece hay aquí de anómalo ycu ioso; mas si nos ijamos con
de enimien o en an so p enden e hecho, obse a emos que
nada iene de excepcional, ni mucho menos puede señala se
como p i a i o óespecí ico del adio en su dinamismo isioló-
gico, pues según los expe imen os de Ma ie ield, de idén ico
modo se compo an o os agen es ísicos. Expues a una o uga
áuna luz colo eada, ningún cambio se ad ie e po el p on o,
pe o la c isálida esul an e de la e olución o gánica p esen a
el mismo colo que el de la luz que ac ué sob e la o uga y
has a en el homb e mismo ;no es muy ecuen e obse a
cie o es ado ¡a en e en la simili ud de sus asgos isonómicos
con los de sus p ogeni o es, has a llega ácie a edad, ápa -
i de la cual el indi iduo empieza ápa ece se áuno de ellos
(po ejemplo) ásu pad e?
Dauphin ha ob enido conclusiones análogas espec o ála
acción del adio sob e el desa ollo yc ecimien o de los hon-
gos (i) yen cuan o ásu acción sob e las semillas, mien as
(i) Sciencie au XX Siecle, núm. 15.
—135 —
Ma ou sos iene que el adio des uye su pode ge mina i o,
Dixon asegu a que su acción es nula, segu amen e es a di e -
sidad de e ec os, como muy opo unamen e obse a Miss E.
Willcock, sólo debe depende de una di e encia de dosis del
agen e adioac i o.
O
El conocimien o de las acciones isiológicas del adio ha
conducido como e a na u al ylógico al de sus aplicaciones e-
apéu icas; asun o de ex ao dina io in e és,, inaugu ado bajo los
más elices auspicios y eple o de las más lisonje as espe anzas.
An es de abo da cues ión an ascenden al impo a dis-
ingui en p ime é mino los e ec os e apéu icos p oducidos
po la emanación del adio, de los dependien es de la adiación.
De la emanación conside ada como agen e e apéu ico nada se
sabe has a la echa, apa e de su acción isiológica al amen e
mo í e a pa a los pequeños mamí e os, según esul a de los
expe imen os de Boucha d, Bal haza d yCu ie an e io men e
consignados.
Las acciones e apéu icas de la emanación son po hoy
comple amen e desconocidas, ydada la o ma en que se apli-
ca el adio en e apéu ica, no puede in e eni aquélla en los
esul ados p oducidos. En e ec o, pa a es a aplicación se encie-
a la sal de adio en ecipien es de eboni a, de id io ode
me al he mé icamen e ce ados, impidiéndose así el más lige o
—136 -
escape de emanación, sin que po ello los ayos ádicos dejen
de a a esa más ómenos ácilmen e las pa edes del ecep ácu-
lo. Sólo po an o en la e apéu ica de es os ayos hemos de
ija nues a a ención.
Ci cunsc i o así nues o obje i o yconside ando la g an
analogía exis en e en e la adiación ádica yla de Ron gen,
sob e odo en lo que espec a álos e ec os e apéu icos, consi-
de amos ú il y en ajoso es udia las compa a i amen e no sólo
en lo que a añe á los e ec os que p oducen sob e los di e sos
ecep o es, sino en lo e e en e ásus cualidades especí icas, es-
echamen e elacionadas con su na u aleza éindependien es de
la acción que puedan eje ce sob e cualquie a ecep o .
Examinada la cues ión bajo es e doble pun o de is a, nos
encon amos, que si bien ambas adiaciones di ie en po su cua-
lidad, se asemejan po el con a io en sus e ec os. Los ayos
aPyTcuyo conjun o cons i uye la adiación ádica an di e en-
es en e sí cuali a i amen e, p oducen sob e los di e sos ecep-
o es los mismos e ec os que los ayos Ron gen; unos yo os,
según hemos is o, iluminan las subs ancias luo escen es, im-
p esionan las placas o og á icas, colo ean g an núme o de subs-
ancias, ionizan el ai e ymodi ican en su es uc u a ye olución
los elemen os celula es de los ejidos i os.
Las in ensidades ela i as de cada uno de es os e ec os
puede se i de base ála de e minación cuan i a i a de la adia-
ción ádica ycomo obligado co ola io pe mi e juzga de la i-
queza ela i a en adio de dos mues as de sales adí e as con la
—137 —
misma exac i ud que se compa an po ía química dos mues-
as de opio espec o ála p opo ción de mo ina. La pan alla
luo escen e, la placa o og á ica, las sales colo ables, la ioniza-
ción del ai e ylas células i as del egumen o cu áneo cons i-
uyen o os an os medios pa a la esolución del p oblema
expues o.
De es os di e sos mé odos que ienen po undamen o
el empleo de los indicados eac i os; mé odos luo oscópico,
adiog á ico, c omomé ico, eléc ico ybiológico, ya hemos
is o que los ísicos p e ie en el eléc ico po conduci á
medidas más p ecisas.
Inexcusable es al médico el conocimien o exac o del
pode adioac i o de la subs ancia que ha de u iliza , pe o
es o no es bas an e si ha de p ocede con o me álos
p incipios más elemen ales de la Te apéu ica. Ese da o debe
de i acompañado de o o no menos alioso; la can idad
de ma e ia ac i a, óen o os é minos, la dosis del agen e
medicamen oso.
Aes e p opósi o ansc ibi é las palab as del sabio
médico del Hospi al de San An onio de Pa ís, D . Béclé e,
consignadas en un céleb e a iculo que esc ibió e e en e á
la dosi icación en adio e apia. «Es una ley gene al que
odo agen e e apéu ico debe se dosi icado. Sea cualquie a
su o igen ysu na u aleza, ya pe enezca al eino mine al,
ege al óanimal, ya sea un agen e ísico, una combinación
química, un p oduc o na u al óde labo a o io, una sec eción
18
ádico pu o. El p ime o de es os p oduc os con enido en una
delgada cápsula de aluminio yaplicada sob e un asi o eac i o,
p o oca en ein a minu os la apa ición de la in a co espon-
dien e ála abso ción de es unidades H. mien as que el b o-
mu o de adio pu o ála dosis de 43 cen ig amos ence ado en
un ubo de id io de unas de milíme o de espeso , apli-
10
cado sob e o o asi o eac i o, p oduce en 5minu os la colo-
ación co espondien e ála abso ción de cinco unidades H, e-
sul ado que acusa una ac i idad diez eces mayo .
An e es e esul ado es lógico supone que si la sal ba i-
ádica, al ac ua sob e la piel du an e un iempo dado, p o-
oca en ella una cie a eacción; el b omu o de adio pu o p o-
duci á el mismo e ec o en un iempo diez eces meno .
Bas a lo ha en g andes asgos expues o pa a comp en-
de la impo ancia del in en o del D . Holzknech en a-
dium e apia. Me ced áél la e apéu ica del adio ha dejado
de se un empi ismo pa a con e i se en un sis ema e a-
péu ico acional yeminen emen e cien í ico. Con ayuda del
c omo adióme o puede dosi ica el médico el agen e adio-
ac i o que u iliza, elaciona los di e sos e ec os obse ados
compa a en e sí los dis in os mé odos de a amien o
pa a elegi el más con enien e en cada caso especial. Así,
median e el es udio de los e ec os p oducidos, pod á dilucida
con e dade o conocimien o de causa si pa a ob ene (po ejem-
plo) las ió unidades Hnecesa ias pa a consegui de e minado
e ec o, es p e e ible una la ga aplicación de sal poco ac i a,
—145 —
óuna aplicación co a de sal pu a. Y inalmen e puede
juzga con acie o del g ado de in ensidad con que ha de
aplica la subs ancia adioac i a en elación con la na u a-
leza yca ác e de la lesión some ida al a amien o e a-
péu ico. llegando así áde e mina (po ejemplo )que la
acción de 6unidades Hcon iene pa a cie a clase de lupus ó
de cánce , mien as que pa a o a se ía necesa io llega á
las io unidades H.
La o ma del oco emisi o de la adiación ádica es o a
ci cuns ancia que no puede pasa inad e ida po con ibui
de mane a pode osa al modo de epa i se dicha adiación en
el espacio ydepende de es e epa o el g ado de pene ación
del haz emanado al ac ua sob e los ejidos.
En e ec o, si el oco adian e es pun i o me ócasi pun i-
o me, como acon ece cuando algunos cen ig amos de sai ádi-
ca ocupan el ondo de un pequeño ubo de id io, la adiación
es á cons i uida po ayos di e gen es en odos sen idos, cuya
in ensidad a ía en azón in e sa del cuad ado de la dis an-
cia. En i ud de es a ley, bas a el alejamien o de un cen íme-
o del oco emisi o aplicado sob e la piel, ólo que es lo mis-
mo, bas a la p o undidad de un cen íme o pa a que la adiación
sea cien eces menos in ensa que ála p o undidad de un milí-
me o yes o sin ene en cuen a la acción de ene gía abso bi-
da po los ejidos.
Plan éasele po lo an o al médico el dilema siguien e:
óbien hace abso be álos ejidos si uados ála p o undidad de
un cen íme o la dosis medicamen osa su icien e pa a p oduci
19
—146 —
un e ec o e apéu ico, pe o ácos a de una des ucción más
ómenos in ensa de la piel, óbien adminis a una dosis ine i-
caz, óde co o alcance, pa a el ejido en e mo, si ha de espe-
a la in eg idad del egumen o epidé mico.
Sólo cuando la sal de adio se apila o mando una capa
plana de cie a ex ensión yespeso es cuando la adiación
emi ida puede conside a se o mada po ayos pa alelos, cuya
in ensidad no dec ece ya con la dis ancia, sin expe imen a en
es e caso o as me mas ap eciables al pene a en la p o undi-
dad de los ejidos, que la acción de ene gía que és os abso -
ben al se a a esados po la adiación. El apa a o cons uido
po el D . Béclé e (i) esponde has a donde es posible áes e
deside á um.
Redúcese en su pa e más esencial áuna pequeña caja
me álica de ca as pa alelas en cuyo in e io se ex iende 15
cen ig amos de b omu o de adio o mando una capa plana de
6ó7milíme os de espeso . La ca a me álica que se ha de
pone en con ac o con la egión some ida al a amien o es una
hoja de aluminio de una décima de milíme o de espeso ; la
ca a opues a, mucho más g uesa, es de pla ino ylle a una a -
iculación pa a adap a se ála ex emidad de una a illa me á-
lica p o is a de un mango de made a, pudiendo oma así odas
las posiciones posibles con elación al eje de la a illa que le
si e de sopo e.
Median e es a disposición puede ácilmen e in oduci se
(1) Le adium, . 2, n,° 2, p. 52.
—147 —
dicha caja en una ca idad cualquie a, en la bucal, po ejemplo,
yaplica se exac amen e po su ca a de aluminio sob e una
amígdala, ósob e la base de la lengua óla bó eda del palada .
La o ma de es a caja, que es un cuad ado pe ec o de
once milíme os de lado, es p e e ible ála ci cula que se en-
cuen a en el come cio pa a los mismos usos, yla azón de
es a p e e encia es ácil deduci la. Cuando la supe icie de la
l egión en e ma es más ex ensa que la de la caja, es necesa io
subdi idi aquélla en cie o núme o de ci cunsc ipciones sob e
las cuales se aplica sucesi amen e la sal de adio. Si la caja
uese ci cula se nos p esen a ía uno de es os dos incon enien-
es: ódeja íamos sin a a cie as po ciones de la supe icie
en e ma, las comp endidas en e los cí culos angen es, ópa a
e i a lo end íamos que supe pone pa cialmen e los cí culos
a ados, dando así ácie as egiones doble dosis de la nece-
sa ia. Ambos incon enien es desapa ecen con el uso de cajas
ec angula es ócuad adas, pues dada ia o ma del ecipien e,
la aplicación puede hace se de modo que odos los pun os de
la eo-ión en e ma, con enien emen e di idida, eciban sucesi-
amen e la misma dosis del agen e e apéu ico.
Pasemos aho a una ápida ojeada álas di e sas a ec-
ciones con a las cuales se ha in en ado has a la echa el
empleo e apéu ico de las sales de adio.
Se ha u ilizado la adiación ádica con a la a onía de
los ejidos, modi icando la nu ición de la egión yexci ando las
o maciones glandula es ypila es.
Con a las lesiones de la piel yde las mucosas, ales como
—148 -
las ulce aciones de na u aleza lúpica óepi elioma osa, pa a la
cu ación de los noz i ascula es la psio asis. El adio o ece en
es e caso la en aja de pode se aplica á egiones donde el
empleo de los ayos Rón gen es di icilísimo, como cie os pun-
os de la ca a, pabellón de la o eja, ángulo in e no del ojo,
ca úncula lag imal, e c., yen el in e io de cie as ca ida-
des; boca, a inge, la inge, e c., ácuyos si ios es muy di ícil,
po no deci imposible, la in oducción de la ampolla Rón gen.
Bajo es e pun o de is a se ha dicho ycon azón que las
sales de adio cons i uyen la edición de bolsillo de la ampolla
Rón gen, yaún puede añadi se que dichas sales cons i uyen
una minúscula ampolla de Rón gen ex ao dina iamen e
blanda (i).
Con a las a ecciones ca ac e izadas clínicamen e po as-
o nos uncionales yp incipalmen e po as o nos dolo osos,
ales son las que pe enecen al g upo de las algias. Según ios
abajos del D . A. Da ie el adio calma las neu algias, los
dolo es iolen os de la e i is eumá ica de los idocicli os au-
má icos, e c., ylos dolo es agudos de los cánce es inope ables.
El D . Dob jausky, de San Pe e sbu go, ha obse ado el
e ec o analgésico del adio en un caso de cánce aginal. El
D . Da ie ab ig-a la espe anza de que el uso in e no de las sa-
les de adio calmen los dolo es gas álgicos óin es inales, ya sea
su o igen ne ioso óp oducido po la úlce a simple, cánce
del es ómago ódel in es ino. También augu a buenos e ec os
(0 Béclé e. Le adium, . 2.°^ n.° 2, p. 54
149 —
de la emanación del adio pa a la cu ación de las a ecciones
la íngeas ypulmona es.
En lo que concie ne ála cu ación del lupus, el Doc o
Danlos (x) ha ob enido b illan es esul ados con i mados más
a de po J. Maclu y é (2), Goldbe g yLondon, de San
Pe e sbu go.
Dos mé odos de a amien o se han empleado en es a
cu ación; el de las aplicaciones co as y epe idas yel de las
aplicaciones p olongadas, siendo es e úl imo el o dina iamen e
seguido.
Los enómenos co ela i os que se p oducen po la aplica-
ción del adio sob e las supe icies lúpicas pueden clasi ica se
en es pe íodos; 1,° p e-ulce a i o, 2.0ulce a i o. 3. 0de cica-
ización.
i.e pe íodo. Después de una ase la en e, a iable de
ocho á ein iún días, apa ece un e i ema, ácon inuación la piel
se mace a, palidece, se odea de una aja ojiza yse ecub e
de escamas óde lic enas lácidas.
El e i ema se p esen a siemp e pe ec amen e limi ado y
aun a ándose de un lupus e i ema oso in enso, se dis inguen
con cla idad los con o nos de la placa. Si la eacción es insu-
icien e, la zona de mace ación óde lic ena se seca, descama
ydeja lige a esco iación.
Cuando la ume acción es ue e, ezuma se osidad, ó -
()i D . A ma e! Blaudamou . T ai men du lupus pa le adium.
(2) Mac Lu ys, B i ish Medical Jou nal. 25 July, 1903.
—150 —
manse cos as ama illen as aisladas ócon luen es que caen y
dejan una sola esco iación.
Los en e mos a ados po el adio se quejan du an e es e
pe íodo de una lige a picazón después del e i ema.
2.° pe íodo. Una ez caída la placa, apa ece la ulce a-
ción desde los quince álos ein e días. Es a se p oduce po
la eunión de pequeñas esco iaciones diseminadas po los
pun os donde se hallan ubé culos en ac i idad. La pé dida de
subs ancia es algo más ex ensa que la placa ácausa de los
ayos la e ales.
La ulce ación p esen a un aspec o blanquecino, cuyo on-
do es liso yplano ysin mamelones ca nosos, siendo lo más
ca ac e ís ico la a onía que p esen an los ejidos pa a c ece y
epa a la pé dida de subs ancia.
La supe icie ulce osa se ecub e de un exudado inco-
lo o á eces sanguinolen o, la sensibilidad se exci a, el en-
e mo p opende á asca se ype cibe la sensación de una
quemadu a.
j.c pe iodo. Lo más impo an e del mismo es la len i ud
de la cica ización. Cuando és a se e i ica al cabo de un plazo
a iable en e seis días y es semanas queda una cica iz
blanca, lisa, supe icial yblanda.
Las aplicaciones del adio son gene almen e ino ensi as;
los únicos acciden es obse ados has a hoy po el D . Danlos
debidos áuna aplicación demasiado p olongada, consis en en
ulce aciones más ómenos dolo osas yen e a do de la cica-
ización.
—151 —
Las en ajas de es e a amien o son: su g an apidez
(3á5semanas ), su simplicidad ysu inocuidad.
La adium e apia ha sido empleada con éxi o con a el
cánce supe icial yel hepi elioma, si hemos de c ee las obse -
aciones publicadas po dis inguidos clínicos. Hé aquí es opi-
niones o muladas po médicos ame icanos:
El D . S o e s de Washing on c ee que los ayos Becque-
el ienen cie a e icacia sob e los cánce es supe iciales ynin-
guna sob e los p o undos. El D . Skinne a i ma, po el con-
a io, que ac úa sob e los cánce es p o undos. Finalmen e,
pa a los Doc o es Alex yG aham de Nue a Escocia el adio
o ece á sob e los ayos Xla en aja de ob a sob e la misma
egión en e ma en i ud de su mayo pode pene an e.
El D . Exne de Viena ha a ado a ios cánce es de
la ca a con ampollas que con enían una sal de adio muy
ac i a; los umo es se eblandecían, disminuían de olumen
ye an eemplazados po una cica iz de buen aspec o.
El D . Mackencie -Da idson en el hospi al de Cha -
ing-C o.ss de Lond es ha ob enido la cu ación de un cán-
ce de la na iz yde un hepi elioma que había des uido
odo el pá pado in e io .
Aes os sa is ac o ios esul ados hemos de uni los ob-
enidos en el pasado año po el D . Ha igan, sabio deima-
ólogo de Lond es que ha conseguido la cu ación de es ca-
sos de cánce , uno de ellos el de un homb e de ochen a años
que enía un cánce en la boca con dolo es agudísimos ycuja
dolencia ha desapa ecido en absolu o.
—152 —
La acción que el adio eje ce sob e las bac e ias ha suge-
ido la idea de aplica lo pa a la cu ación de las en e medades
in ecciosas yde la ube culosis pulmona . La di icul ad en es os
casos consis e en di igi su aplicación de modo que solo ac úe
sob e las bac e ias sin que eje za su acción des uc o a sob e
los ejidos. F. Sody (i) ha p opues o hace espi a álos en-
e mos a acados de ube culosis pulmona , la emanación de un
me al débilmen e adioac i o al como el o io.
El D . Tizzoni, P o eso de la Uni e sidad de Milán, an
conocido en el mundo cien í ico po su descub imien o del sue o
an i e ánico, ha p esen ado ecién emen e una Memo ia ála Aca-
demia de Ciencias de Bolonia dando cuen a del no able éxi o
alcanzado con el uso del adio pa a la cu ación de la hid o obia.
Los expe imen os ejecu ados han sido los siguien es: des-
pués de inyec a en a ios conejos el i us ábico más ac i o
de odos los conocidos, some ió dichos animales du an e a-
ios días ála acción de los ayos adíeos, consiguiendo así su
comple a cu ación, mien as que o os inoculados igualmen e,
pe o no some idos al mismo a amien o, mu ie on de la men-
cionada en e medad.
En la ac ualidad se p opone ensaya su p ocedimien o en
el homb e p ome iéndose los mismos esul ados aun en pe ío-
do a anzado de la dolencia.
Po úl imo, el D . T acy (2) ha p opues o el uso in e no
(1) Sody, «B i ish, Medical Jou nal,» 25 de Julio 1903.
(2) Ne -Yo k: Medical Jou nal» Ene o de 1904.
—153 —
de una disolución de clo u o sódico adiolizada pa a comba i
la ube culosis, la di e ia, la ieb e i oidea, el paludismo, gas-
o -en e i is yel cánce del es ómago yde los in es inos.
Es a disolución salina adiolizada puede ambién aplica se
localmen e en pul e izaciones, ga ga ismos, inhalaciones, coli-
ios, e cé e a. En pul e izaciones su e buenos e ec os en las
a ecciones de la na iz, ga gan a ypulmones po cub i las mu-
cosas de una capa delgada de dicho líquido, que es an isép ico,
el cual pe manece a ias ho as en con ac o de los ejidos.
Pueden aumen a se los e ec os de es as soluciones
adiolizadas, exponiendo al pacien e álos ayos ul a iola-
dos óadminis ándole al in e io la quinina po sus p opie-
dades luo escen es.
Los e ec os isiológicos y e apéu icos obse ados en
las ao-uas mine ales desde la más emo a an igüedad han
sido ysiguen siendo obje o de medi ación yes udio pa a
los médicos hid ólogos.
Alas p imi i as eo ías, que buscaban la explicación
de es os e ec os en la in luencia de cie as di inidades
(época mís ica), siguen aquellas o as, que a ibuían áes
as aguas una acción disol en e sob e cie os apo es, lo
an es ánues o al ededo , yca gados de la en e medad.
Aes e pe íodo sigue o o p opiamen e cien í ico que co
20