El largo adios [Reseña]
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110 c:i z <{ ~ :X: o a: x x (/) ~ RESEÑAS DE LO PUBLICADO EL LARGO ADIOS Roberto Fernández Parafrasear a Chandler sirve doblemente en este caso para despedir a Manfredo Tafuri, prematuramente muerto en 1994, y para aludir a su pasión, casi policíaca, por la resolución de «Enigmas», en la vía del método del paradigma indiciario de su admirado Cario Guinzburg. Es te libro, casi póstumo, exhibe la estación final de un largo trayecto hacia la pura lógica de la investigación histórica, abandonada hacía rato toda «esperanza proyectual», ligada a posibles hermenéuticas de los productos arquitectónicos y s us procesos proyectuales. Si bien sus primeras tareas crítico-historiográficas (desde el temprano ensayo Para una Crítica de la Ideología Arquitectónica de 1969 -ed itado en España tres años despuéshasta La Esfera y el Laberinto de 1980 -edición española del 84recusaron la moda operativista tan vigente en la historiografía arquitectónica italiana (Zevi sobre todo, pero también, con matices, encontrable en De Fusco o Arga n) , en toda esa primera parte de su producción se pudo presentir una voluntad explicativa y descifratoria de las complejidades de la acción proyectual. «Ya en su cátedra veneciana, que regentaba desde el tumultuoso 1968, se había preocupado de aclarar que enseñaba Hi storia de la Arquitectura y que por lo tanto se dirigía no a los arquitectos sino a historiadores de arquitectura, distinción no menor que explicó su itinerari o de profesionalización. Monografías co mo - CX - ASTRAGALO, 05 (1996) Attribution-NonCommercial-ShareAlike - CC BY-NC-SA Review, ISSN 1134-3672 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.1996.i05.11 Profesor-arquitecto y crítico de arquitectura. Enseña en Mar del Plata y Buenos Aires.
La Armonía y el Conflicto (1983), que versate lejos de presentamos una representación ba sobre el complejo mundo cultural y polítiestructurada u orgánica de la arquitectura co que contextualizaba y determinaba la hisrenacentista. En realidad, ocurrirá lo contratoria de un proyecto y un edificio como Santa río, desmenuzada ésta como un factor más María della Vigna en Venecia exhibían, junto dentro de las complejas tramas histórico-polía sus estudios de Palladio, Giulio Romano, ticas que entonces -como ahoradan curso Sansovino, Rafael o Di Giorgio Martini, la episódico a hechos de transformación urbana voluntad de no resolver nada acerca de la hero generación de nuevos monumentos arquimenéutica del proyecto o las respectivas protectónicos. ducciones artísticas, sino más bien presentarlas como un tamiz por el cual sólo cabía intentar entender la complejidad epoca!. Si La Arquitectura del Humanismo (1972) o, algo antes, Teorías e Historia de la Arquitectura ( 1970, versión española de 1972) todavía ofrecían cartografías o genealogías de conductas/productos proyectuales, participando de algunos debates disciplinares -como el Una presencia dominante en estos ensayos es la figura de los papas, como expresión doble del poder y del deseo (de cultura, representación o figuración). En toda la obra adscrita a los vastos poderes del Papado -que es el verdadero corazón del Renacimientoel único proyectista, como recalca Tafuri, es el Papa: las figuras de Nicolás V y de León X -el papa Médicis, aquel que llevará a Roma los primede la confrontación entre tipología y metodoros experimentos florentinosrecorren estas 111 logía-, este último trabajo conocido del maespáginas dando espesor a variadas decisiones tro italiano ya está definitivamente distanciado de cualquier interés aclaratorio, taxonómico o clasificador: no tranquiliza a nadie sino que simplemente trata de multiplicar el conocimiento de lo problemático de unos hechos o procesos haciéndose cargo del concepto de ricen·a (investigación) que tenía el título italiano y que en su traducción española fue equívocamente transformado en descomprometido título. Los «problemas del presente », a través del análisis de las representaciones, lo podrán conducir no más allá del conocimiento de los «problemas no resueltos del pasado»: ése es el programa escuetamente esbozado en las pocas líneas del prefacio que conduce de lleno a los siete ensayos del libro, cuyo afán diseminatorio analítico está ya definitivamenantes reconocidas como artísticamente autónomas. La difuminación de la presencia dominante del arquitecto -sea, como en Alberti, remitida a diversas intervenciones intelectuales o directamente de gestión cultural o, como en Pedro Machuca, disolviéndose la responsabilidad de ser el autor del Palacio de Carlos V en Granadaes una de las aportaciones clarificadoras de la investigación tafuriana, por cierto lejana de tranquilizar sobre una especie de división del trabajo que rescatara la autonomía del proyecto. Esta sería una de las tesis de tratamiento de un «problema» contemporáneo, que revisado desde la Historia sólo confirma tal problematicidad, es decir, la utopía de la independencia decisional del proyectista. - CXI -
112 La Florencia de Lorenzo, la Roma de León X, sentación como una fuerte superestructura que la Venecia de los siglos XV-XVI, la Milán de los define las acciones puntuales de Machuca, Sforza o la Génova del XVI son otros pasajes Vega, Egas, Siloé, Orea o Herrera, por otra de la ricerca, en los que la arquitectura no sólo parte, sesgadas por las influencias italianas se disuelve en complejas tramas de poder y diversas, como la aventurada hipótesis de la representaciones, sino que debe, necesariaintervención lejana de Giulio Romano en el mente, ser releída (y, nuevamente, disuelta en palacio de la Alhambra. O la multiplicidad de cuanto a su especificidad disciplinar) en el episodios sansovinianos en Venecia -los seno de las complejas transformaciones de las palazzi Grimani, Dolfin y Comer, las casas de ciudades. Las decisiones territoriales lorenziaLeonardo Moro en San Girolamoen los que nas -como el traslado de la Sapienza a Pisa o se pasa, bajo el tamiz de las transformaciones el desarrollo de Poggio Realeo la ley urbade la cultura urbana, de prácticas de inventio a nístico-impositiva dada en Florencia hacia 1489 son hechos que reubican un conjunto de acciones proyectuales y que obligan a poner en perspectiva el reduccionismo historiográfico artistizante, del cual depende la tradición profesionalista de una Arquitectura que en la modernidad exacerbará su pretensión utópica de formalizar la ciudad. Hechos tan aparentemente disciplinares como el concurso para la fachada de San Lorenzo, en Florencia, de 1515, el concurso para San Giovanni dei Fiorentini, en Roma, de 1518, o los proyectos para la iglesia florentina de San Marcos de 1520 se releen en la clave de la multiplicidad de factores tensionantes (las relaciones Florencia-Roma, las decisiones urbanísticas y políticas), de forma que el «juego» de los actores específicos -Rafael, Sansovino, Sangallo, Peruzzi, Giulio Romanocobra dramatismos completamente distantes de la pura autonomía artístico-proyectual. Que también permitirá revisar el escenario español imperial -en las obras granadinas del período ulterior al Saco de R omaimpregnado de complejas relaciones de poder y repreoperaciones consuetudinarias. Las tan actuales cuestiones de la verdad y el artificio pueden ser discutidas desde el trasfondo renacentista, por ejemplo, en la extraña broma de-subjetivista que Brunelleschi le gasta al artista de la taracea, Grasso, haciéndole creer que no es quien es. O como en el trasvestimiento provisional de la fachada de Santa Maria dei Fiori, que, verdadera realidad virtual, se cuelga bajo proyecto de Sansovino para festejar la visita a Florencia del papa León X en 1515. La tan manipulada figura intelectual de Alberti merece en estas páginas nuevas apuntacio ne s, como la posible participación ideológica en las transformaciones romanas de Nicolás V, a mitad del xv (Campidoglio, Trevi, Castel Sant'Angelo), ciertamente imbuidas de la reacción humanista a la desestabilización política de Cola di Rienzo y el acuñamiento del tan moderno aforismo «sorprender para someter». Pero también será Al - berti quien traducirá en términos políticos discursos filosóficos como los de Valla y De Cusa o la reelaboración en clave de tradición - CX II - ASTRAGALO,05(1996)ISSN 1134-3672
pitagórica de los «límites de la tekné>> (con sus comentarios lógico-estéticos, por ejemplo, sobre la «música de las moscas» y, finalmente, la sustantiva contribución de presentar la arquitectura como «simulación>> o «teatro>> (de la racionalidad del pensamiento filosófico). La prolija ricerca tafuriana se presenta repleta de indicios y sugestiones, hilos que quedan para (ahora) ajenas y futuras investigaciones, registros que exhiben la depurada pasión archivística del autor. Y también, como colofón, su pasión historiográfica, seguramente resultante de su admiración por los eruditos warburgianos: como tema no menor, este libro también permite acceder a episodios de la historia renacentista tras los espesos velos de la diversa historiografía disponible, la epoca!, la del cientificismo de hasta medio siglo atrás y la foucaltiana-guinzburgiana reciente, de la que Tafuri retendrá, desde el campo de la Arquitectura, el sitial de su cultor más notable. • MANFREDO TAFURI, Sobre el Renacimiento. Principios, ciudades, Arquitectos. Editorial Cátedra, Madrid, 1995, 316 págs. + 128 págs. de ilustraciones. • - CXIII113