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Salud mental en las escalas de salud espiritual: un análisis necesario para la enfermería. XLII Congreso Nacional de Enfermería de Salud Mental

Suarez Reina, Paola; Jado Tena, Carlos; González Castillo, Andrea; Diego Cordero, Rocío de

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670 Salud mental en las escalas de salud espiritual: un análisis necesario para la enfermería SUÁREZ REINA, PAOLA JADO TENA, CARLOS GONZÁLEZ CASTILLO, ANDREA DE DIEGO CORDERO, ROCÍO INTRODUCCIÓN El escenario actual De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2019, aproximadamente 970 millones de personas (52.4% mujeres y 47.6% hombres) presentaban algún problema de salud mental antes de la pandemia de COVID-19, una cifra que aumentó significativamente después de este evento. Entre los trastornos más comunes se encontraban la ansiedad (301 millones de casos) y la depresión (280 millones de casos), con una prevalencia similar en hombres y mujeres en la edad adulta. Además, la esquizofrenia afectaba a unos 24 millones de personas y el trastorno afectivo bipolar a aproximadamente 40 millones, siendo estos dos últimos de especial preocupación debido a su aparición temprana, gravedad, comorbilidad y repercusiones en la vida laboral y social. En cuanto al suicidio, se estima que representa una de cada 100 muertes anuales, con 20 intentos por cada caso consumado, afectando a todos los estratos sociales y grupos de edad (1). En España, la Encuesta Europea de Salud (EESE) de 2020 reveló que los trastornos de ansiedad y depresión eran los problemas de salud mental más frecuentes, con mayor incidencia en mujeres (8.06% en ansiedad crónica y 7.22% en depresión) en comparación con los hombres (3.50% y 3.23%, respectivamente). Factores como el desempleo fueron identificados como desencadenantes clave. Además, la asistencia a profesionales de salud mental fue más común en mujeres (5.49%) que en hombres (4%), representando un 4.77% de la población mayor de 15 años. 671 Por otro lado, la Encuesta Nacional de Salud (ENSE) utilizó el cuestionario GHQ-12 de Goldberg para evaluar el riesgo de problemas de salud mental y evidenció que los hombres tendían a percibir su propia salud mental de manera más positiva que las mujeres (Ministerio de Sanidad, 2021). A pesar de la falta de datos precisos sobre la incidencia y prevalencia de la mayoría de los trastornos psicóticos, se estima que afectan a alrededor del 3% de la población general (Arango et al., 2017). Según la Base de Datos Clínicos de Atención Primaria (BDCAP), en 2017, la prevalencia de la psicosis en España era del 1.2%, con una ligera diferencia entre mujeres (1.4%) y hombres (1.1%) (3). De acuerdo con la OMS, aproximadamente 1,000 millones de personas en el mundo padecen trastornos mentales, lo que pone de manifiesto la creciente preocupación por estos problemas, especialmente tras el incremento del 25% en su incidencia desde la pandemia de COVID-19 (4). La espiritualidad La Espiritualidad, cualidad inherente al ser humano sea cual sea su condición, forma parte de la persona en todas las áreas de su vida y en cualquier momento vital por el que esté transitando. En Salud Mental, esta dimensión, íntimamente relacionada con el sentido y significado que se le confiere a lo que nos ocurre, se ha de considerar como en cualquier otro ámbito clínico; aunque se ha demostrado que en momento como en la enfermedad grave y al final de la vida la emergencia de lo espiritual es más acentuada si cabe, hay investigaciones que apuntan y demuestran que la espiritualidad también toma un papel relevante en las personas con trastorno mental (5-7). Además, a pesar de que no existe un concepto generalmente aceptado, la espiritualidad suele ser considerada como una dimensión dinámica e inherente al ser humano, relacionada con la forma en que las personas (entendidas estas como seres individuales o comunidad) sienten, expresan y/o buscan significado, propósito y trascendencia, y la forma en la que conectan con uno mismo o en la que se relacionan con los demás, con la naturaleza o con lo sagrado (8). Este significado es el que más le separa de la religiosidad, entendiendo la espiritualidad como una idea más amplia. Ambos conceptos no son dos términos excluyentes, pudiendo coincidir, solaparse, o por el contrario existir de forma separada (Guirao-Goris, 2013). De esta forma, la religión puede ser definida como aquel conjunto de creencias, reglas, prácticas o rituales relacionados con lo trascendente que se desarrolla en una comunidad (9, 10). 672 Unido a ello, la salud espiritual se caracteriza fundamentalmente por un estilo de vida adecuado, conexión con los demás, preguntarse por el sentido y propósito de la vida y la trascendencia, y la atención a esta esfera ha ganado un importante reconocimiento en los últimos tiempos, siendo considerada por muchos investigadores como uno de los aspectos fundamentales de la salud de las personas. Se ha determinado que la salud espiritual conduce a una mejor salud mental y que influye positivamente en la salud física (11). Además, algunos estudios han mostrado los beneficios de la consideración de la espiritualidad/religiosidad sobre la salud mental; que resulta efectiva especialmente para disminuir los niveles de ansiedad, estrés y depresión (12, 13). Aunque la literatura existente demuestra la importancia del cuidado espiritual en los entornos clínicos, hay investigaciones que evidencian las limitaciones y barreras que los profesionales encuentran a la hora de abordar la dimensión espiritual en su práctica asistencial, y aun considerando su importancia la principal carencia es la de una formación específica (14, 15). En un estudio en concreto realizado en los profesionales de salud mental (16) se concluye que, aun no habiendo consenso sobre la definición de espiritualidad, los profesionales creen que el enfoque religiosidad/espiritualidad tiene una influencia positiva en la salud de los pacientes para hacer frente a la enfermedad. La propia dimensión espiritual del profesional puede interferir con la relación profesionalpaciente y en su atención a las necesidades espirituales. Se pone de manifiesto una vez más que pocos profesionales abordan estas necesidades debido principalmente a la falta de tiempo y la falta de capacitación específica en el cuidado espiritual, lo cual mejoraría la atención a lo espiritual en el ámbito de la salud mental. En otro estudio centrado en las intervenciones espirituales llevadas a cabo por enfermeras, se muestra que éstas son efectivas para promover la salud mental y el bienestar de los pacientes, teniendo a su vez repercusión en los resultados físicos. Esto es particularmente importante para las enfermeras y los gestores de enfermería que desean brindar una atención holística a sus pacientes (17). La investigación actual La relación entre la salud mental y la espiritualidad se manifiesta en varios aspectos que se engloban en “bienestar espiritual", "prácticas espirituales" y "sentido en la vida", por lo que se ha observado que la espiritualidad puede influir positivamente en el bienestar psicológico y emocional de las personas. En lo referente al bienestar, la espiritualidad se ha asociado con un aumento en la felicidad y el bienestar psicológico, especialmente en contextos de adversidad, como se 673 observó en un estudio con musulmanes indonesios durante la pandemia de COVID-19 (18). En lo que respecta a las prácticas, tales como la oración y la asistencia a servicios religiosos, se han identificado como estrategias de afrontamiento que pueden ayudar a las personas con problemas de salud mental a manejar su enfermedad. En referencia a la búsqueda del sentido de la vida, la investigación indica que las creencias religiosas pueden influir en la satisfacción con la vida y el sentido de propósito, lo que a su vez puede ser beneficioso para la salud mental (19). De modo que, la presencia de significado en la vida actúa como un mediador entre la espiritualidad y el bienestar psicológico, sugiriendo que tener un propósito puede mejorar la salud mental (20). Unido a lo anterior, investigaciones previas han apuntado hacia la atribución causal espiritual como la variable más influyente en el modelo de salud mental para la depresión, sugiriendo que las creencias espirituales pueden afectar la percepción de los trastornos mentales. Se observó que las atribuciones causales espirituales estaban inversamente relacionadas con la búsqueda de ayuda profesional, lo que indica que las creencias espirituales pueden disuadir a las personas en la búsqueda y petición de ayuda (21). Salud Mental Positiva En esta línea, cabe hablar de concepciones más integrales del bienestar psicológico que diferencian la ausencia de enfermedad mental de la presencia activa de recursos psicológicos que favorecen la adaptación y el desarrollo personal. La Salud Mental Positiva (SMP) que hace referencia a la “salud mental de las personas “sanas” construidas sobre la optimización del bienestar general, cuya autora pionera fue Marie Jahoda en 1958. Posteriormente, la Dra. María Teresa Lluch Canut, en 1999 trabajó para construir y validar un modelo conceptual y una escala de medición que permite comprender, operativizar y evaluar la SMP, entendida por tanto como un constructo dinámico y fluctuante que incluye pensamientos y sentimientos tanto negativos como positivos, planteado a través de un modelo multifactorial formado por seis factores interrelacionados (22): Satisfacción personal: Autoestima y autoconcepto, satisfacción personal y expectativas de futuro. - Actitud prosocial: Sensibilidad con el entorno social, actitud y deseo de ayudar, aceptación de los demás y de los hechos sociales diferenciales. 674 - Autocontrol: Capacidad de afrontamiento ante situaciones de estrés y conflicto, equilibrio emocional y tolerancia a la ansiedad y el estrés. - Resolución de problemas y autoactualización: Flexibilidad, adaptación a los cambios y actitud de crecimiento y desarrollo personal continua. - Autonomía: Toma de decisiones, con criterio propio, autorregulación del comportamiento y mantenimiento de la seguridad. - Habilidades interpersonales: Capacidad de establecer relaciones interpersonales íntimas, así como la empatía. Habilidad de ofrecer apoyo emocional. Psicología Positiva La Psicología Positiva, impulsada por Seligman y Csikszentmihalyi, se centra en el estudio de los factores que permiten a los individuos y comunidades prosperar. Este enfoque considera el bienestar subjetivo como un constructo multifacético, compuesto por emociones positivas, compromiso, relaciones positivas, sentido de vida y logros. En este marco, la espiritualidad se ha relacionado con la búsqueda de significado y la conexión con algo trascendental, aspectos que también aparecen en las escalas de medición de salud espiritual. Sin embargo, la superposición de estos elementos con indicadores de bienestar psicológico plantea la necesidad de un análisis crítico sobre la validez de estas herramientas y su aplicabilidad en el ámbito de la salud mental (23,24). En el análisis de las escalas de salud espiritual, estas dimensiones se entrelazan con constructos como la trascendencia, el propósito de vida y el afrontamiento, lo que plantea la necesidad de una delimitación conceptual más precisa entre salud mental y espiritualidad. El incremento de investigaciones relacionadas con la espiritualidad/religiosidad (E/R) en la práctica clínica se ha visto reflejado en el también creciente uso de instrumentos de medida de estos aspectos, detectándose desde hace un tiempo indicadores de constructos relacionados con la salud mental cuando a espiritualidad se refiere. OBJETIVOS Analizar 9 escalas que actualmente se están utilizando en la práctica clínica para medir salud espiritual, identificando los aspectos confusores. 675 METODOLOGÍA Revisión crítica de escalas que miden la espiritualidad en salud. DESARROLLO El estudio de Koenig, H. G. y Carey, L. B., del año 2024, plantea la confusión que se viene dando desde hace tiempo en diferentes escalas utilizadas que intentan medir la espiritualidad desde diferentes perspectivas con indicadores de salud mental. Dado que la espiritualidad ha sido objeto de estudio en muchas disciplinas, incluyendo la enfermería, se van a identificar cuáles son los aspectos problemáticos y el debate en su relación con la Teoría de la Salud Mental Positiva de Mª Teresa Lluch e influencias de la Psicología positiva. La integración del modelo de Psicología Positiva con la Salud Mental Positiva refuerza la idea de que el bienestar espiritual no puede separarse completamente del bienestar psicológico (25). Escala de Bienestar Espiritual de Functional Assessment of Chronic Illness Therapy (FACIT-Sp) (26) Escala que mide la paz, el sentido de vida y la fe en personas con enfermedades crónicas. Aspectos confusores y su relación con la Salud Mental Positiva y la Psicología Positiva: La paz, el significado, el propósito y la armonía son, por un lado, dimensiones que también se recogen en escalas de bienestar psicológico, como la Escala de bienestar psicológico de Ryff. Por otra parte, la paz interior y el sentido de la vida son aspectos clave en la teoría de la Salud Mental positiva de Lluch y en la Psicología positiva. La relación entre fe y afrontamiento positivo puede sesgar la medición de la espiritualidad hacia mecanismos de resiliencia psicológica, siendo la resiliencia y el afrontamiento positivo elementos fundamentales en la Psicología Positiva, produciéndose una superposición entre espiritualidad y bienestar psicológico. WHOQOL SRPB (World Health Organization Quality of Life - Spirituality, Religiousness and Personal Beliefs) (27) Incluye dimensiones como sentido de vida, fe y conexión con lo trascendental en el contexto de la calidad de vida. Aspectos confusores y su relación con la Salud Mental Positiva y la Psicología Positiva: 676 El sentido de la vida, paz interior y la calidad de vida percibida son indicadores incluidos por Lluch en su teoría de la Salud Mental positiva, lo que podría indicar que esta escala mide aspectos más amplios. El propósito y sentido de la vida se relacionan directamente con el bienestar psicológico, al igual que la esperanza y el optimismo, estos se enmarcan dentro de la corriente de la Psicología Positiva. Escala de Bienestar Espiritual (Spiritual Well-Being Scale, SWBS) (28) Escala que evalúa el bienestar espiritual a través de dos dimensiones: el bienestar religioso y el bienestar existencial. La contaminación se produce al combinar la puntuación de las dos subescalas, de bienestar religioso y bienestar existencial. Aspectos confusores y su relación con la Salud Mental Positiva y la Psicología Positiva: La subescala de bienestar existencial incluye aspectos propios de la salud mental, por lo que se superpone con esta dimensión, especialmente con el bienestar psicológico y el sentido de la vida. El modelo de la Salud Mental positiva engloba también el sentido de la vida y el bienestar psicológico, por lo que el BE de la SWBS puede enmarcarse dentro de la salud mental y debe comunicarse como bienestar psicológico, no espiritual. Indicadores como la satisfacción vital y la resiliencia, con una alta correlación con la espiritualidad, dificultan también esta diferenciación entre ambos. Escala de Bienestar Espiritual Cuatro Dominios (Spiritual Well-Being Questionnaire, SWBQ) (29) Evalúa el bienestar espiritual en cuatro dominios: personal, comunitario, ambiental y trascendental. La contaminación se produce al combinar las 4 subescalas, siendo mayoritariamente resultados derivados de la propia espiritualidad, no la espiritualidad en sí misma. Aspectos confusores y su relación con la Salud Mental Positiva y la Psicología Positiva: Las dimensiones personal y comunitaria incluyen aspectos relacionados con el apoyo social y el bienestar psicológico (significado y propósito de la vida, calidad y profundidad de las relaciones personales), contempladas por ambos modelos. Escala de Índice de Espiritualidad y Bienestar (Spirituality Index of Well-Being, SIWB) (30) Se encarga de medir la relación entre la espiritualidad y el bienestar general, situando la espiritualidad dentro del ámbito de la salud mental ya que hace preguntas relacionadas con la desesperanza, aspectos depresivos o el afecto negativo. 677 Aspectos confusores y su relación con la Salud Mental Positiva y la Psicología Positiva: La satisfacción con la vida es un componente esencial de la Salud Mental Positiva según Lluch. El propósito de la vida es un constructo central tanto en el modelo de Salud Mental Positiva como en la Psicología Positiva, siendo además en este último un predictor del bienestar subjetivo, lo que sugiere que la escala puede estar midiendo la salud mental en lugar de lo espiritual. Escala de Trascendencia Espiritual (Spiritual Transcendence Scale, STS) (31) Escala que evalúa la trascendencia espiritual y la conexión con una realidad superior. Aspectos confusores y su relación con la Salud Mental Positiva y la Psicología Positiva: El propósito de la vida, enmarcado dentro de la Psicología Positiva y la Salud Mental positiva. La conexión con algo mayor puede interpretarse como un mecanismo de afrontamiento ante el estrés y la ansiedad, lo que se alinea con la resiliencia psicológica más que con la espiritualidad en sí misma. La trascendencia es un concepto trabajado en Psicología Positiva en términos de autotrascendencia y resiliencia. Escala de Nueva Era y Orientación Espiritual (New Age Orientation Scale, NAOS) (32) Escala que cuantifica la orientación espiritual basada en creencias de la Nueva Era. Introduce términos relacionados con el apego y las emociones, haciendo referencia al ámbito de la salud mental. Aspectos confusores y su relación con la Salud Mental Positiva y la Psicología Positiva: En la Psicología Positiva, la apertura a la experiencia está asociada con el crecimiento personal y el bienestar subjetivo. Desde la perspectiva de Lluch, esta escala podría medir más una disposición cognitiva y emocional, ya que algunas creencias pueden estar más vinculadas con la personalidad y la apertura a la experiencia que un con la espiritualidad. Escala de Experiencia Espiritual Diaria (Daily Spiritual Experience Scale, DSES) (33) Analiza la frecuencia de experiencias espirituales habituales en la vida cotidiana. Aspectos confusores y su relación con la Salud Mental Positiva y la Psicología Positiva: Indicadores como la sensación de paz, conexión se conectan con la regulación emocional, que es un componente del bienestar psicológico a la vez que una habilidad 678 en la Psicología Positiva y salud mental positiva para alcanzar el bienestar subjetivo, más que una dimensión exclusivamente espiritual. Según la salud mental positiva de Lluch, el equilibrio emocional es fundamental para el bienestar global. Escala Breve de Medición de Religión y Espiritualidad (Brief Multidimensional Measure of Religiousness/Spirituality, BMMRS) (34) Instrumento multidimensional que mide religiosidad y espiritualidad en distintos ámbitos. Al utilizarla, no se deben incluir indicadores como el perdón, valores y significado como medida de la espiritualidad/religiosidad, ya que estos son resultados o mediadores en la vía de la espiritualidad/religiosidad derivados de los resultados en Salud Mental. Aspectos confusores y su relación con la Salud Mental Positiva y la Psicología Positiva: La participación en comunidades religiosas puede estar más relacionada con el apoyo social, dentro de la salud mental positiva. La Psicología Positiva destaca el apoyo social como clave en la felicidad y el bienestar. CONCLUSIONES Se aprecia una confusión terminológica en cuanto a la medición de espiritualidad y aspectos de la salud mental. Esto se debe a que se intenta medir algo que de por sí todavía no está claramente definido, por ello, los instrumentos que tratan de medir la espiritualidad corren el riesgo de emplear términos demasiado amplios, perdiéndose el sentido central de los conceptos. Es por este motivo que los profesionales de la salud, especialmente la EESM que además cuenta con diversas corrientes de valoración de las personas a las que atiende, tienen la posibilidad de explorar y discernir bajo el paradigma de diferentes modelos, de manera que puedan considerarse estos aspectos y evitarse el uso de escalas contaminadas. Este proceso de reflexión y cuestionamiento es también un avance en el trabajo de las enfermeras, potenciando y poniendo en valor el objeto principal de trabajo, el cuidado integral de las personas. BIBLIOGRAFÍA 1. Organización Mundial de la Salud [Internet]. Ginebra: OMS; 2022. Esquizofrenia; 21 de enero de 2022 [citado 30 de marzo de 2025]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/schizophrenia