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Política y televisión: las perversiones de la democracia

Laguna Platero, Antonio

Abstract

La esencia del sistema democrático es la participación política, la expresión de lo que la gente desea. Pero este deber de participación descansa sobre otro complementario: el derecho a la información. La representación política y la información política del ciudadano están sustentados por dos intermediarios: en primer lugar, por los partidos políticos, que ‘deben ser democráticos’ de acuerdo a la Constitución; y en segundo lugar, por los medios de comunicación, que deben estar bajo control parlamentario en caso de que sean públicos. Pero nosotros debemos advertir que no se realiza ninguna recomendación al respecto. La relación entre medios de comunicación y partidos políticos, teniendo en cuenta que hablamos de una necesidad recíproca, es también interactiva, lo que puede causar diferentes efectos de diversa índole, algunos tan difíciles y profundos que pueden ser considerados como factores determinantes en valores políticos y democráticos de nuestra sociedad.

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Ámbi os ISSN: 1139-1979 [email p o ec ed] Uni e sidad de Se illa España Laguna Pla e o, An onio Polí ica y ele isión: las pe e siones de la democ acia Ámbi os, núm. 10, 2003, p. 0 Uni e sidad de Se illa Se illa, España Disponible en: h p://www. edalyc.o g/a iculo.oa?id=16801017 Cómo ci a el a ículo Núme o comple o Más in o mación del a ículo Página de la e is a en edalyc.o g Sis ema de In o mación Cien í ica Red de Re is as Cien í icas de Amé ica La ina, el Ca ibe, España y Po ugal P oyec o académico sin ines de luc o, desa ollado bajo la inicia i a de acceso abie o ÁMBITOS GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN ESTRUCTURA, HISTORIA Y CONTENIDOS DE LA COMUNICACIÓN ( UNIVERSIDAD DE SEVILLA) ESOCIACIÓN UNIVERSITARIA COMUNICACIÓN Y CULTURA / SEVILLA, ESPAÑA / ISSN: 1139-1979 Polí ica y ele isión: Las pe e siones de la democ acia D . An onio Laguna Pla e o Uni e sidad Ca denal He e a-CEU San Pablo, Valencia RESUMEN La esencia del sis ema democ á ico es la pa icipación polí ica, la exp esión de lo que la gen e desea. Pe o es e debe de pa icipación descansa sob e o o complemen a io: el de echo a la in o mación. La ep esen ación polí ica y la in o mación polí ica del ciudadano es án sus en ados po dos in e media ios: en p ime luga , po los pa idos polí icos, que ‘deben se democ á icos’ de acue do a la Cons i ución; y en segundo luga , po los medios de comunicación, que deben es a bajo con ol pa lamen a io en caso de que sean públicos. Pe o noso os debemos ad e i que no se ealiza ninguna ecomendación al espec o. La elación en e medios de comunicación y pa idos polí icos, eniendo en cuen a que hablamos de una necesidad ecíp oca, es ambién in e ac i a, lo que puede causa di e en es e ec os de di e sa índole, algunos an di íciles y p o undos que pueden se conside ados como ac o es de e minan es en alo es polí icos y democ á icos de nues a sociedad. ABSTRACT The essence o he democ a ic sys em is poli ical pa icipa ion, he exp ession o people’s will. Bu his pa icipa ion du y es on ano he complemen a y one: he igh o in o ma ion. Bo h poli ical ep esen a ion and he ci izen’s poli ical in o ma ion a e hold by wo in e media ies: i s ly, he poli ical pa ies, which “mus be democ a ic” acco dan o he Cons i u ion; and secondly, he media, which mus be unde he pa liamen a y con ol in he case hey a e public ones. Bu we should poin ou ha nei he ecommenda ion is ca ied ou . The ela ionship be ween media and poli ical pa ies, aking in o accoun ha i ’s a ecip ocal necessi y, is also an in e ac i e one, which can cause a sou o e ec s so a ied, di icul and p o ound ha , in many cases, hey a e conside ed as de e mining ac o s in he poli ical and democ a ic alues cul u e o ou p esen socie y. Palab as cla e: Democ acia/ Pa icipación polí ica/ Tele isión/ Pa idos Polí icos/ Cons i ución Española/ E ec os de la comunicación. Key Wo ds: Democ acy/ Poli ical pa icipa ion/ Tele ision/ Poli ical pa ies/ Spanish cons i u ion/ Communica ion e ec s. 1. Po la ele isión a la polí ica No hay polí ica sin medios” -a i ma Raúl T ejo-, pe o en e una y o os la elación pa ece cada ez más desigual(1). La polí ica se de ine como democ á ica en la le a de la Cons i ución española, mien as que los medios de comunicación se esuel en p i ados po el espí i u edi i o de A. Smi h. La polí ica democ á ica se basa en p incipios como la ep esen ación, la pa icipación, la anspa encia y, sob e odo, la in o mación, p incipios odos ellos ligados di ec a o indi ec amen e al mundo de la comunicación. El uncionamien o democ á ico, po an o, es á es echamen e unido al modo y o ma en que los in e media os mediá icos lle en a los hoga es de los ciudadanos el mundo de la polí ica. Sabemos que de esos in e media ios sob esale con dis ancia uno: la ele isión. De acue do con el ba óme o del CIS de julio de 2000, (Es udio Nº. 2.396), la adiog a ía ealizada sob e el consumo que los españoles hacen de es e medio, o ece los siguien es pa áme os: - El 79% de los españoles e odos o casi odos los días la ele isión, en e al 45,5% que a i ma escucha la adio dia iamen e y el 26,3 que econoce lee odos, o casi odos, los días la p ensa. - Que de ese po cen aje, la mayo pa e (un 35,3%), se pasa en e 1 y 2 ho as a pa i de las 9 de la noche, mien as que los que escuchan la adio en esa misma can idad de en e 1 y 2 ho as son el 29,6% y en ho a io de mañana. - El 67% de les ele iden es econoce e odos los días algún eledia io. En el caso de los in o ma i os adio ónicos, el 48,4% de los encues ados a i ma oí los odos los días. ÁMBITOS Pe o es e de echo de pa icipación descansa en o o complemen a io: el de echo a la in o mación. Sin un conocimien o p eciso de las opciones que es án en juego, sin una in o mación igu osa de las o e as elec o ales que concu en en la pugna elec o al y, sob e odo, sin una anspa encia comunica i a de las acciones de gobie no, el esul ado des i úa la azón de se del sis ema(2). Lo ad e ían de o ma in e esada los eó icos de lo que ue el libe alismo doc ina io, cuando en el siglo XIX jus i icaban po qué el de echo del o o an sólo podía se pa a los ciudadanos plenamen e conscien es, es o es, aquellos que enían iqueza y cul u a(3). La democ acia, po an o, ue du an e siglo y medio en España una u opía imp ac icable po que los posibles elec o es, al se pob es o incul os, nunca pod ían conoce co ec amen e la opción polí ica que les con enía. Así opinaba, po ejemplo, un Cáno as del Cas illo cuando en 1890 se deba ió en las Co es la ap obación del su agio uni e sal masculino pa a los mayo es de 25 años. Y así opinaban en los inicios de la ansición quienes se negaban a econoce que el anquismo había quedado bajo una losa en el Valle de los Caídos. Po sue e, las du as e in ensas luchas que se die on en buena pa e de nues a His o ia con empo ánea po conquis a un sis ema democ á ico, die on inalmen e sus u os en 1978 con la Cons i ución que egula y ce i ica el sis ema polí ico. En su a iculado se ecogen los p incipios undamen ales de la in o mación y la pa icipación: “el de echo a comunica o ecibi lib emen e in o mación e az po cualquie medio de di usión” (a . 20. d); y “el de echo a pa icipa en los asun os públicos, di ec amen e o po medio de ep esen an es, lib emen e elegidos en elecciones pe iódicas po su agio uni e sal” (a . 23.1). Ambos queda ían complemen ados con un a ículo an e io que econoce que “Los pa idos polí icos exp esan el GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN ESTRUCTURA, HISTORIA Y CONTENIDOS DE LA COMUNICACIÓN ( UNIVERSIDAD DE SEVILLA) ESOCIACIÓN UNIVERSITARIA COMUNICACIÓN Y CULTURA / SEVILLA, ESPAÑA / ISSN: 1139-1979 - Además, 1 de cada 2 ele iden es econoce que los eledia ios son el p og ama que más les gus a. También los adioyen es colocan a los in o ma i os como su p og ama p e e ido (45,6) po delan e de los musicales (42,4). - Sin emba go, an e la p egun a de ¿Qué con ianza le me ecen a Ud. las no icias que dan las dis in as cadenas de ele isión? El 58,4% dice que bas an e, el 21,2 que poca y el 13,5 que mucha. En el caso de la adio, la p egun a ob u o una espues a simila : el 58,8 que bas an e, el 13,1 que poca y el 18,5 que bas an e. Llegamos así al ondo de la cues ión. Si econocemos que la mayo pa e de nues a población e e iden i ica el mundo de la polí ica a a és de los eledia ios, empeza emos a pensa que en el in e io del ele iso se esconde algo más que un medio de ansmisión de señales. Empeza emos a in ui que el u u o de la polí ica y de los polí icos es a á absolu amen e condicionado po la imagen que ansmi a la pan alla al es o de los ciudadanos. Empeza emos a en ende que algo nue o y absolu amen e desconocido pa a los “pad es de la Cons i ución”, es á a ec ando al uncionamien o democ á ico y a sus ac o es p incipales (pa idos, líde es, candida os, gobe nan es, o aciones...) El ema es an o o más impo an e si cabe, cuando una buena pa e de la sociedad iden i ica la ele isión con dis acción, en e enimien o o e asión y no como un medio cla e de comunicación polí ica. Po eso lo con ie en en pa e empo al de su exis encia, en eje cen al de su ida amilia , en la en ana indisc e a que pe mi e sopo a la con alecencia de una pie na o a que, al igual que en la película de Hi chcock, no se ecupe a nunca. Y el ema es an o o más pa adójico si cabe, cuando econocemos que el medio socialmen e más implan ado y consumido en nues o país es, a su ez, el más desconocido. ¿Qué sabemos sob e su uncionamien o, sob e las peculia idades de su lenguaje, las limi aciones de su o ma o, las hipo ecas de su modelo económico, los e ec os de sus mensajes y la in luencia que eje ce en las pe sonas? ¿Qué sabemos sob e los e ec os polí icos? 2. Qué papel juegan los medios de comunicación en nues a democ acia La democ acia española, como cualquie o o sis ema basado en el mismo o den de alo es, descansa en un pila undamen al: la pa icipación polí ica, la mani es ación de la sobe anía popula . De o ma egula , los ciudadanos son apelados po las ins i uciones ep esen a i as a mani es a median e el o o su opinión y su deseo de gobie no. De es a pa icipación elec o al sald á una ep esen ación pa lamen a ia que eje ce á el pode legisla i o con la misión de hace las leyes, elegi y con ola al ejecu i o, así como de e mina las compe encias y ga an iza la independencia del pode judicial. ÁMBITOS plu alismo polí ico, concu en a la o mación y mani es ación de la olun ad popula y son ins umen o undamen al pa a la pa icipación polí ica” (a . 6). Como se descub e, se a a de un a ículo que a ibuye un papel capi al al pa ido polí ico al con e i lo en un puen e en e la sociedad, un mediado de con lic os, un espacio público pa a el deba e social... En de ini i a, en un ins umen o de pa icipación pa a la oma de decisiones. Sin emba go, no ol idemos el deseo que mani ies a es e a ículo sex o de nues a Cons i ución en su pa e inal: “Su es uc u a in e na y uncionamien o debe án se democ á icos”(4). GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN ESTRUCTURA, HISTORIA Y CONTENIDOS DE LA COMUNICACIÓN ( UNIVERSIDAD DE SEVILLA) ESOCIACIÓN UNIVERSITARIA COMUNICACIÓN Y CULTURA / SEVILLA, ESPAÑA / ISSN: 1139-1979 En esumen, an o la ep esen ación como la in o mación polí ica de los ciudadanos –pila es básicos de nues o sis ema democ á ico- es án en manos de sendos in e media ios: en el p ime caso, los pa idos polí icos, de los que la Cons i ución -acabamos de e - dice que “debe án se democ á icos”; y en el segundo, los medios de comunicación, de los que la Cons i ución señala, cuando sean de i ula idad pública, que queda án bajo el con ol pa lamen a io. 3. Pa idos y medios: Una elación de in e és Es amos de ec ando la g an pa adoja de nues o sis ema democ á ico, al descub i que en e el cielo y la ie a, en e los ciudadanos y el pode se si úan dos ins i uciones –pa idos y medios- que ienen la esponsabilidad de ep esen a nos e in o ma nos, es o es, de hace e ec i a la ealidad de un sis ema democ á ico de inido en la le a de nues a Cons i ución. Po es a azón, ambos o man una elación simbió ica de honda aíz his ó ica que se emon a a los inicios del sis ema libe al, allá po el 1808. En la his o ia de los pa idos polí icos, desde los libe ales del siglo XIX has a los democ á icos de hoy día, la p esencia del ó gano o po a oz pe iodís ico ha sido una cons an e ei e ada. En e o os mo i os, po algunos que le esul an i ales: el pa ido necesi a de los medios de comunicación pa a hace isible sus aspi aciones, pa a p opaga sus c í icas y, inalmen e, pa a gana seguido es ac i os –mili an es- o pasi os – o an es-. Incluso necesi an una es echa elación con los p o esionales del medio pa a consegui la mejo selección posible de los mensajes in o ma i os que ansmi an. A ello hay que añadi la c eación, po buena pa e de odas las Ins i uciones, de gabine es de comunicación con el obje o de con e i en no icia las ac i idades y decla aciones p opagandís icas que ealiza el polí ico de u no, a pa i de la cons a ación de que la p opaganda, si se is e de no icia en un eledia io, es siemp e mucho más e ec i a. En cuan o al medio de comunicación, en la medida en que a consolidándose una es uc u a emp esa ial que hace del bene icio su máxima de ac uación, la inculación di ec a con los pa idos desapa ece. Sin emba go, la sepa ación es más o mal que eal. Po que, en e o as cosas, el medio de comunicación necesi a de la polí ica pa a llena buena pa e de sus espacios; necesi a de la publicidad que gene an las ins i uciones públicas pa a consegui un ing eso ex a impo an e; y necesi a de los polí icos pa a segui cul i ando es e as de in luencia que a de o emp ano se aducen en esul ados conc e os. Además, en los medios audio isuales de i ula idad pública la inculación con el pa ido en el gobie no es an es echa que el más simple de los análisis de mensajes pone de mani ies o la eno me di e encia de a o que dispensan a quien gobie na y a quien oposi a. El caso de la ele isión au onómica alenciana, Canal 9, los p opios abajado es del Comi é de Redacción han elabo ado sucesi as memo ias anuales que demues an con p o usión de da os incon es ables y con unden es la es echa inculación que ha exis ido en e la ele isión pública de los alencianos y los in e eses conc e os del Pa ido Popula y Edua do Zaplana(5). La elación en e medios y pa idos, en la medida en que es de necesidad ecíp oca, ambién es de a ección mu ua, llegando a p o oca e ec os an a iados, complejos y p o undos que, en muchos casos, se les conside a de e minan es de la cul u a polí ica y de alo es democ á icos de la sociedad ac ual. Es o es, esponsables sociales. Sin emba go, aquí sí que se mani ies a una impo an e di e encia: mien as los ep esen an es polí icos son esponsables an e su elec o ado y an e su pa ido, lo que puede p o oca su emoción al cabo de un iempo, los medios de comunicación p i ados o públicos son i esponsables, que emos deci , no con aen más esponsabilidad que la de se i a los obje i os diseñados en un consejo de adminis ación. Pa adójico, e dad: los medios llamados de masas, di igidos a millones de elespec ado es, capaces de ilumina una ealidad y ocul a o a, de omen a la conciencia o ale a ga la, esul a que dependen de unos pocos que los poseen o ges ionan. El único ibunal donde sólo inden cuen as, al menos los medios p i ados, es el me cado. Más pa adójico aún: los medios de ÁMBITOS GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN ESTRUCTURA, HISTORIA Y CONTENIDOS DE LA COMUNICACIÓN ( UNIVERSIDAD DE SEVILLA) ESOCIACIÓN UNIVERSITARIA COMUNICACIÓN Y CULTURA / SEVILLA, ESPAÑA / ISSN: 1139-1979 comunicación son conside ados se icios públicos po la unción social que desempeñan de apo a a los ciudadanos la sabia democ á ica de la in o mación. Y, sin emba go, su esponsabilidad es como la de cualquie o a emp esa, es ic amen e económica. 4. La lógica ele isi a: El nue o despo ismo ilus ado Los medios de comunicación p i ados –y, en ocasiones has a los públicos- se con ie en en suje os con adic o ios en e sus p incipios eó icos de ac uación y sus p incipios emp esa iales, o lo que pod íamos llama en e su azón de se y su azón social, eno ando la máxima que iden i ica a al despo ismo ilus ado del siglo XVIII de odo pa a el pueblo, po el pueblo, pe o sin el pueblo. Que emos deci , en e su p incipio de oda la in o mación pa a el público y po el público, pe o sin que el público se en e e de lo que es la emp esa(6), de cómo a a a sus pe iodis as, de qué c i e ios de e minan su o ma de abajo, su selección de no icias o cómo la publicidad puede condiciona los con enidos. El medio de comunicación, ampa ado po el p incipio cons i ucional del de echo a la in o mación o el de echo del público a conoce la e dad, pod á y debe á in es iga cualquie indicio de no icia que llegue a sus pi ui a ias; pod á y has a u iliza á uen es de in o mación que no des ela á –di á aquello de “ uen es bien in o madas” o “no a de la edacción”- pa a denuncia lo ocul o del mundo que le odea. Pe o ese mismo medio no di á po qué in es iga ese asun o y no o o, po qué denuncia ese ema y no o os. A güi á que su guía es selecciona odo lo que pueda se de in e és social, odo lo que enga una de e minada ele ancia social. Y calla á que la escala de la ele ancia no la ma ca el público sino, jus amen e, los p opios medios de comunicación. Fue la in es igado a alemana Elisabe h Noelle Neumann la que demos ó en los años sesen a cómo los emas que seleccionaban los medios –el concep o de Agenda-Se ing que o mula ían Mc Combs y Shaw (1972)- pasaban a con e i se en los emas que ma caban el deba e público y no al e és(7). La impo ancia de los medios en la con o mación de la opinión pública no sólo les p opo ciona una g an capacidad de in luencia, sino ambién una eno me esponsabilidad social. Y, sin emba go, las dos ca ac e ís icas que de inen el modelo público de ele isión en España, a juicio de Díaz Nos y, son: en p ime luga , la inculación de la in o mación a los in e eses del gobie no; y, en segundo, “la supedi ación de los alo es cul u ales y cí icos de e e encia del Es ado de de echo a me os c i e ios de explo ación me can il”(8). Las polémicas que se o iginan sob e es os dos aspec os, co obo an ambos pe iles. En el p ime caso, el deba e se o igina siemp e a aíz del a amien o a a o que la ele isión pública ealiza del gobie no, lo que eab e una y o a ez la necesidad de ede ini el modelo ele isi o, sob e odo en los mecanismos de di ección y con ol. La ele isión española, a di e encia de la eu opea, ca ece de cualquie au o idad de con ol de sus con enidos, un Consejo del Audio isual, al y como se plan eó en 1998. Se a a de una asigna u a más que ha quedado pendien e de nues a ansición democ á ica. El modelo de ele isión es a al al se icio de una ideología que se he edó del anquismo, ue ap o echado en bene icio p opio po Adol o Suá ez(9). Lo mismo hizo Felipe González con no ables esul ados ( e e éndum de la OTAN). Po el camino ue on apa eciendo las ele isiones au onómicas que no hicie on sino imi a el ejemplo, haciendo ecae en un Consejo de Adminis ación dominado po el pa ido gobe nan e la di ección del medio. Con el gobie no Azna , el con ol se ha ele ado a una nue a dimensión. Ya no se con olan sólo los con enidos de las ele isiones públicas gobe nadas po el pa ido. También se in e iene en las p i adas a a és de e ce os – es a e os pod íamos deci - que dan el nomb e pe o que no ponen el dine o. Es a obsesión de cada gobie no po di igi los medios públicos “encuen a sus azones en la nula pene ación de la p ensa de pa ido y en la escasa p esencia de los medios esc i os en las clases popula es”(10). En el segundo caso, la ele isión dominan e en España se ige po una lógica económica que le lle a a subo dina oda su es a egia en unción de las audiencias. De al mane a que los con enidos no se medi án po azón de su in e és cul u al, social o polí ico, ( unción social de se icio público) sino po la can idad de espec ado es que es capaz de cong ega pa a ende les publicidad ( unción me can il adicional). El e ec o más no o io ue cuando hace apenas un lus o se inco po ó la publicidad a los eledia ios, lo que ha p o ocado un cu ioso con as e de no icias: po un lado, los asun os polí icos, complemen ados con a ias ca ás o es, no as ÁMBITOS GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN ESTRUCTURA, HISTORIA Y CONTENIDOS DE LA COMUNICACIÓN ( UNIVERSIDAD DE SEVILLA) ESOCIACIÓN UNIVERSITARIA COMUNICACIÓN Y CULTURA / SEVILLA, ESPAÑA / ISSN: 1139-1979 sociales y depo i as; y en medio de odo, los anuncios de una elicidad que se log a á con an sólo comp a y consumi (11). Las ele isiones en gene al y más allá de sus hipo ecas polí icas, apun an odas sus ac uaciones hacia la cuen a de esul ados, es o es, la en a de espacios ele isi os a quien es é dispues o a paga los. Y es aquí donde de o ma más ní ida se obse a que la in o mación se p esen a más como un ac o de consumo de mensajes que como la pa icipación en un p oceso colec i o de deba e social. Lo que di e encia la ele isión pública de la p i ada es básicamen e su inalidad, po encima de odo polí ica, lo que nos pe mi i ía en ende las eno mes deudas que a as an. Sin emba go, su modelo ope a i o es ambién come cial: en a de espacios al mejo pos o . Apa en emen e puede pa ece con adic o io. Pe o iene su explicación: se a a de ecu i a odas las es a egias de la ele isión come cial pa a consegui gana audiencia, es o es, in luencia. Y cuando ya se iene un buen audi o io, p esen a la ealidad de acue do con el esquema p e io es ablecido de a o ece a los míos y pe judica a los o os. Pe o más allá de es e pun o de is a inalis a, de consegui cuo as de pan alla ele adas que a aigan publicidad y pe mi an mayo es ámbi os de in luencia social, an o las ele isiones públicas como las p i adas comulgan y p ac ican la misma eligión, la del me cado. Un p incipio común de ac uación que explica ía po qué ninguna ele isión es u ie a cumpliendo la di ec i a comuni a ia de Tele isión sin F on e as, ap obada en 1999, y que señala exp esamen e la limi ación de la publicidad a un máximo de 17 minu os po ho a. En es e sen ido, eco demos que la can idad de publicidad emi ida po la ele isión en España en 1998 ue de 3.671 spo s al día, lo que cons i uía una can idad de 1.261 minu os al día, es o es, 21 ho as en e odas las ele isiones. Domina y gana en odas nues as ele isiones el modelo come cial, cuyo p incipio de ac uación ue de inido hace algunas décadas po uno de sus p incipales p o agonis as, el magna e Axel Sp inge con la siguien e máxima: “lo que hace pensa abu e y no ende”. Es e p incipio, en una sociedad donde la o e a gene a su p opia demanda, acaba e oalimen ándose. Es deci , en la medida que se o e en menos con enidos que es imulen la e lexión y más se po encie el di e imen o e asi o, menos demanda hab á de con enidos polí icos. Es más, la inexis encia de al e na i as p o oca, a su ez, la homogeneización de con enidos, sob e odo en aquellas anjas ho a ias de mayo audiencia. Se a a, sencillamen e, de imi a el p oduc o de éxi o de la cadena i al, median e lo que se ha iden i icado como “con ap og amación” y que ambién es á p ohibida po la no ma i a ci ada an e io men e de Tele isión sin F on e as. En es e modelo come cial, la iloso ía acaba siendo ambién disciplina de abajo. Que emos deci , que de la misma o ma que la maque a del pe iódico la decide el anuncio, en la ele isión el iempo in o ma i o se á subsidia io del come cial lo que impedi á que una no icia de polí ica co idiana enga una explicación p olija. Además, an o en la selección como en el a amien o, la complejidad se á sus i uida po la simpleza del azonamien o y la i ialidad del suceso. Todo ello en a as a cap a la mayo a ención posible. En amos así en la e acidad del medio, su ue za mediado a, y las posibilidades de cons ui un mundo i ual. 5. Una ealidad adap ada a la ele isión: La polí ica espec áculo Es e iden e que los con enidos de nues as ele isiones no sólo quedan condicionados po su lógica económica o polí ica de uncionamien o. También les a ec a de o ma impo an e la complejidad ecnológica del medio y la especi icidad de sus lenguajes. El p oceso de ab icación y emisión de imágenes se ha p esen ado socialmen e con un educcionismo muy alejado de la e dad. La a i mación de que la cáma a es el ojo obje i o, aunque indisc e o, y que po lo an o los medios son “ en anas al mundo”, se une a de e minadas c eencias igualmen e alsas sob e que “una imagen ale más que mil palab as o “que así son las cosas y así se las hemos con ado” (Bu uaga dixi ). De al mane a que la ele isión supedi a la ac ualidad a la ue za de las imágenes, elegando las palab as y los ex os a un plano secunda io y limi ado. La p io idad de los ele iden es no es an o comp ende el alcance de un acon ecimien o, sino simplemen e e lo: “De es e modo se es ablece, poco a poco, la engañosa ilusión de que e es comp ende ”(12), de que “una imagen ale más que mil palab as” o de que “ e pa a c ee ” Y, sin emba go, nada más alejado de la ealidad. Los medios en gene al y la ele isión en pa icula , seleccionan la ealidad de la que an a da ÁMBITOS GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN ESTRUCTURA, HISTORIA Y CONTENIDOS DE LA COMUNICACIÓN ( UNIVERSIDAD DE SEVILLA) ESOCIACIÓN UNIVERSITARIA COMUNICACIÓN Y CULTURA / SEVILLA, ESPAÑA / ISSN: 1139-1979 cuen a en unción del g ado de a ención que despe a á y del impac o que end á en e público y anuncian es. Además, la selección de hechos ampoco esponde á a una desc ipción que pod íamos llama lineal – eco ido con inuo de la cáma a, pongamos po caso-, sino que se adap a á a la inalidad d ama izado a e impac an e del medio. “En la medida en que la es a egia se basa en seduci a pa i de la imagen y no del a gumen o, la o ma pasa a se el ondo: se magni ica el pe sonaje, se simpli ican las ideas y el deba e. Los mensajes an siendo educidos a ases de impac o has a con e i se en consignas. El spo ele isi o exige g andes e dades y no e dades ma izadas”(13). La ealidad, po an o, se iene que adap a al in e és del emp esa io, a la o ma de abaja del pe iodis a y al lenguaje p opio de cada medio. Es “el yo pond é la gue a” de W. R. Hea s . La cla e in o ma i a del medio audio isual –y en meno escala del imp eso- es la in e p e ación. Quie e deci que la ealidad no se selecciona po que sí, sino en unción del g ado de a ención que alguien in e p e a que despe a á en e público y anuncian es. Además, la selección de hechos ampoco esponde á a una desc ipción que pod íamos llama lineal – eco ido con inuo de la cáma a, pongamos po caso-, sino que se adap a á a la inalidad d ama izado a e impac an e del medio. En la ele isión, el iempo de la in o mación más alioso es el del iempo eal. Es a p emisa de abajo ha calado an p o undamen e en la sociedad que ha acabado po p o oca un nue o concep o de lo que es la in o mación: simple y llanamen e, se en iende que in o ma es mos a la his o ia en ma cha o, más conc e amen e, hace nos asis i en di ec o al acon ecimien o. Y la e acidad de es a in o mación ya no eside en la calidad del abajo pe iodís ico, sino en la epe ición que enga en el es o de medios. Es e modo de in o ma de la ele isión, -“que mues a sin comp ende o explica ”, que di ía I. Ramone -, ambién se ha ex endido en alguna medida al mundo de la p ensa. No esul a di ícil encon a dia ios que, en su po ada, pa ecen mosaicos de imágenes p o oca i as, y en su in e io un suma io de g andes i ula es con a ículos b e es. Es deci , la p ensa pa e y no an o pa a lee , ambién cons i uye ya una ealidad. En cualquie caso, el esul ado de es e ipo de in o mación es una se ie de es ímulos que educen el acon ecimien o a su exp esión isual, emo i a e impac an e, imposibili ando cualquie azonamien o sob e las causas o los e ec os del acon ecimien o. El p oceso no hace sino c ece . El eledia io de hoy, en e al de aye , sigue inc emen ando el alo imagen en e al a gumen al, ex ual o explica i o. Las decla aciones de los ac o es polí icos se limi an a ases apa en es; se inc emen a el i mo isual, imi ando de es a o ma el i mo exposi i o del mundo de la publicidad; la na ación se hace dependien e de (o se adap a a) las imágenes disponibles; se adicaliza la endencia a la espec acula idad en el a amien o de la no icia, con i iendo el d ama ismo y el én asis en ing edien es habi uales de la no icia. Y odo es o po una azón básica: en ele isión, el iempo es o o. Es a manida a i mación no hace sino cons a a la lógica me can il del iempo ele isi o y demos a cómo el pun o inal de oda p og amación –sea del ipo que sea- no es o o que la en a a las audiencias de publicidad. El sueño de cualquie p opie a io de ele isión se ía que su cadena uese seguida po millones de espec ado es, du an e muchas ho as, y que emi iese sólo anuncios de 30 segundos de du ación como máximo. Po eso el i mo de la in o mación es e iginoso, ya sea en una emiso a p i ada o pública. No ocu e lo mismo –al menos po aho a- con la in o mación imp esa. La p ensa suele dedica más espacio y iempo a la in o mación, al iempo que su o ma o y lenguaje posibili an la con emplación ei e ada del ex o que leemos, la e lexión ace ca de su con enido y, en ocasiones, has a la mo i ación pa a amplia da os sob e el ema. La compa ación de la misma in o mación en los dis in os medios a oja una cla a di e encia. Pongamos po caso el deba e sob e el es ado de la nación celeb ado en el mes de junio del 2001. De acue do con el es udio del CIS, (nº 2418), el 74,4% de los españoles enía conocimien o de la celeb ación el deba e; el 39,9% de los españoles que siguie on en di ec o la sesión, lo hicie on po ele isión, el 4,6% po la adio y el 9,8% po los dos medios al e nándolos. Sin emba go, el 45,3% no siguió ni se in e esó po el deba e. Pe o más allá del ÁMBITOS GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN ESTRUCTURA, HISTORIA Y CONTENIDOS DE LA COMUNICACIÓN ( UNIVERSIDAD DE SEVILLA) ESOCIACIÓN UNIVERSITARIA COMUNICACIÓN Y CULTURA / SEVILLA, ESPAÑA / ISSN: 1139-1979 di ec o, el 28,5% u o in o mación pos e io de lo que ocu ió g acias a la ele isión, el 10,6 po la adio y el 13,3% po la p ensa, mien as que el 60,5% no u o ninguna no icia o no le in e esó el ema. A eno de es os da os, los esul ados son cla os: 1. La polí ica, conc e ada en el deba e es ella de la legisla u a, iene un in e és ela i o pa a los españoles: 7 de cada diez sabe de su exis encia, pe o sólo 4 de cada 10 se in e esa po segui lo, eso sí, a a és de la ele isión. 2. Que el e lujo del deba e le llega a 2 de cada diez españoles a a és de la ele, a 1 po la adio y a o o po la p ensa. 3. Que la úl ima conclusión que les queda á del deba e se á el nomb e del ganado . Al menos es o es lo que epe i án los medios a pa i de algunas encues as - an e icaces como poco ep esen a i as- que di án habe lle ado a cabo. En cualquie caso, el pun o de llegada no iene nada que e con el i ine a io seguido: lo que empezó siendo un deba e en el Pa lamen o acaba siendo un comba e en los medios. No obs an e, con iene segui insis iendo que el a amien o no es igual en odos los casos. Mien as dia ios como El País incluían has a un g á ico que descomponía las pa es de cada in e ención, y po supues o ep oducían en sus páginas de In e ne la o alidad de los discu sos, en el caso de la ele isión se o ecie on imágenes agmen a ias, in en os de sín esis de los p incipales a gumen os expues os y de las posiciones man enidas. Todo ello en un espacio de iempo que osciló en e los 2 y los 5 minu os, según cadena. Pe o si dejamos una sesión an especial como la que acabamos de a a y nos amos a una no mal, nos encon a emos con que la a ención ele isi a se educe a una mínima acción de iempo. Un p oceso nada nue o. En los Es ados Unidos, hace 30 años el p omedio de iempo que los no icia ios de la ele isión o ecían a las palab as de un pe sonaje polí ico (po ejemplo, un candida o en una campaña p esidencial) e a de 42,3 segundos. A esos segmen os se les denomina sound-bi es y dos décadas más a de se habían educido, en p omedio, a 9,8 segundos(14). ¿Qué a gumen ación sob e un hecho público ele an e, o qué explicación puede o ecé sele a los ciudadanos, en menos de diez segundos? Es e iden e que esa apidez de imágenes, ese i mo en unción del alo iempo que de ine al modelo, es incompa ible con la in o mación en gene al y con la polí ica en pa icula , ya que impide con ex ualiza , analiza , explica y, sob e odo, e lexiona . Es deci , esul a imposible elaciona el acon ecimien o del que se in o ma con la dinámica social e his ó ica que lo enma ca. Más aún, los sound-bi es que la ele isión acos umb a ecoge de una in e ención polí ica suelen se aquellos en los que se mues a una ase jocosa, o una exp esión uda, pe o no siemp e aquella o aquellas que compendien las p opues as, o las esis, del pe sonaje polí ico obje o de la in o mación. Todo lo cual se aleja de los equisi os a ibuidos a cualquie discu so polí ico en una democ acia delibe a i a: 1) una exposición da los hechos que inco po e la explicación del escena io en el que discu an, con una mínima pe spec i a empo al; 2) la c í ica de los hechos, a pa i de una e aluación de la acción de los ac o es p esen es en dicho escena io: 3) conclusión y p opues a jus i icada en los alo es que o o gan la p opia iden idad polí ica(15). 6. Apun ando las consecuencias La ele isión sigue siendo p esen ada hoy en día como la o ma de conocimien o más accesible pa a odos los ciudadanos. Sin emba go, ya hemos demos ado cómo la ele isión no epa a en la p o undidad e lexi a de los p oblemas, al iempo que ocul a una g an can idad de in o mación sin da cuen a, explica o econoce que lo hacen po impe a i os ins i ucionales o es icciones de ca ác e es uc u al. Dicho en o os é minos, con la ele isión sucede lo que en los escapa a es de los g andes almacenes: nos quedamos con lo que b illa y ni nos imaginamos lo que se ocul a; nos quedamos con lo que exponen en el escapa a e de sus papeles, diales o pan allas, pe o apenas sabemos nada de su as ienda. El p oblema es que una buena pa e de esa lógica ocul a del medio de comunicación, sob e odo del más in luyen e, la ele isión, ha pasado a o ma pa e del mundo de la polí ica. Se a a de un p oceso que i umpe con ue za a inales de los se en a y que es á dando luga a una nue a o ma de polí ica ildada de di e sas mane as: “Telec acia” (Sa o i), democ acia de las audiencias (Manin, 1998), de la opinión pública (Minc, 1995), “Telépolis” (Eche a ía, 1994), “democ acia mediá ica” (Muñoz-Alonso, 1999) o, simplemen e, ame icanización de la polí ica. El ÁMBITOS GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN ESTRUCTURA, HISTORIA Y CONTENIDOS DE LA COMUNICACIÓN ( UNIVERSIDAD DE SEVILLA) ESOCIACIÓN UNIVERSITARIA COMUNICACIÓN Y CULTURA / SEVILLA, ESPAÑA / ISSN: 1139-1979 común denominado de odas ellas es a i ma la usión en e la polí ica y la ele isión. Ya no se a a de la elación complemen a ia en e dos ins i uciones, al y como eíamos an e io men e. Aho a, en es e nue o es adio, la polí ica en gene al (con sus pa idos, candida os, elecciones...) ha asumido una buena pa e de los p incipios e ó icos y uncionales del mundo de la ele isión. Has a al pun o, que se anuncia el in de los pa idos polí icos -en su concepción clásica- siendo sus i uidos po un líde y gabine es de expe os en comunicación. La conclusión que se apun a es que nos encon amos an e un nue o sis ema polí ico donde los pa idos han pe dido el papel de in e media ios de la ep esen ación popula en bene icio exclusi o de los medios; donde los alo es democ á icos se diluyen an e el ue e escep icismo de los ciudadanos; donde la igu a del polí ico cada ez iene menos p es igio. En e ec o, la polí ica ambién ha quedado p isione a del esquema in o ma i o del mundo ele isi o. De aquí que la polí ica se ia, a gumen ada y explica i a no me ezca la más mínima a ención, mien as que la polí ica escándalo, espec áculo o que p o oque cualquie o a sensación, sea obje o de a ención p e e encial. El ejemplo más signi icado lo encon amos en el éxi o del Pa ido Popula en su es a egia de acoso y de ibo del PSOE. Como es bien sabido, las ac uaciones de Azna y o os líde es del pa ido se p oducían en unción de la e elación sensacional que lib a se cada mañana el dia io El Mundo. El polí ico dejó la inicia i a al pe iodis a, sabiendo pe ec amen e que la denuncia ealizada en un medio –especialmen e p ensa- siemp e goza ía de más c edibilidad que la ealizada po cualquie polí ico. El PSOE, como pa ido en el gobie no, con aba con la ele isión pública, po boca de la cual in en aba con es a . La pugna mediá ica, asun o de la polí ica, no se ce ó has a las elecciones gene ales de 1996 en que iun ó Azna . El o o ejemplo de simila es ca ac e ís icas sucede a aíz de la pé dida del pode po el PSOE. Se a a del p oceso de en en amien os y di isiones que i i á el pa ido po espacio de cua o años y que los medios han con e ido en no icia des acada, has a al pun o que el acaso elec o al del PSOE en las gene ales del 2000 ue achacado en pa e a es a imagen de desunión. Po el con a io, el uncionamien o homogéneo, e ical y sin isu as del Pa ido Popula no se ía obje o de a ención mediá ica más que en de e minadas ocasiones conmemo a i as. La conclusión de es a expe iencia no o ece dudas: si el pa ido polí ico di idido o en en ado es bocado ape i oso pa a los medios y acaba pagándolo elec o almen e, la unidad y la disciplina deben de se obje i os p io i a ios. Y así sucede en los pa idos mayo i a ios ac uales, aunque con no ables di e encias. La consecuencia inal es cae en la abe ación de con e i al pa ido en un ejé ci o o ganizado, donde la indisciplina se paga y la idelidad se ecompensa, donde las ó denes del je e no se discu en y donde se comba e al i al po cualquie medio de comunicación disponible las 24 ho as del día. ¿No es so p enden e que el pa ido gobe nan e, deposi a io de la sobe anía popula , enga un uncionamien o au oc á ico? Es a o ma de hace polí ica nace en ele isión, pe o ambién acaba en ella en la medida que encuen a en su pan alla una uen e de legi imación social básica. Po el camino ha inco po ado dos he amien as de in es igación, los sondeos de opinión y el uso de la me cado ecnia, que de e minan el umbo a segui modi icando las eglas del juego elec o al. La idea del p og ama polí ico, del abajo de los mili an es y del apoyo de los sec o es sociales que ep esen an y de ienden, a p og esi amen e pe diendo ue za en e a la nue a escenog a ía que imponen los medios. El ac o p incipal, el candida o, es a la ez el mensaje, quedando los a gumen os o los p og amas elegados a una segunda ins ancia. La conducción de la campaña, ya elec o al o ya de gobie no, pasa a es a di igida po especialis as o p o esionales de la comunicación. Po úl imo, buena pa e de la ac uación del polí ico se adecua a sondeos y encues as que e ec úan emp esas demoscópicas ajenas al pa ido. Todo ello, po que el g an pa adigma de la polí ica en es a sociedad de la in o mación es que si no sales, no exis es. Las condiciones de éxi o polí ico, po an o, pasan a depende inexo ablemen e de las condiciones de isibilidad mediá ica, y ice e sa. A pa i de es e p incipio de ac uación, la igu a del polí ico adicional se e econ e ida y adap ada a las exigencias del medio po donde se da a conoce . I umpe así la elegenia, e sión mediá ica del an iguo ca isma que se conc e a en la capacidad comunica i a del líde polí ico. Una capacidad es uc u ada y cen ada en una se ie de habilidades que an desde la acundia, el ísico, la ges ualidad, el es ua io, la escenog a ía... has a la capacidad pa a en e ene o