Cómo abordar la noticia desde la realidad
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Capitulo 1 I G6mo abordar la noticia desde la realidad * Javier Criado ** i agradecimiento, ante todo, a las personas que me han invitado a venir aqui y a todos vosotros que tenkis la paciencia de hablar con un psiquiatra. Voy a intentar basanne en 10s conocimientos cientificc-naturales y cientifico-culturales que poseo.para hablar de este tema. Desde el punto de vista de las hermandades, istas necesitan que se hable de ellas, porque loda la realidad humana conlleva esta necesidad. Necesitan que el comenta.~ que se haga de ellas sea te6ricamente pogitivo, pero esto no quita que se pueda hacer tambikn una cntica de lo negativo, como es propio en un analisis objetivo de la realidad. Si no se critican las cosas, no se carrigen. Humanamente, donde no hay cntica no hay correction, a menos que se tenga una capacidad de sublimaci6n tremenda (cosa que habitualmente no se da en nosotros). Toda persona tiene una capacidad de cntica permanente, per0 hace falta alguien que esti enfrenle para que le diga a uno el lerreno que tiene por delante, c6mo lo esti pisando, y c6mo lo deheria de pisar. No se trata de que esti de acuerdo con su opinion, sino de hacer la reflexidn sohre su verdad y sobre la objetividad o subjetividad que hay en ista. htcrvenc~on tenldv en el Panel "La lnformaclon Cofrade de~de las hermand~des" cclebiado en el "I Encuentro aobie Infomacron Cofrade" ** Mbdico-psiquiana y hermano mayor de la Archicofradfa del Santisimo Picramento y Pontificia y Real de Narvrenos de Nucsno Padre Jeslis de la Pasi6n y Nuestra Madrc y Seiiora de la Merced.
Este es el gran reto de un buen infomador, de un comunicador, dc nn buen elucubrador de la nolicia. Tiene que conocer la realidad, tener una base real no manipulada, pero elucubrar sobre ella. Desde el punto dc vista de las hemandades, y aqui me atrevo a hacer un "mea culpa", pienso que las hemandades de Sevilla, las hnicas que conorco, termnxon su 6poca gloriosa y estin entrando en un bajhn muy significative en muchos parimetros sociologicos absolutamente evidentes. Y esto sucede aunque nosotros no los queramos ver a trav6s de nuestro barroquismo psicolirgico. Abordamos las cuestiones cofrades casi como pi-egones, con esa pirueta en el aire de magnificencia, que tiene su sentido y que tiene su 16gica en un momento determinado (como puede ser un pregbn), pero que carece de sentido en otra esfera de la pronunciacidn hacia fuera, de la exposicidn de la problemitica que uno tiene delanle. Las hermandades, yo creo, estamos en una bajada y nos mentimos a nosotros mismos. No es bueno mentirse a si mismos. Y puedo incluso contar datos anecdirticos de esto. Se llevan afios leyendo en la prensa. en 10s libros y en todos 10s escritos, el "boom" de 10s nazarenos, de la gente en la calle en Semana Santa. Sin embargo, se pueden hacer estudios sociol6gicos sobre el contenido factible de personas en el recomdo de mi 'ofradia, y se ve que no tiene siguificaci6n alguna en esta ciudad. Esas personas se meten en menor espacio que las que se podnan babituar en el estadio Ramon Sincbez Pijuin. Estos son datos reales, demogrificos. Por tanto, no significa que sea malo o bueno, pero sf que yo no puedo ser prepolente y bacer una manifestation tremebunda. Por ejemplo, hace veinte aiios vemos uua fotografia de la Macarena entrando en su basilica, y en 6sta se observa que estaba el lugar absolutamente aharrotado, no cabia un piojo. Hoy se puede comprohar en una fotografia del mismo sitio, que no sdlo se mantiene esa proporci6n de gente, sino que ha disminuido y en muchisima entidad. Cualquiera que vea hoy esa cofradia sabe que hay seis, siete u ocho filas de personas, unas detras de otras vikndola entrar, pero nada mas. Existe una aglomeraci6n de personas enlre la nocbe del jueves y media madrugada, pero la mafiana del viemes ha bajado siguificalivamente desde el punto de vista demogrtfico. Y, sin embargo, seguimos diciendo que sobra geute viendo las cofradias. iSab6is una cosa? Hace treinta aiios la Macarena, cuando salia del xco y enlraba en la calcdral, recorria el perimetro cornpleto de esa zona de la ciudad. No habia mis Sevilla del arco para all& porque alli se terminaba la ciudad. Hoy la correlacidn con la proporci6n de habitantes de Sevilla es que del arco para all6 hay infinitamente mis gente que del arco para la catedral. Sin embargo, seguimos creyendo que del arco a la catedral sigue siendo el oinbligo del mundo. I' evideutemente, ha dejado de ser, no el o~nbligo del mundo, sino el ombligo de la ciudad y se ha quedado s6lo colno el casco hist6nco. Y si quer6s mis, como el
casco hist6rico-artistico, pero no como el casco demogrifico de nuestra poblaci6n. En cuanto a significacidn de nuestras filas de nazarenos, cierio es que las hemos aumentado, pero no en proporciiin con el aumento de la ciudad. Esto se puede hacer con conelaciones absoluiamente fijadas. El aumento demogrifico en la cofradia de 10s nazarenos de San Benito era mucho mis espectacular ayer que hoy, o lo ~nismo de la cofradia que qucriis. Y fijios que estamos leyendo, escuchando todo lo contrario. Y uno dice: pero bueno, iqu6 anilisis de la situaciiin estamos viendo, cuando nos estamos engaiiando a nosotros mismos? Porque esto no es la realidad, por lo menos, no la realidad que yo conozco como psiquiatra y cofrade. Porque yo he ido a muchas cofradias en las que te dan papeletas de silio, y en otras te dan un pescaito o te invitan a iina copita. Y os puedo garantizar que el mismo que dice a la Prensa acujntos empujones,,, ocuinta genteo, esti dando poco despuis papeletas de sitio en la Junta de Gobierno, tres horas mis tarde. Y se llevan estadillos econdmicos, de cruces, de nazarenos ... Y cuando se ter~nina, se compara con 10s del aiio anterior. Y como le falle uno, esti el cofrade sudando, lo cual irtdica que nos estamos mintiendo o que la realidad psicol6gica y socioldgica del tema no es la misma. Si nos sobran, ipara qui plantearnos problemas? Sin embargo, actuamos como si nos sobraran. Esto, desde el punto de vista organizativo del interior de la bermandad, es demencid. 0 se buscan las realidades y sobre istas se maneja o se estrella uno. Y aqui, por lo que yo veo, oigo y experimento, no se toea la realidad. Entonces, jcdmo hay que abordar la noticia desde la realidad? Aunque sC que aqui no tenCis quc ser todos cat6licos, os tiene a todos que interesar el tema de la informacidn cofrade como profesionales. Dcl mismo modo que tenhs que aprender la realidad psicopatoldgica de la comunicacidn sociol6gica del medio donde desarrollsis. Y ista no consiste mas que en conocer las verdades. Yo os pido a todos vosoiros, como partc interesada en el asunto: icuidadlnc el tema, decidmclo con biienas palabras y adornadlo, pero ante todo, decidme la verdad! Porque mi gente aprende la realidad cn que se mueve o mi gente se estrella. Y es mi obligaciiin que no se estrelle y la vuestra la dc dar esa informaci6n. Y..., ic6mo? Bueno, alli cada uno con su conciencia, porque ten& que darla objetiva. SC que vengo aqui como hermano mayor, esloy haciendo una critica de la Semana Santa y no porque quiera daiiarla. En ocasiones me he vista obligado a estur fuera por mi profesidn, pero en Semana Santa he logrado siempre estar aqui. Y creo que no hay nada mis cntraiiable en mi expresi6n como sevillano que la Semana Santa. Nada hay en esta ciudad que idcntificlue mis al sevillano, al estilo que yo lo siento, que esta fiesta. Por lo lanto, estoy ahora ~nismo intentando, no.sdlo cuidarla, sino intentando meterla entre trapitos calientcs. Pero no de 10s de hacer pregones
atuos, ni ripios, que para eso hay que ser poeta. Y si todos quer-emos hacer ripios, nos convertiremos en una ciudad de ripiosos y tendremos una infonnaci6n ripiolera. y esto nos lleva a1 desastre, a la hecatombe. Hace falta una information verar, que analice 10s temas. Ahora, jcuidfidmelos!, janalizbdmelos con delicadeza, con carifio!, iprotegidmelos, que son mi vida! Por eso estoy aqui; para cuidarlos, pero jno cei~iis 10s ojos! No decidme que ]as callcs estin llenas. iQu6 calles se llenan? Menos quc cl estadio Ram611 Sincher pizjubn, y ile voy ha decir a la gente que son muchas, porque yo prefiero iis6lo con mi mujer cogido del bra20 y tambikn quiera pasearme por la calle Francos a las doce de la noche de una madrugfi y que no haya nadie? iTambi6n quiero yo eso? pues claro, entonces lo que necesito es que nos cojan a mi inujer y a mi en un fanalito de alcohol y que nos pongan alli muy bien y que digamos que esa es la felicidad en la vida. Yo admito perfectamente su subjctividad. Pero no es la ~nia. No es la que quiero para mi ni para vosolros. Y esto sirve para que os pida que cuidiis de esa otra Sevilla a la que le hace falta un paso. No a la calle Sierpes, sino a la de la Macarena para all& a la le que hacen falta diez pasos, porque no hay calles por donde pasen pasos. i,Y ustedes saben una cosa? Hoy, sociol6gicamente, y es mi opini6n como psiquiatra, he oido que se pone la gente las manos en la cabeza cuando el Gran Poder viene de San Lorenzo y pasa par la plara de la Gavidia, montbndosc alli la de Dios en Cristo. i,Y sabiis por qu6? Porque no tiene por que no montarse, porque antes en Sevilla no existia un niiio que naciera, y advierto que lo pensCis bicn como periodistas, porque el tema se las trae, queen Sclnana Santa no viera varios pasos delante de sus narices, que oliera a cera. Y no habid LIU s6lo nifio que no conociera perfectamente el ruido de un paso de palio. Me estoy rcliriendo a una situacion sociologica general, no solo a 10s niiios de familias cofrades. Pues bien, ese niiio, fuera de la cofradia que fuera, cuando pasaba el SeAor del Gran Poder, sabia que eua el Seiior del Gran Poder. Y no tenia por qu6 ser creyente o no creyente, Pero, sin embargo, sabia la significacidn que aquello tenia para la ciudad y se callaba. Todo se identificaba alrededor de simbolos vivenciales, como podian ser 10s capiroteros: quc servian para no hacer una referencia personalizada. Y despuis de esto, me pregunto: iqu6 entiende de capirotes, qu6 reflexion simb6lica va a hacer un nifio de las Tres Mil Viviendas o del Parque Alcosa; cn fin, de Sevilla? Es que hablamos de Sevilla y creelnos que Sevilla son s61o 10s barrios c6ntricos e histbricos. Pero hay una realidad: o yo transmito a la Sevilla de fuera de ahi el sentimiento de las calles Francos, Chapineros, plaza del Salvador, Cuna, Ortila, etc., o si no tengo esa capacidad, Sevilla se me convierte en la plaza de la Gavidia en la madrugada del Viemes Santo. Y que esto sea por uecesidad sociologica, no por mala voluntad de quienes cstfin alli, sino por incapacidad de 10s que estamos aqui.