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El papel de las universidades en la sociedad del conocimiento: una propuesta de indicadores

Rodríguez Sandías, Alfonso; Fernández López, Sara; Rodeiro Pazos, David; Otero González, Luis

Abstract

Durante las últimas tres décadas, han tenido lugar importantes transformaciones en el entorno que rodea los sistemas de educación superior. Como consecuencia, las universidades se han visto obligadas a reaccionar y anticiparse ante las demandas que le plantean la sociedad y las administraciones públicas. La Universidad ya no puede limitarse a formar, investigar y a ser una fuente de desarrollo y transmisión cultural, sino que además es un agente responsable del progreso económico y social del área geográfica en la que se encuentra inmersa. Esta nueva Universidad, o la Universidad de la “tercera revolución”, se ha denominado “Universidad emprendedora”. El objetivo de este trabajo es establecer en un nivel teórico unos indicadores que permitan cuantificar el grado de emprendimiento de las universidades, en particular, de las universidades españolas.

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263 EL PAPEL DE LAS UNIVERSIDADES EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO: UNA PROPUESTA DE INDICADORES Alfonso Rodríguez Sandías Sara Fernández López David Rodeiro Pazos Luis Otero González RESUMEN Durante las últimas tres décadas, han tenido lugar importantes transformaciones en el entorno que rodea los sistemas de educación superior. Como consecuencia, las universidades se han visto obligadas a reaccionar y anticiparse ante las demandas que le plantean la sociedad y las administraciones públicas. La Universidad ya no puede limitarse a formar, investigar y a ser una fuente de desarrollo y transmisión cultural, sino que además es un agente responsable del progreso económico y social del área geográfica en la que se encuentra inmersa. Esta nueva Universidad, o la Universidad de la “tercera revolución”, se ha denominado “Universidad emprendedora”. El objetivo de este trabajo es establecer en un nivel teórico unos indicadores que permitan cuantificar el grado de emprendimiento de las universidades, en particular, de las universidades españolas. PALABRAS CLAVES: universidad emprendedora, indicadores, financiación universitaria. ABSTRACT Over the last three decades, important changes in the framework for the development of Higher Education Systems have happened. As a consequence, universities must meet the demands of the society and the government. Their traditional tasks of training, researching and transmitting the culture have been extended to make universities responsible for regional economic and social development. This new University, born from the “third revolution”, has been known as “entrepreneurial University”. The goal of this paper is to establish a set of theoretical indicators in order to assess the level of entrepreneurship in universities, specially, in Spanish universities. KEY WORDS: entrepreneurial universities, indicators, university funding. 1. INTRODUCCIÓN Durante las últimas tres décadas, han tenido lugar importantes transformaciones en el entorno que rodea los sistemas de educación superior. Como consecuencia, las universidades se han visto obligadas a reaccionar y anticiparse ante las demandas que le plantean la sociedad y las administraciones públicas. La Universidad ya no CITIES IN COMPETITION 264 puede limitarse a formar, investigar y a ser una fuente de desarrollo y transmisión cultural, sino que además es un agente responsable del desarrollo económico y social del área geográfica en la que se encuentra inmersa. Esta nueva Universidad, nacida de la “tercera revolución” (Ertkowitz et al., 2002), se ha denominado “Universidad emprendedora”. El objetivo de este trabajo es establecer en un nivel teórico unos indicadores que permitan cuantificar el grado de emprendimiento de las universidades, en particular, de las universidades españolas. Esta perspectiva constituye un enfoque novedoso en la medida en que la literatura existente se limita, en la mayoría de las ocasiones, a dar definiciones generales de las características de una Universidad emprendedora, centrándose en el análisis de casos particulares de instituciones a menudo muy lejanas, no sólo geográficamente, del entorno universitario español (Massachusetts Institute of Technology, University of Twente, etc.). El trabajo se estructura en cinco apartados. Tras la introducción, se destacan los principales cambios en el entorno que han motivado la orientación de las universidades hacia ese nuevo “paradigma” de institución. En un tercer epígrafe se recogen algunas de las muchas definiciones de universidad emprendedora existentes en la literatura, en particular, se han querido destacar las realizadas por los autores pioneros en este ámbito de investigación. A partir de este análisis previo, se propone una serie de indicadores que pueden identificar a las universidades con un mayor grado de orientación hacia el estímulo del emprendimiento. Por último, se establecen algunas de las conclusiones obtenidas a partir del análisis realizado. 2. CAMBIOS EN EL ENTORNO EDUCATIVO Durante las últimas décadas del S. XX se han producido cambios significativos en el entorno de los sistemas de educación superior. Los factores que más han impulsado estos cambios son (Salmi, 2000): - La globalización, entendida como un proceso de integración de capital, tecnología e información que, en último extremo, conduciría a un único mercado mundial. Las universidades no son ajenas a este proceso, teniendo que desenvolver su actividad en un clima de creciente competencia. Así, las universidades “tradicionales” ya no compiten sólo entre sí, sino que se enfrentan con un amplio conjunto de instituciones: o Universidades corporativas. Las empresas ya han irrumpido con fuerza en el negocio de la formación a través de las universidades corporativas, denominadas, en ocasiones, “pseusouniversidades” (Albatch, 2001). Se caracterizarían por ofrecer una educación postsecundaria altamente especializada en ámbitos donde existe una gran demanda. En Estados Unidos está previsto que estas “universidades de empresa” aumenten gradualmente desde aproximadamente 2000, a principios del siglo XXI, hasta 3700 a finales de la primera década del siglo. Aunque su número es menor en Europa (100), también presentan una clara tendencia de crecimiento (Serrano, 2002). o Universidades a distancia. Aprovechando las características de las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) se potencia el desarrollo de universidades a distancia que, en algunos casos, pueden derivar en universidades virtuales. Así, se espera que durante la primera década del siglo XXI los productos de formación virtual ofrecidos por las universidades generen un volumen de negocio de 50.000 millones de dólares (Serrano, 2002). FINANCE MANAGEMENT CHALLENGES 265 Este mercado ya está muy desarrollado actualmente, en particular en Estados Unidos, que representaba un 65,2% a nivel mundial en el año 2000, seguido de Europa (17,1%) y Japón (9,6%) (Barro et al. 2004). o Universidades que favorecen una movilidad ficticia. Esta categoría agruparía tanto a instituciones como a acuerdos entre instituciones que permiten que sus estudiantes, sin abandonar su país de origen, obtengan un título reconocido por una universidad extranjera (Fernández y Ruzo, 2004), como por ejemplo la creación de campus satélites o franquicias107. - El importante papel desarrollado por el conocimiento. El desarrollo económico de las áreas geográficas está vinculado a su capacidad para crear y desarrollar conocimiento, que se constituye como el recurso más importante desde el punto de vista estratégico. Este hecho ha llevado a la OCDE a definir el nuevo entorno como el de la economía basada en el conocimiento, en la cual el motor es la producción, distribución y uso de conocimiento e información (OCDE, 1996). Ahora bien, en este sentido resulta interesante matizar en qué fase de esta evolución se encuentra la sociedad. “Si entendemos por Sociedad del Conocimiento como el estadio de desarrollo social caracterizado por la capacidad de sus miembros (ciudadanos, empresas y Administración Pública) para generar, difundir y utilizar conocimiento en la forma adecuada y reduciendo las barreras espacio-temporales, mediante el concurso de las tecnologías de la información, las comunicaciones y el conocimiento, creemos que de momento estamos más en una Sociedad de la Información, en la que lo anterior puede ser válido para la información y no tanto para el conocimiento. La transición, o cambio revolucionario quizá, a la Sociedad del Conocimiento es algo que todavía comienza a vislumbrarse” (Barro et al., 2004: p. 83). - El papel de las TIC. A finales del siglo XX las relaciones entre los distintos agentes sociales se han visto intensificadas por las capacidades técnicas de las TIC. Éstas han generado un conjunto de interdependencias, cada vez más complejas, entre los distintos países, hecho que algunos autores han calificado como “tercera revolución industrial” (Mayor Zaragoza y Bindé, 1999). Como consecuencia de todos estos factores, a la Universidad se le han planteado nuevas demandas y exigencias tanto por parte de la sociedad como por la administración pública, los otros dos vértices que, junto con las instituciones de educación superior, integran el “triángulo de la coordinación” diseñado por Clark (1983). De hecho, podría decirse que la administración se ha puesto del lado de la sociedad en un intento de acercamiento a sus electores (Fernández, 2004). La administración ha dejado ser una simple “proveedora y/o financiadora” de educación superior. En su lugar, ha incrementado la aplicación de políticas y mecanismos que introducen y/o incrementan la importancia de las fuerzas y de los criterios de mercado en la gestión de las universidades. Este proceso calificado como de orientación al mercado, según la terminología utilizada por algunos autores (Dill, 107 Siguiendo a Jones (2001) estos vínculos pueden ser de muy diferente tipo clasificándose en: 1) Campus satélites o sucursales (off-shore campuses o branch campuses): la institución extranjera crea un campus en el país de residencia del estudiante; 2) Franquicias: la institución extranjera reconoce a una institución ubicada en el país del estudiante como proveedora oficial de una o más de las titulaciones que imparte; 3) Programas articulados (articulation agreements): una institución convalida sistemáticamente los estudios ofertados por otra ubicada en un país diferente por un porcentaje de las titulaciones que oferta; 4) Programas hermanados (twinning programmes): acuerdos entre instituciones de diferentes países para ofertar programas conjuntos. Tanto los programas hermanados como articulados podrían exigir la estancia parcial del estudiante en el extranjero; 5) Programas corporativos (corporate programmes): una institución convalida la formación ofertada por otra situada en un país diferente mediante la realización de exámenes. CITIES IN COMPETITION 266 1997b; Jongbloed 2002; Mook y Lo, 2002), es lo que otros denominan creación de mercados gestionados o de cuasimercado108 (Le Grand, 1990; Calero, 1998a; Calero, 1998b). Estas nuevas demandas pueden vincularse a cada una de las tres áreas propias de la actividad universitaria: formación, investigación y prestación de servicios. A su vez, estas demandas afectan fundamentalmente a los ámbitos productivos y financieros de la Universidad (Cuadro 1). FORMACIÓN INVESTIGACIÓN Jankowski (1999) SERVICIOS Producción Formación a distancia. Formación especializada; se exige que los estudiantes hayan adquirido habilidades y capacidades más que conocimientos y una mayor vinculación entre educación y mercado de trabajo (Altbach, 1999). Formación continua. Corta “vida útil” del conocimiento y de las habilidades y ocupaciones, de ahí la importancia de la formación continua (Banco Mundial, 2003). Títulos reconocidos de forma internacional (como ejemplo, el proceso de convergencia hacia el EEES y la necesidad de implantar créditos ECTS). Exigencia de calidad. Demanda de colaboración: las universidades ya no pueden investigar de forma aislada, necesitan integrarse dentro del propio sector de I+D+i y cooperar con otros agentes. Aumento de la complejidad y el grado de multidisciplinariedad de la investigación. Comercialización. Interés en dar a la investigación una mayor orientación comercial. Exigencia de calidad. Demanda de un mayor número de servicios. A menudo, éstos están relacionados con un mayor desarrollo económico y social. Exigencia de calidad. Financiación Estancamiento o reducción de los fondos. Exigencia de una mayor responsabilidad a la hora de responder de sus gastos. A las universidades ya no se les hace entrega de un cheque en blanco, sino que se les pide que sus resultados (en formación, investigación y prestación de servicios) estén vinculados con los objetivos planteados inicialmente, haciendo depender la financiación de la consecución de tales metas (modelos de financiación contractual). Exigencias de un mayor compromiso financiero. La Universidad ha de cofinanciar parte de sus actividades generando recursos propios. Cuadro 1: Demandas de la sociedad a la Universidad. 108 Son mercados porque sustituyen a los proveedores estatales monopolistas por proveedores que actúan en competencia; y son cuasi porque se distinguen de los mercados convencionales en determinados aspectos, por ejemplo: los oferentes no persiguen necesariamente la maximización de beneficios ni tienen por qué ser de naturaleza privada. FINANCE MANAGEMENT CHALLENGES 267 El Cuadro 1 sintetiza los cambios a los que se ha hecho referencia. Ahora bien, tales transformaciones no se reducen a estas tres áreas de actividad universitaria, sino que a menudo tienen sus implicaciones más profundas en el ámbito de la gestión universitaria (léase cultura universitaria) en la medida en que ésta es la responsable de integrar a aquellas. En este entorno surge lo que se ha denominado “Universidad emprendedora”. Aunque las definiciones de Universidad emprendedora son en su mayoría genéricas el próximo epígrafe se destinará a aclarar y sintetizar tal concepto. 3. LA UNIVERSIDAD EMPRENDEDORA En el proceso de planificación estratégica en el que muchas universidades españolas se han visto inmersas se plantea como misión ser una “Universidad emprendedora”. Por otro lado, la mayoría de universidades lo incluye como lema o como parte de su discurso corporativo, y así se recoge en sus páginas web. No obstante, no existe una única definición de Universidad emprendedora. En lo que coinciden todos los autores que han analizado este tema, es en que se trata de un cambio radical en los más profundo del mundo universitario (sus recursos humanos) y no de un simple “maquillaje” u operación de “marketing universitario”. Por ello, los siguientes epígrafes se destinan a caracterizar la Universidad emprendedora. 3.1. UNIVERSIDAD EMPRENDEDORA Con la publicación de la obra de Clark (1998), Creating entrepreneurial universities organizational pathways of transformation, prácticamente se acuña el término Universidad emprendedora. A partir del análisis de la experiencia de cinco universidades que han adoptado criterios de funcionamiento y organizativos similares a los de las empresas109, el autor identifica un conjunto de elementos comunes que considera necesarios para el éxito de las actividades de emprendimiento en cualquier institución de educación superior. Estos elementos son: a) Una estructura de dirección reforzada. Se trata de una dirección que debe garantizar la adaptación de la institución a los cambios que se producen en el entorno al tiempo que funden los nuevos valores de gestión empresarial con los tradicionales valores académicos. b) Una periferia desarrollada. Hace referencia al conjunto de entidades (empresariales y administrativas) desarrolladas por la Universidad para relacionarse de forma ágil con el entorno. c) Una base financiera diversificada. Esto reduciría la dependencia de la Universidad de una única fuente de recursos, incrementando su autonomía. 109 Las universidades consideradas eran: Warwick en Inglaterra (www.warwick.ac.uk/), Twente en Holanda (www.nic.utwente.nl/), Strathclyde en Escocia (www.strath.ac.uk/), Chalmers Technological en Suecia (ww.chalmers.se/Home- E.html) Joensuu en Finlandia (www.joensuu.fi/). Clark investigó las transformaciones realizadas en los últimos quince años por estas cinco instituciones. CITIES IN COMPETITION 268 d) Un cuerpo académico motivado. Todas las unidades que integran la Universidad, desde el individuo a los departamentos e institutos de investigación, deben actuar como impulsores de las actividades emprendedoras. e) Una cultura emprendedora. Como consecuencia de todo lo anterior se produce un cambio radical en la identidad de la propia Universidad que afecta a sus relaciones con el entorno y al modo en que se articulan los procesos de toma de decisiones. Etzkowitz (2004) también define a la Universidad emprendedora a través de sus características. Al igual que Clark, el modelo de Universidad emprendedora puede describirse a través de cinco principios interrelacionados, algunos de los cuales son, a priori, contradictorios: capitalización, interdependencia, independencia, mestizaje y reflexión. ¿Qué significa cada una de estas características?: a) Capitalización o comercialización: el conocimiento se desarrolla no sólo para permitir avances en las investigaciones sino para ser utilizado por el sector empresarial y la sociedad, siendo la base del desarrollo económico y social. b) Interdependencia: la Universidad emprendedora ha de relacionarse continuamente con el sector empresarial y el gobierno, ya no será una torre de marfil aislada del resto de sociedad. Estas relaciones universidad – administración – sector empresarial determinan lo que Etzkowitz et al. (2000) denominan el modelo de la “triple hélice”. c) Independencia: a pesar de sus estrechas relaciones con otros agentes, la Universidad mantiene su independencia. d) Mestizaje: las tensiones entre los principios de interdepencia e independencia se tratan de solucionar mediante la creación de estructura organizativas mixtas o híbridas, que incorporan prácticas del sector empresarial (managerialism) y de la Universidad “tradicional”. e) Reflexión: existe un proceso de renovación interna, dentro de la propia Universidad, para adaptarse continuamente a los cambios en sus relaciones con el gobierno y el sector empresarial. Ambas definiciones comparten características comunes (el mestizaje de Etzkowitz hace referencia a la periferia desarrollada de Clark), pero quizás el rasgo más destacable es que insisten en que se trata de una transformación profunda en el modo de actuar y de pensar de la Universidad y de su personal (académico y no académico), en definitiva, un cambio en la cultura universitaria. Mientras la definición de Clark se centra más en los aspectos de gestión y dirección y en el papel de los recursos humanos, Etzkowitz presta mayor atención en la comercialización del conocimiento desarrollado por la Universidad. Por su parte, para Röpke (1998) una Universidad emprendedora significa que: 1) la Universidad se convierte a sí misma en emprendedora; 2) los miembros de la Universidad (profesores, estudiantes y personal de administración) se transforman en cierta medida en emprendedores y 3) la interacción de la Universidad con el entorno que la rodea, especialmente el regional, se desarrolla según patrones emprendedores. Estas tres características se dan de forma secuencial, siendo necesario conseguir las primeras para alcanzar la última. FINANCE MANAGEMENT CHALLENGES 269 En definitiva, las definiciones de Universidad emprendedora son genéricas, no obstante, todas ellas hacen referencia a una institución dinámica y en constante cambio que es capaz de anticiparse a las transformaciones del entorno y dar una respuesta acertada. En su sentido más amplio, la Universidad emprendedora añade una nueva misión a las ya tradicionales (investigación, formación y transmisión de la cultura); el desarrollo económico y social del área geográfica en la que está inmersa. El objetivo de la Universidad no es puramente altruista, al tiempo que contribuye a este desarrollo mejora su situación financiera. En el apartado siguiente se muestran los mecanismos a través de los que se articula este proceso. 3.2. EL PAPEL DE LA UNIVERSIDAD EN EL DESARROLLO A la hora de elaborar una estrategia de crecimiento y desarrollo los gobiernos han tomado a la educación como uno de los elementos más importantes, ya que la inversión en capital humano contribuye positivamente al crecimiento económico, bien sea mejorando la productividad del trabajo empleado o facilitando el progreso técnico (Fernández et al., 2004). Dentro del sistema educativo, las universidades juegan un papel relevante a la hora de originar y promocionar la difusión del conocimiento y las tecnologías que contribuyan a las innovaciones industriales (Mansfield y Lee, 1996). La Universidad es uno de los principales participantes en el proceso de transmisión del conocimiento a la sociedad, ya que actúa en todas las fases, desde la producción del mismo mediante la investigación científica, hasta su explotación, a través de patentes o la creación de empresas. Pasando por la formación y educación de los investigadores (CCE, 2003). Por estos motivos analizar el papel de la universidad es un punto de partida imprescindible para determinar el potencial de desarrollo económico de una región. Investigación científica Tecnologías de la información Educación y formación Innovación tecnológica Producción DifusiónTransmisión Explotación Figura 1: Proceso de transformación de la investigación en innovación Otros autores afirman que la capacidad de crecimiento económico y de innovar de una región depende de la capacidad de una serie de actores para innovar y responder a los continuos cambios que se producen en el entorno, siendo la Universidad uno de ellos. Para Segal (1986) las universidades tienen un grado de importancia trascendental entre el conjunto de elementos que determina la capacidad de innovación de un país, y, consecuentemente, su potencial de crecimiento económico. Por tanto, la Universidad es una de las organizaciones necesarias en el desarrollo de redes regionales de innovación, ya que colabora en la extensión de su conocimiento básico y su aplicación por otros miembros de la comunidad, actuando en ocasiones como principal catalizador de la zona (Klofsten et al., 1999). La interdependencia entre los integrantes y los recursos disponibles es algo intrínseco al proceso de innovación, necesitándose una buena integración de todos ellos para alcanzar el éxito, (Figura 2). CITIES IN COMPETITION 270 Figura 2: Determinantes del éxito para los sistemas de innovación. (Salas, et al. 2000) Sin embargo, pese a la gran cantidad de estudios que defienden el efecto positivo de la educación superior en el desarrollo económico de una región, el análisis acerca de cuáles son las principales características de las universidades que contribuyen en mayor medida a la innovación industrial no es habitual. Actualmente, se asimila a las universidades “innovadoras” o “emprendedoras” como las más capaces de responder a los continuos cambios que se producen en el entorno y, por tanto, a las necesidades de la sociedad. 4. PROPUESTA DE INDICADORES Como se ha podido comprobar, las definiciones de Universidad emprendedora son bastante genéricas e, incluso, en la mayoría de las ocasiones, hacen referencia a cuestiones culturales o de mentalidad, difíciles de medir. El objetivo de este trabajo es definir un conjunto de indicadores que ayuden a determinar el nivel de emprendimiento de una universidad para, en posteriores investigaciones, realizar una análisis empírico del grado emprendedor de las universidades españolas. No son demasiados los trabajos que van en esta dirección. Así, en el caso español, Villarreal y García (2004) establecen hasta 44 indicadores de lo que podría considerarse una Universidad emprendedora. Tales indicadores se clasifican atendiendo a dos criterios: a) Por un lado, lo que consideran características de una universidad emprendedora (9 características). Dentro de estas características incluyen también factores relativos al entorno como los recogidos en el segundo epígrafe de este trabajo. FINANCE MANAGEMENT CHALLENGES 271 b) Por otro lado, los ámbitos de actuación de la Universidad. Distinguen 7 ámbitos: entorno, enseñanza, investigación, transferencia del conocimiento, personal, financiación y gestión y gobierno. En nuestra opinión, aunque este trabajo recoge un abanico amplio de indicadores resulta una clasificación demasiado dispersa y difícil de aplicar para la toma de decisiones y la atribución de responsabilidades. Por su parte, el Massachusetts Institute of Technology (MIT), en la memoria del año 2000 acerca de su contribución a la innovación de la economía, señala seis indicadores de emprendimiento: 1. La creación de nuevas empresas. 2. El número e importe de los premios obtenidos en el Small Business Innovation Research (SBIR) Program. Se trata de un programa existente a nivel federal considerado uno de los principales fondos de capital riesgo en la fase semilla y start – up de una empresa. Muchas veces el hecho de haber sido premiado en este programa ya atrae a otros inversores externos a participar en la financiación y desarrollo del negocio. 3. El número e importe de las ofertas públicas iniciales (IPO) promovidas por el propio MIT 4. El número de fusiones y adquisiciones de las empresa respaldadas por el MIR. Se entiende como un indicador de la liquidez existente para los emprendedores y los inversores de compañías con un alto potencial de crecimiento. 5. El valor de mercado de las empresas apoyadas por el MIT que cotizan en el NASDAQ. 6. El número de empresas “gacela” en el MIT. Por empresas gacela se entiende aquellas empresas negociadas públicamente y que han crecido a una tasa anual media igual o superior al 20% durante los últimos cuatro años. Aplicar estos indicadores del MIT al caso de las universidades españolas daría como resultado que prácticamente ninguna Universidad es emprendedora. Tales indicadores se relacionan fundamentalmente con la creación de empresas y el papel del capital riesgo en las distintas fases de dicha creación. Por ello, en este trabajo se ha optado por el establecimiento de unos indicadores con una clasificación más sencilla que las dos anteriores. Los indicadores que miden cualquier fenómeno pueden clasificarse en indicadores de inputs, procesos y outputs. Los indicadores escogidos por el MIT son, claramente, indicadores de outputs o resultados, miden los resultados finales de un proceso. No obstante, para llegar a esos resultados, normalmente las universidades cuentan: a) Por un lado, con unas limitaciones, internas o externas, que le vienen dadas, lo que a efectos de este trabajo consideramos como inputs (por ejemplo, una dotación de titulaciones con una orientación técnica puede favorecer en mayor medida el desarrollo de patentes que una oferta de títulos puramente humanista).