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El timiaterio orientalizante de Villagarcía de la Torre (Badajoz)

Ferrer Albelda, Eduardo; Bandera Romero, María Luisa de la

Abstract

Presentamos en este artículo un ejemplar excepcional de thymiaterion orientalizante procedente de Extremadura. Centran nuestra atención la descripción y el estudio iconográfico de la pieza, a la vez que replanteamos el análisis contextual y funcional de estos objetos en la península ibérica.

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AEspA, 67, 1994, págs. 41 a 61 EL TIMIATERIO ORIENTALIZANTE DE VILLAGARCÍA DE LA TORRE (BADAJOZ) POR M.a LUISA DE LA BANDERA ROMERO Y EDUARDO FERRER ALBELDA Opto. de Prehistoria y Arqueologia. Facultad de Geografia e Historia. Universidad de Sevilla. , , APENDICE ARQUEOMETALURGICO POR S. ROVIRA LLORENS Museo de América. Madrid. RESUMEN conocimiento de un nuevo timiaterio, excepcional en todos sus aspectos: buen estado de conservación, estructura casi completa, procedencia y circunstancias de hallazgo identificadas, aparte de su singularidad y belleza plástica (fig. 1). Si a estas características le sumamos los análisis arqueometalúrgicos a los que el quemaperfumes ha sido sometido, así como la posibilidad de identificar otras posibles piezas más a partir del nuevo ejemplar, creemos justificado un segundo acercamiento a la problemática generada en tomo a estos objetos, en el estado actual de la investigación. Presentamos en este artículo un ejemplar excepcional de thymiaterion orientalizante procedente de Extremadura. Centran nuestra atención la descripción y el estudio iconográfico de la pieza, a la vez que replanteamos el análisis contextual y funcional de estos objetos en la península ibérica. SUMMARY We present in this article an excepcIonal exemple oforientalizing thymiaterion from Extremadura. The description and the iconographic study of the piece centre OUT attention, as weIl as we state the contextual and functional analysis ofthese from the lberian Peninsula again. La pieza procede del término de Villagarcía de la Torre, al suroeste de la provincia de Badajoz, debiéndose el hallazgo a circunstancias fortuitas. Pero es más que posible la existencia en el lugar de un enterramiento por las lajas planas de piedra que al parecer -según se nos comentóse encontraban próximas al timiaterio, y que probablemente podrían corresponder a una inhumación, dado el estado de conservación de la pieza y lo completo del conjunto. DESCRIPCIÓN DE ,A PiEZA Desde el pvnto de vista técmco, el timlateno es un bronce temario compuesto por diversas partes fundidas en moldes «a la cera perdida», observán- En un trabajo reciente abordábamos el estudio de los thymiateria orientalizantes en la península ibérica aprovechando la presentación de nuevos ejemplares (Bandera y Ferrer, 1992). En él haciamos algunas propuestas sobre la hipotética función social de dichos objetos después de valorar su tipología e iconografia y de analizar sus contextos arqueológicos. Sin duda los resultados a los que llegamos entonces se vieron condicionados por la escasa documentación existente y por lo fragmentario de las piezas, de manera que pusimos nuestras esperanzas en ulteriores aportaciones y en una documentación cualitativamente más reveladora. La oportunidad no se ha dejado esperar y contamos ahora con un panorama en parte modificado. Estando ya en prensa el citado estudio tuvimos dose en algunas de ellas -en concreto bajo la placa circular que soporta las figuritastres canalillos para la inyección del fundente. El broncista se revela como un experto artesano que ha sabido calcular con precisión la cantidad de metal en función de un tamaño rentable del crisol y de un número determinado de moldes por colada. Esto explicaría las diferentes coladas observadas en los análisis, según cuatro aleaciones distintas, que se basarían en valores cuantitativos (vid. Apéndice). Sin embargo no duda en realizar alguna que otra «chapuza» para solucionar un fallo producido en la base de la pieza, quizás por el peso o por problema de la fragua, que soluciona añadiendo tres trozos más de bronce (con {: /1;j: '"'"~ 11 5 --- Figuras 1 Y 2.- Timiaterio con cariátides de Villagarcía de la Torre (Badajoz): Foto de P. Witte. Dibujo conl.a disposición de las distintas partes que 1.0 componen. ~~~ 67,1994 Ma L. DE LA BANDERA ROMERO Y E. FERRER ALBELDA 43 ~ J;:':,~{! ~ \. I 5 o Figuras 3, 4 Y 5.-Base del elemento soporte, base del capitel con cariátides y garra de felino de la base y sección. fue fundida en una sola pieza, la peor conservada al recibir el gran peso del conjunto, lo que originó posiblemente su deterioro y rotura ya desde antiguo. El fuste del soporte, que se superpone a la base, está compuesto por varias piezas independientes, que se ensartan en una barra de bronce maciza y de sección circular que hace de eje (figs. 2, 7, 8). La infela zona interior de En el ensamblaje de las distintas piezas del timiate- , ,"." " , , .- de soldadura. Otra técnica utilizada, rasgos anatómicos de las cariátides y""a~..'~"r' '.~~"r'~f~~~ ",10,11). en el cual se distinguen tres fuste y capitel; y el que- , una chapa, sujeta por tres remaches, que lo cubre en , el timiaterio es complejo por el piezas que lo estructuran. De abajo ha- ~' ~.;~~. ~,.~-~ ~..~ ~~~~_+.n~~n ~., la Lo forma una pieza ci- , J, 5). superior es liso y presenta un orificio ---, laparteinfefuste. Por el contrario el extremo inferior, ,~ ~o nr'~~n ~~~ ..~ o~"~~~n~;o~'~ "o ~o~ las garra:; de feliralrlbléh dt ~utrpu hueco con cuatro , 6). Toda la base rlgura b.-Vista Interior del trípode de la base. Foto P. Witte. Figuras 7 y 8.-Fuste con lilas. Dibujo. Foto P. Witte. ñas dobladas y con un pequeño orificio para introducir el remache que garantiza la sujeción de la pieza con la gola del extremo superior del fuste (figs. 2,4). Otra, intermedia, está formada por tres figuras femeninas dispuestas simétricamente con función de cariátides. Y por último, un aro macizo de sección circular enlaza las tres figuras a la altura de la cabeza (figs. 2, 9). Las tres figuras son idénticas. En actitud estante, sostienen una flor que germina entre sus manos (figs. 9, 10, 11), Y están ricamente vestidas con una túnica larga y estrecha, de mangas igualmente largas y cuello cerrado, que deja ver los pies. En los bordes de las mangas y del cuello, en la zona de los hombros, así como en dos franjas a lo largo de la falda, se disponen bandas rellenas con incisiones entre cruzadas que representan galones y bordados de malla. El cabello enmarca el rostro apoyando sobre los hombros y luce una banda central reticulada similar a las del vestido. Sobre la cabeza se dispone un remate floral de perfil bitroncocónico y exvasado, decorado igualmente con tres bandas verticales reticurior es una pieza con dos segmentos tubulares de diámetros distintos; uno mayor, correspondiente a la mitad inferior donde encaja la base, y otro menor en la mitad superior. El perfil exterior de la pieza es roscado en el tramo visible de la misma, y liso en la parte oculta por la flor de lila del cuerpo que se le superpone. Éste y el elemento siguiente son dos piezas iguales. Ambas son cilíndricas, con la mitad superior lisa y el perfil externo roscado en la mitad inferior, en cuyo borde se abren los ocho sépalos de lila. Como remate del fuste hay una cuarta pieza con idéntica floración y rematada en una moldura de gola, a la que se fija la barra-eje interior del fuste y en la que encaja un «capitel» con cariátides que es el que marca las diferencias más notables con todos los timiaterios orientalizan;ies conocidos hasta el momento (figs. 2, 8). El «capitel», complejo en su composición, está elaborado en una sola pieza fundida en molde. En él hay tres partes perfectamente diferenciadas. La inferior es una chapa circular (refundida), con molduras laterales, de la que parten hacia abajo tres pesta- - 1994 Ma L. DE LA BANDERA ROMERO Y E. FERRER ALBELDA 45 c Figuras 9 a I l.-Capitel con cariátides del timiaterio (a, b y c). Foto P. Witte.. ladas y separado de ella por un collarino. Cada figura se remata con un pivote cilíndrico macizo que encaja con el quemador por sistema de machihembrado. Las cariátides tienen una concepción frontal, con relieve tan sólo en el anverso y totalmente planas en su parte posterior, y con escaso interés por la representación de los elementos anatómicos; así, los pechos se insinúan con simples incisiones circulares y las orejas, muy esquemáticas, han sido desplazadas por encima de los ojos hasta las sienes. La cara es angulosa, de nariz picuda y ojos almendrados, descuidando toda expresión armoniosa y estética. En cuanto al quemador (fig. 14), es un cuenco de perfil quebrado, macizo y muy pesado, con tres orificios en la base y cuerpo gallonado con un total de 48 gajos radiales a manera de pétalos de una rosácea (fig. 15). Sobre él una pieza que lo cubre en parte, cuya función sería evitar que se desparramaran las brasas, y posiblemente servir de soporte a una tapadera calada que falta (fig. 16). Es una corona circular cuyo borde interior se eleva como una pletina, y con tres pequeños orificios en el perímetro exterior donde se insertaban los remaches_que la sujetaban al borde de la'cazoleta-quemador, de los que se conservan dos in situ (fig. 17). .,.~ ---~ "'," o 5an ~~~C'- 12 y 13.-Cariátide de Villagarcía de la Torre (a) y de la tumba de Robarina (Cástulo). ~ 46 AEspA, 67,1994 Figura 15. -Vista inferior de la cazoleta quemador. Foto P. Witte. garra: Altura: 60rnrn. .Ir. uDrn. vástago: 18 rnrn Grosor: 3 rnrn Peso: 880 gr. C \iii' '.cc,c Ic " ~~l~~lii;~;'; ¡Qj caríátides: Dm. base: Gr. base: Altura: 72mm. 4mm. 160 mm. Dm. aro Gr. aro: Peso: 790 mm. 7mm. 850 gr. ~~ cazoleta: Dm.boca: Grosor: Dm.rmch. Peso: 1"' 162 rnrn 8rnrn 3rnrn 1.250 gr. Anch. labio: Dm. orificio Altura: lOmm 8mm 35mm \'i~~ tapadera: Dm.ext. Altura: Dm. orf: lóU rnrn. 12 rnrn. 3 rnrn. Um. rnterlor: ~() mm Grosor: 1,5 mm Peso: 200 gr. u Figura 14 -{;azoleta quemador del tlmlateno. RELA<.:lUNES y P ARALELUS Ficha técnica La adscnpclón del tlmlateno a uno de los grupos que propusimos en la reciente ordenación tipológica de los timiaterios orientalizantes peninsulares (Bandera y Ferrer, 1992,50 ss., fig. 3) es problemática, ya que c~mparte elementos aislados de los cuatro pIe: Drn. supo Grosor: Peso:" 22 rnrn. 2,5 rnrn. 1.080 gr. Vro. ontlcIO: Gr. baquetón: Altura: jmm. 7mm. 75 mm. fuste: Dm. gola: 71 mm. Dm. enchufe: 31 mm. Altura: 225 mm. ,67,1994 Ma L. DE LA BANDERA ROMERO Y E. FERRER ALBELDA 47 ;:i¡~¡~ ""C;;"'i;:)';;.\~, '~i'; ~";Y?;;~Y,l{E' o5 Figuras 16 Y 17. -Vista superior del quemador con la chapa soporte de la tapadera. Foto P. Witte. Planta y sección de la chapa soporte de tapadera. , la técnica de elaboración, el sistema de .'.~ r' ' ';~;n"~~;~', 'n r1~~~~~~;.'.- -~~ '.~- (fig. 18), el más norteño de los timiaterios orientalizantes peninsulares. En cuanto a la tipología de las patas de felino tenemos un paralelo procedente de Pancorvo (Montellano, Sevilla), con las mismas forma, medidas y estilo (aria y otros, 1991, 177 y fig. 33, 3). Este yacimiento 2, en la comarca de la Sierra Sur de Sevilla, es un punto estratégico en la intersección de dos importantes vías de penetración desde la costa, una por el rio Guadalete, y otra que discurría cercana a Iptuci y que daría lugar con posterioridad a la vía romana Corduba-Carteia (Corzo y Toscano, 1992). Otra garra idéntica se expone en el Museo Provincial de Cádiz procedente de las excavaciones de La Algaida en Sanlúcar de Barrameda, Cádiz (Blanco y Corzo, 1983, 125). De suelo extremeño, y al parecer también de la provincia de Badajoz, procede un timiaterio cuyo soporte-trípode, si bien de estructura distinta, se apoya en garras de igual formato y 1994,426-427, fig. 2) En el análisis observamos que la concepción de ~- r~__~ -'- -_!_--'- ~- ~,-"~- ~,~ -' , -'--'- La Joya (Garrido y arta, 1978, 97, fig. 57), '.' .., , de paredes lisas con molduras en , ~ ,1975, 10; Bláquez y Valiente, 1982, 417 y fig. .", ..~,. "T 'T',~" 1975, XCV, Lám. 95B), o del Cerro del Pe- T.O~OT'O." f' ".."n"', 1965,76 y fig. 1), todos -~ ~, L' , " soporte del thymiaterion hacon un jarro y un braserillo) en Las""pr" ,"- '" n ,;n", Toledo), del que sólo ---'---' '- Llave en 1860, archivada la Real Academia de la Historia, ,,"n""PT pn ""'-';""";",,p,, TP,,;pn- , Los autores identifican el jarro del ajuar de Las Fraguas con el conocido como procedente de Niebla, en el Metropolitan Museum de New York (pag. 63 ss.). Nosotros, ante esta revisión, tenemos la sospecha de que el timiaterio de la Walter Art Gallery proceda del mismo conjunto, por la semejanza de forma con el documentado en la Memoria. 2 Se trata de una acrópolis natural que en el periodo orientalizante debió experimentar una eclosióndelhábitat, ajuzgar por los materiales conservados: fíbula tipo Alcores, escarabeo con leyenda egipcia, puntas de flecha orientalizantes (V el asco y otros, 1990; Mancebo y Ferrer, 1988-89; Id, 1992). , 1990; remández-Miranda y Pereira 1, :(J~ "',2); dato que nos permite situar un 1 Tajo medio tj'i,:,;;;cj EL TIMIATERIO ORIENTALIZANTE DE VILLAGARCÍA DE LA TORRE ~EspA, 67, t994 48 Figura 18.-Mapa de la península ibérica con la dispersión de los timiaterios: 1) La Joya (Huelva) [Garrido y Orta, 1978] 2) Safara (Portugal) {Almagro-Gorbea, 1977] 3) La Codosera (Badajoz) [García y Bellido, 1957; Almagro-Gorbea, 1977] 4) Colección Calzadilla (incierta) [Ibidem] 5) Villagarcía de la Torre (Badajoz) [inédita] 6) MAP de Sevilla (incierta) [Almagro- Gorbea, 1974] 7) Alcalá del Río (Sevilla) [Olmos y Fernández, 1987] 8) La Algaida (Sanlúcar de Barrameda, Cádiz) [Blanco y Corzo, 1983] 9) Punta del Nao (Cádiz) [C. Blanco, 1970] lO) Pancorvo (Montellano, Sevilla) [Oria y otros, 1990] 11) Cerro del Peñón (Málaga) [Schubart y Niemeyer,.1965; Niemeyer, 1970] 12) Los Castellares (Puente Genil, Córdoba) [Bandera y Ferrer, 1992) 13) Alhonoz (Herrera, Sevilla) [López Palomo, 1981a; Id, 1981b) 14) Los Villares (Andújar, Jaén) [Bandera y Ferrer, 1992] 15) Los Higuerones (Cástulo, Jaén) [Blázquez, 1975; Id, 1983; Blázquez y Valiente, 1982] 16) Estacar de Robarinas (Cástulo, Jaén) [Blanco, 1965] 17) MAN de Madrid (probablemente Despeñaperros) [Almagro-Gorbea, 1974] 18) La Quéjola (Albacete) [Olmos y Fernández, 1987; Olmos, 1991] 19}Puig des Molins (Ibiza) [M..J. Almagro, 1970] 20) Las Fraguas (Talavera de la Reina, Toledo) [Fernández-Miranda y Pereira, 1992]. medidas 3. Del santuario de Cancho Roano (Villanueva de la Serena, Badajoz) se documentan también dos garras similares, actualmente expuestas en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, que, aunque por su tamaño debieron corresponder a otro tipo de objeto mueble, tienen un valor documental estimable para la posible determinación de tallero relaciones. Con respecto al tuste (tlgs. 7 y 8) comprobamos que su morfología es de aspecto similar a otros ejemplares peninsulares como los de Alhonoz (López Palomo, 1979; 1981a, 245; 1981b), Los Villares de Andújar (Bandera y Ferrer, 1992,47, fig. 1), el del Museo Arqueológico Nacional de Madrid (¿Despeñaperros?) y el del Museo Arqueológico Provincial de Sevilla (¿Bajo Guadalquivir? Almagro- Gorbea, 1974,42, figs. 1 y 43; fig. 2), respondiendo todos a la misma composición de un enchufe cilíndrico, encajado al pie y sujeto por un pasador, y un fuste con dos o tres capiteles de sépalos de lilas (el superior rematado en gola moldurada y tres orifi- J Es una pieza de colección particular, inédita y actuaJmente en estudio, cuyo noticia agradecemos sinceramente al director del Museo de Badajoz, D. Guillermo Kurtz. parte de un soporte de timiaterio como las cariátides del de Villagarcía de la Torre. Extraña en este sentido que no se puedan identificar otras partes tan sólidas y dificiles de deformar como el soporte, quizás de fuste con los capiteles vegetales, si bien podemos argumentar que, o no se quemaron con el difunto para ser reutilizadas, incinerándose sólo las figuras hathóricas por su posible carácter religioso; o que el thymiaterion no era exactamente igual al extremeño, a lo que contribuye el carácter orgánico de los diversos conjuntos documentados hasta la fecha, ninguno exactamente igual a otro. Sin embargo, hemos creido identificar la chapa sobre la que irían montadas las figurillas hathóricas, de características y diámetro similares a las del timiaterio extremeño, y la cazoleta que estaría realizada en chapa lisa sin decoración (Blanco, 1965,28, 34 y 36; y figs. 23, 24 y 25). La identificación realizada por Blanco como parte de un lebes de carácter ritual, que hasta la fecha se mantiene, fue acertada y no la aleja de nuestra interpretación, si consideramos que Blanco encontró también asas, probablemente de un «braserillo» o pátera; que se desconocían timiaterios o piezas de estructura similar al que presentamos; y que la mezcla y deformidad de los útiles incinerados con el difunto dificultaba el reconocimiento de otras partes. Si paralelizamos el conjunto con una producción extrapeninsular, comprobamos que la disposición de cariátides soportando un contenedor para libaciones o quemador de esencias, responde al proceso de la sustitución y antropomorfización de símbolos de divinidades en objetos rituales y de ofrendas, que se desarrolla a partir de finales del siglo vn a.C. y que se documenta en el Mediterráneo oriental. A este fenómeno responde el perirrhanterion, gran recipiente de mármol con pedestal de tres o cuatro figuras femeninas, a veces con más de un metro de altura, cuyo tipo se deriva de Siria o Chipre y que, disperso en círculos de influencia griega, se ha documentado exclusivamente en santuarios como los de Isthmia (cerca de Corinto), Olimpia, Samos, Rodas, Delfos o Laconia (Boardman, 1978, 25 ss, figs. 74 y 75), donde eran depositados como ofrenda. Su forlJla puede ser contrastada con la crátera de bronce que Coleo de Samos y sus compañeros mandaron hacer con el diezmo de las ganancias obtenidas en Tarteso y que «consagraron en el Hereo sobre un pedestal compuesto por tres colosos de bronce ...hincados de hinojos» (Heródoto, IV, 152). Quizás otra evidencia del origen oriental (siriofenicio) del formato sea la seríe de figuritas montadas sobreanimales (o partes de éstos) que se dicen siriofenicias y se datan en el siglo vna.C.(Moorey, 1973). cios) que ensamblan con la parte superior; pero la elaboración y articulación denotan una proceso de realización distinta. Técnicamente el sistema de fuste segmentado en piezas independientes huecas, ensartadas en una barra maciza de la misma aleación (fig. 1), está más próximo al utilizado en La Joya, que a los soportes de lilas macizos y de sección octogonal que poseen aquellos otros. No obstante la desigualdad en la ornamentación del vástago, a base de estrías horízontales y otras particularidades, obligan a considerarlo como una variante dentro del mismo grupo (11), puesto que manifiesta los rasgos definitorios de clasificación del tipo, basados principalmente en la técnica de fundición de la pieza, en la unión de la base con el cuerpo intermedio mediante un pasador y en el ensamblaje del fuste con la cazoleta mediante tres perforaciones (Bandera, 1994,426). Como queda dicho, el cuerpo de las cariátides es el gran diferenciador de esta pieza por su novedad formal y por la información que nos trasmite de alegorías de carácter oriental que amplía la documentación conocida y enlaza con otras pervivencias posteriores. Si partimos de un esquema formal, en la documentación peninsular las cariátides repiten con escasa variación el de las figuras hathóricas encontradas en la tumba de incineración de Estacar de Robarinas en Cástulo, hace ya algunas décadas (Blanco, 1965, 30ss. y figs. 19,20,21,22,31, y47). Esas figuritas (también tres) tienen las mismas dimensiones y técnicas de elaboración, mantienen la misma actitud frontal con una flor entre las manos, en este caso un papiro sin tallo y lucen túnica con ajustada falda decorada por tres bandas verticales de bordado de malla, pero con mangas cortas y escote triangular. Las diferencias se marcan principalmente en el peinado, con dos bucles de extremos enrollados en espiral, en las orejas bovinas a la altura de los ojos como clara iconografía de Hathor; y también en el capitel que sostiene sobre la cabeza, esta vez en forma de lirio apoyado en doble collarino (fig. 13). Aunque las tres cariátides de Cástulo se encuentran muy deterioradas por la acción del fuego, ello no nos ha impedido reconocer algunos otros elementos que llevan a reconsiderar la interpretación hecha por Blanco (1965, 39). Una revisión detenida y directa de las piezas 4 indica que sin duda formaban 4 En el Museo de Linares. Agradecemos a su directora, Ofta. Concepción Choclán, las facilidades que nos proporcionó. 56 ~L TIMIATERIO ORIENT ALJZANTE DE VILLAGARCÍA DE LA TORRE AEspA,67,1994 aportaciones y consideraciones» Homenaje al Prof Presedo Velo, 43-60. Sevilla. BARNETT, R. D. (1956): «Phoenicia and the Ivory trade» Archaeology 9, 27 ss. BEER, C. (1991): «Cultes chypriotes et éléments phéniciens?» Atti del II Congresso Internazionale di Studi Fenici e Punici 1, 357-365. Roma. BELÉN, M.a y ESCACENA, J. L. (1992): «Las comunidades prerromanas de Andalucía Occidental» Paleoetnología de la Peninsula Ibérica. Complutum 2-3, 65-87. Madrid. BLANCO, A. 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Los resultados ponen de manifiesto el empleo sistemático de bronce temario, es decir, una aleación de cobre, estaño y plomo. Como es bien sabido, los bronces plomados tienen especial interés para elfundidor porque la presencia de plomo amplía considerablemente el intervalo de solidificación de la colada y ello permite que el metal fundido, al mantener una fase líquida durante más tiempo, se adapte mejor al relieve interno del molde, reproduciendo con mayor fidelidad el modelo. Pero tienen, en cambio, el inconveniente de su menor resistencia mecánica, lo que provocó ya de antiguo la fractura de la base del tripode que soportaba todo el peso del conjunto. Ello se debe a que el plomo, por ser muy poco soluble en el cobre fundido, queda segregado al solidificar y, por tratarse de un metal blando y facilmente deformable, allí donde se han formado segregados de plomo la aleación ofrece menor resistencia mecánica. Una primera cuestión que cabe plantearse es si todo el metal empleado es fruto de un proceso de preparación único o, por el contrario, el fundidor preparó varias coladas. Para ello es necesario estudiar el reparto de los componentes mayoritarios, tratando de averiguar si existe alguna norma entre ellos. No conviene, sin embargo, utilizar las cifras absolutas de la composición sino relativizarlas con respecto al 100 % dé cobre, que es el componente principal, y con ello evitaremos la influencia mutua de estaño , ~e ha utll1za(Jo un espectrómetro Keves Mo(J. 7UUU, con una fuente anular no colimada de 241 Am. La superficie del detector es de 80 mm2. Una breve descripción de la técnica se encuentra en, S. Rovira, 1985. fA DE LA TORRE 59 S. ROVIRA LLORENS AEspA,67, 1994 TIMA'fERION Resultados de los análisis (% en peso) Técnica: Espectroletr1a por fluorescencia de rayos x Análisis de la superficie en área grande EspectrÓletro KEVEX Mod. 7000 del I.C.R.B.C. (Madrid) NUMERO DE AHALISIS Ni Ag Sn Pb Au Fe cu Zn As ZONA ANALIZADA 78.09 nd 78.09 nd 81.33 nd 80.61 nd 81.05 nd 79.87 nd 80.84 nd 76.43 nd 75.18 nd 76.73 nd 76.15 nd 78.87 nd 82.69 nd 80.77 nd 71.47 nd 80.23 nd nd nd nd nd nd nd nd nd nd nd nd nd nd nd nd nd 0.32 0.21 0.36 0.24 0.29 0.29 0.22 0.24 0.27 0.26 0.24 0.28 0.40 0.22 0.30 0.36 0.12 0.08 0.12 0.14 0.13 0.19 0.12 0.09 0.10 0.12 0.11 0.18 0.11 0.12 0.19 0.13 Sb --- 0.040 11.61 0.017 9.68 -- 0.038 10.13 0.015 11.33 -- 0.027 12.96 0.007 5.08 -- 0.056 13.10 0.010 5.73 -- 0.047 12.47 0.009 5.60 -- 0.052 13.64 0.011 5.84 -- 0.063 12.60 0.019 6.02 -- 0.056 15.05 0.019 8.01 -- 0.069 14.34 0.016 9.92 - 0.045 16.73 0.010 5.99 -- 0.052 16.80 0.005 6.48 -- 0.106 5.82 0.075 14.56 -- 0.014 12.18 0.005 4.49 -- 0.030 11.63 0.006 7.14 -- 0.025 7.86 0.016 20.03 - 0.025 13.05 0.010 6.09 -- PA4183A PA4183B PA4183C PA4183D PA4183E PA4183F PA4183G PA4183H PA41831 PA4183J PA4183K PA4183L PA4183M PA4183H PA41830 PA4183P Tilaterionjexterior tuste Timaterionjinterior fuste Tilaterionjfuste inferior Timaterionjaro con figuras Tilaterionjcabeza figura Tilaterionjfalda figura Timaterionjsoporte figura Tilaterionjfuste superior Tilaterionjloto superior Tilaterionjloto interaedio Tilaterionjloto inferior Tilaterionjtapa recipiente Tilaterionjrecipiente Tilaterionjbase Tilaterionjrefuerzo base Tilaterionjbase --: Elelento ausente o no buscaao nd : Elelento no detectado tr : Elelento presente COlO trazas no valorables det: Elelento detectado pero no valorado por carecer de patrones adecuados Figura 19.-Resultado de los análisis practicados al timiaterio de Villagarcía de la Torre. plomo. En el mismo cuadro 1 (fig. 20) se observa una distribución mucho más aleatoria del contenido de plomo, que conviene explicar en función del comportamiento de los metales en disolución 8. La rutina de trabajo aconseja fundir primero el cobre y el estaño, obteniendo un bronce binario con un determinado coeficiente 100/[Sn], y añadir luego el plomo. Como se ha dicho, la solubilidad del plomo en el cobre es baja, quedando segregado. Debido a la mayor densidad del plomo, tiende a bajar lentamente hacia el fondo del crisol, resultando así una una aleación poco homogénea 9. Cuando el metallíqui- 8 No podemos entrar en detalle aquí en estas cuestíolÍes de índole fisico-química, que se estudian mediante los anagrarnas de fases correspondientes, consultables en cualquier manual de metalurgia teórica, en el capítulo de termodinámica de las aleaciones. .La cinética de estas disoluciones es compleja y tiene que ver, entre otros mecanismos, con la formación de las redes cristalográficas al solidificar. Como la solubilidad entre el estaño y el plomo es gran~e en estado líquido, una parte del estaño presente será arrastrada por el plomo. En relación con estas cuestiones véase, por ejemplo, la obra de Scott (1991). y plomo en el cálculo de las proporciones. A manera de ejemplo, considerando el análisis PA4l83A, la proporción de estaño referida al 100 % de cobre es 14,87 % y la de plomo 12,39 %, mientras que las cifras reales referidas al 78,09 % de cobre son 11,61 y 9,68 % respectivamente (valores de la tabla). El cuadro 1 (fig. 20) representa gráficamente los cocientes 100/[Sn] y 100/[Pb] 6, es decir la cantidad proporcional de estaño y plomo que el fundidor añadió en cada caso a una cantidad dada de cobre. En la columna del estaño aparecen dos agrupamiento s en tomo a los valores 5 y 6, y unos pocos puntos dispersos, lo cual parece indicar dos tipos básicos de liga cobre-estaño caracterizadas por la adición de aproximadamente 1/5 ó 1/6 de estaño a una cantidad dada de cobre 7. Pero los bronces temarios, contienen también 6 El símbolo encerrado entre corchetes significa la concentración de ese elemento con relación al 100 % de cobre. 7 Asumimos que el artesano utilizaba relaciones ponderales para calcular las cantidades a fundir, en lugar de los porcentajes. o 2 4 8 8 10 12 '4 18 '8 20 22 24 28 28 30 PorcentaJa da Sn (relativo al 100% Cul -Bronce A -+- Bronce B "Bronce C o Bronce D Figura 20.~Cuadro l. Proporciones relativas de estaño y plomo ligadas con el cobre. do del crisol se vierte en varios moldes, las piezas resultantes mostrarán tasas medias de plomo distintas a pesar de proceder de la misma colada, mientras el coeficiente 100/[Sn] se mantendrá más estable dentro de ciertos límites de variabilidad. Así se explica la mayor dispersión de los valores del plomo en el cuadro 1 (fig. 20) cuando los del estaño tienden a un cierto agrupamiento. En el cuadro 2 (fig. 21) se ha reflejado la correlación entre los valores relativos de estaño y plomo de cada análisis. La existencia de varios tipos de aleación (A, B, C y D) es evidente y ello indica la preparación de diferentes coladas. Es probable que la aleación A fuera, a su vez, subdivisible en dos o más (por una cuestión de volumen de metal), pero se hallan tan próximas en términos cuantitativos que la mejor interpretación sugiere la preparación de dos o más coladas con los mismos ingredientes. La identificación de los puntos del cuadro 2 (fig. 21) permite conocer las partes del thymiaterion elaboradas con cada colada: Aleación A: P A4183P Base trípode PA4183N Base trípode P A4183C Fuste liso (forma cuerpo con la base) PA4183A y B Fuste tomeado PA4183D a G Conjunto de figuras Aleación B: PA4184H PA4184I + Plomo Eo'ano Figura 21 -Cuadro 2. Correlación entre los valores de estaño y plomo de cada análisis. PA4184J PA4184K PA41840 Corona superior del tuste Flor superior (forma cuerpo con la corona) Flor central Flor inferior Refuerzo interno de la base Aleación C: PA4184L Tapa del recipiente superior Aleación D: PA4184M Recipiente superior El estudio de ciertos constituyentes menores y oligoelementos de la aleación como la plata y el antimonio también puede ser de ayuda para confirmar los tipos de aleación. Así, en el cuadro 3 (fig. 22) se han representado las concentraciones de Ag y Sb, encontrando que los bronces A y B forman una nube común, mientras que los C y D se separan claramente del grupo. Ello significa, además, que Bronce" u Bronce D Figura 22.-Cuadro 3. Concentraciones de plata y antimonio en cada uno de los cuatro bronces. AEspA, 67,1994 S. ROVIRA LLOREN S la materia prima de partida (el cobre, pues es el responsable principal del aporte de menores constituyentes) es la misma para los bronces A y B, y diferente para los C y D. Todos estos pequeños detalles del estudio arqueometalúrgico son importantes para conocer mejor los procesos de taller. El fundidor disponía de crisoles con una capacidad limitada, adecuada al rendimiento óptimo de su manera de trabajar. Como es sabido la preparación de una colada comporta un gasto de materias primas y de combustible para fundirlas; cuanto mayor es la masa de metal, mayor es el consumo de combustible. Pero hay una limitación dada por la capacidad calórica del carbón y el tamaño y condiciones del hogar o mufla empleado. Si la masa a fundir es excesiva, el consumo de combustible es muy superior al teórico debido a las pérdidas y disipaciones del sistema y al mayor tiempo necesario para la fundición. Por otra parte, con cantidades de metal fundido grandes el crisol se mane- ja con mayor dificultad cuando se ha de aplicar al relleno de muchos moldes de pequeña capacidad. El tiempo requerido para la operación también es mayor y puede hacer que parte del metal solidifique en el propio crisol, aumentando las pérdidas. Por estas razones, el fundidor experto calcula con precisión la cantidad de metal en función de un tamaño rentable de crisol y de un número determinado de moldes por colada. Así se explican las diferentes coladas observadas en el thymiaterion que nos ocupa que, probablemente, remitirían a cantidades relativamente similares a excepción de la tapa del recipiente. en El Gandul (Rovira 1989) l°. Conviene traer a colación, en primer lugar, el thymiaterion de La Joya, con algún paralelo formal con el que nos ocupa como las tres flores de loto del fuste o los pies rematados en garras de felino. El único análisis publicado formula un bronce binario pobre (97,05 % Cu, 2,6 % Sn), pero no sabemos a qué pieza del montaje corresponde (Escalera 1978,216,227), probablemente a alguno de los platillos forjados pues este tipo de aleación resulta muy conveniente para conformar chapas de bronce 11. Si por la via analítica no es posible establecer comparaciones con el ejemplar de La Joya, no por ello las aleaciones encontradas en la pieza extremeña resultan chocantes en el conjunt(t~e los materiales tartésicos conocidos, donde las piezas de fundición suelen ser bronces ternarios con formulaciones muy diversas, respondiendo esta apreciación a un uso tecnológico muy común en toda el área mediterránea (Rovira 1989, 223). REFERENCIA BIBLIOGRAFICA ESCALERA UREÑA, A. (1978): «Examen de laboratorio de los materiales de La Joya (Huelva»>. En J. P. Garrido y E. M.a arta: «Excavaciones en la Necrópolis de la Joya (Huelva»>, EAE, 96. Madrid, pp. 213-256. ROVIRA LLORENS, S. (1985): «Métodos analíticos aplicados al estudio y conservación de materiales arqueológicos». Revista de Arqueología, 47, pp. 13-19. -(1989): «Examen de laboratorio de la fuente de El Gandul (Sevilla»>.AEspA, 62, pp. 219-225. SCOTT, D. A. (1991): Metallography and Microstructure 01 Ancient and Historic Metals.. The Getty Conservation Institute. Los Angeles. LU~ l:SKUNL:b~ UKlbNfALlZANfh~ Pocas son las Investigaciones llevadas a cabo acerca de las aleaciones de piezas orientalizantes halladas en la Península, reducidas prácticamente a dos trabajos: uno relativo a los bronces tartésicos de la Necrópolis de la Joya, Huelva (Escalera, 1978) y otro dedicado a la bandeja sevillana encontrada '" lenemos en curso el estudio de laboratorio de los materiales metálicos de Cancho Roano (Villanueva de la Serena, Badajoz), propiciado por las gestiones del profesor SebastiánCelestino ycon la entusiasta colaboración de Guillermo Kurtz, director del Museo Arqueológico de Badajoz. Con él se ampliará sustancial~nte el repertorio de análisis de piezas orientalizantes. 11 También son bronces pobres la bandeja de El Gandul y algunas otras piezas de La Joya.