Quarta relacion, en que prosiguen los valerosos hechos de los Doce Pares de Francia
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QÜARTA RELACION ,EN ^Üft lPROSlGUEN LOS VALEROSOS he..h.s de Pare* de Francia. Yareferí en la tercera , qoe los siete Caballeros quedaron bien asistid >s , pero el que se escapó huyendo llegó y;dixo al Almirante | coso siete Caballeros ennía mitad del camino se optjsierorj contra ellos ; pero fueron tan valientes , que dentro de breve tierap* dieron ntuette álos catorce ^ peto yo me escape huyendo.
Sido de tni Caballo , esta e» la verdad p>r rierte, qoe si bab^ de castigarles , mirad queoo sean duv:ñot de pi-det torat las armas, que si las toman ,per cierto , qoe no podrá sujetarlos todo el poder de tu Rejno. Xi Almirante que 0}ó prenunciar aquestos éces clamaba largo ásus Dioses, estas palabras diciendo :* Adonde estás Apotin , que han muerto mis Caballeros? Llegó Sonibran al punto , estas palabtiS diciendo : Muy pederoso Señor , nuestros Diotes son muy buenos , pues han traído átu Corte áquien tanto mal te ha hechor antes que amanezca el día te ks tengo de dar presos^ jnaodó aptoctat al instan^ con gran cuydado ,yd^^to tres mil hombres de áJKcn. Sottib'ran-, yel Rey requeren ála casa del Maestre , jcutre les tres dispusieren «1 flanquearle^ las armas , •nttó la Tropa áeste tiempo , ysin peder resistirse los llevaron piisiooeics idonde está el Almirante , entró el primer Caballero , le preguntó que quien era ? yle respondió resuelto , diciendo; ye se yRoldan, uno -de les Caballeros Vasillos de Cario M-igno , que viniendo con unpliego, para traerlo átu Corte ^ pero Jos Criados vuestros en Ja mitad del camino poco corteses, yatentos, procor?r;.n desarmarnos , ydentro de breve tiempo dimes muerte, áIrs cat»rce, ye! t.rro se escapó hujendo, yaqui traigo las cabezas. por si no queréis creerlo. (¿uái diablo os eaíbió acá? Quien te quitará tU Reyoo, sino te vuelves Chiistiano , yentregas ks Caballeros ,- ylas Sagradas Reliquias > porque ha hecho jutameot# de quitarte la Corona , ydestruirte tus Reynos. Nt> llevarás la respuesta , que dentro de breve tiemp* has de ser desquartizado , ypor los caminos puesto. Entró el segundo ,yle dice quién es ese Caballero ? Soy Ricarte de Normandia í me alegro de conoceros , que ahora me pagarás los agravios que are has beche. Entró el tercero, ypreguntas quién eres tú? ymuy disetet* dice :soy Guy de Borgofia ^ también tengo gran deseó* de pillarte en mi poder , yle respondió al momento : Si tú tienes buena sangre, ^ ófueras buen Caballero , ^ yte preciaras de «oble , no hicieras tu esus conceptos de quered darnos la muerte oprimidos ,ysogetos ,- sino darnos nuestras armas , ypreven todo tu Reyno, ysi scaso nos matasen , no moriremos cóo duelo ; yFiotipes que escuchaba de su querido los ecos, piorta se bazo ala Totre, dice :Seiox Oliveros , ya se ha llegado ccc<sion , deque mostréis vue-tto esfuerzo, yme paguéis la fineza , que ávos ,yátus compañeros he hecho en aquesta Torre, qne están siete Caballeros , yentre ellos Guy de B< rgofia dentro del Palacio mismo del Almirante ,mi Padre , que «ocoletizado ,yciego lo*
!os ha sentenciada 4mueetev.l ytambién ávos con ellos j yo pienso it áPalacio , íver si pücd» traerlos, ósi acaso no pudiese , lo qiw yo os suplico, ymego , %us no seáis petazosos CQ Síiir al desecnpeño. Fue Fjoripes ,áel instante coa gran cuydado ,yanhelo ásu Padre ,yte ptegunta : qnién son esos -Cabaiieros? Vasallos de Cario Magno , ios que tengo gtcn deieo antes que coma este ola darles castigos mu? fieros, Floíipes dixo ,Señor ,• no conviene que tan ptesto executets el castigo, sino darle vado al ttqfflpo yo me los pie iso llevar idoodc .les otros tengo ¡f les daré fuertes martyriós con grande rigor ,é,imperio t le ;COQced¡á ja licencia .. y^ortibran áeste tiempo "le dice ,noble Señor , no habras leído er» tos tiempos de laS: hístoiias ptsadas , ypuedes saber por cierto, .%ue el fiarse de mugerés suele tener grandes riesgos» .Floripes muy enojada se. rodeó asi diciendo r villano ,lo pagariSf hoy por mi fé te prometo , que te has de acordar de mi »: yllevándose los presos donde los ftros, estaba» , tí quil con grande contento quando vído áDan Roldan,,. «í v.iíeroso Oiiver s, Biandó ai punto que se arntase»,. por si vr.íese algún riesgo t les mandó pner la mesa ,^ 'y todos, jupies, eotnierun, poniendo per cabeaex» al valeroso Olivaros , yála deidad de Floripe», ylueg» aI lado deret^A- al noble Guy de Borgofia^ áquien le dixo Oliveres : sábra usted, muy Señor ini*f que áves la vida debemos , el que nos halléis con vida , yel verte libre del riesgo en que le hallabas metido , daréis agradeciasientcs ála Señora Fiotipes , que es nuestro amparo yconsuelej yestá tan aficicnada itu persona ,ycon esto quiere ,volverse Cbristiana , porque vos seáis su dueño j yle he dado la palabra yesto es precito el hacerlo. Guy de Borgoña resporide diciendo tsioo es mas de eso ^ desde el instante que vi la heiiBosttta de su Cielo quede rendida ásus plantas yel, cotazen tan sujeto , que mil vidas que tuviera , todas las pusiera iriesgo , por defender su persona, ysacarla de estos. Reynof. Floripes avergt'nrada sacó de su herenesu dedo un anille de esmeraldas, yse lo dió atí diciendo r sea .esta prenda testigo ahora ,yen todo tiempo f se dterort palabra ychano,, yestando eo estosconceptos ,. llegópara les P: laciostm fámuso Caballero sobrina del Almirante , ypreguntando por ellos , asi respondió, y' le dixo: entre cadenas ,yhienas los tiene' mi bija Floripes , si queréis babiat con ellos , baxaros pronto álasafa , yla exteutó al momeuto j.. halló la puerta, cerrada , ydió un •tnpojon tan tecio^ qoe quebró la cerradora , y«1 pestillo salló luego. Abrió
•Br!é tt fneñiy yentr6, y«Kído álos C<iballeTcs /' ^oe estira todos doce armados, ctsi íembland» de miedo, co qaiáets haber entrado por no hallarse en tanto riesgo ; se levantó et Duque Naj mes , que era ei mas anciano de elios , yel procuré retirarse , pero el Duque en este tiempo ie pegó coa gran vulor un poSet a.i tan recio encimá de ia mollera , que le hizo saltar los sesos, Floripes quatado lo vido , tuvo gran placer eo ello , yte dice :Ssáor Duque , na ha sido el golpe de viejo , aíoo de joven bizarro , yéi le respondió risuefío ; pues otro? verás mayores , si Dios tne di buen acierto. Picripes diso ,Señores , grande faita estoy haciendo, que mi Padre está aguardando , yhabéis de saber por cierto , que no ha de córner^ sin mi , ni sin este Caballero ; fué Fioripes áPalacio, ydíxo ásu Padre .mismo que ella córner no qucria , que se hallaba mal dispuesto su cuer-.o ,por la questioa de aqu'jl falsa Cabaüeto. Preguntó per Lucafer , yle rttposdió dicleodo^ allá aba’XG quedó hablando con ios otros Cabaiiérc.s : pues corre y, d;le que venga , que se vá pasando el llatrpa: a© despidió cujdadosa , fai fíf» álof Cabafleti*, si está todo prevenido , éles faita ¿igun peitrecho , porque ya e< hora que salgao§ yprontos los Caballeros salió Doa Roldax deiaote, yel valeroso Oliveros , Rmarte, yGuy de ^rgoña, salieron de compañeros. Deo Roldan mató al Maestre , yel valeroso Oliveros le dió la muerte ai Rey Coidre, Guy dé Bfirgofía áeste tiempo subiendo álos corredores mató siete CabaJJercs , pero Irs demas que había , temerosa* de los riesgos, viendo la muerte tan cerca , muchos se tiran ai suelo ', solo quedó el Almirante , que al oir tan grande estrueod# saltó por una ventana , ádonde lo recibieron los que estaban en la calle, yno se agravió ni ti0pelog quisieron salir áfuera ,^ yFioripes áeste tiempo tes rogó, que no salieran; yel Almirante diciendo : malditos sean mis Dioses , que creo que están durmiendo-^' yesta falsa de Fioripes , que en tal parage me ha puesto» Viendo el Palacio par sayo ,- recogen los bastimentáis, llevándolos ála Torre, donde recibidos fueron de Fioripes ,ylas Damas , ádonde 1» dsvare'mos, porque en ia otra quinta parte se dacá ^n ai suceso. FIN. Con Ucencia :Ea Córdoba en la Imprenta de Don Luis dé Ramo» yr Coria ,Plazpeia .de las Cañas.