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El Tipo específico : su evolución y su permanencia

Agassiz, L.

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EL TIPO ESPECÍFICO su EVOLUCIÓN Y SU PERMANENCIA POR L. AGASSIZ. EL TIPO ESPECÍFICO SU EVOLUCIÓN Y SU PERMANENCIA Siemp e que se a a de los adelan a¬ mien os mode nos de la ciencia, háblase an o de e olución y de e olucionis as , que in e esa p egun a si hay en e dad en la na u aleza un p ocedimien o cual¬ quie a á que pueda llama se e olución. Incon es ablemen e hay uno; pe o cuan o de él se sabe lo debemos á los g andes emb iólogos de es e siglo, á Do- llinge y á sus discípulos, Bae , Pande y o os; en una palab a, á los homb es que han- undado la Emb iología. 60 EL TIPO ESPECIFICO O os después do ellos han explo ado y esplo an indudablemen e con habilidad es e campo de in es igaciones; pe o la glo ia, en suma, co esponde á los que ab ie on el camino po donde a anzan hoy algunos jó enes explo ado es. G acias á una admi able se ie de in¬ es igaciones, hechas con paciencia y esc upuloso cuidado du an e la go iem¬ po y que se án siemp e es imadas, los p ime os que de la Emb iología se ocu¬ pa on han demos ado que odos los se¬ es i os p oducen hue os, y que siem¬ p e es os hue os con ienen una yema, en la cual, po una se ie de cambios g aduales, se desa olla un se nue o, idén ico á sus pad es. Es os es ados sucesi os de desa ollo cons i uyen la e olución como la en ien- EL TIPO ESPECIFICO 61 den los emb iólogos, y den o de ales li¬ ci es no hay na u alis a, has a el menos ins uido, que no sea e olucionis a. Pe o la ley de e olución, aunque su °b a no nos sea comple amen e co¬ nocida, es una ley iscal del desa ollo ine man iene la o mación del ipo en un ciclo de adelan o ma cado, y que siem¬ p e uel e en la ho a p e is a al pun o de pa ida, pa a anda , con una se ie de pasos semejan es, el mismo camino. Jamás se ha is o que ninguno de es¬ os ciclos oscile ó se as o me en o o, y las únicas di e encias conocidas en la e x uc u a de indi iduos de la misma especie son, ó mons uosidades ó pa i¬ cula idades inhe en es al sexo; es as úl¬ imas an ijas y pe manen es como el mismo ipo. 62 EL TIPO ESPECIFICO En su conjun o, las elaciones de que el sexo es base, cons i uyen uno de los asgos más mis e iosos y admi ables de^ mundo o gánico en e o, an o más no¬ ables, cuan o que son uni e sales. La nue a aplicación que ecien emen¬ e se ha hecho de las palab as e olución y e olucionis as, nos expone á ol ida el único p ocedimien o de es e géne o de que hay demos ación posible en el des- ai ollode los animales, y á ol ida am¬ bién á ios homb es á quienes debemos es a demos ación. La Zoología, en endiendo po al cuan o pe enece á la his o ia de la ida animal en lo pasado y p esen e, ha p o¬ po cionado, desde p incipios del si¬ glo XIX, un conjun o de da os e dade¬ amen e p odigioso. EL TIPO ESPECIFICO 63 Los espí i us se han exci ado, se han pe dido de is a las an iguas dema ca¬ ciones, y en la e men ación de eo ías ace ca de las elaciones de los animales en e sí,- de su o igen, de su desa ollo, de su di e sidad, se han desdeñado com¬ ple amen e los g andes p incipios de nues a ciencia, según los cuales, odo el égimen animal se ha di idido en un co o núme o de g andes ipos gene a- íes, cada uno de los cuales iene esen¬ cialmen e una unidad de ex uc u a. Hace ya mucho iempo que, á excep¬ ción de los insec os, odos los animales in e io es es aban eunidos en u n g upo único, el de los gusanos, á causa de la sencilléz de su ex uc u a. Todo el mundo admi ía en el pasado siglo es a clasi icación hecha po Linneo. 64 EL TIPO ESPECIFICO El p ime oque p esen ó una nue a cla¬ si icación, basada no sólo en la mayo ó meno complicación de o ganismo, sino en ideas ó planes de ex uc u a, ué Cu- ie , econociendo únicamen e cua o en odo el eino animal. Cuando se p oclamó po p ime a ez es e p incipio, lo incomple o de los conocimien os no pe mi ía aplica lo en odos los casos exac a y co ec amen¬ e. Cu ie mismo se engañó en el ipo de cie os animales de una ex uc u a em¬ b ollada y oscu a; sin emba go, la ob¬ se ación sancionó la ley que daba nue¬ o obje o y igo oso impulso á las in es¬ igaciones. Es a idea de planes de ex uc u a, como undamen o de una ¿clasi icación EL TIPO ESPECIFICO na u al, da a de 1812, y ué expues a P ime amen e po Cu ie en los Anales del Museo de Pa ís. Casi en lamismn época, un g an in¬ s igado , Ca los E nes o de.Bae , jo¬ en na u alis a y discípulo a o i o de ^oellinge , alen o de po en e o iginali - dad, es udiaba en Alemania la o ma¬ on del pollo en el hue o. Po dis in o camino—siquie a a ase ambién de las elaciones de ex uc u a e n e los se es o ganizados,—y sin co¬ noce los es udios de Cu ie , llegó á una conclusión idén ica, la de que exis en Pa a los animales cua o di e sos modos de desa ollo. Las in es igaciones pos e io es han Venido á con i ma es e esul ado. La c ia u a i a se o ma en el hue- 9 72 EL. TIPO ESPECIFICO la clase supe io de los moluscos, de los gas e ópodos y los acé alos ele ándolos al ango de ipo dis in o, po que en ellos la segmen ación del hue o sólo se e i - ica en la supe icie y no en oda la p o¬ undidad de la masa i elina, como su¬ cede con las especies de las o as dos clases. Pe o es a segmen ación supe icial iene una ex uc u a idén ica en sus as¬ gos esenciales con las de los o os mo¬ luscos. Es e hecho se obse a en o as ami¬ icaciones del eino animal; en los e e¬ b ados, po ejemplo, hay segmen ación pa cial ó o al, según su clase; pe o es a ci cuns ancia, ni en ellos ni en los mo¬ luscos, es causa de di e encia en el ipo. O o ejemplo es el de los b iozoos y E c TIPO ESPECIFICO 73 de los unicados, sepa ados de los mo - luscos á causa de la mayo sencilléz de su ex uc u a, y asociados á los gusanos iás simples, desp o is os de miemb os a iculados. En suma, los nume osos ipos admi¬ idos hoy po la mayo pa e de los na¬ u alis as se undan sólo en la compli¬ cación de la ex uc u a, sin a ene se á n ingún plan ni sis ema. El p incipio gene al de la concep¬ ción del conjun o ó de un plan de ex¬ uc u a, después dé habe hecho, cuan¬ do ué p oclamado, an g ande imp e¬ sión, ha ido poco á poco pe diendo su impe io en e los zoólogos, á causa de habe aumen ado sus conocimien os ace ca de las complicaciones especiales de la ex uc u a. 74 EL TIPO ESPECIFICO Exis iendo aún dudas espec o á la e dade a na u aleza de cie os o ganis¬ mos, ales como las esponjas y los que se llaman p o ozoos, se ía p ema u o a i ma de uu modo posi i o que odas las di isiones p imo diales del eino ani¬ mal es án comp endidas en los cua o g andes iposdeCu ie ; pe o sí puede de- ci secon odasegu idad, que ninguna di¬ isión p ima ia-subsis i á suje ándola á la p ueba á que se han some ido los cua o g andes g upos de los adiados, molus¬ cos, a iculadss y e eb ados; es deci á comp oba un plan dis in o de ex uc u- a en cada uno de ellos. Acaso es iempo aún pa a ap ecia impa cialmen e las eo ías de Da win. La emp esa es an o más di ícil, cuan o que obliga áunexamenigualmen- EL TÍPO ESPECIFICO % e equi a i o de las modi icaciones que su eo ía ha su ido en las manos de sus adep os. El obje o de su p ime a ob a sob e El o igen de las especies consis ía en demos¬ a que ni las o mas ege ales, ni las animales, son an dis in as unas de o as, ni an independien es, bajo el pun o de is a de su o igen y ex uc u a, como han c eído muchísimos na u alis as. La idea no e a nue a: De Maille , La- ia k, Geo oy, Sain-Hilai e la habían p esen ado a ias eces bajo dis in os aspec os, insis iendo en ella. El pun o de is a de es os di e sos na u alis as, no e a ampoco comple a¬ men e o iginal, po que el es udio de las elaciones en e los animales y las plan¬ as, ha sido en odas épocas uno de los 76 EL TIPO ESPECIFICO obje os p incipales que se p oponían los más a anzados en el es udio de la his¬ o ia na u al; no han di e ido más que en el mé odo y en las ap eciaciones. Pe o Da win ha colocado es e asun o en dis in a base que sus p edeceso es, ayendo al deba e una masa eno me de documen os bien o denados, un pode de a gumen ación pene an e y una be¬ lleza de exposición que seduce. Su doc ina llamaba la a ención del mundo sabio, con an a mayo ue za, cuan o que en un p incipio se man u o den o del e eno de la obse ación, no pene ando en el de la me a ísica. Pod ía deci se que a abk el asun o siguiendo los mejo es mé odos cien í¬ icos, si con ecuencia no aspasa a los lími es del sabe posi i o, y enca - EL TIPO ESPECIFICO 77 gado á su imaginación de supli los en • cadenamien os que la ciencia no sumi¬ nis aba. La e men ación que p odujo El o i¬ gen de las especies puede compa a se á la que exci ó hace cincuen a años la apa¬ ición de la Filoso ía de la na u aleza de Oken. Po in, se decía, ya hemos encon a¬ do la lla e de odo el sis ema del mun - do o gánico. Según Oken, el eino animal, en su g an di e sidad ep esen aba, de alle Po de alle, la o ganización del hom¬ b e. Los in uso ios e an los ma e iales p i¬ me os de la ida, p o usamen e disemi¬ nados po odas pa es, siendo el hom - b e mismo un complejo de in uso ios. 78 . EL TIPO ESPECIFICO Los e eb ados ep esen aban lo que Oken llamaba la ca ne, es deci los hue¬ sos/ los músculos, los ne ios y los sen idos en sus di e sas mani es acio¬ nes. Los peces e an los animales-huesos (Knochen-Thie e); los ep iles, los ani¬ males músculos ( Muskel-Thie e)', las a es, los animales-ne ios (Ne en-Thie e); los mamí e os, co onados po el homb e que combina en su ex uc u a odo el conjun o del plan de o ganización, ani¬ males sen idos (Sin&n-Thie e), Es e pa alelismo es aba hecho con una habilidad admi able, lle ado en las di isiones secunda ias has a las amilias y has a los géne os. Los a iculados es aban asimilados á los sis emas de espi ación y ci culación; EL TIPO ESPECIFICO 79 l°s moluscos al de la ep oducción; los ^diados al de la diges ión. La ampli ud y g andeza de mi as con los elemen os di e sos de la ida y la o ganización, si iendo pa a dis¬ in os ines en los animales in e io es, Se eunían en.una combinación de ex- u c u a única en el más pe ec o de los se es i os, imp esionaban i amen e la imaginación. Es as ideas ue on acogidas en Ale¬ mania con un en usiasmo igual al que P oduce hoy el da winismo. Ingla e a las ecibió con ialdad, y E ancia se encogió de homb os, como 1° hace hoy espec o á las eo ías del & an na u alis a inglés. La in luencia de Cu ie y de Jussieu Pesaba muchoen la Eu opa occiden al, y so EL TIPO ESPECIFICO p ese ó p obablemen e á los na u alis¬ as anceses de acep a una doc ina an ás ica, pe o seduc o a, clasi icada ya en e los sis emas de que nadie hace caso. Sin encon a en un p incipio la acep¬ ación uni e sal que después ha enido, la p ime a ob a de Da win exci ó, sin emba go, p o undo y gene al in e és. Ac eció es e in e és una ci cuns ancia que duplicaba su ue za, cual e a, que al mismo iempo Wallace exp esaba mi¬ as casi idén icas. Muchos obse ado es eminen es acla¬ ma on la nue a eo ía como solución del g an p oblema. Pa ecía imp obable que an os na u¬ alis as hábiles pudiesen es a aco des en la in e p e ación de los hechos, á no se EL TIPO ESPECi CO 81 que es a in e p e ación uese la única e dade a. Al O igen de las especies siguió o a °h a, La a iabilidad de los animales y de las plan as po la in luencia de la domes- Hcidad. y á és a la i ulada: Descendencia del homb e. La úl ima ase de la doc ina es su ^en i icación con la me a ísica es el e¬ cien e lib o de Da win, i ulado: Exp e¬ sión de las emociones en el homb e y en los mímales. Siendo yo con a io á la mane a de L’a a el asun o, no celeb o.el gi o que ha omado la discusión. No se puede comp ende demasiado p on o, en e ec o, que la ciencia es una, y que cualquie a que sea el obje o de nues os es udios, lenguaje, eología,. ii 88 EL Tíi’o esPkciíico Apóyase po egla gene al en la su¬ posición de que, en la la ga se ie de los siglos, han desapa ecido muchas hojas del lib o de la geología, y con ellas esos ipos de ansición que hubiesen demos¬ ado las conclusiones del da winismo. Asegu an además que, en los anima¬ les i os, la ansición sigue una ma ¬ cha demasiado su ilpa ase descubie a. Da win y sus discípulos excluyen así la esponsabilidad de la p ueba, an o espec o al desa ollo emb iona io, como á la sucesión geológica. En los úl imos es ó cua o años pa e¬ ció que iba á acla a se algo, uno al mé- nos, de es o p oblemas. Dos na u alis as eminen es anuncia¬ on que habían encon ado indicaciones de conexión di ec a de es uc u a en e íL TIPO ESPECIFICO «d ipos p ima ios, en e los moluscos y los adiados en un caso, y en e los adia¬ dos y los a iculados en o o. El p ime o de es os hechos lo publicó u n obse ado uso de g an habilidad y mé i o; á sabe , Kowalewsky, quien de¬ cla ó que, en el cu so de desa ollo de los uscidios (od es ma inos), se eía un co ¬ dón de células, co espondien e al co ¬ dón do sal de los e eb ados. Lo explica é, pa a los que lo igno an. En de e minado g ado del desa ollo emb iona io de los e eb ados en la ho¬ ja supe io de las células que o man el ge men, hay dos pliegues que, enco ¬ ándose de al o á abajo y de ue a á aden o, o man p ime o un su co lon¬ gi udinal y después una ca idad donde son ecibidos los cen os ne iosos, §0 EL ÍIPO ESPECIFICO dula y ce eb o, mien as que la hoja in¬ e io se dila a hacia abajo pa a aloja los ó ganos de la diges ión de la ci cula¬ ción y de la ep oducción. En e los dos pliegues y po la pa e do sal, á lo la go del do so, bajo la mé¬ dula espinal, apa ece un co dón sólido de sus ancia más densa, que se con ie ¬ e en cue da do sal, base de la columna e eb al. Pues bien, Kowalewsky desc ibió en los ascidios la o mación de una línea longi udinal de células, ep esen ando un p incipio de columna e eb al que se ex iende desde la mi ad del cue po has a,la cola, á lo la go de un su co de ge men en que es aba colocada oda la masa ne iosa. Los pa ida ios del ans o mismo me* EL TJPO especi ico 91 ie on mucho uido con es e g an des¬ cub imien o que, según ellos, demos a¬ ba habe se encon ado, po in, el pun o de ánsi o, ó, si se quie e, el puen e po donde los animales supe io es se enla¬ zaban con los in e io es; pudiendo así hace llega al homb e mismo has a los ascidios. Imposible e a ab i un pe iódico cien¬ í ico ó cualquie ob a de Zoología po¬ pula , sin encon a en ellos alguna alu¬ sión á nues o pa en esco con las od es ma inas. No sólo se ocupa on del descub imien¬ o odos los a icionados á esc ibi sob e es os asun os, sino que Da win mismo y sus en usias as pa ida ios acogie on con ap esu amien o es a p ime a p ueba di ec a de una a inidad deex uc u a en- UL i o KSPÉ ílFÍCO 02 e los e eb ados y los animales in e¬ io es: Aunque nadie las hubie a conside a¬ do bajo es e pun o de is a, la exis en¬ cia de las células de Kowalewsky no la desconocían los na u alis as; yo mismo las había is o y examinado, y me p o¬ ponía explica en es e a ículo su na u¬ aleza y posición, pe o, mien as p epa¬ aba las cua illas, me a eba ó el asun¬ o y lo a ó un maes o que odos los ns u alis an ene an. He ecibido del Nés o de la Emb io¬ logía, K-E‘ on Bae , cuyas p ime as in es igaciones quedan más a iba apun¬ adas, una memo ia sob e el desa ollo de los ascidios compa ado con el de los e eb ados» Es e dade amen e conmo edo e á EL TIPO ESPECIFICO 93 Bae en las condiciones en que hoy día se encuen a, en a en liza con los hom¬ b es de o a gene ación que han desp e¬ ciado las g andes leyes de ex uc u a í¬ pica, á cuya in e p e ación ha consag a¬ do su ida. Bae es hoy día débil anciano, casi ciego, pe o á quien la edad no ha oscu¬ ecido la agudeza y pene ación del en¬ endimien o. Con la p ecisión y acilidad que sólo dan el comple o y p o undo conocimien¬ o de odos los hechos, demues a que el desa ollo de los ascidios no iene en ealidad ninguna homología e dade a con el de los e eb ados; que el co dón de células de los p ime os, compa ado con co dón do sal de los segundos, no es á si uado en la pa e do sal, sino 94 EL TIPO ESPECIFICO ai con a io, en la pa e en al del cue ¬ po; deci que los p ime os e eb ados 6 ; sus an epasados enían la espina e e¬ b al en el ien e, es an azonable como p e ende que andaban de cabeza, pues equi ale á in e i oda su ex uc u a, colocando sus é eb as donde debía es¬ a la ca idad del abdomen. Bae e mina su memo ia con el si¬ guien e pá a o: «Comp ende áse ácilmen e que he esc i o pa a los zoólogos y los ana ómi¬ cos, pe o acaso se me censu e el habe en ado con ecuencia en minuciosos de alles, cuando bas aba una b e e alu¬ sión. Lo he hecho, eniendo en cuen a esos nume osos a icionados que c een en las ansmu aciones co mple as, y que pudie- EL TIPO ESPECÍFICO 95 a n cali ica de e quedad mi nega i a á Ve en las od es de ma los an epasados ^1 homb e. Pe dóneseme, pues, habe incu ido e n algunas epe iciones po conside a¬ ción á los e e idos a icionados.» El o o p e endido descub imien o es el de Haeckel, según el cual las es ellas de ma son animales compues os, ab i¬ cados, po deci lo así, con se es análo¬ gos á los gusanos, y unidos en o ma de adios pa a compone un sólo o ganis¬ mo. Es a opinión la había ya de endido Eu e noy y has a cie o pun o Oleen, que desc ibía los equinode mos como gu¬ sanos adiados. La doc ina, de se cie a, ija ía iá asmisión en e los adiados y los a - 96 EL TIPO ESPECIFICO iculados; pe o no hay undamen o al¬ guno pa a al suposición en la ex uc u- a de la es ella de ma . Los b azos de es e animal los o man las mismas pa es que las zonas e i¬ cales del e izo de ma y de odos los a¬ diados, sin que se pa ezcan en nada á la ex uc u a de los gusanos. Cada zona ambulac a ia de una es¬ ella ó de un e izo de ma es ex ic a- men ehomólogacon el segmen o ex uc- u al de un acale o ó la cáma a adiada de un pólipo. Además, la homología en e el e izo y la es ella de ma es comple a. Si el p ime o es una unidad o gánica, la segunda debe se lo ambién,y á nadie le ha ocu ido la idea de que el e izo de ma no uese un o ganismo indi idual. EL TIPO ESPECIFICO 97 Pa a compa a los adiados con o os Simales, es p eciso coloca los de modo ^ la compa ación se pueda hace de *° s pun os de semejanza, pues de lo c °n a io, se cae en el e o del na u- Ia üs a uso, compa ando la ca a de Uno con la espalda de o o, ó la pa - * e in e io de és e con la supe io de a i Ue b omando así po e dade as ana¬ lgías, semejanzas pu amen e supe i¬ cies en e pa es de odo pun o dis¬ in as. Pn odos los moluscos, como en los Ciculados yen los e eb ados, las pa - es án dispues as en una di ección lon¬ gi udinal. Solamen e en los adiados es án o -. Añadas en di ección e ical como los Se guien os de una es e a, pudiéndose 13 104 EL Ti o ESPECIFICO Es e es el pun o en que el' a ac i o es ilo de Da win engaña más al lec o . Sus ases concisas y e minan es ie¬ nen ue za de, a o ismo, y pasan como o os án os p incipios incues ionables, aunque sólo sean a i maciones sin un¬ damen o. .Tal es, po ejemplo, la ó mula de la «supe i encia del más ap o». Después de habe leído algunos capí¬ ulos de La descendencia del homb e , ¿quién duda ía, á no es a muy amilia¬ izado con los hechos, que los animales que poseen sob e o os cie as en ajas, son necesa iamen e encedo es en la lu¬ cha po la exis encia? Y, sin emba go, no es cie o que, ex¬ cep uando la in luencia del homb e, ha¬ ya en la na u aleza, en e los ¡animales, EL TIPO ESPECIFICO '105 indi iduos p i ilegiados, capaces de acu¬ mula gene ación po gene ación una ganancia posi i a y de asmi i elizmen¬ e es as’ en aj as adqui idas, siendo pun o Apa ida de un nue o paso adelan e en k escala animal, y llegando á pe de los descendien es, g acias á es e p ocedi¬ mien o de acumulación, el inmedia o Pa ecido con sus ascendien es. No es cie o ampoco, que en la des- Ce ndencia sucesi a de un onco, una a ian e, lige a al p incipio, aya c ecien - do has a o aliza se en una dis inción e specí ica; po el con a io, es un hecho P obado que oda a iación ex ema de¬ gene a ó llega á se es é il, como las mons uosidades, y mue e ó uel e á su J po p imi i o. Cosa es la he encia ex ao dina ia- 106 EL TIPO ÉSPECIFICO men e emb ollada, pues con ecuencia ob a del modo más cap ichoso y deso ¬ denado. Tan o las cualidades buenas como las malas, se pie den ó se adquie en con la mayo acilidad, y la acción he edi a ia conduce á eces á la deg adación del ipo y á la supe i encia de lo que me¬ nos con iene, con menoscabo de lo que coa iene más al indi iduo. En apoyo del ans o mismo se ci an las más ú iles y an ás icas a ezas de la he encia, pe o casi nada se dice de la apa ición epen ina de cualidades po¬ en es que casi siemp e su gen, como pu¬ as c eaciones, pa a desapa ece en una época ó en una gene ación. Los dones más nobles son a ibu o de co o y excepcional núme o de indi iduos, BL TIPO ESPECIFICO 107 V a amen e pasan á sus descendien es. Es e hecho es pa a mí es imonio de V** en el p oblema de la ida hay algo ^pe io á un sencillo p ocedimien o de Polución y de ansmisión. Tanbíen es suscep ible de in e p e a* Cl °nes muy di e sas el hecho de la selec- c, ón na u al y sexual. No cabe duda de que, en el conjun o & las cosas, la na u aleza p o ege á los mejo do ados; pe o no se ia di ícil eu¬ ni un núme o de hechos, an no ables, c °nio los que los e olucionis as p esen- a n en su a o , y demos a que la selec¬ ción sexual dis a mucho de se a o able ^ la eliminación de l< zizaña y á la Con¬ se ación de la buena simien e. Es incon es able que, independien e¬ men e de la ue za y de la belleza, ín e - 108 EL TIPO ESPECIFICO iene en el p oblema un a ac i o na u¬ al, cnya acción se obse a lo mismo en los animales que en el homb e. No es a o e un p oduc o ue e y bello nacido de pad es endebles y icc^ e ^ sa, cuyo hecho indica acaso, la exis en¬ cia de alguna us zs inna a de econs i¬ ución que con abalancea los cap ichos de la - s elección. Pe o ampoco puede duda se que la p e endida ley de la selección sexual, en ez de p o ege el ipo, con ecuencia si e pa a pone le en pelig o. En cuan o á la in luencia del clima y de las condiciones ísicas, odo el mundo sabe que, en los se es i os, es an pode oso pa a el bien como pa a el mal. Lo más no able, sin emba go, en el lib o de la na u aleza es, el pode de EL TIPO ESPECIFICO 109 Asis encia á las condiciones- ísicas, demos ado po los ipos y las espe¬ cies. Examinando oda la ex ensión de la * Ie a, del ai e y del agua, end íamos A ini as p uebas de que la iden idad de c °ndiciones ísicas nada in luyen en la e¬ acción de las especies á meno núme o ni ^ di e sidad de aquellas condiciones im¬ pu a pa a la mul iplicación de los ipos. Lo único que sabemos, y en es e e- e no pé ido, huyendo de las hipó esis y de las suposiciones, es sa is ac o io encon a de ez en cuando pun o don- ija la plan a; lo único que sabemos, e pi o, es que cualesquie a que sean los Aedios de conse ación y de ansmi¬ a de los ipos p imi i os en la la ga Su ceción de los siglos, á pesa de la i Tipo J spsqi iqo ÜO apa ición y desapa ición de Jas cosas- la ex inción de una especie y el nacimien¬ o de o a—los ipos han con inuado pe manen es é inmu ables desde los iem¬ pos geológicos más an iguos has a nues¬ os días. jCómo se e i icó la p ime a in oduc¬ ción de es os ipos? ¿Cómo han sido eemplazadas unas po o as las especies que sucesi amen¬ e los han ep esen ado? Cues iones i ales son es as que has¬ a aho a, han quedado sin espues a. Tan lejos es amos de una solución sa is ac o ia del p oblema, como si las eo ías de la e olución no hubie an sido jamás discu idas. Llegamos así al aspec o geológico del asun o. EL TIPO ESPECIFICO ill Como palen eólogo, desde el p ime omen o me he apa ado de la nue a eo- ia de la ansmu ación, admi ida hoy gene almen e en el mundo cien í ico. Es a eo ía con adice posi i amen e cuan o las o mas animales, en e adas en las ocas ex a i icadas del globo, nos e nseñan ace ca de su p opia apa ición y de su sucesión en la supe icie de la ie¬ a. Oigamos lo que ellas nos dicen, po ¬ gue, al in y al cabo, son es igos ocu¬ la es y ac o es en la escena. Empeza emos examinando el ipo á que noso os mismos pe enecemos. Si es cie o que hay ans o mación Posi i a en odo el ipo de los e eb a¬ dos, ele ándose desde las o mas más deg adadas á las más pe ec as, las p i- il2 EL TIPO ESPECIFICO me as en echa han debido se necesa¬ iamen e in e io es en cuan o á la ex- uc u a á las más ecien es. ¿Cuál es el in e io de odos los e ¬ eb ados i os? Los zoólogos esponde án en an io - xus, ese e eb ado la go, en o ma de gusano, cuya o ganización se limi a á un co dón do sal con un hilo ne ioso sob epues o po encima de una ca idad donde es án los ó ganos de la espi a¬ ción, de la diges ión y de la ep oduc¬ ción, odo ello en uel o en músculos. Po bajo que es é en la escala de la ida el an ioxus, es, sin emba go, po su columna e eb al un ep esen an e del ipo á que noso os mismos pe enece¬ mos. Después del an ioxus iene los mixi- EL TIPO ESPECIFICO 113 n °ideos apénas supe io es en ex uc u a, y ^s lamp eas. Es os son los animales que Haeckel coloca en la base de su á bol zoológico, haciendo al an ioxus aíz y onco de los Ve eb ados y an epasados (s amm- a e ) 'del ipo. Veamos aho a cuáles son los e eb a- d°s más p imi i os insc i os y comp oba¬ dos en los in en a ios geológicos. Si hubie a alguna e dad en el ans¬ o mismo, és os debe ían co esponde Necesa iamen e á los más deg adados; Pues bien, los e eb ados que se conocen de más lejanos iempos, son los seláci- d°s ( ibu ones y sus análogos), los ganoi- deos (po ejemplo, los lepidos eos), los ^ás pe ec os de odos los peces i os, en cuan o á su ex uc u a. 15 120 EL TIPO ESPECIFICO ca demues a que el se in e io en. ex- ' uc u a no iene necesa iamen e p io¬ idad en el iempo, ni en el e eb ado, ni en ningún o o. Los ipos sin é icos y p o é icos han acompañado la in oducción de odos los g upos p ima ios del eino animal. Con ellos se encuen an los que he llamado ipos emb iónicos, es deci , que nunca alcanzan, ni áun en el es ado pe ¬ ec o, las condiciones de ex uc u a, p é- ias al es ado adul o en los se es supe¬ io es. Po consiguien e, puede asegu a se que desde el o igen ha habido g an di¬ e sidad de ipos. Los da winis as más a anzados pa e¬ ce que no quie en econoce la in e en¬ ción de un pode in eligen e en la di- : el Tipo especi ico 12i e sidad que p esen a la na u aleza. Admi i lo, dicen, equi ald ía á supo¬ ne un ac o de c eación dis in o pa a ca¬ da especie. ¿Y qué impo a si es e dad? Los que no admi en la epe ición de ac os de c eación, ¿pueden nega que no haya p og eso en el conocimien o de las cosas po medio de epe ición de ac os del pensamien o? ¿Y qué son las ideas sino ac os espe ■ cíñeos del espí i u? ¿Po qué no ha de se cien í ico in e¬ i que los hechos de la na u aleza son esul ado de un p ocedimien o pa ecido, pues o que no exis e p ueba alguna de ° a cualquie a causa? De un modo ó de o o el mundo ha ei &pezado ¿cómo? BL TIPO ESPECÍFICO 1*2 Es a es la g an cnes ión; y la eo ía de Da win, como las demás en a i as pasa explica el o igen de la ida, es has a aho a una conje u a y nada más. Po mi pa e c eo que no es la mejo de las conje u as posibles en el es ado ac ual de la ciencia. Cuan o más conside o la g an comple¬ jidad del mundo animal, an o más me con enzo de que es amos muy léjos de habe descubie o su ocul a signi icación y lamen o que la ju en ud impacien e se dedique á eo ías especula i as, en ez de limi a se á la ex ic a y cuidadosa in¬ es igación de los hechos. Me p ome o, en los siguien es esc i os demos a : p ime o, que á pesa de los acíos que exis en en el g an egis o de la Geología, muchas de sus hojas o man KL iPO ESPECIFICA 123 con inuación an pe ec a, que el ca ac - le de la sucesión puede es ablece se c °n ce eza; después, que las ex uc u as más delicadas, como las ases del desa¬ bollo emb iona io del sé más pe ecede o, han sido conse adas has a en los más an iguos depósi os, y no hay de echo Pa a supone la desapa ición de cie os ^Pos, po que su ausencia pe judique á la p ueba de una eo ía a o i a; y inal¬ men e, que no hay en la sucesión geoló¬ gica de los animales, ninguna p ueba de que las especies ela i amen e mode nas descienden de un modo di ec o de las de emo a an igüedad. LIBRERÍA DE V. SUAREZ. JACOMETREZO, 72, MADRID Qüeyedo Villegas) (D. F ancisco).— Polí ica de Dios, Gobie no de C is o. A D, Gaspa de Guzmán, Conde, Duque, g an Cancille mi seño , Lle a añadidos es capí ulos que le al aban y algunas planas y englo¬ nes, y a es i uido á la e dad de su o igi¬ nal. Con p i ilegio en Mad id 1626; eim¬ p eso en 1868; dos omos, 8.°, 3 pese as. No ia de Salcedo.— De ensa his ó ica, legis¬ la i a y económica del seño ío de Vizcaya y p o incias de Ala a y Guipúzcoa, con a las no icias his ó icas de las mismas que publicó D. Juau An onio Lló en e, y el in¬ o me de la Jun a de e o mas del abuso de la Real hacienda en las es p o incias as¬ congadas. Bilbao 1851-52, cua o omos, 4.°, 20 pese as. Lazen (Hen ique de).— Apun es his ó ico* con empo áneos.—Con iene:—I. De 1827 á San Ca los de la Rápi a. His o ia del ca ¬ lismo.—II. Ca e a polí ica de D. Juan de Bo bón, como P e endien e.—III. Causas que p oduje on la sumisión del P e endien¬ e á la Reina D. a Isabel II: enida de Ama¬ deo de Saboya: nue a gue a ci il, e c' 1 .; 5 pese as. Co nejo (Ca ajal) . —Reseña his ó ica del a e aquig á ico. Mad id 1889: 8.°, 2,60 y 3 pese as. OBRAS CIENTÍFICAS Á 2 PESETAS Tyndall.—La gene ación espon ánea. — El ma e ialismo. — La e olución de las ideas cien í icas — La e men ación. Spence .— La ciencia social. — La especie humana. Mazzini.— La e o ma in elec ual y mo al. P eye .—El o igen de la ida. Da win.— Los p eludios de la in eligencia. Renán.—El lib o de los Reyes. Be na d.—De inición de la ida. — Los enómenos de la ida. Haekel . —La e olución y el as o mismo. 'Vu z.—Teo ía de los á omos. Vog .—El o igen del homb e. Dupanloup.— Las p o ecías mode nas. Bain.—Las ideas de Da win. Huxley. —El eino animal y el eino ege al. J oly. —La especie o gánica. Bois-Reymond. —His o ia de la ciencia. Romanes.—La in eligencia de los animales. Ga cilaso de Vega .—Ob as comple as. Helmhol z.—La ciencia de la na u aleza. Véndense en la Lib e ía de D. Vic o iano Suá ez, Jacome ezo i2, Mad id.