El Tipo específico : su evolución y su permanencia
Full text
EL
TIPO
ESPECÍFICO
su
EVOLUCIÓN
Y
SU
PERMANENCIA
POR
L.
AGASSIZ.
EL
TIPO
ESPECÍFICO
SU
EVOLUCIÓN
Y
SU
PERMANENCIA
Siemp e
que
se
a a
de
los
adelan a¬
mien os
mode nos
de
la
ciencia,
háblase
an o
de
e olución
y
de
e olucionis as
,
que
in e esa
p egun a
si
hay
en
e dad
en
la
na u aleza
un
p ocedimien o
cual¬
quie a
á
que
pueda
llama se
e olución.
Incon es ablemen e
hay
uno;
pe o
cuan o
de
él
se
sabe
lo
debemos
á
los
g andes
emb iólogos
de
es e
siglo,
á
Do-
llinge
y
á
sus
discípulos,
Bae ,
Pande
y
o os;
en
una
palab a,
á
los
homb es
que
han- undado
la
Emb iología.
60
EL
TIPO
ESPECIFICO
O os
después
do
ellos
han
explo ado
y
esplo an
indudablemen e
con
habilidad
es e
campo
de
in es igaciones;
pe o
la
glo ia,
en
suma,
co esponde
á
los
que
ab ie on
el
camino
po
donde
a anzan
hoy
algunos
jó enes
explo ado es.
G acias
á
una
admi able
se ie
de
in¬
es igaciones,
hechas
con
paciencia
y
esc upuloso
cuidado
du an e
la go
iem¬
po
y
que
se án
siemp e
es imadas,
los
p ime os
que
de
la
Emb iología
se
ocu¬
pa
on
han
demos ado
que
odos
los
se¬
es
i os
p oducen
hue os,
y
que
siem¬
p e
es os
hue os
con ienen
una
yema,
en
la
cual,
po
una
se ie
de
cambios
g aduales,
se
desa olla
un
se
nue o,
idén ico
á
sus
pad es.
Es os
es ados
sucesi os
de
desa ollo
cons i uyen
la
e olución
como
la
en ien-
EL
TIPO
ESPECIFICO
61
den
los
emb iólogos,
y
den o
de
ales
li¬
ci es
no
hay
na u alis a,
has a
el
menos
ins uido,
que
no
sea
e olucionis a.
Pe o
la
ley
de
e olución,
aunque
su
°b a
no
nos
sea
comple amen e
co¬
nocida,
es
una
ley
iscal
del
desa ollo
ine
man iene
la
o mación
del
ipo
en
un
ciclo
de
adelan o
ma cado,
y
que
siem¬
p e
uel e
en
la
ho a
p e is a
al
pun o
de
pa ida,
pa a
anda ,
con
una
se ie
de
pasos
semejan es,
el
mismo
camino.
Jamás
se
ha
is o
que
ninguno
de
es¬
os
ciclos
oscile
ó
se
as o me
en
o o,
y
las
únicas
di e encias
conocidas
en
la
e
x uc u a
de
indi iduos
de
la
misma
especie
son,
ó
mons uosidades
ó
pa i¬
cula idades
inhe en es
al
sexo;
es as
úl¬
imas
an
ijas
y
pe manen es
como
el
mismo
ipo.
62
EL
TIPO
ESPECIFICO
En
su
conjun o,
las
elaciones
de
que
el
sexo
es
base,
cons i uyen
uno
de
los
asgos
más
mis e iosos
y
admi ables
de^
mundo
o gánico
en e o,
an o
más
no¬
ables,
cuan o
que
son
uni e sales.
La
nue a
aplicación
que
ecien emen¬
e
se
ha
hecho
de
las
palab as
e olución
y
e olucionis as,
nos
expone
á
ol ida
el
único
p ocedimien o
de
es e
géne o
de
que
hay
demos ación
posible
en
el
des-
ai ollode
los
animales,
y
á
ol ida
am¬
bién
á
ios
homb es
á
quienes
debemos
es a
demos ación.
La
Zoología,
en endiendo
po
al
cuan o
pe enece
á
la
his o ia
de
la
ida
animal
en
lo
pasado
y
p esen e,
ha
p o¬
po cionado,
desde
p incipios
del
si¬
glo
XIX,
un
conjun o
de
da os
e dade¬
amen e
p odigioso.
EL
TIPO
ESPECIFICO
63
Los
espí i us
se
han
exci ado,
se
han
pe dido
de
is a
las
an iguas
dema ca¬
ciones,
y
en
la
e men ación
de
eo ías
ace ca
de
las
elaciones
de
los
animales
en e
sí,-
de
su
o igen,
de
su
desa ollo,
de
su
di e sidad,
se
han
desdeñado
com¬
ple amen e
los
g andes
p incipios
de
nues a
ciencia,
según
los
cuales, odo
el
égimen
animal
se
ha
di idido
en
un
co o
núme o
de
g andes
ipos
gene a-
íes,
cada
uno
de
los
cuales
iene
esen¬
cialmen e
una
unidad
de
ex uc u a.
Hace
ya
mucho
iempo
que,
á
excep¬
ción
de
los
insec os,
odos
los
animales
in e io es
es aban
eunidos
en
u
n
g upo
único,
el
de
los
gusanos,
á
causa
de
la
sencilléz
de
su
ex uc u a.
Todo
el
mundo
admi ía
en
el
pasado
siglo
es a
clasi icación
hecha
po
Linneo.
64
EL
TIPO
ESPECIFICO
El
p ime oque
p esen ó
una
nue a
cla¬
si icación,
basada
no
sólo
en
la
mayo
ó
meno
complicación
de
o ganismo,
sino
en
ideas
ó
planes
de
ex uc u a,
ué
Cu-
ie ,
econociendo
únicamen e
cua o
en
odo
el
eino
animal.
Cuando
se
p oclamó
po
p ime a
ez
es e
p incipio,
lo
incomple o
de
los
conocimien os
no
pe mi ía
aplica lo
en
odos
los
casos
exac a
y
co ec amen¬
e.
Cu ie
mismo
se
engañó
en
el
ipo
de
cie os
animales
de
una
ex uc u a
em¬
b ollada
y
oscu a;
sin
emba go,
la
ob¬
se ación
sancionó
la
ley
que
daba
nue¬
o
obje o
y
igo oso
impulso
á
las
in es¬
igaciones.
Es a
idea
de
planes
de
ex uc u a,
como
undamen o
de
una
¿clasi icación
EL
TIPO
ESPECIFICO
na u al,
da a
de
1812,
y
ué
expues a
P ime amen e
po
Cu ie
en
los
Anales
del
Museo
de
Pa ís.
Casi
en
lamismn
época,
un
g an
in¬
s igado ,
Ca los
E nes o
de.Bae ,
jo¬
en
na u alis a
y
discípulo
a o i o
de
^oellinge ,
alen o
de
po en e
o iginali
-
dad,
es udiaba
en
Alemania
la
o ma¬
on
del
pollo
en
el
hue o.
Po
dis in o
camino—siquie a
a ase
ambién
de
las
elaciones
de
ex uc u a
e
n e
los
se es
o ganizados,—y
sin
co¬
noce
los
es udios
de
Cu ie ,
llegó
á
una
conclusión
idén ica,
la
de
que
exis en
Pa a
los
animales
cua o
di e sos
modos
de
desa ollo.
Las
in es igaciones
pos e io es
han
Venido
á
con i ma
es e
esul ado.
La
c ia u a
i a
se
o ma
en
el
hue-
9
72
EL.
TIPO
ESPECIFICO
la
clase
supe io
de
los
moluscos,
de
los
gas e ópodos
y
los
acé alos
ele ándolos
al
ango
de
ipo
dis in o,
po que
en
ellos
la
segmen ación
del
hue o
sólo
se
e i
-
ica
en
la
supe icie
y
no
en
oda
la
p o¬
undidad
de
la
masa
i elina,
como
su¬
cede
con
las
especies
de
las
o as
dos
clases.
Pe o
es a
segmen ación
supe icial
iene
una
ex uc u a
idén ica
en
sus
as¬
gos
esenciales
con
las
de
los
o os
mo¬
luscos.
Es e
hecho
se
obse a
en
o as
ami¬
icaciones
del
eino
animal;
en
los
e e¬
b ados,
po
ejemplo,
hay
segmen ación
pa cial
ó
o al,
según
su
clase;
pe o
es a
ci cuns ancia,
ni
en
ellos
ni
en
los
mo¬
luscos,
es
causa
de
di e encia
en
el
ipo.
O o
ejemplo
es
el
de
los
b iozoos
y
E c
TIPO
ESPECIFICO
73
de
los
unicados,
sepa ados
de
los
mo
-
luscos
á
causa
de
la
mayo
sencilléz
de
su
ex uc u a,
y
asociados
á
los
gusanos
iás
simples,
desp o is os
de
miemb os
a iculados.
En
suma,
los
nume osos
ipos
admi¬
idos
hoy
po
la
mayo
pa e
de
los
na¬
u alis as
se
undan
sólo
en
la
compli¬
cación
de
la
ex uc u a,
sin
a ene se
á
n
ingún
plan
ni
sis ema.
El
p incipio
gene al
de
la
concep¬
ción
del
conjun o
ó
de
un
plan
de
ex¬
uc u a,
después
dé
habe
hecho,
cuan¬
do
ué
p oclamado,
an
g ande
imp e¬
sión,
ha
ido
poco
á
poco
pe diendo
su
impe io
en e
los
zoólogos,
á
causa
de
habe
aumen ado
sus
conocimien os
ace ca
de
las
complicaciones
especiales
de
la
ex uc u a.
74
EL
TIPO
ESPECIFICO
Exis iendo
aún
dudas
espec o
á
la
e dade a
na u aleza
de
cie os
o ganis¬
mos,
ales
como
las
esponjas
y
los
que
se
llaman
p o ozoos,
se ía
p ema u o
a i ma
de
uu
modo
posi i o
que
odas
las
di isiones
p imo diales
del
eino
ani¬
mal
es án
comp endidas
en
los
cua o
g andes
iposdeCu ie ;
pe o
sí
puede
de-
ci secon
odasegu idad,
que
ninguna
di¬
isión
p ima ia-subsis i á
suje ándola
á
la
p ueba
á
que
se
han
some ido
los
cua o
g andes
g upos
de
los
adiados,
molus¬
cos,
a iculadss
y
e eb ados;
es
deci
á
comp oba
un
plan
dis in o
de
ex uc u-
a
en
cada
uno
de
ellos.
Acaso
es
iempo
aún
pa a
ap ecia
impa cialmen e
las
eo ías
de
Da win.
La
emp esa
es
an o
más
di ícil,
cuan o
que
obliga
áunexamenigualmen-
EL
TÍPO
ESPECIFICO
%
e
equi a i o
de
las
modi icaciones
que
su
eo ía
ha
su ido
en
las
manos
de
sus
adep os.
El
obje o
de
su
p ime a
ob a
sob e
El
o igen
de
las
especies
consis ía
en
demos¬
a
que
ni
las
o mas
ege ales,
ni
las
animales,
son
an
dis in as
unas
de
o as,
ni
an
independien es,
bajo
el
pun o
de
is a
de
su
o igen
y
ex uc u a,
como
han
c eído
muchísimos
na u alis as.
La
idea
no
e a
nue a:
De
Maille ,
La-
ia k,
Geo oy,
Sain-Hilai e
la
habían
p esen ado
a ias
eces
bajo
dis in os
aspec os,
insis iendo
en
ella.
El
pun o
de
is a
de
es os
di e sos
na u alis as,
no
e a
ampoco
comple a¬
men e
o iginal,
po que
el
es udio
de
las
elaciones
en e
los
animales
y
las
plan¬
as,
ha
sido
en
odas
épocas
uno
de
los
76
EL
TIPO
ESPECIFICO
obje os
p incipales
que
se
p oponían
los
más
a anzados
en
el
es udio
de
la
his¬
o ia
na u al;
no
han
di e ido
más
que
en
el
mé odo
y
en
las
ap eciaciones.
Pe o
Da win
ha
colocado
es e
asun o
en
dis in a
base
que
sus
p edeceso es,
ayendo
al
deba e
una
masa
eno me
de
documen os
bien
o denados,
un
pode
de
a gumen ación
pene an e
y
una
be¬
lleza
de
exposición
que
seduce.
Su
doc ina
llamaba
la
a ención
del
mundo
sabio,
con
an a
mayo
ue za,
cuan o
que
en
un
p incipio
se
man u o
den o
del
e eno
de
la
obse ación,
no
pene ando
en
el
de
la
me a ísica.
Pod ía
deci se
que
a abk
el
asun o
siguiendo
los
mejo es
mé odos
cien í¬
icos,
si
con
ecuencia
no
aspasa a
los
lími es
del
sabe
posi i o,
y
enca -
EL
TIPO
ESPECIFICO
77
gado
á
su
imaginación
de
supli
los
en
•
cadenamien os
que
la
ciencia
no
sumi¬
nis aba.
La
e men ación
que
p odujo
El
o i¬
gen
de
las
especies
puede
compa a se
á
la
que
exci ó
hace
cincuen a
años
la
apa¬
ición
de
la
Filoso ía
de
la
na u aleza
de
Oken.
Po
in,
se
decía,
ya
hemos
encon a¬
do
la
lla e
de
odo
el
sis ema
del
mun
-
do
o gánico.
Según
Oken,
el
eino
animal,
en
su
g an
di e sidad
ep esen aba,
de alle
Po
de alle,
la
o ganización
del
hom¬
b e.
Los
in uso ios
e an
los
ma e iales
p i¬
me os
de
la
ida,
p o usamen e
disemi¬
nados
po
odas
pa es,
siendo
el
hom
-
b e
mismo
un
complejo
de
in uso ios.
78
.
EL
TIPO
ESPECIFICO
Los
e eb ados
ep esen aban
lo
que
Oken
llamaba
la
ca ne,
es
deci
los
hue¬
sos/
los
músculos,
los
ne ios
y
los
sen idos
en
sus
di e sas
mani es acio¬
nes.
Los
peces
e an
los
animales-huesos
(Knochen-Thie e);
los
ep iles,
los
ani¬
males
músculos
(
Muskel-Thie e)',
las
a es,
los
animales-ne ios
(Ne en-Thie e);
los
mamí e os,
co onados
po
el
homb e
que
combina
en
su
ex uc u a
odo
el
conjun o
del
plan
de
o ganización,
ani¬
males
sen idos
(Sin&n-Thie e),
Es e
pa alelismo
es aba
hecho
con
una
habilidad
admi able,
lle ado
en
las
di isiones
secunda ias
has a
las
amilias
y
has a
los
géne os.
Los
a iculados
es aban
asimilados
á
los
sis emas
de
espi ación
y
ci culación;
EL
TIPO
ESPECIFICO
79
l°s
moluscos
al
de
la
ep oducción;
los
^diados
al
de
la
diges ión.
La
ampli ud
y
g andeza
de
mi as
con
los
elemen os
di e sos
de
la
ida
y
la
o ganización,
si iendo
pa a
dis¬
in os
ines
en
los
animales
in e io es,
Se
eunían
en.una
combinación
de
ex-
u
c
u a
única
en
el
más
pe ec o
de
los
se es
i os,
imp esionaban
i amen e
la
imaginación.
Es as
ideas
ue on
acogidas
en
Ale¬
mania
con
un
en usiasmo
igual
al
que
P oduce
hoy
el
da winismo.
Ingla e a
las
ecibió
con
ialdad,
y
E ancia
se
encogió
de
homb os,
como
1°
hace
hoy
espec o
á
las
eo ías
del
&
an
na u alis a
inglés.
La
in luencia
de
Cu ie
y
de
Jussieu
Pesaba
muchoen
la
Eu opa
occiden al,
y
so
EL
TIPO
ESPECIFICO
p ese ó
p obablemen e
á
los
na u alis¬
as
anceses
de
acep a
una
doc ina
an ás ica,
pe o
seduc o a,
clasi icada
ya
en e
los
sis emas
de
que
nadie
hace
caso.
Sin
encon a
en
un
p incipio
la
acep¬
ación
uni e sal
que
después
ha
enido,
la
p ime a
ob a
de
Da win
exci ó,
sin
emba go,
p o undo
y
gene al
in e és.
Ac eció
es e
in e és
una
ci cuns ancia
que
duplicaba
su
ue za,
cual
e a,
que
al
mismo
iempo
Wallace
exp esaba
mi¬
as
casi
idén icas.
Muchos
obse ado es
eminen es
acla¬
ma on
la
nue a
eo ía
como
solución
del
g an
p oblema.
Pa ecía
imp obable
que
an os
na u¬
alis as
hábiles
pudiesen
es a
aco des
en
la
in e p e ación
de
los
hechos,
á
no
se
EL
TIPO
ESPECi CO
81
que
es a
in e p e ación
uese
la
única
e dade a.
Al
O igen
de
las
especies
siguió
o a
°h a,
La
a iabilidad
de
los
animales
y
de
las
plan as
po
la
in luencia
de
la
domes-
Hcidad.
y
á
és a
la
i ulada:
Descendencia
del
homb e.
La
úl ima
ase
de
la
doc ina
es
su
^en i icación
con
la
me a ísica
es
el
e¬
cien e
lib o
de
Da win,
i ulado:
Exp e¬
sión
de
las
emociones
en
el
homb e
y
en
los
mímales.
Siendo
yo
con a io
á
la
mane a
de
L’a a
el
asun o,
no
celeb o.el
gi o
que
ha
omado
la
discusión.
No
se
puede
comp ende
demasiado
p on o,
en
e ec o,
que
la
ciencia
es
una,
y
que
cualquie a
que
sea
el
obje o
de
nues os
es udios,
lenguaje,
eología,.
ii
88
EL
Tíi’o
esPkciíico
Apóyase
po
egla
gene al
en
la
su¬
posición
de
que,
en
la
la ga
se ie
de
los
siglos,
han
desapa ecido
muchas
hojas
del
lib o
de
la
geología,
y
con
ellas
esos
ipos
de
ansición
que
hubiesen
demos¬
ado
las
conclusiones
del
da winismo.
Asegu an
además
que,
en
los
anima¬
les
i os,
la
ansición
sigue
una
ma ¬
cha
demasiado
su ilpa ase descubie a.
Da win
y
sus
discípulos
excluyen
así
la
esponsabilidad
de
la
p ueba,
an o
espec o
al
desa ollo
emb iona io,
como
á
la
sucesión
geológica.
En
los
úl imos
es
ó
cua o
años
pa e¬
ció
que
iba
á
acla a se
algo,
uno
al
mé-
nos,
de
es o
p oblemas.
Dos
na u alis as
eminen es
anuncia¬
on
que
habían
encon ado
indicaciones
de
conexión
di ec a
de
es uc u a
en e
íL
TIPO
ESPECIFICO
«d
ipos
p ima ios,
en e
los
moluscos
y
los
adiados
en
un
caso,
y
en e
los
adia¬
dos
y
los
a iculados
en
o o.
El
p ime o
de
es os
hechos
lo
publicó
u
n
obse ado
uso
de
g an
habilidad
y
mé i o;
á
sabe ,
Kowalewsky,
quien
de¬
cla ó
que,
en
el
cu so
de
desa ollo
de
los
uscidios
(od es
ma inos),
se
eía
un
co ¬
dón
de
células,
co espondien e
al
co ¬
dón
do sal
de
los
e eb ados.
Lo
explica é,
pa a
los
que
lo
igno an.
En
de e minado
g ado
del
desa ollo
emb iona io
de
los
e eb ados
en
la
ho¬
ja
supe io
de
las
células
que
o man
el
ge men,
hay
dos
pliegues
que,
enco ¬
ándose
de
al o
á
abajo
y
de
ue a
á
aden o,
o man
p ime o
un
su co
lon¬
gi udinal
y
después
una
ca idad
donde
son
ecibidos
los
cen os
ne iosos,
§0
EL
ÍIPO
ESPECIFICO
dula
y
ce eb o,
mien as
que
la
hoja
in¬
e io
se
dila a
hacia
abajo
pa a
aloja
los
ó ganos
de
la
diges ión
de
la
ci cula¬
ción
y
de
la
ep oducción.
En e
los
dos
pliegues
y
po
la
pa e
do sal,
á
lo
la go
del
do so,
bajo
la
mé¬
dula
espinal,
apa ece
un
co dón
sólido
de
sus ancia
más
densa,
que
se
con ie ¬
e
en
cue da
do sal,
base
de
la
columna
e eb al.
Pues
bien,
Kowalewsky
desc ibió
en
los
ascidios
la
o mación
de
una
línea
longi udinal
de
células,
ep esen ando
un
p incipio
de
columna
e eb al
que
se
ex iende
desde
la
mi ad
del
cue po
has a,la
cola,
á
lo
la go
de
un
su co
de
ge men
en
que
es aba
colocada
oda
la
masa
ne iosa.
Los
pa ida ios
del
ans o mismo
me*
EL
TJPO
especi ico
91
ie on
mucho
uido
con
es e
g an
des¬
cub imien o
que,
según
ellos,
demos a¬
ba
habe se
encon ado,
po
in,
el
pun o
de
ánsi o,
ó,
si
se
quie e,
el
puen e
po
donde
los
animales
supe io es
se
enla¬
zaban
con
los
in e io es;
pudiendo
así
hace
llega
al
homb e
mismo
has a
los
ascidios.
Imposible
e a
ab i
un
pe iódico
cien¬
í ico
ó
cualquie
ob a
de
Zoología
po¬
pula ,
sin
encon a
en
ellos
alguna
alu¬
sión
á
nues o
pa en esco
con
las
od es
ma inas.
No
sólo
se
ocupa on
del
descub imien¬
o
odos
los
a icionados
á
esc ibi
sob e
es os
asun os,
sino
que
Da win
mismo
y
sus
en usias as
pa ida ios
acogie on
con
ap esu amien o
es a
p ime a
p ueba
di ec a
de
una
a inidad
deex uc u a
en-
UL
i o
KSPÉ ílFÍCO
02
e
los
e eb ados
y
los
animales
in e¬
io es:
Aunque
nadie
las
hubie a
conside a¬
do
bajo
es e
pun o
de
is a,
la
exis en¬
cia
de
las
células
de
Kowalewsky
no
la
desconocían
los
na u alis as;
yo
mismo
las
había
is o
y
examinado,
y
me
p o¬
ponía
explica
en
es e
a ículo
su
na u¬
aleza
y
posición,
pe o,
mien as
p epa¬
aba
las
cua illas,
me
a eba ó
el
asun¬
o
y
lo
a ó
un
maes o
que
odos
los
ns u alis an
ene an.
He
ecibido
del
Nés o
de
la
Emb io¬
logía,
K-E‘ on
Bae ,
cuyas
p ime as
in es igaciones
quedan
más
a iba
apun¬
adas,
una
memo ia
sob e
el
desa ollo
de
los
ascidios
compa ado
con
el
de
los
e eb ados»
Es
e dade amen e
conmo edo
e
á
EL
TIPO
ESPECIFICO
93
Bae
en
las
condiciones
en
que
hoy
día
se
encuen a,
en a
en
liza
con
los
hom¬
b es
de
o a
gene ación
que
han
desp e¬
ciado
las
g andes
leyes
de
ex uc u a
í¬
pica,
á
cuya
in e p e ación
ha
consag a¬
do
su
ida.
Bae
es
hoy
día
débil
anciano,
casi
ciego,
pe o
á
quien
la
edad
no
ha
oscu¬
ecido
la
agudeza
y
pene ación
del
en¬
endimien o.
Con
la
p ecisión
y
acilidad
que
sólo
dan
el
comple o
y
p o undo
conocimien¬
o
de
odos
los
hechos,
demues a
que
el
desa ollo
de
los
ascidios
no
iene
en
ealidad
ninguna
homología
e dade a
con
el
de
los
e eb ados;
que
el
co dón
de
células
de
los
p ime os,
compa ado
con
co dón
do sal
de
los
segundos,
no
es á
si uado
en
la
pa e
do sal,
sino
94
EL
TIPO
ESPECIFICO
ai
con a io,
en
la
pa e
en al
del
cue ¬
po;
deci
que
los
p ime os
e eb ados
6
;
sus
an epasados
enían
la
espina
e e¬
b al
en
el
ien e,
es
an
azonable
como
p e ende
que
andaban
de
cabeza,
pues
equi ale
á
in e i
oda
su
ex uc u a,
colocando
sus
é eb as
donde
debía
es¬
a
la
ca idad
del
abdomen.
Bae
e mina
su
memo ia
con
el
si¬
guien e
pá a o:
«Comp ende áse
ácilmen e
que
he
esc i o
pa a
los
zoólogos
y
los
ana ómi¬
cos,
pe o
acaso
se
me
censu e
el
habe
en ado
con
ecuencia
en
minuciosos
de alles,
cuando
bas aba
una
b e e
alu¬
sión.
Lo
he
hecho,
eniendo
en
cuen a
esos
nume osos
a icionados
que
c een
en
las
ansmu aciones
co
mple as,
y
que
pudie-
EL
TIPO
ESPECÍFICO
95
a
n
cali ica
de
e quedad
mi
nega i a
á
Ve
en
las
od es
de
ma
los
an epasados
^1
homb e.
Pe dóneseme,
pues,
habe
incu ido
e
n
algunas
epe iciones
po
conside a¬
ción
á
los
e e idos
a icionados.»
El
o o
p e endido
descub imien o
es
el
de
Haeckel,
según
el
cual
las
es ellas
de
ma
son
animales
compues os,
ab i¬
cados,
po
deci lo
así,
con
se es
análo¬
gos
á
los
gusanos,
y
unidos
en
o ma
de
adios
pa a
compone
un
sólo
o ganis¬
mo.
Es a
opinión
la
había
ya
de endido
Eu e noy
y
has a
cie o
pun o
Oleen,
que
desc ibía
los
equinode mos
como
gu¬
sanos
adiados.
La
doc ina,
de
se
cie a,
ija ía
iá
asmisión
en e
los
adiados
y
los
a -
96
EL
TIPO
ESPECIFICO
iculados;
pe o
no
hay
undamen o
al¬
guno
pa a
al
suposición
en
la
ex uc u-
a
de
la
es ella
de
ma .
Los
b azos
de
es e
animal
los
o man
las
mismas
pa es
que
las
zonas
e i¬
cales
del
e izo
de
ma
y
de
odos
los
a¬
diados,
sin
que
se
pa ezcan
en
nada
á
la
ex uc u a
de
los
gusanos.
Cada
zona
ambulac a ia
de
una
es¬
ella
ó
de
un
e izo
de
ma
es
ex ic a-
men ehomólogacon
el
segmen o
ex uc-
u al
de
un
acale o
ó
la
cáma a
adiada
de
un
pólipo.
Además,
la
homología
en e
el
e izo
y
la
es ella
de
ma
es
comple a.
Si
el
p ime o
es
una
unidad
o gánica,
la
segunda
debe
se lo
ambién,y
á
nadie
le
ha
ocu ido
la
idea
de
que
el
e izo
de
ma
no
uese
un
o ganismo
indi idual.
EL
TIPO
ESPECIFICO
97
Pa a
compa a
los
adiados
con
o os
Simales,
es
p eciso
coloca los
de
modo
^
la
compa ación
se
pueda
hace
de
*°
s
pun os
de
semejanza,
pues
de
lo
c
°n a io,
se
cae
en
el
e o
del
na u-
Ia
üs a
uso,
compa ando
la
ca a
de
Uno
con
la
espalda
de
o o,
ó
la
pa -
*
e
in e io
de
és e
con
la
supe io
de
a
i
Ue
b
omando
así
po
e dade as
ana¬
lgías,
semejanzas
pu amen e
supe i¬
cies
en e
pa es
de
odo
pun o
dis¬
in as.
Pn
odos
los
moluscos,
como
en
los
Ciculados
yen
los
e eb ados,
las
pa -
es án
dispues as
en
una
di ección
lon¬
gi udinal.
Solamen e
en
los
adiados
es án
o -.
Añadas
en
di ección
e ical
como
los
Se
guien os
de
una
es e a,
pudiéndose
13
104
EL
Ti o
ESPECIFICO
Es e
es
el
pun o
en
que
el'
a ac i o
es ilo
de
Da win
engaña
más
al
lec o .
Sus
ases
concisas
y
e minan es
ie¬
nen
ue za
de,
a o ismo,
y
pasan
como
o os
án os
p incipios
incues ionables,
aunque
sólo
sean
a i maciones
sin
un¬
damen o.
.Tal
es,
po
ejemplo,
la
ó mula
de
la
«supe i encia
del
más
ap o».
Después
de
habe
leído
algunos
capí¬
ulos
de
La
descendencia
del
homb e
,
¿quién
duda ía,
á
no
es a
muy
amilia¬
izado
con
los
hechos,
que
los
animales
que
poseen
sob e
o os
cie as
en ajas,
son
necesa iamen e
encedo es
en
la
lu¬
cha
po
la
exis encia?
Y,
sin
emba go,
no
es
cie o
que,
ex¬
cep uando
la
in luencia
del
homb e,
ha¬
ya
en
la
na u aleza,
en e
los
¡animales,
EL
TIPO
ESPECIFICO
'105
indi iduos
p i ilegiados,
capaces
de
acu¬
mula
gene ación
po
gene ación
una
ganancia
posi i a
y
de
asmi i
elizmen¬
e
es as’ en aj
as
adqui idas,
siendo
pun o
Apa ida
de
un
nue o
paso
adelan e
en
k
escala
animal,
y
llegando
á
pe de
los
descendien es,
g acias
á
es e
p ocedi¬
mien o
de
acumulación,
el
inmedia o
Pa ecido
con
sus
ascendien es.
No
es
cie o
ampoco,
que
en
la
des-
Ce
ndencia
sucesi a
de
un
onco,
una
a ian e,
lige a
al
p incipio,
aya
c ecien
-
do
has a
o aliza se
en
una
dis inción
e
specí ica;
po
el
con a io,
es
un
hecho
P obado
que
oda
a iación
ex ema
de¬
gene a
ó
llega
á
se
es é il,
como
las
mons uosidades,
y
mue e
ó
uel e
á
su
J
po
p imi i o.
Cosa
es
la
he encia
ex ao dina ia-
106
EL
TIPO
ÉSPECIFICO
men e
emb ollada,
pues
con
ecuencia
ob a
del
modo
más
cap ichoso
y
deso ¬
denado.
Tan o
las
cualidades
buenas
como
las
malas,
se
pie den
ó
se
adquie en
con
la
mayo
acilidad,
y
la
acción
he edi a ia
conduce
á
eces
á
la
deg adación
del
ipo
y
á
la
supe i encia
de
lo
que
me¬
nos
con iene,
con
menoscabo
de
lo
que
coa iene
más
al
indi iduo.
En
apoyo
del
ans o mismo
se
ci an
las
más
ú iles
y
an ás icas
a ezas
de
la
he encia,
pe o
casi
nada
se
dice
de
la
apa ición
epen ina
de
cualidades
po¬
en es
que
casi
siemp e
su gen,
como
pu¬
as
c eaciones,
pa a
desapa ece
en
una
época
ó
en
una
gene ación.
Los
dones
más
nobles
son
a ibu o
de
co o
y
excepcional
núme o
de
indi iduos,
BL
TIPO
ESPECIFICO
107
V
a amen e
pasan
á
sus
descendien es.
Es e
hecho
es
pa a
mí
es imonio
de
V**
en
el
p oblema
de
la
ida
hay
algo
^pe io
á
un
sencillo
p ocedimien o
de
Polución
y
de
ansmisión.
Tanbíen
es
suscep ible
de
in e p e a*
Cl
°nes
muy
di e sas
el
hecho
de
la
selec-
c,
ón
na u al
y
sexual.
No
cabe
duda
de
que,
en
el
conjun o
&
las
cosas,
la
na u aleza
p o ege
á
los
mejo
do ados;
pe o
no
se ia
di ícil
eu¬
ni
un
núme o
de
hechos,
an
no ables,
c
°nio
los
que
los
e olucionis as
p esen-
a
n
en
su
a o ,
y
demos a
que
la
selec¬
ción
sexual
dis a
mucho
de
se
a o able
^
la
eliminación
de
l<
zizaña
y
á
la
Con¬
se ación
de
la
buena
simien e.
Es
incon es able
que,
independien e¬
men e
de
la
ue za
y
de
la
belleza,
ín e -
108
EL
TIPO
ESPECIFICO
iene
en
el
p oblema
un
a ac i o
na u¬
al,
cnya
acción
se
obse a
lo
mismo
en
los
animales
que
en
el
homb e.
No
es
a o
e
un
p oduc o
ue e
y
bello
nacido
de
pad es
endebles
y
icc^ e ^
sa,
cuyo
hecho
indica
acaso,
la
exis en¬
cia
de
alguna
us zs
inna a
de
econs i¬
ución
que
con abalancea
los
cap ichos
de
la
-
s
elección.
Pe o
ampoco
puede
duda se
que
la
p e endida
ley
de
la
selección
sexual,
en
ez
de
p o ege
el
ipo,
con
ecuencia
si e
pa a
pone le
en
pelig o.
En
cuan o
á
la
in luencia
del
clima
y
de
las
condiciones
ísicas,
odo
el
mundo
sabe
que,
en
los
se es
i os,
es
an
pode oso
pa a
el
bien
como
pa a
el
mal.
Lo
más
no able,
sin
emba go,
en
el
lib o
de
la
na u aleza
es,
el
pode
de
EL
TIPO
ESPECIFICO
109
Asis encia
á
las
condiciones-
ísicas,
demos ado
po
los
ipos
y
las
espe¬
cies.
Examinando
oda
la
ex ensión
de
la
*
Ie
a,
del
ai e
y
del
agua,
end íamos
A ini as
p uebas
de
que
la
iden idad
de
c
°ndiciones
ísicas
nada
in luyen
en
la
e¬
acción
de
las
especies
á
meno
núme o
ni
^
di e sidad
de
aquellas
condiciones
im¬
pu a
pa a
la
mul iplicación
de
los
ipos.
Lo
único
que
sabemos,
y
en
es e
e-
e
no
pé ido,
huyendo
de
las
hipó esis
y
de
las
suposiciones,
es
sa is ac o io
encon a
de
ez
en
cuando
pun o
don-
ija
la
plan a;
lo
único
que
sabemos,
e
pi o,
es
que
cualesquie a
que
sean
los
Aedios
de
conse ación
y
de
ansmi¬
a
de
los
ipos
p imi i os
en
la
la ga
Su
ceción
de
los
siglos,
á
pesa
de
la
i
Tipo
J spsqi iqo
ÜO
apa ición
y
desapa ición
de
Jas
cosas-
la
ex inción
de
una
especie
y
el
nacimien¬
o
de
o a—los
ipos
han
con inuado
pe manen es
é
inmu ables
desde
los
iem¬
pos
geológicos
más
an iguos
has a
nues¬
os
días.
jCómo
se
e i icó
la
p ime a
in oduc¬
ción
de
es os
ipos?
¿Cómo
han
sido
eemplazadas
unas
po
o as
las
especies
que
sucesi amen¬
e
los
han
ep esen ado?
Cues iones
i ales
son
es as
que
has¬
a
aho a,
han
quedado
sin
espues a.
Tan
lejos
es amos
de
una
solución
sa is ac o ia
del
p oblema,
como
si
las
eo ías
de
la
e olución
no
hubie an
sido
jamás
discu idas.
Llegamos
así
al
aspec o
geológico
del
asun o.
EL
TIPO
ESPECIFICO
ill
Como
palen eólogo,
desde
el
p ime
omen o
me
he
apa ado
de
la
nue a
eo-
ia
de
la
ansmu ación,
admi ida
hoy
gene almen e
en
el
mundo
cien í ico.
Es a
eo ía
con adice
posi i amen e
cuan o
las
o mas
animales,
en e adas
en
las
ocas
ex a i icadas
del
globo,
nos
e
nseñan
ace ca
de
su
p opia
apa ición
y
de
su
sucesión
en
la
supe icie
de
la
ie¬
a.
Oigamos
lo
que
ellas
nos
dicen,
po ¬
gue,
al
in
y
al
cabo,
son
es igos
ocu¬
la es
y
ac o es
en
la
escena.
Empeza emos
examinando
el
ipo
á
que
noso os
mismos
pe enecemos.
Si
es
cie o
que
hay
ans o mación
Posi i a
en
odo
el
ipo
de
los
e eb a¬
dos,
ele ándose
desde
las
o mas
más
deg adadas
á
las
más
pe ec as,
las
p i-
il2
EL
TIPO
ESPECIFICO
me as
en
echa
han
debido
se
necesa¬
iamen e
in e io es
en
cuan o
á
la
ex-
uc u a
á
las
más
ecien es.
¿Cuál
es
el
in e io
de
odos
los
e ¬
eb ados
i os?
Los
zoólogos
esponde án
en
an io
-
xus,
ese
e eb ado
la go,
en
o ma
de
gusano,
cuya
o ganización
se
limi a
á
un
co dón
do sal
con
un
hilo
ne ioso
sob epues o
po
encima
de
una
ca idad
donde
es án
los
ó ganos
de
la
espi a¬
ción,
de
la
diges ión
y
de
la
ep oduc¬
ción,
odo
ello
en uel o
en
músculos.
Po
bajo
que
es é
en
la
escala
de
la
ida
el
an ioxus,
es,
sin
emba go,
po
su
columna
e eb al
un
ep esen an e
del
ipo
á
que
noso os
mismos
pe enece¬
mos.
Después
del
an ioxus
iene
los
mixi-
EL
TIPO
ESPECIFICO
113
n
°ideos
apénas
supe io es
en
ex uc u a,
y
^s
lamp eas.
Es os
son
los
animales
que
Haeckel
coloca
en
la
base
de
su
á bol
zoológico,
haciendo
al
an ioxus
aíz
y
onco
de
los
Ve eb ados
y
an epasados
(s amm- a e )
'del
ipo.
Veamos
aho a
cuáles
son
los
e eb a-
d°s
más
p imi i os
insc i os
y
comp oba¬
dos
en
los
in en a ios
geológicos.
Si
hubie a
alguna
e dad
en
el
ans¬
o mismo,
és os
debe ían
co esponde
Necesa iamen e
á
los
más
deg adados;
Pues
bien,
los
e eb ados
que
se
conocen
de
más
lejanos
iempos,
son
los
seláci-
d°s
( ibu ones
y
sus
análogos),
los
ganoi-
deos
(po
ejemplo,
los
lepidos eos),
los
^ás
pe ec os
de
odos
los
peces
i os,
en
cuan o
á
su
ex uc u a.
15
120
EL
TIPO
ESPECIFICO
ca
demues a
que
el
se
in e io
en.
ex-
'
uc u a
no
iene
necesa iamen e
p io¬
idad
en
el
iempo,
ni
en
el
e eb ado,
ni
en
ningún
o o.
Los
ipos
sin é icos
y
p o é icos
han
acompañado
la
in oducción
de
odos
los
g upos
p ima ios
del
eino
animal.
Con
ellos
se
encuen an
los
que
he
llamado
ipos
emb iónicos,
es
deci ,
que
nunca
alcanzan,
ni
áun
en
el
es ado
pe ¬
ec o,
las
condiciones
de
ex uc u a,
p é-
ias
al
es ado
adul o
en
los
se es
supe¬
io es.
Po
consiguien e,
puede
asegu a se
que
desde
el
o igen
ha
habido
g an
di¬
e sidad
de
ipos.
Los
da winis as
más
a anzados
pa e¬
ce
que
no
quie en
econoce
la
in e en¬
ción
de
un
pode
in eligen e
en
la
di-
:
el
Tipo
especi ico
12i
e sidad
que
p esen a
la
na u aleza.
Admi i lo,
dicen,
equi ald ía
á
supo¬
ne
un
ac o
de
c eación
dis in o
pa a
ca¬
da
especie.
¿Y
qué
impo a
si
es
e dad?
Los
que
no
admi en
la
epe ición
de
ac os
de
c eación,
¿pueden
nega
que
no
haya
p og eso
en
el
conocimien o
de
las
cosas
po
medio
de
epe ición
de
ac os
del
pensamien o?
¿Y
qué
son
las
ideas
sino
ac os
espe
■
cíñeos
del
espí i u?
¿Po
qué
no
ha
de
se
cien í ico
in e¬
i
que
los
hechos
de
la
na u aleza
son
esul ado
de
un
p ocedimien o
pa ecido,
pues o
que
no
exis e
p ueba
alguna
de
° a
cualquie a
causa?
De
un
modo
ó
de
o o
el
mundo
ha
ei
&pezado
¿cómo?
BL
TIPO
ESPECÍFICO
1*2
Es a
es
la
g an
cnes ión;
y
la
eo ía
de
Da win,
como
las
demás
en a i as
pasa
explica
el
o igen
de
la
ida,
es
has a
aho a
una
conje u a
y
nada
más.
Po
mi
pa e
c eo
que
no
es
la
mejo
de
las
conje u as
posibles
en
el
es ado
ac ual
de
la
ciencia.
Cuan o
más
conside o
la
g an
comple¬
jidad
del
mundo
animal,
an o
más
me
con enzo
de
que
es amos
muy
léjos
de
habe
descubie o
su
ocul a
signi icación
y
lamen o
que
la
ju en ud
impacien e
se
dedique
á
eo ías
especula i as,
en
ez
de
limi a se
á
la
ex ic a
y
cuidadosa
in¬
es igación
de
los
hechos.
Me
p ome o,
en
los
siguien es
esc i os
demos a :
p ime o,
que
á
pesa
de
los
acíos
que
exis en
en
el
g an
egis o
de
la
Geología,
muchas
de
sus
hojas
o man
KL
iPO
ESPECIFICA
123
con inuación
an
pe ec a,
que
el
ca ac
-
le
de
la
sucesión
puede
es ablece se
c
°n
ce eza;
después,
que
las
ex uc u as
más
delicadas,
como
las
ases
del
desa¬
bollo
emb iona io
del
sé
más
pe ecede o,
han
sido
conse adas
has a
en
los
más
an iguos
depósi os,
y
no
hay
de echo
Pa a
supone
la
desapa ición
de
cie os
^Pos,
po que
su
ausencia
pe judique
á
la
p ueba
de
una
eo ía
a o i a;
y
inal¬
men e,
que
no
hay
en
la
sucesión
geoló¬
gica
de
los
animales,
ninguna
p ueba
de
que
las
especies
ela i amen e
mode nas
descienden
de
un
modo
di ec o
de
las
de
emo a
an igüedad.
LIBRERÍA
DE
V.
SUAREZ.
JACOMETREZO,
72,
MADRID
Qüeyedo
Villegas)
(D.
F ancisco).—
Polí ica
de
Dios,
Gobie no
de
C is o.
A
D,
Gaspa
de
Guzmán,
Conde,
Duque,
g an
Cancille
mi
seño ,
Lle a
añadidos
es
capí ulos
que
le
al aban
y
algunas
planas
y
englo¬
nes,
y
a
es i uido
á
la
e dad
de
su
o igi¬
nal.
Con
p i ilegio
en
Mad id
1626;
eim¬
p eso
en
1868;
dos
omos,
8.°,
3
pese as.
No ia
de
Salcedo.—
De ensa
his ó ica,
legis¬
la i a
y
económica
del
seño ío
de
Vizcaya
y
p o incias
de
Ala a
y
Guipúzcoa,
con a
las
no icias
his ó icas
de
las
mismas
que
publicó
D.
Juau
An onio
Lló en e,
y
el
in¬
o me
de
la
Jun a
de
e o mas
del
abuso
de
la
Real
hacienda
en
las es
p o incias
as¬
congadas.
Bilbao
1851-52,
cua o
omos,
4.°,
20
pese as.
Lazen
(Hen ique
de).—
Apun es
his ó ico*
con empo áneos.—Con iene:—I.
De
1827
á
San
Ca los
de
la
Rápi a.
His o ia
del
ca ¬
lismo.—II.
Ca e a
polí ica
de
D.
Juan
de
Bo bón,
como
P e endien e.—III.
Causas
que
p oduje on
la
sumisión
del
P e endien¬
e
á
la
Reina
D.
a
Isabel
II:
enida
de
Ama¬
deo
de
Saboya:
nue a
gue a
ci il,
e c'
1
.;
5
pese as.
Co nejo
(Ca ajal)
.
—Reseña
his ó ica
del
a e
aquig á ico.
Mad id
1889:
8.°,
2,60
y
3
pese as.
OBRAS
CIENTÍFICAS
Á
2
PESETAS
Tyndall.—La
gene ación
espon ánea.
—
El
ma e ialismo.
—
La
e olución
de
las
ideas
cien í icas
—
La
e men ación.
Spence .—
La
ciencia
social.
—
La
especie
humana.
Mazzini.—
La
e o ma
in elec ual
y
mo al.
P eye .—El
o igen
de
la
ida.
Da win.—
Los
p eludios
de
la
in eligencia.
Renán.—El
lib o
de
los
Reyes.
Be na d.—De inición
de
la
ida.
—
Los
enómenos
de
la
ida.
Haekel
.
—La
e olución
y
el
as o mismo.
'Vu z.—Teo ía
de
los
á omos.
Vog .—El
o igen
del
homb e.
Dupanloup.—
Las
p o ecías
mode nas.
Bain.—Las
ideas
de
Da win.
Huxley.
—El
eino
animal
y
el
eino
ege al.
J
oly.
—La
especie
o gánica.
Bois-Reymond.
—His o ia
de
la
ciencia.
Romanes.—La
in eligencia
de
los
animales.
Ga cilaso
de
Vega
.—Ob as
comple as.
Helmhol z.—La
ciencia
de
la
na u aleza.
Véndense
en
la
Lib e ía
de
D.
Vic o iano
Suá ez,
Jacome ezo
i2,
Mad id.