Tragedia intitulada : Sara Sampson, en cinco actos.
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I—— n. Motil ag ed ia. INTITULADA-. EN CINCO ACTOS. ACTORE Sampfon. IVaytuvell. Mis Sara. Marwood. Un Mefonero» Arabella. s. Mellefont . Norton. Betty. Ana. Un Criado . SS$9¡ ACTO I. Sala de un Mefon. El Caballero Sampfon yVvaitttbell >de camino. L'ab. aQjui... ¿En efte miférable aíberAgue eftá hofpedada mi hija i Vva. Mellefont debe haber eícogido el peor alojamiento de efte pais para eftableceríé. Lo* delinquentes bulcan fíempre la obfcuridad folo por la razón de ferio. Mas de que firve el eíconderle los hombres ,fi la tremenda voz de la conciencia ,es mas poderofa que las *cufaciones de todo un mundo !Oh ! Pios ! Señor ,¿vos lloráis de nuevo í '*0. Dexame llorar, querido Vaituvell ^ itc parece que mi hija no merezca eftas hgrimas í 'va. Ah! demaCado las merece aun quande fangre. Pues dexame llorar. Va'Yuna joven tan bella 3tan amable. tan inocente ,deberá fer de efte modo feducida íOh Sara, Sara !Yo la hé vifto crecer :la hé tenido mil veces en mis brazos :hé admirado fu graciofa fonrifa, fus balbucientes pueriles palabras. Aquellas tiernas producciones de la inocencia ,hacian efperar un efpiritu ,una fuavidad ,una... Cah. Eh ,calla :¿juzgas que mi prefe nte fituacion no penetra bailante el alma mia! ¿Paraque irritas mis tormentos con la memoria de mi palada felicidad ? Trueca el eftilo fi quieres agradarme. Condena mi excefiva ternura :exagera te! delito de mi bija :llena mi efpiritu de horror contra ella: enciende mi venganza contra fu dereftable fedu&cr i díme que Sara nunca fué virtuofa ,pues ha dexado de ferio tan fácilmente ;y que no me ha amado jamas ,pues ba pedido fecrefamente abandonarme. Vva. Si lo dixeíe, mentiría como indigno, ymoriría como defefperaao ai rigor de mi remordímisare* No: Sara ba amado Aá
Sara Sampfon. áíu padre, le ama ílempre ;yfí quiíletros íécretos. Abórréaéo la cürlofiry Hubiera podido faber quien es el* reís perfuadiros ,oy la vereís amorófa en vaeftros brazos. Cñb. Solo de efo quifiera poder afegurarme. No puedo vivir fin ella, ella es el apoyo de mi vejez; ¿y quien fuavizará los miferos amargos reftos de mi vida, fino ella fola íSi me ama todavía ,fu error eftá olvidado :él fue hijo de un tierno corazón, yfu fuga efe&o natural del arrepentimiento. Semejante error es todavía mas preciofo ,que una virtud forzada. Mas™. Vaituvell ,conozco demafiado que aun quando el luyo fueie un verdadero delito ,la perdonaría igualmente ,ypreferiría ai defconfuelo de no fer amado, el ferio alómenos de una hija aunque culpable. V-va. Enjugad vueflras lagrimas :llega gente. Será el Mefonero que faíe árecibiros. Sale el Mefonero» Mef. ¿Tan temprano, Señores míos? Bien venido ,Vaituveli. Debeis de haber caminado de noche. ¿Es efte el Caballero de quien ayer me habiafteis í Vva. Si... Efpero que fegun eílamos convenidor... Mef. Señor, yo ello yen un todo ávuestras ordenes: ámi no me importa faber que motivos os conducen ámi caía, ni porque razón pretendéis hofpedaros en ella de fecreto. Un poíadero debe agarrar fu plata ,ydesar hacer áfus huefpedes lo que quieran. Verdaderamente Vaituveli me ha dicho que pretendéis obíervar aquel foraftero que de algunas femanas áefta parte fe hofpeda en efta cafa con fu jovencita eípoíá ;mas yo efpero que no querréis hacerle daño^alguno ,porque feria poner mi pofada en mala reputación. Yqualquiera paíaria fin mirarla. El miniíterio mío quiere, que ios que le practican fepan vivir con todos. Cab. No tengáis cuidado. Conducidme al apofento que Vaituveli os ha pedido para mi. Mis intenciones fon reélas. MeJ. Yo, Señor ,no quiero penetrar vuef* foraftero... pero... de ningún modo, fe obfrante he llegado ácomprender él viene prefugo con aquella Señot^ La buena muger, óbien fea nin*,^ el día tiene cerrado íu apofento ,y^ ro continuamente. Cab. Llora ! Mef. Llora ,fi Señor :mas vos ,¿porqa* lloráis? ¿Deberé creer que aquella jov^ tenga alguna parte en vueílro llanto! No obíiante ,ella no es™. yva. No nos entretengas mas. Mef Podéis entrar, quando guíhreis. Ua íbla pared dividirá el quarto de la Señorita, que tanto interefa vueílro cor. zon ,yque tal vez... yva.Ytu quieres faber por fuerza quita», Mef. Vaytuvell, yo no quiero faber nii, Vva. Pues deípachate, yguíanos al quito deílinado antes que los que eítóaa eíla cafa íe defpierten. Mef. Seguidme ,fi guftais. Sala interior'. Mellefont fentado ,y yado en otra filia. Mel. Vé aqui pafada terriblemente otra noche entre mil efpantos. NortoalEs meneíler que yo procure compito, porque fi quedafe mas largamente fe con mis peníamientos ,ellos pudit® conducirme ámas forzofo precipito Eh Norton íDuerde todavía. es crueldad el interrumpir fu defcife El es feliz. Mas yo no quiero ámil*® alguno que lo fea. Norton í Sale Hort. Señor i Mel. Ven áveílirme. Quando yop®* dormir con mas defeanfo, permitid te levantes mas tarde. Ahora ,^ quieres conocer tu deber, ten alo® comoafion de mi. „¿ Compara * Hort, Comoafion, Señor ? Yo sé colocar mejor mi ufted ? fion. Mel. Ycomo í Hort. Oh ,dexefe uíted veílir ,Y pregunte mas. coseno ¡ '* •/g {"0 Mel. indigno ¡¿Conque deben u® ^
vituperios ami conciencia para rrafpafarme el corazón íTe entiendo. Sé quien es el objeto de la compailon tuya. Igualmente hago juílicia aSara que ámi. No ,no tengas alguna laílima de tu Amo. Maldíceme con todo tu corazón :pero... Maldícete también áti mifino. íZírr. ¿También ámi mifmoí }lei. Si ,porque firves áun culpable a quien la tierra no debería foílener; porque te has hecho cómplice de fus delitos. Hort. Yo íCómo íSeñor íDe que íuerteí Mel. Con tu íllencio mientras yo los cometía. Nrrr.Bueno1Pero yo sé que en el calor de vueílras pailones ,una palabra me hubiera colladola vida... Ademas de efto,. quando yo empecé áconoceros ,¿no os encontré tal vez tan viciofo ,que no fuefe vana qualquiera efperanza de veros corregido í¿Qué vida no os he vifto practicar defde el primer inflante que entré en vueílra cafa íEn la indigna compañía de jugadores yvagamundos.. . (yo los nombro fegun io que ion, yno reparo en fus títulos) vos andabais confumando una facultad ,que os hubiera abierto la fenda álos mas altes honores. Vueílra reprehenfible conduéla con toda clafe de mugeres ,yen particular con la infáme Marvood... ilíe/. Ah ,vuelveme áefe genero de vida que tu condenas :eíloy por decir que él era virtuofo Cíé reflexiona aquel en que me hallo fumergido al prefenteHe deílruidc mis bienes ;es verdad , mas el cafligo me ílgue ;ydemaílado probaré dentro de breves momentos quanto tiene la indigencia de mas acertó ydolorofo. He írequentado conversaciones no licitas ,pero yo era mas preño el (educido que el fecucior ,y aquellas que inrentaba feducir ,deíeaban fer feducidas... Mas entonces Ja conciencia no me echaba en roitro la kancha de haber corrompido la virtud: no había yo fumergido la inocencia en Tragedia. un abifmo de defgracías. No había robado una Sara áun padre que ama tanto ,para forzarla áfeguir áun delinquente que no era libre en ningún modo ;no habis— ¿Quien entra en mi apofento tan temprano í Norí. Es Betty. Mcl. Tan temprano !Betty ,¿qué hace tu Señora í Sale Bet. Que hace ?Habia pafado ya la media noche ,cuando yo la perfuadí á repofár un breve inflante. Ella durmió algunos momentos. Mas ,oh Dios ! ¿Qué fueño debería íér aquel íSaltó del lecho improviíámente ,cae entre mis brazos ,que parecía la ílguiefe un afeílno. Temblaba la infelice ,yfobre fu roílro pálido corría un frío fudor. Yo hice lo poíible por foíégaria ;pero ella no me refpondió haíla defpuntar el dia. Entonces me envió ála puerta de vueftro apofento muchas veces para ver íl os habíais levantado. Si ,vos felo pudierais confolarla. Vamos ;hacedlo por Caridad ;porque íi ella continua en anguíliaríe de aquel modo ,ámí fe me quiebra ei corazón. Mel. Anda ,Betty ,dila que iré ábuscarla dentro de un inflante. Bet. No Señor ,ella quiere venir ábu£ caros. Mel. Bien :dila que la efpero. vaf. Bet* Hort. Oh ,Cielo !Pobre muchacha ! Mel. Ah ,y¿á quien pretendes mover á compailon con tus exclamaciones íVé aqui ías primeras lagrimas que he vertido defde que falí de los pueriles añosBelío preparativo para recibir á una infelice que buíca confuelo en fu aflicción :pero ¿porque le pretende de mí foloí Mas ¿de quien debería pretenderleí Es precíío que yo me religue- ¿Donde eílá la antigua firmeza con que yo podía mirar las lagrimas de unos ojos bellos í¿Donde eirá el don de aquel diflmaio que me hacia hacer yde quanro yo quería eirá amargo liante no de rubor me prefentarc áfu vifta Aicob ecir 1Ella vendrá, efpar- ,yyo cenfuío ylie-
*Sara Sampfon. con el Temblante de un reo convencido, mente he intentado aun defpaes » difararfo tarde de ayer mtTmA Ah ,Norton íAyúdame con tus conTejos. ¿Qué puedo hacer en elle lance i Nort. Concederla quanto os pidiere. Mel No ;cometería una nueva crueldad para con ella. Condena Sara la dilación de una ceremonia ,que fin nueílra ultima ruina ,no Te puede efeétuar por ahora en elle Reyno. Nflrf.Pues abandonadle. ¿Porque titubeáis? ¿Porque dexais pafar un dia yotro i Cometedme ámi el encargo ,yantes de que entre mucho el dia eftareis fobre algún Navio ,que os Taque de ellas playas. Tal vez no la acompañarán fus aflicciones ála otra parte del mar. Mel.AG lo efpero también. Mas ella viene. Sale Sara. El corazón fe íobrefaita. Querida Mis, vos habéis pafado una noche muy inquieta. Sar. Ah ,Mellefont !Sino fueíé mas de una noche inquieta... . Mel. Retírate. Nort. No me quedara ,aunque me pagafen los momentos ápeío de oro. vafe. Mel. Sara ,vos eílais débil :Tentaos. Sar. Yo os importuno áunas horas bastantes incomodas ,ycon la mañana empiezo árepetir mis querellas. ¿Me lo perdonareis vos ,Mellefont i Mel. Ah ,Sara* Señal es de que yo no debo obtener el perdón vueílro ,pues ha comparecido un nuevo dia ,yno las he hecho celar. Sar. Os engañáis. ¿Pues que yo ya_ no os he perdonado iMas la decima iemana ilellefont ,la decima femana empieza ©y, yaun ella miíerable cafa me vé en la fituacion del primer dia. Mel. Mas fi ya ellais cierta de mi amor, ¿cómo podréis inquietaros de tal Tuerte por la dilación de las otras circunílancias í Sar. ¿Y porque debo juzgarlas como colas indiferentes ?Difcuipad en algo el modo de peníár de mi fexo. Yo me figuro que ellas hacen configo una fegura fecal de la aprobación del Ci?lo« Inualdilatada tarde de ayer mifin0, vueítras ideas en quanto ádifipiTjT lias dudas, que algunas veces hibe^ parado como efe&os de mi defcQQ¿^ za. He lidiado conmigo mifma tan ingeniofa ,que llegué áceg¿ 6 entendimiento :pero mi corazón, '*r_ combate deílruyeron enj interior momento tan fatigofa tarea. Vocej E caíligo yterror me defpertaron «j tranquilidad de mi fiieño ,ymi fia fe unió con ellas para atormentara. Qué image nes! ¡Qué eípantofos trjf® tos me rodeaban !Yo quifiera fio es bargo creerlos limpies fiieños. Mel. Cómo' ¿Mi querida, mi precioíij. ra ,pudiera darles crédito de facdg reales iSueños ,amada Mis ,fueóoj. ¡Oh quan defventurado es el homlít: Tal vez no habría para él bailante» t«- mentos en la extenfion de la realidad, que debia el Cielo acrecentarlos, cree do dentro de ella otro circulo miibé to de imaginaciones. Sar. No aculéis al Cielo. El Cielo ha deseado las imaginaciones ánueílro arbitrioYquando ellas le conforman ce nuefíros deberes en profecucion de a virtud, mas bien firven de crecer na* tra feguridad ycontento las inugas que las acompañan. ¿Y todavi* reís acelerar por mi amor la dilif®® que no obílante habéis de hacer af3 dia :Tened piedad de mi ,confi¿®f do que quando me libréis roíame*^.*' los tormentos de la imaginación» " fon tormentos para quien le» eíP?¡ menta ,ytormentos verdaderos* Si yo pudiefe delcribiros alome00*., una parte la fuerza de los la noche anterior iCanfada de lamentarme ,continua oc°p* ^ cali íbbre el lecho con ^ 05 apenas mal cerrados. La naturaie**^ ria ceder un momento para amargas lagrimas ;mas yo no ^^ bien aun, quando repentinamen*^ hallé vecina ála parce mas ma ^ ae mía
¿e un eícollo efpantofífimo. Vos me' guiabais ,yyo os í'eguia con pafos trémulos cinquietos ,que con frecuencia animabais con alguna mirada que volvíais fobre miOigo de improviío herir mi atención una voz amiga, que me mandaba fuípender mis palos. Ella era la voz del padre mió. Infeliz de mi ! No es pofible olvidarme de ningún modo. Ah iLa memoria también debe de ferie fatal, yni aun él podrá olvidarme. Mas no ;ya no íé acordará de fu hija. ¡Confuelo cruel para fu amable Sa- .ra íEícuchad Mellefont :mientras yo me volvia al fonido de tan conocida voz, vacila mi pie, yo temblaba, yme faltó poco para caer en elprecipio,quando me vi foftener por una perfona que me femejaba en gran manera. Yo quería demonítrarla mi gratitud ;mas Tacando un puñal del feno, ydiciendome te he librado ,pero para íufrir la muerte de mi itnpulfo, defcargó fobre mi fu brazo impio ;y... Oh Dios !Defperté con el golpe mortal en el pecho. Ya defpierta, fentia quanto femejante golpe puede tener de dulce ,quando fe efpera encontrar el fin de los afanes en el ultimo aliento de la vida. Mel. Ay Sara !Defvaneced la aprehenfion de un vano fueño. Sítr. En vos encuentro la razón de defvanecerle. Sea feducion ,óamor ,defgracia, ófuerte favorable la que me condujo ávueílros brazos ,yo foy vueílra en lo interior de mi corazón, ylo feré eternamente. Mas no lo Coy todavía á ios ojos de aquel Juez que amenaza caftigar la tranfgrefion mas ligera de fus preceptos. No interpretéis finieílramence mis inílancias. Otra muger que con refclucioa femejante hubiefe perdido fu honor, pretendería recuperar una parte áfavor de un nudo legitimo. Mas yo no figo igual antecedente, ni quiero conocer otro objeto que lafelicidad de amaros. Q.uifiera fer vueílra efpofa, no por el mundo, fino por mi mifma; yfi lo llego áfer ,foportaré volantína el Tra asdía. rubor de no parecerlo. No os obligaré ádeclararme por tal. Podréis tener fecreta nueílra unión ,quanto quifiereis; yyo fea para fiempre vil ,fi procuro lograr una ventaja que la interior tranquilidad de mi conciencia. Mel. Ah !Callad ,que yo muero ávuestros ojos. Bailante infelicidad es pan» mi ,no tener corazón de haceros más defdichada todavía. Reflexionad que os habéis abandonado ámi conduéla. Q.ue yo debo mirar por los dos para lo fuceílvo ,yíer ahora infenfible ávueílras quexas, fino quiero efcucharlas mas doloro fas todo el redo de vueílra vida. Vueílra virtud... Sur. Mí virtud... mi virtud. .No pronunciéis jamás eíe nombre. En otro tiempo era muy dulce para mi ,pero ahora es la mifma execucíon de un rayo. Mel. Cómoí Luego aquel que comunmente íe llama virtuofo, no debe haber cometido el mas ligero error ,yuno folo puede lograr el funeflo efecto de deílruír la inocencia de una dilatada serie de años \Ah !Si fuefe afi, ningún hombre leria virtuoío. La virtuu feria puramente una fantafma que fe defvaneceria, quando fe creyefe tenerla entre los brazos. Si fuefe afi, el Cielo no hubiera podido medir nueílros deberes fobre nuestras facultades. El placer de caíligarnos feria el único golpe de nueílra débil exiftencia... Mas yo me lleno de terror en viíla de las terribles confecuencias en que debe envolvernos vueílra pufilaní unidad. No; vos fois todavía la viftuofa Sara. Ah !¿Conque ojos me mirareis ámi, fi os juzgáis vos mifma tan rigurofamente í Sur. Con los ojos del amor . Mel. Infame capricho de un primo moribundo que quilo dexarme íucefor de fus crecidos bienes ,con condición de oue admitiera una efpofa parienra que aborrezco tanto como me aborrece á mi! Avofotros, crueles tiranos de nueftras inclinaciones, ávoíotros íerán atribuidos todos nueílros yerros ,ytoda la
la infelicidad en que nos famergió vuestra violencia. ¡Ah ,íi pudiefe aliviarme el pefo de efta vergonzofa fucefion ! Mientras mis bienes paternos bañaban para fuftentarme ,yo la he defpreciado ílempre. Mas ahora que quinera pofeer Sara Sampfon. tedas las riquezas que tiene el Orbe, preveer poíible una para ponerlas áeíos pies, ahora que debo peníar en obftenraros al mundo con la decencia correspondiente ávueftra clafe ,es necefario qne vuelva la viña á efa defventurada herencia. Quien debe percibir la una parte de ella ,no eftá diñante de allanarle aun convenio. La facultad debe íer dividida ,ypues no puede gozarla entera conmigo ,íe refigna en cederme la libertad áprecio de la mitad de ella. Eípero de un inftante áotro la conclufion de eñe afunto, y al momento que llegue ,partiremos á la Francia donde hallareis nuevos aliados que fervírán de teñigos ánueftra unión. Sar. Cruel !¿Luego no fe efe&uará en mi patria í¿Yo la dexaré como una rea ,y me abandonaré como tal ála impiedad de los mares íÁb !Quien puede con indiferencia confiar en una ligera tabla , quanto bien logra en el mundo ;debe á la verdad tener un csrazon mas impio, ómas tranquilo que yo. En qualquier onda que rompiefe en nueñra Nave, yo vería la muerte amenazadora. El viento mas ligero me haría deíéar vivamente las paternas pía yasj yla tormenMellefont !Sin«me hubiefe . una facra ley no dudar de vueftro^ eña circunftancia pudiera... Mel. Puede el primer inflante de vueg. dudas fer e! ultimo de mi vida. Ah$J ¿Quando he merecido yo quenieW* nreveer nnfibip nna fofpecha en^! ta mas débil ,me parecería una fentenjcia fatal. No, Mellefont ;fi yo fobrevivo ala ccncíufion de vueftro tratado no os debe difguftar deteneros un día mas en Inglaterra. Yefte debe fer el día que me haga olvidar ios tormentos de todos ios otros que he paíido aqui fumergida entre mis lagrimas. El día facro... Mas oh Dios !¡Quando, quando ilegará jamás ! Mei. Pero aqui faltaria ánueñra unión aquella fclemnidad, con que no cbñante eftamos en obligación de hacerla. Sar. Yo quedo ícrprendida! OhMellefont, Concedo que la confefion que njjL r> ^t^id/H a,i., t. aa1..1 J_í.* beís oído de mis ya olvidados vicá* puede hacerme honor. Mas ella mifc debiera induciros por lo menos át» fiar mas de mi. La libertina Mary^ me tenia prifíonero entre fus redes, yo fentia por ella aquella paflón <jw¡; cree, yraras veces es amor. Aun fe. varia muy vergonzofa cadena fielCij. lo.no hubiefe tenido piedad de mi,y tal vez no hubiefe juzgado mi coraza digno de arder en una llama mas bei; El veros ,amada Sara ,yel olviditi quantas mugeres tiene el mundo, toé filé una cc-fa fola. Mas ah !¡Quárnii tiga os cofló el librarme de aquellos riles eslavones !Yo tenia detnafiadí fr miliaridad con el vicio ,yvos le conocíais muy poco. Qué quieres í Sale Hartón, Nort. Quando yo volvía ácaía, un Criada me entregó efte viilete dirigido ávosMel. ¿Quien conoce mi nombre en efteiigar iOh Cielo ! Sar. Os íobrefakaís i Mel. Mas fin motivo ,como reconffl® ahora. Me había engañado en el cu*' ter. Sar. Ojalaos íéa el contexto deeíác*10 tan grata como podéis deíear. Mel. Yo creo que me ferá indiferente. Sar. Permitid que yo me vuelva** apofento. Quedando folo ,no nece®*’ violentaros para encubrir reís agitación. Mel. ¿Luego vos habéis concebido fofpecha í Sar. Mel. Soi con vos al inflante, queñ Juño Cielo ! No ,Mellefonr, no por ctcTt?^^ Norr. jAy de vos fi procede como **- Mel. ¿Y es poíible que yo vea de^ eña
Tragtdiá. j e£a impía letra fin quedar ínmofcil de todo fu furct' vendría acaer fobre horrorizado? ¿l no es de su msr.o toda? ¿Mas que dudo todavía? ¡Ah, Norton! Demasiado escita una carta de la cruel Marvood. ¿Que furia la ha defcubierto mi morada ?¿Qué pretende de mi aun? Vé, ydiípon al inflante quanto fuefe necefarío para nueílra partida. Mas no ,difiere un inflante. Tal vez no íérá precíío, ral vez mi defpreciadora carta es el motivo de la colera de Marvood ydel menofprecio con que fe defpicará en la fuya. Toma ,abrela, leeia ,tiemblo de ral fuerte ,que ámi no me es poíibie el abrirla. Lee Nort. £1 nombre que eílá al pie de efite eícrito ,íérá una dilatada carta ,fino defdeñais honrarle con una breve reflexión. Mel. ¡runeílo nombre! ¡No lo hubiefe oído jamás !Yojala quedaíés cancelado del libro de los vivientes. Lee Nort. La fatiga que me ha collado defeubriros ,la pudo fuavizar el amor que me ayudaba ábufearos. Mel. El amor !Audaz !Tú profanas un nombre coníágrado ála virtud íolamente. Lee Nort. El me ha obligado ámas todavía. Mel. Tiemblo. LeeNort. Me ha conducido figuiendo vueítros palos. Mel. Traidor ,qué lees? ¿Me ha conducido figuiendo vueílros pafos? Lee Nort. Yo eíloy aqui ,ydepende de vos ,óel efperar mi viíla ,óanticipares con la vueílra. Me!. Horrible golpe !¿Ella ha venido? ¿Y donde eílá? Pagará fu atrevimiento con 'a vida. Nírr. Con la vida? No le ccílará mas que Una mirada el volver áveros áfus pies. Reflexionad lo que hacéis. Señor ,os conviene no verla. Sino lo evitáis ,es figura la deígracía de la pobre Sara. el‘¡infeliz de mi ¡No :antes es precifo que yo Ja haoie, pues de otro modo me 'goma halla el apofento de Sara ,y aquena inocente. Nort. Pero ,Señor... Mel. No hables mas. Veamos fi me léñala el lugar de fu habitación, tila eílá aqui. Vén ,ycondúceme donde eílubiere. ACTO II. Quarto de la Marvood en otra Ofierla. Marti. ¿Ha entregado Belfor la carta con toda íéguridad ? Ana. Si Señora. Marti. Aél mifmo ? Ana. Afu Criado. Marv. Sufro con impaciencia no fabec que eíeclo habrá hecho. ¿No te parece que eíloy inquieta? Si ;lo eíloy realmente. Traidor !Fero no me ferá útil abandonarme al furor. La condeícendencia ,el amor yei ruego fon las armas que puedo ufar contra él tan finiamente ,pues conozco tanto la parte de que flaquea. Ana. ¿Mas íl él permanecieíe obílinado todavía ? Marv. Entonces yo no me pondré colérica ,fino furiofa. Lo fienro ,yquiílera haber falido ya del lance. Ana. Entrad áveíliros ,que él no tardará mucho en venir. Marv. No ,íl viene ,yno obílante no viene refuelto áefperar... ¿Mas fabes tá en quien fundo la mayor efperanza de feparar al infiel del nuevo objeto de fiz amor ?En nueítra amada Arabella. Ana. Teneis razón. Ella era fu ídolo. Y fué un gran penfamiento el traérosla con vos. Marv. Si fu corazón fuefe iníénfible álas voces de un antiguo aféelo ,le conmoverán fin duda las de la naturaleza. El había apartado áArabella de mis brazos maternos con ei pretexto ce hacerla dar aquella educación que no podía recibir de mi ;ni hubiera confeguiáo facarla de las manos de quien la tenia
SSara. en cuftodia ,fino valiéndome del arte, porque el había pagado anticipadamente mas de un año de afiftencias ,yprevenido el dia anterior áfu fuga ,que no fe diefe crédito áuna cierta Marvood ,que tal vez la reclamaría fo color de fer íu madre. Efta orden me hace conocer la diferencia que Mellefont fupone entre noíotras. El mira áArabella como auna preciofa parte de sí mifmo ,yámi como una miferable, que abandonante áél ,llegó ádiíguftarle finalmente. Ana: Qué ingratitud ! Sale Criado. Criad. Señora ,piden licencia para hablaros. Marv . Quien ? Criad. Creo que fea aquel Señor de la carta :alómenos viene con el Criado que la ha recibido. Marv. Mellefont; Prefto :condúcele aquí mifmo. Vafe Criado. Ay Ana !El efta aqui. ¿Cómo debo recibirle í¿Que le diré. Ana. Serenaos ,que llega. Sale Mel. Ah ,Marvood ! Marv. Ah ,Mellefont ! Mel. ¡Qué mirada mas capaz de feducir ! Marv. Vén ála parte de mi jubilo» infiel, pero amable fugitivo. ¿Porque te leparas de mi con tanto enojo í Mel. Msrvocd, yo eíperaba de vos otro recibiente. Marv. Cómo e .¿Exigirás acato mayor ternura iInf lía !¿Porque no puedo exprimir toda la que tiento al mirarte . El regocijo de volver áverte comprime mis palabras. También el contento hace verter lagrimas. Mas ay de mi !Lagrimas perdidas. Las manos no las enjuga». Mel . Marvood, pasó aquel tiempo en que un difeurfo fe mejan te me hubiera tranfporrado. Ahora es prscifo que rae. habléis de orra fuerte. Yo vengo folo a oír vueílros últimos vituperios ,Y3 refponder legan merezcan. Marv. ¿Qué vituperios podré yo decirre. SatHpfort. Mellefont íNinguno. Mel. Pudierais haberme efeufado Ut. de venir aqui. *5 Marv. Joven eftravagante ,¿por quieres obligar arecordarte que he perdonado en el punto det lo íUna breve inccnftancia , que me ha hecho tu galantería, * rece vituperios. Ven aqui ,|j^ entrambos. Mel.Os engañáis. Mi corazón tiene, yor parte en efa inconftancia, el amor que juzgué os tenia, j! quien no puedo penfar fin afeguij^ Marv. Tu corazón ,Mellefont, eiaco que fiempre vivió engañado imaginaciones. No obftante ,fi g, fuefe el mejor yel mas leal «atados, ¿crees que yo me expufierai» to afan para confervaríe ? Mel. Confervarle iOs digo que noli beis pofeído jamás. Marv. Pues yo os afeguro que es 61 terior le jpoíeo todavía. Mel. Marvood ,fi creyera que pelita aun la mas pequeña parte de él, arrancármele del pecho ávueflnvj Marv. Deberías arrancar con él nula el mió. Mel. Qué Sirena !El mejor partido a puedo tomar es el de huir. Marrs® decidme en pocas palabras,^1 me feguifteis, pero decídmelo fi»*!® lia fonrifa ,fin aquel mirar que tremece, yen quien pienfo ver 9»c mo de feduciones. Marv. Eícucha ,tierno amante, i* . veo el eftado de tu corazón. Tu» 1 naciones ytus defeos íbn abora j ranos. Ybien :dexalos obrar. PJj neríé áfus impetuofos movi®ie j ria locura. El medio mas fe§uj° • adormecerlos yfunerarios ,es ¿ .Ellos fe deliro^ sí mifmos. libre la campaña, cuos i<= — — ‘¿Puedes rú , echarme en cafa el aefefto e faperiof 3 e* cuando una belleza _ te pudo hacer desleal por P Yo no me quexaba nunca de
Tragedia. 9 ,las quales contribuían timo trueco, el termino de la quarta dan*»* tay as >^ámis femana. Conque bien fumadas las cuenmas bien l-mÍS _,S. a - nan , C Í!SArdor" tas ,efto es cerca de un mes ,Mellefont iyyo quiero concederle voluntaria Tolo al precio de no fepararme en tanto de tu vifta. Mel. No sé que refponderos ,fino que en el e(pació de pocos dias ,me vereis en fituacion que os preciíé aperder toda efperanza. En la eíquela que os envíe anterior ánai partida ,habréis notado mi juftificacion. Marv. Haces bien de acordarme aquella carta. Dime p®r favor ,ja quien mandarte que te la eferibiera í Mel. ¿Pues no la eferibí yo mifmo í Marv. Quien lo creería íEl principio especialmente en que formas la cuenta de las fumas que pretendes haber gaftado por mi ,debe haberle eícrito algún difi penfero. En fin de qualquier modo ,yo te voy arefponder con toda íeriedad. En quanto al punto mas interefante, no ignoras cue tus dadivas exiften todavía, que yo no he hecho mucho aprecio de tus villetes de banco yde tus diamantes >bien como de cofa propia íyahora los traigo conmigo ,para volverlos á las manes de quien los recibi. Mel. Guárdalos ,Marvood ,guárdalos. Marv. ¿Y que derecho tengo yo de pofeerlos, fino te pofeo ati mifmo íAunque no me quieras debes hacerme no obrtante la jufticia de no creer que foy una amante venal, que indiferentemente fe aventura por qualquier genero de butin. Vén conmigo ,yen breve ferás tan rico ,como tal vez lo fuífte ,ótal vez no ,fino me hubiefes conocido jamás. Mel. Una Marvood no puede penfar tan noblemente. Marv. *A efte proceder das el nombre de nobleza íYo no le llamo fino equidad. No, Señor; efta reftitucion no me cuefta nada ,yreputaría por afrenta el mas leve agredecimiento :pues folo al expreíarle creeré que me dices :Marvood, yo te juzgaba una vil engañadora ;te Bdoy mu bien amu 1„i__ ardidas. Tu volvías con mayor ardor Keprimero áquien te fugetaba el amor con dulces yleves lazos ,no con pe fadas cadenas. ¿Pues porque me:crees capaz de creer ahora en un capricho d aue tal vez me veo defautorizada, yfin aleun derecho íSi el ardor que te hace ícntir efa belleza, no fe ha evaporado todavía ,yfino tienes valor para fepararte de fus hechizos ,¿quien te impide disfrutarlos todo el tiempo que quiüeres í¿Y que necefidad hai de formar el infenfato proyecto de abandonar a patria para confeguirlo ? Mel. Marvood ,vueftro lenguage es correfpondiente ávueftro cara&er ,cuya bajeza no he conocido áfondo ,harta que en compañia de una amiga virtuofa ,he aprendido ádiftinguir el verdadero amor de un fentimiento menos delicado. Marv. Yo eftoy viendo que tu nueva querida debe de fer una muger de raros fentimientos metafificos. Los hombres no fabeis lo que queréis de noiotras. Ahora os agradamos con ios equívocos, con los diícuríos libres ,ahora es enamoramos hablando fulamente de la virtud ,ymoftrando rener en la lengua los fíete Sabios de Grecia. No obrtante feamos locas, ófabias ,libres ,ómodeftas ,de qualefquier modo tenemos la fatiga de haceros confiantes. Aun tu querida hipócrita feguirá fu turno. ¿Quieres que te haga un computo ligero? Ahora te encuentras en el incendio mas vivo de la pafion ,yla concedo dos ótres dias lo mas. Aella época fucederá un amor pafablemenre tranquilo ,aquien le pueden conceder unos ocho días ;la femana defpues pealarás en femejanre amor por accidente ,la tercera re le volverá tal vez ála memoria, yquanao estés canfado de oír difí currir en él ,te verás reducido ála mas períeéta indiferencia tan prontamente, que apenas fe le pueda feáaiar áefte ui-
ti yva. Amor ,perdón :tal vez an íénci lio arrepentimiento de haber querido emplear los derechos del rigor paterno contra una hija con quien combaten los privilegios de la paternal terneza. SAra. Pues refervate tu carta ,cruel. Vva. Cruel íNo temáis. Ella os dá la libertad de difponer de vueílro corazón ymano. Sara. Efto juftamente es lo que temo. Si fu carta contubiefe todo lo que en un cafo igual puede decir un padre irritado ,yo la leeria ,reflexionando ydiciendo, efto es verdad. ¿Mas podré leerla ,podré oponer áfu colera una fombra de justificación, ytranquilizarme alómenos p-nfando que una colera violenta no puede permitir iugar áun dolor fuerte iQue ella fe convertirá cefpues en un amargo áefprecio ;que al deíprecio fucederá la indiferencia, que mi padre tendrá el corazón en repofo ,yque yo me eícufaré ei doliente vituperio de haberle hecho ínfelice para fiempre í yva. Es precifo engañarla paraque llegue áleerla. Sara. ¿Qué eltás diciendo entre ti mifnao. yVA. Digo que he empleado un termino poco ventajólo para induciros áleer efa carta. "Sara. Cómo ? Vva. Yo no quería aíufiaros ,mas en íu contenido tal vez es demafíado févero, yquando dixe que no ineluia fino perdon ydulzura ,debiera decir que defeaba no incluyefe lo contrario. Zata. Es verdad iDámela pues ,quiero leerla. Quando por deígraeia fe merece la colera de un padre ,fe debe reípetar por lo menos ,ydexarla desfogar contra nofotros. Ya lo ves. Yo me eltreroezco... pero lo debo hacer ,yquiero mas pronto eílremecerme que llorar. Qué miro ?Unica yamada hija mía. ;Ah engañador injuíto !¿Afi habla un padre irritado? Vete ;yo no profeguire áleerla. Tva. Ah, Mis, perdonad. Aquella quiza felicito , SarA SAmpjott. es la primera vez fiar áalguno; quien lo exe*cu¿' fola, yátan buen fin, no puede?1 fe engañador abfolutamenre. Sé”** buen fin no fiempre es una bue? culpa. ¿Mas que debía yo hacer fl ver áun buen padre cerrado el * fuyo íNo ,no es pofible, ymaj ^ querré fepararme de fu viíla,qUantJ; lexos me puedan conducir mis caducas para no comparecer ju^ fu prefencía. Sara. Cómo í¿También querrás abj^ narle i Fva. Si no leis ,me veré precifadoat cerío afi :vamos ,leedla ,yno nai greis ei buen efe&o de mi primer ir tado engaño Quando un padre per¿K el error ,una hija puede conducirte tal modo ,que no tenga jamás -metn de volveriele ála memoria vueílro ha dado ei Ypues primer pafo pan reconciliación, no os deberá coífati tiga el difponeros ai fegundo. Sara. Efto es io que yo no puedo tote fi mi padre ha de exeeutar el pns paíb. Quando me perdona, dekpetó narme todo mi error ,yprocurará' mifmo tiempo la villa de todas í confecuencias. ¿Puedo yo defeirtaá de un padre i Vva. Yo no sé fí os entiendo; paoi& gino querréis decir que debería naros mucho ;yafi como efto debe fc' le muy amargo ,efcrupulizais en*sf tar fu perdón. Si peníkís de efta fe® decidme, ¿no es un gran placer corazón generofo la farisfaccion átf donar K¿Y fe le envidiareis áunf*® Sara. Querido Vaytuveli ,te creo» ® perfuades finalmente. Vva. Vamos ,leed pues ,la carta* Sara. Ah, Vaytuve!!, que padre es el llama aufencia mi fuga. \Ob > culpable la hace efta dulce expr~ El fe lifongea de que tfio» Via... fe lifongea... ruega... u® »i que ruega áuna deíinquenre. Me agradece haberle proporcío ^
oeaGon de demonftrarme todo fu amor paterno. Ocafion infelice! Ah! porque no dice que ella le ha hecho conocer toda la filial inobediencia ?Vendrá ábufcar afus hijos en perfona. -Sus hijos VaitU' vellHe leido bien? Oh Dios! Dice que Jlellefont merece fer fuhijo, yque fin él no puede recuperar áfu hija. ¡Oh pluguiefe al Cielo que no la hubiefe tenido jamás! Dexame fola, Vaituvell. Mi padre me pide una refpuefta ;yyo quiero efcribirfela al inflante. Vén ábufcarla dentro de una hora. Tu zelo me enternece. Hay pocos Criados amigos de fus Señores. yva. No me hagais colorear. Mis. Si todo» los Amos fe pareciefen al mió ,feria menefter que fus Criados fuefen unos monílruos fino facrificafen por ellos hafta las propias vidas. Vafe. Sara. ¿Quien me hubiera dicho ahora há un año que yo habría de refponder á femejante carta yencircunftancia igual? No obflante ,tomo la pluma. Pero yo sé acaío lo que voy áefcribir ?Todo lo que imagino, lo que ficnto... ¿Y que íé ¿ente quando el corazón defde un fentimiento muy a&ivo pafa áun profundo afombroí Sin embargo, yo debo refponder. Ah !tal vez exprefo mi dolor demafiado fuperficialmente. Jamás quedará bailante exagerado, aunque emplee los colores mas obícuros. ¿Pero paraque me tranflorno ? Salen Mellefont yMarveod. Mel. Querida Mis ,tengo el honor de prefentaros en Ledi Solmes una de las perfonas de mi familia áquien confíelo mayor obligación. ¿ftfrt'.Perdonad, Mi», íi he tenido el atrevimiento de querer convencerme por mi míftna de la felicidad de un primo áquien deíearia ver en pofefion de la mas perfecta criatura, Gaprimera villa no hubiefe reconocido qUe la ha encontrado en vos fola. Sara. Mucho me honráis, Miledi. Semejantes elogies me hubieran ¿enrojado «n qualquier tiempo; mas ahora deberé Tragedia. #*7 cafi juzgar ©Cultos Vituperios ,fino os creyefe bailante generofa para no hacer conocer áuna infelice quanto la luperais en virtudes yprudencia. Marv. Seria mi dolor inconfolable ,íi me atribuyefeis otros fentimientos que los de la mayor amiftad. Es hermofa. Mel. ¿Quien pudiera ,Miledi ,mirar con indiferencia tanta beldad ,tanto elpiritu? Suele decirle que con dificultad hace juílicia una muger bella áotra, pero la injuftícia fe debe efperar folo de aquellas que viven demafiado vanagloriólas de fus prerrogativas >°prefumen no tener alguna. Las dos eílais muy lexos de elle cafo. ¿No es verdad ,Ledi, que fué mi amor imparcial ,yque quanto os he dicho en alabanza de mi querida Mis ,es fumamente inferior álo verdadero íMas ¿porque tsn penfativa ? ¿Os olvidáis de lo que queríais parecer? Marv.)Me atreveré ádecirlo ?Siento que no podáis gozar el propio amor en la patria. Me acuerdo de que para fer vueftra ha debido abandonar un padre (íegun oí decir )fumamenre afe&uofo ;y no puedo menos de defear verla reconciliada con él. Sara. Ah Ledi !Os quedo muy obligada por defeo femejante ;yel merece que os participe mi alegría. ¿Nofabeis, Mellefont ,que fe ha cumplido antes que Miledi tubiefe la bondad de formarle ? Me!. Qué decís ? Marv. ¿Qué ílgniíica todo ello ? Sara. En elle punto he recibido una carta de mi padre. Vaituvell me la ha traído. ¡Ah Mellefont ,yque carta ! Mel. Sacadme de mi incerridumbre :¿qué he de temer ?Qué he de efperar ?¿Es rodavia aquel padre inflexible de quien huimos ?Yíi io es aun, Sara es ia mitma hija que me quiere quanto baila para huirle ámas remoros parages. Ah! hubiefe vo cumphdo vueitres Ucftcs, querida Mis ;nofotros citaríamos unidos con un lazo que no peería romper en virtud de Bien conozco alguna mira obílinada. ahora quanto diígufto Cpue-
í8 Sara SampfoH» puede ocafionarme el accidente de aefbos. jNo podría ftr eftaTimpeitíádjL cubrir donde eftatnos. Vendrá tu padre, dad de vueftro padre ,un engaño, iw yte arrebatara de entre mis brazos. ¡Oh quanto detefto al indigno que declaró nueftra exiftencia ! Sara. Querido Mellefont, vueftra inquietud es muy dulce para mi, yes una felicidad para entrambos el que ella íéa muy vana. Vé aqui el pliego. Leedle, Miledi }él quedará íorprendido quando vea el amor de mi buen padre que ahora es también padre fuyo. Marv. Es poíible ? Sara . Si ,Miledi. Teneis razón de admiraros de eíle trueco. Ya no3lo perdona todo. Entrambos nos amaremos de aqui adelante áfu villa. El nos lo permite, nos lo manda. Su bondad ha penetrado -mi alma oprimida. Ybien ,Mellefont, calíais ahora ?Ah !efas lagrimas que derramáis me dicen mas de lo que podéis expreíkrme con los labios. Marv. ¡Qué perjuicio no me he hecho yo mifma !Imprudente ! Mel. Ah Sara! ¿Porque hemos afligido á eíte hombre mas que humano? ¡Qué acción tan divina como el perdonar! ¿Habríamos efperado nunca un cataftrofe mas feliz? ¡Oh que venturcfa fuerte me ,.,enSaño, Emulación? Sara. No ,Miledi. Leed ylo confe!^ Mellefont, te ruego no concibas fe? chas de mi padre. Yo me conftituy0‘| dora de que es incapaz de humilla^ la vileza de un engaño. No dice co¿ que no lienta ,yla falfedad es un ció que no conoce. Mel. Yo eftoy convencido .. Debemospdonar áMiledi la íofpecha, ponjuj.. conoce al Caballero Sampfon. Sara. Qué veo? Miledi íOs ponéis déj lorida :tembláis :qué teneis í Mel. ¡En que anguftia me hallo !¡Que i haya conducido aqui ! Marv. Nada, Mis :es un pequeño defo necimiento de cabeza. Será efefio k aire de la noche que me habrá incoca» dado. Mel. Vos me afuftais :¿queréis recibirá poco de aire ?En una íala cerrada uí percibe can fácilmente. Marv. Si creeis que me puede ferpron chofo ,acompañadme. Sara. Yo os acompañaré, Miledi. Marv. No os incomodéis. Mis: eftadd» lidad no tendrá eonfequencias. lu“Ikuiuiuwimin. wi. ,,r1,v efpera !Mis, la perfuafion de no haberla Sara.¿Luego podre efperar volver avs* merecido me ferá muy dolorofa. Marv. ¿Y habré yode efcuchar un difcurfo femsjante í Sara. ¡Oh quanto juftifican mi amor efos dulces fentimientos ! Marv. ¡Quanta violencia debo hacerme ! Sara. Miledi ,leed la carra de mi padre. Moftrais tener tanta parte en nueftro deftino ,que fu contexto no os podrá fer indiferente. Marv. ¿A mi indiferente ,Mis? Sara. Me parece que eftais penfatíva y melancólica. Marv. Peníaciva sí, mas melancólica ¿pori jíl ella me hace traición alMarv. Si me la permitís recibiré efte^ ñor. Sara. Pobre Miledi !Ala verdad bip* rienda no la mueftra muy urban*)9* fin embargo no parece inquieta tiva. Ya eftoy fola otra vez :e®?* mos eftos pocos inflantes en ttf®* mi refpuella. Sale Betty. Aquella Señora os ha una vifita muy breve. Sara. Si ,Betty 5es Ledí Solmes uni^ rienta de mi Mellefont. La forpt®' un ligero infulto. Donde eftafa *- f Bet. Mellefont la ha acompañado n*8* aue Mel Cíe! os, gana ? Sara. ¿Y porque.eftais penfativa ? %larv. Temo una defyentura en encrampuerta. Sara. Luego fe ha ido? _ Bet. Creo, que fi... pero ,quant ^ miro ,tanto mas me parecen ^^ Vueílros ojos refpiran alegría. -
Tragedia di os ha fido una vifita muy agradable, óaquel anciano fué bailante feliz correo. SaraLo ultimo, Betty, lo ultimo. El venia expedido de mi padre. Quiero que leas una carta fuya. Tu buen corazón ha vertido tantas lagrimas por mi, que ahora debe participar igualmente de mis contentos. Yo me veré de nuevo feliz, yen eílado de recompeníar tus férvidos. Ven pues, oh Betty. Acafo Mellefont ya eflará íolo. Me preciía el hablarle. Me ocurre que feria muy propio que también efcribiefe él ámi padre quien verdaderamente efperará fus agradecimientos. Vamos. vanfe. Sala :el Caballero yVaituvell. Cdf. Con tu noticia has vertido un balfamo preciofo en mi corazcn :yo renazco :me parece que fu próximo regrelb me vuelve ámi primera juventud, como fu fuga me había hecho avecindar al fepulcro. Ella me ama todaviaí Todos mis deíeos íé han colmado. Vuelve preílo áverla. Me figuro figlos los inflantes ,que me dilatan el placer de eflrecharla entre eflos brazos ,que yo había eílen dido con tanto fervor hacia la muerte. Vva. ¡Oh quan de corazón me alegro de veros coníblado !Creed que en vueílro dolor he tenido poca menos parre que vos miímo. Menos fin duda ,porque *1 dolor paternal en íémejantes ocafiores ,puede fer inexplicable. 4•Amado Vaituvell ;has merecido mucho al gozar de una vejez mas tranquila. Yo re la proporcionaré trattnaore deíde oy como igual mió. Sé todavía por ella vez tan fola el antijao Vaituvell, que jamás ha engañado confianza. Vé, procura traerme la Ti pueíla de mi hija luego que la haya ^minado. 7 no es un fervicio ,fino una recompeníá que difpeníais ámL zelo. *Afl es fin duda. Nn fardpc .• ACTO IV. 19 Apartamento de Mellefont. El pafeandofe. Mel. ¡Que enigma foy de mi mifmo !¿Qué debo penfar de mi iSoy un infenfato i Soy un infame í¿O acafo foy uno y otro •1ofacrificaria mil veces la propia vida por Sara que me ha facrificado fu inocencia ,yfin embargo temo el momento que ála expeftacion de todo el mundo me ha de dar fu pofefion. Ya es inevitable ,pues fu padre fe ha reconciliado con ella. Yoya no podré diferirlo mas. La dilación me ha acarreado bailantes dolorofcs vituperios, pero aun fiendcme tan doloroíos ,me eran mas fuportables que la anguílioía idea de verme encadenadopara fierüpre. ¡Que monílruofo corazón es el mío !¿Y con eílos fentimientos efcribiré al padre de Sara f .Mas no ,no fon fentimientos : fon abominables caprichos que mi libertina vida me ha hecho familiares. Yo quiero vencerlos ,ómorir. Tu me interrumpes ,Norton. Sale Nort. Perdonad. Hace que fe va. Mel. No ,no te vayas :te agradezco que me interrumpas :qué quieres i Nort. He oído de Betty una feliz nueva, yvengo átener parte con vos en las alegrías. Mel. Querrás decir nueílra reconciliación coa el Caballero. Te doy las gracias. Nort. ¿Conque el Cielo ha querido haceros felices ? Mel. Si ha querido, no lo ha querido por mi. Ya vés fi yo sé hacerme jufticía. Nort Mas fe declara el jubilo de eíla fuerte. mi fe ha ^Afi es fin duda. No tardes :;con fran4utfidad acabaré mis ya felices Mel. El jubilo iAh ,ya para perdido. Nort. Puedo hablar libremente í Mel. Habla. Nort. El haberme echado en roftro eíla mañana ,que yo con callar me habia hecho cómplice de vueílro deliro ,me fervirá de difculpa fi de oy en adelante hablo con mas frequencia. CaHa-
*° ,., SAT*^Me¡jaira efte traíáor PaSal que y, Mf/. Habla ,pero no t j eo]^;-"iin Cria,arranque de las manos en el moj ¿v± Ct» 5vv¿^~. Hort. No me olvidaré de que foy un Criado. Pero un Criado que pudiera fer algo mas íi hubiefeis tenido otro regimen de vida. Si ,foy vueftro Criado ,pero no lo foy para echarme áperder con vos. rt Mel. Conmigo ?¿Y porque dices eío . Hort. Porque me forprende el encontraros tan diverfo de lo que yo os juzgaba. Mei. ¿Y no puedo faber como me juzgabas? , , . Nort. Tranfportado de alegría. Mel. El vulgo fe dexa tranfportar por poco que la fortuna le lifongee. Hort. El vulgo también tiene acafo aquel fentimiento natural ,que mil ilumines debilitan ,ycorrompen en los Grandes. Mas en vueftro roftro fe lee al.guna cofa mas que moderación. Prialdad... irrefolucion... difgufto... , Mel. Yquando efto fuefe ,¿has olvidado quien eftá aqui además de Sara .La prefencia de la Marvood... . tiort. Pudiera inquietaros ;pero no abatiros. Omitiera engañarme :mas me parece que hubierais querido mas que e padre no fe hubiefe reconciliado tan í> refto. La perfpedüva de un eftado tan contrario ávueftro modo de penfar... Jiíc/. Norton, Norton, tu has fido un gran malvado ,ólo eres todavía ,puesCabes adivinar también los interiores de que lo fon. Si iyo amare aSara eternamente ,mas no puedo^ acoftumora me ála idea que debere adoptar, m fer forzado. .Mas no temas. Sabré vencer efte fanatifmo. ¿Porque he de mirar al matrimonio como una licuación e violencia? Yo no defeo fer mas Ubre de lo que él me permitiere. Nert. Eftas reflexión;, fon la Marvood vendrá en focorro de vue. tros antiguos perjuicios, yyo temo.,, Mel. Lo que no fucedera jamas. 07 verás partir áLondres. La he un terror tan grande ,que fe ve fo da áobedecer mi primer precepto. Hort. Parece increíble. arran^uv. en que encendida de rabia quería^ me el corazón... iCreerias que y0| *)«/-v rnn firmón. me ci •*—'i*** jv ¡¡ biefe podido reíiftirla con firmeza^, daderamente álo primero poco^ para que no me echafe al cuello fus g, vos lazos. Traidora 1Trae confip Arabella. Hort. AArabella i Mel. No pude todavia defcubrirdt? aftucia fe ha valido para obftenerii; nuevo. En fia ,el éxito no corrtfpe dió áfus efperanzas. Hort. Permitid que me alegre de vari valor ,yos confidere medio conven do. Mas ya que no me queréis es brir nada ,¿porque ha venido aquia el nombre de Ledi Solmes i Mel. Ella queria ver áfu ribal ávivift Ya condefcendi áfus mitad fuefe por inconfideracion ,opor do de mortificarla con la vifta de lac ger mas amable. , Hort. Yo no me hubiera arnefgadoii Mel. Executandolo yo, no corría m riefgo, que hubiefe podido coatr» fandome ácomplacerla ,pues bufeado ocafion de prefentarie ün mulo. Ylo peor que fe pudiera.# de fu incógnita vifita es mejor» paracion de lo otro. Me Par<c*,^ guien llega. Ella es :retírate. < Sale Marv. Vos me veis volver í tra vueftra voluntad. Mel. Yo me alegro que vueftra cion no haya tenido malas ; cias. ¿Como os fentís ,MarV Marv. Afi ,aíi. ,AtV$ Mel. Luego habéis hecho maU pena de venir aquí n“e^a®* » Marv. Mellefont ,fi mio ,te lo agradezco ;f intención ,no me agravi ^ Mel. Recibo fumo placer en tranquila. .y ce 11 Marv. Se difipó la tormenta sy nuevamente que la ovi £r; Yn me olvidare de to McU Yo qje olvidas de
i’Ami* de la promefa que tne haMas fino .«.¡«fe ~S£?S no puedes ofenderme «"* P ¿Vd«Lbas ftber i.. jí“ C¿“° 05 hlbla PiKclJo mI q““" pregunta es natural: mi ref- ,UZa> ñu lo parecerá tanto tmas no Ktonte es fencilU Me ha gallado muMÍfStmpatclalidad meeonfuel». Ver- ^daderamente un hombre que conoc.a todo el precio de una Marvood , pudiera elegir mal. «V» Marv. Deberias efcuíar efta lifonja. Y no puedo conciliaria con la refolucion de olvidarte. . HelVos no queréis que yo faclIl‘e^¡ do con términos groferos. Hag * que nueftra feparacton ie diftmga de las vulgares. Dividámonos ;pero como perfonas de efpiriru que faben ceder a la necefidad fin afpereza ,fin odio ,y confervando un cierto grado de ettimacion correfpondiente anueiira amútad pafada. Marv. Pafada amiftadí Yo no quiero que me la traigáis ála memoria. Mas digamos también una palabra de race la. Conque no queréis dexarmela . Mel. No por cierto. Marv. Es una crueldad, que habiendo perder áun padre forzoíamente ,que rais todavía privarla de fia Paare. Mel. Yo la fer viré de padre mientras Viva. Marv. Acreditado ahora mifmoMel. Ycómo í Marv. Permitidla que pofea como bienes paternos ios que yo os tengo en cul o día. En quanto álo que á.mi percenece, quifiera peder dexarla algo mas que e rubor de fer mi hija. Mel. Omitid efe difeurfo. Yo tendre cuidado de ella fin que os hayais de iugetar áeftrecheces :yfi queréis olvidar- —empieza por olvidar que tensas Yr» mconíielo muchas mi memoria —-difti nca ami felicidad. Bien nu ami telicidaaDi=n n— -. - idts. Si ,ívUtvood. Xtubint» ti nsmíuts de qu. bt pljre que fatoW S* rnt°s íLT'd SU»«»» ihacerme g¿¡variamente de io fenfato, que PiefV^ehaUafe en QUehubiera yo hecno u ?u fugar. Hubiera perdonado ala hija, pero áfu fedu&or— Mel. Marvood... ¿eque erais vos por la mitad ,nP fa Qun nombre no fepa vivir ni aun fingido. vusftra tranquiliMel. Si os es precióla vQtra d,d en algún mouo .ttoto e„ vez una perfoni que dY vos cierras irnptefiones ^^mif _ Marv. Teneis mejor qUando me creyemo que de mi. M^perdida , feis mconfolabl ^decirlc> Mis gara deberíais P=nfa •ciettas impredeberiais penlario ¡morepodria defpertar en nu üdt^ Ene. 1Si , Hie ,empieza por oivm*.. — alguna cofa mia. Yo os coníielo muchas obligaciones ,yno fe borrará jamas de fiones !Si ,por \vez‘amac muger mas fabia pu todo el almayor loco que haya en mundo. .,,- n0 •Os hallo Mel. Bueno, Marvood, b«n - «defeca „ chos días nace. Aiacción de mo os he dicho ,}Ue fnueftia eftifepararnos no per dráreftable macion reclPr°ca' o,; ta noinfluya. Per cerfe quando _un momeatc par mitidme que os dex ir álos pie» -- a_e¿Q¡nobfervai Marv Elcoy foU •^¿isfrazar mi ir
fin un inflante la verdadera Marvood. íen que aprefuradamente ,para poder loítener de nuevo la violencia de la fimulacion. Vil fimulacion, yo te aborrezco ,no porque ame la ílnceridad, fino porque eres el afilo mas miferabíe ce un impofibíiirado defeo de venganza. Yo no me humillarla áti ,fi un titano quifiera preílarme fu poder ,yel Cielo fus rayos deboradores. No obftante fiempre que tu me quieres ámi ceipeño... El principio lo promete ,y Mellefont fe fia mas cada inflante. Si mi aducía logra efefto... Si logro hallarme fola con Sara ,yo ,fi... mas todavía es incierto... La verdad de Melle- , nt ^1 vez no le ferá nueva. Las calumnias tal vez no las creerá ,yacaío deípreciará también las amenazas. Nada menos debe fehtir de mi. Verdad , amenazas ycalumnias. Seria bailante mi deígracía ,fi todo junto no debiefe dexar en fu corazón alguna efpina aunque leve. Pero llegan. Sara yMellefont. Sara. Me alegro ,Miledi ,que haya fido vana mi inquietud. Marv. Os lo agradezco. Mis. El accidente rué tan ligero, que no debia inquietaros. ’ Mel. Ledi Solmes quiere deípediríé de vos ,querida Sara. Sara. Tan apriefa ? Marv. No puedo detenerme. Sara. Pero ya no partiréis oy. Marv. Mañana temprano. Mel. Mañana? Pues yo creía qoy mifmo. vara. Nos hemos conocido de prifa. Mas yo eípero que en adelante me concedáis una converfacion mas dilatada. Marv. Os ruego yo ,Mis ,que me honréis con vueílra amiftad. Mel. Mas de veras ,Ledi, ¿halla mañana no partiréis ? Marv. Acafo mas preílo. Viene alguno. Me!. No nos detengamos aqui mas. Será mejor que terminemos nueflra refpuefta.^No es verdad ,querida Sara ?Al Señor Guilielmo no puede difguftarUla prontimd. ^ tyí 1| Sale Bet. Una períona deíea haM detención. *Diiro»; Marv. Ah ,ahora he de lograr M, Mel. Ami {Sin detención ?Ve f? .—vvuwuh Ver/Tinflante. Queréis, Miledi, acortar travifita? 'v® Mrll5f °nt !A«« «K la bondad de efperar vueílro Marv. Perdonad ,Mis. Conozco bí mi primo ,yferá bien que me auS, Betty.El foraílero ,Señor ,os qUltr^ cir fola una palabra, ydice que ao 2 de perder un momento. Me!. Vete :feré al inflante con él. Efa^ Mis ,que ferá la ultima refolucion¿ aquel convenio de que os he hablado, Marv. ¡Buen peníámiento !\ " Mel. Pero, Miledi... Marv. Si lo mandáis... Mis... yo debo* Sara. Vaya; no Mellefont :no menea reís el placer de disfrutar la compaák de Ledi Solmes entre tanto. Mel. Obedezco ,iMiledi ;pero aíegurooi de que no tardaré un inflante. Sara. Mi amado Mellefont fuele k*r los favores con poco agrado. Marv. Yo eíloy tan acoílumbrada afas modos ,que no me hacen impreíion alguna. Sara. ¿No os queréis féntar i Marv. Quando lo mandáis ,como poád eícuíkrme. Es precifo aprovechar «fe momento. Sara. ¿No os parece ,Miledi ,que debo fer la mas feliz de todo el mundo fiendo mi eípoío Mellefont { Marv. Si Mellefont es capaz de comprehender fu buena fuerte ,él ferá enpofeeros un hombre digno de envidé '• mas... Sara. Un mas yun filencio dan ti motivo de penfar... Marv. Yo foy fincera ,Mis. Sara. Ypor eío mas apreciable. Marv. Mi demafiada ílnceridad tne fo hacer imprudente. Elle mas poco td xionado es prueba de ello* No
No puedo creer que ccn efa referva vimportuna queráis acrecentar mi incuierud. Es una piedad bien cruel el ¿exar fofpechar una deígtacia que fe «udiera defcubrir. Mar. Oh !vamos ;aquel mas os da en 1que penfar bailante. Mellefont es mi pariente. fjr*. fcfto es lo que conflituye mas grave el menor efcrupulo que tengáis fobre fu conduéla. fAarv. Yaun quando fueíe mi hermano me declararía contra él áfavor de una perfona de mi fexo áquien tratafe indignamente. Las mugeres debemos hacer caufa común toda ofenía hecha a qualquiera de noíbtras. Sara. Ella reflexión... Iflarv. Me ha férvido de regla muchas veces. Sara. Yme anuncia... Yo tiemblo. lAarv. No ,Mis ;fi habéis de temblar, hablemos de otra cofa. Sara. Sois bailante cruel. Marv. Siento que no me conozcáis. Si yo me hailafe en vueílra fítuacion miraria como un beneficio qualquiera advertencia que me comunicafen en propofito de un hombre con quien hubiefe de unirme para fiempre. Sara. Pero, Miledi ,luego yo no conozco ámi Mellefont ?Creed que leo fu alma como la mía, ysé que me quiere. Marv. Yáotras también. Svra. Bien sé que ha querido áotras: pero ¿no podía quererlas antes de conocerme ámi íPuedo yo pretender fer la única que haya fabido agradarle ?¿Podré olvidar los esfuerzos que pufo en execucion para lograr mi cariño í¿No es arto amable para que otras mugeres los hayan hecho áfin de confeguír el fuyo ,yno es natural que áalguna íé le lograíen í Ülarv. Vos le defendéis con el mifmo empeño ,ylas mifmas armas cali con que yo le he defendido muchas veces. No es delito el amar yfer amado ,pero lo es la volubilidad éicconftancia. atusaraNo fiempre ;porque tal vez es perdonable, quando el objeto del amor no es digno de él. M<*rv. La moral de Mis Sara no parece la mas fevéra. Sara. No es fevéra para los que no fe elcufan áconfefar fus propios errores. Aqui no fe trata de determinar los limites que nos preferibe la virtud quaudo amamos, fino de difeulpar la debilidad humana de quien los rompe ,yde examinar ios efectos fobre la regulación de la prudencia. Quando, por exemplo, Mellefont ama áuna Marvood ,yfinalmente la dexa, ella infidelidad en cotexo del amor ,es una acción muy laudable ;yferia un defpropofito que fe viefe obligado aamar eternamente a una muger viciofa porque la ha amado una vez. M<*rc/. Pero ¿conocéis aefa Marvood que tan atrevidamente llamáis una muger viciofa i Sara. La conozco por el retrato que !»:• llefont me ha hecho. ^ Marv. ¿Y no habéis imaginado jamas que Mellefont puede fer un teftigo fofpechofo en caufa propia í Sara. Ahora echo de ver que habéis querido probarme. Mellefont fe reirá quando le contéis con quanta fenedad le he defendido. ,r •¡Aarv. Perdonad. Mellefont no debe líber una palabra de lo que aquí tratamos. Vos penfais con demafiada nobleza ,puraque en premio de un avifo que mi buen corazón me fugiere ,queráis indifponerle contra una prima luya que habla folo porque vé fu proceder infame en perjuicio de una de las mas amables perfonas de nueftro fexo ,como fi ella mifma le hubiefe de tolerar. Sara. Yo no quiero indifponer aninguno, ydefearé que otros no lo Conciten. Marv. ¿Queréis faber la hiíloria de la Marvood en pocas palabras - SaraQué sé yoí Mas sí; pero conipacto de que la trocareis quando Mellefont: vuelva. Pudiera pealar que yo había prc-
** .Sara procurado informarme ,vno quiero que me atribuya una curioíidad en fu perjuicio. JAarv. Yo os hubiera pedido que guardaíeis eíá precaución, fino os hubíeféis adelantado. Marvood procede de buena fangre ,era viuda yjoven quando conoció áMellefont ,en cafa de una fu amiga: dicefe que no la fahaban ni hermofura, ni aquellas gracias que animan la hermofura :fu reputación no admitía mancha: careció de un folo articulo, la riqueza :pero por haber facrificado fus propios confiderables interefes para librar áun amante áquien no juzgó deber negar cofa alguna. Sara. Es un difeño bien noble :laílima es qno brille en un quadro mas hermoío. Marv. Apelar de una fuerte tan eícafa, era pretendida de perfonas que no deíéaban fino es hacerla felice Entre ellas le preléntó Mellefont. Sus propoficiones eran ferias, yel eílado cómodo que la prometía fué uno de los mas leves motivos fobre que fe apoyaba ,porque fabia muy bien que eítaba tratando con una muger definterefada que hubiera preferido una choza aun palacio, fí en aquella hubiera de vivir con un fugeto querido ,yen elle con una indiferente por lo menos. Sata. Ve aqui otra bella propiedad que envidio ala Marvood. No la exageréis mas, Miledi, que tal vez me pondréis en la necefidad de lloraría. Marv. Meil'font eflaba para cafarfe con ella, quando recibió la noticia de la muerte de un tio fuyo, que le nombraba heredero de todos fus haberes ,con la condición de dar la mano áuna parienta fuya iexana. Si Marvood había defpreciado por éi otros partidos mas ventajofes: él no quilo cederla en grandeza de animo ,yfe determinó áencubrirla ella herencia halla que fe la hubiefe hecho perder. No es elle un modo de peníar muy noble i Sara. Aquien mejor que yo conoce la nobleza de lu corazón. Sampfon. Marv. Mas ¿qué hizo Marvood? , una noche muy tarde la refolnc¿ había tomado ,yquando él fe” 05 mañana fecretamente averi» ^ vood había defáparecido. No t* fino un papel en que le decía ^ efperafe verla jamás :que leC(2 amarle; mas que por ello mifmo dia refolverfe áfer caufa de Unajc de que pronto habria de arreo® Q.ue le foltaba la obligación de fe mefas; yle aconfejaba quefiJ con el matrimonio prefcrito en Con de una herencia en que un boj de honor fe puede emplear ma' que en hacer áun amante un inc facrificio. Sara. Mas ¿porque dais ála Marvooi maravillólos fentimientos? Ledi Soi puede concebirlos ,pero él nuna Marv. No extraño que eíleis aperes contra ella. La refolucion de Mam hizo cali enloquecer áMellefont, expidió emifarios por todas parto la encontró finalmente. Sara. Porque ella quería la encontrara Marv. Las obíervaciones malicíeos correfponden aun caraéler dula» el vueítro. El la encontró en fin ,s la encontró inexorable :ella renfo* tar fu mano ,yno quifo prono fino volver áLondres. Se acordar® diferir el matrimonio halla que ma, canfada de un retardo tan pt& fe viefe en precifíon de hacer on s venio. Marvood en ranto no fenderfe de las diarias vifitas de$® font ,que por largo tiempo no mas que atenciones de un affl^,' primído en los limites de la >IB\ Mas oh !¡Como es difícil el co ^ fiempre áun hombre que p°*{* las qualidades capaces de grofo !Nadie mejor que Mis diera acreditarlo. Sara. Oh Dios !_ Marv. Vos fufpirais También i j ha fuípirado mas de una vez p° bilidad ,yaun fuípíra rod*v,a '^
Tragedia. BalH »Mileái :efe decir es un ponocerle 5co mas picante que mis obfervaciones maliciólas. , \Urx. Yo no tube intención alguna de ofenderos ,fino de prefentaros ála mfelice Marvood baxo un punto de viltaque os hiciefe juzgar con mas acuerdo. En un» pa^bra, le dió áMellefont los derechos de efpofo. ti creyó poco precifo el legitimarlos ,yMarvood feria venturo!» fi fu rubor fuefe notorio folamente áella ,áfu amante yal Cielo :yfi una defventurada hija no defcubiiefe al mundo todo lo que ella quifiera efconderí* aun ási mifma. Sara. Qué decís l .Una hija i Marv. Si ,Mis ;una hija infelice pierde por Sara Sampfon la efperanza de poder nombrar fin horrorizarfe afus miímos progenitores. Sara. ¡Horrible nueva !YMellefont no me ha dicho... ¿Puedo creerlo ,Miledi? Marv. Sin duda :yaún os habra ocultada alguna cofa mas. Sara. Qué cofa í Marv. Que quiere aMarvood todavía. Sara. Ah !Miledi ivos me matais. Marv.¿Os parece creíble que un amor por lo menos de diez años fe pueda terminar en un inflante íOs pudiera »nombrar muchas bellezas que una defpues de otra han pretendido recobrar de la Marvood un hombre de quien fueron engañadas cruelmente. El tiene un punto fixo ,yes infru&uofo conducirle átrafpafarle. Luego que lo conoce ,huye. Mas fupuefto que vos fola fuereis tan feliz que pudierais reducirlo baxo un yugo aborrecido ,os creereis por eío fegura de fu corazón ? Sara. Defventurada! ¿Qué mas tengo que •íaber í Marv. No lo creáis; entonces juílamente volaría mas preílo aaquella que no había fido tan zelofa de íu libertad. Vos llevaríais el nombre de fu efpofa. \Sar*. Cefad de atormentarme con imágenes tan crueles. Aconfejadme es pido i© que debo executar ;vos debeis co- *5 ylabréis quales fon los medios mas aptos de hacerle dulce un nudo, fin el qual ei mas ííncero amor es fiempre una pailón culpable. Marv. Yo sé que fe puede aprifionar un pajaro ;pero ignoro como fe pueda hacer que encuentre una jaula mas agradable que la libertad. Os aconfejarsa mas pronto ano admitirlo ,yáefeufaros el dolor de una fatiga ínfruétuofaContentaos con haberle conducido hafta la orilla de vueílra red ,yellád fegura de que la hará pedazos en viéndole oprimido dentro de ella. Sara. No sé íi he comprehendido bailante efla fatirica metáfora. Marv. La habréis comprehendido fi os hace reíentir. En fuma, vueílro interes es el mifmo que el de otra. La equicad y la prudencia deben haceros renunciar todas vueflras prétenfiones fobre un amante que ha tomado los primeros y mas fuertes empeños con Marvood : Vos podéis dexarle todavía ,fino con mucho honor ,alómenos fin un oprobio publico. Una breve aufencia con un hombre es un leve borron fin embargo :pero el tiempo le cancela ;y una muger rica ,fin dificultad encuentra un marido. Si Marvood fe hallafe en las mifmas circunílancias ,efloy fegura que obraria mucho mejor ábeneficio de Mis Sara ,que ella rniíma áfavor fuyo ,proponiendo vergonzofas dificultades. Sara. Ah, no puedo fufrir mas. ¿Es efle el lenguage de una parienta de Meilefontí ¡Oh Mellefont, como eres indignamente vendido !Ahora veo las razones porque no quería dexarme fola con \os. El debe faber lo que puede temerle vueílra lengua ,lengua ponzoñóla. \o hablo con libertad ,pues ha tanto ¡ue habíais vos con indecencia. ¿Con que mediqs ha podido Nlarvood gra ^carle una amiilad que tan interefada uente defiende fu caula ,que hace tanto; esfuerzos de imaginación para fabricarme una novela hermofa ea que ella es Dla
3* Sara Sampfon. una Arabeíla por quien os rogó la mofeliz que culpable !Separémoiwi. ribunda Sara. Yo añado mis lüplicas á.(‘«ftimin i¡801 las fuyas. Pero ella es hija de la Marvood igualmente... Qué dolor! Piedad, jufto Cielo ,piedad. Cab. Si ahora los ruegos de los otros tienen fuerza ,ayudémosle áimpetrar gracia. Vaituvell. ¡Ah ,él era mas inefpe&acuio que hace horroriSr turaieza. Un mifmo fepulCro fion áentrambos cadáveres, JT* penfemos en Arabella. Sea es en fin un dón que me ha htc'- amada hija moribunda. V FIN. Barcelona :En la Imprenta de Carlos Gibert yTutr Imprefor yLibrero 3en la Libretería.