Comedia famosa. La jarretiera de Inglaterra, el mayor aprecio del descuido de una dama, de Don Francisco Bances Candamo
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;• ■ r, r :> COMEDIA FAMOS IÓ 3 - h LA JARRETIERA DE INGLATERRA, EL MAYOR APRECIO DEL DESCUIDO DE UNA DAMA. DE DON FRANCISCO BANCES C AND AMO.. PERSO/NAS QJJ E HABLAN EN ELL& Eduardo ^ey de Inglaterra* gk. Aff¿ , criada. Enrique de Montgomeri. # Morgan, criado. El'Duque Tforflonia. gjf Zcrbin , criado, Juana, Condefamle Salisburch. ^ ^ Ricardo , galan. Milar di Enriqueta, Dama, ¿ Mu fie a , y acowpaFenifa, criada, ^ # ñamiento. JORNADA PRIMERA. I Dentro Mufica. . A L triunfo de Eduardo el Taraefis aneguen á vagas poblaciones Góndolas, y ]avequcs, rompiéndole la tez a las efpurnas los clarines, q.ue muíicos gorgeen* Dentro tocan clarines, Dent.Juana. Llega á tierra , que azia aquí del Rey la batida viene. Dent.Milard. Tomemos todos venablos, íiguiendo confufamcnte el eftruendo de la caza. Tino, Ai llano el bruto defeiende. Den}* Seguidle Azia la ribera. Todo:. Al llano. Dentro Juana. Cielos , valedme. Tan las Damas con Venablos, y plumas k atraVefando el tablado , como en fuga. Fenif. Mas a mano cftaíi mis plantas, „ a ellas mi temor apele. Vafe, 2\ife. Si yo en mi miedo cupiera, en él pudiera efeonderme. Vafe, Milard. Un monte mueve la planta en cada paífo que mueve» vafe. Dent.Juana. No ay quien me focorra?^ Dcnt.Enrfq. Eruto, la furia veloz fufpendc, . pues ya la <’¡da derramas * A «ni OLl&aNi/* '
t L a JarretteM, ||*ma que viertes, oteros, acudid todos, „ ; Í}1 !5 ;lIIÍ v ° ccs de mligeros fuenan. o ale juana de monte, con Venablo ,y ¡numas , huyendo , y 'ella todas y A la Inglefa, guana. Ay de mi ! que en vano, aun P ara quexarfe, quiere el pecho alentar, fíel fufto acentos, y paífos prende, y tanto aun para las voces el aliento fe entorpece, que entre losiabios, del pafnfoy - . e r P e J la cuajado el ambiente. í„ r VgW'g "iqior con -omMoc «¡‘paute . prodigio hermofo, j1 planta , cíe cuya breve / pueíla j lacilampa en un {olo jazmín , que brota-, fe pierde, • y > 1 lienta , que ya el cerdoío bruto , que al java viviente volantes flechas (acude del rizo arqueado copete, ; u Vj *da vertió á las flores, a quien tu peligro tiene del furto pálidas, harta que á fu purpura enrojecen; pues regadas con fu fímgre, florecerá allí fu muerte. Juana, Quien fino tu, Enrique mio> tan veloz á focorrerme llegara ? y quien fino tu pudiera hacer que perdleflc el mentó de elegirte, al dertfiio de no verte? Ay mi bien ! efla memoria guarda . para defenderme con ella de mi difeurfo, viendo que á tus ojos buelve viítoríofo el Rey , y viendo quanro fus anfiis cor.tefes le acreditan de tu amante. Juana, Si ves mi defdén, qué temes? *nr . Que efquiveces apuradas dexan de fer efquiveces, pues poderofas porfías, harta quando canfan vencen. Juana, Gente en mi focorro acude. de Inglaterra ; y aunque no importa que vierten, que en tal peligro me hablabas, a viendo logrado fíempre tan oculto nueftro amor,, que entre mil inconvenientes, no folo no ay quien lo lepa, pero ni aun quien lo foípeche: dcfmayada he de fíngirm-e en tus brazos, ya me tienes ( Cae en ellos , efta mentira fus bra> tantas verdades te premie. Enr. Qué hicieran, prenda adorada;, en mi cuello> reverente tus verdades , fí aun afsi tus mentiras favorecen? Salen el I^ej ,, el finque , Ricardo, to¬ dos de Ingle fes galanes, con plumas , y Venablos, Azia aquí fue ; mas qué miroí: Azia aquí ; mas. Ciclos, efte prodigio , no folo el parto, pero, aun la vifta detiene, divorciándome el aflombro lo moví! de lo viviente. (Detti.MiL Bol ved todas, pues ya acudfe á nuertro focorro gente, y el dexarla , yaque afsi no fe di (culpe , fe enmiende. _ Salen las fiamas ,y Morgan*. Fenif. Aquí efta, y bien afsifttda, no ayas miedo que vinicífen , tan prontos a mi focorro. Morg r Eflo es querer-que fe afrentenai valor con tu temor, quando mi azero acomete; masválgame Dios! el Rey. Fenif Mas á mi fuga fe debe, que á tu amar. fiyy. Qué es efta, Enrique? Enr, Señor, groífero accidente, á precio de una defgracia, hacerme feliz fe atreve: tan gran cortará la fortuna las dichas de un triftc tienen. Milard,. Dcfmavada al furto yace: Prima?- Juana. Ay de mi! Ya amanecen dos noches en í«ts dos ojos. y.
Be Don Trancifí y en fus mexífhvs enciende la íangre oitra vez las roías, que el fu fioapagaba en nieve; mal agüero es de mi entrada. fbuq, Ay de quien todo lo fíente! para otro vive , fi vive-, para mi muere, fi muere. Juana, Donde , Cielos, eftoy? ^ey. Donde á tu víftá convalece en todos, Condefa hermofa, el alma , pueft* que al verte, ni bien muerta , ni bien viva, en nofotros fe detiene la vida, como confufa, mas que dudofa , pendiente, entre el furto con que alientas, y el temof ^con que enmudeces. Juana, VucftraMageftad, feñor, yo, C\::-0{ey. Aun nubada parece mas bella hermofura ; como tu imperio evitar fe puede, fi harta los mifmos peligros fon de tu peligro afevte? Ju¿tn¿, QJorioio Rey Eduardo de Inglaterra , en cuyos breves jovenes años, las altas efpcratizas de tus gentes, madrugando el -tiempo, aun mas frué&fican, que florecen; pues tus primeras hazañas han -fido tan eminentes, que a -la fama , y la memoria no les dexan ya que cfperen, y tus prendas, de excesivas, dcfde cjue nacen no crecen. En efla hermofa Alquería, cuyas torres defparccen las pyrarrudales puntas de íus altoí' capiteles, en las agujas de tanto ciprés como la guarnece, y mas que guarnece , alfombra; pues fiendo fantafmas verdes, de fombras de gualda viften negro verdor fus oiprefes. En efla hermofa Alquería, que fediehto délas fuentes, y ambiciofo de las flores, B¡ittces43attdAtno: que bordando fus ribetes, transforman en aguas de atiabar fus buñiciofas corrientes, en lugar de retratarla, el Tamefis fe la bebe, el general Parlamento el hofpedage os previene donde efteis, en tanto que perfectas en Londres queden las prevenciones del triunfo con que recibiros quiere, quaado bolvais vidor-.ofo de tantas armadas huertos, como el Rey David de Eícocia por nuertras campañas tiende, por nuertras cumbres derrama, .á. cuyo pelo eminente todos los montes fe exprimen, y de fu iinpúlfo proceden íos minerales que brotan, los manantiales que vierten. Mi prima Enriqueta, y yo ocupábamos la fértil vaga población frondofa de fus confufos vergeles efta Primavera , donde Enriqife, cuyos pinceles tanto á la naturaleza ' en lo que imitan exceden, que parece que a los dos producen lo que les miente», pintaba una galería, cuya hiftoria a fus paredes, en coloridos idiomas, voz para los ojos dícflc. Viendo, pues, que en cfte bofqu* la inclinación os detiene de la caza , como fon las Cortes tan impacientes con la pereza , en aquella noble anfía de ver fus Reyes, fe defpnebla Londres toda, porque el Tamefis fe pueble de nadantes galerías en Góndolas, y ]avequcs, que .al ayrc fobre las velas errantes penfiles texen, de auien fueron los niaeizes * A i tciv
'fijft rrttítra ícndales , y gallardetes. . \ Pn ellos todas las damas la undofa tez eran (párente del rio rompen , y bordan de blancas efpumas leves, f ya Ja quilla las rija, o ya el a y re las encreípe: de muíicas, y clarines le pueblan acordemente los ayres , haciendo, quando. ecos con ecos fe encuentren, c l ue hiriendo como impelidos, alhaguen como, cadentes. Mi prima, y yo , en quien á nadie la lealtad nativa cede, ' en una Gondoia entramos, tan afcua de oro, que temen, aun los crífta!es del rio, a fus luces encenderle, * íegun herida fu popa a tanto reflexo ardiente, guanta al Sol concibe en vífos, « agua en incendios buelve. h' c v ueílros Monteros: vimos, vagar con tu los tropeles por la ribera, y creyendo, \ que con ellos crtuviertes, terciando todas venablos, cuyos azeuados temples, aun mas el temor adornan, que el animo-fortalecen: íahmos a tierra , quando de aquel ribazo defeiende. corno^ que precipitados tras si Jos montes traxefle, en hombres que Ic acolan, Y cr ! canes que le muerden, un Eípin , tan erizado, que fu gyro le defiend, ferrado cfquadron de picas, y fletas, con que fue le dar muerto , quando fus púas, a qu antas fe 1c opníleren, o ya vibrad is enrirtre, o va d'fparadts rtechc. Sediento , y herido , al agua ibi, v yo pafmadi al verle, <h primero voces, luego de Inglaterra »i aun de ellas jlude valerme, y enmudecí, porque el furto hizo que a un yelo rebelde, aun el a’üento cuajado, la rcjfpiración ertrechc, y en nudo de bulto acabe, por mas que en íufpiro empieze huye al corazón la fangre, virtiendo de palidezes el miedo en el rortro, y tanto la turbación en mi crece, • • que hizo , que aun para la fuga h*s plantas fe me congelen, premiiendome el. parto, ,c«?n que haciendo que el riefgo efoerc el no refolverme á huido, pareció' que era atreverme á efper^rle cara á cara: O quanras’, ó quaruas veces del cobarde ba parecido la írrefolucion valiente! Todas me dexaron quando» llegó Enrique diligente, llamado de mi peligro; y bien,que el bruto efgrimiefle,.. ya defu greña las puntas, y ya el 'marfil de fus dientes,, efeupió en fingrc la vida, foliando el viento á los fuertes', impulfos de fu venablo; porque al furor que le. impele, aun antes el viento gima, que el bruto herido fe qiiexc.. Acudióme luego , quando, al pavor,que me ertremece, haciendo que aun con la planta, el aliento titubee: focorrlcndo al corazón, los femidos desfallecen en un defmayo , de quien cobrada llego á ofrecerme a tus plantas, defde donde en fefiivos parabienes de tu viroria, en tus manos ni: ¡caltad rendida fellc. Ay* Alzad del fuelo , divino prodigio ,.que eftá indecente a mis plantas tu bermofura, poi(
De Don Franoifco . por mucho que ella me eleve, hafta adonde á humanos ojos la altura me defvanece. Mal huvícíTe , amen , la caza, y mal el afan huvtcíTé, ^ue en el ignorado acafo; a fu coila me divierte; pus robo el Tullo a los ojos, en fus labios, y en fu frente, los ampos a los Jazmines, la purpuva á ios claveles.. No mas caza , no nía? monte, ■ Arroja el Jenable. y nadie á mi vifta quede con las venatorias a rito as, que fu peligro me acuerden; pues,fuerza es, que á mi amor tantooí inflo le reprefente, que fiempre que fe repita rezelaré que lucede. No en vano, Enrique ,cn mi agradotanta eftimacion adquieres;, no en vano tu habilidad peregrina; pudo hacerte. Pintor de camara mío; por mas que eftrangcro eres cn mis dominios : no en vano» nii inclinación /mudamente,, naa aviso, que tu valor le refervb para hacerme tan gran férvido ; porque naturaleza prudente, • ' a gran fin en un fugero |us altes dones previene. - Toma afta joya , no tanto P or imaginar que premientantos luminados aftros, como Cir esfera guarnecen tu aCcion , como porque viendo» quanto ella a mi premio excede, que es fuperior tu hidalguía. ^ a mi grandeza , coftfiefle. £lir» Se.íicr i que fea fo-rzofo, que a fuerza del poder fíne' mis finezas', permitid, V que-lo efeufe 1 , pues no puede ícr acreedor vueftro aqucl 3 .que cxccuta lo que debe»- B anees C and amo* Qualquiera que al!i fe hallara, era forzofo que hicieíTc lo mifoio ; el llegar mas prefto; «o es hazaña , fino fuerte, y de una fortuna, bicn^ premiado eflá el que la t;iene. %?y. Tomad , y no repliquéis, que compite con los Reyes, quien fus favores no admiré, yen cierto modo los vence, quanto va de qse del rico aquel que no lo es defprccie. X>ak tina joya . Enn Viváis dilatados figles.- Mor. Hombre, toma,-v no aconfejes^ que cl ! p rimero que invento, que los Principes de allende folo con palabras paguen, es digno de que le quemen. Enr. Por que? Morg. Porque efte Introduxo moneda faifa ; fi adviertes, que palabras de Tenores, con fer moneda corriente, tienen tfka ley ; pero oy ninguna m.rs liga tiene. Juana. Ya que vos, por fer cn fin. magnánimo , fojamente os moílrais agradecido, no eftrañaréis qüs fe mueílre deudora íá intereflada: (ocafion-és-deque temple con cíle favor los zelos, que en dones el Rey embuelve] Enrique , efta joya raía, (el decir mia os empeñe á no c-feufaria )-éfla joya, mi afe&o es bien que os entregué; no cn premio , fino en feñal, que mi gratitud oflente; pues quien empieza á-pagar, parece que ya agradece, í Dale otra joya . Enr. Porque vueftra mano::- @Uc], Enrique, effa joya , ya me entiendes, efpofo he de fer de juana, cortés, y difereto eres. Jl^aJJar. 1 Enr<t
La Janetierar de Inglaterra. ffnr. Filo Tolo me faltaba. . Milard» En vano tefudvcs tomar prenda de otradama, •que no fea para ofrecerme •a mu Eñr. Otro efcollot J-uam. Tomad.. ¡Enr. Porque vueftra mano dexe premiado , aun mas el defeo de mis rendimientos : fíeles» - ; .que la acción, la tomo» en fe • ,de que en fu valor fe infiere, .que quien os queda deudor, también obligado os quede; por vueftra tomo la joya, y porque ocafíou me ofrece ..de competir de un Monarca, jicroycas explendideccs,' fin que ofenda el competirle. De que fuerte? EV.Delta fuerte. Efta joya , gran íeñor, en pago a daros fe atreve mi amor , de la que mé.difteis: .ved como reufar puede mieftra grandeza el -tomarla, •ni quien dirá , que no venf^ ■ m i dadiva á vueftro don, -fin que vueftras altiveces, de que yo os pague una joya, puedan, fetior , ofendeufe? Solo tu cortefania pudo hacer , al excederme, obligarme Aftro brillante: cuyos carbunclos ardientes, din duda de fus.'dos ojos t diáfanos rayos aprenden, dcfde oy vendrás á influirme. "Vos fe ñora , pues me tienen vueftro galán declarado las libertades córteles de sueftra Nación , en donde nos permiten los defdenes, ,dc las mas iluftrcs damas, que en faraos , y banquetes, ,en pafleos, y aíTamblcas nueftro afeito las corteje, fin que el melindre al recató los efcrtipulos afeite, pues nunca lo cadñoíb olvida lo reverente; , permitid, que de galán cumpla con todas Tas leyes, ! pues unjovén, Rey marcial, cuyo cfpititü fe enciende en las militares glorias, . que le dan tantos laureles, no cita avrofo fin amor, que fus cp predas fomente. Yafsi, tomad mis carrozas, porque bolvais brevemente á la Quinta á repararos del íulto, en tanto que llegue yo á ceñir-de un bruto ayrofo el furor ca. los borrenes, porque.-por el viento, unido ávueftro cítrivb me lleven. Dadme un cavallc: Ay amor, djt. quando juzgué que fupieíícn los ayrcs -de la campaña cite ardor defvanccemie, ,á fus ojos., mas veneid», defpucs quje vencí me buelves! Vafe, 3)uq. La joya dio al Rey : Amor, ay. dexa los zelos crueles, que cnt-re las cortefamas del Rey , me has hecho que encuentre, y deldc el difeiirfo al alma, fon enfortijadas fierpes. Vafe. Juana. Que una joya de fu dama al Rey, Enrique le.dieíTeJ fm mi eftoy! Morg. .Qué mi amo fabe lit poquito de alcahuete, dando la joya ? en finno ay ninguno,que no fe ingenie, pues ellos llaman amigos á los que eftc oficio cxercen, fin que aya de eítos á cftouos cofa,que los diferencie, fino el mal nombre , que lirve de infamar á los pobretes. ■ £{if Morgan , de mi ama un «recado tengo para ñ , íi puedes efeapate de él. Mor ¿j. Si haré. Milerd. Porque en otro coche entre, donde llegar pueda Enrique, ¡bien ferá que á ellos nac acerque, .
De Don Franctfco antes que llegue mí prima* yuf. Juana. No crea , que vos hicicficis, (mucho íerá que delante ap. de Feniía no rebiente.' nu enojo 1 mas de la evita me valdré, íl fe ofreciere cola oculta:) no creyera, que el defdoro ea vos cupiéífei de dar prenda que yo os df, con acción tan indecente,. ^ como darfcla á mi vifta. Enr. Ni yo creí, que tuvieífeis en elfo tnas que reñirme, fe ñora í que agradecerme. Juana. Yo agradecéroslo'? Enr. Si,, porque bien claro fe infiere, que fi me quifo pagar, el que yo la vida os dieífe, eon, una joya , que ay.rado, rae obliga el poder que acete,, y hacer á tan poco precio mi fineza fuyaquiere; quien á cofta de otra joya, bien que joya vueflrá fueífe, la refeata >,dá á entender, ‘que en ningún precióla venden y afsl, feñora , por mas que vueftro ceño fe altere, quédeme á mi la fineza, ^ y la joya al Rey le quede* jtt<í/?.No es mas que una prendamiávueííra trayeion enagene, que no que el Rey de'pagar vueftra fineza, me alegue la fineza ? Enr. No feñora; porque fí mejor fe advierte,. es una, alhaja la joya, que-atmque por prenda fe tiene,, nías de dádiva en fu precio, que no de favor embuelve, y no importa tamo , que él una dadiva conférve Vtieftra., como una fineza, que a vueftros ojos hicicífe;. y pues la joya le paga, nada el cariño le debe. V? f Ya tengo que fepa cl*Rey*. Ya tengo cofa que cuente Bances Canáamo. á Enriqueta ; pues de mi amo, por mis ciertos intereífes,. dpi a a 1 atere foy de quanto hablare , y dixere.: Juana. Mucho fe declaro en efxoifolo mi decoro fíente, que al Rey fe dieífe mi prenda,, y no fer vos quien la diefléis; porque qué me importa á mi, que vosfeais Jo que fuereis? (ay de mi!) que iba a decir, A ¿L ingrato r fallo , y aléve. Salpicar.El Rey, feñora,-os aguarda*. Eenrf. Ricardo. Ófurd. Di.. Eenip. Luego verme puedes. %kard . S^hacé*. Ecnif. Pues lo pagan, parlare quanto fupicre, y aun de quanto imaginare le bordaré fu ribete. Juana. Vamos , y en honor del Rey¿, á quien-el Orbe fe eftreche, afer en fu redondez digno circulo a fus fienes, otra vez en los criftalcs los dulces coros alternen. Vanfe ,y quedan Enrique ,y MorganMujic. Al triunfo de Eduardo, &c, Enr. Aftros bellos. Morg. Soliloquio? y.o eítapo como un cohete, en tanto que en fus ideas extático fe divierte a parlar quanto aqui he viíto:. y ha hallado mi caletre, de Enriqueta en los oídos, para que mas me recree,, la piedra filofbfal, ignorada tantas veces, pues las palabras de eftotro ella en plata me convierte. VafeEnr.. Aftros bellos. SaieZerb.S olo á fin de verte , efperé encubierto, á que dexaífen défierto todo efte monte. Fwr.Zetbin? a mis brazos bien venido -feas. Zerb. .Requiebros á mi? ko pagaré mas aquí*
£# Jarretiera Bny. Por que ? ¿Íét£. Porque he colegido, que me efpera gran trabajo, pues mi lealtad fufará . el gran chafco que traerá á las ancas tu agafajo: que quando fe llega á ver, . que trate con mucho amor á un criado fu feñor, es porque le ha menerter. Enr. Sierfipre de humor has de eftárl Zwb. Deíde qiie las afufarte* y de Eícocia té'aumentarte, Uo me quedo que gaftar otra cofa.; y pues llamado vengo , y carcas recibí, quando ignórah'^li de.tr todos , qué puerto has rochado, j qué fortunas has .corrido, •ni adonde .citas * d’i á qué fin . necefsitas de Zerbin, 6 á qué efe&o foy venido. £nr, Dcfdeque quifo mi tuerto darme , con injufta lev, por enemigo á mi Rey, • poruña tragicá muerte, r que difculpar quife en vano, par fer en un lance donde enojé también al Conde dé Montgomeri, mi hermano, / de un Monarca perfeguido, y de un defino ultrajado, de deudos defamparado, de raí patria dcftituido; me vi obligado á la anfeficia, haciendo en mi advetfidad, norte la cafualidad, dertino la contingencia, que á Inglaterra me condux®, •donde me fufpendio el parto, porque fue quizá cfte acafo coníultado con mi influxo. Ya fabes quanto en mi edad primera , ¿1 arte exerci de Pintor , donde adquirí tal grado de habilidad, que por si fola fe hacia ella ertimar, de manera, que para fer la primera, dff Inglaterra.' no huvo mencfter fcrm'a. Aquí, pues, con ocáfion de hacer en fu Conte absiento* lo que fue divertimiento antes, Iviec '.profefsion; J en tan noble habilidad con que he adquirido riqueza,; dcíhudo de la grandeza, hago tjHinenfa vanidad de fer, honrado por mi, fin que nada aya heredado, pues para eftár eftimado me fobra lo que nací; Pintor de Camara he fido del JRey , y por el primor de mis áÍBieas, á cite honor • entre todos efeogido. No picnics que exercítára mi generdío ardimiento efte puerto , tan contento, fi amor' no me diículpára, haciendo al mas alto honor f los cxercícios capaces, > qu? ennoblecen los disfraces los difsimulos de amor, ha Rija .dolí Sénefcal, que en Efcocia Embajador * fue , y el milagro mayor, prodigio mas celertial; pues amor, porque defpojos ios mortales vea, quanto auiv.no cupo en la idea; fi^po abreviar en los ojos. r Vn dia , en Efcocia , yendo de nuertra Quinta al jardín a un prevenido feftin, Y o r ir los coches corriendo, el cochero , que en enojos a los demás atropella, volcándola el coche á ella, les quebró á todos los ojos. Llegué al focorro el primero, uniendo en el trance cfquivo ternezas de compafsivo, a leyes de Cavallero: donde rompiendo embarazos entre horror, y confurton, riofgo la precifíon hi.
'De Don Framlfco Sanees Candamc; hizo cortc/es los brazos, el Arte de la pintura. que de .puerto la fír-vieron en el golfo de fus llantos; ( o a quantos dichofos quantos rlefgosde damas hicieron!) porque quando mas fañudo el defdén en ellas crece, la defgracia favorece a quien la. fuerte no pudo* A la Quinta la lleve, donde cortes la afslft'i, en el riefgo la fervi, del fuílo la reparé, aun fin llegarme á inclinar; pues tan niña era á mi ver, que entonces fue amanecer, que aora es abrafar. Vila en Inglaterra aora, y en el zenit de fu vida la perfección ya crecida, que le apuntaba á la Aurora: «y de la cafualldad renovada aquí la gloria, lo dulce de efta memoria íc hizo luego voluntad: que de veces imagino, por quan ignorados palios, aun de olvidados acafos, « influxos hace el deftino! Yo enefeto la fervi, olla en fin me conocio, y aquel oque fe acordó hipo interceder por mi; porque pma la visoria de fu efqulva libeitad, halló ya mi voluntad Sobornada fu memoria: el fecreto la encargué de quien foy , fiando de ella lo inflexible de mi cftrclla, mi adversidad la conté, v afsi vcnci fu rigor, pues con tierna falfedad, ^un fe paíso la piedad a la vanda del amor. A caufa de cfta herpjoíurá tni v grandeza disfrazada cftá , ofreciéndome entrada para ver la gloria mía con libertad , y á efte fin, aora eftpy en fu jardín pintando una galena: no tengo de quien fiarme, que cn ;c qofa tan arriefgacky ni á criado , ni i criada he querido ; d eclararme en mí fecreto confiante, porque ay el inconveniente del Rey , que publicamente hace gala el fcr fu amante; y aunque c£e es afefilo ociofo, que no puede fubfiftir, no es cordura competir la pafsion de un poderoío, en cuya fuerte importuna, Siempre en fu opinión feria contra fu fobcrania, delito el tener fortuna. Demás , que capitulado de Norfiorcia el Duque’ cita con ella , y fu padre ya el cafamientp ajuftado dexó , ajunque por averfion ella el dilatarla esfuerze, fin que la obediencia tuerza fu fevera condición. No ha ávido cifras eftrañas, ni ocultas cintas ha ávido, con que no aya Introducido con cautelas, y con mañas los papelesy cobrado refpuefta á tiempo oportuno, fin fiarme de ninguno; porque Morgan , un criado, que en Londres he recibido, fi fu genio congeturo, |3oco callado , y feguro a mi amor ha parecido. Con acciones naturales, que en una converfacion poco reparables fon, por fcr a todos cafuales, l, na cifra he dífeurrido, con que fin fofpecha hablemos; •aunque cercados eílemos B &
La Jarretiera de Inglaterra, pueden fciier otro objeto, que juana ? que me preguntas, íi de mi cftoy tan ageno, por no ehár fin ella en mí, que abfotto , mudo , y fuípenfo, no hallando defeanfo el alma, fin que tenga en fus efe&os por patria mi voluntad, y fu memoria por centro? a los humanos difeurfos me efeondo en mis penfamientos; ya que eres tu tan feliz, que introducido te veo en fu cafa ya : ay, Zerbin, y quien para eharla viendo, vivir pudiera en tus ojos! Zcrv. Linda cafa de apofento, a no ehár junto á las nubes, que llueven por che izquierdo; mas no era malo el partido, que al mirarla yode Heno, fiendo terceras mis niñas, eíluvicráis los dos dentro» Bnr, Yaque tan feliz has fido, á decirlo otra vez buclvo, otra vez , y aun otras mil: con embidia lo contemplo, que ehás en fu cafa ya, valido del fingimiento, qtie hemos diíeurrido : dime, qué haveis habladoPZe/^.Promcro, feñor, que aunque todo el día fus pafios ande figuiendo, no encuentro ocafionrde hablarla, fegun la -trac fu refpeto de criadas aísíhida, fino es al defeuido, haciendo las fe ñas de aquella cifra, que en mi fe reparan menos, que en orro , pues todo foy leñas , vifages , y gcftos; y aunque queden las criadas en alguna ocafion lexos, iporque el murmure© no efcuchcn á pronunciar, no me atrevo, como me tienen por mudo, y folo á dar me refuelvo tus papeles; y aun aora. pucho que ocafion roñemos , de hablar, pues fi viene alguno, fuerza es en lo defeubierto dehe jardín verle antes, y á nuehras feñas bolviendo, no advertirá que pronuncio, como no efcuchcn los ecos; te he de decir , que Fenifa es enemigo cafero, y éfpia del Rey, que á Ricarda chaba aora diciendo, que lu ama cha enamorada, fegun ve por los efedos, aunque no fabe de quien. Bnr. Pues porqué no has ido luego» á avifaríelo ? Ztrb, Porque en fu tocador no puedo entrar, y porque á Palacio •me embia , que el Rey fabiendo, que la Coodeía guflaba de mi humor , le hace el cortejo de guhar también de mi: Por lo qual , íeñor , te ruego, que aunque con ella te caícs, no defe libras el fecreto á nadie , de que sé hablar, que perderé mi remedio, fegun lo que cho me vale; y en los gallos de chos tiempos, no trueco ier fabandija por fer hombre de provecho. I'nr. Pues mira , entre algunas cifras, que yo la he dado , me acuerdo de una de flores , en que de una flor folo leemos la letra con que fe empieza, componiendo el alfabeto; pues á fu fe na , alelí, azar, y aroma , firvíeron, de explicar la A. lavara de Jefsé , la B. figuiendo la C. el clavél , y de todas un ramillete compueho, poniendo adonde íe empieza á leer un junco en medio, que al ramillete divida los renglones va texiendo co cadsj círculo el fuyo;
DeDon Sranelfco Sanees (1 and amo. Zerb. Linda cifra *, pero en tanto feñor , componiendo y pues jardines cxcelfos, que en fu variedad oftewtan la grandeza de fu dueño, eftán fiempre matizados de.-flores de todos tiempos: yo iré componiendo un ramo, en que eíTe avifo encubierto vaya , y la mifma criada lia de abrigar en fu pecho, llcvandcfele a fu ama, el afpid de fu veneno. Zerb. Brava es la cifra por Dios; -porque fi mal no la entiendo, baila ocho , 6 nueve renglones fe pueden embiar impreífos en un ramo á qualquier dama, fin que fea el embeleco Jfofpechofo , y mas aquí, adonde el recato es menos que en otras partes : mas dudo que aya hallado tu dcfvelo para todas letras flores. Enr. Pues aguarda , que aquí tengo la llave , ya ti , ni á otro dexar eífa duda quiero. Lee» Aroma, azar, azucena, alelí, y amaranto: de la A. la ¿.lavara, de Jefsé, y la Bonina ; la C.el cla¬ vel, el cinamomo, la citronela,y el caracolillo; la,D. la damafquitta, y florde D .Diego; la E. la cfcobilia de ambar , la (fpuela de Cavallero; la F. la filopendola; la G. la gemela; la H. el hifopillo ; la I. el Jacinto , firviendole el iazrrun pa¬ ra la I. por fer cfta cali una letra; ta L. el lirio ; la M. la maravilla, moqueta, y mofeo greco ; la N.el narcifo , y el nardo ; la O. la flor de ojode Chrifto , y la P. penfies; la R. roía *, la S. el fandalo; la T. el tulipán ; la X. y la Z. no firvcn, con laC. fe explican ; y laV. la violeta ; folo lo que no ay es, que, y fe fuplirá con poner en el rami¬ llete una hoja de yerva olorofa, dondequiera que aya de decij; que, para unir la oradon. que vas , tu ramillete hablador, úna objeción me ‘refuclvo á preguntarte , que me hace mil chiquillas acá dentro: fi fon en la gran Bretaña tan cercanos los dos Re y nos de Inglaterra, y. Efcocia, y fe pro&ífa en ellos el Arte de la Pintura, con tan excefsivo aprecio, que de Flandes , y de Italia hacen conducir los lienzos de los mayores Pintores, quando tu llegues á. ferio del Rey , y tan celebrado: como dime, los mas diedros de Efcocia , no han adquirido una obra tuya , en que temo, que fi la mano conocen, por ella feas defeubierto? Sur. Muchas foluciones ay á la objeción que me has puedo* La primera fon las guerras, que embarazan el comercio: es la fegunda , que yo cfta habilidad no exerzo, fino es en Palacio , donde no es fácil falir tan prefto ningún lienzo á otras Provincias: la tercera , que advirtiendo efle inconveniente mifmo, previniendo eíTe fuceflb, mudé colores, y eftilo;. y quando hicieüen cortejo, no dirán que foy yo propio, fino que á mi me parezco: mas vete , que ázia aqui viene Fenifiu’ Zerb. Pues yo me aufento, porque perderé el metal de los doblones que adquiero, fi fabe cfta , ni otro alguno ei metal de voz que tengo* Vafe* Sale Fenif. Señor Enrique? Sur. Fcnifa? Fenif. Tan folo aquí? Em. Diyirticndo Q
La jfarr Hiera de Inglaterra, eftaba la foledad de eftos penílies hibléos con las cftra ñas. acciones del iiukJo.. F enf.Es raro fugeto, yo no sé por qué mi' ama guita dél, que no le encuentro ■ gracias : flores cogéis? Enr. Quexofas las confidero de no aver en las mcxillas, y frente de vueítro, dueño encendido fus matizes, 0 candidos , o fangrientos; y afsi, pues fe eftá tocando, que vos la digáis os ruego, quc cftp ramo, que mis manos ' artificiofasí texícron, p de las flores, que la Aurora vertió dél candido feno, ü de los dorados rizos al dpftrcnzar fu cabello, que fe cfparcio el fer en ondas,, riza ,'témpeftad del viento: llegue a encender en fus ojos >diis flores , porque luceros de narrar aprehendan rayos de la. esfera de fu.pecho. Fenif. Y es auni ama,o a Enriqueta? porque exponerme no quiero a errar; quizala embaxadaí Enr . Es: para quien os le ofrezco la Condefa mi feñora de Salís bu rgh : ya con efto »o podréis equivocaros, y que es neceflario creo, distinguirla-, porque juzgo, que f/rvís á dos á un tiempo. n>af Fenif, Mofea le diola pregunta: quife averiguar el cuento,, que Nifc me corno , y él fe ha recatado de cuerdo: Piic tenga yo elle mal vicio! . a na i qué me va el tañerlo? íi nada Enriqueta tocaal Rey ,• dé quien yo; profeflo fer eípVa : pues aun quando le llevaba fu denuedo á la campaña ■ , a Ricardo dexo en Londres 4 efte efeélo*, pero aquí vienen mis amas, °jo a la vifta , y Alendo. Salen Juana , Mi ardi , 2^ fe, y Morcan, Milard. Eíto, prima, he de deberte. Juana • Una cofa en mi cordura es. eflra ñar tu locura,, y otra es el obedecerte; porque diine , en un Pintor, particular CavaHbro, qué puede aver (dolor fiero!) ap, que fea digno de amor? Edi/ard.E\ Amor,aunque ha fundado» fu imperio en fu tyranía, iguala en fu monarquía los méritos al eftado: ni él atiende á la nobleza, ni á grandeza, aunque mas hables,, que de las prendas loables fabrica alia fu grandeza:, en lu imperio ungular á ningún Monarca cede; y qué Rey es quien, no puede ya abatir., y ya-, elevar? Sus prendas, conííderé, • lu gala , y talle advertí, - quizá noble le creí,; -porque yo lo defeé.. ; Micnte con tal frenesí el ‘defeo iifongero, que íc engaño a sí' primero,, y me engaño luego á mu, 'El, eñ ; f in, con ipi grandezafe d’ctda , y con' fu humildad,. haciendo. con< faífedad ■ 'veneración la tibieza; ■ pero de mi conocida tu nobleza , fue en fu modo 5l ' ■ que no puede citar del todo. ■ uná gran alma efcondida. . ■ ' ■ Mi fofpecha confirmo tolo lo que me ha contado» f dc fus cofas el criado, • pues mé dixo::- Mbyjr.i A quí' entro yo; ? y aunque - ando tari aturdido, <4ueen nada es bien que me meta, porque anda un diabloeftafet^ enr
De Don Francifco BAnees Candamos entre mi voz , y fu qMo: y tan diablo, que á citrones, íi parlo lo que aconfcjas, 6 trae acá fus orejas, o lleva allá mis razones. Si es que vas á referir lo que yo te revelé, un nuevo güito tendré en bolverteio á decir; que aunque fe ligue el medrar, enriquecer, y lucir, ■ no sé quien puede fervir adonde no ay que parlar: conté , que ocultas tenia joyas de precio excefsivo, que lo que ha que con él vivo, nlil léñales en él vi a de una incógnita nobleza, en el modo, en el mandar, en reñir fin ultrajar, en romperme la cabeza ; con una gran .feriedad, en fentir con fufpcnfion, dando rafgos cada acción de una oculta gra edad, que pulo de la alta cuna la' naturaleza rara . un cara&cr en la cara, que no borra la fortuna, ti lo efeonde : y aunque digo, que por mi fuerte infelice todo el diablo fe lo dice, yo no puedo mas conm'go, y va en la complexión mía; porque , feñora, en efe do, íle lo recio de un f.creto me diera una apopleg'ia, a no ícr que en mis enredos el Cielo me quilo dar facilidad de arrojar, aun fin meterme los dedos: ya dixe , y oy no es penofa fu venganza, aun ue llcgaíTe, y fi aora me mataflé, no me queda acá otra cotí. Sintiera en mi fuerte ingrata > no hablar en nf muerte ; pero f» es que ton mi habla muero. yo parlaré que él me mata. Fenif, Pues uíled otra muger tome» que calar no me conviene con un criado que tiene mala ley al pan que come, ni me hable mis en fu vida, ni aya miedo que le quiera, para mi natural era eífa muy buena partid u i Mor *. Criada eres, y has de'fer como yo. Fen'.f, No ay que tratar. Morg . Como no pierda el hablar, pierda quanto a7 que perder. Juina, Qué mandas, pues? Milard, Que por mi no fe enoje tru amíftad, de que con mas libertad ^ pueda Enrique entrar aqui. No fon mis intentos vanos, pueíto que en nueftra Nación poco reparables fon vifitas de Cortefunos, y menos lo ferán del* a cuya introducion ya tan grandes d’fculpa? da lo valiente del pincel; y aunque al difeurío fe ofrece reparo en la libertad, la inifma defigualdad las fofpechas defvanece. Juma,D fde que eíTc hombre acabo de pintar la galena de la Quinta , y dcfde el día que el Rey en Londres entro, no le he hablado , y enfadada, en cite jard'n le vi, aunque tu labes que aquí jamás fe niega la entrada eri jardines á ninguno. MÍlard,Vor qué con él tanto enfado? Juana, Defde aquel riefgo paííbdo le miro como importuno. Milard, Pues «o te dio fu valor vida en fus palios veloces? Juana, Ay prima! aora conoces quanto cania un acreedor? Milard, Yo, que nunca le debí, con güilo viendele cítov. C z !****•
La yarretUra ¿ uathu Yo prometo; que dcí'dc o y guílarc del, mas por ti fu majada permitiré, como con él te declares: le hablaras quando güilarés,. y aun yo por ti le hablaré, ílcgand.üfe á declarar con todos, que es por ti todo* porque yo halle deíTe modo linda traza dé pagar. MUard. Dios te guarde, que al jardínvendrá , y yole píenlo hablar, porque le quiero mandar, qye entre-por mi cn cLfeilin. Vafe*. Fenif F,1 por el jardín venia, donde me dixo turbado, que en el, para tutocado; de todas flores texia cí^€ ramillete, qué con mil conceptos me diov Juana. Con un junco dividió fus renglones, yo veré f\ es la cifra , él fe ha de hallar con muy mala recompcnfa; que cílá. engañado fi píenla, que á Enriqueta le he de dar* f Ms>rg*'Yo fi que fe lo diré: gracias á Dios , que hallé ya que contari Fenif No ay ba, ba, ya» con el Morgan. Ador ?,.Y por qué?. Fenif Pon hablador, . Morg. Y podrás dexarme?' Fenrf. Si, que fo.y/ cuerda. Morg» Como yo el hablar no pierda, pierda todo lo.demas. Ju.u Que tu ellas enamorada, Leyendo* aunque de quien ignoro, con Ricardoal Rey .embio á decir efla criada.. Fenif M\\ huelas al ramo y>me mira, y, me remira;, ya íc acerca , y fe retira: válgame Dios! qué Ceta? Juana, FenlCa,.Fenif Señora mía? Juana ,.Ponme cíTe ramo, agárrala*. Fenif Sí haré , donde? Juana, Traydora , á la fe faltas de criada mia? de Inglaterra, Fenif. Yo, feñora? Morg, Qué le ha dado? Fenif. En qué mi ley defagradár Juana, Que yo eíloy enamorada. á Ricardo le has contado? Fenif, Jefus mil veces! hechizo trae’ el ramo entre los dos. Morg . Como es ello? viveDios*. que elle diablo es pegadizo* Fenif. A y que me mata.. Morg . Uíled tome marido , que no conviene nniger para mi , que tiene: mala, ley al panqué come* Fenif, SI tu de aquí no falraíle, como faberlo pudiíle? Morg, También v.ílé ignora el chiflé 'Juana. Yo. te h:\ih\- Fenif F\ enojo bañe, que no.hablaré mas. Jua. Predio es no darme mas á entender; yo el ramo holveré á hacer; y embiaré en él otro* avifo. Vafe*. Morg. Ni me hable mas en fu vida* ni aya.miedo q«e le quiera: ' para mi natural era» efla muy. buena partida. Fenif Aquí anda el diablo findüdá». Morg, Lo mifmo, amiga, he penfadof quien pudiera, fer callado! Fenif «Ha quien, pudiera fer muda!' Morg. Tracme rfealhhjas dótales,. chifmes, quando nos cafemos». : Fenif. Si, pero los partiremos comochifmes gananciales. Morg. Pucílc que á parlar me enfeñasfj, y á atkbar mil defatinos, b' en tí lie de engendrarvecinos* > Fenif. ¥ yo de t'i parir dueñas, vanfe» Sale el (Duque. ®u<j. Pues me permite la* entrada al hermofo ameno fitio, esfera verde de tantos caducos aílros floridos, que la noche apaga en-fombra^, y la aurora-enciende en vifos: * pues me permite la entrada fin nota el común eílilo, uo . folo vengo á b,ber .COA
De Don Francifeo eon Jos ojos et hechizo, que Inficionándome el alma, me dcleytalos fentidos, fino a quexarme a ellas flores,, que á lo ardiente del gemido*, quintas producen fus plantas agolarán mis 1 fufpiros. El Conde de Salísburgh, pudre de juana , y mi tío* la ordeno en fu tclhmenta*. que fe cafada conmigo, «o folo por conveniencias de fer mi Eli ido tan rico* fino por bolver fu cafa iquedando en hembra) al antiguofelafon de fu Baronía, que reípetaron los figlos, conferrando fu afeendendá m mi cafa , y apellido, Juana (ay amor! que al nombrarla*, el corazón á latidos, embídioíb de los labios* def pachofe me ha movicFój.. a beber , íí quiera en ecos, de fu ¡nombre-el defperdicio:) luana repugna ellas bodas* fin raanifcílar motivos, mas: que una avcrfion al Rey,, (con qué dolor lo repito! pues aun de> Ignora rio, no puedo fingirme el alivio, «pando. cílá , á lo que difcurrOj, deímintiendo lo que míro*) ! Ei¡ R ey á juana feíleja, J aunque halla aquí no liemos viflc» nías que aquel'amor, que es galaj ymas.qne elección capricho* pues folo en públicos a ¿los, donde! os - empeño precifo1 feílejar á alguna dama, fu - afeito fe ha conocido,-. fin extremo que defdigav de fu Real animo invi£lo,. y fin que ella deíle coto el limite, aya excedido. GoB'todo elfo-, es im zclofo- { inventor, de fus martyrtos; pues en mi.jojaginacioftv B anees O anclamo, produciéndome infinitos, lo que nó defeo efpero, y lo que mas temo finjo: a ver buelvo ; aqui ella Enrique* Sale Enrique, Enr. De fu vífta me retird* pos no encontrar 1 en fus ojos mis zelos. ©//£. Enrique amigo, por qué de mi te retiras? ^ Enr. Porque viéndoos divertido con vueílra imaginación, mi veneración no quifó, que arrebate lo rnidofo el güilo á lofufpendido. $)uq. Antes te he bufeado - yo, que unapretenlión contigo he de hacer. Enr. Vos pretenlión? S)uq. Ya labes quanto rendido vivo al impofsible bello* al foberano prodigio de juana , de quien efpofo he de fer. Enr. Cielos divinos! avra valor para' verlo, en.quien no le ay para oírlo? 0uq. Para engarrar íüs aüfencias bañar de luz determino mis ojos , entre las fombras dé los rafgos coloridos de fu belleza, y afst un retrato ftiyo te pido* pues tan alto affunto no esde menos pinceles digno: fu. amante foy , y fóy yo, difereto eres, harto digo, "büft Enr. A quien, Cielos, pudo:: -- Sale ( ¡{icard. Enrique, ya q*e-antes de irme te he viílo¿; te quiero avífár , que el Rey, que te diseñe me dixo; que le lleves el retrato' de juana que te ha-pedido* y a Dios. Vafe. Enriq. A quien pudo, Cielos::- i Sale E^ife. Enrique, efte laberinto, bufeandoos entre fus quadías, h.e paífaddoj'y he corrido: Enriqueta mi féñora me hamandado proveniros.
La Jar refiera que no os aufentcis fin verla, ya mi embaxada he cumplido. Enr. Otro embarazo? Sale Morg . Señor, todo el dia ando en tu bufea. Enr. A muy buen tiempo vendrás con tus de latinos, para que te dé mil muertes. Tantas ? no podrás conmigo porque no foy cementerio, ni caben en mi diílrito, y de una me fobra el tercio, (t tu no guardas el quinto. Vive Dios, que aunque criado, foy criado bien nacido, y que aora no ihcparlado para que me hagas ozico: y elle demonio embuílero, con refabios de vecino, que con cofquillas 4c chifmes te anda efearvando el oído, miente fi algo te ha contado; y pues me anda en cuentahilos, íálg i cite diablo, fi es'hombre, que le reto , y defafio. Enr. Calla , fi no quieres que todo el furor vengativo contra ti rebicnte. Morg. Ay Dios! callo , que me ha confundido, y me ha atado de Lrfangre las palabras con un grito, Enr. Aquicn pudo , Cielos , (otra, y otras mil veces repito) fuceder en tantas penas eílár á to las remido, confundiendo el fentlmiento lo vario de los motivos? Pidióme un retrato el Rey, á cuyo poder refiílo en vano , y otro retrato me pide défvanecldo el Duque : yo de mi -dama he de entregar á otro arbitrio, ni aun la fombra ? yo poner, fu copia en otro dominio, producida de mi mino, . flue dieílra contra m\ mifiao. de Inglaterra . mis mifmos zelos >nie vaya dibujando en io que pinto, creciendo mi cíludio propio la ofenfa en lo parecido? Mal aya la habilidad, pues á . fu dueño hi vendido! mal aya, amen , ct disfraz! y mal aya mi delirio, que cita aumentando en mi idéa de mis-anafes lo cxceís.ivo; pues contra si mifino, fiolo de fusmi fmos dcívarios la idea de un tcmerofo va produciendo enemigos, y con.í .bcr engendrarlos, no'es bailante á rcfiílirlos. Salen todas las Sarnas. Juana. Aquí ella Enrique. Morg. Áy leñores, uu Angel Jas ba traído, que al verle entre si furioíb, eílaba yo tamañito, fin que en mi míírno cupicíTc, con eílár tan encogido. Mllard. Enrique : Enr . Señora? Milard. Tanta tibieza , y tanto retiro? Enr. No es tibieza, es fufpcnfion; pues con verdad os afirmo, que el ratoque fuera de ellas p ’redes eíloy, no vivo. Juana. Aunque lo dice por mi, mal mis fofpcchas refiílo, perqué aun les duele á tais zelos de Enriqueta en los oidos, aquella faifa alegría con que fe engaña de cirios. Enrique, ya declarado me alegrad faber que os Iirvo en eílo ; y fi elle ramo me embiaíleis, con el defignio deque á mi primate diefll*, fegun de eíle amor colijo, os 1c buclvo, porque vos darfel? podáis mas fino, pues sé que de vueílra mano también qued irá admitido, Dale d ramo. Enr.
De Don Fr and feo Enr. El mifmo es que yo la di. Juana. Tomadle : ha fallo! ap». Enr. Ay bien mío! pues me le buelve , fin duda qifs buelve ya retpohdido: * al defeuido he de leerle. Morg. Temblando los ayres miro,. '• por fi anda aquí cfte demonio, y por fi al tiento le pillo. Lee Enr* Tiftnbien que tu tienes joyas», con otros muchos indicios de tu nobleza, a. Enriqueta eflfe criadola dixo. Morg. Otra mlradita?: Milard. Enriqúc, una cofa he de pediros» y es * que declaréis quien fois, que por muy -cierto he fabldo, que fois mas que parecéis. Enr. Si creels lo que osha dicho eftc picaro , de que tengo joyas::- Morg .. jefu-Chrlftoi Enr. Y de otras locuras que inventan fus delatinos, 1 qué culpa-, feñóra , tengo? un Pintor Flamenco, he fido». de moderada nobleza». Morg. Efte Demonio anda, hilo: yo guarneceré de Cruces orejas, boca , y vellido. EenifiWk I gameDiós IcRc rama. tiene diablo.. Ehr. No me animo, feñora ,á dárosle , : aviendó 1 - ya de otra mano-Venido, y que;en vos no puede fer ‘ prenda: loque en otra, es defperdicio. Juana. Bien le hafeícnftdo de ciarle. A Milard. .Efttf noche prevenido publico feífiiv tenemos, . porque aun dura el regocijo dela vitoria del'Rey, •y en¡ bayletcs la aplaudimos todas, las (inoras : vos vendréis a él , que yo bs combidd*. Eh Si haré , pues vos lo mandáis; Juan i 1 con ¡ el abanico - A *rnc ha dicho, que tiene icios», aífeguratc, bien , mió» Bartces CanJhmo. diré en laxara y-el peló." • r r paJfaU ryiÁno por latara, y toen las r hondas de l¿c cabellera. í Juana. Malmls fofpechas reprimo, pues traygo al pecho corbata, y aora es ufo, y h a de querer el galan , fetáa la corbata, y el bobillo, feña de quererla-dáma. La oreja, el abanico, la cabedla corbata la barba , el bobillo conel dedo ■ indice Afsi veré fi me explico: no los tengo de que quieres, fino de que eres querido. Enr. Qjc no los tiene , de que yo quiera juzgo que dixo, " fino de que a mi me quieran; yo tengo también los mifmos del Duque , y del Rey diré. Can el dedo indice ,y U.piuma delfomVrero , la manga, y frente. Juana. Los tuvos fon.defvaríbs diré. La mano por la cara él , y ella. Enr. Y los-tuyos también? yo té atloro r . ‘ El con* el dedo indice , y lucro con el del cora'gon toca la corbata , elU fñali el descorazón , y toca con el indice el bobillo. ’ Juana ; Yo te éftimb. E(if. Qué ’fitcnció ferá efte, r qtie t - á todos ha íufpcndido? Sale Ricardo.- fticdrd. El Rev , fe ñoras:, ha-entrado ■ aora-at jardín , porque vino a vér-él féftin , y aguarda.. Milard. Vamos, Enrique, advettído quedáis. Enr.S i feñora.- Vanfe las Damas. Juana. Enrique , a’ pediros buelvo también el íetrato, fi efta ya acabado. Morg. , Oidds que tal oyen. Enr. Ya. lo efta; apelar feré precifo, pifc&me aprietan, a la induítria/ de que viqp prevenido; '
La JarreHeta lo efta , y Corrido yo también , de lo mal que firvo-, pues no acierto lo que importa, ponfion es de mi excrcicio: efte el retrato es de Juana. Sale el (buque, S)uq, Retrato de Juana he oído,' y nadie a mi vifta puede llevarle , fin que mis filos caftigucn fu atrevimiento. ’Bnr., Quede el retrato conmigo por lo que importaré. 9(icard. Pues qué intentas? $>uq. Dar el caftigo á quien intenta en mi ofenfa llevarle , y no me.irrito con eííe pobre Pintor, porque en fin avra atendido, mas que a otro particular, al interés de íu oficio*. &nr. Qualquicra que imaginare, que cabe en mi genio altivo mandarle, del interés, ni que puede mi capricho dar retrato de efta dama, fino á quien me le ha pedido, fe engaña ; y pues tan vizarro riuieftra vuclclencia el brío, el retrato efta en. mi mano; y aunque por tan ''abatido tne tiene , fí ha de cobrarle, no es apropofito el fitio» ^icard. E nrique,qué esefto?al Duque rcípondeis tan atrevido? Em, Al Duque , y á vos. Morir ,El otro, lo mifmo es que un torbellino, Wuq. Dcxadme darle la muerte, $¡icard. Eflb no , que fi le riño, £uq porque os perdió el decoro, mas no porque no me animo a deferid .“irle , fupuefto que aquel retrato fe hizo por mu fbuq, Pues en vos, y en él á vengar mi ofenfa afpiro. (Riñen* Enr, Deteneos , que Ricardo fe engaña , el retrato es mío, y hecho para mi, quien quiera gabwíle rífia conmigo. ¿te Inglaterra, pues que yo fioy dueño del. Hombre, has perdido el juicio? Morg, El diablo del hombre pieafa* que de todas es querido. Muere á mi azero. %card. Eflo no. tenéis que preveniros a mi defenfa, que yo aísi a un tiempo me defpico sde los dos. $(iñm todos, V\icard. Teneos. Sale el , tolas las (Damas, y Zerbin, Que es eño? -Jridna. Ciclos , qué avrá fucedido! *l e y* Como fe pierde el rcfpeto, no folo al fagrado digno de ella cafa , fino a tiempo que yo dentro de ella afifto? vive Dios::- Duq . Señor. : - Enr,Scñot:a Qué fue el cafo ? referidlo, antes que ol mi/mo íilcncio fjiva también de delito. fyeard ,Fqerza es; pues que temerario fe atrojó á tanto peligro, yo , feñor , te lo diré:. Enrique, aviendo traído el retrato que mandafteis, me le daba, quando vino el Duque , y oyendo el nombre, írrito lo vengativo contra Enrique; oh fu defenfii me opnfc , y::- Morg, Ay hombre maligno! calla-, no lo digas todo. Eenijfl Pues qué ficntcs? Merg, E 1 T 0 es lindo, que falen todos á verlo, y no queda á quien decirlo. £>uq. Para el Rey era el retrato? ap * MiUrd. Del fuilo apunas refpiro. Moftradme, Enrique, el retrato, porque en aviendo fabido, que yo me quedo con él, nadie tendía que pediros. Enr* Turbado llego : feñor, aquí efta. . (Dale el retrato* vi c J'* Deidad, qué miro? cftc
De Don Tranclfco e(lc no es el que os pedí, Juana. Que es raí retrato Imagino ci que le da. ab . Enr.El es, fe ñor. En toda raí vida he víílo raas desemejante cofa: meneíter era artificio £ara que tu errafles tanto, o te ha dado algún delirio, pues un retrato me traes, ni herraofo , ni parecido. Enr, No pude mas. %y. Corno no? quando en eíte Arte no ha ávido mas deftreza que la tuya. enr. Difeulpeine lo infinito de. la heemofura de tal onginal, íi averiguo, que de parecerfe á ella, tan dlitante, fe ñor, miro 1° feo , como lo hermofo: y qué ciirañais, que Indccifo hacer otro femejante el Arte no aya podido, quando aun la naturaleza, en tan dilatados ligios, no íupo producir otro íugeto tan peregrino? fyy* Buena es la difeulpa •, pero nus huviera yo querido la obediencia : haced, Ricardo, pagar a Enrique , á quien libro feis mil ducados de plata, porque confefso rendido ^ acierto a las perfecciones <ic tan celeftial prodigio, y porque en fin, fui yo quien lo mando, y es muy diítinto, que yerre él , o yo no premie, puefto que el eíludio %iifmo le coito el hacerlo errado, que el averio confeguído; pero advertid , que de oy mas, que a pinta* bolvais os privo eíta belleza , y la copia en atomos reducidos . %omb<U ' entrego al ayr:, porque quando fer retrato quifo, íolo fue ale fu hamofuu Sanees Candamos un agravio colorido; y de qué firve el primor, que no acierta en mí fervicio? Vamos al feítin; vos, Duque, quedad también advertido de que Enrique me obedece, aunque no acierta , y que emblo la copia al ayre, del ayre cobrad vos los dcfpcrdxios: Ay de mi! pues que z<ííoio, fin faber con quietf m¿ irrito, lo que me conto Ricardo me trae fuera de fentido. Vafe con Ricardo. Milard, Vamos, que el Rey nos efpera, Vafe'con T>{if. Juana. Ay de mi! quanto me aflijo, pues quanto es en mi belleza, es en Enrique peligro. Vafe con Fenifa . <3)uq. Ay infeliz! que en agravios mis zelos fe han convertido. \>afú Enr . Y ay infeliz! que pendiente de los ceños del deftino, que perfuade voluntario ^ á lo que influye precifo, mi vida cita refpirando por alientos parafifmos. Vafc{ TAoYg. Mudo, oye lo que ha paflado, pues que todos lo han Cabido: mi amo, y el Duque han rendo. Cobre quien le avia mandado hacer un retrato; pero entro la miferieordia, porque en cafo de difeordia llego el Rey a fer tercero: Válgame Dios! defeanfado ha quedado mi capricho; fi aquí no lo huviera dicho, huviera ya rebentado. W/e«t %erb. Pues tan hablador te noto quando tu fecrcto apuro, anda , que yo te aífeguro, que no ha dado en Caco roto;' y menos rieígos huviera, fi en la materia mas grave el hablador lo que fab$ íblo a dos mudos díxera» D ¿UCtfj
La Jarretiera 9\iódYd, Eftatua he quedado fría: ap> acabando de hablar folos el Rey , y yo, no Imagina el alma , como pudiefle él faberlo tan aprlfa. UW. De mi, que digáis no importa, pues todo para en mi vida; pero en. quanto a la Condefa, infame fera quien diga cofa que dcfdecir pueda de fu opinión pura , y limpia, y yo fabré Cafti garlo. ^icard, A tanta defcortcsiá . i no, ay otra refpucfta. Aísi Sacan las efpadas, desatenciones caftiga mi a ¿ero. Salva el 'l\ey , Juana , y Zc/bin• Tened , qué es efto? Que cfte arrojo fe repite aquí otra vez ! porque entonces 'mi colera no os fulmina confcquencia á la fegunda, fue la primera ofTadia. ap, lJuana, Todo es fuftos, todo es penas* £nr, Si yo te ofendí, exc relea, leñor, en mi tus rigores: defeomponer determina mi induftria-cita confianza, <que contra mi fe confpira; á hablarme llego Ricardo, diciendo , que me quería tanto , que aun no refervaba de mi la mas efeondída confianza vueftra , y que cita verdad ateftigua * ver que acra le dixifteis, con mifteriofos enigmas, que tengo correfpondencias ■ con una beldad divina, en quien lo mucho el de herraofa excede el blafon de eíquiva, de noche hablando con ella, y eferiviéndola de día; «jue matarme le mandáis* a efto añadió , y corrida mi lealtad , y mi nobleza, de ver que cu una acción mifrna, $cl decoro de una dama de Inglaterra, una falle Jad publica, •y una indignidad de vos intenté con fuña impía darle el caftigo , y la muerte, y aun entregar fus cenizas quifiera al a y re , porque dc'traycíon tan atrevida, porque no queden memorias, no era bien dexar las mifuus. Zwb, Ha buen hijo , efla fue doble;. con qué deftreza cita urdida! %icard . Señor, fi creeis::- Bnr. Pues yo de qué faberlo podía, íi vos no rae lo contarais? icard, Yo? Callad , que mas fe irrita mí venganza ; a los dos prcfo&i .lleven , por la grolferia de facar aquí las amias. Juana, Mi rendida fe os fuplic.v feñor, que á los dos mi cafa oy de fagrado les fírva. $X'y. Aunque vueftra cafa fue principalmente ofendida, y en ella • yo , con todo elfo, ic fervirá á mi jufticia de indulto vueftra preferida; tn , Ricardo , te retira . •de aquí, que quien rraydor falta la fu Rey , que dél fe fia, no es digno de fu prefinida* U(icard. Mi vida veré perdida, o aftegurado tu engaño. O fuperftidon maligna! Ay aquí fecreto grande, que averiguar neccfsita mi induftria, porque fi no, _ la grada del Rey peligra. vafe* ynr, A un traydor un alevofo. ¿erb. Bien dcfpachado le cmhia. J\cy, Oy los dos por vos, feñora^ el indulto han merecido, filias el lograrle ha fido fiendo vos la # interceflbra; pues d alma*que os adora, ícntir debe en pena igual, «juc fea condicional,
D/f Don Frzncifco Bances Candamos y no común 'd dcfdén, y que podáis querer bien á quien os pinta tan mal. Juana. No os entiendo. %>’• Yo bien sé, que ya os he entendido a vos. Bhr. A Tolas hablan los dos, qué la dice el Rey, dité. 'Señala la cabeza ,, el dedo del corazón, boca, ,y la frente, Juana. Con ellos relpondcré, que él tiene zelos de ti. %*. Que os defvelais mucho oj. Señala la cabera , frente , abanico, y dedo indice. Juana. Y que por la noche hablamos: % Señor, ella que tratamos no ca platica para aquí: fineza queréis hacer Señala la-cabezal , mexilla ,y los dos dedos en la boca. la ruindad del fofpechar? de quando acá el infamar fue crédito del querer? corno llegáis á ofender vueítra Mageftad afsi? No cílemos, feñor , aquí en tal platica los dos, que penfais muy mal de vos, y mucho peor de mi; á Morgan voy á entregar el libro ya respondido. Vafe* ~frb. El Rey quedó fufpeiidido. ri s y* Que mal hice en declarar zelos, haíh averiguar a quien mi enemiga bella ama, y por quien atropella tantos decoros Reales! que en zelos tan defiguales, antes me ofendo yo, que ella: Enrique? Enr. Aquí retirado, feñor , efpcrando eíloy, < quG de mi fe quedes oy feguro, no aviendo hallado lo que de mi te han -contado Pues tu, di, te has perfu adido a que yo huvicffe creído tal i > . ; . Enr. A mi me pefir, pues qué dirá la Condefa de zelos que le has pedido? !%y. Yo zelos? Enr. Zelos, feñor. 7[ey. Hombre , ellas fuera de feífo? y que aun yo lo eíloy confieíTo, ap. porque él no pudo en rigor oirlo : loco , traedor, tu te atreves de eífa fuerte a decirlo ? Enr. Trance fuerte! Gsey. Pues di, fi yo k> eftuviera, qué diílancia, aleve , Iiuvierá de mis zelos á tu muerte? Pues fi fe quexa el jvodec quando fe llega á irritar, aun juzgo que el caíligar es primero que el faber, Enr. Señor, á mi parecer, zelos fueron los que oi. mas quizá mal lo, entendí. %>'• Aquí ay ardid , vive Dios, pues lo que hablamos los dos no pudo oir defdc allí: 1 prevenida la criada eílá , y por el interés, para averiguar quien es, me dará eíta noche entrada; tu ofadia anduvo errada en averfe declarado; porque poder enojado, lo mas difícil ha fido el darle por entendido, y tu lo has facilitado. T>afe. Enr. Válgame el Cielo! Zerb. Yo aquí contigo á hablar me rcfuclvo, pero á fer mudo me buelvo, que viene Morgan allí. Sale Morgan* Morg. Todo el di a ando tras ti. Enr. Efpcra, efpera. Morg .Ya efpcro,' Enr. Qué es ello? Morg. Un amo hechicero me obliga afsi á {'antiguarme tono entero,por librarme do fu demonio em bu itero. T hro Oí: \ tez te embía
La Jarretara Ja Condefa mi feñora, que efte no le güila: aora ícgura efta la fe mía, pues el diablo fe dcfiua de las. Cruces del veftido. Enr, Mueftra.. Morg* Brava índuftri'a ha fido traer las Cruces fembradas. Enr* Otras hojas trae dobladas, veré loque ha refpondido. Lee» Mi bien , efta noche cfpero^ porque remedio buíquémos. no íolo por los extremos que ha de hacer el Rey fevero, fino porque lifongero eífe criado villano, que de un Conde eres hermano,, a Enriqueta la como,, porque ella un relox le dio., 'Morgue r e a qué hora efta la mano., £wv Culpa es naja , pues fufa tanto a un picaro, hablador: muere , villano , traydor. Saca la efpada , y dale. Morg» Ay dcfdichadb de mi i feñor , en quéte ofendí, que afst’rne has defcalabrado? dos, cuchilladas me has dado. Quando ocultarme prevengo, que un hermano. Conde tengo, ^Enriqueta le has contado? Morg* Jefus ! el diablo no hahuido de la Cruz ■ ? no es diablo ya; mudo, tcnle , bueno efta, la cabeza me has rompido, no eftés mas enfurecido», Zerb. Mcnefter es ya,mediar , ba, ba» Enr . Elrelo;< me has de dar. Morg, Ha ia effo el diablo conto?. mas hablador es que yo,, por él. me quiero trocar, vesleaquí. Enr* Donde efta? Mbrg* Aquí. Enr» Mudo , á cfte por hablador, le le quita mi furor, y porquecallas, a tite k d°y ftfiUámni». Morg, Pues pele a mi, de Inglaterra» con mi alhaja has de premiar, que cfte otro no fepa hablar? Enr* Afsi el moftrarte configo, quanto ganaras conmigo, . fi aprendieras a callar* \anfe los dos» Morg* Tuel relox me has de bolver, mudo , que no. quiere dice: ay hombre roas, infelice! á curarme he menefier ir, y podréis aprender criados rodos de mi, por hablar fe medra afsi: pues fin relox he quedadlo, y me vov defcalabrado, dcfdichado hablador fui., Sal eduque,y igife, Q>uq» Yo Ia¡ noticia, he tenido de que un hombre fíjele entrarde noche-, y averiguar fi es verdad, ó no , efeondido. he de cftár , y afsi te pido, que me abras.. E{if* Si haré , pues quandono. fuera yo deruvando,. en, quépecho fingular ay valor para negar, lo que fe (aplica d ando? Yo la puerta-te abriré, puntual en; obedecerse, y también para efcondcrtC: litio oportuno tendré;, y á Dios, no nos vean, porquelo fofpecharán.. ’baft,, ^«y^Amori. lufpende un poco el rigor¿. en tanto que mis defvelos fe averiguan , que eftos zelos; van tocando en el honor.. En mi efta liga es baldón, quando en todos, honor fue, pues por el Rey profeísé fu Militar Religión:: diola-a todos por blaíon, y á mi por oprobió-,, quando fu dueño eftoy adorando, y pila mifma , fi lo atiendo, mi cafa va ennobleciendo, pero mi amor infamando. Vaje*.
Be Don Francifco Sale Juana con una lu%, Juana. Pues dexo cerradas todas las puertas , y prevenidos todos los inconvenientes, dexadme , necios delirios, pues pafíais á fer dolores deíde que Cois vaticinios, que empelar dcfde el temor á inquictarfe del peligro, es anticipar los males con anfias de rcfiftirlos: por una noche no mas que queda , ha de fer prccifo que le vean ? pues qué íufto, qué inconveniente prolijo me cita anunciando en prefagios el corazón á latidos? para aufentarnos mañana llamo á Enrique ; qué infinitos fobreí'altos que nos cercan, unos de otros producidos! la defefpcracion , folo es quien puede hallar camino. En cite quarto , que eftá tan apartado del mió, y del ruido de la cafa, por fer del jardín vecino, le quiero hablar , y cítara en fus quadros eícondido Enrique, pues tiene llave de aquel íccrcto poíligo: la feña haré. Hace la feña con un liento. Sale Enr. Ya e'fperando citaba j entre tanto abifmo de fombras, la blanca Ceña da cite tremolado, avifo. Juana, Mi bien, mi feñor, mi efpofo, (con qué terneza lo digo! ) ay , fi eíte nombre durara al pronunciarle mil figlos, “porque es ya dexar de ferio acabar de repetirlo! Con mil anfias te he cfperado, porque acá desfallecido el corazón, efeondiendo lo afuítado en lo remido, me anuncia vanos temores ’Bmees Candawo . de que rezelofa vivo. Enr, Ay de quien no ya temores padece , puefto que han fido los míos riefgos declarados, -con que ni aun dexa el alivio la evidencia de poder dudarlos al difcurrirlos. Juana, En mas venturofo citado eftás, puefto que te miro vivo , y padecido el riefgo, ^ que a lo menos del martyrio te librarás de temerle con averie padecido. Al paño el tj{ey. Ya no ay que dudar, fofpcchas, fupuefto que á Enrique he vifto: corazón , ni aun lo irritado me dexb lo fufpcndido. Al paño /M/V.Niíé me contb, que encala ha entrado el Duque mi primo, de cierto hombre rezelofo: con que otra vez me retiro á foífegar ; mas qué veo? Enr, Confidera fiesdiftinto, aun padecido mi mal, fi yerro , pálido, y frió, vertiendo la vida en mares, defatando el alma en rios, á nunca mas verte vengo á decir que te he perdido. Milard, Bueno es efto. Juana, Calla, calla, que de yelo un bafiiifco, de carámbanos un afpid efla voz ha introducido el alma , qué el corazón me muerde por los oídos: á nunca mas ver , qué dices? Ay de mi, Cielos divinos! ya ferá eterna la vida, que me ha fobrado al oírlo. Enr, El Rey , feñora ,tc adora, él nueftro amor ha íabido, y yo falto á fer quien foy, fi en ofenderle profigo, que mas temo en mi lo infame, que no en él lo vengativo; y porque mi rendimiento
La J¿metiera <jucd 2 , fe ñora , bien quifto,. o ayroío conmigo , pues fliículpa no neceísito, que ver quanto fue tu amor» en quantos te ven, precifo, me pareció deftinado mucho'mas que perfilad idot no quiero de efta difeulpa valerme, aun para contigo, que es necio quien con fu damaíintenta defvanecido, que en fuplirie algo ázia el garvo, gaífe nada del cariño: mi amor al de! Rey le lleva mucha ventaja en lo antiguo* ‘ pues en, fus primeros años tuvo fu origenel mió, guando tu padre en F.fcocia. eíluvo 'á ciertos partidos de límites, que pararon en las d. fcordias que vimos: demas de elfo , nunca el Rey mortro-en íu amos masdefignio* que del publico cortejo en la Nación permitido, porque fupo bien fu intento disfrazar con el eftilo. Oy m.ucftra fines mayores, y aunque Coy en fus dominios. Eftrangero, mal pagara las-honras que le ha debido la apariencia de criado coa que á fu grandeza afsifto;. si bien entre las pendones de un deflgual exerclcio,. con ofenderle en? el gufto,. en carta que he recibido, de Efcocia , el* Conda mi hermano de Monrgomcri , me ha eferito, que cftoy ya del perdonado.. Milard, A b forta eftoy! ^j'. Sin fenrldo animo» Lnr. Y pueftoque es fuerza::- Juana* Calla aleve , fementido, mal Cavallcro, traydor, no profígas, que ay delitos, en que no es executarlos mas ofcflfa , que decirlos». de Inglaterra . Si porque eftás entu Patria', perdonado, y has querido* bufear tan á corta mu ocafion. á tu retiro:- fi el tiempo que aquí'has ertado, como a úfente , en fin conmigo, folo eftudiafte lo amante, que bafta á lo divertido? no te valgas de ocafiones,, que demás de dar motivo á mp amante fentimícnto, den a mi defdoro indicio. Por ti del Duque las bodas, bafta aora he refiftido; por ti el Rey experimenta dífayres , mas que dcfvios. MiUrd. jefus, y qué de finezas,, fin averias yo Cabido! Sin atreverme á irritar, temblando cftoyde mi mifmo*. Juana» Mas no , no es efta la caufa, fino que avrás advertido de Enriqueta las finezas, y quer?ás, atento, y finopagarfelas: no es verdad? de qué te acobardas ? dilot callas ? fin duda concedes: facame de efte confliét#-, o confiefla, ó niega tibio* Eny, Solo faltaba queaora me pida» tusdefvarios zelos de quien aborrezco*. Sale Mil ay d'u Milard • Señor Enrique, pafsitof, que ay valor para faberlo en mi, mas no para o'irlo. Eyiy. Cielos, otro furto mas! MsSayd. Ya por lo menos he vlfto en que Enrique venga á cafa, quanto, prima, te he debido, y que no ay en-un Pintor cola, que le hicieíTc digno de mi eftimacion, Juana. Qué quieres, que con elfo que me has dicha me turbe mucho de verte: y pregunte á qué has venido, Y 1 10 fepa relponderce
De Don Fruncí fio con melíndrofo artificio folo por ti ? pues no quiero,, que muge res que nacimos obligadas al acierto, nunca vemos elegiría cofa en fecrcto , que pueda e n publico deslucirnos; y pues yo no tuve culpa de que boba huvícífc fido; por tu vida no me hagas mala obra , que es predio hablar á Enrique. ¿Milard. Pues faifa, tan vil ;uzgas mi capricho, que con él he de déxartc? gitana* No, pues ni de cffo me aflijo? nunca has vifto requebrarfe con mil anfiofos cariños, a «ios amantes? Milard. Yo no. J u ana. Pues todo quiere principio; fientate aquí, y lo verás, porque va largo el caminOa, y por ti no he de perder la ocafion , y af$i profigo. Miltrd, Aun mas-dé tu deienfadoy que de tu trayeion, me admiro*, Cuanto Enrique , por ti aborrezco^ tanto al Rey ; y es tal::- 'Sale el^cy. Pafsito, que ay r valor para faberlo también , mas no para oirlo. Juana . EftcsVque es furto , Cielos!' Enr. Amor ,efte s'i es peligro! Milard, Ciclos, ya fobra venganza, %)* No aveis, Enrique , fobido,, que cont a lo foberano el tener dicha es delito? yo p6r otro défprcciadó? , rayos , e incendios rcfpiro. Fnr. Solo sé , eñor ,quc en cfteamor me ha dado el deftino, En arbitrio de evitarlo, el mérito de elegirlo. ^0y¿ Y yo folo sé::- fbei t.el fiuq. Traydor,. 6 has de quedar conocido, h muerto». ftmihr Sanees Caactam.o . ídemrfficard . Saber quien eres tengo , b no has de quedar vivo* j^.Qué es aquello? Juana. Muerta eftoy. ' Enr. Dentro de cafa es el ruido. !%y. Aguardadlo vais,que yo lo veré* Juana . Solo os fuplíco, feñor , no falgais , no pienfen que efiabais aquí efeondido. 8(ey+ Enrique eftá fatisfccho, de los demás imagino, que no fe os da nada a vos. Enr. Ya fe acercan á eíle fitio. Salen riñendo el finque , y 1$cardo * f)uq. Digo que he de conoceros. G(icard. Con eífe mifmo motivo os traygo á la luz. §(ey. Qué es efto? Duque, Ricardo, atrevidosreñis aquí? fitiq. El Rey ; ya, Ciclos, ociofcr es lo que averiguo. *f{ey. Qué ha fido efto? ^icard. Señor , oy Enrique os dexo conmigo enojado , yo en venganza de la fálfedad que os dixo, averiguar eftc amor tomé por empeño mío, y de la m’fma criada, que* vos fabeis, me he valido, que ignorando vueftro enojo, juzgo que entraba mi brío a guardaros las efpaldus; \m bulto al entrar díftingO, y empeñado en. faber quien fea eftc galán efeondido, cmbcftT con él2)nq. A tiempo que yo , que quizá movido del mifimn intento , con mas razón bufeaba eífe indicio, también lo mifmo intentaba faber : con que conducidos de un mifmo fin , las razones trasudamos á los filos. t%ey. Bien eftá ; pues qué licencia tiert'en vüeftros deíatinos ña
TaO, Jarrefiera 'de averiguar aquí zelos, Cabiendo que yo aquí afsiíto? picará. Señor. Duq, Que él áCsiftc aquí? qué mas claro ha de decirlo. tyg* Fcnlfa, llámame á quantos a acompañarme han venido, pues Cabes donde quedaron. Fc«r/.Temblando,Ccñor,te firvo. Vaf, %)'. Yo dcCprcciado ? no fiemo canco aver vifto abatido lo Rey, como lo galán: qué hará , fi á lo prefutn ido de qualquíer hombre Ce junta dé la Mageftad lo altivo? Salen Soldados, Sold. Qué cs,Ceñor,lo que nosmandas? H(ej. Que a los tres llevéis os digo a Palacro , bien guardados: y en aviendo amanecido, feñoras, también eCpero, porque aveis de Ccr teftigos de como venga Eduardo el averie competido, que eCpero que al mundo quede memoria de Cu caftigo. Vafe, ffitiq, Efto fin duda es por mi: Hados crueles , é impíos, por qué me guardáis la muerte, fi contra mi fama vivo? Vafe, Fttr. Contra mi , fortuna ayrada, J vas eCgrimicndo el cuchillo, pues pafta por delínqueme en mis anfias lo influido. Milard, Ciclos, ni sé lo que temo, «i aun sé loque ha Cuccdído. Vaf, Juana, Cielos, donde van mis penas de un abiCmo en otro abifino? Vaf, Sale Zerb. Gran cofa es tener relox, toda efta noche pafíada con el ruido d^l volante, no Colo me despertaba, pero ya con darle cuerda, ya con mirar fi Ce para, ya fi anda bien con el otro, y ya en qué ocafion Ce afraila, aun no he pegado mis ojos; <juc aya quien tenga cita maula. de Inglaterra, que es para cuenta c-ngañofa, y enfadofa para alhajas! vamos a Palacio en fin. Sale Morgan, MoYg, AI mudo atifvando anda fni valor, pues aunque tcn«»a la cabeza entrapajada, & y aunque aya mcneílcr unos A-cmiendps de calabaza, yo he de cobrar mi relox; y pues él no trac efpada, y yo fi , puedo que aora le voy cogiendo de eípaldas, quien da luego da dos veces , zas. QaU ccn la efpada ,ybuelve Zerbin • ■ Zerb, Ha traydor, qué me matas? ay pobre de mi , que bable. Morg. Como qué, los mudos hablan? fin duda tu eres el diablo, que quanto yo digo parlas: dexa , ladrón, mi rclox, ® té efconáeré en la panza el letrero, de efta hoja, y haré de tus tripas bayna. Zerb, Toma, Morgan , el relox; pero por la Virgen Santa, que á nadie digas que hablé. Morg, En vano en cííb te. canfas, que no perdiera yo el gufto de decirlo á quantos paíTan, fi me dieras mas rcloxes que puede aver de aquí á Francia: ven á Palacio conmigo. Zerb, Míra::- b^org. Son eCcuCas vanas. Zerb. Pues mira que á tu amo firvo, calíalo. Morg. Miren qué tacha, el 1er de mi amo el Cecreto le da otro tanto dcfalCa. Zerb, Llevo Celo todo el diablo. Morg, Aquí Cale el Rey, tu calla, hafta que lo diga yo. Zerb, DeCcubrloCc la maraña. Salen el %, el Duque, Ricardo fnrlque , y todas las damas, Juan, Temblando á fus ojos llego. (Duq, O quanto la vifta ayrada de
de un Rey pone horror! "Enr\ O quanto fu Temblante me acobarda! Fnrique, toda la Corte prcfente, eftá combidada a ver tu caftigo : Amor, mira que el' poder fe ultraja ap„ con tu vi&oria ; fi fuifte pafsion, ya has de fer hazañar el aVertnc competido, pidiendo eftá mi venganza.. Bnr. Injuftamente-, fe ñor, competencia tuya llamas el rendimiento, fi oifte que mi lealtad intentaba vencerfe por si, cediendo, á tu refpcto mi dama. %y. En elfo me competifte, no en quererla , no en amarla,, que para efio en fu hermofurai tuviftc la mifma caufa que yo, y aun fin la difeulpa de aquella Real conftancia,, que nada, el animo immuta en las pafsiones humanas el amor , y la fortunarefpctando los Monarcas. Lo que el muy-diedro que juega¡ com un Principe las armas,. Haccj que para moftrar quanto fu poderalcanza, y por donde herir pudiera , fi con. otro b\tallara, no executa las heridas, fojamente las feñala.. Enquererte vencer til me competifte ; ignorabas, que la nías heroica acciónqueda fíempre reíervada para: cd pecho, mas lieroyco? Bueno fuera que contaran, que tu te vcnciftc á ti, y yo no pude , y quedaras tu con la gloría de aver hecho la acción-mas hidalga. Los Reyes fon Reyes fiempre,, y las acciones mis altas, al mayor poder las tieneDeDon FranrffeoBunces Candarlo. el deftino decretadas: vencerfe es lo mas difícil, y gloria mas fobcrana es vencerme yo, que tu, pues es, fi bien lo reparas, mas difícil la victoria-, que al mayor poder contralla. Rey es quien á si vence, y no el que á los otros manda, que el valer contra si mucho, es mas dignode alabanza en los hombres y pues por que ambiciofo imaginabas', ufurparme tu una g’oria por dexarme una efpcranza? Éfte tu delito ha fíd'o;. que de caftigar oy trata mi grandeza-, y no mi enojo, explicandofe mi faña con hacer oy, beneficios,, á quien hacer intentaba á mi fama tal injuria; porque ko ay mayor venganza para una ingrata nobleza, que convencerla de ingrata. El tiempo que libres fuimos, amé, fervi, y quife á Juana con la libertad cortés, que permite nueftra Patria; y no fíendojufto á un Rey,, origen de quien dimana toda nobleza, ofender la íuyá", ni aun con las : anfías¿, fol i mente he de acordarme, queda quife parai honrarla; pues quién debe honrar 3 todos, qué debe hacer con quién ama? Traedme unaliga aquí,, dé quien penda la medalladé San Jorge ; porque Enrique, quando con Juana fé cafa, hecho de mi mano quede Cavallero'dé la Vanda, que en honor dé fu muger inftituyo corteí'an a mi atención.. Señor, qué dices? guando no confidcraras,
que la Condefa quedo conmigo capitulada, calarla con un Pintor, á quien no hará repugnancia? Enrique de Mbntgónacrl es de tan iluftre cafa 'como vos ^ y demás de elfo, por Nobleza no bailaba el ícr de mi Jarrctícra? TSnr.'Á un no acierto á hablar palabra de confu fo. Sale el Criado con U Vanda, Criad, Ya eílá aqui. •f^ey. No es cíTa la que fcñala mi afedo á Enrique , fino la mifma que el pecho ¿final ta mío, ponedme á mi cíTa. Tu , Enrique , llega , y repara, en que es la que te echo al cuello - la liga tan celebrada de Juana , que reftituyo con tanto hoéor, gloria tanta, Y en ella pendiente aquella joya fuya ; porque en arras fe la des, y de ella acción, á voces dirá la fama, que no el traerla yo al cuello, ni hacer de ella tanta gala, ai el darfela á la Nobleza La jarretara Je Inglaterra, por iluftre circunftancla, fno el bol verle á fu dueño, quandq la miré cafada, es el aprecio mayor del defeuido de una dama. Juana, Quién fi no tu, de si mifma tan alto triunfo lograra? Mor¿, Señor , aun falta otra cofa que faber , eftc mudo habla, y que él parlo quanto oyó. Ya no importa. JEenif, Tu contabas quanto yo hablaba , traydor? Zerb, Harto caftigo me alcanza, pues pierdo el fer fhbandija, cofa o y de tanta importancia. ®H(¡, Pues , feñor , con tu licencia; perdida ya la efperanza en Juana, pueda Enriqueta reftiruir á mi cafa la fangre de vueftro tronco. Milard. Feliz foy ! aquí me valga la cordura. ** Morg, Y aquí, puefto que la Comedia fe acaba, y no ay que parlar en ella, folo os contaré , que aguarda de la piedad el Ingenio, que le perdonéis las faltas. F i n. Haílarafe eíla Comedia , y otras de diferentes " gulos en Madrid en la Imprenta de Antonio Sana en la Plazuela de la Calle de la Paz. Año de i-jy i.