Espacios productivos y áreas de actividad en la ciudad contemporánea
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65 Antonio Piñero Valverde Espacios productivos y áreas de actividad en la ciudad contemporánea Antonio Piñero Valverde
66 cuestiones urbanas2/3 1. La ciudad y el territorio contemporáneos: un nuevo escenario 1.1. Una nueva era: un cambio de rumbo. Los efectos de la denominada “revolución industrial” y las tradicionales concepciones de la ciudad parecen tocar a su fin. Nos encontramos, como afirman muchos autores, a las puertas (cuando no inmersos) de una nueva era que, por lógica, reclama un cambio de rumbo en muchas de nuestras acciones y actitudes. En consecuencia, las ciudades contemporáneas, e igualmente los territorios (de lo urbano), han de hacer frente a nuevos presupuestos de partida. Estos nuevos escenarios, y al hilo de ellos, las tareas y aspectos sobre los que profundizar, son igualmente extensibles a las áreas industriales y los espacios de actividad. En la actualidad, los procesos que concurren en nuestras ciudades vienen a contradecir la imagen, familiar desde la revolución industrial, de la “explosión urbana”, esa idea de una densa y gran ciudad caracterizada por el constante crecimiento económico y demográfico. Es lo que se ha etiquetado recientemente en la literatura norteamericana como “shrinking cities”. Esta terminología, acuñada igualmente en Centroeuropa (más concretamente en el debate disciplinar alemán), viene a instar a una reconsideración no sólo de las tradicionales ideas de la ciudad europea, sino también acerca del futuro desarrollo urbano. Por ello, conviene destacar que aún no disponemos de medios o modos de pensamiento o de uso acerca de estos nuevos modos de producir lo urbano y de sus caracteres específicos. Frente al concepto de crecimiento, uno de los sustentos tradicionales de la disciplina del urbanismo, dominante forma de pensamiento de las sociedades modernas, las épocas de receso han sido vistas como un accidente, como una excepción. En el futuro, probablemente esta nueva cultura del “shrinkage” será considerada normal, un proceso de desarrollo como antaño lo fue el crecimiento. En ese sentido, conviene señalar que el cambio de terminología va más allá del “declive urbano” o la “decadencia urbana” y viene a significar un cambio de pensamiento subyacente. De hecho, el fenómeno de las shrinking cities no es nada nuevo. A lo largo de la historia, a las fases de crecimiento les han sucedido períodos de declive poblacional; guerras, catástrofes y epidemias diezmaron la población en ciudades y campos. En la actualidad, el declive urbano difiere significativamente de sus históricos antecedentes, de modo que más allá de ser consecuencia de catástrofes diversas, está llegando a ser la norma en el desarrollo urbano de ciertas áreas geográficas. Desde hace unos sesenta años, grandes ciudades en el mundo occidental han empezado su declive, pero lo que fue inicialmente percibido como un localizado decaimiento/contracción puede llegar a significar la regla en muchas regiones del mundo. En cualquier caso, el término shrinking (decrecimiento) no tiene porqué ser exclusivamente percibido en un tono negativo, al igual que el crecimiento no se experimenta siempre como un proceso positivo. La búsqueda de nuevos principios debe inspirarse en el potencial de esta nueva dinámica y requiere un cambio en los modos de acción, de forma que el resultado es una generalizada reforma social. Con idea de explicitar este fenómeno, podemos enunciar, a manera de principios, los siguientes aspectos a considerar en las posibles aproximaciones, intervenciones y modelos en las ciudades afectadas1.
67 Antonio Piñero Valverde 1. Estos principios están extraídos de las conclusiones de la Internacional Building Exhibition Urban Redevelopment Saxony-Anhalt 2010, celebrada con el significativo subtítulo de Less is Future. • La reconstrucción urbana nos concierne a todos y ello viene a significar incorporar los inte-reses de los habitantes, los propietarios, las autoridades económicas y locales dentro del proceso de redesarrollo. • Todas las fuerzas sociales son posibles pioneros del redesarrollo urbano: los “city founders” • Complicidad entre propietarios y usuarios en un proceso de negociación liderado por la administración. • Innovadores patrones o modos de acción con estructuras existentes. • El cambio estructural representa una oportunidad para la planificación urbana, al fin de descubrir potenciales desconocidos y desarrollarlos creativamente dentro del proceso de rede-sarrollo. • Más allá de las tareas clásicas de renovación urbana, la rehabilitación/reconstrucción significa una tarea multifactorial de creación de estructuras urbanas viables para el futuro. • Evaluar la utilidad de la vieja estructura urbana, de las áreas, grupos de edificios,… • Unir las ideas medioambientales urbanas y los conceptos económicos de las compañías propietarias para la renovación, así como definir usos subsiguientes para contribuir/redundar a las infraestructuras técnicas y sociales • Reconociendo que cada ciudad tiene su propio modelo o patrón de desarrollo, identificar las cualidades de nuestras ciudades y organizarlas dentro de la red de ciudades. • Las diferencias en los recursos y desarrollos del medio ambiente presentan oportunidades para diversos modos de vida: las características diferenciales de cada territorio no deben ser suprimidas. • La definición de tipologías urbanas ayudan a clarificar perfiles y configuraciones medioambientales atractivas de las ciudades. • La reconstrucción urbana requiere, en no pocos casos, de un amplio nivel de recursos financieros por lo que habrá que combinar los fondos desde las esferas de los desarrollos económicos, sociales y políticos de modo ejemplar. • Los modelos proyectuales con capital concentrado llegan más lejos que los tradicionales procedimientos. • Las “shrinking cities” es un fenómeno internacional, por lo que debemos organizar la rehabilitación urbana en un contexto global. 1.2. Los nuevos paisajes y la forma de la ciudad contemporánea. A efectos de constatar este cambio de rumbo, igualmente puede ser relevante el término acuñado por Alan Berger en 2006, drosscape, un concepto académico que viene a denotar los inevitables paisajes baldíos que se suceden dentro de las áreas urbanizadas y que sistemáticamente eluden los controles paramétricos (ordenanzas) y los guiones de elementos programados del planeamiento. Surgidos, bien a consecuencia de los procesos de urbanización horizontal actual (el urban sprawl), bien como permanencias de regímenes o sistemas económicos y de producción anteriores, vienen a hacerse patente por la drástica reducción de los costes de transporte durante el pasado siglo XX. Son lo que S. Crotti denomina los “interespacios” y la principal cuestión a considerar es que, sean planificados o no, ni unos ni otros son intrínsecamente malos o buenos.
cuestiones urbanas2/3 68 Y, en tal sentido, también los modos contemporáneos de producción industrial contribuyen a la formación de estos drosscapes o paisajes baldíos o terrain vagues, mediante diversos caminos: vacíos dotacionales, grandes solares de aparcamiento, campos o espacios sin tratar (brownfields), áreas comerciales vacantes,… Sin ánimo concluyente, y a manera de principios generales, podemos identificar los siguientes criterios y recomendaciones a considerar en la producción de estos nuevos paisajes: • La forma de la ciudad está cambiando; especificar imágenes preeminentes para la ciudad rehabilitada y realizar éstas en concepciones por distritos • La única nueva oportunidad del redesarrollo urbano consiste en devolver sus claros perfiles al carácter específico de cada ciudad eliminando crecimientos superfluos: less is more. • La desestructurada interrelación de fragmentos urbanos perforados demanda nuevas interpretaciones y formas de llegada a lo urbano. Los patrones de conducta post-industriales, la comunicación virtual y las redes sociales transformadas, alteran nuestra diaria percepción y uso de los espacios urbanos: los modos de vida urbanos no pueden estar más atados a la tradicional forma de la ciudad. • Y se requiere un entendimiento extenso de la planificación urbana y arquitectónica como una esfera social; un cambio de paradigmas se hace necesario. • Los espacios libres emergen a través de la reconstrucción para equilibrar las relaciones entre la ciudad y el paisaje • Los paisajes post-industriales se convierten en una parte de la ciudad en la forma de baldíos, marismas y periferias interiores, jugando un importante papel en la definición de la imagen urbana. • Las situaciones de transición y periféricas entre áreas construidas y suelos vacantes son productivas zonas de la rehabilitación urbana. La preferencia por modos de vida de la periferia urbana puede ser realizada en localizaciones urbanas interiores. • Los paisajes vienen a ser campos de experiencia dentro de nuestras ciudades. • Los medios y las comunicaciones definen hoy la imagen de la ciudad, por lo que habrá que diseñar conceptos e ideas de marketing urbano para la reconstrucción • Los medios, las comunicaciones y las imágenes tienen una considerable influencia en la creación de estructuras urbanas y son empleados como herramientas de planificación y construcción. • El marketing urbano puede coadyuvar a clarificar la imagen de la ciudad y a la creación de empleos mediante la conexión entre la cultura urbana y la economía. • Los modelos proyectuales definen la reconstrucción: rehabilitar las ciudades de un modo atractivo mediante diseños experimentales y novedosas combinaciones de usos. • Nuevos modos de interpretar y usar estructuras existentes, caso de las grandes instalaciones en desuso, que son divididas en unidades de fácil manejo y reconvertidas a nuevos usos. • Experimentos en el desarrollo urbano representan enlaces entre el trabajo y la vida, el tiempo libre y la cultura. Se dirigen hacia combinaciones de usos en edificios y distritos, con idea de crear “lo urbano” en una menor y más compacta escala. • Estos modelos proyectuales no deben limitarse a las áreas subvencionadas, sino que deben extenderse a otros distritos urbanos que sean especialmente importantes para el desarrollo de la estructura urbana. • Y, del mismo modo que la demolición de edificios,
69 Antonio Piñero Valverde 2. Extraídos del Libro blanco de la sostenibilidad en el planeamiento urbanístico español, Ministerio de Vivienda, abril 2010. las formas de preservación que subrayan el perfil de los distritos deben ser consideradas, al tiempo que la nueva edificación también debe animar a crear dicho perfil. 1.2. Los efectos del cambio climático y el calentamiento global: del deterioro a la sostenibilidad. El cambio climático y el calentamiento global, con sus heterogéneos efectos, vienen a introducir un nuevo parámetro en el desarrollo de los asentamientos, de forma que: • Una gran parte de las estructuras existentes serán escasamente, y hasta de modo parcial, influidas de modo favorable por el cambio climático; • Por el contrario, un gran número de lugares se verán gravemente deteriorados y, en no pocos casos, hasta amenazados su existencia por los efectos heterogéneos del clima. En este nuevo escenario, y más allá de actitudes éticas o morales, resulta un imperativo funcional categórico incorporar nuevos criterios desde la sostenibilidad y adoptar una visión contraria a lo que hasta la fecha ha sido el objeto de la planificación y la acción arquitectónica: la construcción. En el ámbito más propiamente urbano, núcleo central del planeamiento estratégico de la ciudad, convendría considerar los siguientes principios, sobre los que existe un amplio consenso doctrinal y normativo2: • Reducir significativamente el consumo de suelo. • Evitar la dispersión. • Complejizar las áreas urbanizadas (“la ciudad no es un árbol”) • Controlar los estándares y densidades: hacia una horquilla de valores. • Rehabilitar: la puesta en carga de la ciudad existente desde la eficiencia. • Renovar partes de la ciudad. • Favorecer la vivienda en alquiler (evitar la fijación territorial) • Diseñar con criterios bioclimáticos (edificación y espacios libres). 2. Las actividades productivas y la globalización: evolución reciente y caracterización. La década de los 80 del pasado siglo XX ha visto consolidar una profunda transformación, aún en marcha, en las formas y el carácter del espacio ordenado para usos productivos en las sociedades industriales avanzadas. Nombres como parques empresariales, parques tecnológicos, parques científicos, zonas de actividades logísticas, etc. reflejan algunas de las nuevas fórmulas de ordenación del espacio físico de la actividad. Quizás el efecto más significativo es un efecto de creciente difumina ción de las barreras a la coexistencia espacial entre ciertas funciones terciarias y gran parte de las actividades industriales. La misma noción de espacio productivo abarca una amplia variedad de formas tipológicas y de ámbitos de localización; el viejo espacio industrial tradicional planificado coexiste dentro de un variado continuo de tipologías formales y puede llegar a combinarse ordenadamente con funciones terciarias, empresariales, de carácter lúdico e, incluso, residenciales.
cuestiones urbanas2/3 70 Como decimos, desde hace varias décadas vivimos un profundo proceso de cambio estructural en la economía. Ello conlleva aspectos sustanciales de ruptura que repercutirán en toda una cadena de cambios económicos y sociales. Dicho proceso afecta tanto a dimensiones técnicas como organizativas y aparece reflejado en múltiples aspectos que afectan a empresas, trabajadores, sociedades y territorios. Fig.1. Cambios en la dimensión de los mercados y evolución de las estructuras urbanas (Sectors d’Activitat Econòmica, INCASÒL 2007) TIPOS DE NÚCLEOS Tipos de flujos Especializados Multifuncionales Débiles Intensos Muy intensos De entre todos estos aspectos, y con afán de sintetizar, los agrupamos en cinco apartados3: 2.1. La transición de una sociedad industrial a una sociedad de servicios: la era postindustrial y los procesos de terciarización Caminamos hacia una sociedad en la que en la economía dominan las actividades y el consumo de servicios. En realidad, el crecimiento de las actividades de servicios se produce en estrecha relación con la parte industrial del sistema de producción. Puede hablarse, por tanto, que se pasa no de una sociedad de bienes a otra de servicios sino más bien a una que integra bienes y servicios. Uno de los cambios más destacados en esta reorganización de las actividades industriales es el incremento del peso de los trabajos previos y posteriores a la propia fabricación al objeto de aumentar el valor añadido. Entre otras consecuencias que derivan de los modernos sistemas de producción, que constituyen un conjunto profundamente interrelacionado de distintas actividades económicas con diversas funciones (producción, circulación, distribución y regulación), hay una de notable implicación urbanística: cada vez tiene menos sentido, si alguna vez lo ha tenido, la segregación urbanística de las actividades industriales4. Por el contrario, para materializar en el terreno lo que ya es una realidad funcional, es necesaria la integración espacial de actividades tanto con la inclusión de aquéllas productivas en tejidos residenciales y comerciales, como, a la inversa, favoreciendo el desarrollo de actividades de apoyo (sobre todo 3. En su exposición seguiremos el índice expuesto por J. Mª Feria Toribio en su artículo “El espacio de las actividades productivas en Andalucía”, en Actividades productivas y urbanismo, pp.21-30. Junta de Andalucía, EPSA, Sevilla 1997. 4. FERIA TORIBIO J. Mª, op. cit.
71 Antonio Piñero Valverde 5. PIORE, M.J. & SABEL, C.F., La segunda ruptura industrial,Alianza, Madrid 1990. 6. FERIA TORIBIO J. Mª, op. cit. los servicios a la producción) en las áreas designadas como industriales. Por ello, no es casual el término “actividades productivas” en vez de industriales. 2.2. Nuevas formas de acumulación y organización de la actividad económica. Desde sus orígenes, el desarrollo industrial se ha relacionado muy estrechamente con el desarrollo de las ciudades, retroalimentándose con el crecimiento urbano. No es de extrañar que las estructuras productivas evolucionen al mismo tiempo que las ciudades, relacionándose muy directamente con la evolución y magnitud de los mercados. Desde hace más de tres décadas asistimos a un proceso de experimentación de nuevas formas de acumulación y organización de la economía. Se transforma el antiguo modelo fordista con la introducción de mecanismos de flexibilidad en los procesos de producción. Aparecen distintas formas de acumulación flexible (que complementan al anterior) en las que la organización tecnológica y de gestión están jugando un papel estratégico que afecta tanto a las grandes empresas como a las pequeñas y tanto a los espacios urbanos como a los rurales5. Por un lado las grandes empresas tienden cada vez más a fragmentar organizativa y espacialmente sus procesos de producción y, de otra parte, en áreas tradicionalmente no centrales, adquieren cada vez más relevancia y protagonismo los denominados sistemas locales de empresas. En síntesis, las características más destacadas de los sistemas flexibles serían6: • Mayor importancia a la programación y automatización y a la ruptura y/o deslocalización de los procesos productivos. • Especialización de plantas y empresas en fases del proceso productivo. • Organización más flexible del mercado de trabajo (mayor movilidad y consiguiente precariedad del empleo y abaratamiento) En este proceso de mundialización de la economía hay áreas que salen perdiendo y otras que salen ganando. De manera general, puede afirmarse que los territorios con una sólida estructura urbana no han tenido demasiados problemas de adaptación a los cambios. En ese sentido, los tejidos metropolitanos y las áreas fuertemente urbanizadas continúan gozando de poderosas inercias de concentración. Por el contrario, las áreas más “rurales” han sufrido problemas de FACTORES DE ATRACCIÓN MÁS IMPORTANTES PARA LA INDUSTRIA TRADICIONAL FACTORES MUY IMPORTANTES O CRÍTICOS FACTORES IMPORTANTES Ganan peso Proximidad al mercado comunitario Calificación de mano de obra. Estabilidad Proximidad al mercado estatal. Coste del suelo industrial. Coste del factor trabajo. Calidad red viaria / ferroviaria. Disponibilidad de emplazamiento adecuado. Incentivos financieros. Disponibilidad de mano de obra. Relaciones laborales. Proximidad puerto. Calidad telecomunicaciones. Factores culturales. Fig.2. Factores de atracción más importantes para la industria tradicional (Sectors d’Activitat Econòmica, , INCASÒL 2007)
cuestiones urbanas2/3 72 adaptación a la nueva realidad económica si no han sabido atraer algún tipo de demanda urbana (turismo, segunda residencia, sprawl urbano,…) 2.3. La pérdida de relevancia del papel del Estado y la aparición de “clústeres” de actividad. La pérdida de relevancia del papel del estado en la configuración y dirección de las actividades económicas, se debe, entre otras razones, porque la competencia económica tiene lugar ya en un marco global; igualmente, a la progresiva desregulación de las actividades y relaciones económicas y el abandono por parte de los gobiernos centrales de las tradicionales políticas de planificación. Frente al panorama anterior, territorios y ciudades han recogido el relevo de la intervención pública en lo que se refiere a la promoción y el desarrollo económico7. En efecto, en la década de los 90, entra en crisis la política de subvención directa a los sectores de actividad (no olvidemos que en España aún subsistían en los 70 y 80 la política de polos de desarrollo iniciadas en los años sesenta) y se sustituyen por medidas de incitación al desarrollo de sectores económicos de futuro y de apoyo a las iniciativas locales de creación de empresas. Es precisamente en 1990 cuando surge el concepto de “clúster” (agrupación), término que se pone de moda a finales del siglo XX y trata de esclarecer el panorama. En la literatura especializada no hay acuerdo acerca de este término, que viene a significar una concentración de industrias o empresas que goza de ventajas comparativas derivadas de la proximidad, a manera de las economías de aglomeración. Michael Porter apunta cuatro aspectos: factores de producción, condiciones de la demanda, competencia industrial y empresas próximas relacionadas. Igualmente, se suele diferenciar entre dos tipos de clúster: • los verticales, formados por empresas que mantienen las tradicionales relaciones de compradores-vendedores; • y los horizontales, constituidos por empresas que satisfacen los mismos mercados y emplean las mismas materias primas y tecnología. 2.4. La aparición/potenciación de nuevos factores de localización y desarrollo. Los criterios de localización de las empresas han evolucionado notablemente a lo largo de la historia y vienen a ser el resultado de distintos criterios, según sea la función desempeñada, las características de los procesos productivos, los mercados o las particularidades de la estructura de decisiones. De acuerdo a un estudio de la Unión Europea de 1993, se puede visualizar la importancia de los distintos factores de localización que valoran las industrias, clasificados en dos tipos de empresa: la industria tradicional y la de alta tecnología: 7. FERIA TORIBIO J. Mª, op. cit.
73 Antonio Piñero Valverde FACTORES DE ATRACCIÓN MÁS IMPORTANTES PARA LA INDUSTRIA DE ALTA TECNOLOGÍA FACTORES MUY IMPORTANTES O CRÍTICOS FACTORES IMPORTANTES Ganan peso Presencia de empresas similares Promoción/actitud administraciones Calificación de la mano de obra Calidad red viaria/ferroviaria Equipamientos docentes para extranjeros Atracción global del área Proximidad del mercado comunitario Proximidad aeropuerto Calidad telecomunicaciones Equipamientos docentes Equipamientos deportivos y de ocio Estabilidad Coste del suelo industrial. Facilidades I+D Disponibilidad de emplazamiento adecuado. Incentivos financieros Disponibilidad mano de obra Relaciones laborales. Coste del factor trabajo Proximidad puerto. Factores culturales. Fig.3. Factores de atracción más importantes para la industria de alta tecnología (Sectors d’Activitat Econòmica, , INCASÒL 2007) 2.5. Los cambios en la dimensión urbanística De modo preliminar, y sin entrar en disquisiciones terminológicas, nos interesa señalar aquí dos características muy destacables de la actividad industrial y que desde sus orígenes pueden detectarse. Nos referimos a la heterogeneidad de las muy diversas actividades y funciones que engloba, y la rápida evolución que experimenta como consecuencia de los avances tecnológicos. Estas dos características básicas pueden representar a nivel urbanístico, respectivamente: de una parte, la dificultad de su tratamiento como actividad urbana, que impide su sistematización y estandarización, requisitos previos que han acompañado a la ordenación urbanística y al planeamiento convencio nal; y, de otra, la transformabilidad y el carácter provisional (traslados y cambios futuros) de las áreas que ocupa. Por ello, podemos ya apuntar como punto de partida en la ordenación de áreas productivas el principio de que el diseño de nuevas implantaciones o las remodelaciones de áreas productivas deberá contemplar como base la idea de que las industrias se transforman8. Por lo que puede significar a efectos del concreto ejercicio de taller, quizás convenga considerar 5 invariantes o aspectos básicos subyacentes al conjunto de los nuevos tipos del espacio industrial: • La integración industria-servicio Como adelantábamos, una creciente amplitud en la noción del “uso”, abandonando la hegemonía de usos industriales y servicios tradicionales asociados e incorporando otros compatibles. En otras palabras, se hace necesario superar la tradicional dicotomía industria-servicios. El incremento de servicios a la producción, de la superficie destinada a oficinas o la promoción de parques mixtos de actividad son respuestas habituales. En suma, la búsqueda de espacios de producción más integrados, que coadyuven a una buena relación entre industria y servicio. 8. NAVARRO G., “Polígonos industriales, hoy áreas de actividad económica”, en Urbanismo COAM nº 11, pp. 30-45, Madrid 1990.
cuestiones urbanas2/3 80 Demandan la renovación del tejido y la edificación, así como la innovación de usos. En algunos casos, la actividad industrial ha llegado a sufrir procesos de decaimiento, produciendo degradación del espacio físico, en ocasiones agudizada por su directa relación con líneas ferroviarias en desuso. En muchas de ellas se observa el efecto de discontinuidad y barrera que derivan bien de su destino generalizado a usos industriales, bien de la presencia del ferrocarril, que deberá corregirse en determinados ejes o frentes al objeto de difundir la centralidad. En el caso más específico de la revitalización y “reciclaje” de polígonos industriales consolidados, que exigen un mayor nivel de intervención pública, entre los objetivos que persiguen las actuaciones pueden enunciarse: la diversificación de usos, la fijación e incentivación de la actividad, la compleción de tramas viarias hacia modelos más mallados, el esponjamiento de los tejidos con el incremento de dotaciones y la reducción de impactos ambientales. Así, se pueden enumerar diversas acciones a modo de casos de estudio: eliminar o reducir los efectos de barreras físicas o de uso; ajustar su normativa para adecuarla a nuevas necesidades; reurbanizar áreas degradadas; la previsión e implantación de áreas de actividad de nuevo tipo; la inserción de minipolígonos y/o naves-nido; operaciones de promoción para “incubadoras de empresas”, etc. Y, entre los tipos de propuestas, podemos enunciar como invariantes: la remodelación con traslado de actividades inadecuadas (molestas o insalubres); la inserción de piezas de usos y productos más diversificados (minipolígonos, centros de empresas, industrias multiplanta en venta/alquiler, enclaves de actividades de alta tecnología, focos terciarios, oficinas, paquetes residenciales de sutura,…) o la rehabilitación selectiva de grandes piezas y contenedores para su transformación tipológica. CREACIÓN DE UNA MASA CRÍTICA RESIDENCIAL Una masa crítica de desarrollo residencial es hoy día necesaria para crear la deseada base económica para el funcionamiento de los servicios diarios y para garantizar una cierta vivacidad y seguridad. La localización de los nuevos desarrollos residenciales es esencial a este principio, de forma que los requisitos de masa crítica serán modificados en función de la proximidad de vecindarios existentes y de cómo se conectan los nuevos desarrollos a los servicios y funciones urbanas. En ese sentido, señalar que las viviendas rodeadas de industria necesitan una significativa masa o cantidad para poder sustentar una buena calidad del entorno residencial. Al respecto, es necesario tener muy presente que los diferentes sectores industriales tienen también diferentes densidades medias de empleo; estas necesidades deben ser incorporadas en tales consideraciones.
81 Antonio Piñero Valverde DEFINICIÓN DE LA NORMATIVA AMBIENTAL, DE USOS Y DE DISEÑO En principio, podemos distinguir tres grandes bloques: • Los sistemas de ordenación, básicamente, alineación a vial o edificación aislada (paramétrica /volumétrica), aunque habrá que considerar los tipos intermedios (los condominios privados) como formas de organización interna. • Los tipos esenciales de edificación industrial: el edificio multiplanta, la nave de una planta y el edificio o conjunto de edificios singulares • El uso dominante y los usos compatibles Y, por lo que se refiere a la traslación o regulación normativa, considerar la definición de aspectos tales como las características físicas de parcela (tamaño, frente, relación frente/ fondo, forma,…); la organización y utilización de espacios libres interiores (superficie libre/ocupada, aparcamiento, carga y descarga, ajardinamiento,…); y las características del edificio y sus condiciones de relación con la parcela (tipo característico y permitido, edificabilidad, altura, retranqueos, separaciones,…) A estos criterios básicos a considerar en el nivel de sector o enclave, podrían añadirse –a manera de principios complementarios– la redacción (donde sea necesario) de planes directores, la creación de espacios públicos y lugares de encuentro, así como la promoción del uso activo de las zonas y edificios de transición. 3.2. Nivel de manzana/parcela A nivel de unidades de manzana (block) detallamos los siguientes principios y recomendaciones: PROMOVER TIPOS EDIFICATORIOS FLEXIBLES El desarrollo sostenible requiere tipos edificatorios flexibles y genéricos que puedan adaptarse a futuros usos y usuarios y, en consecuencia, puedan adaptarse a las cambiantes circunstancias. Deben ser concebidos en diversos tamaños, tipos y formas al objeto de ser usado para distintos propósitos. En particular, pueden ser concebidos conforme a una estrategia transitoria y así crear la posibilidad a largo plazo de introducir vivienda en un área industrial donde en la actualidad resulta inadecuada. INVERTIR EN EDIFICIOS HÍBRIDOS DE GRAN ESCALA Estrategia que promueve edificios que creen diversidad y acojan la complejidad a través de la gran escala y la naturaleza híbrida. Esta inversión en edificios de gran escala igualmente puede crear un hito, renovando la imagen del área. En otras palabras, el tamaño crea un cierto estado o situación.
cuestiones urbanas2/3 82 Un edificio de estas características puede alojar una multiplicidad de funciones con demandas específicas y podría ocupar una manzana urbana completa. Las mayores diferencias con el edificio “genérico” son la escala, la intensidad de funciones específicas y la provisión de infraestructuras comunes para el servicio de usuarios diferentes. MINIMIZAR LAS DISFUNCIONES EN EL ENTORNO Estrategia que comprende una serie de técnicas para reducir residuos y vertidos, obstáculos y disfunciones en los alrededores de la industria. Esta reducción o, cuando menos, mitigación de efectos es fundamental para la mezcla de industria y residencia. Además de los riesgos directos, las molestias en el entorno incluyen el ruido, los olores y las vibraciones. Todos ellos pueden reducirse, bien a origen (a través de maquinarias y equipamientos modernizados, tal como ha sucedido en la industria de la impresión y la publicidad) o a través de edificios optimizados con mejoradas y perfeccionadas construcciones, pieles/fachadas y filtros. Esta reducción puede ser realizada de dos formas: • Una consiste en la construcción/incorporación de una sólida plataforma libre que previene de vibraciones que influyen en los alrededores. Ocurre a partir de la disposición de “almohadillas-colchón” entre la planta industrial y los otros usos que contiene el edificio. Estos “puentes de transferencia” pueden eliminar las transmisiones de ruidos y vibraciones, extraer los escapes de gas a través de recuperadores de vapor y respiraderos e igualmente pueden proveer de protección contra el fuego. Otras funciones como el aparcamiento también pueden ser alojadas en estos espacios intermedios. Al amparo de este puente de transferencias, un espacio genérico multifuncional puede albergar una extensa gama de actividades. • El segundo método es a través de la piel o fachada del edificio, incorporando –entre otras medidas– el aislamiento de paredes y ventanas, así como el empleo de filtros reductores de olores y ruidos, que puede realizarse tanto en origen (la industria) como en el lugar del impacto (la residencia). El ruido y las emisiones de olor de los procesos industriales pueden ser reducidos, aunque en algunos casos la edificación residencial puede necesitar de la adopción de medidas extras (triple acristalamiento, fachadas ciegas hacia el ruido,…) Estas medidas pueden combinarse con la definición de una zona intermedia, de separación entre la industria más convencional y las zonas de transición (mixtas). IMPULSAR EL “APILAMIENTO” VERTICAL DE LA INDUSTRIA En el siglo XIX muchas industrias fueron organizadas verticalmente; posteriormente, la organización horizontal sobrevino en el siglo XX, pero hay signos de que esta tendencia es reversible. Los métodos de los nuevos procesos y las nuevas tecnologías de la
83 Antonio Piñero Valverde logística y de la edificación pueden facilitar nuevas formas de organización espacial e incrementar la densidad de un área. La estrategia diferencia diversos modos (híbridos de gran escala) en el objetivo del apilamiento industrial de los diferentes locales industriales o de la vertical concentración de procesos industriales en una única firma. OTROS CRITERIOS Finalmente, entre otros criterios a considerar en el nivel de manzana o parcela, podríamos apuntar: • el desarrollo de atractivos patios/espacios de parcela privados, • el impulso de soluciones construidas de aparcamiento, • la promoción de un excelente diseño, • la separación de los accesos rodados para usos diferentes, • el control de vistas de las unidades residenciales y • la adecuada combinación de diferentes escalas.