Full text
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c CARACTERIZACIÓN DE LA CONDUCTA ANTISOCIAL EN LA ADOLESCENCIA ESPAÑOLA Y CLAVES PARA LA INTERVENCIÓN ANA MARÍA VILLAFUERTE DÍAZ
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Universidad de Sevilla Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención Tesis doctoral Ana María Villafuerte Díaz Sevilla, 2022
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención Memoria presentada por Ana María Villafuerte Díaz Directoras: Mª Carmen Moreno Rodríguez Catedrática del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación Pilar Ramos Valverde Profesora Titular del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación Director: Francisco Rivera de los Santos Profesor Titular del Departamento de Psicología Experimental Tutora: Mª Carmen Moreno Rodríguez Catedrática del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación Universidad de Sevilla Sevilla, 2022
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c “Normalmente solo vemos lo que queremos ver; tanto es así, que a veces lo vemos donde no está” Eric Hoffer
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 9 AGRADECIMIENTOS Agradecer su entrega a Pilar, por ser la principal responsable de mi interés en la investigación. Aun puedo recordar el día en que me asesoró sobre la beca de colaboración. Sin duda, fue una de mis mejores decisiones vitales. Ella ha funcionado como mentora y como amiga durante todo este proceso, como siempre, muchas gracias Pilar. Gracias por encontrar el equilibrio perfecto entre la exigencia y el cariño, sabías que no cumpliría los plazos, pero yo también sabía que los debía cumplir. Sin duda, la realización de una tesis doctoral es dura, pero a tu lado el camino no ha sido tan difícil. Gracias por preocuparte por mi calidad de vida durante estos años y gracias por haberme presentado al equipo HBSC. Gracias Mari Carmen por haberme acogido desde el primer momento y por demostrarme, desde el principio, que podía contar con tu apoyo personal y profesional. Gracias por compartir tu despacho conmigo y por enseñarme tanto en cada gesto. Estoy convencida de que no me excedo al aventurar que eres una figura de apego para todo el equipo. Gracias Fran por tu apoyo incondicional y por el optimismo con el que te afrontas a los nuevos desafíos. Gracias a tus consejos y asesoramiento pudimos poner en marcha el Proyecto de Mentoría Escolar en Polígono Sur del que me siento tan orgullosa. Gracias al equipo HBSC, estoy convencida de que no existen unos compañeros y compañeras mejores. Gracias Maï por todas las charlas y por demostrarme la importancia de la comunicación, gracias Inma por hacerme sentir desde el primer momento como una igual, gracias Irene por tu conectividad y apoyo ante cualquier cuestión, gracias Conchi por poner el foco en la repercusión de las desigualdades, gracias Esther por transmitir tu entusiasmo con el que te enfrentas a nuevos retos, gracias Eva por tu capacidad organizativa y por el empeño en cada detalle para que el trabajo de equipo salga adelante, gracias Sara por el cuidado que pones en cada acto, gracias Vanesa por tu compromiso social y gracias Sheila por estar siempre disponible ante cualquier situación. Y, por supuesto, gracias a mi Carmela, por ofrecerme tu ayuda y asesoramiento en todos los momentos vividos durante la realización de esta tesis doctoral. Gracias por adoptarme como amiga desde el primer momento y por compartir penas y alegrías durante todos estos años. Gracias a Marta por tu cariño y tus consejos durante todo el proceso y a Almu por enseñarme el valor de compartir momentos, ya sea entre libros o entre copas.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 16 4 .7 .5 El efecto conjunto de las variables demográficas, socioeconómicas, psicológicas y contextuales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 320 4 .8 La integración de los resultados de la investigación en la propuesta de intervención . . . . . . . . 322 4 .9 Las principales limitaciones y fortalezas del estudio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 327 4 .10 Las principales conclusiones e implicaciones para la intervención e investigación . . . . . . . . . 330 5 . REFERENCIAS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 337 6 . APÉNDICES . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 369 A . INFORME COMISIONADO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 371 B . PRESENTACIÓN COMISIONADO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 415 C . CUESTIONARIO 2017 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 443 D . ENTREVISTA POLÍGONO SUR ALUMNADO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 457 E . TARJETAS MENTORÍA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 475 F . DIARIO MENTORÍA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 485 G . CUESTIONARIO PROFESORADO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 489
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 17 ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1 Representación gráfica de la conceptualización de conducta antisocial . . . . . . . . . . . . . . . . 32 Figura 2 Propensión a cometer crímenes en las diferentes edades (tomado de Quetelet, 1831/1984) 51 Figura 3 Diagrama de cargas factoriales del inventario sobre participación de conducta antisocial . 133 Figura 4 Diagrama de cargas factoriales del inventario sobre percepción de conducta antisocial . . . 134 Figura 5 Prevalencia de participación en conducta antisocial; en global, por sexo y por edad . . . . . 135 Figura 6 Prevalencia de participación en conductas de robo; en global, por sexo y por edad . . . . . . . 140 Figura 7 Prevalencia de participación en conductas de daño a otras personas; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 141 Figura 8 Prevalencia de participación en conductas de destrozo; en global, por sexo y por edad . . . . 142 Figura 9 Prevalencia de participación en conductas de insumisión a la autoridad; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 143 Figura 10 Prevalencia de participación en no pagar por cosas; en global, por sexo y por edad . . . . . 145 Figura 11 Prevalencia de participación en robo a familia; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . 146 Figura 12 Prevalencia de participación en llevarse sin pagar cosas que valen menos de 20-25 euros; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 147 Figura 13 Prevalencia de participación en destrozar o romper cosas a propósito; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 148 Figura 14 Prevalencia de participación en discusión violenta con profesorado; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 149 Figura 15 Prevalencia de participación en romper cosas del colegio o instituto a propósito; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 150 Figura 16 Prevalencia de participación en robar cartera o bolso cuando el propietario no está cerca; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 151 Figura 17 Prevalencia de participación en tirar piedras a casas, coches o trenes; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 152 Figura 18 Prevalencia de participación en llegar a propósito más tarde a colegio o instituto; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 153 Figura 19 Prevalencia de participación en llegar a propósito más tarde a casa; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 154 Figura 20 Prevalencia de participación en iniciar pelea intencionalmente; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 155 Figura 21 Prevalencia de participación en insultar con la intención de hacer daño; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 156 Figura 22 Prevalencia de participación en colgar vídeos o fotos sexuales de persona conocidas en internet; en global, por sexo y por edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 157 Figura 23 Representación de las estimaciones estandarizadas de los coeficientes del modelo de mediación en la muestra general . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 227 Figura 24 Representación de las estimaciones estandarizadas de los coeficientes del modelo de mediación en función del sexo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 229
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 18 Figura 25 Representación de las estimaciones estandarizadas de los coeficientes del modelo de mediación en función de la edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 231 Figura 26 Prevalencia de participación en alguna conducta antisocial según los datos de la recogida del 2017 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 243 Figura 27 Modelo de intervención . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 269 Figura 28 Relación entre participación en conductas antisociales y la percepción de estas conductas por el entorno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 298
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 19 ÍNDICE DE TABLAS Tabla 1 Nombres de los instrumentos de evaluación de la conducta antisocial, autoría, año de publicación, número de ítems, valores de respuesta y categorías propuestas . . . . . . . . . . . . . . . . . 38 Tabla 2 Factores psicológicos de riesgo y protectores de participación en conducta antisocial . . . . . . 77 Tabla 3 Factores contextuales de riesgo y protección en diferentes comportamientos antisociales . . . 85 Tabla 4 Objetivos de la tesis doctoral . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 101 Tabla 5 Descripción de la muestra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 108 Tabla 6 Redacción de los 13 ítems del cuestionario de conducta antisocial y su fuente . . . . . . . . . . . 112 Tabla 7 Instrumentos originales en los que se basó el estudio previo a la elaboración del instrumento propio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 130 Tabla 8 Media de conductas antisociales en las que participan (desviación tipo), significación estadística y tamaño de efecto en total y en función del sexo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 136 Tabla 9 Media de conductas antisociales en las que participan (desviación tipo), significación estadística y tamaño de efecto en total y en función de la edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 138 Tabla 10 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y capacidad adquisitiva familiar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 159 Tabla 11 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y nivel educativo de los progenitores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 160 Tabla 12 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y riqueza percibida . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 161 Tabla 13 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la percepción de esas conductas como antisociales por el entorno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 163 Tabla 14 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el nivel de regulación emocional . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 164 Tabla 15 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y su sentido de coherencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 165 Tabla 16 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el nivel de comprensibilidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 166 Tabla 17 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el nivel de manejabilidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 167 Tabla 18 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el nivel de significatividad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 168 Tabla 19 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el sentido de unidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 169 Tabla 20 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el nivel de autoeficacia social . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 170 Tabla 21 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el apoyo familiar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 172 Tabla 22 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la satisfacción familiar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 173 Tabla 23 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la comunicación familiar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 174 Tabla 24 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el afecto materno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 175
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 20 Tabla 25 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la comunicación materna . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 176 Tabla 26 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el conocimiento materno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 177 Tabla 27 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la revelación materna . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 178 Tabla 28 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el afecto paterno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 179 Tabla 29 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la comunicación paterna . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 180 Tabla 30 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el conocimiento paterno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 181 Tabla 31 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la revelación paterna . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 182 Tabla 32 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la relación entre los progenitores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 183 Tabla 33 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el apoyo de las amistades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 184 Tabla 34 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la satisfacción con las amistades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 185 Tabla 35 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y tener amistades con conductas de protección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 186 Tabla 36 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y tener amistades con conductas de riesgo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 187 Tabla 37 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la relación de apoyo con las amistades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 188 Tabla 38 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la relación de conflicto con las amistades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 189 Tabla 39 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el apoyo del profesorado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 190 Tabla 40 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la satisfacción con el profesorado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 191 Tabla 41 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el apoyo de los compañeros y las compañeras de clase . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 192 Tabla 42 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la satisfacción con los compañeros y las compañeras de clase . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 193 Tabla 43 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y el apoyo del vecindario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 194 Tabla 44 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la satisfacción con el vecindario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 195 Tabla 45 Correlación entre el número de conductas antisociales en las que participan y la conflictividad en el barrio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 196 Tabla 46 Resumen de los principales resultados de correlaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 199 Tabla 47 Modelo de regresión lineal de variables demográficas, socioeconómicas, psicológicas y contextuales sobre la participación en conductas antisociales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 202
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c ÍNDICE DE TABLAS 21 Tabla 48 Modelo de regresión lineal de variables demográficas, socioeconómicas, psicológicas y contextuales sobre la participación en conductas antisociales en chicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 206 Tabla 49 Modelo de regresión lineal de variables demográficas, socioeconómicas, psicológicas y contextuales sobre la participación en conductas antisociales en chicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 210 Tabla 50 Modelo de regresión lineal de variables demográficas, socioeconómicas, psicológicas y contextuales en la participación en conductas antisociales a los 13-14 años . . . . . . . . . . . . . . . . . . 214 Tabla 51 Modelo de regresión lineal de variables demográficas, socioeconómicas, psicológicas y contextuales sobre la participación en conductas antisociales a los 15-16 años . . . . . . . . . . . . . . . 218 Tabla 52 Modelo de regresión lineal de variables demográficas, socioeconómicas, psicológicas y contextuales sobre la participación en conductas antisociales a los 17-18 años . . . . . . . . . . . . . . . 222 Tabla 53 Resumen de los modelos de regresión lineal global en todos los grupos analizados . . . . . . . 226 Tabla 54 Parámetros de estimación de los efectos indirectos de la medicación en la muestra global . 228 Tabla 55 Parámetros de estimación de los efectos indirectos de la medicación en función del sexo . . 230 Tabla 56 Parámetros de estimación de los efectos indirectos de la medicación en función de la edad 233 Tabla 57 Descripción de la muestra recogida en 2017 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 239 Tabla 58 Relación de los 38 ítems del inventario piloto de participación en conducta antisocial y su fuente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 239 Tabla 59 Conductas antisociales con mayor prevalencia en los y las adolescentes de Polígono Sur respecto a la muestra de referencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 244 Tabla 60 Conductas antisociales con mayor prevalencia en los y las adolescentes de la muestra de referencia respecto a la población de Polígono Sur . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 245 Tabla 61 Conductas antisociales con prevalencias similares en los y las adolescentes de Polígono Sur y los y las adolescentes de la muestra de referencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 245 Tabla 62 Relación entre la percepción de las conductas antisociales y la participación en las mismas en los y las adolescentes de Polígono Sur . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 247 Tabla 63 Relación entre la percepción de las conductas antisociales y la participación en las mismas en los y las adolescentes de la muestra de referencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 248 Tabla 64 Comparación entre la correlación de la participación y percepción en conducta antisocial en ambas poblaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 249 Tabla 65 Problemas sociales y su relación con los resultados esperados del programa . . . . . . . . . . . . 253 Tabla 66 Selección de los objetivos, medidas y actuaciones del Plan Local de Intervención en Zonas Desfavorecidas de Sevilla 2018-2022 que se encuentran reflejados en el programa de intervención . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 258 Tabla 67 Contenidos relacionados con la satisfacción de necesidades socioemocionales y su relación con los objetivos del programa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 261 Tabla 68 Contenidos relacionados con la orientación vocacional y su relación con los objetivos del programa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 262 Tabla 69 Contenidos relacionados con la formación de figuras adultas de referencia y su relación con los objetivos del programa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 262 Tabla 70 Relación entre los resultados esperados del programa, los indicadores de evaluación y las fuentes de verificación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 266 Tabla 71 Ejemplo de ficha de actividad grupal y preguntas de mentoría relacionadas . . . . . . . . . . . . 270 Tabla 72 Ejemplo guion de mentoría . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 271 Tabla 73 Cuadro resumen del programa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 273
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 25 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.1 Conceptualización de la conducta antisocial 1.1.1 Delimitación conceptual Tras realizar un estudio pormenorizado del concepto conducta antisocial, se aprecia que en las investigaciones científicas existen términos que tradicionalmente, y en la actualidad, se han confundido y utilizado de manera intercambiable con el de conducta antisocial. Esto ha dificultado la comparabilidad de resultados y ha fomentado la disparidad de conclusiones que los distintos autores y autoras extraen de sus investigaciones. Tal es la importancia y limitación que supone esta confusión que, si se comenzara este capítulo tratando de definir directamente el concepto de conducta antisocial, sin antes remarcar la tradicional falta de claridad terminológica que ha existido en su estudio, se correría el riesgo de contribuir a este caos y confundir, a lo largo del texto, el objeto de estudio de la presente tesis doctoral. Por ello, a continuación, se abordan y definen los términos que se han confundido en la literatura científica con el concepto de conducta antisocial. Esta falta de claridad terminológica se podría concretar en dos aspectos fundamentales: por un lado, entender como sinónimos de conducta antisocial a otros conceptos que se refieren a subtipos de conducta antisocial y, por otro lado, tener otro punto de partida en su definición, como, por ejemplo, usarlo como término válido para definir la ausencia de conducta prosocial, lo cual no describe la misma realidad. Diferentes autores y autoras han mostrado que la clave que explicaría esta difusa delimitación conceptual se debe a la diversidad de disciplinas desde las que se ha abordado el concepto (p. ej., Peña, 2005). Ante esta situación, no es extraño que sean muchos los autores y autoras (por ejemplo: Barker et al., 2007 o Lösel y Farrington, 2012) que han remarcado la imperante necesidad de acabar con la confusión terminológica en el área del comportamiento antisocial. A continuación, se aclaran las diferencias respecto a los siguientes términos: agresión, problemas externos de conducta, trastorno de conducta, trastorno de la personalidad antisocial, trastorno por déficit de atención e hiperactividad y conducta delictiva. Como se aprecia en la Figura 1, mientras que algunos términos están englobados bajo el concepto de conducta antisocial, otros términos solo hacen referencia a una parcela de este tipo de conductas.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 32 a la inversa, ya que comportarse de manera antisocial no conlleva la ausencia de comportamiento prosocial. De hecho, muchos comportamientos prosociales pueden ir acompañados de conductas antisociales, p. ej., un adolescente que separa a dos chicos que están en una pelea y para ello recurre a la violencia. Además, a las confusiones generadas por el uso de una terminología u otra, hay que añadir los problemas propios del idioma. En este sentido, es interesante tener en cuenta que la mayoría de las investigaciones se publican en idioma anglosajón y, en este idioma, la palabra “offense” puede ser traducida al castellano como ruptura de reglas, delito o infracción que, como se ha comentado con anterioridad, son conceptos que hacen referencia a distintas realidades muchas veces mal entendidas como sinónimos de la conducta antisocial. Figura 1 Representación gráfica de la conceptualización de conducta antisocial P R O B L E M A S D E C O N D U C T A C O N D U C T A A N T I S O C I A L AUSENCIA DE CONDUCTA PROSOCIAL TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD ANTISOCIAL AGRESIÓN TRASTORNO DE CONDUCTA CONDUCTA DELICTIVA TDAH
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.1 Conceptualización de la conducta antisocial 33 1.1.2 Definición El problema de la conceptualización de la conducta antisocial, así como el de la heterogeneidad de los comportamientos que la componen, está muy presente en la literatura dedicada a su estudio (p. ej., Lösel y Bender, 2003; Lösel y Farrington, 2012). En este sentido, Lanctôt (2015) apunta que el conocimiento actual sobre conducta antisocial está limitado por la ausencia de una teoría integrada, las ambigüedades sobre su definición, la variedad de medidas utilizadas para su estudio y las diferencias en las etapas de desarrollo establecidas en los diversos estudios longitudinales. Existe una amplia variedad de definiciones de conducta antisocial, entre las que se destacan las propuestas por Bringas et al. (2006), Burt (2012), Burt y Neiderhiser (2009), Garaigordobil et al. (2004), Hinshaw y Zupan (1997), Kazdin y Buela-Casal (2006), Luengo et al. (1999), Rutter (1997) y Rutter et al. (2000). Realizando un análisis conjunto de esas definiciones se podría decir que el factor común es el comportamiento contra las normas, es decir, lo que caracteriza a un comportamiento como antisocial es la infracción de las normas sociales. Ahora bien, el hecho de que un punto clave en la definición del concepto sea la percepción social de un determinado comportamiento (como infractor o no de las normas sociales), dificulta la identificación de las actuaciones que se catalogarían como antisociales, ya que esto dependerá del contexto de referencia. Según Mesquita (2007), los modelos culturales no solo representan lo normativo, sino lo que es más importante, lo habitual, lo común en el contexto que nos rodea, que es lo que da sentido al comportamiento diario. Del mismo modo, González et al. (2021) señalan que la definición del comportamiento antisocial es ambigua y sin estándares de referencia, al depender de los límites que establece lo socialmente aceptable o normativo en el contexto político y sociocultural de referencia. Por lo tanto, según estos autores y autoras, el concepto de conducta antisocial está en constante evolución y los comportamientos que se incluyen bajo este concepto pueden cambiar a medida que cambie el contexto político y sociocultural. Es decir, para definir una conducta como antisocial habría que tener en cuenta que cada sociedad tiene sus valores y normas, influyendo la relatividad del contexto social de partida en los comportamientos que se entienden como censurables. De hecho, Lanctôt (2015) incluye en su definición de conducta antisocial a los comportamientos que los adultos perciben como disruptivos, peligrosos o imprudentes que no se corresponden con los comportamientos normativos esperados de los y las adolescentes. Por tanto, la propia especificidad del concepto hace imposible proponer una definición única y global de conducta antisocial. Ante esta situación, es razonable cuestionarse cómo discriminar las conductas que se podrían incluir dentro del término conducta antisocial y, en términos más pragmáticos, cómo se podrían comparar las investigaciones realizadas en diferentes culturas y momentos temporales. En este punto es interesante rescatar lo que Parke y Slaby (1983) destacaban de las definiciones de agresión, que, como bien se puso de manifiesto anteriormente, es el término al que hace décadas se veía reducido el estudio de la conducta antisocial. Estos autores consideraban relevante
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 34 establecer una clasificación en función de la definición. De este modo, distinguían cuatro tipos de definiciones: a) definiciones topográficas o centradas en los patrones de comportamiento que resultan en lesión, b) definiciones basadas en los antecedentes o que ponen el énfasis en las condiciones previas que rodean la ocurrencia de la conducta y dan relevancia a la intencionalidad como un aspecto crítico (a pesar de los problemas de fiabilidad y validez de los juicios de la intención del observador), c) definiciones centradas en los resultados o que destacan las consecuencias de la acción (tienen la ventaja de basarse en niveles objetivamente cuantificables de lesiones, minimizando la subjetividad de las inferencias que supone valorar la intención) y d) definiciones que dan relevancia al juicio social, las cuales agrupan varios criterios que incluyen, entre otros, la intención o la intensidad de respuesta para decidir si un intercambio interpersonal entre dos personas es agresivo. Tomando como referencia esta clasificación, las definiciones anteriormente mencionadas sobre conducta antisocial tenían en común la referencia a la infracción de las normas sociales, por lo que se pueden catalogar como definiciones basadas en los resultados. Como bien defienden Parke y Slaby (1983), aunque las definiciones centradas en los resultados pueden ser más objetivas, también pueden dar lugar a generalizaciones erróneas conllevando la catalogación de muchos comportamientos comunes como agresivos (un ejemplo es etiquetar como agresivo el daño que causa un dentista). Además, también advierten que este tipo de definiciones pueden agrupar bajo el término agresión, tanto las lesiones accidentales como las intencionales. Por ello, una cuestión necesaria para definir la conducta antisocial es tener en cuenta su heterogeneidad, tal y como se aborda a continuación. 1.1.3 Heterogeneidad en la clasificación de las conductas antisociales Uno de los fracasos en el campo de estudio de la conducta antisocial, que tiene como consecuencia la falta de reconocimiento de variables que pueden ser relevantes en la explicación de este fenómeno, es la incapacidad para reconocer la heterogeneidad de los comportamientos antisociales (Moffitt, 1993). Fruto de ello, también existen limitaciones en las generalizaciones de las distintas investigaciones sobre comportamiento antisocial (Lösel y Farrington, 2012). De hecho, los resultados de Barker et al. (2007) apoyan la importancia de delimitar adecuadamente los subtipos de comportamiento antisocial con el objetivo de obtener conclusiones claras y precisas. Por lo tanto, según estos autores y autoras, no delimitar claramente los distintos subtipos de conducta antisocial, o utilizar índices globales, puede enmascarar los diferentes mecanismos causales de cada tipología de conducta antisocial. Parece que existe cierto acuerdo entre los investigadores e investigadoras respecto a la amplia gama de conductas que se incluyen dentro de los comportamientos antisociales (Antolín, 2011; Dodge et al., 2006; Gatzke-kopp, DuPuis y Nix, 2013, Kazdin y Buela-Casal, 2006; Loeber y Schmaling, 1985; Peña, 2005; Rutter et al., 2000; Garaigordobil et al., 2004). Sin embargo, el problema se encuentra en la discordancia existente respecto a los comportamientos concretos a los
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.1 Conceptualización de la conducta antisocial 35 que se hacen referencia y al modo de agruparlos. Precisamente, el hecho de agrupar o dividir los comportamientos antisociales de distinto modo es otra de las explicaciones de los aparentes hallazgos contradictorios en distintas investigaciones (Vitaro et al., 2006). Según Kazdin y Buela-Casal (2006), esta diversidad en los subtipos identificados de conducta antisocial se puede considerar un signo de la confusión conceptual existente en su estudio. A pesar de estas limitaciones conceptuales y sin intención de ser exhaustivas, a continuación, se presentan las principales clasificaciones de la conducta antisocial: 1.1.3.1 Clasificación basada en la presencia de agresión Como se ha comentado con anterioridad, a pesar de que la agresión en sí misma puede entenderse como un subtipo de conducta antisocial, hay autores y autoras que la entienden como el factor principal de la conducta antisocial (p. ej., Bringas et al., 2006). En este sentido, algunos investigadores e investigadoras sugieren que se debería diferenciar entre conducta antisocial agresiva y conducta antisocial no agresiva (Burt, 2012; Dekovic, 2003; Garaigordobil, 2005). Aún más, hay autores y autoras que proponen subtipos dentro de la agresión, por ejemplo, ya en 1964, Feshbach escribía sobre las funciones de los ditintos tipos de agresión. Esta tipología entre distintos tipos de agresión también se ve reflejada en la clasificación propuesta por Dodge y Coie (1987), al diferenciar entre chicos con comportamientos desviados que presentan agresión reactiva (o reacción ante ataques de otros) y los que presentan agresión proactiva (o uso de la agresión para obtener alguna recompensa). Esta clasificación fue apoyada posteriormente por Poulin y Boivin (1999), que usaron la misma clasificación para analizar las características de las amistades en función del tipo de agresión. Asimismo, Patterson (1982) establecía una diferencia entre agresores sociales y ladrones. Entre los rasgos distintivos de los primeros se encuentran ser ruidoso, peleón, desafiante e irritable. Los ladrones, sin embargo, se caracterizan por hiperactividad, problemas con sus padres, mentiras y robos. 1.1.3.2 Clasificación basada en la visibilidad de los comportamientos Loeber y Schmaling (1985) distinguen entre conductas antisociales encubiertas (por ejemplo, robar o provocar incendios) y conductas antisociales abiertas o manifiestas (por ejemplo, discusiones o peleas). Años más tarde, Rolf Loeber y su equipo introdujeron los conflictos con la autoridad como otra vía de comportamiento antisocial (Loeber et al., 1993; Loeber et al., 1997). Por su parte, Frick et al. (1993), en una revisión sistemática sobre el trastorno desafiante y el trastorno de conducta, añaden a la clasificación propuesta por Loeber et al. (1985) el criterio de gravedad evaluado por el grado de destructividad. De este modo, Frick et al. (1993) diferencian cuatro tipos de conductas antisociales en función de cómo se sitúen en las dimensiones abierta-encubierta y destructiva-no destructiva. En concreto, distinguen entre violación de la propiedad (encubierta y destructiva), agresión (manifiesta y destructiva), oposicionismo (manifiesta y no destructiva) y transgresiones contra el estado (encubierta y no destructiva).
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 36 1.1.3.3 Clasificación basada en los procesos cognitivos y emocionales implicados Fontaine (2006) establece una diferenciación entre comportamientos enfatizando el papel fundamental que los procesos cognitivos y la emocionalidad toman en la ejecución del comportamiento antisocial. Específicamente, Fontaine distingue entre conducta antisocial instrumental o proactiva y la conducta antisocial reactiva. Mientras la conducta instrumental se caracteriza por ser premeditada, no emocional y orientada a objetivos, la reactiva tiene como particularidad el hecho de ser emocional y surgir en respuesta a una provocación o amenaza. Sin embargo, para este autor, lo que verdaderamente distingue a una conducta de otra es que los actos instrumentales son impulsados por intereses de origen intrapersonal (generados internamente), mientras que las conductas reactivas requieren al menos la percepción de un estímulo extrapersonal, generalmente interpersonal, que provoca que se genere una respuesta. Es decir, entiende que el término instrumental sirve para designar fenómenos de origen interno dirigidos a la consecución de un determinado objetivo. Este autor describe a los y las jóvenes que presentan conducta antisocial instrumental como confiados en la eficacia de su comportamiento, defensores y promovedores de acciones antisociales, con tendencia a esperar resultados positivos de sus actos y a subestimar los resultados negativos resultantes y que, además, valoran sus comportamientos como socio-moralmente aceptables. 1.1.3.4 Clasificación basada en procesos evolutivos Otra clasificación muy conocida en este ámbito es la propuesta por Moffitt (1993), que añade una dimensión evolutiva en la clasificación de la conducta antisocial. Esta autora se esforzó por distinguir entre dos tipos de patrones de comportamiento antisocial cuyas características definitorias son el momento de aparición del comportamiento y la duración de los mismos: comportamiento antisocial a lo largo del curso vital y comportamiento antisocial ligado a la adolescencia. Según esta autora, el comportamiento antisocial persistente a lo largo del curso vital se asocia a personas que participan en comportamientos antisociales desde la infancia y que continúan con su comportamiento durante todo el ciclo cital. Este tipo de comportamientos se relacionan con la psicopatología. Sin embargo, el comportamiento ligado a la etapa adolescente aparece durante esta etapa evolutiva, es normativo, fruto de la inmadurez y de la imitación de modelos antisociales, es de menor duración y no tiene conexión con trastornos mentales. Producto de esta clasificación, Loeber et al. (1997) ponen de manifiesto la necesidad de relacionar la tipología propuesta por Moffitt con la propuesta realizada por ellos mismos. En este sentido, Loeber y su equipo complejizaron su clasificación (comportamientos encubiertos, manifiestos y de conflicto con la autoridad) con el criterio de la persistencia en el tiempo de las conductas antisociales, diferenciando entre adolescentes que tan solo experimentan en la realización de algún acto antisocial y los que persisten en este tipo de comportamientos. En cualquier caso, en ambas investigaciones se encuentra que la persistencia en la conducta antisocial se asocia con una mayor probabilidad de convertirse en delincuentes. Sin embargo, estos trabajos también permiten reflexionar sobre la posibilidad de que haya adolescentes que cometan algún tipo de delito visible como modo de experimentar, mientras otros cometan actos
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.1 Conceptualización de la conducta antisocial 37 antisociales de modo persistente, encubiertos o de menor gravedad sin llegar a ser penados por la ley. Se asume así la importancia de no confundir la gravedad de la conducta antisocial con su motivación, persistencia y visibilidad. Un estudio reciente con una muestra de distintas etnias identificó cuatro trayectorias evolutivas de conducta antisocial: a) trayectoria insignificante, con puntuaciones bajas en conducta antisocial a todas las edades; b) trayectoria con un pico alto en la adolescencia y un descenso repentino; c) trayectoria de baja persistencia, con niveles relativamente bajos de conducta antisocial a todas las edades, pero superiores a los de la trayectoria insignificante, y d) trayectoria de alta persistencia, con puntuaciones medias o moderadas de conducta antisocial a todas las edades (Morrison et al., 2018). 1.1.3.5 Clasificación basada en la agrupación natural de las conductas antisociales Esta propuesta de clasificación proviene de Bringas et al. (2006) y, aunque tiene actualmente menos repercusión que las clasificaciones vistas previamente, es interesante por la originalidad de agrupar diferentes conductas a partir de la frecuencia con la que suelen ocurrir de manera conjunta. De esta forma, según sus datos, los autores y autoras diferencian dos categorías de conductas antisociales en la etapa adolescente: las conductas infractoras y relacionadas con la propiedad, frente a las conductas de conflictividad normativa y de consideración del otro. Mientras que las conductas infractoras y relacionadas con la propiedad hacen referencia a aquellos comportamientos que acarrean apropiaciones, infracciones serias y son de mayor gravedad, los comportamientos categorizados dentro del grupo de conflictividad normativa y de consideración del otro suponen una menor gravedad y hacen referencia a la desobediencia de las reglas sociales propia de la inmadurez adolescente. 1.1.3.6 Clasificación basada en las categorías diferenciadas en los instrumentos de autoinforme Además de las clasificaciones comentadas, es importante completar el estudio de la heterogeneidad de la conducta antisocial con el análisis de las diferentes categorías implícitas en los instrumentos de evaluación de autoinforme. A continuación, sin intención de ser exhaustivas, se muestra una tabla donde se recogen algunos de los principales instrumentos de evaluación de autoinforme, así como algunos de los más actuales. En cada fila se muestra cada instrumento de evaluación, la autoría, el año de publicación del artículo o documento de referencia, la muestra de validación y el país de origen, el número de ítems del instrumento, los valores de respuesta y las categorías propuestas (ver Tabla 1). Toda la información correspondiente a cada instrumento de evaluación se encuentra en una misma fila y las diferentes filas están ordenadas en función de la fecha de publicación del instrumento. Como se puede observar, existe mucha heterogeneidad en las categorías de conducta antisocial diferenciadas en los distintos instrumentos. Aunque la mayoría comparten la categoría que tiene que ver con la agresión, existen diferencias que dificultan la comparabilidad entre los
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 38 instrumentos de evaluación. Por ejemplo, en el Cuestionario de Conductas Antisociales-Delictivas (Seisdedos, 1988), se parte de un nivel de análisis más global, diferenciando entre conducta antisocial y delictiva, mientras que otros, como en el Cuestionario de Conducta Antisocial (Luengo et al., 1999), parten de un nivel de análisis más específico (distinguiendo vandalismo, robo, agresión, conducta contra las normas y drogas). De este modo, se torna complicado la identificación de categorías análogas entre los diferentes instrumentos. Tabla 1 Nombres de los instrumentos de evaluación de la conducta antisocial, autoría, año de publicación, número de ítems, valores de respuesta y categorías propuestas Instrumento Autoría Fecha publicación Muestra de validación / país de origen Nº ítems Valores de respuesta Categorías Escala Infantil de Tendencias a la Acción. Subescala de agresividad (Children´s Action Tendency Scale). Deluty 1979, 1984 46 / Estados Unidos 15 Selección de la conducta que ejecutaría en una determinada situación -Agresividad Escala de conducta antisocial (ASB) Silva, Martorell y Clemente 1986 615 / España 46 Sí/no -Conductas predelictivas Cuestionario de Conductas Antisociales-Delictivas Seisdedos 1988 253 / España 40 Sí/no -Conducta antisocial -Conducta delictiva Escala de autoinforme de comportamiento antisocial. (Self-Report Antisocial Behavior Scale, SRA) Loeber, StouthhammerLoeber, VonKammen y Farrington 1989 2573 / Estados Unidos 33 Sí/no Nunca/una o dos veces/ con más frecuencia -Destrozo -Robo -Violencia -Uso de sustancias -Delitos de estatus Cuestionario de Conducta Delictiva Autoinformada (Self-reported delinquency, SRD) Furnham y Thompson 1991 100 / Inglaterra 51 Sí/no -Número de conductas antisociales o ilegales en las que participa. Delincuencia autoinformada (Self-reported delinquency) Huizinga, Esbensen y Weiher 1991 1530 / Estados Unidos 33 Sí/no -Delitos de robo -Delitos de agresión -Delitos de desorden público -Otros delitos Cuestionario de conducta antisocial de Bergen (Bergen Questionnaire on Antisocial Behavior) Bendixen y Olweus 1999 2439 / Noruega 17 Sí/no y número de veces que lo habían hecho -Actos de mayor prevalencia (menos graves) -Actos menor prevalencia (más graves) Cuestionario de Conducta Antisocial (CCA) Luengo, Otero, Romero, Gómez-Fraguela y Tavares-Filho 1999 293 / España 82 Nunca (0 veces)/ pocas veces (de 1 a 5)/ bastantes veces (de 6 a 10)/ con frecuencia (más de 10) -Vandalismo -Robo -Agresión -Conducta contra normas -Drogas
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.1 Conceptualización de la conducta antisocial 39 instrumentos de evaluación. Por ejemplo, en el Cuestionario de Conductas Antisociales-Delictivas (Seisdedos, 1988), se parte de un nivel de análisis más global, diferenciando entre conducta antisocial y delictiva, mientras que otros, como en el Cuestionario de Conducta Antisocial (Luengo et al., 1999), parten de un nivel de análisis más específico (distinguiendo vandalismo, robo, agresión, conducta contra las normas y drogas). De este modo, se torna complicado la identificación de categorías análogas entre los diferentes instrumentos. Tabla 1 Nombres de los instrumentos de evaluación de la conducta antisocial, autoría, año de publicación, número de ítems, valores de respuesta y categorías propuestas Instrumento Autoría Fecha publicación Muestra de validación / país de origen Nº ítems Valores de respuesta Categorías Escala Infantil de Tendencias a la Acción. Subescala de agresividad (Children´s Action Tendency Scale). Deluty 1979, 1984 46 / Estados Unidos 15 Selección de la conducta que ejecutaría en una determinada situación -Agresividad Escala de conducta antisocial (ASB) Silva, Martorell y Clemente 1986 615 / España 46 Sí/no -Conductas predelictivas Cuestionario de Conductas Antisociales-Delictivas Seisdedos 1988 253 / España 40 Sí/no -Conducta antisocial -Conducta delictiva Escala de autoinforme de comportamiento antisocial. (Self-Report Antisocial Behavior Scale, SRA) Loeber, StouthhammerLoeber, VonKammen y Farrington 1989 2573 / Estados Unidos 33 Sí/no Nunca/una o dos veces/ con más frecuencia -Destrozo -Robo -Violencia -Uso de sustancias -Delitos de estatus Cuestionario de Conducta Delictiva Autoinformada (Self-reported delinquency, SRD) Furnham y Thompson 1991 100 / Inglaterra 51 Sí/no -Número de conductas antisociales o ilegales en las que participa. Delincuencia autoinformada (Self-reported delinquency) Huizinga, Esbensen y Weiher 1991 1530 / Estados Unidos 33 Sí/no -Delitos de robo -Delitos de agresión -Delitos de desorden público -Otros delitos Cuestionario de conducta antisocial de Bergen (Bergen Questionnaire on Antisocial Behavior) Bendixen y Olweus 1999 2439 / Noruega 17 Sí/no y número de veces que lo habían hecho -Actos de mayor prevalencia (menos graves) -Actos menor prevalencia (más graves) Cuestionario de Conducta Antisocial (CCA) Luengo, Otero, Romero, Gómez-Fraguela y Tavares-Filho 1999 293 / España 82 Nunca (0 veces)/ pocas veces (de 1 a 5)/ bastantes veces (de 6 a 10)/ con frecuencia (más de 10) -Vandalismo -Robo -Agresión -Conducta contra normas -Drogas
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 40 Instrumento Autoría Fecha publicación Muestra de validación / país de origen Nº ítems Valores de respuesta Categorías Inventario de Conductas Antisociales (ICA) Bringas, Herrero, Cuesta y Rodríguez 2006 433 / España 57 Nunca/ 1 o 2 veces/ a veces/ a menudo -Consideración de la propiedad y conductas infractoras -Conflictividad normativa y de consideración del otro Inventario de Comportamientos Antisociales (ICA) Espinosa y Clemente 2011 1440/España 139 Nunca/ 1 o 2 veces/ A veces/ A menudo -Inmadurez -Rechazo hacia las convenciones -Vandalismo -Conductas con motivación económica -Consumo de sustancias -Consumo de alcohol -Comportamientos relacionados con el ámbito académico -Comportamientos antinormativos de carácter sexual -Violencia directa -Violencia indirecta -Discriminación Medida de autoinforme de conducta antisocial Ogilvie, Setwart y Shum 2021 537/Australia 86 Respuesta ordinal. A seleccionar en una escala de 7 puntos desde “nunca” hasta “más de 6 veces” -Ruptura de reglas o delincuencia general -Agresión -Vehículo -Uso de sustancias -Robo -Propiedad -Relacionado con la tecnología -Relacionado con el sexo
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.1 Conceptualización de la conducta antisocial 41 Instrumento Autoría Fecha publicación Muestra de validación / país de origen Nº ítems Valores de respuesta Categorías Inventario de Conductas Antisociales (ICA) Bringas, Herrero, Cuesta y Rodríguez 2006 433 / España 57 Nunca/ 1 o 2 veces/ a veces/ a menudo -Consideración de la propiedad y conductas infractoras -Conflictividad normativa y de consideración del otro Inventario de Comportamientos Antisociales (ICA) Espinosa y Clemente 2011 1440/España 139 Nunca/ 1 o 2 veces/ A veces/ A menudo -Inmadurez -Rechazo hacia las convenciones -Vandalismo -Conductas con motivación económica -Consumo de sustancias -Consumo de alcohol -Comportamientos relacionados con el ámbito académico -Comportamientos antinormativos de carácter sexual -Violencia directa -Violencia indirecta -Discriminación Medida de autoinforme de conducta antisocial Ogilvie, Setwart y Shum 2021 537/Australia 86 Respuesta ordinal. A seleccionar en una escala de 7 puntos desde “nunca” hasta “más de 6 veces” -Ruptura de reglas o delincuencia general -Agresión -Vehículo -Uso de sustancias -Robo -Propiedad -Relacionado con la tecnología -Relacionado con el sexo
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 48 Como se puede apreciar en este apartado, ha habido muchos intentos de enmarcar teóricamente la conducta antisocial a lo largo de las últimas cuatro décadas, transitando desde acercamientos más simplistas o unifactoriales a acercamientos más complejos o multifactoriales, incluso, debido a la amplia variedad de teorías, distintos autores y autoras han propuesto clasificaciones de las teorías existentes. De cualquier forma, todos estos intentos teóricos por poner orden al fenómeno de la conducta antisocial serán de mucha utilidad en los diferentes puntos de esta tesis doctoral. 1.1.5 Continuidad versus cambio en el fenómeno de la conducta antisocial En la línea de lo que se acaba de comentar en el anterior apartado en relación con la evolución de la conducta antisocial a lo largo del ciclo vital, uno de los debates candentes en la literatura científica actual versa sobre la continuidad frente al cambio en la conducta antisocial. Le Blanc y Loeber (1998) afirman que es necesario adoptar una visión evolutiva para dar respuesta a los cambios individuales que ocurren en este ámbito. Según estos autores, aunque las manifestaciones de desviación pueden cambiar a lo largo del curso vital, la tendencia a la desviación se mantiene constante. En concreto, describen tres procesos principales en el desarrollo del delito: • Activación, que comprende los subprocesos de aceleración, estabilización y diversificación. • Agravación, que consiste en la escalada en cuanto a la gravedad del comportamiento antisocial. La agravación puede cambiar en función de la trayectoria. • Desistimiento, que incluye los subprocesos de desaceleración, desescalada, alcanzamiento de techo y especialización. Para estos autores, estos tres procesos no tienen por qué estar vinculados a la edad cronológica ya que la edad no es una variable explicativa efectiva si no se tienen en cuenta otros procesos causales. En este sentido, Le Blanc y Loeber consideran que existen dos tipos de procesos causales: los procesos causales estables y duraderos, que pueden influir en la activación y en la agravación, y los procesos causales cambiantes, que explican el tipo de participación en los delitos. Además, respecto a los cambios en el comportamiento delictivo, estos autores diferencian entre cambios cuantitativos y cualitativos. Mientras que los cambios cualitativos hacen referencia al paso de una etapa a otra, el modo en que cambian y la velocidad del cambio; los cambios cuantitativos se refieren al mantenimiento del comportamiento en determinados delitos y la cantidad de delitos en los que se participa a lo largo del tiempo. Según estos autores, la probabilidad de desistir en los comportamientos delictivos es inversamente proporcional a la progresión. Aunque para Le Blanc y Loeber (1998) la edad no es en sí misma una variable explicativa del cambio o de la continuidad, para otros autores y autoras (p. ej., Moffit, 1993) la edad determina el tipo y la continuidad de la conducta antisocial a lo largo del curso vital. En este sentido, han sido muchas las investigaciones que han tenido en cuenta la edad en la que se participa en los comportamientos antisociales para valorar la continuidad en los mismos. Es el caso de Moffitt (1993), quien afirma que, aunque
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.1 Conceptualización de la conducta antisocial 49 la conducta antisocial muestra continuidad con la edad, su prevalencia aumenta dramáticamente en la adolescencia. Por su parte, Piquero et al. (2004) demuestran que aquellos delincuentes que se iniciaban en el comportamiento delictivo en la infancia persistían más años en su comportamiento. Los resultados de su estudio muestran que la duración promedio de la persistencia en los comportamientos delincuentes para aquellos que tenían un contacto con la policía antes de los 18 años fue de 17.3 años. Asimismo, Rowland et al. (2021) encuentran que la participación en comportamientos problemáticos entre los 12 y los 13 años predice la continuidad en los mismos un año después. Pero ¿qué ocurrirá al final de la adolescencia? Los resultados del estudio longitudinal de Sampson y Laub (2003), quienes realizaron un seguimiento de una muestra entre los 7 y los 70 años, indican que la conducta delictiva disminuye con la edad. En concreto, la transición a la adultez es considerada por muchos como una etapa crucial. Por ejemplo, Burt y Masten (2009) señalan que es en esta etapa de transición, en la que algunos y algunas adolescentes de contextos de riesgo que han mostrado problemas comportamentales logran cambiar el rumbo de sus vidas. Por lo tanto, consideran que la transición a la edad adulta es un momento importante repleto de oportunidades y desafíos. En consonancia, Trim et al. (2015) señalan que se observa una disminución de comportamiento antisocial en la adultez emergente en una muestra de adolescentes con alta puntuación en comportamiento antisocial. Ahora bien, según la revisión de Loeber et al. (2012), distintos estudios muestran que entre el 40 y el 60% de los y las delincuentes en la etapa juvenil, continúan con su comportamiento en la adultez temprana. En este sentido, el estudio longitudinal de Capaldi y Stoolmiller (1999) encuentra que existe estabilidad desde la niñez hasta la adultez en los problemas de comportamiento. Por otro lado, existen investigaciones que, para estudiar la continuidad vs. cambio, se han centrado en las distintas categorías de comportamiento antisocial. Según la revisión de Freitag et al. (2018), el comportamiento antisocial agresivo es más estable y heredable que el comportamiento antisocial no agresivo. Sin embargo, Hoge et al. (2012) afirman que, incluso los y las jóvenes que participan en el tipo de violencia más grave, solo tienen una probabilidad de persistencia en ese comportamiento en el futuro del 50%. Una posible explicación de los resultados puede encontrarse en la metodología utilizada, la tipología desde la que se parte y la muestra que se analiza, ya que puede variar al incluir en la muestra chicos y chicas delincuentes y no delincuentes. En general, en las muestras basadas en delincuentes se encuentran tasas de infracción más altas y estables durante períodos más largos del curso vital (Piquero, 2008). También se ha relacionado la frecuencia de participación en los comportamientos con la continuidad vs. cambio en la conducta antisocial. Tal y como afirman Piquero et al. (2012), aunque en la mayoría de los estudios se encuentra continuidad en el comportamiento delincuente, esta continuidad es más probable y se mantiene durante más tiempo si la frecuencia con la que se participa en conductas delictivas es mayor. Además, esta continuidad conlleva cambios en la manifestación del comportamiento, al adecuarse a la edad y a las oportunidades que brinda el contexto de la persona delincuente.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 50 Por último, como señalan Piquero et al. (2012), es interesante tener en cuenta la influencia del contexto sociocultural, ya que en función del mismo puede cambiar la relación entre la edad y la conducta criminal. Aunque algunas investigaciones no encuentran relación entre las variables de la infancia o los antecedentes familiares con las trayectorias de delincuencia (Sampson y Laub, 2003), investigaciones recientes hallan relación entre los factores de riesgo y de protección de la infancia con la persistencia o el desistimiento a los 20 años de edad. Según Farrington (2019), la baja popularidad, el bajo rendimiento escolar, el bajo interés parental por la educación y la asistencia a centros escolares con alto índice de delincuencia, predicen la persistencia en los comportamientos delincuentes a los 20 años, siendo el fracaso escolar el factor más importante. Según sus resultados, los factores protectores como la implicación parental en la educación, la buena crianza de los hijos o hijas, el tamaño familiar reducido y el escaso conflicto parental, tienen una mayor influencia en la persistencia de los comportamientos delictivos a lo largo de toda la vida. Por lo tanto, mientras que los factores de riesgo influyen en la persistencia o desistimiento hasta los 20 años, los factores protectores, todos ellos relacionados con el ámbito familiar, influyen en la persistencia o desistimiento a lo largo del curso vital. 1.2 La conducta antisocial en la adolescencia 1.2.1 La adolescencia como periodo clave en el inicio de la conducta antisocial Tal y como se acaba de explicar, no existe unanimidad en las distintas investigaciones sobre si existe continuidad o cambio de la conducta antisocial a lo largo del ciclo vital, ahora bien, en lo que sí hay acuerdo es en la consideración de la adolescencia como un periodo clave en su acentuación. Por ello, es habitual que las investigaciones que analizan la prevalencia de la conducta antisocial se centren en la etapa adolescente. Este interés por el estudio de la conducta antisocial en la etapa adolescente puede tener su origen en la influencia de algunos de los primeros escritos sobre la conducta criminal. Uno de los conceptos más utilizados en el estudio de la prevalencia de la conducta antisocial es la curva de edad del crimen, concepto acuñado por Adolphe Quetelet en 1831. Según este autor, la edad es la variable que más influye en la propensión a cometer crímenes (ver Figura 2), situando el punto de mayor propensión a cometer delitos entre los 20 y los 25 años. Estos datos varían si se calcula por separado en hombres y en mujeres, y alcanza su punto máximo a los 25 años en los hombres y a los 30 años en mujeres. Esta edad de máxima comisión de crímenes puede adelantarse o retrasarse algunos años; precisamente a lo largo de este capítulo trataremos de mostrar qué variables dan forma a esta curva.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.2 La conducta antisocial en la adolescencia 51 Figura 2 Propensión a cometer crímenes en las diferentes edades (tomado de Quetelet, 1831/1984) Otro de los autores clásicos que ha podido influir en la tendencia al estudio de la conducta antisocial en la etapa adolescente es Stanley Hall. Este autor es conocido por describir la adolescencia bajo el paradigma “storm and stress”, es decir, entender este momento del ciclo vital como un periodo de “tormenta y estrés”, caracterizado por problemas internos y externos. En concreto, Hall (1904) señaló la adolescencia como etapa clave para el desarrollo de la conducta criminal, ya que, según este autor, la adolescencia se caracteriza por ser una etapa antisocial, egoísta y negada a seguir las leyes del altruismo. Según Hall (1904), a medida que se cumplen años, crecen las demandas éticas de la sociedad, es decir, la sociedad es más exigente con los comportamientos manifestados, lo cual, unido al desenfreno juvenil y la vida en la ciudad, fomenta el aumento de la delincuencia en esta etapa del desarrollo. Ya en este escrito, se ponen de manifiesto dos hechos: el aumento de la criminalidad en la etapa adolescente y el aumento de la prevalencia de jóvenes que cometen delitos. Además, los resultados de algunas investigaciones más recientes también apoyan en cierta manera los resultados de los estudios clásicos. En concreto, se ha demostrado que la criminalidad en esta etapa es diez veces mayor que en la infancia y disminuye significativamente en la etapa adulta (Gatzke-Kopp et al., 2013; Moffitt, 1993). Por tanto, en la actualidad, la literatura hace uso del concepto curva de la edad del crimen, para referirse al incremento repentino de las conductas desviadas en la adolescencia y el significativo descenso de las mismas al final de esta etapa (Tremblay, 2000). Según Rocque et al. (2016), desde que se investiga el comportamiento delictivo,
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 52 la relación entre la edad y el crimen siempre ha dado como resultado esa forma de U invertida, característica de la curva de edad del crimen. De hecho, como afirman Kazemian (2015) y Piquero et al. (2012), el aumento del comportamiento criminal hasta el final de la adolescencia o inicio de la etapa adulta y la disminución gradual a partir de ese momento es uno de los hechos más aceptados en el campo de la criminología. Ahora bien, aunque esa curva pueda estar probada, algunos estudios no encuentran diferencias en la manifestación de conductas antisociales en distintas edades (García y da Costa Junior, 2008; Vera et al., 2010). En concreto, autores como Hirschi y Gottfredson (1983) señalaban que la relación entre edad y delito no cambia y que no tiene sentido seguir investigando para comprender la curva, puesto que la relación entre la edad y el delito es invariable en distintas condiciones sociales y culturales. En cambio, otros autores y autoras afirman que la relación entre la edad y el crimen es variable y depende del tipo de delito (Barker et al., 2007; Farrington, 1986; Marvell y Moody, 1991; Steffensmeier et al., 1989). En este punto, es interesante destacar las conclusiones extraídas por Terrie Moffitt (1993) debido a la gran repercusión de sus resultados en el estudio de la conducta antisocial en la etapa adolescente. Esta autora establece que es necesario distinguir entre dos categorías bien diferenciadas: el comportamiento antisocial limitado a la etapa adolescente y el comportamiento antisocial persistente a lo largo del curso vital. Tal y como se detallará en el siguiente apartado, esta taxonomía ha dado pie a que muchas investigaciones hayan centrado sus argumentos en las diferencias en el desarrollo cerebral durante la adolescencia para justificar el aumento de prevalencia de las conductas antisociales en esta etapa (Bos et al., 2018; Muetzel et al., 2017). Otro debate actual se centra en la edad concreta en la que se encuentra la máxima expresión de comportamiento antisocial. Aunque algunos autores y autoras (Pérez-Fuentes et al., 2011; Plazas et al., 2010) encuentran un aumento de la conducta antisocial y delictiva con la edad, en general, los resultados de distintas investigaciones apuntan a que el comportamiento antisocial alcanza su punto álgido a los 16 años (Bringas et al., 2006; Garairgordobil y Maganto, 2016; Molero et al., 2017; Rechea, 2008; Sanabria y Uribe, 2009; Serrano et al., 1997). Sin embargo, existen aún más discrepancias respecto a las tendencias a partir de esa edad. Mientras que Bringas et al. (2006) y Sanabria y Uribe (2009) no encuentran diferencias entre el grupo de edad de 16-17 años y el de 18-20 años, Rechea (2008) encuentra un cambio de tendencia a partir de los 16 años, observando una disminución del número de jóvenes involucrados en el comportamiento antisocial a partir de esa edad. Serrano et al. (1997), por su parte, estableció una diferenciación en función del comportamiento, ya que, según sus resultados, a partir de los 16 años disminuye la participación en comportamientos antinormativos, vandalismo y agresiones, y aumenta la participación en otros comportamientos como el robo o el tráfico de drogas. No obstante, no todos los estudios sitúan el punto de máxima expresión de los comportamientos antisociales a los 16 años; por ejemplo, según los resultados de Seijo et al. (2008), es a los
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.2 La conducta antisocial en la adolescencia 53 14 años cuando los chicos y chicas muestran más comportamientos antisociales y delictivos. A todo ello hay que añadir que algunos estudios no encuentran diferencias en la manifestación de conductas antisociales a distintas edades (García y da Costa Junior, 2008; Vera et al., 2010). Para finalizar este apartado, es conveniente advertir algo que ya Farrington (1986) señaló hace más de tres décadas al indicar que, aunque aparentemente los datos oficiales sobre criminalidad informan de un pico de delitos entre la etapa adolescente y la edad mínima de responsabilidad penal, otras medidas más detalladas demuestran que los delitos no son un fenómeno que predominen durante este periodo. Es decir, aunque son muchas las investigaciones que se centran en el estudio de la conducta antisocial en la etapa adolescente, esto no debe ser una excusa para validar la creencia de que la adolescencia es un periodo evolutivo conflictivo, idea asociada al clásico paradigma de tormenta y estrés (Hall, 1904) que se comentó más arriba. Se advierte de este peligro ya que, a pesar de ser un paradigma superado en la ciencia, aún existen estudios que indican que la mayoría de los progenitores continúan pensando de esta forma y consideran esta etapa evolutiva como un periodo conflictivo y difícil (Ridao y Moreno, 2008). En este sentido, se encuentran investigaciones que ponen de manifiesto la repercusión que pueden tener las expectativas del entorno en los comportamientos de los y las adolescentes. En concreto, si el entorno considera que la adolescencia es una etapa de asunción de riesgos, es más probable que los y las adolescentes se involucren en ese tipo de comportamientos (Buchanan y Hughes, 2009; Qu et al., 2016). Por tanto, desde esta tesis doctoral se insiste en la necesidad de que la sociedad no normalice este tipo de comportamientos durante esta etapa evolutiva para así no caer en el riesgo de legitimarlos. 1.2.2 La conducta antisocial y los cambios evolutivos en la adolescencia Si en el anterior apartado se hacía alusión a la importancia de la adolescencia como un periodo sensible o crítico para el comienzo de la conducta antisocial, en este apartado se hará un recorrido sobre los estudios científicos que tratan de explicar esta cuestión en base a las características evolutivas de este periodo, es decir, a la coincidencia de cambios físicos, cognitivos, afectivos y sociales caraterísticos de la adolescencia que se superponen pero que, a la vez, llevan ritmos diferentes (Crosby et al., 2009; Diclemente et al., 2013; O´Donohue et al., 2013). Como señalan Gatzke-Kopp et al. (2013), la etapa adolescente se caracteriza por diferentes cambios que la hacen difererenciarse de otras etapas del desarrollo a nivel cuantitativo y cualitativo y que, al mismo tiempo, se convierten en factores de especial relevancia en la manifestación o desistimiento del comportamiento antisocial. Debido al incremento de autonomía característico de la adolescencia, aumenta la necesidad de control emocional y comportamental. Sin embargo, en esta etapa los sistemas cerebrales, conductuales y cognitivos maduran de modo independiente, lo cual tiene como resultado que el comportamiento, el pensamiento y el afecto maduren a velocidades y en momentos distintos. Todo ello lleva a considerar que se trata de una etapa sensible o crítica para desarrollos desadaptativos (Steinberg et al., 2006).
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 54 En líneas generales, podría decirse que la explicación de la participación en el comportamiento antisocial puede encontrarse en la brecha existente entre la madurez biológica y la madurez social (Moffitt, 1993). Sin embargo, estos cambios también pueden explicar la desistencia en la participación en conductas antisociales. Por ejemplo, algunos factores, como el desarrollo de una identidad prosocial o encontrar empleo, se relacionan con el abandono de la participación en este tipo de conductas (Kazemian, 2015). Por tanto, en la explicación de la conducta antisocial es clave tener en cuenta que las diferentes dimensiones del desarrollo evolutivo coexisten y se relacionan entre sí. Por ello, aunque este apartado se divida en tres grandes bloques (a) cambios físicos, b) cambios cognitivos y afectivos, y c) cambios sociales), en cada uno se tratará de explicar los avances evolutivos a partir del desarrollo concreto de esa dimensión, así como su relación con las demás dimensiones. 1.2.2.1 Los cambios físicos, factores precursores del desarrollo evolutivo en la adolescencia Entre los cambios físicos que comienzan con la pubertad son destacables el desarrollo de los órganos encargados de la reproducción y el desarrollo cerebral, cambios que, a su vez, acompañan a la maduración cognitiva y al desarrollo del juicio social (Crosby et al., 2009). Uno de los cambios físicos característicos en el inicio de la adolescencia, asociado a la pubertad, es el aumento de los niveles de las hormonas gonadales responsables de la reproducción. La activación y la organización de estas hormonas a nivel cerebral favorecen discontinuidades en el ajuste comportamental. Además, estos cambios hormonales pueden contribuir a la mayor sensibilidad al estrés durante la etapa adolescente (Walker et al., 2004). Según Gatzke-kopp et al. (2013), los cambios hormonales del inicio de la pubertad aumentan la vulnerabilidad para comportarse de modo antisocial en algunos individuos, ya que el inicio temprano de la pubertad y los altos niveles de estrés parecen influir en el aumento de los comportamientos antisociales. Por otro lado, es importante añadir a estos cambios hormonales todo lo que tiene que ver con la maduración cerebral durante la adolescencia. Steinberg (2010), en su publicación sobre los principales hallazgos relacionados con los cambios cerebrales en la adolescencia, afirma que la maduración cerebral continúa durante esta etapa y que existen evidencias incuestionables de que el cerebro adolescente es diferente del cerebro infantil y adulto. Uno de los cambios más significativos se encuentra en el área prefrontal, con una disminución de la materia gris, con forma de U invertida, que alcanza el pico de descenso a los 11 años y que suele ocurrir antes en las chicas, y un aumento de la materia blanca a nivel estructural que se acompaña de cambios en la funcionalidad cerebral. En la etapa adolescente también aumenta la conectividad entre el área prefrontal y el resto del cerebro, y crece la actividad dopaminérgica en la vía prefrontal, estriatal y límbica. Estos cambios potencian la vulnerabilidad de los y las adolescentes para participar en conductas de riesgo. En concreto, la adolescencia media se identifica como la edad de mayor vulnerabilidad debido a la descoordinación entre el aumento de la actividad dopaminérgica en la pubertad, que acarrea una mayor búsqueda de recompensas, y el aumento lento y gradual de la corteza prefrontal y sus conexiones con otras regiones del cerebro, que conlleva una mayor coordinación entre
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.2 La conducta antisocial en la adolescencia 55 el afecto y la cognición, así como mejoras en el control cognitivo. De esta forma, la disminución paulatina de la actividad dopaminérgica, cuyo pico ocurre en la adolescencia temprana, y la maduración progresiva de los sistemas de autorregulación, tienen como consecuencia la disminución de la participación en conductas de riesgo. Sin embargo, en esta revisión, Steinberg (2010) destaca la importancia de los contextos, ya que, en función de las oportunidades que brinden y de la regulación que ejerzan los agentes externos ante determinados comportamientos, podrán variar las conductas en las que se participe y las edades a las que esto ocurra. Según Gatzke-kopp et al. (2013) y Oliva y Antolín (2010), algunos investigadores e investigadoras relacionan el comportamiento antisocial en la adolescencia con dificultades para controlar el equilibrio entre el sistema límbico, responsable las decisiones impulsivas en situaciones de amenaza, y la corteza prefrontal, responsable del procesamiento de la información y la selección del comportamiento idóneo para una determinada situación. El equilibrio entre estos sistemas es dinámico y está determinado contextualmente. Como se ha comentado con anterioridad, durante la etapa adolescente, el desarrollo del sistema prefrontal aún no ha finalizado, al ser una de las últimas regiones en alcanzar la madurez, mientras que el sistema límbico presenta patrones de activación similares a los de la etapa adulta. Esto puede causar un aumento de los comportamientos impulsivos al no poder ser controlados por una corteza prefrontal aún inmadura. Según esta autora y estos autores, no es adecuado responsabilizar al funcionamiento de una determinada región cerebral de patrones comportamentales complejos, pero sí de determinados rasgos, como la susceptibilidad a la excitación emocional, que se relacionan con una mayor vulnerabilidad para participar en comportamientos de riesgo. No obstante, hay que advertir que los cambios que ocurren en la adolescencia parecen variar en función del sexo. Según la revisión de Lenrood y Giedd (2010) sobre las diferencias en el desarrollo del cerebro adolescente, los chicos alcanzan el volumen cerebral máximo más tarde que las chicas y, además, el volumen alcanzado es mayor, por lo que, a lo largo de la adolescencia, los volúmenes cerebrales se vuelven cada vez más divergentes. Es interesante resaltar que el volumen cerebral del lóbulo frontal de la mujer parece alcanzarse dos años antes, por lo que es probable que el desarrollo sea más rápido en las chicas. Otra de las grandes diferencias es que en las chicas el crecimiento del hipocampo es más rápido, mientras que en chicos lo es el crecimiento de la amígdala. Además, según esta autora y este autor, se ha demostrado que, para una misma función, los cerebros masculinos y femeninos muestran patrones de actividad cerebral diferentes. De Bellis et al. (2001) sugieren que existen diferencias entre los sexos en las edades a las que se inician ciertos procesos de maduración cerebral. Según estos autores y autoras, la descompensación entre zonas cerebrales corticales y subcorticales puede ser mayor en los chicos, debido al efecto hormonal de la testosterona, que aumenta el proceso de mielinización en los hombres, y del estrógeno, que retrasa la poda cerebral en las mujeres. Por lo tanto, se puede deducir que los cambios del desarrollo cerebral de las chicas se producen de manera más gradual que en los chicos. En la actualidad, muchos investigadores e investigadoras se están interesando por las diferencias en el desarrollo cerebral en chicos y chicas, y los resultados parecen apoyar las conclusiones de De Bellis. Un estudio
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 56 reciente (Corrigan et al., 2021) encuentra que la mielinización en los chicos es mayor en todas las regiones corticales y que la mielinización de la materia gris cortical parece desempeñar un papel más importante en el desarrollo y reestructuración cerebral de lo que se ha reconocido hasta el momento. Sin embargo, otros estudios, como Dodge et al. (2006), remarcan que hay indicios que sugieren que la testosterona tiene, a lo sumo, una correlación relativamente débil con el comportamiento antisocial en los seres humanos. Como señalan Buyanova y Arsalidou (2021), los efectos del género en el desarrollo cerebral también pueden deberse a oportunidades y experiencias de aprendizaje diferentes características de una socialización diferencial para chicos y para chicas. Estos cambios cerebrales en función del sexo pueden reflejarse en el desarrollo cognitivo. Por ejemplo, Van der Graaff et al. (2014) encuentran diferencias en función del sexo en dos conceptos muy relacionados con la conducta antisocial, como son la toma de perspectiva y la preocupación empática. Se entiende por toma de perspectiva a la tendencia espontánea a adoptar el punto de vista de otros, y por preocupación empática al sentimiento de tristeza o preocupación por otros (Davis, 1983). Los resultados de Van der Graaff et al. (2014) muestran que, mientras que en las chicas se observa un aumento progresivo en las edades estudiadas (desde los 13 a los 18 años) en la tendencia espontánea a adoptar el punto de vista de otros, en los chicos este aumento solo se produce a partir de los 15 años. Respecto al sentimiento de preocupación por otros, los chicos tienden a disminuir sus puntuaciones hasta los 16 años, mientras que las chicas presentan mayores puntuaciones y, además, se mantienen más estables. Teniendo en cuenta lo anterior, se podría afirmar que durante la etapa adolescente existe descoordinación entre los sistemas prefrontales y los límbicos, y que esta descoordinación es más acusada en la adolescencia media (Steinberg, 2010). En general, en las chicas suele aparecer antes el pico de descenso de materia gris (Steinberg, 2010) y se desarrolla antes el volumen final del lóbulo prefrontal (Lenrood y Giedd, 2010). En los chicos la mielinización es mayor en todas las regiones corticales (Corrigan et al., 2021) y el desarrollo de la amígdala es más rápido que en las chicas (Lenrood y Giedd, 2010). Como afirma De Bellis et al. (2001), los cambios en la materia gris, materia blanca y en el cuerpo calloso son más graduales en las chicas. Estas conclusiones, se relacionan con lo propuesto por Metcalfe y Mischel (1999). Según esta autora y este autor, existen dos procesos mentales que podrían explicar la capacidad de autocontrol de los humanos. Por un lado, un sistema emocional o caliente y, por otro, un sistema cognitivo o frío. Mientras que el sistema de pensamiento caliente es emocional, impulsivo y controlado por los estímulos; el sistema de pensamiento frío es neutral, reflexivo, lento y estratégico. El sistema de pensamiento caliente existe desde el nacimiento, se relaciona con la activación de la amígdala (es decir, con el sistema límbico) y domina en las primeras etapas del desarrollo. En cambio, el sistema de pensamiento frío se relaciona con la activación del lóbulo prefrontal y el hipocampo, y maduran en etapas posteriores del desarrollo. Según esta autora y este autor, el estrés influye en la activación de un sistema u otro. Mientras que altos niveles de estrés activan el pensamiento caliente o de respuesta inmediata, los niveles óptimos de estrés pueden activar
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.2 La conducta antisocial en la adolescencia 57 el sistema de pensamiento frío, que permite una planificación del comportamiento a poner en marcha. Además, se ha comprobado que estar expuestos a niveles altos de estrés durante periodos prolongados de tiempo disminuye el volumen del hipocampo, lo cual puede estar relacionado con el predominio de la activación del sistema de pensamiento caliente. Otras características individuales, como el temperamento o la exposición a ciertas sustancias químicas, también pueden predisponer al predominio de un sistema de pensamiento u otro. Las personas con mayor autorregulación tienen las competencias necesarias para dominar su sistema de pensamiento caliente al servicio de los objetivos planteados. En este sentido, es interesante considerar que, según O´Donohue et al. (2013), la desregulación emocional y las habilidades sociales deficientes contribuyen a los problemas psicológicos y de comportamiento de los y las adolescentes. Por lo tanto, aquellas personas con mayor predominio del sistema de pensamiento caliente, estarán más predispuestas para comportarse de modo antisocial. De hecho, en el metaanálisis realizado por Morgan y Lilienfeld (2000), se encuentra que existe una relación consistente y estadísticamente significativa entre la conducta antisocial y la función ejecutiva o los procesos cognitivos que permiten un comportamiento futuro orientado a objetivos, los cuales están muy relacionados con el desarrollo del lóbulo prefrontal. En este punto, es interesante señalar el proceso que, según Crick y Dodge (1994), se pone en marcha antes de que una conducta ajustada socialmente, o no, se lleve a cabo. Estos autores proponen que, ante una señal determinada, antes de dar una respuesta se siguen los siguientes pasos: 1) codificación de señales externas e internas, 2) interpretación y representación mental de esas señales, 3) selección de una meta, 4) acceso a tipos de respuestas, 5) decisión de la respuesta y 6) emisión del comportamiento. En este proceso es imprescindible tener en cuenta tanto la influencia de las limitaciones biológicas derivadas de los cambios cerebrales y cognitivos característicos del desarrollo evolutivo como la repercusión del recuerdo de experiencias pasadas. 1.2.2.2 Los cambios cognitivos y afectivos, dos dimensiones del desarrollo que evolucionan junto al desarrollo físico Como se puede deducir de las anteriores líneas, el desarrollo cerebral y cognitivo son, en realidad, dos dimensiones inseparables en la práctica y, según Loeber et al. (2012), el desarrollo de ambas se relaciona con la participación en la conducta antisocial. Como se comentó en el apartado anterior, antes de emitir una conducta ajustada socialmente, se siguen una serie de pasos que pueden estar influenciados por el desarrollo cerebral, entre los que se encuentra la codificación de las señales, que es primordial para seleccionar el comportamiento a emitir (Crick y Dodge, 1994). Según la revisión de Gifford-Smith y Rabiner (2004), los niños y niñas agresivas tienden a percibir situaciones hostiles ante provocaciones ambiguas. Los resultados del estudio de Lösel et al. (2007) muestran datos similares al encontrar que variables como atribuir intenciones hostiles, actuar con la intención de herir a otro para el propio beneficio, reaccionar de modo agresivo y desconsiderado, y evaluar como positiva una respuesta agresiva, explican entre el 20% y el 34% de
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 64 hurtos (11%). Además, se informa de que las infracciones penales en las y los menores aumentan con la edad. De hecho, el 30.1% de las mismas se cometen a los 17 años, doblando las infracciones cometidas a los 14 años (16.4%). De todo lo anterior se extrae que los datos sobre prevalencia fluctúan en los distintos estudios. Como afirman Garairgordobil y Maganto (2016), estas variaciones en la prevalencia pueden deberse a las conductas estudiadas, a la gravedad de las mismas, al informante y al instrumento de medida. Además, a estos factores habría que añadir la influencia del contexto sociocultural en el momento de la evaluación. Por tanto, es necesario que la investigación sobre la conducta antisocial en la adolescencia que sea sensible a las cuestiones antes comentadas. 1.3 Factores relacionados con la conducta antisocial en la adolescencia 1.3.1 La salud en adolescentes con conducta antisocial Existen pocas investigaciones que relacionan el comportamiento antisocial con la salud física, puesto que la mayoría ponen acento en la salud psicológica. Además, las pocas investigaciones que estudian la relación entre la salud física y la conducta antisocial suelen evaluar las consecuencias del comportamiento antisocial en la etapa adulta. Por ejemplo, según la investigación de Paradis et al. (2016), los chicos y chicas que presentan problemas antisociales en la adolescencia tienen más probabilidades de padecer problemas cardiovasculares y respiratorios, dolores lumbares, cáncer, hipercolesterolemia y visitas médicas en la adultez que aquellos y aquelas que no se comportan de manera antisocial en la adolescencia. Por otro lado, Odgers et al. (2008) encuentran que aquellos chicos y chicas que se ubican en la trayectoria de comportamiento antisocial persistente presentan más problemas de salud física en la adultez en comparación con el grupo que muestra poco comportamiento antisocial. En concreto, a nivel físico, hallan peores resultados en enfermedad de las encías y caries, consumo de tabaco, dependencia a la nicotina, bronquitis crónica y herpes tipo 2. En cuanto a los chicos y chicas pertenecientes al grupo de inicio en la adolescencia, es destacable que, frente al grupo de baja participación en conducta antisocial, tienen más posibilidades de fumar, depender de la nicotina, tener bronquitis crónica y tener lesiones. Por su parte, Bardone et al. (1998) encuentran que el trastorno de conducta en las chicas adolescentes se asocia con problemas de salud física en la adultez, entre los que se encuentran peores índices de salud general, menor índice de masa corporal y más problemas relacionados con el consumo de sustancias. Asimismo, es importante tener en cuenta el momento de la adultez en que se están midiendo esos resultados en salud. Según Shepherd et al. (2004) o Skinner et al. (2020), ambas publicaciones procedentes del conocido estudio longitudinal de Cambridge sobre el desarrollo de la delincuencia, la asociación entre conducta antisocial y enfermedades orgánicas no se percibirá al comienzo de la adultez (32 años), sino que se retrasa hasta el siguiente momento del estudio,
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.3 Factores relacionados con la conducta antisocial en la adolescencia 65 a los 48 años de edad, en delincuentes que persisten a lo largo del curso vital. Bajo los resultados de este mismo estudio, Piquero et al. (2011) señalan que los hombres delincuentes crónicos con alta tasa de delitos suelen tener mayores tasas de registro de discapacidad y de hospitalización a los 48 años. Según sus análisis, estos resultados no se explican por los factores de riesgo que promueven la comisión de delitos en la infancia, sino que los delincuentes crónicos con alta tasa de delitos tienden a tener estilos de vida que incrementan el riesgo de accidentes y lesiones, aunque curiosamente no son lesiones relacionadas con actividades deportivas. En el caso de las mujeres, la investigación de Pajer et al. (2006), con una muestra entre 22 y 59 años, demuestra que aquellas que presentaban conducta antisocial tenían más problemas de salud de más de seis meses de duración y/o más limitaciones en su vida cotidiana debido a problemas de salud. En este sentido, es clave la asociación de los estilos de vida y la salud en la adolescencia y sus consecuencias a lo largo del ciclo vital. Según Diclemente et al. (2013), existen evidencias que demuestran que aquellos chicos y chicas que se ven implicados en conductas de riesgo, como es el caso de la conducta antisocial, tienen más probabilidades de participar en otros comportamientos de riesgo que pueden comprometer la salud como, por ejemplo, la conducta de fumar. Además, los factores de riesgo que llevan a involucrarse en comportamientos antisociales, también aumentan la probabilidad de tener problemas de salud en el futuro. Es decir, aunque la mayor parte de adolescentes se convierten en adultos sanos, aquellos y aquellas que participan en conductas de riesgo ponen en peligro su desarrollo aumentando la vulnerabilidad de padecer problemas de salud a corto y a largo plazo (Crosby et al., 2009). En cualquier caso, es evidente que los comportamientos de riesgo tienen consecuencias para la salud, estén o no relacionados con causas orgánicas. Debido al desarrollo de la medicina, en la actualidad, es más probable que un o una adolescente sufra consecuencias sanitarias debido a las consecuencias de su comportamiento que a enfermedades biológicas (Crosby et al., 2009). De hecho, según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2018), la violencia interpersonal es la tercera causa principal de mortalidad en adolescentes a nivel mundial. 1.3.2 Las desigualdades sociales de la conducta antisocial en la adolescencia Este apartado de la justificación teórica se va a dedicar al análisis de la conducta antisocial bajo el prisma de dos de las desigualdades más frecuentes y con peor impacto en la sociedad, como son las desigualdades de género y las socioeconómicas (Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud, 2009; House of Commons Health Committee, 2009). A pesar de que el término desigualdad se utiliza de manera habitual en algunos países para indicar sistemáticas, evitables e importantes diferencias, existe cierta ambigüedad con relación a este término, ya que a veces es utilizado para transmitir un sentimiento de injusticia, mientras que otras veces se utiliza para referir desigualdad en un sentido puramente matemático. Paula Braveman (2006), en un artículo clave y con clara repercusión sobre el concepto de la desigualdad en salud, asume la valoración moral negativa del término y resalta tres aspectos básicos en este fenómeno: en primer lugar, que
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 66 las diferencias se producen entre los grupos más aventajados socialmente (con posiciones más altas en la jerarquía de riqueza, poder y/o prestigio) y todos los demás; en segundo lugar, que las diferencias son sistemáticas y, por último, que pueden ser modificadas por la política. Pero, además de las posibles confusiones en la definición, se añade el problema de la traducción en algunos idiomas que solo disponen de una palabra para cubrir tanto la desigualdad como la inequidad. Para evitar confusiones, las y los expertos en esta materia utilizan ambos términos, inequidad y desigualdad, como sinónimos, al igual que se hará en esta tesis doctoral. 1.3.2.1 Desigualdades de género y conducta antisocial Desde el siglo XIX, se encuentran textos que reflejan las diferencias en la prevalencia de la conducta antisocial en función del sexo. Estas diferencias se registraban ya en los estudios de Adolphe Quetelet (1831/1984), autor importante por su propuesta de la curva del delito tal y como se explicó en el apartado 1.2.1 En concreto, en esos estudios clásicos se registraba una menor prevalencia de mujeres que participaban en conducta delictivas en comparación con los hombres, juzgando solo a una mujer por cada cuatro hombres. Además, según estos datos clásicos, aunque la propensión a los delitos crecía y disminuía en el mismo grado en hombres y mujeres, la edad a la que se cometían más infracciones, es decir, el punto más alto de la curva, era 5 años más tarde en ellas, en concreto, alrededor de los 30 años en mujeres frente a los 25 años en hombres. Debido a esta menor prevalencia del sexo femenino, en la investigación criminológica no se ha dado prioridad al estudio del papel que juega el género en la etiología del delito (Belknap y Holsinger, 2006). Autores y autoras como Fontaine et al. (2009), señalan que en la mayoría de las investigaciones sobre la conducta antisocial se toman como referencia muestras masculinas. A esto hay que añadir que las investigaciones que se han basado en muestras femeninas utilizaban grupos de estudio pequeños y con rangos de edad limitados (Lanctôt, 2015). Por lo tanto, no es infrecuente encontrar investigaciones que utilizan solo muestras masculinas y que justifican esta decisión basándose en la demostración de la baja prevalencia de los comportamientos infractores en las mujeres y en la posibilidad de generalizar los resultados obtenidos solo con hombres a toda la población (Gorman-Smith, 2003; Lanctôt y Le Blanc, 2002). Ahora bien, como afirman Van der Put et al. (2011), es necesario probar en muestras femeninas la validez predictiva de los instrumentos de evaluación genéricos utilizados mayoritariamente con hombres. Siguiendo las recomendaciones de Gorman-Smith (2003), para entender el papel que juega el género en la conducta antisocial es necesario analizar muchos comportamientos y de diversa complejidad. En este sentido, según esta autora, es probable que las diferencias en función del sexo en el comportamiento antisocial puedan incluir un comienzo y un final más temprano en las chicas, y diferencias en función del tipo de delito, de los medios para conseguir el objetivo y de los contextos en los que se manifiestan. Asimismo, según la revisión de Fontaine et al. (2009), el comportamiento antisocial de las mujeres puede mostrar una mayor heterogeneidad y complejidad de lo que se indica en algunos modelos teóricos, presentar patrones diferentes y variar en función de la edad.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.3 Factores relacionados con la conducta antisocial en la adolescencia 67 A continuación, se hace referencia a algunos resultados de distintas investigaciones que ponen de manifiesto la complejidad y la importancia de la inclusión del sexo como variable relevante para conocer las distintas trayectorias en el comportamiento antisocial en la adolescencia. Por ejemplo, si nos ceñimos a los datos de 2019 del INE, el número total de chicos condenados entre los 14 y los 17 años (79.1%) es casi cuatro veces mayor que el número de chicas condenadas en ese mismo rango de edad (20.9%). Teniendo en cuenta el total de las infracciones penales, ellos son responsables del 81.2% de esas infracciones, por tanto, las chicas solo son responsables del 18.8%. Analizando las tasas por sexo y edad de las y los menores condenados, se observa que la edad de infracción más frecuente fue de 17 años en los varones y de 16 años en las mujeres. Además, en los chicos se observa un aumento paulatino de condenas entre los 14 años (7.4%) y los 17 años (14.6%), sin embargo, en el caso de las chicas los datos son muy similares en todas las edades (en torno al 3.2%). Más allá de estos datos oficiales, la mayoría de los estudios sobre conducta antisocial con muestras que abarcan un rango de edad aproximado entre los 11 y los 17 años, encuentran también que los chicos participan más en los comportamientos antisociales que las chicas (Antolín, 2011; Gonçalves y Dalbosco Dell’Aglio, 2016; Kim y Kim, 2005; Ma, 2005; Pérez-Fuentes et al., 2011; Sanabria y Uribe, 2009; Seijo et al., 2008). Resultados similares se han encontrado al estudiar algunos de los comportamientos que se engloban bajo el término de conducta antisocial como es el caso de la conducta delictiva (Rodríguez y Torrente, 2003; Piquero et al., 2005) o el trastorno de conducta (Freitag et al., 2018). Si se atiende a los resultados de los estudios cuyas muestras varían levemente en el rango de edad analizado, se encuentran resultados coherentes con lo anterior. En concreto, Garaigordobil et al. (2004) hallan que los chicos de 10-12 años participan en más conductas antisociales que las chicas. García y da Costa Junior (2008) también encuentran diferencias en este sentido en una muestra de edades comprendidas entre los 11 y los 15 años. Del mismo modo, Molero et al. (2017) y Serrano et al. (1997), obtienen que existe una mayor prevalencia de comportamiento antisocial en los chicos de entre 14 y 17 años en comparación con las chicas, y Tuvblad et al. (2006) hallan que la media de participación en conducta antisocial es mayor en chicos que en chicas a los de 16-17 años. Otros grupos de investigaciones analizan las diferencias entre sexos en rangos de edad más amplios. En el caso del estudio de Plazas et al. (2010), cuya muestra comprende las edades entre 7 y 35 años, se obtiene asimismo que los chicos participan en más conductas antisociales que las chicas. Estas diferencias parecen mantenerse en la adultez ya que, como afirman Blokland y Palmen (2012), el comportamiento delincuente es más frecuente entre los hombres que entre las mujeres jóvenes adultas. También es interesante resaltar el hallazgo del estudio longitudinal de Odgers et al. (2008). Los resultados de su investigación, en la que evalúan a chicos y chicas desde los 7 hasta los 32 años, demuestran que existen diferencias de sexo en el comportamiento antisocial a todas las
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 68 edades, excepto a los 15 años, edad en la que las chicas participan, de media, en el mismo número de comportamientos antisociales que los chicos. Estos resultados coinciden con lo obtenido por Moffitt et al. (2001), al afirmar que la manifestación de conducta antisocial es similar entre chicos y chicas a esta misma edad. Según esta autora y estos autores, esta similitud puede explicarse más por factores sociales que por factores hormonales. Otra posible explicación se puede encontrar en la diferente evolución del comportamiento antisocial que siguen chicos y chicas. En contra de los datos clásicos de Quetelet (1831/1984), los datos más actuales señalan que las chicas alcanzan el pico en la curva de edad del crimen en torno a los 15 años, tres años antes que los chicos (Blokland y Palmen, 2012). Además, la disminución posterior de la curva es más pronunciada en hombres que en mujeres (Loeber et al., 2012). En este sentido, a los 15 años ambos sexos pueden mostrar patrones de comportamientos similares, aunque se encuentren en momentos distintos de la tendencia de comportamiento antisocial. Por otro lado, también se ha argumentado la influencia del desarrollo peripuberal de las chicas. Según Moffitt et al. (2001), durante un par de años, las chicas están más desarrolladas que los chicos, lo que puede ejercer presión sobre el comportamiento antisocial para demostrarse a sí mismas o a compañeros y compañeras mayores que ya tienen la edad suficiente para participar en actividades socialmente prohibidas. Según esta autora y estos autores, esta descompensación en el desarrollo entre chicos y chicas suele ocurrir entre los 12 y los 16 años, pero el momento exacto puede variar en función del momento histórico en el que se realice la investigación. Como se comentó en el apartado 1.2.2, existen diferencias en el desarrollo cerebral entre chicos y chicas (Lenrood y Giedd, 2010). En concreto, el desequilibrio entre el sistema prefrontal y el sistema límbico, que algunos autores y autoras han relacionado con la conducta antisocial, comienza antes en las chicas (Steinberg, 2010), pero puede ser mayor en los chicos debido al efecto de la testosterona que aumenta la mielinización, de los estrógenos que retrasa la poda cerebral en las mujeres (De Bellis et al., 2001) y al rápido crecimiento de la amígdala en el caso de los chicos frente al crecimiento y alcance del volumen definitivo del lóbulo frontal que tiene lugar dos años antes en las chicas respecto a los chicos (Lenrood y Giedd, 2010). Según esta información, el desarrollo cerebral comenzaría antes en las chicas y sería más gradual con un crecimiento más parejo del sistema prefrontal y de la amígdala. En el caso de los chicos, el desarrollo comenzaría dos años después e iría acompañado de un rápido crecimiento de la amígdala y de un desarrollo más tardío del sistema prefrontal. Además de estas diferencias en la prevalencia de la conducta antisocial en función del sexo, otros autores y autoras se han interesado en la comparación de los patrones de conducta antisocial. Odgers et al. (2008) estudiaron los patrones que se pueden establecer de manera diferenciada en chicos y chicas entre 7 y 15 años, debido a que, aunque su muestra era más amplia, las chicas de 15 años no eran comparables con las de 18, ya que no había evidencia de que se estuviera evaluando el mismo constructo en chicas mayores de 15 años. Estos autores y autoras encuentran que existe similitud en las trayectorias que siguen los chicos y las chicas. En concreto, hallan que se podía diferenciar un grupo con un patrón de inicio temprano en la infancia y persistente hasta la adolescencia, que suponía el 8.2% de los chicos y el 7.5% de las chicas; un grupo de inicio en la adolescencia, cuyos problemas de conducta comenzaron en esta etapa, este grupo supone un
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.3 Factores relacionados con la conducta antisocial en la adolescencia 69 12.3% de los chicos y un 17.4% de las chicas; un grupo con problemas de conducta limitados a la infancia, que suponen el 23.6% de los chicos y el 20% de las chicas, y un grupo de bajo comportamiento antisocial, que suponen el 55.9% de los chicos y el 55.1% de las chicas. Como se puede observar, la proporción de chicos y chicas en cada uno de los grupos diferenciados es similar, lo que contrasta con lo encontrado por Moffitt y Caspi (2001), quienes informan que la proporción de hombres en el grupo de conducta antisocial persistente a lo largo de la vida es mayor, mientras que la proporción es similar en ambos sexos en el grupo de inicio en la adolescencia. En concreto, los hombres tenían 10 veces más probabilidades de pertenecer al grupo de conducta antisocial persistente a lo largo del curso vital, sin embargo, estas diferencias no se encontraban en el grupo de conducta antisocial de inicio en la adolescencia. Esta autora y este autor indican que la causalidad es idéntica en ambos sexos: mientras que el grupo de inicio en la infancia tiene antecedentes de alto riesgo, esto no ocurre en el grupo que se inicia en la adolescencia. Sin embargo, en la investigación de Odgers et al. (2008), al analizar las diferencias en los factores de riesgo entre los grupos con conducta antisocial en la adolescencia (grupo persistente y limitado a la adolescencia) frente a los de baja conducta antisocial, encuentran que las chicas pertenecientes al grupo de persistentes tenían más probabilidad de pertenecer a un nivel socioeconómico bajo en la infancia, experiencias de maltrato, conflictos familiares, disciplina inconsistente, problemas de salud mental de la madre, bajo cociente intelectual de la madre, mayor probabilidad de que los padres hayan sido condenados, bajo cociente intelectual de la niña, peores resultados en lectura, diagnóstico de TDAH y delincuencia entre pares a los 15 años. En el caso de los chicos, se observa que, además de los factores de riesgo señalados para las chicas, también tenían más probabilidad de tener baja frecuencia cardiaca en reposo y falta de autocontrol. Además, también encontraron factores de riesgo en el grupo de inicio en la adolescencia: aunque las chicas de inicio en la adolescencia solo se diferenciaban de las del grupo de baja prevalencia en la mayor prevalencia de malestar mental de la madre, peor cociente intelectual de la madre, maltratos durante la infancia y más amigas y amigos delincuentes a los 15 años, los chicos de inicio en la adolescencia, tenían más probabilidad respecto al grupo de baja participación de pertenecer a un bajo nivel socioeconómico, tener experiencias de maltrato, vivenciar conflictos familiares, tener bajo cociente intelectual, tener problemas de autocontrol, tener dificultades con la lectura y más amigas y amigos delincuentes a los 15 años. En este punto, de nuevo se ponen de manifiesto las dificultades metodológicas. Según el estudio de Garairgordobil y Maganto (2016), las diferencias entre sexos no eran coherentes en función de los informantes. Mientras que los resultados de los datos de autoinforme ponían de manifiesto diferencias entre sexos a favor de mayor prevalencia en los chicos, los datos de los informes de los progenitores de las y los adolescentes no reflejaban estas diferencias. En cualquier caso, estas autoras destacan pequeñas diferencias en la prevalencia entre sexos que se hacen más visibles al analizar las diferencias entre sexos en distintos grupos de edad, aumentando significativamente a favor de los chicos en los grupos de 16 a 18 años.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 70 En general, los resultados comentados son coincidentes con las conclusiones de Moffitt et al. (2001), quienes indican que las mujeres llevan a cabo menos conductas antisociales y, las que participan en comportamientos antisociales, lo hacen con menos frecuencia que los hombres. Además, este estudio comprueba que los resultados también varían en función de los comportamientos o categorías diferenciados. Hombres y mujeres difieren en los comportamientos antisociales graves y persistentes, sin embargo, estas diferencias no se encuentran en comportamientos antisociales de menor gravedad. Estos resultados son coherentes con los encontrados por Rechea (2008) ya que, en su muestra de edades comprendidas entre los 12 y los 17 años, las chicas participan en menos conductas delictivas graves, pero tienen niveles similares en los chicos en aquellos comportamientos más habituales, es decir, de mayor prevalencia. Otra investigación que pone de relieve las diferencias en función de las categorías es la de López-Romero y Romero (2010). Según sus resultados, los chicos varones entre 12 y 18 años se comportan más antisocialmente que las chicas, exceptuando en la categoría de consumo de sustancias. En la misma línea, los resultados de Serrano et al. (1997), con chicos y chicas entre 14 y 18 años, revelan discrepancias en función de las categorías. Según su investigación, las diferencias entre sexos aumentan en los comportamientos relacionados con el vandalismo o la agresión, que se encuentra con más frecuencia en ellos. En una investigación más reciente con adolescentes de la misma edad se encuentran resultados similares. En concreto, Silva et al. (2019) obtienen que, aunque los chicos puntúan más en agresión, robo, conducta contra las normas y vandalismo; no existen diferencias significativas entre sexos para problemas relacionados con el abuso de sustancias. Entre las explicaciones de estos resultados se encuentra el efecto que los estereotipos de género y la socialización tienen en las y los adolescentes en función de su sexo, ya que la sociedad suele ser más permisiva con ciertos comportamientos en el sexo masculino (Moffitt et al., 2001; Serrano et al., 1997). Como se comentó en el apartado 1.2.2, según Cohn (1991), en los chicos se fomenta el individualismo, como el desarrollo de la autosuficiencia y la competitividad, y en las chicas se hace un mayor esfuerzo por promover rasgos comunitarios, como la simpatía y la gentileza. En este marco, tiene cabida la reflexión de algunos autores y autoras que sugieren que la menor frecuencia de conducta antisocial abierta o manifiesta en las mujeres puede tratarse de una estrategia eficaz para protegerse de la desaprobación de esos comportamientos por parte de su entorno (Block, 1983; Crick et al., 2007). De hecho, en la investigación de Chamberlain y Moore (2002), se demuestra que la agresividad femenina en la etapa adolescente es distinta a la masculina. En concreto, las chicas tienden a mostrar la agresividad en los contextos más cercanos. Además, los resultados pueden variar en función del contexto sociocultural ya que la conducta antisocial, por definición, está ligada al entorno social de referencia. Como han demostrado Patalay y Gage (2019) en un estudio donde comparan las cohortes del 2005 y 2015, aunque los chicos varones de 14 años de las dos cohortes mostraban más problemas con compañeros y compañeras y más conducta antisocial que las chicas, los comportamientos antisociales de ambos sexos disminuyeron en la cohorte de 2015, observándose una mayor disminución del comportamiento antisocial
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.3 Factores relacionados con la conducta antisocial en la adolescencia 71 en el sexo femenino. Por lo tanto, en las dos cohortes se aprecia que los chicos participan más que las chicas, pero en la cohorte de 2015 se aprecia una disminución del comportamiento antisocial de toda la muestra (tanto en chicos como en chicas) al compararlos con la cohorte de 2005. Sin embargo, a pesar de esa disminución de comportamiento antisocial, las diferencias de sexo se mantienen. En contraposición con las diferencias de sexo que se han ido comentando en este apartado, existen también algunos estudios que no encuentran diferencias significativas entre chicos y chicas. Por ejemplo, el estudio sobre conducta antisocial de Garaigordobil (2005), con una muestra de chicos y chicas entre 12 y 14 años; el estudio de Bringas et al. (2006), con una muestra de entre 14 y 20 años; o el estudio de Vera et al. (2010), con una muestra de niños y niñas atendidos psiquiátricamente con edades comprendidas entre 8 y 17 años. Son muchos los autores y autoras que han intentado explicar las inconsistencias entre las distintas investigaciones. Por ejemplo, Burt et al. (2018) enfatizan el papel moderador de los informantes y la repercusión de las diferencias contextuales y familiares. Otros autores y autoras justifican los hallazgos contradictorios al destacar la importancia del tratamiento de las variables, agrupando o dividiendo la conducta antisocial en distintas categorías (Vitaro et al., 2006). A esto habría que añadir lo destacado por Garairgordobil y Maganto (2016), como es la influencia de los instrumentos utilizados, los informantes de los datos, las edades de la población que conforma la muestra y las cohortes estudiadas. 1.3.2.2 Desigualdades socioeconómicas y conducta antisocial En la literatura se han relacionado con frecuencia las desventajas socioeconómicas y la manifestación de comportamientos antisociales. Aunque distintas investigaciones, en diferentes países y con distintas medidas de evaluación (ingresos, pobreza, estatus socioeconómico y desventaja del vecindario), encuentran que las tasas de delincuencia están relacionadas con la desventaja económica (Berti y Pivetti, 2019), las conclusiones no son contundentes. Además, la evaluación de las desigualdades socioeconómicas en los distintos estudios es muy diversa (Moreno-Maldonado, 2018), de hecho, hay estudios que incluyen como medida las desigualdades del vecindario; otros que hacen uso de las desigualdades familiares, y otro grupo de investigaciones que consideran tanto las desigualdades del vecindario como las desigualdades familiares controlando el efecto de cada una de ellas. En concreto, las investigaciones que utilizan medidas de las desigualdades del vecindario y de las desigualdades familiares encuentran que las desventajas socioeconómicas, tanto de la familia como del vecindario, aumentan las probabilidades de que los niños y niñas muestren agresividad y comportamientos relacionados, como es el caso de la conducta antisocial (Leventhal et al., 2018). Como se muestra en el estudio de Singh y Ghandour (2012), los chicos y chicas entre 6 y 17 años tienen más probabilidades de tener problemas serios de conducta, como por ejemplo los relacionados con la desobediencia, si viven por debajo de la línea de la pobreza, en
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 72 barrios desfavorecidos y si sus progenitores no tienen estudios secundarios. Sin embargo, en la investigación de Pagani et al. (1999) se puntualiza que, en zonas de bajo nivel socioeconómico, la pobreza familiar predice manifestaciones graves de conducta antisocial, pero el riesgo es el doble en el caso de haber experimentado cambios en el estado de pobreza respecto a aquellos chicos con una situación económica estable. Según estos autores y autoras, los adolescentes de vecindarios de bajos ingresos pueden ser más sensibles a estados intermitentes de privación económica. Estos resultados se obtuvieron controlando el efecto de la educación materna y el comportamiento de la primera infancia. Además, ni el fracaso académico ni la supervisión parental mediaron la relación entre la pobreza y la delincuencia. Sin embargo, en otro grupo de investigaciones sí cambia la relación entre la conducta antisocial y las desventajas del vecindario y familiares al considerar el efecto de mediación de algunas variables. Como afirman Weatherburn y Lind (2006), las variables estructurales como es el caso de la pobreza, la heterogeneidad étnica o la movilidad geográfica que habitualmente predicen las tasas de delincuencia, se tornan insignificantes al incorporar en el análisis la calidad de la crianza. Según este autor y esta autora, la negligencia o abuso emocional infantil media los efectos de las variables estructurales en la delincuencia. Resultados similares fueron encontrados por Eamon (2001). Esta autora, en su investigación con niños y niñas entre 10 y 12 años, encuentra que el castigo físico, la presión de los compañeros y compañeras y los problemas del vecindario median la relación entre la pobreza y el comportamiento antisocial de los y las jóvenes. Los niños y niñas pobres, en comparación con los no pobres, tienen más probabilidades de ser castigados físicamente y experimentar niveles de conflictos mayores con sus progenitores, más problemas en el vecindario y más presión por parte de grupos desviados, lo cual predice el comportamiento antisocial. Aun así, aunque estas variables disminuyan el efecto de la pobreza en la conducta antisocial, no lo hacen hasta el punto de que deje de ser una variable relevante en la explicación de la conducta. Según esta autora cuando se vive en un contexto de alto riesgo ambiental, las estrategias autoritarias de los progenitores se relacionan con niveles más bajos de conducta antisocial, pero las prácticas educativas de los progenitores no es la única variable a tener en cuenta. Por ejemplo, en el estudio de Odgers et al. (2012) se encuentra que, aunque el nivel socioeconómico del vecindario afecta al comportamiento antisocial, y este efecto se mantiene incluso al controlar variables como, por ejemplo, el nivel socioeconómico familiar, existen variables mediadoras que disminuyen el nivel de conducta antisocial como la calidez materna y el control ejercido por la figura materna. Además, según estos autores y autoras, el nivel socioeconómico del vecindario no afecta por igual a chicos y chicas. En consonancia con lo anterior, Odgers et al. (2015) encuentran que los chicos pueden experimentar una mayor exposición a las características del vecindario o ser más sensibles a estas influencias que las chicas. En concreto, sus resultados revelan que los chicos de bajos ingresos manifiestan un mayor nivel de comportamiento antisocial si viven en un entorno de vecinos con mayor nivel adquisitivo que si viven en entornos de pobreza concentrada. Es interesante destacar que este resultado no se observó en las chicas. Por el contrario, tanto para los chicos como para las chicas que no superan el umbral de la pobreza, vivir en entornos de pobreza predice una mayor participación en comportamiento antisocial. Por lo tanto, como afirman los
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.3 Factores relacionados con la conducta antisocial en la adolescencia 73 autores y autoras, estos resultados destacan la importancia de considerar la distancia económica entre los chicos y sus vecinos. Además, sugiere que los chicos pueden experimentar una mayor exposición a las características del vecindario y ser más sensibles a estas influencias que las chicas. Como se puede observar, existen multitud de variables que pueden modificar o influir en la relación entre las desigualdades socioeconómicas y la conducta antisocial, como, por ejemplo, el sexo o la percepción de la riqueza del entorno (Odgers et al., 2015). Según la revisión de Raine (2002), existe evidencia de que los procesos sociales y biológicos interactúan en la predisposición al comportamiento antisocial. Como afirma este autor, la perspectiva del empuje social sostiene que la relación entre el comportamiento antisocial y los factores de riesgo biológicos será más débil en entornos adversos porque las predisposiciones o empuje social al crimen camufla la contribución biológica. Por el contrario, en entornos socioeconómicamente favorables el papel de las predisposiciones biológicas se puede detectar más fácilmente al haber menos empuje social hacia el crimen. En esta línea, los resultados de Tuvblad et al. (2006) muestran que el estatus socioeconómico modera la influencia de los efectos genéticos y ambientales sobre el comportamiento antisocial. Las influencias genéticas sobre el comportamiento antisocial fueron más importantes en los y las adolescentes de entornos socioeconómicamente más favorecidos, mientras que las influencias ambientales fueron mayores en los y las adolescentes de entornos socioeconómicamente menos favorecidos. Estos resultados pueden estar influenciados por el papel del entorno en el desarrollo cognitivo. Según los resultados de Fatima y Sheikh (2014), el nivel socioeconómico se relaciona de manera directa y positiva con la función ejecutiva en adolescentes, la cual está inversamente relacionada con la agresión. Por lo tanto, los y las adolescentes con menor nivel socioeconómico muestran más comportamientos agresivos que los y las adolescentes con mayor nivel socioeconómico, y esta relación está mediada por la función ejecutiva. En esta línea, un estudio reciente encuentra que el hecho de que los y las adolescentes con nivel socioeconómico más bajo muestren mayor agresión que los de nivel socioeconómico más alto se explica porque la desventaja socioeconómica tiene efectos directos en el desarrollo cerebral, lo cual se refleja en un empeoramiento del autocontrol. Según los resultados de esta investigación, las funciones ejecutivas median esta relación, impulsando el vínculo entre el nivel socioeconómico y la agresión en la adolescencia (Tomlimson et al., 2020). Otro grupo de investigaciones se han centrado en la relación entre las desventajas socioeconómicas familiares y la conducta antisocial. En este sentido, son interesantes los resultados de la investigación de Piotrowska, Stride, Maughan et al. (2015) que muestran que, aunque los chicos y chicas de familias de nivel socioeconómico alto tienen menores puntuaciones en comportamiento antisocial y los chicos y chicas de familias de nivel socioeconómico bajo tienen mayores puntuaciones en conducta antisocial, por debajo de un determinado nivel de ingresos, tener menos dinero afecta relativamente poco a los comportamientos antisociales de los chicos y de las chicas. Es decir, el nivel socioeconómico de la familia puede conducir a mayores diferencias de comportamiento antisocial en el rango de ingresos medios y menos variación en los extremos con ingresos bajos y altos. Según Bjerk (2007), la relación entre la delincuencia y los ingresos familiares es mucho mayor si solo se incluyen en el estudio los comportamientos delictivos graves y se comparan
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 80 de las mismas. De esta información se puede concluir que tanto las funciones ejecutivas como la regulación emocional juegan un papel fundamental en la autorregulación. Es interesante tener en cuenta estas consideraciones, ya que algunas investigaciones han analizado la relación entre algunos de los conceptos englobados bajo el término autorregulación y la conducta antisocial. Por ejemplo, Kohl et al. (2020) y O´Donohue et al. (2013) encuentran relación entre las dificultades en la regulación emocional y la manifestación de problemas de comportamiento en los y las adolescentes; por su parte, Morgan y Lilienfeld (2000) demuestran que existe una relación consistente y significativa entre la conducta antisocial y las funciones ejecutivas, y Wright et al. (2001) indican que el autocontrol se relaciona con el tipo de iguales que se seleccionan en la adolescencia, lo cual, como se ha comentado con anterioridad, puede relacionarse con las conductas antisociales. En general, parece existir acuerdo en la relación existente entre las deficiencias en autorregulación y el aumento de participación en conductas antisociales (p. ej., Piehler et al., 2020). De hecho, como se comentó en el apartado 1.2.2, algunos autores, como Steinberg (2010) o Metcalfe y Mischel (1999), focalizan la atención en la maduración de los sistemas cerebrales relacionados con la autorregulación para explicar el aumento de las conductas antisociales en la adolescencia. Según Frías-Armenta et al. (2012), aunque la autorregulación y el autocontrol se han relacionado en la literatura con las conductas antisociales, ningún estudio combina la influencia de las dos variables en el comportamiento antisocial. Los resultados de su investigación con chicos y chicas jóvenes institucionalizados por delincuencia muestran que tanto la falta de autocontrol como la falta de autorregulación predecían directamente la manifestación de conductas antisociales. Un estudio reciente puntualiza que el grupo de adolescentes con mejor autorregulación mostraban problemas de conducta menos graves que los grupos de adolescentes con peores puntuaciones en autorregulación (Piehler et al., 2020). Otra de las variables psicológicas que se analizan en esta tesis doctoral, y sobre la que se han encontrado escasas investigaciones, es la percepción que los y las adolescentes tienen sobre el modo en que su entorno valora las diferentes conductas antisociales. Según Underwood (2009), las creencias y las actitudes definen a una determinada época, cultura, sociedad, comunidad o individuo. Los valores, es decir lo que se considera correcto o bueno, determinan las creencias que se mantienen y estas creencias, ya sean comunes o personales, pueden influir en los comportamientos. Como afirma Benuto (2013), la cultura y el contexto de referencia repercute en el tipo de comportamientos que se perciben como normales. En este sentido, las minorías culturales podrían verse perjudicadas al reproducir comportamientos comunes en su contexto inmediato, aunque también puede ocurrir que la cultura y el contexto de referencia conlleve la normalización de comportamientos positivos para el desarrollo. Por lo tanto, la percepción de determinados comportamientos en el entorno puede repercutir sobre la normalización de los mismos y conllevar un incremento de los comportamientos de ese tipo (Williams et al., 2002). Por ello, son
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.3 Factores relacionados con la conducta antisocial en la adolescencia 81 especialmente importantes los mensajes que se transmiten en los distintos medios normalizando comportamientos de riesgo, ya que, unido a lo anterior, puede aumentar las posibilidades de que los y las adolescentes repliquen tales conductas (Diclemente et al., 2013). Como se puede comprobar en diferentes investigaciones (Patalay y Gage, 2019 o Rosenfeld et al., 2012), el momento de la evaluación y, por consiguiente, la cultura puede determinar el tipo de resultados obtenidos relacionados con la manifestación de conductas antisociales, que como bien se aclaró en el apartado 1.1.2, hace referencia a los comportamientos que están en contra de las normas sociales. Como afirman Garaigordobil y Maganto (2016), el contexto sociocultural es una de las variables a tener en cuenta en la interpretación y comparación de datos sobre conducta antisocial, ya que el entorno puede aumentar el límite en base al cual se considera que existen los problemas de conducta (Pagani et al., 1999). Por lo tanto, los resultados de las investigaciones sobre el comportamiento antisocial pueden variar en función del momento cultural y social. Según la investigación de Patalay y Gage (2019) en la que se comparan a chicos y chicas con 14 años en 2005 y chicos y chicas con 14 años en 2015, los y las adolescentes de la cohorte 2015 presentan más dificultades de salud mental (depresión, autolesiones), obesidad y peores hábitos de sueño, mientras que el comportamiento antisocial y el consumo de sustancias parecen disminuir. Los resultados de este estudio sugieren que las asociaciones entre el comportamiento antisocial y la salud mental no son consistentes a lo largo de las distintas generaciones y que pueden cambiar con el tiempo, ya que, como se puede comprobar, aunque en la cohorte de 2015 aumentan los problemas de salud mental, los comportamientos antisociales disminuyen. Además, existen investigadores e investigadoras que se han preocupado por la influencia de los esquemas cognitivos y por la repercusión que los mismos tienen en las percepciones y en las tendencias comportamentales. Según Segal (1988), los esquemas son la organización de reacciones y experiencias pasadas relativamente persistentes y cohesionadas que pueden guiar las percepciones y valoraciones posteriores. De hecho, Zelli et al. (1999) encuentran que las creencias sobre la validez de la agresión correlacionan con un procesamiento de la información más desviado. Como demuestran los resultados de una investigación con adolescentes realizada por Calvete (2008), tanto en chicos como en chicas la justificación de la violencia en sus esquemas cognitivos predice el comportamiento agresivo y delictivo. Entre las variables psicológicas consideradas en esta investigación también se encuentran los componentes del sentido de coherencia. Según Antonovsky (1987), el sentido de coherencia consiste en la confianza de que a lo largo de la vida, los estímulos del entorno que suponen una demanda tienen una estructura, se pueden predecir y se pueden explicar; se dispone de recursos para responder ante esos estímulos, y merece la pena esforzarse y comprometerse para enfrentarse a esas demandas. Cada uno de estos aspectos define a un componente del sentido de coherencia. En concreto, el componente de comprensibilidad hace referencia a la percepción e interpretación
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 82 de las demandas del entorno; el componente de manejabilidad a la capacidad autopercibida de éxito ante situaciones que suponen una demanda, y el componente de significatividad al compromiso y esfuerzo para enfrentarse a los retos que surjan a lo largo de la vida. Se puede afirmar que existen muy pocas investigaciones que ponen en relación el sentido de coherencia con la conducta antisocial. De hecho, según Ristakari et al. (2009), ningún estudio previo había examinado la relación entre el sentido de coherencia y el comportamiento delictivo en adolescentes o jóvenes. Sin embargo, aquellas investigaciones en las que se han analizado ambas variables encuentran relación entre las mismas (p. ej., Efrati-Virtzer y Margalit, 2009). A todo ello hay que sumar que la mayoría de los estudios no analizan los componentes del sentido de coherencia por separado, sino que lo toman como una puntuación global e incluyen en sus investigaciones distintas categorías de comportamientos antisociales. Independientemente de este hecho, en general, las investigaciones encuentran relación inversa entre el sentido de coherencia y la participación en comportamientos antisociales. Por ejemplo, García-Moya et al. (2013) encuentran que el sentido de coherencia funciona como factor protector del consumo de sustancias en adolescentes. Efrati-Virtzer y Margalit (2009) demuestran que existe una relación significativa entre los problemas de comportamiento mostrados en la escuela y la puntuación en sentido de coherencia, ya que aquellos y aquellas adolescentes que mostraban más problemas de conducta tenían peores puntuaciones en sentido de coherencia. Según los resultados Ristakari et al. (2009) con una muestra de hombres jóvenes, a mayor cantidad de conducta delictiva, menor puntuación en sentido de coherencia. Para esta autora y estos autores, las bajas puntuaciones en sentido de coherencia pueden reflejar la probabilidad de percibir que su entorno social es estresante. Aun así, los resultados de su estudio no permiten afirmar si los comportamientos antisociales disminuyen el sentido de coherencia o si es un bajo sentido de coherencia lo que aumenta la participación en conductas antisociales. Aunque los resultados de la investigación de Kishi et al. (2018) no se centran en una muestra adolescente, sino que estudian a delincuentes adultos, obtienen que la subcategoría manejabilidad del sentido de coherencia se relaciona de manera significativa con la probabilidad de reincidir en la comisión de delitos. En concreto, aquellos hombres con menor puntuación en manejabilidad, tenían más probabilidades de volver a delinquir. En consonancia con esta investigación, y aunque no hace referencia estrictamente al componente de manejabilidad, el estudio de D´Zurilla et al. (2003) encuentra que la capacidad de resolución de problemas sociales se relaciona negativamente con los comportamientos agresivos en universitarios. Otra variable que puede tener una función protectora es la satisfacción vital. Aunque existen pocas investigaciones que relacionan la satisfacción vital con el comportamiento agresivo (Buelga et al., 2008), parece existir una relación bidireccional entre los comportamientos de riesgo y la satisfacción vital. Según Diclemente et al. (2013), la satisfacción vital de los y las adolescentes puede funcionar como factor protector ante los comportamientos de riesgo. Además, se ha demostrado
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.3 Factores relacionados con la conducta antisocial en la adolescencia 83 recientemente que el comportamiento antisocial es un factor predictivo de la satisfacción vital de los y las adolescentes, en el sentido de que, a menor comportamiento antisocial, mayor satisfacción vital (González et al., 2021). Son muchas las investigaciones que estudian las diferencias en la relación entre la conducta antisocial y las variables psicológicas en función de sexo. Por ejemplo, Ritakallio et al. (2007) encuentran que, en el caso de las chicas, la depresión predice el comportamiento antisocial en un período de dos años, sin embargo, entre los chicos, la depresión parece protegerlos de cometer comportamientos antisociales con posterioridad. Moffitt et al. (2001) estudiaron en profundidad las diferencias entre chicos y chicas en conducta antisocial, y demuestran que la conducta antisocial afecta de modo diferencial a hombres y mujeres. Mientras que en los hombres la conducta antisocial se asocia con más problemas de ajuste social, como encontrar trabajo, en el caso de las mujeres se asocia con más problemas de índole físico y psicológico, como la depresión. Además, esta depresión se agrava a medida que avanza la etapa adulta. Según estos autores y autoras, son necesarias más investigaciones que relacionen la salud con el comportamiento antisocial de manera diferencial para chicos y chicas. Otra de las investigaciones que se centra en las diferencias en función del sexo es la de Pepler et al. (2010). Según su estudio, no existen diferencias en cuanto a los problemas internalizantes entre chicos con poca participación en conductas antisociales y chicos con alta participación en conductas antisociales. Sin embargo, en las chicas sí se encontraron diferencias, mostrando más problemas internalizantes aquellas con mayor participación en conductas antisociales. Estos hallazgos son consistentes con la investigación sobre la elevada comorbilidad de la depresión y el trastorno de conducta en chicas (Loeber y Keenan, 1994). Según Loeber y Keenan (1994) existe una paradoja asociada al género ya que, a pesar de que las niñas muestran una menor prevalencia de trastornos disruptivos, aquellas que muestran conductas disruptivas, presentan más problemas de ansiedad, hiperactividad y consumo de sustancias. Por otro lado, en el estudio de Belknap y Holsinger (2006), realizado con chicos y chicas institucionalizados por delincuencia entre los 12 y los 20 años, se obtiene que las chicas eran más propensas a la baja autoestima. En la misma línea, Chamberlain y Moore (2002) encuentran que las chicas adolescentes que ingresan en el sistema juvenil de justicia tienen una mayor puntuación que los chicos en somatización, ansiedad, depresión, hostilidad, psicosis y psicopatología general. Además, la tasa de intento de suicido difiere mucho entre los sexos, un 64% de las chicas frente a un 3% de los chicos. Es llamativo resaltar que, aunque el comportamiento antisocial de las mujeres predice problemas de adaptación en la adolescencia y en la adultez como, por ejemplo, el uso de sustancias, problemas internalizantes o embarazos precoces (Fontaine et al., 2009), algunas variables como el nerviosismo, la ansiedad, el aislamiento social o el neuroticismo, pueden funcionar como factores protectores del comportamiento antisocial durante la adolescencia. Sin embargo, en la adultez, estas variables dejan de tener efecto y puede dar lugar al comienzo de una carrera antisocial de inicio tardío (después de los 21 años) (Zara y Farrington, 2008).
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 84 1.4 Contextos de desarrollo relacionados con la conducta antisocial en la adolescencia Como señalan Steinberg y Morris (2001) aunque la adolescencia es un periodo que se suele relacionar con el inicio en las conductas delictivas, las causas de estos comportamientos podrían encontrarse en los problemas familiares y escolares de la infancia. Según Gatzke-Kopp et al. (2013), las características de los entornos interactúan con la predisposición individual promoviendo o inhibiendo determinados comportamientos. Por lo tanto, la ampliación de los entornos de participación característica de la adolescencia, tal y como se explicó en el apartado 1.2.2 de esta justificación teórica, puede estar relacionada con el aumento de la manifestación de comportamientos antisociales durante esta etapa. Según Moffitt (1993), algunas variables de la escuela o el vecindario determinan el acceso a modelos antisociales. De hecho, Van der Put et al. (2011) diferencian dos tipos de factores de riesgo para el delito, los factores de riesgo estáticos o que no se pueden modificar, como es el caso de la edad del primer delito, y los factores de riesgo dinámicos o que pueden modificarse, como es la influencia de los amigos y amigas o el rendimiento escolar. En cualquier caso, como destacan Lösel et al. (2007), las experiencias en sí mismas no deben interpretarse como determinantes causales de la conducta agresiva, debido a la importancia del procesamiento que se realice de esa información. Algunos autores y autoras han hecho un esfuerzo por recopilar las variables que pueden ejercer un efecto protector o de riesgo hacia diferentes prismas de los comportamientos antisociales. A continuación, en la Tabla 3, se presenta una tabla resumen de algunas de ellas.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.4 Contextos de desarrollo relacionados con la conducta antisocial en la adolescencia 85 Tabla 3 Factores contextuales de riesgo y protección en diferentes comportamientos antisociales Factores de riesgo para delincuencia (Farrington, 2015) Factores protectores de comportamientos violentos (Lösel y Farrington, 2012) Factores protectores de la aparición o persistencia de un comportamiento antisocial (Lösel y Bender, 2003) Familia -Supervisión inadecuada de los progenitores -Abuso físico infantil -Disciplina parental punitiva o errónea -Actitud parental fría -Conflicto parental -Familias desorganizadas -Padres antisociales -Familia numerosa -Nivel bajo de ingresos familiares -Relación cercana con, al menos, uno de los progenitores -Adecuada supervisión parental -Desaprobación del comportamiento agresivo por parte de los progenitores -Bajos niveles de castigo físico -Realización de actividades familiares -Nivel socioeconómico superior al promedio -Modelos familiares constructivos -Actitudes familiares positivas ante la educación de los hijos e hijas -Establecimiento de vínculos emocionalmente seguros con la madre u otros cuidadores dentro o fuera de la familia -Coherencia, calidez y aceptación familiar -Supervisión y control de la crianza -Modelos adultos de comportamiento prosocial y resilientes en circunstancias difíciles Iguales -Pares antisociales -Amigas y amigos no desviados -Iguales que no aprueban la agresión -Participación en grupos religiosos -Aislamiento social -Relaciones de apoyo con amigas y amigos no desviados -Parejas heterosexuales -Apoyo social satisfactorio -Amigas y amigos cercanos sin comportamientos desviados -Afiliación con pares no delincuentes y (para grupos de riesgo específicos) -Relativo aislamiento social Escuela -Escuelas con alta tasa de delincuencia -Bajo rendimiento escolar -Buen rendimiento académico -Fuerte vínculo escolar -Motivación escolar del profesorado -Promocionar a cursos superiores -Apoyo y supervisión del profesorado -Reglas claras en el aula -Clima positivo en la escuela y/o clase -Coherencia, calidez y aceptación -Supervisión y control -Modelos adultos de comportamiento prosocial y resilientes en circunstancias difíciles -Éxito escolar -Vinculación a la escuela Vecindario -Vecindarios con alta tasa de criminalidad -Vecindario no deprivado -Ausencia de conductas violentas -Cohesión y control social informal -Ausencia de alta concentración de familias de alto riesgo -Vecindarios no violentos y socialmente integrados de modo no desviado
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 86 Como afirma Steinberg et al. (2006), en la actualidad se tiene conocimiento sobre lo que necesitan los y las adolescentes de sus contextos (familia, iguales, escuela y vecindario) para desarrollarse positivamente. Mientras que la presencia de factores de riesgo puede comprometer el desarrollo y potenciar la probabilidad de presentar problemas emocionales y comportamentales, la presencia de factores protectores puede minimizar el impacto de estos factores de riesgo. Teniendo esto en cuenta, en los siguientes apartados se describirá con mayor profundidad la relación entre la conducta antisocial y los principales contextos de desarrollo en la adolescencia, como son la familia, los y las iguales, la escuela y el vecindario. 1.4.1 Familia La familia es el contexto de desarrollo adolescente que más atención ha recibido en la investigación (Steinberg y Morris, 2001). Es preciso considerar que se trata de un concepto ambiguo, puesto que puede hacer referencia únicamente a los miembros de la familia inmediata o bien incluir miembros de la familia extensa, además, puede tener connotaciones diferentes en función de la cultura de referencia (Benuto, 2013). En general, entre los miembros de la unidad nuclear suelen encontrarse los progenitores y hermanos y hermanas. Aunque la mayor parte de investigaciones sobre conducta antisocial y familia se centran en la influencia de los progenitores, también hay algunas investigaciones interesantes respecto a la figura de los hermanos, en concreto la del hermano mayor. Un ejemplo se puede encontrar en la investigación de Snyder et al. (2005), donde se muestra que las relaciones conflictivas entre hermanos, la exposición durante la infancia a conductas desviadas por parte de un hermano mayor o la colaboración en actividades desviadas durante la adolescencia, puede aumentar el riesgo de que los hermanos menores participen en comportamientos problemáticos durante la etapa adolescente. Más allá de investigaciones concretas sobre estos otros miembros familiares, como se ha comentado, la mayoría de las investigaciones se centran en el papel de los progenitores por ser la primera y más importante influencia socializadora, y por jugar una labor fundamental en la regulación comportamental, independientemente de la etapa de desarrollo de los hijos e hijas. Incluso en la adolescencia, donde son frecuentes las disputas por las demandas y concesiones de autonomía entre progenitores e hijos e hijas, el papel de padres y madres continúa siendo primordial (Gatzke-kopp et al., 2013). Por ello, en las siguientes líneas se hace un recorrido por algunas de las investigaciones que han analizado la relación con los progenitores y los comportamientos antisociales en la adolescencia. Como destaca Derzon (2010) en su metaanálisis sobre las variables familiares relacionadas con el comportamiento antisocial, la mayoría de las características familiares, como por ejemplo el tamaño familiar, se asocian con la probabilidad de comportarse de modo antisocial. Sin embargo, en otras investigaciones como la de Seijo et al. (2008), se encuentra que, aunque los y las adolescentes pertenecientes a familias de mayor tamaño muestran más comportamientos antisociales, otras variables del ámbito familiar, como la separación o el divorcio, no se asocian con la manifestación de comportamientos antisociales.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.4 Contextos de desarrollo relacionados con la conducta antisocial en la adolescencia 87 Entre las variables que más se han relacionado con la conducta antisocial se encuentran el afecto y el control parental. En las investigaciones que ponen el acento en variables afectivas se halla que la percepción de apoyo parental y relaciones cercanas con los progenitores reducen el riesgo de comportarse de manera antisocial. En este sentido, los resultados de Serrano et al. (1997), con una muestra de población adolescente, apoyan una relación inversamente proporcional entre la conducta antisocial y la percepción de un entorno familiar afectuoso. Estos resultados son similares a los obtenidos por Gonçalves y Dalbosco Dell’Aglio (2016), quienes afirman que la percepción negativa de las relaciones familiares es una variable que se relaciona con el comportamiento antisocial adolescente. En cuanto a la relación entre el afecto parental y las distintas trayectorias, Moore et al. (2017) encuentran que la falta de cercanía materna puede incrementar la posibilidad de pertenecer al grupo de conducta antisocial persistente. Sin embargo, Morrison et al. (2018) encuentran que los niveles más altos de apoyo parental reducen el riesgo de pertenecer a la trayectoria de conducta antisocial durante la adolescencia, pero no de pertenecer al grupo de conducta antisocial persistente. Otra de las variables relevantes para el ajuste adolescente es el conocimiento parental (Jiménez-Iglesias, 2011). En la investigación de Freedman-Doan y Ellis (2013), sobre la relación entre los problemas de comportamiento externalizante (como el consumo de alcohol y los problemas conductuales en la escuela) y el control, el conocimiento y la relación parental, se obtiene que la percepción por parte de las chicas de una relación de calidad, es decir, cercana y positiva, con su padre o con su madre, se relaciona con niveles más bajos de problemas externalizantes, sin embargo, en el caso de los chicos, solo la calidad de la relación con su madre se relaciona con menores niveles de problemas externalizantes. Según estas autoras, la percepción de los y las adolescentes sobre la calidad de la relación con sus progenitores solo afecta de modo indirecto a los problemas externalizantes, debido a la mediación que ejercen las variables de control parental de padre y madre y el conocimiento de las madres acerca de sus hijos o hijas. En esta investigación se destaca la importancia del género del progenitor, el género del hijo y de los comportamientos concretos que se analicen. Según estas autoras, controlar lo que hace el o la adolescente no solo demuestra la preocupación del progenitor por el bienestar y la seguridad de su hijo, sino que, además, coarta la variedad de comportamientos externalizantes en los que los y las adolescentes pueden participar. Por el contrario, la investigación de Slattery y Meyers (2013) demuestra que el control parental es un predictor débil del comportamiento antisocial en la adolescencia. Según estos autores, el control parental no es tan efectivo en la reducción de los factores de riesgo de conducta antisocial. En este estudio se encontraron también diferencias en función del sexo, de modo que los hijos varones que recibían más control parental, se comportaban más antisocialmente un año después. En otra investigación en la que se relacionan las prácticas de crianza, la autorrevelación adolescente y la conducta antisocial (Vieno et al., 2009) se obtiene que, mientras que el control y la cercanía del padre predicen directamente el comportamiento antisocial de los chicos y chicas adolescentes, los altos niveles de control y cercanía de la madre, solo promueven la autorrevelación y disminuye la probabilidad de participación en comportamientos antisociales si la o el adolescente está dispuesto a revelar información a su madre. En general, la cercanía con las chicas aumentó
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 88 el conocimiento de las madres sobre su comportamiento, sin embargo, esta relación era inexistente con los varones. Según estos autores, los y las adolescentes controlan la información que le proporcionan a sus progenitores para permitir (o no) que estos controlen su comportamiento. Por ello, destacan la importancia de establecer relaciones abiertas y positivas que promuevan la autorrevelación. En este punto, es interesante destacar que la relación entre el control familiar y los problemas de conducta parece ser bidireccional, de modo que los progenitores de los chicos con más problemas de conducta en la adolescencia cada vez podrían tener más dificultades para controlar a sus hijos (Capaldi, 1992). Por otro lado, también son interesantes las conclusiones de la revisión de Kroneman et al. (2004), quienes indican que existen evidencias de que las chicas, en comparación con los chicos, tienden a pasar más tiempo en casa y son monitoreadas más de cerca por sus progenitores. En este sentido, parece existir relación entre la conducta antisocial y el tiempo que el adolescente pasa sin supervisión. Según estudios como los de Gottfredson et al. (2004) o Gottfredson et al. (2001), mientras que los y las jóvenes que pasan tiempo con adultos tienen la oportunidad de adquirir o perfeccionar competencias sociales, una supervisión inadecuada en su horario extraescolar se relaciona con una mayor participación en comportamientos delincuentes. Por otra parte, en relación con las variables más vinculadas con el control parental, la literatura ha dedicado mucha atención al tipo de disciplina empleada. Según los resultados de Afifi et al. (2019), el maltrato infantil y el uso del castigo físico severo por parte de los adultos, sean o no los progenitores, se asocian con comportamientos antisociales en la adultez. Resultados similares se obtienen en la investigación de Moore et al. (2017), quienes encuentran que haber estado expuesto a disciplina severa aumenta la probabilidad de pertenecer al grupo de conducta antisocial persistente en la vida adulta. En este punto, se torna necesario resaltar las diferencias en función el género ya que las chicas que se comportan de modo antisocial suelen tener un historial con más abusos en el ámbito familiar que los chicos. En la investigación de Van der Put et al. (2011), se pone de manifiesto que los factores de riesgo para delinquir o reincidir en las chicas se encuentran habitualmente en el contexto familiar. En concreto, variables como el abuso de alcohol o drogas por parte de los progenitores, el contacto con la justicia de los mismos o ser víctima de abusos, tienen más peso para las chicas que para los chicos, mientras que no se encuentran claras diferencias entre chicos y chicas en factores de riesgo relacionados con otros contextos, como tener amigas y amigos conflictivos o el comportamiento problemático en la escuela. En este sentido, Belknap y Holsinger (2006) encuentran que existen diferencias en la cantidad de abusos sufridos por chicos y chicas institucionalizados por delincuencia, siendo las chicas las que habían experimentado una mayor cantidad de abusos por parte de adultos, independientemente de que estos fueran familiares o no. Asimismo, en su estudio se indica que las chicas informaban de más abandono familiar y tenían mayor preferencia por vivir en la institución que por volver a su hogar. En el estudio de la relación entre las variables familiares y la conducta antisocial, está presente el debate biología versus ambiente. Mientras que algunos autores y autoras otorgan más importancia al peso de la genética en la explicación de la relación entre las variables relacionadas con la crianza y el comportamiento antisocial (Neiderhiser et al., 1999), otros autores recalcan la influencia tanto de los factores ambientales como de los genéticos en la manifestación de problemas externalizantes
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.4 Contextos de desarrollo relacionados con la conducta antisocial en la adolescencia 89 de comportamiento (Deater-Deckard y Plomin, 1999). En esta línea, según la revisión de Azeredo et al. (2018), aunque la aparición y el mantenimiento de trastornos relacionados con la manifestación de conductas antisociales (trastorno de conducta, trastorno negativista desafiante y trastorno por déficit de atención con hiperactividad), tienen más relación con factores genéticos (biológicos), no hay que olvidar la influencia que tienen los factores ambientales en las conductas antisociales y la dificultad de identificar como claramente ambiental o claramente genético cierto tipo de influencias como la originada por el comportamiento antisocial y el consumo de sustancias de los progenitores (Capaldi, 1991). Como se puede comprobar, en los resultados de investigaciones que se resumen en este apartado se pueden encontrar algunas inconsistencias. Según el metaanálisis de Derzon (2010), una posible explicación de este fenómeno se puede encontrar en la influencia de la definición que se adopte. Sus resultados demuestran que las correlaciones con variables familiares son más fuertes en los estudios que parten del concepto de comportamiento problemático en comparación con los estudios que usan el concepto de conducta criminal, violenta o agresiva. En cualquier caso, este autor concluye que los factores familiares deberían considerarse como factores de protección que solo entran en juego en situaciones adversas. Por último, hay que resaltar la influencia de la familia en otros contextos de desarrollo de la adolescencia como es el caso de la selección del vecindario (Berti y Pivetti, 2019), que a su vez repercutirá sobre el tipo de iguales a los que se tiene acceso, o la calidad de las relaciones que se establezcan con los y las iguales (Soenens et al., 2009; Steinberg y Morris, 2001). Como afirman Steinberg y Morris (2001), el tipo de experiencias de sociabilización familiar influye en el tipo de relaciones que los y las adolescentes establecen con sus iguales. Además, los progenitores pueden influir sobre el tipo de amistades de sus hijos e hijas. Según el estudio de Soenens et al. (2009), los y las adolescentes pueden aceptar los consejos de sus progenitores sobre sus amistades en la medida en la que esta información no coarte su autonomía. En el siguiente apartado se profundiza en la influencia que tiene el contexto de los y las iguales en la conducta antisocial. 1.4.2 Iguales El grupo de iguales es otro de los contextos de desarrollo fundamentales por su influencia en los cambios evolutivos que ocurren en la adolescencia. En esta etapa, los y las iguales adquieren una gran importancia y los y las adolescentes pasan una alta proporción de su tiempo con ellos y ellas exponiéndose a nuevos comportamientos y nuevas expectativas sociales (Dmitrieva, 2013; Gatzke-koop et al., 2013; Hoge et al., 2012). Como se explicó en el apartado 1.2.2 de esta justificación teórica, durante la adolescencia ocurren una serie de cambios evolutivos que la convierten en una etapa clave del ciclo vital para el inicio en las conductas antisociales. Entre esos cambios se encuentran los referentes al ámbito social, de los que destacan la mayor presencia e importancia del grupo de iguales en la vida de los y las adolescentes, lo cual se puede convertir en un factor de riesgo para el desarrollo de la conducta antisocial. Este aumento de contacto con los y las iguales
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 96 1.5 Intervención en la conducta antisocial Como se ha comentado, la participación en comportamientos antisociales puede tener consecuencias para el desarrollo saludable de los y las adolescentes. Aunque es habitual que se recurra al procesamiento judicial y encarcelamiento de los y las menores para erradicar o disminuir la participación en conductas antisociales, estas medidas rara vez tienen efectos beneficiosos en la reducción de infracciones (Farrington et al., 2018). Según Diclemente et al. (2013), existe evidencia empírica que demuestra que las intervenciones pueden evitar o modificar la participación en conductas de riesgo. En general, las y los investigadores ponen el acento en la importancia de la prevención de este tipo de comportamientos, ya que, de este modo, se pueden aliviar algunos de los factores de riesgo sociales que contribuyen al comportamiento antisocial y redirigir con éxito el desarrollo a lo largo de una trayectoria más positiva (Gatzke-Kopp et al., 2013). En concreto, Masten et al. (2009) hacen referencia al efecto de las cascadas de desarrollo para justificar la importancia de la prevención. Como definen Masten et al. (2008), una cascada de desarrollo es el efecto que una fortaleza o un problema tiene sobre otro aspecto del crecimiento, por lo que se torna fundamental tanto frenar las cascadas negativas antes de que afecte a otras esferas, como potenciar el efecto de los factores positivos para mejorar los resultados de las intervenciones (Masten et al., 2015). Existen resultados empíricos que demuestran que la mejora de las competencias es una estrategia eficaz para la promoción de la adaptación, la salud y la prevención de problemas de conducta (Beelman y Lösel, 2006; Masten et al., 2015). Por lo tanto, promover un desarrollo positivo mejorando las competencias y los vínculos con personas prosociales puede ayudar a reducir los comportamientos problemáticos (Burt y Masten, 2009). Además, de esta manera, la mayoría de los y las adolescentes estarán interesados en participar en los programas de intervención (Masten et al., 2008). Uno de los aspectos relevantes a considerar es el momento de la intervención. Como se afirma en Fontaine et al. (2009), la prevención debe comenzar en etapas tempranas, pero teniendo en cuenta que los comportamientos antisociales pueden comenzar en la etapa adolescente, también es fundamental la intervención durante este periodo del desarrollo. Según Steinberg (2010), la adolescencia es un periodo óptimo para la intervención debido a la plasticidad cerebral de esta etapa del desarrollo. Además, es fundamental que estas intervenciones comiencen antes de que los comportamientos de riesgo se conviertan en hábitos, por lo que se deben invertir esfuerzos en promover la salud en la etapa adolescente (Crosby et al., 2009). Como afirma la OMS (2018), la salud mental de los niños, niñas y adolescentes puede verse favorecida por el desarrollo de aptitudes para la vida y el apoyo psicosocial en la escuela y otros entornos de la comunidad. En este sentido, los resultados de Arce et al. (2010) apoyan la implementación de programas de prevención basados en potenciar la competencia social en la población general desde edades sin responsabilidad penal para aminorar la escalada en la participación en comportamientos antisociales. Sin embargo, la revisión y metanálisis de Beelmann y Lösel (2006) demuestra en que los programas de prevención tienen un mayor efecto en chicos y chicas con 13 años o más y en jóvenes que ya han desarrollado algunos problemas comportamentales.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.5 Intervención en la conducta antisocial 97 En cuanto a las características de la intervención, en general, existe consenso en la literatura sobre la pertinencia de recurrir al entrenamiento cognitivo y conductual para mejorar la competencia social con el objetivo de prevenir la conducta antisocial (Arce et al., 2010; Beelmann y Lösel, 2006; Farrington et al., 2018; Gottfredson et al., 2002; Little et al., 2013; Piquero et al., 2004; Wilson et al., 2001). Según Gottfredson et al. (2004), la incorporación del desarrollo de habilidades sociales en programas para reducir el comportamiento problemático mejora los resultados de los mismos. De igual forma, la intensidad del programa, medida a partir del número de sesiones o la duración del mismo, se relaciona con la disminución de la conducta antisocial. Aquellos programas de mayor intensidad logran un mayor efecto y lo mantienen a largo plazo (Beelmann y Lösel, 2006). En la literatura se encuentran múltiples clasificaciones de intervenciones para prevenir la conducta antisocial. A continuación, se ofrece una clasificación en la que se integran algunas de las distintas propuestas con el objetivo de clarificar los distintos niveles de intervención para la prevención de las conductas antisociales: a nivel social, se debería cuidar y modificar las normas culturales que aprueban o normalizan comportamientos antisociales, así como la información a la que se exponen los y las adolescentes en los diferentes medios, como la televisión o los videojuegos; a nivel familiar, los objetivos son trabajar con los progenitores prácticas de apoyo, crianza, técnicas de supervisión y de disciplina; a nivel escolar, se debe promover la vinculación escolar, el apoyo del profesorado y el desarrollo socioemocional; los programas enfocados en los y las iguales deben marcarse como objetivo reducir la influencia de amistades delincuentes y aumentar la influencia de los prosociales; la prevención basada en la comunidad debe centrarse en el fortalecimiento de lazos informales y el apoyo de personas cercanas o de la comunidad (mentores), y los programas individuales deben focalizarse en la promoción de competencias sociales y cognitivas (programas de capacitación en habilidades sociales) (Agnew, 2003; Garairgordobil y Maganto, 2016; Lösel y Bender, 2003; OMS, 2007; Loeber y Stouthamer-Loeber, 1986; Welsh et al., 2012). Por lo tanto, como se puede deducir de lo anterior, los factores a promover para prevenir el comportamiento antisocial son: relaciones positivas con adultos cariñosos, crianza eficaz, mejora de la relación con los progenitores, relaciones de amistad y de pareja positivas, mejora del rendimiento escolar y de la inteligencia, asertividad, actitudes y creencias socialmente aceptadas, comportamiento prosocial, empatía, autoconcepto, eficacia percibida y control, tolerancia, respeto de derechos humanos, técnicas de resolución de conflictos, motivación al logro y persistencia, habilidades de autorregulación, manejo efectivo del estrés, fe, esperanza y espiritualidad, confianza en el sentido de la vida y relaciones positivas con el profesorado. Del mismo modo, se debe evitar la parentalidad a edades tempranas, frenar el abuso infantil, disminuir la pobreza y evitar la asociación con pares desviados (Agnew, 2003; Farrington, 2015; Farrington et al., 2018; Garaigordobil, 2005; Garairgordobil y Maganto, 2016; Masten et al., 2008). A pesar de que existe cierto consenso sobre las modalidades desde las que se puede prevenir la conducta antisocial y los objetivos que se debe perseguir, en la investigación de Tuvblad et al. (2006) se advierte de la importancia de las características del contexto para seleccionar
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 98 la intervención más adecuada. Como se muestra en su investigación, los chicos y chicas de áreas con ventajas socioeconómicas pueden beneficiarse más de programas de prevención y de tratamientos individuales, sin embargo, los y las adolescentes de zonas desfavorecidas socioeconómicamente, pueden beneficiarse más de intervenciones comunitarias para reducir la influencia de riesgos ambientales compartidos. En este sentido, los resultados de Haynie et al. (2006) demuestran la efectividad que tiene la modificación de la cultura de los compañeros y compañeras en la reducción de la violencia en zonas con bajos niveles socioeconómicos. Por lo tanto, una intervención individual tiene beneficios limitados en ambientes de riesgo, puesto que el ambiente puede propiciar recaídas en trayectorias delictivas (Arce et al., 2010), por lo que los programas de intervención para jóvenes en riesgo deben centrarse, además de en la mejora de la competencia social, en programas complementarios de apoyos comunitarios (Fariña et al., 2008). Según lo anterior, parece que, en chicos y chicas en entornos de riesgo la mejor opción es combinar distintas intervenciones. El estudio de revisión y metanálisis de Beelmann y Lösel (2006) se muestra que combinar diferentes modalidades de intervención, como la intervención con los y las jóvenes y con los progenitores, puede tener un mayor efecto en la reducción de comportamientos antisociales. Como se ha comentado con anterioridad, las características del contexto pueden determinar el tipo de intervención más adecuada para la población. De hecho, existen revisiones de metaanálisis que ponen de manifiesto que los programas de prevención de conducta antisocial tienen un mayor efecto si se realizan con población en riesgo (Beelmann y Lösel, 2006; Wilson et al., 2001). Como afirman Lösel y Bender (2003), que los niños y niñas en situación de riesgo lleguen a niveles más normales de funcionamiento puede considerarse un éxito. La investigación de Weatherburn y Lind (2006), centrada en los factores que habría que modificar en poblaciones que viven en entornos de riesgo, pone de manifiesto que reducir los niveles de pobreza y fortalecer lazos sociales en la comunidad y el vecindario puede reducir las tasas de delincuencia. Para ello habría que focalizar la atención en la reducción del aislamiento social, en el fortalecimiento de vínculos entre los progenitores y sus hijos e hijas, en el apoyo emocional a los progenitores y en la ayuda con la crianza de las y los hijos. Además, habría que ayudar a los y las adolescentes a superar las deficiencias sociales, educativas o intelectuales fruto de las desigualdades socioeconómicas. Según Leventhal et al. (2018), es fundamental que tanto los recursos del vecindario como las escuelas y los programas para jóvenes tengan la calidad suficiente como para debilitar la relación entre las desventajas de vecindario y la agresión de las y los jóvenes. Según Fergusson et al. (2004) para debilitar el vínculo entre el nivel socioeconómico y las conductas criminales se necesitan intervenciones que reduzcan la exposición de los y las jóvenes a entornos familiares adversos; intervenciones tempranas para prevenir el desarrollo de problemas de conducta, y disminuir la exposición a iguales desviados. Otro de los aspectos fundamentales a considerar es el lugar de la intervención. Dado que la asistencia escolar es obligatoria y todos los y las jóvenes deben pasar allí una parte importante de su tiempo, la escuela se convierte en el entorno ideal para la implementación de programas (Little
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.5 Intervención en la conducta antisocial 99 et al., 2013). Según la revisión de metaanálisis de Wilson et al. (2001), las prácticas de prevención basadas en la escuela parecen ser efectivas para reducir los problemas de comportamiento. Como afirman Little et al. (2013), existe evidencia de que las intervenciones que acarrean cambios en la escuela, que promueven la salud mental y que ayudan a las y los jóvenes en las transiciones estresantes, tienen efectos positivos en el aumento de la competencia social y en la disminución de las conductas problemáticas. En una revisión sobre programas escolares destinados a reducir las conductas problemáticas realizada por Gottfredson et al. (2002), se distinguen dos grupos de intervenciones frente a la conducta criminal: • Intervenciones centradas en la alteración del entorno o aula: modificación de la gestión y de la disciplina escolar; establecimiento de normas de comportamiento; mejora de la gestión de las aulas fomentando la participación de los estudiantes; y reagrupación de estudiantes formando grupos más pequeños que favorezcan la interacción. • Intervenciones destinadas a modificar los comportamientos, conocimientos, habilidades o creencias de los estudiantes: instrucción a través de información para la mejora de las conductas; proporción de actividades recreativas que supongan una alternativa a los comportamientos delictivos; modificación de conducta y de estrategias de pensamiento, utilizando el refuerzo para conseguir los objetivos; asesoramiento, en el que un profesional trata de modificar conductas problemáticas; mentoría, en la que una persona mayor, generalmente no profesional y con más experiencia, brinda consejos o ayudas. Según estas autoras y este autor, las intervenciones que usan la mentoría se encuentran entre las más populares para prevenir conductas delincuentes. Otro grupo de autores que destacan la relevancia de las relaciones de mentoría en la escuela son Masten et al. (2008). Según estas autoras, el profesorado y las y los mentores escolares tienen un papel fundamental en la promoción y protección de los niños y niñas con alto riesgo de comportamiento antisocial por dos motivos: pueden promover las habilidades de aprendizaje, conocimiento y educación y seguridad emocional, y pueden funcionar como defensores de los derechos del mentorizado y promover relaciones positivas en la escuela. Por lo tanto, las escuelas, además de ser un lugar en el que impartir programas de promoción de salud y competencia social, y de prevención de conducta antisocial, ofrecen la posibilidad de que los y las jóvenes establezcan relaciones positivas con adultos y con compañeros y compañeras. Al igual que se afirmó respecto a las intervenciones para prevenir la conducta antisocial en general, las intervenciones escolares cuyos objetivos combinaban los cambios a nivel social y escolar, y los cambios a nivel individual, son más efectivas que aquellas que se centran en el cambio del comportamiento individual (Muellmann et al., 2016).
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 100 Una apreciación interesante a considerar es la planteada por Hipwell y Loeber (2006). Esta autora y este autor ponen de manifiesto que es necesario comprobar los resultados de las intervenciones en las chicas ya que, a pesar de la evidencia sobre las diferencias en los factores de riesgo para comportarse de manera problemática en chicos y chicas, existe poca investigación sobre los tratamientos efectivos en chicas. De hecho, en general se tiende a replicar en el sexo femenino las intervenciones probadas con el sexo masculino. En conclusión, para intervenir en conducta antisocial habría que poner el acento en la prevención (Masten et al., 2009); en el uso de las estrategias de mejora de competencias sociales y fortalecimiento de vínculos con personas prosociales (Beelmann y Lösel, 2006; Burt y Masten, 2009; Masten et al., 2015); en la edad de intervención, puesto que la adolescencia es un periodo óptimo por la plasticidad cerebral característica de esta etapa (Steinberg, 2010) en el que aun los comportamientos no se han convertido en hábitos (Crosby et al., 2009); así como la intensidad del programa, a mayor número de sesiones y mayor duración, más disminución en conducta antisocial (Beelmann y Lösel, 2006). Además, es importante considerar el lugar de la intervención, entre los que destaca el entorno escolar por la obligatoriedad de la asistencia y por el tiempo que los y las jóvenes pasan en ese contexto (Little et al., 2013). Asimismo, también es relevante tener en cuenta las características del contexto para seleccionar el nivel de intervención más adecuado (Tuvblad et al., 2006). Como señala Haynie et al. (2006), en entornos con bajos niveles socioeconómicos puede ser efectiva la modificación de la cultura de los y las iguales, sin embargo, los y las adolescentes de zonas con ventajas socioeconómicas, pueden beneficiarse más de intervenciones a nivel individual (Tuvblad et al., 2006). 1.6 Objetivos A continuación, en la Tabla 4, se presentan los objetivos de esta investigación:
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.6 Objetivos 101 Tabla 4 Objetivos de la tesis doctoral Objetivo 1: Elaborar dos inventarios para evaluar, respectivamente, la participación y la percepción por parte del entorno de los y las adolescentes de su participación en comportamientos antisociales 1.1 Elaborar un inventario autoinformado de la participación de los y las adolescentes en conductas antisociales. 1.2 Elaborar un inventario autoinfomado sobre la percepción que tienen los adolescentes de la tolerancia de su entorno ante diferentes conductas antisociales. Objetivo 2: Analizar la prevalencia de participación en comportamientos antisociales de los y las adolescentes en España 2.1 Calcular la media y la prevalencia global de participación en conducta antisocial e identificar las diferencias en función del sexo y de la edad. 2.2 Examinar la media y la prevalencia de la conducta antisocial en función del resultado y sus discrepancias en función del sexo y de la edad. 2.3 Analizar la media y la prevalencia de cada uno de los ítems que componen la escala de participación en conducta antisocial y examinar las variaciones en función del sexo y la edad. Objetivo 3: Examinar la relación entre las variables socioeconómicas y la participación en conducta antisocial de los y las adolescentes en España 3.1 Analizar la relación entre la capacidad adquisitiva familiar y la puntuación global de participación en conducta antisocial estudiando las diferencias por sexo y por edad. 3.2 Estudiar la relación entre el nivel educativo de los progenitores y la puntuación global de participación en conducta antisocial teniendo en cuenta las diferencias por sexo y por edad. 3.3 Examinar la relación entre la riqueza percibida y la puntuación global de participación en conducta antisocial diferenciando los cambios en función del sexo y de la edad. Objetivo 4: Analizar la relación entre las variables psicológicas y la participación en conducta antisocial de los y las adolescentes en España Examinar la relación entre las distintas variables psicológicas y la puntuación global de participación en conducta antisocial analizando las diferencias en función del sexo y de la edad. En concreto, se estudiarán las siguientes variables psicológicas: 4.1 Percepción de las conductas antisociales por parte del entorno 4.2 Regulación emocional 4.3 Sentido de coherencia 4.4 Comprensibilidad 4.5 Manejabilidad 4.6 Significatividad 4.7 Sentido de unidad 4.8 Autoeficacia social
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 102 Objetivo 5: Calcular la relación entre las variables contextuales y la participación en conducta antisocial de los y las adolescentes en España Analizar la relación entre las distintas variables contextuales y la puntuación global de participación en conducta antisocial estudiando las diferencias en función del sexo y de la edad. En concreto se examinarán las siguientes variables contextuales: CONTEXTO FAMILIAR 5.1 Apoyo familiar 5.2 Satisfacción familiar 5.3 Comunicación familiar 5.4 Afecto materno 5.5 Comunicación materna 5.6 Conocimiento materno 5.7 Revelación materna 5.8 Afecto paterno 5.9 Comunicación paterna 5.10 Conocimiento paterno 5.11 Revelación paterna 5.12 Relación entre los progenitores CONTEXTO DE LAS AMISTADES 5.13 Apoyo de las amistades 5.14 Satisfacción con las amistades 5.15 Presencia de amistades con conductas de protección 5.16 Presencia de amistades con conductas de riesgo 5.17 Relaciones de apoyo con las amistades 5.18 Relaciones de conflicto con las amistades CONTEXTO ESCOLAR 5.19 Apoyo del profesorado 5.20 Satisfacción con el profesorado 5.21 Apoyo de los compañeros y las compañeras de clase 5.22 Satisfacción con los compañeros y las compañeras de clase CONTEXTO DEL VECINDARIO 5.23 Apoyo del vecindario 5.24 Satisfacción con el vecindario 5.25 Conflictividad en el barrio
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA 1.6 Objetivos 103 Objetivo 6: Analizar el efecto conjunto de las variables demográficas, socioeconómicas, psicológicas y contextuales en la participación en conducta antisocial de los y las adolescentes en España 6.1 Examinar el efecto conjunto de determinadas variables demográficas (sexo y edad), socioeconómicas (capacidad adquisitiva familiar, nivel educativo de los progenitores y riqueza percibida), psicológicas (percepción de conducta antisocial, regulación emocional, comprensibilidad, manejabilidad y significatividad) y variables de apoyo en los principales contextos de desarrollo (apoyo familiar, apoyo de las amistades, apoyo de los compañeros y las compañeras de clase y apoyo del profesorado) en la participación en conducta antisocial. 6.2 Comparar la variación del efecto conjunto de las variables demográficas, socioeconómicas, psicológicas y contextuales comentadas anteriormente en función del sexo. 6.3 Comparar la variación del efecto conjunto de las variables demográficas, socioeconómicas, psicológicas y contextuales comentadas anteriormente según la edad. Objetivo 7: Explorar el efecto de mediación de las principales variables psicológicas en la relación entre los principales apoyos sociales y la participación en conducta antisocial de los y las adolescentes en España . 7.1 Estudiar en la muestra general el papel de la mediación de las principales variables psicológicas en la relación entre los principales apoyos sociales y la puntuación global de participación en conducta antisocial. 7.2 Analizar el anterior efecto de mediación controlando el efecto moderador del sexo. 7.3 Examinar el anterior efecto de mediación considerando el efecto moderador de la edad. Objetivo 8: Elaborar un programa de intervención para prevenir y reducir los comportamientos antisociales en la adolescencia en un contexto sociocultural de riesgo 8.1 Analizar y detectar necesidades. 8.2 Contextualizar el programa de intervención. 8.3 Describir el programa. 8.4 Evaluar las implementaciones piloto.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 2. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 112 Tabla 6 Redacción de los 13 ítems del cuestionario de conducta antisocial y su fuente Items Fuente 1. No pagar por cosas como películas, billetes de autobús o tren, o comida Bendixen y Olweus (1999) 2. Robar dinero u otras cosas a los miembros de tu familia 3. Llevarse sin pagar cosas que valen menos de 20-25 euros de una tienda 4. Destrozar o romper cosas a propósito como ventanas, bancos, contenedores de basura o buzones de correos * 5. Tener una discusión violenta con un/a profesor/a 6. Romper sillas, mesas, escritorios u otras cosas de tu colegio o instituto a propósito 7. Robar una cartera o un bolso mientras el propietario no está cerca 8. Tirar piedras a casas, coches o trenes Silva et al. (1986) 9. Llegar a propósito más tarde de lo permitido al colegio Bringas et al. (2006), Seisdedos (1988) y Silva et al. (1986) 10. Llegar a propósito más tarde de lo permitido a casa 11. Iniciar alguna pelea intencionalmente Antolín (2011) 12. Insultar a alguien con intención de hacerle daño 13. Colgar en internet o enviar vídeos o fotos de contenido sexual de personas conocidas Elaboración propia Nota . *El ítem 4 fue modificado ya que se cambió la palabra “cabinas de teléfono” por “contenedores de basura” para así adaptarlo al momento sociocultural actual. Las puntuaciones de este inventario se han categorizado en participación o no participación en los comportamientos, es decir, aquellos que marcaban la opción (1) nunca formaban el grupo de no participación en la conducta, y los que marcaban la opción (2) una vez y la opción (3) dos o más veces formaban el grupo de participación en esta conducta. Por lo tanto, en la puntuación global de conducta antisocial se puede obtener puntuación máxima de 13, fruto de la participación en los trece comportamientos antisociales expuestos en la anterior tabla. En esta investigación, este inventario tiene un alfa de Cronbach de .77. Según Nunnally y Bernstein (1994), el valor del alfa debe alcanzar, al menos .70, lo cual indica que el inventario tiene una consistencia interna aceptable. Al mismo tiempo, se han diferenciado cuatro grupos de conductas en función del resultado de cada conducta antisocial: robo, que incluye los ítems 1, 2, 3 y 7 (α = .49); daño a otras personas, ítems 11, 12 y 13 (α = .45); destrozo, ítem 4, 6 y 8 (α = .63) e insumisión a la autoridad, ítems 5, 9 y 10 (α = .56). Estos ítems se incluyeron en los cuestionarios de los tres grupos de edad incluidos en esta tesis. Respecto al paquete del cuestionario, esta pregunta formaba parte del paquete 2.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 2. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN 2.3 Descripción de los instrumentos 113 2.3.2.2 Percepción de conducta antisocial Para evaluar la percepción que tiene el entorno de los y las adolescentes sobre las conductas antisociales del inventario de participación, se preguntó por los mismos ítems, pero con este otro encabezado elaborado ad hoc: “Antes te hemos preguntado por la participación en las conductas que aparecen a continuación. Ahora queremos saber en qué medida consideras que las personas de tu entorno (familia, vecinos/as, amigos/as ) ven mal que te comportes del siguiente modo.” Las opciones de respuestas eran: (1) lo ven bien, (2) lo ven normal, (3) lo ven un poco mal y (4) lo ven muy mal. La puntuación en este inventario es producto del sumatorio en las puntuaciones de todos los ítems, de manera que quienes obtienen mayor puntuación, tienen una percepción de las conductas como más antisociales o desajustada que quienes muestran una menor puntuación. El alfa de Cronbach de la escala en esta investigación es de .96. Al igual que la pregunta anterior sobre participación en conducta antisocial, esta pregunta sobre percepción se incluyó en los cuestionarios de los tres grupos de edad y formaba parte del paquete 2. 2.3.3 Variables socioeconómicas 2.3.3.1 Capacidad adquisitiva familiar Se evaluó a través del Family Affluence Scale (FAS), una medida desarrollada por el estudio HBSC (Currie et al., 2008). En la edición 2018 se utilizó FAS-III, una versión que incluye seis ítems, indicando a continuación las opciones de respuesta justo después de cada ítem (Currie et al., 2014): “1. ¿Tiene tu familia coche propio o furgoneta?” (0) no; (1) sí, una; (2) sí, dos o más; “2. ¿Tienes un dormitorio para ti solo/a?” (0) no; (1) sí; “3. ¿Cuántos ordenadores tiene tu familia? (incluyendo portátiles y tablets, no incluyendo videoconsolas y smartphones)” (0) ninguno, (1) uno, (2) dos, (3) más de dos; “4. ¿Cuántos baños (habitación con una bañera/ducha o ambas) hay en tu casa?” (0) ninguno, (1) uno, (2) dos, (3) más de dos; “5. ¿Tiene tu familia un lavavajillas en casa?” (0) no, (1) sí; y “6. ¿Cuántas veces saliste de vacaciones fuera de España con tu familia el año pasado?” (0) nunca, (1) una vez, (2) dos veces, (3) más de dos veces. Para obtener la puntuación final en la escala, se deben sumar las respuestas de cada ítem. Siguiendo las recomendaciones internacionales (Inchley et al., 2016), debido a la dinamicidad de los valores y a las diferencias en los distintos países, se recomienda dividir las puntuaciones en tres grupos, el 20% de las puntuaciones más bajas formarían el grupo de capacidad adquisitiva baja, el 20% de puntuaciones más altas formarían el grupo de capacidad adquisitiva alta y el 60% con puntuaciones intermedias formarían el grupo de capacidad adquisitiva media. Según Schnohr et al. (2008), el alfa de Cronbach de la medida puede fluctuar entre .32 y .62. Sin embargo, en esta investigación se encuentra un alfa de Cronbach de .47. Esta escala fue incluida en todos los grupos de edad y formaba parte al paquete CORE.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 114 2.3.3.2 Nivel educativo de los padres Se evaluó a través de la pregunta “¿Qué estudios tienen tu padre y tu madre?”. Los y las adolescentes debían seleccionar en la columna correspondiente al padre y en la columna correspondiente a la madre entre las siguientes opciones: (0) Nunca estudió (no sabe leer ni escribir o lo hace con dificultad), (1) estudios básicos/primarios, terminados o sin terminar, (2) estudios secundarios (como bachillerato o formación profesional), terminados o sin terminar y (3) estudios universitarios, terminados o sin terminar. Estos niveles de educación se corresponden con los niveles adoptados por la UNESCO en la Conferencia General de 1997 (Organisation for Economic Co-operation and Development [OECD], 1999) del sistema de clasificación International Standard Classification of Education (ISCED). Los y las adolescentes también tenían la opción de marcar en la columna no tengo o no veo a esa persona. Estos ítems se incluyeron en los cuestionarios de los tres grupos de edad incluidos en esta tesis. Respecto al paquete del cuestionario, esta pregunta formaba parte del paquete CORE. 2.3.3.3 Riqueza percibida Los y las adolescentes debían responder sobre la percepción que tenían acerca de cuánto de adineradas eran sus familias, para ello debían contestar la siguiente cuestión y seleccionar la opción que mejor reflejase su percepción: “¿Cómo de rica o adinerada piensas que es tu familia?” (0) pobre, (1) no muy pobre, (2) normal, (3) bastante rica y (4) muy rica. Este ítem se ha usado en el estudio HBSC desde 1994 y, en general, se ha relacionado con todas las medidas de salud y con los estilos de vida saludables (Holstein et al., 2009). Al igual que el nivel educativo de los padres, este ítem fue incluido en los cuestionarios de los tres grupos de edad y formaba parte del paquete CORE. 2.3.4 Variables psicológicas Antes de comenzar a explicar las variables psicológicas incluidas en esta tesis doctoral, hay que señalar que la variable Percepción de conducta antisocial, explicada en el punto 2.3.2 de este capítulo de metodología, por su naturaleza psicológica, se concebirá dentro de este apartado en la exposición de los resultados. 2.3.4.1 Regulación emocional Los ítems evaluados pertenecen a la subescala de control emocional del índice de regulación emocional para niños, niñas y adolescentes conocido como Emotion Regulation Index for Children and Adolescents, ERICA (MacDermott et al., 2010). Esta subescala de control emocional evalúa las expresiones y respuestas emocionales socialmente inapropiadas. En concreto, los chicos y chicas deben responder a los siguientes ocho ítems: “1. Me altero fácilmente cuando las cosas no salen
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 2. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN 2.3 Descripción de los instrumentos 115 como yo quiero “, “2. Tengo arrebatos de rabia”, “3. Soy impaciente”, “4. Puedo ser alborotador/a en los momentos inadecuados”, “5. Me enfado cuando los adultos me dicen lo que puedo y lo que no puedo hacer”, “6. Me cuesta esperar por lo que quiero”, “7. Hago cosas sin pensarlas primero” y “8. Molesto a los otros metiéndome en cosas que no son asunto mío”. Cada uno de estos ítems debían ser respondidos en una escala tipo Likert con las siguientes opciones: (1) totalmente en desacuerdo, (2) en desacuerdo, (3) ni de acuerdo ni en desacuerdo, (4) de acuerdo y (5) totalmente de acuerdo. En la base de datos se han invertido las opciones de respuesta de esta variable, de modo que una mayor puntuación, significa un mayor nivel de regulación emocional. El alfa de Cronbach para esta subescala es de .73, mientras que, en esta investigación, el índice es de .86. Esta subescala se pregunta en todos los grupos de edad incluidos en esta tesis, pero se ubica en el paquete 2. 2.3.4.2 Sentido de coherencia Este constructo se ha evaluado con escala de Sense of Coherence (SOC) propuesta por Antonovsky (1987). En concreto, se usó el SOC-13, es decir, la versión reducida de trece ítems, cuyas opciones de respuesta tipo Likert de siete puntos se indican, a continuación, justo después de cada ítem: “1. ¿Tienes la sensación de que en realidad no te importa lo que sucede a tu alrededor?” de (1) muy rara vez o nunca a (7) muy a menudo; “2. ¿Ha sucedido en el pasado que te haya sorprendido el comportamiento de las personas que pensabas conocer bien?” de (1) nunca me ha ocurrido a (7) siempre me ha ocurrido; “3. ¿Ha ocurrido que las personas con las que contabas te han decepcionado?” de (1) nunca me ha ocurrido a (7) siempre me ha ocurrido; “4. Hasta la fecha tu vida ha estado” de (1) sin metas claras ni objetivos precisos a (7) llena de metas y objetivos definidos; “5. ¿Crees que se te trata de forma injusta?” de (1) muy a menudo a (7) muy rara vez o nunca; “6. ¿Sientes que te encuentras en una situación poco frecuente y que no sabes qué hacer?” de (1) muy a menudo a (7) muy rara vez o nunca; “7. Realizar las actividades de cada día es:” de (1) una fuente de placer y satisfacción a (7) doloroso y aburrido; “8. ¿Tienes muchas ideas y sentimientos que se mezclan?” de (1) muy a menudo a (7) muy rara vez o nunca; “9. ¿Sucede que tienes sentimientos en tu interior que preferirías no tenerlos?” de (1) muy a menudo a (7) muy rara vez o nunca; “10. Muchas personas, incluso aquellas con fuerte carácter, se sienten algunas veces como si fuesen un cero a la izquierda en ciertas situaciones. ¿Con qué frecuencia te has sentido así en el pasado?” de (1) nunca a (7) muy a menudo; “11. Cuando algo sucede, has comprobado por lo general que:” (1) le has dado excesiva o escasa importancia a (7) has visto las cosas en su proporción adecuada; “12. ¿Con qué frecuencia tienes la sensación de que tienen poco sentido las cosas que haces en tu vida cotidiana?” de (1) muy a menudo a (7) muy rara vez o nunca; “13. ¿Con qué frecuencia tienes sensaciones de no estar seguro o segura de poder mantener el control?” de (1) muy a menudo a (7) muy rara vez o nunca. Se ha analizado por separado la puntuación global de sentido de coherencia y la puntuación obtenida en cada una de las tres subescalas: comprensibilidad (ítems 2, 6, 8, 9 y 11), manejabilidad
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 116 (ítems 3, 5, 10 y 13) y significatividad (ítems 1, 4, 7 y 12). En esta tesis doctoral se han analizado cada una de las subescalas porque de este modo se podrá conocer qué aspectos concretos se relacionan con la participación en conducta antisocial, así como en qué grupos (chicos, chicas, 13-14 años, 15-16 años o 17-18 años) hay que incidir en un aspecto u otro de cara a la intervención para disminuir la participación en este tipo de comportamientos. En una revisión sistemática, realizada con estudios publicados hasta el 2003, se analizaron 75 investigaciones que usaron el cuestionario SOC-13 (Eriksson y Lindstrom, 2005). Se encontró que únicamente 2 de estos estudios mostraron índices de fiabilidad de .90 o superior, 52 tenían valores entre .80 y .89, 21 mostraron índices entre .70 y .79 y únicamente una investigación mostró el índice de fiabilidad inferior a .79. En esta investigación se obtiene un índice de la escala global de .79. El alfa de Cronbach de la subescala de comprensibilidad es de .61; para la subescala de manejabilidad de .29 y para la subescala de significatividad de .53 En este caso, esta escala se pregunta a partir de 13 años, es decir, en todos los grupos de edad incluidos en esta tesis doctoral, y forma parte del paquete 1. 2.3.4.3 Sentido de unidad Nueva escala desarrollada en el marco del estudio HBSC por Samdal et al. (2017) para medir el sentimiento de comunidad y de conexión con la misma que tienen chicos y chicas adolescentes. Para evaluar el sentido de unidad, se han utilizado los siguientes ocho ítems: “1. Siento un fuerte sentimiento de compañerismo y unidad”, “2. Siento responsabilidad por los demás”, “3. Siento que es bueno pertenecer a una comunidad”, “4. Siento que contribuyo sin esperar nada a cambio”, “5. Siento que significo mucho para los otros”, “6. Siento que los otros significan mucho para mí”, “7. Siento que confío en la mayoría de la gente” y “8. Siento que confiamos los unos en los otros”. Las opciones de respuesta estaban en una escala tipo Likert, desde (1) no muy cierto para mí hasta (5) muy cierto para mí. El alfa de Cronbach es de .76 (Salado et al., 2021) y, en esta investigación, es de .88. Al igual que la pregunta anterior, esta escala se incluyó en el cuestionario de todos los grupos de edad y formaba parte del paquete 3. 2.3.4.4 Autoeficacia social Para evaluar este constructo, se ha usado la subescala de autoeficacia social del Self-Efficacy Questionnaire for Children (SEQ-C) de Muris (2001), que tiene que ver con la capacidad percibida para relacionarse con iguales y con la asertividad. En concreto, se compone de los siguientes ocho ítems: “1. ¿Se te da bien expresar tus opiniones cuando tus compañeros y compañeras de clase no están de acuerdo contigo?”, “2. “¿Se te da bien hacer amistades?”, “3. ¿Se te da bien tener una charla con una persona desconocida?”, “4. ¿Se te da bien trabajar en armonía con tus compañeros y compañeras?”, “5. ¿Se te da bien decir a otras personas de tu edad que no te gusta lo que están
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 2. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN 2.3 Descripción de los instrumentos 117 haciendo?”, “6. ¿Se te da bien contar una anécdota divertida a un grupo de personas de tu edad?”, “7. ¿Se te da bien mantener el contacto con otras personas de tu edad?” y “8. ¿Se te da bien evitar las peleas con otras personas de tu edad?”. Esta escala se responde en una escala tipo Likert con cinco opciones de respuesta, desde (1) muy mal hasta (5) muy bien. El alfa de Cronbach es de .85 y, en esta investigación, es de .84. Respecto a estos ítems sobre autoeficacia social, se incluyeron en todos los grupos de edad incluidos en esta tesis doctoral y, en este caso, forman parte del paquete 3. 2.3.5 Variables contextuales Las variables contextuales se pueden agrupar en diferentes tipos según el contexto concreto del que se trate: 2.3.5.1 Contexto familiar 2 .3 .5 .1 .1 Apoyo familiar Se trata de la subescala de apoyo familiar de la escala de apoyo social percibido desarrollada por Zimet et al. (1988). Se compone de los siguientes cuatro ítems: “1. Mi familia intenta ayudarme de verdad”, “2. Consigo la ayuda emocional y el apoyo que necesito de mi familia”, “3. Puedo hablar de mis problemas con mi familia” y “4. Mi familia está dispuesta a ayudarme a tomar decisiones”. Los chicos y las chicas deben seleccionar lo que sienten con cada afirmación en una escala tipo Likert desde (1) totalmente en desacuerdo hasta (7) totalmente de acuerdo. Según los autores, el alfa de Cronbach es de .87, mientras que en esta investigación es de .94. Esta pregunta fue incluida en todos los grupos de edad y pertenecía al paquete CORE. 2 .3 .5 .1 .2 Satisfacción familiar La satisfacción con las relaciones familiares se preguntó a través de la adaptación de la escalera de Cantril (1965) a través del siguiente ítem: “En general, ¿cómo estás de satisfecho/a con las relaciones que tenéis en tu familia? Señala una sola casilla teniendo en cuenta que 10 es “muy buenas relaciones” y 0 “muy malas relaciones”. Los y las adolescentes debían marcar un número entre el (0) y el (10), donde (0) es en mi familia tenemos muy malas relaciones entre nosotros/as y (10) es en mi familia tenemos muy buenas relaciones entre nosotros/as. Al igual que la anterior pregunta, este ítem fue incluido en todos los grupos de edad y pertenecía al paquete CORE. 2 .3 .5 .1 .3 Comunicación familiar Esta variable es una versión corta de la dimensión de comunicación clara de Family Dynamics Measure II, FDM-II (Lasky et al., 1985; White et al., 2003). Esta versión corta está compuesta de
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 118 cuatro ítems que proseguían tras el título: “En mi familia:”. Los cuatro ítems son los siguientes: “1. Creo que las cosas importantes se hablan”, “2. Cuando hablo, alguien escucha lo que digo”, “3. Nos preguntamos cuando no nos entendemos los unos a los otros” y “4. Cuando hay un malentendido, lo hablamos hasta que está aclarado”. La escala va desde (1) muy en desacuerdo hasta (5) muy de acuerdo. Esta escala, en su versión larga de 11 ítems, tiene un alfa de Cronbach de .82 (Rask et al. 2003). Según Currie et al. (2014), tanto la versión larga de la escala (11 ítems) como la versión corta (4 ítems), tienen un alfa de Cronbach de .80. El alfa de Cronbach de la escala corta en esta investigación es de .83. En este caso, esta pregunta fue incluida en todos los grupos de edad y, en este caso, formaba parte del paquete 1. 2 .3 .5 .1 .4 Afecto materno y paterno Para evaluar el afecto materno o paterno se ha utilizado la dimensión de afecto del Parental Bonding Instrument Brief Current form, PBI-BC (Klimidis et al., 1992). Se trata de cuatro ítems referentes a la madre y otros cuatro referentes al padre, por tanto, se trata de dos preguntas diferentes, una para cada uno de los progenitores. Cada una de las preguntas comenzaban con las siguientes palabras, respectivamente: “Mi madre “ y “Mi padre “. Los cuatros ítems que se repetían en ambas preguntas son: “1. Me ayuda tanto como lo necesito”, “2. Es cariñosa/o”, “3. Comprende mis problemas y preocupaciones” y “4. Consigue hacerme sentir mejor cuando estoy triste”. Las opciones de respuesta fueron: (1) nunca, (2) algunas veces y (3) casi siempre. El alfa de Cronbach es de .80 para la dimensión materna y de .75 para la dimensión paterna. En esta investigación se obtiene un índice de .76, en el caso de afecto materno, y .83, en el caso del afecto paterno. En este caso, la pregunta formaba parte del cuestionario de los tres grupos de edad incluidos en esta tesis doctoral y pertenecía al paquete CORE. 2 .3 .5 .1 .5 Facilidad de comunicación materna y paterna Se utilizó una medida creada por el estudio HBSC internacional. Se trata de un único ítem, que figura del siguiente modo: “¿Cuánto de fácil te resulta hablar con tu madre/padre sobre cosas que realmente te preocupan?”. Las opciones de respuestas se basan en una escala tipo Likert de cuatro puntos, desde (1) muy difícil hasta (4) muy fácil. Al igual que la anterior pregunta, en este caso también se encontraba en el cuestionario de todos los grupos de edad y en el paquete CORE. 2 .3 .5 .1 .6 Conocimiento materno y paterno Para evaluar el conocimiento parental, se utilizó la escala de supervisión propuesta por Brown et al. (1993). La pregunta se planteaba del siguiente modo: “Qué sabe realmente tu madre/padre acerca de “ “1. Quiénes son tus amigos/as”, “2. Cómo gastas tu dinero”, “3. Dónde estás después del colegio o instituto”, “4. Dónde vas por la noche” y “5. Qué haces en tu tiempo libre”. Las opciones
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 2. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN 2.3 Descripción de los instrumentos 119 de respuesta fueron: (1) no sabe nada, (2) sabe poco y (3) sabe mucho. Esta escala, diseñada para preguntar sobre los progenitores de manera conjunta, muestra originalmente un alfa de Cronbach de .80. En el caso de este estudio, en el que se diferencia entre madre y padre, se encuentra un .71 para conocimiento materno y .83 en el caso de conocimiento paterno. La pregunta formaba parte del cuestionario de los tres grupos de edad incluidos en esta tesis doctoral y se situaba en el paquete 1. 2 .3 .5 .1 .7 Revelación materna y paterna Se utilizó la medida de revelación parental propuesta por Kerr y Stattin (2000). En concreto, se preguntó del siguiente modo: “Señala con qué frecuencia te ocurren las siguientes situaciones con tu madre:” “1. ¿Hablas con tu madre acerca de cómo te va en las diferentes asignaturas del colegio?”, “2. ¿Normalmente le cuentas cómo te fue en el colegio cuando llegas a casa?”, “3. Si sales por la noche, cuando llegas a casa, ¿le cuentas dónde has estado o lo que has hecho esa noche?”, “4. ¿Tienes muchos secretos para tu madre sobre lo que haces en tu tiempo libre?” y “5. ¿Le ocultas mucho a tu madre sobre lo que haces por la noche y los fines de semana?”. Estas mismas cuestiones las tuvieron que responder referente a la figura paterna. Las opciones de respuesta oscilaron en una escala Likert de cinco puntos entre: (1) nada y (5) muy a menudo. Según los autores, el alfa de Cronbach para esta escala creada para ser respondida pensando en ambos progenitores es de .78. En esta investigación, se encuentra un índice de .66 para revelación materna y.69 en el caso de la revelación paterna. Al igual que el caso anterior, esta pregunta se realizó a los y las adolescentes de todos los grupos de edad y formaba parte del paquete 1. 2 .3 .5 .1 .8 Relación entre los progenitores La calidad de la relación entre los progenitores se evaluó a través de un ítem adaptado de la escalera de Cantril (1965), tal y como sigue: “En general, ¿cómo valoras la relación que tienen tus padres/madres entre ellos? Señala el número de 0 a 10 que mejor describe lo que tú piensas”. Los y las adolescentes debían marcar un número entre el 0 y el 10, donde (0) es tienen la peor relación posible y (10) es tienen la mejor relación posible. Esta pregunta fue incluida en todos los grupos de edad y pertenecía al paquete CORE. 2.3.5.2 Contexto de las amistades 2 .3 .5 .2 .1 Apoyo de las amistades Se mide con la subescala de apoyo de amistad perteneciente a la Multidimensional Scale of Perceived Social Support (MSPSS) desarrollada por Zimet et al. (1988). Se compone de 4 ítems: “1. Mis amigos intentan ayudarme de verdad”, “2. Puedo contar con mis amigos/as cuando las cosas van mal”, “3. “Tengo amigos/as con los que comparto mis penas y alegrías” y “4. Puedo hablar de mis
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 120 problemas con mis amigos/as”. Los chicos y las chicas deben seleccionar lo que sienten con cada afirmación en una escala tipo Likert desde (1) totalmente en desacuerdo hasta (7) totalmente de acuerdo. Según los autores esta subescala tiene un alfa de Cronbach de .85, mientras que, en esta investigación, el alfa es de .93. Esta pregunta fue incluida en todos los grupos de edad y pertenecía al paquete CORE. 2 .3 .5 .2 .2 Satisfacción con las amistades La calidad de la relación con las amistades se evaluó a través de la adaptación de la escalera de Cantril (1965), con la siguiente pregunta: “Si tuvieras que calificar la relación que tienes con tus amigos/as en general, ¿qué nota le pondrías?”. Señala una sola casilla teniendo en cuenta que 10 es la mejor relación posible y 0 la peor relación posible”. Por tanto, los y las adolescentes debían marcar un número entre el (0) tengo la peor relación posible con mis amigos/as y (10) tengo la mejor relación posible con mis amigos/as. Al igual que la anterior pregunta, en este caso, también fue incluida en todos los grupos de edad y pertenecía al paquete CORE. 2 .3 .5 .2 .3 Presencia de amistades con conductas de protección y con conductas de riesgo Se trata de una escala desarrollada por el equipo HBSC de Canadá adaptada posteriormente por el estudio HBSC internacional. Se compone de ocho ítems que deben responder pensando en la mayoría de los/as amigos/as que pertenecen a su grupo: “1. Van bien en el colegio o instituto”, “2. Fuman cigarrillos”, “3. Beben alcohol” “4. Se emborrachan”, “5. Han consumido drogas para colocarse”, “6. Participan en actividades deportivas con otros chicos/as”, “7. Participan en actividades culturales distintas a las deportivas” y “8. Se llevan bien con sus padres”. Para cada uno de los ítems, los y las adolescentes pueden seleccionar una opción de la siguiente escala tipo Likert: (1) nunca o casi nunca, (2) a veces, y (3) a menudo. Como se puede comprobar, hay ítems que reflejan conductas de protección, como el ítem 1, 6, 7 y 8, e ítems que reflejan comportamientos de riesgo, como es el caso de los ítems 2, 3, 4 y 5. Por ello, en la presente tesis doctoral se diferencia entre estas dos subescalas. En esta investigación el alfa de Cronbach es de .55 para la escala de protección y .86 para la escala de riesgo. En este caso, la pregunta formaba parte de los tres grupos de edad incluidos en esta tesis doctoral y pertenecía paquete 2. 2 .3 .5 .2 .4 Relaciones de apoyo y de conflicto con las amistades Para evaluar las relaciones de apoyo y de conflicto con las amistades se han utilizado las escalas compañerismo y conflicto del cuestionario The Network of RelationshipsRelationship Quality Version (Buhrmester y Furman, 2008). En concreto, la escala de compañerismo se compone de los siguientes ítems: “1. ¿Con qué frecuencia pasas tiempo divirtiéndote con tus amigos/as?”, “4. ¿Con qué frecuencia vais a sitios juntos o hacéis cosas juntos tus amigos/as y tú?” y “7. ¿Con qué
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 2. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN 2.3 Descripción de los instrumentos 121 frecuencia te gusta estar y pasarlo bien con tus amigos/as?”. La escala de conflicto se compone de los siguientes ítems: “3. ¿Con qué frecuencia estáis en desacuerdo y os enfadáis tus amigos/as y tú?”, “6. ¿Con qué frecuencia os ponéis furiosos/as y os peleáis tus amigos/as y tú?” y “9.¿Con qué frecuencia os peleáis tú y tus amigos/as?”. Cada uno de los ítems debe responderse según una escala tipo Likert con cinco opciones de respuesta, que fluctúa entre (1) nada o poco y (5) la máxima posible. Según los autores, la fiabilidad de la subescala de conflicto fluctúa entre .72 y .74, y la subescala de compañerismo tiene una fiabilidad de .89. En esta investigación, el alfa en la subescala de compañerismo es de .79 y en la subescala de conflicto el alfa es de .85. Esta pregunta fue incluida en todos los grupos de edad y pertenecía al paquete 2. 2.3.5.3 Contexto escolar 2 .3 .5 .3 .1 Apoyo del profesorado Para evaluar la percepción de apoyo del profesorado se utilizó una escala propuesta por el estudio internacional HBSC. Se compone de tres ítems que deben responder en una escala tipo Likert con cinco opciones de respuesta, desde (1) totalmente en desacuerdo hasta (5) totalmente de acuerdo. Los ítems son: “1. Siento que mis profesores/as me aceptan como soy”, “2. Siento que mis profesores/as se preocupan por mí como persona” y “3. Tengo mucha confianza en mis profesores/as”. El alfa de Cronbach para esta escala en esta investigación es de .83. Asimismo, esta pregunta formó parte de los cuestionarios de todos los grupos de edad y del paquete CORE. 2 .3 .5 .3 .2 Satisfacción con el profesorado La satisfacción con el profesorado se preguntó a través de un ítem adaptado de la escalera de Cantril (1965): “En general, ¿cómo estás de satisfecho/a con las relaciones que tienes con tus profesores/as. Si marcas “10” significa que las relaciones con tus profesores/as son muy buenas y si marcas “0” significa que las relaciones con tus profesores/as son muy malas”. Los y las adolescentes debían marcar un número entre el 0 y el 10, donde (0) es tengo muy malas relaciones con mis profesores/as y (10) es tengo muy buenas relaciones con mis profesores/as. Por último, también se puede encontrar este ítem en el cuestionario de todos los grupos de edad y en el paquete CORE. 2 .3 .5 .3 .3 Apoyo de los compañeros y las compañeras de clase Esta variable se ha evaluado con una escala propuesta por el estudio HBSC internacional. Esa escala se compone de tres ítems: “1. Los/as compañeros/as de mi clase se divierten estando juntos”, “2. La mayoría de los/as compañeros/as de mi clase son amables y serviciales” y “3. Los/as
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 129 3. RESULTADOS El capítulo de resultados de esta tesis doctoral se encuentra dividido en dos partes, una primera parte que tiene que ver con los resultados relacionados con los siete primeros objetivos de esta tesis, tal y como se mostraron en las últimas páginas del capítulo de la justificación teórica, y una segunda parte dedicada a presentar el programa de intervención propuesto para prevenir y reducir los comportamientos antisociales, tal y como se indicó en el objetivo octavo de esta tesis doctoral. A su vez, la primera parte de este capítulo de resultados se encuentra dividido en siete apartados. En concreto, en el apartado 1 se aporta información sobre la elaboración de los dos inventarios de conducta antisocial: participación en conducta antisocial y percepción del entorno de esas conductas como antisociales. En el segundo apartado se calcula la prevalencia y la media aritmética de participación en los distintos comportamientos antisociales, en las diferentes categorizaciones establecidas en función de su resultado y en la puntuación global de participación en conducta antisocial derivada de la creación del inventario. Además, se analiza si existen diferencias en función del sexo y de la edad en cada una de las medidas. En los apartados 3, 4 y 5 se calcula la correlación entre distintas variables socioeconómicas, psicológicas y contextuales, respectivamente, y la participación en conductas antisociales, manteniendo en los análisis el estudio de las diferencias en función de las variables control, sexo y edad. En el apartado 6, se calcula la capacidad predictiva de las variables demográficas, socioeconómicas, psicológicas y contextuales en la participación en la conducta antisocial y se examina si los resultados se mantienen al diferenciar los modelos entre chicos y chicas y en los distintos grupos de edad. Para finalizar, en el apartado 7, teniendo en cuenta los resultados obtenidos sobre la capacidad predictiva de las variables analizadas, se realiza un análisis de mediación para valorar si las principales variables psicológicas median la relación entre los principales apoyos sociales y la participación en la conducta antisocial, analizando, asimismo, las diferencias por sexo y edad. Tras presentar esta primera parte, se mostrarán posteriormente los resultados que tienen que ver con la elaboración de un programa de intervención en un contexto de riesgo de exclusión social, que tiene como objetivos promover el desarrollo socioemocional y prevenir el absentismo escolar, factores que, como se ha comentado a lo largo de la justificación teórica, están relacionados con la participación en conductas antisociales. Para ello, en esta segunda parte de los resultados se realizará un análisis y detección de necesidades, para posteriormente contextualizar y describir el programa y, por último, mostrar resultados de su evaluación.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 130 3.1 Análisis de la participación en la conducta antisocial de los y las adolescentes en España 3.1.1 La elaboración de dos inventarios para evaluar, respectivamente, la participación y la percepción por parte del entorno de los y las adolescentes de su participación en comportamientos antisociales 3.1.1.1 La creación de un inventario autoinformado de la participación en conductas antisociales Para empezar, se realizó una revisión en profundidad de los ítems que componen diferentes instrumentos de evaluación de conducta antisocial publicados hasta la actualidad. En concreto, se estudiaron los instrumentos mostrados en la Tabla 7. Tabla 7 Instrumentos originales en los que se basó el estudio previo a la elaboración del instrumento propio Instrumento Autoría Fecha publicación Muestra de validación (número / país de origen) Escala Infantil de Tendencias a la Acción. Subescala de agresividad (Children´s Action Tendency Scale) Deluty 1979, 1984 46 / Estados Unidos Escala de conducta antisocial (ASB) Silva, Martorell, y Clemente 1986 615 / España Cuestionario de Conductas Antisociales-Delictivas Seisdedos 1988 253 / España Escala de autoinforme de comportamiento antisocial. (SelfReport Antisocial Behavior Scale, SRA) Loeber, StouthhammerLoeber, VonKammen y Farrington 1989 2573 / Estados Unidos Cuestionario de Conducta Delictiva Autoinformada (Self-reported delinquency, SRD) Furnham y Thompson 1991 100 / Inglaterra Delincuencia autoinformada (Selfreported delinquency) Huizinga, Esbensen y Weiher 1991 1530 / Estados Unidos Cuestionario de conducta antisocial de Bergen (Bergen Questionnaire on Antisocial Behavior) Bendixen y Olweus 1999 2439 / Noruega Cuestionario de Conducta Antisocial (CCA) Luengo, Otero, Romero, Gómez-Fraguela y Tavares-Filho 1999 293 / España Inventario de Conductas Antisociales (ICA) Bringas, Herrero, Cuesta y Rodríguez 2006 433 / España Escala de Conducta Antisocial Adolescente Antolín 2011 1198 / España
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 3. RESULTADOS 3.1 Análisis de la participación en la conducta antisocial de los y las adolescentes en España 131 Tras revisar los ítems de todos los instrumentos de evaluación mostrados en la Tabla 7, se pudo comprobar que, además de la amplia variedad en el contenido de los mismos, algunos ítems están obsoletos en la actualidad. Por ejemplo, esto sucede en el ítem “Robar cosas o dinero de máquinas tragaperras, teléfono público “ del cuestionario de Seisdedos (1988) o “Ir a una película pornográfica” del cuestionario de Silva et al. (1986). En este sentido, se hizo un esfuerzo por seleccionar y adaptar aquellos ítems más coherentes con el momento sociocultural actual en nuestro contexto español. Tras este análisis general, se realizó la selección que se muestra a continuación para la elaboración de nuestro propio inventario, conformado finalmente por 13 ítems. Del cuestionario de Bendixen y Olweus (1999) se seleccionaron y adaptaron los siguientes ítems: 1 . No pagar por cosas como películas, billetes de autobús o tren, o comida. 2 . Robar dinero u otras cosas a los miembros de tu familia. 3 . Llevarse sin pagar cosas que valen menos de 20-25 euros de una tienda. 4 . Destrozar o romper cosas a propósito como ventanas, bancos, contenedores de basura o buzones de correos. Este ítem fue modificado al cambiar la palabra “cabinas de teléfono” por “contenedores de basura” para así adaptarlo al momento sociocultural actual. 5 . Tener una discusión violenta con un profesor o una profesora. 6 . Romper sillas, mesas, escritorios u otras cosas de tu colegio o instituto a propósito. 7 . Robar una cartera o un bolso mientras el propietario no está cerca. De La Escala de Conducta Antisocial ASB (Silva, 1986) se seleccionó el siguiente ítem: 8 . Tirar piedras a casas, coches o trenes. Del instrumento de Seisdedos (1988), nos fijamos en los ítems “Llegar tarde al colegio o reunión” y “Llegar a propósito más tarde de lo permitido a casa, trabajo, obligación”. En esta línea, nos fijamos también en el ítem “Llegar tarde al colegio” de Silva et al. (1986) y el ítem “Llegar a propósito más tarde de lo permitido” de Bringas et al. (2006). A partir de estos tres instrumentos, proponemos los dos siguientes ítems: 9 . Llegar a propósito más tarde de lo permitido al colegio. 10 . Llegar a propósito más tarde de lo permitido a casa. Se adaptaron los dos siguientes ítems de Antolín (2011) cambiando el tiempo verbal a infinitivo, quedando del siguiente modo: 11 . Iniciar alguna pelea intencionalmente. 12 . Insultar a alguien con intención de hacerle daño. Por último, se incluyó el siguiente ítem de elaboración propia: 13 . Colgar en internet o enviar vídeos o fotos de contenido sexual de personas conocidas.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 132 Respecto a las opciones de respuesta usadas, se unificaron para todos los ítems del siguiente modo: (1) nunca, (2) una vez y (3) dos o más veces. Las puntuaciones de este inventario se han categorizado en participación o no participación en los comportamientos antisociales, es decir, aquellos que marcaban la opción (1) nunca formaban el grupo de no participación en la conducta, y los que marcaban la opción (2) una vez y la opción (3) dos o más veces formaban el grupo de participación en esta conducta. Por tanto, lo que se obtiene al sumar las puntuaciones de las conductas que conforman el inventario es la cantidad de comportamientos antisociales en los que han participado, no su frecuencia. Se ha categorizado de este modo debido al efecto techo que se obtendría en la opción de respuesta dos veces o más. Es decir, si se hubiese optado por la frecuencia de participación, los datos no serían un fiel reflejo de la realidad, al no poder diferenciar entre quienes participan dos veces en una determinada conducta y los que participan más de dos veces. Por lo tanto, en la puntuación global de conducta antisocial de este inventario se puede obtener una puntuación máxima de 13, fruto de la participación en los trece comportamientos antisociales expuestos anteriormente. Tal y como se indicó en el apartado 2.3.2 de metodología, este inventario tiene un alfa de Cronbach de .77 en esta investigación. Además, se evaluó el ajuste de los datos de la escala a una estructura unidimensional a partir de un Análisis Factorial Confirmatorio. Para ello, se utilizó el método de estimación Diagonally Weighted Least Squares (DWLS) basado en la matriz de correlaciones policóricas con el programa JASP. Los datos mostraron unos niveles adecuados de ajuste a la estructura propuesta, con los siguientes valores: CFI = .970, NNFI = .964, RMSEA = .032, IC90% (.030 - .033) y SRMR = .046. En la Figura 3 se muestran las cargas factoriales de cada ítem en el factor global.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 3. RESULTADOS 3.1 Análisis de la participación en la conducta antisocial de los y las adolescentes en España 133 Figura 3 Diagrama de cargas factoriales del inventario sobre participación de conducta antisocial INVENTARIO DE PARTICIPACIÓN EN CONDUCTA ANTISOCIAL ÍTEM 1 ÍTEM 2 ÍTEM 3 ÍTEM 4 ÍTEM 5 ÍTEM 6 ÍTEM 7 ÍTEM 8 ÍTEM 9 ÍTEM 10 ÍTEM 10 ÍTEM 12 ÍTEM 13 0.19 0.15 0.15 0.15 0.17 0.08 0.05 0.15 0.24 0.25 0.20 0.24 0.05 3.1.1.2 La creación de un inventario autoinformado por los y las adolescentes de la percepción de su entorno respecto a las conductas antisociales Siguiendo la misma lógica de elaboración del anterior inventario, a continuación, se muestra el proceso de elaboración del inventario de percepción de los y las adolescentes sobre si su entorno considera o no los comportamientos del anterior inventario como antisociales. La expresión de la pregunta, los ítems y las opciones de respuestas se pueden consultar en el capítulo de metodología. Al igual que con el inventario de participación en conducta antisocial, se utilizó el Análisis Factorial Confirmatorio para analizar el ajuste de los datos de la escala a una estructura unidimensional (ver Figura 4).
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 134 Figura 4 Diagrama de cargas factoriales del inventario sobre percepción de conducta antisocial INVENTARIO DE PERCEPCIÓN DEL ENTORNO DE CONDUCTA ANTISOCIAL ÍTEM 1 ÍTEM 2 ÍTEM 3 ÍTEM 4 ÍTEM 5 ÍTEM 6 ÍTEM 7 ÍTEM 8 ÍTEM 9 ÍTEM 10 ÍTEM 10 ÍTEM 12 ÍTEM 13 0.50 0.46 0.50 0.48 0.53 0.49 0.47 0.50 0.57 0.54 0.53 0.52 0.46 Utilizando el programa JASP se realizó el método Diagonally Weighted Least Squares (DWLS) basado en la matriz de correlaciones policóricas para analizar los índices de ajuste a un modelo con un único factor. Los datos mostraron buenos niveles de ajuste a la estructura propuesta: CFI = .994, NFI = .993, RMSEA = .018, IC90% (.016 - .020) y SRMR = .045. Como la puntuación en esta escala de percepción es producto del sumatorio en las puntuaciones de todos los ítems, quienes obtienen mayor puntuación son los y las adolescentes que consideran que su entorno percibe más estas conductas como antisociales que quienes muestran una menor puntuación. El alfa de Cronbach del inventario es de .96. En los siguientes apartados de los resultados de esta tesis doctoral, esta variable sobre percepción de la conducta antisocial será considerada como una variable más dentro del grupo de variables psicológicas. Por ello, será en el apartado 3.1.4, dedicado al análisis de la relación entre las variables psicológicas y la participación en conducta antisocial, donde se mostrará la correlación entre ambos inventarios.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 3. RESULTADOS 3.1 Análisis de la participación en la conducta antisocial de los y las adolescentes en España 135 3.1.2 La prevalencia de participación en comportamientos antisociales de los y las adolescentes en España 3.1.2.1 La media y la prevalencia global de conducta antisocial y sus diferencias en función del sexo y de la edad. Para el análisis de la media y para identificar las diferencias según el sexo y de la edad, se ha recurrido a la prueba U de Mann-Whitney, en el caso de la variable sexo, y H de Kruskal-Wallis, en el caso de la edad. Se ha utilizado como prueba de tamaño de efecto la prueba d de Cohen, en el caso de la variable sexo, y la eta-cuadrado para la variable edad. Para analizar las diferencias en la prevalencia se utilizó Chi-Cuadrado (χ2) como prueba de significación y, como pruebas de tamaño de efecto, se recurrió a phi para la variable sexo y a V de Cramer para la variable edad. Si se atiende a las comparaciones de medias, mostradas en la primera línea de las tablas 8 y 9, se aprecia que los y las adolescentes de la muestra participan en 2 conductas antisociales como media (en concreto, 2.04), siendo el valor mínimo 0 y el valor máximo 13. Por otro lado, como se observa en la Figura 5, la prevalencia de participación en conductas antisociales es del 66.63%. Esto supone que dos tercios de la muestra participaron en, al menos, un comportamiento antisocial desde el comienzo del curso. No obstante, como se analiza más abajo, esta prevalencia global no es fácilmente interpretable teniendo en cuenta las claras diferencias en prevalencia entre unos tipos de conducta antisocial y otros. Figura 5 Prevalencia de participación en conducta antisocial; en global, por sexo y por edad 66.63% 68.23% 65.04% 59.15% 70.12% 72.56% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% TOTAL CHICO SEGÚN SEXO SEGÚN EDAD CHICA 13-14 15-16 17-18 GLOBAL
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 136 En cuanto a las puntuaciones en función de sexo, se puede afirmar que no existen diferencias entre los chicos y las chicas, ya que, aunque ellos tienen una media superior de participación (2.24 en chicos frente a 1.84 en chicas, tal y como se muestra en la Tabla 8), los datos estadísticos no apoyan la afirmación de esta diferencia por no alcanzar un tamaño de efecto suficiente (U = 4.25 e+7, p < .001, d = 0.12). En esta línea, como se muestra en la Figura 5, no se encuentran diferencias en la prevalencia de participación en chicos y chicas (χ2 (1, N= 19106) = 21.80, p < .001, phi = -.034). Tabla 8 Media de conductas antisociales en las que participan (desviación tipo), significación estadística y tamaño de efecto en total y en función del sexo Descriptivos Estadísticos Total Chico Chica Mínimo Máximo Global 2.04 (2.34) 2.24 (2.56) 1.84 (2.09) 013 U = 4.25 e+7, p < .001 d = 0.12 Robo 0.53 (0.83) 0.56 (0.87) 0.50 (0.79) 04 U = 4.44 e+7, p < .001 d = 0.05 Daño 0.52 (0.74) 0.57 (0.78) 0.47 (0.70) 03 U = 4.29 e+7, p < .001 d = 0.11 Destrozo 0.22 (0.59) 0.32 (0.70) 0.12 (0.43) 03 U = 4.03 e+7, p < .001 d = 0.21* Insumisión 0.77 (0.93) 0.80 (0.96) 0.74 (0.90) 03 U = 4.47 e+7, p = .008 d = 0.04 No pagar por cosas 0.24 (0.42) 0.26 (0.44) 0.22 (0.41) 01 U = 4.39 e+7, p < .001 d = 0.07 Robar a familia 0.15 (0.36) 0.14 (0.34) 0.16 (0.37) 01 U = 4.44 e+7, p < .001 d = 0.05 No pagar (menos 20 euros) 0.12 (0.33) 0.14 (0.34) 0.11 (0.31) 01 U = 4.43 e+7, p < .001 d = 0.05 Destrozar cosas a propósito 0.08 (0.28) 0.12 (0.33) 0.05 (0.21) 01 U = 4.21 e+7, p < .001 d = 0.13
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 3. RESULTADOS 3.1 Análisis de la participación en la conducta antisocial de los y las adolescentes en España 137 Descriptivos Estadísticos Total Chico Chica Mínimo Máximo Discusión con profesor 0.14 (0.35) 0.18 (0.38) 0.11 (0.31) 01 U = 4.25 e+7, p < .001 d = 0.12 Romper cosas del colegio 0.04 (0.20) 0.06 (0.24) 0.02 (0.14) 01 U = 4.38 e+7, p < .001 d = 0.07 Robar cartera o bolso 0.02 (0.14) 0.03 (0.17) 0.01 (0.10) 01 U = 4.48 e+7, p < .001 d = 0.03 Tirar piedras 0.09 (0.29) 0.13 (0.34) 0.06 (0.23) 01 U = 4.22 e+7, p < .001 d = 0.13 Llegar más tarde colegio 0.25 (0.43) 0.26 (0.44) 0.25 (0.43) 01 U = 4.53 e+7, p = .257 d = 0.01 Llegar más tarde casa 0.37 (0.48) 0.36 (0.48) 0.39 (0.49) 01 U = 4.46 e+7, p = .001 d = 0.04 Iniciar pelea 0.16 (0.37) 0.18 (0.38) 0.14 (0.35) 01 U = 4.40 e+7, p < .001 d = 0.06 Insultar 0.33 (0.47) 0.36 (0.48) 0.31 (0.46) 01 U = 4.35 e+7, p < .001 d = 0.08 Videos sexuales internet 0.03 (0.17) 0.04 (0.19) 0.02 (0.14) 01 U = 4.48 e+7, p < .001 d = 0.03 Nota . *Tamaño de efecto pequeño (d = 0.20 - 0.49). **Tamaño de efecto medio (d = 0.50 - 0.79). ***Tamaño de efecto grande (d ≥ 0.80). Por el contrario, sí existen diferencias en las medias del número de conductas antisociales en las que se participa en función del grupo de edad (H = 407.33, p < .001, η2 = .021). Como se informa en la Tabla 9, la media de participación a los 13-14 años es de 1.65, asciende a 2.26 a los 15-16 años y a 2.29 a los 17-18 años. Igualmente, la figura 5 muestra diferencias en la prevalencia en función de la edad, observándose un aumento en la proporción de adolescentes que participan en algún comportamiento antisocial con la edad (χ2 (2, N = 19106) = 295.49, p < .001, V = .124).
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 144 3 .1 .2 .2 .5 Resumen • La categoría de insumisión a la autoridad es la que tiene una mayor prevalencia, en concreto, un 48.67% de la muestra ha participado en comportamientos de insumisión. Esta misma categoría es la que tiene una mayor media de participación (0.77) al compararla con el resto de las categorías establecidas. En el polo opuesto se encuentra la categoría de destrozo, con una media de 0.22 y una prevalencia del 14.82%. • Si se atiende a los resultados por sexo, se observa que solo existen diferencias estadísticamente significativas y con tamaño de efecto apreciable entre chicos y chicas en la categoría de destrozo, siendo ellos los que más participan en este tipo de conductas. Algo similar ocurre con los datos de prevalencia, solo se encuentran diferencias significativas y con tamaño de efecto apreciable en las diferencias en el porcentaje de chicos que han participado en comportamientos relacionados con el destrozo, más del doble en ellos en comparación a ellas. • Respecto a las diferencias por edad, son destacables los datos de la categoría de robo y de insumisión a la autoridad. En ambas categorías las diferencias, estadísticamente significativas y con tamaño de efecto bajo, reflejan un aumento de la media entre los tres grupos de edad, especialmente entre los chicos y chicas de 13-14 años y los de 15-16. Tendencias parecidas se encuentran con los datos de prevalencia, si bien es cierto que el tamaño de efecto, aunque es muy cercano al valor apreciable (V = .097), no alcanza la potencia suficiente en el caso de los comportamientos de robo. 3.1.2.3 La media y la prevalencia de cada uno de los ítems que componen la escala de participación en conducta antisocial y sus variaciones en función del sexo y la edad. Al igual que en los apartados anteriores, se ha recurrido a la prueba U de Mann-Whitney, en el caso de la variable sexo, y H de Kruskal-Wallis, en el caso de la edad, para comparar las medias aritméticas. Como prueba de tamaño de efecto se recurrió a la prueba d de Cohen en el caso de la variable sexo y la eta-cuadrado para la variable edad. Para cada uno de los ítems que se describen a continuación, estos datos se pueden consultar en las Tablas 8 y 9. Respecto a la prevalencia, se mostrará una figura para cada uno de los ítems de la escala. En este caso, se ha categorizado cada ítem en función de la participación-no participación en los mismos, por lo que la puntuación mínima es 0 y la máxima es 1. Por este motivo, esta información se traduce a las prevalencias de participación multiplicando por 100 la media de participación en cada una de las conductas. Hay que aclarar que, debido a las posiciones de los decimales, la media y la prevalencia de cada conducta puede sufrir ligeras modificaciones.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 3. RESULTADOS 3.1 Análisis de la participación en la conducta antisocial de los y las adolescentes en España 145 3 .1 .2 .3 .1 No pagar por cosas como películas, billetes de autobús o tren, o comida Como se puede observar en las tablas de comparación de medias, la media de participación en la conducta de no pagar por cosas es de 0.24. Si se atiende a las diferencias en función del sexo, se observa que, mientras que los chicos tienen una puntuación media de 0.26, las chicas tienen una puntuación de 0.22. Estas discrepancias, a pesar de ser estadísticamente significativas (p < .001), no alcanzan un tamaño de efecto que permita aceptar la existencia de diferencias. En cuanto a los cambios en función de la edad, en la Figura 10 se puede observar el aumento paulatino de la participación en la conducta de no pagar por cosas. Los valores medios aumentan desde 0.17 a los 12-14 años, a 0.26 a los 15-16 años y a 0.29 a los 17-18 (ver Tabla 9). Este aumento con la edad es significativo y alcanza un tamaño de efecto bajo (H = 254.42, p < .001, η2 = .013). Figura 10 Prevalencia de participación en no pagar por cosas; en global, por sexo y por edad 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% TOTAL CHICO SEGÚN SEXO SEGÚN EDAD CHICA 13-14 15-16 17-18 NO PAGAR POR LAS COSAS 23.58% 25.53% 21.64% 17.47% 25.88% 29.22% Nota . Los estadísticos de los contrastes son los obtenidos en las tablas 8 y 9.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 146 3 .1 .2 .3 .2 Robar dinero u otras cosas a los miembros de su familia La media de la conducta de robar a la familia es de 0.15. En este caso, como se muestra en la Tabla 8, el contraste de medias entre chicos (0.14) y chicas (0.16) no alcanza un valor de tamaño de efecto apreciable en función del sexo (U = 4.44 e+7, p < .001, d = 0.05). Algo similar ocurre con las distintas puntuaciones en función de la edad (H = 11.86, p < .001, η2 = .001), que también se aprecia visualmente en la Figura 11. Figura 11 Prevalencia de participación en robo a familia; en global, por sexo y por edad 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% TOTAL CHICO SEGÚN SEXO SEGÚN EDAD CHICA 13-14 15-16 17-18 ROBAR A FAMILIA 15.03% 13.72% 16.33% 14.85% 16.06% 13.79% Nota . Los estadísticos de los contrastes son los obtenidos en las tablas 8 y 9.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 3. RESULTADOS 3.1 Análisis de la participación en la conducta antisocial de los y las adolescentes en España 147 3 .1 .2 .3 .3 Llevarse sin pagar cosas que valen menos de 20-25 euros de una tienda La conducta de no pagar por cosas con un valor menor a 20-25 euros tiene una media de 0.12. Aunque esta conducta parece ser más prevalente en chicos (13.67%) que en chicas (10.77%) (ver Figura 12), la información estadística no permite aceptar estas diferencias debido a que el tamaño de la d de Cohen es menor a 0.20 (d = 0.05). A pesar de que los chicos y chicas de 15-16 y 17-18 tienen una puntuación media mayor que los de 13-14 años, como se observa en Tabla 9, en esta conducta tampoco se observan diferencias con la edad (H = 154.39, p < .001, η2 = .008). Figura 12 Prevalencia de participación en llevarse sin pagar cosas que valen menos de 20-25 euros; en global, por sexo y por edad 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% TOTAL CHICO SEGÚN SEXO SEGÚN EDAD CHICA 13-14 15-16 17-18 NO PAGAR POR COSAS QUE VALEN MENOS DE 20-25 EUROS 12.22% 13.67% 10.77% 8.41% 14.34% 14.70% Nota . Los estadísticos de los contrastes son los obtenidos en las tablas 8 y 9.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 148 3 .1 .2 .3 .4 Destrozar o romper cosas a propósito como ventanas, bancos, contenedores de basura o buzones de correos La puntuación media de participación en la conducta de destrozar o romper cosas a propósito es de 0.08. Como se aprecia en la Tabla 8, a pesar de que la prevalencia de participación en este comportamiento es más del doble en los chicos (12.35%) que en las chicas (4.62%) (ver Figura 13), los datos estadísticos muestran que el tamaño de efecto de esta diferencia no es apreciable (d = 0.13). Del mismo modo, tampoco se alcanza un tamaño de efecto que permita aceptar las diferencias apreciables en las medias en función de la edad (H = 40.89, p < .001, η2 = .002). Figura 13 Prevalencia de participación en destrozar o romper cosas a propósito; en global, por sexo y por edad 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% TOTAL CHICO SEGÚN SEXO SEGÚN EDAD CHICA 13-14 15-16 17-18 DESTROZAR O ROMPER COSAS A PROPÓSITO 8.47% 12.35% 4.62% 6.86% 9.77% 8.95% Nota . Los estadísticos de los contrastes son los obtenidos en las tablas 8 y 9.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 3. RESULTADOS 3.1 Análisis de la participación en la conducta antisocial de los y las adolescentes en España 149 3 .1 .2 .3 .5 Tener una discusión violenta con algún profesor o alguna profesora La participación media en la conducta relacionada con la discusión con un profesor o profesora es de 0.14 (ver prevalencia en Figura 14). De nuevo, los análisis estadísticos (U = 4.25 e+7, p < .001, d = 0.12) no permiten establecer diferencias entre la participación de los chicos (0.18) y la de las chicas (0.11) (ver Tabla 8). Como se aprecia en la Tabla 8, se encuentran resultados similares en los datos al analizar las medias por edad (H = 122.30, p < .001, η2 = .006). Figura 14 Prevalencia de participación en discusión violenta con profesorado; en global, por sexo y por edad 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% TOTAL CHICO SEGÚN SEXO SEGÚN EDAD CHICA 13-14 15-16 17-18 DISCUSIÓN VIOLENTA CON PROFESORADO 14.42% 17.89% 10.98% 10.80% 16.87% 16.17% Nota . Los estadísticos de los contrastes son los obtenidos en las tablas 8 y 9.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 150 3 .1 .2 .3 .6 Romper sillas, mesas, escritorios u otras cosas de tu colegio o instituto a propósito Respecto a la conducta relacionada con romper objetos pertenecientes al colegio o instituto, se calcula que solo el 4.05% de los chicos y chicas participan en este comportamiento (ver Figura 15). Este dato, significa que, de media, los chicos y chicas participan en 0.04 conductas relacionadas con romper cosas del colegio. Como se señala en la Tabla 8, aunque la participación de los chicos (0.06) triplica a la de las chicas (0.02), no se alcanza un tamaño de efecto que permita aceptar la existencia de diferencias (U = 4.38 e+7, p < .001, d = 0.07). Los datos que muestran los resultados por edad son muy similares (0.03 a los 13-14 años, 0.05 a los 15-16 y 0.04 a los 17-18) y, en consonancia, los estadísticos confirman la inexistencia de diferencias (H = 26.63, p < .001, η2 = .001). Figura 15 Prevalencia de participación en romper cosas del colegio o instituto a propósito; en global, por sexo y por edad 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% TOTAL CHICO SEGÚN SEXO SEGÚN EDAD CHICA 13-14 15-16 17-18 ROMPER COSAS DEL COLEGIO O INSTITUTO 4.05% 6.06% 2.05% 3.11% 4.72% 4.47% Nota . Los estadísticos de los contrastes son los obtenidos en las tablas 8 y 9.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 3. RESULTADOS 3.1 Análisis de la participación en la conducta antisocial de los y las adolescentes en España 151 3 .1 .2 .3 .7 Robar una cartera o un bolso mientras el propietario o propietaria no está cerca La media de participación de esta conducta es la más baja de los comportamientos que componen la puntuación global de conducta antisocial (0.02), que corresponde con una prevalencia de 2.03% como se muestra en la Figura 16. En cuanto a las diferencias por sexo, los chicos obtienen de media un 0.03, mientras que las chicas participan en 0.01; sin embargo, estas discrepancias no son destacables si se atiende a la información estadística (U = 4.48 e+7, p < .001, d = 0.03). Como muestra la Tabla 9, los valores medios son iguales en los tres grupos de edad por lo que los estadísticos apoyan la ausencia de diferencias (H = 12.25, p = .002, η2 = .001). Figura 16 Prevalencia de participación en robar cartera o bolso cuando el propietario no está cerca; en global, por sexo y por edad 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% TOTAL CHICO SEGÚN SEXO SEGÚN EDAD CHICA 13-14 15-16 17-18 ROBAR CARTERA O BOLSO 2.03% 2.96% 1.10% 1.58% 2.19% 2.44% Nota . Los estadísticos de los contrastes son los obtenidos en las tablas 8 y 9.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 152 3 .1 .2 .3 .8 Tirar piedras a casas, coches o trenes En el caso de la conducta de tirar piedras, la prevalencia de participación es de 9.43% (ver Figura 17), dato calculado a partir de la media que aparece en la Tabla 8, con una desviación típica de 0.29. Aunque, de nuevo, la puntuación de los chicos (0.13) es mayor a la de las chicas (0.06), los análisis estadísticos no apoyan esta diferencia (U = 4.22 e+7, p < .001, d = 0.13). En cuanto a las diferencias por edad (ver Tabla 9), los datos muestran puntuaciones muy similares, rondando los 0.09, y la información estadística confirma la semejanza entre las mismas (H = 16.31, p < .001, η2 = .001). Figura 17 Prevalencia de participación en tirar piedras a casas, coches o trenes; en global, por sexo y por edad 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% TOTAL CHICO SEGÚN SEXO SEGÚN EDAD CHICA 13-14 15-16 17-18 TIRAR PIEDRAS 9.43% 13.20% 5.67% 9.14% 10.46% 8.33% Nota . Los estadísticos de los contrastes son los obtenidos en las tablas 8 y 9.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 3. RESULTADOS 3.1 Análisis de la participación en la conducta antisocial de los y las adolescentes en España 153 3 .1 .2 .3 .9 Llegar a propósito más tarde de lo permitido al colegio o instituto La prevalencia de participación en este comportamiento es del 25.29% (ver Figura 18). Como se aprecia en la Tabla 8, la puntuación media de participación es muy parecida entre chicos (0.26) y chicas (0.25), por lo que esta diferencia no alcanza la significación estadística (p = .257) y el tamaño de efecto no es apreciable (d = 0.01). Sin embargo, al analizar la puntuación media en los distintos grupos de edad, en la Tabla 9 se observa un aumento paulatino desde los 13-14 años (0.15) hasta los 17-18 (0.35), pasando por una puntuación intermedia a los 15-16 años (0.28). Estas diferencias están apoyadas por los datos estadísticos (H = 652.23, p < .001, η2 = .034). Figura 18 Prevalencia de participación en llegar a propósito más tarde a colegio o instituto; en global, por sexo y por edad 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% TOTAL CHICO SEGÚN SEXO SEGÚN EDAD CHICA 13-14 15-16 17-18 LLEGAR MÁS TARDE A COLEGIO O INSTITUTO 25.29% 25.64% 24.93% 15.49% 28.34% 35.26% Nota . Los estadísticos de los contrastes son los obtenidos en las tablas 8 y 9.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 256 que han tenido lugar previamente. Una de las características clave del mentor o mentora es su edad cronológica y posición social, ya que se trata de jóvenes de 19 a 21 años, aproximadamente, que tienen como proyecto vital formarse de cara a su futuro laboral. En este sentido, los mentores y las mentoras funcionan como modelos de impacto para los y las adolescentes del Polígono Sur, ya que en su contexto más cercano les resulta difícil contactar con este tipo de modelos. De este modo, se pretende abrir al alumnado del Polígono Sur una ventana al mundo promoviendo el contacto con personas ajenas a su contexto habitual que puedan funcionar como referentes; fomentando la inconformidad ante lo que perciben como un destino ineludible, y animando hacia la búsqueda activa de nuevas soluciones a problemas cotidianos. Pues bien, en las sesiones individuales se proporciona la oportunidad de que cada chico o chica del Polígono Sur hable en privado y de manera directa con su mentor o mentora, lo que ayuda a generar un clima de confianza donde poder relacionarse de una manera más natural y facilita la eficacia del modelado. En la actualidad se está implementado la cuarta edición del programa y se están sentando las bases para la puesta en marcha del mismo en el curso académico 2022-2023. En esta edición (curso 2021-2022) se ha aumentado el número de centros educativos en los que se implementa el programa y, en la actualidad, contamos con el apoyo de nuevos centros educativos para la futura implementación en el curso 2022-2023 (toda esta información se puede consultar con más detalle en el apartado de evaluación de la implementación). Ahora bien, a pesar de que el programa ya se ha implementado durante cuatro cursos escolares, consideramos que estas implementaciones han tenido carácter de intervenciones piloto, ya que, desgraciadamente, desde la segunda edición el programa, este se ha tenido que adaptar a las limitaciones sociosanitarias impuestas por la pandemia del Covid-19. A pesar de estas limitaciones, la puesta en marcha del programa en estas ediciones anteriores permite que nos podamos proponer como objetivo el dar continuidad a la intervención con los y las menores que ya han participado en ediciones anteriores, así como fomentar y fortalecer los vínculos con los mentores y las mentoras. De hecho, esta cuestión relacionada con mantener las relaciones personales entre ambos miembros de la díada en futuras oleadas o ediciones del programa consideramos que es un aspecto clave para conseguir el mayor éxito de la intervención. Por tanto, el fin del programa es comenzar la mentoría en 6º de primaria y acompañar al menor o la menor hasta la finalización de la educación obligatoria. De hecho, en la última visita a los centros educativos durante la actual implementación, los equipos directivos y el profesorado de los diferentes centros han manifestado su interés en que el Programa de Mentoría Escolar en Polígono Sur forme parte de los programas de tránsito entre la educación primaria y la educación secundaria que se ponen en marcha en la zona. Se trata de un programa que parte de las bases de la Psicología Comunitaria al dar prioridad a la comprensión de los contextos de intervención, así como a la identificación de los recursos de la persona y de los contextos en los que esta interacciona para tratar de potenciar su desarrollo (Musitu et al., 2015). En concreto, el programa está basado en lo que se conoce como metodología comunicativa crítica, lo que implica que se parte de la intersubjetividad y la reflexión conjunta
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 257 entre los dos miembros claves de la intervención -los y las adolescentes del Polígono Sur y sus mentores o mentorasen la elaboración de las actividades concretas que conforman el programa (Gómez et al., 2006). Según González y Díez-Palomar (2009), la metodología comunicativa crítica apuesta por la inclusión social de los colectivos más desfavorecidos. Para ello, toma como pilar básico tanto la utilización de los conocimientos científicos previos para lograr la calidad científica necesaria como la aplicabilidad social de los mismos. En esta metodología es fundamental la voz de las personas receptoras, utilizando el diálogo igualitario entre investigados e investigadores como herramienta para lograr la utilidad social. En este diálogo, lo importante son las argumentaciones de las o los dos protagonistas, no la posición académica o social del investigador como experto o experta. Además, en futuras implementaciones se pretende que los y las propias adolescentes que estén cursanso 2º de ESO y, por ende, hayan participado en ediciones anteriores del programa y continuarán como receptores del programa hasta la finalización de la etapa de Educación Secundaria Obligatoria, colaboren con los mentores y mentoras en la puesta en marcha del programa en 6º de primaria, es decir, ayudarán con la mentoría de la nueva cohorte que comience a participar en este programa de intervención (6º de primaria). De este modo, se instará a que los chicos y chicas de 2º de ESO actúen como modelos de comportamiento y como agentes de cambio, y formarán parte del entorno social del alumnado de 6º de primaria cuando estos promocionen al instituto. Además, como se ha explicado más arriba, este programa se ha inspirado, en gran parte, en el Plan Local de Intervención en Zonas Desfavorecidas del Ayuntamiento de Sevilla 2018-2022 (Ayuntamiento de Sevilla, 2019). En concreto, este plan tiene como fin mejorar las posibilidades educativas y fomentar el empleo y la empleabilidad, objetivos que son completamente compatibles con nuestra propuesta de intervención. Por ello, nos ha parecido de interés incluir una tabla para mostrar los objetivos operativos, las medidas y las actuaciones del Plan Local de Intervención en Zonas Desfavorecidas de Sevilla 2018-2022 que coinciden total o parcialmente con los objetivos de la intervención que se presenta en esta tesis doctoral (ver Tabla 66). 3. RESULTADOS 3.2 Elaboración de un programa de intervención para prevenir y reducir los comportamientos antisociales en la adolescencia en un contexto sociocultural de riesgo
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 258 Tabla 66 Selección de los objetivos, medidas y actuaciones del Plan Local de Intervención en Zonas Desfavorecidas de Sevilla 2018-2022 que se encuentran reflejados en el programa de intervención Objetivo 1.01.00 Incrementar el nivel de empleabilidad de las personas residentes en las zonas, especialmente en las mujeres y las personas en situación de exclusión que les permita el acceso al mercado laboral. Medida 1.01.01 Acompañamiento a la población residente en zonas desfavorecidas en su itinerario de inserción laboral, especialmente a las personas titulares y beneficiarias de la Renta Mínima de Inserción en Andalucía. Actuación Orientación, tutorización y acompañamiento. Actuación Formación para el empleo adaptada a las características de las personas destinatarias. Actuación Formación en habilidades sociales e imagen personal orientadas a la consecución de empleo. Actuación Priorización de las personas residentes en zonas desfavorecidas, en especial mujeres, en los programas de formación para el empleo. Objetivo 2.14.00 Fomentar el ocio inclusivo y actividades deportivas. Medida 2.14.01 Incremento del número de actuaciones deportivas, de ocio y tiempo libre dirigidas a la infancia y juventud, promoviendo una presencia equilibrada entre chicas y chicos. Actuación Realización de actividades de ocio y tiempo libre dirigidas a menores y jóvenes. Objetivo 2.07.00 Prestar una atención integrada de calidad a las personas residentes en zonas en situación de riesgo o desventaja social con problemas de salud mental. Medida 2.07.01 Actividades que favorezcan la prevención, la accesibilidad y la adecuación de las prestaciones de salud mental a sus necesidades; así como la promoción del bienestar emocional. Actuación Puesta en marcha de recursos de atención especializada a nivel individual y grupal a personas con problemas de salud mental. Objetivo 2.01.00 Incrementar el éxito y el nivel formativo. Medida 2.01.04 Formación para madres y padres. Actuación Desarrollo de escuelas de familia. Objetivo 2.01.00 Incrementar el éxito y el nivel formativo. Medida 2.01.07 Acciones de refuerzo educativo, educación en valores, desarrollo de habilidades y competencias sociales. Actuación Desarrollo de Programas socioeducativos en horario extraescolar, fines de semana y vacaciones, para menores, adolescentes y jóvenes. Objetivo 3.06.00 Mejorar las metodologías aplicadas a la resolución de conflictos de convivencia vecinal. Medida 3.06.01 Educación para la convivencia y acciones de mediación en resolución de conflictos. Actuación Mediación intercultural.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 259 3.2.3.2 Ficha técnica del Programa de Mentoría Escolar en Polígono Sur 3 .2 .3 .2 .1 Población destinataria Alumnado de 6º de primaria y 1º de ESO de Polígono Sur, como miembros de cada primera oleada o edición del programa, con la intención de seguir la intervención con esos mismos chicos y chicas en sus siguientes cursos académicos. Como el objetivo es acompañar a los y las menores hasta la finalización de la educación obligatoria, en el curso académico 2022-2023 se implementará el programa en los siguientes cursos académicos: • 6º de primaria • Continuación de la implementación con los chicos y chicas que promocionen a 1º de ESO • Continuación de la implementación con los chicos y chicas que promocionen a 2º de ESO. Estos últimos participarán además como colaboradores de los mentores y mentoras en algunas actividades grupales del programa que se ponga en marcha en 6º de primaria 3 .2 .3 .2 .2 Profesionales El programa está elaborado, dirigido y llevado a la práctica por diferentes investigadores, investigadoras y profesorado de la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla. Además, en la figura de mentores y mentoras, participarán estudiantes de esta misma facultad que serán asesorados y acompañados por dichos profesionales. 3 .2 .3 .2 .3 Objetivos El objetivo general de este programa es promover el desarrollo socioemocional y la adherencia a la escuela en el alumnado de diferentes centros educativos del Polígono Sur a través de un programa de mentoría escolar. En concreto, los objetivos específicos para promover el desarrollo socioemocional son: • Fomentar la búsqueda activa de ayuda ante problemas personales • Promover estrategias de regulación emocional • Reflexionar sobre el propio comportamiento • Instruir sobre estrategias para identificar el origen de sus malestares psicosomáticos • Enseñar estrategias de resolución de conflictos Los objetivos específicos para mejorar la adherencia a la escuela son: • Motivar para el aprendizaje • Disminuir el absentismo escolar 3. RESULTADOS 3.2 Elaboración de un programa de intervención para prevenir y reducir los comportamientos antisociales en la adolescencia en un contexto sociocultural de riesgo
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c Caracterización de la conducta antisocial en la adolescencia española y claves para la intervención 260 • Reflexionar sobre las perspectivas de futuro • Reforzar el papel del profesorado como agente de cambio • Aumentar la participación de la familia en la escuela Los objetivos trasversales del programa son: • Dotar de una figura de apoyo que sirva como modelo y atienda las necesidades personales del alumnado • Promover el desarrollo de actitudes y valores como equidad de género, compromiso, responsabilidad, respeto, solidaridad, sensibilidad y espíritu crítico 3 .2 .3 .2 .4 Contenidos A continuación, aparecen tres tablas. En la Tabla 67 se especifican tanto los contenidos relacionados con la satisfacción de las necesidades socioemocionales como los objetivos específicos y trasversales que se relacionan con los mismos. En la Tabla 68 se aprecian los contenidos concernientes a la orientación vocacional, así como los objetivos que se trabajan con esos contenidos y los objetivos trasversales. Por último, en la Tabla 69 se muestran los contenidos relacionados con el bloque de formación de figuras adultas de referencia, así como, al igual que las tablas anteriores, su relación con los objetivos específicos y trasversales del programa.
Código seguro de Verificación : GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c | Puede verificar la integridad de este documento en la siguiente dirección : https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida ÁMBITOPREFIJO CSV FECHA Y HORA DEL DOCUMENTO GEISER GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 28/07/2022 11:39:16 Horario peninsular Nº registro DIRECCIÓN DE VALIDACIÓN REGAGE22e00032729613 https://sede.administracionespublicas.gob.es/valida GEISER-8158-0b17-1279-4fc4-8ec8-69a2-a40c-856c 261 Tabla 67 Contenidos relacionados con la satisfacción de necesidades socioemocionales y su relación con los objetivos del programa Bloque 1: Satisfacción de necesidades socioemocionales Contenidos Objetivos relacionados Objetivos trasversales Importancia de compartir experiencias con otras personas - Fomentar la búsqueda activa de ayuda ante problemas personales - Dotar de una figura de apoyo que sirva como modelo y atienda las necesidades personales del alumnado - Promover el desarrollo de actitudes y valores como equidad de género, compromiso, responsabilidad, respeto, solidaridad, sensibilidad y espíritu crítico Comprensión y expresión de emociones en distintos entornos - Fomentar la búsqueda activa de ayuda ante problemas personales - Promover estrategias de regulación emocional - Reflexionar sobre el propio comportamiento -Instruir sobre estrategias para identificar el origen de sus malestares psicosomáticos - Enseñar estrategias de resolución de conflictos Adecuación del comportamiento al contexto - Promover estrategias de regulación emocional - Reflexionar sobre el propio comportamiento Búsqueda de ayuda ante problemas -Fomentar la búsqueda activa de ayuda ante problemas personales -Instruir sobre estrategias para identificar el origen de sus malestares psicosomáticos Identificación de las propias emociones - Promover estrategias de regulación emocional - Instruir sobre estrategias para identificar el origen de sus malestares psicosomáticos Estrategias de regulación emocional - Promover estrategias de regulación emocional - Reflexionar sobre el propio comportamiento - Enseñar estrategias de resolución de conflictos Estrategias de resolución de conflictos - Promover estrategias de regulación emocional - Reflexionar sobre el propio comportamiento - Enseñar estrategias de resolución de conflictos 3. RESULTADOS 3.2 Elaboración de un programa de intervención para prevenir y reducir los comportamientos antisociales en la adolescencia en un contexto sociocultural de riesgo
[Document text truncated for crawler view.]