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La investigación arquitectónica, el proyecto de arquitectura y el acondicionamiento ambiental en el proyecto de adecuación de la planta principal del Palacio de Carlos V de Granada

Jiménez Torrecillas, Antonio; Sendra, Juan J.; Torices, N.; Muñoz Heras, María del Olvido

Abstract

El Palacio de Carlos V, situado en el Conjunto Monumental de la Alhambra de Granada, a pesar de su apariencia de edificio concluido de acuerdo a un proyecto, el de Pedro Machuca, no llegó a ser ejecutado en su totalidad. Constituye un claro ejemplo de lo que la historiografía moderna denominaría como edificio sujeto a “larga duración”. Su planta principal acoge en la actualidad el Museo de Bellas Artes de Granada. Tras el proyecto de terminación del Palacio realizado por Torres Balbás en 1928, la idea de instalar dicho museo se produce en la década de 1940, con un proyecto realizado por F. Prieto Moreno e inaugurado en 1958. En el año 2000 se redacta el Proyecto de Adecuación de la Planta Principal del Palacio de Carlos V. Ese proyecto está ya ejecutado, aunque el proyecto museográfico tiene previsto su finalización en 2007. El citado proyecto de adecuación aborda, desde la investigación arquitectónica,el acondicionamiento ambiental de las salas del palacio, especialmente el lumínico, el higrotérmico y el de calidad del aire, así como la inclusión de las instalaciones necesarias acordes al uso expositivo, que garanticen principalmente la contemplación visual de las obras expuestas, las condiciones de conservación de esas obras, el confort de los visitantes y la eficiencia energética. El artículo expone el modo respetuoso en el que este proyecto de adecuación da respuesta a estos objetivos.

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Informes de la Construcción Vol. 59, 507, 5-19, julio-septiembre 2007 ISSN: 0020-0883 Fecha de recepción: 8-VI-06 Fecha de aceptación: 10-IV-07 Palabras clave: Palacio de Carlos V, Granada, Museo de Bellas Artes, Alhambra de Granada, Arquitectura, Patrimonio Cultural, Acondicionamiento ambiental, Instalaciones en museos. Keywords: Charles V Palace, Granada, Fine Arts Museum, Alhambra in Granada, Architecture, Cultural Heritage, Environmental Conditioning, Museum Installations. RESUMEN El Palacio de Carlos V, situado en el Conjunto Monumental de la Alhambra de Granada, a pesar de su apariencia de edifi cio concluido de acuerdo a un proyecto, el de Pedro Machuca, no llegó a ser ejecutado en su totalidad. Constituye un claro ejemplo de lo que la historiografía moderna denominaría como edifi cio sujeto a “larga duración”. Su planta principal acoge en la actualidad el Museo de Bellas Artes de Granada. Tras el proyecto de terminación del Palacio realizado por Torres Balbás en 1928, la idea de instalar dicho museo se produce en la década de 1940, con un proyecto realizado por F. Prieto Moreno e inaugurado en 1958. En el año 2000 se redacta el Proyecto de Adecuación de la Planta Principal del Palacio de Carlos V. Ese proyecto está ya ejecutado, aunque el proyecto museográfi co tiene previsto su fi nalización en 2007. El citado proyecto de adecuación aborda, desde la investigación arquitectónica, el acondicionamiento ambiental de las salas del palacio, especialmente el lumínico, el higrotérmico y el de calidad del aire, así como la inclusión de las instalaciones necesarias acordes al uso expositivo, que garanticen principalmente la contemplación visual de las obras expuestas, las condiciones de conservación de esas obras, el confort de los visitantes y la efi ciencia energética. El artículo expone el modo respetuoso en el que este proyecto de adecuación da respuesta a estos objetivos. SUMMARY The Charles V Palace is located in the Complex of Monuments of the Alhambra in Granada; despite the fact that it appears to be a fi nished building according to the design by Pedro Machuca, actually it was never completed. It is a clear example of what modern history writers would term a “longduration” building. Its main fl oor currently houses the Fine Arts Museum of Granada. The proposal to install this museum here was put forward in the 1940s, after the palace was completed in 1928 by Torres Balbás. The project was implemented by F. Prieto Moreno and the museum was opened in 1958. In 2000, the project to adapt the main fl oor of the Charles V Palace was drawn up. This project has already been implemented, although the museum project is expected to be completed in 2007. Based on architectural research, the abovementioned project includes environmental conditioning of the palace rooms, especially light, hygrothermal and air quality conditioning, as well as the installations required for exposition purposes, which mainly guarantee the visual observation of the works of art on display, conservation conditions of these works, visitors’ comfort and energy effi ciency. This article details the respectful way in which this adaptation project is meeting those objectives. * Dr. Arquitecto, Dep. Expresión Gráfi ca (Proyectos Arquitectónicos) de la Univ. de Granada ** Dr. Arquitecto, Instituto Universitario de Ciencias de la Construcción de la Univ. de Sevilla *** Licenciado en Historia del Arte **** Arquitecto, Instituto Universitario de Ciencias de la Construcción de la Univ. de Sevilla Persona de contacto/Corresponding author: jsendr[email protected] (Juan J. Sendra) La investigación arquitectónica, el proyecto de arquitectura y el acondicionamiento ambiental en el proyecto de adecuación de la planta principal del Palacio The architectural research, the architectural design and the environmental conditioning of the project to adapt the main fl oor of the Charles V Palace in Granada A. Jiménez Torrecillas*, Juan J. Sendra** , N. Torices*** , O. Muñoz**, S. Domínguez****, S. Muñoz**** 142-164 de Carlos V de Granada 6Informes de la Construcción, Vol. 59, 507, 5-19, julio-septiembre 2007. ISSN: 0020-0883 A. Jiménez Torrecillas, Juan J. Sendra , N. Torices , O. Muñoz, S. Domínguez, S. Muñoz 1. INTRODUCCIÓN El Palacio de Carlos V, en la Alhambra de Granada (fi g. 1), es una singular obra civil renacentista del siglo XVI, construida a partir del proyecto de Pedro Machuca, aunque las obras del edifi cio no se pueden considerar finalizadas hasta mediados del siglo XX cuando, tras un proyecto de F. Prieto Moreno, en 1958 se traslada el Museo de Bellas Artes al palacio (1). Por tanto, las obras se prolongaron durante cuatro centurias, principalmente debido a factores económicos (fi nanciación de las obras), políticos (guerras y expulsión de los moriscos, cambio en la ideología representativa del estado) y de defi nición funcional del inmueble (palacio, almacén, academia militar, colegio y, por último, museo). Entre las circunstancias que concurrieron, en esa mitad del siglo XX, para favorecer la fi nalización de las obras habría que señalar el afi anzamiento de una política de tutela de los monumentos históricos, la importancia creciente del sector turístico en la economía del país (que permitirá, por ejemplo, entender la fi nanciación de las obras de restauración y rehabilitación del conjunto monumental de la Alhambra como inversiones) y, sobre todo, la defi nición de una funcionalidad y de un uso para el edifi cio como contenedor de instalaciones museísticas. El Palacio de Carlos constituye un claro ejemplo de lo que la historiografía moderna, aplicado a una estructura material, denominaría como edifi cio sujeto a “larga duración”, lo que equivale a afi rmar que la dilatada historia de su terminación (cuatro siglos) manFigura 1. Palacio de Carlos V en el conjunto de la Alhambra. Archivo Torres Molina (hacia 1920). tiene el proceso abierto a posibles nuevas intervenciones arquitectónicas. A pesar de su apariencia de edifi cio concluido, ésta es el resultado de decisiones administrativas y arquitectónicas independientes y ajenas a las intenciones históricas que determinaron su ejecución, y puede ser considerada como el resultado de un proceso histórico que motivó esa no culminación de las obras (fi g. 2). La última de estas actuaciones, por el momento, es este proyecto de adecuación de la planta principal del palacio, redactado en el año 2000, que consolida el uso de museo en esa planta alta, asegurando así su mantenimiento y conservación, y adapta y acondiciona sus salas a los requisitos medioambientales, de instalaciones y de equipamientos propios de un museo de primer nivel en este comienzo del siglo XXI (fi g. 3). Este proyecto de adecuación ya ha sido ejecutado (fi gs. 4 y 5), aunque el proyecto museográfi co tiene previsto su fi nalización en primavera de 2007. Las salas de exposición se organizan alrededor del patio central del palacio, accediendo a ellas mediante una de las dos escaleras que conducen a la planta principal –planta altay una galería que rodea al patio, todas exteriores. El espacio expositivo se compone de diez salas, nueve de las cuales se destinan para albergar la colección permanente, mientras que la última podrá acoger exposiciones temporales (fi g. 3). Todas las salas están en contacto con el espacio exterior mediante dos tipos de huecos verticales laterales: uno mayor, adintelado, de sección rectangular, de 1,30 x 3,00 m; y otro menor, de sección circular, de 0,65 m. 7 Informes de la Construcción, Vol. 59, 507, 5-19, julio-septiembre 2007. ISSN: 0020-0883 La investigación arquitectónica, el proyecto de arquitectura y el acondicionamiento ambiental en el de proyecto de adecuación de la planta principal del Palacio de Carlos V de Granada The architectural research, the architectural design and the environmental conditioning of the project to adapt the main fl oor of the Charles V Palace in Granada Figura 2. Fachada sur del palacio. Figura 3. Planta principal del palacio tras la reforma. Figura 4. Interior de la sala 10 tras la reforma. Figura 5. Interior de la sala 1 tras la reforma. de diámetro (fi gs. 4 y 5). Los huecos se disponen rítmicamente por el contorno exterior del edifi cio (fi g. 3), dotando a las salas de iluminación lateral muy homogénea en casi la totalidad del perímetro del palacio. Dos salas interrumpen este ritmo: la Sala de la Chimenea (sala 3), que carece de óculos y las ventanas son diferentes a las demás salas, y la Sala de la Serliana (sala 7) , donde la sucesión de huecos se sustituye por un hueco vertical de gran tamaño. 2. OBJETIVOS DEL PROYECTO DE ADECUACIÓN El proyecto responde a tres objetivos principales: I. Adaptar las condiciones espaciales del palacio a los usos expositivos de las distintas salas del museo, organizando y jerarquizando dos escalas: la expositiva y la arquitectónica. II. Redactar un proyecto de acondicionamiento ambiental de las salas en total sintonía con el proyecto arquitectónico, especialmente el lumínico, por un lado, y el higrotérmico y de calidad del aire, por otro, que facilite la contemplación visual de las obras expuestas, las condiciones de conservación de esas obras, el confort de los visitantes y la efi ciencia energética. III. Resolver la inclusión de las instalaciones necesarias para ese control ambiental (eléctricas, alumbrado, climatización, etc.), así como las necesarias para dotar de seguridad al inmueble y a sus bienes muebles (seguridad ante incendio, ante intrusión y robo, etc.), con el fi n de situar al Museo de Bellas Artes de Granada entre las instalaciones más modernas, por tecnologías y servicios, de las existentes en nuestro país. 8Informes de la Construcción, Vol. 59, 507, 5-19, julio-septiembre 2007. ISSN: 0020-0883 A. Jiménez Torrecillas, Juan J. Sendra , N. Torices , O. Muñoz, S. Domínguez, S. Muñoz 3. PROPUESTA DE INTERVENCIÓN ARQUITECTÓNICA DESDE LA INVESTIGACIÓN La adecuación de inmuebles antiguos, sobre todo monumentales, a exigencias de uso modernas conlleva necesariamente la adaptación de su estructura a la satisfacción de ciertos requerimientos no previstos en la configuración originaria del edificio. Este aparente confl icto entre mantenimiento y renovación de la estructura no resulta insalvable si, desde el proyecto de intervención, se distinguen claramente tres niveles de uso del monumento: - Como documento histórico - Como soporte de valores culturales - Como equipamiento que garantice su uso continuado Considerar un edifi cio como documento histórico supone no entenderlo como una entidad estática, sino como un sistema abierto, apto para ser interpretado por cada generación, al igual que ocurre con cualquier otro documento histórico. A diferencia de los documentos escritos, un edifi cio, por lo general, está sometido a la “larga duración”. Mientras que un documento escrito registra un acontecimiento único, cuyo signifi cado y valor dependen de su relación con una serie más amplia, el edifi cio, aunque su construcción obedezca a un propósito muy concreto (en este caso, servir de residencia imperial y, sobre todo, como símbolo de la idea de imperium cristiano), por su propia naturaleza supone la ejecución de un proyecto arquitectónico. Es decir, el edifi cio construido es la materialización de un concepto previamente ideado, relacionado con modelos anteriores y posteriores, y su ejecución, al depender de ciclos productivos muy precisos, que ponen en circulación recursos económicos, administrativos, políticos y humanos, está sometido al ritmo de los procesos históricos que rigen a éstos. Por ello, el edifi cio documenta dos tipos de acontecimientos: uno, referido a la historia de las formas arquitectónicas, y otro, relacionado con su propia historia como empresa continuada en el tiempo. Considerado bajo este enfoque, todo análisis histórico del edificio debe individualizar cada una de las fases constructivas y de proyecto, en su contribución a la imagen fi nal del mismo y, en consecuencia, jerarquizarlas según una escala de valores que cuide tanto de establecer un juicio crítico de esas fases, como documentarlas científi camente si, desde el proyecto de intervención actual, por su propia naturaleza de re-habilitador, modifi ca, añade o sustrae alguna de ellas. Muy relacionado con lo anterior está la consideración del edifi cio como soporte de valores culturales, que son siempre valores sociales. Esto obliga al proyecto arquitectónico a ser entendido como un eslabón más en la cadena de signifi cados que el monumento comporta y, por ello, a actuar desde un doble registro: el de la preservación de la estructura material del inmueble (su fábrica) y el de su contribución a la forma arquitectónica, de manera que ambas no se vean comprometidas seriamente por decisiones ancladas en una consideración del proyecto desde la “duración breve”, sino que sea entendido desde el marco más amplio de la “larga duración”, verdadero régimen temporal del monumento. Por último está la consideración del edifi cio como equipamiento que garantice su uso. No hay mantenimiento de un edifi cio si éste carece de uso. Pero adecuar a un uso nuevo un inmueble preexistente supone, como ya se ha hecho notar, acomodar su estructura a fi nes nuevos, para los cuales es necesario dar respuesta adecuada a las exigencias técnicas que este acomodo supone. Así pues, el proyecto de intervención debe considerar, a partir del análisis histórico y crítico, aquella solución que mejor concilie la dimensión documental, cultural y de uso del monumento. Por todo ello, el proyecto asume su condición de decisión tomada en un momento preciso desde el respeto a su forma arquitectónica final, sin renunciar a que, adecuándolo a un uso, perviva. El proyecto asume desde un primer momento, como una premisa básica de la intervención arquitectónica en el palacio, asegurar los objetivos de lograr un adecuado acondicionamiento ambiental y una deseable seguridad en las salas del museo, lo que supone además la inserción de las instalaciones necesarias para ello, con el respeto a la naturaleza material del inmueble (2). Ello ha obligado a la realización de una investigación histórico-arquitectónica, con el fi n de detectar cuáles son los valores culturales aportados por cada una las fases constructivas, de manera individual, al conjunto que el palacio representa. Se parte, pues, de una valoración arquitectónica de los espacios existentes y de una valoración histórica de las diferentes fases constructivas del edifi cio, para llegar a formular una propuesta arquitectónica que evita el contacto con los paramentos verticales existentes (los correspondientes a los primeras etapas constructivas del palacio) y recurre a una estructura interior, anclada a los forjados (resultado de actuaciones constructivas pos- 9 Informes de la Construcción, Vol. 59, 507, 5-19, julio-septiembre 2007. ISSN: 0020-0883 La investigación arquitectónica, el proyecto de arquitectura y el acondicionamiento ambiental en el de proyecto de adecuación de la planta principal del Palacio de Carlos V de Granada The architectural research, the architectural design and the environmental conditioning of the project to adapt the main fl oor of the Charles V Palace in Granada teriores a las conservadas del proyecto del palacio imperial), que soporta trasdosados de paneles de cartón-yeso verticales y horizontales (fi g. 6). Estos paneles ligeros revisten completamente los espacios interiores de las salas, preservando la percepción global de los mismos tal y como quedaron defi nidos en época moderna (3). Esta estructura cumple, además, dos funciones principales: - Acoger en su interior una gran parte de las instalaciones del edifi cio (fi g. 7): conductos de climatización, bandejas con canalizaciones eléctricas o de seguridad, etc., al mismo tiempo que permite el registro, regulación, control y mantenimiento de las mismas por sus extremos (terminales), en unos armarios que se sitúan en los tránsitos (pasos) de una sala a otra, sin ningún tipo de afección a la estructura mural original (fi g. 8). - Organizar y jerarquizar dos escalas: la expositiva y la arquitectónica, claramente delimitadas espacialmente y por el proyecto de iluminación ambiental y expositiva (fi g. 9). Los paños expositivos llegan hasta una cota de + 4,20 m. A partir de esa altura los paneles se retranquean, dando lugar a una escala adecuada a las exigencias de un espacio expositivo albergado en salas de doble altura, además de servir ese plano Figura 7. Conformación de las cámaras de instalaciones. Figura 8. Armario de instalaciones. Figura 6. Modelos a escala de la propuesta de intervención arquitectónica del proyecto de adecuación. Figura 9 a y 9 b. Propuesta de sala tipo. Escalas expositiva y arqui tec tónica. 10 Informes de la Construcción, Vol. 59, 507, 5-19, julio-septiembre 2007. ISSN: 0020-0883 A. Jiménez Torrecillas, Juan J. Sendra , N. Torices , O. Muñoz, S. Domínguez, S. Muñoz superior como elemento de refl exión de una iluminación indirecta, mediante uplights con tubos fl uorescentes. Esa diferencia de planos entre el inferior expositivo y el superior refl ector -junto al techode la iluminación, se aprovecha además para acoger esos up-ligths (fi g. 10) 4. ACONDICIONAMIENTO LUMÍNICO Y SUS INSTALACIONES La iluminación de un museo es una cuestión compleja porque, además de ser una técnica de acondicionamiento, es un recurso de diseño de una gran potencialidad para lograr Figura 10. Up-lights lineales en sala. Figura 11. Pruebas de iluminación indirecta de piezas del museo. crear un ambiente que realce y respete el proyecto arquitectónico. Desde el punto de vista ambiental, no sólo ha de pretender el lograr un adecuado confort visual para una adecuada contemplación de las obras de arte expuestas, sino que han de adoptarse medidas para que dichas obras no se deterioren por causa de un mal planteamiento de ésta. El proyecto de iluminación artifi cial del Museo de Bellas Artes de Granada opta por un sistema de iluminación indirecta por varias razones: - Permite, a diferencia de los sistemas de iluminación directa, la percepción de todos los paramentos que componen el espacio, incluido el techo, con lo que las salas parecen mayores. Además, la iluminación realza la altura de la sala, siendo ésta una cualidad muy preciada en los museos. - Proporciona una percepción del espacio uniforme, que no genera contraste entre zonas, manchas de luz, ni problemas de adaptación visual del visitante, lo que crea un clima propicio para disfrutar de la exposición. - Proporciona el soporte ideal para la contemplación de las pinturas del siglo XVII a XIX, al evitar el refl ejo de los barnices aplicados sobre el lienzo (fi g. 11). La instalación de iluminación artifi cial del museo pretende, además, evitar la presencia visual de luminarias y de elementos suspendidos de los paramentos, ya que supondría la invasión del espacio y restarían calidad al mismo. Se quiere crear, en defi nitiva, una iluminación ambiente que consiga la sufi ciente iluminancia para permitir la adecuada visión de las obras de arte que allí se expondrán, aunque adaptando los niveles de iluminación al principal objetivo de garantizar su adecuada conservación. Para ello, se adopta un sistema de iluminación indirecta basado en la refl exión en el techo y en la zona superior de los paramentos verticales, convirtiendo la mitad superior del volumen de la sala en una “bóveda de luz” (fi g. 12). No obstante, se quiere dotar a todas las salas, de un sistema adicional de iluminación directa, siempre que las exigencias de la exposición lo requieran. Este último sistema de iluminación será necesario instalarlo de manera permanente en las dos primeras salas (salas 1 y 2), porque tienen un falso arteso- 11 Informes de la Construcción, Vol. 59, 507, 5-19, julio-septiembre 2007. ISSN: 0020-0883 La investigación arquitectónica, el proyecto de arquitectura y el acondicionamiento ambiental en el de proyecto de adecuación de la planta principal del Palacio de Carlos V de Granada The architectural research, the architectural design and the environmental conditioning of the project to adapt the main fl oor of the Charles V Palace in Granada Figura 12. Sala iluminada, reformada. Figura 13. Interior de la sala 1. Figura 14. Interior de la sala 3. nado de madera (color oscuro) y difícilmente éste podría actuar como refl ector (fi g. 13). En la sala de la Chimenea (sala 3), con un techo abovedado de color blanco, se consigue el efecto refl ector deseado de dicha bóveda, aunque la naturaleza de las refl exiones será diferente a las originadas en las restantes salas (salas 4 a 10) con techo horizontal de color blanco (fi g. 14). Para ese sistema de iluminación indirecta, se utilizan líneas continuas de bañadores de paredes y techo (up-lights, modelo 65048 de Erco), que se alojan en la cara interior del muro de instalaciones, situadas en el perímetro de las salas (fi g. 15), aprovechando el retranqueo del plano vertical superior (reflectante) respecto del vertical inferior (expositivo), salvo en la sala de la Serliana (sala 7) y la sala de la Chimenea (sala 3), ya que sus características constructivas impiden aplicar esta solución en todo el perímetro, por lo que se ubica solamente en los muros perpendiculares a la fachada. La lámpara que se va a emplear en esos bañadores es la lámpara fl uorescente T16, de 54W de potencia y 3.000 K de temperatura de color. Se realizó un estudio comparativo con otros tipos de luminarias y lámparas: la primera con el modelo 33486 de Erco, para uplight puntual y lámpara halógena QT-DE12 de 50W; la segunda con el modelo 33482 de Erco, para uplight puntual y lámpara fl uorescente TC-DEL de 42W; y la tercera -la solución fi nalmente adoptadacon el modelo 65048 de Erco, uplight lineal y lámpara fl uorescente Figura 15. Posición del up-light. 12 Informes de la Construcción, Vol. 59, 507, 5-19, julio-septiembre 2007. ISSN: 0020-0883 A. Jiménez Torrecillas, Juan J. Sendra , N. Torices , O. Muñoz, S. Domínguez, S. Muñoz TL16 de 54W (tabla 1). La primera solución daba lugar a un coste de equipos menor, pero su utilización implicaba un gasto energético cuatro veces mayor que las otras dos soluciones. En la segunda, la inversión inicial era mayor y el consumo energético similar a la tercera. La tercera ofrecía una inversión media y menor consumo energético que las anteriores, además de producir calidad espacial y ambiental acordes a los objetivos del proyecto. Para el sistema de iluminación directa se utilizan unos carriles electrifi cados trifásicos de aluminio extrusionado, suspendidos de una estructura auxiliar que se prevé para tal fi n, y en los que se pueden instalar tanto bañadores de pared como proyectores, por lo que podrá servir tanto para reforzar la iluminación en el plano expositivo vertical como para la iluminación de alguna pieza escultórica colocada en el interior de la sala. También está contemplada la posibilidad de que el proyecto museográfi co del museo incorpore vitrinas en determinadas salas. Para alimentarlas eléctricamente se deja previsto un circuito de bases de enchufes localizados en el parte inferior del muro expositivo. El proyecto de iluminación no sólo contempla una iluminación ambiente y expositiva artifi - cial, sino que pretende un efecto combinado de luz natural con luz artifi cial, con el fi n de conseguir un considerable ahorro energético, mejorar la calidad espacial de la salas y una mayor calidez de la percepción visual y de las condiciones de observación de las obras expuestas, además de relacionar el museo con el entorno de la Alhambra. Esta relación interior-exterior se considera muy conveniente, ya que relaja la tensión del visitante y enriquece el paseo del espectador. Para reducir el efecto no deseable de una acusada falta de uniformidad en las iluminancias de las paredes expositivas, debida a la iluminación natural unilateral que penetra por las ventanas del palacio (en las que se eliminan los tapaluces existentes), se protegen esos huecos con un screen, que fi ltra la radiación visible de la luz natural, y un estor de tela opaca que la oscurece en su totalidad. El screen permite, pues, la posibilidad de contar con la luz natural, aunque matizada, para iluminación ambiente y expositiva (fi g. 16), combinándola con la luz artifi cial. El estor opaco elimina la luz natural, siendo la iluminación artifi cial el único sistema de iluminación. El proyecto propone que los estores estén siempre echados cuando las salas no estén abiertas al público. Esta medida se establece como medio de protección de los cuadros, ya que el efecto nocivo de la luz sobre las obras expuestas (material medianamente sensible a la luz) es acumulativo. Con el fi n de que conseguir unos determinados niveles de iluminación fi jos en la sala, que no estén sujetos a las condiciones cambiantes de la iluminación natural (estación, orientación, hora del día, cielo nublado o despejado, etc.), se dota al museo, por una parte, de un control automático (Area Net de Erco) mediante fotocélulas, concretamente seis que se sitúan en el exterior, lo que permitirá cuantifi car la aportación de la iluminación natural, y, por otra, de un sistema de regulación de la iluminación artifi cial, tanto para el sistema de iluminación indirecta (el principal en la mayor parte de las salas), como en el sistema de iluminación directa. De este modo se puede conseguir que la suma de ambas iluminaciones dé lugar a unos niveles determinados de iluminación en Figura 16. Screen para fi ltrado de la luz. Tabla 1. Estudio comparativo de diferentes tipos de luminarias en inversión, consumo y coste energético Luminaria de Erco Mod. 33486 Mod. 33482 Mod. 65048 PEM (luminarias y lámparas) 66.829,54 € 202.733,40 € 137.896,22 € Consumo anual 112.500 W 27.600 W 24.400 W Costo de energía anual (2.000 h. util.) 28.397,82 € 6.966,93 € 6.159,17 € 13 Informes de la Construcción, Vol. 59, 507, 5-19, julio-septiembre 2007. ISSN: 0020-0883 La investigación arquitectónica, el proyecto de arquitectura y el acondicionamiento ambiental en el de proyecto de adecuación de la planta principal del Palacio de Carlos V de Granada The architectural research, the architectural design and the environmental conditioning of the project to adapt the main fl oor of the Charles V Palace in Granada cada sala y en cada instante, una medida que pretende incidir en la calidad espacial y de las condiciones de observación y, sobre todo, en una mayor efi ciencia energética. Asimismo, estos sistemas de regulación de la iluminación pretender resolver el problema que se plantearía ante un posible cambio de exposición, en lo referente a niveles de iluminación (lo podría hacer sin ningún problema el personal de mantenimiento o, más sencillo, permite establecer “escenas de iluminación” previamente programadas). De este modo, se quiere dar respuesta a la previsión de cualquier cambio de contenidos que el museo pudiera presentar en el futuro, o simplemente iluminar salas para exposiciones temporales. En concreto, cada sala está regulada por un mando secundario independiente que permite activar cuatro escenas luminosas, según una programación previa (fi g.17). Se ha previsto poder regular las luminarias de las salas creando cuatro circuitos independientes que coinciden, en general, con los cuatro circuitos eléctricos previstos para su iluminación indirecta, con objeto de facilitar y simplifi car el montaje de la instalación. Los circuitos son los siguientes: 1. Luminarias situadas en las esquinas inferiores. 2. Luminarias situadas en las esquinas localizadas cerca de la fachada. 3. Luminarias situadas en el paramento de la fachada. 4. Luminarias situadas en los paramentos del fondo y en los laterales. Al establecer tal división, se pretende poder regular con independencia las esquinas y los paramentos, según su proximidad al paño de la fachada. También el sistema de iluminación directa (principalmente concebido como de acentuación) está regulado, en este caso mediante dimmers. Se colocará una unidad por sala, salvo en la sala 1 y en la sala 10 donde, dado su tamaño, se sitúan dos. El cálculo de la iluminación se ha efectuado para obtener una iluminancia total, en cada paramento expositivo, no superior a 200 lux, máximo nivel que admiten las pinturas al óleo, que es el tipo de cuadro que compone la colección permanente del museo. Ese nivel de iluminación va a ser obtenido tras sumar el nivel aportado por la luz natural y la luz artifi cial. En la ciudad de Granada, para una período comprendido entre las 9 y las 17, hora solar, (horario en el que previsiblemente estará abierto el museo al público), se pueden alcanzar valores de iluminancia exterior en torno a los 10.000 lux en el 85% de dicho tiempo (4). Las mediciones de la iluminancia interior en los paramentos expositivos, realizadas in situ, con los huecos abiertos y sin ningún tipo de protección solar, dan como resultado valores altos: en torno al 1% de la iluminancia exterior, dada la extensa superfi cie acristalada de que disponen las salas en el lado de fachada. Teniendo en cuenta estos valores medidos de la iluminación natural, variables según la época del año y la hora solar, las condiciones de observación requeridas para una adecuada percepción visual de las obras y los requisitos en cuanto a niveles de radiación visible y radiación ultravioleta para una adecuada conservación de esas obras, se ha adoptado para el cálculo de la iluminación que, de esos 200 lux de iluminancia en los paramentos verticales, 50 lux pueden ser aportados por la luz natural y los restantes 150 lux los proporcionaría la luz artifi cial que, en la mayor parte de las salas, es luz refl ejada en la “bóveda de luz”. La fi ltración de la radiación ultravioleta se garantiza con el tipo de vidrio colocado en los huecos inferiores (compuesto, de dentro a fuera, por laminado 5+5, cámara de aire de 13 mm y laminado 6+6), que deja pasar menos del 1%. La fi ltración de la radiación visible por parte de ese mismo tipo vidrio se completa con la proporcionada por los screens (fi ltración parcial) o los estores (fi ltración total). Figura 17. Armario con control de escenas.