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71 GACETAS Y RELACIONES DE SUCESOS EN LA SEGUNDA MITAD DEL XVII: UNA COMPARATIVA EUROPEA* Carmen espejo Cala (Universidad de Sevilla) 1. GaCetas: entre avisos y relaCiones. En un trabajo pionero, leído en el I Coloquio de la SIERS, JeanPierre Étienvre distinguía entre aviso, carta y relación de sucesos. Las conclusiones de este trabajo apuntaban ya con claridad que los avisos se constituyen como un género independiente de la relación, pero a menudo incluido en ella de forma literal o parafraseada, siendo frecuente en las bibliografías hispánicas la presencia de títulos como «relación de avisos» (Étienvre 1996). En este estudio intentaremos avanzar un poco más allá de donde ya llegaba Étienvre, para precisar la distinción histórica y textual entre aviso y relación y, posteriormente, entre relaciones de sucesos y gacetas. En un segundo momento adelantaremos una interpretación de la evolución histórica de la gaceta en España a lo largo del siglo xvii, a partir de la comparativa con el desarrollo del género en el resto de Europa: * Este trabajo se inscribe en el proyecto de investigación y desarrollo tecnológico cofinanciado por el Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica (I + D), Ministerio de Educación y Ciencia de España y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER): «Biblioteca Digital Siglo de Oro II: Relaciones de sucesos, Polianteas y fuentes de erudición en la Edad Moderna (catalogación, digitalización y difusión vía Internet)», código: HUM2006-07410/FILO.
CARMEN ESPEJO CALA 72 intentaremos con ello desmentir algunos lugares comunes al respecto, poco atinados en nuestra opinión. En los quince años transcurridos desde el trabajo de Étienvre, la investigación en torno a diferentes aspectos de las relaciones de sucesos ha avanzado considerablemente; también nuestro conocimiento sobre la naturaleza y alcance histórico de los avisos. Hoy sabemos que este género manuscrito formó parte del entramado de espionaje-información que se movió por la Europa de los últimos tiempos de la Edad Media y todo el Antiguo Régimen. Estos avisos tenían tal nombre en la tradición española, según confirma la abundante información sobre los avisos de Levante compilada por Emilio Sola (2005). La palabra es de origen italiano, del término aviso en singular o avvisi en plural (Infelise 2002). En el espacio francófono parece ser más habitual la denominación nouvelles à la main (Moureau 1992), y en el centroeuropeo tydinguen (Lankhort 1999). Esta dispersión léxica demuestra, por un lado, que el fenómeno estaba bien extendido por toda Europa, y, por otro, que –a falta de un instrumento de «normalización» como la imprenta– el género era aún de expresión heterogénea. Los avisos nos interesan aquí evidentemente, más allá de su vinculación con el mundo de la diplomacia, la política o el espionaje, en tanto que muchos de ellos fueron «filtrados» –casi siempre de manera interesada– para que llegaran a formar parte literalmente o como fuente de inspiración para muchas relaciones de sucesos. Pero, junto a estos avisos, otro nutriente básico de las relaciones de sucesos, como bien sabemos desde que lo apuntara Pedro Cátedra en ese mismo primer encuentro de la SIERS, son las cartas o epístolas de relación (Cátedra 1996). Estas constituyen en origen un género de la administración pública o de la historiografía y se convierten en «fuente» para las relaciones de sucesos gracias, de nuevo, al interés de diferentes instancias en filtrar ciertas novedades1. El término «relación», el más extendido en España pero también habitual en francés, 1. En la práctica sin embargo es a veces difícil distinguir entre avisos y cartas de relación, teniendo en cuenta que ambas prácticas comunicativas circulaban por correo y entre sectores de población casi idénticos. Nos parece válida la definición que de las nouvelles à main o avisos hace Moreau: «On appelle nouvelles à la main un recueil manuscrit d’articles donnant des informations d’actualité selon l’ordre cronologique» (1992, 21); «Les nouvelles à la main s’adressent à un destinataire anonyme que n’influe pas sur le contenu de la livraison» (1992, 22).
GACETAS Y RELACIONES DE SUCESOS 73 italiano e incluso en otras lenguas no latinas, proviene de aquí. Por tanto, los antecedentes textuales son manuscritos; pero, como dejó también establecido Víctor Infantes en ese mismo Congreso, en cuanto formato o género editorial las relaciones de sucesos son necesariamente impresas (Infantes 1996b). En ningún lugar mejor que en este podemos dar por conocida la evolución posterior, andando los siglos, de las relaciones de sucesos; pero en este trabajo nos ocuparemos de otro de los modelos textuales, el de los avisos. Aunque en algunos enclaves geográficos estos siguieron desarrollándose en el universo de la escritura manual o scribal culture hasta bien avanzada la Edad Moderna2, en otros el tránsito a la imprenta de estos avisos se hizo muy pronto. Nos referimos, ahora, a los avisos que se imprimen de manera exenta, es decir, sin haber sido incorporados al discurso de la relación; a los avisos, por tanto, que conservan las marcas del género y los rasgos formales del formato, y se presentan como sucesión de noticias breves, puro relato, sin más presencia de la diégesis que los titulillos referentes al lugar y fecha de la emisión. Este nuevo formato recibe diferentes nombres, también, en los diferentes contextos geográficos europeos: avisos siguen siendo en España, y courant –coranto– se llaman muchas veces en el ámbito anglosajón. Pero con el tiempo una de las denominaciones triunfaría sobre todas las demás y se convertiría en el nombre común para el género en toda Europa, trascendiendo hasta nuestros días: gazzetta, en el vocablo original italiano, adaptado con fonética muy similar al resto de las lenguas europeas. Está probada la circulación del término en la comunicación oral italiana a lo largo de todo el siglo xvi, con la significación precisa de «recopilación de noticias»; no obstante, su éxito internacional se debe a que, inopinadamente, esta palabra de origen italiano que debía resultar extraña a muchos oídos franceses, fue el término que empleó en 1631 Renaudot, periodista oficial de Luis XIII, para dar título a su periódico, primera «cabecera» en sentido moderno de la historia y publicación de tanto éxito como para crear un verdadero aluvión de «gacetas» de tal nombre por toda Europa. Las gacetas son por tanto la evolución, mediante la imprenta, de los avisos manuscritos que por otra parte también circulaban embutidos 2. Por ejemplo, en aquellas ciudades italianas que habían sido pioneras y centros neurálgicos en la producción de avisos manuscritos, como Roma y Venecia; véase Infelise 2002.
CARMEN ESPEJO CALA 74 dentro de las relaciones de sucesos. Las relaciones de sucesos continuaron con su estrategia de reproducir avisos hasta mucho más allá en el tiempo, pero, a su vez, las gacetas tuvieron desde muy pronto a las relaciones de sucesos entre sus fuentes de información privilegiadas, bien sea mediante la simple alusión, la paráfrasis, o la reproducción parcial o total de la relación. Refiriéndose a la primera de las grandes gacetas del xvii, la editada en París por Renaudot, Feyel afirma que, en sus primeras cuatro décadas de existencia, la mitad de su superficie textual está constituida por «extraordinarios», donde se da rienda suelta al relato de «una liturgia de estilo faraónico» (Feyel 1982a, 185). Aunque la frase parece producto de una intuición, antes que del resultado de un análisis, señala con acierto la condición híbrida del estilo de Renaudot, que mantiene un tono neutro y austero cuando desarrolla noticias procedentes de avisos y se deja llevar por la retórica al uso en las relaciones cortesanas cuando retrata las ceremonias versallescas, casi siempre cerrando el número en cuestión bajo el epígrafe «De París»3. Las gacetas españolas acudieron con idéntico interés al recurso a la gaceta. Esto explica la frecuente confusión, en el encabezamiento, entre ambas denominaciones: la primera gaceta oficial española se llama en su primer número, como todos sabemos, Relacion o Gazeta de algvnos casos particulares, assi Politicos, como Militares, sucedidos en la mayor parte del Mundo, hasta fin de Diziembre de 1660. A pesar de esta confusión terminológica, Fabro Bremundan, el autor de la gaceta madrileña, se atiene casi siempre a los límites del discurso periodístico propio del género gaceta; solo en alguna ocasión, como cuando debe informar de la muerte del príncipe Felipe Próspero, recupera el discurso interpretativo más cercano al molde genérico de la relación: «El Martes primero de Nouiembre, dia de la festiuidad de Todos Santos, a las dos de la mañana, fue Dios seruido [por sus secretos juizios] de lleuarle al Principe Don Felipe Prospero nuestro señor; para que dexando el gouierno que pretendia tener en la tierra sobre los muchos, y dilatados Reinos desta Monarquia, fuesse a gozar de los tan ricos, como abundantes de la Bienauenturança…»4. 3. Véase por ejemplo la última noticia del número correspondiente al 21 de junio de 1631 <http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k106358h.image.f101.langES>. 4. Numero XII. Gazeta Nueva de los svcessos politicos, y militares de la mayor parte de Europa, hasta quinze de Nouiembre de 1661, ed. facsímil en Varela Herviás 1960.
GACETAS Y RELACIONES DE SUCESOS 75 También Juan Gómez de Blas, el editor de una de las más importantes réplicas en provincia de la gaceta madrileña, la Gazeta Nveva de Sevilla, recurre a las relaciones de sucesos como fuente informativa y recurso textual. Al menos dos números de las series de 1665 y 1667 de esta gaceta están constituidos en su integridad por relaciones de sucesos, dedicadas al relato de la muerte de Felipe IV y al viaje y desposorio de la Emperatriz Margarita de Austria (Espejo 2008a). Resumiendo por tanto la primera parte de esta exposición, relación y aviso son términos que se corresponden a dos formatos editoriales que son, a su vez, dos géneros discursivos bien definidos, pero que aparecen históricamente conectados puesto que los segundos, los avisos, fueron un nutriente básico de las relaciones de sucesos; los avisos terminaron por independizarse y evolucionar hasta un nuevo formato impreso, la gaceta; y esta a su vez utilizó a menudo la relación de sucesos como recurso textual. Puesto que en este segundo caso ya estamos de lleno en el ámbito del periodismo, podríamos decir que las relaciones aparecen en las gacetas convertidas en un género periodístico singular, al que podríamos considerar sin mucho esfuerzo precedente de la crónica. 2. GaCetas españolas en la seGunda mitad del xvii: una Comparativa europea. Resulta un lugar común la afirmación de que el periodismo español se desarrolla con notable retraso y pobreza durante la primera Edad Moderna, en comparación con la pujanza de las manifestaciones periodísticas de la mayor parte de sus vecinos europeos. España no participa apenas del auge de la gaceta en el siglo xvii, lo que produce a la larga el curioso fenómeno de la pervivencia de las relaciones de sucesos durante todo el Antiguo Régimen, rasgo histórico que se considera idiosincrático del mercado editorial español5. La segunda parte de esta exposición la dedicaremos a 5. Así lo considera Ettinghausen 2001, 207: «As such, [las relaciones] they constitued a distinct type of journalism, the one which was to remain the overwhelmingly dominant genre in Spain until and even after the founding of the monthly Gaceta nueva in 1661. This, the first successful Spanish experiment at regular periodical publication, occurred thirty years after the creation of the thrice-weekly French Gazette and more than forty
CARMEN ESPEJO CALA 76 recorrer este tópico historiográfico, y lo haremos intentando aplicar una perspectiva pan-europea que no resulta excesivamente frecuente en los estudios sobre historia del periodismo español. En la historia del gaceterismo europeo del xvii pueden distinguirse con claridad, al menos, tres grandes momentos o etapas. El primero de ellos es el que aparece protagonizado por la explosión de impresos periodísticos de periodicidad semanal a los que, según hemos avanzado líneas atrás, todavía no se llama gacetas. Los primeros de ellos conservados se localizan en Alemania y los Países Bajos, en la primera década del siglo6. En torno a veinte años tarda este fenómeno en extenderse a otros países cercanos como Francia e Inglaterra, a menudo a partir de traducciones de estos mismos periódicos centroeuropeos o incluso a través de ediciones flamencas en lengua francesa o inglesa7. El rasgo común entre todas estas iniciativas periodísticas pioneras es su carácter de empresas privadas. Ciertamente, la necesidad de obtener licencia antes de aparecer en el mercado pesó sobre todas y cada una de estas primeras gacetas (Lankhorst 2001), pero el concepto de prensa oficial todavía no ha aparecido, en tanto que en ninguno de estos casos consta que la edición hubiera sido directamente promovida o subvencionada por el Estado. Para explicar esta floración editorial, casi unánime en tantos y tan diferentes entornos europeos, se alude siempre a la «fiebre informativa» suscitada por el estallido de la Guerra de los Treinta Años, en 1618. Es decir, se acude a un argumento que tiene que ver con el aumento de la demanda: los públicos demandaban un nuevo producto cultural, y la tecnología y la empresa estuvieron a punto para ofrecerlo, sin que la restrictiva legislación de imprenta –común a toda Europa por entonces– tuviera de momento argumentos o medidas para impedirlo. Haffemayer 1999 y Arblaster 2005 han ofrecido los datos que permiten comprender cómo fue posible esta rápida y eficaz respuesta de las years after the establishment of weeklies –in some instances, even dailies– in the Netherlands, Germany, Switzerland, and England». 6. La Relation aller Fürnemmen und gedenckwürdigen Historien («Colección de todas las noticias distinguidas y conmemorables») de Estrasburgo está documentada desde 1605, y el Aviso Relation oder Zeitung de Wolfenbüttel desde 1609. 7. El Courante uyt Italien Duytslandt […] se tradujo efectivamente al francés y al inglés. Es por otra parte manifiesta la dependencia del primer periodismo inglés con respecto a estas iniciativas centroeuropeas. Véase Raymond 2003.
GACETAS Y RELACIONES DE SUCESOS 77 imprentas. Este último explica que este «milagro empresarial» se debió a una afortunada coyuntura: «La aparición de los periódicos se debe a la conjunción de dos condiciones técnicas previas: impresión barata y correo regular», y pone el énfasis en el segundo de los elementos, que permanecía poco conocido –en su repercusión informativa– hasta el momento8. Multitud de puestos de correo llevan la información de un sitio a otro en Europa, dibujando una red o information community que sin duda no es estática, sino que se desplaza con los años hacia un extremo u otro intentando cada vez cubrir más áreas, abandonando a veces el interés por alguna de ellas. Lo más destacado del fenómeno es que tiene una definida dimensión pan-europea, curiosamente más allá de las fronteras estatales o religiosas que por otra parte había tanto empeño en marcar, por aquellos mismos años. El corazón de esta comunidad aparece situado primeramente en Italia –en aquellas ciudades en las que había florecido el noticierismo manuscrito, de las que hablábamos al principio– pero tiende a desplazarse a lo largo del xvii hacia la Europa central: Amberes, Bruselas, Ámsterdam, Hamburgo... se van definiendo como núcleos a partir de los que se irradia la información desde y hacia el resto de Europa. Este tráfico intenso de información de actualidad parece suficiente para explicar la explosión del gaceterismo en esta zona de Europa. Siguiendo entonces este razonamiento, podemos ya preguntarnos si España quedó dentro o fuera de la mencionada red, es decir, si se dieron las condiciones estructurales que hubieran permitido, también aquí, el desenvolvimiento del primer periodismo. En este sentido, los datos de Arblaster señalan una posición débil de España en el entramado descrito9: 8. Traducción nuestra. Esta es la cita completa en el inglés original: «Newspapers, in the sense of printed news periodicals available to the general public, made their appearance throughout Western Europe in the first half of the seventeenth century. The appearance of the newspapers followed upon the conjunction of two technical preconditions: cheap print and regular posts. The transmission of regular newsletters by the public posts so tightly interwove communication networks across Western Christendom that it is difficult not to speak of a single information community» (Arblaster 2005, 21). 9. Arblaster afirma en su trabajo que la mala gestión de los servicios postales españoles, otorgados en privilegio a la familia Tasso, explica esta debilidad relativa: a pesar de este monopolio estatal, era posible enviar mercancía en una vía alternativa y más ágil que evitaba los puestos oficiales; igualmente las noticias de los dominios del
CARMEN ESPEJO CALA 78 solo Madrid, Sevilla y otros puertos del Norte de la península –que Arblaster menciona vagamente–, son enclaves importantes, y en cualquier caso ninguna de estas localidades parece estar entre las diez primeras emisoras de información de actualidad10. Probablemente esta es una de las razones fundamentales por las que apenas se localizan gacetas o series de avisos impresos en estas dos primeras décadas del xvii, en España. Hasta donde llega nuestra información, la primera aparición conservada del término «avisos» en el encabezamiento de un impreso español es del año 1589: Auisos de la China y Iapon del fin del año de 1587, recebidos en octubre de 88, sacados de las cartas de los padres de la Compañia de Iesus que andâ en aquellas partes, Madrid: viuda de Alonso Gómez, 1589. La denominación desaparece hasta 1597, fecha en la que varios impresos adoptan tal título en su cabecera11: los Avisos de diversas partes. En que se da relacion de muchas cosas acontecidas, en los meses de Junio, hasta el de Setiembre del presente año de 1597, Barcelona: Gabriel Graells y Giraldo Dotil, 1597)12; unos Avisos del Alba Ivlia ciudad de Transilvania, venidos por via de Roma, del mes de Enero, del Año 1597, sin lugar de edición13; y los Nuevos avisos venidos de Roma en este mes de Octubre a seys dias del. Y embiados a diez del mes passado de Agosto deste año de noventa y siete, por el Licenciado Rodrigo de Olea de Ossisinaga, al Padre Fray Alonso de aguilar de la Orden de Sancto Domingo, a Sur de Italia parecen haber circulado más eficazmente hasta Madrid vía Bruselas que directamente desde Nápoles; Cf. Arblaster 2005, 23 y 24. 10. Un editor de Amberes especializado en la publicación de noticias de actualidad entre los años 1620 y 1629, estudiado por Arblaster, cuenta con fuentes procedentes de numerosas ciudades europeas. En la relación de once enclaves más recurrentes en su periódico no aparece ninguna localidad española; entre las quince que forman un grupo de localidades de aparición secundaria, Sevilla ocupa el puesto número trece, y Madrid el primero; véase Arblaster 2005, 26. 11. También en 1597 se publica en Granada un «aviso» en singular, denominación que no suele ser habitual: El verdadero aviso de la gran batalla succedida cerca de Augria, ciudad superior de la Vugria, entre los ejercitos del Emperador Maximiliano de Austria, y el serenissimo principal de Transilvania, contra Mehemet gran turco en veyuliseys de otubre del año passado 1596, Granada: Juan René, 1597. CCPB000633746-5. 12. Avisos de diversas partes. En que se de relacion de muchas cosas acontecidas, en los meses de Junio, hasta el de Setiembre del presente año de 1597, Barcelona: Gabriel Graells y Giraldo Dotil, 1597. Véase Agulló 284. 13. Avisos del Alba Ivlia ciudad de Transilvania, venidos por via de Roma, del mes de Enero, del Año 1597 (s.l., s.i., [1597]). Impreso catalogado por Carlota Fernández Travieso en la Biblioteca Real de Turín, BDRS 0004291.
GACETAS Y RELACIONES DE SUCESOS 79 esta Ciudad de Sevilla, Sevilla: Rodrigo de Cabrera, 159714. El último de los impresos aquí apuntados, los Nuevos avisos […] de Rodrigo de Cabrera, forma parte de una serie con pretendida continuidad, si no periodicidad, de la que conservamos no menos de treinta entregas (Espejo 2012). Se trata, sin embargo, de la única empresa de tal alcance que conocemos en la bibliografía española15, y así, aunque en los años posteriores se siguen publicando avisos de tal denominación explícita –sobre todo los procedentes de Levante e Inglaterra– en Sevilla, Valencia, Zaragoza, Barcelona y otras ciudades españolas, hasta llegar a la década de los ’80 solo nos consta la existencia de una posible serie de la que se conservan pocos números, y que adopta alternativamente la denominación de Relacion de avisos o de Gazeta de Roma, impresos por el valenciano Felipe Mey entre 1618 y 1621 (Espejo 2011a). El término «gaceta» –que, no obstante, tal como se ha dicho atrás, todavía no era de uso común referido al producto impreso en las dos primeras décadas del xvii– aparece solo en un par de ocasiones en la bibliografía hispánica: la Gazeta romana, y relacion general, de auisos de todos los Reynos y Prouincias del mundo, publicada por Juan Serrano de Vargas en Sevilla en 161816, y tres números de la Gazeta de Roma en Valencia a la que nos referíamos hace un momento. Son estas dos publicaciones ediciones impresas a partir de gacetas traducidas del italiano probablemente, llegadas a Valencia y Sevilla a través 14. Nuevos avisos venidos de Roma en este mes de Octubre a seys dias del. Y embiados a diez del mes passado de Agosto deste año de noventa y siete, por el Licenciado Rodrigo de Olea de Ossisinaga, al Padre Fray Alonso de aguilar de la Orden de Sancto Domingo, a esta Ciudad de Sevilla, Sevilla: Rodrigo de Cabrera, 1597. Cf. Agulló, 286; BDRS 0004884; CRSBUS 12, <http:// fondosdigitales.us.es/fondos/libros/908/1/nuevos-avisos-venidos-de-roma/>. 15. Sí se conoce una corta serie de impresos en la que se emplea, probablemente como etiqueta que identifica al género periodístico –y no por tanto en alusión a un contenido proveniente de avvisi políticos–, la denominación de aviso, en singular; están editados en Barcelona en las importantes imprentas de Esteban Liberós y Sebastián y Jaime Matevad, entre los años 1626 y 1632. Véanse los registros CCPB000818833-5, CCPB000818834-3, CCPB000818841-6, CCPB000818855-6, CCPB000818859-9 del Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español. 16. Gazeta romana, y relacion general, de auisos de todos los Reynos y Prouincias del mundo, Sevilla: Juan Serrano de Vargas, 1618). Véase Agulló 693, BDRS 0002473, CRSBUS 51, <http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/944/1/gazeta-romana-y-relacion-generalde-avisos-de-todos-los-reynos-y-provincias-del-mundo/>. Nos hemos ocupado de esta última en Espejo y Alías 2006.
CARMEN ESPEJO CALA 86 gacetas francesas– como la Nouvelles de la Republique des Lettres (1684) o la Bibliothèque Universelle et Historique (1686). Haciendo provecho de estas fuentes de información revitalizadas, en los últimos años del siglo se suman a la producción de gacetas, en España, Zaragoza y San Sebastián. En Zaragoza –donde se había publicado coyunturalmente una segunda época de la gaceta oficiosa del reino, los Avisos ordinarios del Norte, en 1676– se publican en esta década de los ‘80 unas Noticias generales de Europa venidas a Zaragoça por el Correo de Flandes en la imprenta de Diego Dormer, entre 1683 y 1689, Pedro Argayón publica una Relacion de las mas principales noticias de Europa (1697) y una Gazeta de Zaragoza (1696), entre otros impresos similares a los que resulta complicado seguir la pista bibliográfica. Al respecto de San Sebastián, Díaz Noci ha revelado la existencia de una serie de gacetas españolas –en español y autorizadas por la corte española– impresas en los Países Bajos: la Gazeta de Amsterdam, publicada por la comunidad sefardí holandesa entre 1675 y 1690, y las Noticias Principales y Verdaderas, editadas en Bruselas al menos entre 1685 y 1704. Esta última además se reimprimía en San Sebastián, en los talleres de la familia Huarte de San Juan, donde además se editaba otra gaceta, las Noticias Extraordinarias del Norte, quizás basada también en otra publicación original flamenca. Todo ello convierte a San Sebastián, a pesar de su condición de pequeña ciudad norteña, en un enclave de actividad periodística pujante, seguramente redistribuida luego al resto de la península (Díaz Noci 2001). Caso excepcional es el sevillano. En la capital andaluza la producción de gacetas periódicas no parece haber languidecido por completo en la segunda mitad del siglo xvii, como sí ocurrió en el resto de las capitales de la península –a medida que la oficial madrileña conseguía hacer valer su monopolio–. El hijo y heredero comercial de Juan Gómez de Blas, aquel impresor de la Gazeta Nueva sevillana de la que hablábamos antes, de nombre Juan Francisco, continúa la empresa de su padre al menos desde 1667 hasta 1675, aunque los pocos ejemplares conservados no permiten hacer afirmaciones de mayor alcance25. 25. Se conserva un único número de una Relacion y gazeta general que refiere la muerte y entierro de [...] Carlos Segundo [...] con el nombramiento del sucessor para los reynos y dominios de España, Sevilla: Juan Francisco de Blas, 1700; que por la fecha de impresión es obra del hijo del primer Juan Francisco de Blas, y por su título puede sugerir que la gaceta sevillana alargó su existencia al menos hasta esta fecha. Biblioteca Nacional de Madrid, R/60361(1).
GACETAS Y RELACIONES DE SUCESOS 87 Otros talleres, como los de Juan Cabezas y Tomás López de Haro, reimprimieron probablemente, en la misma ciudad de Sevilla, esta gaceta –llamada ahora Gazeta General–26. Por las mismas fechas Juan Cabezas reimprime los números de la gaceta madrileña reaparecida27, entre 1677 y 1678 al menos 28. Ya en la década de los ’80, el mismo Tomás López de Haro publica una importante cantidad de series periódicas, en muchos casos reimpresiones de cabeceras de otras localidades: así publica varias series de Diarios, de Noticias, de la Relación Histórica…, que merecen sin duda un estudio más demorado. El sucesor de Juan Francisco de Blas, del mismo nombre, reimprime unas Primeras noticias aparecidas regularmente en Madrid, y algún otro impresor de la ciudad como Cristóbal López participa de este año de bienes periodístico, que debió abastecer sobradamente la curiosidad de los sevillanos. Esta prolífica generación de gacetas españolas de la década de los ’80 conecta poco después con el boom informativo de la Guerra de Sucesión, y nos permite considerar que para estas décadas finales de siglo el aislamiento informativo de la península ha desaparecido definitivamente, a la vez que su producción periodística se ha normalizado con respecto a la de otros estados de su entorno europeo. Se trata no obstante de una etapa apenas conocida del periodismo español: estos fondos hemerográficos, caracterizados ya por un abultado número de ediciones, hacen que la descripción catalográfica convencional resulte insuficiente aquí; a la vez, la irregularidad de las cabeceras y de la periodicidad hacen que tampoco sea fácil abordarlos a partir de técnicas de catalogación habituales en la descripción de periódicos. Terminamos este trabajo instando a las constitución de equipos de investigación que estudien con rigor y paciencia estos fondos, indispensables para que pueda hacerse una reescritura de la historia del periodismo español del xvii, siempre pendiente. 26. Véase por ejemplo el registro CCPB000120171-9 del Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico. 27. Véanse los registros CCPB000120228-6; CCPB000120172-7; CCPB0001201735, CCPB000120229-4; CCPB000120230-8; CCPB000120231-6; CCPB000120232-4; CCPB000120233-2 del Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico. 28. María Dolores Sáiz 1990, 58 indica la publicación de una Gazeta ordinaria de Sevilla en 1679, pero creemos que se trata de la reedición de la madrileña que hace Juan Cabezas.
CARMEN ESPEJO CALA 88 ABSTRACT: This paper aims to first clarify the historical and textual distinction between aviso and relaciones de sucesos and then between relaciones de sucesos and gazettes, all of them genres of the first journalism in Early Modern Age. In a second stage, it aims to outline an interpretation of the historical evolution of the gazette in Spain during the seventeenth century, from the comparison with the development of the genre in the rest of Europe. It is a commonplace to say that Spanish journalism develops with considerable delay and poverty during the early modern period, compared with the strength of the newspaper in most of its European neighbors. Spain does not participate in the rise of the gazette in the seventeenth century, which eventually produced the curious phenomenon of the persistence of relaciones de sucesos throughout the Old Regime, historical feature which is considered as idiosyncratic in Spanish publishing market: the second part of this paper will be dedicated to explore and discuss this historiographical topic, and we will trying to implement a pan-European perspective which is not too common in Spanish studies about history of journalism. KEY WORDS: Journalism, Early Modern Age, News pamphlets, Gazettes. RESUMEN: Este trabajo pretende primeramente precisar la distinción histórica y textual entre aviso y relación y, posteriormente, entre relaciones de sucesos y gacetas, géneros todos ellos del primer periodismo de la Edad Moderna. En un segundo momento pretende esbozar una interpretación de la evolución histórica de la gaceta en España a lo largo del siglo XVII, a partir de la comparativa con el desarrollo del género en el resto de Europa. Resulta un lugar común la afirmación de que el periodismo español se desarrolla con notable retraso y pobreza durante la primera Edad Moderna, en comparación con la pujanza de las manifestaciones periodísticas de la mayor parte de sus vecinos europeos. España no participa apenas del auge de la gaceta en el siglo XVII, lo que produce a la larga el curioso fenómeno de la pervivencia de las relaciones de sucesos durante todo el Antiguo Régimen, rasgo histórico que se considera idiosincrático del mercado editorial español. La segunda parte de este trabajo la dedicaremos a recorrer y discutir este tópico historiográfico, y lo haremos intentando aplicar una perspectiva pan-europea que no resulta excesivamente frecuente en los estudios sobre historia del periodismo español. PALABRAS CLAVE: Periodismo, Edad Moderna, Relaciones de sucesos, Gacetas.