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Consolidación urbana participativa de Jnane Aztout

Manuel Jerez, Esteban de; Muchada Suárez, Alejandro

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EXPERIENCIA Y REFLEXIONES EN COOPERACIÓN AL DESARROLLO ARQUITECTURA Y COMPROMISO SOCIAL, 1994-2011 Primera edición · Abril de 2012 Edita Arquitectura y Compromiso Social Autoría de los textos (orden alfabético de nombres) Alejandro Muchada Suárez, Belén Jiménez Maya, Bernardo Gómez Delgado, Elena Meregalli, Esteban de Manuel Jerez, Isabel de la Vega Meroño, Jaime Díez Honrado, José María López Medina, José Carlos Babiano Álvarez de los Corrales, Marina Lagos Mariñansky, Marta Solanas Domínguez, Michela Ghislanzoni, Stefania Scamardi Fortuna y Ventura Galera Navarro. Maquetación, diseño gráfico, visualizaciones e ilustraciones Alejandro González Rodríguez · http://60rpm.tv Imprime Servigraf S.L. Licencia Este libro y sus contenidos está sujeto a una licencia Creative Commons Reconocimiento - CompartirIgual (by-sa) Se permite el uso comercial de la obra y de las posibles obras derivadas, la distribución de las cuales se debe hacer con una licencia igual a la que regula la obra original. ISBN 978-84-615-7376-9 Depósito Legal Impreso en España. Este libro cuenta con la Ayuda de Gastos de Funcionamiento a Asociaciones Universitarias de la Universidad de Sevilla Arquitectura Compromiso Social Experiencia y reflexiones en cooperación al desarrollo Arquitectura y Compromiso Social (1994-2011) Arquitectura y Compromiso Social (1994–2011) Experiencia y reflexiones en cooperación al desarrollo Esta publicación se ha estructurado en cuatro partes. En la primera se hace un recorrido teórico por aspectos de la cooperación al desarrollo ejemplificados en la práctica de Arquitectura y Compromiso Social. En la segunda, un recorrido por los distintos proyectos que han jalonado la trayectoria en Cooperación de ACS, incluyendo entrevistas a actores significativos en los mismos. En la tercera se ha incluido una reflexión más subjetiva y personal de uno de los miembros de la asociación, centrada en Marruecos. La última parte cierra el libro e incluye las conclusiones, y la bibliografía empleada a lo largo de toda la publicación. Por razones ajenas a nuestra voluntad no se han podido incluir las fichas de varios proyectos: la rehabilitación del Ksar de Tamnougalt (Marruecos) y los de construcción de un colegio y un centro de salud en Huacho, Perú. Presentación Ventura Galera Navarro Formar técnicos que se inserten en los procesos de transformación social.................10 Esteban de Manuel Jerez v1 Un espacio-tiempo de cooperación.................................................................20 Las ONG como puentes de transferencia tecnológica en Iberoamérica .......................22 José María López Medina, Esteban de Manuel Jerez, Marina Lagos Mariñansky y José Carlos Babiano Álvarez de los Corrales v2 De las palabras a los hechos..........................................................................36 La cooperación internacional en el contexto y trayectoria de ACS...........................38 José María López Medina Borrar sin borrar: crecer sin crecer. (Des)aprendiendo [de]con[struyendo] ACS............44 Marta Solanas Domínguez Biblioteca en Río Martil......................................................................................50 Bernardo Gómez Delgado Centro de acogida de madres solteras y mujeres enfermas......................................58 Marina Lagos Mariñansky Ampliación de la obra socio-cultural Espacio Alcántara ..........................................64 Raquel González Romero Seis aulas en el centro docente Cardenal Sancha.....................................................68 Ventura Galera Navarro Centro educativo técnico agropecuario CETA-15....................................................72 Marina Lagos Mariñansky Centro de micro-empresas..................................................................................78 Michela Ghislanzoni Plan de ordenación territorial de El Tuma-La Dalia..................................................82 José María López Medina Asistencia técnica para la alcaldía de El Tuma-La Dalia .........................................90 Belén Jiménez Maya y José María López Medina Proyecto del Barrio de los Maestros.....................................................................94 Belén Jiménez Maya Proyecto de emisora de radio............................................................................104 José María López Medina Consolidación urbana participativa de Jnane Aztout.............................................108 Esteban de Manuel Jerez y Alejandro Muchada Suárez Larache se mueve. Tejido social transfronterizo....................................................120 Jaime Díez Honrado Kenitra se mueve ...........................................................................................126 Isabel de la Vega Meroño Miradas cruzadas sobre el patrimonio marroquí....................................................134 Stefania Scamardi Fortuna Housing without housing au Maroc.....................................................................146 Alejandro Muchada Suárez Retazos finales................................................................................................170 Marina Lagos Mariñansky Bibliografía.....................................................................................................174 PROYECTOS REFLEXIONES IMPRESIONES EPÍLOGO Jnane Aztout · Consolidación urbana y social participativa 110 · 111 Contexto Social Marruecos vive actualmente un proceso de cambio integral en sus estructuras y en su sociedad. En este fenómeno, el avance económico y las obras públicas se desarrollan a un mayor ritmo, produciendo desencuentros sociales y aumentando, en ciertos casos, la diferencia y la exclusión social. Con un proceso de éxodo rural moderado, en la actualidad un 30% de la población urbana de las ciudades marroquíes vive en asentamientos chabolistas. La realidad en estos barrios es diferente, según su origen, su edad, su actividad y su situación urbana. El barrio de Aztout, supone un caso particular de la ciudad de Larache. Se fundó hace aproximadamente ochenta años en la huerta jardín situado en la falda del cementerio de Lalla Menara. La población está fuertemente arraigada al lugar y se ganan la vida como pescadores, vendedores ambulantes, albañiles y otros oficios. Un 90% de las familias vive del mar: los hombres son pescadores y un 10% de mujeres trabajan en la fábrica de conservas de pescado. El resto de ocupaciones son diversas: comerciantes, camareros, albañiles, etc. Las familias tienen de media cuatro miembros, con situaciones de convivencia de dos, tres y cuatro familias por vivienda. La edad media es de 45 años. Existen distintos tipos de situaciones familiares, destacándose las nucleares estables, de población envejecida, y familias en edad de crecimiento. La situación económica es variable, con un 80% de los hogares en situación estable —de 2000 a 4000 MAD al mes (200-400 euros)— y otras situaciones de menores posibilidades. Hay un número significativo de población analfabeta y, entre los niños, existen algunos casos de absentismo escolar, especialmente entre el género femenino. A pesar de ello, varios jóvenes del barrio pudieron acceder a estudios universitarios, aunque no todos ejercen un empleo según esta formación. El barrio estaba constituido en una asociación de barrio, Widadiyat, legitimada por el consejo de mayores, mostrando indicadores de una consolidada organización social. Esta unidad surgió ante los desencuentros con el ayuntamiento de la ciudad, y la amenaza de ser realojados a la periferia, como solución a su situación urbana. Contexto Geográfico Larache es una ciudad de la costa magrebí de la región Tánger-Tetuán. Jnane Aztout es un barrio situado en el centro de la ciudad, en el entorno inmediato de la medina histórica. Está emplazado en la marcada pendiente sureste de una colina que cae del cementerio mayor de la ciudad, Lalla Menara, hacia la zona portuaria y marismeña de la desembocadura del Lucus. La limitación a la edificación que supuso hace más de ochenta años dicho emplazamiento, es lo que parece justificar la presencia de chabolas en un lugar tan central de la ciudad. Sin embargo, en el actual contexto urbanita, mediático y publicitario, en el que la ecología y el paisaje adquieren unos valores singulares, aquella limitación se convierte sin duda, en el recurso más genuino de valor del asentamiento chabolista de Jnane Aztout: escenario verde del skyline larachí y balcón privilegiado para observar los paisajes constitutivos de la ciudad. Al mismo tiempo se convierte en su principal amenaza, por las presiones especulativas. El terreno tiene una superficie de 1,46 hectáreas. Consolidación urbana y social del barrio de Jnane Aztout Lugar y fecha: Larache (Marruecos), 2005–2009 · Organismos responsables: Delegación del Hábitat de Larache, Universidad de Sevilla, Universidad Pablo de Olavide, widadiyat de Jnane Aztout · Presupuesto: 1 617 340 € · Equipo de proyecto: Esteban de Manuel Jerez, Alejandro Muchada, Marta Solanas, Samira Oudihi, Laura Perez, Steffania Scamardi, Candela Gonzalez, Hannan Barbari, Lourdes Parees, Carlos González Lobo, Victor Pelli, Antonio Jaramillo, Antonio Melo, Rafael Llacer, Juan Ojeda,Youssef Mrabet, Catherine Mrabet, Marina Lagos, José Maria López, Jerome Brachet, Claudia Ugarte y muchos más METABOLISMO URBANO · ERRADICACIóN DEL CHABOLISMO · ECOLOGíA · EDUCACIóN · PARTICIPACIóN · ARTE CONSOLIDACIÓN uRBANA PARTICIPATIvA DE JNANE AzTOuT · ESTEBAN DE MANUEL JEREz Y ALEJANDRO MUCHADA SUÁREz misma pudiera decidir y controlar cómo mejorar su vida considerando, entre otros, los aspectos relativos al hábitat y a la vivienda. Los ejes centrales fueron la participación y la organización, en correlato con los supuestos sociales y culturales de cada comunidad. La intervención en la mejora del hábitat se constituye como una oportunidad que posibilita que diversos sectores puedan llegar a tener una vivienda que responda a sus demandas, a través de procesos de participación, en acuerdo a sus necesidades y posibilidades, e introduciendo mecanismos que permitan compatibilizar demandas individuales con las colectivas. Ahora bien, para generar las condiciones necesarias que tiendan a promover un desarrollo compartido, era necesario fortalecer los procesos de capacitación, organización y transformación social: capacitación en el aprendizaje sistemático de ciertas habilidades y competencias para enfrentar problemas económicos y de relaciones sociales. En este proceso, de cara la consecución del objetivo general del proyecto, la conversión de un asentamiento chabolista precario en un barrio de la ciudad, cumpliendo el deseo expresado por el vecindario y las autoridades, se consiguieron avances significativos, al tiempo que aún quedaron pasos importantes por dar, antes de considerar que se había logrado este objetivo de forma irreversible. Durante el proceso se consiguió un importante consenso y compromiso institucional, aprobándose y ejecutándose el proyecto de urbanización —si bien el presupuesto disponible no ha sido suficiente para lograr la plena urbanización del barrio—, y facilitando al vecindario las licencias para construir sus viviendas. En la etapa final del proyecto en la que ha participado la asociación Arquitectura y Compromiso Social, ya había comenzado la construcción de las primeras viviendas, aquéllas que habían optado por la vía individual para su construcción. Sin embargo, se hacía constar que sin impulso y apoyo a la construcción colectiva de las viviendas, gran parte del vecindario no podría construir sus viviendas, siendo presionado por las autoridades a demoler sus chabolas. Por otra parte, el objetivo estratégico fue incidir en el programa incorporando innovaciones 118 · 119 metodológicas en cuanto a acompañamiento técnico y social y participación ciudadana. En este caso, tanto el proyecto de urbanización como los proyectos de las viviendas se elaboraron de forma participada. Ésto permitió hacer aflorar conflictos y resolverlos hasta llegar a un proyecto de urbanización consensuado por todas las partes. En un contexto en el que el gobierno de Marruecos se encuentra con muchas dificultades y conflictos sociales en la aplicación del plan de erradicación del chabolismo, las autoridades han puesto su atención sobre este proceso. Lo que inicialmente se aceptó como un caso singular dentro del PVSB empezó a estudiarse como una posible metodología a extender a otros barrios. De hecho se ha contratado acompañamiento técnico y social en otros barrios de la misma ciudad. Y vecinos de otros barrios están acercándose a Jnane Aztout para conocer de primera mano la experiencia y ver las posibilidades de replicarla en otros barrios. De los objetivos específicos, cabe destacar que la Oficina Técnica de barrio fue puesta en marcha, con presencia física en el barrio. La construcción de la oficina en una parcela del barrio fue muy importante de cara a que el vecindario ganara confianza en el proyecto, teniendo un lugar de referencia dónde acudir a resolver conflictos y problemas, planificar juntos. Y ha sido un lugar al que se han acercado las autoridades de la ciudad y los técnicos municipales. Los trámites de solicitud de licencias de obras se estuvieron realizando también en esta oficina vecina, en la que se reunía la comisión técnica con presencia de los representantes vecinales. En este sentido, se considera que de cara a futuros proyectos, debe estar previsto desde el inicio, la construcción de una oficina de barrio in situ en un lugar que pueda servir posteriormente como equipamiento comunitario. El equipo de acompañamiento técnico y social fue la principal aportación que se hizo al programa. El conocimiento directo que puede tener este equipo de la realidad y la colaboración que establece con el vecindario, que ve a este equipo como el de sus técnicos, permitió llegar a soluciones más ajustadas a las necesidades y recursos de los habitantes y resolver los conflictos. El trabajo del equipo con el vecindario permite a su vez poner en valor recursos no previstos por los habitantes y potencia el desarrollo comunitario y el incremento de los niveles de organización y conciencia de los habitantes del barrio. Es por tanto un factor que se ha mostrado clave para que el objetivo de mejorar las condiciones de hábitat permita poner en marcha procesos de más calado para el desarrollo comunitario. Entre las dificultades que se encontraron, destacaríamos las siguientes: · Lograr que el equipo trabajara realmente de forma interdisciplinar. Lograr el equilibrio entre el lado arquitectónico y social del proyecto, lograr percibir el proyecto de hábitat como un contexto de oportunidad para el proyecto de desarrollo comunitario fue un camino conflictivo y en negociación permanente, al tiempo, que ofrecía las mayores oportunidades. · Lograr la apropiación del equipo técnico de apoyo, por parte de las redes sociales y la asociación del barrio. En un momento inicial del proyecto, aparecieron distancias entre ambos, producidas para una incapacidad metodológica y por la dificultad de introducirse en otro contexto sociocultural —en conflicto—. · Lograr una coordinación y consenso de todos los operadores técnicos, incluso de los externos al barrio, que intervienen en distintos momentos del proceso. En las comisiones se percibió que algunos operadores externos no reconocían la presencia del equipo técnico de apoyo como actor en el proceso —ingenieros responsables de la urbanización, por ejemplo—. En un proyecto de características singulares, el trabajo de negociación y consenso, requiere elaborarse conjuntamente, con todos los actores. El equipo responsable de diseñar el proceso participativo es el que debe asumir la coordinación del resto de actores. Se entiende que ello sólo será posible cuando estos equipos de gestión social sean marroquíes. De forma general, al final de la etapa realizada, los objetivos generales se habían cumplido, con la permanencia garantizada del vecindario en el barrio, según una estrategia consensuada con las autoridades responsables. Aún así, se ha sido consciente de las dificultades que entrañan las acciones de mejora de hábitat, debido a su transversalidad, tanto en las necesidades humanas, como en las repercusiones políticas. A esta complejidad, si se añade el factor de la cooperación internacional al desarrollo, en la que participa un actor externo, en ocasiones desconocedor de una gran parte de la realidad local, hace que el Jnane Aztout · Imagen del proceso de participación CONSOLIDACIÓN uRBANA PARTICIPATIvA DE JNANE AzTOuT · ESTEBAN DE MANUEL JEREz Y ALEJANDRO MUCHADA SUÁREz buen desarrollo del proceso se sitúe en un horizonte más lejano, aunque posible. El proceso de consolidación del barrio de Jnane Aztout fue una experiencia positiva, en el sentido que permitió a todos los actores aprender, y plantearse dudas sobre sus posicionamientos y sus estrategias de intervención. Lecciones aprendidas En el desarrollo del proyecto, entendiéndolo como un proceso de aprendizaje para los técnicos de acompañamiento y apoyo vinculados a las políticas públicas marroquíes, y a la acción vecinal, aprendimos que la base del desarrollo es la confianza; y para establecerla, hay que aprender a pensar en el otro tanto o más que en uno mismo: como persona, como equipo, como institución, como sociedad —especialmente cuando el equipo llega de fuera, como cooperante. Así, de entre todas las cosas que aprendimos podemos destacar las siguientes: · Los procesos de empoderamiento y capacitación social son lentos, y los procesos políticos y de obra pública quieren ser rápidos. Aprendimos, por tanto, que los procesos de apoyo técnico a colectivos requieren una presencia continua y de a poco -cuestión difícil, especialmente, desde la cooperación internacional al desarrollo-. · La ciencia y las teorías tienen un carácter etnocéntrico; existen distintas formas de entender la participación o la democracia; la verdad está llena de matices, que requieren un fuerte trabajo de negociación intercultural, y de deconstrucción propia. · Los técnicos tenemos tendencia a ocupar lugares de protagonismo social y político; y aprendimos cómo, dicha tendencia, no es beneficiosa para el proceso de empoderamiento. · Los técnicos, en ocasiones, alejamos las posturas de políticos y ciudadanos. · Un problema común —objetivo— es una condición sine qua non para promover un proyecto de organización comunitaria. Aprendimos que los problemas son percibidos por todos, pero las oportunidades sólo por algunos (y algunas) líderes. · El trabajo de organización colectiva es muy agotador para los miembros del vecindario que lideran el proceso: especialmente en proyectos de máxima necesidad o beneficio. · El vecindario más conflictivos y demandante, era el menos necesitado. Ésto nos hizo pensar que la vivienda no es una necesidad claramente primaria. Aprendimos que cuando se trabaja desde y para la sociedad, la mirada integral es inevitable. · Los procesos de diseño y diagnóstico participativo te pueden llevar a lugares inesperados. ¡Aprendimos que el vecindario quería casas y calles normales! · Es extraordinario encontrar el valor y la belleza donde otros no ven nada; pero que aún es más maravilloso si quienes descubren o inventan el valor son los/as propios/as protagonistas. · Trabajar desde herramientas de expresión gráfica abre un espacio de participación para todos y todas, especialmente en los proyectos de interculturalidad. · Aprendimos —técnicos/as, ciudadanía y políticos/as— que era posible establecer espacios de gestión política y urbana, donde cada uno y una tuviera unas cuotas de poder y de decisión; que la ganancia y el beneficio era mutuo, si cada uno y una asumía su responsabilidad. 120 · 121 Jnane Aztout · El triángulo de relaciones en acción