Memoria reportaje "A través de la mirada de Carmen Burgos"
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A través de la mirada de Carmen de Burgos por María Amorós Hita Periodista, corresponsal de guerra, escritora,docente defensora de los derechos humanos, feminista, madre, luchadora, perseverante, imparable, estas son solo algunas de las cualidades que definen a una de las mujeres más importantes del primer tercio del siglo XX REPORTAJE Imagen de Carmen de Burgos. Fundación Carmen de Burgos.
Siempre ha estado aquí. Nunca se fue. El problema es que no nos hemos parado a mirar a través de sus ojos. Siempre nos quedará su legado, sus ideas, su lucha, sus pensamientos y esa manera tan característica de enfrentarse a los no que la vida le ponía por delante. Hablamos de una mujer fuerte, valiente, una persona adelantada a su tiempo o, como decimos hoy en día, una “moderna”. Si ella viviera en pleno siglo XXI sería una influencer o debería serlo. Su nombre es Carmen de Burgos, más conocida por su seudónimo Colombine. “Nunca hemos sabido reconocer y situar en el lugar que se merecen personajes como el de Carmen de Burgos por aquello de lo que hablaba Machado de los dos Españas”, explica el periodista Pedro Callejas. “Es claro que Carmen de Burgos no ocupa aún el lugar que merece en el periodismo y la literatura porque el franquismo la borró del mapa, la consiguieron arrasar de raíz”, relata José Manuel Román, periodista y miembro del Premio Colombine. “Hay unos planes de estudio “oficiales”, un diseño curricular anticuado e inexacto en muchos aspectos. La ausencia de importantes figuras como Carmen de Burgos, es muestra de ello”, narra Rubén Martínez, profesor de literatura en el IES Alhamilla. Ya hay un español que quiere vivir y a vivir empieza, entre una España que muere y otra España que bosteza. Españolito que vienes al mundo te guarde Dios. una de las dos Españas ha de helarte el corazón. Poema de Antonio Machado, Españolito que vienes al mundo Educación, base para el cambio social “Carmen de Burgos, cuya obra fue totalmente silenciada y sometida al oscurantismo al inicio de la dictadura de Franco, y todavía espera un reconocimiento en consonancia con su aportación e importancia dentro de la literatura y de la cultura española”, explica Rubén Martínez. Resulta complicado imaginar que autores masculinos de gran renombre actualmente no tuvieran la importancia que se merecen. Autores como Federico García Lorca, Pío Baroja, Gómez de la Serna, la sociedad reconoce sus nombres y es capaz de situarlos en la historia, sin embargo, si nombramos a Gloria Fueres, Ana María Matute, María Zambrano, muy pocas personas sabrían ubicarlas y decir quiénes son. Ellas también formaron parte de la historia y la contaron a través de sus narraciones, pero a día de hoy no se estudian. Las cubre un manto de silencio que parece complicado hacerlo desaparecer. “Estudié Filología Hispánica en Granada y ni una sola vez fue mencionada Carmen de Burgos, ni en los niveles preuniversitarios ni en la universidad”, comenta Rubén. Este docente no tiene dudas al pensar si sería beneficioso para el alumnado estudiar a autoras como Colombine. “Para hacernos una idea de su importancia, pensemos que Carmen de Burgos se adelantó a la escritora francesa Simone de Beauvoir en un libro inédito como fue La mujer moderna y sus derechos. De haber nacido en otro rincón de Europa, este libro, publicado en 1927, hubiera sido una de las obras más influyentes en la lucha por los derechos de la mujer”, declara Ruben. Uno de los ejemplos más claros en el ámbito educativo es que en el instituto todos los alumnos leen la obra de Federico García Lorca Bodas de sangre. Dos años antes, Carmen de Burgos escribió Puñal de claveles. Las dos obras narran el mismo acontecimiento, el Crimen de Níjar, REPORTAJE 2
REPORTAJE hacer sola, sin la necesidad de que nadie le diga lo que tiene que hacer. Este libro podría ser un acercamiento a la biografía de Colombine, lo escribió sintiéndose muy representada y teniendo siempre presente que le tocaba de cerca. El suceso se produjo en Rodaquilar, una localidad del 3 Las figuras literarias femeninas en la educación pero no son iguales. La obra de Federico es teatral y la de Carmen es una novela. El final de Puñal de claveles podría ser utilizado en los centros educativos, para hacer ver a las nuevas generaciones que la mujer es libre, puede elegir su propio destino, y lo más importante, lo puede Tras haber realizado una encuesta anónima a un grupo de alumnos de bachillerato, el resultado es muy revelador. Consigue reflejar la sociedad en la que vivimos. Dicha encuesta la respondieron 33 alumnos, solo 12 de ellos conocen a Carmen de Burgos, 11 no saben quién es y el resto, es decir, otras 11 personas solo han escuchado su nombre pero no sabrían decir quién es. Por otro lado 6 alumnos de los que contestaron al cuestionario han estudiado en el instituto a las autoras más relevantes de la historia, sin embargo, 27 personas no han estudiado en toda su etapa educativa a ninguna figura femenina. Todos estos datos corroboraran las declaraciones de Rubén Martínez, profesor de un instituto en Almería, ciudad de nacimiento de Carmen de Burgos. En la encuesta realizada hay un dato muy curioso y esclarecedor, 30 alumnos piensan que serían interesante introducir en los procesos educativos a las figuras femeninas más importantes de cada momento histórico, al igual que estudian a las figuras masculinas. Solo 3 personas piensan que no sería beneficioso introducir a las autoras femeninas dentro del plan de estudios. Los resultados reflejan que un cambio en el plan docente para introducir la visión femenina, podría ayudar a completar la forma que hoy tenemos de ver la historia, aportaría un punto de vista que hasta hoy no ha sido contemplado, pero que resultaría muy enriquecedor.
4REPORTAJE municipio de Níjar, en pleno corazón de Cabo de Gata. El lugar que la vio crecer y la ayudó a forjar sus ideas. "Me crié en un lindo valle andaluz, oculto en las estribaciones de la cordillera de Sierra Nevada, a la orilla del mar, frente a la costa africana. En esta tierra mora, en mi inolvidable Rodalquilar, se formó libremente mi espíritu y se desarrolló mi cuerpo. Nadie me habló de Dios ni de leyes, y yo me hice mis leyes y me pasé sin Dios”, así lo describe Colombine en su obra La flor de la playa y otras novelas cortas. “Me gustaría añadir que con la omisión de la lectura de Puñal de claveles se está perdiendo un ejercicio de intertextualidad con Bodas de Sangre, que permitiría leer ambos textos, compararlos, y establecer un diálogo entre ambos”, afirma Rubén. John Dewey, un filósofo y teórico de la educación, afirmaba que el problema “no reside en si las escuelas deben participar en la formación de una nueva sociedad sino en si deben hacerlo ciega e irresponsablemente o empleando toda la inteligencia con la mayor valentía y responsabilidad posibles”. En este sentido la inclusión de la mujer dentro del marco educativo conseguiría la formación de una nueva generación haciendo uso de la inteligencia. Actualmente solo conocemos una parte de la historia, pero si supiéramos el punto de vista femenino, tendríamos una visión más amplia y completa. Cada persona ve el mundo de una forma diferente dando igual su género, ver todos los puntos de vista enriquece, también ayuda a elegir el tuyo propio. “Uno de los ámbitos más esperanzadores para la transformación de la sociedad es el de la educación, sin duda. Un proverbio africano dice que para educar es necesaria “toda la tribu”, y si lo trasladamos a nuestra sociedad lo que nos está transmitiendo es que es una obligación de todos los agentes sociales”, declara Rubén Martínez. Autoras silenciadas La generación del 98 está formada por escritores, poetas y pensadores españoles que fueron testigos del daño que provocó la crisis política, social, económica y moral que azotó a España tras perder Cuba, Puerto Rico y Filipinas en el año 1898. Este grupo estaba formado por autores como Pío Baroja, Ramiro de Maeztu, Azorín, Miguel de Unamuno, Antonio Machado, Ramón María del Valle-Inclán y Ángel Ganivet, entre otros. ¿Había mujeres que fueran testigo de este acontecimiento y escribieran sobre él? La respuesta es sí, entre ellas se encontraba Carmen de Burgos. “Hacen falta conocer figuras como la suya y otras como Concepción Arenal, Emilia Pardo Bazán o Rosa Chacel para tener un conocimiento completo de las diferentes épocas de nuestra historia literaria ya que, por lo general, los nombres femeninos nunca se han estudiado en clase cuando se ha hablado, por ejemplo, de la Generación del 98 o la del 27”, comenta el periodista Pedro Callejas. Portada de la primera edición obra Puñal de claveles, publicada en 1931. Biblioteca virtual de Andalucía.
5 REPORTAJE Entre esta generación y la del 27, se encuentra una intermedia denominada Generación del 14. En ella se encuentra un grupo de escritores españoles, unidos por la catástrofe de la I Guerra Mundial y un gran sentimiento pacifista que protagonizaba cada obra que publicaban. Uno de los componentes de este nuevo grupo fue Ramón Gómez de la Serna, un joven escritor que rechaza la literatura que se estaba llevando a cabo esta ese momento, con la Generación del 98 y se introduce de lleno en un nuevo concepto de literatura más moderna. En Automoribundia habla de la mujer, pero no como la construcción que había creado la antigua literatura que él renegaba, sino como un ser real: “La mujer de los otros, mojigatera y circunspecta, era una cosa convencional, dibujada por el almohadillaje artificioso de sus virtudes y sus cosas de en visita. Era la mujer metafísica. Amaba con lirismo y a distancia. Fraseaba demasiado y en las mejores ocasiones declamaba en vez de morder. Parecía no tener más que busto y aun ni busto siquiera”, narra Ramón Gómez de la Serna en su obra Automoribundia. Para este autor la mujer es vida, lo que te permite sentir y gracias a ella se logra percibir el mundo. Bajo ese pretexto conoció a Colombine quien le dio vida al significado que para él tenía ser mujer. La admiración que sentía Gómez de la Serna por Carmen iba más allá de los sentimientos que “Colombine es una mujer inverosímil en esta tierra de mujeres a ultranza. Y sin embargo, no es ninguna de estas mujeres completamente [...] Se escapa a todas esas idiosincrasias y vive de todas” publicado por Ramón Gómez de la Serna en su revista Prometeo.
REPORTAJE ambos tenían. Según Concepción Núñez, “escribieron durante años, frente a frente, más que diez juntos, con una fe que se alimentaba de dos voluntades y de un gran amor a la vida y a la literatura”. El problema surge cuando este autor pasa a la historia por sus obras, pero sin embargo las novelas de Carmen se sumergen en el olvido. Él aprendió de ella, se ayudaron, se apoyaron y juntos crearon una armonía literaria que en la actualidad pocos han sabido apreciar. Para Concha Núñez, doctora en filología hispánica, Colombine “representa la figura femenina de la Generación del 98, y evolucionó con las principales corrientes literarias del primer tercio del siglo XX, desde el Regeneracionismo hasta el Vanguardismo, en el que participó junto a su compañero Ramón Gómez de la Serna”. Carmen cuenta con una gran publicación de obras, “la creación literaria de Colombine arroja un total de 134 novelas y otros tantos ensayos, biografías, libros de viaje y hasta recetarios de cocina”, explica José Manuel Román, periodista y miembro del Premio Colombine. “Su producción literaria y su calidad como escritora están a la altura de Emilia Pardo Bazán, llegando a ocupar el lugar de esta en importancia, al morir la autora gallega”, añade José Manuel. Cuando llegó la época franquista se publicó una lista de atores prohibidos, entre esos nombres, en el número nueve, estaba Carmen de Burgos. Era curioso ubicarla tan arriba de una larga lista en la que se encontraban autores de gran renombre mundialmente conocidos. “La ideología franquista ocultó a Carmen de Burgos, la silenciaron y nadie podía hablar de sus obras. Con quien más se ha agravado esta situación ha sido con ella, porque hoy en día se ha habla de Concha Espina, por ejemplo”, comenta Fernando García Lara, director de la editorial almeriense Arráez. Durante la dictadura se silenció a nuestra protagonista y aún no se ha recuperado, “la enterró Franco y el partido comunista, el partido socialista… no la han sacado. Se ha ido descubriendo poco a poco. En Almería han sacado alguno de sus libros como Puñal de claveles, pero todo de forma muy individual. Algunos editores como nosotros hemos intentado rescatar sus obras”, puntualiza Fernando García. Periodista Colombine La carrera profesional como periodista de Carmen de Burgos comenzó con su marcha a Madrid. Aunque anteriormente se había introducido en el mundo divulgativo gracias a su marido, Arturo Álvarez Bustos, poeta sarcástico y periodista, quien conquistó a la joven con poemas y cartas citando promesas que nunca cumplió. El fracaso matrimonial le dio la fuerza suficiente como para dejar su vida en Almería y marcharse a la capital, con ella solo se lleva a su hija María y una gran maleta cargada de ilusión e incertidumbre. En la sociedad almeriense de ese momento, este acto no fue bien visto, ya que las mujeres tenían que seguir con sus maridos dando igual las circunstancias que sufrieran. Su primer contacto con un periódico madrileño fue en el medio La correspondencia de España. Allí publicará algunos artículos sobre Derecho Penal, centrándose en la discriminación del Código Penal hacia la mujer. Unos meses más tardes Carmen se marcha a otro medio de comunicación, Globo. Bajo el título “Notas femeninas” Carmen comienza a escribir su columna. En este momento se produce un nuevo reto como periodista, paliar con una sociedad Arriba derecha: imagen de Carmen de Burgos en 1930. Centro de estudios andaluces. Imagen de Gómez de la Serna. Biblioteca virtual de Andalucía. Abajo derecha: fotografía de Colombine con el ejército español en Marruecos. Biblioteca Nacional de España. 6
REPORTAJE patriarcal, para ello hace uso de recursos cargados de sutileza para no hacer mucho ruido. Sin producir escándalo, va introduciendo su ideología feminista entre párrafo y párrafo. “Desde enero de 1903, se convirtió en la primera redactora de un periódico con columna diaria, firmada con el seudónimo de Colombine que la hizo popular”, cuenta Concepción Núñez Rey. En su columna diaria “Lecturas para la mujer”, en el medio El Diario Universal, hablaba 7 “Colombine, en Melilla” Un acontecimiento muy importante en la vida de Carmen de Burgos fue la Guerra de Marruecos. En el año 1909, tras la masacre de soldados españoles en el barranco del Lobo por los rebeldes cabileños, en Barcelona se desata una revolución en contra de la guerra, denominada “La semana trágica de Barcelona”. Carmen ve la oportunidad perfecta para irse a la primera línea y contar lo que estaba ocurriendo en el campo de batalla. Ella era una mujer que no podía trabajar con lo que escuchaba, necesitaba tocar la realidad. “Carmen de Burgos se convirtió de este modo en la primera mujer española corresponsal de guerra. Del asombro que causó en Heraldo de Madrid da idea la inserción en portada, a toda plana, de su primera crónica desde Melilla, el día 30 de agosto de 1909”, narra Concepción Núñez. Se va a ocupar de la dimensión humana, se centraba en los heridos y narraba los acontecimientos con la humanidad que siempre la ha caracterizado. Se introdujo en este conflicto bélico armada con un bolígrafo y un bloc de notas, era lo único que necesitaba para luchar contra las injusticias que se estaban cometiendo. Su narración fue tranquilizadora para muchos familiares, porque relataba cada historia como si fuera la madre, la hermana o la esposa de los soldados que día a día se dejaban la piel, y muchos de ellos hasta la vida, en el combate. “El espíritu épico se despierta con la campaña en nuestros soldados; en todos los batallones hay una multitud de poetas, que, en forma incorrecta cantan sus anhelos de gloria o son cronistas de las batallas. Algunos han impreso sus romances, muestras de una literatura popular primitiva, que tiene el mérito de salir del corazón y, por lo tanto, la cualidad de conmovernos profundamente”, relata Carmen de Burgos en una de sus crónicas sobre el combate.
Uno de los ejemplos más claros es el de Carmen de Burgos, ella ayudó a la aprobación de la Ley del Divorcio, mediante la realización de una encuesta. Hay que ponerse en su lugar y tener muy presente en la época en la cual se produce esta acción. “Evidentemente, los resultados de la Encuesta, sí “revolucionaron” algunas conciencias, y como todo en la Historia, esto fue un hecho que sumará como decisivo en la posterior aprobación de la Ley décadas después. Recordemos que la figura de la mujer en este periodo, en plena Restauración, estaba supeditada a la patria potestad del varón, el padre o el marido, y sus opiniones eran sometidas al control de estos en el contexto del hogar, y la del cura, en el confesionario”, comenta Manuel, historiador. En dicha encuesta sus compañeros de la Generación del 98 respondieron, pero de una forma poco clara, dejando todo el peso sobre los hombros de Carmen. “La ambigüedad de los propios miembros regeneracionistas de la Generación del 98 sobre los planteamientos de Carmen de Burgos en cuanto al divorcio es plausible, lo que denota el peso del patriarcado en la sociedad española. A pesar de ello, Carmen no cejó en su empeño, y promovió la iniciativa de crear un “Club de matrimonios mal avenidos” con el objetivo de la redacción de una posible Ley de divorcio, algo que no sucedería en ese momento”, explica Manuel. Muy pocas personas conocen este hecho, ya que no se le atribuye a Carmen la ayuda para la posterior realización de esta Ley. Aunque solo fuera un pequeño eslabón en la cadena, no dejó en el tintero esta oportunidad y eso actualmente debería ser reconocido. En la redacción del periódico Diario Universal, Carmen ejercía su deber de informar, pero también reivindicaba todos los derechos que tiene la mujer y las personas más vulnerables. Su columna diaria se convirtió en un altavoz para todas las personas que necesitaban ser escuchadas. “El regeneracionismo de Carmen de Burgos la llevó a la denuncia y la lucha de diferentes intereses relacionados con los innumerables problemas sociales que asolaban a España, y en particular a la mujer, ya que ella consideraba, de forma acertada, que la única forma de salir de esa opresión a la que se encontraba sometida la mujer era mediante la Educación. Esto les permitiría alcanzar la libertad y la emancipación”, relata Manuel. Todo esto llevó a Carmen a realizar otra encuesta, en este REPORTAJE 16
“La figura histórica de Carmen de Burgos es incuestionable, que no política, porque fue promotora de ideas esenciales para la transformación de España, convirtiéndose en pionera en muchos aspectos”, expone José Manuel Román. caso a favor del sufragio femenino, pero esta vez obtuvo unos resultados desfavorables para la mujer. “En 1921 Carmen de Burgos ya no solo reivindica desde la pluma, ya se echa a la calle para exigir el voto femenino, creando para ello La Cruzada de Mujeres Españolas, que perseguían principalmente el derecho al voto femenino y una Ley del Divorcio”, narra Manuel. “El 1 de octubre de 1931 se conseguía el voto femenino. Mediante la República se pudo conseguir este logro. Es este un hecho histórico que se recoge en todos los manuales de Historia, y todos los historiadores lo destacamos como un acontecimiento que marcó la contemporaneidad de España, aunque en la mayoría de los casos se obvia que fue Carmen de Burgos Seguí, como hemos apuntado por el breve recorrido anterior, quien inició las campañas que se plasmarían un cuarto de siglo después de forma legal, relegando a un cierto ostracismo su labor de pionera”, puntualiza Manuel aportando el punto de vista que se tiene en la actualidad sobre lo sucedido. La invisibilización de la figura femenina a lo largo de la historia es una realidad. Los derechos, las libertades, los movimientos literarios, los avances en la ciencia y en la medicina, en algunas ocasiones son legados que nos han dejado muchas mujeres, con nombres y apellidos, que hoy en día no hemos sido capaces de valorar y reconocer. Su voz ha sido silencia, aunque no seamos conscientes de ello, su gran labor ha dejado una huella que no se puede borrar. “Colombine fue mucho más que una periodista. Fue la promotora de derechos como el divorcio y el sufragio femenino. No entiendo por qué tenemos que estudiar en el colegio a Carlos II y no estudiamos a Carmen de Burgos”, argumenta Mar Abad. Durante la II República Carmen de Burgos se posición en diferentes partidos políticos, a los que cuales era afín, terminando en la última etapa de su vida unida a la Masonería. Durante este periodo histórico según explica Manuel, “sus planteamientos estaban dentro de la línea pedagógica de la Institución Libre de Enseñanza, por lo tanto, las políticas educativas iniciadas por el Gobierno Provisional y posteriormente durante el Bienio Reformista de la II República encajaban perfectamente con su obra. Esto evidentemente era un acicate para su lectura, ya que sus obras literarias transmitían los ideales de progreso que el nuevo régimen republicano ambicionaba”. Tras su fallecimiento en el año 1932 dejó un legado insuperable, no solo a nivel profesional sino también humano. Su trayectoria quedaría grabada en la historia, si no fuera porque durante la dictadura franquista sepultaron su figura. “Evidentemente la dictadura no podía permitir que el pensamiento de Carmen de Burgos fuera conocido. El dictador prohibió sus obras en la lista de autores prohibidos junto a Zola, Voltaire o Rousseau”, comenta Manuel. El nombre de Carmen de Burgos quedó grabado en el puesto número nueve en la lista de libros prohibidos que se publicó durante la dictatura. La inclusión de sus obras en la lista de libros no permitidos por el Régimen, según nos indica Manuel se debió a “el nacionalcatolicismo volvía a la mujer, bajo la percepción de la hermana del “Ausente”, al hogar, a ser una cuidadora de la familia, a volver al sometimiento del yugo de la masculinidad, a asumir que el tradicionalismo católico no permitía a la mujer a ser mujer, arrebatándole su libertad. 17 REPORTAJE
La obra y el pensamiento de Colombine estaba en las antípodas de estos planteamientos, ella representaba todo lo contrario al régimen franquista”. Años más tarde, con el periodo de la Transición a la Democracia, el manto de silencio que cubre a Carmen no desaparece. “En muchas ocasiones se revisten de un halo de idealización a muchos autores, pensadores, etc., que no dejan ver de dónde han bebido para llegar a ese estatus. La Historia siempre tiene eso, se recuerda, o se quiere que se recuerde a determinados personajes, sin entrar en valoraciones si se merecen esa “fama”. Esto se complica cuando se trata de una mujer y si unimos un periodo, como la Transición Democrática, en el que los valores más decimonónicos que fueron impuestos durante cuarenta años se mantenían vigentes, esto enrosca la cuestión”, añade Manuel. Sin embargo, poco a poco se va descubriendo su figura. Aún quedan mucho por luchar, pero si ella no se rindió, es el momento de que nosotros le devolvamos el favor y rescatemos su memoria. “Su tierra natal, Almería, y sus paisanos, hemos entendido que teníamos una deuda con ella, y actualmente su figura se intenta dar a conocer entre la ciudadanía. Recientemente, en 2017 la Biblioteca Nacional de España conmemoró el 150 aniversario de su nacimiento con una muestra bibliográfica y una mesa redonda. En julio de 2018 la Asociación “Herstóricas. Historia, Mujeres y Género” y el Colectivo “Autoras de Cómic” creó un proyecto Imagen de Carmen de Burgos junto a la Generación 18 REPORTAJE
de carácter cultural y educativo para visibilizar la aportación histórica de las mujeres en la sociedad y reflexionar sobre su ausencia consistente en un juego de cartas. Una de estas cartas estuvo dedicada a Carmen de Burgos”, concluye Manuel. n del 98. Fundación Carmen de Burgos. 19 REPORTAJE Su extensa biografía apenas puede definir a una mujer con mayúsculas, solo aquellos privilegiados que tuvieron la oportunidad de conocerla pudieron saber de primera mano quién fue Carmen de Burgos. Consiguió hacerse un hueco en un mundo de hombres, para contar lo que estaba ocurriendo a través de su mirada. Cuando su luz se iba apagando poco a poco, ella seguía sin perder su lado más reivindicativo, ese que no ha abandonado nunca y que deja el legado de defensores y defensoras de todas aquellas “causas perdidas”, como dicen algunos. Para Colombine no existían ese tipo de causas, todas merecían tener la oportunidad de ser defendidas, aunque por ello te miren como si fueras un extraño. Pese a no ser aún todo lo reconocida que se merece, no se puede dudar de su relevancia en la historia. No podemos olvidar que siempre ha estado ahí, que nunca se fue, que el problema lo tenemos nosotros porque no nos hemos parado a mirar a través de sus ojos. Pero poco a poco la balanza se equilibra y las figuras femeninas van resurgiendo como el ave fénix, con más fuerza que nunca. Ellas han venido para quedarse, nada ni nadie las puede silenciar. Llegan para recuperar el lugar que se merecen en la Historia y formar parte de todas esas figuras que hoy tomamos como modelo a seguir.