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Presencia de la memoria y la ley de memoria histórica en el currículo de Secundaria

Cruz Rodríguez, Elena

Abstract

El presente Trabajo de Fin de Máster aborda un tema que ha sido controversial tanto en educación como en política: la enseñanza de la memoria histórica en las aulas de Enseñanza Secundaria. Numerosas investigaciones han demostrado el potencial de la memoria histórica para construir una mejor ciudadanía y educar en valores democráticos, pero también sabemos que su presencia en el currículum educativo español ha sido, en general, reducida e insuficiente. El objetivo principal del trabajo es averiguar en qué medida se está trabajando este tema desde la legislación estatal y autonómica y si algo ha cambiado con la llegada de la nueva ley educativa, la LOMLOE (2020). Asimismo, se pretende conocer la opinión de los docentes y qué dificultades encuentran a la hora de trabajar este tema en su día a día, desde sus distintas asignaturas. Para ello, realizaremos una investigación descriptiva y cualitativa, en los que los resultados siguen mostrando que, si bien en algunos aspectos parece existir una mayor sensibilidad por la memoria histórica, su presencia en el aula continúa siendo insuficiente

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1 Índice Resumen .......................................................................................................................... 3 Abstract ........................................................................................................................... 4 1. Introducción, contextualización y justificación ................................................... 5 2. Marco teórico .............................................................................................................. 8 2. 1. Justificación del tema y objetivos ......................................................................... 8 2.2. ¿Qué es la memoria histórica? ............................................................................. 10 2.3. Enseñanza de la Historia en el currículo educativo. Inclusión de la memoria: beneficios y problemas ............................................................................................... 14 3. Metodología y objetivos ........................................................................................... 19 3.1. Perspectiva de la investigación ............................................................................ 19 3.2. Plan de actuación ................................................................................................. 20 3.3. Perspectiva de la investigación. Muestra ............................................................. 20 3.4. Técnicas de análisis de datos ............................................................................... 25 4. Análisis ....................................................................................................................... 27 4.1. Legislación sobre memoria histórica. De la transición a la actualidad ............ 27 La Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura [disposición derogada] ................................. 27 La Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática. .............................. 29 La Ley 2/2017, de 28 de marzo, de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía ................................................................................................................................ 31 4.2. Legislación educativa ..................................................................................... 34 4.3. Resultados del cuestionario ........................................................................... 42 5. Conclusiones y discusión ...................................................................................... 48 5.1. La educación en la legislación sobre memoria democrática ............................ 48 5.2. La memoria histórica en el currículo educativo ............................................... 49 5.3. Opinión y formación de los docentes .............................................................. 51 5.4. Conclusión final ............................................................................................... 53 6. Bibliografía ............................................................................................................ 55 2 Índice de tablas, gráficas y/o imágenes Tabla 1. Documentos analizados con relación a la memoria histórica ........................... 21 Tabla 2. Documentos analizados relacionados con la educación ................................... 21 Tabla 3. Dimensiones y descriptores .............................................................................. 26 Tabla 4. Menciones al ámbito educativo en la legislación sobre memoria histórica ...... 34 Tabla 5. Tabla general de frecuencias y porcentajes por dimensiones ........................... 35 Tabla 6. Tabla de frecuencias y porcentajes de la dimensión convivencia ..................... 36 Tabla 7. Tabla de frecuencias y porcentajes de la dimensión política ............................ 37 Tabla 8. Tabla de frecuencias y porcentajes de la dimensión social ............................... 38 3 Resumen El presente Trabajo de Fin de Máster aborda un tema que ha sido controversial tanto en educación como en política: la enseñanza de la memoria histórica en las aulas de Enseñanza Secundaria. Numerosas investigaciones han demostrado el potencial de la memoria histórica para construir una mejor ciudadanía y educar en valores democráticos, pero también sabemos que su presencia en el currículum educativo español ha sido, en general, reducida e insuficiente. El objetivo principal del trabajo es averiguar en qué medida se está trabajando este tema desde la legislación estatal y autonómica y si algo ha cambiado con la llegada de la nueva ley educativa, la LOMLOE (2020). Asimismo, se pretende conocer la opinión de los docentes y qué dificultades encuentran a la hora de trabajar este tema en su día a día, desde sus distintas asignaturas. Para ello, realizaremos una investigación descriptiva y cualitativa, en los que los resultados siguen mostrando que, si bien en algunos aspectos parece existir una mayor sensibilidad por la memoria histórica, su presencia en el aula continúa siendo insuficiente. Palabras Claves: Geografía e Historia, Historia Democrática, LOMLOE, Memoria Democrática, Memoria Histórica. 4 Abstract This Master's dissertation addresses a topic that has been controversial in both education and politics: the teaching of historical memory in secondary school classrooms. Numerous research studies have demonstrated the potential of historical memory to build a better citizenship and educate in democratic values, but we also know that its presence in the Spanish educational curriculum has been, in general, reduced and insufficient. The main aim of this study is to find out to what extent this issue is being addressed in state and regional legislation and whether anything has changed with the arrival of the new education law, the LOMLOE (2020). The aim is also to find out the opinion of teachers and what difficulties they encounter when working on this subject in their day-to-day work, in their different subjects. To do this, we will carry out a descriptive and qualitative research, in which the results continue to show that, although in some aspects there seems to be a greater sensitivity to historical memory, its presence in the classroom is still insufficient. Keywords: Democratic history, Democratic memory, Geography and History. Historical memory, LOMLOE. 5 1. Introducción, contextualización y justificación «Memoria es lo que nos moldea. Memoria es lo que nos enseña. Debemos entender que es nuestra redención». Estelle Laughlin (2010), pedagoga sobreviviente del Holocausto. Desde hace tiempo, numerosos investigadores e investigadoras han intentado definir los conceptos de «memoria histórica» o «memoria democrática». Esencialmente, el estudio de la memoria aborda la forma en la que los seres humanos conviven con el pasado y le otorgan significado. En las últimas décadas, el estudio de la memoria ha experimentado un incremento desde el punto de vista académico y social, pues las sociedades e instituciones han ido tomando una serie de medidas para valorar su patrimonio colectivo y combatir el olvido de hechos pasados. Además, la memoria se relaciona, a su vez, con la identidad: este pasado común preservado por instituciones, tradiciones, símbolos o creencias son los que forman la identidad presente del individuo y de la sociedad (Balseiro & Lucía, 2011). Por otra parte, la memoria contribuye también a evitar que vuelvan a suceder los horrores del pasado, tal y como indica el Manual de Educación de Derechos Humanos con los jóvenes del Consejo Europeo. La memoria, organizada por la sociedad y/o por los gobiernos, existe para que la ciudadanía tenga constancia de estos hechos y que así se reconozca públicamente el sufrimiento de las víctimas. Por tanto, la memoria puede servir como una señal de advertencia a la sociedad (Council of Europe, 2015). ¿Cómo se va formando esta memoria? Según Paloma Aguilar (1996), politóloga española, en un primer estadio solo existen memorias individuales. Con el paso del tiempo, los recuerdos se institucionalizan de forma muy diversa y “así la memoria colectiva de una sociedad llega a constituir una especie de patrimonio común con el que el individuo se encuentra desde que nace”. De este modo, las memorias individuales se van complementando con las colectivas. No obstante, en determinadas sociedades sucede que las lecciones del pasado no se comparten, generando una memoria histórica conflictiva. Esta memoria histórica conflictiva se dio en nuestro país. Durante la transición a la democracia, se puso en marcha el llamado «pacto de olvido», en el que los partidos políticos evitaron hablar de la Guerra Civil y de la dictadura franquista. Este pacto tuvo su base legal en la Ley de Amnistía de 1977, una amnistía política que abarcaba no solo a los que se habían opuesto a la dictadura, sino también a los culpables de crímenes contra 6 la humanidad cometidos al servicio de la misma. Este texto fue apoyado por la mayor parte del espectro político, y los sucesivos gobiernos mostraban una prudencia extrema en cuestiones relacionadas con la guerra (conmemoraciones, excavaciones, investigaciones, etc.). Se obviaban así los aspectos más cruentos, como son la represión franquista, los asesinatos o las fosas comunes (Preston, 2016). Pero la decisión política de no remover el pasado no hizo que desapareciera el deseo de la sociedad de conocer más sobre la Guerra Civil y la represión que le siguió. En la segunda mitad de los años noventa, la presión social provocó el surgimiento de asociaciones memorialistas que llevaron a la necesidad de institucionalizar políticas de memoria. Esta «demanda social de memoria», concepto acuñado por Ismael Saz (2007), se inició con el descubrimiento de las primeras fosas comunes y se generalizó gracias a reportajes en el cine y la literatura sobre aspectos relacionados con la represión franquista. A esto se unía el hecho de que muchos represaliados seguían necesitando un entierro digno; muchas víctimas aún no tenían un reconocimiento público y en la actualidad seguían existiendo calles y monumentos dedicados a los verdugos del franquismo, como el Valle de los Caídos. Tras años de creación de asociaciones para recuperar la memoria histórica, de abrir fosas en busca de los restos de los muertos que nunca fueron registrados, el gobierno de Rodríguez Zapatero planteó la creación de la Ley de Memoria Histórica de España, aprobada el 31 de octubre de 2007 (Pagès i Blanch, 2015). Esta ley no estuvo exenta de polémica y suscitó reacciones encontradas en la esfera política española. Tanto es así que el propio Congreso de los Diputados continuaba sin atreverse a condenar el régimen franquista ni a exigir una aplicación real de la Ley de Memoria Histórica. No se condenaron ni se anularon los juicios sumarísimos bajo jurisdicción militar de la dictadura franquista, ni se asumió como labor del Estado la exhumación de las víctimas del franquismo (Díez Gutiérrez, 2014). Como esta ley resultaba insuficiente, recientemente se ha aprobado la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática. Esta ley derogó la Ley de Memoria Histórica (no deroga la Ley de Amnistía de 1977) y condenaba por primera vez el golpe militar de julio de 1936 y la dictadura franquista. Entre otros, estableció la obligación de retirar vestigios franquistas, así como obligaba a la extinción de fundaciones que hiciesen apología del franquismo, estableciendo un régimen sancionador de multas para garantizar el cumplimiento de la ley (Rodríguez, 2022). 7 El impulso a la recuperación de la memoria histórica en nuestro país ha llevado, consecuentemente, a incluirla en la enseñanza de la Historia. Desde la década de los 90, con el surgimiento de un nuevo panorama internacional, se hizo patente que la confrontación del pasado debía orientarse hacia la memoria. También se reivindicaba el papel que debía tener la enseñanza de la Historia para desarrollar una actitud crítica, retomando aquella historia ignorada con fines ideológicos y estudiándose cuestiones controvertidas (Andreu Mediero, 2019). El ámbito escolar es el espacio fundamental en el que las futuras generaciones conocen el pasado, lo que les ayuda a comprender mejor la realidad actual, a formarse como ciudadanos responsables conscientes de sus derechos y obligaciones, etc. Sin embargo, ¿cuánto tiempo realmente se emplea a hablar sobre la represión franquista en el aula? ¿Cuán conscientes son los alumnos de todo lo que ello supuso? Las últimas generaciones no han vivido la Guerra Civil ni el franquismo, y, tal y como hemos señalado anteriormente, principalmente se acercan a estos temas a través de la educación o gracias a las historias de sus propios familiares. ¿Conocen nuestros alumnos su propio pasado? Por ejemplo, es ilustrativo el artículo de Díez Gutiérrez (2014), en el que señala que los alumnos de bachillerato del Instituto de Secundaria de Fabero del Bierzo (León) desconocían completamente la existencia de un campo de concentración en su pueblo, quedando conmocionados al visitarlo. El presente TFM pretende indagar sobre la presencia real de la memoria histórica en el currículo de Educación Secundaria actual. Nos hallamos inmersos en el contexto de una nueva ley educativa, la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la LOE de 2006 (LOMLOE). El objetivo es acercarnos en detalle al texto legislativo y ver cuánto peso se le da a la memoria histórica y, en base a eso, aproximarnos a la realidad en las aulas a través del análisis de los libros de textos recientes y entrevistas a docentes de Historia. 8 2. Marco teórico 2. 1. Justificación del tema y objetivos El presente TFM tiene como objetivo principal analizar la inclusión de la memoria histórica en el currículo educativo actual y valorar si se han producido cambios y mejoras, ya que nos hallamos inmersos en el contexto de una nueva ley educativa, la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOMLOE) y de una nueva ley de memoria democrática, la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, ambas promovidas por el gobierno del PSOE y Unidas Podemos. Desde nuestro punto de vista, es vital la inclusión de la memoria histórica en el ámbito educativo. Los terribles sucesos que acontecieron durante la guerra civil y durante el franquismo en nuestro país son relativamente recientes, y, por lo tanto, siguen profundamente arraigados en nuestra sociedad. Se habla de ellos en redes sociales, en medios de comunicación, en series de televisión, cine, libros, etc. Además, las generaciones más jóvenes pueden haber escuchado historias relacionadas con estas cuestiones en sus propias familias. Son, en definitiva, temas que siguen vigentes y la muestra más clara es que se siguen legislando sobre ellos, tanto en política como en educación (De la Asunción Criado, 2016). Por otra parte, también sabemos que la enseñanza de la memoria histórica tiene un papel muy importante en la construcción de identidades en los alumnos y que las experiencias didácticas relacionadas con la memoria han sido, en general, satisfactorias. De hecho, puede ser una herramienta útil para conseguir que el aprendizaje de la Historia se vuelva significativo, ya que incita a incorporar temas trasversales como la educación para la paz e incluso puede suscitar profundas emociones entre el docente y el alumno (Martínez-Rodríguez, Sánchez-Agustí y Muñoz-Labraña, 2022). Pese a ello, como explicábamos anteriormente, en nuestro país lleva mucho tiempo asentada una memoria conflictiva, en la que se ha evitado hablar de la Guerra Civil y de la represión franquista con el fin de no reabrir viejas heridas (Barreiro Mariño, 2017). Esto no ha pasado desapercibido internacionalmente, puesto que la ONU (Organización de Naciones Unidas) publicó en 2014 un análisis sobre las medidas adoptadas por el Gobierno español para hacer frente a las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista. En él, se 15 presente se le ha denominado con el término «consciencia histórica», y nos sirve para comprender lo que está pasando en el momento y así actuar de una mejor manera, conociendo las consecuencias que una acción podría tener en el futuro (Estepa-Giménez y Delgado-Algarra, 2020). Por otra parte, la Historia también nos ayuda a conocer cómo y cuándo se han gestado las identidades de las naciones (Prats y Santacana, 2011). Eso ha derivado a que, actualmente, o, al menos desde el ámbito universitario y de la nueva ley educativa, entendamos la Historia como una disciplina con gran potencial para formar en valores de ciudadanía. Desde la investigación lleva mucho tiempo apuntándose que la Historia no debe ser únicamente una lista de datos que deben ser memorizados por el alumnado para aprobar un examen, sino que en ella deberían tener cabida los problemas sociales que puedan ayudar a los alumnos a comprender su realidad (Navarro-Medina, De-Alba-Fernández y Pérez-Rodríguez, 2023). En palabras de López Atxurra (2007, p. 152), “en un mundo globalizado y dinámico ya no tiene sentido mantener el modelo de educación tradicional, más bien habría que indagar cómo replantear la función de la Historia desde una perspectiva de participación cívica y ciudadana de los estudiantes”. Por otra parte, desde el propio currículo educativo se ha insistido en la importancia de la formación para la ciudadanía, incluyendo la participación en sociedad y el entendimiento de la realidad cercana. La Historia, por su propia naturaleza, es una de las materias en las que fácilmente se pueden incluir estas cuestiones (Sáez-Rosenkranz, Sabido-Codina y Barriga-Ubed, 2020). Además, la enseñanza de la Historia en la Educación Secundaria puede desarrollar el pensamiento hipotético deductivo, que analiza causas y consecuencias de los hechos, además del pensamiento crítico, que les permite comprobar que las fuentes históricas no son siempre verídicas y que pueden responder a ciertos intereses e inquietudes. Esto va de la mano con comprender que la Historia es diversa, es decir, que no existe una única versión del pasado (Prats y Santacana, 2011). Desde la didáctica de la Historia, se ha demostrado que la unión de la Historia y la memoria es beneficiosa en la enseñanza. Dado que la Historia ha tendido a contar el relato de los vencedores, resulta útil recurrir a la memoria para que los alumnos comprendan que no hay una única versión del pasado, tal y como mencionábamos anteriormente. Autores como Rüsen (2007, p. 13) afirmaban que “la Historia es una forma elaborada de memoria”. 16 Sin embargo, como subrayamos anteriormente, en España la enseñanza de la memoria ha sido claramente insuficiente, pese a que se ha resaltado la importancia de trabajar estos temas en el aula (Martínez-Rodríguez, Sanchez-Agustí y Muñoz-Labraña, 2022). El estudio de Díez Gutiérrez (2013) nos muestra que tanto en los libros de texto de 4º de ESO como en los de 2º de Bachillerato se tendía a minimizar u olvidar la represión franquista, centrándose más en describir los detalles pormenorizados de la guerra civil que en hablar de otras dimensiones (sociales, económicas, políticas) del conflicto. Además, no se desmienten determinados mitos que igualan responsabilidades históricas ni se aborda el trauma de manera explícita. Por otra parte, la inclusión de la memoria histórica en la enseñanza se ha contemplado mucho más en las leyes autonómicas (como es el caso de la Ley 2/2017, de 28 de marzo, de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, en cuyo artículo 47 se trata este tema), pero según testimonios de los propios docentes, nunca se ha llevado del todo a la práctica debido, también, a un extenso temario en el que muchas veces no se llegan a impartir estos temas (Ruiz, 2020). Todo eso nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Cómo podemos enseñar una Historia con memoria? Algunos investigadores, como Estepa-Giménez y Delgado-Algarra (2020) apuntan a que existen cinco recursos fundamentales que los docentes podemos utilizar: los lugares de la memoria, los múltiples testimonios materiales y orales, narraciones de distintos tipos, imágenes y, por supuesto, el trabajo con fuentes, especialmente las que son orales, ya que permiten que tanto los alumnos como las familias participen en el proceso de enseñanza y que desde la historia personal se llegue a construir una historia colectiva. Esto les demuestra que la Historia no es un producto finalizado, sino que es esencialmente un proceso de investigación continuado que requiere de múltiples fuentes. Asimismo, incorporar la educación patrimonial puede ser fundamental, ya que conservamos algunos elementos patrimoniales que incluyen memorias conflictivas y plurales y que podrían favorecer el pensamiento crítico del alumnado, como el Valle de los Caídos o de Cuelgamuros, una construcción realizada por los presos políticos del franquismo para enterrar a los caídos del bando nacional y al falangista José Antonio Primo de Rivera. Sin embargo, en el año 1959 se trasladaron allí restos de combatientes del bando republicano, por lo que se conservan restos de ambos bandos. Recientemente el Tribunal Supremo ha dado permiso para exhumar a las víctimas del franquismo del mausoleo, tras un año de silencio debido al recurso de casación de la Fundación Francisco 17 Franco (Público, 2023). Es, en definitiva, un recurso muy potente para trabajar la memoria conflictiva. Por otra parte, se puede abordar la memoria histórica desde el punto de vista de los estudios de género. En ese sentido, la memoria es también recuperar las voces y los testimonios de las mujeres que han sido silenciadas o ignoradas a lo largo de la historia, ya que todavía parece anecdótica la presencia de mujeres históricas en los libros de texto de colegios e institutos, y en ellos tampoco parece hablarse de la presencia de mujeres en la milicia durante la Guerra Civil (Maeso Blanco y Martínez-Gil, 2020). Existen, además, numerosos programas didácticos disponibles para los docentes. En primer lugar, es muy interesante el programa de desarrollo profesional «Vivir con la controversia: cómo enseñar temas controvertidos mediante la educación para la ciudadanía y los derechos humanos», creado por el Consejo de Europa en el año 2015. Si acudimos a lo local, el Ayuntamiento de Sevilla preparó la guía didáctica «El derecho a conocer» en el año 2017. En 2018, la Junta de Andalucía proporcionó instrucciones para llevar a cabo actividades en los centros educativos el día 14 de junio, día que conmemora la Memoria Histórica y Democrática. También podemos encontrar recursos y experiencias publicadas por docentes. Por ejemplo, en el año 2008 se realizó la exposición «Memoria de la educación y educación de la memoria» en el IES Fray Luis de León (Salamanca). Asimismo, el investigador Díez Gutiérrez publicó en 2009 tres unidades didácticas relacionadas con la memoria histórica dirigidas a la asignatura de Historia de España en 2º de Bachillerato (Estepa-Giménez y Delgado-Algarra, 2020). Pero debemos advertir, también, que existen dificultades a la hora de incluir la memoria en la enseñanza de la Historia. En primer lugar, tal y como apuntábamos anteriormente, los docentes pueden tener reticencias o inseguridad a la hora de incluir la memoria en sus clases. Lo más común es que tengan miedo por la reacción de otros compañeros de profesión o por parte de las familias, debido a que en España no se ha consolidado esta enseñanza de la memoria en el contexto educativo (Estepa-Giménez y Delgado-Algarra, 2020). Por otro lado, puede ser que tratar cuestiones controversiales afecte negativamente a las emociones de los alumnos al exponer puntos de vista contrarios, ya que pueden ofenderse personalmente debido a comentarios por parte de otros compañeros o por el 18 propio profesor. Esto nos lleva inevitablemente a que el docente debe ser capaz de gestionar el aula correctamente. Si no es capaz de controlar los posibles conflictos que puedan producirse en el aula y de responder a comentarios controvertidos, su relación con los alumnos puede verse perjudicada e incluso podría traducirse en una pérdida de autoridad. Por otra parte, tratar temas de memoria y de actualidad exige muchos conocimientos sobre el tema, por lo que debe haber una preparación previa (Consejo de Europa, 2015). En conclusión, creemos que pese a las dificultades que la inclusión de la memoria histórica pueda desentrañar, es fundamentalmente beneficiosa para el proceso de aprendizaje del alumnado. Una historia con memoria ayuda a fomentar el pensamiento crítico, así como favorece el desarrollo de la educación emocional y en valores ciudadanos (Bellatti, Saéz-Rosenkranz). Ahora que tenemos una nueva ley de memoria histórica y una nueva ley educativa, el presente TFM pretende investigar si ha habido avances reales en esta cuestión o se continúa en la misma línea de ocultar o minimizar asuntos tan importantes como la represión franquista. 19 3. Metodología y objetivos De acuerdo con el marco teórico que hemos presentado, la principal pregunta de investigación es la siguiente: ¿Qué presencia tiene la memoria histórica en el currículo actual de Educación Secundaria? Para contestar a esta pregunta, nos hemos planteado los siguientes objetivos: a) Objetivos generales: a. Valorar la presencia de la memoria histórica y democrática en el currículo actual de Educación Secundaria a través de los datos obtenidos. b. Reflexionar sobre cómo la memoria puede convertirse en una gran herramienta educativa. b) Objetivos específicos: a. Indagar en las políticas que establece la actual ley estatal sobre memoria democrática (Ley 20/2022) y la ley autonómica de Andalucía (Ley 2/2017) para averiguar si incluyen aspectos relacionados con la educación y en qué manera. b. Analizar la ley actual de educación (LOMLOE) y su consecuente Real Decreto 217/2022 para conocer qué cuestiones relacionadas con la memoria histórica se incluyen, así como analizaremos la instrucción de la Junta de Andalucía. c. Comparar los reales decretos de la LOMLOE (2020) y de la LOMCE (2013) para ver sus similitudes y diferencias en cuanto a la inclusión de la memoria democrática. Lo mismo se hará con las órdenes e instrucciones autonómicas. d. Diseñar y aplicar un cuestionario para conocer la opinión de los docentes sobre la memoria histórica y cómo la aplican en el aula. 3.1. Perspectiva de la investigación El presente TFM va a llevar a cabo a través de un estudio descriptivo y cualitativo. Nos vamos a basar principalmente en el análisis de varios documentos legislativos que nos permitirán valorar la inclusión de la memoria histórica en el currículo de Educación Secundaria actual. Este análisis será tanto de contenido como de frecuencias. 20 Por otra parte, se realizarán unos cuestionarios cualitativos a docentes para conocer qué opinión tienen sobre este tema. La muestra de este cuestionario la constituyen los docentes del IES San José de la Rinconada, situado en la localidad de San José de la Rinconada, en Sevilla. Se ha elegido a este centro por su accesibilidad, ya que nos ha brindado la oportunidad de realizar este estudio. 3.2. Plan de actuación El Plan de actuación es el siguiente: • 1ª fase: Revisión bibliográfica. Se identificará y se recopilará bibliografía relevante sobre la memoria histórica y su presencia en el currículo de Secundaria. • 2ª fase: Elaboración de los instrumentos de recogida de datos. Esta recogida de datos está basada, la mayor parte, en el análisis de documentos, pero sí que será necesario la elaboración de un cuestionario para conocer las opiniones de los docentes. • 3ª fase: Recogida de datos y análisis de los mismos. Tras el análisis de documentos y la recogida de datos del cuestionario, se procederá a interpretar los resultados y a analizarlos. • 4ª fase: Conclusiones en base a los datos obtenidos en el análisis. Como se puede observar, nuestro estudio es de carácter inductivo. Se parte de una revisión bibliográfica para elaborar nuestros propios instrumentos y posteriormente se analizarán los datos recogidos. 3.3. Perspectiva de la investigación. Muestra Para la recogida de información, vamos a tener en cuenta una serie de documentos. Por un lado, tenemos tres documentos legislativos relacionados directamente con la memoria democrática, y por el otro lado, tenemos cuatro documentos de leyes educativas. En ambos casos, se tienen en cuenta las leyes estatales y las autonómicas (Andalucía). Los documentos con más peso son los vigentes en la actualidad, es decir, el Real Decreto 217/2022, de 29 de marzo, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria, y la Ley 20/2022 de 19 de octubre, de Memoria Democrática. Estos dos documentos se compararán con su respectiva legislación anterior para observar si han existido cambios y mejoras. También se incluirá 21 la legislación autonómica andaluza, lo que nos permitirá valorar si hay diferencias sustanciales con la legislación estatal. Todos los documentos que analizaremos pueden verse en las siguientes tablas (Tabla 1 y 2): Tabla 1. Documentos analizados con relación a la memoria histórica Ley Nivel Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática Estatal Ley 2/2017, de 28 de marzo, de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía Autonómica Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura. [disposición derogada] Estatal Fuente: elaboración propia Tabla 2. Documentos analizados relacionados con la educación Ley Nivel Área curricular Real Decreto 217/2022, de 29 de marzo, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria. Estatal Geografía e Historia Educación en Valores Cívicos y Éticos Comunicación y Ciencias Sociales Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de Estatal Geografía e Historia 22 la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato. [disposición derogada] Valores éticos (1º y 4º ESO) Orden de 15 de enero de 2021, por la que se desarrolla el currículo correspondiente a la etapa de Educación Secundaria Obligatoria en la Comunidad Autónoma de Andalucía Autonómica Geografía e Historia Educación para la Ciudadanía y Derechos Humanos Valores Éticos Instrucción conjunta 1 /2022, de 23 de junio, de la dirección general de ordenación y Evaluación educativa y de la dirección general de formación profesional, por la que se Establecen aspectos de organización y funcionamiento para los centros que impartan Educación secundaria obligatoria para el curso 2022/2023. Autonómica Geografía e Historia Comunicación y Ciencias Sociales Fuente: elaboración propia En total, son siete los documentos que analizaremos. Por otro lado, para completar nuestra investigación, hemos realizado un cuestionario cualitativo dirigido a los docentes de secundaria del instituto IES San José de la Rinconada, situado en la localidad de San José de la Rinconada, en Sevilla. Este cuestionario se compone de 16 preguntas abiertas y se divide en tres categorías (Formación y conocimiento sobre la memoria histórica, opiniones y actitudes hacia la memoria histórica y enseñanza de la memoria histórica). El cuestionario es el siguiente: 23 Cuestionario sobre memoria histórica en el aula de Secundaria Enlace: https://forms.gle/zDfGr5mSLLBkzNRv7 Sexo: • Hombre • Mujer • Otro Indique en qué nivel o niveles imparte clase: ✓ Primer Ciclo ✓ Segundo Ciclo ✓ Bachillerato ✓ Ciclo Formativo ✓ Todos Asignaturas que imparte: _____________________________________________________________________ Mis años de experiencia docente son: _______________________________________________________________ Formación y conocimiento sobre la memoria histórica 1. ¿Qué entiendes por memoria histórica? 2. ¿Crees que posees suficientes conocimientos sobre memoria histórica? ¿Sabrías trasladar este tema al aula? 3. En caso de tener formación sobre memoria histórica, ¿de dónde proviene (¿universidad, cursos de formación, autodidacta, familiares…?) 4. ¿Te gustaría conocer más sobre el tema o te es indiferente? Opiniones y actitudes hacia la memoria histórica. 1. ¿Consideras la memoria histórica como un tema importante y de actualidad? 2. ¿Crees que los alumnos sentirían interés por este tema? 3. ¿Crees que la enseñanza de la memoria histórica puede ayudar a los estudiantes a comprender la realidad actual? O, en cambio, ¿crees que es un tema más político que educativo y que puede reabrir viejas heridas? 24 4. ¿Crees que, al abordar la memoria histórica en el aula, puede existir rechazo por parte de las familias o por parte de la comunidad educativa? Enseñanza de la memoria histórica. Práctica en el aula. 1. ¿Has trabajado la memoria histórica alguna vez en el aula? 2. En caso de haber respondido que sí, ¿en qué curso y asignatura? ¿Te resultó satisfactoria la experiencia? 3. En tu centro, ¿se han dispuesto de recursos didácticos relacionados con la memoria histórica, se han dado charlas o se ha realizado alguna visita a lugares relacionados con el tema? 4. Si tuvieras que trabajar la memoria histórica en el aula, ¿qué tipo de actividades y recursos plantearías? 5. Si tuvieras que trabajar la memoria histórica en el aula, ¿crees que sería buena idea hacerlo de forma transversal, es decir, a través de todas las asignaturas posibles? 6. Si te encontraras con la oposición de miembros de la comunidad educativa (familias, otros docentes), ¿seguirías trabajando la memoria histórica en el aula o dejarías de hacerlo? 7. Si se planteara la inclusión de la memoria histórica en el currículo escolar de todos los niveles educativos, ¿te parecería una buena o mala decisión? 8. ¿Qué dificultades, como docente, te encuentras a la hora de abordar este tema? 31 humanos y memoria democrática de empleadas y empleados públicos. Singularmente, la disposición adicional decimotercera contempla la adopción de acciones para garantizar el conocimiento, difusión y promoción de la historia de la democracia en España a través de la preservación de los archivos de las Presidencias del Gobierno democráticas. (Ley 20/2022, preámbulo, p. 15). En efecto, se le da mucha importancia a la regulación de la investigación, ya que se habla de ello en los artículos 9, 15, 27, 29, 45 y 46. Es mucho más breve, sin embargo, la mención a medidas relacionadas con el currículo escolar o con la formación del profesorado en cuanto a memoria histórica, ya que queda limitado exclusivamente al artículo 44: 1. El sistema educativo español incluirá entre sus fines el conocimiento de la historia y de la memoria democrática española y la lucha por los valores y libertades democráticas, desarrollando en los libros de texto y materiales curriculares la represión que se produjo durante la Guerra y la Dictadura. A tal efecto, se procederá a la actualización de los contenidos curriculares para Educación Secundaria Obligatoria, Formación Profesional y Bachillerato. 2. Las administraciones educativas adoptarán las medidas necesarias para que en los planes de formación inicial y permanente del profesorado se incluyan formaciones, actualización científica, didáctica y pedagógica en relación con el tratamiento escolar de la memoria democrática, impulsando asimismo en la comunidad educativa el derecho a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición. (Ley 20/2022, Art. 44, p. 34). Se nos dice, en resumen, que el sistema educativo español debe incluir en su currículo la memoria democrática para enseñar en valores democráticos, algo que ya se nos menciona en el preámbulo de la ley. Como veremos más adelante, es llamativo que la memoria democrática siempre venga en relación a la ciudadanía y no se hable nunca en términos más políticos (franquismo, exilio, guerra, etc.). Al menos, sí se establece que desde la Administración debe fomentarse una formación en relación a este tema al profesorado y que los contenidos curriculares serán actualizados. La Ley 2/2017, de 28 de marzo, de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía Como indicábamos anteriormente, es en la legislación autonómica donde se ha llegado a profundizar más en los temas relacionados con la memoria democrática. En 32 Andalucía, contamos con la ley 2/2017, de 28 de marzo, de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía. El principal objetivo de esta ley lo encontramos en el artículo 1: “[…] garantizar el derecho de la ciudadanía a conocer la verdad de los hechos acaecidos [...] en el periodo que abarca la Segunda República, la Guerra Civil, la Dictadura franquista y la transición a la democracia hasta la entrada en vigor del primer Estatuto de Autonomía para Andalucía”. (art. 1, p. 12). Aquí sí se hace referencia explícita a aquellos periodos que tienen que ver con la memoria histórica española, ya que, en la Ley 20/2022, no se mencionan ninguno de estos periodos explícitamente. En el preámbulo de la ley, se indica que es en el capítulo tercero del título V donde se alude al ámbito educativo. Concretamente, se dice lo siguiente: El capítulo tercero refleja la importancia que el conocimiento de la verdad tiene para lograr los fines de esta ley y fortalecer los valores democráticos, y por ello obliga a que la materia de la memoria democrática sea incluida en el currículo de la educación secundaria obligatoria, del bachillerato y de la educación permanente de personas adultas, así como en los planes de formación del profesorado, y pueda ser considerada en los estudios universitarios que proceda. Además se impulsará la realización de proyectos de investigación y divulgación sobre la materia y la colaboración de los medios de comunicación públicos. Este capítulo termina con un artículo en el que se detalla la mutua colaboración entre la Consejería competente en materia de memoria democrática y las entidades locales en el cumplimiento de los objetivos de esta ley en el respectivo ámbito de competencias. (Ley 2/2017, preámbulo, p. 11). Es decir, para que la sociedad andaluza conozca la verdad, es imprescindible incluir la memoria democrática en el currículo de Educación Secundaria Obligatoria, de Bachillerato y de la Educación de personas adultas, así como en la formación del profesorado y también en los proyectos de investigación universitarios. Estos conceptos se desarrollan en los artículos 46 y 47. El primero hace alusión a los proyectos de investigación y el segundo habla de las actuaciones en materia de enseñanza: 1. Para fortalecer los valores democráticos, la Consejería competente en materia de educación incluirá la Memoria Democrática en el currículo de la educación primaria, de la educación secundaria obligatoria, del bachillerato y de la educación permanente de personas adultas. Los contenidos deberán basarse en las prácticas científicas propias de la investigación historiográfica. 33 2. Con el objetivo de dotar al profesorado de herramientas conceptuales y metodológicas adecuadas, la Consejería competente en materia de educación incorporará a los planes de formación del profesorado la actualización científica, didáctica y pedagógica en relación con el tratamiento escolar de la Memoria Democrática de Andalucía. 3. Asimismo, se impulsará en colaboración con las universidades andaluzas la incorporación de la Memoria Democrática en los estudios universitarios que proceda. (Ley 2/2017, art. 47, p. 28). Este es también el único artículo que encontramos en relación con este ámbito, tal y como sucede en la Ley 20/2022. Si comparamos ambas medidas, son muy parecidas, ya que las dos hablan de la inclusión de la memoria histórica en el currículo educativo. Sin embargo, es curioso resaltar que la Ley 20/2022 no incluye la revisión de los contenidos en Educación Primaria, cosa que la Ley 2/2017 sí hace. Asimismo, se incluye la enseñanza de personas adultas en la Ley 2/2017, pero se ignora la Formación Profesional, que sí tiene en cuenta la Ley 20/2022. Por otra parte, algo digno de mencionar es que en la Ley 2/2017 se habla de que los contenidos sobre memoria histórica deben basarse en las prácticas científicas propias de la investigación historiográfica, algo que va en consonancia con el objetivo principal de la ley (garantizar el derecho de la ciudadanía a conocer la verdad). En la tabla 4, podemos ver un resumen de las menciones al ámbito educativo que se dan en los documentos que hemos analizado. 34 Tabla 4. Menciones al ámbito educativo en la legislación sobre memoria histórica Menciones al ámbito educativo Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura [disposición derogada]. Ninguna Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática. Tercera sección del Capítulo I. Artículo 44. Mención a la etapa de Educación Secundaria Obligatoria, Formación Profesional y Bachillerato Ley 2/2017, de 28 de marzo, de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía Capítulo tercero del título V. Artículo 46 Mención a la Educación Primaria, la Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y la educación permanente de personas adultas Fuente: elaboración propia 4.2. Legislación educativa Para analizar la legislación educativa, realizaremos un análisis de frecuencias. En la tabla 5, podemos ver un resumen de las dimensiones analizadas (convivencia, política y social) en los cuatro documentos: 35 Tabla 5. Tabla general de frecuencias y porcentajes por dimensiones Dimensiones Real Decreto 217/2022 Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre Orden de 15 de enero de 2021 Instrucción conjunta 1 /2022, de 23 de junio Total Convivencia F. 107 P. 28.69% F. 125 P. 27,00% F. 141 P. 28,14% F. 56 P. 19,18% 429 Política F. 125 P. 33,51% F. 190 P. 41,04% F. 186 P. 37,13% F. 107 P. 36,64% 608 Social F. 141 P. 37,8% F. 148 P. 31,97% F. 174 P. 34,73% F. 129 P. 44, 18% 592 Totales F. 373 P. 100,00% F. 463 P. 100,00% F. 501 P. 100,00% F. 292 P. 100,00% 1629 En los resultados, podemos apreciar que la dimensión con mayor peso es la política, aunque le sigue muy de cerca la dimensión social y sí hay una mayor distancia con la dimensión de convivencia. Sin embargo, es de interés resaltar que esta dimensión política está mucho más presente en la legislación anterior (Real Decreto 1105/2014 y Orden de 15 de enero de 2021) que en la presente (Real Decreto 217/2022 e Instrucción Conjunta 1/2022), en las que predomina mayoritariamente lo social. A continuación, en la tabla 6, podemos ver los descriptores de la dimensión convivencia de forma detallada: 36 Tabla 6. Tabla de frecuencias y porcentajes de la dimensión convivencia Descriptores Real Decreto 217/2022 Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre Orden de 15 de enero de 2021 Instrucción conjunta 1 /2022, de 23 de junio Total Conflicto F. 26 P. 24,3% F. 0 P. 0,00% F. 36 P. 25,53% F. 0 P. 0,00% 62 Convivencia F. 28 P. 26,17% F. 3 P. 2,4% F. 33 P. 23,4% F. 21 P. 37,5% 85 Guerra F. 4 P. 3,74% F. 103 P. 82,4% F. 34 P. 24,11% F. 3 P. 5,36% 144 Pacífica F. 11 P. 10,28% F. 2 P. 1,6% F. 5 P. 3,55% F. 7 P. 12,5% 25 Paz F. 18 P. 16,82% F. 10 P. 8% F. 20 P. 14,18% F. 15 P. 26,79% 63 Sublevación F. 0 P. 0.00% F. 1 P. 0,8% F. 0 P. 0,00% F. 0 P. 0,00% 1 Violencia F. 20 P. 18,69% F. 6 P. 4,8% F. 13 P. 9,22% F. 10 P. 17,86% 49 Totales F. 107 P. 100,00% F. 125 P. 100,00% F. 141 P. 100,00% F. 56 P. 100,00% 429 Es de gran interés resaltar que la legislación anterior no menciona el descriptor «conflicto» pero que la legislación vigente sí lo hace, ya que en la LOMLOE se pretende enseñar a través de problemas socialmente relevantes que afectan al tiempo presente, tal y como se dice al explicar el primer bloque de saberes básicos: «Con este enfoque basado en problemas sociales relevantes se pretende despertar en el alumnado la conciencia histórica sobre problemas, conflictos e incertidumbres actuales, complementando las visiones geográfica e histórica de la sociedad a través de su dinámica y evolución en el tiempo». Por otra parte, existe una gran diferencia en los porcentajes de los descriptores «Guerra» y «Sublevación». En la legislación anterior, podemos apreciar que son palabras que se repiten con cierta frecuencia, ya que los contenidos de las asignaturas estaban detallados con mucha profundidad. Por ejemplo, en 4ºESO se incluye la Guerra Civil Española y el Franquismo, así como otras guerras europeas, y es también uno de los temas que se incluían en la asignatura de Valores Éticos. Sin embargo, en la legislación vigente, no existe una organización tan desarrollada de los contenidos, sino que se desarrollan los llamados «saberes básicos», que son mucho más generales y dan una mayor libertad al 37 docente a la hora de diseñar las situaciones de aprendizaje. La mayoría de estos saberes básicos se centran en cuestiones sociales, en valores ciudadanos, etc. A continuación, en la tabla 7, podemos ver las frecuencias y porcentajes de los descriptores de la dimensión política: Tabla 7. Tabla de frecuencias y porcentajes de descriptores de la dimensión política Dimensiones Real Decreto 217/2022 Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre Orden de 15 de enero de 2021 Instrucción conjunta 1 /2022, de 23 de junio Total Ciudadanía F. 34 P. 27,2% F. 2 P. 1,05% F. 36 P. 19,35% F. 24 P. 22,43% 96 Constitución F. 12 P. 9,6% F. 27 P. 14,14% F. 23 P. 12,37% F. 22 P. 20,56% 84 Democracia F. 9 P. 7,2% F. 16 P. 8,38% F. 23 P. 12,37% F. 6 P. 5,61% 54 Democrático/a F. 42 P. 33,6% F. 9 P. 4,71% F. 36 P. 19,35% F. 28 P. 26,17% 115 Dictadura F. 0 P. 0,00% F. 14 P. 7,33% F. 8 P. 4,3% F. 0 P. 0,00% 22 Franquismo F. 0 P. 0,00% F. 13 P. 6,81% F. 0 P. 0,00% F. 0 P. 0,00% 13 Participación democrática F. 1 P. 0,8% F. 1 P. 0,52% F. 1 P. 0,54% F. 0 P. 0,00% 3 Persecución F. 0 P. 0,00% F. 0 P. 0,00% F. 0 P. 0,00% F. 1 P. 0,93% 1 Política F. 27 P. 21,6% F. 109 P. 57,07% F. 59 P. 31,72% F. 26 P. 24,3% 221 Régimen totalitario F. 0 P. 0,00% F. 0 P. 0,00% F. 0 P. 0,00% F. 0 P. 0,00% 0 Totales F. 125 P. 100,00% F. 191 P. 100,00% F. 186 P. 100,00% F. 107 P. 100,00% 609 En los descriptores de la dimensión política, observamos claramente que apenas se mencionan términos vinculados con la dictadura y lo que le rodea, como «Régimen totalitario», «Persecución», «Franquismo» o «Dictadura». En el caso de los descriptores «Franquismo» y «Dictadura», son mencionados en la legislación anterior debido al profundo desarrollo de los contenidos del currículo, pero desaparecen ya en la legislación vigente. 38 Es relevante también que hay una mayor presencia de la ciudadanía y de lo relacionado con la democracia en la legislación actual, pero como apuntábamos anteriormente, se evita hablar directamente de términos que implican una mayor politización. A continuación, en la tabla 8, podemos ver las frecuencias y los porcentajes de los descriptores de la dimensión social: Tabla 8. Tabla de frecuencias y porcentajes de descriptores de la dimensión social Descriptores Real Decreto 217/2022 Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre Orden de 15 de enero de 2021 Instrucción conjunta 1 /2022, de 23 de junio Total Derechos Humanos F. 15 P. 10,64% F. 26 P. 17,57% F. 44 P. 25,29% F. 9 P. 6,98% 94 Dignidad F. 7 P. 4,96% F. 19 P. 12,84% F. 27 P. 15,52% F, 8 P. 6,2% 61 Diversidad F. 37 P. 26,24% F. 22 P. 14,86% F. 13 P. 7,47% F. 30 P. 23,26% 102 Exilio F. 0 P. 0,00% F. 2 P. 1,35% F. 0 P. 0,00% F. 0 P. 0,00% 2 Libertad F. 12 P. 8,51% F. 22 P. 14,86% F. 35 P. 20,11% F. 8 P. 6,2% 77 Memoria democrática/histórica F. 6 P. 4,26% F. 1 P. 0,68% F. 1 P. 0,57% F. 3 P. 2,33% 11 Minorías F. 9 P. 6,38% F. 1 P. 0,68% F. 2 P. 1,15% F. 10 P. 7,75% 22 Sociedad F. 55 P. 39,01% F. 55 P. 37,16% F. 52 P. 29,89% F. 61 P. 47,29% 223 Totales F. 141 P. 100,00% F. 148 P. 100,00% F. 174 P. 100,00% F. 129 P. 100,00% 592 En los descriptores de la dimensión social, llama la atención que los descriptores menos mencionados sean «exilio», «minorías» y «dignidad», con muy escasa presencia, algo que contrasta con «sociedad», que aparece un total de 223 veces, junto a «diversidad» (102 veces) y «derechos humanos» (94 veces). «Exilio» solo es mencionado en el Real Decreto 1105/2014, concretamente en los contenidos de «La dictadura franquista» de la asignatura Historia de España de 2º de Bachillerato, pero es una palabra que ya no aparece en la legislación vigente. 39 Sí es mencionada en la nueva legislación la palabra «memoria democrática». Es, de hecho, una de las competencias específicas de la materia Geografía e Historia, en un contexto en el que se le da mucho énfasis a la Constitución española: 5. Analizar de forma crítica planteamientos históricos y geográficos explicando la construcción de los sistemas democráticos y los principios constitucionales que rigen la vida en comunidad, así como asumiendo los deberes y derechos propios de nuestro marco de convivencia, para promover la participación ciudadana y la cohesión social […] La Constitución es producto no solo de un determinado momento del pasado próximo –la Transición a la democracia–, sino el resultado de una trayectoria más dilatada en el tiempo que integra los movimientos, acciones y acontecimientos que, desde distintas culturas políticas, han contribuido al afianzamiento de las ideas y valores que han ayudado a conformar el sistema democrático actual. Supone, por tanto, el reconocimiento de la memoria democrática y el análisis de los distintos momentos históricos que la conforman, en especial, la pérdida de las libertades y derechos tras el golpe de Estado del 1936, así como la visibilización de la aportación de las mujeres, que han marcado, a través de su compromiso y acción pacífica, gran parte de los avances y logros del estado social y de derecho que hoy disfrutamos. (Real Decreto 217/2022, p. 99) La última parte es la más interesante, ya que, en este caso, sí vemos una clara mención a los acontecimientos que marcaron nuestro país (“la pérdida de libertades y derechos tras el golpe de Estado del 1936”). Sin embargo, es una mención que no incorpora ningún carácter político: no se habla de ninguno de los dos bandos de la Guerra Civil, no se alude a la dictadura explícitamente, etc., sino que se prefiere optar por la enseñanza de sus consecuencias directas (la pérdida de derechos). En los cursos de tercero y cuarto de Geografía e Historia, también se incorpora la memoria democrática como una competencia específica y un saber básico: Competencia específica 5. 5.1 Conocer, valorar y ejercitar responsabilidades, derechos y deberes y actuar en favor de su desarrollo y afirmación, a través del conocimiento de nuestro ordenamiento jurídico y constitucional, de la comprensión y puesta en valor de nuestra memoria democrática y de los aspectos fundamentales que la conforman, de la contribución de los hombres y mujeres a la misma y la defensa de nuestros valores constitucionales. Saberes básicos […] B. Sociedades y territorios: […] 40 − La memoria democrática. Experiencias históricas dolorosas del pasado reciente y reconocimiento y reparación a las víctimas de la violencia. El principio de Justicia Universal. (Real Decreto 217/2022. p. 106). Tanto la competencia específica como el saber básico son conceptos bastante amplios en el nuevo currículo educativo, ya que mencionar “experiencias históricas dolorosas del pasado reciente” deja un abanico de posibilidades abierto para los docentes. No hay una referencia explícita al pasado español. En el caso concreto de la competencia específica, se vuelve a vincular la memoria democrática con la constitución y los deberes del ciudadano. Es decir, se aprendería la memoria histórica siempre vinculada a una defensa de la democracia y de los derechos humanos, y no a un contexto político. Por otra parte, tenemos que la memoria democrática también forma parte de una competencia específica, un criterio de evaluación y un saber básico de la asignatura Educación en Valores Cívicos y Éticos: Competencias específicas […] 2. Actuar e interactuar de acuerdo con normas y valores cívicos y éticos, a partir del reconocimiento fundado de su importancia para regular la vida comunitaria y su aplicación efectiva y justificada en distintos contextos, para promover una convivencia pacífica, respetuosa, democrática y comprometida con el bien común. […] Es necesario subrayar aquí la importancia de fundamentar y suscitar el respeto debido a aquellos principios y valores que constituyen nuestro marco cívico y ético de referencia, tales como la solidaridad, la interculturalidad, el respeto por las minorías y la efectiva igualdad y corresponsabilidad entre hombres y mujeres, además de promover entre el alumnado el cuidado del patrimonio cultural y natural, el conocimiento de los fundamentos y acontecimientos que conforman nuestra memoria democrática (Real Decreto 217/2022, p. 72). Criterios de evaluación […] 2.1 Promover y demostrar una convivencia pacífica, respetuosa, democrática y comprometida con el bien común, a partir de la investigación sobre la naturaleza social y política del ser humano y el uso y comprensión crítica de los conceptos de ley, poder, soberanía, justicia, Estado, democracia, memoria democrática, dignidad y derechos humanos. (Real Decreto 217/2022, p. 74). Saberes básicos […] B. Sociedad, justicia y democracia: […] – La política: ley, poder, soberanía y justicia. Formas de Estado y tipos de gobierno. El Estado de derecho y los valores constitucionales. La democracia: principios, procedimientos e instituciones. La memoria democrática. La guerra, el terrorismo y otras formas de violencia política. (Real Decreto 217/2022, p 75). 47 En la pregunta «Si se planteara la inclusión de la memoria histórica en el currículo escolar de todos los niveles educativos, ¿te parecería una buena o mala decisión?» encontramos una amplia unanimidad, ya que a nueve docentes les parecería muy buena decisión. Solo uno ha respondido que le parecería una mala decisión, ya que «no es un tema central». En la pregunta «¿Qué dificultades, como docente, te encuentras a la hora de abordar este tema?», varios docentes mencionan que encuentran el tema bastante sesgado y que muchos alumnos tienen opiniones sin fundamento o bastante radicales a veces. Otros aluden a que el principal problema es que el alumnado no presenta interés en el tema y que habría que trabajar referentes cercanos a ellos, como, en este caso, podría ser el Canal de los Presos en La Rinconada. Un docente alude a la falta de especialidad, ya que la asignatura que imparte es Filosofía. Otro docente piensa que, de abordarse el tema de forma objetiva, no debería haber ningún problema. Por último, uno de los docentes alude a que ya no hay problemas para trabajar este tema en el aula, pero que «no puede girar todo el currículum en torno a esta idea». En este apartado, podemos concluir que la memoria histórica no es algo que los docentes hayan trabajado de forma profunda en el aula, sino que la mayoría ha optado por realizar actividades puntuales sobre este tema. Encontramos que las asignaturas en las que se ha tocado este tema son, sobre todo, las relacionadas con la rama de Ciencias Sociales, Humanidades o Idiomas (Inglés, Lengua Castellana y Literatura, Filosofía, y Geografía e Historia). Pese a que es un tema poco trabajado habitualmente, los docentes tienen ciertas ideas sobre cómo trabajarlo en el aula (vídeos, salidas, uso de recursos como noticias, etc.) y piensan que lo ideal sería hacerlo de forma transversal, además de que existe interés en que el currículum educativo introduzca estas cuestiones. A modo de síntesis, podemos concluir que las opiniones de los docentes son bastante homogéneas entre ellas. No existen grandes diferencias a excepción de una de las respuestas, que no consideraba la memoria democrática como un tema tan importante. Sin embargo, esta homogeneidad resulta algo preocupante, porque, pese a que los docentes creen que la memoria democrática debe tener mayor presencia en las aulas, muchos siguen sin trabajarla debido a la inseguridad, a la ausencia de proyectos en común en el centro, a su propia falta de formación… 48 5. Conclusiones y discusión 5.1. La educación en la legislación sobre memoria democrática En primer lugar, respondiendo al objetivo «Indagar en las políticas que establece la actual ley estatal sobre memoria democrática (Ley 20/2022) y la ley autonómica de Andalucía (Ley 2/2017) para averiguar si incluyen aspectos relacionados con la educación y en qué manera», podemos concluir que las menciones al ámbito educativo son muy reducidas en la legislación actual. De forma general, como hemos podido comprobar, la legislación española sobre memoria histórica ha sido claramente insuficiente y se ha pretendido mejorar y ampliar en los últimos años, con la llegada del segundo gobierno de Pedro Sánchez en 2020. No obstante, en este proceso también ha sido importante la legislación autonómica, que intentaba completar los huecos que dejaba la Ley 52/2007. Gracias al marco que ofrece la nueva ley estatal, la Ley 20/2022, hoy se siguen llevando a cabo diversas medidas con relación a la memoria democrática, como la reciente exhumación de José Antonio Primo de Rivera, el fundador de la Falange Española (Sánchez, 2023). Sin embargo, en lo que al ámbito educativo se refiere, ninguna ley desarrolla en demasía este tema. La primera ley sobre memoria histórica, la Ley 52/2007, ni siquiera le dedica un solo artículo. Sí hallamos una breve mención en la ley autonómica de Andalucía, la Ley 2/2017, y también en la nueva ley autonómica, la Ley 20/2022, en la que se defiende la inclusión de este tema en el currículo educativo y se insiste, asimismo, en la formación del profesorado. Estas breves referencias son cambios positivos y demuestran que hay interés, desde el Gobierno, en que la memoria democrática forme parte del currículo educativo. La razón de que estas alusiones sean breves es, probablemente, porque son cuestiones que se desarrollan de forma más profunda, en las leyes educativas, ya que, al ser leyes sobre memoria histórica, deben centrarse más en otros asuntos (como la reparación de las víctimas del franquismo, la creación de centros de investigación, etc.). El futuro, sin embargo, queda muy abierto. Podría suceder que el próximo Gobierno no dé tanta importancia a estas cuestiones sobre memoria democrática, o que incluso se llegue a derogar la Ley 20/2022. En Andalucía, por ejemplo, el partido político Vox intentó derogar la Ley de Memoria Histórica y Democrática en Andalucía (Montenegro, 2022). Como tantas veces ha sucedido en educación, muchos asuntos 49 dependen directamente del partido que gobierne, por lo que es imposible predecir si España seguirá concediéndole esta relevancia a la memoria democrática y que, por consiguiente, se acabe trasladando al ámbito educativo. 5.2. La memoria histórica en el currículo educativo En este apartado, daremos respuesta a los objetivos específicos «Analizar la ley actual de educación (LOMLOE) y su consecuente Real Decreto 217/2022 para conocer qué cuestiones relacionadas con la memoria histórica se incluyen, así como analizaremos la instrucción de la Junta de Andalucía» y «Comparar los reales decretos de la LOMLOE (2020) y de la LOMCE (2013) para ver sus similitudes y diferencias en cuanto a la inclusión de la memoria democrática. Lo mismo se hará con las órdenes e instrucciones autonómicas». En primer lugar, ha quedado claro que la ley actual de educación, la LOMLOE, sí ha querido dar algunas pinceladas en cuanto a la enseñanza de la memoria histórica. Este descriptor es apenas mencionado en la legislación anterior (una o dos veces) y ahora se menciona un total de seis veces, como parte de las competencias específicas y de los saberes básicos de las asignaturas de Geografía e Historia y de Educación en Valores Cívicos y Éticos. No obstante, se menciona de forma muy general, como casi todos los saberes básicos de las Ciencias Sociales. Esto es, no hay alusión ninguna a descriptores mucho más específicos y que se vinculan con la memoria histórica, como «exilio», «régimen totalitario», «persecución», «franquismo», «dictadura» o «sublevación». Solo aparece el descriptor «guerra», sin referirse a ninguno de los acontecimientos relacionados con la historia del país. Sí consideramos positivo que una de las competencias específicas (la número 5) de Geografía e Historia haga mención a «la pérdida de las libertades y derechos tras el golpe de Estado del 1936, así como la visibilización de la aportación de las mujeres», pero es la única referencia a la dictadura que encontramos en el Real Decreto 217/2022, y no se alude al conflicto político en sí, sino a su carácter social y, especialmente, relacionado con la convivencia (descriptor que aparece 26 veces). Si bien la legislación educativa actual (Real Decreto 217/2022 y la Instrucción conjunta 1 /2022) se preocupa más por el aspecto social de la memoria democrática, la legislación anterior (Real Decreto 1105/2014 y Orden de 15 de enero de 2021) aludía más 50 al aspecto político. Esto se debe, sobretodo, a que en la LOMCE había una mayor preocupación por la definición del currículo y sus contenidos. La LOMLOE se limita a definir una serie de saberes básicos para las situaciones de aprendizaje, con lo cual, el docente tiene más libertad (aunque en Bachillerato sí se definen más estos saberes). De ahí que descriptores como «guerra», «sublevación», «dictadura», «franquismo» y «exilio» sí aparezcan y en mucha mayor cantidad, pues el currículo de la LOMCE definía contenidos relacionados con la Guerra Civil y el Franquismo tanto en 4ºESO, en la asignatura de Geografía e Historia, como en 2º de Bachillerato con la asignatura de Historia de España. Por lo tanto, podemos concluir que el currículo educativo ha tomado una deriva mucho más social que política, lo cual podría perjudicar a la enseñanza de la memoria democrática. Si bien es un tema que desde el Gobierno está cobrando una clara importancia, y que en la propia LOMLOE aparece recogido en competencias específicas y saberes básicos, no se incluyen cuestiones muy importantes como podrían ser el exilio de las víctimas, los daños que sufrieron, la represión ocurrida en la dictadura de Francisco Franco, las ideologías que existieron, etc., o al menos, queda en manos de la propia iniciativa del docente. Estas cuestiones son solo mencionadas en los saberes básicos de 2º de Bachillerato, un curso ya posobligatorio. Todo esto había sido denunciado ya por el investigador Díaz Gutiérrez (2022). Para él, es algo negativo que la LOMLOE haya limitado los contenidos de la memoria democrática a una mera historia de la democracia, ya que considera que esto contribuye a ocultar cierta parte del pasado. De hecho, una de sus críticas es que el Holocausto es uno de los saberes básicos del tercer y cuarto curso, pero que en el resto de los saberes no se nombra la dictadura ni la lucha antifranquista, algo que ya hemos comprobado en el presente TFM con el análisis de frecuencias. Según Díaz Gutiérrez, desde el Gobierno justificaron de varias maneras que la memoria histórica no se incluyera del todo en el currículum de la LOMLOE. Entre ellas, que el Ministerio no puede hacerse cargo del porcentaje que corresponde a las comunidades autónomas, que ahora el currículum debe basarse en competencias y saberes básicos, que el profesorado es el que tiene la libertad de decidir sobre los contenidos y que tampoco pueden controlar el mercado de los libros de texto. 51 Díaz Gutiérrez (2021) también denuncia en otra noticia la rareza que supone la separación de Historia de España (asignatura de 2º de Bachillerato) de la Historia del Mundo Contemporáneo (asignatura de 1º de Bachillerato), cosa que en los países más próximos no se hace. Además, la materia de Historia de España abarca contenidos desde la Antigüedad hasta el presente, por lo que temas como la Guerra Civil y la dictadura se dejan para el último trimestre y ya no queda tiempo para ellos, debido a la presión que supone la prueba de acceso a la universidad. En resumen, las menciones a la memoria democrática de la nueva ley, la LOMLOE, son insuficientes al ser demasiado generales, evitando hablar con claridad y franqueza del pasado del país. 5.3. Opinión y formación de los docentes En este apartado, daremos respuesta al objetivo específico «Diseñar y aplicar un cuestionario para conocer la opinión de los docentes sobre la memoria histórica y cómo la aplican en el aula». En líneas generales, el cuestionario nos ha permitido conocer con mayor profundidad la situación de los docentes, las dificultades con las que se encuentran a la hora de abordar la memoria histórica en el aula y qué opinión tienen sobre el tema. Una importante limitación ha sido la pequeña muestra del estudio (10 respuestas), ya que nos ha resultado difícil conseguir más respuestas debido a la alta carga de trabajo de los docentes, que muchas veces no les permitía dedicar un pequeño tiempo a la realización del cuestionario. De todas formas, esta perspectiva que nos aporta el cuestionario resulta muy enriquecedora si la comparamos con la perspectiva que nos da la nueva ley educativa al respecto. La LOMLOE incluye la memoria democrática solo en dos asignaturas de Educación Secundaria: Educación en Valores Cívicos y Éticos y Geografía e Historia. Sin embargo, los docentes sí piensan que sería muy necesario tratar este tema de forma transversal, aunque sea algo que no se haya llevado a cabo en el centro IES San José de la Rinconada, más allá de las iniciativas que haya propuesto el propio museo de la localidad desde el área de Cultura y Memoria Histórica. En cualquier caso, resulta fundamental la colaboración de los docentes y también de las instituciones que rodeen al 52 propio instituto (museos, Ayuntamiento, etc.) y, en el caso de La Rinconada, resulta positivo que haya habido alguna iniciativa relacionada con este tema. Por otra parte, los docentes también manifiestan que la memoria democrática debería incluirse en el currículum educativo de todas las etapas educativas, una necesidad que incluyó la ley autonómica andaluza y que también ha incluido la nueva Ley de Memoria Histórica 20/2022. No obstante, la mención a la memoria democrática en la LOMLOE parece insuficiente y muy generalista, por lo que no parece que las cosas vayan a cambiar mucho. Cabe decir que estos cambios habría que valorarlos más tarde en el tiempo, ya que la ley acaba de implantarse. La gran mayoría de los docentes han afirmado también que les faltaría más formación sobre este tema. Resultaría de ayuda que desde los Centros de Profesorado (CEP) se incentivaran cursos sobre la memoria histórica. En el caso andaluz, desde la Ley 2/2017 se plantea que el profesorado reciba cursos sobre este tema, pero sabemos que desde el curso 2019-2020, solo se han conseguido 135 certificaciones individuales por participar en cursos en materia de memoria histórica y 85 certificaciones mediante grupos de trabajo en el centro. Esto supone el 0,13% del profesorado andaluz (Ramajo, 2023). Además, desde el año 2019, la Junta de Andalucía eliminó la memoria histórica de los planes de formación del profesorado, pese a que están obligados por ley a incluirla (Ramajo, 2022). Por lo tanto, podemos concluir que la formación del profesorado en cuanto a memoria democrática continúa siendo deficiente y que depende demasiado del interés personal que tenga el docente, de su propia historia familiar y del grado universitario que hayan estudiado. El interés por parte de la Administración para formar al profesorado sigue siendo escaso, por más que la legislación quiera incentivar a ello. Pese a que puede haber opiniones distintas, en general, parece que la mayoría de los docentes están de acuerdo con que la enseñanza de la memoria histórica puede ser beneficiosa para el alumnado y que debe estar presente en el currículo educativo. Sin embargo, es necesario señalar que incluso dentro de los propios profesores de Geografía e Historia, algunos no han trabajado este tema en el aula, tal y como aparece mencionado en una de las respuestas del cuestionario. Es decir, hay cierto consenso en que debe enseñarse, pero por diversos motivos (miedo a la reacción de la comunidad educativa, falta de tiempo, no se contempla en el currículum) no se hace. También llama la atención 53 que los docentes estén de acuerdo en que trabajar contenidos de forma transversal parece fundamental, pero esta forma de trabajar ni es la norma ni parece ponerse en práctica. En conclusión, pese a que muchos profesores creen que la memoria democrática es un tema fundamental en la educación, muchas veces este tema no se trabaja en el aula o se trabaja de forma muy puntual, sin consolidarse en la programación didáctica anual. Ello, unido a que la legislación no insiste demasiado en este tema, la memoria histórica queda relegada, continuamente, a la iniciativa propia del docente, que, en muchas ocasiones, no llega a impartir este contenido debido a la organización de los contenidos (marcados por la legislación y por los libros de texto). 5.4. Conclusión final Respondiendo a los objetivos generales «Valorar la presencia de la memoria histórica y democrática en el currículo actual de Educación Secundaria a través de los datos obtenidos» y «Reflexionar sobre cómo la memoria puede convertirse en una gran herramienta educativa», podemos concluir que, tal y como la investigación indica, incluir la memoria histórica en la enseñanza es muy beneficiosa para el alumnado, pero continúa siendo un tema invisibilizado en el currículum de Secundaria. En general, da la sensación de que la inclusión de la memoria democrática depende en mayor medida de la iniciativa de docentes y no de la legislación educativa que esté vigente en el momento. La memoria democrática se ha incluido en la LOMLOE, pero da tanta libertad a los docentes que en ellos depende el enfoque que le quieran dar y el tiempo que le quieran dedicar a este tema, incluso si hablan del propio franquismo o no. No es algo que sorprenda, ya que, de otras entrevistas a docentes, sabemos que muchos aluden a la falta de tiempo a la hora de impartir este tema, cosa que acaba juntándose con el miedo a que haya rechazo entre las familias o la comunidad educativa, etc. La memoria democrática, según investigaciones científicas, ha demostrado ser de utilidad para la formación de ciudadanos comprometidos con su pasado, presente y futuro. Una persona que comprenda bien el mundo que le rodea aspira a ser capaz de tomar decisiones en la democracia participativa en la que nos vemos inmersos, además de que conocerá mucho mejor sus derechos y libertades (Delgado Algarra, 2015). Sin embargo, parece ser que aún queda mucho para que la teoría, que demuestra que la memoria 54 democrática tiene efectos muy positivos en la formación del alumnado, se lleve a la práctica de forma eficaz y sistemática. 55 6. Bibliografía Aguilar Fernández, P. (1996). Memoria y olvido de la Guerra Civil española. Alianza Editorial. 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