El Logrero : comedia en prosa, compuesta en italiano por el Sr. Dr. Carlos Goldoni ; y traducida al español por Godomin Toibt
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N,iod. COMEDIA EN PROSA. ELLOGRERO COMPUESTA EN ITALIANO POil £L Sr. Dr. CARLOS GOLDONI ^ Y TRADUCIDA AL ESPAnOL POR GODOMIN TOIBT. ACTORES. Don Ambrosio , viejo loEl Caballero de los arboles, ^ Dqyi Fernando , joven J^oña Eugenia viuda ^ ^ Mantuano-. nuera del dicho. ' g Francisquino ^ criado. Conde de ¡a Isla. m Un Escribano que no habla. La Se ena se representa en Pavía , en una galería de' la casa de Don Ambrosio. s c E N A I. JOon Ambrofto, I un poco de buena economía { en un año defpues de la muerte de mi hifo , he ahorrado dos mil pefos : fabe Dios lo ^ue he fentido fu muer¬ te ; pero íi él viviera , en dos años mas no bailaban las ren¬ tas y era precífo hipotecar los caudales. Grande es el amor de A pa-.
1 "Cmedia padre j pero el áinero es tam¬ bién gran cofa. Aun gafto mu¬ cho por caufa de mí nuera: quiíiera libertarme de ella j pero en penfar que tendre que reñítuírla el dote^ me dan unos va¬ hídos de muerte. Me hallo en¬ tre la efpada y la pared: fi fe queda en cafa me come haíla los huefos 5 y í¡ fe marcha me lleva el corazón. Si pudiera en¬ contrar... ¿Mas qué veo ? aquí viene efte pegote que he de fufrir por fuerza en mi cafa. Eíle es otro regalo de mi hijo ; ya me parece|que feria tiempo que fe fuefe de aquí. S C E N A II. Don Fernandv y d dicho. Fern. Mui buenos dias , Señor Don Ambrollo. [Amb. Para mi ya no hai buenos dias , ni buenas noches. Fern. Compadezco el fentímiento de un padre. Habéis perdido en el pobre Don Fabricio uno de los mejores Caballeros- 'Afnb. Si Señor : Don Fabricio era un Caballero que hubiera da¬ do fin á los minerales de las In¬ dias.' Defpues de fu cafamiento ha gallado en dos años lo que yo no pudiera en diez : eíloi perdido. Señor raio ; y para re¬ cobrarme algo me ferá precifo vivir en adelante con mucho ahorro , y medir el pan con el palmo. en Profa, Fern. Perdonadme. No puedo per*^ fuadirme a que efté vueftra car fa en efe deforden. Amb. Vos no fabeis mis interefeft Fern. Me dixo vueílro hijo.-. Amb^ Mi hijo era un loco , llení> de vanidad y grandeza; la mugerle dominaba, y los amigos..* los amigos le comían el cora¬ zón. Fern. Señor , íi decís efo por mi > en un año que tengo el honor de eílar hofpedado en vueftra cafa , folo para graduarme efl ella Univerfidad , creo que mí padre haya correfpondido. Amb. Yo no lo digo por vos: mí hijo os quería mucho , y yo os he tenido en mi caía por el} pero ya que habéis confeguido el grado de Dodor , '¿porque os quedáis aqui perdiendo el tiempo que es tan preciofo ? Fern. Oy efpero cartas de mi pa¬ dre, y quanto antes podré qui¬ taros ella moleftia. Amb. Me admiro mucho que no tengáis priefa de ir á vueftra patria para oiros llamar el Se¬ ñor Dodor. Vueftra madre cí¬ tara impaciente por abrazar a fu hijo Dodor. Fern. Sa'ior, el honor de mi caía no fe funda fobre eftos títulos: creo que conocéis mui bien m* familia. Amb. Sé que fois noble , tanto co¬ mo ti rnejorj ptro... Eli-. La no¬ bleza íin dinero no es un vef-
LogrefO. tído fia forro j pero es un forro fin veílido. Fern. No entiendo fer de los mas defproveidos. ^jirnb. Ah! pues fi es afi aporque no vais á disfrutar vuefiras rique¬ zas ^ vos no eftais bien en cafa de un pobre hombre. Fern. Qperido Don Ambrofio, me haríais reir , fi... Si Tupierais mis miferias, mejor lloraríais: no tengo mas que lo precifo para vivir j y aquella cabeza ligera de mi nuera quiere tertulia , coche , lacayos ^ chocolate , café... Va¬ ya, vaya, yo eftoi defefperado, Fern. qué es forzofo que la ten¬ gáis en cafa ? ^Amb. No tiene padre , ni madre , ni parientes próximos: ¿queréis que la abandone ^ en aquella edad una viuda fola.,. Oh... Me haréis decir... Procurad qfe vuelva a cafar. Amb, Si fe hallara un buen parti¬ do... fer». No ferá difícil. Doña Eugenia tiene mucho mérito , y de¬ más de efo un rico dote. Amb. Qiié dote? qué deeis de rico dote^ mui poco es el que ha traído , y efe fe ha gaftado pa¬ ra ella , y mucho mas. Aquí, aqui eftan las liftas de los gaftos de eftas malditas bodas. Aquí eftan : de día la traigo fiempre en la faltriquera, y de noche la guardo debajo de la almohada; todas las deígracias que pueden fucederme no me afligirán tan¬ to como eftas cuentas. Malditas puntas , malditifimas eftofas ! oh moda , moda , maldita mil vezes! apuefto yo á que fi vuelve á cafarfe , todas eftas frioleras en cuenta de reftitucion no me las confiderarán por la mitad, Fern. Ni tampoco por el tercio. Amb. Muchas gracias, Señor Doc¬ tor... suelve* Ah I me ol¬ vidaba deciros una cofa. Fern. ¿Qué mandáis ? . Amb. Quifíera para mi regla fa** ber el día que habéis deftinado para la marcha. Fern. Vuelvo á repetiros qu« oyj efpero cartas de mi padre. Amb. ¿Si no las teneis ? Fern. Si no las tengo , ferá preciíb; detenerme, Amb. ¿Hijo mió, queréis tomar mi confejo ? hacedle una forprefa: idos á Mantua , y de repente compareced á fu vifta. Oh! qué gozo I qué alegría! ¡con qué extremo de jubilo abrazarán al hijo Doélor 1 Fern. De aqui á Mantua hai mu¬ chas leguas. Amb. Qué, no teneis dinero? Fern. Ahora eftoi algo efeafo á Ja verdad. Amb. Yo os diré como fe hace: íe vá al Tichino, fe toma un bar¬ co , y por pocas p efe tas os lle¬ varán hafta el Minchio, Ferih iY de allí hafta Mantua ? A a A
-jj, ^ómedia Anth, A píe. Fern, No viajan de eíe modo los mozos de mi calidad. Amh, Y los de la mia dicen á los de la vueftra, qae la cafa de un pobre hombre como yo no es pofada fuficiente á un Señor podor tan rico como vos, S CE NA III. Fernando folo. ¡Aque eiladq reduce l los hombres la avaricia! Don Ambrofio noble y rico íé juzga el mas vil y miferable de la tierra: y bien fe puede decir que lo es, pues la nobleza brilla en las ac-, ciones > y las riquezas de nada firven íí no fe ufa bien de ellas: yo debia irme de aquí al inftante que murió mi amigo Don Fabricio; pero fu mifma muer¬ te me ha detenido. Ah! íi el reípeto que yo he tenido a Do¬ ña Eugenia viviendo fu efpofo, fe ha trocado en amor defpues de muerto, y mi efperanza ali, mentandofe.. ¿Pero que efperanza puedo tener de verme contento , fi á qualquiera parte que mire hallo mil obftaculos á mi amor ! ella no fabe que yo la quiero, y en fablendolo pue¬ de defpreciarme : tengo dos ribales mui fuertes que íiempre - la aprietan... Mi padre no quer¬ rá que yo ahora me cafe... En verdad feria lo mejor el aufenen frofí. tarme... Si me iré? pero no quie¬ ro verme algún dia en precifion de repreender mi puñlaniraidad... Sepa ella que yo la quie-f ro 5 y quando mas no logre , agradezca mi cariño. Aquí víe-, ne... Qiiifiera decirla.. Pero me falta el valor... Tomaré tiemr po,... Meditare las palabras..^ ¡Oh corazón vil y cobarde!., hie avergüenzo de mi mifmo. S C E N A IV. JD. Eugenia y defpues Francifqumo. Eug, ¿Hafta quando he de vivir d e eñe modo ? ^quien puede aguantarla indifcrecion de Don Ambrollo ? las pailones de ani¬ mo han muerto á mi pobre efpofo , y quifiera eñe viejo que también yo rae volviefe etica , y me muriera de defefperacion. Qiiiílera volverme á cafar j pe¬ ro no baña decir quiero, que es precifo efperar la ocafion: por¬ que para no afegurarme de me¬ jorar mi eftado, no debo expoponerme á empeorarle. Sale Franc. Señora, el S ráor Con¬ de de la Isla defea hacer 3 ufted una viílta y ponerfe á fus pies. F’afe, Eug. Q,ue entre. Eñe no feria mal partido para mi: es eñe Caba¬ llero de mérito j pero fu feriedad á vezes rne canfa. Al con¬ trario, el Caballero Conftanzo, tiene un efpiriti^ dem añado vi¬ vo |
Vo j y no obftante a uno de los dos he de reducir mi elección: íe que los dos rae quieren , y que una declarada competen¬ cia.., Pero el Conde entra, SCENAV. Conde y dicha, ^ond, A los pies de ufted^Seííorita. Os befo las manos, Conde mió. Sentaos. 'Cond, Por obedeceros. Habéis venido á tiempo que iuftamente necefitaba de compañia. ^ond. Demafiado feliz me juzgáraj fi pudiera contribuir á qualquiera fatisfaccion vueftra. ^£ítg. Efas exprefiones fon hijas de vueftra bondad. '%:ond. Pero mui inferiores a vueftro mérito, £i 4 g. Ah! fiempre es cortefano el Conde de la Isla, €ond. C^uifiera ferio para tener el honor de agradaros, £^g, Vueftra converfacion fiem¬ pre me ha fido preciofa. Cond Quiero creerlo porque vos lo decis 5 pero para vueftro efpiritu mi converfacion es mui corra. fwg. Sin razón me mortificáis. Cond. Tomadlo por una locura mia: yo no fe divertiros de otro niodo. Si,.. Haceos el tonto: lo bue¬ no es que habíais con quieíl os ZogmOi i conoce mui bien. Cond,'No 5 Doña Eugenia : yo foi un hombre fincéro , y no ten¬ go mejor prenda que el cono¬ cimiento de mi proprio. En comparación del Caballero j fe que pierdo: pero no impor¬ ta: yo no fío folo en vueftro efpirítu 5 cipero en vueftro co¬ razón í y me prometo que en¬ tre la ridiculez de mi coftumbre conoceréis mi finceridad. Eug No es efcafo mérito el de lal finceridad, Cond, Pero muí poco afortunado. Eug. Podéis quexaros de mi ? Cond-No tendré el atrevimiento dfi decirlo, Eug. Aunque no lo digáis , fe co-. noce que no eftais mui íatisfechoCond. Será efedo de aquella finceriiad que alabafteis, Eug. Y por eftoj la mifma fincerí-’ dad no debe callarme el mo^ tivo. Cond, Vos me convidáis á bodas , cada vez que rae obligáis á ha¬ blar. Eug, El que me foücita es mi co¬ razón, Cond. Y yo refpondo á efe cora-v zon , que feria mui feiiz fino, rae atormentare un ribal, Eug. Efta es la primera vez que lo decis. Cond, Pero lo he dicho á tiempo ? • Eug. Pudiera fer. Cond* Las cofas poftbics foninfiní-. ^ " l^asi
‘lü 'Comedia en Profa» tas. Entre eftas mis eíperanzas Eug, No ^ Conde : penfaís mal. fe confunden con mis temores: Cond, Añadid el efpiritu atrevido lo que ahora os pido es algo de cierto. Efig, Examinadlo bien j y confefad que lo que me pedis no es tan poco. (Cond, Sino rae engaño y me pare¬ ce no fer mui excefivo. Seria temerario fi os pidiefe la entera pofefion de vueftra gracia: folo os pregunto íi eftaís aun en tiempo de poder difponer de ella. ^^Mg. ^Pero íi elle es un fecreto que guardo con mucho cuida¬ do , vueftra petición no ferá exceíiva ? 'Cond. Vos pofeeis el don de hace¬ ros entender fía hablar : ya compreendo que vueftro cora¬ zón eílá empeñado. fí fuera afi y entenderéis con la mifma facilidad qual fea el objeto que le ocupa ? Cond, No Señora: efe es el íécreto. £ug. Y por efo no debéis juzgar fer vos el excluido. Cond. Pero no puedo liíbngearme de fer el favorecido. Eug, Los ánimos diferetos fe con- * fuelan fí tienen alguna razón para efperar. 'fCond. Es verdad 5 pero es quando una razón mas fuerte no los ha< ce dudar. Eng. jY en que fundáis efts miedo tan grande ? cond, ^ mi demerito* de mi ribal. Eug, Nueva razón que mas lao ofende. Cond. Perdonadme os ruego. Eug. Si os perdono. Cond. El corazón encendido ese¡ que me lleva á los labios... Eug. Conde 5 no mas. Cond, (¡Qué pena cruel es el tadi derarfe!) Eug. (No quiero precipitar mí ref Iblucion.) SCENA VI. Francisquino y dichos y luego el Ca^ ballero. Ftanc, ( Efta es una embaxada que no guílará mucho al Señor Conde. ) Señora y aqui eftá el Señor Caballero de los Arboles* Eug, Entre... Una filia. El criado pone la filia y fe WCond. Señora y os quitaré el inco*» modo. Se levanta, Eug. Hoy Conde y no manifeñejí vueftra apreenfion. Cond. Mi relpeto... Eug, Sentaos. Cond. Me veo en grande aprieto. Se fiema con agitación, Franc, Lo he dicho fíerapre : dos gallos en un gallinero no can¬ tan bien. vafe. Eug, Siento mucho el verlos ¡un¬ tos 3 pero aun feria peor fíi fe fueíe. A
El Logfe-^. A los pies de Vm, Madama. ^ ¿e/i la manúyj d otro je levantaé Conde , mui buenos dias. ^ond, Agur: con permifo del Ca¬ ballero, d Eug. ap. Señora y yo no me atreví á befaros la mano. tug .;Y quien os lo ha impedido^ C’oíirf Paciencia 5 merezco menos. Perdonad. al Cab, Cab. Si os interefa el fecreto y ha- ^ blad con libertad. Nada , nada. Era una cólica que fe le habia olvidado de- . cirme. ^ propoíito: tengo yo tam¬ bién algo que deciros : con per¬ mifo 5 Conde (le hemos de ha¬ cer defefperar. ) t!ond. (Sí aguanto, no hago poco.) Vamos , que fe hable alto que todos lo entiendan. ¿Caba¬ llero 5 como lo pafais ? Kab, Mui bien quando pofeo el honor de vueftra gracia. Mi gracia es mui poca. €ab. Antes bien demaíiada , aun quando eftubiera dividida en¬ tre dos. ¿Sois vos de los que fe con¬ tentan coa la mitad ? Cab. Quando no fe puede csnfeguir mas, es precifo. ^ond. Doña Eugenia no fabe divi¬ dir fu corazón. Cab. ^Ji Yos , ni yo lo fabemos. feriedad , imitando al otro. jMponéis acafo en. e l nuuiero de las lifongeras ? Me guarde el Cielo. Sé que fois la más fabia C>áma de nueftro figlo: pero yo tengo por feguro que no es limitada la gra¬ cia de las bellas Damas, y que fin perjuicio de la honeftidad pueden difpenfar á muchos fus favores , a unos mas, á otros menos, con una diftribucion económica que pruduce en confequencia diverfos efedos , fegun la difpoficion del animo que percibe la parte de ellos ; de que proviene que para unq; no bafta la mitad , y á otro le fobra mucho menos. Cond. Eíb no es penfar de hombre, Cab. No hablo con vos. feriOm Eug. Seria en vano que una mugec, concediefe a vos folo la pofefion de fu corazón. Cab. No cometería la necedad de reufarlojy haria de él aquel apre¬ cio que tal don merece; pero Ix dificultad de lograr el todo hace que me confuele con una parte. alegre. Eug. Efa dificultad no me parece^ razonable. Cab. La fundo en la experiencia. Muchifimas veces me ha fucedido lifongearme de pofeer el tro¬ no de la hermufura ; pero las Monarquías en amor no exiften mucho , y yo me contento con fer republicano. Cond. El corazón de Doña Euge¬ nia no fe ha de medir con los demás. Cab, La conozco qual yos. ferio. Si
'Comedia e Sí la conocierais mejor, no haíjlariais de efe modo Cab. Si la conozco, ferio. No quífiera , Doña Eugenia , que in¬ terpretando vos también mi modo de penfar malamente , como fe complace de hacerlo el Señor Conde , me privafeís de aquella porción de gracia que me lifongéo de pofeer:pero per¬ mitidme que yo me explique. . Dividamos primeramente de la gracia de la qual fuelen fer li¬ berales con muchos las mugeres i aquel cariño que á uno folo le compete. El marido no ha de concurrir con los demás; el novio de una muchacha ha de pretender fer folo. El de la viu¬ da lo mifmoj pero aquella gra¬ cia de que hablo, eftá colocada €11 una parte del corazón , de-, focupada de tales afeólos. Ahora me acuerdo de un cxemplo : el padre ama tierna¬ mente á un hijo 3 y al mifmo tiempo ama á los amigos: uno y otro amor tiene fu coloca¬ ción en el corazón ; pero en di¬ ferentes parces : ó fi queremos que en una Tola refida el amor todo 5 y no eílubiere la diferen¬ cia en el parage , confiíHrá en el modo: fea pues, la muger fabia, honrada,á fu efpofo fiel, y al amante conílante , junto á elle amor tan tino andan unos pequeñitos afeólos de gratitud , ds eftimacion, de honefta c^íxiProfa, ^ I placencía que fe llaman gr* cias, favores, y que fe puedeí^ | diílribuir en muchas partes > bailando una de eílas peque' ñas porciones á contentar ^ un hombre difereto : concedidos pueden hacer á uU Caballero fobervio ; y todo^ pretendidos de uno folojle cah' fican de atrevido, manifeílando no conocer fu valor, ó quef^t confundirlos con aquellos afe< 5 ' tos que eftán deftinados á obj^' to mas digno. Señora , efte mi modo de penfar. Conde, u teneis valor , icfpundedme, Eh^, Conde , ahora es tiempo de diílinguiros, Co«d. Señora , foi enemigo de habladurías. Admiro eleípírítU del Caballero ; pero fu diíliU'' cion metafísica no me perfua^ de. Entre las cofas inútiles y fab fas , una fola hallo verdadera, y á eíla fola refpondo. Doña Eugenia es una Dama viuda, y antes de difponer de aquella gracia de que fupone á las mugeres liberales á muchos, eíla en cafo de concebir aquel araof que á uno folo fe deftina. Cab. Ella lo puede hacer liberal¬ mente , y el afortunado que pofea fu mano ferá dueño de ja mas virtuofa muger del mun. do. Señora , me parece que el Conde fabe los fecretos de vueílro corazón. Yo no haré mas que alabar vueftras refolu-; cioi
eiones > pero ño pienfo yo que merezco fer excluido de igual confianza. alegre, ^ug. El Conde no fabe mas de feguro que lo que vos mifino fabeis. CabPues en vano hacéis el Aftrologo para rebatir mis penfamientoSé Cond, jPenfais acafo que una Da¬ ma viuda^ joven y rica, que no puede eftar contenta con el tra¬ tamiento que recibe en efta cafa 3 no quiera cafarfe otra vez ? Cab, Ella es dueña de fi mifma; Señora , yo no me atrevo á adivinar vueftro interior 3 pe¬ ro confiefo que guftaria mucho de faberle. '^Hg. A dos Caballeros que eftimo no quiero ocultar la verdad: mi fituacion me induce a cafar¬ me otra vez. Cond. Mirad ahora fi la Añrologia eftá mal fundada. Cab. Ya que teneis tanta habili- ^^d j ^llegáis á penetrar quien ferá el veniurofo ? Cond. A efo no me atrevo ; pero me perfuado que no concederá fu corazón á quien fe contenta con la mitad. ^^b. Alto , alto 3 Señor: levantare. efo es tocar otro punto 3 y yo me declaro de otro modo: fe que no merezco tanta fortuna; pe¬ ro quando efia Señorita fe dignafe dercumar conmigo fus "Él Logmói gracias hada declararme fu efpufo ; mas que la juventud 3 la riqueza y la nobleza que habéis alabado , eílimaria la virtud. Seria zelofo de fu fe fia ferio de fus ojos 5 y aparrando las con¬ veniencias de una muger fabia, de las de una Dama de efpiritu, feria un efpofo feliz 3 fin fer un Caballero indifereto. ^ug, ( Con un marido de efte carader pudiera eftar mui guftofa.) Cond. Caballero, diferencia hai grande de una imaginación lexana á un lance preximo. En¬ tiendo que bufeais el cami¬ no mas fácil de acreditaros en el corazón de quien os efcucha: pero la felicidad que le proponéis no puede hacer bre¬ cha en el animo de Doña Eu¬ genia j que mucho mas que la moderna galanteria eftiruaá un amor virtuofo. Si vueftras exprefiones no fon verdaderas y vos no la queréis: y fi la que¬ réis 3 ella no puede fiarfe de la libertad que la prometéis. £ug. ( Su duda no es finrazon. ) CaL Yo no he venido aquí para folicitar el corazón de Doña Eugenia. Si ella eftá prevenida en vueftro favor , no tiene mas que decírmelo 3 pues yo fe m¡ deber. £ug. No 5 Caballero: vuelvo a re¬ petirlo : eftoi en libertad de difponer de mi mifma. B Dif-
if'g ^ófnedta frab. Vos me confolais hafta el ex¬ tremo: querido Don Ambrofio, permitidme que os dé un abra¬ zo. [/imb. ¿Queréis que. fe haga entre nofotros ( antes de hablar á Doña Eugenia ) una eferitura de quatro renglones ? ’Cab. Por el dote acafo ? /imb» Sij a propoíito del dote.Manifeftemos la heroicidad de vueftro amor. Cab, Al inflante: de que modo ? Amb. Con una declaración de que queréis cafaros , fin pretender dote alguno. "Cab. Doña Eugenia fe afrentará “ de efto. Amb. Dexadme á mí, que yo lo compondré todo. 'Cab, Ella lo puede pretender fin que yo lo haga. Amb. Varaos á mi procurador , que el encontrará el modo pa¬ ra introducir una trampa legal. fOab. Defeo hablaros defpues: va¬ mos entre tanto á ver á Doña Eugenia. Amb. No: un pafo á la vez. Cab. Si: un pafo á la vez , y el primero el de 1 a efpoíá. Amb. Primero el de la renuncia. Cab. Bravo ! Don Ambroíio 5 ibis el talento mas grande y efpiri- ■ tofo del mundo. Amb. Vamos, Caballero mío: en menos de media hora defpacha- ■ mos. f’abi Me acHerdo ahora de un emíProfa» peño que tengo I me eftán efpe-' rando en la plaza : volvere quanto antes. Amb. Si queréis, iré con vos. Cab. No j no quiero incomodaros» nos verémos, Amb. Eftoi para ferviros: Cab. A Dios , mi querido DOO Ambrofio. fe abra^^an» Amb. Si: con todo el corazón. Cab (El viejo fabe mucho } perO no traca con tontos. ) Amb. ( Me parece que va el afunto un poco frío j pero no dexa*, re que fe burlen de mi.) Cab ( Avifaré á Doña Eugenia.) Amb. ( Que hace que no vá ?) Se*: ñor 3 teneis algo que decirme? Cab. Si; una cofa Tola 3 y os dexO ai inflante. Oíd 5 en confianza que nadie nos oiga. Sois una zorra de las mas finas del mun¬ do. Os befo las manos, Amb. Soi fervidor de Vra. al oUo. Cab. Eflol para ferviros. idmy v* S C E N A X. B. Ambrofio y luego D. Fernanda. Amb. Anda coa mil demonios. ¿A mi zorra? por lo que veo no hai entre nofotros alguna diferen¬ cia .Mala rabia te pegue 3 que largo has tomado el camino para cogerme ! al principio pa¬ recía el hombre mas géneroíb del mundo 3 y al fia fe ha defcubierto por el mayor Logrero que he conocido en mi vida I yo
T^l LogYitOt yo no lo foi > el Logrero no es aquel que procura coníérvar lo ’ que poíee , fino el que quiere tener lo que no tiene. iPern Señor Don Ambrofio \ Mmh' Ha venido el correo ? Fern. Si Señor ; he tenido carta de mi padre. Y dinero ? fer«. También. Amb. De efa fuerte ya pwedo defde ahora defearos buen viage. Terw. Y yo daros las gracias. Amb* Efcufemos cumplimientos; dadme un abrazo, idos , y que el Cielo os bendiga. Fern, Finalmente , me convendría ; irme. ^Amb. Porque furpirais ? Fer». Eftoi aigflidifimo ! rae fe parte el corazón! no puedo de¬ tener las lagrimas. ^Amb, Eh! muchacho , eftais acafo enamorado ; í'cra. Compadecedme por cari- ^ dad. Tanto peor! idos, idos de aqui al inííante. Fer«. Vos me vereis morir a la ^ puerta de vueftra cafa. Amb. Oh! voto al demonio! eftais acafo enamorado de mi nuera? Ss Puche á la otra parte Fernan¬ do fufpirando. ^ Fuera, fuera de aqui al inflante, Fer». Finalmente, no creo hace¬ ros alguna injuria ; yo también íb| Caballero ; foi unioq de mi familia 5 y quierfi mi padre que me cafe. Amb. Qué 5 aípiraís á cafaros coa ella? Fern. Sería feliz j pero no la me^ rezco. Amb, Decidme... Hablemos for¬ mal : flais enamorado de fu hermofura, ü de fu dote ? Fern, Que dote ? ¿que rae habíais de dote ? por lograr tanta di¬ cha renunciara quantos bie¬ nes hai en el mundo. Amb. Ella fabe que la queréis ? Fern. No he tenido valor para decirfelo. Amb, Querido Don Fernando , os quiero como á mi hijo proprio. Siento muchifimo el veros mar¬ char tan trille: venid aqui: ha¬ blemos un poco. Fern, Vos me confolais en extre¬ mo. Amb. Pocas palabras: ¿la queréis por efpofa ? Fern. Pluguiera al Cielo : feria el hombre mas dichofo del mundo. Amb, ¿Pero que dirá vueftro pa¬ dre? Fern, El me quiere tiernamente , y eftoi feguro que no rcufará concederme tan juña fatlsfaccion. Amb. Quantos años teneis ? Fern, Veinte. Amb. Ya no ibis pupilo. La lei os pone en eftado de contratar. íTendreis dificultad de hacerme P una
SCEHÁ XI. l^omeüU una renuncia cíe fu dote ? Fern. Eftoi pronto. dímb, Y obligaros hacia ella , por íi en algún tiempo le pretendíefe > Fern, Si Señor; con qualquier titu¬ lo: de donación propter nupiias, de fobre dote , ó contra dote j como mejor os agrade. ^Amb. Al inílante voi á bufcar 4 mi procurador j que es también notario : vos entretanto y prefentaos z Doña Eugenia : decidla algo. Fern, No tendré valor. Amb, ^Un mozo de veinte años no fabrá decir dos palabritas a una muger ^ Seriáis mui eftraño en efte fíglo. Animo 5 animo ; íi queréis que fe concluya y em¬ pezad á difponerla, que yo ven¬ dré defpues á ayudaros. Fern. Sé que hai alguno que la pre¬ tende. Amb. No , no temáis i nadie : vueftros dos ribales fon dos Lo¬ greros mui mezquinos 5 vos ibis el mas generofo , y de ma¬ yor mérito: ha de fer vueftra y aunque fe caiga el mundo. Va¬ ya , no perdáis el tiempo. fmi. Voi al inflante: liento el acoftumbrado temor j pero vos me informáis de un nuevo ef* piritu, vafe. en Frofa, Don Ambtofto y defpues Dona genia, Amh. Finalmente , he encontrado^ un hombre de bien. Oh ! no mo huye; no. Lo hecho no tiene remedio > y fu padre por fuerza habrá de confen tirio : pero há-^ cía aqui viene Eugenia : él va a bufcarla por ai , y ella viene por otra parte. Eug, Befo á Vm. las manos , Se«» ñor. Amb^ Buenos dias, Señora elpoík, Eug. Yo cfpofa ? Amh. Si; confolaos: efpero que ef-? taréis contenta. Eug. quien peníais vos que haya de fer el efpofo ? Amb. Una perfona que conocéis , que traíais y que me lifongécj os agrade también. Eug. (O el Conde, ó el Caballero me figuro.) Pero decídmelo mas claro... Amb. Al inflante le enviaré aqui para que os hable él mifrao. Quiero dexaros un poco en la curiofidad; quiero que adivinéis un poquito Es hombre de bien: yo os lo afeguro : podéis admi¬ tirle con los ojos cerrados. Eug. Alómenos, decidme.,. Amb. No Señora : ahora , ahora lo vereis. va[e»
SCEN A XIII. El Caballero y"los dichos. scena xií. ^Euienia y defpues el Conde, Ewg. En fin , es uno de los dos : a la verdad mejor quifiera que fuefe el Caballero j pero he em¬ peñado mi palabra de fugetarme al que mi fuegro me deftine : aquí viene el Conde.* Sin duda elle es el efpofo que Don Ambrofio me envía. Cond. Perdonad fi vengo á inco¬ modaros, E«5. Conde , antes tengo motivo de alegrarme. Cond. De que , Señora ? E«¿. Don Ambrofio me ha dicho:: ííond Don Ambrofio es un villa¬ no 5 y del mal trato que me hi¬ zo , y medita haceros y tomare fatisfaccion á fu defpecho. E«g. ¿No confíente en nueílras bo¬ das ^ fond. Al contrario : la codicia de pofeer vueñro dote le induce á facilitaros qaalquier partido ; y aun fe atreve á perderme el refpeto, E«gMe admiro mucho: él mifino me dixo;: (Aquí viene el Caballero j fin ^duda elle ferá el elegido.) Cond, ¿ Señora 5 que os ha dicho ? ^2» Conde 5 fabds mi indifelencia::- Cah. A los pies de Vm , Señoras Mui buenos dias , amigo. Eug, Traéis alguna novedad ? Cab. Si por cierto: novedad de muchifima importancia. Me im-? pacienta el tiempo qUe tardáis en faberla. Eug. Siento que en prefencia del Conde:;- €ond. Me iré , Señora , fi::- Cab, No , no : me complazco fuv mámente de que todo el mundo lo fepa. Eug, Vos fois 5 pues 5 de Don Am-í brofio;:- Cab. Si : grandemente burlado. Me ha dado efperanzas mui buenas de favorecerme ^ pero á precio de que le hiciefe una injuílifima renuncia de vueftro doce. Yo prefiero vueftra manoa todo el oro del mundo j perO' no puedo arbitrar de lo que esvueílro. Mirad pues adonde miran fus villanas ^ é indignifi*- mas atenciones 3 y reíbived difir poner de vos mifma. Eug- ( ¿Ojalen ferá ella perfon»^ que yo conozco y trato ? ) Cond, Pues ahora vuefrra depen¬ dencia del fuegro es injufía', y fu irtdifcrecion osJibradc qual-r quier honefio reígusrdo; Cab, A la sidra del mundo eftais¡ juftificadifima. ■ (.Mí
25 l^omedta en Profa lB>íig ( MI curíofidad Te aumenta.) mui guar 3 a 3 o en fu cófazóf^ €ond. El Caballero efpera vuefE«^. ( Que noble penfar !) tras refoluciones. Cab. Y el Conde nada menos: los dos Tomos vueftros pretendien¬ tes 5 decidid j pero acordaos que en eíte cafo no tiene lugar la proporción de la mitad» S C E N A XIV. Francif^uino y los dichos» Franc, El Señor Don Fernando defea ver á Vms. JíHg. Sino es cofa de demafiada precifíon, dile que nos veremos en la meíá. Franc. Ha tenido cartas de fu ca¬ fa j y creo que fe vá. Tan pronto ? que entre. F’afe Francifquino, Cond. Caballero , la deciüon que efperamos no folo excluye la divifion por mitad ¿ pero tam¬ bién aquellas gracias pequeñas y favores que os parecen indi¬ ferentes, Cab. Cada uno pienfa á fu modo. Por lo que á mi toca no haré jamás injufticia á la virtud de la efpofa^ dudando de ella. Si fuefe cortejada , tanto mas fatisfe- . cho eítare yo de tener una cfpofa de muchas prendas y de rae • rito 3 y me reiré de los que ton¬ tamente prefuman quitarme una, aunque pequeña parte del •ariño que para mi folo efta|á S C E N A XV. Fernando y los dichos, Fern» Señores j me permiten,.; E«g. Acercaos, Don Fernando. Fern» ( Oh! eítos hombres me ator^í mentan!) Efig. Me han dicho que os vais; ej Verdad ? Fern» Señora-.. Eug. Acercaos. ¿Que timidez es ¡al VüQÍlra ? Fern. Volveré, Señora... Tengo que deciros. Eng. Podéis hablar libremente. A eftos Caballeros ya los cono-i ceis 5 y no teneís porque rece» lar de ellos. jF^r». Señora j lo que tengo que deciros... ( Es impoíible que yo me atreva. ) Cab, Hablad quanto queráis: yo no efcucharé lo que decís. Se aparta un poco, Cond. Ni yo tampoco, fe aparta, Eug. Vaya; decid. Fer». Perdonadme fi una violenta necefidad... ( No fe por donde empieze á explicarme : Don Ambroíio me ha confundido. ) Eug. ( Si ferá Don Fernando ? ) decidme , habéis hablado coa^ mi fuegro ? Fer». Señora:;- El es el que me eavia.* (Sea
ZógYeYO, %• ( Seria miil bella novedad. ) bladle vó/btros jY que os ha dicho que me dif Sab? ^(TH, Quiere que os manifiefte... Q,'ie íi hafta aquí he callado. .. ( Me falca la voz!) (Vaya, no hai duda > mi fuegro fe vuelve cada vez mas loco. Un muchacho dependien- *6 de fu padre, en lo mejor de Ibs eftudios, feria un arruinarle totalmente.) rer«, ( Parece que me ha enten¬ dido , y leo en fus |ojos que no menosprecia mi amor. ) Cízt. jEftos fecretos no fe acaban todavia ^ fer». No Señor. Llegad , Caballerós, llegad: Don Fernando no tiene mas que hacerme un cumplimiento: fu padre le llama defde Man¬ tua , y el que es un muchacho fabio y prudente conoce lus deberes , quiere partir al inftante , y ha venido á defpedirle. Sé que en Pavia le detiene iin amor, y fe inclina a cafarfe con la perfona que quiere j pe¬ ro reflexiona por íi mifmo que en fa edad es mas jufto mire á perfcccionarfe en fus eftudios , ' ^ perderfe quiza en el ma¬ trimonio. Conoce mui bien que fu padre lo fentiria mucho ; y hijo folü ao debe dar efte difgufto á un padre que tanto Is ama: ha refuelco partirfe , y yo le animo a que lo haga; han favor de tan honefta refolucion. Fern. (Sin que hable una palabra conmigo me ha dado la reípuefta.) Cfib. Bravo í Don Fernando , me alegro mucho de veros en edad tan tierna 5 rarr prudente y cuerdo. Fern. Muchas gracias í Gond. Huid, huid, Don Fernando: huid al inftante. Vos no fabeis á lo que arraftra el amor. Fey«. Eftímo mucho el buen con-í fejo. E»g. Pues aprovechadle , y alc*í graos: quanto mas que yo pue¬ do afeguraros de que la que queréis, os eftima j pero no os ama. Fern» Efe es el buen confíelo que me dais: paciencia , perdonad-i rae. Cab. Si eftará enamorado de vos i Cond No fuera eftraño. Efig, No , no es poíible: el era demafiado amigo de mi marido. Cab. Por cfo mifmo fe puede creer efedo de buena amiftad el con-i folar l la viuda de un amigo. Fern, De vos me admiro, con coie^ Cáb. Ho os enfadéis. Fcin* Queden uftedes con Dios, Para irje. *4* *** *** *** *** *** *** ***
Comedla SCENA ULTIMA. 'pon Ambrofío, un Efcrlbano y los dichos. Amh. j Adonde vais, Don Fernan¬ do? Fern. A Mantua. Amb» Sin la conforte ? "Eug. Alabaríais vos que fe cafara? Amb, Y porque no ? y es el único que os conviene para eípofo , fi habéis de tomar raí confejo. iFer/í. No me quiere 5 Señor. Amb ^No os quiere ? nuera mia , jio le conocéis. Tiene diferente mérito que ertos dos bizarros Caballeros ( dexo á parte la nobleza y la riqueza , pues no quiero fer motivo de diíenílones.j) pero él os quiere de ve¬ ras? y una prueba grande de fu cariño es que al contraria de los demas , él os pide por muger y aun no ha hablado del dote. Ahora conozco el mérito fu»- perlor que tiene 5 yo foi dueño del mío 3 y aquel refpeto que hafta aqui he guardado al pa¬ dre de mi difunto efpefo , ni le mereceis vos , ni vueftra injus¬ ta codicia. ^mb. Señor Eferibano , la eferitura que fe habia de hacer , ya no fe hace j pero preparaos á lo que ocurra para defender mi derecho. Doña Eugenia defpues de haber confu mido el dote en jigias ^ cofias y modas ^quieie en Píofa» también defnudárme de lo co que ha quedado. Etíg. Me admiro mucho de vos. Y yo de vos mucho mas. Cííb,,. Chito , Señores j dexadífl® hablar dos palabras : veamos » puedo lograr acomodar el con fatisfaccion de ambos. Amb.EíiQ pobre muchacho da laftima. Fern. Para mi no hai remedio; dicho que no me quiere. Qond, Se pondrá un pleito á favo^ de Doña Eugenia , y yo totf^ á mi cargo foftenerle. Cab. No : fin pleito ninguno * efcuchadme: el pobre Don Aifl' brofio que ha gallado tanto# no es regular que ía arruiné reftituyendo el dote. Ella Di" Hia no ha de quedarfe fio dote , ni viuda , ni tampoco fe ha de empeñar en un plei1 to pefado y largo: dirponga" i moslo afi ; que ella fe caCe con uil hombre de bien qU® no tenga en el dia necefidád del dote , y que elle dota quede en poder de Don Ani* brofio mientras viva í que fea de cargo de DoO Ambrofio la ganancia del do¬ te á razón del quatro pot ciento;pero que ella ganan¬ cia quede afi mifmo en fo poder : en fu muerte, el do-i te > la ganancia , y la ga¬ nancia de la ganancia paf^ a Doña Eugenia ^ 6 fus he-
rederos : y pafá no confun- <iir en quentas difíciles las haciendas y haberes de Don AmbroGo , en una palabra > que goze él el todo mientras viva> y defpuesde fu muer¬ te 5 pues no tiene hijos , n¡ nietos j inftituya á Doña Eu¬ genia heredera fuya uniyerfal. jEftais contento i Que no me quiten nada> y eftoy fatisfecho. Y vos a Doña Eugenia, que decís l Me remito al parecer de un Caballero tan difcreto cor mo vos. Qiando halláis mis pro¬ porciones honeftas, me atre¬ veré á prefentaros en mi el hombre de bien y pronto a admitir los exprefados parti¬ dos. Cond, Y yo admitiré los mifmos. La feguridad de confeíeguir algún día el dote aunientado para beneficio de los hijos > es lo mifíno que recibirle ahora : ni Jo que propone el Caballero es tan extraño que no pudiefe yo también imaginarlo. ^ab. Colón defeubrió la America j defpues muchos dixeron qiie gra fácil fu defeuhnmiento : con la compara¬ ron dtl huevo hizo que¬ dar a todos fus enemigos avergOQzado^ el Juanelq > y m lógkf!. ^ ^ yo ós digo que el mérito de efta emprefa por ahora es mío* Amh, Componganfe uftedes co¬ mo puedan , falvo mi ropa mientras viva. Cond. Doña Eugenia eftá en Uw bertad de decir. E«g. Conde y hafta aquí he fídó indiferente j pero haría una injufticia al Caballero % ü me valiera de fus confejos para felicitar á otro : el folo ha encontrado el hilo para Tacarme del laberinto. Suya ha de fer la conquifta. . Cab. ¡Oh fabia y muy prudente Dama ! Cond. Sea falfo, ú verdadero eí pretexto y no he de oponerme á vuefta refolucion , y co¬ mo fí yo fuera el feliz no hubiera permitido la amiftaJ del Caballero i afi cafándoos con él no me veréis jamas. CabYo no foi tan melancóli¬ co como vos : á la tertulia de mi muger todos los hom¬ bres honeftas pueden concu¬ rrir 5 afegurandoos que yo confio mucho de fu virtud > y tengo z Yueftro mérito poco, miedo. Atnb> Varaos, Señor Eferibano j á hacer otra efcritura clara , y muy bien exprefada de mo¬ do que en toda mi vida ( que fea por muchos y muchifiraos añQ 5 ) RQ haya que ternes
^omedU nada. Voí > Señor Don Fer¬ nando , idos a Mantua, y profeguid vueftros eftudios. Se¬ ñor Caballero > defpues de lií contrata daréis la mano ?rop. ^ l mí nuera : y vos , Sejiot Conde , fi habéis perdido tanta fortuna > quexaos folo * vos mifmo que fois Utt fe® grero. FIN. ^arceloná : En la Imprenta de Carlos Gibéf* y Tuto, Impresor y Mercader de Libros. I