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Estudios penitenciarios

Lastres, Francisco, (1848-1918)

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BIBLIOTECA JUDICIAL ESTUDIOS PENITENCIARIOS POR FRANCISCO LASTRES ABOGADO Dipu ado á Có es , indi iduo del Consejo Peni encia io, Vocal de la Comision de Códigos ex anje os, e c. e MADRID E STABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DE PEDRO NUÑEZ Calle de la Palma Al a, 32 1887 AL LECTOR, La BIBLIOTECA JUDICIAL, que en el iempo que lle a de exis encia ha p ocu ado publica g an pa e de las ob as anunciadas en su p ime p ospec o, no co espon.de ia cie amen e al a o que el público en gene al la dispensa, y al de sus cons an es abo- nados, limi ándose á da á luz sólo las ob as anun- ciadas, y no haciéndolo de aquellas o as que si en de es udio de enido y p o undo de las más impo - an es cues iones y p oblemas de ac ualidad. P ocu a asimismo aumen a cada ez más el nú- me o de sus ilus es colabo ado es, con obje o de que en la coleccion de sus ob as puedan es a e- p esen ados odos ó casi odos los ju isconsul os no- ables que en es e pe íodo de iempo dedican su ac i idad al es udio de la ciencia del De echo. Con es e obje o, la BIBLIOTECA habia ogado enca ecida- men e al dis inguido publicis a D. F ancisco Las- es que la hon ase dedicándola alguna ob a, y es e uego ha encon ado an buena acogida en aquel escla ecido ju isconsul o, que no sólo se p opone 6  BIBLIOTECA JUDICIAL. publica más adelan e una compilacion o denada y me ódica de odo lo igen e en ma e ia de es able- cimien os peni encia ios, sino que ha pues o á nues- a disposicion odos los más impo an es abajos que du an e muchos años iene dedicando á es e impo an e amo del De echo penal, y que, po habe se publicado en olle os y pe iódicos, y no habe is o algunos de ellos la luz pública en nues- o idioma, son di íciles de colecciona , mucho más, cuando que de la mayo pa e de ellos se han ago- ado las ediciones, y has a los ejempla es de la. Ga- ce a en que algunos se publica on. Es os abajos, eunidos, cons i uyen un e dade- o lib o, en el que no al a un mé odo comple o de exposicion, pues su au o , que na u almen e ha di- igido el p esen e abajo, p e i ió desde luego, al ó den c onológico, p opio sólo de disposiciones que cons i uyen el De echo cons i uido, el ó den de ma- e ias, que es el que debe segui se con oda p e e- encia, cuando se a a de ob as que, como la p e- sen e, ienen un ca ác e pu amen e de enseñanza. La BIBLIOTECA ag adece p o undamen e al seño Las es la hon a que la hace, con ándose en el nú- me o de sus colabo ado es, y espe a que, an o nues os susc i o es, como el público en gene al, pa icipa án de es os mismos sen imien os. ESTUDIOS PENITENCIARIOS TÍTULO I. LA REFORMA PENITENCIARIA DE ESPAÑA. La Comision peni encia ia in e nacional, en la sesion celeb ada en Luce na el 7 de Oc ub e de I 882, á p opues- a de su dis inguido P esiden e S . Bel ani Scalia, aco - dó pedi á los Delegados o iciales de las naciones que concu an al Cong eso de Roma, una no icia biobliog á- ica y un b e isimo esúmen his ó ico de la e o ma peni- encia ia en los paises que ep esen a an, enca gando que el pun o de pa ida debia se la época de Howa d, y le es e modo edujo la his o ia á poco más del siglo ac ual. Pa a cumpli lo dispues o po la Comision, expond emos á g andes asgos lo ocu ido en España en el impo an e amo de la Adminis acion pública que se elaciona con la p ision y cumplimien o de las penas, y á la ez da e- mos una elacion de los lib os y olle os de e dade a impo ancia que se han publicado sob e el asun o (1). CAPITULO I. Resca a his ó ica de la e o ma. Ace ado ha sido el acue do de la Comision al señala el pun o de pa ida pa a el esúmen his ó ico; po que, en e ec o, p eocupadas las leyes an iguas de sa is ace an e (1) Es e abajo es aduccion de la Memo ia imp esa en ancés, que el au o p esen ó al Cong eso Peni encia io e- unido en Roma en No iemb e de 1885.  BIBLIOTECA JUDICIAL. odo la indic a pública, apenas se indicaban en los Códi- gos endencias e o mado as. «Des ui , sup imi , aniqui- la ,» e a la idea dominan e de los iempos pasados, como con azon a i ma el insigne S . Pacheco, y pa a nada se enia en cuen a que el c iminal podia se co egido y de uel o á la sociedad como miemb o ú il, aspi acion que hoy se ad ie e en odos los Códigos mode nos, áun en aquellos que pa ecen más apa ados de la eo ía co ec- cional. A nadie ex aña á., po an o, que los an iguos españo- les es én inspi ados po la endencia que dominaba en su época, y que Códigos an impo an es como el Fue o- Juzgo, el Fue o Real y Las Pa idas, que se ci an con elogio en ma e ia ci il y cons an emen e los aplican los T ibunales, no se mencionen en la penal sino pa a mos a lo mucho que ha adelan ado la ciencia, com- pa ando lo que en onces exis ia y se conside aba jus o y hoy apenas se concibe, aplicando el c i e io que in o ma las mode nas legislaciones. Sin emba go, áun en esos mismos Códigos de los si- glos VII y XIII se encuen an leyes que en cie a mane a enian á dulci ica la sue e de los enca celados, con p o- pósi o de ep imi los abusos de los Je es de cá celes y p esidios, y con g andísimo place les consag a íamos mencion especial, si no emié amos ex ende demasiado es e abajo, ocupándonos de un pe íodo que es an e io á la época señalada po la Comision in e nacional. Po lo no able del caso, séanos líci o hace mencion de una ley española del siglo xm, que con iene un p ecep o admi able, po muchos eclamado en la época ac ual, y que ningun Código mode no consigna de modo an exp e- so y e minan e como la ley Al onsina. En ella se manda que ningun p oceso c iminal du e más de dos años, y que si en ese iempo no hubiese podido comp oba se el deli- o, se absuel a al eo y se le ponga en libe ad, cas igán- dose al acusado (1). G ande injus icia se ía, á la ez que al a impe donable, (1) Ley 7, í . 29, Pa ida 7.a C z1171n ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  9 que un español no ap o echase es a opo unidad pa a ei• indica una legi ima glo ia de España, que segu amen e se á ap eciada en odo su alo , po los insignes especia- lis as que la ilan opía y el amo á la ciencia cong ega en Roma. En e ec o, apenas se mani es aban en el siglo x endencias gene osas y humani a ias, cuando escasamen- e algunos sace do es, llenos de g an piedad y subli- me abnegacion, e an los únicos que se cuidaban de la sue e de los pob es enca celados, cuyas o u as y ama - gos su imien os me ecie on se e e idos po C is óbal de Cha es y el pe eg ino ingénio de Miguel de Ce an- es (1), un sace do e ilus e, Be na dino de Sando al, in- dica en un lib o que despues de escien os años aún se lee con admi acion (2), el cuidado que se debia ene con los p esos, ecomendando como insigne ob a de piedad, el isi a los y a ende á sus necesidades, p ocu ando, sob e odo, libe a los de los su imien os ísicos y mo a- les que les imponian in ames explo ado es de la desg acia. Casi al mismo iempo, el Doc o D. Tomás Ce dan de Tallada, que como Abogado de p esos u o ocasion de co- noce las penalidades que se su ian en las cá celes de Valencia, no sólo ecopiló lo dispues o has a en onces, sino que, secundando á Sando al, llamaba la a encion sob e la necesidad de que los Jueces y pe sonas piadosas se p eocupa an de la sue e de los p isione os y acudie- an á emedia sus necesidades (3). Queb an ando el acue do de la Comision, y eniendo en (1) Relacion de la cá cel de Se illa, 1558, publicada po los S es. Galla do, Rayon y Za co del Valle en su Ensayo de una biblio eca de lib os a os y cu iosos. (2) T ac ado del cuidado que se de e ene con los p esos po- b es, imp eso en Toledo en casa de Miguel Fe e el año 1564. Exis e un ejempla en la Biblio eca Nacional de Mad id. San- do al e a Canónigo de la Ca ed al de Toledo; alleció en Roma y ue en e ado en la Iglesia de San a Ma ía la Mayo , segun a i ma Nicolás An onio (Biblio eca Hispana, omo I, pág. 171) igno ándose la echa de su nacimien o. (3) Visi a de la cá cel y de los p esos, imp eso en Valencia en casa de Ped o de Hue e el año 1574. 16  BIBLIOTECA JUDICIAL. P eocupaba mucho á los ju isconsul os, homb es de Es ado y publicis as, la necesidad de que España u iese su Código penal, y la ocasion se p esen ó pa a que el in- signe D. Joaquin F ancisco Pacheco expusie a desde la cá ed a del A eneo de Mad id el es ado de la ciencia y a i mase en la opinion aquellos p incipios que debían in- o ma el de echo puni i o español. Un lib o de muchas páginas se ía necesa io pa a indica lo que la ciencia debe á Pacheco, sob e odo, po habe pues o su incompa able o a o ia al se icio de la idea gene osa que le animaba, popula izando doc inas que oda ía cuen an con en usias- as pa ida ios (1). La Comision de ju isconsul os enca gada de edac a el p oyec o de Código penal, lo e minó á p incipio del año 1846, y las Có es lo ele a on á ley en 19 de Ma zo de 1848, au o izando á la ez al Gobie no pa a que pudie- a in oduci las mejo as ó e o mas que conside ase ne - cesa ias, p ecaucion que demues a la poca con ianza con que el nue o Código se publicaba (2). Reconociendo el mé i o del nue o Código, sin emo de equi oca se, se puede deci que bajo su aspec o peni en- cia io e a in e io al de 1822, no sólo po habe sup imi- do aquellas disposiciones mencionadas con elogio en pá- ginas an e io es, sino ambien po que, dominados sus au o es po el sis ema de clasi icacion, y asus ados del a - bi io judicial, quisie on de alla an o, que llega on á es ablece nada ménos que ein a y seis especies de penas, doce de ellas de p i acion de libe ad, e dade o lujo de nomb es y p ecep o de imposible ejecucion en la p ác ica. Con azon a i maba es o mismo el Colegio de Abogados de Mad id (3), que en su b illan e dic ámen demos ó que desde luego cesa an en sus ca gos los Alcaides p opie a ios y los Tenien es nomb ados po és os, y de e minando el modo de sus i ui los é indemniza los. (1) Es udios de De echo penal. Lecciones p onunciadas en el A eneo de Mad id en los años 1839 y 1840. (2) Ley de 19 de Ma zo de 1848. (3) In o me del Colegio de Abogados de Mad id sob e la e o ma del Código penal.---29 de No iemb e de 1852. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  17 pa a cumpli lo que o denaba el Código, e an necesa ios dos mil cien o cua en a y cua o Es ablecimien os pena- les; consecuencias que debie on sal a se en las e o mas de 1850 y 1870, pa a que no esul asen las in accio.. nes con inuas del Código penal, que son ine i ables po la exis encia de esos di e sos cas igos que igu an únicamen- e imp esos, po que en la p ác ica odo el mundo sabe que en España son impe cep ibles las di e encias que dis inguen el cumplimien o de las penas p i a i as de li- be ad. Despues de 1848 se dic an di e sas disposiciones ela- i as al égimen peni encia io que no podemos examina en de alle, me eciendo ecue do la ley de P isiones (1) y las medidas e o mis as adop adas po los S es. Posada He e a y Ma qués de la Vega de A mijo, á los que con- sag amos en o o luga el aplauso que me ecen; y puede comp oba se examinando la Coleccion legisla i a de cá , celes y p esidios, que po enca go del e e ido Minis o compila on labo iosos unciona ios (2). La e olucion de Se iemb e p odujo la ley de Bases pa a la e o ma de las p isiones que, impa cialmen e, no podemos elogia , acep ando la se e a censu a que hace de dicha ley un ju isconsul o dis inguido (3), con qiiiien ambien es amos con o mes en la mane a de ap ecia la e o ma del Código penal de 1870, que ige en la ac uali- dad, y que se á adicalmen e e o mado el dia en que sea ley el p oyec o p esen ado al Pa lamen o po el ac ual Minis o de G acia y Jus icia (4). (1) Ley de P isiones de 26 de Julio de 1849. (2) Reales ó denes de 23 de No iemb e de 1859, 21 27 de Ab il de 1860,15 de Feb e o de 1861, 29 de Mayo de 1.861. La cá cel de Mad id. La cá cel ieja y La cá cel nue a, po el au o de es a Memo ia. La Coleccion legisla i a de cá celes y p esidios ué o mada po D. An onio de la O. y D. F ancisco Casaseca. (3) Ley de 21 de Oc ub e de 1869. Rome o Gi on. Es udios sob e De echo penal y sis emas peni encia ios, pág. 81. (4) P oyec o de Código penal p esen ado al Cong eso de los Dipu ados en 29 de Diciemb e de 1884 po el Excmo. se- ño D. F ancisco Sil ela, Minis o de G acia y Jus icia. • > 18  BIBLIOTECA JUDICIAL. No es posible habla del pe íodo de que nos ocupamos, ni de las echas indicadas, sin consag a un ecue do á la insigne esc i o a doña Concepcion A enal, muje de magnánimo co azon, de in eligencia ex ao dina ia, de as ísimos conocimien os, p opagandis a in a igable de la e o ma peni encia ia, á la que ha consag ado muchos y magní icos abajos, pudiendo deci que de ella son discí- pulos cuan os en la ac ualidad se ocupan en España de esos asun os. Con gus o ha íamos un exámen de los p e- ciosos abajos de la S a. A enal, pe o nos lo impide la exis encia de la insigne esc i o a, cuya modes ia o ende- íamos si dié amos sa is accion á nues o deseo (1). A pesa del mal éxi o de la ley de Bases de 21 de Oc- ub e de 1869, no desmaya on los Pode es públicos en sus deseos e o mis as, y además de p ocu a mayo ocu- pacion á los penados, mejo ando el abajo en los alle es, se es imula la enseñanza do ando de biblio ecas á las cá celes y p esidios (2). Aun cuando pa a e i a abusos en el eje cicio de la g acia de indul o se egula izó en 1870, es a ley ué de ogada, ese ando el indul o únicamen e pa a la pena de mue e y las pe pé uas, bene icio que debia concede el Pode legisla i o, po que se decia, que cada indul o e a una de ogacion de los a ículos del Có- digo penal aplicados po la sen encia (3). A es a época co esponde la cons uccion de la cá cel de Vi o ia, p ime edi icio de sis ema celula le an ado en España, imb e legí imo de glo ia pa a la Dipu acion o al ascongada, que lo dispuso y su agó los gas os ocasionados. En los úl imos meses de 1873 se empeza on (1) Doña Coneepcion A enal. Ca as á los delincuen es. Co uña, 1865. A odos. Es ado de nues as p isiones. Mad id, 1869. Exámen de la ley de Bases pa a la e o ma de las p i- siones. Mad id, 1869. La oz de la Ca idad, Re is a de Bene- icencia y Es ablecimien os penales desde 1870 á 1884. Es u- dios peni encia ios. Mad id, 1877. Manual del Visi ado del pob e. Las colonias penales de la Aus alia, Mad id, 1877. (2) Dec e o de 8 de Julio de 1873. (3) Ley de 9 de Agos o de 1873. Es a ley ué de ogada po la de 12 de Ene o de 1874, que es ableció la de 18 de Junio de 1870. el 21n os ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  19 los abajos necesa ios pa a aslada al Minis e io de G acia y Jus icia la Di eccion de Es ablecimien os pena- les, pa a lo que esc ibió una Memo ia D. Joaquin Villa y Gonzalez, y po dec e o de 10 de Mayo de 1874 se mandó c ea en el Pue o de San a Ma ía (Cádiz) una pe- ni encia ia polí ica, que no llegó á ocupa se po di icul a- des adminis a i as y o os obs áculos áciles de com- p ende . La Res au acion de la Mona quía y la ele acion al ono del Rey D. Al onso XII, de ol ie on al país la anquili- dad pe dida du an e la época e oluciona ia, ab iendo un pe íodo de e o mas de e dade a impo ancia, en e las que ocupan luga p e e en e las ela i as al égimen de las p isiones. Innume ables son las disposiciones dic adas sob e el asun o, y de alla las ocupa ia la mayo pa e de es e abajo (1); limi ándonos á eco da que en 1876 se dispone la cons uccion de la g andiosa p ision celula pa a Mad id, examinada en abajos especiales, donde se hace la debida jus icia á odos los que han con ibuido á la desapa icion del Salade o, y á que Mad id cuen e con la p ision ac ual, digna de la capi al, que eco da á siem- p e el dia 9 de Mayo de 1884, en que se aslada on los p esos á la cá cel nue a y se dec e ó la demolicion de la an igua (2). En 1877 se dic a el Real dec e o de 31 de Ene o, que c eó la Jun a de e o ma peni encia ia, Co po acion com- pues a de compe en ísimas pe sonas pe enecien es á di- e sos pa idos polí icos, unidas po el deseo de auxilia á la Adminis acion pública en odo lo ela i o á la mejo a de las cá celes y p isiones, siendo dignas de elogio las con es aciones que la Jun a dió al ex enso in e oga o io p esen ado po la Di eccion gene al de Es ablecimien os penales. A la e e ida Jun a sucedió el ac ual Consejo (1) El au o p esen ó al Cong eso de Roma la Recopila- cion comple a y de allada de las leyes, dec e os y ó denes que se han dic ado en España desde 1878 has a el dia, co- leccion o mada po la Di eccion gene al de Es ablecimien- os penales. (2) Sil ela, Discu so sob e la p ision de _Mad id. Las es, La cá cel ieja y La cá cel nue a. Idem La cá cel de Mad id. 20  BIBLIOTECA. JUDICIAL. Supe io de p isiones, que, desde su c eacion (1), iene ocupándose con g an celo é in eligencia en odos los a- bajos que el Gobie no encomendaba á la compe encia de sus indi íduos, debiéndosele, en e o os, el Reglamen o p o isional pa a la p ision celula de Mad id, el que se obse a en la peni encia ía pa a muje es, de Alcalá de He- na es, y el p og ama pa a exámenes y oposiciones á que deben suje a se los que aspi en á ing esa en el pe sonal peni encia io. Con encidos los Pode es públicos de que la exis encia de buenos edi icios no bas a pa a que la e o ma peni en- cia ia se alcance, sino que es indispensable un pe sonal á p opósi o y de ap i ud econocida, pa a consegui lo se dic a on disposiciones de e dade a impo ancia, en las que se ijaban las condiciones que debian,i euni los que aspi asen á se empleados en las p isiones, ma cando los conocimien os que debian posee , y á la ez se les o o ga- ban las ga an ías su icien es pa a que no pudie an se sepa ados de sus des inos, sino po causa jus a, debida- men e comp obada en expedien e ins uido con in e en- cion del in e esado (2). La conduccion de los p esos y penados de un pun o á o o de la nacion se hacia á pié, po las ca e e as, y como e a indispensable da descanso á los conducidos y á la Gua dia ci il, enca gada de la cus odia, se empleaban muchos dias en el iaje, que e a causa de g andes moles- ias ísicas y espan osos su imien os mo ales, al pe noc- a en las cá celes del ánsi o. Pa a emedia los, se man- dó que desde 1. 0 de Ene o de 1881 se hicie a el aspo e de p esos y penados po los e o-ca iles, median e con- enio con las Emp esas ac uales, imponiendo el se icio como obliga o io y ca go g a ui o en odas las concesiones y p ó ogas que se concedie an desde la echa de la ley; que se cumple, empleando pa a el aspo e ca uajes celula es cons uidos al e ec o (3). (1) Real dec e o de 23 de Junio de 1881. (2) Reales dec e os de 12 de Agos o de 1879, 23 de Junio de 1881, 24 y 28 de Julio de 1882. (3) Ley de 3 de Julio de 1880. ESTUDIOS PENITENCI RIOS.  21 No con en o el Gobie no con emp ende esuel amen e la e o ma de las p isiones de Mad id, decide que en el es o de la nacion se as o men las cá celes y se cons- uyan o as de nue a plan a pa a obse a el égimen celula , y á in que lo dispues o se ejecu a a con in eligen- cia y ac i idad, se nomb an Jun as de e o ma de las cá - celes en odas las cabezas de pa ido judiciales, esidencia de Jueces de p ime a ins ancia, á los que se concedia la P esidencia de la Jun a (1). Las Co po aciones pa icipa on ambien del mo imien- o e o mis a, p esen ándose á la Real Academia de Cien- cias Mo ales y Polí icas in e esan es abajos po los se io- es Vega A mijo, Cos-Gayon, Colmei o, Monlau y o os, que han demos ado en sus esc i os g an a icion y com- pe encia especial en el asun o; y á la ez, la e e ida Aca- demia con ocaba concu so pa a p emia la mejo Memo- ia sob e la colonizacion peni encia ia de las islas Ma ia- nas y Fe nando Póo. En la Real Academia de Ju isp u- dencia y Legislacion ienen luga in e esan es discusiones p o ocadas po la Memo ia del S . Vincen i, sob e sis e- mas peni encia ios. La Sociedad Económica Ma i ense, que desde p inci- pios del siglo enia ocupándose de la e o ma de las p i- 1siones, como lo ac edi a el dic ámen emi ido sob e la ob a del S . Villano a, secunda la idea de c ea en Mad id una escuela de e o ma pa a jó enes, y decide es ablece una cá ed a pública de legislacion y égimen peni encia io (2). En el A eneo de Mad id, Cí culo de la Union Me can- il y Fomen o de las A es, ienen luga in e esan ísimas discusiones, y o ecen sus cá ed as á o ado es enca gados de da con e encias sob e égimen peni encia io, bajo su aspec o legal y an opológico. En e an o, la inicia i a pa icula abo daba de lleno el p oblema, cong egándose los aman es de la e o ma pa a le an a en Mad id una escuela des inada á la edu- cacion co eccional de la ju en ud (3). Es ablecimien os (1) Real dec e o de 4 de Oc ub e de 1877. (2) Dic ámen ap obado po la Sociedad Económica en .1883. . 5 1) Véase el olle o San a Ri a; escuela de e o ma. 22  BIBLIOTECA. JUDICIAL. simila es se c ean en Ba celona bajo el ampa o de su ilus- ado Ayun amien o; allí se es ablece la Asociacion pa a la e o ma peni encia ia, y en Mad id solici an a ios pa icula es en 4 de No iemb e de 1879, c ea la Sociedad española de p isiones, cuyos Es a u os ue on p esen ados pa a su ap obacion al Gobie no. Recien emen e se han dic ado disposiciones de e da- de o in e és, di igidas á da mayo ex ension á la ense- ianza, eglamen a el abajo en los alle es de las peni- encia ias y o ganiza la ges ion económica, pa a e i a los abusos que la p ác ica habia demos ado (1). El ac ual Minis o de la Gobe nacion, secundado po el Di ec o gene al de Es ablecimien os penales (2), p epa an aba- jos de g an impo ancia, que no sólo a ec an á la cons uc- cion. de edi icios, sino al égimen, me eciendo mencion especial, el acue do adop ado pa a impedi que el abajo de los penados se explo e po los especulado es (3). La e o ma más ascenden al es la del Código penal, base y pun o de pa ida pa a la mejo a del égimen peni- encia io, y comp endiéndolo así, el ac ual Minis o de G acia y Jus icia, D. F ancisco Sil ela, p esen ó al Con- g eso de los Dipu ados en 29 de Diciemb e de 1884 un p oyec o de Código, cuya exposicion de mo i os y a icu- lado se ian su icien es pa a hace la epu acion de un ju- isconsul o. La Comision enca gada po el Cong eso de examina el p oyec o del Gobie no, emi ió dic ámen en 18 de Ab il de 1885, acogiendo con aplauso lo p opues o, pudiendo asegu a que el p oyec o de Código acep a los p incipios que la ciencia peni encia ia p oclama, y el dia que sea ley, cons i ui á i mísima base pa a la e o ma en nues o país. Espa la o eció en el Cong eso de S ockolmo, que pa a (1) Ci cula de 1. 0 de Feb e o.—Real ó den de 23 de Fe- b e o y Real dec e o de 9 de Mayo de 1885, coleccionadas en un olle o, del que se han p esen ado a ios ejempla es al Cong eso de Roma. (2) Excmos. S es. D. Raimundo F. Villa e de y D. Ja ie os A cos. (3) Ci cula de 4 de Se iemb e de 1885. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  23 el p óximo, que aho a se celeb a en Roma, acudi ia demos ando que es aba esuel a á segui la senda aza- da po las naciones que le han p ecedido en la e o ma del égimen peni encia io. Todos saben que sob e la na- cion han pesado g andes con a iempos; que una epidemia asolado a ha causado e ibles es agos en su poblacion; que las inundaciones y e emo os han queb an ado el suelo y la iqueza pública; y sin emba go de an os ca a- clismos, España acude al Cong eso de Roma, y lo que p esen a demues a que no ha ol idado la p omesa de S ockolmo. No icia bibliog á ica -peni encia ia. Academia de Ju isp udencia y Legislacion, de Ba celo- na.—Dic ámen y bases pa a la o ganizacion del pe sonal. adminis a i o de las cá celes y p esidios de Espa a, p esen ados po la Comision nomb ada pa a edac a una Memo ia pa a el  — h ConoTeso peni encia io de S okolmo. Ba celona, 1877, un olle o (1). Alga a (D. Agus in) y Robello Vasconi (D. F ancisco de).—Memo ia sob e el o igen de la agancia, con un p oyec o pa a el es ablecimien o de una escuela de suje- cion pa a jó enes agos y des alidos.—Mad id, 1852, un olle o. Al a ez (D. Ci ilo).—Discu so sob e el de echo de cas- iga y la pena de mue e.—Mad id, 1873. Al a ez Ma iño (D. José).—El • ál imo al() del Salade o. A angu en (D. Tomás).—Apun es sob e la e o ma del sis ema peni encia io de España.—Mad id, 1871, A enal (D. a Concepcion). —Ca as á los delincuen es.— Co uña, 1865, un omo. A enal (D.a Concepcion).—El eo, el pueblo y el e du- (1) Es a no icia con iene sólo las ob as ela i as á la pena de mue e y égimen peni encia io, o iginales de au o es es- pañoles. Exis en además mul i ud de es udios gene ales y especiales sob e de echo penal, y el que .desee conoce los, puede consul a la no able Bibliog a ía del de echo y la polí i - ea, po D. Manuel To es Campos.—Mad id, 1883. CAPÍTULO II. 24  BIBLIOTECA Ji. DICIA L. go, ó la ejecucion pública de la pena de mue e. Opúscu- lo.—Mad id, 1867. A enal (D. a Concepcion).—A odos. Exámen de las bases ap obadas po las Có es pa a la e o ma de las p isiones.— Mad id , 1869, un olle o. A enal (D. a Concepcion).—Las colonias penales de la Aus alia y la pena de depo acion.—Mad id, 1875. A enal (D. a Concepcion).—Es udios peni encia ios.— Mad id, 1877, un olle o. A enal (D. a Concepcion).—La cá cel llamada Modelo. —Mad id, 1877, un olle o. A enal (D. a Concepcion).—La oz de la Ca idad. A mengol y Co ne (D. Ped o).—Es udios peni encia- ios.—La eincidencia. —Ba celona, 1873, un omo. A mengol (D. Ped o).—Cues iones peni encia ias. Un nue o Cong eso. Discu so de M . Wines, P esiden e de la Comision peni encia ia de B uselas.—Mad id, 1874, un olle o. A mengol y Co ne (D. Ped o).—La Cá cel Modelo de Mad id y la ciencia peni encia ia.—Ba celona, 1876, un omo. A mengol y Co ne (D. Ped o).—¿A las islas Ma ianas ó al gol o de Guinea?—Mad id, 1878. A mengol y Co ne (D. Ped o).—La hon a cien í ica española en manos de S. M. el Rey D. Al onso XII.— B a celona , 1879, un olle o. A mengol y Co ne (D. Ped o).—Asociacion gene al pa a e o ma peni encia ia. Su necesidad. Memo ia.-- Ba celona, 1880, un olle o. A quellada (D. Ven u a).—No icia del es ado de la cá cel de Filadel ia.—Mad id, 1801. A oquia (D. Miguel).—La cá cel de Ba celona y los sis emas peni encia ios.--Ba celona, 1877, un olle o. Baca (F . Gab iel).—Los To ibios de Se illa.— -Mad id, 1766, eimp eso nue amen e po la Asociacion de Ca ó- licos de España en Mad id, 1880, un omo. Balmes (D. J.).—Un eo en capilla, ó sea úl imos mo- men os de un ajus iciado.—Ba celona, 1839. Ba nue o (D. José Ma ía).—Exámen de los sis emas peni encia ios y su u ilidad espec i a. —Mad id, 1863. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  25 Boix (D. Vicen e).--Sis ema peni encia io del p esidio de Valencia, en iempo del co onel 1VIon esinos.—Valen- cia, 1850. Bo ego (D. And és).—Es udios peni encia ios. Visi a á los p incipales Es ablecimien os penales de Eu opa, ejecu ada de ó den del Gobie no, seguida de la exposicion de un sis ema aplicable á la e o ma de las cá celes y p e- sidios de España.—Mad id, 1873, un omo. Bo so Ca mina i.—La pena de mue e. Calde on Collan es (D. Fe nando).—Del de echo del Es ado pa a cas iga y de la legi imidad de la pena de mue e. Canalejas (D. J. M.).—Cues iones peni encia ias. Del es ado ac ual de nues os p esidios y de su e o ma en a o de los in e eses ma e iales del país y de la mo ali- zacion de los penados.—Mad id, 1855, un omo. Canalejas (D. J. M.).—P esidio escuela.—Ba celona, 1860, un omo. Ca il y Campe o (D. Manuel).—Dos palab as sob e la pena de mue e.—O ense, 1876. Cas ello e (D. F ancisco).—La Re o ma peni encia ia.— Pe iódico de Mad id, 1879 á 1885. Ce dan de Tallada (D . D. Tomás).—Visi a de la cá - cel y de los p esos.—Valencia, 1574. Coleccion legisla i a de cá celes, comp ensi a de odas las leyes que se hallan en la No ísima Recopilacion e e- en es al amo, y odas las disposiciones legales y egla- men a ias, expedidas pos e io men e has a 31 de Diciem- b e de 1.860. Fo mada de ó den de la Di eccion gene al de Es ablecimien os penales. Coleccion legisla i a de p esidios y casas de co eccion de muje es, o mada de ó den de la Di eccion gene- al de Es ablecimien os penales.—Mad id, 1861-62, dos omos. Có do a y Lopez (D. F ancisco), y Blasco y Recip (don Juan).—Cua o palab as ace ca de la pena de mue e y de la cadena pe pe ua, dedicadas á Vicen a Sob ino, p o- cesada po el homicidio consumado en la pe sona de su ama D. a Vicen a Calza, en la calle del Fúca .--Mad id, 1864. J9  BIBLIOTECA JUDICIAL. minoso, pa a a a ex ensamen e las g a es cues iones discu idas en la mencionada Asamblea, que sin duda es á llamada á o ma época en la his o ia de la e o ma pe- nal (1). CAPÍTULO 1. T abajos p elimina es pa a la celeh acion del Cong eso. An es de en a de lleno en el obje o de es a Memo ia, conside o opo uno hace lige ísimas indicaciones sob e los mo i os del úl imo Cong eso peni encia io, sin ocu- pa me de los acue des omados po los an e io es de F anc o (1846 y 1857), B uselas (1847), que conoce pe - ec amen e V. E., ni de ene me ampoco á examina los esul ados del no ménos no able de Lónd es de 1872, cu- ya mayo impo ancia se debió á la p esencia de Rep e- sen an es o iciales de casi odos los países de Eu opa y Amé ica; y aun cuando no se oma on acue dos obliga o- ios, es lo cie o, que los p incipios de endidos po los sa- bios especialis as cong egados en la capi al de la G an B e aña, han ecibido g an ue za y au o idad, has a el pun o de cons i ui un e dade o cue po de doc ina, acep ado po los Gobie nos y los pa icula es aman es del p og eso de la ciencia peni encia ia (2). El Cong eso de (1) MINISTERIO DE LA GoBERNAcioN.—Real ó den.—Ilus - shno seño : S. M. el Rey (q. D. g.), ha is o con pa icula ag acio la no able Memo ia p esen ada po D. F ancisco Las- es, Doc o en De echo, Delegado po es e Minis e io pa a que ep esen ase á España en el Cong eso peni encia io e- unido en S ockolmo en el año p óximo pasado; y se ha digna- do esol e que se le mani ies e al in e esado en su Real nomb e, y que la exp esada Memo ia se publique en la Ga- ce a de Mad id De Real ó den lo digo á V. I. pa a su cumplimien o y de- más ines. Dios gua de á V. I, muchos años. Mad id 1. 0 de Se iemb e de 1.879.—Si/ e/a.--S . Di ec o gene al de Es a- blecimien os penales. Gace a de Mad id de 5 de Se iemb e de 1879. (2) En los dos Cong esos peni encia ios de F anc o y en el de B uselas, se aco da on esoluciones conc e as, lo que no ocu ió en el de Lónd es, po que los Delegados o iciales, ESTUDIOS PENITENCIARIOS. Lónd es, que no habia log ado ence algunas di icul a- des, supe io es á, su buen deseo, econoció la necesidad de con oca pa a o a eunion á los Gobie nos, Co po acio- nes y pa icula es in e esados en la lucha con a el c i- men, y pa a ello nomb ó una Comision enca gada de p e- pa a odo lo necesa io al obje o e e ido y de o ganiza á la ez la es adís ica peni encia ia (1). La Comision in e nacional celeb ó en B uselas (1874) su p ime a sesion, y comp endiendo que pa a llega al in que se p oponia, e a indispensable da ca ác e o icial á sus abajos y con a con la coope acion de los Gobie - nos, aco dó di igi se á és os pa a que nomb a an Delega- dos especiales que asis ie an á la eunion con ocada pa a B uchsal en 1875, in i acion á la cual co espondie on los Gobie nos de F ancia, Rusia, Suecia, No uega, Dinama - ca, Baden, Holanda y Suiza. «La Comision, no c eyendo con enien e que el u u o Cong eso emplea a los pocos dial que debiau du a sus sesiones, en deba es especula i os y eó icos, decidió lle a al p og ama un que asis ian po p ime a ez á esas euniones cien í icas, no -se conside aban au o izados pa a o a cosa alguna que pu- die a comp ome e en lo más mínimo á sus Gobie nos es- pec i os, pues ca ecian de ins ucciones sob e el pa icula , y sólo la c edencial del Delegado u co, Musu us Bey, con e- nía la ese a exp esa de que la Sublime Pue a conse a- ia su libe ad de accion, cualesquie a que ue an los acue - dos del Con g eso. La ac i ud p uden e de los Rep esen an es o iciales, n j' ué obs áculo, sin emba go, pa a que el Cong e- se de Lónd es exp esa a sus simpa ías sob e de e minados pun os, especialmen e. hácia aquellos que habian sido obje o de discusion y acue do en el Cong eso nacional celeb ado en Cincina i en 1870, en el que su gió la idea de con oca el in- e nacional de Lónd es. (1) Fue on designados pa a o ma la ci ada Comision los S es. Bel ani Scalia (I alia); F ey (Aus ia); Guillaume (Sui- za); IIas ings (Ingla e a); IIol zendo (Alemania); Loyson (F ancia); Pols (Holanda); Sollohub (Rusia); S e ens (Bélgi- ca), y Wines (Es ados-Unidos). Fui; elegido P esiden e el e- ne able Doc o Wines, y Sec e a io el S . Bel ani Scalia; pe o com,, es e mani es ó que no podia. acep a dicho ca ,--Y le sus- i uyó el Doc o Guillaume. 2 BIBLIOTECA JUDICIAL. núme o educido de cues iones esencialmen e p ác icas, de in e és gene al y de aplicacion inmedia a, debiendo se cada una obje o de sucin os in o mes , edac ados po pe sonas compe en es que se designa ian al e ec o, y y cuos dic ámenes imp esos se epa i ian á los in i ados an es de la época designada pa a la ape u a del Cong e- so.» Con a eglo á lo aco dado en la eunion de B ach- sal de 1875, se ap oba on el eglamen o pa a las sesiones del Cong eso y el p og ama de cues iones que debian se obje o de deba e, designándose los Ponen es enca gados de edac a los dic ámenes sob e las mismas, que ue on dis ibuidas en es secciones: de legislacion c iminal, ins i uciones peni encia ias é ins i uciones p e en i as (1). La eleccion del luga donde debia euni se el Cong eso, ué Cambien obje o de de enido exámen po pa e de la Co- mísion in e nacional, y excluidas F anc o , B uselas y Lón- d es, que habian se ido pa a dicho obje o, S ockolmo me e- ció la p e e encia, po euni más í ulos y me ecimien os que ninguna o a capi al de Eu opa. Suecia, que puede p e- sen a se como modelo de pais cul o y bien egido, es hoy una de las naciones mas adelan adas en odo lo que se e- laciona con el égimen peni encia io: en su legislacion, en sus edi icios, en el pe sonal de p isiones, hallan el aman e de la ciencia y el homb e de gobie no mucho que aplaudi y no poco que ap ende . Al en e de los des inos del país se encuen a un Sobe ano de g an ilus ación, en usias a (1) Pa a a a cualquie pun o no incluido en el p og a- ma, hab ía de p ecede au o izacion especial de la Mesa. La lengua ancesa se ía la o icial del Cong eso, sin pe juicio de que los miemb os que no pudie an exp esa se en dicho idio- ma lo hicie an en o o, en cuyo caso, se aduci ian en el ac o sus palab as al ancés, po uno de los Sec e a ios ú o o de los miemb os; acul ad que u iliza on muy pocos Rep esen- an es. Con el in de e i a ala des o a o ios, se aco dó que ningun discu so du a a más de quince minu os, limi acion que no comp endía á los Ponen es ( appo eu s) enca gados de hace los esúmenes ó de da dic ámenes, pues és os po- d ian emplea odo el iempo que necesi a an pa a lee sus abajos.—A ículos 20, 21, 22 y 24 del eglamen o del Cong e- so peni encia io de S ockolmo. A•) ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  3 5 decidido po los asun os de que hab ia de ocupa se el Con- g eso, á los que ha consag ado especial p edileccion, si- guiendo las huellas de su pad e, el g an Osca I, cuya com- pe encia excepcional hay que econoce leyendo su céleb e lib o Des peines e des p isons, que adelan ó cincuen a años á sus con empo áneos, y hoy es udian y aplauden cuan os cul i an la ciencia penológica (1). El acue do de la Comi- sion no podia se ni más jus o, ni más ace ado; y el Doc o Wines, á quien se dió el enca go de pone lo en conoci- mien o de S. M. el ey Osca II y del Gobie no sueco, ob- u o de uno y o o la acogida que e a de espe a ; y ha- biendo indicado el Mona ca que el mes de Agos o e a el más a o able pa a la eunion, se con ino en que és a en- d ía luga en la segunda quincena del e e ido mes. Ob enido el consen imien o que se solici aba, el Doc o Wines, au o izado po sus compañe os, y en nomb e de la Comision in e nacional, di igió en. Se iemb e de 1876, á odos los Gobie nos del mundo ci ilizado, la ca a-ci cu- la que opo unamen e ecibió V. E., en la que se in i aba á la eunion, no sólo á los Delegados o iciales de las na-' ciones que acep a an el llamamien o, sino ambien á los al os empleados de p isiones, p o eso es de De echo penal, y cuan as pe sonas hubie an dado pública mues a de a icion á dichos es udios. Se con ocaba, no sólo á los homb es de es udio y de ciencia, sino ambien á los que, po la expe iencia adqui ida en el desempeño de sus ca - gos, pudie an indica al Cong eso los esul ados p ác icos ob enidos po la aplicacion de las eo ías. En la ci cula á que me e ie o, se pedia á, los Gobie nos con es acion á ein- iuna p egun as sob e legislado n penal y peni encia ia, sis- ema y adminis acion de p isiones, empleados de las mis- mas, p isiones de jó enes, sociedades p o ec o as de pena- dos cumplidos, y esul ados es adís icos, que mo i a on los magní icos abajos que u imos ocasion de admi a . El p og ama pa a los deba es del Cong eso comp en- dia diez y seis pun os, di ididos en las es secciones indi- cadas. (1) Wine. Osca he i s . La e king o  an(LVo ie,-.7 . 36  BIBLIOTECA JUDICIAL. La p ime a, de Legislacion c iminal, comp endia los e- mas siguien es: 1. 0 ¿Has a qué pun o debe de e mina la ley el modo de ejecu a las penas ? ¿Debe con ia se á la Adminis acion de las p isiones, un pode disc ecional sob e los penados, cuando el égimen gene al sea en cie os casos inapli- cable? 2. 0 ¿Con iene conse a las di e sas denominaciones de penas p i a i as de libe ad, ó se á p e e ible la asimi- lacion legal de odas ellas, sin más di e encias en e sí que su du acion y consecuencia acceso ias pos e io es á la libe ad? 3. 0 ¿Con qué condiciones pod ia la admini acion de j us icia penal u iliza la depo acion? 4. 0 ¿Cuál debe se la compe encia de una inspeccion gene al de p isiones? ¿Es necesa ia dicha inspeccion gene- al, y debe ex ende se á odas las p isiones, incluso á las ins i uciones p i adas pa a la de encion de los jó enes delincuen es? Seccion segunda: Ins i uciones peni encia ias. 1. 0 ¿Que ó mula con iene adop a pa a la es adís ica peni encia ia in e nacional? 2. 0 La c eacion de Escuelas no males, en que se p epa- en los empleados de p isiones, ¿debe conside a se ú il y necesa ia pa a el éxi o de la ob a peni encia ia? ¿Cuáles son los esul ados ob enidos has a aho a? 3. 0 ¿Cuáles son las penas disciplina ias cuyo empleo puede pe mi i se en las cá celes y peni encia ías? 4. 0 Exámen de la cues ion de libe ad condicional de los penados, haciendo abs accion del sis ema i landés. 5. 0 El sis ema celula , ¿debe su i modi icaciones e- niendo en cuen a la nacionalidad, el es ado social y el sexo de los delicuen es? 6. 0 ¿La du acion del aislamien o debe se de e minada po la ley? ¿La adminis acion de las p isiones debe ad- mi i excepciones, además de los casos de en e medad? Seccion e ce a: In i uciones p e en i as. 1. 0 Pa ona o de cumplidos adul os.—¿Es necesa ia su exis encia? ¿Cómo debe o ganiza se? ¿Debe o ma se una in s i ucion dis in a pa a cada sexo? 1 • - ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  37 2. 0 ¿Debe sub enciona el Es ado á las sociedadés de pa ona o, y bajo qué condiciones? 3. 0 ¿Con a eglo á qué p incipios deben o ganiza se los es ablecimien os des inados á los jó enes que, absuel- os po habe ob ado sin disce nimien o, se en egan al Gobie no du an e el pe íodo que señala la ley? 4. 0 ¿Cómo deben o ganiza se las ins i uciones consa- g adas á los niños agabundos, mendigos, abandona- dos, e c.? 5. 0 ¿Po qué medios se pod ia consegui una comuni- dad de accion en e la policía de los di e en es Es ados pa a e i a los deli os, acili a y asegu a su ep esion? 6. 0 ¿Cuál se ia el mejo medio de comba i la einci- dencia? Tales ue on los emas ci culados con la debida an ici- pacion pa a que los es udia an los homb es de ciencia, y los Gobie nos p epa a an los jus i ican es, abajos es adís i- cos, expe iencias acumuladas y cuan o pudie a con ibui al escla ecimien o de los pun os que iban á se discu idos y esuel os. Pa a e i a los esc úpulos que asal a on á los Delegados o iciales que asis ie on al Cong eso de Lón- d es, se decia en la con oca o ia, que los acue dos que se o na an no end iañ ca ác e obliga o io pa a los Gobie - nos, pues se a aba de una Asamblea cien i ica y me a- men e consul i a, aun cuando e a de c ee , que es ando e- p esen adas en ella la ciencia y la expe iencia del mundo ci ilizado en ma e ia peni encia ia, el in lujo de sus de- e minaciones se ía po en e y du ade o. La Comision in e nacional abajaba sin descanso á in de que nada, al a a pa a el comple o éxi o del Cong eso con ocado. En las sesiones celeb adas en B uselas en 1877, se aco dó de ini i amen e que la eunion end ia luga en S ockolmo el dia 20 de Agos o de 1 8 78, y en las celeb adas en Pa is en Junio, se nomb a on co-ponen es pa a odas las cues iones del p og ama, á los que se dió el enca go de ab i la discusion, esumi los a gumen os de los Ponen- e,s, apoya los ó comba i los, segun su c i e io, o mulando las conclusioues que debian se o adas po las secciones y despues po la Asamblea gene al. El Doc o Guillaume, Se p e a io gene al del Cong eso, p esen ó el p o ec o de 38  BIBLIOTECA JUDICIAL. es a u os pa a la Comision peni encia ia in e nacional, e- 'lac ado po él mismo y el S . Hol zendo , aco dándose que los miemb os p esen es á aquellas euniones ylos de- más Delegados o iciales se ian con ocados pa a S ockolnacl an es de la ape u a del Cong eso, pa a oma las úl imas medidas, y sob e odo, pa a discu i dicho p oyec o (1). El Gobie no sueco, secundando po su pa e los es ue - zos de la Comision, di igióse á odos las Po encias in i án- lolas pa a que se hicie an ep esen a o icialmen e en el Cong eso; solici ó y ob u o de las Cáma as un c édi o de quince mil co onas pa a a ende á los gas os que pudie an ocu i , enca gando á un Comi é local la ejecucion de odo lo necesa io pa a la solemnidad cien í ica que iba á ene luga . Sesiones de la Comision peni encia ia in e nacional. Con a eglo á lo aco dado po la Comision o ganizado- a del Cong eso, y acep ando la in i acion del Gobie no de Suecia, el 15 de Agos o úl imo encon ábanse en S ockol- mo los Rep esen an es o iciales de Alemania, Aus ia- Hung ía, Ba ie a, Bélgica, B asil, Dinama ca, España, Es ados Unidos, F ancia, G ecia, Hambu go, I alia, Mé- jico, No uega, Nue a-Zelanda, Países-Bajos, República A gen ina, Rusia, Suecia y Suiza (2). M . Almquis , Di ec- o de Es ablecimien os penales de Suecia y P esiden e del Comi é local, de quien conse a emos g a os ecue dos cuan os u imos el place de asis i al Cong eso, dió cuen a de los abajos ejecu ados, encon ándonos con que oda es aba admi able y minuciosamen e p e is o, no sólo pa a el mejo esul ado de las delibe aciones, sino has a pa a la comodidad y ec eo de los Rep esen an es, ap obándose (1) Hags elme . No ice his o ique su les Cong és péni en- iai es in e na ionaux. (2) El Gobie no inglés no en ió Delegados o iciales al Con- g eso de S ockolmo; mas Ingla e a é I landa es u ie on b i- llan emen e ep esen adas po sabios especialis as en ma e ia peni encia ia, y dis inguidas seño as pe enecien es á Socie- (ades de pa ona o. CAPÍTULO II. • ES TUDIOS PENITENCIARIOS.  39 po consiguien e, sin discusion, el p og ama p esen ado po el Comi é local, á quien se aco dó un me ecido o o de g acias. Con a eglo á dicho p og ama, las sesiones del Con- g eso du a ian desde el 20 al 26 de Agos o inclusi e, cele- b ándose las euniones del pleno á las diez de la ma iana, y las de las secciones á las dos y media de la a de, excep- cion del domingo 25, que se consag a ia á isi a las p i- siones de S ockolmo y la Exposicion de abajos ejecu a- dos po los p esos de Suecia, No uega, Dinama ca y Fin- landia. Fue on aclamados: P esiden e del Cong eso, el ge- ne al Bj5 ns je na, que lo e a del Consejo de Minis os de Suecia y Minis o de Negocios Ex anje os; y P esiden e de hono , el D . E. C. Wines, in a igable p omo edo de los Cong esos de Lónd es y S ockolmo, sabio ene able y e dade o após ol de la e o ma peni encia ia, á la que desde hace muchos a ios iene consag ando oda su é y ac i idad, en p o echo, no sólo de los Es ados Unidos, de donde es ciudadano, sino del mundo en e o, que le de- be á g an pa e de lo que ha adelan ado en el p esen e si- glo esa impo an ísima ama de la adminis acion públi- ca. Pa a la p ime a Vicep esidencia ué elegido el S . G o (Rusia); pa a la segunda, el S . Almquis (Suecia), y el se- ño Thonissen (Bélgica), pa a la e ce a, con i mándose al S . Guillaume (Suiza), en el ca go de Sec e a io gene al, que ha desmpe iado de una mane a admi able, haciéndose ac eedo al ap ecio y g a i ud de odos los Rep esen an es. Las sesiones celeb adas po los Delegados o iciales el 17 y 19 de Agos o se emplea on en discu i y ap oba el e- glamen o po que hab á de egi se la Comision peni en- cia ia in e nacional c eada po el Cong eso de Lónd es, y cuya exis encia e a indispensable con i ma , pa a que, e- niendo la es abilidad necesa ia, si a de ó gano de comu- nicacion en e las naciones in e esadas en el p og eso de la e o ma, y sea á la ez el Comi é ejecu i o de los acue - dos de los Cong esos. La Comision peni encia ia in e na- cional ecoge á los documen os y no icias e e en es á la p e encion y cas igo de los c iminales, con el in de ilus a á los Gobie nos ace ca de las medidas gene ales que deban adop a se, pa a e i a las in acciones de la ley penal y 4 0  BIBLIOTECA JUDICIAL. asegum su ep esion, p ocu ando la enmienda de los cul- 1 ,:1 eles. Como el éxi o no se ía comple o sin la coope a- c: on e icaz de los Gobie nos, se aco dó o ma an la Comi- si pe manen e los Delegados o iciales de las Po encias que quisie an con ibui á la indioada ob a, eniendo un jo o o cada Nacion, cualquie a que uese el núme o de sus Rep esen an es. La Comision se euni á una ez cada a ilo, y sucesi a- men e en uno ú o o de los países que acep en el egla- men o, pa a discu i los asun os que la Mesa ponga á la ó den del dia, po inicia i a p opia, ó á solici ud de al- guno de los miemb os, siemp e que és a se en ie al P esi- den e es meses an es, po lo aénos, de la época ijada pa a la eunion de la Comision pe manen e, que end á además el de echo de consul a á sus indi iduos po medio de ci cula es cada ez que lo concep úe necesa io y el asun o ca ezca de impo ancia su icien e pa a mo i a una con oca o ia especial y ex ao dina ia. Se enca ga á Cam- bien de o ganiza la es adís ica peni encia ia in e nacio- nal, y en el Bole in, que publica á en ancés, se inse a- án las leyes y eglamen os sob e p isiones que p omul- guen los Gobie nos; los p oyec os de ley sob e los mismos asun os, con los p eámbulos que les p ecedan; los in o - mes sob e los pun os comp endidos en los p og amas de los Cong esos peni encia ios in e nacionales, y los a ícu- los ó Memo ias o iginales sob e las ma e ias de la compe- encia de la Comision, que és a conside e de in e és ge- ne al. La Comision se pond á en elacion con las Sociedades de p isiones que exis an en los di e en es paises, y con las pe sonas que po sus conocimien os especiales y su expe- iencia, puedan p es a se icios á la ob a de la e o ma. Fija á la época y el luga en que deban celeb a se los Cong esos peni encia ios, edac ando el p og ama y el eglamen o pa a dichas euniones, en e las cuales deben media cinco años po lo ménos. Pa a a ende á los gas- os de publicacion de las ac as, ci cula es, leyes, in o - mes, e c., la Comision asigna á á la Mesa la suma anual de ocho á quince mil ancos, o mada po la con ibucion de los Es ados, á azon de ein icinco ancos mínimum y ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  41 •• n •••...~•• n •••• n •• n •• n ••• n • n •• n • n ••• n ••• n • n •• nnn ••• nn cincuen a máximum, po millon de habi an es, debiendo los Delegados en ega en cada eunion la cuo a que se haya señalado al Gobie no que ep esen en. Ap obado el eglamen o, lo susc ibimos odos los Re- p esen an es o iciales, y V. E. lo ecibi á con una comu- nicacion del Gobie no sueco, que acep ó el enca go de di- igi se 'á las Po encias pa a ob ene la a i icacion del mismo, y que pudie a o ganiza se de ini i amen e la Co- mision peni encia ia in e nacional. La al a de iempo impidió á los Delegados o iciales ocupa se de algunos pun os de g an in e és p ác ico, in- dicados po M . Almquis , ela i os á la a qui ec u a pe- ni encia ia y máximum de poblacion penal que deben con- ene los es ablecimien os pa a es a bien egidos, cues io- nes que habian sido plan eadas en los Cong esos an e io- es; pe o que e a muy opo uno se discu ie an po la Comision o icial, eniendo p esen e que son muy pocos los países que cuen an con los ecu sos necesa ios pa a le an- a las p isiones que exige el ac ual égimen peni encia- io, ó acomoda al mismo los edi icios an iguos. Todos econocie on que e a indispensable educi el excesi o cos e de las cá celes y peni encia ías, pues de o o modo, opeza á la e o ma con obs áculos insupe ables en los paises de ecu sos limi ados; y en is a de las opiniones emi idas, no es dudoso que dicha cues ion se á una de las que igu en en el p og ama del u u o Cong eso. CAPÍTULO III. Sesion de ape u a del Cong eso de S oelcolino, A las once de la mañana del dia 20 de Agos o úl imo se encon aban eunidos en el g an salon del Palacio de la Nobleza (Ridda huse ), los in i ados pa a el Cong eso peni encia io. Más de doscien os ochen a indi iduos habian acudido á la ci a: de és os, sesen a ep esen aban o icialmen e sus Gobie nos espec i os, y componían el es o sábios P o eso es de De echo penal, Je es de p i- siones, especialis as en es udios penológicos y algunas seño as pe enecien es á sociedades de pa ona os ó ins- i uciones pa a jó enes, cuya coope acion ha sido en es e 48  i ILLIOTLCA UDICIAL. p ecep o, se empeña a un Co onel en que á odos los indi- iduos del cue po se aplica a la misma medida. En is a de las explicaciones del S . Canónico, que no p e enclia di e encias en el a amien o ma e ial ó dici- plina io de los penados, sino en el mo al, se llegó á un acue do en e dicho o ado y los S es. Thonisseny G-oos, que edac a on la p oposicion acep ada po la Asamblea, y aun cuando no al a on o os pa a las de los S es. Bo - den y Mechelin, el. Cong eso aco dó «que sin que se a ec- e la uni o midad en el modo de aplicacion de la pena. la Adminis acion de las p isiones debe goza de un po- de disc ecional, den o de los lími es señalados po la ley, á in de aplica en cuan o sea posible el espí i u del égimen gene al á las condiciones mo ales de cada pe- nado. » Segundo. La asimilacion legal de las penas p i a i as de libe ad, ué el segundo pun o a ado po la p ime a seccion del Cong eso. El p o eso S . Thonissen había in o mado en sen ido a o able á la adopcion de una sola pena, alegando pa a ello, que echazadas hoy las in aman- es, y con iniendo odos en que al ecluso debe hacé sele abaja , desapa ecen las di e encias que exis en en e los cas igos que consignan los Códigos mode nos; denomina- ciones que, despues de odo, no pasan del lib o, po que la p ác ica ha demos ado la imposibilidad de ene los es a- blecimien os necesa ios pa a que se cumplan esos di e - sos cas igos (I). La ciencia, á la ez que es ablece que en (1) El Código penal español, además del a es o, con iene las siguien es penas p i a i as de libe ad: p ision co eccio- nal, p esidio co eccional, p ision mayo , p esidio mayo , e- clusion empo al, cadena empo al, eclusion pe pé ua y cade- na pe pé ua, que en la p ác ica ienen á se iguales, excep- cion de las cadenas, que se dis inguen po un de alle, que só- lo p oduce el esul ado de deg ada al homb e cl eando un ue e obs áculo pa a su egene acion. Si odas esas penas se eduje an á una sola, la aplicacion del Código se ia una e - dad, y desapa ece ian las di iciiliades é in acciones de ley, que necesa iamen e ienen que come e se en la dis ibucion de los penados en e los es ablecimien os en que deben cum- pli su condena. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  49 oda pena p i a i a de libe ad, debe en a el abajo como elemen o cons i u i o, echaza los igo es supé - luos, la o u a mo al ó ma e ial, y consigna que el a- bajo no es una ag a acion del cas igo, sino un medio e i- caz pa a que és e p oduzca su e ec o mo alizado , siendo po consiguien e e óneo dis ingui écnicamen e las pe- nas, po que unas lle en. consigo la obligacion de abaja que no concu e en o as, ó po que los eclusos puedan se des inados á ocupaciones más ó ménos moles as. El S . Thonissen decia á los legislado es: «C eeis ha- be descubie o un buen sis ema de de encion? d ;C eeis que ese sis ema es el que mejo con ibuye á que el condenado se disponga al a epen imien o y la enmienda? Pues bien: aplicad dicho égimen á odos los eclusos. No eneis el de echo de aplica un sis ema más mo alizado á unos y ménos mo alizado á o os; eneis el debe , debe ineludi- ble de aplica á odos el égimen que más con ibuya á su egene acion mo al. » Los p incipios de endidos po el au o del dic ámen no ue on impugnados en el ondo, e i iéndose á de alles las obse aciones hechas po algunos o ado es. El S . Pessina indicaba la con eniencia de conse a las penas pecunia- ias, la de encion pa a los deli os polí icos y el des ie o. El S . Despo es, que eclamó pa a la Cáma a de los Pa- es de F ancia la glo ia de habe lle ado el p oyec o de la ley de P isiones de 1847, el g an pensamien o de la uni icacion de las penas, pidió al Ponen e algunas expli- caciones, po que en su concep o, el dic ámen del S . Tho- nissen lle aba, co no consecuencia o zosa, la adopcion del sis ema celula en odos los países, lo cual o ecia á su is a g a ísimas di icul ades. El Ponen e explicó que no se oponia á la conse acion de las penas que había in- dicado el S . Pessina; pe o sos enía la necesidad de que desapa ezcan de los Códigos mode nos las iejas deno- minaciones de p ision , eclusion y abajos o zados, añadiendo que no e a indispensable adop a an odos los países el égimen celula absolu o; pues aun sin admi i lo, debia educi se la ejecucion de odas las penas p i a i as de libe ad, á la o ma única que cada país conside a a más con enien e y e icaz. 50  BIBLIOTECA JUDICIAL. La Seccion decidió deja sin esol e el p oblema, á, lo cual se opuso ené gicamen e el S . Thonissen an e la Asamblea gene al, log ando que el Cong eso acep a a lo in o mado po el mismo y aco da a que «conse ando penas in e io es y especiales pa a cie as in acciones desp o is as de g a edad, ó que no demues an co up- cion en su au o , con iene, cualquie a que sea el égimen peni encia io, adop a en cuan o sea posible la asimila- cion legal de las penas p i a i as de libe ad, sin más di e encia en e ellas, que du acion y las consecuencias acceso ias que puedan p oduci despues de su cumpli- mien o.» Te ce o. La jus icia y con eniencia de la pena de de- po acion mo i ó un deba e animadísimo en el seno de la Seccion, especialmen e en e los S es. Michaux y Despo - es, Delegados de F ancia, donde dicha pena se encuen- a en pleno pe íodo de ejecucion, y los S es. Bel ani Scalia, B usa y Canonico, Rep esen an es de I alia, en cuyo país no exis e dicho cas igo; pe o se ad ie e cie a endencia a o able á su in oduccion, de endida, en e o os, po el eminen e ju isconsul o S . Conde de Fo- es a. El S . Hol zendo , au o del dic ámen some ido al de- ba e, sos enia que la depo acion no e a en p incipio con- a ia al in de la jus icia penal; pe o que las g andes di- icul ades y los pelig os e iden es que o ecia su ejecucion, le se ialaban un luga excepcional y ansi o io en e las ins i uciones peni encia ias, no pudiendo augu a le un lisonje o po eni , en is a del esul ado de los ensayos hechos po los ingleses en la Aus alia. Los S es. Michaux y Despo es econocie on que la depo acion á la Guaya- na ancesa Labia p oducido malísimos esul ados, que explicaban, en e o as causas, po la al a de condiciones higiénicas de dicha localidad; pe o aplaudian sin ese a el sis ema de depo acion que se signe en Nue a-Caledo- nia, cuyos esul ados conside aban decisi os, a ibuyendo al mismo una no able disminucion en las eincidencias, po cuyo mo i o la opinion de F ancia e a a o able á di- cho égimen, que llena odas las exigencias de la jus icia penal. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  51 El S . Bel ani Scalia, con es ando á los Delegados anceses, demos ó cumplidamen e que la depo acion es una pena desigual, inmo al, ca ece de ejempla idad, es la más cos osa de odas y la que ménos esul ados p ác icos p oduce. Es desigual, po que mien as es una e ible ag a acion de cas igo, pa a el homb e débil de salud y el aman e de su pa ia y de su amilia, es solici ada po los que, ca eciendo de esas legí imas a ecciones, encuen an en ella ocasion de segui una ida de a en u as; y an o es así, que en F ancia es muy comun eincidan los c imina- les, como medio de consegui que los aspo en á Nue a- Caledonia. Es inmo al, po que ompe los ínculos de a- milia, alejando al homb e de aquellos sé es cuya p esen- cia y consuelos pueden in lui en su co eccion, es imu- lándole al a epen imien o; pues si bien es cie o que á los depo ados se les au o iza pa a que se casen y cons i- uyan amilias, las muje es con las cuales pueden ácil- men e con ae ma imonio, no son más indicadas pa a ob ene los esul ados mo alizado es que se p e enden, y se co e el pelig o de que los hijos de es a union sean educados en el mal y el icio, como no ue a que el Es a- do se obligase á lle a á la colonia muje es lib es y hon- adas, en cuyo caso, su i ia el país pé didas pecunia ias de conside acion, que no se jus i ican, po que son innece- sa ias pa a el cumplimien o de la pena. No es ejempla , ni in imida, po que seduce y halaga al depo ado la idea de queda lib e al llega á la colonia y pode hace una o una con su abajo ag ícola ó indus ial, o iginándose de aquí, la e ible injus icia, de que los mayo es c imina- les gocen de libe ad y en ajas negadas á los que, ménos delincuen es, cumplen su pena en la Me ópoli. Además de las condiciones nega i as de la depo acion, la condenan igualmen e los p ecep os económicos y las eglas de buena adminis acion. Sin emon a nos á exa- mina lo ocu ido en la colonizacion penal de Aus alia, de ini i amen e abandonada hace muchos años, y ocupán- donos sólo de Nue a-Caledonia, esul a que la F ancia ha gas ado más de cien millones de ancos en ins alacion y aspo e de los penados, cuando con una suma mucho meno , hubie a podido le an a las peni encia ías de que cc de 52  BIBLIOTECA JUDICIAL. ca ece, que es una de las azones en que se apoyan los de enso es de la depo acion. Tambien es p eciso no ol i- da , que los p incipios po que se ige la colonizacion mode na, no consien en que la mad e pa ia se desemba- ace de los c iminales en iándolos á los e i o ios de Ul- ama , donde son una amenaza cons an e y un obs áculo pa a el desa ollo de la emig acion lib e, que acude con di icul ad allí donde pueda con undí sela con la c iminal, mo i os que, en e o os, p odujo la esis encia de Aus- alia á ecibi los penados de Ingla e a, habiéndose is o obligada dicha nacion á abandona el sis ema despues de inmensos sac i icios, que es lo que le sucede á á F ancia, en cuan o que los habi an es de Nue a-Caledonia c ean llegado el momen o de esis i con p obabilidades de éxi o. Los es echos lími es de es a Memo ia no me pe mi en de alla la discusion á que engo e i iéndome; pe o ue, on de al ue za y magni ud las azones aducidas con a la depo acion po los S es. Bel ani-Scalia, B ussa, Cano- nico, Mechelin y Koko ze , que log a on saca de su e o á muchos que has a en onces habiamos de endido esa o ma de penalidad (1). Los Delegados anceses no podian, sin emba go, susc ibi una p oposicion que con- dena a en absolu o un sis ema seguido en su país con éxi- o, segun su pa ece , y es a ci cuns ancia obligó á la Sec- cion á p opone á la Asamblea una esolucion has a cie - o pun o ambigua, aco dando el Cong eso que «la pena de de depo acion p esen a di icul ades de ejecucion, que no pe mi en adop a la en odos los países, ni es de espe a (1) En 1875 p esen é á la. Real Academia de Ciencias Mo- ales y Polí icas una Memo ia, que ué p emiada con accesi ,. en la cual me decla aba pa ida io de la depo acion de pena- dos á las Ma ianas y Fe nando Póo; pe o habiendo es udiado más á ondo el asun o, y despues de los deba es que p esen- cié en el Cong eso de S ockolmo, he cambiado adicalmen e de opinion, y c eo un debe de conciencia consigna lo, pa a con ibui á saca del e o á los que, como me ocu ia á mí en o o iempo, de ienden la jus icia ó con eniencia de la de- po acion. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  53 que cumpla odas las condiciones de una buena jus icia penal.» Cua o. La con eniencia de que exis a un cen o que di ija é inspeccione odos los 'es ablecimien os peni encia- ios, inclusos los des inados á jó enes delincuen es, ué el ema desa ollado con g an conocimien o del asun o po el S . Almquis , Inspec o gene al de las p isiones suecas. El a amien o de los c iminales, el égimen á que deben es a some idos, los debe es y de echos de los empleados, y has a la cons uccion de los edi icios, no son asun os an insigni ican es que puedan es a suje os á las a iaciones con inuas y cap ichosas que lle a consigo la descen ali- zacion, que p oduci ia la consecuencia de ene que aban- dona el égimen, lo más undamen al del sis ema peni- encia io, á las ideas más ó ménos exac as de los Je es de p isiones, que po mucha que sea su in eligencia, no pue- den euni el caudal de conocimien os eó icos y de expe- iencia acumulados en una Di eccion cen al. La inspec- cion gene al lle a á cada peni encia ía en pa icula , aque- llos conocimien os supe io es, aquellas ideas a mónicas que esul an de e las cosas desde a iba, de conoce o- dos sus elemen os y compa a los: en cambio, ecibe de cada p ision pa icula es os elemen os, la expe iencia, en o - ma de hechos de índole di e sa, muchos que e con ad- mi acion, o os que no hubie a podido imagina , sugi ién- dole odos ideas que sin ellos no hab ia enido. Al e na i- amen e sin e iza y analiza, ecoge da os que ap o echa, á eces inspi aciones de un oscu o empleado, y quién sabe si de un delincuen e. Es además el lazo de union in elec- ual en e odos los que igen las p isiones, que debe da unidad á sus es ue zos y ele acion á sus mi as (1). El dic ámen del S . Almquis me e-ció el aplauso de la Seccion, y ué acep ado po odos, haciendo los S es. Schn- mey , W igh y Tallack algunas obse aciones sob e los esul ados que p oduci á en Ingla e a la ley de 1877, que ha cen alizado la inspeccion de las p isiones inglesas en 1) Dona Concepcion A enal. Es udios peni encia ios. 54  BIBLIOTECA JUDICIAL. manos de una Jun a es ablecida en Lónd es y dependien e del Minis e io del In e io . El que susc ibe, que es aba en e amen e de acue do con lo expues o po el S . Almquis , c eyó opo uno hace al- gunas indicaciones ela i as á los asilos de co eccion pa- e nal, some idos en cie os países al Cen o inspec o de las p isiones. Sos u o, que siendo la co eccion pa e nal un de echo y un debe que pe enece á la amilia, es comple- amen e p i ado y del dominio exclusi o del de echo ci il. Si las ins i uciones de e o ma des inadas á ecibi á los jó enes ebeldes á la au o idad de sus pad es ó gua dado- es, es án some idas á la misma inspeccion que las peni- encia ias, se ma ca á á los eclusos con el es igma del c iminal, y los pad es p e e i án deja de co egi á sus hi- jos po ese medio e icaz, an es que con ibui á su deshon- a, incon enien e g a ísimo que se pod ia e i a , decla an- do que los hijos en iados po los pad es pa a su co eccion, no pueden es a comp endidos en la ca ego ía de jó enes delincuen es, y que po an o, los es ablecimien os des i- nados á los mismos, no deben es a suje os al cen o ins- pec o de las p isiones. El S . Almquis , acep ando cuan o yo habia dicho, se decla ó pa ida io de que los asilos de co eccion pa e nal deben es a some idos á una inspeccion especial, aco dan- do el Cong eso que es, «no solamen e ú il, sino necesa io, que en cada Es ado exis a un pode cen al que di ija y igile odas las p isiones sin excepcion, incluso las des i- nadas á los jó enes delincuen es. » CAPITULO Y. Acue dos del Cong eso sob e ins i uciones peni encia ias. P ime o. Uno de los enca gos que dió el Cong eso de Lónd es á la Comision pe manen e, ué el de o ma la Es adis ica peni encia ia in e nacional, abajo que és a con- ió á uno de sus indi iduos, S . Bel ani Scalia , ué ap obado en la sesion celeb ada en B uselas de 1:8 74; y habiendo aco dado que se imp imie a, el Gobie no i aliano se enca gó de su aga odos los gas os necesa ios pa a ello. Los da os p esen ados po el S . Bel ani Scalia co es- ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  55 pondian sólo al a io 1872, y con el obje o de con inua pu- blicándolos, se encomendó la o macion de la Es adis ica de 1873 al S . S e ens, que po mo i os jus i icados no ha podido cumpli su. enca go. La con eniencia de la Es adís ica peni encia ia in e - nacional no puede pone se en duda, y comp endiéndolo así el Comi é o ganizado del Cong eso de S ockol no, p e endió que la Asamblea decidie a la ó mula que debe ia adop a se. Los S es. I e nés y Michon demos a on an e la Comision, que las di e encias que exis en en e las le- yes penales y las ins i uciones peni encia ias de los di e - sos países, hacian muy di ícil de e mina la ó mula más con enien e pa a la Es adís ica in e nacional, y que lo mejo se ía deja sob e es e pun o oda la libe ad neee- 1 , sa ia á la Comision in e nacional enca gada de o ma la. Despues de oi las juiciosas obse aciones del S . Gui- llaume, aco dó el Cong eso: 1. 0 «Que la Es adís ica peni encia ia in e nacional debe con inua se, siguiendo el mé odo adop ado en la s. de 1872.» 2. 0 «La eleccion de ó mulas y los de alles de ejecu- cion se dejan al cuidado de la Comision peni encia ia in- e nacional, á la cual se p e iene que á odas las enseñan- zas numé icas p ecedan ó acompañen las indicaciones necesa ias pa a acili a su in eligencia.» 3. 0 1La con eccion de la Es adís ica in e nacional se con ia á sucesi amen e á la Adminis acion peni encia ia de cada uno de los paises ep esen ados.» Segundo. Cuan os ienen idea de lo que es la e o ma peni encia ia, con ienen en que las leyes bien pensadas, los edi icios bien cons uidos y los eglamen os bien o de- nados, son en e amen e inú iles, si la cus odia y co ec- cion de los p esos y penados se encomienda á unciona- ios de poca mo alidad ó al os de los conoci nien es ne- cesa ios pa a cumpli la ele adísima mision que es án llamados á desempeña . El égimen peni encia io depen- de, an e odo y sob e odo, de la exis encia de un pe sonal á p opósi o; y comp endiéndolo así los Gobie nos que se in e esan po el p og eso de la e o ma, p ocu an que los unciona ios de cá celes y peni encia ías 2e encuen en J6  BIBLIOTECA CA JUDICIAL. ado nados de odas las ci cuns ancias necesa ias, em- pleando pa a consegui lo di e sos p ocedimien os. Cues ion an g a e no podía deja de a a se en. el Cong eso peni encia io de S ockolmo, pa a el cual edac- ó el S . Bel ani Scalia, Inspec o de las p isiones i alia- nas, el magní ico dic ámen que ué obje o del deba e, en el cual, despues de ocupa se his ó icamen e del asun o, concluia dando de alles in e esan ísimos sob e los exce- len es esul ados que p oduce la Escuela de empleados de p isiones undadas en Roma en 1873. El S . Moua sos- u o, que pa a ene buenos empleados de p isiones, bas- aba elegi homb es hon ados, paga los bien y asegu a - les es abilidad en sus des inos, dándoles además la ins- uccion necesa ia; y en cuan o á la c eacion de Escuela, c eia que la mejo e a la misma p ision. Los S es. Milli- gan, G-uillaume, Tallack, Be den, -Wines y o os, se mos- a on pa ida ios decididos de la c eacion de Escuelas especiales pa a los empleados de p isiones, donde és os adquie an los conocimien os eó icos indispensables, com- ple ando su educacion con eje cicios p ác icos, no con i - mándoles en sus des inos, sino despues de ac edi a su ap i ud en ambos e enos, que es p ecisamen e lo que con g an p o echo se ejecu a en I alia. El S . Almquis dió cuen a de los es ue zos hechos pa a c ea la Escuela de gua dianes que exis e en la p ision de Lángholmen, ce ca de S ockolmo, que aún no se ha abie - o po di icul ades del p esupues o, ap obando las ideas exp esadas po el S . Bel ani Scalia, que ecibió me eci- das elici aciones po su bien esc i o dic ánien, y el b i- llan e éxi o alcanzado po la Escuela de Roma. El Cong eso aco dó, que «los gua dianes, an es de se de ini i amen e admi idos, deben ecibi enseñanza eó i- ca y p ác ica. Conside a ambien que las condiciones esenciales pa a ene buenos gua dianes, son, p incipal- men e, el dis u e de emolumen os que in e esen y e en- gan á los que sean capaces, y ga an ías de es abilidad en su si uacion.» Te ce o. La necesidad de conse a el ó den, y que se cumplan los eglamen os de las cá celes y peni encia- ias, jus i ica que á los in ac o es se impongan cas igos, ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  57 conocidos con el nomb e do penas disciplina ias, cuyo exámen ué obje o de de enido es udio en el Cong eso de S ockolmo, opinando la mayo ía de los o ado es que o- ma on pa e en la discusion, que no puede a a se de igual mane a al que se encuen a suje o á un p ocedimien- o, que al que ha sido condenado po el T ibunal. Se discu ie on ampliamen e los cas igos disciplina ios que deben usa se en las p isiones, dando luga á un ani- madísimo deba e el empleo de las penas co po ales, de- endido po algunos pocos y a acado con g an elocuencia po la mayo ía. El au o del dic ámen, S . B uun, Di ec- o de las p isiones de Dinama ca, sos u o que cuando el ecluso se esis e á odas las penas disciplina ias conoci- das, debe en úl imo ex emo acudi se á los azo es, que no se aplica án sino po acue do del Di ec o , capellan y médico de la p ision, y además con el consen imien o de la Au o idad supe io de la localidad, excluyendo siem- p e de dicho cas igo á las muje es. El S . Lassen (Dina- ma ca), opinó que no e a posible man ene la disciplina de las p isiones, bo ando la pena de azo es, que se debe conse a en los Códigos, aun cuando se c ea con enien- e no aplica la, pues en su opinion, la posibilidad del cas- igo e a su icien e pa a in imida á aquellos penados pa a quienes esul an ine icaces odas las demás co ecciones disciplina ias. El S . Lay on-Lowndes explicó que en In- gla e a se usa a a ez la pena co po al, que se aplica únicamen e á los condenados á abajos o zados, po g a- ísimas in acciones, siendo indispensable que lo acue - den dos indi iduos del Comi é de igilancia de la p i- sion, oyendo la de ensa del ecluso en un e dade o juicio que se ab e sob e el pa icula ; indicando que los e e i- dos Jueces señalan el núme o de azo es que deben pega - se, que en ningun caso pueden pasa de ein a y seis, despues de cons a po dic ámen del médico, que el p i- sione o puede esis i el cas igo co po al, que el o ado conside aba indispensable pa a el buen égimen de las p isiones. El S . Milligan (Es ados Unidos), dijo que los cas igos co po ales, que no acep aba, sólo se usaban en las p isiones de Delawa e, y que las duchas, la o u a y demás medios inhumanos empleados en o os iempos en. 6 4  BIBLIOTECA JUDICIAL. i ula , pues o que la mision del Es ado concluye cuando se ex ingue o almen e la pena, y el pa ona o o icial que exis e en Bélgica, po ejemplo, no es sino una o ma nue- a de la igilancia de la Au o idad, que condena la cien- cia como opues a á la ehabili acion del cumplido. Sos e- nian la con eniencia de que las Sociedades ue an dis in- as pa a cada sexo, y eclamaban pa a los miemb os de dichas ins i uciones el de echo de isi a á los penados, con el in de conoce sus buenos p opósi os an es de que salgan de la p ision, y dedica se á los más dispues os a la enmienda, da os que sólo pueden adqui i se es udiando al delincuen e, conociendo sus an eceden es, la causa im- pulsi a de su deli o; c eándose además po la isi a, la elacion ín ima y espon ánea que debe exis i en e el pa- ono y el libe o, pa a que és e solici e y con ie en la p o eccion gene osa de aquél, y se deje guia sin iolen- cia po el camino del abajo y de la hon adez. El S . S uckenbe g (Dinama ca), explicó la o ganiza- cion de las Sociedades de pa ona o en su país; y aun cuando apoyó lo dicho po los ponen es, se opuso á que los miemb os p o ec o es isi a an al penado en la p ision, pues sabia po expe iencia los g a es con lic os de disci- plina que es o ocasiona, y pueden e i a se, pidiendo á los Di ec o es de las peni encia ías cuan os an eceden es de- seen sob e el penado que se p oponen p o ege , que es lo que se ejecu a en Dinama ca desde hace más de ein e años, sin que los esul ados de los es ue zos del pa ona o sean in e io es á los que alcanzaban cuando e a líci o i- si a las p isiones. Los S es. A mengol y Robin insis ie on en la necesi- dad de la isi a, que no puede se sus i uida po las no i- cias que den los empleados de las peni encia ías, aun cuando sean an exac as y minuciosas como las que se a- cili an po las au o idades de Ingla e a y Dinama ca. Añadiendo, que la Sociedad de pa ona o no puede acep a la g a ísima esponsabilidad al ecomenda á un libe o, si no ha enido ocasion de conoce le di ec amen e; y que en F ancia, donde los indi iduos de dichas Asociaciones isi an al p eso, no ha ocu ido ningun con lic o, como no ocu i á jamás, si los Visi ado es comp enden que an á 65 ESTUDIOS PENITENCIARIOS. p epa a su ob a pa a cuando salga de la p ision el pe- nado, y que, bajo ningun p e ex o, pueden al e a el ó den ni la disciplina del Es ablecimien o. El S . Le ube e (F ancia), se decla ó pa ida io de las eo ías de endidas po los S es. A mengol y Robin, a ía- diendo que la isi a de los penados e a indispensable pa a la accion e icaz del pa ona o, que debe p ocu a oda clase de ga an ías, pa a asegu a se de que sus es ue zos no se -emplea án en un homb e poco dispues o á la enmienda; y sin la isi a, ampoco puede ga an iza la buena disposi- cion del penado, cuyo alo mo al ap ecia y endosa al pa icula que le ecibe en su casa, ó al indus ial que le admi e en su alle , asegu ando que los abusos indicados no pueden exis i eligiendo bien los Visi ado es , que se án aliosos auxilia es pa a la Adminis acion de las p isiones, y nb una amenaza pa a la disciplina. El S . Padua-Fleu y (B asil), indicó la elacion ín ima que en su opinion exis e en e la libe ad condicional y el pa ona o, asegu ando que las Asociaciones de ca idad. de que se a aba, podian conoce los p opósi os del pe- nado en el pe íodo de ensayo de la libe ad; y como el Es ado, du an e ese iempo, igila cuidadosamen e á los libe os, puede la Sociedad ap o echa se del ensayo, pa a juzga la conduc a del indi iduo que solici a p o eccion, sin que po lo dicho en endie a que podia, sus i ui el pa ona o á la igilancia de la Au o idad, que co espon- de al Pode público, pues de lo con a io, se des ui ia la con ianza mú ua que debe exis i en e el pa ono y el libe o, y lo mismo ocu i ia si se hicie a obliga o io el pa ona o, que pa a que sea e icaz, deben solici a lo los mismos penados, con encidos de las en ajas de acoge se á su p o eccion. El S . Vanie (F ancia), habló de los pelig os que o e- cian los asilos empo ales pa a acoge á los libe os du- an e el iempo que se a de en encon a les colocacion, pules end ian á se una especie de p ision en comun, que des ui ia odas las en ajas del aislamien o celula . Es indudable que se ia mejo coloca á los penados en casas de amilias hon adas, en ez de euni los en esos asilos; pe o co no no siemp e se encuen an aquéllas en la medí- 6 i  BIBLIOTECA JUDICIAL. da que hacen al a pa a el se icio del pa ona o, es di í- cil el eemplazo del asilo, donde debe p ocu a se que el libe o es é el meno iempo posible, y lo ela i o á que se des uye el e ec o del aislamien o, es obse acion que sólo pod á ene ue za donde se siga el égimen celula pu o, de cuya obse ancia me he ocupado en páginas an- e io es, pe o ningun incon enien e pueden o ece los asilos donde se obse a el sis ema p og esi o. El S . Guillaume (Suiza), habló de los esul ados ob- enidos en su país po las Sociedades de pa ona o, indi- cando la con eniencia de hace ex ensi a su accion á la amilia del penado, que queda muchas eces en la mise- ia, po que la ley le qui a su único apoyo, y sin pode lo emedia , ex iende los e ec os de la pena á pe sonas ino- cen es que deben ecibi ampa o, pa a e i a que el aban- dono ó la desespe acion las a as e al c imen, como ocu - e con demasiada ecuencia; y en apoyo de sus ideas e- co dó lo que ocu e en Ingla e a, donde se ecoge y hace ing esa en asilos especiales á los hijos de los penados que ca ecen de ecu sos. Las ideas del S . Guillaume ue- on acogidas con aplauso; pe o como se e e ian á pun os no comp endidos en el p og ama, nada pudo aco da la Seccion. La mayo pa e de los o ado es, al ocupa se de la sub- encion del Es ado, indicaban que no habia incon enien e en acep a la, pe o sólo en úl imo caso, cuando se ie a que la ca idad p i ada y los ecu sos pa icula es no e an bas an es pa a a ende á las necesidades del pa o- na o, asegu ando el S . Lama que, au o del dic ámen sob e es e asun o, que en casi odos los países, aun en aquellos en que la inicia i a pa icula es más igo osa, necesi an dichas Asociaciones de la sub encion del Es a- do. En los p esupues os de F ancia se consigna una can idad pa a dicho obje o: en Ingla e a se concede á las Sociedades o icialmen e econocidas, dos lib as es e - linas po cada libe o que soco en; en los di e sos Es a- dos de la Union Ame icana se las auxilia e icazmen e, siendo la mayo sub encion o icial la de cinco mil du os anuales que concede el Es ado de New-Yo k á la g an Sociedad de p isiones de dicha ciudad; en Suecia, No ue- L acá de 11. 1 c, ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  67 ga, Dinama ca y Suiza, Cambien se las soco e con can i- dades de impo ancia. El pelig o de la sub encion consis e, en que los Go- bie nos que la conceden, suelen p e ende que se pe mi a la inge encia del elemen o o icial en la ma cha de las Aso- ciacion, lo que cons i uye un icio a al pa a su ob a, que acaba po se es é il; mas si los Gobie nos se con encen de que deben p es a á dichas ins i uciones su apoyo e i- caz é incondicional, sin mezcla se en sus ac os, ni coa a en lo más mínimo su independencia y libe ad, la sub en- cion cons i ui á un pode oso auxilia que no debe des- p ecia se. El Cong eso, con encido de que el pa ona o en a o de los cumplidos adul os, es complemen e indispensable de una disciplina peni encia ia e o mado a, y eniendo en cuen a los esul ados ob enidos has a aho a, aco dó: «1. 0 Que se debe gene aliza cuan o sea posible es a ins i ucion, solici ando pa a c ea la la inicia i a p i a- da con el concu so del Es ado, pe o sin da le ca ác e o icial. 2. 0 El Cong ego en iende que el pa ona o debe eje - ce se en p o echo de los cumplidos que, du an e su cau- i idad, hayan dado mues as de enmienda, comp obadas, bien po la Adminis acion peni encia ia; bien po los i- si ado es delegados de las sociedades de pa ona o. »3. 0 Piensa el Cong eso que con iene o ganiza un pa- ona o dis in o pa a las muje es cumplidas, con iándolo, en cuan o sea posible, á pe sonas de su sexo.» Segundo. Las ins i uciones consag adas á la ju en ud ex a iada y iciosa, que an o in e és despe a on en el Cong eso de Lónd es, e an el asun o de los emas e ce o y cua o de es a Seccion, que du an e dos dias se ocupó de examina el o igen y égimen de los es ablecimien os que exis en en la mayo pa e de las naciones de Eu opa y Amé ica, y de que ampoco hay idea en e noso os, ha- biendo acasado la en a i a hecha en nues os dias pa a c ea un asilo que espondie a á esa necesidad, sen ida po odos los que se ocupan de asun os peni encia ios y conocen los ex a íos de la ju en ud. Las dimensiones que me he p opues o enga es a Me- ié BIB LTOTECA JUDICIAL. mo ía, no me pe mi en da idea de odos los discu sos p onunciados sob e o ganizacion de los es ablecimien os des inados á los jó enes absuel os po habe ob ado sin disce nimien o, y los iciosos y agabundos; debiendo ad e i , que no hubo e dade o deba e, pues los .o ado- es se le an a on á hace obse aciones, inspi ados siem p e en buen deseo, y á da no icias cu iosísimas sob e la mane a como uncionan los es ablecimien os que más c é di o han alcanzado en F ancia, Ingla e a, Bélgica, Ho- landa, Suiza y Es ados Unidos. El S . Canonico (I alia), colocando la cues ion en su e dade o pun o de is a, dijo que odos es aban con o - mes en que á los jó enes de las clases e e idas se les debe co egi educándolos, y que po consiguien e los es- ablecimien os des inados á los mismos, deben pa ece se más á colegios que á P isiones: que debe cul i a se el sen- imien o de la dignidad p osc ibiendo odo géne o de de- g adacion, cualquie a que sea su o ma: que á los pad es de los jó enes abandonados, debe exigí seles la esponsa- bilidad en que incu en lanzándolos po el camino del c i- men ó de la p os i ucion: que el abajo, la eligion y la ins uccion son los elemen os indispensables pa a co e- gi á los jó enes iciosos y acos umb a los á ama la i - ud: que la inicia i a pa icula puede o ganiza mucho mejo esos es ablecimien os que lo ba ia el Gobie no, á quien sólo incumbe su al a inspeccion, pa a e i a abusos. dignos de la mayo censu a. El S . Robín (F ancia), insis ió mucho en que deben a a se de dis in o modo, y ecoge se en es ablecimien- os di e sos, á los jó enes absuel os po habe ob ado sin disce nimien o, y los que, no habiendo come ido ningun deli o, son simplemen e agabundos ó iciosos; di e encia que apoya on con g an calo los S es. Padua-Fleu y (B asil), Le ebu e (F ancia), y los Delegados ingleses y ame icanos S es. Bake , Hill, Wines, y las seño i as Da- enpo -Hill, que despues de dedica g andes y me eci- dos elogios á la inol idable Ma y Ca pen e , que habia consag ado su ida á la educacion de la ju en ud, eco - da on que en Ingla e a exis e la di e encia que de endían, pues las escuelas indus iales si en pa a albe ga á los ESTUDIOS PENITENCIAMOS.  69 j ó enes agabundos, mendigos y iciosos que no han de- linquido, pe o que es án en la pendien e del c imen; y las escuelas de e o ma ( e o ma o ies), son los es ablecimien- os donde en ían los T ibunales á los jó enes que decla- an exen os de esponsabilidad en las in acciones de ley come idas, po que ob a on sin disce nimien o. Respe ando, odo lo que me ecen, las opiniones emi i- das en a o de esa di e encia, que con an o aplauso exis- e en la G an B e aña y en los Es ados Unidos, es lo cie o que écnicamen e no se puede sos ene , pues el jó en quien el T ibunal decla a i esponsable del deli o, po que ob ó sin disce nimien o, no puede se conside ado c imi- nal, ni some é sele á un égimen di e en e de aquél á que se suje a á los iciosos, ca ego ía en que puede clasi icá - seles sin iolencia ninguna, oda ez que el ac o po el cual no se pudo exigi la esponsabilidad no es un deli o, pe o sí es una mani es acion cla a y pa en e del icio y de la al a de educacion, que deben co egi se en los es a- blecimien os indicados, sin pe juicio de que unos es én some idos á égimen más se e o que o os, no po los ac os ejecu ados, sino po su dis in a condicion mo al, que jus i ica se emplee di e so a amien o pa a alcanza el in co eccional que se p e ende. El que susc ibe, que no encon aba jus i ica,cion bas- an e pa a la di e encia que que ía es ablece el S . Robin, c eyó que debia ma ca la p o undísima que exis e en e el hué ano des alido, jó en hon ado y de buenos sen i- mien os, que sólo necesi a ampa o y p o eccion, y el i- cioso de cualquie ca ego ía, á quien debe some e se á un égimen de educacion co eccional, po más que en algu- nos Códigos se co ne a la injus icia de iguala los, dispo- niendo que el jó en absuel o po habe ob ado sin disce - nimien o, ing ese en los asilos des inados á los hué anos y desampa ados, con usion o ensi a y pe judicial en odos e enos, que deseaba desapa ecie a de los Códigos que la con ienen. Mi compa io a S . A mengol de endió la di e- encia indicada po el S . Robin, y apoyó lo dicho po mí con a el e o censu able de euni en el es ablecimien o al hué ano des alido y al icioso, some iéndoles á igual é- gimen, cuando deben se a ados de muy dis in a mane a. 70  BIBLIOTECA JUDICIAL. La Seccion es u o con o me con que el mejo p ocedi- mien o pa a co egi y educa á los jó enes iciosos, con- sis e en coloca los en una hon ada amilia, donde cambia- án sus malos ins in os con la is a del abajo á que es án dedicados sus pa onos, y los consejos y ejemplos de mo a- lidad que ecibi án de los mismos (1); pe o como no siem- p e se encuen an pe sonas dispues as á ecibi dichos j ó enes , es indispensable que exis an es ablecimien os des inados á ecoge los, en los que debe segui se la o - ganizacion de amilias, o mando g upos de jó enes que, bajo la igilancia de un Inspec o , habi en una casi a sepa ada de la que ocupan los o os g upos, como se eje- cu a en Me ay, con an b illan ísimos esul ados. Pa a que las amilias de es a clase se pa ezcan odo lo posible á las e dade as, de ienden algunos la con eniencia de que en cada g upo haya a ones y hemb as impúbe es, como se p ac ica con éxi o en algunos es ablecimien os, y espe- cialmen e en Rauhe-Ilaus (Hambu g); pe o dicho sis ema, que no deja de o ece en ajas, exige una igilancia an ex emada, que la Seccion no se a e ió á aconseja lo,. p e i iendo que los a ones ing esen en asilos comple a- men e sepa ados de los que ocupen las hemb as, como ocu e en las casas de co eccion de Ruysselede y Bee - men, en Bélgica. El p incipio de «mejo a la ie a po el niño y al niño po la ie a,» de endido po el sábio y ene able M . Lu- cas, y p ac icado po él en su céleb e colonia de Val d Ye e, cuen a con la simpa ía de odos los aman es de (1) La Sociedad pa a la e o ma de la ju en ud, es ableci- da eni .Te-w-Yo k, que dispone de una en a anual de más de cua o millones de eales, emplea el p ocedimien o do coloca á los jó enes agabundos ó iciosos en las amilias hon adas que los solici an, ob ando con exquisi o cuidado, y sin abando- na la igilancia del jó en y de sus pa onos, que p ac ica po medio de Comi és admi ablemen e o ganizados. Hace ein i- cinco a ios que unciona dicha Sociedad, y en ese iempo ha p opo cionado hon osa colocacion á más de 35.000 niños que, abandonados y sin asilo, con el iempo se hubie an con e ido en c iminales. (Memo ia de M . Cha les L. B ace.) ca,. pa b1 ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  7 1 la educacion de la ju en ud, que comp enden que la ida de campo y los abajos ag ícolas son medios e icaces pa a mo aliza á los jó enes iciosos y los más indicados pa a su desa ollo ísico, que an o debe cuida se; pe o consag a odos los jó enes á la ag icul u a, es iolen a la ma cha de los que, po sus an eceden es, han de i i en las ciudades, donde sólo en abajos indus iales po- d án halla colocacion. La Seccion, eniendo es o en cuen- a, dió la p e e encia á las colonias ag ícolas peni encia- ias; pe o consignando la necesidad de que pa a elegi las ocupaciones ó abajos en que deban dedica se á los jó enes, se engan p esen e su o igen y p obable po eni , aun cuando odos, como medida higiénica, deben ocupa se algo en aenas de campo. El S . Chopin, Di ec o de la Adminis acion peni en- cia ia de F ancia, habló de la o ganizacion de los es able- cimien os des inados en su país á los jó enes delincuen es y iciosos, ci ando con g andes elogios los ma a illosos esul ados ob enidos en la colonia ca ólica de Me ay y la p o es an e de S e. Foy, y de endió la necesidad de que el Gobie no igile las ins i uciones p i adas des inadas á los jó enes iciosos, á in de e i a los abusos que enume- ó, y que con g an celo ha log ado co egi la Adminis- acion ancesa. El Cong eso aco dó, á p opues a de la Seccion: I . 0 «Pa a ela po la sue e de los jó enes absuel os, po habe ob ado sin disce nimien o y de los niiios aga- bundos, mendigos ó iciosos, se debe pa i del p incipio de que no se a a de ejecu a una pena ó impone un cas- igo, sino de p opo ciona una educacion, cuyo in sea pone á los discípulos en es ado de gana se la ida hon- adamen e y se ú iles á la sociedad y á sí mismos. » 2.° «La mejo educacion es la que da una hon ada a- milia. En segundo luga , y á al a de amilias que o ez- can ga an ías de una buena educacion y que es ( n dis- pues as á enca ga se de ella, es p eciso acudi á los es a- blecimien os públicos ó p i ados.» 3. 0 «Es os es ablecimien os deben unda se sob e la base de la eligion y del abajo, asociados á la ense íanza, escola . » 111~11111~11~~~-- 7 2  BIBLIOTECA JUDICIAL. 4. 0 «La cues ion de sabe si pa a los es ablecimien os es p e e ible el sis ema de pequeños g upos de niños imi- ando la amilia, ó la eunion en mayo núme o, sólo pue- de decidi se con a eglo á las ci cuns ancias. En. odo caso, el núme o de discípulos eunidos en un es ablecimien o debe limi a se de mane a que el Di ec o pueda siemp e ocupa se pe sonalmen e de cada alumno.» 5. 0 (elsos discípulos pe enecien es á di e sas eligio- nes es a án sepa ados en cuan o sea posible. La sepa acion de sexos y edades es con enien e en los niños de más de diez a ios. Si las ci cuns ancias no pe mi en coloca á los discípulos de di e sos sexos y edades en es ablecimien os di e en es, es necesa io, po lo ménos, sepa a los en el es- ablecimien o en que se encuen en.» 6.0 «La educacion que se dé en los es ablecimien os debe co esponde á las condiciones en que i en los ob e- os, ecibiendo enseñanza; escola al ni el de as Escue- las elemen ales, la mayo sencillez en el alimen o, en el es ido, en la habi acion, haciéndoles an e odo abaja .» 7. 0 <1EI abajo debe o ganiza se de mane a que los discípulos de o igen u al, lo mismo que los de o igen u - bano, hallen medios de p epa a se pa a el po eni á que es án des inados. Si es o no es posible, se o ganiza án es a- blecimien os di e sos que espondan á es e doble obje o; y si ampoco uese es o posible, se p o ee á á es a necesi- dad den o del mismo es ablecimien o.» 8. 0 «Las jó enes debe án ecibi en los es ablecimien- os la educacion necesa ia pa a que sepan gobe na bien una casa.» 9. 0 «La colocacion de los niños iciosos en las ami- lias ó en los es ablecimien os end á luga , en cuan o sea posible, e i ando la in e encion judicial y po medio de disposiciones legales que impidan la e i ada del niño an- es de que haya acabado de educa se, ó con a la olun- ad de la Di eccion. El Cong eso aplaude los es ue zos hechos en es e sen ido po a ias legislaciones, y pa a sus i ui á la accion judicial la in e encion de una Au o- idad pupila c eada al e ec o.» 10. «La du acion de la es ancia en los es ablecimien- os de que se a a, pod á p olonga se has a los diez y ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  7 3 ocho años cumplidos. La libe ad concedida an es de es e é mino, debe se e ocable en caso de mala conduc a.» 11. «La Adminis acion de los es ablecimien os debe- á ela pa a que los discípulos á su salida se coloquen en una amilia hon ada, como mozos de lab anza, c iados, c iadas, ap endices ú o iciales en un alle , ó de cualquie o o modo.» 12. «La Au o idad pública inspecciona á odos es os es ablecimien os.» Te ce o. La p esencia de Delegados o iciales de casi odas las naciones inspi ó á la Comision o ganizado a del Cong eso, la idea de que se es udia a el modo de llega á una accion comun po pa e de la policía de los di e en es Es ados, con obje o de e i a los c ímenes y acili a su cas igo. Los S es. Bake , Guillaume, Jenne , I e nés, Le- ebu e, Ha douin, Padua-Fleu y y Rubenson, es u ie on con o mes en que debia mejo a se el se icio de policía de cada país, dando á es a ins i ucion odo el p es igio que me ece, y p ocu ando que la o ganizacion de la de cada uno ue a lo más pa ecida posible á la de los o os; indi- cándose la con eniencia de que además de los pe iódicos especiales de la policía de cada nacion, se publica a uno in e nacional, en que se die an las no icias necesa ias pa a la cap u a de los c iminales pe seguidos, es ableciéndose á la ez una o icina cen al de in o mes. El S . I e nés, enca gado del egis o gene al de penados (casie s judi- ciai es), en el Minis e io de Jus icia de F ancia, explicó cómo se encuen a o ganizado el se icio en es e país, que cambia con Bélgica, I alia, Aus ia y Ba ie a las no icias necesa ias pa a a e igua los an eceden es penales de los súbdi os espec i os, mani es ando la u ilidad que epo - a ía pa a la pe secucion de los c iminales, que lo que se p ac ica aho a po mú ua complacencia y sin obligacion, se hicie a ex ensi o á los demás países, y se o ganiza a el se icio de una mane a o icial, pa a que pudie a sabe se la conduc a obse ada po un indi iduo en odos los luga- es en que hubie e esidido. Se con ino ambien en la necesidad de e isa los a- ados de ex adicion, excep uando de ella únicamen e 11 los eos de e dade os deli os polí icos ó locales, acili an- SO  BIBLIOTECA JUDICIAL. los es ablecimien os públicos de educacion ó de e o ma á los jó enes delincuen es, en caso de que sean absuel os po habe ob ado sin disce nimien o, ó bien cuando deba condená seles á alguna pena p i a i a de libe ad? Segunda sec don. —Régimen peni encia io. 1. 0 Segun los úl imos p og esos, ¿qué modi icaciones pod ian in oduci se en la cons uccion de p isiones celu- la es, pa a simpli ica la y hace la ménos cos osa, sin pe - juicio de las condiciones necesa ias á la p uden e aplica- cion del sis ema? 2. 0 ¿Cuál se ia la mejo o ganizacion pa a las p isio- nes locales, des inadas á la de encion p e en i a ó á ex- ingui penas de co a du acion? 3. 0 ¿Se ia con enien e adop a penas p i a i as de libe ad que, mejo ando los sis emas conocidos, se aplica- sen, en las coma cas ag ícolas, ó á los penados ag icul o- es poco ap os pa a los abajos indus iales? 4. 0 ¿Qué u ilidad ienen los Consejos y comisiones de igilancia de las p isiones y las ins i uciones análogas? ¿Cómo deben o ganiza se y qué acul ades deben conce- de les las leyes? 5. 0 ¿A qué p incipios debe ajus a se la alimen acion de los eclusos bajo su aspec o higiénico peni encia io? 6. 0 En los es ablecimien os penales, ¿es p e e ible el sis ema de abajo po adminis acion al de con a a? 7. 0 ¿Has a qué pun o pe judica el abajo en las p i- siones á la indus ia lib e? ¿Cómo se pod ia o ganiza el abajo de los eclusos, pa a e i a en lo posible los incon- enien es de la compe encia? 8. 0 ¿Qué es ímulos pueden emplea se con los eclusos, en in e és de una buena disciplina peni encia ia? En pa - icula , ¿has a qué pun o debe pe mi i seles dispone de su peculio? 9. 0 ¿Segun qué p incipios debe o ganiza se la escuela en los es ablecimien os peni encia ios? 10. Además del cul o y la -ins uccion eligiosa, ¿qué medios educado es deben emplea se en las p isiones los domingos y dias es i os? e ). P. el e ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  81 Seccioi e ce as—Ins i uciones p e en i as. 1. 0 ¿Se ia ú il o ganiza asilos pa a los que salen de las p isiones? En la a i ma i a, ¿cómo podia p o ee se á es a necesidad? 2.° ¿Cuál se ia el p ocedimien o mejo pa a consegui el cambio egula de in o mes penales (casie s judiciai es) en e los di e sos Es ados? 3. 0 ¿Se ia posible in oduci en los T a ados de ex- adicion, una cláusula ela i a al cange de aquellos pe- nados que especialmen e señalasen los mismos T a ados? 4. 0 ¿Cuáles son los medios más e icaces pa a impedi y comba i la agancia? 5. 0 ¿Las isi as que hacen á los eclusos los miemb os de las asociaciones de pa ona o ú o as bené icas, ajenas á la Adminis acion, deben concede se y p omo e se? Pa a emi i dic ámen ( appo ) sob e cada uno de los emas indicados, ue on designadas aquellas pe sonas que podían a a el asun o, y pa a que el abajo esul ase p ác ico, además de ecomenda la b e edad, se esol ió que á cada ema p ecedie a una especie de azonamien o, 6 exposicion de mo i os edac ada po la Comision, pues de ese modo se log aba que los ponen es no di aga an y ciñe an sus in o mes á los que el Cong eso debia a a y esol e , eniendo en cuen a los dic ámenes y documen- os elacionados con cada uno de los emas. De és os se excluyó el ela i o á los medios de comba i la emb ia- guez, po no habe se eunido los an eceden es necesa ios; sin emba go, Suecia y No uega emi íe on abajos pa i- cula es dignos de es udio, llenos de obse aciones muy cu iosas, que se án ap o echadas pa a ep imi el abuso de las bebidas alcohólicas. Habiéndose esuel o en S ockolmo que el e ce Cong e- so peni encia io se euniese en Roma, se eo ganizó la Comision pe manen e, y segun la cos umb e es ablecida, ué elegido p esiden e el in a igable Di ec o de las p i- siones i alianas, S . Bel ani Scalia; icep esiden e, el p o eso de Munich, S . Hol zendo , y sec e a io, el se- 6 1 . 12  a 131.001.' E CA JUDICIAL. 'ño Guillaume, Di ec o de la peni encia ia de Neuch.á el. Los indicados se eunie on en Luce na el 7 y 9 de Oc u- b e de 1882, y allí aco da on en ia el p og ama y expo- sicion de mo i os á cada uno de los ponen es designados, y aun cuando en e és os igu aban cinco españoles, sólo es en ia on los abajos que end é ocasion de examina más adelan e. El Gobie no de Suecia ap o echó la ennion de S ockol- mo pa a exhibi abajos y manu ac u as de las p isiones escandina as, y el éxi o de ese ensayo decidió á la Comi- sion á celeb a en Roma una e dade a Exposicion peni- encia ia, que me ece el capí ulo especial que le dedico. Tambien aco dó oga á los Gobie nos emi iesen los pla- nos de la celda que conside asen más pe ec a, á in de e- p oduci la de amano na u al con odos sus de alles, acce- so ios y mobilia io, a a que los concu en es pudie an hace un es udio compa a i o de la a qui ec u a ca cela- ia, no sólo bajo el pun o de is a del égimen y de la hi- giene, sino especialmen e po lo elacionado con los gas- os de cons uccion, que e a uno de los emas incluidos en el p og ama del Cong eso. A la ez se p oponia la Comision p epa a los ma e- iales necesa ios pa a que algun dia pueda esc ibi se la his o ia de la e o ma peni encia ia, abajo in en ado po el céleb e é inol idable M . Wines (1), que sólo puede ealiza se con el auxilio de odos, y po eso en iendo que son in e esan es las no icias his ó icas y bibliog á icas que la mayo pa e de las naciones en ia on al Cong eso de Roma (2). Te minados los p epa a i os, o adas po las Cáma as i alianas las sumas necesa ias pa a los gas os, y ob enido el concu so del Gobie no del ey Humbe o, decidió la (1) The S a e o P isons and o child-sa ing ins i u ions in he ci ilized Wo ld, by E. C. Wines, Camb ige, 1880. (2) Po enca go del S . Bel ani Scalia, esc ibí y p esen é al Cong eso la Reseña his ó ica de la e o ma peni encia ia en España y no icia de las ob as publicadas sob e el asun o, abajo imp eso en ancés, que u e el hono de acompaña á es a Memo ia, y o ma el í ulo 1. de es os Es udios. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  83 Comision que el Cong eso se euniese en Roma á in de Oc ub e de 1884. La epidemia colé ica que cas igó algu- nas naciones y causó es agos an e ibles en. Nápoles, obligó á suspende la eunion, asladándola al a lo si- guien e; e aso que ap o echó la Comision pa a acumu- la g an iqueza de da os, no icias, an eceden es, docu- men os emi idos po los Gobie nos, Co po aciones y pa - icula es adhe idos á la ob a del Cong eso, además de los ecogidos en sus isi as po el eminen e P o eso y Ma- gis ado S . Canonico, y el dis inguido Dipu ado S . Ba- on de Renzis (1). Pa a mejo desempeño de su enca go, decidió la Comi- sion c ea un Comi é ejecu i o, cuya P esidencia con i ió al S . Duque Leopoldo de To lonia, Síndico (Alcalde) de Roma, o mando dicho Comi é los S es. Canonico, Bel- ani Scalia, Renzis, Vazio, Be nabo Silo a a, y en ep e- sen acion de la p ensa, el S . Le is. Todos con ibuye on con g an en usiasmo é incansable ac i idad al éxi o del Cong eso, p odigando á los ep esen an es ex anje os a enciones que jamás ol ida emos los que u imos la sue e de concu i á la Ciudad E e na. CAPÍTULO II. Sesiones de la Comision in e nacional peni encia ia cn Roma. Aun cuando la ape u a del Cong eso debia ene luga el 16 de No iemb e, los ep esen an es de los Gobie nos habian sido con ocados pa a el dia 13 de dicho mes, y á las dos de la a de se eunían en el magní ico salon de sesiones del Capi olio, los en iados de Aus ia, Baden, Ba ie a, Dinama ca, España, F ancia, G ecia, Holanda, Hung ía, I alia, No uega y Suiza. (1) El S . Canonico isi ó en Oc ub e y No iemb e de 1884 las p incipales p isiones de Ba ie a, Bélgica, B emen, Ham- bu go, Lubeck, No uega, P usia, Rusia, Sajonia, Suecia Suiza. El S . Renzis isi ó las de Aus ia, Dinama ca, Espa- ña, F ancia, Holanda, Ingla e a y Po ugal. Ambos han dado cuen a de sus iajes y es udios en in e esan es Memo ias di- igidas al S . Minis o del In e io del eino de I alia. 84  BIBLIOTECA JUDICIAL. Despues de las p esen aciones o iciales, los Delegados ue on elici ados en nomb e de la ciudad de Roma po el síndico S . Duque de To lonia, y ac o con inuo comen- zó la sesion, dando cuen a de allada el Sec e a io S . Gui- llaume de los abajos y acue dos adop ados po la Comi- sion en sus euniones de Pa ís y Luce na, me eciendo el aplauso de los concu en es. De igual modo se ap oba on las cuen as p esen adas po el Teso e o S . Hol zendo , y como en la indicada echa no habian llegado aún los en iados de Rusia y Suecia, se suspendió la sesion pa a con inua la cuando es u iesen p esen es los S es. Alm- quis y Galkine, Delegados de las indicadas naciones. En las euniones pos e io es se discu ie on asun os de de alle poco impo an es, bas ando e e i que la idea de c ea en Roma una Biblio eca in e nacional peni encia ia, indicada po el S . Bel i ani Scalia, ué acogida con la na- u al bene olencia, pe o nada se esol ió, po que los con- cu en es no se conside a on au o izados pa a comp ome- e á sus espec i os Gobie nos, o eciendo, sin emba - go, pa icipa lo, á los elec os que hubiese luga . Pa a cumpli lo dispues o en el a . 8. 0 del eglamen- o, se hicie on indicaciones de las capi ales donde pod ia euni se el cua o Cong eso peni encia io, y eliminadas las de Amé ica, po las di icul ades de iaje y o as que no es p eciso esella , la Comision decidió po unanimi- dad que la u u a Asamblea se euna den o de cinco años en San Pe e sbu go, y despues de con a con la acep a- cion del Gobie no del Cza , se diese cuen a al Cong eso pa a su ap obacion. Así ocu ió, y segun la p ác ica es a- blecida, se eo ganizó la Comision pe manen e enca gada de p epa a los abajos pa a la eunion de 1890, eligien- do p esiden e al S . Galkine-W askoi, conseje o p i ado del Empe ado , y di ec o gene al de las p isiones usas, conse ando sus espec i os ca gos los S es. Hol zendo y Guillaume. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  85 CAPÍTULO III. Sesion de ape u a y cons i uelon del Cong eso. El Comi é ejecu i o, p é io acue do del Ayun amien o de Roma, decidió que el Cong eso se euniese en el mag- ní ico palacio que pa a Exposicion de Bellas A es se ha- bia cons uido en la ia Nazionale. El edi icio, al que da acceso sobe bia escalina a, co o- nada po un pó ico de galla das p opo ciones, se compo- ne de dos pisos. En el bajo se habili ó pa a las sesiones del Cong eso el salon p incipal, cuyas pa edes cub ian ecue dos alegó icos y e a os de las pe sonas allecidas, que más se habian dis inguido po sus abajos en p ó de la e o ma peni encia ia, y en ese concep o igu aban los españoles Be na dino de Sando al, Ce dan de Tallada, Sil ela, Mon esinos, Pacheco y Posada He e a. Debajo de cada e a o una insc ipcion eco daba las echas del nacimien o y mue e, y un pensamien o del esc i o (1). Daba ing eso al salon de sesiones, una elegan e y espa- ciosa gale ía ado nada con escudos y bande as de las na- ciones que acudian al concu so, y los e a os, en amaño na u al, de los sobe anos y je es de Es ado, igu ando en e ellos el que el malog ado ey de España, D. Al on- so XII, egaló al Cong eso de los Dipu ados de I alia. Á de echa é izquie da de la indicada gale ía, se 'labia ins a- lado la Exposicion peni encia ia, que llenaba seis g andes salones y los depa amen os acceso ios que desc ibi é más adelan e. En el piso p incipal del palacio se ennian las seccio- nes y el Cong eso de An opología c iminal, ocupando la gale ía supe io los planos de allados y ep oducciones en made a de las celdas y cá celes que cada nacion con- side ó dignas de es udio. 1) Po enca go del S . Bel ani Scalia, emi í los e a os y no icias de los españoles ilus es que igu aban en la sala de sesiones del Cong eso peni encia io. Tambien en ié los de La dizabal, Olózaga y Al a ez (D. Ci ilo), que po al a de si io no se coloca on; pe o í p epa ados los e a os con las co espondien es insc ipciones. 86  BIBLIOTECA JUDICIAL. Poco despues de las doce del dia 16 de No iemb e, em- peza on á llega al palacio los in i ados que, de casi odas las naciones de Eu opa y algunas de Amé ica, acudian al Cong eso, euniéndose, en e Delegados de los Gobie nos, de las Co po aciones y especialis as, ce ca de doscien os cincuen a ep esen an es, con ándose en e ellos cinco se- ño as, que con g an compe encia a a on los asun os e- lacionados con los es ablecimien os de co eccion pa a las muje es y jó enes, y asilos pa a penados cumplidos. Además de la ep esen acion diplomá ica, asis ian po España, el Excmo. S . D. Manuel Sil ela, delegado del Minis e io de G acia y Jus icia y de la Real Academia de Ju isp udencia; el Ilmo. S . D. Ped o A mengol y Co- ue , po la Dipu acion p o incial y Sociedad Económica de Ba celona; el Excmo. S . D. Luis Diaz Mo eu, po el Ayun amien o y Jun a de cá celes de Mad id, y el au o de es a Memo ia, que, además de la ep esen acion con que me hon ó el Gobie no de S. M., lle é la de la Socie- dad Económica 1VIa i ense. No ábase la ausencia de los e e anos campeones Lúcas, C o on, Bonne ille de Ma - sangy, Be enge , Thonissen, Ca a a y ilauson ille, de- plo ando ambien la al a de la insigne española doña -Concepcion A enal, maes a de g ande au o idad en odo lo que se elaciona con el égimen peni encia io. A las dos de la a de ocupó la P esidencia el S . Dep e- is, Je e del Gabine e i aliano, que dió la bien enida á los cong egados en nomb e de I alia y su Gobie no, elici án- dolos po la emp esa acome ida, de la que espe aban g andes esul ados la ciencia y la Adminis acion públi- ca. S. M. el ey Humbe o, que se encon aba en Tu in, enca gó al S . Dep e is que leyese el elég ama siguien e: «In nome mio e della Nazione, mando un salu o agli illus- i ci adini e anie i e i aliani con enu i nella capi ale del e i no pel Cong esso in e nazionale peni encia io. Segui ó col piú i o in e esse i la oi a casi si accingono uomini di an a do ina, anima i dal deside io del pubblico bene e accio o i pe cM i lo o s udi dieno i miglio i isul a i nel concilia e le agioni della gius izia con quelle della uma- ni á.» Te minada la lec u a de es e despacho, que uá ecibido con g an aplauso, el S . Dep e is decla ó abie as ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  8 7 las sesiones del e ce Cong eso Peni encia io in e na- cional. Pa a que un en iado ex anje o espondiese al Je e del Gobie no i aliano, cedió el S . Bel ani Scalia la palab a al ene able Ba on de Hol zendo , que usó de ella dan- do g acias muy a ec uosas á I alia, al Rey, al Gobie no y á la ciudad de Roma, po la b illan e acogida y espléndi- da hospi alidad que dispensaba al Cong eso. Un discu so muy in e esan e p onunció ambien el dis inguido es a- dis a, S . Mancini, y e minó la ce emonia p esen ando el S . Canonico al P esiden e a ios olúmenes del álbum o mado con e a os, pensamien os y au óg a os de las pe sonas que en la ac ualidad se dedican al es udio del De echo penal y ciencia peni encia ia, en cuya p ime a página puso su i ma el S . Dep e is, á la ez que o eció en ega al Sobe ano de I alia el ecue do que le dedica- ban los especialis as cong egados en Roma; y los que no habiendo podido concu i pe sonalmen e, ac edi aban po ese medio halla se iden i icados con la ob a del Con• g eso (1). El dia 17, á las nue e de la mañana, se eunie on las Secciones pa a discu i los emas del p og ama, p oce- diendo, an e odo, al nomb amien o de sus mesas espec i- as. La Comision ejecu i a habia dispues o que un Dele- gado del pais ab iese la sesion, y po galan e ía aco dó ice   que odos los ca gos se con i iesen á los ep esen an es ex anje os, pa a que los i alianos pudie an lib emen e h Y  cumpli los debe es de la hospi alidad. Las Secciones eligie on po aclamacion, pa a los ca gos de sus espec i as mesas, á las siguien es pe sonas: lid  SECCION PRIMERA. P esiden e, S . Pols; Vicep esiden- es, Las es, Mon gome y, Reichen ,Tad, Jacquin y Co e- on.—See e a, ios, S es. Bois ad y Almquis (Vic o ). SECCION SEGUNDA. P esiden e, S . G-oos.--Vicep esi- (1) Las i mas, echas y pensamin os que igu an en los e e idos álbu ns, se han coleccionad9 en un. p ecioso ol í- men, ecue do de la Comision i aliana á los ep esen an es que acudie on á Roma; lib o cu ioso que, con el iempo, en- d á un alo inap eciable. 88  BIBLIOTECA JUDICIAL. denles, S es. A gy opoulos, Eke , Reissembach, Tau e y P ins.—Sec e a ios, S es. Se men y Po o. SE ccioN TERCERA.. P esiden e, S . Jagemann.—Vice. p esiden es, S es. S a k, Van Hoa en , Jacowleuw y Ra- mos.—Sec e a ios, S es. Bou ga el y Bighini. A pesa del acue do de la Comision i aliana, siguiendo la p ác ica es ablecida en los Cong esos an e io es, el de Roma con i ió la P esidencia al S . Dep e is, y po acla- macion nomb ó a ios Vicep esiden es, colocándolos po igu oso ó den al abé ico de apellidos, pa a aleja oda idea de p e e encia, quedando, po an o, cons i uida la mesa del Cong eso como sigue: P esiden e.—S . Dep e is, P esiden e del Consejo de Minis os. Vicep esiden es.—S es. Almquis , Delegado de Suecia. Idem.—Galkine W askoi, id. de Rusia. ídem.—Gau ie de Rase, id. de Bélgica. Ideen.—He be e, id. de F ancia. /dem.—Hol zendo , id. de Ba ie a. ídem.—László, id. de Hung ía. Idem.—Sch o , id. de Aus ia. Idem.—Sil ela, id. de Espada,. Sec e a io gene al.—Guillaume, id. de Suiza. Cons i uido el Cong eso, ocupó la P esidencia el Dele- gado sueco S . Almquis , que p opuso á la Asamblea, y és a aco dó, en ia al ey de I alia un elég ama con es- ando al leido po el S . Dep e is el dia de la inaugu a- cion. Tambien se en ia on elég amas de ag adecimien o á los Gobie nos que habían concu ido o icialmen e al Cong eso; despachos á los que espondie on sin pé dida de momen o, leyéndose en la sesion del dia 20 de No- iemb e, en e o os, el del S . Cáno as del Cas illo, á la sazon P esiden e del Gabine e español. CAPÍTULO IV. Acue dos del Cong eso sob e Legislacion penal. Con a eglo al Reglamen o, las secciones discu ian los emas del p og ama, y despues de adop ado acue do so- b e cada pun o, se designaba un ponen e ( appo eu ), ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  S9 enca gado de da cuen a la Asamblea gene al y o mu- la las conclusiones que és a debia o a . Po lo dicho, se comp ende á que la discusion animada y el in e és mayo se concen aba en las secciones, y á lo ocu ido en ellas me e e i é, gua dando, al eseña los acue dos, el ó den con que apa ecen las p egun as en el p og ama de allado en el p ime capí ulo de es a Memo ia. I. Sob e la in e diccion de de echos polí icos y ci i- les, p esen a on dic ámen los S es. Pols y László, y aun cuando disen ian en el concep o de la pena y algunos de- alles, ambos la admi ian como acceso ia, concediendo al culpable posibilidad de ehabili a se. Se deseaba sabe si la época de la ehabili acion debia ija la el T ibunal al p onuncia el allo, ó con enía hace lo despues, segun la conduc a del condenado y clase de deli o come ido, pues odos sabemos que un homb e puede con e i se en au o de homicidio, po exage ado concep o del hono ó ex e- mado ca iño á su amilia, y se ía injus o p i a le de eje - cicio de de echos ci iles, como la pa ia po es ad, la au o- idad ma i al, y o os de los que, lejos de abusa , habia p ocu ado de ende llegando has a come e el c imen po que se le cas igaba. Teniendo en cuen a las eo ías expues as pe los o ado- es que oma on pa e en el deba e, la seccion p opuso, y el Cong eso decla ó: «Que la pena de in e diccion es com- pa ible con un sis ema peni encia io e o mado , siemp e que se aplique solamen e cuando el hecho especial que mo i e la condena jus i ique el emo de abuso de de e- cho con pe juicio de legí imos in e eses públicos ó p i a- dos, y sea impues a sólo po iempo de e minado, excep- cion hecha del caso en que la pena p incipal sea pe pe ua.» II. El Conde A. de Fo es a, dis inguido magis ado, esc i o i aliano muy conocido en España (1), sos u o en el Cong eso de Lónd es, de 1872, la necesidad de aboli las penas co as p i a i as de libe ad, y la p ision sub- sidia ia, en caso de insol encia, sus i uyéndolas po o a (1) Es au o del in e esan e lib o La Spagna, ob a en es olúmenes, que es la desc ipcion de un iaje po nues o pais, lleno de juiciosas y p o undas obse aciones. 96  BIBLIOTECA JUDICIAL. »De un lado es a ian, po ejemplo, los de enidos suje os á sepa acion indi idual an comple a como se desee; pe o que no deben su i el igo de la pena celula , es deci , las pe sonas suje as á p ision p e en i a, y po analogía, los condenados á su i penas de co a du acion. Pa a los eclusos de es a ca ego ía bas a án casas de aislamien o, que no eclaman la complicacion que aen los se icios en las e dade as peni encia ías pa a eclusiones de ma- yo du acion, sin ol ida las modi icaciones que consien e el égimen, segun la si uacion legal de cada indi iduo. »De o o lado es a ian los condenados á su i la e - dade a pena celula . Es os end án necesa iamen e que ing esa en es ablecimien os do ados de los se icios que exige el sis ema celula comple o, que es sin duda más cos oso, pe o el núme o de esas p isiones se ia meno , po - que se ia más educida la poblacion que les co espon- diese. II. »Las p isiones locales des inadas á la de encion p e en i a y su i penas de co a du acion, deben suje- a se al sis ema de sepa acion indi idual. »El égimen aplicable á los p esos, debe es a exen o de odo lo que pueda e es i ca ác e penal. Los conde- nados á penas de co a du acion, es a án some idos á p i- sion simplemen e ep esi a. III. »El es ablecimien o de abajos públicos al ai e lib e pa a los condenados á penas de alguna du acion, puede se con enien e en cie os países y en de e minadas ci cuns ancias. Es os abajos no deben se conside a- dos como incompa ibles con los sis emas peni encia ios ac ualmen e en igo en di e en es países.» IV. En la discusion del ema ela i o á las Comisio- nes de pa ona o y igilancia, omó pa e el S . Diaz Mo- eu, delegado de la Jun a de cá celes de Mad id, de en- diendo la necesidad de las mismas. El Cong eso, despues de echaza una enmienda del S . Gau ie , ap obó el dic ámen del S . Ha douin, decla- ando: 1.0 «Que es indispensable c ea ce ca de oda cá cel p ision donde se su an penas p i a i as de la libe ad, ins i uciones que engan p incipalmen e po obje o el e- ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  97 ....• n ••• n • n •••• n •......• nnnnnnn •••• la sob e la si uacion de los de enidos, ayuda con asidui- dad á su enmienda y egene acion mo al, p ocu ándoles, cuando consigan la libe ad, los bene icios del pa ona o. 2. 0 »Respe ando lo que la legislacion de di e sos Es- ados de e mina sob e los comi és ó comisiones de las p i- siones, el Cong eso c ee ú il oma en conside acion las p oposiciones siguien es: a. »Ce ca de odo es ablecimien e de de encion penal debe exis i un comi é de igilancia y de asis encia peni- encia ia, au o izado po el Pode público. b. »El comi é debe á compone se de las pe sonas que designe la au o idad, escogidas especialmen e en e an i- guós unciona ios y o as pe sonas de mo alidad é idonei- dad no o ias. El núme o de dichos indi iduos es a á en elacion con la impo ancia del es ablecimien o, y se án indi iduos na os de la Comision, uno ó a ios ep esen- an es del T ibunal en cuya ju isdiccion es é si uado el es ablecimien o, y uno ó a ios ep esen an es de la au o- idad adminis a i a de la localidad. c. »Las comisiones ó comi és de igilancia y asis encia peni encia ia, no deben c ea di icul ades á la ma cha e - guia de los se icios ni del égimen de la p ision, que incumben po comple o al Di ec o , po se és e el único esponsable. d. »Los comi és ó comisiones es a án some idos al Di- ec o gene al de los es ablecimien os peni encia ios. e. »Las a ibuciones de dichas comisiones, consis i án especialmen e: 1. 0 En inspecciona los abajos que se ejecu en en la p ision, la ins uccion mo al y eligiosa, y la ejecucion de los eglamen os en lo ela i o á la disci- plina de los eclusos, p oponiendo, en caso necesa io, á la I Di eccion gene al, las e o mas ó modi icaciones que con- side en opo unas pa a el buen égimen del es ableci- mien o. 2. 0 In o ma sob e oda p oposicion de ecom- pensa, indul o ó ebaja de pena y libe ad p o isional. 3. 0 Aconseja y p opo ciona á los cumplidos los bene i- cios del pa ona o. 4.° Inspecciona los se icios elacio- nados con la higiene y la alimen acion de los p esos, in- e iniendo el cumplimien o de los con a os de suminis-  os y o os que a ec en á los indicados se icios.» 98  BIBLIOTECA JUDICIAL. V. Los p incipios que deben se i de base á la ali- men acion de los p esos, bajo su aspec o higiénico y peui_ encia io, son dos: uno ilosó ico, y o o cien i ico, y habien- do a ado del ilosó ico en las conside aciones gene ales del dic ámen, nos ocupa emos del cien í ico. Es e descansa sob e los es da os isiológicos siguien- es, comp obados po la expe iencia. 1. 0 El p eso sano que no abaja, debe oma el mí- nimum de alimen acion necesa io y su icien e, llamado en isiología acion de sos enimien o, que es á ep esen ada po un con j un o de sus ancias alimen icias, con enien e- men e escogidas y a iadas, en elacion con el clima, las cos umb es de los di e en es países, y en e ellas es ú il que igu e la ca ne. 2. 0 El p eso que abaja iene necesidad de una ali- men acion suplemen a ia, llamada acion de abajo, que, además de la acion de sos enimien o, comp ende un con- jun o de sus ancias alimen icias con enien emen e esco- gidas y a iadas. 3. 0 Pa a que la alimen acion esponda á las necesida- des isiológicas, la p opo cion de las sus ancias albumi- noideas ó azoadas con elacion á las sus ancias e na ias ó no azoadas, puede oscila en e 113 ó 116,5, sin apa a - se de es as p opo ciones en más ó en ménos, de un modo pe manen e. A la aplicacion de es os p incipios con iene añadi : que á su en ada en los es ablecimien os deben los p esos su i una isi a médica pa a de e mina su es ado de salud, cons i ucion ísica y mane a de i i an e io , de- biendo dispone se les pese pe iódicamen e. Con iene es- ablece un égimen de alimen acion pa icula pa a aque- llos cuya cons i ucion es é al e adl„ y pa a los que se en- cuen en en peni encia ías si uadas en coma cas donde einan en e medades endémicas. No se discu ie on los emas 6. 0 , 7,0 y 8. 0 , ela i os á la o ganizacion del abajo peni encia io, especialmen e pa a e i a el daño que se dice ocasiona á la indus ia lib e y ecompensas pecunia ias que pueden concede se á los e- clusos, dejando los indicados p oblemas pa a el p óximo Cong eso de San Pe e sbu go. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  99 IX. El Cong eso opina que en las peni encia ías pa a uno y o o sexo, debe exis i una escuela en la que se en- se ie, po lo ménos, lec u a, esc i u a, a i mé ica, leccio- nes de cosas, y si es posible, elemen os de dibujo. Se debe, además, ense ia á los p esos un a e ú o icio pa a que puedan gana su subsis encia cuando ecob en la libe ad. X. Sob e el empleo que debe da se en las p isiones á los domingos y dias es i os, esc ibió un magní ico dic á- men la S a. D. a Concepcion A enal, en el que no se sabe qué admi a más, si la p o undidad de los concep os, la belleza de la o ma, ó la delicadeza de sen imien os de una muje que comp ende y explica lo que padecen los enca celados. La lec u a del dic ámen de la S a. A enal p odujo al en usiasmo, que se aco dó po unanimidad en ia á la insigne española el siguien e elég ama: La oisiéme sec ion du Cong és peni en iai e in e na ional en exp iman ses eg e s que Mane. A enal n'ai pas pu eni elle méme sou eni les conclussions de son ema quable ap- po , lui o e l'hommage de sa espec ueuse sympa ie. Despues de un in e esan e deba e, la Seccion enca gó la edaccion del dic ámen y conclusiones á la S a. Pos , dis inguida Doc o a en De echo de la Uni e sidad de Tu in, y á p opues a suya, en medio de g andes aplau- sos, exp esó «el Cong eso su deseo de que el p eso de uno ú o o sexo pueda consag a el domingo y dias de ies a á la ocupacion que más le con enga, en e las que enga á su disposicion. Es as ocupaciones pod án se el esc ibi á su amilia, y, segun los países, la lec u a, la música, el dibujo, la escul u a en made a, pa icipacion en las buenas ob as y asis encia á las Con e encias que o ganicen las sociedades de pa ona o sob e elemen os de mo al, de de- echo y de o as ciencias que con engan, segun las ci - cuns ancias especiales de la localidad.» CAPÍTULO VI. Acue dos del Cong eso sob e medidas p e en i as. I. El ema ela i o á la c eacion de e ugios pa a los penados cumplidos, dió luga á un deba e empe iadísimo, en el que oma on pa e ca o ce o ado es, con ando en e 100  BIBLIOTECA JUDICIAL. ellos á las S as. Bogelo y condesa Oppezzi, que p onun- cia on in e esan es discu sos. La mayo ia de la Seccion se mos ó a o able á la c eacion de los asilos, en la o - ma que p oponia el S . Fuchs, á quien se enca gó el dic- ámen y conclusiones pa a el Cong eso. An e la Asamblea lo leyó el S . Fuchs, y en nomb e de la mino ía de la Seccion apoyó el S . Ranzoli una en- mienda con a ia po comple o á la c eacion de los e u- gios, udamen e comba idos ambien po el eminen e ma- gis ado i aliano S . Canonico, que log ó se desechase el dic ámen del S . Fuchs. II. Sob e el ema segundo de es a Seccion, hizo ob- se aciones muy opo unas el S . Sil ela, quien, como en- endido diplomá ico, indicó las di icul ades que o ecia hoy el cambio in e nacional de in o mes penales; pe o econo- ció su impo ancia y u ilidad, y p opuso se acudiese á con- enciones ó a ados especiales, que segu amen e acep a- ian odos los Gobie nos, in e esados po igual en que se cas igue á los culpables y se descub an las eincidencias.. Ese espí i u in o mó el dic ámen del ponen e, S . I e - nés, y de acue do con és e exp esó el Cong eso su deseo de «que el mayo núme o posible de países adop e un sis- ema uni o me pa a hace cons a los an eceden es pena- les (cassie s judiciai es), y á in de log a lo, debe ia e- uni se una con e encia diplomá ica. Has a que ese sis ema uni o me se es ablezca, pod ian los Gobie nos, po medio de a ados ó de simples con enciones, aco da el cambio ecip oco de bole ines ó in o mes de condenas co espon- dien es á los nacionales espec i os. III. Es imp ac icable, y no debe in en a se, el cange de penados pa a su i en su país las penas p i a i as de libe ad, impues as po un Juez ex anje o. Sin emba go, y en los casos en que la educacion peni encia ia o ezca di icul ades, es de desea que los Es ados que engan aná- loga o ganizacion peni encia ia acue den ecíp ocamen e la acul ad de con ia al Juez de o igen, la ejecucion de la pena impues a, bajo ese a de exámen ul e io y eem- bolso de gas os. IV. El ema de la agancia uel e á discu i se con g an empeño, con iniendo odos en que es indispon- ajá )1} , u J ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  101 sable comba i la, como medio de p e eni deli os que casi siemp e se come en' po los que ca ecen de ocupacion y medios líci os de subsis encia. Sob e es e asun o p esen ó espon áneamen e un dic ámen digno de elogio D. Vicen- e Viei es, p esiden e de la Audiencia de lo c iminal de Huesca, cuyas ap eciaciones coinciden con las indicadas po el ponen e o icial. El Cong eso, acep ando lo p opues o po el S . I e - nés, exp esó su deseo: «1. 0 de que se o ganice la bene i- cencia pública de mane a que oda pe sona indigen e es é segu a de halla abajo ap opiado á sus ac i udes co po- ales, po el que pueda gana su subsis encia, 2. 0 que una ez es ablecida la indicada o ganizacion, se cas igue se e- amen e con abajos obliga o ios al que se dedique á la agancia. » V. Deben pe mi i se y auxilia se las isi as que ha- gan á los p esos y penados los miemb os de sociedades de pa ona os ó de bene icencia ex años á la adminis acion, siemp e que obse en los eglamen os y se e i e un dua- lismo de in luencia ó de au o idad. Las indicadas isi as deben hace se, si es posible, sin la p esencia del gua dian. CAPÍTULO VII. Exposicion indus ial peni encia ia y modelos de celdas. En la p ime a pa e de es a Memo ia indiqué que la Exposicion peni encia ia ocupaba las seis g andes salas y sus acceso ios del Palacio de Bellas A es, excep o el sa- lon des inado á las sesiones del Cong eso. Acudie on al concu so, p esen ando abajos de sus es- pec i as p isiones: Baden, Ba ie a, Bélgica, Dinama ca, España, Es ados Unidos, F ancia, Holanda, Hung ía, I alia, Ingla e a, No uega, Rusia, Suecia y Suiza, cuyos p oduc os apa ecian ag upados po naciones, sob esalien- do I alia, que, como e a na u al, hacia espléndida os en- acion de su indus ia ca cela ia. El aspec o de las Salas p oducia imp esiones di e sas, pues si po una pa e ag adaba e lo mucho y bueno que se cons úia en las cá celes y peni encia ias, po o a pa e asal aba la duda 102  BIBLIOTECA JUDICIAL. de si se ía cie o el da io de que algunas eces se ha que- jado la indus ia lib e. Los p oduc os de p ocedencia i aliana o maban es g andes Secciones: p ime a, es ablecimien os penales co- munes, bajo sus di e sas denominaciones; segunda, peni- encia ías mili a es, y e ce a, casas de cus odia y de co - eccion pa a jó enes. Den o de cada una de las indica- das Secciones habia los g upos siguien es: 1. 0 Ag icul u- a é indus ias ex ac i as. 2» Indus ias ex iles. 3. 0 Cue- os, pieles y pelos. 4. 0 T abajos en me ales. 5» T abajos en made a. 6. 0 A es g á icas. 7. 0 Quincalla y me ce- ia, e c. 8.° P oduc os di e sos. Los obje os exhibidos se hablan cons uido en sesen a y sie e de los no en a y dos es ablecimien os peni encia- ios que iene I alia, en los cuales abajan ce ca de 15.000 de los 38.000 penados que aquéllos albe gan, se- gun los da os acili ados á los ep esen an es ex anje os po el in a igable S . Bel ani Scalia. Los p oduc os de las p isiones ex anje as se exhibian ambien po naciones, y den o de cada una se obse aba la clasi icacion po g upos adop ada pa a la pa e i alia- na. La Seccion espa iola p esen aba ejidos, calzado, al- pa ga as, ces as, abajos en cue o y me ales, quincalla y muebles p oceden es de los penales de San Miguel de los Reyes, San Agus in y Valladolid, emi ido po la Di ec- cien gene al de Es ablecimien os penales, me eciendo elo- gios p incipalmen e los obje os de me al y quincalla. La Jun a de Pa ona o y igilancia de Mad id exhibia man- as, camisas, alpa ga as, ces as, algunos muebles, un ha- cha y el uni o me de bombe o adop ado, segun se dice, pa a la cá cel celula . La pa e más in e esan e de la Exposicion, po su no- edad y esul ados p ác icos alcanzados, e a, sin duda, la de los modelos de celdas. En la p ime a pa e de es a Me- mo ia he dicho que á cada nacion se pidió el plano de la celda que se conside ase más pe ec a y digna de es udio, y habiendo espondido al uego de la Comision in e na- cional, Aus ia, Baden, Ba ie a, Bélgica, Dinama ca, Es- paila, Es ados Unidos, F ancia, Holanda, Hung ía, In- gla e a, No uega, Rusia, Suecia, Suiza, el Comi é de 111 Iy ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  103 Roma, secundado po el ac i o ingenie o S . Ma s, cons- uyó en es gale ías ó co edo es, ein iocho modelos de celdas, ep oduccion exac a de las e dade as, con o- dos sus de alles, se icios y mobilia io, y pa a que la ilu- sion uese más comple a, den o de cada celda habia un maniquí con el aje que usan los condenados del espec- i o país, y á la pue a o o, is iendo el uni o me de un gua dian. En es a pa e de la Exposicion e a ambien impo an e lo que p esen aba I alia. Se eía uno de los e ibles pozos del Palacio ducal de Venecia de los siglos xi y x i, al- o de ai e, y sin más luz que la a i icial que p opo ciona- ba una mezquina lampa illa de acei e; o men os que han pe pe uado las insc ipciones que los eclusos ponian en las pa edes del calabozo, ep oducidas ambien pa a que las iesen los cong egados en Roma y compa asen lo que e an aquellas p isiones con lo que son hoy las mode nas cá celes celula es. Al lado del pozo eneciano es aba la celda de la p ision de San Miguel de Roma, que ué el p ime edi icio cons uido pa a el sis ema de sepa acion indi idual, admi ablemen e comp endido po el Pon í ice Clemen e XI, que mandó le an a la e e ida cá cel en el alío 1703. En el mismo co edo p esen aba I alia, celdas de los Es ablecimien os penales de Pe ugia, Tí oli, Luc- ca, Pallanza, Alessand ía y cá cel de Milán, inaugu ada és a en 1879 y conside ada como de las mejo es del eino. En o a gale ía con emplaba el espec ado las e ibles celdas de Vol e a, donde se su e el aislamien o pe pé- uo, en sus i ucion, casi siemp e, de la pena do mue e. El ecluso dispone de una habi acion g ande pa a do - mi , o a mas pequeña pa a abaja y un pa io donde puede pasea una ho a al dia, sepa ado del mundo y p i- ado de oda comunicacion ex e io , se e idad que se sua iza un an o, si el p eso du an e diez años ha obse a- do una conduc a ejempla . La Di eccion gene al de Es ablecimien os penales en- ió á Roma el plano de allado, la pue a, en ana, acceso- io y mobilia io de una celda de la p ision de Mad id, el age de un con inado y el uni o me de un gua dian. La cons uccion se hizo en sólo seis dial, e dade o p odigio 104  BIBLIOTECA JUDICIAL. debido á mi buen amigo S . Bel ani Scalia y al auxilio e icaz que encon é siemp e en el S . D. Luis del A co, enca gado de Negocios de España. Nues a celda ué muy celeb ada, especialmen e po su capacidad, supe io á la de odas las o as, excep o la de Filadel ia, y po la bue- na disposicion de la cama. Del es udio compa a i o de esa pa e de la Exposicion, esul a que la capacidad de las celdas pe mi e po é mi- no medio ein a me os cúbicos de ai e, siendo ein a y cinco el de la celda española, y cincuen a y seis en la pe- ni encia ía de Filadel ia. Cale accion y en ilacion a i icial exis ía en odas las celdas expues as, excep o en las de Lucca y España. C eo ambien que al aba en la de Filadel ia, y no puedo ase- gu a lo, po que un en o pecimien o de la pue a impedía la en ada á la celda, y desde ue a nada í que indicase apa a os de cale accion; pe o me inclino á c ee que no al a á, en un pais donde es an du o el in ie no. Pa a alumb ado apa ecia colocado el meche o de gas den o de la celda, excep o en la de Ingla e a, que lo e- nia en una especie de ho nacina abie a en la pa e supe- io del mu o de la gale ía, en iando la luz al in e io á a és de un g ueso c is al. Las celdas de Suecia, Lucca y Milan; ca ecían de alumb ado, pues sólo po p emio se concede el uso de elas á los penados y á los p esos que lo eclaman, si abonan el gas o. En la celda p esen ada po Holanda, apa ecia adop ada ya la luz eléc ica. Pa a dis ibucion del agua exis ia una uen e den o de cada una de las celdas p esen adas po Bélgica, Dinama - ca, España, F ancia, Filadel ia, Milán, No uega y Rusia; en las demás, usaban un ja o que se llenaba dia iamen e con la can idad de agua asignada á cada ecluso, p ocedi- mien o que, aun cuando moles o, lib a al edi icio de los incon enien es que aen consigo las ins alaciones y cañe- ías pa a el agua. El p oblema de los inodo os, que an o p eocupa á los que es udian la a qui ec u a ca cela ia, apa ecia esuel o po ecipien es ijos en las celdas de Baden, Dinama ca, Filadel ia, Milán, Rusia y San Miguel de Roma; en las demás se usan asos po á iles, de sis emas más ó in.énos pe eccionados, algunos de ellos pa ecidos al que exis e en la p ision celula de Mad id. Además de lo dicho, exhibia la Di eccion gene al de Es ablecimien os penales una coleccion o og á ica de las plan as, alzadas y is as di e sas del conjun o y de alles de la cá cel de la Moncloa, y la ep oduccion en made a de una de sus celdas, con odos sus se icios y mobilia ios en ama io muy educido, pe o su icien e pa a que el es- pec ado pudiese o ma cabal idea. La Jun a de pa onos que p eside el S . D. Manuel Sil ela, y de la que engo el hono de se Sec e a io ge- ne al, p esen aba es planos de la Escuela de Re o ma San a-Ri a, que se cons uye bajo la di eccion del a qui- ec o S . Ada o, en los e enos g aciosamen e cedidos po el S . Ma qués de Casa-Jimenez, en Ca abanchel, y acompañó un ejempla de la eseña imp esa en ancés, que se dis ibuyó en e los asis en es al Cong eso de Ro- ma, pa a que se en e a an de lo hecho en nues o país al obje o de log a la co eccion de la ju en ud ex a iada. La Exposicion bibliog á ica de España e a ambien im- po an e, pues además de los Códigos, colecciones y li- b os o iciales que el S . Sil ela y el que susc ibe lle amos po enca go de los Minis e ios de G acia y Jus icia y Go- be nacion, en ia on lib os, elacionados con la especiali- dad del Cong eso, sus au o es dala Concepcion A enal, Ma inez Alcubilla (D. Indalecio), To es Campos, Sil ela (D. Manuel, D. Luis y D. F ancisco), Rome o Gi on, A - mengol (1), Viei es, Cues a y el au o de es a Memo ia. Fué muy celeb ado el. dic ámen y conclusiones que ap o- bó la Sociedad Económica Ma i ense en Junio de 1883, c eando la cá ed a de Legislacion y égimen peni encia io, que p esen é po enca go exp eso de la Co po acion. Me- ecidos elogios se ibu a on ambien al núm. 331 del pe- iódico La Re o ma Peni encia ia, co espondien e al dia ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  105 (1) Al pa io ismo del S . A mengol, se debe la eimp e- sion del céleb e lib o de Be na dino de Sando al, T a ado del cuidado que se debe ene con los p esos pob es, imp eso po p ime a ez en Toledo, año 1564. 1 1 2  BIBLIOTECA JUDICIAL. á los ob e os lib es no se les puede nega el de echo de pedi lo que quie an po su abajo, asociándose pa a ob- ene aumen o de sala io; pe o no es lici o que amo ina- dos es o ben ó cohiban á los que, ménos exigen es , se e- signan á abaja acep ando el jo nal que o ece el ab i- can e. Sin idículas u opias ni g a es coaliciones, puede ali ia se mucho la sue e de los abajado es; y pa a lo- g a lo, los países amigos de las soluciones p ác icas, aquellos que sin miedo se an icipan á los con lic os, o ga- nizan sociedades coope a i as, bancos de economías y o as ins i uciones dignas de elogio y de se imi adas, pues con ellas, á la ez que se mejo a la si uacion de los ob e os p opo cionándoles luc o mayo , se les a eman- cipando g adualmen e de la dependencia de los capi- alis as. El p oblema peni encia io es an g a e y po lo ménos an di ícil de esol e como los dos an e io es. Es is e ley de la humanidad que al lado del bien es é el mal, jun o á la i ud el icio; an agonismo, con as e y lucha que exis i án mien as alien e la especie humana, po pe ec os que sean los sis emas peni encia ios y po mu- cho que se adelan e en la co eccion de los c iminales. Dolo oso con encimien o, is e expe iencia, apoyada en que los homb es no se án en adelan e más sanos ni hon- ados que lo ue on al p incipio; y, sin emba go, en el Génesis de la humanidad, cuando la c ia u a acababa de se c eada á imágen y semejanza del E e no, la desobe- diencia de la ley di ina, un deli o, ué el p ime ac o en que se eje ci ó la olun ad lib e de Adan, mo i ando el cas igo que du ó has a la sublime edencion del Gólgo a. No es opo uno a e igua aho a de dónde pa e, ni en qué se apoya el de echo que iene la sociedad pa a cas i- ga ; cues ion muy deba ida que no apun a emos siquie a, po que se ia sepa a nos del ema del Concu so. Es no a- ble, sin emba go, que mien as el De echo ci il ué pe - ec amen e comp endido po los omanos y ampliado po los bá ba os, el De echo penal ni e a ciencia, ni habia idea exac a de la penalidad, ni o o undamen o pa a el cas igo que la de ensa de in e eses sociales ó la indic a pública, sus i uyendo casi siemp e á la enganza p i ada; Labe. J ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  113 ué p eciso ung an sasmdimien o y nada ménos que la in e encion di ina, pa a que se modi ica an las elacio- nes del c iminal con la sociedad. G acias al C is ianismo, el De echo penal empezó á o ma se, empezó á sali de la u ina, indicándose que la pena debia se p opo cional, análoga al deli o y no injus a y a bi a ia, como lo habia sido en los iempos an iguos. La Iglesia con sus p edica- ciones, con sus ibunales, con su de echo de asilo, in luyó en el mo imien o ju ídico de al modo, que se ia ing a i- ud desconoce lo ú ol ida lo; has a que in il ado el espí- i u e angélico en las legislaciones mode nas, ese ada la adminis acion de jus icia al Pode público, abolido odo lo que e a seño ío, p i ilegio ó ue o nobilia io, la Iglesia ha ido dejando de in e eni en los T ibunales, y hoy sólo queda el g a o ecue do de su ob a inmo al, pe o nada más que el ecue do, pues has a el gene oso asilo, necesa io cuando las leyes no daban ga an ías pa a la de ensa del eo, has a ese sag ado de echo, es hoy una ó mula de espe uoso aca amien o, que no in luye pa a nada en la aplicacion de la pena, incluso la de mue e. Aun cuando la Iglesia no in e enga, como en o os iempos, en los ibunales comunes, su auxilio es muy im- po an e pa a log a el mejo y más e icaz e ec o del cas- igo, has a el pun o de que no es posible ocupa se de é- gimen peni encia io, sin con eni en la legí ima y saluda- ble in e encion de los sace do es en la enseñanza del ecluso, pudiendo a i ma se que jamás se consegui á e- sul ado alguno en las p isiones, si se p escinde del ele- men o eligioso. Po eso ué g a e e o , censu ado po odos los que de es as ma e ias se ocupan, la sup esion de los capellanes de cá celes, aun cuando en el Dec e o de 25 de Junio de 1873 se decia que e a pa a lle a has- a sus úl imas consecuencias la p eciosa libe ad de cul os que econocemos se consignaba de un modo exp eso en la Cons i ucion de 1869. En ningun país, incluyendo los más democ á icos y lib ecul is as, se ha pensado en seme j an e medida, es ando con o mes odos los esc i o- es, en que sin la in e encion de los capellanes es im- posible ob ene la enmienda de los penados, po g andes que sean las i udes y me ecimien os de los unciona ios 114  BIBLIOTECA Jume AL. segla es, pues no hay mane a de eemplaza al sace do e digno é ilus ado, que comp enda los al ísimos debe es que se impone como di ec o espi i ual de una casa de co eccion. Segun algunos á la iloso ía pla ónica, segun los más al C is ianismo, se debe ambien o a no edad impo an- e. La pena no se conside a hoy sólo como cas igo, ni mu- cho ménos como enganza; con mejo acue do y mayo ca idad, no hay quien dude que debe se ambien co ec- cional. Co egi al delincuen e, es pa a cie a escuela el in único de la pena; pa a o as, simul áneo con la expia- cion y ejempla idad; sos eniéndose ambien po algunos, que la co eccion es un in secunda io subo dinado á los an e io es; pe o odos opinan que es pena mala la que como in único, simul áneo ó secunda io, no p ocu e co - egi al c iminal; co eccion que se consigue casi siemp e cuando se emplean medios pa a log a la, abandonando la u ina y los p ocedimien os desac edi ados po la expe- iencia. Es p eciso comba i de un modo acional y decidi- do los gé menes de la c iminalidad, segu os de hace la disminui ; y sin a i ma que el buen esul ado se consiga siemp e, muchos son los c iminales que se enmiendan, pues has a aquellos que pa ecen peo es, conse an un es o de hon adez; la p eponde ancia del icio no ex in- gue po comple o el ondo de i ud que exis e po o u- na en el co azon del homb e más pe e ido, uego san o que si se sos iene y alimen a con ca iñosa solici ud, si con cuidado se sepa an las cenizas que lo cub en y amo i- guan, la llama del bien b illa á de nue o con odo su es- plendo de amando o en es de luz; y si con la espe an- za de su ehabili acion se sos iene el caido, no se á di ícil consegui uel a á se un ciudadano digno y hon ado, el que pa ecia pe dido pa a siemp e. Algunos no c een en es a enmienda y opinan que no cabe a epen imien o en el que una ez al ó; is e y exage ada con iccion, con- denada po el espí i u c is iano y desmen ida po la ex- pe iencia, que demues a se ob iene la enmienda de mu- chos y endu ecidos delincuen es cuando se les a a como homb es, sin aja los con humillaciones inú iles. Y no se diga que de endemos ilusiones gene osas, no; que sin sa- ESTUDIOS PENITENCIARIO S.  115 li de nues a pa ia, en nues os dias, un unciona io dig- no de g an espe o y ene acion, el co onel Mon esinos, di ec o que ué del p esidio de Valencia, nos ha dejado una p ueba concluyen e de lo mucho que puede conse- gui se siguiendo un sis ema acional, que no se pa ezca á los p ocedimien os mecánicos empleados has a el dia, p o- cu ando sob e odo sal a siemp e el pudo y la dignidad humana, «pues dando al homb e idea de lo que es, p on o se consigue que sea lo que debe se .» Las cues iones peni encia ias son siemp e g a es po su impo an ísimo ca ác e social; lib a á la sociedad de los elemen os que la pe u ban, encon a la pena que más ga an ía o ezca de enmienda, es e es el a an de los es adis as y ju isconsul os, discu iéndose el pun o con calo , po que es siemp e nue o é in e esan e. Se comp en- de que la ida en coman es pe judicial á los c iminales, y se idea sepa a los, ensayándose el aislamien o en la cá - cel de San Miguel de Roma, se epi e la p ueba po Ma- ía Te esa en Gan e, y se o maliza bajo la in luencia de los cuáke os de Pensil ania, c eándose el sis ema celula . La incomunicacion absolu a y cons an e e a magní ica pa a e i a la pe e sion, pe o no la esis ian ni el cue - po, ni el espí i u del eclusd; la mue e ó la locu a ue on los más inmedia os esul ados del p imi i o égimen de Filadel ia, has a que ala mada la opinion pública po an desas osas consecuencias, se in odujo el abajo en las celdas y se pe mi ió la comunicacion de los p esos con oda pe sona hon ada que ue a á isi a los, no able e- o ma acep ada po los Es ados Unidos, Bélgica, Holan- da y demás países que siguen el sis ema celula mode no. El aislamien o absolu o que exis ió has a la modi ica- cion indicada, encon ó, como e a na u al, muchos y po- de osos enemigos que, deseando e i a los ho o es de la soledad, concibie on el égimen de Aubu n, que, como es sabido, consis e en euni á los p esos du an e el dia, obligándoles á abaja suje os á la egla del silencio, ese ando el aislamien o sólo pa a do mi . Es e sis ema, undado en el absu do de exigi que no se comuniquen los homb es cuando es án eunidos, es á ya desac edi a- do, ningun pain lo adop a y an abandonándolo aquellos 116  BIBLIOTECA JUDICIAL. que lo inaugu a on. Los ingleses, obligados á enuncia á la depo acion, idea on el sis ema p og esi o que, u ili- zando el aislamien o como p epa acion, hace pasa al pe- nado po una sé ie de g ados has a que ob iene su libe - ad. El égimen inglés, modi icado po C o on, que aña- dió la p ision in e media ia, dió nacimien o al sis ema i landés que an as cues iones ha p omo ido en e los g andes c iminalis as de Eu opa y Amé ica. Mien as los Gobie nos se ocupaban de mejo a el é- gimen de las p isiones ensayando lo que pa ecía mejo y más e icaz, no se do mían los pa icula es, o ganizándose al e ec o sociedades ca i a i as pa a p opo ciona abajo á los p esos y p o eccion á los cumplidos, ayudando de esa sue e á la Adminis acion en su emenda ba alla con a el c imen; y á la ez los sabios y ilán opos se e- unian en cong esos in e nacionales como los de B uselas, F anc o y Lónd es, pa a discu i los más g a es pun os de de echo penal y adop a acue dos dignos de pública es imacion. En medio de es e mo imien o, noso os somos el con- as e; nada hacemos en el camino de la e o ma; nues- as cá celes siguen siendo lo que e an en el siglo pasado; aún se conciben y ejecu an c ímenes den o de los p esi- dios, á cada momen o ocu en iñas, en las que los com- ba ien es usan a mas de odas clases, e i iendo los pe- iódicos el suceso con la mayo na u alidad, sin pensa que el abandono de las cá celes es un mal g a ísimo que demues a un g an a aso en la ci ilizacion de un país. Po ese abandono aumen an en e ible p opo cion los c ímenes, se e amenazada la ida, la hon a, la p opiedad,. y lo más que se oye cuando a ecia el pelig o, es un la- men o. Aquí odo iene que hace lo el Gobie no, y los. Gobie nos no se ocupan de e o ma en sen ido p og esi- o, po que les bas a con de ende se de los enemigos an- cos ó encubie os que p ocu an su calda; los pa icula es ampoco hacen nada, po que en e noso os no exis e ini- cia i a indi idual, ni espí i u de asociacion; y así c ece el mal, el emedio u ge, pe o nadie lo pone, ni se a aca e- suel amen e la c iminalidad que espan a, y eso que á pe- sa del a aso y abandono de nues o pueblo, los deli os ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  117 son ela i amen e pocos, y los que se come en no e is- en esos ca ac e es de e ocidad que dis ingue á los c í- menes del ex anje o; azon po la cual da ian aquí mag- ní icos esul ados los sis emas peni encia ios bien com- p endidos (1). Po lo mismo que el abandono es an g ande en Gobie - no y pa icula es, es más digno de elogio el in e és de la Real Academia de Ciencias Mo ales y Polí icas, po que no se ol ide y se es udie siemp e es e impo an ísimo a- mo de la ciencia social, p ocu ando conse a i o el in- e és, ya ab iendo Concu sos como el p esen e y el que u o luga en 1864, ya leyendo sus dignos miemb os no- ables Memo ias como las de los seño es Ma qués de la Vega de A mijo, Colmei o, Monlau y o os. La Academia puede hace mucho en p ó de la e o ma; su legí ima in - luencia pesa á sob e el Gobie no decidiéndolo á ob a , ya que an os y an g a es son los de ec os de nues o icio- so sis ema ca cela io. No se diga que el es ado del pais no pe mi e a a de hace algo en la e o ma peni encia ia; p ecisamen e po - que la gue a consume nues o Teso o y odo es poco pa- (1) Cuando el au o p esen ó es a _Memo ia á la Academia en 30 de Se iemb e de 1875, e an jus as y me ecidas las cen- su as consignadas en el ex o; pe o al imp imi es e abajo, el cul o á la e dad y su amo á la jus icia le obligan á de- cla a , que desde aquella época hemos adelan ado bas an e en el camino de la e o ma peni encia ia. El 20 de Junio de 1876 inaugu ó S. M. el Rey las ob as de la peni encia ía pa a jó enes delincuen es y asilo de co eccion pa e nal que se es á le an ando en el ba io de Salamanca, pensamien o debido á la inicia i a pa icula , y en el que iene la hon a de habe omado una pa e muy ac i a el au o de es a Me- mo ia. En 5 de Feb e o de 1877 se inaugu a on de un modo solemne las ob as de la cá cel celula pa a homb es que se es á le an ando en el ba io de Pozas, e enos de la Mon- cloa, cuya cons uccion adelan a ápidamen e. El mismo día publicó la Gace a el dec e o de 31 de Ene o, c eando una Jun a de e o ma peni encia ia, que desde su es ablecimien o iene abajando con g an in e és y ac i idad en odos los pun os cuyo es udio se le ha encomendado. 118  BIBLIOTECA JUDICIAL. a la campaña (1); po lo mismo que no se puede ob a ' es ho a de habla y discu i ; con calma y sensa ez se p e- pa an las e o mas sé ias y no con in an il p ecipi acion. Los ingleses, que son muy p ác icos, p ocu an o ma la opinion sob e lo que a ec a al gobie no del país; son poco amigos de no edades, po que ado an el ecue do y la a- dicion; pe o cuando en la G an B e aña se a anza, no hay miedo de e ocede , po muy conse ado es que sean los miemb os del Gabine e de la Reina; así p og esan, así ienen esa en idiable p ospe idad, mien as noso os e- o mamos mucho, á eces sin c i e io, obedeciendo al ca- p icho, y no adelan amos, po que jamás se concluye la e- la de Penélope, que no es o a cosa la Adminis acion es- pañola, po desg acia. En calma discú anse los p oblemas peni encia ios; óigase á quien pueda ilus a la ma e ia con su sabe ó su expe iencia; con ibuyan odos sin ex- clusi ismos, po que no puede se es a e o ma ob a de un pa ido, y e emos cómo cambian nues as ins i uciones penales y concluyen muchísimos abusos que denuncian odos los dias la p ensa y la oz pública. En e los medios ideados pa a pena y co egi , uno de los más conocidos y an iguos consis e en en ia á los delincuen es á islas ó luga es emo os, bien po oda su ida ó po un iempo de e minado. La colonizacion peni- encia ia ha enido en e noso os sus acé imos enemigos y sus g andes abogados, y que ha llegado á aconseja se endan los p esidios ac uales, pa a con su p oduc o a en- de á los gas os de la colonizacion (2). Todos los países han p ocu ado limpia la Me ópoli de malos elemen os en iándolos á Ul ama ; pe o ninguno ha hecho an o en es e sen ido como Ingla e a, cuyos es ablecimien os han se ido de modelo muchas eces; y siendo las colonias de la G an B e aña las que han alcanzado mayo nomb a- día, con ellas se debe hace la compa acion, po lo que es muy opo uno p egun a , como lo hace la Academia: ¿Con- (1) Recué dese que es o se esc ibia en Se iemb e de 1875. (2) Opinion del seño Ma qués de la Vega de A mijo, Re- is a de España., omo IV, pág. 225. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  119 end ia es ablece en las islas del Gol o de Guinea, o en las Ma ianas, unas colonias peni encia ias, como las inglesas de Bo any-Bay? Con es a á es a impo an e p egun a es lo que p e en- demos con nues o humilde abajo, y pa a p ocede con mé odo, p eciso es di idi y clasi ica . La colonizacion en gene al, muy impo an e bajo odos los aspec os que se la conside e, iene in e és mayo desde que Colon, Magalla- nes, Vasco y o os génios de iba on el Non plus ul a, demos ando que mucho más allá exis en ie as é iles como ninguna de Eu opa, e i o ios dila ados, que no se acaban de explo a , pue os capaces pa a odas las escua- d as del mundo, íos que pa ecen ma es, mon añas que se pie den en e las nubes y á cuya cima es casi imposible llega . No di emos nada de la colonizacion en gene al, po que nos apa a íamos mucho del ema del Cong eso; indica emos, sí, lo que ha sido la colonizacion penal ó pe- ni encia ia po se an eceden e muy opo uno, e i iéndo- nos sólo á las colonias ul ama inas, sin ocupa nos de las in e io es (1), po que nos pa ece que el ema no lo pe - mi e, pues se p egun a si se á con enien e coloniza con penados las islas que posee España en A ica y Occeanía. Conocidos los an eceden es p ecisos, di emos algo sob e la si uacion, clima, habi an es y po eni de las islas del Gol o de Guinea y de las Ma ianas, no icias que no se án an comple as como quisié amos, pe o sí anos de discul- pa la al a de da os, y lo poco conocidas que son, po des- g acia, las colonias ul ama inas aun en las egiones o i- (I) Los enemigos de las colonias ul ama inas p e ie en las in e io es, y muchos son los países que las an es ablecien- do. especialmen e pa a jó enes delincuen es, log ándose has- a aho a magní icos esul ados. En e las a ias que pod ía- mos ci a , [i on no ables las de los Es ados Unidos; la de Red- Hill, en Ingla e a; las de Val d'Y é e, Ci eaux y Sain -Foy, en F ancia; las de Ruysselede y Bee men, en Bélgica; las de S anz, Blach elem y Sonnembe g, en Suiza, y sob e odas, la magní ica undacion del céleb e De Me z, conocida con el nomb e de Me ay, cuyos esul ados ma a illosos elogian o- dos los a adis as de cues iones peni encia ias. 120  BIBLIOTECA JUDICIAL. ciales. Ya que la compa acion ha de se con las undaciones inglesas, jus o es consag a un capí ulo á Bo any-Bay, e se iando su cu iosa his o ia á g andes asgos, y sin de ene - nos mucho, habla emos de su o igen, p og eso, decaden- cia y abandono, no icias que deben ene se muy en cuen a pa a ob a , po que no se debe pe de la expe iencia de o os países. Cumplida es a pa e del p og ama y supo- niendo es ablecida la colonia, nos pa ece opo uno ha- bla del égimen á, que deben es a some idos los penados, pa a que el cas igo sea e icaz y más segu a la enmienda. La emp esa es g ande, muy supe io á nues as ue - zas, y si omamos pa e en es e Concu so, es po que con- iamos mucho en la indulgencia de nues os sábios jueces. CAPITULO II. De la colonizacion peni encia ia en gene al. No es ealmen e mode na la idea de lle a los delin- cuen es á islas ó posesiones lejanas, pa a lib a á la mad e pa ia de los elemen os pe u bado es. ensanchando su dominio á la ez que se acili aba el come cio. Es e dad, como dice Michaux, que has a el siglo x ii ó p incipios del x m no se o ganizó de un modo comple o la depo a- cion; mas es p eciso no ol ida que ningun sis ema nace pe ec o, y que bas an los ensayos de las gene aciones p imi i as, pa a asegu a que la depo acion e a conocida de los an iguos. G ecia y Espa a en iaban á las islas poco pobladas á los pe u bado es del ó den público. No cabe duda que Roma ambien u o en sus leyes la depo acion, aun cuan- do algunos asegu an que no la usa on en el pe iodo epu- blicano, siendo p eciso emon a se al a ilo 696, du an e el consulado de Gabino, pa a halla el p ime ejemplo de un ciudadano omano depo ado. Todo el mundo sabe lo que signi icaba la ciudadanía en el pueblo ey, y como no podia obliga se á ninguno á cambia de nacionalidad, ué p eciso busca un medio indi ec o pa a que emig a an los enemi- gos polí icos y los pe u bado es, y se encon ó en la p i- acion del agua y del uego, cas igándose du amen e al que ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  121 les p opo ciona a es os elemen os indispensables pa a la ida, obligando la necesidad al ciudadano á abandona su. pa ia, y en el ac o pe dia los de echos an es imados y de endidos. A ibúyese á Sila la idea dé depo a á los pa - ida ios de Ma io, pena muy usada cuando los desó denes que p ecedie on al es ablecimien o del impe io, has a el pun o de que una sola ez ue on en iados 4.000 ciuda- danos á la isla de Ce deña. Augus o e igió en sis ema la depo acion, y aun cuando el de echo de impone la es u o ese ado á los empe a- do es, luego descendió has a se a ibucion de los p e ec- os del P e o io, ca gándose de cadenas al in eliz conde- nado, y de ese modo e a conducido á una isla desie a, de la que no podia sali sin incu i en la pena capi al. La elegacion ó el des ie o e a ambien la pena de en ia al eo á una isla; pe o ménos du a que la an e io , no sólo po su ca ác e empo al, sino po que el condenado á ella conse aba sus de echos de ciudadano, y no su ia la capi is diminu io (1). Puede asegu a se que nunca se bo ó de las leyes oma- nas la depo acion, pasando á la pos e idad consignada en las leyes del Diges o: Cons a , pos quam depo a io in locum aguce e ignis in e dic ionis successi , non p ius ami e e qucem ci i a em, quam P inceps depo a um in insulam s a ue i . P cesidem enim depo a e non posse nulla dubi- a io es  Relega i, si e in insulam depo a i, deben locis in e dic is abs ine e  Eo um qui elega i, el depo a i sun ex causa majes a is, s a uas de ahendas sci e de- bemus (2). Casi odas las naciones han usado la depo acion, u ili- zándose mucho es a pena despues del descub imien o de Amé ica, y el mismo Colon, no encon ando compañe os pa a su a iesgada expedicion, hubo de pedi á los Reyes Cá olicos pe mi ie an y aun obliga an á ma cha con él, á los c iminales que ence aban las cá celes de Se illa y Cádiz, emig acion a al pa a el Nue o-Mundo, y co- (1) D. 48, 22, 7, Ulpiano. (2) Leyes 2. a , 4. a y 24, í . 19, lib. XLVIII, Digeg o. 128  BIBLIOTECA JUDICIAL. sino pa a e i a con usion con o a isla llamada Cambien He mosa. Algunos esc i o es p e enden que España ad- qui ió es a posesion á cambio de la T inidad en la cos a del B asil; pe o el his o iado Ma iana no acep a es a opi- nion, asegu ando que en ó dicha isla en los dominios españoles á consecuencia de un a ado sec e o i mado en 1. 0 de Oc ub e de 1777 en e el Mona ca español y José II, que lo e a de Po ugal. Pa a oma posesion de Fe nando Póo, ué nomb ado el conde de A gelejos, que al e ec o salió de Mon e ideo lle ando á sus ó denes cien o cin- cuen a homb es en e opas y ope a ios, conducidos po la aga a Ca alina y o os dos buques meno es; su ie on du an e la a esía g andes penalidades, llega on á su des ino el 21 de Oc ub e de 1778 y oma on posesion de la isla en nomb e de España el 24 del mismo mes. El 25 salie on pa a Annobon, y habiendo mue o A gelejos en la a esía, ecayó el mando en el co onel de a ille ía P imo de Ri e a. Los habi an es de Annobon, poco con- o mes con el cambio de nacionalidad, echaza on á los españoles, e i ándose P imo de Ri e a á la isla po u- guesa de San o Tomé con obje o de ecibi no icias de la Co e. El Gobie no desap obó la conduc a de dicho je e, o denándole que sin excusa ni p e ex o ol iese á oma posesion de Annobon. Los abajos de la expedicion, los pelig os que odea- ban á los en iados españoles y el es ago que causaba en ellos la ieb e, p o oca on una insu eccion di igida po el sa gen o Je ónimo Ma inez, que obligó á P imo de Ri e a á eg esa á Mon e ideo; mas, á pesa de es e abandono, la isla seguia pe eneciendo á España. Los buques ingleses que ecuen aban las cos as de Sie a Leona hacian aguada en Fe nando Póo, y is o el clima y buenas condiciones de la localidad, esol ie on ocupa algunas de las ensenadas de la isla pa a es ablece una es acion na al y una base de ope aciones pa a sus iajes po las cos as a icanas. El capi an Owen ué co- misionado po el Gobie no b i ánico pa a elegi el pun o con enien e, escogiendo el e eno que ocupa hoy San a Isabel, al que pusie on po nomb e Cla ence, y despues de una ó mula de comp a, pa a legi ima la usu pacion, ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  1 29 empeza on los abajos de o i icacion y desmon e; pe o las no icias exage adas que ci cula on sob e la insalub i- dad del país, esol ie on al Gobie no b i ánico á abando- na la colonia, endiendo odas las ob as, casas y alma- cenes á la sociedad Dillon, Tenaud y Compañía. Con en- cidos del e o que come ie on, pensa on ol e A a(c ui- i la isla con mayo o malidad, á cuyo in se di igie on al Gobie no español, solici ando la en a de Fe nando Póo y Annobon, median e la en ega de sesen a mil lib as es e linas. El Gobie no oyó la p oposicion, y el minis o D. An onio Gonzalez p esen ó á las Có es de 1842 el p oyec o de ley indispensable pa a p ocede á la en 11, que ué juzgado de muy dis in a, mane a po la p ense y la opinion pública, pues mien as la comba ian ené gica- men e los pe iódicos Eco del Come cio, El Co esponsal y El Co eo Nacional, apoyaban la en a El Espec ado , La Cons i zicion y la Gace a, asegu ando el segundo de és os, que habíamos sido engañados po los po ugueses, y que el país se e ja obligado á hace g andes é inú iles sac i- icios, si no ap obaba el p oyec o de ley p esen ado á las Cáma as (1). La c uzada con a la en a obligó al Go- bie no á desis i de ella, o ganizándose, po el con a io, una expedicion que, á las ó denes de D. Juan José Le ena, ocupó de nue o la isla en 27 de Feb e o de 18-.3, y no sólo se epa ó el e o g a isimo come ido, sino que ambien se adqui ió la isla de Co isco, cuyos habi an es pidie on o ma pa e de la nacionalidad española. De: ,- pues se en ia on las expediciones de Man e ola y de Cha,- con, dis inguiéndose es e úl imo po su buen deseo en l'as o de la colonia (2). Sin emba go de es os es ue zos, la emp esa no (lió _ e- sul adc,ís', po que se acome ió de una mane a incouipe, emiéndose los gas os que la ealizacion de una idea an a magni ud demandaba necesa iamen e (3); lo cual no (1) Idos (D. Manuel), Memo ias sob e las islas de Fe nad,) Póo y Annobon, Mad id, 1844. (2) Na a o, Apun es sob e las posesiones españolas e;, ao o de Guinea, Mad id, 1859. (3) P eámbulo del Real dec e o de Diciemb e de 1858. 9 1O  BIBLIOTECA JUDICIAL. ué obs áculo pa a que más a de, y en is a de los in o - mes de Chacon, se c o aniza a en 1859 la expedicion, cuyo mando se con ió al b igadie D. José de la Gánda a, al que se acili a on oda clase de ecu sos, an o de dine o como de homb es, haciéndose le acompaña an un núme o espe able de a esanos y lab ado es, mien as el Minis- e io, po su pa e, publicaba una ci cula es imulando la emig acion con p emios y en ajas de impo ancia. Po desg acia, los esul ados no co espondie on á las espe- anzas concebidas , y ol ió á pensa se po algunos en la con eniencia de abandona la colonia ó educi muchísimo sus gas os, dejando sólo y en úl imo caso una es acion na al, á cuyo in se dic ó po el Gobie no P o isional el dec e o de 12 de Diciemb e de 1868. Desde es a echa no ha ocu ido nada impo an e, po lo que damos pun o á es a especie de eseña his ó ica. Las en a i as de en a ó abandono de las islas a icanas con is an, no sólo po lo sensible que es siemp e pe de una pa e del e i o io, sino po que despues de cedidas nos hubié amos a epen ido iendo la u ilidad que ob e- nian o as naciones, de lo que noso os habíamos conside- ado cosa pe dida. Aun cuando nues a isla de Fe nando Póo no u ie a más impo ancia que su posicion geog á- ica, se ia su icien e pa a no mi a la con la indi e encia que lo ha sido has a aho a. Hace años iene abajándose con g an en usiasmo pa a a e igua lo que es el A ica cen al, y el dia que es e as o con inen e sea conocido, se desa o lia á mucho el come cio, siendo los ingleses los p ime os que se ap o echa ian de los descub imien os geog á icos. En odos los iajes que han e i icado Lai d, Old ield, Beec o y o os, han seguido siemp e el cu so del amoso Nige , sobe bio io de es mil me os de ancho, na egable mil quinien as millas ie a aden o; y sabiendo que Fe - nando Póo es á en la desembocadu a de dicho io, se com- p ende á su impo ancia como pun o de escala pa a las expediciones mencionadas. Aun p escindiendo de la na e- gacion del Nige , Fe nando Póo es á a o ablemen e colo- cada pa a el come cio con la cos a a icana po su p oxi- midad á las ac o ías ex anje as y especialmen e, á la e- pública de Libe ia, undacion gene osa de los Es ados ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  131. Unidos llamada á ocupa un si io p e e en e en la emp e- sa gigan esca de ci iliza el A ica. Bien comp enden los ingleses la impo ancia de nues- a isla, y po eso se explica su in e és en posee la. P eci- samen e cuando noso os pensábamos en abandona la, un pe iódico de Lónd es, econociendo la necesidad de en- sancha la colonia de Sie a Leona, decia que Benin e a el si io más indicado pa a una ac o ia, pe o siendo muy en e mizo debia, escoge se o o pun o; y e minaba dicho a ículo con las palab as siguien es: «Si el Nige es na e- »gable po más de mil quinien as millas, pod emos co- »me cia has a con el co azon del A ica; en sus o illas »exis e hoy más mo imien o me can il que en el al o »Rhin; su poblacion es oda come cian e: homb es, muje- es y niños odos a ican; en la isla de Fe nando Póo, »si uada en la desembocadu a del Nige , es donde debie. » a es ablece se el cua el gene al del pode b i ánico en »aquellos ma es.» Bas a lo dicho pa a que se comp enda lo que puede llega á se nues a abandonada isla a i- cana. Habiendo indicado cuál es la si uacion y po eni de Fe nando Póo, jus o es que digamos algo de sus mo ado- es. Ocupan es a isla ce ca de 12.000 habi an es, di idi- dos en a ias azas, siendo la más nume osa la conocida con el nomb e de boobe ó bubis. Los iaje os, al da cuen- a de es os homb es, nos los p esen an en. el mayo a aso, añadiendo que son los más pe ezosos que se conocen, sin que el dine o, las p omesas, ni los cas igos los mue an abaja y cul i a el e eno; endidos á la la ga du an e odo el día, apenas se oman la moles ia de a anca los llames que espon áneamen e p oduce el país; son poquísi- mas sus necesidades, andan siemp e desnudos, habi an en chozas cubie as de amaje, y su di e sion a o i a es el baile. Su gobie no es pa ia cal, son a os los cas igos y es án some idos sin iolencia á la au o idad del Gobe na- do , que manda en la isla en nomb e de España (1). No (1) 'Vizconde de San Ja ie , Islas de Fe nando Póo, Go ja-- co y Annobon,. Mad id, 1871. 1 3 2  BIBLIOTECA JUDICIAL. puede asegu a se cuál sea la eligion de los bubis; pues aunque acep an la unidad de Dios, son íc imas de g an- des supe s iciones, celeb ando sus ce emonias eligiosas en lo más in incado de los bosques. Además de los bubis, exis e en Fe nando iPóo o a aza o iunda del con inen e, en especial de Sie a Leona y Li- be ia, cuyos indi iduos son conocidos con el nomb e de k umanes, dis inguiéndose po su a icion al abajo y su acilidad pa a acep a los adelan os de la ci ilizacion. Los k umanes, indispensables pa a los abajos a icanos, han ecibido la educacion dada po los ingleses; hablan pe - ec amen e el idioma de és os, y po aquel mo i o son ge- ne almen e me odis as á anabap is as, ocasionando sus c eencias eligiosas más de un con lic o, po habe se em- peñado algunos misione os espaí-Ioles en con e i los á la ue za en ca ólicos, es o bándoles el lib e eje cicio de su cul o; in ansigencia que les ha hecho descon ia de nos- o os has a el pun o de no que e con a a se sino con cie as condiciones, que no exigen, cuando son solici ados po las demás ac o ías eu opeas. La isla de Fe nando Póo es é il co no pocos e i o- ios; c ece espon áneamen e el ca é; se cul i an muy bien el algodon, la ca ia de azúca , el an, el cacao y el abaco; abunda en made as de cons uccion y de lujo, siendo no- ables po el desa ollo que alcanzan los á boles de caoba, de ced o y ébano. En la isla hay poco ganado, pe o en cambio abunda mucho la pesca; no exis en animales nos, ue a de algunas culeb as y mosqui os; mas á pesa de an as bellezas, Fe nando Póo apa ece e ible po el concep o que se iene de su clima. Es cosa co ien e y has a ulga supone á Fe nando Póo inhabi able po sus e ibles en e medades; y sin em- ba go, es a idea se encuen a desmen ida po cuan os han es udiado y esc i o sob e nues as posesiones del Gol o de Guinea. Es p eciso no ol ida la con igu acion de la isla y lo acciden ado del e eno, que siendo muy bajo en las o illas, se ele a g adualmen e hácia el cen o, llegando algunas de sus mon abas has a 12.000 piés sob e el ni- el del ma ; de modo que en la isla se dis u a de odas las empe a u as, y cuando hace más calo no pasa el e - ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  133 inhme o de 45 0 , mien as que en la cos a p óxima la em- pe a u a o dina ia es de 52 0 . Las es aciones son en e a- men e con a ias á las de Eu opa; el e ano comienza en No iemb e y e mina en Ma zo, siendo Diciemb e el mes en que hace más calo . En Fe nando Póo no hay pan a- nos, el agua de sus íos iene las mejo es condiciones po- ables, siendo el lecho de los mismos de pied a blanca, limpia y no cenagosa, como sucede con muchos íos de Eu opa. La p ueba de que la isla es saludable, la en- con amos en que en ella no se ha is o un caso de ieb e ama illa, que an os es agos ocasiona en Amé ica; am- poco hay-- en e medades -que diezman el p óximo con inen- e, como el cóle a, disen e ía, i us y i uela, quedando educidas las en e medades á las ieb es ca ac e ís icas de la localidad, que nunca son an malignas como las de la cos a. O a p ueba de las buenas condiciones clima ológicas de Fe nando Póo nos la dan los ingleses, asladando á nues a isla á sus en e mos del con inen e, exp esándose un. médico dis inguido en los é minos siguien es: «Si las pe sonas que has a aquí pa ecen habe se complacido en desac edi a las condiciones sani a ias de la isla, hubie- en i ido conmigo a ios en e os en e los pes ilen es pan- anos del Á ica ecua o ial, hubie an podido ap ecia sin duda alguna el alo de es a joya, al alcance de la mayo pa e de los iaje os de Á ica, joya de inmenso alo pa- a los con alecien es, po que no an sólo los esca a de una mue e p ema u a, sino que los es ablece muy en b e e en disposi.cion de pode ol e á las ocupaciones de la ida o dina ia (1). » La ieb e que an o ala ma á los que no conocen Fe - nando Póo, se comba e pe ec amen e omando es ó cua- a g anos de quinina, lo cual bas a pa a impedi los acce- sos, si se oman en el pe íodo de incubacion y se p ocu a gua da alguna higiene du an e los p ime os quince dial de esidencia en la localidad. Los ingleses p e ie en á la quinina pu a, una p epa acion de es e medicamen o di- ( 1 ) .si . Daniel], Topog a ía médica. 134  BIBLIOTECA JUDICIAL. suel a en ino, y omando una copa pequeña despues de los p ime os sín omas, puede asegu a se que la en e me dad se de iene. Despues de lo que hemos mani es ado sob e el clima y condiciones de Fe nando Póo, ocu e p egun a : ¿cómo es á an ulga izada la idea de que las islas a icanas son mo í e as pa a los eu opeos? Mas la explicacion es ácil, conside ando que los españoles no se han in e nado nun- ca, limi ándose las expediciones explo ado as á es udia solamen e las cos as de la isla. Si las au o idades hubie- an o ganizado expediciones que examina an el in e io , hab ian is o que hay una ex ension g andísima bas an e ele ada sob e el ni el del ma , donde la ieb e casi no exis e po que la empe a u a baja an o, que los indígenas no pueden esis i la. Todas las expediciones llegadas á Fe nando Póo se han es ablecido en San a Isabel, que, aun cuando sea la capi al, es de lo peo de la isla en pun o á salub idad, y como los eu opeos no han omado p ecau- ciones ningunas, los esul ados han sido desas osos; pe o es o no ocu i á cuando se p oceda con c i e io, obedecien- do á las p esc ipciones de la higiene. Muchas pe sonas dignas de c édi o asegu an que las muje es eu opeas no pueden habi a en las islas del Gol o de Guinea, po que con aen en e medades dolo osas, con- cluyendci po hace se es é iles. No hemos hallado con i - inacion de es a idea en ninguno de los au o es cuyas ob as enemos á la is a, po lo que se ia muy con enien e que el Gobie no p ocu a a a e igua lo que hay de exac o so- b e el pa icula , pues si desg aciadamen e ocu e ese e- nómeno con las muje es de Eu opa, habia que enuncia á la colonizacion blanca. Habiéndonos ex endido bas an e sob e lo que es la isla de Fe nando Póo, di emos muy poco sob e las demás po- sesiones españolas del Gol o de Guinea po se escasa su impo ancia. La isla de Annobon es á si uada en l o 25 la i ud Su y los 11 9 51 1 longi ud Es e del me idiano de Cádiz; ué descubie a en 1. 0 de Ene o de 1498 po el cé- leb e na egan e Juan de San a em, y cedida po Po u- gal jun amen e con Fe nando Póo, habiendo indicado en las páginas an e io es la esis encia que opusie on los ha- ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  135 ••••••••• n • nn ••••• n ••••• bi an es al desemba co de los españoles. La isla de que nos ocupamos, es de igu a cónica, de na u aleza olcáni- ca, y sus habi an es neg os, cuyo núme o puede llega á 2.000, ienen oda la indolencia y abandono p opios de los poblado es del Gol o. Annobon, en cuan o á salub idad, es supe io á odas las posesiones a icanas; pe o debido á su na u aleza geológica, la ege acion no es an espléndi- da como en Fe nando Póo. La isla de Co isco es á si uada en la desembocadu a de los dos g andes íos, el Mooudah y el Gabon; sus na u a- les son muy adic os y en usias as po España, como lo p ueba su. ac i ud al solici a nues a nacionalidad en 1843. Sus habi an es, que en núme o de 1.000 ocupan la isla de Co isco, es án eunidos en poblaciones muy boni as, con sendas que las unen de un modo con enien e (1). Ce ca de Co isco, y dominando los dos g andes íos ci- ados, se encuen an los islo es de Elobey, que se dis in- guen con los nomb es del g ande y el pequeño. Es e úl i- mo iene un mo imien o anual de quince á ein e buques, exis iendo en la ac ualidad una ac o ía inglesa y o a po uguesa. Hemos e minado la ma e ia de es e capí ulo, y c eemos habe demos ado la impo ancia de las islas españolas del gol o de Guinea, lo absu do que hubie a sido su aban- dono y las en ajas que aún puede epo a el pais, si se p ocede á su colonizacion de un modo acional y p u- den e. CAPÍTULO TV. No icia de las islas Ma ianas. Pa a de e mina la con eniencia de es ablece una colo- nia, lo p ime o que se necesi a es conoce bien la locali- dad, y po eso hemos p ocu ado da una idea de lo que son las islas del Gol o de Guinea; mas pa a desc ibi las - Ma ianas nos encon amos con g andes di icul ades, con- secuencia na u al del poco in e és que despie an en Espa- (1) Na a o, Apun es sob e las posesiones del Gol o de G Uínea. 13 i; LIOTECA JUDIC1 A I ,. ía los es udios coloniales. Sob e nues as posesiones de la Mic onesia se ha esc i o muy poco, y aun eso no puede se i pa a un es udio se io; pues los p ime os que die on á conoce las Ma ianas, publica on innume ables es a a- gancias, suponiendo que los habi an es de las islas anda- ban hácia a ás y que la mayo pa e se enco aban como los cuad úpedos, aunque los b azos no llegaban al suelo, añadiendo que no se habia conocido el uego en aquel a - chipiélago du an e muchos siglos, no icias que po ab- su das son su icien es pa a desac edi a al his o iado que las admi e (1). Los lib os de iajes esc i os po ex- anje os, se ocupan alguna ez de las islas Ma ianas; mas no siemp e dicen la e dad, y sus ela os es án p e- ñados de an ás icas a en u as y alsas desc ipciones, o- le ables en la no ela, pe o inadmisibles cuando se esc ibe con conciencia y o malidad. Los ailes, que an jus a- men e unidos an á la his o ia de Filipinas, se han ocu- pado, aunque inciden almen e, de las islas Ma ianas, pe o exage ando su celo eligioso lo han is o odo po el p i s- ma de la in ansigencia, incu iendo en e o es disculpa- bles has a cie o pun o. Lo dicho bas a pa a que se comp enda que nos al an uen es pa a el es udio que nos p opone nos; mas, po o - una, un esc i o labo ioso é in eligen e ha p es ado un se icio de g an alo á su pa ia, dando á conoce la apa ada egion española que o ma el asun o de es e capí ulo. El co onel D. Felipe de la Co e y Ruano, ué comisionado en 1853 po el Gobie no pa a es udia las islas Ma ianas, y habiendo esidido en ellas el iempo necesa io pa a conoce la localidad y las condiciones de sus habi an es, esc ibió una luminosa Memo ia, llena de no icias cu iosas y de alles impo an ísimos, cuyo abajo se conse a en el A chi o del Minis e io de Ul ama , donde hemos enido el gus o de examina dicho manus- c i o, de un mé i o innegable, po se quizás la única ob a que exis e den o y ue a de España, sob e las poco co- nocidas islas de la Mic onesia. La ob a del S . la Co e (1) A ago, Viaje al ededo del mundo. ESTUDIOS PEYITENC1ARICS,  1 37 se á, muy es imada el dia que se publique, como pa ece que se in en a, en a, y aun cuando no es amos con o mes con algunas de sus ap eciaciones, debemos decla a lo mucho que su lib o nos ha se ido pa a nues o abajo (1). E p oca de g andes hechos y de eme a ias emp esas ué la que siguió al descub imien o de Amé ica; odas las ila- ciones se lanza on á audaces a en u as en busca de nue- as ie as, siendo Po ugal una de las más elices en sus explo aciones. Los po ugueses, sin emba go, a oja on de su pa ia á un ma ino ilus e, el cual, lo mismo que Colon, o eció á nues os eyes conquis a ie as pa a la co ona de España. Acep ado el o ecimien o, Fe nando Magallanes, con los buques pues os á sus ó denes, a a- iesa el A lán ico, cos ea la Amé ica me idional y una empes ad le a oja sob e el es echo de su nomb e, p e- sen ándose an e su is a con oda su a e ado a g andeza el Océano Pací ico. El insigne lusi ano, á ido de nue os descub imien os, se lanza hácia el Oes e, a ibando el 6 de Ma zo de 1531 á un g upo de islas que llamó de los Lad ones, po la a icion de sus habi an es á oba los obje os de los buques, p incipalmen e los e ec os de hie - o. En 1565, el capi an D. Miguel de Legaspi omó pose- sion de las islas en nomb e de España, que no se ocupó de su b illan e. adquisicion, e minando el siglo x i sin habe se in en ado nada pa a el adelan o de la joya descu- bie a po Magallanes. Co ia el año de 1662 cuando el na ío San- Damian, cuyo bo do iba una mision de jesui as pa a Filipinas, ocó en las islas de que nos ocupamos, odeando al buque mul- i ud de canoas, ipuladas po gen es mise ables, cuyo aspec o imp esionó desag adablemen e á los misione os y en especial á su je e, el dis inguido y i uosísimo sace do e D. Diego Luis de San Ví o es, conside ado como el pad e las Casas de las Ma ianas, po su celo en p opa- ga la e dade a doc ina y po la gene osa de ensa que hizo siemp e de los desg aciados indígenas. Llegada la (1) Es a Memo ia se ha publicado du an e los años de 1876 y 1877 en el Bole ín del Minis e io de Ul ama . 144  BIBLIOTECA JUDICIAL. impo an e de Oceanía. Los compañe os de Cook, espe- cialmen e Banks y Solande , ol ie on á Eu opa en usias- mados con las condiciones de la isla descubie a, desc i- biendo con alguna exage acion la pa e que llama on Nue- a Gales del Su , y como en un pue o de es a pa e, e- cogie on los explo ado es nume osas plan as desconocidas has a en onces, decidie on llama al si io mencionado Bo any-Bay, luga que desde luego pa eció al Gobie no inglés muy á p opósi o pa a unda la colonia peni encia- ia, que an céleb e ha llegado á se . Bo any-Bay no es sólo el nomb e de un luga , sino la ase que ha se ido y si e hoy oda ía pa a designa una his o ia in e esan e y un sis ema comple o de depo aeion. No hay, sin emba go, un nomb e aplicado con menos p o- piedad, pues como e emos despues, nunca ha habido en Bo any-Bay colonia penal; mas el uso iene sancionando es e e o ó con usion de nomb es, y no se emos noso os los que in en emos opone nos á la co ien e gene al. Esa ase nos se i á pa a es udia los es ablecimien os co - eccionales c eados po los ingleses en sus posesiones de Oceanía, examinando su o igen, p og eso y abandono, his o ia y expe iencia que no deben ol ida los paises que se p opon.: au u iliza los penados pa a la colo "- zacion. Elegido el pun o en que debia, unda se la colonia, se dió el Dec e o de 6 de Diciemb e de 1786 mandando o - ganiza lag expedicion, y Ué nomb ado je e de ella el ca- pi an de na ío M . A u o Phillip. La escuad a se compo- nía de dos buques de gue a, el Sy ius y el Supply, nue- e me can es, es de és os des inados á conduci los í- e es y he amien as, dis ibuyéndose en los o os seis los penados en núme o de quinien os sesen a y cinco hom- b es, cien o no en a y dos muje es y diez y ocho niños, cus odiados po cien o se en a y ocho soldados de ma ina, A los que acompañaban cua en a n-inje cs que ob u ie on pe miso pa a segui á sus ma idos. El 13 de Mayo de 1 787 salie on los buques del pue o de Po smou h, y apenas pe die on Je is las cos as de Ingla e a se descub ió un p oyec o de insu eccion á bo do del Sca bo óllgh: mas Ja ene gía del je e es o bó los p lanes de los conspi- ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  145 ado es, edoblóse la igilancia y aumen ó el capi an Phi- llip la se e idad de la disciplina (1). Ningun suceso no- able ocu ió en la a esía de Tene i e al Cabo de Buena Espe anza, á donde a iba on pa a p o ee se de í e es. A la salida de es e pue o se desa olló en los buques una epidemia pelig osa, que se pudo comba i ápidamen e, y despues de una na egacion de ocho meses, llega on los expedicion a ios á Bo any-Bay. El je e de la lo a, ob ando como homb e p eca ido, desemba có acompañado de unos pocos o iciales y ob e- os, y an o la is a del pue o como el exámeu del e i- o io, si ie on pa a demos a que e an exage adas las no icias que sob e es a pa e de la Aus alia habian lle- ado á Ingla e a Banks y sus compañe os. Bo any Bay, aun cuando iene un pue o g ande, es abie o y poco se- gu o; el e eno, pan anoso é imp opio pa a la ag icul u- a, y odo es o, unido á la al a absolu a de agua dulce, in luyó en el ánimo de Phiilip pa a esol e le á no unda el es ablecimien o en aquel si io, y al ando á las ó denes e minan es del Gobie no, no pe mi ió que desemba ca a nadie. El capi an Cook había indicado en sus mapas la exis encia de o as bahías, lo que de e minó á Phillip ha- ce una explo acion hácia el No e, encon ando el pue - o de Jackson, uno de los más he mosos del mundo po su amaño, segu idad y belleza de sus cos as, cubie as de una ege acion espléndida. A los es dias de ausencia eg esó á Bo any-Bay, mandó le a anclas, y cuando se disponía á sali , apa ecie on dos buques que, econocidos, esul a on se la B oussole y el As olabe, de la ma ina ancesa, mandados po el desg aciado La Pé ouse, á quien p ocu a on ocul a el obje o de la expedicion ingle- sa, mas odo se supo po la poca cau ela de los ma ine os b i ánicos. «Es aba ese ado á La Pé ouse asis i , an es de la más e ible ca ás o e, á la undacion de un impe- io, y las úl imas no icias de an insigne na egan e, de- bian se esc i as en las p ime as páginas de la his o ia de un mundo nue o (2). (1) Pilo ge ie, His oi e de Bo any-Bay. (2) Blosse ille, His oi e de la Colonisa ion é sale. 10 146  BIBLIOTECA S UDICIA L. El 26 de Ene o de 1788 llegó la expedicion á Po -Jack- son, baja on á ie a algunos de los penados de mejo con- duc a, con el obje o de cons ui la casa del Gobe nado , el hospi al, la p ision y el cua el, azándose en la a ena las calles y plazas de la que luego habia de se populosa ciudad de Sydney, nomb e pues o po Phillip en ecue - do del noble Lo d p o ec o de la expedicion. Te mina- dos es os p epa a i os, el 7 de Feb e o se ins aló la colo- nia con g an solemnidad, anunciando el Gobe nado que quedaba o ganizada la adminis acion de jus icia con a - eglo á las leyes inglesas, añadiendo que se ian p o egi- dos los ma imonios, y g acias á los p i ilegios o o gados á los con ayen es, se celeb a on ca o ce en la p ime a semana. La ac i idad y buen deseo de los je es e an g andes. Desemba cada oda la gen e, die on p incipio los e dade- os abajos de colonizacion, pe o opeza on con una g a- e di icul ad, esul ado necesa io de la ex emada p eci- pi acion y negligencia con que se p ocedió en los p epa- a i os de la p ime a lo a (1). La mayo pa e de los de- po ados e an ob e os de manu ac u as de lujo y ado no, ejedo es, in o e os y de o os o icios análogos, é inú iles po an o, pa a los p ime os abajos de ins alacion; al- aban lab ado es, homb es en endidos en los abajos de desmon e; mas es os obs áculos no e an nada an e la ene - gía de M . Phillip, que sal aba las mayo es di icul ades. No ué és e el pelig o mayo pa a la colonia. Po un descui- do incomp ensible no habia en iado lá G an B e aña e- pues o de í e es; las p o isiones conducidas disminuían ápidamen e, el hamb e amenazaba á odos y ué p eciso some e se á un égimen de escasa alimen acion, desa o- llándose el esco bu o po el abuso de conse as saladas, ag egándose á es os pelig os y p i aciones la p oximidad del in ie no; po lo que M . Phillip decidió en ia uno de sus buques al Cabo de Buena Espe anza, á in de que adqui ie a los í e es necesa ios y manda a á Ingla e a (1) Discu so de M . Mackin osh en la Cáma a de los Co- munes, 4 de Junio de 1822. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  147 no icias de la si uacion en que se hallaban. Hecho es o, y cumpliendo con las ins ucciones que se le habian dado, dispuso que el enien e King ma cha a á la isla de No - olk con algunos soldados y delincuen es, undando de es a mane a una especie de sucu sal de la colonia ma iz. En medio de los desas es que e e imos, no ocu ian po o una choques con los indígenas, cas igando Phillip du- amen e las p ime as ag esiones de los colonos pa a e i- a con lic os que hubie an sido muy se ios y a ales pa a los expediciona ios. A alguna dis ancia de Sydney se c eó la colonia de Ro- se-Hill, en la que los penados se dedica on á cul i a los e enos concedidos, gozando de una libe ad p ác ica, al mismo iempo que como p opie a ios, comp endian odo lo que iene de sag ado el de echo de p opiedad. Cuando más a eciaba el pelig o, llegó un buque conduc o de p o isiones, pe o Cambien de penados; de modo que la di- icul ad quedaba en pié y ué p eciso busca ecu sos den o de la misma colonia. Se epa ie on e enos á los o iciales y soldados de la expedicion, dándoles de echo pa a escoge la localidad; el cul i o p incipió, y un dia, memo able pa a la his o ia de Aus alia, se p esen ó Ja obo Russe diciendo que su abajo le daba bas an e pa a i i y que no necesi aba los soco os de la Adminis a- cion (1). La ag icul u a seguia p ospe ando y en 1791 es aban cul i ados se ecien os ac es de ie a en Aus- alia. En 1792 llegó o o buque con delincuen es y soldados, conduciendo al enien e Gobe nado G ose y las piezas de una chalupa des inada al se icio de la colonia, la que a - ma on con g andes di icul ades, pues en e los emig ados habia po jun o un solo ob e o en endido en cons uccio- nes na ales. Despues de cinco años de su imien os ísi- cos y mo ales, la salud de M . Phillip se habia esen ido, y dejando su que ida colonia se emba có pa a la Me ó- poli, que p emió sus se icios eminen es con un empleo en la ma ina y una pension i alicia. (I) Alichaux, E ude su la ques ion  pcws Pa ís, 1875. 1 4  BIBLIOTECA JUDICIAL. Nos hemos de enido en los de alles de la colonizacion de Po Jackson po que es p eciso no come e los e o es de los ingleses, cuando a emos de o ganiza los es able- cimien os de Fe nando Póo y Ma ianas. En la ausencia de M . Phillip gobe na on la colonia con el ca ác e de in e inos el comandan e G ose y el capi an Pa e son, que si , 2;uie on la poli ica del undado . Las no icias que llega- ban á Ingla e a anima on á algunos a en u e os á oma el camino de Aus alia, donde se es ablecie on como co- lonos lib es, ecibiendo algunos penados pa a que los. ayuda an en los abajos de la ag icul u a; y al ué el o igen del sis ema llamado de asigno don, cuyos de ec os han exage ado algunos esc i o es has a conside a lo como «una e dade a se idumb e, una a a hecha á la luz del dia, y bajo el ampa o de la ley» (1). Po o una es e jui- cio no es exac o, po que el pa ono enia obligaciones es- pec o de sus clien es, que hallaban siemp e acogida y am- pa o en las au o idades, que ob aban ené gicamen e con a eglo á jus icia. Du an e la in e inidad de iPa e son ué cuando Ingla e a en ió á la colonia algunas eses de la mejo calidad, con obje o de consegui su ep oduccion, pensamien o que secundó admi ablemen e el o icial Mac- A hu , siendo és e el o igen de esos inmensos ebaños que an os millones han p oducido á Aus alia; y al mismo iempo que se desa ollaban la ag icul u a y la ganade ía, la colonia Sydney omaba el aspec o de una ciudad eu opea. Tal e a la si uacion de Nue a-Gales, cuando llegó el go- be nado Hun e . Dos mo i os de ala ma e a p eciso com- ba i , pues el es ímulo de la ganancia y la imp e ision de la Me ópoli, hicie on que se desa olla a la a, icion_ á la bebida, con odas sus a ales consecuencias ísicas y mo- ales, asegu ando Dunmo e-Lang que la poblacion de la colonia se componía de dos clases de pe sonas: los que endian on y los que lo comp aban. Hun e , pa a ex- ingui el mal, des uyó odos los alambiques, ecogiendo (1) Fauche , Les Colonies penales de l'Angla e e, Pa- ís, 1848. ESTUDIOS PEN1TENOJARIOS.  149 las licencias á los abe ne os. El o o pelig o e a el nú- me o de a mas adqui idas po los colonos; y el nue o go- be nado , p ocediendo con g an ac o, o ganizó una poli- -cía pe ec a, escogiendo pa a es os ca gos á los penados de mejo conduc a, log ando de ese modo es o ba los planes' que pudie an habe se aguado con a la an- quilidad pública. Du an e el mando de Hun e c eció mucho el come cio de Aus alia, adelan ó su cul u a, habiéndose undado una imp en a y un ea o, y'á esa época co esponde el descub imien o de la isla de Van- Diémen. Se ia muy la go es e capí ulo, si ué amos á da cuen a de lo hecho po los gobe nado es King y Bligh; pe o no podemos deja de deci alguna cosa sob e la adminis a- cion de los años que media on desde 1810 á 1821, en que los des inos de la colonia es u ie on encomendados al có onel Lachlan Macqua ie, pe sona do ada de una ene - gía y ue za de olun ad muy g andes, de espí i u en ex- emo conciliado , el cual se p opuso bo a la • mala im- p esion que deja an las au o idades an e io es. Uno de los p ime os ac os del gobe nado ue nomb a al cumpli- do And és Thompson pa a un pues o en la magis a u a, hecho de g an impo ancia, y p ueba e iden e de que el homb e que delinquió, puede ehabili a se po medie de un since o a epen imien o. Toda la colonia se animaba á los impulsos de an sabio di ec o : la ag icul u a G ecia en i ud de las. concesiones que hizo á los cumplidos, las elaciones me can iles p incipian ea es e pe:iodo y el ó den más comple o einaba en la isla, pues los deli os come idos po los dese o es que se habian e ugiado en los bosques, ue on ené gicamen e ep imidos. A es a época co esponde ambien la c eacion del Banco de Nue- a Gales del Su con un capi al de 20.000 lib as es e li- nas, p ueba de la p ospe idad me can il de la colonia. Macqua ie encon ó el país agi ado po las cues iones e- ligiosas, mas su ac o exquisi o conju ó el con lic o que amenazaba, e minando, á sa is accion de odos, las di e- encias que exis ian en e los plan ado es y los asigna- dos. Una adminis acion an celosa y diligen e dió los esul ados que e an de espe a , po lo que en la colonia 1 50  BIBLIOTECA JUDICIAL. se conoce al ac i o gobe nan e con el nomb e de pad e de us alia.  • Po un con as e inexplicable, cuando más elices e an los ensayos del nue o Gobe nado , se le an ó en la Me- ópoli una c uzada con a la depo acion, lle ando la oz en el Pa lamen o, Benne , mo ido quizá po un_ espí- i u de só dida ganancia ó de en idia censu able. Sus es- ue zos ob u ie on el in que se p oponia y ab ióse una in- o macion pidiéndose dic ámen á cuan os podian ilus a la ma e ia. De es a época da a la oposicion sis emá ica que se hizo en Ingla e a al égimen de Aus alia, has a consegui que desapa ecie a, y lo más is e ué que, g a- cias á las imp udencias come idas, se c eó en la colonia un an agonismo muy pelig oso en e los colonos lib es y los descendien es de penados. El gobe nado Macqua ie, despues de su la ga y eliz adminis acion, llegó á Ingla- e a muy opo unamen e, pa a de ende se de las más g ose as calumnias y des ui con igo osos a gumen os las absu das ideas expa cidas con a la colonia po los que, a a ien os de o una, les impo aba poco la glo ia de la pa ia. IDespues de I 821 empezó pa a Aus alia una nue a e a. Has a ese año puede deci se que los p incipales elemen os de colonizacion e an los c iminales suje os á penalidad, los cumplidos que hablan ex inguido su condena y los indul a- des. Desde aquella echa empieza la emig acion lib e, que aumen a, es cie o, la iqueza y p ospe idad de la colo- nia; pe o no debe ol ida se lo mucho que los penados hi- cie on pa a a o ece esa misma emig acion espon ánea. Cuando empeza on á llega los colonos lib es, es aba el e eno desmon ado, abie as las ías de comunicacion, empezaba el come cio y el uso del c édi o, habia ad ninis- acion pública, segu idad indi idual, y cuan o e a p eci- so pa a a ae emig an es; pe o nada de es o se hubie a conseguido, si Ingla e a no hubie a en iado los p ime os delincuen es. La emig acion lib e con ibuyó mucho á da desa ollo y esplendo al con inen e aus al, pe o las aspi aciones a is oc á icas de ales colonos si ie on pa a aumen a el an agonismo de que hablábamos hace poco, y eso que los Gobe nado es p ocedian con cau ela, á in de ., a Tia ic ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  1.51 e i a con lic os, haciendo jus icia á los cumplidos, los cuales, du an e el mando del gene al Bou ke, ue on ad- mi idos á o ma pa e del Ju ado, que es la aspi acion cons an e de odo inglés; y, po cie o, que no e an los an iguos delincuen es los más benignos en el cas igo de los deli os. La emig acion mis a hizo p ospe a la colonia de un modo abuloso, y ué p eciso concede le el Sel -Go e m,en , ó sea el égimen au onómico, que dis u an casi odas las posesiones b i ánicas. Po o o lado, la isla de Van-Pié- men, que sólo habia ecibido penados, despues de ex in- guidos los c iminales de los bosques, alcanzó una an- quilidad comple a, y la impo ancia de Hoba -Town es la mejo espues a que puede da se á los que comba en las colonias peni encia ias. El sis ema de asignaciones epugnaba á muchos, po la dependencia en que se encon aban los penados espec o de sus pa onos, y aun cuando e an exage adas las ideas de cie os ilán opos, es is e e á un homb e some ido á la olun ad de o o po disposicion de la ley, no po mú uo consen imien o. Los miemb os del Pa lamen o, y en especial M . Peel y lo d Russell, se p opusie on aca- ba con las asignaciones, que ue on sus i uidas po el p oba ion sys em, ó sis ema de p uebas; no edad debida á la acep acion con que ue on ecibidas en Eu opa las ideas ame icanas sob e peni encia ías. El penado su ia en. la Me ópoli su encie o en los pon ones y cá celes b i ánicas; despues e a conducido á la colonia y en ega- do al Gobe nado , que le obse aba, y si su conduc a e a buena, le concedia una licencia empo al, Ticke o lea e, pa a que pudie a con a a se, in e iniendo un unciona- io público pa a e i a abusos. Despues de es e ensayo, el penado ob enia la libe ad comple a, así como le e a ecogida la licencia, cuando po su conduc a no e a a ee. do á g acia ninguna. A pesa del adelan o que ep esen- aba es e sis ema, enia el de ec o de que los c iminales an iguos pe e ian á los ecien llegados, po la al a de una me ódica clasi icacion. Los habi an es de Aus alia seguian abajando pa a que no se en iasen más.c iminales, y á ue za de queja -1 152  BIBLIOTECA JUDICIAL. se odos los dias en la p ensa y hace habla á los Rep e- sen an es en las Cáma as, consiguie on el dec e o de 22 de Mayo de 1840, que suspendia la depo acion á Nue a Gales del Su , quedando las islas de Van-Diémen y No - olk como colonias peni encia ias. Al p incipio de es e capí ulo hemos dicho que la isla de No olk ué la des inada á ecibi los c iminales de peo conduc a; y sus excesos p oducian an honda imp esion en la Me ópoli, que M . G ey llegó á deci en la Cáma a de los Lo es, que e a una e güenza que el pabellon de la G au B e aña cub ie a semejan es escándalos. Tal e a la si uacion de la isla, cuando ué nomb ado Gobe nado de ella Alejand o Maconochie, uno de los más g andes e o mado es con empo áneos, poco conocido, po que mo- des o has a la exage acion, no ha publicado ningun lib o dando á conoce sus magní icos abajos. Maconochie en- con ó el penal en la si uacion más lamen able; no habia higiene, ni ó den ninguno; los empleados abusaban escan- dalosamen e, y los p esos abajaban cómo y cuando que- ian, lle ando siemp e la cadena como si ue an ie as. Con odo es o, se p opuso acaba el nue o Gobe nado , que sin más elemen os que los que p opo cionaba la misma colo nia, le an ó Iglesias, ab ió escuelas, y en poco iempo cambió el aspec o de la isla, ado ando los p esos al Di- ec o , que, sin cas igos co po ales ni humillaciones in- ú iles, con e ia en ac i os ob e os á los más e ibles c i- minales, y p ocediendo siemp e . con o me á la na u aleza y no con a ella s log ó des ui el o igen de los escánda- los denunciados po la p ensa b i ánica. Con azon dice un dis inguido esc i o ame icano, «que si á Howa d cabe la glo ia de habe hecho pensa en la e o ma de los c i- minales, á Maconochie la de habe desen uel o esas ideas du an e muchos años de abajo empleado en la noble y san a mision de edimi al icioso y le an a al caido» (1). En cuan o Maconochie dejó el mando de la isla, ol ió és a á su an igua si uacion, has a que ué sup imido el penal de No olk. (1) - Wines, In e nacional Cong ess o he p e en ion and ep esion o c ime, Washing on, 1872. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  153 En 1846 la subida de los sala ios po la al a de b a- zos, hizo que se esin ie an las indus ias y la ag icul u a de Nue a Gales, que se ió obligada á solici a se le , en- ia an dos mil penados, de cie as condiciones, pa a el abajo; y no habiendo ob enido de la Me ópoli lo que pidie on, ué p eciso oma los penados de la isla de Van-Diémen. Es e suceso debió se i de leccion á la co- lonia; pe o lejos de enmenda se, aumen ó su esis encia á la depo acion, o ganizándose una liga, en la que en a- on casi odos los e i o ios ingleses de Oceanía, log an- do al cabo que lo d Russell anuncia a en 1853 que la de- po acion se ia de ini i amen e abandonada. Una sola co- lonia lamen ó el acue do: la Aus alia Occiden al, que se eia obligada á suspende el cul i o po al a de b azos, y en onces ué cuando el Gobe nado Fi z-G-e ald di igió al duque de 1 • Iewcas le una comunicacion pa icipándole que el discu so de lo d Russell, anunciando que la depo - acion debia cesa á la ez en odas las colonias aus ales, habia exci ado un sen imien o uni e sal de ala ma y de desalien o, emplado po la p omesa de que con inua ía po algun iempo pa a la Aus alia occiden al, y e mi- naba el Gobe nado asegu ando que el abandono de la depo acion se ia unes o pa a el po eni de los penados, y uinoso pa a los colonos (1). Dicha solici ud in luyó en el ánimo del Gobie no, que con inuó en iando penados de ambos sexos, emig acion de la cual sacaban g an pa - ido los habi an es de la Aus alia occiden al. Es a medida, omada pa a complace á un e i o io impo an e, i i ó á las p imi i as colonias, que ompie on oda clase de elaciones con la Aus alia occiden al, ap emiando á la ez al Gobie no de la Me ópoli pa a que cesa a la depo acion, que conside aban como una mancha deshon osa pa a oda la isla: «Áus alo, decian, se á sinónimo de p esidia io, mien as se en ien p esidio - ios á la Aus alia.» No hubo más emedio que cede á los es ue zos de la liga, anunciando el Gobie no de 1864 que la depo acion cesa ía comple amen e pa a oda Aus- (1) Blosse ille, iiis oi e de la colonisa iw p¿iude. 256  BIBLIOTECA JUDICIAL. Las ob as de la Escuela se han lle ado con oda la ac i- idad que pe mi ia un pensamien o acome ido po ini- cia i a pa icula y sos enido po susc iciones olun a ias, en un país e iblemen e cas igado po disco dias ci iles, epidemias y e emo os. Ac ualmen e se encuen an e - minados po comple o el edi icio de ing eso, o o de los des inados á los jó enes co igendos, y odas las ob as de segu idad é higiene del Es ablecimien o. Con encida la Jun a, de que la Escuela de e o ma no da á esul ados, si su di eccion se con ía á manos poco expe as, ó indi iduos al os de la ocacion y en usiasmo necesa ios pa a di igi á la ju en ud ex a iada, ha pues- o g an empeño en la eleccion del pe sonal, y despees de la medi acion con enien e, habia decidido en ega la Es- cuela á los He manos Salecianos, admi able Cong ega- cion undada en Tu in po el céleb e D. Bosco. Desg a- ciadamen e, la e e ida Asociacion no ha podido acep a el enca go, po que se lo impiden sus Es a u os, que sólo le consien en c ea alle es, como los que con an o acie o han undado en odas pa es, y de que son buena mues• a los de Sá ia y U e a. Con gus o e e i íamos la his o ia de la Casa de co ee- cion y Escuela de e o ma de Ba celona, á la que an o ha con ibuido el dis inguido c iminalis a D. Ped o A mengol y Co ne , cuya Memo ia sob e dicho Es ablecimien o ap e- ció el Cong eso de Roma; así como los in e esan es aba- jos del p esbí e o D. Es anislao Almonacid, P esiden e del Pa ona o de Nues a Seño a de las Me cedes, en Ba - celona. La al a de espacio nos impide da sa is accion al deseo, y nos limi amos á consag a á los Es ablecimien os e e idos un ecue do de ca iño y de en usias a admi a- cion, po el mucho bien que hacen y pueden hace aún pa a log a la educacion co eccional de la ju en ud. APÉNDICE QUINTO. El cas igo de los encub ido es habi uales. La Comision peni encia ia in e nacional me ha hon a- do, enca gándome la edaccion del dic ámen sob e el in- e esan e p oblema del encub imien o, asun o que p eocu- pa á odos los c iminalis as y al que se da ma cada im- po ancia en. los Códigos penales mode nos, con el in de ep imi de una mane a e icaz aquellos c iminales que se ap o echan y explo an los deli os ajenos, omando p e- cauciones de oda especie pa a e i a la esponsabilidad. P eciso es, po an o, busca en su mad igue a y aniqui- la á esos llamados au o es delic i, que con mucha p o- piedad se designan ambien con el nomb e de capi alis as c iminales (1). El asun o ué obje o de p e e en e a encion po pa e de M . Edwin Hill y del Cong eso de Lónd es de 1872, y nada iene de ex año que el de Roma se p eocupe del (1) Es e a ículo es aduccion del dic ámen ( appo ) e- dac ado en ancés po el au o , y p esen ado al Cong eso in- e nacional peni encia io de Roma, sob e el ema 4. 0 de la Seccion 1. 11 ; decia: ¿Qué medidas deben adop a se po las leyes p a a ep imi con mayo e icacia á los encub ido es habi uales y á cuan os p o ocan y u ilizan los deli os ajenos? 17 4,58  BIBLIOTECA JUDICIAL. medio de llega á la ex incion de esos c iminales, ac eedo- es á penas se e ísimas, po lo mismo que se ocul an en las somb as del mis e io y p e enden escapa á la accion de la jus icia, eniendo muchos de ellos la osadía de p e- sen a se en sociedad como homb es hon ados, eclamando cínicamen e el ap ecio uni e sal. An es de en a de lleno en el desa ollo del ema p o- pues o, me pa ece indispensable ija un pun o que con- side o algo oscu o, y pod ia se causa de e o es que es necesa io e i a , po lo mismo que se p e ende ija la e - dade a nocion del encub imien o y esponsabilidad de los encub ido es. La duda p ocede de las palab as p o oca deli os ajenos que se consignan en la p oposicion; pues en iendo que el que iene sob e o o in luencia bas an e pa a de e mina su olun ad y hace le ejecu a un deli o, es au o mo al del hecho, y así lo es ablecen la mayo pa e de los. Códigos penales, y en e ellos el de España, que ija de una mane a pe ec a la eo ía de los au o es po induccion (1). Sos engo, po an o, de acue do con el Código de mi país, que el que induce á, come e un deli o, ó lo p o oca empleando medios adecuados pa a consegui que el ac o se ejecu e, debe se , conside ado y cas igado como au o mo al del hecho que se pe siga, y nunca como encub i- do , po que el e dade o encub ido no ha debido ene in e encion ninguna en el, deli o, ni coope ado 4 su eje- eucion po medios di ec os ni indi ec os, pues de lo con- a io, además de encub ido , pod ia se cómplice ó au o ; en endiendo po cómplice al que, no me eciendo el concep- o de au o , coope a al c imen po ac os an e io es ó si- (1) A . 13, Código penal español de 1870,a s. 26 y 28 del p oyec o de Código penal español de 1885.- ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  259 nu áneos al hecho que se pe sigue; idea de la complici , dad que impo a mucho ene en cuen a, pa a no incu i en e o es que son siemp e , pelig osos, cuando se a a, de exigi esponsabilidad c iminal. El e dade o y simple encub ido , es el que no habiendo in e enido de ce ca ni de lejos en la ejecucion del deli o, pe o sabiendo que se ha come ido, se ap o echa del mismo ó ayuda á los es- ponsables pa a que u ilicen el c imen, ó escapen á la ac- cion de la jus icia. Algunos Códigos penales, incu ieudo en lamen able e o , dicen que son encub ido es los que in e ienen en el deli o con pos e io idad á su ejecucion; ó mula que pugna con la ealidad, con la lógica, con la signi icacion de las palab as y has a con el buen sen ido, pues nadie pod á comp ende que un indi iduo in e enga en la ejecucion de un deli o despues de come ido. La subo dinacion en lo ela i o á la esponsabilidad, es ableciendo que los encu- b ido es se án cas igados con la pena in e io en dos g a- dos, á la que se imponga al au o del deli o (1), puede p oduci di icul ades, á eces insupe ables, cuando no es posible de e mina la pena co espondien e al au o del deli o consumado, del de en a i a ó deli o us ado; y algunos ex eman el a gumen o has a deci que si no hay au o cas igado, no puede se lo el encub ido . Ocu e con mucha ecuencia, que no es posible descub i quién ha come ido un deli o de hu o ó de obo, y sin emba go, el obje o obado se encuen a en pode de un e ce o, que explica mal ó no explica la p ocedencia, p obablemen e po que sabe que su esponsabilidad es secunda ia, segun lo dispues o en el Código, y se lib a á diciendo, po ejem- plo, que el obje o lo adqui ió de un desconocido, ó dando (1) A s. 69, 71 y 73, Código penal español. 260  BIBLIOTECA JUDICIAL. un nomb e imagina io, pa a ex a ia la accion de la jus- icia, log ando así la impunidad, aun cuando se a e de indi iduos que habi ual y o dina iamen e comp an ó ne- gocian sob e obje os mal adqui idos. Po lo expues o se comp ende á que el encub imien o es y debe se cas igado como deli o especial, aunque co- nexo de o o come ido po pe sonas dis in as, idea que desen uel en algunos Códigos mode nos, y en e és os el aleman y el de los Países Bajos (1), me eciendo elogio la doc ina que acep a el p oyec o de Código penal español, p esen ado al Cong eso po el Minis o de G acia y Jus- icia D. F ancisco Sil ela, ob a juzgada con aplauso po la mayo pa e de los a adis as, y que bas a ia po si sola pa a asegu a la epu acion del ju isconsul o emi- nen e, que ha enido la glo ia de edac a el p oyec o á que me e ie o. Ocasion end é de demos a lo que digo; pues en iendo que pa a ep imi el encub imien o y con- es a al ema de que me ocupo, bas a á consigna lo que es ablece el p oyec o de Código penal español, y an es de hace lo, jus o es que consag e algunas ases á los no a- bles abajos de M . Thonissen y Al ed Hill, que han di- se ado sob e el mismo asun o. El espec áculo de la c iminalidad y el es udio de los medios que emplean los delincuen es pa a ejecu a los a en ados con a la p opiedad, de e mina on al céleb e M . Edwin Hill (2) k pensa que esos c ímenes no e an, (1) A s. 257 al 260, Código penal de Alemania de 1870. A ículos 416 y 417, Holandés de 1881, y 444 del Japón. (2) M . Edwin Hill, que an o se dis inguió en el Cong eso de Lónd es, y mu ió en 1876, pe enecia á una amilia que ha adqui ido me ecida cela idad en Ingla e a po sus emi- nen es se icios. Ma hiew Da enpo Hill, he mano de Edwin, ié un dis inguido Magis ado que dedicó su ida al es udio ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  261 po egla gene al, mani es aciones aisladas, sino esul a.. do de un sis ema comple o, bien o ganizado y hábilmen e di igido, y segu o de su con iccion, sos u o la u gencia de a aca el o ganismo en su base, en su cen o, des u- yendo la cabeza, la ue za que impulsaba y se ap o echa ba de los deli os ajenos. T es medios indicaba 1V1 . Hill pa a alcanza el esul ado que se p oponia, y á cada uno de ellos consag a emos un lige o ecue do, consignando nues a opinion pa icula . El p ime medio p opues o consis e, en que la ley de- cla e que odo inquilino que consien e que su habi acion se u ilice pa a albe gue de c iminales ó depósi o de obje- os obados, pie da odo de echo p oceden e del a enda- mien o, y que el p opie a io que, ad e ido po la policía del indicado abuso, lo ole ase, se le cas igue con odo i- go , pudiendo llega se has a la con iscacion empo al, á ese a de que p oba an su inocencia los que eclama an con a el acue do del T ibunal. Desde luego se comp ende el pelig o y los g a es abusos á que da ia ocasion el me- dio p opues o, que es con a io á los adelan os mode nos; de los p oblemas sociales, y en 1857 publicó su céleb e lib o Conseils pou la ep ession des ° imes. Su o o he mano, si Rowland Hill, ué un polí ico eminen e y muy popula po habe ideado en 1837 la no able e o ma en el se icio de co eos, conocida en Ingla e a bajo el nom- b e Penny Pos age Re o m, en la cual p oponia que el an- queo de las ca as se ija a po el peso y no po la dis ancia que habian de eco e , modi icacion acep ada despues po el mundo en e o. Pa a plan ea su p oyec o y eo ganiza el se icio, ué nomb ado Di ec o gene al de Co eos, ca go que dimi ió en 1843, ol iendo á ocupa lo en 1854, cediendo á los uegos de Lo d Palme s on. El pueblo inglés, pa a e- compensa los se icios de si Rowland Hill, o ganizó una susc icion popula que en poco iempo p odujo la impo an e ci a de 13.360 lib as es e linas, ó sean p óximamen e 334.000 pese as. 262  BIBLIOTECA JUDICIAL. pues á su somb a enace ía la con iscacion, abolida, po o una, en odos las Códigos mode nos. No se en ienda po es o, que que emos lib a de esponsabilidad al p o- pie a io ó inquilino au o de encub imien o, siemp e que se p uebe que hacen de ello una p o esion, que cons i uye su hábi o y modo de ida da albe gue á los c iminales y ocul a los e ec os del deli o; pe o bas a á con que se de e mine la pena en la o ma que lo hace el p oyec o espa- ñol, sin llega al cas igo e ible de la con iscacion, cuyas consecuencias su en casi siemp e los que ninguna culpa ienen del mal que se pe sigue. El segundo medio p opues o po M . Hill, consis e en que los gas os ca cela ios y los que o igine el sos eni. mien o de las p isiones, sean sopo ados po los que a- o ezcan la pe pe acion de los deli os. En a monía con su pensamien o, y pa a desa olla lo, c eaban M . Hill y su amigo M . William Pa e un ibunal especial (Cou d'exemp ion de la axe c in inelle) -enca gado de eximi del impues o á los p opie a ios é inquilinos que p oba- an que sus incas es aban dedicadas á usos líci os y li- b es de oda elacion con delincuen es. El impulso ge- ne oso de M . Hill y su deseo de comba i el encub i- mien o, le lle an á consecuencias sumamen e pelig osas, a i mando una eo ía comple amen e con a ia al axioma mo al y ju ídico, de que á oda pe sona se le debe supo- ne hon ada é inocen e, mien as no se le p uebe lo con- a io; pues o que, segun el plan del céleb e ilán opo,. queda ian desde luego suje os al pago del ibu o odos los que la policía designase, á ese a de los allos de exencion que p onuncia ia el T ibunal especial. Po ese medio podia llega se has a la injus icia de que los mismos c iminales, po espi an de enganza, denuncia an á los homb es hon ados pa a obliga les á de ende se, p odu- ESTUDIOS PENITENCIAillOS.  2&3 ciéndóse de aquí una o ma n ieVa de ekpló acion go, que end ía pO base el Miedo á la denúneia. En e ce luga , c ee 151 . Hill (pié laá legislaciones mo- de iaás, en luga de cas iga solamen e á los que comp en obje os obados, debie an pena a,mbien á los adqui en es de obje os que han debido Sospecha ue an obados. Es e medio, del que exis en indicaciones en algunos Códi- gos (1), me pa ece ménos pelig oso qúe los an e io es/ po que, en e ec o, hay muchos casos en qúe el comp adó adquie e obje os cuya p ocedencia no hab á podido ex- plica le el endedo ; y es o ocu e, po ejemplo, en la en a de o namen os, obje os de Iglesias, de o icinas pú- blicas, a mas del ejé ci o ó la ma ina, obje os de a e, li- b os a os, e c., pues odo el mundo sabe que se necesi an p ocedimien os especiales pa a su enajenacion, y que Sólo pueden ejecu a la líci amen e pe sonas de e minadas; pe o ni aun así pueden es ablece se eglas in lexibles, de- biendo deja al T ibunal la esolucion de cada caso pa i- cula , único medio de no come e e ibles injus icias, co no p oba é con un ejemplo. El Minis e io de la Gue a, en cumplimien o de la ley, ende g an núme o de Usiles nue os, cuya enajenacion ejecu a pa a adqui i a mas pe eccionadas. El que com- p ó la o alidad di ec amen e del Minis e io, es cla o que ob end ia documen os que lo ac edi asen; pe o suponga- mos que ese comp ado egaló uno de los usiles, que pa- só po a ias manos, has a llega á la pe sona que se p e- sen a á ende lo ó empena lo. Como el a a es conocida, lle a la ma ca, el núme o y o as señales que demues an (1) El a . 129, Código penal de con a enciones de Hun- g í a. , cas iga con un mes de p ision mul a de 200 lo ines a1 que comp e obje os que debió sospecha ue an obados 264  BIBLIOTECA JUDICIAL. p ocede del ejé ci o, el po ado es de enido y quizá cas- igado, po que le se á di ícil ó imposible ac edi a la sé- ie de ope aciones po que ha pasado el obje o de que se a a, cuya adquisicion ué pe ec amen e hon ada y legal. El p incipio es bueno en su ondo, algunas leyes lo acep an (1); pe o es indispensable no exage a las conse- cuencias, po que se co e el iesgo de come e e dade as iniquidades y a opellos, y po eso opinamos que sólo de- be cas iga se como encub ido al que po hábi o auxilia á los delincuen es, al que iene cos umb e de comp a ó em- peña obje os obados ó de p ocedencia dudosa, que acep- a sin ese a, sin oma las elemen ales p ecauciones que le ocu en á odo homb e hon ado. El que po acciden e adquie e de buena é un obje o obado, iene cas igo bas- an e con la pé dida de la cosa y las moles ias consiguien- es á la in es igacion; pe o se ía injus o impone le la pe- na del encub ido , que debe ese a se pa a el comp ado habi ual de cosas mal adqui idas. El eminen e M . Thonissen e u a en su admi able dic- ámen los medios p opues os po M . Hill. Opino como él que pa a educi el núme o de encub ido es se debe acu- di á odas las medidas p e en i as y á los cas igos que conduzcan á ese in; pe o c eo que esos medios pa a que sean e icaces deben apoya se en la ealidad, y no en an- asías c eadas po espí i us gene osos. Es p eciso, añade Thonissen, que las medidas que se adop en sean p ác- icas, legí imas y exen as de a bi a iedad, iple ca ác e que al a en los medios p opues os po el ilán opo inglés. El eminen e es adis a belga en iende, que pa a comba i (1) A s. 7 y 13, ley de Neu ehá el, de 15 de Feb e o de 1883. ESTUDIOS PENITENCIARIOS.  265 el encub imien o bas a con lo que disponen la mayo pa e de los Códigos, , siemp e que la policía cumpla con su debe , igilando con exquisi o cuidado los lupana es, casas de empe ios, las abe nas y luga es donde suelen e- uni se los delincuen es pa a conce a los c ímenes y dis- ibui se los obje os mal adqui idos, abandonando oda medida que, sob e se ine icaz, puede, en de e minados casos, con e i se en pelig osa y a en a o ia á espe os que nunca debe ol ida el legislado . El p oyec o de Código penal espa iol consigna dispo- siciones impo an ísimas que me complazco en da á cono- ce , y c eo di icil hace nada más e icaz pa a comba i el encub imien o, que cas iga lo como deli o especial. Consi- de a encub ido es: 1. 0 Á los que habi ual y o dina iamen- e albe gan ó p opo cionan la uga á los eos de cualquie deli o, ú ocul an el cue po ó los e ec os del mismo. 2. 0 Á los que albe gan, ocul an ó p opo cionan la uga á los co- nocidos y públicamen e eos habi uales de cualquie deli- o. 3. 0 Á los que eniendo no icia de que se ha come ido un deli o de aicion, egicidio, pa icidio ó asesina o, al- be gan ó p opo cionan la uga á los eos, ú ocul an ó in- u ilizan el cue po ó los ins umen os del deli o pa a impe- di su descub imien o. 4. 0 Á los que eniendo no icia de habe se come ido cualquie deli o, albe gan ó p opo cio- nan la uga á los eos, ú ocul an ó inu ilizan el cue po ó los ins umen os del deli o, ó consien en que o o lo haga, siemp e que lo ejecu en con abuso de unciones pú- blicas (1). La nocion exac a del encub imien o, echaza oda idea de coope acion en el c imen, pues segun hemos dicho an- (1) A . 327, p oyec o de Código penal español de 1885. 272  BIBLIOTECA JUDICIAL. Págs. CAP. VII.—Exposicion indus ial peni encia ia y modelos de celdas  101 VIII.—Cong eso de an opología c iminal  106 IX.—Clausu a del Cong eso peni encia io de Roma...  108  Ti ulo IV.—De la colonizacion peni encia ia.  109  CAP. I.—In oduccion y pa e gene al  111 II.—De la colonizacion peni encia ia en ge- ne al.  120 HL—No icias de las Islas del Gol o de Guinea 127 IV.—No icia de las Islas  135 V.—Reseña de la colonia de Bo any-Bay•  143 VI.—Régimen aplicable á las colonias peni- encia ias españolas.   154 APÉNDICES. Apéndice p ime o.—Impo ancia de la e o ma peni- encia ia pa a la indus ia y el come cio.  167 Apéndice segundo.—La Cá cel ieja y la Cá cel nue a.. 191 Apéndice e ce o.—Educacion co eccional de la ju en- ud.  223 Apéndice cua o.—San a Ri a Escuela de e o ma pa a jó enes....  233 Apéndice quin o.—El Cas igo de los encub ido es ha- bi uales.   257