Secuencias inferopaleolíticas en la cuenca media del Duero
Abstract
Síntesis de posibles secuencias de terrazas fluviales pleistocénicas, en la cuenca del Duero, con industrias líticas datables en el Paleolítico Inferior.
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SPAL 9 (2000): 125-144 SECUENCIAS INFEROPALEOLÍTICAS EN LA CUENCA MEDIA DEL DUERO por JOSÉ-MANUEL BENITO ÁLVAREZ LUIS BENITO DEL REY RESUMEN Síntesis de posibles secuencias de terrazas fluviales pleistocénicas, en la cuenca del Duero, con industrias líticas datables en el Paleolítico Inferior. ABSTRACT SynthesisofthepresumedsequencesofpleistocaenicfluvialterracesintheDuerobasin(Spain) with lithic industries dated from lower Paleolithic. Palabras claves Pre-Achelense, Achelense, Paleolítico inferior, terrazas fluviales, cuenca del Duero. Key words Pre-Acheulian, Acheulian, lower Paleolithic, fluvial terraces, Duero basin. 1. INTRODUCCIÓN LainvestigacióndelPaleolíticoInferiorenlaSubmesetaNortepuedeparecer,aprimeravista,envidiable porlaentidaddelosyacimientosexcavados.Enefecto,alugarestanemblemáticoscomoTorralbayAmbrona, en Soria, y el complejo cárstico de Atapuerca, en Burgos, se unen otros de gran interés como San Quirce deRíoPisuerga,enPalencia,oLaMayayElBasalito,enSalamanca.Sinembargo,demomento,nohasido posible establecer correspondencias cronoculturales entre ellos. A esto se une el desigual reparto de los esfuerzos investigadores, demasiadovolcados hacia los lugares‘llamativos’, dejandototalmente, delado, la investigación de otros sitios, tal vez menos emblemáticos, pero, por esta situación, aquéllos aparecen rodeadoscaside undesiertocientífico.Porotraparte,falta,además,la investigaciónbásica,la quedebería hacerseenloslaboratorios,algoobligadoentodaslasáreasdePrehistoriayArqueologíadelasUniversidades. Nohayqueolvidarque,aquélla,inteligentementeestimulada,eselcomplementoparaeldesarrollocientífico, ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06 SECUENCIAS INFEROPALEOLÍTICAS EN LA CUENCA MEDIA DEL DUERO LOWER PALAEOLITHIC SEQUENCES IN THE DUERO MIDDLE BASIN
126 JOSÉ-MANUEL BENITO ÁLVAREZ / LUIS BENITO DEL REY SPAL 9 (2000) yayudaimprescindibleparaentenderyampliarelpanoramadeconocimientosofrecidoporlosyacimientos ‘noticia’.Lasexcavacionesyestudiosdeestoslugarestienenqueservirdeacicateparapotenciarlasdemás investigaciones paleolíticas –de yacimientos y debase–. Eneste trabajo, hacemos una referencia especial a los de la cuenca del Duero, totalmente abandonados a su suerte en la actualidad. Comomuestradeloquepodríalograrseenel“desierto”delasinvestigacionesquerodeanlosyacimientos emblemáticos,ofrecemosunasíntesisdelasposiblessecuenciasculturalesdelPaleolíticoInferiordelacuenca centraldelDuero,aúnenlasprimerasetapasdesuestudio.Precisamente,unadelaslaboresmásinteresantes delprofesorVallespíysuequipofueelestablecimientodesecuenciaspaleolíticasenelvalledelGuadalquivir (porejemplo,desdeDíazdelOlmo,VallespíyÁlvarez1987,hastaDíazdelOlmo,VallespíyBaena1993). Nos honramos, pues, en rendir homenaje, con este breve artículo, a su irremplazable labor científica. 2. SECUENCIAS PALEOLÍTICAS EN LA CUENCA MEDIA DEL DUERO (fig. 1) Antesdecomenzar,merecelapenarepasardiferentesintentosdesecuenciación,fueraodentrodelsector quehemoselegidoparaesteestudio.Sinduda,lamássólidaycompletadetalessecuenciaseslaqueofrecen los yacimientos del complejo cárstico de Atapuerca, con la salvedad de que se compone de asentamientos en cueva, en tanto que las demás secuencias se basan –como nuestras propuestas– en sitios al aire libre y en terrazas fluviales. Forzosamente, éstos están peor conservados y son más problemáticos, pero, en contrapartida, están más diversificados y dan información más variada, aunque fragmentaria. Ignorarlos sería obviar una notable faceta de la ocupación humana, que podría contribuir a un mejor conocimiento de los yacimientos célebres, aunque sólo fuera por contraste. 2.1. La secuencia del complejo cárstico de Atapuerca Es bastante difícil correlacionar los datos recogidos en los distintos yacimientos del complejo cárstico de Atapuerca, con otros procedentes de sitios al aire libre. Por eso, es de necesidad intensificar el estudio deestosúltimoseintentarrelacionarlos.Pues,hastaelmomento,sóloAtapuerca–porfaltadeinvestigaciones enotrosyacimientos–permiteatestiguar,consolidezcientífica,lapresenciahumanaalolargodelPleistoceno; ysóloAtapuercalahajalonado,almenoshastaahora,defechasabsolutas,aunquelapresenciahumanaesté, allí, poco desarrollada. Los lugares que nos interesan, puesto que estamos hablando de la evolución de las industrias, son los de la Trinchera, sobre todo Gran Dolina y Galería (Aguirre, Carbonell y Bermúdez deCastro1987;Carbonell,Giraltyotros1995;BermúdezdeCastro,Arsuaga,CarbonellyRodríguez1999: 192-205). En ellos se reconocen las siguientes fases: 2.1.1.-Modo técnico 1 o Pre-Achelense:documentadodesdehace,almenos,unmillóndeañosenelnivel TD4yTD5deGranDolina,aunquelaseriemássignificativacorrespondeaTD6,estratoconunos800000 años,enelqueaparecieron,también,losrestosdeHomoantecessor.Encontramoscantostallados,núcleos desorganizados, denticulados y raederas. 2.1.2.- Modo técnico 2 o Achelense:Aparece, básicamente, en los niveles de Galería, con una antigüedad que oscila entre los 350.000 y 128.000 años. La mayor parte de las piezas corresponde a sucesivos niveles deocupación,muyesporádicos,deTG10yTG11,destacandolosnúcleos,mayoritariamentedeextracciones organizadas(centrípetasyparalelas),bifaces,hendidoresytriedros,asícomoraederas,puntasydenticulados. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06
SECUENCIAS INFEROPALEOLÍTICAS EN LA CUENCA MEDIA DEL DUERO 127 1. “La“hechura”esunapartedelatalla(eslatalla,sensustricto,ysuresultado),queconsisteendesbastaruntrozodemateria prima(guijarro, trozo de piedra, riñón de sílex,plaquetae, incluso,una lasca)para darlela formaadecuada,que, salvo algunas excepciones, tiende a la simetría y, consiguiendo crearuna zona funcional específica,transformarlo en útil. La finalidad de esta “hechura”no esel aprovechamientodelaslascasquesevandesprendiendo,comosubproductos,amedidaqueprogresalatalla (puedenemplearse,noobstante,secundariamente),sinoelútilquevaquedando(útilnuclear,engeneral),quepuedeserunbifaz, un hendidor, un triedro, un poliedro, un esferoide o una bola” (BENITO DEL REY y BENITO ÁLVAREZ 1998, II: 42). SPAL 9 (2000) Fig. 1.- Localización de las secuencias citadas en el texto. La hechura1de los bifaces evoluciona hacia una morfología más alargada, con una talla cada vez “más flexible”,segúnloscitadosautores.Culturalmente,partimosdeunaposiciónintermedia,dentrodelAchelense, hasta llegar a un Achelense Superior, a techo de la secuencia. 2.1.3.- Modo técnico 3 o Musteriense Antiguo:de nuevo volvemos a Gran Dolina, a los niveles TD11 y TD12, que tienen hasta 300.000 años de antigüedad, caracterizados por la presencia de utensilios sobre lasca, de tamaño pequeño y mediano, y núcleos de extracciones centrípetas bastante estandarizados. La gama crono-cultural se está completando aún, con hallazgos en la Sima del Elefante, tal vez más antiguos que los de Gran Dolina. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06
128 JOSÉ-MANUEL BENITO ÁLVAREZ / LUIS BENITO DEL REY SPAL 9 (2000) 2.2. La secuencia del valle del río Pisuerga EnelríoPisuerga,seconocía,desdehacetiempo,unintentodesecuenciación,conescasosperoalentadores resultados, en los alrededores de Valladolid (Rojo y Moreno1979). Recientemente, el sistemático estudio realizado, en la provincia de Palencia, por Miguel Ángel Arnáiz Alonso, de la universidad de Burgos, ha deparado una importante serie de industrias, completada con un yacimiento excavado: el de San Quirce de Río Pisuerga (Arnáiz 1995): 2.2.1.- La etapa más antigua estaría representada por la muestra de Itero del Castillo, en la terraza a +105 metros sobre el Pisuerga, con rodamiento fluvial, pero sin conexión estratigráfica. Se trata, quizás, de un Pre-Achelense: sin bifaces, con muchos cantos tallados y escasos utensilios sobre lasca. 2.2.2.- La segunda fase la marcan las industrias de Naveros de Pisuerga II, en la terraza a +70 metros. Ahorayaaparecenalgunoshendidoresybifaces,perosiguenpredominandoloscantostallados.Losutensilios sobre lasca son, sobre todo, raederas y denticulados. Podríamos estar hablando de un Achelense antiguo. 2.2.3.- La tercera fase es la mejor representada y correspondería a la terraza a +40 metros, con diecisiete lugares prospectados, destacando el yacimiento excavado de Los Llanos, en San Quirce de Río Pisuerga (Palencia). Dado que lo que nos interesa es la visión global de la secuencia, no vamos a poder diagnosticar esteinteresantelugar(enel que,porotrolado,llamalaatenciónlaescasezdebifaces,sólo uno,yhendidores, dos, entre más de 20.000piezas exhumadas). Los demás sitios se caracterizan por el hecho deque, aunque los cantos tallados siguen siendo abundantes, ya han pasado a un segundo plano frente a los bifaces. Sin duda, estamos ante un Achelense sensu lato. 2.2.4.- Se cerraría el ciclo con la colección recuperada en Villamayor de Treviño, sobre una terraza, de alturamuydesigual, deunafluentedelPisuerga,elOdra.Aquí,loscantostalladosyaempiezana escasear, siendo más rica la subpoblación de núcleos y,sobre todo, la de bifaces, en cuya hechura intervino, a veces, elpercutorblando.Aestohayqueañadirunosutensiliossobrelascamásvariadosydemejorfactura:raederas, denticulados,truncaduras,buriles...Setrata,probablemente,deunAchelenseconindustriaalgomásevolucionada que la que aparece en el punto anterior. En todo este proceso nos encontramos técnicas de extracción desorganizadas y centrípetas, lascas heterogéneas, cortas y gruesas, y no se ha detectado el método Levallois, al menos el clásico, destinado a obtener una lasca preferencial por cada núcleo. 2.3. La secuencia de los valles de los ríos leoneses De la provincia de León conocemos, para este periodo, un estudio sobre yacimientos asentados en las terrazas de los ríos Porma, Órbigo y Bernesga (Castellanos 1986). La serie de industrias de este último río permite elaborar la siguiente secuencia: 2.3.1.- En la Terraza a +85/90 metros (T5) se sitúa el de “El Montico”, con características arcaicas, ya que los cantos tallados son tan abundantes o más que los bifaces. 2.3.2.- En la Terraza a +55/60 metros (T3) los yacimientos son menos relevantes, pero pertenecen a un Achelense típico, esta vez, en sentido amplio. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06
SECUENCIAS INFEROPALEOLÍTICAS EN LA CUENCA MEDIA DEL DUERO 129 2. “Juzgamosdecapitalimportanciaparafavorecerelprogresodelainvestigación,olvidarelmodelotripartito delAchelense, que parecía conferir acada una delas etapas que distinguía entidad histórica real, como si, por ejemplo, Achelense medio fuera unconceptointercambiableconImperiocarolingio”(Santonja1992:38).PidelaanulacióndelconceptotripartitodelAchelense,pero noofrecenadaconstructivoysustitutivodelcambio,sinoelcaos.Lasoluciónendefinitivaesque,apartirdeahora,todoshablemosde AchelenseA,AchelenseByAchelense,lo-que-sea.¿Quésugiereestaterminología?Nada.¿Quéfronterasmarca?Ninguna.¿Porqué nopuedesurgirotroinvestigadorqueproponga,mañanamismo,otraclasificación?Yotrayotra.Lacienciaexigerespetoyseriedad, apreciaciones que brillan por su ausencia en la susodicha frase de Santonja. Aquel desbarajuste de términos nos obliga a salirle al paso para intentar poner un poco de orden en lo que él ha desordenado: 1º.- Si no se conoce la cronía de un yacimiento achelense, hay que hablar de: a) Achelense sensu lato, cuando tal yacimiento presenta los útiles propios o que caracterizan al Achelense: bifaces de estilo achelense, hendidores que presenten, mayoritariamente, un talón lateral, triedros, cantos tallados, núcleos de tipos diversos, lascas e industria sobre lasca. b) Achelense arcaizante, si la técnica y la tipificación de los útiles presentan rasgos arcaicos. c) Achelenseevolucionado,sipresentaunastécnicasdefabricación yunatipificacióndelosútilesevolucionadas, comoeslapresenciadetipos“evolucionados”entrelosbifacesy,sobretodo,elusopredominanteygeneralizado del percutor blando en su fabricación. 2º.- Por otro lado, cuando se conozca la cronía de un yacimiento, mientras no se den razones perentorias para el cambio dedenominaciones,debeseguirhablándosedelasdivisionesclásicas(AchelenseAntiguooInferior,AchelenseMedioyAchelense Superior), y hacer las oportunas reflexiones, como se ha venido utilizando hasta ahora; pues, antes de cambiar esa terminología, sihubieraquehacerlo,hayquepresentarrazonesdepesoypensárselomuchoocaeremosenundesbarajuste.Loscambioscontinuos enlosnombresquevaempleandoSantonjanoaportanmásqueembrolloalconocimientodelAchelense.Poreso,adelantaremos, ya, que lo que tiene que hacer, tal investigador, es aclararse, primero, él mismo, y, luego, proponer los cambios. Hay que tener encuentatambiénqueéstos,contodolorazonablesquepudieranparecer(loquenoquieredecirquelosean),crearíanunafractura entrelaPrehistoriaclásicaylaposmoderna,haciéndolaincomprensible.¿Quépasaríasieldíademañanasehicierandesaparecer, con lo que significan, las expresiones Historia Antigua, Historia Medieval, Historia Moderna e Historia Contemporánea? Pues, como cada edad tiene ya su concepto claro y preciso que entiende la gente, se originaría un auténtico galimatías de nombres. El SPAL 9 (2000) 2.3.3.- En la terraza a +40 metros (T2) estarían La Luniega yOteruelo. Sería Achelense, con los bifaces como los utensilios más representados. A partir de ahí, se correlacionarían otros yacimientos: el de Villarrín del Páramo (valle del Órbigo) sería de edad similar a El Montico, mientras que Valdelamora (valle del Porma), sería similar a los de la Terraza T2, a +40 metros del Bernesga. 2.4. La secuencia del valle del río Tormes EstasecuencianacearaízdeldescubrimientodelprimeryacimientodeLaMaya(Salamanca),en1975, por el padre Belda, en compañía de uno de los firmantes de este artículo (Benito del Rey). Poco después, en asociación a dicho yacimiento se localizaron otros tres lugares secundarios con industria de superficie, con los que se confeccionó la siguiente progresión cronocultural (Santonja y Pérez-González 1984): 2.4.1.- Una primera fase formada por la minúscula y heterogénea colección de la terraza a +65 metros, enGargabetey,sobretodo,porotrasdospequeñasseriesdesendasterrazasa+55metros,enorillasopuestas delTormes:LaMaya-III.SeproponenfechasinicialesdentrodelAchelense(AchelenseA,segúnloscitados investigadores). 2.4.2.- Una segunda fase está representada, en la terraza a +32 metros, en La Maya-II,y,a+20metros, enLaAzucareradeSalamanca.Estoslugares,yalgúnotro,ilustranelAchelensetípicosalmantinoensentido amplio (Achelense B, en la “innovadora” terminología de los citados investigadores2). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06
130 JOSÉ-MANUEL BENITO ÁLVAREZ / LUIS BENITO DEL REY mismoqueestáoriginandoSantonjaconelPaleolíticoInferior.EsteproblemadelaterminologíaenelPaleolíticoInferiorlotrataremos detenidamente en otra ocasión. Mientras tanto, Santonja debería reflexionar,con seriedad y criterios científicos, sobre el adagio latino que reza “non multa, sed multum”, es decir, no conocer muchas cosas, sino saber mucho de las que se conocen, porque como explica y aclara hasta el más sencillo maestro de escuela, conocer no es saber.Santonja “conoce” muchas, muchísimas cosas, es verdad –aunque, quizás,fuera más exacto decir que tiene mucha información–, y así se lo reconocemos;pero en cuanto saber…lo que se dice “saber”, deja mucho, muchísimo que desear. Cualquier observador honesto, perspicaz y científico puede comprobar lo que decimos en cualquier artículo o libro que tal autor haya publicado. 3. El conjunto de la industria de “La Maya III”, localizado en una terraza alta del Tormes, y atribuido, por Santonja y Pérez González(1984:319-321),alAchelenseantiguo.Nosotros,quenohemospodidoverlaspiezas,dejamosexpuestasnuestrasreservas para dicha atribución: 1ª.-Lamuestraesdemasiadoescasaparasacarningunaconclusión,sobretodo,detantaimportancia(sólosecitan15piezas de superficie, entre las que nada más hay un fragmento de bifaz, y otras 20 en posición estratigráfica, aunque no in situ, en las que hay un solo bifaz. 2ª.-“AdemásserecogierontresnúcleosLevalloisdelascas…,quenosehantenidoencuentaenesteestudio”(ibídem:320), sinrazón que nos hace pensar que, por lo que fuera, no encajaban en su idea del resto de la de la colección, y los dejaron fuera, como si el yacimiento tuviera que estar de acuerdo con lo que piensa Santonja, y no al revés, como científicamente debe ser. 3ª.- Citan también, los citados autores, “un núcleo protolevallois de puntas atípico”(ibídem: 320). Comentario: Para nosotros, la presencia de estas piezas –y, en concreto, las relacionadas con el método Levallois–, no es propia de un Achelense antiguo. Con tal material, no es prudente ni razonable hablar de Achelense antiguo en el yacimiento de “La Maya III”, como ya señalamos nosotros mismos en 1989 (BENITO DEL REY y BENITO ÁLVAREZ (1992): 137). 4. Es un auténtico baile de nombres. SPAL 9 (2000) 2.4.3.-La última fase sesituaríaenlasterrazasa+14y+8metros,enLaMaya-I,cuyaexcavaciónproporcionó una industria de técnica achelense, aunque demasiado pobre en bifaces y cantos tallados, próxima al Pleistoceno Superior. Por ello, se propuso que ésta sería una industria derivada del Achelense regional, técnicamente más arcaizante, pero tipológicamente más innovadora. COMENTARIO A LA SECUENCIA DEL VALLE DEL RÍO TORMES: Aunque se asegura que ésta es la secuencia másfavorabledetodalaMesetaNorte,portamañoyposiciónestratigráfica(Santonja1992:36),anosotros nos parece que la primera fase carece de consistencia3y que la última ha sido interpretada de un modo demasiado confuso y titubeante. Sirva de ejemplo el baile de apelativos sobre su naturaleza cultural: en 1984,losnivelesdeLaMaya-Ifuerondefinidoscomo«Epi-AchelenseMedio»y«Post-AchelenseSuperior» (SantonjayPérez-González1984:304,323,336);en1991,secolocaronenunsupuestoyparticularPaleolítico medio primitivo, aunque tuviera menos de 130 000 años de antigüedad (Santonja 1991: 18 y 19), mientras que, poco después, sería Achelense superior (Santonja 1992: 30) 4. 2.5. La secuencia de los valles del Águeda y del Yeltes Se trata de afluentes del Duero, en el sudoeste de Salamanca, a los que habría que añadir el río Huebra (que no se ha incluido, al no ser posible la seriación de sus industrias ante la falta de un estudio geológico adecuado). La investigación de estos valles fue iniciada, lo que nos vemos obligados a revindicar, por uno de los firmantes de este artículo (Benito del Rey 1978) con la publicación de un yacimiento excepcional: “ElBasalito”,situadoenelvalledelYeltes.Posteriormente,siguióeltrabajootrogrupodeinvestigadores, sobretodoMartínBenito(2000).Elresultadofueunaseriedepequeñascolecciones,indudablementeseleccionadas, pero que son susceptibles de ser ordenadas –y, consecuentemente, su significación perfeccionada– a partir de las terrazas fluviales. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06
SECUENCIAS INFEROPALEOLÍTICAS EN LA CUENCA MEDIA DEL DUERO 131 SPAL 9 (2000) Fig. 2.- Bifaz amigdaloide, procedente de “El Teso de San Francisco” (Ciudad Rodrigo, Salamanca). 2.5.1. Terrazas del río Águeda: En las terrazas del río Águeda, en los alrededores de Ciudad Rodrigo (Salamanca), nos encontramos con el siguiente proceso (los datos sobre técnica lítica proceden de Martín Benito 2000: 178 y 208, y de lainvestigacióndeunodenosotros[J.-M.B.]sobrelasmuestras dealgunode los lugares citados;mientras que los de la geomorfología proceden de Martín Herrero y otros 1990: 42): 2.5.1.1.- TERRAZA A +60 metros (lugares con industria: Escobar del Palomar yMajuelos-Guadaña de Capilla):Nosbasamosenlamuestramásimportante,ladeMajuelos,que,noobstante,espequeña.Además,no esseguroenquétipodedepósitodescansa,puesningunafuentegeológicaconsultadaidentificaadecuadamente elcoluvióncuaternariodeestelugar.Enesquema,suscaracterísticastécnicasmásimportantessonquehay núcleos de extracciones centrípetas, pero no Levallois ni Kombewa. La hechura de los bifaces siempre se realizóconpercutorduro,casi lamitaddeellospresentalasaristasrectificadas(tambiénconpercutorduro). 2.5.1.2.- TERRAZA A +50 metros (lugares con industria: Teso de San Francisco [figura 2] yRodillo de las Uvas): Son muestras un poco más significativas y se asientan con seguridad sobre restos de terrazas fluviales,aunquenohaypiezasenestratigrafía.Juntoalos núcleosdeextraccionesextensivaseintensivas ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06
132 JOSÉ-MANUEL BENITO ÁLVAREZ / LUIS BENITO DEL REY 5. EstetrabajodeBENITODELREY(1978),sehacalificadode“publicaciónyatrasnochada”(DIEZMARTÍN1999:63).Al expresarseentalestérminos,esteúltimoinvestigadorestádandovalidezal“trasnochado”adagio,siemprevigente,deque“laignoranciaesatrevida”.Porque,sihayalgoobjetivoyperenneenunapublicacióncientíficasobreindustriadepiedraenelPaleolíticoes elestudiotécnicodeesaindustria,queeslabase–labase,repetimos–detodoestudioposterioryquenocambiaránunca–nunca, repetimos–pormuchoquecambien“lasmodas”delosestudiossobreelPaleolítico.Enefecto,nuestrapublicaciónestásostenida, mayoritariamente, en talestudio, con el que hay que contarsiempre que se estudie esa industria. Si a ello le añadimos el control riguroso, minucioso y preciso de los dibujos que adjuntamos, se concluye que nuestra publicación sobre El Basalito es siempre –siempre, repetimos– válida, que puede y debe servir de soporte a otros estudios sobre el yacimiento; así que, de publicación “trasnochada”,nadadenada.Lasinterpretaciones,comolasqueaplicaelseñorF.DíezMartín,son,alomás,“modas”,que,comotales, suelencambiar;aveces,incluso,notienenconsistenciaalgunayson,simplemente,“flordeundía”.Además,tales“modas”hansido expuestasaveces,comoeneltrabajodetal“investigador”,sinelcontrolicónicosuficiente,necesario,demostrativoyfedatario,lo que obliga a acudir, para creerse lo que dice, a un “acto de fe”. Y no debe olvidarse que la ‘modernidad’ en la investigación, –quepregona,parasusestudios,F.DíezMartín–,alcalificarnuestroartículo de “trasnochado”,noes,deporsí,criteriocientífico;es decir, que no es de recibo aceptar, científicamente, que estudios posteriores, por el mero hecho de ser posteriores, sean mejores que otro anterior. Por último,el propio autordice, refiriéndose anuestra publicación de “El Basalito”,que “la muestra analizada es profundamenteparcial y aleatoria.Prueba de ello es que el exiguo conjunto (60 piezas) adolecede la másmínima sistemática prospectora(DíezMartín1999:63,nota4),cuandolarealidadesquelacolecciónconstade63piezas.Laconsecuencia,elemental,que se saca de ello, es que tal autor osa hacer una crítica científica, cuando todavía no sabe contar ni sumar. Apodíctico. SPAL 9 (2000) desorganizadas y centrípetas, ya aparecen el método Kombewa y el Levallois, tanto preferencial como reiterativo. Los cantos tallados son, después de los bifaces, el tipo mejor representado. Los hendidores, como los triedros son pocos y muy sencillos, y los utensilios sobre lasca son escasos y toscos. La hechura de los bifaces se lleva a cabo, en la mayor parte de los casos, con percutor duro, con retalla rectificadora en más de la mitad de ellos. Ya hay bifaces total o parcialmente tallados con percutor blando. 2.5.1.3.-TERRAZAA+40 metros (lugares con industria: Pedrotello yCantarinillas):Seriesrelativamente aceptables,sobretodoCantarinillas,quetienencaracterísticasequivalentesalasdelaterrazainmediatamente anterior. 2.5.1.4.- TERRAZA A +30 metros: Sólo se conoce una pequeña muestra muy poco significativa (Molino Carbonero), cuyos arcaizantes rasgos tecno-tipológicos son poco fiables. Todas estas series están parcialmente sesgadas; no obstante, permiten apreciar la continuidad tecnotipológicaysitúantodalasecuenciaenelAchelense,ensentidoamplio.Tambiénsepercibenciertoscambios, sobre todo en las técnicas de lascado (aparición de métodos predeterminantes: Levallois y Kombewa…) y en la fabricación de los bifaces (hechura más cuidada, aparición del percutor blando…). Pero ignoramos sitalescambiosrespondenaunaauténticaevolucióncrono-cultural,afactoreslocales oaerroresdemuestreo. 2.5.2. Terrazas del río Yeltes PorloquerespectaalvecinovalledelYeltes,laprimeraindustriaquesedioaconocerfueladelyacimiento de“El Basalito”(BenitodelRey1978)enlosalrededoresdelalocalidadsalmantinadeCastrazde Yeltes5. Unos años después, fue posible estudiar otras colecciones claramente más arcaizantes, pero sesgadas –El LomboyMesaGrande–,cuyocontrastetécnicoconlaspiezasde“El Basalito”eratangrande,quesellegó aproponer,paraaquéllas,lapertenenciaaunAchelenseantiguo.Actualmente,elconocimientodelAchelense ibérico es más amplio y permite situar, en el Achelense, sin más, tales lugares. De este modo, la secuencia del río Yeltes continúa donde acaba la del Águeda, complementándola, especialmente, con la excavación arqueológica del yacimiento de “El Basalito”. Podemos sintetizarla como sigue: ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06
SECUENCIAS INFEROPALEOLÍTICAS EN LA CUENCA MEDIA DEL DUERO 133 6. Losnivelesfluvialesenlosquefuerecogidalaindustriadeestosdoslugaresnoson,evidentemente,losmismosni más bajos queelquecorrespondealexcepcionalyacimientode“ElBasalito”.Apesardequesehayaafirmado,erróneaytendenciosamente, que “Cerca de El Basalito, en posición topográfica equivalente –aunque aún sin definir con exactitud–, o en cota topográfica ligeramenteinferior,sesitúanElLomboyMesaGrande”(Santonja1992:35).Enprimerlugar,síqueestádefinidoconexactitud, al menos para quien se molesta en visitar aquellos lugares con intenciones científicamente objetivas; y,en segundo lugar, la cota de estos dos últimos yacimientos no sólo no es inferior a la de “El Basalito”, ni siquiera equivalente, sino que, contrariamente a lo que afirma Santonja, es una terraza claramente superior (más alta) y más antigua. SPAL 9 (2000) 2.5.2.1.-TERRAZAA+35/40 metros, con los sitiosde El Lombo yMesa Grande, cuyos rasgos son propios del Achelense, equivalente al de terrazas a la misma altura relativa en el Águeda.El tipo lítico más representadoeselbifaz(aunquesuabundancia,proporcionalmente,sedeba,quizá,alascondicionesdelmuestreo). Fabricadosobreguijarro,esgruesoydesiluetaovaloamigdaloide;susaristasfuerontalladasconpercutor duro y, a menudo, rectificadas por medio de una retalla, también con percutor duro. Aunque está presente, raramente se utilizó el percutor blando). Le siguen en importancia los cantos tallados y los núcleos. Éstos indican una relativa diversificación: de extracciones desorganizadas, centrípetas, Kombewa, Levallois... Laslascasmáscomunessonsemicorticales,anchasydetalóncortical.Sonraroslosutensiliossobrelasca; también son escasos los hendidores (generalmente, de tipos sencillos), lo mismo que los triedros6. ElBasalitoesparalaindustrialítica,loqueAtapuercaesparalosrestoshumanos:sondos yacimientos paleolíticos complementarios. 2.5.2.2.- TERRAZA A +14 metros: con el yacimiento de “El Basalito”, excavado por nosotros en 1987, que deparó una industria que podría suponer el colofón de esta secuencia por sus rasgos evolucionados. Sedistinguieronhastacinconivelesarqueológicos,aunqueaquíhablaremossólodelnivelIII,que,engeneral, sintetiza, los rasgos esenciales del Achelense de “El Basalito”. El 95% de las piezas exhumadas son lascas, de las que sólo una quinta parte fue transformada en útiles. Las lascas más abundantes son las vulgares, seguidas de los subproductos de la hechura de bifaces con percutor blando, es decir, lascas-desecho resultantes de tallar y retallar bifaces con percutores de hasta, maderaduraohueso,einclusopiedrablanda,y,enalgúncaso,posiblementetambiénpararectificaryafilar sus aristas después de su utilización. • En general, las simples lascas denotan técnicas de extracción muy variadas (extensivas, intensivas, paralelas, centrípetas, Levallois, Kombewa…). •Entre los útiles sobre lasca, destacan las raederas (alguna bellamente rematada con percutor blando), los denticulados, las muescas,así como utensilios indeterminados. Aunque nopor su número,son muy interesantes los buriles. •Le siguen en importancia los núcleos, la mayoría, pequeños, toscos y de extracciones desorganizadas, a lo sumo groseramente centrípetas. •Los cantos tallados no son muy numerosos. •Losbifacesdelnivelestudiadosonlosmásnumerososysonpiezasamenudobellísimas,excepcionalmente acabadasconpercutorblando.Apartequelamorfologíadesussiluetasseadiversayevolucionada(amigdaloides,ovales,lanceolados,cordiformese,incluso,algunamicoquiense),cabedestacarlaseparación dedos gruposde bifaces,(hechoque yafue señalado, porprimeravez,poruno denosotros hacetiempo (BenitodelRey1978:75y79):existe,porunlado,ungrupodebifacesdemorfologíaalmendrada,alargados y de tamaño grande (en torno a los 12 cm de longitud, aunque alguno pueda llegar a casi 30 cm), fabricados en cuarcita, con una excepcional hechura en la que ha intervenido intensamente el percutor blando,quehaconseguidounosbifacesdebellezasinpar.Porotrolado,tenemosbifacesdemorfología másirregular,almendradosonucleiformes,depequeñotamaño(entornoa7cmdelongitud),fabricados ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06
140 JOSÉ-MANUEL BENITO ÁLVAREZ / LUIS BENITO DEL REY 3º.- En1992,Santonja,refiriéndoseanuestranotade1986:12,nota8,dice:“LaindustriadelPaleolíticoinferiorenposición estratigráficaofrecesiempreinterésaunquesetratedepiezasaisladas”(Santonja1992:16,nota3),enloqueestamos totalmente de acuerdo. Pero no es aquíel caso, porque esa “industria” de que tratamos, se limita a una probable lasca, y a unos cantos con alguna extracción totalmente indeterminada y muy problemática, recogidos, no en estratigrafía, sino “entre la grava amontonada en la superficie de la cantera”, como afirmaron, en su momento, Santonja y Pérez González (1984: 33) desconociendo, por tanto, su procedencia estratigráfica. Y sigue Santonja: “La significación (de esaprobablelasca–y pocomáso,quizás, menos–)es aún mayor cuando el hallazgo permitesituar,como en estecaso, losprimerosindiciosdepresenciahumanaenlaregión”(Santonja,ibídem).Estoes,anuestroparecer,loverdaderamente grave: el hecho de que base, tal investigador, algo tan importante como es la constatación de la presencia humana, por primera vez, en la región, en algo tan débil, tan sin fundamento, como es el hallazgo, de una probable y sola lasca, recogida, además, en un montón de grava. SPAL 9 (2000) 2.6.3.1.-Valdelama(Toro):a+35metrossobreelDuero(queseríaQ1T8oTD11a+28/35metros):Elpago es una gravera en explotación, en cuyos niveles se encuentran numerosas piezas, incluso a varios metros de profundidad. Por primera vez estamos ante una serie con pocos cantos tallados; los núcleos son de tipos variados.Losbifaces,encambio,parecenmásarcaizantesqueencoleccionessupuestamentemásantiguas (menosrectificaciónymenospercutorblando),mientrasque,siguiendolaspautasdelacoleccióndeCantosal, los triedros han aumentando su proporción hasta situarse a la altura de los bifaces. Los demás tipos están presentes,peroenmenorcuantía(hendidores,raederas,muescas,denticulados…).AunqueestamosconvencidosdequeelAchelensedeValdelamanocorrespondeamomentosiniciales,sino,másbien,demediados delafasecultural.LaabundanciadetriedrosnosinduceaasociarestaindustriaconladePinedo,aparecida en los niveles fluviales de la terraza cuya base está a +22 metros y el techo a +30 m sobre el río Tajo. 2.6.3.2.- Vega Grande (Castronuño, Valladolid): a +16 metros sobre el Duero (TD 12 o Q1T9a + 15/20 metros): Colección numerosa, con artefactos en los depósitos de la terraza, localizados en un desmonte de la carretera, a pocos metros de donde se recogió la industria. Escasean los cantos tallados y los núcleos parecen estar determinados por la materia prima, que aquí aparece en guijarros mucho más grandes que en otras terrazas. Así, los núcleos de extracciones extensivas son numerosísimos, dando lugar a grandes lascas,amenudopredeterminadas,quesirvenparafabricarbifacesy,sobretodo,hendidores.Éstosúltimos veníansiendoescasoshastaahora,peroenestaterrazasuproporciónsedispara.Aquísíquesevelarelación y, sobre todo, dependencia de la industria con relación al tipo y, sobre todo, tamaño de la materia prima: allídondenohaymateriaprimadetamañoadecuado,nopuedensacarlascasapropiadasparalafabricación de hendidores. La abundancia de hendidores es fundamentalmente, pues, la novedad a destacar en Vega Grande (figura 8). Aunquehemosencontradoindustriasennivelesmás bajos,enloquehemosobservadocarecendeentidad y, aparentemente al menos, son de características triviales. COMENTARIOS SOBRE LA ZONA DE TORO: De momento, los niveles descritos en las terrazas de la zona de Torosonlosmásrecientes;peronoindicancambiosradicalesentécnicaoentipificación.Másbien,dominala continuidad,salvolasinnovacionesdescritasencadacaso,quesevanacumulandoamedidaquedescendemos hacia el cauce del Duero. Da la impresión de que los hombres del Paleolítico Inferior estuvieran “atados” alamateriaprima-soporteyalastécnicastradicionales,ynotuviesennecesidaddegrandestransformaciones ensusútilesparacubrirsus necesidades.Poreso,seobservanpocas diferencias,eninnovacionestécnicas, en la secuencia, aunque sí en la diferente presencia y proporción de la tipificación de útiles. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06
SECUENCIAS INFEROPALEOLÍTICAS EN LA CUENCA MEDIA DEL DUERO 141 12. Elestudio delrestodelaprovinciade Zamoracon industriaspaleolíticasconocidas–y,sobretodo,laszonasde las terrazas del Esla y del Tera, que estábamos analizando y queríamos haber incluido en este trabajo–, no ha podido terminarse porque el aguacaídaenesteinviernotanlluvioso(diciembrede2000yeneroyfebrerode2001)teníainvadidalazonadealgunosyacimientos yno sehanpodidorecorreradecuadamente.Suexamenseterminaráenunaoportunidadclimáticamáspropicia.Contodo,diremos que,enelinformequepresentóunodenosotros(L.B.)enelICongresodeHistoriadeZamora,celebradoen1988,setuvoencuenta, paralaatribucióndelasindustriaspaleolíticas,lainformacióndelasterrazasenlasqueestaban.Nosehizoreferenciaaello,debido a que, como se afirma en nuestro propio trabajo, aunque sí había expuesto su estudio y conclusiones,en la comunicación pública a dicho congreso, “nuestro colega y amigo, el Profesor Santos Francés, quien se encargó del estudio de la Geología cuaternaria de la provincia de Zamora, ha declinado, al menos por ahora, publicar sus resultados” (BENITO DEL REY 1990: 11 nota con asterisco). Como es fácil comprender, y no le íbamos a masacrar su investigación, aprovechando y publicando una parte de su SPAL 9 (2000) Fig. 8.- Hendidor de tipo 0, procedente del pago de Vega Grande (Castronuño, Valladolid). COMENTARIO A LA SECUENCIA ESTUDIADA DEL VALLE DEL DUERO: Resumiendo lo anterior, referente al cauce del Duero entre Tordesillas (Valladolid) y Toro (Zamora)12, podemos decir que: ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06
142 JOSÉ-MANUEL BENITO ÁLVAREZ / LUIS BENITO DEL REY estudio,puesnoesésalaéticacientífica.Poreso,resultamássorprendente,tendenciosoyparcial,elhechodequeSantonja(1992:35) afirme que nosotros hemos atribuido nuestras industrias, basados exclusivamente en criterios tecnotipológicos, sacando así, él, las cosas de su contexto y haciendo un totum revolutum de lo que dicen cuatro o cinco investigadores.El investigador que carece de precisión y objetividad en sus publicaciones, no es científico: un paradigma de ello es, entre otros muchos, que, en el trabajo citadode Santonja de 1992, enunasolapágina–porejemplo,la 15–,talinvestigadorhacecincocitasbibliográficas,encabezadas por Martín Benito; pues bien, las cinco están equivocadas. Et ita porro. SPAL 9 (2000) •Loscantostalladosaparecenentodoslosniveles,perosuproporciónvasiendomásreducidaamedidaque bajamoshaciaelcauce:dejandeserlosmásnumerososa+43metrosy,alfinal,sonciertamenteescasos. • Losnúcleosapenasfluctúan,salvoqueaumentan,pocoapoco,losdeextraccionescentrípetasyaparecen los núcleos de extracciones extensivas (a +77 metros). •LosmétodosLevalloisyKombewaseencuentranapartirde+66metrosysonproporcionalmenteescasos, pero ya no dejan de estar presentes. •Lapresenciadebifaces,quealprincipioescasi inexistente,aumentapocoapoco.Aesteincremento,le acompañanmejorasensuhechura(aparecelarectificacióndearistasen+77metrosyelpercutorblando desde +54 metros) y se convierten en el tipo más importante, proporcionalmente, desde las terrazas a +35 metros. •Los triedros tienen un pequeño aumento proporcional, en torno a +30/40 metros, mientras que los hendidores sólo son relativamente abundantes al final (en +16 metros); ignoramos si esto se debe a la evolución cronológica en la tipificación de los útiles, pero lo que es innegable es que su fabricación está condicionada al tamaño de la materia prima. 3. DISCUSIÓN GENERAL La objeción más importante, no sólo en el caso de nuestras secuencias, sino también en las demás, es que–aexcepcióndeladelcomplejocársticodeAtapuerca–,ningunaestáhechacondatosdeexcavación,con todo lo que esto significa. A lo sumo, alguna de las fases representadas es un yacimiento excavado, pero nada más. Lógicamente, los datos de superficie son muy endebles, por más que se acompañen, a veces, de un puñadode piezas recogidas en la estratigrafíade perfiles y desmontes cercanos de la propia terraza. Lo cierto es que, ni en esos casos, tenemos la misma certeza que en una excavación, porque ignoramos si las piezas de superficie y las recogidas en la pared del estrato, que suelen ser pocas, son contemporáneas. Teniendosiempreinmentequepodemosestarviendounespejismo,hemosdeañadirque,alcotejarestas secuencias,amenudoelaboradasyestudiadasporespecialistasmuydiferentesenmuchosaspectos,vemos máspuntosencomúnquediscrepancias.Nosencontramosconindustrias deaparienciamuyarcaica–sabemos por la Gran Dolina que hay industrias muy antiguas, y quizás correspondan a éstas en su cronía–, que dan paso a un Achelense con muchos cantos tallados, en el que los bifaces van aumentando su proporción y mejorandosuhechura,altiempoqueperfeccionanelcontroldelastécnicasdelascado.Pocomáspodemos decir en un artículo de estas dimensiones, ya que los demás utensilios requieren análisis más detallados para determinar en qué consiste su evolución. Además, al ser yacimientos de terraza, muchas veces los útilespequeñosodemenospesofueronarrastradosydispersosporelaguadelríoensusavenidas,quesólo omayormentedepositabalosmásgrandesypesadosendeterminadoslugares,porquesucorrientenopodía arrastrarlos,y,sihabíadepositadoalgunos,seríansometidosaarrastresderiadasyotrosfenómenosposteriores, lo que acentuaría la dispersión, sobre todo de lascas y útiles sobre lasca, por ser los materiales menos pesados,algoparacuyoconocimientonosenecesitasiquierasaberdePrehistoria,sinotenersentidocomún. Por ello, es más sorprendente que Santonja atribuya, a un defecto nuestro, el hecho de que, determinados yacimientosquepublicamossituadosenterrazas,tenganunaproporciónpequeñadelascasydeútilessobre lasca, lo cual es normal y está en consonancia de lo que explicamos anteriormente. Consecuentemente, ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06
SECUENCIAS INFEROPALEOLÍTICAS EN LA CUENCA MEDIA DEL DUERO 143 13. Es lo que ha pasado con “El Basalito”, yacimiento en el que, superficialmente, se recogieron pocas lascas y demás útiles sobre lasca, en relación y proporción con la macroindustria o industria pesada (bifaces, hendidores y cantos tallados) lo que es normal en una recogida superficial de materiales de una terraza, y es algo tan elemental, que conoce hasta el más torpe de los estudiantesdeprimerodePrehistoria.Porello,sorprendemásqueF.DíezMartíndiga,tendenciosamente,quelamuestrarecogida en “El Basalito” es “profundamente parcial y aleatoria” (Díez Martín 1999: 63, nota 4), porque contiene pocas lascas y útiles sobre lasca en proporción con la macroindustria, limitaciones reconocidas en la propia publicación (Benito del Rey 1978: 73 y 91) y que no es un error, sino algo normal en la recogida de muestras, a ras de suelo, de un yacimiento en terraza fluvial. Por otro lado, en la excavación realizada por nosotros, en 1987, en el propio yacimiento de “El Basalito”, la proporción delascasexhumadasfuemuchísimomayorconrelaciónalaindustriamáspesada(bifaces,hendidores,núcleos,útilessobrelasca, etc.), lo que es también normal en una excavación. SPAL 9 (2000) laslascasyútilessobrelascaqueserecogen,nosecorrespondenconlasquehuboenelyacimientooriginario, en el que, tales piezas, debieron estar representadas en una proporción mucho mayor 13. Loquesíesinnegable,esquenotenemosaúnsuficientesdatosestratigráficos,nisiquieracontandocon los de Atapuerca, para establecer un modelo cronológico acerca de las industrias inferopaleolíticas de la cuenca del Duero. Para eso, se necesitan excavaciones, que no hay, pues, excepto las de Atapuerca y poco más, investigadores acreditados tienen que estar en paro, a la vez que los yacimientos en terraza se siguen destruyendo (explotación de graveras, aterrazamientos para regadíos, etc.) para desgracia de todos y sin sacarleseldebidoprovechocientífico.Conlasexcavacionesquehayhastaahora,nadieestáencondiciones dedemostrarcómoycuándonosllegaelAchelense,ycómoycuándodesaparece,ysilaevoluciónquehay en él (constatada en el yacimiento de “El Basalito”) responde a una cronía real o es sólo de tipo tecnotipológico. Todo lo más, se apuntan hipótesis, pero todavía nada definitivo. BIBLIOGRAFÍA AGUIRRE, E.; CARBONELL, E, y BERMÚDEZ DE CASTRO, J. M. (eds.) (1987): El hombre fósil de Ibeas y el Pleistoceno de la sierra de Atapuerca. Junta de Castilla y León. ARNÁIZ,M.A.(1995):“ElPaleolíticoInferioreneltramomedio-altodelríoPisuerga: situaciónactualdelainvestigación”,IIIcongresodeHistoriadePalencia,tomoI:Prehistoria,ArqueologíaeHistoriaantigua:11-33. BENITODELREY,L.(1978):“Elyacimientoachelensede«ElBasalito»(CastrazdeYeltes,Salamanca). Segunda parte: estudio de la industria de piedra”, Zephyrus XXVIII-XXIX: 67-92. ——(1990):“ElPaleolíticoinferiorenlaprovinciadeZamora”,ICongresodeHistoriadeZamora,tomo2: Prehistoria y mundo antiguo: 11-52. Zamora, 14 al 18 de marzo de 1988. BENITO DEL REY, L y BENITO ÁLVAREZ, J. M. (1992): “La Salamanca paleolítica”, I Congreso de Historia de Salamanca, 1989. Tomo I: 117-169. Diputación de Salamanca. ——(1998):MétodosymateriasinstrumentalesenPrehistoriayArqueología(laEdaddelaPiedratallada más antigua). Tres volúmenes. Ediciones Cervantes. Salamanca. BERMÚDEZDECASTRO,J.M.;ARSUAGA,J.L.;CARBONELL,E.yRODRÍGUEZ,J.(Eds.)(1999): Atapuerca. Nuestros antecesores. CSIC-J. de Castilla y León. CASTELLANOS, P. (1986): El Paleolítico Inferior en la submeseta norte –León–. Diputación de León. CARBONELL,E.;GIRALT,S.etal.(1995):“Elconjuntolito-técnicodelasierradeAtapuercaenelmarco delPleistocenoMedioeuropeo”,EvoluciónhumanaenEuropaylosyacimientosdelasierradeAtapuerca: 445-555. Congreso de Medina del Campo, 1992. Junta de Castilla y León. DÍAZDELOLMO,F.;VALLESPÍ,E.yÁLVAREZ,G.(1987):“Trabajosde1985sobreformacionescuaternarias y conexiones paleolíticas en el bajo Guadalquivir, provincia de Sevilla”, Anuario arqueológico de Andalucía 1985,II actividades sistemáticas: 13-16. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.06
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