Influencia e implicaciones de los tatuajes y piercings en el mundo laboral
Full text
Facultad de Comunicación Grado en Periodismo Trabajo de Fin de Grado Curso Académico (2019-2023) INFLUENCIA E IMPLICACIONES DE LOS TATUAJES Y PIERCINGS EN EL MUNDO LABORAL Autor: Rosa María Jiménez Lora Tutor: Alfredo José Mainar-Causapé SEVILLA, JUNIO 2023
ÍNDICE 1. Origen de los tatuajes y piercings. Desde el inicio de su llegada hasta la actualidad………………………………………………………………… 3-4 2. Introducción de la Problemática Social y Laboral………………………5-6 3. Valor Terapéutico del Tatuaje. Entrevista a Manuel Madrigal………...7-9 4. Análisis Estadístico del CuestionarioPonte en Mi Piel……………….10-13 5. Conclusiones………………………………………………………………14 6. Bibliografía………………………………………………………………..15 7. Anexo……………………………………………………………………16-19
ORIGEN DE TATUAJES Y PIERCINGS El comienzo de los tatuajes y piercings llega a nuestro mundo actual con enfoque reivindicativo y necesario en tribus nómadas . Principalmente se inició como práctica en múltiples culturas, ya que cambió la historia del ser humano al tener gran relación con las pinturas rupestres presentes en los primeros siglos antes de Cristo. Sin embargo, no fue descubierto en pieles hasta el año 1991 cuando un glaciar situado en la actual frontera de Austria con Italia se encontró a un cazador neolítico congelado de hace aproximadamente 5.300 años, quien es llamado Ötzi. Dicho cazador llevaba espalda y rodillas tatuadas, demostración evidente de que tatuajes y piercings ya merodeaban por las pieles más significativas e importantes del ser humano. Otro ejemplo clave fue un hombre encontrado en Siberia con un tatuaje en el hombro y por estudios realizados se calcula que abarca en torno a 2.600 años. Estudios rescatados por Marta Moreira (Periodista responsable del artículo "Historia del Piercing, 2022”) analizan que “En muchas civilizaciones retrógradas, el cuerpo era el mejor escaparate posible para mostrar las hazañas y el estatus social de una persona”. Ahora bien, la intervención sobre la piel mediante una perforación o tatuaje ayudaba a expresar el destino al que pertenecía uno mismo dentro de su comunidad o de su cultura, cultura que dependiendo de la geolocalización adquirirá significados primigenios acordes a la evolución de las sociedades occidentales contemporáneas. A ejemplo del inicio de la perforación, es necesario transportarse 4000 años antes de Cristo, concretamente en las Islas Aleutianas (archipiélago de islas volcánicas que se extiende actualmente desde el sudoeste de Alaska, en Estados Unidos), hasta la península rusa de Kamchatka dónde tribus esquimales usaban piercings en los labios para representar las diferentes etapas más significativas y encarecidas de sus vidas. De esta manera, promulgaban las experiencias vividas del nacimiento, de la pubertad, del esfuerzo diario, del matrimonio y de la muerte. Al igual que este tipo de tribus, existen muchas otras que ofrecen diferentes motivos, historias o anécdotas que les hagan tener tatuajes y piercings en diversos lugares del cuerpo. Este fue el caso de los antiguos egipcios, primeros en incluir los piercings en su elegante estética. Los ornamentos anclados al ombligo, eran de uso exclusivo en la realeza y más vistos en faraones como símbolo de poder. Muchas de las culturas tribales usaban estas perforaciones para protegerse de espíritus malignos, como puerta de protección contra ellos, para expresar su estado de trance si se llegase a tratar con religiones tradicionales asiáticas. Precisamente, el piercing y el tatuaje fue pasando a otros colectivos como homosexuales o sadomasoquistas, de ahí, la visión negativa de piercings y tatuajes en nuestro futuro. Durante la época del Imperio Romano, los tatuajes y piercings eran de uso común y servían para hacer frente al posicionamiento social y de poder que existía entre grupos sociales. Los centuriones con más autoridad y los gladiadores más valientes se anillaban los pezones como alegoría de mérito.Muchos creían que las argollas de oro y otros metales preciosos en el pezón aumentaban la masculinidad, cuando realmente, conseguían una utilidad bastante práctica para aquellos soldados que arriesgaban su vida en cada batalla en la que luchaban. Los piercings sujetaban la clámide, una especie de capa corta que soldados romanos vestían en batallas para protegerse de heridas en momentos de ataque.
Una vez llegados a Europa, promulgó un antes y después en la eclosión de la contracultura hippie y el rechazo al conservadurismo que se había generado y dominado a finales de la Segunda Guerra Mundial, con el objetivo de esperanzar por costumbres primitivas, la filosofía de reconexión que existía entre las sociedades revolucionarias más jóvenes y futuras del periodo. La adopción de los piercings y tatuajes ha formado parte de los grupos sociales característicos del punk y el metal a finales de la década de los setenta para conseguir esa provocación y confrontación a sociedades burguesas y poderosas, acto revolucionario que cambiaría el análisis o punto de vista actual en tatuajes y piercings. Es interesante ver cómo la sociedad que conocemos hoy en día, está condicionada por estereotipos y prejuicios hacia aquellas personas que contienen tinta y perforaciones en su piel cuando millones de años atrás, el hecho de tener alguna de las dos te hacía formar parte de una comunidad, de un grupo social o de una familia. Actualmente y con crecimiento paulatino, jóvenes tienden a tener tatuajes y piercings, acto que ha condicionado sus oportunidades laborales y personales. El rechazo laboral está muy solicitado en este tipo de personas ya que con mayoría absoluta a empresas privadas, estas ejercen de una excusa principal generalizada hacia muchos becarios: “Tu apariencia puede manchar la imagen de la empresa”. Acorde con esta típica frase, los curriculums laborales bajan en multitud. Una encuesta realizada por el Centro Pew de Investigaciones, encontró que el 38% de los encuestados entre 18 y 29 años en Estados Unidos tenían al menos un tatuaje y el 23% un piercing en algún lugar que no fuera los lóbulos de las orejas. En consecuencia a que los viejos prejuicios tarda en diluirse, la situación más repetitiva para los solicitantes de empleo se concentra en ocultar sus tatuajes y piercings para así parecer o hacer el apego de ofrecer una imagen más profesional frente al gerente o jefe que te vaya a hacer la entrevista de empleo. Un caso característico es el que vivió Eric Robertson (ejecutivo de cuentas de una agencia de relaciones públicas en San Francisco) al tener que esperar seis meses para revelar sus tatuajes a sus jefes y compañeros de trabajo en la empresa de recursos humanos de San Francisco: "Primero quería establecerme y demostrar mis cualidades de gestión antes de que vieran mis tatuajes", dijo. Palabras como las de Robertson, demuestran el miedo que tienen las personas y la sociedad en general cuando se enfrentan a posiciones de trabajo. Concretamente, ponen por encima las cualidades y la inteligencia pero sin mostrar su piel por inseguridades que les puedan generar. Este problema social ha disminuido con el paso del tiempo, pero no obstante, sigue presenciado en grandes empresas o las más características del país con carácter global. Con la llegada de la tecnología en la era del siglo XXI, se normaliza un poco más la visibilidad de los tatuajes y piercings en los más jóvenes utilizado como estigma de personificación a personalidades agresivas o rebeldes, haciendo creer a la sociedad o adoctrinando a las nuevas generaciones, que personas que obtengan tinta o perforaciones en su piel, tendrían que pertenecer a un grupo social impetuoso relacionado con criminales y asesinos. Se reconoce por la sociedad alguna que otra significación social de diferentes tatuajes que han influenciado a la sociedad a la hora de conseguir un futuro laboral. Ponemos el siguiente ejemplo; si una persona se tatúa una lágrima al lado del ojo, da significado a que esa persona ha matado a otra, por lo que, esta teoría tan ridícula pero difundida por las bocas
de las personas, abarcan mayores vistas negativas en empresarios o jefes de comercio que se niegan a contratar personas con piercings o tatuajes. Problemas y teorías como estas, hacen remover los estereotipos que actualmente tienden a sufrir la población y que poco a poco disminuimos gracias a la movilizaciones sociales y tecnológicas que realizan las personas de gran influencia (influencers) promulgando una visión positiva en tatuajes y piercings dentro de nuestra sociedad. INTRODUCCIÓN DE LA PROBLEMÁTICA SOCIAL Y LABORAL Cada vez son más los empleados jóvenes que tienden a tener tatuajes, piercings o ambas, lo que a menudo conlleva a crear reacciones escépticas o incluso negativas por parte de los reclutadores y gerentes. Aunque en la última década el arte corporal se haya vuelto algo más común, aún sigue siendo una carga silenciosa entre muchos empleados. Cuando el sitio de empleos en línea CareerBuilder preguntó a los empleados cuáles eran los atributos de apariencia personal que los disuadirá de ascender a un trabajador, los piercings fueron los más mencionados (37% de los encuestados) mientras que los tatuajes visibles ocuparon el tercer lugar (31%). Esas actitudes están claramente fuera de sintonía en base a los cambios demográficos en los trabajos. Debido a que los viejos prejuicios tardan en morir, el enfoque más seguro para los solicitantes de empleo sigue siendo ocultar el arte corporal durante las entrevistas de trabajo, e incluso por un tiempo después de haber sido contratados. Según un artículo del Diario del Sur: “Solo los despachos de abogados y algunos establecimientos hoteleros rechazarían a un candidato cuyo tatuaje se viera en exceso en cuello y brazos”. Siguiendo esta hipótesis,cumpliríamos el bien común y moral del aceptar a una persona en el mundo laboral dejando de lado los prejuicios y estereotipos, rebozando repetidamente la oportunidad de que a las personas tatuadas y perforadas no se les cuestionen la inteligencia o su propio ser. Existen situaciones de comercio que nos ponen en sintonía frente a las injusticias sociales que cada día tenemos que asimilar. Ponemos ejemplo con la Política Laboral Anti Tatuajes :“Nosotros no discriminamos. Es una elección personal de la gente, pero no afecta a la contratación en ningún caso”, aclara su jefe de Relaciones Externas en Málaga, Eduardo Barrero. En contraposición, empresas de alimentación como Mercadona ponen más límites y requisitos al acceder trabajar en el negocio, opinión a debatir ya que la manipulación de alimentos es la misma al basarse ambos en el mercado para la población. Así lo ha afirmado Juan Carlos Redondo, estudiante universitario y trabajador en el supermercado Mass. Juan Carlos lleva trabajando cuatro años y sincera que el lema de tener piercings o tatuajes en el trabajo no le ha condicionado a la hora de ser contratado en el local: “Mi experiencia es bastante buena y tuve mucha suerte ya que nunca me pusieron pegas. Mi empresa corresponde a los supermercados Mass pero en cambio, en mis inicios laborales intenté entrar en Mercadona, y ahí sí que no entré por un tatuaje grande que tenía en el brazo. Me pidieron que si me lo podía ocultar con maquillaje. Me negaron el trabajo por tener piercings también. Acto seguido, intenté entrar en Supermercados Día , no me pusieron impedimento pero es verdad que me pusieron algún que otro límite ya que me querían hacerme ver que se podían ver pero que intentara esconderlo ya que no estaba bien enseñarlos de cara al público porque
se veían vulgar, por lo tanto mi compañero y yo hemos vivido en nuestra piel el ser rechazados por ello. Sinceramente pienso que, en el siglo en el que estamos, que te pongan tantas trabas para conseguir trabajo por esas cosas tan absurdas con la excusa de que cara al público se ve mal, es algo amenazante y deprimente.”. Desde el punto de vista juvenil, hemos retratado de la mejor forma posible las circunstancias sociales y laborales que asemejan muchas personas en pleno siglo XXI. Dichas circunstancias laborales son asemejadas al sector al que pertenezca. A continuación citaremos algunos sectores que argumentan la distinción de pensamiento entre ambas profesiones: -Sector de la Medicina: Médicos y profesionales de sanidad como es el caso de José Antonio Trujillo (Vocal del Colegio de Médicos y colaborador de SUR), explica que la medicina moderna y la antigua han pasado por una notable transición con el paso del tiempo: “Lo importante es que sean buenos profesionales, aunque es posible que alguna vez haya algo de desencuentro cuando el médico y el paciente son de diferentes generaciones; y a este último le puede gustar menos”. Científicamente, nos dan a entender expertos de la medicina, que no importa la cantidad de tatuajes o perforaciones siempre y cuando seas el mejor en tu trabajo. Para analizar de manera más profesional este sector, hemos contactado con Paco Guerrero, Médico de Urgencias en el Hospital de San Juan de Bormujos: “No, no he sentido ninguna dificultad añadida o presión al llevar tatuajes en el trabajo. La verdad es que también, los tatuajes más visibles en zonas que se ven, me los he ido haciendo progresivamente, ha ido paralelo a mi vida profesional, es decir, yo he ido trabajando y me he ido tatuando. Es cierto que ya todo el mundo o mucha gente conocía mi forma de trabajar o mi forma de hacer las cosas y mis capacidades pero nadie me ha puesto ningún impedimento, por lo menos en mi caso personal”. Con esta declaración profesional, tratamos la veracidad que imponen los científicos a la hora de jurar que la tinta no condiciona tu inteligencia en el trabajo. -Sector de Turismo y Comercio: El sector que contiene mayor dudas a la hora de posicionarse laboralmente teniendo tatuajes y piercings, es el sector del turismo. La mayoría de empresas privadas y profesionales en hoteles, son aquellas que oscilan a tener problemáticas con los tatuajes y piercings. Así lo asegura el propietario de la cadena MS Hoteles, Miguel Sánchez: “No me gusta y no suelo contratar a personas con tatuajes de cara al público”. Es cierto que las opiniones son siempre variadas, y al igual que existen directores de comercio con estas limitaciones, existen otros gerentes importantes que aceptan estas optativas en la piel para mejorar la estancia de sus clientes. De esta forma, lo aclara el presidente de su patronal (Aehcos), Luis Callejón: “En la mayor parte de los hoteles trabajan personas con tatuajes; muchos de nuestros clientes tienen y a veces es hasta necesario para que se sientan a gusto tener trabajadores tatuados”, sostiene. -Sector del Derecho: El trabajo más sacrificado y del cual los estereotipos y prejuicios suben con relatividad; es el mundo del derecho con objetivo de conseguir una normalización del tatuaje en los tribunales y buffetes. Tanto José María Rodríguez (Ramírez-Pedrosa y Herrero Abogados) como Josele Aguilar (Aguilar Abogados) declaran que ellos no tienen un problema personal con esto y que tampoco lo tendría un juez, “pero hay veces en que son los propios clientes a los que les causa desconfianza tener un abogado tatuado”, reconocen.
Para Albert Grau (Vicepresidente de la Federación Española de Tatuajes): "la gran mayoría de los tatuadores de hoy en día tienen una educación artística o salen de la facultad de Bellas Artes, mientras que antiguamente procedían de la marina o, incluso, de encima de una moto". Aun así, según Albert Grau "En nuestro país, hay una falta de reconocimiento de la profesión del tatuador y esto dificulta traer a nuestros estudios, en calidad de invitados, a tatuadores extranjeros". Expertos como él, nos hacen reconocer la inmensa importancia de un tatuador y anillador en la vida de una persona. Valor Terapéutico del Tatuaje. Entrevista a Manuel Madrigal La pigmentación y la regeneración de la piel en base a lesiones físicas o consecuencias naturales han sido mejor llevadas gracias a los tatuajes reparadores, una solución fructífera para aquellas personas que por enfermedades múltiples y graves, pierden una parte de su piel , de su cuerpo o de su alma incluso. Los tatuajes reparadores ayudan a revivir la piel del cliente y el bienestar del mismo. La función de este tipo de tatuajes es recrear una parte del cuerpo del cliente para así conseguir un efecto realista en todo su ser. Un ejemplo de ello sería la regeneración del pecho en una paciente con cáncer de mama ya que la pérdida del pezón es irreparable pero puede solucionarse tatuándose la forma del pezón gracias a la tinta. Circunstancias como estas ha tenido que vivir varios estudios de tatuajes y piercings a nivel internacional. Como ejemplo a estos problemas inevitables, tenemos la palabra de Manuel Madrigal, tatuador y docente de la universidad de Sevilla, participe del diseño gráfico y responsable de miles de tatuajes reparadores como el comentado anteriormente. En su página web y redes sociales, podemos observar y analizar los tatuajes reparadores que ha tenido que hacer a lo largo de su trayectoria profesional. Existe uno a destacar que tiene como nombre “ El Ojo de Tinta”, un gran proyecto llevado por Manuel Madrigal, que consistía en recrear un ojo humano en la piel de Florencio, un hombre de ochenta años de edad que tras un accidente laboral perdió uno de sus ojos. Después de cincuenta años, ha pasado por varias intervenciones quirúrgicas para colocarse prótesis en su cuerpo,solución lamentable ya que el cuerpo rechazaba a las mismas, por lo que la única solución quirúrgica que le quedaba era tatuarse un ojo en su propio párpado. De esta forma y con carácter estremecido, Manuel Madrigal lo explicaba en su estudio: “ Es otra forma de hacer tatuaje y todo empezó por una alumna con una madre que había sufrido de cáncer de mama, por lo que reflexionamos del por qué no podemos hacerle descuento a esta persona y pues desde ese momento al ver que ese tatuaje reparador era más que ese tatuaje callejero, lo vieron con otra visión y bueno, es lo que yo hago”. Con esta declaración, afirmamos mucho más y verificamos la consideración que tiene el tatuaje en nuestra sociedad ya que actúa como reparador y elemento terapéutico a aquellas personas pasadas por traumas o dificultades sanitarias con objetivo de reparar espinas de su vida, que con tinta y esfuerzo pueden sanar y reconstruir.
Sin embargo, nuestro profesional de la tinta y docente educativo no aportó esa declaración solamente sino que nos ilustró de sus conocimientos en base a la tinta y la perforación: Periodista: Hola muy buenas tardes, nos encontramos con Manuel Madrigal, Docente en la Universidad de Sevilla y Director Académico en el Máster de Diseño Gráfico y Creatividad de Cámara de Comercio en Sevilla y de primeras te quería preguntar cuál fue su primera toma de contacto con el tatuaje. Manuel Madrigal: Verdaderamente hace prácticamente once años cuando empecé, que es lo que llevamos en el sector tanto mi hijo como yo. Los dos nos metimos a hacer el curso y los dos pues al poco tiempo de sacarnos el título, ya prácticamente montamos el negocio. Periodista:¿Qué piensa del tatuaje y perforación en la piel dentro del mundo laboral? Manuel Madrigal: Pienso que no debería de haber ningún problema, pero desgraciadamente lo hay. Desde hace 12 años para acá se nota la evolución pero si es verdad que en el sur de España hay una diferencia con respecto al Norte Periodista:Y por experiencia personal ¿Ha tenido algún problema a la hora de acoplar esos tatuajes y piercing con ser docente en la universidad? Manuel Madrigal: Ninguno, en ningún momento. Me tatué pero cuando empecé en la universidad no tenía tatuajes y una vez hecho el curso, me tatué y no me pusieron ninguna pega y de hecho, he tatuado a varios docentes de allí y alumnos por ejemplo. Periodista: Claro porque sé de muchas empresas ya sea privada o pública que tienen ese punto negativo por el hecho de tener tatuajes o no y a veces como que cuestionan tu inteligencia por el simple hecho de tener perforaciones o por ser diferente ¿Qué piensas sobre ello? Manuel Madrigal: Y es así vamos, eso es cierto.Te puedo decir que he tatuado cirujanos, médicos abogados, profesores policías funcionarios de prisiones, es decir, prácticamente maestros, enfermeros, muchísima gente y todo sin problemas.Es verdad que me han contado casos de amigos que han podido tener algún rechazo por falta del paciente al querer una enfermera que no tenga muchos tatuajes. Este tipo de personas, son gente mayor normalmente que rechazan cara al público a una persona que esté tatuada, pero también existen otros sectores que piden gente tatuada por el perfil con el tema de hostelería o en el tema muchas veces de moda o de cada tienda de marca. Periodista: ¿Por qué cree que existe hoy en día todavía aunque ya de menor medida ese tipo de problemáticas sociales? Manuel Madrigal: No tiene mucho sentido pero se sigue asociando desgraciadamente por todo el tema de mafias, mala gente presidiarios, es decir, sigue la mentalidad así y un poco
por miedo a que la gente pueda pensar la imagen que da aunque también por esa imagen prefieren no contar con gente tatuada, pero que poquito a poquito. Además, el tema de televisión nos ha ayudado mucho ya que ahora en los telediarios, todos tienen su tatuaje chiquito. Por ejemplo, en cuerpos especiales y Guardia Civil, ahora han quitado esa prohibición. Conozco un caso de hace dos años o tres dónde un guardia civil que se presentaba a la oposición, se empezó a quitar con láser, pero viendo que no le daba tiempo, se hizo un injerto de piel. Gracias a Dios aprobó el chaval y tal como aprobó vino aquí y se empezó a reconstruir el tatuaje que se había quitado. Actualmente, no existen limitaciones en tatuajes para la Guardia Civil o la Polícia a no ser que sean ofensivos para la legión tal y como dicta la norma. Periodista: Ha comentado antes la viralización de la tinta en la piel y perforaciones. ¿Qué piensa de que en plataformas digitales como Netflix se lleve a cabo muchísimo más la visión de los tatuajes a diferencia de televisión, porque es cierto que en Netflix y HBO se ven más la presencia del tatuaje y piercing en comparación a un informativo. ¿Por qué cree que sucede esto si comparten las mismas características? Manuel Madrigal: Al fin y al cabo, Netflix y toda esta historia es porque vemos series. En televisión es porque vemos informativos. Como te he dicho antes, la gente está tatuada pero nosotros vemos lo que tenemos que ver, ya una vez que uno se quita su ropa, llega el verano y ahí es dónde se descubre el cuerpo tatuado aunque tampoco veo tanta diferencia entre la televisión pública y las plataformas digitales. Periodista: Y para acabar, ¿Qué consejo le darías a aquellas personas con visiones negativas frente a personas tatuadas o perforadas? Manuel Madrigal: Poco se les puede decir ya que yo tengo amigos que han sido anti tatuajes, es decir, han dicho que jamás se tatuaron y han terminado tatuándose pero porque a veces son llevados por circunstancias graves como la pérdida de un familiar o una mascota incluso. Muchas veces se recurre al tatuaje como un tema terapéutico que ayuda. He tenido varios amigos que me han dicho: “ Manu tatúame el nombre de mi madre”, o “un jazmín que es la flor preferida de mi madre”. Pues ese efecto sucede en el momento que te ocurre algo así. Lo importante es que se respete. Periodista: Cada uno con su forma de pensar pero sin embargo siempre algo cae. Manuel Madrigal: La gente respeta, estén de acuerdo o no estén de acuerdo. Por mi parte, yo jamás he tenido un rechazo por mi profesión para nada, al contrario, la gente está encantada. Además sabrás que yo hago el tatuaje reparador, tatuajes de cicatrices, quemaduras, entonces eso es otra forma de ver el tatuaje. Yo de hecho en la universidad quise hacer descuento a los alumnos para el tema de tatuajes y en principio no aprobaron que yo estuviera en un sitio de tatuajes hasta que llegó el caso de un cáncer de pecho de una madre de un alumno, y dije, ¿Por qué no podemos hacer descuento a esta persona?. Al final vieron
ANEXO Declaración Juan Carlos Redondo(Estudiante y Trabajador en Comercio de Alimentación): “Hola mi nombre es Juan Carlos Redondo, tengo 23 años y actualmente estoy trabajando en el sector comercial como empleado de un supermercado.Llevo trabajando en el supermercado en el que actualmente estoy 4 años y respecto al tema de piercing y tatuaje; dentro de este ámbito la verdad es que mi experiencia a día de hoy es bastante buena y tengo bastante suerte en el sitio en el que estoy ya que nunca me han puesto pegas. Mi empresa pertenece a los supermercados MASS, concretamente los de aquí de Sevilla y dentro de esa empresa, nunca han puesto pegas por la vestimenta o tatuaje o piercing, es más, son bastante más abiertos de mente en ese sentido y nunca me han puesto problema. En cambio, en mis inicios laborales sí que intenté entrar en Mercadona y allí sí que no me cogieron por un tatuaje que tengo en el brazo izquierdo. Me pusieron mucho impedimento y me dijeron que tenía que estar tapado e incluso en agosto, en fecha de mucha calor, tenía que usar manga larga para que no se me viera ya que al ser tan grande no podía maquillarmelo y pues obviamente que no me presentara con piercing y que no podía hacerme más tatuajes. A día de hoy, tengo muchos amigos que trabajan allí y siguen teniendo esa regla. En mi más sincera opinión, creo que ya en el siglo en el que estamos, que te pongan tantas trabas a la hora de encontrar trabajo por ese tipo de cosas tan absurdas con la excusa de que de cara al público se ve mal la verdad es que no lo entiendo. Siguiendo con mi trayectoria laboral, después de Mercadona, intenté en los supermercados DÍA y allí no me pusieron tanto impedimento pero sí que pusieron un poco, ya que me querían hacer ver como que sí que se me podían ver, pero que intentara esconderlos ya que no está bien para alguien que trabaja de cara al público, que se veía vulgar. Finalmente conseguí el trabajo que tengo y tuve suerte pero sí es cierto que tanto mi compañero como yo hemos vivido en nuestra propia piel el ser rechazados por ello. Yo no tengo piercings pero incluso un amigo mío lo echaron porque se hizo un piercing en la nariz. Realmente depende mucho de la superficie de la que hablemos, de la cadena de supermercados. Creo que debería haber una ley al respeto que permita esto. Hoy en día prácticamente el 80% -90% de los jóvenes, tienen piercing o tatuajes cheques aceptados con matices en la sociedad, por lo que, entonces que este aceptado en la sociedad el ver a alguien por la calle con tatuajes y te parezca normal, pero que luego no se vea normal que un trabajador lleva tatuajes es incoherente de asimilar”. Transcripción Entrevista Paco Guerrero (Médico de Urgencias) : Entrevista a Paco Guerrero, o Francisco Guerrero, Médico que imparte de su profesión en Urgencias aunque estuvo impartiendo de médico en varios centros sanitarios de Sevilla. Actualmente está impartiendo de Urgencias en Bormujos. Periodista:¿Qué especialidad ejerce como Médico, es decir, dentro del área de sanidad, en qué se profundiza más?
Paco Guerrero: Pues mira yo siempre he trabajado en las urgencias desde el principio, nunca he dejado la urgencias y he trabajado en urgencias de montones de ambulatorios de hospitales públicos y privados de Sevilla, de fuera de Sevilla. Desde el 2006 estoy como adjunto en la Urgencias del Hospital de San Juan de Dios de Bormujos. Hace diecisiete años que estoy ahí y desde entonces ejerzo allí. Periodista: Durante su carrera laboral y profesional, le han puesto excusas o dificultades al trabajar por tener tatuajes en la piel? Paco Guerrero: La verdad es que no he sentido ninguna dificultad añadida o presión por llevar tatuajes en el trabajo. También los tatuajes más visibles o los que llevo en zonas que se ven me los he ido haciendo progresivamente y ha ido paralelo a mi vida profesional, es decir, he ido trabajando y me he ido tatuando entonces también es verdad que ya todo el mundo o mucha gente pues ya conocía mi forma de trabajar y mi forma de hacer las cosas, mis capacidades, pero nadie me ha puesto ningún impedimento ni dificultad por ellos, por lo menos en mi caso personal. Periodista: ¿Piensa que el llevar tatuajes o perforaciones afecta al nivel de inteligencia? ¿Por qué? Paco Guerrero: La respuesta es no porque el tatuaje es una opción estética que es cierto que tiene la peculiaridad de que es una estética irreversible por eso yo creo que hay que meditarlo un poco y tenerlo claro. No tiene ninguna relación, es más, yo conozco gente inteligentísima tatuada y conozco gente inútil o torpe que no están tatuadas o al revés también. Periodista: ¿Dónde crees que existen mayores diferencias sociales en el mundo laboral con relación a los tatuajes y piercings? Paco Guerrero: Quizás los sectores donde yo conozco gente que tenga menos tatuajes respecto a otros sectores laborales serían médicos ya que en el mundo sanitario, celadores auxiliares y enfermería están muy muy extendidos los tatuajes. En otras profesiones, quizás de todos los amigos o conocidos que yo tengo, a los que menos se le permita el tatuaje sean los que están dentro del mundo legal, es decir, abogados, una fiscalía, judicatura y también suelen ir aunque no suceda frecuente, los que se dedican directamente a trabajos cara al público o contratados públicos, por ejemplo, las recepciones de los hoteles. Periodista: ¿Ha sido rechazado por pacientes sólo por el simple hecho de tener tatuajes? Paco Guerrero: Pues mirá mi caso la verdad es que nunca nunca ha habido ningún paciente que me haya rechazado o que haya pedido otro médico porque yo lleve tatuajes. Es cierto que pacientes se sorprenden o tienen así una mirada y se quedan como más sorprendidos porque lleve algún piercing o tatuaje pero en general nunca me han rechazado. Ahora sí, esto lleva pie que el hecho de llevar tatuajes o no, hace que los pacientes te diferencien de otros médicos rápidamente, es decir, tiene una parte buena y mala porque estás como muy
localizado pero bueno, no me importa. De hecho incluso me gusta porque he ido por la calle y la gente me ha saludado, siempre ha sido conmigo muy cordial. En general, no puedo decir que haya tenido una mala experiencia laboral en relación a los pacientes por el hecho de llevar tatuajes ni mucho menos. Periodista: ¿Cree que la sociedad le quita profesionalidad al oficio sí le atiende una persona con tatuajes o perforada? Paco Guerrero: Pues mira hoy en día yo te diría que no porque el mundo del tatuaje o piercing está tan extendido que la gente puede que te encuentre alguno, o esa persona ya muy mayor que tenga todavía esa preconcepción pero la gente lo va a identificar como bueno lleve lo que lleve. Existen excepciones dónde yo me he encontrado gente que pone de excusa los tatuajes, es como todo en la vida tanto los tatuajes como las perforaciones como todo este tipo de de cosas, tienen hay uno terminó lógicos. Luego están los términos que ya se salen de lo normal incluso para mí, entonces se sabe que en la vida todo tiene un límite social, es decir, cuando hablamos de tatuajes, piercings y perforaciones, podemos adentrarnos en gente que lleve incrustaciones o esas perforaciones exageradas que llevan los lóbulos de la oreja o poner la lengua bífida o tatuarse la cara como si fueran una serpientes, por lo que, hay cosas que no son normales y el que no es normal no va a ser normal ni con los tatuajes ni con ninguna otra cosa. Hay ciertas personas que están tatuadas y que llevan perforaciones y que tú las ves incluso los que llevamos tatuajes y piercings y no lo ves normal, no obstante, no se trata de discriminación pero es cierto que yo creo que en la vida como en todo pues hay un orden y un término medio. Dentro de tu orden normal y lógico no creo que la gente vaya a discriminar laboralmente ni vaya a pensar que eres peor o mejor por el hecho de llevar tatuajes o no. Periodista: ¿Qué consejos o soluciones podrías aportar a aquellas personas que piensan que el tener tatuajes o piercings te quita profesionalidad o te tacha en el mundo laboral? Paco Guerrero:En relación a esta pregunta, pienso que para tatuarse, primero tenemos que considerar irreversible la edad y madurez de esa persona. Por ejemplo, un chaval de 16 a 17 o 15 años que todavía no saben ni qué va hacer y si empiezan a tatuarse, a mí personalmente me parece una barbaridad. Luego una vez que te tatúas, otro consejo que yo daría es evitar ciertas partes del cuerpo ya que pueden ofrecer una imagen un poquito más agresiva. El tatuaje es tinta y sobre la tinta hay una sensación de higiene que se puede perder también. Personalmente no aconsejo a la gente de forma general tatuarse la cara, el cuello o manos; son tres sitios que yo siempre evitaría tatuarme o lo dejaría para el final de mi vida porque sí que es cierto que esos tres puntos pueden causar una sensación un poco diferente u agresiva. Además es incamuflable. Otro consejo que doy es evitar tatuar mensajes o diseños ofensivos hacia nadie ni una simbología ofensiva hacia nadie porque eso el día de mañana te puede causar problemas, pero no por el tatuaje sino por lo que está tatuado.
Del consiguiente, para la siguiente pregunta, una vez que la persona está tatuada ya todo es complicado si te sientes rechazado. En la vida lo que hay que ser es trabajador serio y bueno en lo tuyo, es decir, si tú eres el doble de trabajador el doble de bueno en lo que haces, llega un momento que te aseguro que los tatuajes pasan a un segundo plano para cualquiera o sea bien con tu jefe o bien como empleado. Periodista: Muchas gracias por la entrevista concertada y valoraremos su opinión y sabiduría profesional para cambiar aunque sea un poquito este mundo lleno de prejuicios y estereotipos. Enlace del Cuestionario “Ponte en Mi Piel”: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfWhf1r24o2uC6gktHrbh0Jdie2Dxt1DivLpY-AlVYEH2ung/viewform?usp=sf_link Respuestas del Cuestionario “Ponte en Mi Piel”: https://docs.google.com/spreadsheets/d/1M6hKaLVLSXids1-DBvQzsgEWRFxWzjLxTLZD e9_HZGQ/edit?usp=sharing