TRABAJO DE FINAL DE GRADO Alba Ternero [NOMBRE DE LA EMPRESA] [Dirección de la compañía] APRENDER A VER: EL ÁLBUM ILUSTRADO COMO RECURSO DE INICIACIÓN A LA LECTURA AUTORA: Alba María Ternero Lora AÑO ACADÉMICO: 2015 - 2016 TUTORA: Beatriz Barrera Parrilla GRADO: Educación Infantil FECHA: 16 junio 2016
1 En el mundo hay muchos textos. En el mundo hay muchas ilustraciones. A veces, un texto y una ilustración se hacen compañía. A veces, van cada cual por su lado. Pero algunas, pocas, felices veces, el texto y la ilustración se atraen mutuamente. En estos casos, se unen, para siempre jamás, en un libro llamado álbum. Teresa Durán, Leer antes de leer.
2 AGRADECIMIENTOS Quiero agradecer a todas las personas que, de una manera u otra, han fomentado que esta actividad formativa se realizara con cariño, entusiasmo y ganas de aprender. Agradecer especialmente a mis padres, por darme las herramientas adecuadas para construir mi propia vida. Fundamentalmente a mi tutora, Beatriz, he de agradecer su guía, sus conocimientos infinitos sobre los Prerrafaelitas y sus ánimos constantes. Gracias profesora, por ayudarme a conseguir mi última meta en este viaje universitario. Y, finalmente a Adolfo Serra, que con buena predisposición me aclaró dudas de su maravilloso libro Caperucita Roja. Para Pilar, Por ser mi apoyo incondicional y la mejor abuela. Por absolutamente todo.
3 ÍNDICE RESUMEN Y PALABRAS CLAVE ............................................................................ 4 INTRODUCCIÓN: PLANTEAMIENTO Y MARCO TEÓRICO ................................. 5 OBJETIVOS Y METODOLOGÍA ................................................................................ 7 1. APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE ÁLBUM ILUSTRADO ......................... 9 1.1. DEFINICIONES E HISTORIA....................................................................... 9 1.2. TIPOS DE ÁLBUMES ................................................................................. 17 2. ANÁLISIS DE UN ÁLBUM: CAPERUCITA ROJA DE ADOLFO SERRA ........ 21 2.1. PRESENTACIÓN DEL ÁLBUM ................................................................. 21 2.2. ELEMENTOS FORMALES DEL ÁLBUM .................................................. 24 2.3. LAS ILUSTRACIONES ............................................................................... 26 3. RESPUESTA LECTORA ANTE UN ÁLBUM SIN PALABRAS ....................... 34 3.1. DESCRIPCIÓN DE LA INTERVENCIÓN .................................................. 34 3.2. TRANSCRIPCIONES DE LAS LECTURAS DEL ÁLBUM POR PARTE DE LAS NIÑAS ............................................................................................................ 35 3.3. ANÁLISIS DEL MATERIAL ...................................................................... 49 4. CONCLUSIONES ............................................................................................... 51 5. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS .................................................................. 53 6. ANEXO ............................................................................................................... 56 IMAGEN I .............................................................................................................. 56 IMAGEN II ............................................................................................................. 56 IMAGEN III ............................................................................................................ 57 IMAGEN IV ........................................................................................................... 57 IMAGEN V ............................................................................................................. 58 IMAGEN VI ........................................................................................................... 58 IMAGEN VII .......................................................................................................... 59 IMAGEN VIII ......................................................................................................... 59 IMAGEN IX ........................................................................................................... 60
4 RESUMEN Y PALABRAS CLAVE Este trabajo consta de dos partes. La primera es un breve marco teórico que trata de contextualizar la parte práctica del proyecto. Se recogen los hitos de la evolución del álbum ilustrado que nos permiten entender su configuración actual. Asimismo, se describen las características que definen un álbum ilustrado y se elabora la propuesta de un concepto alternativo, que contempla por un lado la parte verbal (la transmisión oral del álbum) y por otro, la parte visual (las ilustraciones), siendo el lector-receptor infantil quien reúne ambos códigos para poder componer la historia. Posteriormente, se realiza una detallada descripción de un álbum ilustrado escogido para su análisis: Caperucita Roja, de Adolfo Serra (2011). Se describen de manera pormenorizada tanto los elementos materiales como los componentes narrativos de las ilustraciones. Todo esto nos lleva a realizar un ejercicio de primera lectura de un álbum ilustrado sin palabras con unas niñas de entre tres y seis años, con el fin de analizar las respuestas lectoras que surgieron. Palabras clave: Álbum ilustrado, Aprendizaje verbal, Aprendizaje visual, Caperucita Roja, Iniciación lectora. SUMMARY AND KEY WORDS This report is made up of two parts. The first one is a brief theoretical framework which intends to contextualize the practical part of the project. Here the milestones of the evolution are displayed in an illustrated album, which allows us to understand its current configuration. Additionally, the features that define a children’s illustrated album are described and the proposal of an alternative concept is made by considering the literary text on one side (the oral transmission of album) and the visual part on the other side (the illustrations), being the reader-transceiver child who collect both codes to compose the story. In the second part, there is a detailed description of the chosen illustrated album for the analysis: Little Red Riding Hood, by Adolfo Serra (2011). It’s described in detail and consists of narrative components combined with illustrations. The following exercise was undertaken, an exercise of reading of an illustrated album without words with children from three to six years old, with the purpose of discovering the different answers that readers came up with. Key words: Illustrated album, Visual learning, Verbal learning, Little Red Riding Hood, Introduction to Reading.
5 INTRODUCCIÓN: PLANTEAMIENTO Y MARCO TEÓRICO El presente trabajo recoge el proceso de investigación y de conceptualización del álbum ilustrado, así como la primera toma de contacto y respuesta lectora de unas niñas de Educación Infantil ante un libro de este tipo. La meta planteada es, a partir de los conocimientos y las habilidades adquiridas a lo largo del grado, poder contar con un criterio que facilite, en la medida de lo posible, la valoración y elección adecuada de un álbum ilustrado para trabajar con niños de esta etapa, menores de seis años. El contraste de la imagen con el texto no es algo nuevo. Sin embargo, es interesante aplicar este enfoque al álbum ilustrado, que hoy día goza de un gran impacto social y reconocimiento artístico. Concretamente en el ámbito educativo, la era digital ha traído consigo un creciente interés por la educación visual, a través de diversos medios audiovisuales. No solo se ha producido esa evolución en el soporte digital, sino que podemos encontrar estos avances en los actuales libros infantiles: técnicas novedosas de dibujo y diseño, lenguajes modernos, metáforas originales… es por ello que se hace imprescindible la figura del docente que, previamente a ofrecer a su alumnado un material, haya podido analizar detalladamente el álbum ilustrado. A día de hoy, sigue primando una educación verbal y no tanto visual, y este hecho persiste también en las aulas de educación infantil en la actualidad. Es cada vez más común encontrarnos con docentes de Educación Infantil que emplean el álbum ilustrado en sus aulas, pero pocos saben llevar a cabo una buena lectura de este tipo de material, tanto en el ámbito narrativo verbal como en el visual. Es indispensable, por ello, que los maestros y maestras del futuro se preocupen por ofrecer una buena educación que combine el conocimiento de ambos códigos (verbal y visual), ya que la presencia de la imagen tanto en la escuela como en la vida diaria es cada vez mayor. Los medios audiovisuales están absorbiendo cada vez más los momentos de transmisión oral que vinculaban emocionalmente a niños y adultos mediante cuentos e historias en casa o en el colegio. Además, especialmente en el aula, el enfoque educativo visual no se está llevando a cabo la mayor parte de las veces. Es por ello que en el presente trabajo se expone una aportación personal que, apoyada en varias teorías, podría ser de ayuda para el propósito que concierne la educación del mañana, una educación más apoyada en la imagen, como requieren los tiempos que vivimos, pero siguiendo la tradición de la lectura y del intercambio oral que tanto aporta a los pequeños. Todo trabajo práctico debe sustentarse en un importante componente teórico que lo respalde. Por esta razón es fundamental reflejar en este Trabajo Fin de Grado las dos vertientes de la labor de investigación que se ha llevado a cabo. Por una parte, es indispensable contextualizar los referentes desde un punto de vista histórico: para entender el valor conceptual del álbum ilustrado y sus implicaciones didácticas en la actualidad, es necesario conocer su trayectoria. Por ello, hemos recogido la evolución diacrónica y los hitos más relevantes en su progreso y desarrollo, para poder elaborar posteriormente una definición. Asimismo, se ha propuesto un esquema que alberga las distintas tipologías de álbum lustrado que podemos encontrar en la actualidad.
6 La otra aportación teórica corresponde a un enfoque de carácter más técnico, en el que se realiza el análisis tanto de las ilustraciones como de la semántica y los elementos materiales que conforman el álbum ilustrado Caperucita Roja de Adolfo Serra. Toda esta información nos sirve de marco para situar la parte de aplicación práctica del Trabajo Final de Grado: un análisis de la primera respuesta lectora al álbum estudiado por parte de niñas de entre tres y seis años de edad. Diversas razones fueron las que nos llevaron a elegir éste álbum para el análisis de la respuesta lectora. En primer lugar, nos situamos en un campo con sujetos de tres a seis años, niñas algunas de ellas pre lectoras y otras lectoras en un nivel bajo, motivo por el cual el empleo de un álbum ilustrado sin palabras nos facilitaría el análisis de la interpretación de las ilustraciones con la ausencia total de un adulto narrador. Por otro lado, el álbum está basado en el famosísimo cuento de Caperucita Roja, por lo que las niñas podían albergar una seguridad en la sucesión de los hechos. Otra de las razones es que el álbum está compuesto por unas ilustraciones simples y minimalistas, detallando lo expresamente importante y significativo, sin decorados ni rellenos: la historia en sí misma. Así, las niñas tendrían la información útil y necesaria que les ayudaría a formar la historia. A través de la observación y el análisis de la primera respuesta lectora ante un álbum ilustrado sin palabras, observamos que, tratándose de pre-lectores, estas niñas sabían hilvanar y tejer esa historia visual que se le formaba ante sus ojos, fijándose en detalles, elaborando hipótesis, etc. Llevar a cabo una actividad lectora como esta nos ayudaría a saber si nuestras ideas sobre los elementos del álbum y su significado serían acertadas o si el álbum elegido sería el apropiado para la edad. Para terminar nuestra exposición, a modo de reflexión, aportaremos algunas conclusiones que hemos extraído de la realización de este trabajo y que de alguna manera defienden la utilidad de éste.
7 OBJETIVOS Y METODOLOGÍA Este trabajo tiene como propósito principal la elaboración de un proyecto de investigación y una reflexión sobre el álbum ilustrado infantil, considerándolo como uno de los pilares fundamentales de la educación infantil. En particular, se concentra en una propuesta de análisis de cuestiones lingüísticas, no exclusivamente verbales, sino especialmente fundamentadas en la imagen como mensaje y se ofrece un modelo de aplicación al aula basado en la lectura de la imagen sin otro apoyo verbal que la tradición oral, examinando así, la primera respuesta lectora de niños ante un álbum ilustrado. Los objetivos generales que han guiado este trabajo son los que marca la normativa vigente en cuanto a la etapa de Educación Infantil, recogidos en la Orden de 5 de agosto de 2008 (publicada en BOJA del 17 de octubre de 2008). Especialmente los formulados así: La comunicación en la escuela potenciará las capacidades relacionadas con la recepción e interpretación de mensajes, y las dirigidas a emitirlos o producirlos, contribuyendo a mejorar la comprensión del mundo, la expresión original, imaginativa, creativa y funcional; y a ser críticos en la utilización de estos lenguajes. En el uso de los distintos lenguajes, niñas y niños irán descubriendo, con la mediación de las personas adultas, las posibilidades expresivas de cada uno de ellos para utilizar aquellos que consideren más adecuados a lo que pretenden expresar o representar. De esta manera se facilitará que adquieran los códigos propios de cada lenguaje y los utilicen según sus intenciones comunicativas, acercándose a un uso cada vez más propio y creativo de dichos lenguajes. (pp. 37-38) Se menciona en esta Orden la necesidad de estimular el lenguaje plástico en el alumnado, y de esa necesidad provienen los objetivos específicos de este trabajo: aplicar lo aprendido en el Grado de Educación Infantil a un empleo óptimo en el aula de este recurso: el álbum ilustrado (que integra diferentes simbólicos), comprendiendo qué es y qué criterios pueden emplearse para su valoración. La metodología que ha seguido este proyecto ha sido, antes que nada, de búsqueda bibliográfica, comparación de materiales, investigación y reflexión, mientras que se han ido formulando las opiniones propias y las conclusiones. Establecer con exactitud qué es un álbum ilustrado no es lo que podríamos llamar una tarea fácil. Un formato que ha ido evolucionando progresivamente a lo largo de la historia y que, debido a ello, ha ido subrogando la carga narrativa a la imagen, puede ocasionar, especialmente a los educadores, cierta aprensión. Es por ello que hemos establecido una definición de álbum, porque ayuda a saber a qué nos enfrentamos
8 cuando tenemos delante un libro de estas características. Para ello hemos revisado las propuestas de diferentes autores, considerando a veces las características que otros desechaban o evitando en ocasiones puntualizaciones que carecían de importancia. Al comenzar este proyecto, la carencia de material crítico sobre este formato literario se hizo patente. Es por ello que encontrar el libro El arte de ilustrar libros infantiles de Salisbury y Styles me permitió acceder a la información básica sobre la historia del álbum ilustrado y las distintas técnicas que han sido usadas. Este libro se ha seguido fielmente durante la aproximación al concepto de álbum ilustrado, junto con otros títulos, mencionados en el apartado de Bibliografía, en menor medida. Para el análisis del álbum ilustrado de Caperucita Roja, especialmente en el aspecto visual y no tanto narrativo, agradezco el papel fundamental de Siete llaves para valorar las historias infantiles, de Teresa Colomer. Este libro aportó una visión muy detallada del uso de las imágenes para crear una historia: de la posición, de los elementos, la iconografía, y los colores, entre otras claves. Quisiera subrayar la importancia de todo lo aprendido durante estos cuatro años de formación universitaria a la hora de abordar un proyecto como este. En relación al tema de mi trabajo, debo señalar que nunca antes había reparado en este tipo de libro, pero los conocimientos adquiridos durante la asignatura “El Hecho Literario y la literatura infantil” fueron de especial ayuda al analizar la semántica propia de los cuentos populares infantiles, junto con el libro Psicoánalisis de los cuentos de hadas, de Bruno Bettelheim, que me permitió alcanzar un significado más profundo detrás de las andaduras de Caperucita Roja.
15 destacan varios diseñadores gráficos. Entre ellos, el estadounidense Paul Rand (19141996), se centra en el álbum ilustrado con su obra Sparkle and Spin (1957) presentando un conocimiento lúdico y sofisticado de la relación entre palabras e imágenes, formas sonidos y pensamientos. Ilustración 7, Rand, P. (1957). Sparkle and Spin. San Diego: Harcourt Brace & Co. Por otro lado, el holandés luego estadounidense Leo Lionni (1910-1999) será otra de las figuras clave en el ámbito de los álbumes ilustrados, desarrollando interesantes posibilidades narrativas por ejemplo, como vemos en su obra Little Blue and Little Yellow (1959) con formas simples simulando papel rasgado para descubrir cómo se separan los amigos azul y amarillo y, cuando se abrazan, felices por reencontrarse, se convierten en verde. Este álbum establece comunicación a muchos niveles, introducción al color y a las formas, pero también a las razas y a la tolerancia. Ilustración 8, Lionni, L. (1959). Little Blue and Little Yellow. Nueva York: McDowell. Maurice Sendak (EEUU, 1928-2012) está considerado uno de los mejores ilustradores de álbumes infantiles, y sin duda, fue uno de los primeros en influir en los educadores, además de en los niños, los padres y la comunidad artística. Where the Wild Things Are (1963), en español conocido como Donde viven los monstruos (2007) no fue el primer álbum de Sendak, pero si el primero en ejercer un enorme impacto en niños y adultos por igual. Esta obra trata, en esencia, sobre el amor, pero también sobre la ira, el odio,
16 las obsesiones, las relaciones de poder entre adultos y niños. Lo que convierte a esta obra en un pieza maestra es la manera en la que Sendak trabaja a muchos niveles para transmitir la profundidad de los sentimientos del protagonista a través del color, la forma y la composición. Con las múltiples aportaciones del estadounidense, vemos como el lenguaje de la ilustración aparece ya considerablemente enriquecido. Ilustración 9, Sendak, M. (1963). Where the Wild Things Are. Londres: The Bodley Head. A partir de la década de los 70, consideraremos los libros del británico Anthony Browne (1946), cuyos libros atraen a niños y adultos desde entonces. Su obra es característica por su uso imaginativo de la metáfora visual para crear historias cargadas de significados, que los lectores de todas las edades tendrán que ir descubriendo. Destacamos su obra Gorilla (1983) con una historia fascinante y potente, divertida y conmovedora. Como destacan Salisbury y Styles (2012, p. 41) “las meticulosas ilustraciones del artista casi siempre incluyen sutiles referencias a pinturas ya conocidas, trampantojos y toques de humor visual”. Este álbum muestra el anhelo de compañía de una niña que vive con su padre, el cual no tiene tiempo para pasar con ella. Ese aislamiento y desolación se retratan con gran belleza a través de imágenes metafóricas evocadas en colores tenues, que contrastan con una gama intensa para representar la felicidad y fantasía que experimenta la niña cuando está con el gorila, personaje que sustituye simbólicamente al padre ausente. Ilustración 10, Browne, A. (1983). Gorilla. Massachusetts: Candlewick Press.
17 En la década de los ochenta podemos encontrarnos las tradiciones del álbum ilustrado transformadas y renovadas, por ejemplo, en el caso del americano Lane Smith (1959) y su obra en colaboración The three Little pigs (1989), cuya historia consiste en no creer en nada de lo que se narra, ya que todo lo que se dice con palabras se contradice con las imágenes que las acompañan. A día de hoy, tanto ilustradores como teóricos del tema aportan su opinión respecto al concepto de álbum ilustrado, qué debe incluir y que no, cuáles son sus características para considerarlo álbum. Después de haber considerado diferentes perspectivas y una vez revisada la historia del álbum, ofrezco en este trabajo mi propia definición. Lo que podemos encontrar más particular del álbum ilustrado es que la “voz narrativa” abandona poco a poco lo verbal en favor de una “voz visual”. Las palabras, algunas veces, pueden hasta omitirse, pasando a ser el texto la imagen que debe leerse. Un álbum no es solo o texto o palabra, es también un proceso de alfabetización visual. Además es un recurso educativo, portador de historias tradicionales, valores y alfabetismo. El niño o niña es ahora capaz de leer de manera individual, apoyándose en la imagen, extrayendo toda la información a través de colores, orientaciones y gestos. La característica más destacable es, sin duda, la ambigüedad que suscita la interpretación de un álbum, demandando un mayor esfuerzo interpretativo por parte del lector. 1.2. TIPOS DE ÁLBUMES Ante el propósito de establecer una tipología del álbum ilustrado, no nos limitaremos a realizar una enumeración de rasgos con propósito excluyente, sino que, como hemos planteado anteriormente, tendremos que tener en cuenta su desarrollo a lo largo del tiempo, para llegar a una aproximación útil de qué es el álbum ilustrado y considerar así una tipología lo más rica posible. No obstante, para poder apreciar y distinguir los matices de este tipo de libro, nos ayudaremos de un esquema propuesto por dos norteamericanas: María Nikolajeva y Carole Scott (2001, cit. Vásquez, 2014):
18 Nikolajeva y Scott exponen las posibles combinaciones que podemos encontrar entre la palabra y la imagen. Observamos que su esquema contempla desde aquellos libros que son únicamente textos narrativos hasta aquellos que son álbumes sin palabras. Centrándonos en el álbum ilustrado, contemplado en el cuadrante azul, las autoras sitúan en el centro al álbum y sus variantes: los álbumes simétricos, en los que la imagen y texto narran una historia; los álbumes complementarios, en los que o bien la imagen o bien el texto va a apoyar al otro, reforzando lo que describe; los álbumes expansivos, en los que la imagen soporta la narrativa textual o en los que el texto depende de la narrativa visual; los álbumes contrapunto, en los que el texto y la imagen se replican o ironizan; y los álbumes silépticos, en los que con la presencia de palabras o sin ellas, narran la historia de manera independiente. Para clarificar la clasificación, hemos buscado algunos ejemplos que podrían ayudar a comprender mejor lo que las investigadoras norteamericanas han tipificado. Si quisiéramos tomar un álbum sin palabras, podría servirnos El globito rojo (1996) de la ilustradora italiana Iela Mari (1931-2014), donde la fuerza narrativa la sostienen solo y exclusivamente las imágenes. No hay texto, por lo que la secuencia se marca con algunas variaciones que instan al lector a pasar página. En las imágenes se presenta la historia de un globo que, sin palabras, se va convirtiendo al pasar las páginas en diversos objetos con los que guarda una semejanza: una manzana, una mariposa, una
19 flor… 1 La verbalización de un álbum como éste implica una lectura previa atenta y muy bien elaborada. Ilustración 11, Mari, I. (1996). El globito rojo. Pontevedra: Kalandraka En el otro extremo, para ejemplificar un libro con imágenes ocasionales, podríamos considerar El pescador y su mujer (1984), obra de los Hermanos Grimm. Es un texto narrativo clásico donde se van conjugando en ocasiones ilustraciones, con el fin de decorar. Sin embargo, no constituyen una narración, ya que al ponerlas unas detrás de otras, estas carecen de sentido. 2 Ilustración 12, Grimm, J. & Grimm, W. (1984). El pescador y su mujer. Madrid: Anaya. Ilustrado por John Howe. En medio de estos dos extremos, en el cuadrante azul, nos encontramos con lo que Nikolajeva y Scott han clasificado como libro-álbum y sus respectivas tipologías. El más característico podría ser el álbum de contrapunto, en el que la ilustración e imagen concuerdan para crear la historia narrativa. Un ejemplo podría ser El paseo de Rosalía (2011) de Pat Hutchins (1942). En este álbum podemos ver la manera en la que el texto y la imagen se complementan de una forma muy interesante: el texto cuenta de manera 1 Véase Mari, I. (1996). El globito rojo. Kalandraka, Pontevedra. Interpretación de Sara Iglesias disponible en https://www.youtube.com/watch?v=wuTZX3uIWg8 2 Véase la interpretación de Mercedes Pérez disponible en https://www.youtube.com/watch?v=TfLT2y_TXOo
20 sencilla los diferentes sitios por los que pasa una gallina al dar un paseo y la imagen narra lo que el texto no dice: que un zorro la está persiguiendo. Ilustración 13, El paseo de Rosalía; Pat Hutchins. Sevilla: Kalandraka Ediciones Andalucía. Como hemos podido comprobar anteriormente en esta clasificación, junto con el itinerario histórico que ha seguido el álbum ilustrado, podemos concluir que el álbum sugiere matices, variaciones, cruces e intercambios que están siempre sujetos al interés de la creatividad de los autores y principalmente de los lectores. Se toma lo que se necesita, lo que está en concordancia con el objetivo de un interés, y es por ello que establecer una tipología es una misión compleja y amplia, que abarcaría numerosas modalidades. Así pues, esta tipología realizada por Nikolajeva y Scott nos da la oportunidad de ver las relaciones del texto para con las ilustraciones, si ese es nuestro objetivo. Pero establecer qué entra dentro del concepto de álbum y qué no, sería una gestión infructuosa si, como elegimos, lo entendemos como un género abierto y vivo.
21 2. ANÁLISIS DE UN ÁLBUM: CAPERUCITA ROJA DE ADOLFO SERRA Bastan cinco palabras –niña, bosque, flores, lobo, abuela– para que cualquier persona de nuestra sociedad evoque y responda: Caperucita Roja. Gianni Rodari, Gramática de la fantasía. Puesto que el álbum ilustrado se ha convertido en un recurso extraordinario para la inmersión literaria de los primeros lectores, es de suma importancia realizar una valoración de las características del ejemplar que se le va a ofrecer al lector. No todo vale. Durante ese proceso de lectura de un álbum sin palabras, el lector incluirá esas palabras implícitas en las imágenes y esto conllevará un impacto en su proceso de mirar, leer y crear significados. El modelo didáctico que se propone está basado en el realizado por Isabel Tejerina Lobo (2008) concebido para la modalidad de álbum que fusiona el lenguaje verbal con el lenguaje visual. Puesto que el álbum elegido por nosotros para el análisis no contiene narrativa verbal, la aplicación de este modelo no será rigurosa. También han sido tenidos en cuenta los diferentes instrumentos de análisis indicados en Siete llaves para valorar las historias infantiles de Teresa Colomer (2005), así como el análisis multimodal que realizan Guijarro y Sanz en su artículo “La interacción texto / imagen en el cuento ilustrado” (2007). De Gutiérrez García (2002) extraemos muestras de análisis de diferentes formatos. 2.1.PRESENTACIÓN DEL ÁLBUM Adolfo Serra (Teruel, 1980) es el autor del álbum que vamos a analizar: Caperucita Roja (2011), con el que obtuvo el Premio Dragón Ilustrado 2011 y con el que resultó finalista del Premio Álbum Ilustrado del Gremio de Libreros de Madrid en el año 2011 y del Premi Junceda Ibèria en 2012, entre otros reconocimientos. Respecto a su trayectoria profesional, la información está extraída de la página dedicada a Adolfo Serra por la web de la agencia de ilustradores Pencil Iustradores, donde se presenta al autor a través de sus respuestas a un cuestionario personalizado. Estudió Publicidad y Relaciones Públicas y trabajó en varias agencias de publicidad, pero pronto volvió a su pasión de la infancia: dibujar, retomando los lápices y las acuarelas de la Escuela de Arte 10 de Madrid. Desde entonces su mesa se ha llenado de colores, texturas y papeles. En la actualidad se dedica principalmente al campo de la ilustración editorial y prensa. Sus ilustraciones han sido seleccionadas en varios concursos y exposiciones internacionales, como la Feria del Libro de Bolonia (Italia), la Bienal de
22 Ilustración de Bratislava (Eslovaquia), el Catálogo Iberoamericano de Ilustración (México), la Feria del Libro de Sharjah (Emiratos Árabes) o los CJ Picture Book Awards (Corea). Su obra Caperucita Roja fue publicada en 2011 por la editorial Narval Editores. No se podría considerar a Serra el autor del cuento original, sino un recreador de una historia tradicional que posee muy variadas y diferentes versiones. El argumento parte del tradicional cuento de Caperucita Roja siguiendo la versión de los hermanos Grimm, con un leñador que salva a la abuelita y a la niña abriendo el vientre del lobo. 3 Pero en esta representación, el protagonista indiscutible y omnipresente es el lobo, cuyo pelaje conforma el bosque, a través del cual se conduce a Caperucita en una aventura desde la punta de la cola en la que se sitúa su casa, hasta que entra, literalmente, en la boca del lobo, movida por la curiosidad (Imágenes I y II) 4 . En este relato visual, Caperucita Roja es reducida a un ser pequeñito y dulce, que, inocentemente, inicia su recorrido hacia la casa de la abuelita. La madre de Caperucita le indica que no se distraiga del camino, que siga recto el sendero. Pero Caperucita, en esta versión, se distrae con una mariposa roja, que a partir de los datos aportados por el autor (Serra, 2016) es esa metáfora que la representa en las intenciones del lobo hacia ella. Existe una persecución, una danza de deseo con la mariposa, la engaña, la acecha y finalmente la devora. El lobo no mata por hambre, sino por placer, y experimenta esa caza como baile y juego, espera, hasta el último momento para acabar con Caperucita (Imagen III). Así, esa mariposa es también una metáfora directa de Caperucita, de su niñez que se termina y la necesidad de jugar y explorar, hasta que ambas son finalmente devoradas. Para comprender mejor las connotaciones que sugiere esta mariposa, debemos tener en cuenta el legado metafórico que esa imagen hereda de la poesía. Haremos referencia a la “Sonatina” de Rubén Darío (1991) en la que una princesa que podemos imaginar de la edad aproximada de Caperucita, está triste. La niña ya no está conforme, no es feliz con lo que tiene, algo le está faltando: La princesa no ríe, la princesa no siente; la princesa persigue por el cielo de Oriente la libélula vaga de una vaga ilusión. (Darío, 1991, p. 97) 3 En la versión de Caperucita Roja de los hermanos Grimm la figura masculina y símbolo del orden establecido es el leñador, como ya se ha mencionado. Es en esta versión de Serra que la figura de autoridad no está definida de forma concreta (no hace alusión a objetos simbólicos para su identificación, ya sea un hacha, escopeta, etc.), sino que prefiere sugerir cualquiera de las implicaciones tradicionales que posee: cazador, leñador, guardabosques, etc. 4 Véase en el Anexo la selección de imágenes a las que iremos haciendo referencia. A partir de ahora se indicará el número de la imagen, siempre incluida en el Anexo.
23 Este último verso podemos relacionarlo fielmente con la ilustración en la que Caperucita mira fijamente a la mariposa, que vuela libre, sin límites y a su antojo. La mariposa tiene el poder de hacer todo lo que ella no puede, y la mira con el anhelo y deseo de tener esa libertad (Imagen IV): ¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa quiere ser golondrina, quiere ser mariposa, tener alas ligeras, bajo el cielo volar. (Darío, 1991, p. 98) De nuevo vemos reflejado el valor metafórico de la mariposa, y podemos asumir que, como el propio Serra declara: “sí que esa mariposa es una metáfora de Caperucita. De su inocencia, de su niñez y curiosidad. Y de alguna forma se pierde parte al vivir esta aventura y enfrentarse al lobo” (Serra, 2016). Todas las ilustraciones de este libro suponen una metáfora del miedo, la incertidumbre, la curiosidad, la inocencia y la lucha constante entre el bien y el mal, como explicita Serra (2016) en una entrevista realizada durante la realización de este TFG por vía email. Las connotaciones sexuales están presentes aunque no sean visibles para la infancia. En palabras del autor (Serra, 2016), su objetivo para con el álbum fue una interpretación de un cuento clásico que ha tenido diversas versiones y por tanto, forma parte de la tradición de muchas culturas, por lo que los símbolos alrededor del color rojo y la caperuza están presentes. Por un lado, la caperuza roja señala el paso a una edad adulta, de niña a mujer (o adolescente) o bien, estaría relacionado con la menstruación y los depredadores sexuales que habitaban en bosques reales o simbólicos. No debemos olvidar que en cierta forma, este cuento comenzó oralmente para alertar a las niñas y niños de los peligros de abandonar los caminos seguros. El bosque, como representación psicoanalítica del mundo de los adultos, es ese lugar de transición donde muchos protagonistas de los cuentos entran como niños y salen como adultos, como ocurre en Hansel y Gretel (1812). También, el vello del lobo aquí, que representa el bosque, es otra de las connotaciones sexuales. Es tosco y duro, tal y como una niña podría percibir ese tacto, son prácticamente, pinchos para ella. Estos árboles, estos vellos del cuerpo masculino, hirsutos y erizados, excitados, en ningún momento dejan de verse durante toda la historia (Imagen V). La amenaza constante de ser devorada podemos considerarla como el tema central del álbum. Caperucita lucha contra una presencia, el lobo, que se encuentra realmente presente en todas las ilustraciones: no está en el camino hacia la casita de la abuela (Imagen VI), sino que es el camino. El título, como es habitual en la narrativa tradicional, coincide con el nombre de la niña, Caperucita Roja, o más bien su apodo, con énfasis en el color de su principal atributo como personaje. El rojo es el color que simboliza la vitalidad y las emociones violentas,
24 sobre todo las de tipo sexual. La capa roja que la abuela regala a Caperucita se puede considerar como símbolo de un incipiente atractivo sexual, la llegada de la menstruación. Así, el diminutivo del nombre sugiere que no solo la caperuza es pequeña sino también la niña. Es demasiado pequeña, no para llevar la caperuza, sino para conseguir lo que estas ropas simbolizan y lo que el llevarlas significa (Imagen VII). La estructura narrativa de este álbum se corresponde con el esquema tradicional de la narración formado por planteamiento, nudo y desenlace: es decir, que respeta el esquema original del relato. En el planteamiento se expone una situación inicial en la que se interpreta un enigma: la casa de Caperucita ya está siendo acechada por el lobo, cuando todavía la niña no ha salido de su casa (Imagen I). Continúa con las diferentes etapas de la observación constante del lobo hacia Caperucita mientras ésta se dirige hacia la casa de la abuela (Imagen VIII), hasta que son engullidas ambas por el lobo (nudo) (Imagen IX). Y, por último, como desenlace observamos la vuelta a la vida de la niña y la abuela. Es una estructura lineal, la historia va avanzando de forma progresiva desde el inicio hasta el final. En este álbum, esta estructura es apoyada por el recorrido que hace Caperucita por el camino, siendo este representado por el cuerpo del lobo desde la cola hasta el hocico. La ausencia de narración verbal sugiere un espacio dejado a los lectores, a la persona que o bien interpreta las imágenes o cuenta el relato por transmisión oral llevando así a la niña a meterse en la boca del lobo. 2.2. ELEMENTOS FORMALES DEL ÁLBUM Este álbum es cuadrado y de tamaño mediano. El soporte del papel es cartulina, con un gramaje de 200 gr, con una textura mate y rugosa, siendo así muy adecuado para el manejo del lector desde edades tempranas y presentando consistencia. La portada del álbum es la primera información que el lector obtiene y su principal atractivo. En este álbum, vemos cómo la ilustración que presenta se expande también a la contraportada, siguiendo la línea de doble página que muestra todo el álbum. Podemos ver cómo Caperucita, oculta tras un árbol observa a una mariposa roja que vuela en el sentido opuesto. Los árboles que conforman la portada están sin hojas, color negro con brillos azulados en sus troncos, reflejo de la nieve invisible. La disposición de los árboles a lo lago de la portada y contraportada es dispersa, hay una distancia. La orientación de éstos da sensación de apertura, de grandeza, inclinados hacia la derecha en el lado derecho y hacia la izquierda en el lado izquierdo. Igualmente ocurre en la contraportada. Al abrirse, las ilustraciones adquieren un formato horizontal, algo novedoso y atractivo en el manejo de lectura. El autor ha optado por el formato de página doble, que
31 enigmático. Podemos observar cómo la figura esta nuevamente situada en la página derecha, incitando así a pasar página. Caperucita se mete en la boca del lobo. Escala diente tras diente hasta subir el último peldaño de la boca del lobo. Dos hechos aceleran esta ilustración incitando a que se pase página: por un lado, Caperucita está situada en el lado derecho y ha recorrido más camino que el que le falta por recorrer, y por otro, está ascendiendo hacia esa boca que quiere engullirla. La abuela es un ser invisible para el lector, hay una cierta identificación con Caperucita: no podemos verla. Los marcos de los cuadros o ventanas nos obligan a detenernos en la imagen, a prestarle atención a lo que quieren representar haciendo referencia al mítico discurso y el más recordado por todos los que alguna vez han sido oyentes y lectores del cuento: Caperucita, al llegar a la cama de su abuelita y ver que no la recibía, le preguntó: - Abuelita, abuelita, que manos tan grandes tienes… - Para tocarte mejor. - Abuelita, abuelita, que orejas tan grandes tienes… - Para oírte mejor.
32 - Abuelita, abuelita, que ojos tan grandes tienes… - Para verte mejor. - Abuelita, abuelita, que boca tan grande tienes… - ¡Para comerte mejor! 6 Un lobo feroz y violento ataca a Caperucita. Ésta, sorprendida, es representada nuevamente minúscula en comparación con el lobo. La diferencia de altura aporta una situación de desigualdad. Caperucita, con la boca abierta, reflejo la sorpresa y el miedo, mira hacia arriba mientras la lengua roja del lobo es ilustrada del mismo tono y color rojo que Caperucita, pudiendo saborearla con anticipación. Negro y oscuridad. Una doble página alberga dos pares de ojos que se observan y se conocen. La abuela y Caperucita están en el vientre del lobo. Aquí el ilustrador ha sabido reflejar la figura tanto de la abuela como de la niña, solo mediante los ojos, en el sentido de que se aprecia el tamaño y la dirección en la que se miran la una a la otra. 6 El siguiente fragmento ha sido una aportación personal del modo en que se me fue transmitido el cuento en mi infancia, proyectando así el objetivo que se persigue en este proyecto, que es la relación de los álbumes infantiles modernos con la tradición oral.
33 Siguiendo una pequeña convención en la que la juventud tiene el blanco de los ojos abajo, y la vejez tiene el blanco de los ojos arriba. Un halo de luz ilumina la escena siguiente para dar paso a la vuelta a la vida de Caperucita y su abuelita a manos del leñador. La abuela no es un personaje que sea necesario destacar, por lo que el ilustrador le da forma, casi inacabada a la figura, con tonos en gris, como un fantasma. Esa luz es solo para Caperucita, ignorando alumbrar así a la protectora. La abuela, el leñador y Caperucita no llegan a terminar de cogerse de la mano. Los pies de los personajes miran hacia delante, instando a Caperucita a dejar atrás el pasado y olvidar lo vivido, mientras que ella, que ya sabe lo que representa el lobo, le sonríe. Caperucita no quiere continuar con la vida que tenía antes, una parte de ella ha cambiado. La abuela, consciente de este hecho, gira su cara mirando hacia otro lado, sabiendo ya que no puede controlar a Caperucita.
34 3. RESPUESTA LECTORA ANTE UN ÁLBUM SIN PALABRAS La lectura es un proceso de reconstrucción, de completar vacíos, de llenar silencios. Fanuel Díaz, Leer y mirar el libro-álbum: ¿un género en construcción? 3.1. DESCRIPCIÓN DE LA INTERVENCIÓN Desarrollar la competencia lectora y literaria, así como el lenguaje artístico y su interpretación, se ha convertido en el enfoque principal que se le otorga al uso del álbum ilustrado en un aula. Pero, cuando a un niño o niña se le ofrece un álbum sin palabras, el lenguaje artístico y la interpretación que él o ella le da, conforma su propio desarrollo literario y lector. La lectura es de suma importancia en el desarrollo infantil, y no sólo para una formación en la competencia literaria, sino para desarrollar otras muchas capacidades que son de vital importancia para adquirir una formación en diferentes ámbitos afectivo y social, comunicativo, lingüístico en diferentes lenguajes y formas de expresión, juego simbólico, creatividad e imaginación y que proporcionan un desarrollo integral en los niños y niñas (Lionni, 2003). Así, ante las ideas que abogan en favor del uso del álbum ilustrado, nos propusimos llevar a cabo una primera lectura de un álbum sin palabras. Las niñas que realizaron esta lectura no habían tenido antes ningún contacto con álbumes ilustrados, por lo que para ellas fueron totalmente una novedad. En la metodología utilizada durante las sesiones con las niñas, primó una total libertad para que pudiesen transmitir lo que veían y leían en las imágenes. También, ante dudas e indecisiones, la entrevistadora les ofrecía algunas guías para poder continuar con el análisis. Dichas sesiones tuvieron lugar con siete niñas, dos de ellas tenían 3 años, tres niñas contaban con 4 años y otras dos tenían 5 años. La actividad fue llevada a cabo en las respectivas aulas de cada niña en su colegio, con un ambiente silencioso y favorecedor a la concentración. La relación de la entrevistadora con las niñas fue de cercanía, sentían el apoyo que ésta le aportaba al acompañarlas como guía en la lectura, puesto que era, como hemos mencionado anteriormente, su primera toma de contacto con un álbum ilustrado sin palabras. El primer contacto con el álbum fue primordial: se les dio una primera oportunidad de ojear el álbum, sin lectura en voz alta ni tiempo limitado. Tras finalizar este periodo, se les preguntó qué característica principal reinaba en todo el álbum, y todas respondieron que no tenían palabras. La entrevistadora les aclaró en este caso que, aunque careciera de palabras, ello no era un impedimento para poder leer el libro, puesto que ya con las imágenes e ilustraciones lo habían hecho. Su segunda toma de contacto y, por tanto, la
35 lectura en voz alta como se había planeado, se grabó en voz en un dispositivo para su posterior transcripción. 3.2.TRANSCRIPCIONES DE LAS LECTURAS DEL ÁLBUM POR PARTE DE LAS NIÑAS Entrevista a Adriana. Edad: tres años. Realizada el 20 de abril de 2016. Inicio: 11:30 h; fin: 11:34 h. Duración total: 4 minutos. E: Adriana, ¿alguna vez has visto un cuento sin palabras? A: No. E: Pues mira. Si no tiene palabras, ¿tú crees que si miras las imágenes eres capaz de leerme el cuento? A: Sí. E: pues ¡cuéntamelo! A: Había una vez… una casita. ¿La de Caperucita? E: Claro. ¿Y qué pasó? A: Se había ido. Se subió al lobo. E: ¿Se subió al lobo? Si ella iba caminando por el bosque… A: Es que es el lobo. Y aquí, Caperucita está otra vez en el bosque. Con una mariposa. El ojo del lobo. E: Los dos ojos, ¿no? ¿Qué significa eso? A: Que hay dos Caperucitas. Dos hay. E: ¿Quién es? A: Caperucita y el lobo. Y la mariposa. El lobo, la lengua, así llegó. E: ¿Qué está haciendo el lobo? A: Cogiendo a la mariposa.
36 E: ¿Por qué? A: Porque se la quiere comer. Y se escondió. E: ¿De quién se esconde? A: Aquí está la caja, la casa. Y volvió. Y subió la escalera, mm, el diente. E: Muy bien. A: ¿El diente? E: Claro, son los dientes del lobo. A: Fotos. Las del lobo. Son fotos del lobo, a la pata del lobo, a la otra pata del lobo, a los dientes. Y mira, a la cola. Y le quiso comer, y sacó la lengua. E: ¿Qué pasa aquí? A: Estaba oscuro. E: ¿Esto qué significa? A: Los ojos del lobo y de la Caperucita. E: ¿Quién es? A: La abuela, creo. E: ¿Pero dónde están? Es que está todo oscuro. A: En la boca del lobo. El leñador se las llevó, las salvó. Y la mariposa se fue, volando. Entrevista a María. Edad: tres años. Realizada el 20 de abril de 2016. Inicio: 11:38 h; fin: 11:50 h. Duración total: 12 minutos. E: Este libro es especial, es un cuento sin palabras. ¿Qué crees que significa? M: Que lo tengo que ver. ¿Y te lo digo? E: Sí. M: El fuego empezaba por aquí. E: ¿Esto qué es? M: Un bosque. Porque aquí están los árboles. Y
37 después venía el lobo. Mira ¿ves? E: Ya está aquí el lobo. M: Y la Caperucita estaba andando encima del lobo. E: ¿Encima del lobo? M: Sí, porque puso aquí su casa el lobo. Iba andando por aquí y el lobo la veía. E: ¿La estaba mirando? M: Sí. Y aquí está la casa (retrocede a la primera página del álbum). Y ésta es la cola del lobo, que iba por la chimenea, después por la casa y después por aquí. Y por la chimenea. Porque salió de aquí. Era la cola. La cola. E: ¿Y qué pasa ahora? M: Que vino una mariposa. Mira ¿ves? La Caperucita Roja. Y mira. Mira. Sus dos ojos. Porque los amarillos son del lobo. Y estos son sus pelos para comérselos. Y mira todo su cuerpo. Y a la mariposa no le gustaba. Pero aquí sí le gustaba. Porque no estaba triste. Y cuando estaba levantado, y aquí se la iba a comer. Y aquí no vino la mariposa. Porque estaba triste. E: ¿Otra vez estaba triste? M: Sí. Estas dos estaban triste. Y mira la Caperucita Roja por aquí y el lobo aquí. E: ¿Qué está haciendo Caperucita? M: Está escondida debajo de su pie. Para que no venga el lobo. ¡Pero si el lobo estaba aquí! Y después por la nieve, yo creo que ésta es su casa. E: ¿Su casa? ¿La de Caperucita? M: Mira ¿ves? aquí está la casa. E: ¿La suya o la de su abuelita? M: La de su abuelita. La suya pero es suya, de su abuelita. Y estaba llegando. Y estos son los
38 cuernos del lobo. Para subir la Caperucita. Y también son las montañas. Aunque se parece más a las montañas. E: ¿Se parece más a las montañas? M: Sí, porque está aquí pegado. Y las montañas son así, una que se cae, y otra que está de pie. Como las montañas que están de pie. E: Caperucita está subiendo. M: Pero iba caminando. Y ya llegó. Ya llegó. A la casa de su abuelita. ¿Ves? La cama está. Y mira el lobo. Y son habitaciones. Y esta es una habitación de su abuelita. Y ahora se la iba a comer el lobo. Sí, porque mira: su boca para comérsela ahora. Y aquí está el lobo y aquí Caperucita Roja. O ésta es Caperucita Roja y éste es el lobo. E: ¿Por qué piensas eso? M: Porque éste así es más malo, es el lobo y ésta es Caperucita Roja. Porque veo los ojos, igualitos. E: A lo mejor no era el lobo. M: Estaba ya en su boca. Mira, ¿ves? E: Y… ¿Quién más hay? M: ¿Éste? Una roca. Eso es una roca. Aunque yo le veo su cabeza. E: Entonces no es una roca. ¿Puede ser la abuela de Caperucita? M: Bueno, pues sí. Sí es la abuela. (Vuelve atrás) E: Entonces, ¿quién estaba dentro de la boca del lobo? M: Ésta es la Caperucita, y ésta es la abuela (pasa página hacia delante). Y la abuela está preocupada cogiendo su mano, aunque aquí tiene pelo. Y ahora estaba un hombre y su abuela. Y la Caperucita.
39 E: ¿Y están fuera de la boca del lobo? M: Sí, estaban fuera. E: ¿Quién puede ser ese hombre? M: ¿Ese? E: ¿Quién las ha salvado de la boca del lobo? ¿El cazador? M: El cazador. Con su pistola. Y fin. El cuento se ha acabado. ¿Lo contamos otra vez? Entrevista a Victoria. Edad: cuatro años. Realizada el 21 de abril de 2016. Inicio: 11:20 h; fin: 11:25 h. Duración total: 5 minutos. E: Es un cuento sin texto. Lo leemos por las imágenes. ¿Me quieres contar el cuento a mí? V: Sí. Había una vez una casita muy lejana, donde vivía Caperucita. Su mamá le decía que le llevaba a la abuela una magdalena, una flor, y una o dos latas de atún. E: Y ¿qué ves? V: Una casita, eso es el humo. Este es el camino. Caperucita iba por el bosque y se encontró al lobo. E: ¿Pero dónde está el lobo? V: Iba por el bosque. Y le dijo: a ver quién llega más pronto a la casita de tu abuelita. Éste es el camino. Eh ¿está pasando por lo alto del lobo? E: ¿Está pasando por encima del lobo? V: Sí. Pero el lobo llegó antes y Caperucita se quedó atrás. E: Y… ¿Qué vio? V: Una mariposa. Que la está viendo. E: ¿Qué ves? V: Un lobo. Los ojos del lobo. Que miran a Caperucita. El lobo quería asustar a las mariposas. E: ¿Por qué?
40 V: Porque el lobo era de… le cogió los pelos de Caperucita y se hizo un lobo con los pelos. E: ¿Y quería comerse a la mariposa? V: Los lobos, los lobos querían comerse a la mariposa. ¿No ves que éste se la quiere comer? Y éste también. Éste no, ni éste tampoco. E: A lo mejor es un solo lobo. V: No, son muchos lobos. Uno, dos, tres y cuatro. Cuatro lobos. El lobo estaba oliendo el rastro de Caperucita Roja. E: ¿Qué pasó? V: Que Caperucita vio al lobo. Y se escondió en su pata. Y está oliendo el rastro. Y ahora está detrás de ella. Caperucita llegó a la casita de la abuela, pero estaba, estaba llena de nieve. E: ¿Llena de nieve? V: Sí, mira, el camino tiene nieve. Caperucita subió los escalones. Y el lobo vio a Caperucita porque él quería irse a la cama a dormir. E: ¿El lobo quería irse a la cama a dormir? V: Sí, ¿no ves que el lobo está por aquí? E: Y esto, ¿qué son? V: Son cuadros de patas, de ojos y de nariz. O de dientes. El lobo vio a Caperucita y abrió la boca para comérsela. Pero no se la comió. El lobo estaba oscuro en una cueva. Caperucita estaba detrás de esto. E: ¿Qué es esto? V: La abuela. E: Y ¿dónde estarían, en una cueva? V: En la boca del lobo. E: Entonces ¿Quién estaba en la oscuridad?
47 Caperucita caminando por el bosque. Está Caperucita en el ojo del lobo. E: La está mirando ¿no? L: La está mirando a Caperucita. E: ¿Qué ves? L: A Caperucita, seria. E: ¿Por qué estará seria? L: Porque está pasando algo. E: Es probable. L: Y, mmm, ¿están peleando los lobos? E: ¿Tú qué crees que es? L: Que se están peleando los lobos. E: ¿Entre ellos? L: ¡Ah! Mirando a una mariposa e intentando comérsela. Porque están rastreando. El lobo que va a la casa de la abuelita y Caperucita que va por otro camino. Y aquí llega Caperucita a la casa de su abuela y, mmm, aquí que son los dientes, ¿no? E: ¿Tú que crees? L: Que sí. Y creo que Caperucita… un marco que es un cuadro, que el lobo se está escondiendo para que no lo vea. Y el lobo quiere comerse a Caperucita Roja. Y aquí, ¡Ah! Está el lobo y Caperucita, o la abuela y Caperucita. Yo no sé. ¡Ay! Es el pelo del lobo. E: ¿El pelo del lobo? L: Sí, porque éste es el mismo color que éste. Y ¿Esto qué es? ¿La abuelita? E: Pero aquí ha ocurrido algo. Porque hay un rayo de luz. Si quieres puedes pasar la página para averiguarlo.
48 L: Esta es la abuelita con el abuelito, o el cazador o alguien. E: ¿Qué crees que ha pasado? L: Que está recordando algo, viendo algo. E: Si es el cazador es que ha salvado a Caperucita o a la abuelita, ¿no? L: Yo creo que sí. Y ya ha terminado. E: ¿Qué habrá pasado al final? L: Que la abuela y Caperucita estaban metidas en la cama, o en el pelo del lobo. ¡Ah! Que el lobo se ha comido a la abuelita y la abuela se ha convertido en piedra, entonces a Caperucita como se la ha comido también, pues ahora el lobo ha abierto la boca y ha salido este rayo. E: Y ahí parece que se van, ¿no? L: ¿Se van convirtiendo en piedra? Pero esto parece que es piedra. Porque Caperucita está en color y este no está en color. Estas dos páginas no las entiendo. Ésta y ésta no las entiendo. E: ¿Dónde has dicho tú que estaban? L: En la barriguita del lobo. E: Es que, claro, en la barriguita del lobo se está muy oscuro, y llegó el cazador para sacarlas. L: Claro, entonces al cazador también se lo comió. E: El cazador desde fuera le abrió la barriguita al lobo. L: Pero yo no tengo ningún cuento que sea sin letras, así. Pero bueno, me ha gustado mucho. ¿Tienes más? E: Otro día te traigo más, ¿vale? L: Sí.
49 3.3. ANÁLISIS DEL MATERIAL El análisis de las propias palabras de los sujetos, de las semejanzas y las conclusiones que señalan, serán expuestas por la autora de este proyecto a continuación, de forma personal. La voz narrativa que han elegido las lectoras podemos clasificarla en dos modos; por un lado, podemos observar cómo sólo dos de ellas han empezado a relatar el libro en tercera persona, imitando la lectura de historias de manera tradicional (“Érase una vez…”), solo renunciando a este aspecto una de ellas, que lo utiliza al principio para ir abandonándolo gradualmente. Por otro lado, observamos que la mayoría de los sujetos han optado por la mera descripción de lo que iban observando, sin tener en cuenta el hilo narrativo de lectura. Las de mayor edad intentaban relacionar el cuento que conocen y han memorizado con las ilustraciones que se les presentaban, es decir, intentaban seguir el hilo argumental del cuento. Así, podemos observar cómo las de menor edad, al no tener tan presente el cuento, o no haber interiorizado el argumento de éste, se fijaban más en los detalles que les ofrecía el álbum, leían mejor las ilustraciones y dedicaban más tiempo a su significado, disfrutando así más de cada imagen. En cuanto a las explicaciones de las ilustraciones, podemos señalar, a grandes rasgos, varias similitudes y discordancias entre ellas. La portada fue, en todos los casos, un detalle de gran admiración por parte de todas, sabiendo así, tanto las lectoras como las pre-lectoras que se trataba del cuento de Caperucita Roja. En cuanto a las guardas, siendo estas bañadas de color rojo, no fueron tenidas muy en cuenta y carecieron de interés. En la ilustración de la casa de Caperucita, la cual es atravesada por la cola del lobo, tres de ellas observan que se trata de la cola del lobo, mientras que las demás, señalan solo que se trataba de la casita de Caperucita o de la abuelita. También, cuando se aprecia a Caperucita atravesando el bosque por encima del lobo, explicitan que Caperucita camina por encima, sin prestar demasiada atención a este hecho. En cuanto a la mariposa, cuatro de ellas han señalado que hay una mariposa roja al lado de Caperucita, sin llegar a profundizar en este hecho ni a preguntarse el porqué está ahí o qué significa, simplemente no encuentran extraordinaria la figura de una mariposa en un bosque. El resto de las niñas han llegado incluso a ignorar este guiño de la mariposa. La ilustración del lobo con la mariposa, en cambio, les causa a todas desconcierto. Por un lado, algunas identifican a cuatro lobos y por otro a un lobo que quiere comerse a la mariposa. Caperucita sube hacia la casa de la abuelita. En la mirada de las niñas, o bien son dientes, o son montañas o son pinchos. Pero solo una niña especificó que estaba entrando a la boca del lobo. En la ilustración de la casa de la abuelita, todas han detallado que hay unos cuadros colgando de la pared, que ilustran las partes del lobo, y que la abuela no está en la cama. En la siguiente ilustración, saben que, finalmente, el
50 lobo se ha comido a Caperucita. Pero son las siguientes dos ilustraciones las que más conflicto lector les han causado, adelantando y retrocediendo en las páginas para poder sacar una historia de lo que ocurre entre las páginas bañadas de negro. Un par de ojos son de Caperucita, eso lo tienen claro todas, pero el otro par de ojos, o bien es del lobo o bien es de la abuelita. Las que se decantaron por los ojos del lobo, finalmente, tras pasar la página y ver que la abuelita se encuentra en esa oscuridad con Caperucita, vuelven atrás las páginas para rectificar. La escena es, o bien la barriga del lobo, algo que pocas de ellas señalaron en primer momento, o bien una cueva. Solo una de ellas, la de menor edad, entró en el detalle de que la abuelita estaba abrazando a Caperucita, que estaba triste. Ese halo de luz es ignorado por todas, salvo por una, que explicita que se trata de la barriga del lobo rajada por el cazador. La figura del cazador, o leñador, está presente, pero pocas han podido señalarlo como tal. Lo identifican con su padre o su abuelo, a las personas masculinas posiblemente más cercanas a Caperucita. Esto nos lleva de deducir que, como ya hemos mencionado anteriormente, esta figura de autoridad está sujeta a la versión oral que ellas han recibido: si escucharon la versión con cazador, lo identifican con el señor de la pistola; si escucharon la versión del leñador, con el hacha. Pero en ese momento no miran qué dice la imagen, puesto que esta carece de símbolos que indiquen qué personaje sería, sino que recurren a la versión oral y a sus conocimientos previos del cuento. Así pues, la versión oral previa es la que prevalece. En conclusión, cuando se enfrentan al hecho de relatar una historia, los niños intentan imitar a los adultos que se las han contado a ellas. Podemos verlo reflejado cuando usan las “Érase una vez…” “y entonces…” todo ello unido a un tono narrativo que les ayuda a tener esa confianza de afrontar a contar una historia, siendo así el álbum un medio poderoso para la transmisión de la cultura lingüística tradicional. Por otro lado, el hecho de conocer la historia del cuento les impedía llegar a decir y describir algunas variaciones que aporta este álbum, como es el caso de la mariposa roja: al no saber su significado, la mayoría de las niñas la omitían, y otras la mencionaban de pasada. Apoyar a los niños y niñas a la animación a la lectura les proporcionará gradualmente diferentes recursos y material que podrán emplear para las lecturas que realicen. Los límites de este proyecto no nos permiten establecer conclusiones decisivas sobre las respuestas lectoras, debido al limitado número de niños y niñas que estaban disponibles. A pesar de ello, podemos decir, a modo de conclusiones, que la actividad de lectura proporcionó a las niñas una fuente de disfrute que, además, favorece el desarrollo de diversos ámbitos de la persona como el cognoscitivo, afectivo, motriz y social, es decir, favorece al desarrollo integral de la persona.
51 4. CONCLUSIONES A lo largo de este trabajo hemos podido ver cómo el álbum ilustrado es un tipo de literatura que se caracteriza porque la “voz narrativa” abandona poco a poco lo verbal en favor de una “voz visual”. La imagen debe leerse: un álbum no es solo texto o palabra, sino que sugiere también un proceso de alfabetización visual complementario al aprendizaje de las letras. Tenemos un recurso educativo excepcional, portador de historias tradicionales, valores y alfabetismo. El niño o la niña es ahora capaz de leer de manera individual, apoyándose en la imagen, extrayendo toda la información relevante para elaborar su lectura de colores, orientaciones y gestos. La interpretación de un álbum demanda un esfuerzo interpretativo por parte del lector de imágenes, es estimulante y satisfactoria y anticipa en la etapa infantil la satisfacción de poder leer también palabras. El álbum sugiere matices, variaciones, cruces e intercambios que están siempre sujetos al interés de la creatividad de los autores y principalmente de los lectores. Se toma lo que se necesita, lo que está en concordancia con el objetivo de un interés, por todo lo expuesto entendemos el álbum ilustrado como un género abierto y vivo, capaz de sobrevivir a los cambios de formato de la narrativa y a la crisis del soporte libro frente a otros soportes tecnológicos, en principio más atractivos. Como hemos podido comprobar a lo largo del proyecto, es necesario conocer ampliamente la literatura infantil y los múltiples álbumes ilustrados que existen en el mercado para poder decidir cuáles son los más apropiados para nuestros alumnos, teniendo en cuenta en todo momento las características de su desarrollo y los intereses particulares. Educar el criterio del docente implica investigación y dominio teórico pero también ejercicio y toma de decisiones para el aula. En esta segunda fase del trabajo hemos estado analizando los elementos formales y las ilustraciones del álbum sin palabras titulado Caperucita Roja, de Adolfo Serra. Después de haber ofrecido nuestra lectura, la contrastamos con la de unas niñas de entre tres y seis años, primeras lectoras de este tipo de literatura que no habían tenido antes ningún contacto con álbumes ilustrados. Y hemos presentado los resultados. De la experiencia podemos concluir que el álbum ilustrado es especialmente útil en la etapa de Educación Infantil como iniciación a la lectura y su fomento, para el desarrollo lector. Pero especialmente es importante porque, antes de leer, miramos y vemos. Esto quiere decir que, antes de que el pre lector desarrolle habilidades de lectura, capacitará al máximo su disposición de lectura a través de las imágenes e ilustraciones. Ofrecer al niño a leer un álbum ilustrado ampliará su alfabetización visual, su independencia lectora y fomentará un poderoso desarrollo integral. La lectura de este tipo de libro nos permite trabajar otros lenguajes además del verbal, como son el lenguaje audiovisual y las tecnologías de la información y la comunicación, el lenguaje plástico y musical, el lenguaje corporal, etc.
52 Las ideas expuestas en este trabajo quieren ser un repertorio básico de elementos para leer el álbum ilustrado. Pueden servir de referente para todos aquellos interesados en el tema, principalmente, si se enfoca al aula. Y aunque no se tomen en cuenta todos los elementos citados, lo importante es comprender la complejidad y la riqueza de los aspectos que se involucran en el juego comunicativo entre el texto y las imágenes. Dejar de lado o menospreciar todas las posibilidades educativas contenidas en los álbumes ilustrados es perder la oportunidad de formar con otros tipos de lenguajes a otro tipo de lectores, renunciar a un enriquecimiento. Esperamos que este TFG colabore en la valoración de este tipo de material y haga visible el interés de llevarlo en el aula con la mayor profesionalidad posible.
53 5. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Blanco, I. (2013). El álbum ilustrado como recurso para un proyecto de animación a la lectura: una propuesta en contexto (Trabajo Fin de Grado). Universidad de Valladolid, Valladolid, España. Browne, A. (1983). Gorilla. Massachusetts: Candlewick Press. Brunhoff, J. (1931). L’histoire de Babar, le petit éléphant. París: Jardin des mondes. Caldecott, R. (1878). The house that Jack built. Nueva York: Frederick Warne and Co. Disponible en: http://www.archive.org/stream/housethatjackbui00cald#page/n1/mode/2up Carroll, L. (1865). Alice’s Adventures in Wonderland. Londres: MacMillan and Co. Disponible en: http://www.archive.org/stream/alicesadventur00carr#page/n11/mode/2up Colomer, T. (2005). Siete llaves para valorar las historias infantiles. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Crane, W. (1874). The Frog Prince. Londres: George Routledge and Sons. Disponible en: http://www.archive.org/stream/frogprince00cran#page/n5/mode/2up Cuentos imaginados: el arte de la ilustración infantil, (s.f). En DokuArt, Biblioteca y Centro de Documentación. Recuperado el 2 de marzo de 2016 de: http://catalogo.artium.org/dossieres/4/cuentos-imaginados-el-arte-de-lailustracion-infantil-en-construccion/historia/el-siglo-0 Darío, R. (1991). "Sonatina", en Prosas Profanas y otros poemas (ed. Ignacio M. Zuleta). Madrid: Clásicos Castalia, pp. 97-98. Díaz, F. (2007). Leer y mirar el libro álbum: ¿un género en construcción? Bogotá: Grupo Editorial Norma. Durán, T. (2002) Leer antes de leer. Madrid: Anaya. Duthie, E. (28 de febrero de 2011). Donde viven los monstruos: ¡Que empiece la juerga monstruo! (Entrada de un blog). Recuperado de: http://loleemosasi.blogspot.com.es/2011/02/donde-viven-los-monstruos-queempieza.html Garralón, A. (2005). Clásicos Infantiles: Leo Lionni. Abril 15, 2016, de Revista Babar. Sitio web: http://revistababar.com/wp/clasicos-infantiles-leo-lionni/ Greenaway, K. (1879). Under the Window. Nueva York: Routledge and Sons. Disponible en: http://quod.lib.umich.edu/m/moa/aek2791.0001.001?view=toc Grimm, J. & Grimm, W. (1812). Hänsel und Gretel. Kínder und Hausmärchen (pp.114123). Berlín: Realschulbuchhandlung.
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55 Vásquez, F. (2014). Elementos para una lectura de un libro álbum. Enunciación, 19, pp.333-345.
56 6. ANEXO IMAGEN I IMAGEN II