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Implicaciones en la formación del concepto de empleabilidad y la inserción laboral desde la perspectiva de la Convergencia Europea

Díaz Hernández, Ramón

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Ramón Díaz Hernández es Profesor de Geografía Humana desde 1974, Doctor en Filosofía y Letras por la ULL en 1988 y Catedrático de EU de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Es autor de varias monografías y artículos científicos sobre temas relacionados con la población, los movimientos migratorios, el medio rural y el urbanismo. Es miembro del Observatorio Canario de la Sociedad Civil Organizada desde 2004 y del Comité Científico del Observatorio de Desarrollo Sostenible de Canarias desde 2008. Está integrado en el Equipo de Investigación Geografía Económica y Social de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. CAPITULO 40 Implicaciones en la formación del concepto de empleabilidad y la inserción laboral desde la perspectiva de la Convergencia Europea Ramón Díaz Hernández Catedrático de E.U. de Geografía Humana. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria REFLEXIONES PARA EL DEBATE Palabras clave: Libre circulación de trabajadores, empleabilidad, espacio laboral europeo, movilidad profesional y laboral, accesibilidad al empleo, formación. Implicaciones en la formación del concepto de empleabilidad y la inserción laboral desde la perspectiva de la Convergencia Europea 1. Variables que se integran en el concepto de empleabilidad Como tantas otras cuestiones, el mundo del trabajo está experimentando grandes cambios en los últimos años lo que conlleva una revisión de antiguos conceptos y de ciertas creencias y paradigmas que durante mucho tiempo tuvieron plena vigencia. En esta revisión han surgido con fuerza conceptos nuevos como los de empleabilidad y movilidad profesional y geográfica. De forma muy sucinta se puede afirmar que la empleabilidad es un término que hace referencia a las posibilidades que tiene una persona de encontrar empleo. Entre los factores que entran en juego en la configuración de este concepto se encuentra en primer lugar la formación, la experiencia, las cualidades y las actitudes personales. En ese marco general se entiende que, en adelante, los trabajadores deberán adecuar su cultura laboral en concordancia con las nuevas demandas del mercado de trabajo y adaptarse a los cambios en un proceso de reciclaje permanente que le impidan quedarse obsoletos en sus conocimientos, capacidades y habilidades. De eso va a depender en buena medida el mantenerse en el puesto de trabajo que ejerce, promocionar en el mismo u optar a otros de mayor consideración en la propia empresa, en otras situadas en la misma localidad o en otras diferentes situadas en zonas distintas. En la amplia bibliografía que ya existe sobre este tema se resume en seis los conceptos básicos que interactúan en la empleabilidad: adecuación vocacional, competencia profesional, idoneidad, salud física y mental, recursos alternativos y relaciones interpersonales o habilidades sociales. Si cada trabajador valora cada uno de estos aspectos aplicándolos a su situación y a sus conocimientos y capacidades podrá conocer si es apto para un determinado puesto de trabajo o si tiene que implementar sus aptitudes mediante procesos formativos de recualificación. Implicaciones en la formación del concepto de empleabilidad y la inserción laboral desde la perspectiva de la Convergencia Europea 704 Dadas las características que presenta el mercado de trabajo en Canarias y vinculado siempre al concepto de empleabilidad conviene tratar, aquí también, aquellos otros aspectos que ofrecen una elevada relevancia como son la movilidad profesional y geográfica, pero no concebidas como un obstáculo más, sino como una fuente de oportunidades. Y es que en el contexto de las sociedades avanzadas se están experimentando transformaciones muy intensas con el desarrollo de infraestructuras de comunicación y nuevas tecnologías que exigen cada vez mayor ductilidad formativa y mayores exigencias de flexibilidad geográfica en los mercados de trabajo. La movilidad profesional y geográfica está siendo muy valorada por las empresas y por los encargados de los procesos de selección de los departamentos de recursos humanos a pesar de que no todo el mundo está dispuesto a aceptarlo. Los procesos inerciales que han favorecido un determinado inmovilismo endogámico se están extinguiendo al menos para aquellas actividades productivas que requieren de cierta cualificación y que presentan una profunda ubicuidad. Y en su lugar se abre paso una nueva concepción de la movilidad que valora como muy positivo el hecho de tener que cambiar el lugar de residencia en donde, además de ensanchar las probabilidades de encontrar empleo y promoción, se añaden otras posibilidades como la de acceder a una interesante experiencia personal y profesional en donde mejorar las competencias idiomáticas y conocer nueva formas de vida y de cultura. 2. La economía canaria y su renuencia a crear empleo y a distribuir mejor la riqueza “Desde 1960 la economía canaria está recortando distancias respecto a la media nacional y a la UE en indicadores tan relevantes como el PIB por habitante y la productividad media” (Rodríguez Martín y Gutiérrez Hernández, 1997). Por otra parte, es innegable que los avances realizados en materia de empleo han supuesto auténticos hitos históricos. Sólo entre 2002 y 2007 se crearon en Canarias unos 150.000 nuevos empleos. Sin embargo, pese a esos progresos, sin duda alguna meritorios, quedan aun en el panorama socioeconómico y, sobre todo, en aspectos relacionados con el Índice de Desarrollo Humano de las Islas espaciosas lagunas como son la alta tasa de paro forzoso, el elevado desempleo juvenil, la poca cualificación entre amplios segmentos de la pobla- Ramón Díaz Hernández 705 ción activa, un sistema educativo que presenta aún unas tasas altas de fracaso y abandono escolar, la todavía débil participación de la mujer en el mercado laboral en igualdad de condiciones, los bajos salarios, el acrecentado porcentaje de contrataciones temporales, la desigual distribución de la riqueza (Barroso, 1997), la reducida movilidad interinsular de la mano de obra y el escaso aprovechamiento que todavía se hace del espacio europeo en materia de inserción laboral y emprendiduría. Por todo ello no es nada extraño que, en el panorama social y económico del Archipiélago durante estas últimas décadas, y especialmente a partir de la crisis financiera internacional que ha impactado duramente desde finales de 2007 elevando sustancialmente el empleo y el aumento de los despidos, cinco grandes cuestiones han suscitado y suscitan un vivo debate a todos los niveles: a) A pesar de la creciente liberalización de la economía canaria y de los numerosos y variados incentivos oficiales que ha venido recibiendo, sigue existiendo aun numerosas resistencias en la generación de nuevos y suficientes empleos en el contexto de una demografía muy dinámica que determina un crecimiento sostenido de la población activa en torno a un 2,2% anual acorde con su propio crecimiento vegetativo, una economía sumergida muy activa (que mueve alrededor de 13 mil millones de euros al año, cifra muy superior al presupuesto de la Comunidad en 2009), una baja cualificación entre determinados sectores de población mayor de 16 años en situación de desocupada y una resistencia a la movilidad laboral tanto interinsular como hacia el exterior de las Islas. b) Más allá de los repetidos argumentos de la patronal sobre los elevados costes laborales y de ir hacia un sistema de empleabilidad donde prime una mayor flexibilización de las contrataciones, la dinámica laboral que se viene implantando en Canarias presenta unos desequilibrios de tal calibre que requiere la necesidad de cuestionarse hasta su propio modelo económico. Si ya en las épocas de bonanza, con una intensa creación de puestos de trabajo, el paro era bastante alto, con la crisis se ha abierto una etapa caracterizada por la destrucción de empleos y un fuerte ascenso del desempleo que afecta básicamente a los contratos temporales que suponen casi un 32% de la población ocupada (unos 228,1 mil Implicaciones en la formación del concepto de empleabilidad y la inserción laboral desde la perspectiva de la Convergencia Europea 706 trabajadores en 2009). Se necesita, pues, conocer en profundidad todo lo relacionado con los factores que obstaculizan la creación de empleo suficiente, de mayor calidad y que sea estable para diseñar un modelo cuya eficiencia económica y social sirva para eludir estas disfunciones. c) Se habla de que nuestro mercado laboral está saturado y que va a costar mucho esfuerzo generar oportunidades para que cada residente cuente con un trabajo justamente retribuido. En el contexto de una economía y una sociedad abiertas en donde confluyen varios factores como son el elevado crecimiento natural de la población, que determina el que numerosos efectivos demanden cada vez más empleo; una creciente incorporación de la mujer al mundo laboral y una distribución del empleo en donde el 22% de los mismos son ocupados por trabajadores foráneos, cuando el porcentaje medio del Estado es del 14% (EPA del 3º trimestre de 2007) es muy difícil aspirar a escenarios de pleno de empleo para todos recurriendo sólo a la capacidad de absorción de nuestro mercado laboral. d) La reciente experiencia que se ha vivido en nuestras Islas constata insistentemente que su estructura económica ha sido y sigue siendo poco propensa a la distribución de la riqueza, lo que provoca fuertes desequilibrios sociales tanto en los ciclos expansivos como en los recesivos. Y eso repercute de una u otra forma en el consumo, genera desaliento en la gente humilde que dedica mucho esfuerzo en buscarse la vida. Pero lo más peligroso es que además incide en el desreconocimiento social del trabajo y en la falsa creencia de que la formación profesional y el estudio no suponen un salvoconducto hacia el éxito social. Hasta no hace mucho la gente excluida la componían aquellos que no querían trabajar o tenían serios impedimentos físicos o mentales para ejercer un oficio. Eran conocidos como ‘pobres de solemnidad’ y como tales recibían cierta protección de la beneficencia y la caridad. A diferencia de esta última situación, los excluidos constituyen ahora un fenómeno social que va en aumento y sus causas principales son económicas. Prueba de ello es que, en el año 2004, todavía en plena bonanza, un estudio del ISTAC revelaba que en el Archipiélago había 374.000 personas (18,7% del total de habitantes) que soportaban condiciones extremadamente limitadas con hogares que percibían sólo 456 euros Ramón Díaz Hernández 707 al mes. En otro estudio del INE (2004) se incrementaba el número de canarios calificados como pobres a 570.000, cifra que abarca a un 28,5% del conjunto de la población insular. Por su parte, en el Informe Anual de 2006 del Consejo Económico y Social de Canarias, se cifraba en 135.000 el número de hogares isleños que estaban por debajo del umbral de la pobreza. Mientras esto sucede en la zona baja, en la cúspide de la jerarquía social se aprecia un nivel de concentración de la riqueza que alcanza extremos auténticamente obscenos. Así, al menos, lo destacaba la prensa insular los días 12 y 13 de junio de 20081 cuando reproducía unas declaraciones del director del segundo banco más importante de España, donde afirmaba que “apenas un millar de personas se reparten las grandes fortunas económicas de Canarias. En relación a los dos millones de habitantes de las islas, los afortunados del dinero en esta comunidad son una clara minoría”. Y a continuación añadía: “Sólo cinco personas en las islas manejan más de 30 millones de euros. Según los datos de la Agencia Tributaria, sólo existen cinco personas en Canarias que maneja más de 30 millones de euros, unas 123 que tienen entre 6 y 30 millones de euros, y 958 que disponen de 1,5 a 6 millones de euros”. Estos datos que se acaban de exponer indican, a modo de diagnóstico inicial, que todavía persisten en Canarias ciertos vestigios de pre-modernidad que, aunque vienen de muy atrás, no terminan por extinguir de una vez por todas la secular bipolarización (que aún subsiste) entre la base y la cima del edificio social, a pesar de que en estos años se ha producido también el mayor ensanchamiento de las clases medias urbanas de toda la historia. La reducción de las rentas no genera empleo ni entornos sociales y familiares favorables al reconocimiento de que la formación profesional actúa de verdadero ascensor en la promoción personal. El mayor problema que tiene Canarias hoy en día es el desempleo, el más elevado de la UE, con casi un 28% de su población activa. Pero junto a eso hay que añadir que casi la mitad de la población empleada tiene miedo a perder su puesto de trabajo. Ambos aspectos debieran ser el criterio preferente a la hora de evaluar las políticas públicas centradas en el impulso a la recuperación económica y la creación de empleo y no obstinarse en seguir las últimas re1 20MINUTOS (2008): “Apenas mil personas se reparten las grandes fortunas de Canarias”. 12.06.2008 (http://www.20minutos.es/blogs_opinion). Implicaciones en la formación del concepto de empleabilidad y la inserción laboral desde la perspectiva de la Convergencia Europea 708 cetas propuestas por la OCDE consistentes en poner en práctica políticas de ajuste y austeridad del gasto público que ralentizan más si cabe aún la salida de la crisis y destruyen empleo (Krugman, 2010). El empleo es el arma principal que tiene toda sociedad en la lucha contra la pobreza. No cabe la menor duda de que, aunque sólo sea por su volumen y trascendencia dramática tanto en las personas como en las familias, el desempleo representa uno de los principales problemas sociales más arraigados y, sobre todo, el que más debate social suscita sobre su situación real (su alcance y su coste), su evolución y su solución. De otra parte, no es menos cierto que la dudosa capacidad empleadora de nuestras estructuras productivas, la ocupación de los mejores puestos de trabajo por oferentes foráneos mejor cualificados y la creciente demanda de armonizar la formación reglada y no reglada al mercado laboral insular y global, también concita apasionados debates sociales, sindicales, empresariales e institucionales a lo largo y ancho del Archipiélago. La creciente internacionalización de la economía canaria supone también una mayor integración en la pertenencia a un espacio público compartido como es la Unión Europea que confiere a los ciudadanos de un marco de deberes y derechos que en lo que concierne a lo laboral se han visto armonizados y reforzados sobre todo después del Tratado de la Unión Europea y el Tratado de Lisboa. A continuación nos referiremos brevemente a las potencialidades que, al menos en la teoría, ofrece el espacio eurocomunitario para acceder al empleo o para la instalación de entidades empresariales y que, a juicio de numerosos especialistas en la materia, no están aún suficientemente aprovechadas. 3. La libre circulación de trabajadores y el espacio laboral europeo La libre circulación como trabajador existe desde la creación de las Comunidades Europeas en 1957. Hoy forma parte del derecho más general de la libre circulación de las personas como una de las libertades fundamentales garantizadas por el Derecho comunitario que, bajo ciertas condiciones, permite a los ciudadanos de la UE trasladarse a otro país de la UE para retirarse, estudiar o residir sin ejercer una actividad económica. Mucho se ha luchado Ramón Díaz Hernández 715 sobre las ventajas de establecer reformas fiscales que, entre otros posibles apoyos a la creación de nuevos puestos de trabajo, revaloricen los empleos menos cualificados y den un trato fiscal favorable hacia aquellos empleos menos deseados cuando sean cubiertos por personas cualificadas. En tiempos de recesión y desocupación el reimpulso de políticas microeconómicas como las de desarrollo local y la economía social pueden contribuir a la redención de aquellos territorios en crisis y socialmente deprimidos. La educación y la investigación es la inversión más productiva de futuro. La única forma de ser competitivos es invertir más y mejor en innovación. Hoy en día todo el mundo sabe ya que hay una íntima correlación entre inversión en I+D y él éxito comercial, como también el que con esa ecuación se refuerza la competitividad y se asegura el impulso para la rápida salida de la crisis actual. Por lo tanto el tránsito desde unas estructuras en crisis hacia una economía de la innovación y el conocimiento se operativiza invirtiendo de forma eficiente en I+D+i en universidades y formación profesional. En toda Europa se tiene plena conciencia de que la investigación es la piedra angular de cualquier desarrollo económico y social por ello se han subscrito en varios países de la Unión alianzas entre los agentes económicos y políticos para pactar el aumento sostenido de los presupuestos en I+D de cara a horizontes temporales de cinco a diez años. Con ello se están dando avances muy notables hacia una economía sostenible con un nuevo paradigma energético basado en las no renovables y la reutilización introduciendo nuevos estilos de consumo más contenidos. Se ha optado por un sistema de investigación funcional que lleva implícito el logro de una mayor capacidad para mejorar productos y tecnologías al propio tiempo que mecanismos para favorecer innovaciones de carácter disruptivo que determinen un fuerte impacto. Los países europeos más avanzados en vez de recortar la inversión en investigación están aumentando de forma sostenida los presupuestos para sufragarla. Para ello los gobiernos además de sus propios recursos, están acudiendo al sector privado incentivando la inversión mediante medidas como bonificaciones fiscales a las empresas para investigar en sus propias instalaciones y ayudas para establecer cooperaciones con instituciones de investigación académica. Para situarnos al mismo nivel que otros sistemas universitarios más competitivos y aportar valor en el cambio de modelo productivo no sólo hace falta reformas y cambios normativos, sino también inversiones. Implicaciones en la formación del concepto de empleabilidad y la inserción laboral desde la perspectiva de la Convergencia Europea 716 La actual adaptación al nuevo esquema propuesto por el Espacio Europeo de la Enseñanza Superior ofrece unas expectativas muy altas. Coincide este proceso con la etapa de crisis económica más devastadora sin precedentes desde el ‘crack’ de 1929 que, entre otros aspectos positivos, ha hecho elevar el número de alumnos matriculados después de varios años de descenso continuado. Por otra parte, nuestras universidades se están preparando para afrontar los nuevos desafíos que se plantean y superar retrasos históricos heredados para convertirse en uno de los motores de cambio del modelo económico. Por esa razón, la oferta de titulaciones académicas se está orientando ahora mismo por criterios de integración laboral de los postgraduados egresados en el sistema productivo. La formación de los futuros profesionales se efectúa con enseñanzas que combinan la teoría con la práctica en empresas. El alumnado construye su curriculum orientándose por criterios de empleabilidad. Cuenta, además, con amplias posibilidades de hacer estancias más o menos prolongadas en los diferentes centros universitarios europeos lo que, sin duda, creará diplomados más capacitados y predispuestos en términos de movilidad geográfica para integrarse tanto en las oportunidades que le brinde el mercado regional como en el internacional. En el campo de la investigación es evidente que la puesta en marcha de diferentes planes de actuación que abarcan sectores como la biotecnología, energías alternativas, agroalimentación, medicina humana y animal, nanociencia, robótica, electromovilidad, investigación espacial y ambiental, electroquímica, obtención de nuevos materiales y tecnologías de la información van a producir nuevas tecnologías e innovaciones que ayudarán a sacarnos de la crisis. Bibliografía BARROSO RIBAL, C. (1997): “Estratificación social en Canarias: integrados, vulnerables y excluidos sociales” en Situación. Serie de Estudios Regionales. Canarias. Servicio de Estudios del BBV. Págs. 91-102. VV.AA. (2010): Boletines de Observaempleo nº 1 y 2 (septiembre de 2010). Observatorio de Empleo de la ULPGC. Editado por el Vicerrectorado de Estudiantes y la Extensión Universitaria de la ULPGC. CANARIAS-7 (12-06-2008): “BBVA busca en Canarias 150 fortunas de más de dos millones de euros para gestionar su patrimonio”. Agencias de Noticias ACN-COLPISA. Ramón Díaz Hernández 717 CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL DE CANARIAS: (2006) Informe Anual de 2006. La economía, la sociedad y el empleo en Canarias durante 2005. Las Palmas de Gran Canarias, 747 págs. CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL DE CANARIAS (2009): Informe Anual de 2009. La economía, la sociedad y el empleo en Canarias durante 2008. Las Palmas de Gran Canarias, 733 págs. EUROPA-PRESS (2008): “Los canarios, entre los trabajadores que menos se desplazan por un empleo” en http://www.20minutos.es/noticias. 11-072008. GARCÍA, J. (2010):”La economía sumergida mueve ya en Canarias unos 13.000 millones al año”, en El Día, 1-02-2010, pág. 25. GONZÁLEZ, F. (2010): Mi idea de Europa. RBA Libros. INSTITUTO CANARIO DE ESTADÍSTICA (2004): Encuesta de ingresos y condiciones de vida de los hogares canarios. Gobierno de Canarias. INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICAS (2004): Estudio de las condiciones de vida de la población en España. 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