Notas sobre la marginalidad urbanística
Full text
(
Comisión de cul u a
Sección de es udios e in es igación
No as sob e la
ma ginalidad u banís ica
Manuel de Solá-Mo ales
Joan Busque s
Miquel Domingo
An onio Fon
(Labo a o io de U banismo E.T.S.A.B.)
Fo os:
-
Caminos, Tu ne , S e ian
-
MIT P ess n.O
16.
-
A ís ides Romanos, ((Shel e and Socie y)).
-
Fo oplanos C.U.B.
-
Labo a o io U banismo.
En
es a sección se o esen a. a modo de esumen. un abaio ealizado a acias a la
.......
polí ica de in es iga'ción de ¡a Sección de ~s udioS e In es igación de la Comisión de
Cul u a del COACB,
Y
como a ance de su publicación pos e io .
I
Vis aleg e (Ba celona)
Es no able el uso in ensi o que del é mino «ma ginal» iene haciéndose
en la li e a u a, la p ensa o las Ciencias Sociales. In ensidad que se acom-
paña, como es na u al, de una imp ecisión ecuen e y de.1.a. consiguien e
con usión. Es a con usión alcanza ambién al ámbi o u banís ico, donde la
exp esión ha en ado po cauces más o menos in o males, y se es á ápi-
damen e inco po ando, ap o echando indisc iminadamen e el pode de su
no edad semán ica, pa a conno a poco más que un gené ico sen ido
peyo a i o o de ici a io.
Es á cla o que, en p incipio, se in oduce en el idea io u banís ico den o
del sec o analí ico y desc ip i o de la ciudad de ec uosa.' Sin emba go,
que emos ecalca que el in e és del é mino es á p ecisamen e en cuan o
San Nicolás (Las Palmas)
Ca ac e ís icas de deg adación, de iciencia
-e
insa is acción que, e e idas
a la ciudad, asociamos au omá icamen e con las pe i e ias y con los su-
bu bios. Sin emba go, habla de ma ginalidad no es da un nomb e nue o
y mode no, al iejo subu bio; aunque e e idos a eces a un mismo
enómeno ma e ial, asubu bial», «pe i é ico» o «ma ginal» ep esen an, no
an o hechos dis in os como dis in as mane as de con empla los y de
analiza los. Veamos las di e encias en e es os concep os. El concep o de
subu bio, al como habi ualmen e es en endido en e noso os, iende a
de ini las si uaciones u banas de ici a ias, sub-s anda d, que mues an
ni eles (é ica, social o polí icamen e) inadmisibles de cie as condiciones,
o compa a i amen e muy de icien es espec o a los ni eles u banos de las
zonas con encionalmen e co ec as. Es un concep o que pa e de una
idea de g ado.
El concep o de «pe i e ia», en cambio, desc ibe una idea
especial de dis ancia a un cen o, que ma e ializa un conjun o de elaciones
de dependencia, subsidia iedad, je a quía, «sa elismo», e c. Es una
idea de
es uc u a.
El concep o de ma ginalidad e ie e a si uaciones inco ec as,
no an o po su es ado ma e ial o uncional como po su modo de p odu-
ci se o de com~o a se. El concep o de ma ninalidad, po an o, pone el
Aghios le o eos (A enas)
én asis en la
idea de p oceso.
G ado, es uc u a y p oceso son ¡as es
ideas que undamen an, pues, los dis in os en oques en el a amien o de
la ciudad de ec uosa.
La isión monog á ica local
La mane a más ecuen e de a a la ciudad de ec uosa ha sido la consi-
de ación del «subu bio» como un enómeno de icien e, cuali a i a y cuan-
i a i amen e. Es a isión la ha in o mado la g an mayo ía de los innume-
ables es udios y monog a ías ealizados sob e ba ios, zonas, amilias,
g upos. Es ambién la que ha ecogido el abajo y el en oque de la socio-
logía aplicada que, puede deci se, ha sido la pla a o ma de apoyo de oda
es a ex ensa ac i idad de desc ipción y de denuncia u banís ica. Es a isión
«sociológica» del subu bio, en sus más a iadas gamas, desde los empi-
is as ecuen os de obse ación minuciosa, los in o mes y la$ es adís icas,
has a la li e a u a de «asis encia» más o menos social. Pa e de la in e p e-
1
Como mds adelan e se acla a á, la ma ginalidad es algo que e ie e a una o ma
de la u banización, y, po an o, al ni el ma e ial de los hechos u banos. Llama
((u banismo ma ginal)), como en alguna ocasión se ha hecho, a la des ínculación
eo e un equlpo o un abajo de planeamien o y el p oceso polí ico de oma de de-
dsiones, es con undi el e mino usándolo pa a un ni el eó ico o polI ico en que
esul a po lo menos ambiguo. El Agus ino (Lima)
ación del subu bio como ma e ialización de la seg egación social, de la
es a i icación de clases o de la desin eg ación cul u al ha ocupado an o
iempo y espacio a pesa de su escasa capacidad explica i a en el as-
pec o u banís ico, po la cómoda endencia a disol e lo especí ico del
p oblema u banís ico del subu bio, en un escalón de concep os más gene-
ales y, o zosamen e, po azón de quienes lo a an, menos p ecisos y
igu osos. El es udio del subu bio deja aquí la mayo pa e de su sen ido
u banís ico y se diluye en las es e as gene ales
-
a eces simplemen e
e asi as o cul u is as
-
del discu so sociológico.
En España, es a línea de pensamien o o de abajo apa ece sob e odo en
pos u as como las de la «Semana del Subu bio)), los in o mes de Cá i as
y de Asis encia Social, el «candelismo», o los a ículos no-a qui ec ónicos
del n.O
60
de ((Cuade nos de A qui ec u a)).
La iden i icación en e subu bio y pob eza que es a isión iende a plan-
ea , acaba siendo la mayo ía de las eces un cí culo icioso. La li e a u a
y el cine in e nacionales han demos ado la capacidad de pene ación del
ealismo desc ip i o en el subu bio. El mise abilismo, sin emba go, no ha
sido an alioso a la ho a de da una explicación sa is ac o ia del subu bio
como enómeno u banís ico.
La co ien e de a ención cuali a i a p es ada a las ca ac e ís icas ma e iales
del subu bio se complemen aba, lógicamen e, con la línea de abajo que
pod íamos llama ((cuan i a i a)). La isión cuan i a i a es la aue. en cuan o
ha en endido el subu bio como enómeno u bano cuali a i amen~e de icien e
in en a educi analí icamen e a medición las dimensiones de es a cuali i-
cación nega i a. Es a ha sido la línea seguida a ondo po los plani ica-
do es y a qui ec os que, en la esi u a obligada po azón de su o icio de
conc e a sus p oposiciones, han p ecisado núme os y mediciones que
alo an los p oblemas y las soluciones de la subu bialidad. Los ni eles de
equipamien o, los ((s anda dsn de i ienda y de u banización, los g adien es
de se icio, los mode nos «umb ales», e c., son los ins umen os concep-
uales y me odológicos que han alimen ado innume ables es udios y planes,
con los cuales se in en aba cuan i ica el ni el de dé ici aue las dis in as
ca ac e ís icas u banís icas p esen aban en las zonas subu biales. Desde la
hipó esis de una di isibilidad de las u lciones en a iables mensu ables.
la'medición de és as en el subu bio indicaba la magni ud o i ulencia de
los de ec os, el con as e con los ni eles óp imos deseables, y la e ec i idad
de las medidas que e en ualmen e ue an p opues as.
Pe o las en ajas ope a i as del en oque cuan i a i o se educen cuando el
análisis in en a más la comp ensión que la in e ención, y, p ecisamen e
po las di icul ades de una decisión jus i icable de cuáles son las a iables
a cuan i ica , de cómo medi las sa is ac o iamen e y de en qué o ma es a-
blece los ni eles óp imos, deseables o ((s anda ds)) sob e los cuales dimen-
siona los dé ici s.
La
li e a u a écnica nos p opo ciona una mues a de
1
in en os mIl iples en es e sen ido que, aunque-acen uando el igo analí ico
e in o ma i o, no log an supe a es a di icul ad espec o a una in e p e-
ación gene al del enómeno (sin educi con ello, sin emba go, su idis-
cu ible alo de ca a a una aplicación momen ánea). De odos modos,
queda como con adic o io (y como cla a limi ación eó ica) in en a un-
damen a el concep o mismo de subu bio en el g ado de las magni udes
u banís icas, cuando no puede asegu a se ni la medición, ni la de inición,
ni la consis encia de és as.'
1
La isión económico-es uc u al
Pe o no siemp e se ha con emplado el subu bio como. una cues ión de
g ado, como una deg adación u bana. Es a e a la óp ica idónea pa a
cen a ope aciones de mejo amien o local, pe o insu icien e pa a una polí-
ica u bana, pa a un o denamien o gene al de la ciudad. ¿Es es a deg a-
dación una ley gene al? ¿Po qué hay deg adación? ¿Cómo y dónde se
deg ada la ciudad? Hay que econoce que los dé ici s y las di e encias
no son acciden ales; que es idealis a habla de ((s anda da óp imos; que
la ciudad no es un o ganismo monolí ico uni a io. Se ab e paso la noción
de pe i e ia, como exp esión dialéc ica elemen al en la es uc u a de la
ciudad. La ciudad se en iende como es uc u a dual de cen o y pe i e ia.
Las elaciones undamen ales de la es uc u a u bana ienen ca ac e izadas
a lo la go del espec o que de ine es a dualidad. Y es a dualidad se exp esa
y se explica po la ma e ialización de las elaciones económicas sob e el
suelo, que, en si uación de economía de me cado, equi ale casi di ec a-
men e a la es uc u a espacial del me cado, del suelo. Es a es uc u a es
la que descub e las leyes según la cuales se je a quiza el espacio, y el
papel de las pe i e ias como sec o es subo dinados y ibu a ios. En los
países la inos -y en gene al, en odos los semi-desa ollados con ue e
adición u bana
-
la si uación pe i é ica ha compo ado casi in a iable-
men e una no able deg adación del ni el de accesibilidad gene al, al cen o
y a los se icios, po lo que la idea es uc u al de «pe i e i& se asocia au o-
má icamen e a la cuali a i a-cuan i a i a de subu bio~.
La Geog a ía U bana ha pues o de elie e la na u aleza uni e sal del enó-
meno, que ha se ido como elemen o cla i icado de p ime o den en la
ipi icación geog á ica de las ciudades. T abajando desde la pe spec i a
mac o-económica, geóg a os como Pie e Geo ge o Y es Lacos e, han
insis ido en su co elación con si uaciones de subdesa ollo, mien as que,
espec o a la composición in e na de la ciudad, ue segu amen e la Escuela
de Ecología de Chicago, en los años
20,
la que de un modo más de ini i o
plan eó los p ocesos de es a i icación del espacio u bano.
La mayo ía de las in e p e aciones ac uales del p oceso de c ecimien o
u bano se apoyan en aquellos modelos ec~lógicos.~
La
o mación de sucesi as co onas de plus alías acumulándose con-
cén icamen e an e la c ecien e demanda de suelo, pe mi e una ex~licación
cla a del p oceso de je a quización cen o-pe i e ia como esuhado del
mecanismo mo o de ap opiación acumula i a de los bene icios de la
concen ación u bana. En es e sen ido, la apo ación del análisis económico
ha sido especialmen e es~la ecedo a.~
Zona de La Gua dia en
S.
Vicen e
l.
C ecimien o en supe icie en
dels Ho s es adio incipien e, al ma gen, ísica
La secuencia de o o~ianos
(1961-67-691
iu idicamen e, de las zonas u banas.
-.
con iene di e en es e apas en el
.
desa ollo ma ginal.
La ascendencia de la isión es uc u al cen o-pe i e ia es eno me. Cie a-
men e, oda la legislación u banís ica, an o en lo que e ie e al planeamien o
como en ma e ial iscal, es la consecuencia de las ela i as hipó esis es uc-
u ales que sob e es e p oblema se plan ean implíci amen e, y, en es e sen-
ido, la legislación es un ac o que iende a au o e o za se. Todo planeamien o
u bano que in en e modi ica en algo la si uación de ec uosa de la pe i e ia
ha de comp ende bien la aíz es uc u al de es a si uación, y en ende sus
medios ope a i os como limi ación de su olun a ismo e o mis a. La ecien e
polémica en e Cecca elli y Campos Venu i sob e la expe iencia del pla-
neamien o u banís ico en Bolonia en los úl imos años, bajo la adminis ación
municipal comunis a, es un ejemplo in e esan e de las posibilidades y alcance
de un plan eo u banís ico di igido a la modi icación del p oceso de degi*
-
ción pe i é ica po la o mación de en as especula i as del suelo.
La
ma ginalidad u banís ica
Pe o, cada día más, dejamos de mi a a la ciudad como un obje o, un
esul ado, de ec uoso o no, y la en endemos como una es uc u a de ela-
ciones en ans o mación, es deci , como
un p oceso.
Es en es e sen ido
que apa ece el concep o de «ma ginal» pa a e e i se a aquellas si uaciones
u banas de ec uosas, no an o po su ni el cuali a i o, o po su posición
es uc u al, como po su p oceso de cons i ución y desa ollo. El compo -
amien o u banís ico de una zona, en cuan o a los ac o es y ca ac e ís icas
que guían su apa ición, su c ecimien o y sus ans o maciones, es el que
cali ica la ma ginalidad de la misma; y se án ((ma ginales)) aquellas zonas
cuyo p oceso u banís ico se p oduzca sepa adamen e -al ma gen
-
de
los mecanismos y los canales es ablecidos. Son los p ocesos que no se
adap an a la o odoxia u banís ica, en endida és a en su doble ni el ju ídico
y eó ico, es deci , en cuan o p oceso econocido po la legislación igen e
y/o po la eo ía u banís ica con encional. Son las si uaciones o malmen e
he e odoxas, ano males, « ue a de la ley», clandes inas. El é mino «ma -
ginal)) se ha omado del uso que de él han hecho an opólogos como
Osca Lewis, Mangin, o Gino Ge mani, al habla del «homb e ma ginal)).
Es ic amen e, indica si uaciones de desajus e, de no-in eg a~ión.~ Relación,
po an o, en e un compo amien o singula y un sis ema, en endidos diná-
micamen e, en su p oceso.
De hecho, ha sido la c ecien e a ención a las especí icas condiciones
sociales de los países del Te ce Mundo, y, en conc e o, a los enómenos
de desa ollo y u banización en Amé ica La ina, la que ha plan eado la
ascendencia de las cul u as ma ginales. Es as apa ecen como subcul u as
dependien es de la cul u a dominan e, y, sin emba go, au ónomas, c eando
sus p opios mecanismos de de ensa y de pe pe ua~ión.~ El c ecimien o
u bano clandes ino en su exp esión a qui ec ónica.
La a ención a la ma ginalidad u banís ica es á alcanzando ambién a las
e is as y publicaciones de diseño u bano y a qui ec ónico, donde el ema
ha adqui ido Úl imamen e ca a de na u aleza consag ada. Y no es ex año,
pues o que la noción de ma ginalidad es, a nues o juicio, la única isión
que pe mi e un análisis y una comp ensión de los enómenos de ano ma-
lidad u bana ( ulgo, subu bio) en é minos es ic amen e u banís icos.
Mien as, po una pa e, la óp ica cuan i a i o-cuali a i a implicaba a la
pos e una alo ación que, ine i ablemen e, desplazaba el én asis hacia con-
side aciones
sociológicas;
y, mien as el análisis es uc u al, po o a, se
econducía al in a la eo ía económica de la localización y del espacio,
la isión de la ma ginalidad u banís ica como p oceso es especí icamen e
u banís ico, pues o que lo que oma como de inido son p ecisamen e las
ca ac e ís icas del p oceso u bano en cuan o al (o igen, mo ología, si ua-
ción, cambio, ins i ucionalidad), en el que los aspec os sociológicos y
económicos no son en absolu o descuidados, pe o sí
in e p e ados desde
la óp ica u banís ica. Y es a au olimi ación disciplina nos pa ece, desde
el pun o de is a me odológico, muy impo an e. Po que, aunque sea lógico
y cla i icado en muchos sen idos, depasa el ni el de unos enómenos
pa a su explicación en unción de alo es de un ni el supe io de causa-
lidad, se anula con ello la con ibución especí ica que desde el campo
es ic amen a disciplina u banís ico puede hace se a la comp ensión de
2. Densi icación den o de
iUIRde
inicial.
los hechos.
aue.
a a
nues o ámbi o ~ o esional. es la aue sob e odo
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nos in e esa .acia a 'aquí.
El p eceden e de los abajos del a qui ec o ingl6s John Tu ne en el
Pe ú
y Colombia, pone de mani ies o la ascendencia eó ica y p ác ica de los
p ocesos de u banización ma ginal. Apoyándose en pa alelo sob e la labo ,
cada día más econocida, de Ch. Ab ams en sus ingen es in o mes sob e
los p oblemas mundiales de suelo y i ienda, suponen un gi o de no en a
g ados en el en oque y los plan eamien os de la eo ía u banís ica con-
encional. Sus conclusiones, sin emba go, se han cen ado sob e odo en
la c í ica, espec acula y cope nicana, de los p incipios y p og amas de
polí ica de i ienda habi uales en la mayo ía de los países. El p oblema
mundial de incapacidad en o ece i ienda a las clases pob es, que las
legislaciones de los países occiden ales p e enden a on a desde las p e-
misas del desa ollo ecnológico ( educción de cos es po indus ialización)
y
de la imposición del o den u banís ico acionalis a, queda desenmasca-
ado po un análisis que demues a cómo la impo ancia es iba, no an o
en la a ención a las ca ac e ís icas del p oduc o- i ienda como en la p o-
ección a o mas más au ónomas de ges ión en el p oceso u banizado y
edi ica i o (a acando con ello a la misma na u aleza capi alis a concen a-
ciona ia del p oceso es ablecido de desa ollo).
El análisis de la u banización ma ginal, como se adi ina inmedia amen e,
descub e muchos de los emas pendien es que hay sob e la mesa del deba e
a qui ec u al. Sus aspec os de au o-cons ucción y au o-u banización (el
zm
whona
amoso ((squa e ing~) suponen una nue a inyección al discu so sob e la
cup
Wwnb.
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au onomía del consumido en la ob a a q"i ec ónica, sob e la lexibilidad
/
:.'
9w&&s
Gnendn
y
la adap abilidad, y sob e la «ob a abie a)) como condición me odológica
PPWalonz
5oh.
del p oyec o cons uc i o.
Y
6s e es, pa a el diseño, o o mo i o de in e 6s po el ema, an impo -
an e como el que, pa a el planeamien o, supone su epe cusión sob e las
polí icas de i ienda o sob e la eo ía u banls ica en gene al?
-
a
Una e sión ma izada y más dialéc ica del en oque cuan i a i o-cuali a i o es la
noción de «subin eg aciónn p opues a po Y es Lacos e y Aiexand e Pique as, basada
en la di e encia de ni eles de «p eca iedad ela i a)) en e los dis in os ba ios de
la ciudad y el cen o; la subin eg ación apa ece ía a pa i de cie os «umb ales» de
p eca iedad ela i a, umb ales que, lógicamen e, a ian pa a dis in as ciudades
y
en
dis in os momen os his ó icos según las condiciones del medio económico-social
(Colioque ln e na ional sous les Fo mes de C oissance U baine Sous-in eg ées,
Pa is-Vincennes, junio 1970).
8
Po ejemplo, la e inada e sión de
R.
VERNON
(«A
na u y o a Me opolis)), 19691, o
de
W.
ALONSO ({(Loca ion and Land Use)), 19) del c ecimien o u bano como u ii e ing
p ocess)) (p oceso de il aje usucesi on), son el en iquecimlen o de los o iginales
esquemas ecológicos de in asión-sucesión, con las apo aciones de la eo ia eco-
nómica clásica sob e la o mación de en as del suelo (desde Rica do a Pe e Hall),
comple ándose con los análisis del me cado de la i ienda. Pa a o a e sión es uc-
u al de la pe i e ia apoyándose en el análisis geog á ico más p óximo a sus e siones
mode nas puede Ve se UGO POLOSELLO, ALDO ROSSI, FRANCESCO TINTORI:
«II p obleha della pe i e ia neila ci a mode na)), Casabella-Con inui a, 241, 1960,
y
ALDO ROSSI: «La ci h e la pe i e ia)), Casabella-Con lnui a, 253,1962, donde Bs a se
de ine como ((es uc u a u bana desp o is a de los elemen os o ganiza i os de la ida
colec i a». La e sión ac ual que, de la dico omía engelsiana ciudad-campo, da, po
ejemplo, Hen y Le eb e en é minos de ciudad cen al-pe i e la, co esponde iguai-
men e a es a isión es uc u al.
4
VBase, como bo 6n de mues a, el a iculo de S. LOMBARDlNl «La no malizzazione
del me ca i delle a ee abb icabili e deili allogi a a e so la iegge u banis ica)), en
~U banis ican, n." 38 ( aducción al cas ellano en ~Publicaciones del Depa amen o
U banismo ETSABn, n.O 2.10), o el ex o de G. CAMPOS VENUTi ((Addminis a e
I'U banis ica~, Einaudi, To ino, 1967. (T aducción cas ellana, Ba celona 1971, Edi o ial
Giii).
6
Véase GlNO GERMANI: «The Ci y as an ln eg a lng Mechanism)), en «The U ban
Explosion in La ln Ame ican, Co nell Uni . P ess, 1967.
e
La ((cul u a de la pob ezan de ue habla Osca Lewis es un equi alen e de lo que,
en Economía In e nacional, ~y dallllama ((ci culo icioso de la pob eza)), e i iéndose
al p og esi o de e io o de la elación eal de in e cambio pa a los paises subdesa o-
llados espec o a los paises impe ialis as.
T
Los g upos de p o esionales, a qui ec os y u banis as en gene al, que empiezan
ambien en nues o país una ((abogacía u banis ica)) (uad ocacy planning))), ienen
aslmismo en el ema un oco p opio de In e ds, como, con o a in ención, lo ienen
los que se o ien an hacia ei llamado «desa ollo comuni a io».
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I
A eas delimi adas en la Coma ca de
Ba celona.
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.-
-
-
-
po la o e a pa a la ob ención de
uso u bano
coacciona su
1
Cos e as (Mon ga )
Vallbona (Ba celona)
La localización de las á eas
clandes inas
-
en los pe iodos de
o mación
-
es «ma ginal» en su
elación a las di ec ices de
c ecimien o
y
a las dependencias con
los núcleos u banos más p óximos.
La u banización ma ginal puede se
exalicada como ins umen o ii ilizado
((Aspec os ecológicos de los p ocesos de u banización ma ginal))
Es en el encuad e concep ual has a aquí desc i o, donde se inse a el a-
bajo que la Comisión de Cul u a del Colegio (Sección de Es udios e In es-
igación) nos enca gó (sep iemb e 1969) como «Beca de Es udio)), y que
hemos desa ollado en el ma co del Labo a o io de U banismo de la Escuela
Técnica Supe io de A qui ec u a de Ba celona. La p opues a del ema
(((Aspec os ecológicos de los p ocesos de u banización ma ginal))) ya lo
señala como pa e de un es udio más amplio, sob e el enómeno subu bial
en su y del que és e comp ende ía los aspec os di ec amen e
ecológicos (geog á icos, mac o-económicos, mo ológicos, p ocesuales).
La in es igación iene una doble e ien e: po un lado, la discusión e6-
ica gene al de los p ocesos de u banización ma ginal como enómeno
u bano, y su ascendencia pa a la eo ía y el planeamien o u banís icos;
,
po o o, la e i icación de sus p incipales hipó esis sob e los ejemplos
.
.
de.ia Coma ca de Ba celona.
Las mues as de u banización ma ginal en la coma ca de Ba celona son
impo an es. Queda cla o que no nos e e imos a los ejemplos de ba a-
quismo, que co esponde ían a un caso lími e de ma ginalidad. Ese, en
cualquie caso, es un enómeno en ías de desapa ición po e ec o mismo
de las ans o maciones ecnológicas y económicas del medio social. La
ma ginalidad se p esen a en la coma ca, sob e odo, bajo la o ma de los
ba ios nacidos clandes inamen e sin licencia, en los ex e io es de
« o eas»
de ochana, pe pe uamen e inacabadas, y en la degene ación de iejas
u banizaciones ba a as de segunda e~idencia.~
En el es udio no se hace un in en a io exhaus i o de odas las zonas ma -
ginales de la coma ca, aunque sí se des acan y analizan la mayo pa e
de ellas
-
su icien es pa a dimensiona el p oblema
-,
y,
desde luego, las
más signi ica i as pa a la comp ensión de su p oceso y mecanismos. En
odo caso, cabe pensa que, pa a el decenio 1960-70, más de un
25%
del
c ecimien o u bano coma cal (inc emen o de su~e icie de suelo ocupada
pa a usos u banos) ha seguic¡o un p oceso he e odoxo de u banización,
es deci , que, de cada
4
hec á eas de-nue a u banización,
3
de ellas siguen
p ocesos es ablecidos (ensanches, p'slígonos, cascos), y 1 c ece disimu-
ladamen e a es~aidas del con ol adminis a i o
del conocimien o écnico
y ciudadano.
Si
añadimos la conside ación de Que buena pa e del c eci-
mien o «legal» que se ha p oducido en es os aiios ha sido ap o echando
in aes uc u as y o denaciones p eexis en es, la p opo ción ma ginal de la
u banización e dade amen e nue a, del au én ico c ecimien o u bano en
cuan o ans o mación y ocupación ma e ial del suelo ús ico, aumen a ía
mucho más oda ía. Quizá la mi ad del es ue zo o u ado de la ciudad
sob e el en o no u al ha sido hecho en p ocesos ma ginales.
Medido en é minos de población a ec ada, los po cen ajes se ían seme-
jan es (100.000 espec o a 500.000), ya que, aunque la densidad de es as
zonas es in e io a la de o as o mas de c ecimien o, es, en cambio, mucho
mayo su i mo de sus i ución.
No obs an e, la impo ancia de es as magni udes, no debe en ende se bajo
la
6p ica-cuan i a i o-cuali a i a
que an e io men e habíamos a ado,
po que en es e sen ido es cie o que es as zonas, ma ginales en su o igen,
dejan de se lo con el iempo, y en su mayo ía pasan a in eg a se como
ba ios abso bidos po la ciudad es ablecida. Su impo ancia, en cambio,
es eno me desde el pun o de is a del p oceso, po que la e olución y las
condiciones u u as de es os ba ios ienen g a emen e de e minadas po
las ca ac e ís icas de es e p ime es ablecimien o ma ginal. Es así como
ad e imos la eno me ascendencia de es e p oceso de c ecimien o, en
cuan o que es una hipo eca inicial decisi a
-
como el es udio de su e o-
lución demues a
-
del desa ollo u u o, in eg ado o no.
Po que lo que el examen de los hechos enseña es que, an e el u u o de
es as zonas, se ab en dos al e na i as.
O
su in eg ación a la legalidad y a
la o odoxia u banís ica, o su deg adación p og esi a. La in eg ación im-
plica inco po ación a los mecanismos especula i os, que, pa a es os casos,
consis e en la ans o mación de la i ienda uni amilia (uni amilia en sen-
ido amplio, incluyendo ealquilados, pe o con unidad de ges ión), en
8
VBase: Elsubu blo coma cal (M. de Solá-Mo ales, CAU n.O
10,
Ba celona
1971).
Cos e as (Mon ga )
Vis aleg e (Cas ellde els)
La au ou banización empieza a pa i
del uso
y
adecuación de los espacios
can iguos a la i ienda
y
p og esa
con la inco po ación de se icios
u banos a medida que inc emen an
los p esupues os amilia es en el
ba io.
b
i ienda «subu bana» legalizada, plu i amilia , de en a y al u as según las
o denanzas, a a és de un cons uc o o inmobilia ia como in e medio
ges o , inancie o y gene almen e especula i o. Es e p oceso de «legali-
zación)) u banís ica es alsamen e no malizado pa a los esiden es que, en
el cu so de la emodelación, se en a almen e desplazados de su esi-
dencia a o as zonas. Si -desde el pun o de is a demog á ico- la legislación
no supone mejo a pa a sus habi an es, que dejan de se lo, desde el pun o
de is a u banís ico, la nue a o denación su e las de iciencias de un sis-
ema de pa celación y alineaciones inadecuadas o almen e al ipo de ca ga
edi ica o ia que de epen e les sob e iene (y que iene dimencionado sola-
men e po la en abilidad especula i a que haga a ac i a la econ e sión).
Na u almen e, es a e apa iene con los a ibu os del planeamien o o icial:
muchos de los caca eados Planes Pa ciales, que a menudo la p ensa des-
aca como obje o de oposición popula , pod ían encaja se en es e caso
(ejemplo: Las Roque as, en Ba celona; Vis aleg e, en Cas ellde els; el
San o C is o, en Badalona).
La o a al e na i a es el p og esi o de e io o. Lo c i ico del p oceso de
u banización ma ginal es que es imposible es abiliza lo. Mien as iene
campo y po encial pa a desa olla se, lo hace con inuamen e: has a se
in eg ado po la ciudad. Si no, iende a la in olución, y a una sucesi a
escle osis: zonas de Flo de Maig, en Ho a; de Vallbona, en Mon cada;
de Vall id e a. Son las zonas donde un mayo con ol ha es angulado el
desa ollo.
Es os son los hechos.
Y,
an e la impo ancia de los mismos, lo que la in es-
igación ha buscado es una in e p e ación gene al explica i a de los mismos,
que sea suscep ible de undamen a una polí ica de in e ención u banís-
ica azonable. Pa a ello se han analizado, po un lado, las causas y los
ac o es de localización ma ginal, in es igando las o mas de apa ición en
su o igen. Es o supone la discusión concep ual sob e los mecanismos del
c ecimien o u bano, el análisis de la o mación de en as del suelo, y la
explicación en é minos locacionales de la u banización ma ginal como e-
se a coac i a de expec a i as de cali icación u bana. La localización ma -
ginal iene explicada, además, po la de inición de las si uaciones geog á-
icas, exp esadas en é minos de accesibilidad (gene al,
a la ed de co-
municaciones), de dependencia
y
p oximidad espec o
a.
núcleos u banos,
y
de ca ac e ís icas geomo ológicas del e eno ( isibilidad, oclusión, Den-
dien e, up u as, e c.). Todo ello de ine las condiciones de la co ona de
ma ginalidad po encial, jus i icada en é minos económicos
y
geog á icos
(ecológicos en gene al).
La u banización ma ginal, explicada desde la localización de la o e a, hay
que en ende la asimismo a a és de las ca ac e ís icas de la demanda:
si uaciones amilia es ma ginales, cuyas necesidades son imposibles de
sa is ace con los ecu sos disponibles den o del me cado de i ienda
es ablecido. Si uación amilia cuyo equilib io no es á en maximiza unas
en ajas (es lo que si e la o e a: agua co ien e, g esi e, la ade o, cocina-
comedo ), sino en minimiza cos os (es lo que consiguen en las zonas
ma ginales). Máxima economía a a és de la absolu a adap ación del cos e
de la i ienda (en cuan o a localización, espacio y se icios) a las nece-
sidades a ian es del ciclo amilia . La i ienda se con ie e ahí en un bien
que se a haciendo y comple ando con el iempo, en un medio de aho o
amilia , en ez de se una hipo eca a la adelan ada, como lo se ía su adqui-
sición en el me cado o icial. La in es igación de es as condiciones ha sido,
pues, pa e necesa ia del es udio ( égimen de p opiedad, años de enencia,
po cen aje del p esupues o amilia en i ienda, i mo de mejo as, es uc-
u a y ciclo amilia , asmisiones, e c.)'. odo ello de ca a a de ec a las
eales en ajas que la u banización ma ginal o ece a las necesidades
sen-
idas
po es os g upos sociales, y a desmi i ica los obje i os abs ac os que
los p og amas de i ienda suelen p opone se desde unos p esupues os
cul u ales o almen e ajenos al p oblema conc e o.
Po o o lado, el a gumen o se comple a con el análisis de las ca ac e ís icas
mo ológicas y p opiamen e locales de las zonas seleccionadas. La es uc-
u a de la p opiedad del suelo, an es y después del inicio u banizado ; las
ca ac e ís icas opog á icas del emplazamien o; la ipología inicial de la
edi icación, e apas de c ecimien o,
y
su ans o mación sucesi a, el ((pa e n))
de o denación y de alineaciones; la es uc u a in e na del ba io po la
localización de ac i idades singula es, e c. Las ca ac e ís icas locales de
opog a ía
y
de p opiedad son las que pueden explica la azón de qué
,
To e Ba 6 (Ba celona)
S. An onio (S. Vicen e dels Ho s)
-
Col1 de Mon cada (Mon cada
y
Reixach)
'.
Flo de Maig
-
Ho a (Ba celona)
,
.
'
'
La au ocons ucclón ep esen a
el
'
sis ema cons uc i o usual pa a la
:
mayo pa e de los usua ios de la
;
-u banización uma ginaln. Sis ema que
posibili a la ob enci6n de echo de
acue do con
el
ecu so disponible
y
necesidades sen idas en el iempo;
y
pe mi e en ende la i ienda como
medio de abono en cuan o
inco po ación de nue os elemen os
con cos os mlnimos
y
de
capi alización del abajo amilia .
zonas, en e odas las po enciales, pasan ealmen e a u baniza se. Y la
p opiedad
la opog a ía condicionan, a su ez, la pa celación
el «pa e n».
Fue emen e inculada a la pa celación, y en unción de las ca ac e ís icas
amilia es el ipo de edi icación como elemen o mo ológico más apa en e
y signi ica i o. Es pues, a a és de es e análisis, como puede encadena se
la explicación de los ac o es o igina ios del p oceso con la mo ología
esul an e.
Pe o, además, el análisis de las ca ac e ís icas mo ológicas in e nas es el
que pe mi e alo a las posibilidades de cada zona, en unción del po encial
de c ecimien o de su es uc u a u banís ica, o ganización del olumen edi-
icado, ans o maciones en cu so, do ación, capacidad de conexión con
las amas u banas con iguas, e c. Y, en consecuencia, pe mi i ía unda
unas ecomendaciones conscien es de a amien o.
O ien ación
mé odo del es udio
Ya hemos dicho que el abajo no e a un documen o de in o mación
sob e el c ecimien o coma cal. Tampoco es un eie cicio de planeamien o
que p oponga soluciones o a amien os. El es údio ealizado es, sob e
odo. un es udio de discusión eó ica sob e los p ocesos de u banización
ma ginal, p oponiéndose como obje i os la explicación sa is ac o ia y com-
ple a del enómeno, y su e i icación en los casos de la coma ca de Ba -
celona.
Lo-cual no quie e deci que no haya exis ido una impo an e ecogida de
da os, encues a, e in es igación sob e el e eno. De hecho, con la p óxima
publicación del es udio, és e apo a á sin duda la más comple a in o mación
exis en e en Ba celona sob e ales á eas, an o a ni el es adís ico como
his ó ico. ca oa á ico
u banls ico en aene al. Sin p e ende . en absolu o.
la exahus i idai, y conscien es de la exis encia de innume ables lagunas
y de iciencias, és e e a, sin emba go, un equisi o p e io al abajo p opia-
men e eó ico p opues o.
Es e en oaue eó ico del es udio enía a ma cado po la misma na u aleza
del enca go y su in encionalidad in es igado a. ~ambién, cie amen e, po
nues a solici ud, nues os medios, y po nues a p opia o ien ación p o e-
sional. Pe o, sob e odo, po que, en e ec o, és e e a el campo e dade a-
men e necesa io a cub i sob e el ema. Espe amos que, a pa i de los
esul ados del es uaio, puedan en ende se mejo las e dade as necesidades
y dinámica del c ecimien o u bano, en si uaciones como la de Ba celona,
una g an capi al en un país semidesa ollado en expansión u bana.
Y,
a
pa i de ello, islumb a mejo los obje i os y las ac i udes que la plani i-
cación u banis ica debie a adop a si p e ende ope a en a o de la mejo a
colec i a
...
Habiendo pasado, cla o es á, po la e idencia que el enómeno ma ginal
p esen a del engaño aue puede supone a a las necesidades dé ici s
de i ienda como núme os abs ac os, sin conside a las condidones en
aue la i ienda se o ece. Y aue la e dade a demanda no es de la abs ac a
olumen de
X
m8 con «s anda ds» in e nacionales, a cos a de un pe enne
comp omiso económico pa a el usua io (que luego se aduci á en igidez
labo al), y de cos es de aislamien o psicológico y cul u al. Sino que es una
demanda de ins umen os con que po encia la p opia i ienda, la p opia
u banización, la p opia economía g upa1 del ba io. Y que los p og amas
de i ienda pueden pensa se pa a o o in mejo que pa a da ayuda a las
emp esas cons uc o as. Habiendo is o, ambién, que un c ecimien o u bano
en condiciones de p eca iedad de ecu sos (sob e odo públicos), no puede
o dena se sob e las p io idades que el o den u banís ico o odoxo es ablece
(u banización +edi icación= pa celación), sino que la ecuación sólo puede
alcanza se po ases, y el p oceso de es as ases esul a an impo an e
po lo menos como el esul ado inal e en ual. Que el «polígono» y «en-
sanche)), po an o, son o mas de c ecimien o u bano inadecuados pa a
asen a una inmig ación populosa, po que esponden a o os esquemas de
ges ión y inanciación del u banismo: espec i amen e, a la ges ión co po-
a i a-ins i ucional y a la ges ión bu guesa.
Y habiendo econocido, po an o, cuán os p incipios de la eo ía u banís-
ica con encional que el planeamien o u bano acep a como «slogans»
inconcusos de ac uación y como obje i os indiscu ibles, son an as eces
de una mues a de ca ac e Is icas de las zonas simplismos esquemá icos, cuando no iciados, que debemos e isa a ondo
das)
ealizada
con la coiabo aclón de los si se quie e hace del planeamien o u banís ico un eal se icio público.
(1969-70)
de la E.T.S.A.B. en la oma de da os,
u p oceso de explo ación mecanog 8 ica. Ba celona, diciemb e
1970
-
-
.
,
.
..'
Vallbona
To e Ba 6 (Ba celona)
To e Ba 6
To e Ba 6
Los «pa e ns» de
disposición
de las
i iendas ienden a maxlmiza las
economías de escala en cuan o a
acionalidad en el ap o echamien o
del e eno.
La ln oducci6n de la se idumb e de
paso la e al en las pa celas de g an
p o undidad
y
en pendien e, poslblli a
el epa o del lo e pa a el uso po
a ias l lendas.
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-y<".,
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--.:,
'1
1
El
niimi 6" 10 de
ia
e is a CAU (cons-
ucción, a qui ec u a y u banismo), publi-
cación del Colegio O icial de Apa ejado es
y A qui ec os Técnicos de Ca aluña, es á
exclusi amen e dedicado
a
lo que en su
día se llamó: La G an Ba celona. Se a a
de un es udio comple o, de g an igo cien-
í ico y c í ico, ealizado po un g upo de
sociólogos, economis as y a qui ec os bajo
la
coo dinación del p o eso de
la
Uni e -
sidad y u banis a Jo di Bo ja. Nunca se
había e isado con an a ialdad y espí i u
an i ópico, el mi o p opagandís ico de la
G an Ba celona. Los da os demues an o-
das las p eca idades e insu iciencias en las
que se undamen a el desa ollo de la Ba -
celona del u u o. La me odología de es e
es udio iene además un alo modélico
pa a o os abajos simila es de di ulgación
que puedan hace se en su día. Es e núme o
in e esa po igual a odos los que empiezan
a
se conscien es de los e ec os y las causas
de la caó ica o ganización de las g andes
ciudades. Po p ime a ez CAU no se ha
limi ado a enseña los e ec os sino ambién
a busca las causas y deja las su icien e-
men e cla i icadas.
Es e núme o 10 de CAU, ápidamen e ago-
ado a los dos meses escasos de su publi-
cación, ha p o ocado impo an es con ul-
siones
a
cie os ni eles de
la
Adminis ación
local y en e los écnicos de nues o u ba-
nismo o icial.
En de ini i a, odo lo ocu ido demues a
que el igo en
la
in o mación y en especial
el a amien o c í ico de la misma, ienen un
g an papel a juga como impulso es de la
comunicación y el diálogo en e las sob es-
uc u as de los pode es cons i uidos y la
oz de una mayo ía poco in o mada y, de
hecho, silenciada.
Todos debemos ag adece a CAU no sólo
el es ue zo desplegado, sino ambién los
iesgos asumidos en an di ícil a ea.